microcentros_rurales

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FICHA DE REGISTRO
NOMBRE DE LA INNOVACION: MICROCENTROS RURALES EN CHILE
DATOS DE IDENTIFICACIÓN
Área Temática de la innovación:
País/ Cobertura:
Institución responsable:
Instituciones colaboradoras:
Ámbito de la innovación:
Tiempo de desarrollo:
Población beneficiaria:
Nivel educativo:
Modalidad:
Anexo:
Desarrollo profesional.
Chile. Nacional- áreas rurales.
Ministerio de Educación
Ministerio de Educación y Banco Mundial (este
último sólo en los primeros años).
Nacional
1992-no se prevé fecha de finalización
3.293 escuelas, 5.058 profesores y 96.346
alumnos
Primaria
Educación rural
La mayor parte de la información aquí
presentada proviene del siguiente documento:
MINEDUC. Evaluación del Programa de
Educación Básica Rural 1992-1998. Chile, junio
1999.
DESCRIPCIÓN DE LA INNOVACIÓN
1
Qué es la innovación
Los Microcentros de Programación Pedagógica (en adelante microcentros) son agrupaciones de
profesores de escuelas uni, bi o tridocentes cercanas geográficamente. Los profesores rurales de
cada microcentro se reúnen por lo general una vez al mes para analizar su quehacer profesional,
intercambiar experiencias pedagógicas, diseñar sus prácticas curriculares, construir colectiva y
cooperativamente nuevos modos de enseñar, además de recibir apoyo técnico por parte de los
supervisores. Los microcentros son considerados por los profesores rurales como un espacio de
encuentro e interacción social informal. Además del intercambio de experiencias entre los
profesores, los microcentros tienen entre sus tareas la formulación de proyectos de mejoramiento
educativo; el diseño de prácticas curriculares relacionadas con las necesidades de aprendizaje de
los alumnos y son el espacio donde los profesores reciben apoyo técnico de parte de los
supervisores del Ministerio de Educación. Los microcentros están integrados en promedio por 8,5
profesores pertenecientes a 6 escuelas diferentes.
Inicialmente los microcentros fueron organizados por los supervisores y gradualmente han
adquirido autonomía. Las reuniones de profesores en los microcentros se caracterizan por el
intercambio entre docentes, por lo que deliberadamente se ha evitado que dichas reuniones se
transformen en un espacio en el que únicamente los supervisores entregan información a los
profesores. De esta manera los supervisores no tienen el rol protagónico, sino que los profesores
asumen la participación con responsabilidad en la búsqueda de soluciones entre pares.
1
2. Contexto
Contexto educativo y social.
El regreso de la democracia a Chile marcó un hito en la política social y educativa. El gobierno
democrático que asumió la conducción del país en 1990 estableció que la educación tendría la
más alta prioridad dentro de las políticas gubernamentales. El discurso oficial establecía que la
educación sería el vehículo para pagar la deuda social de Chile. En general, la población en el
sector rural vivía en condiciones de pobreza y marginación. Las políticas sociales de la época de la
dictadura no habían considerado como prioridad a las familias y los niños del sector rural.
Situación educativa.
A inicios de la década de los noventa la educación en Chile evidenciaba serias disparidades. Los
sectores más pobres de la población recibían una educación deficiente. Los resultados en los
exámenes del Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (SIMCE) evidenciaban amplias
desigualdades entre los resultados de niños provenientes de sectores económicamente
favorecidos en comparación con los niños más pobres. Aunque la cobertura en educación básica
alcanzaba niveles cercanos al cien por cien, los datos de las pruebas permiten afirmar que los
niños en el sector rural asistían a la escuela pero no necesariamente aprendían.
Inscripción en macroproyectos.
En 1992 el Ministerio de Educación de Chile implementó el Programa de Mejoramiento de la
Calidad y Equidad de la Educación Básica (MECE/BASICA) contando con financiamiento del
Banco Mundial. Este programa finalizó su etapa de financiamiento externo y fue institucionalizado
dentro de la estructura del Ministerio de Educación en 1997. Dentro del MECE/BASICA se incluyó
un apartado que se enfocó en el mejoramiento de la educación básica rural. Este apartado fue
denominado Programa de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Básica Rural
(MECE/BASICA/RURAL).
