los que viven en el fondo del mar

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Los que viven en el fondo del mar
Noelia Kandratavicius Licenciada*
Fotografía: Noelia Kandratavicius y Andrea Lanfranconi
Crustáceo encontrado en los sistemas bentónicos de Uruguay: Cyrtograpsus altimanus.
L
os invertebrados han conquistado a lo
largo de la historia la totalidad de los hábitats acuáticos (playas, costas rocosas, fondos
de bahías, bañados, etc.), desde las regiones
costeras hasta las grandes profundidades
(fondos abisales y hadales) y se caracterizan
por su gran abundancia y gran variedad de
formas.
Los invertebrados que habitan los fondos
de estos variados ecosistemas forman parte
de lo que se ha dado en llamar «bentos» (del
griego, fondo del mar). Consecuentemente,
* Sección Oceanología. Facultad de Ciencias, Universidad
de la República.
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se denomina sistema bentónico a todo el
conjunto de organismos (animales y vegetales) y al ambiente que los rodea. Podemos
dividir los fondos de los hábitats acuáticos
en dos categorías: los duros (rocas, maderas,
etc.) y los blandos (sedimentos formados
por partículas minerales y restos orgánicos
de plantas y animales, entre otros constituyentes). Estos últimos son la gran mayoría a
nivel global (más del 90% de todos los fondos
acuáticos son blandos y están constituidos por
sedimentos). Los organismos bentónicos, entonces, desarrollan una estrecha relación con
los sedimentos (fango y arena) durante gran
parte o la totalidad de sus vidas. La mayoría
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presenta una escasa capacidad de locomoción,
viven sobre el sedimento (epifauna), parcial
o totalmente enterrados (infauna), y muchos
completan todo su ciclo vital en íntimo contacto con él, mientras que otros sólo pasan
allí una etapa de su vida.
El bentos se extiende por toda la superficie del fondo de mares y océanos, de norte
a sur y de este a oeste de la Tierra, aunque,
como es natural, su densidad varía mucho
de unas zonas a otras. Esta fauna constituye
un variado conjunto de formas y colores, e
incluye desde formas microscópicas (menos
de 63 micras) hasta animales de varios centímetros de largo. Por lo general se presta
más atención a los más grandes, dejando
muchas veces de lado a los más pequeños. De
acuerdo a su tamaño se los clasifica en microbentos (menores a 0,0063 mm, por ejemplo
los protozoarios), meiobentos (de 0,0063 a
0,5 mm, como los nematodos), macrobentos
(de 0,5 a 1 mm, los poliquetos) y megabentos
(mayores a 1 cm, por ejemplo cangrejos).
Algunos grupos taxonómicos son bien
conocidos debido a que son fáciles de identificar (y hay especialistas que se ocupan
de ellos) o por su importancia económica,
mientras que otros son menos estudiados
por la comunidad científica. En nuestro país
se estudian los macrobentos desde hace
bastante tiempo, y más recientemente se
comenzó con meiobentos.
Estas dos últimas categorías son las más
utilizadas mundialmente como indicadoras del
impacto ambiental producto de la actividad
humana, sea éste contaminación orgánica o
por metales, efectos del dragado, derrames
de petróleo, etc.
Entre los organismos bentónicos más
importantes de nuestros sistemas acuáticos
costeros podemos encontrar: poliquetos
(anélidos o lombrices de mar), nematodos
(pequeños vermes casi invisibles al ojo
humano), moluscos bivalvos (almejas, mejillones), moluscos gasterópodos (caracoles),
crustáceos (cangrejos, copépodos, balanos,
camarones, etc.), además de otros organismos
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A
B
Otros crustáceos encontrados en Uruguay:
A. Amphipoda. B. Ostracoda.
menos abundantes y muy llamativos como
por ejemplo picnogónidos (arañas de mar),
equinodermos (estrellas de mar, escudos,
erizos), entre otros.
Observar cada uno de estos grupos constituye un desafío y un viaje hacia un mundo
fantástico donde cada forma y cada color son
llamativos e inquietantes. Es inevitable pensar
que son criaturas de otro mundo.
Conociendo un poco a cada grupo
• Los poliquetos son de enorme belleza (o
fealdad, según se mire), y por su diversidad son los más complicados a la hora
de identificarlos. Pertenecen al grupo de
los anélidos, al igual que las lombrices de
tierra y las sanguijuelas. Su cuerpo está
dividido en regiones: cabeza o prostomio,
tronco, y parte caudal. En algunas especies la cabeza es desnuda, mientras que
en las que tienen estructuras sensoriales
y/o alimentarias es muy llamativa. El
tronco está formado por varios segmentos
que presentan unas extensiones laterales
llamadas parapodios, con espinas o ganchos llamadas quetas (cerdas). Esta característica le da el nombre al grupo (poli
= muchos; poliquetos = muchas quetas).
