RESOLUCIÓN DE RECURSO DE REVISIÓN N° 033/12 Vistos: El recurso de revisión presentado por … respecto de la Resolución Nro. 040/12 de fecha 25 de junio de 2012, expedida por esta Defensoría del Asegurado y conforme a la cual se declaró FUNDADO el reclamo presentado por don … con relación a la PÓLIZA DE SEGURO DE VIDA LEY Nº … Que, de acuerdo al texto del señalado recurso impugnativo, la Aseguradora lo sustenta principalmente en lo siguiente: (1) existe error de interpretación en la decisión tomada por tres de los cuatro miembros de la Defensoría, al considerar que el diagnostico dictaminado al asegurado constituye un descerebramiento que impida efectuar trabajo y ocupación por el resto de la vida y por tanto constituya una invalidez Total y Permanente, según definición del Decreto Legislativo Nº 688; (2) haciendo una interpretación extensiva de la Ley equipara la hemiplejia izquierda y traumatismo encéfalo craneal con el descerebramiento, resultando cubiertos los de origen “total-absoluto o parcial, siempre que impida efectuar el trabajo u ocupación de forma permanente” creando un supuesto no regulado por la propia normativa; (3) los supuestos son taxativos y corresponde al reclamante probar que su padecimiento constituya alguno de los supuestos contenidos en la Ley, especialmente el referido al descerebramiento, lo que en el presente caso no ha probado el reclamante, ya que no ha demostrado que el padecimiento que sufre constituya para la medicina un descerebramiento y, por ende, que tenga que gozar de cobertura; (4) el supuesto creado por interpretación extensiva de la norma legal se trata del “descerebramiento parcial que le impide al trabajador efectuar trabajo u ocupación por el resto de la vida”, supuesto no contenido en la norma, primero por la propia definición de descerebramiento, la cual excluye la posibilidad de que sea parcial, sino además porque crea supuestos de menoscabo que la ley no regula; (5) el menoscabo está referido a una situación que deja a la persona en diferentes grados y condiciones de que no pueda ejercer una actividad, razón por la cual, las normas que regulan menoscabos establecen graduaciones para determinar qué porcentaje de su funcionalidad es dañada para realizar un trabajo, como por ejemplo, se establece en la norma del Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo; (6) el Seguro de Vida Ley no regula supuestos de menoscabo, simplemente regula los riesgos que están cubiertos enumerándolos taxativamente, estos supuestos corresponden a supuestos absolutos en los que no hay recuperación ni pérdida parcial de funciones u órganos; (7) es errado interpretar que el descerebramiento puede ser de origen “parcial”, primero porque la definición del Diccionario de la Real Academia define “descerebrar” como 1. tr. Biol. Extirpar experimentalmente el cerebro de un animal. 2.tr. Med. Producir la inactividad funcional del cerebro”, en ambas definiciones no cabe la posibilidad de que se entienda que la acción de descerebrar sea parcial, ya que en la segunda, es decir, ausencia de actividad, esto es ninguna posibilidad de función cerebral; (8) en el Informe Médico del Dr. Manuel Herrera, que se adjunta al recurso de revisión, se recoge diversa bibliografía médica en la que claramente se señala cuál es el estado de descerebramiento, estado que constituye “un estado de coma por un daño en la corteza cerebral que les causa lo que en términos coloquiales significa el estado vegetativo, es decir, ausencia de actividad cerebral en un individuo; (9) ambas definiciones, tanto la médica como la recogida por la Real Academia Española, evidencian una situación irreversible y ausencia de toda actividad o función”; (10) si el legislador hubiese querido ampliar la cobertura del seguro de vida ley a otros supuestos, no se habría listado dentro de los supuestos considerados como invalidez total y permanente a supuestos que en sí mismo significan que son absolutos e incurables, tales como la pérdida de órganos (ausencia total del órgano citado), estados absolutos e incurables como la alienación mental, fractura incurable, y el descerebramiento, todos ellos conceptos que significan carencia de algo; (11) trastorno del cerebro no es sinónimo de descerebramiento, ni la ausencia de movimiento constituye inactividad cerebral del reclamante; (12) el concepto de trastorno está definido en el Diccionario de la Real Academia como enajenación mental, y ésta a su vez, se define como un estado mental en el que la persona no es responsable de sus actos, estado que puede ser permanente o transitorio, pero que en ningún momento se asimila o se relaciona a la definición de “descerebrar” que el propio Diccionario otorga, sino que está más bien referido a alienación, otro supuesto recogido por el Decreto Legislativo 688, en grado de absoluto, es decir carencia de algo (no pérdida parcial); (13) el diagnóstico del Reclamante no hace alusión a un trastorno del cerebro como se afirma en la Resolución impugnada, sino a un traumatismo encefalocraneal, se trata de una lesión provocada por un agente externo, no un estado de inactividad funcional del cerebro absoluta como se define bajo el concepto de “descerebrar”; (14) invoca como precedente la Resolución de Defensoría Nº 036/10 en la que el Colegiado se pronuncia declarando infundado un reclamo sobre un caso similar, en el que el reclamante padece de una