EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES Miguel Acosta Saignes La mayor parte de los autores modernos Krickeberg, Rivet, etc. consideran a los Guaiqueríes como de filiación lingüística Caribe. Para ello se basan en la opinión autorizada de Gilii y en la ubicación geográfica de algunos grupos de Guaiqueríes entre poblaciones Caribes. Sin embargo, Humboldt había escrito de los Guaiqueries: “Ancianos de ellos me han asegurado que la lengua de sus abuelos era un dialecto del guaraúno; pero que desde hacía un siglo no existía en Cumaná ni en la isla de Margarita ningún indígena de esta tribu que supiese hablar otro idioma que el castellano...” Aquella divergencia de opiniones podría explicarse muy fácilmente pues según la información de Walter Raleigh, encontrábanse grupos de Guaiqueríes viviendo sobre el río Areo, en las inmediaciones de la región guaraúna y si bien allí eran vecinos de los Chaimas, al Sur de éstos, bien podrían haber mantenido estrecho contacto con los habitantes de la zona deltana y haber hablado su lengua. Nada habría imposibilitado que quienes informaron a Humboldt hubiesen, pues, oído hablar a sus antepasados el idioma de los Guaraúnos. Ello, desde luego, no habría impedido su conocimiento de alguna lengua caribe, máxime si se toma en cuenta su vecindad con los Chaimas.1 Un obscuro pasaje de Gumilla siembra dudas sobre si los Guaiqueríes del Orinoco, a quienes Gilii consideraba lingüísticamente Caribes, poseían 1 Gilii: 1782; III. 204. Humboldt: 1941; I, 388; II, 203. Tavera Acosta pretendía que el idioma de los Guaiqueríes había sido similar al de los Caribes, pero “tuvo mucho del Aymará de los peruanos…” No explica el origen de semejante idea, que ninguna circunstancia relativa a los Guaiqueríes permite sostener. Tavera Acosta: 1907, 281. Raleigh, al informar sobre la cercanía de los Guaiqueríes del caño Areo con los “Sayma” confunde alguna información y asegura que Sayma era la capital de los Guaiqueríes en la región. EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA otro idioma. Gumilla, al encontrarse con cierto cacique de los Guaiqueríes le interrogó: “¿Cómo tienes tan poca gente? No hay de tu nación y de tu gente otros pueblos fuera de éste?” Al estampar la respuesta escribe el fraile: “Respondió en lengua Caribe con este laconismo que pudiera servir de epitafio a la nación Guaiquerí…”Aparte de que se consideraban, como se ve, sometidos a los destructores ataques de los Caribes, la información parece sugerir la posibilidad de que el cacique interrogado hubiese podido responder en otra lengua, cuando Gumilla explica: “Respondióme en lengua caribe...” Podría tratarse aquí solamente de una sutileza interpretativa y quien se apegase a la idea de una filiación caribe en lo idiomático, podría más bien encontrar confirmación en las palabras del autor de El Orinoco Ilustrado. Pero Julio Febres Cordero ha hecho notar, en una pequeña nota sobre la lengua de los Guaiqueríes, una importante noticia de Oviedo y Baños. Escribe Febres Cordero, respecto de la isla de Margarita: “Textos antiguos hacen referencias a ‘aruacas’ establecidos en la isla. Y Oviedo parece confirmar este dato en las siguientes líneas: Era tal vehemente la eficacia en las razones de Fajardo, y tan natural el dominio que su voz adquiría sobre los indios, ya fuese por oculta simpatía, o por el respeto con que todos veneraban a Doña Isabel, su madre, que lo mismo fue hablarle Fajardo en su lengua aruaca...” Y de todos es sabido que en la isla había nacido Fajardo. ¿Si el Guaiquerí Francisco Fajardo se expresaba en su lengua aruaca o arawac, podría ser ella un dialecto del Guaraúno como lo dice Humboldt?”2 Pero no son únicamente aquellas las noticias conocidas sobre el habla de los Guaiqueríes. En el Occidente, sobre el río Coaheri (Cojedes) encontró Federmann, según refiere en la narración de su primer viaje, a la “Nación de los Guaycarías”, lo siguiente: “Hacen mercado con los Caquetíos, que cambian frutas y otros víveres por pescado, porque es la pesca su única industria y hanse adueñado del río. Viven estas dos naciones en paz en el mismo territorio, porque se necesitan mutuamente, pero cada una habita aldeas distintas...” 