IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE Y ORIENTE
Imperio Romano de Occidente (Roma)
La capital del Imperio era Roma → Rávena (a partir del s. V). Su duración data entre
los años 285–476 d. C. (caída en 476)
Algunas de sus características más importantes son:
Poseer un gobierno inestable con frecuentes usurpadores y emperadores de corta
duración. A su vez, tenía una pérdida progresiva de autoridad central y
fragmentación del poder. Su sociedad era caracterizada por ser ruralizada y
empobrecida.
Con respecto a la economía del imperio era debilitada, con fuerte caída del
comercio, con menos centros urbanos prósperos y mayor presión fiscal y colapso de
infraestructura.
Su idioma oficial era latín como lengua dominante y a su vez su religión era el
Cristianismo en expansión, aunque coexistiendo con el paganismo tardío.
Su fin data en el año 476, cuando el emperador Odoacro depone al último
emperador, Rómulo Augústulo.
Imperio Romano de Oriente (Bizantino)
La capital del Imperio era Constantinopla y su duración data entre los años
285–1453 d. C. (caída ante los otomanos).
Algunas de sus características son:
Poseía una administración más sólida y centralizada. Sus emperadores eran más
estables y tenían una burocracia profesional. Su sociedad era más urbana y
cosmopolita con una fuerte influencia griega en cultura y educación.
Con respecto a la economía, el imperio se caracterizaba por tener una red de
comercios prósperos gracias a los mares Mediterráneo, Mar Negro, Ruta de la
Seda). También poseían una moneda sólida,
Su cultura y religión se basaba en el uso del griego como lengua principal desde el
siglo VII. La religión era el Cristianismo ortodoxo con gran producción artística
(mosaicos, iconos) y preservación de textos clásicos.