lesión cerebral que le causa afasia y hemiparesia, supuestos que no se encuentran comprendidos en el Decreto Legislativo 688, pues dicho dispositivo no regula las carencias de movimiento o falta parcial de movimientos, sino estados de padecimiento absoluto de una persona. Que, el reclamante absolvió el traslado del recurso de revisión, señalando en resumen lo siguiente: (1) la aseguradora hace una seudo interpretación literal de las normas, arguyendo insostenibles e ilógicas falacias que distorsionan la realidad fundamental y racional de los hechos; (2) la interpretación antojadiza de la aseguradora, conlleva a considerar que la persona para ser incapaz tiene que cumplir con lo que determina el Diccionario de la Real Academia Española en su transcripción biológica, es decir, “extirpar experimentalmente el cerebro de un animal”; (3) ningún ser humano puede seguir viviendo sin cerebro, si se le extirpan el cerebro; (4) la trascripción médica de lo que expresa el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, es “producir la inactividad funcional del cerebro”, esta se basa en el Estudio de Anatomía Humana, y es: “pérdida de la conexión normal de la médula espinal y el bulbo raquídeo con el cerebro, tras un accidente”; (5) el asegurado como consecuencia del accidente laboral, está sufriendo una hemiplejia, que es la paralización de la mitad de su cuerpo, por un accidente cerebro vascular que ha afectado la espina dorsal y los hemisferios cerebrales, que le impiden trabajar. Por sus fundamentos y considerando además: PRIMERO: Conforme a lo dispuesto en el Reglamento de la Defensoría del Asegurado, en el recurso de revisión debe indicarse el motivo, vicio o error en que se sustenta el recurso, no pudiendo formularse un pedido de revisión general. SEGUNDO: De la lectura del contenido del recurso impugnativo interpuesto por la reclamante, este Colegiado manifiesta que la recurrente además de discrepar con los criterios expresados en los considerandos de la respectiva Resolución, ha acompañado a su recurso de revisión nueva prueba instrumental, que debe ser evaluada para verificar si existe o no un vicio o error, por el cual se justificaría reglamentariamente la impugnación interpuesta. El reclamo fue amparado por la Resolución impugnada, en esencia por considerar que la condición de salud que padece el asegurado, esto es, el padecimiento de “Hemiplejia Izquierda secuela de Traumatismo Encefalocraneal Grave y Síndrome Convulsivo”, constituye un supuesto de “descerebramiento que impida efectuar trabajo u ocupación por el resto de la vida”. Para el Colegiado en Mayoría, la Hemiplejia que padece el asegurado configura una parálisis cerebral que se originó por un traumatismo craneal. En ese sentido, al tratarse de una parálisis cerebral importa una inactividad funcional del cerebro, que en el presente caso es “focal” o “parcial”, es decir, no es “total” ni “absoluta” respecto del cerebro. Tal como lo explica en el quinto considerando de la Resolución recurrida, el Colegiado en Mayoría entiende que la Hemiplejia constituye un supuesto de Descerebramiento que determina una condición de invalidez total y permanente en los términos del artículo 5º del Decreto Legislativo Nº 688, por cuanto entiende que: “ (…) El Descerebramiento es definido como la inactividad funcional del cerebro, una persona queda descerebrada cuando se produce la inactividad funcional del cerebro. El Colegiado advierte que el artículo 5º del Decreto Legislativo N° 688 – Ley de Consolidación de Beneficios Sociales al referirse a la alienación mental utiliza dos calificativos que limitan mucho más el universo de estos eventos, como son los caracteres de “absoluta e incurable”. En cambio, en el caso del descerebramiento no hace mención a tales características sino a una funcional, cual es, “que impida efectuar trabajo u ocupación por el resto de la vida”. De ahí que para esta Defensoría se llega a la convicción racional que los casos de “descerebramiento” que resultan cubiertos pueden ser de orden “total-absoluto o parcial”, siempre que impida efectuar el trabajo u ocupación de forma permanente. El descerebramiento absoluto se presenta en la muerte cerebral, es decir cuando hay inactividad total de la función cerebral. Mientras que en el descerebramiento parcial la inactividad funcional del cerebro se presenta en algunos centros cerebrales que controlan ciertas funciones. En el presente caso la lesión cerebral de la Hemiplejia, dicha patología conlleva parálisis cerebral que afecta algunos centros cerebrales que controlan el movimiento, y que se presenta con otros problemas no menos importantes como convulsiones. Para el Colegiado, esa parálisis configura una inactividad funcional de parte del cerebro y como tal, es un descerebramiento parcial. La recurrente discrepa de esta apreciación fundada en dos argumentos fundamentales: Primero, que la propia definición de descerebramiento excluye la posibilidad de que sea parcial y, Segundo, que el artículo 5º al definir los riesgos cubiertos de manera taxativa enumerando únicamente supuestos que corresponden a condiciones absolutas, en los que no hay recuperación ni pérdida parcial de funciones u órganos. Respecto de la primera argumentación, sostiene que es errado interpretar que el descerebramiento puede ser de origen “parcial”, porque ambas definiciones, tanto la médica como la recogida por