Informe 20/97, de 14 de julio de 1997

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Informe 56/08, de 31 de marzo de 2009. «Dudas sobre si los riesgos imprevisibles
tienen que ser a costa del adjudicatario en un contrato de servicios de mantenimiento».
Clasificación de los informes: 18. Otras cuestiones de interés general.
ANTECEDENTES
El Alcalde del Ayuntamiento de Las Regueras (Asturias) se dirige a esta Junta Consultiva de
Contratación Administrativa por medio de un escrito con el siguiente texto:
«En la ejecución de los contratos de servicios de mantenimiento que lleva efecto este Ayuntamiento,
como el correspondiente al de reparación, conservación y mantenimiento del alumbrado público
municipal, surgen en ocasiones discrepancias con las empresas adjudicatarias en relación con la
interpretación que debe darse a la doctrina del riesgo imprevisible, respecto a si debe o no ser a costa del
adjudicatario, en el marco del contrato de servicios formalizado, la reparación de las averías en el servicio
causadas por un fenómeno meteorológico tan común como son las descargas eléctricas producidas por
tormenta, reparaciones que suponen la reposición de los elementos averiados o inutilizados por esa
causa, sea cual sea su número y su coste, y la aportación de la mano de obra correspondiente.
En los pliegos de cláusulas administrativas que rigen los contratos de servicios de mantenimiento del
alumbrado público formalizados por este Ayuntamiento, siempre se hace constar que la mano de obra y
los materiales necesarios para el mantenimiento contratado (reparación, reposición, etc.) son a cargo del
adjudicatario y que el servicio se desarrollará conforme al principio general de riesgo y ventura, sin más
excepciones que las específicamente contempladas en la legislación de contratos.
Con ánimo de resolver estas dudas jurídicas y las discrepancias que originan en el cumplimiento de
los contratos de servicios, se ruega la emisión de informe por esa Junta Consultiva, respecto a si el coste
de las reparaciones originadas en el servicio de alumbrado público municipal por descargas eléctricas con
ocasión de tormenta debe ser asumido por el contratista adjudicatario en el marco del cumplimiento del
contrato por tratarse de un riesgo previsible, y por tanto con el que el contratista debe contar en todo
momento, o si por el contrario supone un riesgo imprevisible que traslada la carga del coste que origine a
la Administración».
CONSIDERACIONES JURÍDICAS
1. La cuestión que plantea el Alcalde de Las Regueras (Asturias) se concreta en conocer en el
ámbito de un contrato de servicios quién debe afrontar los gastos que corresponde abonar en
concepto de las reparaciones de las averías en el servicio causadas por un fenómeno
meteorológico, reparaciones que suponen la reposición de los elementos averiados o inutilizados
por esa causa, con la expresa indicación de que el pliego de cláusulas administrativas particulares
se hace constar que la mano de obra y los materiales necesarios para el mantenimiento contratado
(reparación, reposición, etc.) son a cargo del adjudicatario y que el servicio se desarrollará
conforme al principio general de riesgo y ventura, sin más excepciones que las específicamente
contempladas en la legislación de contratos.
2. La Ley de Contratos del Sector Público es clara en sus preceptos en cuanto se refiere a tal
cuestión que en nada se diferencia del mismo régimen de la antigua Ley de Contratos de las
Administraciones Públicas. Los contratos, señala el artículo 199, sobre principio de riesgo y
ventura, que su ejecución se realizará a riesgo y ventura del contratista, sin perjuicio de lo
establecido para el de obras en el artículo 214, y de lo pactado en las cláusulas de reparto de
riesgo que se incluyan en los contratos de colaboración entre el sector público y el sector privado.
Así, tratándose de un contrato de servicios, rige la aplicación del principio de riesgo y ventura
sin limitación alguna por cuanto el legislador no permite al órgano de contratación incluir en el
pliegos de cláusulas administrativas particulares ninguna causa que minore o modifique tal opción,
siendo en consecuencia obligación del contratista efectuar las reparaciones y, en su caso, la
sustitución de elementos dañados debiendo soportar a su cargo cuantos gastos se generen por tal
motivo, obligación que en el supuesto que se plantea se especifica en el pliego, en la consideración
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de que, como señala el artículo 193 de la Ley, sobre vinculación al contenido contractual, los
contratos deberán cumplirse a tenor de sus cláusulas, sin perjuicio de las prerrogativas
establecidas por la legislación en favor de las Administraciones Públicas, y es evidente que el
contratista cuando concurrió a la licitación conocía perfectamente el pliego de cláusulas
administrativas particulares y su alcance y fue aceptado por el mismo en los términos establecidos
en el artículo 129.
Solamente es en el contrato de obra y en el contrato de concesión de obra pública en los que
el contratista no soporta el principio de riesgo y ventura del contratista cuando se producen las
causas de fuerza mayor que enumera el artículo 214 y que se refiere a ellas el artículo 225 de la
Ley.
CONCLUSIÓN
Por lo expuesto, la Junta Consultiva de Contratación Administrativa entiende que en los
contratos de servicios es el contratista el que debe soportar a su cargo cuantos efectos dimanen
del cumplimiento del objeto del contrato.
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