Los microcentros han sido una de las estrategias del
MECE/BASICA/RURAL, que además se ha ocupado de la creación y dotación de materiales
didácticos, la capacitación de supervisores, la capacitación de profesores, la gestión a nivel central,
y la gestión y supervisión a nivel regional.
Desde su inicio, el Programa MECE/BASICA/RURAL se aplicó en las trece regiones de Chile en
forma progresiva, iniciando en las zonas de población rurales más vulnerables, e intentando tener
una intervención más prolongada en las escuelas de mayor riesgo pedagógico.
Cabe señalar que el presupuesto del MECE/BASICA/RURAL se sitúa alrededor del 2% del monto
total de los recursos del Programa MECE y el 0,45% del gasto público en educación básica
realizado en 1996.
Contexto institucional. Como se mencionó anteriormente, el MECE/BASICA/RURAL se inició en
un contexto de profundos cambios en las políticas públicas, con especial énfasis en temas de
equidad.
3. Desde dónde y por qué surge la innovación
Los microcentros se originaron en el marco del Programa MECE/BASICA/RURAL, que tuvo como
foco de atención el mejoramiento de los procesos internos del sistema escolar y de los resultados
de aprendizaje, a través de una nueva pedagogía. El programa, como el resto de la reforma
educacional chilena, no concibió que las innovaciones educativas pudieran lograrse por decreto. Al
contrario, este programa consideró que era necesario un cambio por parte de los docentes en la
manera de pensar la educación y la forma en que se creaban e implementaban las políticas
educativas. Bajo esta nueva óptica se plantearon los objetivos fundamentales del Programa
MECE/BASICA/RURAL, que son:
a) Mejoramiento sistemático en amplitud, profundidad y relevancia de los aprendizajes de
competencias culturales de base en los alumnos de escuelas multigrado rurales
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incompletas hasta con tres profesores, en torno a los ejes del dominio de la lengua oral y
escrita y el pensamiento matemático.
b) Desarrollo de la capacidad de iniciativa pedagógica y curricular de las escuelas a través de
mecanismos descentralizadores efectivos.
c) Incremento de la capacidad de emprender de los profesores en sus unidades educativas,
posibilitando la innovación permanente en los procesos de enseñanza aprendizaje en las
escuelas multigrado de hasta tres profesores.
Los microcentros surgieron como un componente clave del programa MECE/BASICA/RURAL que
intentaba mejorar las prácticas pedagógicas en el aula, estimular la innovación y mejorar los
niveles de aprendizaje de los estudiantes de las escuelas rurales. Actualmente los microcentros
son parte de las políticas institucionales del Ministerio de Educación que se aplica mediante del
Programa de Educación Básica Rural que sustituyó al MECE/BASICA/RURAL.
¿Cómo mejorar los niveles de aprendizaje de los alumnos en las escuelas rurales? Ésta parece ser
la pregunta que intentan responder los microcentros, evitando caer en soluciones tipo receta de
dudosa aplicabilidad general. Al contrario, la estrategia de crear microcentros reconoce la
diversidad de situaciones en las áreas rurales, depositando la confianza y la responsabilidad en los
profesores. La estrategia de microcentros reconoce a los docentes como profesionales de la
pedagogía que conocen los problemas cotidianos de las escuelas rurales y que, por lo tanto, están
en mejor posibilidad de responder a las demandas específicas de los estudiantes de cada escuela
en particular. Esta confianza en los profesores se combina con políticas que proveen mayor apoyo
y recursos a las escuelas rurales.
La creación de microcentros representa una diferencia con la política anterior en materia de
educación rural en la que no se consideraba un tratamiento especial de las escuelas rurales, salvo
por el hecho de organizarlas como uni, bi o tridocentes. Anteriormente a la creación de los
microcentros las políticas educativas no consideraban el aislamiento de los profesores rurales y la
necesidad de innovar pedagógicamente para cerrar la brecha de aprendizaje entre los estudiantes
en las áreas rurales y las áreas urbanas.