Construyen galerías o tubos que pueden
ser mucosos, membranosos con o sin
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Fotografías: Noelia Kandratavicius y Andrea Lanfranconi
Organismos bentónicos
B
A
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C
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Moluscos bivalvos presentes en Uruguay: A. Erodona mactroies. B. Tagelus plebeius.
F
E
partículas del sedimento, o calcáreos. En
cuanto a su alimentación, hay algunos que
son depredadores (se alimentan de otros
organismos, incluso de otros poliquetos),
capaces de proyectar la faringe hacia
afuera de la boca para comer, también hay
herbívoros, omnívoros, filtradores y carroñeros. Son un grupo sumamente diverso
del que en la actualidad se conocen más
de 9.500 especies diferentes.
musculosa, llamada pie, que a algunos les
sirve para excavar, ya que viven enterrados.
Tienen branquias que no son sólo para respirar, sino que además les sirven para filtrar
el alimento. En cuanto a la reproducción, la
mayoría tiene sexos diferenciados, aunque
algunas especies son hermafroditas, ya
que presentan tanto órganos genitales
masculinos como femeninos. Se conocen
aproximadamente 13 especies de ellos.
• Los nematodos son chiquitos pero abundantes, la mayoría no pueden verse a simple
vista ya que su tamaño varía entre 0,5 y
12 mm. Viven en los espacios que quedan
entre los granos de arena. Sus cuerpos
son alargados, incoloros, con púas o escamas. Es necesario un microscopio para
identificarlos, y cuando se los observa se
descubre que no son tan simples como uno
se imaginaba. Algunos tienen en la boca
mandíbulas y dientes que les sirven para
romper las conchas de los organismos de
los que se alimentan, presentan estructuras
sensoriales y reproductoras diferenciadas
en machos y hembras, y también tienen
ojos primitivos. De las 20 mil especies que
constituyen este grupo, 4 mil corresponden
a nematodos marinos de vida libre.
• De los moluscos gasterópodos podemos
decir que pasan la vida «siempre enroscados», porque el cuerpo de los caracoles se
encuentra enrollado en el eje (columela) de la
concha. Son el grupo más diverso de los moluscos y su tamaño es muy variable, hay desde
microscópicos hasta observables a simple vista.
• Los moluscos bivalvos «viven entre dos
paredes» y son el conocido grupo al que
pertenecen las almejas y mejillones. Su
cuerpo, aplanado lateralmente, está cubierto completamente por dos conchas.
Presentan una estructura en forma de hacha
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Los hábitos alimentarios de los gasterópodos
son tan variados como su morfología y los
ambientes donde viven, pero todos emplean
la rádula (estructura con dientes que utilizan
para raspar) para recoger su alimento. Los
hay herbívoros, carnívoros, carroñeros, entre
otros. Actualmente se conocen aproximadamente 75 mil especies de este grupo.
• Los crustáceos se caracterizan por la presencia de un escudo protector (llamado
exoesqueleto) que envuelve sus cuerpos.
Este es un rasgo que comparten con todos
los artrópodos (grupo al que pertenecen
además los insectos, arañas, escorpiones,
ácaros, garrapatas, etc.). Como este esqueleto externo no acompaña el crecimiento del
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Poliquetos comúnmente encontrados en las costas uruguayas:
A. Laeonereis acuta. B. Heteromastus similis. C-D. Neanthes succinea. E-F. Nephtys fluviatilis.
animal, de tiempo en tiempo debe cambiarlo
por uno nuevo más grande (esta operación
se llama muda). Entre los crustáceos se
encuentran los artrópodos acuáticos más
conocidos, ya sea por su belleza externa
o por su indiscutible valor gastronómico,
como las langostas, camarones y cangrejos.
Pero también hay otros menos conocidos,
de menor tamaño, como los ostrácodos,
copépodos, isópodos, etc.
Los crustáceos son un grupo muy diversificado morfológicamente, pero en general
todos presentan antenas, mandíbulas, patas
modificadas (pinzas), ojos desarrollados, etc.
En Uruguay se está avanzando en la investigación
de estos pequeños organismos que habitan en
el fondo del mar, a pesar de lo laborioso de su
identificación. Cada vez más se toma conciencia
de la importancia de adquirir conocimientos
sobre estos organismos, no sólo por su valor
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intrínseco sino porque además nos dan información muy valiosa acerca de la salud de los
ecosistemas en que habitan.
Un buen conocimiento del bentos es fundamental para elaborar planes de monitoreo
del ambiente acuático y así lograr una adecuada gestión y conservación de la biodiversidad.
No obstante, para que esto sea posible es
necesario que la población tome conciencia, y
en esto es fundamental la tarea de divulgación
por parte de los investigadores. n
Bibliografía
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Menafra R., Rodríguez-Gallego L., Scarabino F. & Conde
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uruguaya, 2006.
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Fotografías: Andrea Lanfranconi, Marcel Rodríguez y Noelia Kandratavicius.
Fotografías: M. Nin y N. Kandratavicius
A
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