2 Gumilla trata sobre los Guaiqueríes en el Capítulo VII de la segunda parte; Febres Cordero; julio: 1946. ~2~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA Después añade el cronista de su propio viaje: “Pasé la noche en una aldea de los Guaycarías y al siguiente día, acompañado de dos indígenas que hablaban también el idioma de los Caquetíos, me dirigí con los jinetes hacia una montaña que estaba todavía como a una legua...” Esta advertencia de Federmann sobre sus intérpretes Guaiqueríes” que hablaban también el idioma de los Caquetíos”, permite afirmar que aquellos Guaiqueríes occidentales sin duda conocían el idioma de los Caquetíos, sus vecinos y asociados comerciales, pero hablaban un idioma pro pio, del cual nada se dice.3 Todavía puede añadirse una noticia sobre el mismo tema: Kirchhoff cree que deben identificarse los Guamos con los Guaiqueríes. Encontramos a los Guamos, no sólo en la vecindad de los Otomacos, sino mezclándose con ellos en matrimonio, por lo cual es indudable que aquellos conocerían el idioma de éstos. Sin embargo, según Rosenblat, los Otomacos y Guamos han poseído idiomas distintos. Si aceptamos la identificación de Kirchhoff entre Guaiqueríes y Guamos, tendríamos tres casos en los cuales aparecen aquellos asociados con pueblos de idiomas diferentes, pero conservando su propia lengua, según el pasaje de Gumilla, sin duda obscuro, habría podido haber Guaiqueríes en el Orinoco que tuviesen habla propia y además cultivasen la de los Caribes; según Federmann, no hay duda de que era diferente el lenguaje de los Guaiqueríes de Cojedes y los Caquetíos, aunque aquellos hablaban el idioma de éstos y según el moderno estudio de Rosenblat, a pesar de la estrecha asociación de Otomacos y Guamos, no existía parentesco entre sus lenguas respectivas. Añadamos que, según ya observamos, parece que la versión dada a Humboldt por sus informantes Guaiqueríes, es perfectamente posible pues los habitantes del caño Areo y sus inmediaciones hablarían además de otro u otros idiomas, el de los Guaraúnos.4 De todo aquello despréndese una conclusión provisional: parece como si los Guaiqueríes hubiesen tenido un idioma propio, del cual no se han 3 Federmann: 1916, 89. 4 Rosenblat: 1937; Kirchhoff: 1948. ~3~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA ocupado los antiguos cronistas, y hubiesen aprendido siempre las lenguas de los pueblos con quienes, en diversas regiones de Venezuela, aparecen asociados. Hablaban caribe en el Oriente; posiblemente alguna lengua arawaca en Margarita; guaraúno en el caño Areo; Caribe en el Orinoco; Caquetío en Cojedes y Portuguesa y Otomaco en Apure.5 Si todo lo relativo a la lingüística nos informa en verdad poco acerca de los Guaiqueríes, busquemos otros modos de información. Ya Humboldt procuró obtener alguna del simple gentilicio, pero no logró sino una flagrante contradicción, aunque parezca extraño en investigador tan certero y acucioso como el sabio alemán. “La denominación de Guaiquerí escribía el autor del Viaje a las Regiones Equinocciales, lo mismo que las del Perú y Peruano, deben su origen a una simple confusión. Los compañeros de Cristóbal Colón, al costear la isla de Margarita, en cuya costa septentrional reside todavía la porción más noble de la Nación Guaiquerí, encontraron algunos indígenas que arponeaban peces lanzando un asta sujeta a un cordel y terminada en una punta sumamente aguda. Les preguntaron en lengua de Haití cómo se llamaban y los indios, creyendo que la pregunta de los extranjeros tenía que ver con los arpones, hechos de la madera dura y pesada de la palmera macana, respondieron “guaike, guaike”, que quiere decir aguzado...”.6 Si aquello hubiese sido cierto, no se habría hallado el gentilicio Guaiquerí sino en Margarita, o tal vez se habría aplicado por los españoles a otros grupos cercanos, pero según puede comprobarse por el relato de Federmann, tal gentilicio existía en realidad entre indígenas y en lugares muy apartados, en zonas distintas. El propio Humboldt, en contradicción con aquella afirmación, se dedicó a buscar la etimología del gentilicio entre los idiomas indígenas. “¿Son se pregunta de origen diferente los Guaiqueris o O-akiris, hoy estacionados a orillas del Erevato y antes entre el Caura y el 5 Si es posible, como ha sugerido Kirchhoff, identificar a los Guaiqueríes con los Guamos, el vocabulario de éstos, vecinos de los Otomacos, publicado en el tomo de Lenguas de América (1928) sería en realidad un vocabulario Guaiquerí, el único existente, que permitiría saber algunas cosas sobre ellos y ubicarlos idiomáticamente. 