Redacción de textos cientìficos 5

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Elementos que se deben tener en
cuenta en una buena redacción
Coherencia y Cohesión
El texto científico para que no pierda su intención
comunicativa debe ser coherente, preciso, claro, veraz
y conciso.
 La coherencia consiste en decir las cosas de forma que
se entienda lo que se dice.
 La cohesión es el conjunto de procedimientos
microtextuales que permiten organizar las ideas
expuestas en un texto de manera que se comprenda.
A continuación se presenta un texto carente de
cohesión:
Los beneficios de la siesta son bien conocidos,
aunque parece que quedan algunas cosas por aclarar.
Manfred Walzl, neurólogo austriaco, pone en marcha
un estudio; con un estudio él pretende demostrar
que la siesta aumenta la productividad laboral.
Muchos son los que practican la siesta, no sólo ellos
practican la siesta en nuestro país, sino que ellos
practican la siesta a nivel mundial.
Básicamente, los errores que se pueden observar
en el texto son los siguientes:
 Se repite sin necesidad de ello la palabra 'estudio' y,
además, no queda claro que la segunda aparición de dicha
palabra se refiera a lo mismo que se refiere la primera.
 Se explicita innecesariamente el pronombre sujeto 'él‘.
 En todo el párrafo se repite sin necesidad la palabra
'siesta' en varias ocasiones.
 La aparición del pronombre 'ellos' hace que no quede
claro que el sujeto de 'practican' sea el mismo de 'son‘.
 Se repite innecesariamente el pronombre 'ellos‘.
Una vez aplicados determinados procedimientos
(elipsis, uso de pronombres y determinantes,
sinonimia contextual, etc.) el texto resultante
queda cohesionado de la siguiente manera:
Los beneficios de la siesta son de sobra conocidos,
aunque parece que quedan algunas cosas por aclarar.
Manfred Walzl, neurólogo austriaco, pone en
marcha un estudio con el que pretende demostrar
que la siesta aumenta la productividad laboral.
Muchos son los que la practican, no sólo en nuestro
país, sino a nivel mundial.
Precisión
 El lenguaje médico, como todo lenguaje científico,
recurre a términos muy precisos para lograr, lo más
fiel posible, la correspondencia recíproca entre
significantes y significados, de tal modo que cada
concepto tenga una sola palabra para designarlo, y
cada palabra designe un único concepto.
Incurrimos en un error de imprecisión cada
vez que utilizamos términos ambiguos, imprecisos o
polisémicos, que admiten más de una interpretación
distinta por parte del lector, aun cuando están
disponibles los términos precisos que no permiten
confusión en cuanto a lo que se quiere expresar y que
son los convenientes en el contexto que se trabaja.
Claridad
 La precisión y la claridad están estrechamente
relacionadas, de forma que muchos de los errores de
imprecisión que se cometen pueden considerarse
errores por falta de claridad.
 El mensaje que transmite un texto científico debe
llegar con claridad, y sin esfuerzo, al lector
conocedor del lenguaje especializado, más aún
cuando no siempre todos los lectores son especialistas
en el tema.
Puede suceder también que un texto pierda claridad,
aun cuando se han utilizado términos precisos,
porque se han empleado construcciones sintácticas
no habituales en nuestra lengua, o formas lingüísticas
que no son de uso preferente en nuestro idioma,
porque se consideran barbarismos, galicismos y
anglicismos.
Abuso de las siglas
 El abuso de las siglas, o su uso de forma anárquica, o su
mal uso le ahorra tiempo al autor de escribir un poco
más de palabras o consultar más fuentes, pero a cada
uno de los lectores puede hacerles perder un tiempo
considerable, cuando no logran descifrar el verdadero
significado de una o más siglas utilizadas.
 Si es cierto que la concisión no debe estar por encima de
la precisión o la claridad, también es cierto que, una vez
garantizadas estas dos, la concisión es un aspecto que se
agradece cuando se lee un texto científico con un
lenguaje exacto y directo.
Usadas correctamente, explicadas entre paréntesis
la primera vez que aparecen en el texto, o traducidas
convenientemente si existen en la lengua de llegada;
no en número mayor de cuatro o cinco por artículo, y
sólo para sustituir palabras o expresiones
verdaderamente largas y que se repitan por
lo menos cuatro veces a lo largo del artículo,
las siglas constituyen un recurso del idioma que
le ahorra un tiempo considerable al lector siempre que
no afecten la claridad y la comprensión de la
información.
Concisión
 Existen otras características no menos importantes del
lenguaje científico como son la brevedad o concisión.
 Deben evitarse en el lenguaje científico los pleonasmos
o redundancias, y tratar de decir concisamente lo que
se quiere decir con la menor cantidad de palabras
posibles.
 Debe evitarse, también, el exceso de palabras
innecesarias y frases hechas, lo superfluo que no dice
nada, el lenguaje rebuscado y sobrecargado, la
afectación pedante, el amontonamiento de ideas
intrascendentes y la retórica.
Algunos pleonasmos frecuentes en los
textos médicos
 «exantema cutáneo» (el exantema es, por definición, una
erupción cutánea; de aparecer en una mucosa, por ejemplo, ya
no se llamaría «exantema», sino «enantema»)
 «histología microscópica» (o escribimos “histología” o
escribimos “anatomía microscópica”, pero la expresión
“histología microscópica” es redundante)
 “sensibilidad barestésica” (o escribimos “barestesia” o
escribimos “sensibilidad bárica”, pero la expresión “sensibilidad
barestésica” es redundante)
 “células hepatocíticas” (o escribimos “hepatocitos” o escribimos
“células hepáticas”, pero la expresión “células hepatocíticas” es
redundante)
Veracidad
 Este es un rasgo esencial de todo texto médico o
científico que se precie de ser fiel a lo que se quiere
expresar.
 Depende de dos factores, en primer lugar, del hecho
de que los datos que se informan se correspondan
efectivamente con la realidad.
 En segundo lugar, que lo que se expone en el texto
científico corresponda exactamente con lo que quiso
decir el autor.
 Un grupo frecuente de errores que atentan contra la
veracidad de lo escrito, y llevan a un autor a afirmar algo
distinto de lo que pensaba, son los errores inherentes a la
traducción literal de un texto escrito en otro idioma.
 Se sabe que lo que en un idioma resulta correcto, preciso y
claro, en otro idioma puede resultar incorrecto,
impreciso o confuso si, por comodidad, prisas o
ignorancia, el autor se queda con la primera traducción
literal que se le ocurre y no indaga acerca del uso, mal
uso, frecuencia y significado de determinado término en
el contexto en cuestión.
Con un poco de experiencia, de buena voluntad,
dedicación, buen gusto y sentido común, nadie
debería tener grandes dificultades para redactar en un
estilo directo, sencillo, preciso, claro y conciso, y no en
uno rebuscado, ambiguo, incomprensible,
o denso que solo trae como resultado incomprensión ,
confusión y caos.
Recetas médicas para nuestro lenguaje enfermo (1.ª parte)
FA. Navarro
Médico especialista y traductor médico. Cabrerizos, Salamanca.
Rev Pediatr Aten Primaria. 2008;10:141-59
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