4. Fundamentación, principios o cuerpo teórico que sustenta la innovación
La política de crear microcentros se sustenta en al menos tres supuestos. El primer supuesto es
que la situación de cada escuela rural es diferente. En segundo término la estrategia de
microcentros supone que los profesores rurales son quienes poseen el conocimiento más fidedigno
y adecuado de la situación que enfrentan las escuelas. El tercer supuesto es que el diálogo entre
profesores y el apoyo de los supervisores—como facilitadores más que inspectores—son
necesarios para fomentar la innovación pedagógica y paliar la sensación de aislamiento.
Finalmente, la estrategia de microcentros supone que el intercambio de experiencias, la
capacitación docente, la innovación pedagógica y la motivación de los profesores son la
combinación necesaria para mejorar los aprendizajes de los alumnos que asisten a las escuelas
rurales uni, bi y tridocentes.
5. Propósitos de la innovación, para qué la innovación, el sentido general y
objetivos específicos
Los microcentros nacen con el objeto de superar el aislamiento profesional de los profesores uni, bi
y tridocentes dispersos en amplias zonas rurales. Los microcentros rurales son agrupaciones
profesionales de docentes de escuelas próximas que se reúnen periódicamente para: (a)
intercambiar sus experiencias pedagógicas; (b) formular sus proyectos de mejoramiento educativo;
(c) diseñar sus prácticas curriculares relacionadas con las necesidades de aprendizaje de sus
alumnos y (d) recibir apoyo técnico de parte de los supervisores del Ministerio de Educación.
Los supervisores del Ministerio de Educación prestan la asistencia técnica a los microcentros, pero
la organización y coordinación está en manos de sus profesores integrantes. En él se diseña en
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forma colaborativa la innovación curricular para las escuelas de la localidad y se lleva a cabo el
análisis, el seguimiento y la evaluación de las experiencias de enseñanza aprendizaje que se han
realizado.
Una tarea esencial de los microcentros es la de realizar los Proyectos de Mejoramiento Educativo
(PME) que están destinados a aplicar innovaciones creativas en las escuelas rurales siguiendo la
propuesta pedagógica del programa, y respondiendo a las necesidades que los profesores
detecten como prioritarias para el mejoramiento de los aprendizajes de los niños.
El conjunto de estas iniciativas constituye una estrategia articulada para movilizar a los actores de
la experiencia escolar en una dinámica curricular proactiva que apunta a: (a) la habilitación de los
niños para aprender a aprender, (b) a usar sus conocimientos y destrezas para resolver situaciones
concretas, (c) a participar activamente en la construcción colaborativa de soluciones, (d) a
comprometerse con los resultados de sus labores y (e) a reconocer el valor y las posibilidades de
una vida agro-rural asumida con responsabilidad.
6. Cómo se realiza la innovación
Como antes se mencionó, los profesores rurales se reúnen en los microcentros alrededor de una
vez al mes. En dichas reuniones los docentes intercambian experiencias y, basados en su
conocimiento de la situación de las escuelas, generan estrategias de acción destinadas a mejorar
los niveles de aprendizaje de los niños que asisten a cada una de las escuelas suscritas al
microcentro.
Al inicio del programa MECE/BASICA/RURAL, las reuniones de los microcentros se llevaban a
cabo por iniciativa de los supervisores, quienes se encargaban de la organización. Sin embargo,
con el paso del tiempo, los profesores afiliados a los microcentros se apropiaron de la iniciativa y
los microcentros adquirieron autonomía.
En este punto es preciso señalar que si bien la estrategia de crear microcentros deposita gran
parte de la confianza y responsabilidad en los docentes, esto no implica que el Estado-en este
caso el Ministerio de Educación- los abandone. Al contrario, las reuniones de los microcentros son
constantemente apoyadas por el Ministerio de Educación, tal como se explica enseguida.