6 Humboldt: 1941; I, 388. ~4~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA Cuchivero, cerca del pueblecillo de Altagracia? He conocido también en el interior de las tierras, en las misiones de los Píritus, cerca de la aldea de S. Juan Evangelista de Guarive, una quebrada que desde muy antiguo lleva el nombre de Guaiquiricuar. Parecen probar estos indicios migraciones del Sureste hacia el litoral. La desinencia cuar, que se halla en tantos nombres cumanagotos y caribes significa quebrada…” Como se ve, aquí aceptaba Humboldt la existencia prehispánica de la palabra que, según su texto anterior, habría sido compuesta por los descubridores de Margarita, debido a una respuesta errónea.7 Pues las noticias sobre su lengua, por ser tan contradictorias, no conducen más que a una hipótesis de trabajo, veamos si la ubicación de los grupos de Guaiqueríes señalada por las diversas crónicas, puede suministrarnos alguna información mejor sobre ellos. Hemos visto ya cómo fueron hallados en Margarita. Habitaban también la costa oriental. El padre Anguiano escribía: “Las naciones de que se compone esta provincia de Cumaná, llamada por otro nombre Nueva Andalucía, son diversas: una, la más conocida por su lealtad a los españoles, es la que se llama de los Guaiqueríes. Estos tienen su residencia por la costa de la mar y de ordinario tratan con los españoles que habitan por aquella parte...”8 También hubo Guaiqueríes, según Oviedo y Baños, en la costa central, entre Chuspa y Naiguatá, lo cual parece confirmado por la Relación Geográfica de Caracas.9 Entre los ríos Guárico, Apure y Portuguesa, fueron sin duda muy numerosos los Guaiqueríes. Como vimos, Federmann los encontró en las regiones de los ríos Cojedes y Portuguesa, donde comerciaban intensamente 7 Humboldt: 1941; II, 203. 8 Lodares: 1930; I, 37. Sánchez, 1921, dice: “Parece que la isla era llamada por sus naturales Paraguachoa, cuyo significado equivale en el dialecto que usaban ‘abundancia de peces’. Sus indios pobladores pertenecían a la tribu de los Guaiqueríes, familia de los Caribes...” 9 Oviedo y Baños: 1885; I, 231, 237. ~5~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA con los Caquetíos. El padre Carvajal, en su Relación del Descubrimiento del río Apure, los menciona a las orillas de éste y en sus islas. Vásquez de Espinosa menciona grupos de Guaiqueríes conviviendo con los Guáricos, en la boca del río Guárico.10 Pero todavía los encontramos más al Sur. Gumilla y Gilii nos suministran noticias de Guaiqueríes habitantes de las regiones del caño Uyapi. “Vamos a dar fondo refería Gumilla de una de sus largas expediciones en el caño de Uyapi, que es un brazo muerto o cauce antiguo del Orinoco, puesto y terreno de los indios Guaiqueríes y Palenques... Estas dos naciones, a excepción de las familias que años atrás ya están en las misiones de Píritu... los han ido aniquilando los Caribes...” En las regiones del Orinoco los encontramos, por último, en la vecindad de los Mapoyos, cerca de Cabruta. Para Codazzi, habitaron también entre el Chivapari y el Suapure.11 Walter Raleigh sitúa grupos de Guaiqueríes al sur de los Chaimas y, según Castellanos, se habrían encontrado al Occidente, en los Llanos, muy cerca de la Cordillera. Recordemos que, con el nombre de Guamos, según Kirchhoff, convivían con los Otomacos, entre el Orinoco y el Apure.12 Mencionamos únicamente aquellos sitios donde fueron encontrados Guaiqueríes habitando originalmente. Los misioneros los trasladaron después a muy diversos lugares. Los de Cojedes, Portuguesa y Apure, fueron agrupados en las misiones de San Carlos y Guardatinajas; los de Uyapi, en la misión del Manapiare y después, en 1734, se trasladaron a Iguana. Si se observa el mapa de distribución, construido de acuerdo con los datos enumerados, puede obtenerse una conclusión tan provisional como la que nos sugerían las consideraciones lingüísticas: parecen haberse distribuido los Guaiqueríes por un territorio cuyo centro fuese el río Apure. Habitaron sus afluentes y lugares adonde habrían podido llegar fácilmente, descendiendo por él. Quedan fuera de tal consideración los grupos de la costa 10 Federmann: 1916, 89. Carvajal: 1892, 203, 274. Lodares: 1930: I, 125. Vásquez de Espinosa: 1948, 173. 