ASPECTOS GENERALES DE LA INVESTIGACIÓN SOCIAL Y DE MERCADO.
Estudios de mercado
Conocer con profundidad el mercado al cual nos dirigimos no solamente pasa
por comprender las necesidades de nuestros clientes o si existe oferta en
relación con los productos y/o servicios que queremos vender. También conlleva
entender el comportamiento de nuestros consumidores y otra serie de
cuestiones que tienen que ver con el ámbito cultural. Y, para ello, lo mejor es
llevar a cabo una investigación social.
De esta forma, cuando hablamos de investigaciones sociales aplicadas a la
investigación de mercados, nos referimos a aquellas que tienen por objetivo
obtener un mayor conocimiento de diversos aspectos de la sociedad, la
cultura o las relaciones sociales para conocer con mayor profundidad
el comportamiento del consumidor.
En qué consiste una investigación social
Como bien hemos indicado más arriba, la investigación social es un proceso
sistemático cuyo objetivo es obtener información y responder a distintas
preguntas o cuestiones que se vinculan con cuestiones sociales. De esta
manera, se pueden abarcar una amplia gama de temas, como las interacciones
humanas, los procesos culturales, las dinámicas de grupos, etc. Interrogantes
que pueden ayudarnos a entender mucho mejor el mercado al cual nos dirigimos.
La investigación social es un proceso sistemático que busca obtener información
detallada sobre diversas cuestiones sociales para responder a preguntas
específicas relacionadas con interacciones humanas, procesos culturales y
dinámicas de grupos, entre otros aspectos.
Con respecto a los métodos que se utilizan en este tipo de investigaciones, los
más comunes incluyen encuestas, entrevistas, focus groups, observación
participante, etc…
Técnicas que ya conocemos de otros modelos de
investigación y cuya elección dependerá de los objetivos que se planteen a la
hora de realizar el estudio en cuestión.
La importancia de la investigación social en los estudios de mercado
Pero, ¿por qué es importante llevar a cabo investigaciones sociales? ¿Qué es lo
que pueden aportarnos? Como adelantábamos más arriba, este tipo de estudios
pueden ayudar a las empresas a entender mejor a su público objetivo, además
de ser claves para que estas puedan tomar decisiones informadas sobre el
desarrollo de ciertos productos.
Incluyendo también otra serie de ventajas que vamos a ver con mayor detalle a
continuación:
Mayor comprensión del consumidor. Entender a quién nos dirigimos es
clave para conseguir que el ciclo de compra funcione de manera más
efectiva y, la mejor forma de entender sus necesidades, intereses y
frustraciones es llevar a cabo una investigación social.
Identificar tendencias. Otra de las ventajas que nos proporciona el hecho
de llevar a cabo este tipo de investigaciones es la posibilidad de detectar
tendencias emergentes para adelantarnos a las mismas, ofreciendo
servicios y/o productos que se adecúen a ellas.
Desarrollo o mejora de productos. Comprender las necesidades y deseos
de nuestros consumidores no solamente es clave para desarrollar nuevos
productos, también puede servirnos para mejorar los existentes y así
mantenernos posicionados en el mercado.
Segmentar el mercado. El hecho de conocer con mayor profundidad el
mercado, da a las empresas la oportunidad de segmentar el mismo en
fragmentos más tácticos y reducidos. Algo que, posteriormente, podrá
utilizar para desarrollar estrategias de marketing más eficaces.
Optimización de estrategias de marketing. Finalmente, es fundamental
destacar el hecho de que, disponer de toda esta información, nos va a
permitir crear estrategias de publicidad y marketing mucho más efectivas.
En resumidas cuentas, ejecutar este tipo de investigaciones puede ayudarnos a
entender mejor el ámbito en el que nos estamos moviendo para así reducir el
riesgo a la hora de crear una estrategia de marketing, lanzar nuevos productos,
etc.
Cómo realizar una investigación social de manera correcta
Al igual que ocurre en otros tipos de estudios, realizar una investigación social
implica seguir un proceso riguroso que nos permita obtener resultados válidos y
significativos. Te explicamos los pasos que debes dar a continuación.
1. Definir el objetivo de la investigación. Como ocurre en cualquier
investigación, el punto de partida consiste en establecer qué deseamos
investigar y por qué. Además, es crucial que definamos estos objetivos
de manera específica y medible.
2. Revisa las investigaciones previas. También es importante que
investigues lo que se ha estudiado previamente sobre el tema y trates
de detectar algunas lagunas para, posteriormente, intentar resolverlas
con tu investigación.
3. Diseña la investigación. Te recordamos que, en este punto, debes tener
en cuenta cuestiones como si vas a realizar una investigación
cuantitativa o cualitativa (o incluso mixta). Pero también el tipo de
metodología a utilizar y, el diseño de la muestra que va a participar en
dicho estudio en el caso de estudios cuantitativos.
4. Recopila los datos. Cuando ya tengas todo el diseño del estudio
cerrado, habrá llegado el momento de recopilar los datos con el método
que se considere más adecuado.
5. Analiza los datos y relaciónalos con tus preguntas. Tras la recogida de
datos deberás analizarlos con la ayuda de las herramientas
estadísticas correspondientes.
6. Elabora un informe y presenta tus datos. Finalmente, tendrás que
recopilar toda la información que has desarrollado a lo largo del
proceso y elaborar un informe que plasme las conclusiones y
recomendaciones principales.
Conclusiones
Existen ciertas cuestiones relacionadas con el comportamiento humano, las
relaciones sociales o la cultura que pueden llevarnos a elaborar mejores
productos y estrategias de venta. De ahí que las investigaciones sociales sean
cada vez más importantes.
Desde CIMEC podemos ayudarte a elaborar tanto este tipo de investigaciones
como otro tipo de estudios que lleven al crecimiento de tu empresa. No lo dudes
y ponte en contacto con nosotros.