Las reuniones de los microcentros, además del intercambio de experiencias, tienen dos objetivos
concretos como son la planeación de la implementación de los rediseños curriculares y la
formulación y ejecución de los proyectos de mejoramiento educativo. En estas tareas el Ministerio
de Educación, a través de los supervisores, apoya sistemáticamente a los microcentros mediante
actividades de capacitación y seguimiento. Cabe mencionar que el rol de los supervisores pasó de
inspectoría a la facilitación de las iniciativas y actividades de los docentes, especialmente en los
temas del rediseño curricular y los proyectos de mejoramiento educativo.
La implementación del rediseño curricular en las escuelas rurales requiere de una asesoría
pedagógica constante para atender a los problemas específicos de cada escuela o microcentro. En
este sentido, la función de la supervisión se ha transformado en un proceso de capacitación en la
tarea que es desarrollada por los supervisores técnico-pedagógicos de los Departamentos
Provinciales del Ministerio de Educación. Estas actividades de capacitación se realizan
periódicamente en un tercio de las escuelas y al menos en el 50% de las reuniones de
microcentros.
Los microcentros, con el apoyo técnico del Ministerio de Educación, se encargan de la formulación
y ejecución de Proyectos de Mejoramiento Educativo. Dichos proyectos son producto de la
creatividad de los profesores constituidos en grupos de trabajo con autonomía profesional. Los
PME son proyectos de innovación pedagógica generados, administrados y ejecutados por los
equipos de profesores, a partir de un diagnóstico de la realidad y fundados en la propia experiencia
profesional. Están destinados a aplicar en cada una de las escuelas que constituyen el microcentro
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alguna innovación original que el grupo de profesores considera importante para el mejoramiento
de los aprendizajes de los niños.
Uno de los aspectos que facilitó la implementación de los microcentros fue la voluntad política del
Ministerio de Educación de mejorar las condiciones de la educación rural y los aprendizajes de los
niños en estos sectores. Esta voluntad se vio reflejada en la creación e implementación del
Programa de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Básica Rural, que con el tiempo se
institucionalizó transformándose en el Programa de Educación Básica Rural.
La evaluación externa ha sido uno de los pasos encaminados al mejoramiento de los microcentros
en particular y del Programa de Educación Básica Rural en general. A través de esta evaluación
ha sido posible conocer las fortalezas y debilidades de los microcentros e iniciar la planificación de
medidas orientadas a su mejoramiento.
La implementación de la estrategia de microcentros no ha estado ausente de obstáculos y
dificultades. Por ejemplo, los supervisores han detectado problemas en las acciones de
capacitación en los microcentros, ligadas, principalmente, a las posibilidades de los profesores
para asistir a las reuniones por factores de distancia y acceso. Asimismo, una quinta parte de los
supervisores percibe que las mayores dificultades en los objetivos de capacitación de los
microcentros están en la formación previa de los profesores y en su rechazo al cambio. Los
profesores también han planteado algunas limitaciones relativas al funcionamiento de los
microcentros entre las cuales destacan problemas de financiamiento, exceso de reuniones y poca
participación del municipio en los procesos de gestión.
Los microcentros siguieron el patrón de expansión del programa de MECE/BASICA/RURAL. Los
criterios para la expansión fueron la territorialidad y la focalización en zonas más desfavorecidas.
El programa se aplicó desde el inicio en las trece regiones de Chile en forma progresiva,
empezando por aquellas zonas cuyas poblaciones rurales mostraban mayor vulnerabilidad y
carencias, buscando llevar a cabo una intervención más prolongada en escuelas de mayor riesgo
pedagógico. Después de cuatro años de implementación, en 1995 el programa alcanzó una
cobertura de la totalidad de las escuelas rurales básicas multigrado de Chile.
Los resultados de las pruebas SIMCE han sido utilizados para hacer seguimiento de la innovación
que tiene como objetivo aumentar los niveles de aprendizaje de los alumnos. Si bien los
exámenes estandarizados pueden no ser la mejor medida del aprendizaje, ellos proporcionan
indicadores para monitorear el desarrollo de programas como el MECE/BASICA/RURAL.