11 Gumilla: 1791; I, 158. Codazzi: 1948; II, 49. 12 Raleigh. Traducción de Oramas en el libro En Pos del Dorado. 1947; 274, 288. ~6~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA de Cumaná, de la costa central y de Margarita, pero si se considera que hubo Guaiqueríes al sur de los Chaimas, bien pudiera creerse que por aquellas regiones atravesaron alguna vez hacia el Norte, hasta instalarse en el Oriente y en Margarita. Kirchhoff ha hecho notar, en 1948, que en las fuentes históricas se denomina a los Guaiqueríes con el nombre de Guamos y Guamonteyes. En efecto, a los recolectores y pescadores que encontró Federmann con el nombre de Guaiqueríes, no se les vuelve a llamar con tal denominación, sino con la de Guamos y Guamonteyes, en las fuentes de los siglos XVII y XVIII, pero hay algunas dificultades para aceptar sin más la solución del problema, o de parte de él, sólo a base de esta sinonimia, por varias razones. En primer término, el vocablo Guamonteyes sirvió a los misioneros como denominación general de todos los recolectores, cazadores y pescadores que poblaban los Llanos. A propósito de eso escribía Carvajal: “Los indios Guamonteyes cuya nación se alarga a más de treinta mil indios según el dictamen de los baquianos y que saben la muchedumbre de tierra que abraza esta guamonteya nación...” Y a continuación enumera a los Pobladores de los Llanos, englobados dentro de aquella denominación: “Quaquaros, otomacos, cocoaymas, cuapures, auyamas, guayvas, guaiparas, amayvas...” y muchísimos otros, entre los cuales nombra incluso a los Jirajaras y Caquetíos. Resulta, pues, demasiado extenso el gentilicio Guamontey, pues se aplicaba a cualquier habitante de los Llanos. Lodares cita una comunicación, de 1658, en la cual se lee un comentario del propio Rey así: “Me han escrito en carta del 22 de noviembre del año pasado de 1657... Dicen que aquella provincia se extiende hasta los Llanos, que están poblados de diferentes naciones de indios, que se llaman Guamonteyes, gente humilde, que nunca ha dado guerra ni impedido los pastos...” Allí, como se ve, queda confirmada la denominación general de Guamonteyes para toda clase de habitantes de los Llanos, para las “diferentes naciones” que los poblaban.13 13 Carvajal: 1892, 203, 274: Lodares: 1929; I, 72. Castellanos: 1850, 85. ~7~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA Distribución de los Guaiqueríes en Venezuela Prehispánica. Miguel Acosta Saignes ~8~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA Hay otra dificultad con aquella sinonimia: en ocasiones se nombran juntos Guamonteyes y Guaiqueríes. En una “Exposición” dirigida al Ilustrísimo Prelado de Venezuela por el Misionero Apostólico y Prefecto de las Misiones de Caracas, en 1758, se lee: “La Misión de la Santísima Trinidad en Vicaría de la villa de Todos Santos de Calabozo, se fundó el año 1823 con varias naciones de indios gentiles del Orinoco, se halla al presente con 320 almas de ambos sexos de dichas naciones Guamos y Atatures y de la de los Guaiqueríes y algunos indios dispersos…” Ya Castellanos había hablado, a propósito de la expedición de Ordaz por el Orinoco, de “Guaiqueríes y algunos Guamonteyes”. Su información parece indicar que se trataría tal vez de “parcialidades” del mismo pueblo, pues les concede los mismos hábitos. Según cuenta, los soldados de Ordaz no encontraron. “Costeando prolijos despoblados sin muestra de refugio virtuoso, sino pocos y viles pescadores, que de ningún pueblo son cultores”. Sigue inmediatamente la descripción así: “Guaiqueríes y algunos Guamonteyes, morenos, altos, fuerte compostura, sujetos a ningún modo de leyes, sin labranzas, crianza ni cultura, suelen tener sus príncipes y reyes, no para dalles vida más segura; pescas y cazas son sus alimentos, y raíces de yerbas sus sustentos”. No sólo se refiere a quienes llama Guaiqueríes y Guamonteyes, conjuntamente, sino que en verso posterior, elimina el gentilicio Guaiqueríes y se refiere únicamente a “estos Guamonteyes”.14 14 Río Negro: 1930, 104. Castellanos: 1850, 85. ~9~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA A pesar, pues, de que en ocasiones aparecen los gentilicios Guaiquerí y Guamontey como referentes a grupos distintos, se puede concluir que se trataría de diferencias de un mismo pueblo, el