la Real Academia Española, evidencian una situación irreversible y ausencia de toda actividad o función. A este efecto, se ha acompañado el Informe del Dr. Manuel Herrera, en el que concluye que cuando hay descerebración, uno de los estados del paciente es el COMA, cuyos criterios de diagnóstico, citando un trabajo titulado “Estado de Mínima Conciencia” de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se conoce como el Estado Vegetativo Persistente. En dicho informe, se reconoce que no puede interpretarse literalmente el término descerebramiento, ya que una persona se entendería como tal cuando está sin cerebro, lo que no se condice con una situación real, por lo que debe entenderse tal término como “ausencia de la función cerebral global, por haberse producido un daño significativo de su corteza cerebral y de algunas otras partes del sistema nervioso central. Es decir, circunscrito a las personas que atraviesan previamente por un estado de coma, del cual “despiertan” pero con las características de un estado vegetativo persistente. De este informe el Colegiado aprecia que en términos médicos, si bien no existe el término “descerebramiento” que es usado en el artículo 5º del Decreto Legislativo Nº 688, sí existe la condición médica de “descerebración”. De acuerdo a la bibliografía médica que esta Defensoría ha consultado, se define como “descerebración”: “una postura corporal anormal que implica mantener extendidos los brazos y las piernas, los dedos de los pies apuntando hacia abajo y la cabeza y el cuello arqueados hacia atrás. Los músculos se tensionan y se mantienen rígidos. Este tipo de postura por lo general significa que ha habido daño grave al cerebro”1. “descerebración f. Acción de seccionar las vías nerviosas que unen el encéfalo con las porciones posteriores del cerebro y con la médula espinal. En los 1 Diccionario Medline Plus, internet, animales de experimentación la descerebración se realiza en la protuberancia, y, como consecuencia, el organismo se libera de la dirección cerebral y se produce una autonomía de los centros nerviosos interiores. El resultado es una rigidez postural, debida a la contracción muscular involuntaria que aparece por la liberación de los reflejos de estiramiento; el encéfalo ejerce, en condiciones normales, un efecto inhibitorio sobre dichos reflejos que, al cortarse su influencia, quedan liberados. La descerebración en el hombre produce la extensión rígida de las extremidades inferiores y la flexión de las superiores”2. (SUBRAYADO NUESTRO) De acuerdo con la definición médica, el estado de Descerebración se manifiesta por presenta “una postura corporal anormal que se manifiesta por extensión rígida de los brazos y piernas, inclinación de los dedos de los pies hacia abajo y arqueo hacia atrás de la cabeza, causada por una lesión cerebral severa a nivel del tronco encefálico” En tal sentido, el Colegiado aprecia que el “descerebramiento” no puede conceptualizarse como un trastorno parcial o absoluto de la función cerebral, postura que se había asumido al resolver el reclamo interpuesto, sino que debe apreciarse tal condición de salud, en los términos de la Descerebración. En el presente caso, la evidencia en autos no refleja la existencia de una postura de descerebración en el asegurado, no se ha acreditado la existencia de una lesión cerebral a nivel del tronco encefálico que produzca es específico estado de rigidez que la literatura médica contempla para esos estados de los pacientes con “descerebración”. Por tanto, en el presente caso, atendiendo al nuevo criterio médico evaluado por esta Defensoría, que permite interpretar los términos del artículo 5º del Decreto Legislativo 688, al no darse la condición de “descerebración”, el Colegiado tiene la convicción racional que no se presenta el riesgo cubierto de manera taxativa como “descerebramiento”. Tercero: Habiéndose acreditado nuevo medio probatorio que permite desvirtuar a la Resolución Nro. 040/12, y dejándose expresa constancia que este Colegiado conforme a sus disposiciones reglamentarias y al encargo recibido de las aseguradoras resuelve los reclamos y, por consiguiente los recursos de revisión, conforme a Derecho y con independencia, por consiguiente, Resuelve: Revocar la Resolución Nro. 040/12 del 25 de junio de 2012 y, en consecuencia, declarar INFUNDADO el reclamo interpuesto por don … contra …, quedando a salvo el derecho de la reclamante de recurrir a las instancias que considere pertinentes. 2 www.significadode.org/medico/descerebración.htm. Lima, 17 de diciembre de 2012 El voto singular del vocal ,,, es como sigue: PRIMERO: Sin perjuicio de los argumentos expuestos por la compañía de seguros en su recurso de revisión sobre qué se debe entender por descerebramiento, sustentados en el informe de un especialista, subsiste la omisión advertida en el voto en discordia del suscrito en torno a la carga de prueba en materia de un seguro a riesgo nombrado, que conlleva a que el asegurado debe acreditar que el siniestro se ha producido y que es a consecuencia de uno de los riesgos previstos expresamente en la póliza. SEGUNDO: Por lo expuesto, mi voto es porque se revoque la resolución impugnada ya que el asegurado no ha acreditado que la incapacidad total y permanente que invoca encuadra dentro de uno de los riesgos previstos expresamente en el Seguro de Vida Ley. Lima, 17 de diciembre de 2012.