7. Balance de la innovación
La evaluación del Programa de Educación Básica Rural ha mostrado que los microcentros han sido
claves para el desarrollo de innovaciones educativas en las escuelas rurales. El sentido de
pertenencia y la apropiación que los profesores han hecho de los microcentros representa una de
sus fortalezas, pues esto sería un indicador de que el desafío de mejorar los aprendizajes es
asumido por los profesores. De hecho los microcentros se han constituido en espacios de
programación pedagógica colectiva donde los profesores han tenido la oportunidad de trabajar en
equipo, lo que es valorado por los profesores, especialmente de escuelas unidocentes.
El cambio en el rol del supervisor es otra fortaleza de los microcentros. Las labores de inspección
y evaluación que tradicionalmente llevaba a cabo el supervisor han sido sustituidas por acciones
de facilitación y cooperación para con los profesores. Esto ha marcado un cambio de rumbo en
donde actualmente la prioridad es el mejoramiento en el aprendizaje de los alumnos, y la
supervisión está al servicio de tal objetivo. De esta manera se ha intentado poner a la
administración al servicio de la escuela y no viceversa.
Una de las debilidades de los microcentros es la débil relación que existe entre el nivel
conocimiento de los profesores acerca de la propuesta técnico-metodológica del programa y la
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aplicación en el aula de técnicas acordes a dicha propuesta. Esto representa una interrogante
mayúscula con respecto a los procesos de capacitación y trabajo colegiado, pues los microcentros
han marcado un cambio de paradigma en la forma de llevar a cabo la capacitación y se podría
afirmar que los resultados en las prácticas de aula son similares a los obtenidos con la
capacitación tradicional. Este punto requiere un análisis más detenido para estudiar si el problema
se debe a que la capacitación en los microcentros no ha funcionado como se esperaba o, por otro
lado, las prácticas tradicionales y frontales en el aula son más bien el producto de inercias en la
formación inicial de los profesores, en la cultura del sistema educativo y en los patrones culturales
de la sociedad en general.
El riesgo más importante que encierra la política de establecer microcentros está en que dicha
medida se vea como una panacea que solucionará la totalidad de los problemas pedagógicos de
los niños pobres que viven en sectores rurales. Aunque esto no parece ser la intención dentro de
la política educativa en Chile, es necesario, de todas formas, recalcar la necesidad de trabajar en
otros aspectos del sistema educativo para lograr mejorar el aprendizaje de los niños en áreas
rurales. Por ejemplo, es necesario mejorar la formación inicial de profesores, ofreciéndoles
contenidos y formación relacionados con los problemas concretos que encontrarán en las áreas
rurales. Es imperativo también invertir más recursos en los sectores más necesitados para
asegurarse de satisfacer las necesidades alimenticias y de salud de los niños y niñas, de manera
que lleguen a la escuela en condiciones físicas aptas para el aprendizaje. Dentro de la escuela se
requieren materiales didácticos y espacios de trabajo dignos. En resumen, los microcentros son
una herramienta valiosa pero no la solución a la compleja problemática social de los sectores
rurales y su impacto en la escuela.
El impacto que han tenido específicamente los microcentros es un área difícil de evaluar, pues
siendo parte de un programa mayor, resulta imposible aislar el efecto de los microcentros de otros
componentes del programa. Sin embargo, es posible mostrar los efectos del Programa de
Educación Básica Rural y algunas de las conclusiones con respecto al desempeño de los
microcentros.
Con respecto al impacto del Programa de Educación Básica Rural en el aprendizaje, los resultados
de las pruebas de logro aplicadas a los alumnos de 4° grado, superan el 50% de logro en Lectoescritura y Matemática. En Ciencias Sociales, Ciencias Naturales y en Desarrollo Social, se
evidencia un mayor nivel de dominio. Es importante recalcar que existe una relación significativa
entre los niveles de logro de los alumnos y el tiempo que las escuelas han estado expuestas al
programa.
En términos de equidad no se observó una tendencia clara al analizar los resultados de logro
promedios de las escuelas, según la condición socioeconómica de ellas (ISE). Esto podría
interpretarse como la ausencia de relación entre las características socioeconómicas de los
alumnos y los resultados en las pruebas de logro. Sin embargo, este hallazgo más bien denotaría
una limitación de la técnica de evaluación que al relacionar la variación en condiciones
socioeconómicas y la variación en resultados de las pruebas, no es sensible a detectar relaciones
en situaciones donde la variación es limitada, como es el caso de las características
socioeconómicas de las escuelas rurales y de sus alumnos.