cual se reconoce, además, por las diversas características comunes que les asignan las fuentes. Todas los mencionan como pescadores, conviviendo, como ya indicamos, con otros grupos de agricultores, a quienes proveían de pesca abundante. En lo físico, se describen como gente de alta estatura y de color muy obscuro. Federmann los describió como “gentes completamente negras”. Castellanos, al referirse a un viaje de cierto capitán Aduza por las zonas de Portuguesa, los describe en forma parecida: “Son todos ellos negros como cuervos, más altos y dispuestos que fornidos…” Humboldt conoció algunos descendientes de Guaiqueríes y dice que el color de su piel era “entre moreno, rojo y cobrizo”, muy diferente al de los Chaimas y Caribes. Gilii describía a los Guamos como “similares a los negros” y Raleigh dice de los Aroras, quienes, a juzgar por su narración, eran una parcialidad de Guaiqueríes, que eran “negros como los africanos”.15 Gran capacidad de adaptación es otro rasgo señalado por todos los cronistas. Ello les permitía convivir con los más disimiles grupos: Caribes en el Oriente y en el Orinoco; Caquetíos en Occidente; Otomacos en el Apure; Guaraúnos en el Delta. Naturalmente con los españoles hicieron amistad muy pronto, y tanto, que Humboldt decía de los descendientes Guaiqueríes que conoció: “Gozan de varios privilegios, en razón de que desde los primeros años de la Conquista permanecieron fieles amigos de los castellanos. Por eso el rey de España los llama en sus cédulas sus “caros, nobles y leales Guaiqueríes…” El padre Anguiano había escrito: “Las naciones de que se compone esta provincia de Cumaná, llamada por otro nombre de Nueva Andalucía, son diversas: una, la más conocida por su lealtad a los españoles, 15 Federmann: 1916, 89. Castellanos: 1850, 136. Humboldt: 1941; I, 271. Gilii: 1782; II. 34. ~ 10 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA es la que llaman de los Guaiqueríes. Estos tienen su residencia por la parte de la costa del mar y de ordinario tratan con los españoles que habitan por aquella parte...”16 También los Guaiqueríes (Guamonteyes) de los Llanos, se aliaron con los españoles, pues a mediados del siglo XVII los Caribes aseguraban que atacaban a los Guamonteyes por considerarlos enemigos, a causa de su alianza con los conquistadores.17 Si consideramos, como parece correcto, que los grupos denominados Guaiqueríes en diversos puntos y Guamonteyes y Guamos en otros, eran originalmente homogéneos, la reconstrucción de su cultura resulta difícil y sólo puede intentarse en forma aproximada. En efecto, aparte su característica sostenida de pescadores, deben indudablemente haberse transculturado intensamente, en la vecindad de los pueblos agricultores con quienes convivían. Infortunadamente, además, las noticias sobre ellos han sido muy fragmentarias y a veces, al referirse a ellos, ni siquiera se les ha nombrado con gentilicio alguno. Podemos, pues, sólo aproximadamente, intentar una reconstrucción de sus rasgos culturales, cotejando las informaciones que expresamente o no, se refieren a su cultura. Castellanos, como vimos, los describe en las cercanías del Orinoco, tal vez en el mismo sitio donde los encontró a fines del siglo XVI Raleigh, como pescadores y recolectores de las raíces de guapo y caracara. “La cual muelen en cueros de venados en hoyos muy tupidos y pisados…” Vivian, según cuenta, bajo toldillos, pues no construían viviendas y dormían sobre cueros de venado, que transportaban arrastrándolos.18 16 Humboldt: 1941; I, 272. Lodares: 1929; I, 37. 17 Boletín del Archivo Nacional. N° 152, 1951, 286. 18 Castellanos: 1850, 85. ~ 11 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA En el canto tercero de la duodécima Elegía, se refiere Castellanos a los expedicionarios de Antonio Cedeño, que marcharon hacia los Llanos occidentales. Toparon con recolectores de quienes Castellanos dice: “Son todos ellos negros como cuervos, más altos y dispuestos que fornidos...” Se trata indudablemente, de Guaiqueríes cercanos a los hallados por Federmann en los territorios del Portuguesa. Castellanos asegura que en tiempos de invierno vivian en barbacoas, en las alturas, para librarse de las inundaciones, “Encima de los árboles tejidas”. Añade Castellanos otros datos: “Y en mil vasijas, calabazos, cestas, guardan aquellas míseras