Catecismo de la Iglesia Católica — Artículos 198 al
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Dios es Único
198 Nuestra profesión de fe comienza por Dios, porque Dios es el Primero y el Último, el
Principio y el Fin de todo. El Credo comienza por Dios Padre, porque el Padre es la
Primera Persona divina de la Santísima Trinidad. Creemos en un solo Dios, no en varios
dioses. Dios es único: no hay otro fuera de Él (cf. Dt 6,4; Is 45,5).
Dios revela su nombre
203 Dios se revela a su pueblo dándole su nombre: 'Yo soy el que soy' (Ex 3,14). El
nombre de Dios expresa su ser misterioso y su fidelidad eterna. El Dios de la alianza se
da a conocer como aquel que está siempre con su pueblo.
Sólo Dios ES
213 Dios es 'El que es', desde siempre y para siempre. Toda criatura recibe de Él el ser y
todo lo que es bueno. Dios es la plenitud del ser y de toda perfección, sin origen ni fin. En
Él no hay cambio ni sombra de alteración.
Dios es Verdad y Amor
214 Dios es Verdad, sus palabras no fallan. Él es Amor (1 Jn 4,8): su amor es gratuito, fiel
y sin medida. Al revelarse como Amor, Dios se manifiesta como comunión eterna del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Creo en Dios Padre Todopoderoso
268 De la nada, Dios crea todo lo que existe y sostiene la creación en el ser. Su
omnipotencia se manifiesta en la misericordia y el perdón. Dios es verdaderamente Padre
porque cuida de todas sus criaturas y las conduce a su plenitud.
El Creador
279 'En el principio creó Dios el cielo y la tierra' (Gn 1,1). La creación es la primera
manifestación de la omnipotencia de Dios. El mundo no ha sido hecho por necesidad,
sino por amor: Dios quiso comunicar su bondad y su belleza.
El cielo y la tierra
326 En el lenguaje de la fe, 'cielo y tierra' significan todo lo que existe, lo visible y lo
invisible. Los ángeles y los hombres participan, de modo distinto, en la gloria de su
Creador.