El programa ha tenido un impacto en la equidad dentro del sistema educativo, pues los alumnos de
las escuelas rurales atendidas por el programa han acortado la brecha en los puntajes de las
pruebas de logro en relación con las escuelas rurales completas, escuelas urbanas, municipales,
particulares subvencionadas y particulares no subvencionadas.
Desde el punto de vista de la eficiencia las escuelas del programa presentan bajas tasas de
ausentismo, repitencia y deserción. En la muestra de la evaluación se encontraron índices
generales promedio de asistencia de 90,40%; un 92,48% de aprobación y de 98,99% de
continuidad en los estudios. Esto es un aspecto positivo, toda vez que tradicionalmente en el
medio rural existen más condiciones para que estas tasas sean mayores.
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El Programa de Educación Básica Rural representa una visión sistémica para abordar la
problemática de las escuelas rurales. Esta visión sistémica pudo confirmarse en el modelo de
análisis de eficiencia que mostró que cada uno de los componentes del programa aportaban de
manera significativa a explicar los resultados.
Aunque resulta complejo aislar el impacto de los microcentros en la equidad, los aprendizajes y la
eficiencia, sí es posible rescatar evidencia de tipo cualitativo que muestra que los microcentros
han sido un aporte positivo en el trabajo de los profesores rurales. Por ejemplo, la evaluación del
programa ha mostrado que el apoyo de los supervisores a los profesores es un aspecto valorado
por los profesores, quienes perciben el cambio en el rol del supervisor como “orientador”,
“colaborador”, “facilitador” y “asesor”, en oposición al de “controlador” antes del Programa. Otro
aspecto positivo es el fuerte sentido de identificación con el programa de parte de los profesores.
El aporte de los microcentros ha sido reconocido por todos los actores, en especial por los
profesores de las escuelas más aisladas.
Dos son las áreas de oportunidad para mejorar el funcionamiento de los microcentros. Primero,
parece necesario abrir canales de comunicación entre los microcentros y las comunidades, ya que
hasta ahora la comunicación e interrelación se produce básicamente entre actores que pertenecen
al sistema educativo. Segundo, de acuerdo a la evaluación existe una inadecuada distribución
territorial de los supervisores con respecto al número de escuelas, microcentros y características
espaciales de las distintas provincias.
La experiencia de los microcentros deja al menos dos lecciones claves. Por un lado, los
microcentros cambian una tendencia de desconfianza mutua entre profesores, supervisores y
tomadores de decisiones que había caracterizado a la generación e implementación de políticas
educativas. Esto cobra especial importancia debido a que los microcentros son una política que
reconoce la capacidad de los profesores para proponer soluciones a los problemas. Por otro lado,
la implementación de la política de microcentros pone en evidencia que el cambio pedagógico no
se logra de manera inmediata y que requiere de un trabajo constante de capacitación y reflexión
de los profesores para luchar contra las inercias del sistema que parecen llevar a métodos de
educación frontal.
El Programa de Educación Básica Rural en general, y la estrategia de microcentros en particular
son una de las políticas institucionales del Ministerio de Educación de Chile. Esta política ha sido
continuada por más de diez años y todo parece indicar que las autoridades educativas continuarán
con ella, haciendo como hasta ahora un seguimiento cercano y evaluando constantemente los
procesos y los resultados con el fin de mejorarla.
INFORMACIÓN DISPONIBLE
Investigaciones acerca de la innovación
Evaluaciones de la innovación
- MINEDUC. Evaluación del Programa de Educación Básica Rural 1992-1998. Chile, junio
1999.
- MINEDUC. Chile: Evaluación de Educación Para Todos en el Año 2000. Informe Nacional.
<www.unesco.cl> Citado febrero 16, 2002.
Publicaciones o documentos sobre la experiencia.
- MINEDUC. Escuela Rural: Historias de los Microcentros. Programa de Educación Básica
Rural, 2000.
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