comidas, harinas de raíces y pescados, carne de dantas, puercos y venados. Los tasajos curados con lejía de coa, cierta planta salitrosa, porque sal por allí no se tenía…” Es probable que los Guaiqueríes que convivieron con Caribes continuaran utilizando los cloruros obtenidos de plantas y aprendiesen el sistema de asar en barbacoas, pues, como es sabido, los Caribes preferían este método y consumían sal escasamente. Pero no sabemos si los que convivían con pueblos de filiación arawaca, como los que vivían mezclados con los Caquetíos, aprenderían a utilizar la sal. Castellanos cuenta otro método de obtener sal los grupos a los cuales se refiere: “Hace sal esta gente vil y sucia de ceniza y de palma con orines, y en ella hacen todos grande hucia…” ~ 12 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA Estos grupos, según el cronista de las Elegías, eran aguerridos y peleaban llevando delante banderas.19 Los Guaiqueríes encontrados por Federmann a diferencia de los anteriores, tenían aldeas importantes y construían simples ranchos de pesquería en las orillas de los ríos. Sus pueblos estaban mezclados con los de los Caquetíos. Es indudable que los Guaiqueríes de las costas de Cumaná vivían en forma similar a estos, pues las gentes de Ojeda, según Herrera, “Hallaron chozas que parecían de pescadores, con muchos fuegos y pescados que en ellos se asaban... El pan que comían era de pescado, cocido en agua, y después golpeado y amasado y hechos panecillos, los cuales sobre brasan.. Poco a poco fueron perdiendo el miedo... dando a entender que no eran sus casas aquellas chozas, sino para pescar y que fuesen a sus casas...”. Los Guaiqueríes del Portuguesa y del Cojedes eran para Federmann muy aguerridos, aunque gustaban de comerciar. Si se creen las informaciones de su primer viaje, había gran densidad demográfica, tanto entre los Caquetíos como entre los Guaiqueríes. Estos, a diferencia de la mayor parte de los pueblos indígenas, no obsequiaban a los forasteros, sino que trocaban sus productos. En los establecimientos de pesquería se reunía considerable número de tratantes, para comprar pescado. Peleaban los Guaiqueríes agrupados en gran número, pintados, con flechas en ocasiones envenenadas. Si el jefe era herido, se dispersaban. Para las operaciones bélicas juntaban los de varias aldeas bajo la jefatura de un solo jefe. A veces realizaban alianzas guerreras con los Caquetíos. Algunas noticias sobre Guamonteyes en realidad no podrían ser atribuidas a Guaiqueríes. Véase, por ejemplo, lo que informaba en general de los Guamonteyes llaneros la memoria del padre Olivares, glosada por 19 Castellanos: 1958, 136. ~ 13 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA Lodares: “Los indios que hay en el territorio de los Llanos de Caracas son de tercera clase... No tienen caciques; sólo hay entre ellos algunos capitanes que por ser valerosos, los dirigen en las guerras que tienen unas parcialidades con otras. Tienen todas las mujeres que pueden alimentar, sin que entre ellos se guarde formalidad, ni ceremonias de matrimonio, como se usan en otras naciones de indios, aún los de tercera clase... Guardan el odio de generación en generación, hasta que pueden vengarse... Cuando logran la ocasión de vengarse, no se contentan con matar a quien les hizo daños o agravios, sino a toda su parentela y generación... No tienen estos indios pueblo alguno, sino rancherías o aduares, y estos con poca gente, pues cada uno no llega a veinticinco familias, siendo todos ordinariamente de la parentela, a causa de la oposición que hay entre ellos y el peligro del veneno. Estas rancherías no son permanentes, sino que se mudan con sus dueños... No saben cosa de agricultura y, excepto alguna nación, no siembran nada, ni yuca, que es el pan ordinario de la tierra, y aun las naciones que siembran alguna cosa, no es para comer sino para hacer chicha, que es la bebida con que se embriagan. Todo su mantenimiento depende del arco y la flecha, con que cazan y pescan; y algunas raíces y frutas silvestres... Todos los indios de los Llanos andan desnudos. Las naciones que viven diseminadas en los Llanos son muchas...” A continuación se enumeraban, incluyendo Guamos, Guahibos y Chiricoas, Achaguas, Guaiqueríes, Mapoyos, Tamanacos y Aruacaymas. De estas cuatro últimas se advertía que eran de las riberas