El bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana y es el primer sacramento,
ya que es necesario para la Salvación y es el que abre las puertas a los demás
sacramentos.
Por medio del bautismo renacemos a la vida divina y somos hechos Hijos de Dios.
Las personas bautizadas están llamadas a vivir en santidad e incluye el perdón de
los pecados. A través del mismo se perdona el pecado original y cualquier otro
pecado personal, se infunde la Unión con Cristo dada por el carácter sacramental,
nos llenamos del Espíritu Santo y se nos da el privilegio de ser hijos adoptivos de
Dios Padre. Además nos incorporamos a la iglesia.
El bautizo consiste en una ceremonia en que una persona que ha de unirse a la
comunidad cristiana entra en contacto con el agua. Este lo realiza un obispo,
sacerdote o diacono. Sin embargo en caso de que sea necesario puede realizarlo
cualquier persona.
Se debe bautizar a los niños lo más pronto posible, ya que al no hacerlo, lo
estaríamos privando de la gracia de ser hijos de Dios. Además no se le coacciona su
libertad, al contrario al introducirlos a la vida cristiana, se les da acceso a la
verdadera libertad de los hijos de Dios, librándonos del pecado.
El código de derecho canónico de 1983 indica las siguientes condiciones para el
bautizo de niños:
El consentimiento de los padres o al menos de uno de ellos (o de quienes hacen las
veces de padres)
La esperanza fundada de que el bautizando será educado en la religión católica. Si
esto no se da, ha de diferirse explicando la dificultad a los padres.
Por otra parte cabe resaltar que se buscan padrinos o madrinas para que también
se comprometa con la educación católica de la persona bautizada.
Introduccion
El bautismo es común en varias y diferentes iglesias y su concepto principal es
sepultar al viejo hombre en el agua con el fin de hacer participar a quien lo recibe
en la muerte y resurrección de Jesucristo. Esto es basado en algunos versículos
Romanos 6:4 y Colosenses 2:12.
El Bautismo es uno de los 7 sacramentos, y es considerado el primero que debe
realizarse, ya que a partir de este nace un nuevo hombre y abre las puertas a los
demás sacramentos..
La iglesia Católica define el sacramento del bautismo como: “Un signo sensible
instituido por nuestro Señor Jesucristo para perdonar el pecado original y cualquier
otro que hubiese en el que se bautiza”
Conclusión.
En general, en todas las denominaciones cristianas, el bautismo constituye el rito
de iniciación fundamental que debe realizar cada individuo. En este a través del
derramamiento del agua, nacemos a la vida divina, indicando purificación y vida
nueva
En fin, todos estamos llamados al bautismo, recordando que este es parte del Plan
de Salvación, el cual incluye el arrepentimiento de los pecados, la recepción del
Espíritu Santo y la dedicación de una vida plena para Dios, sin olvidar que este
requiere la fe del bautizado.