El analista y lo social de Juan Mitre
Cómo incluir el saber que se extrae de la experiencia analítica en el campo social; cómo
incluir ese saber en las instituciones, sean estas de salud, de educación, de justicia, o
culturales.
Existe, como se sabe, una psicología comunitaria que hizo su base en el terreno y que se
guía a partir de determinados ideales, pero también desde hace un tiempo existen
numerosas experiencias comunitarias que incluyen al psicoanálisis en su orientación.
Laurent comenta que cuando Lacan hablaba del “fracaso de las utopías comunitarias en
1969, desentonaba, ya que en esa época se creía verdaderamente en eso. Lo que
tendríamos que pensar es sobre el lugar de lo comunitario hoy en día, cuando nadie ya
cree en eso y cuando los lazos comunitarios tienden a derruirse a la luz de la
intensificación del dispositivo capitalista. Conviene recordar que el pseudo discurso
capitalista es un dispositivo circular sin corte, que al desconocer lo imposible rechaza la
castración y el amor. Cualquier trama que instituya lugares, prohibiciones, legados,
tiende a ser estragada; es la dimensión en la cual el capitalismo desterritorializa todo.
Ante este estado de situación, muchas veces son necesarios dispositivos que puedan
ayudar a los sujetos a tejer una trama simbólica o a encontrar determinada inserción
que les permita sostenerse en la existencia. Un lugar donde el sujeto pueda narrar su
propia historia.
Por ejemplo:
Uno de esos dispositivos pueden ser los talleres (lugar que media entre la comunidad y
el consultorio), juegotecas, asambleas, hospitales de día, conversatorios, foros, son
ejemplos de dispositivos que pueden funcionar a contracorriente de cierto espíritu de
época. Dispositivos que apuestan al lazo y donde los cuerpos están presentes, y que bien
puede orientarse por el síntoma y el detalle, respetando lo singular y haciendo contra a
la homogeneización imperante. (Gustavo Cicerone)
“Nuevos caminos de la terapia psicoanalítica”, es un texto clásico de Freud (1918). De
su lectura se desprende como la técnica psicoanalítica está anudada a la ética (allí insiste
en la abstinencia y recorre problemas clínicos donde amerita de parte del analista una
posición más activa, como por ej. en las fobias), PERO TAMBIÉN EN EL TEXTO, LA
TÉCNICA PSICOANALÍTICA QUEDA LIGADO A LO SOCIAL. Allí Freud, considera una
situación que pertenece al futuro y que a muchos podría parecerles fantástica, y que en
algún momento se crearán lugares de consulta “para las vastas capas populares y que
estos tratamientos serán gratuitos y estarán a cargo del Estado, y agrega, que cuando
esto suceda se nos planteará la tarea de adecuar la técnica psicoanalítica a las nuevas
condiciones. El analista y lo social era el futuro para Freud.
De este texto Freudiano, tomaremos dos cuestiones:
1. La articulación entre técnica, clínica y problemáticas sociales
2. Qué, si bien es necesario adecuar la técnica a nuevas condiciones, nada debe
hacerse desanudándose del psicoanálisis más riguroso. Es decir, una cuestión
ética y de principios está en juego.
Eric Laurent cuestiona la figura del analista como aquel que se mantiene en su lugar
tranquilo y desde ahí se dedica a producir vacío. Ironiza sobre los especialistas de la
desidentificación.
En este sentido el analista debe producir trama, construir comunidad, organizarla,
articular los saberes, las normas, las creencias, las particularidades de cada sujeto, dejar
ese lugar tranquilo y pasar a la acción (G.C)