del Orinoco y no faltaban en la enumeración los Otomacos. Informaciones como esas eran frecuentes acerca de los Guamonteyes. En ella, no sólo surge el problema de que a todos los indios de los Llanos se atribuyen aquellas descripciones, sino que se incluye entre ellos a los Otomacos, cuya cultura era tan diferente de la de sus vecinos del Orinoco y de los Llanos, a los Achaguas, agricultores avanzados, y a los Tamanacos, de estructura cultural nada simple. Indudablemente conduciría a grave yerro el ver aquellas aseveraciones de tipo general como aplicables a los Guaiqueríes, aunque a ellos se les menciona en la lista de pueblos llaneros. Puede notarse la gran diferencia ~ 14 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA entre aquellos hábitos de recolectores y cazadores que cuenta el misionero y los de los Guaiqueríes de Federmann, pescadores sedentarios, habitantes de nutridas poblaciones.20 Veamos otro informe sobre los habitantes de los Llanos: El del padre Ildefonso de Zaragoza, quien se dirigía al Rey para relatar los trabajos realizados en los territorios de su jurisdicción, en la forma siguiente: “Por los años de 1650... llegaron los Misioneros al convencimiento de que aquellos indios no tenían política de ninguna especie, pues no formaban pueblos, ni reconocían rey ni cacique que les gobernase e impusiese leyes… No tienen tampoco adoración alguna... Viven como irracionales... Todos nómadas, sin casa en qué vivir... Andan en atajos, como ganado, desnudos totalmente los hombres y las mujeres con un guayuco de palma o de yerba y así pasan en rancherías portátiles por las riberas de los ríos y montes, permaneciendo en ellas el tiempo que dura la caza y la pesca… En los inviernos hacen barbacoas en las copas de los árboles a causa de las inundaciones a que están sujetas todas aquellas tierras... Para poder cazar y pescar conserva cada familia su barca al pie del árbol, pues como no tienen agricultura, todo su alimento consiste en la caza, pesca, frutas y raíces silvestres. De las frutas, raíces y tubérculos, hacen además la chicha, o sea la bebida con que se embriagan. La machacan entre dos piedras y le echan agua en cantidad proporcionada y en vasijas de madera o de barro la dejan fermentar y a los tres o cuatro días, como hace tanto calor, se convierte en riquísima bebida; algunas de ellas son muy fuertes y embriagan pronto; otras son más suaves...”21 En ese nuevo informe sobre Guamonteyes, se trata también de una descripción demasiado general. Es curioso que se mencionen vasijas de barro entre los nómadas a quienes se describe, lo cual, de ser cierto, demostraría un proceso de comercio y transculturación con los pueblos sedentarios, que sugiere mucha cautela para aplicar a pueblos determinados apreciaciones de tipo tan general. 20 Federmann: 1916, 89; Lodares: 1929, I, 72. 21 Lodares: 1929, I, 71. ~ 15 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA La información de Olivares, ya vista, no concuerda en absoluto, en relación a las prácticas matrimoniales, con cuanto nos refiere Gumilla sobre los Guaiqueríes del Orinoco. “Cuarenta días antes de casar a sus hijas relata el misionero las tienen encerradas en un continuo y rígido ayuno: tres frutas o dátiles de muriche y tres onzas de cazabe con un jarro de agua, es su diaria ración y así, el día de la boda, más parecen moribundas que no vivas...” Como fuesen interrogados algunos Guaiqueríes sobre el origen de tal práctica, respondieron: “Repararon nuestros antiguos, que todo cuanto pisaban las mujeres cuando estaban en la costumbre ordinaria o lunación, todo se secaba; y si algún hombre pisaba donde ellas habían puesto los pies, luego se le hinchaban las piernas; y habiendo estudiado remedio, mandaron que para que sus cuerpos no tengan veneno, las hagamos ayunar cuarenta días... Porque así se secan bien y no son dañosas; o a lo menos no tanto como lo eran antiguamente...”22 Aquel pasaje sugiere que los Guaiqueríes hubiesen aprendido las prácticas de prolongado ayuno acostumbradas por los Caribes, o que hubiesen adoptado el “blanqueo” de las adolescentes, practicado por los pueblos Arawacos. No podríamos en realidad asegurar que otros grupos de Guaiqueríes hubiesen practicado las mismas ceremonias nupciales y menos que ellas fuesen las de los pueblos denominados Guamonteyes. Esto nos conduce nuevamente al significado de la sinonimia propuesta por Kirchhoff como solución al problema de la identificación de los Guaiqueríes. Si estos en ocasiones parecen denominarse por algunas fuentes Guamos o Guamonteyes, lo cierto es que la palabra Guaiquerí aparece siempre asociada con la condición de pescadores, de habitantes de orillas de ríos. Como, según hicimos notar, ciertos autores del siglo XVI hablan a la vez de Guaiqueríes y Guamonteyes, mientras que las fuentes tardías por lo general se refieren sólo a Guamos o Guamonteyes, se concluye que en realidad, si Guaiqueríes y Guamonteyes eran como parcialidades de un pueblo o de pueblos semejantes, 22 Gumilla: 1791, I, 159. ~ 16 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA la verdad es que el gentilicio de Guaiqueríes se aplicó siempre, por los cronistas del siglo XVI, a grupos de pescadores, mientras se denominaba Guamonteyes a los recolectores y cazadores. Es posible que ambos hayan tenido en común la especialización en el trabajo del moriche, el cual parece haber sido el elemento característico de los recolectores, cazadores y pescadores de los Llanos. Jahn propuso para la palabra Guaiquerí precisamente una etimología que conviene con lo anterior: “El nombre Quiriquire o Kirikire escribía no es otra cosa que el plural por duplicación de la voz Kiri, que existe aun en casi todos los dialectos caribes como equivalente del hombre y significa, por lo tanto, ‘los hombres’... La misma raíz se halla en otro gentilicio que era frecuente en Venezuela y Colombia: me refiero a los Guayquerí o Guayqueríes… La etimología de este gentilicio prueba su filiación caribe. Los Carijona, tribu caribe del alto Yapurá, tienen la voz wokiri con la acepción de hombre y con el mismo sentido usan los Galibis de la Guayana francesa la voz oquieri. Podría ensayarse también la etimología Guakiri o Guaikariña que significa ‘gente de guay’, o sea, gentes de los moriches o de los esteros… Según Koch-Grünberg, en los dialectos caribes Macushi y Taulipang se designa la palma moriche con la voz Kuai, de suerte que Kuai-Keri equivaldría a decir ‘gente del Morichal’...” Desde luego el gentilicio podría ser de origen caribe, aunque los Guaiqueríes fuesen de otra filiación.23 El moriche era elemento sobresaliente para todos los recolectores, cazadores y pescadores llaneros y del Orinoco. Los Guaraúnos han conservado su uso en muchos sentidos, prolongando así las antiguas maneras de Guamonteyes, Yaruros, Guaiqueríes. Gilii habla de un grupo cuyo gentilicio era Vara-Múcuru, es decir, hijos de la palma moriche. Es posible que los Guaraúnos, actuales habitantes del Delta del Orinoco, posean muchos de los caracteres culturales de los antiguos pescadores llaneros.24 23 Jahn: 1927, 42 24 Cuervo: 1894; III, 89, 90. Gilii: 1782; I, 127, 128, 130. ~ 17 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA Los caracteres que se conocen de los Guamos vecinos de los Otomacos, no pueden ser atribuidos a una cultura general Guaiquerí. Allí aparecen los Guamos muy transculturados, por sus matrimonios con individuos Otomacos. Algunos rasgos culturales referidos por los cronistas, considerándolos como propios de los Guamonteyes, deben ser tratados con mucha cautela y no podrían atribuirse a los Guaiqueríes. Así ocurre con un rito de autosacrificio, con el cual termina Kirchhoff su descripción de la cultura de los Guamontey, Guamo, Taparita y Atature, al citar a Carvajal, quien consigna la información. Esta es así: “Lo que con el cacique hicieron fue ponerle una guirnalda de yerbas diferentes en la cabeza... y a esto se siguió que el santero, piache, mohán o médico... fue a su rancho y trajo otra guirnalda de yerbas ya marchitas y en la cual estaba clavada ya una puya que las rayas crían en el extremo de su cauda, de poco menos de un jeme, y a ésta estaba asido un torzal o cordón de hilo de algodón… y asiendo de la puya dicha, reducida a una aguja... sus partes verendas, le atravesó de una parte a otra, corriendo el torzal dicho por la rotura que había hecho... Recogió al instante el prepucio y lo amarró con otra cabuya o cordón que el mismo indio traía y se fue haciendo una muy crecida bolsa de sangre que salía de la herida. Dividiendo una pierna y otra suya y abrazando al enfermo que estaba recumbente y de espaldas, cortó el hilo de su prepucio y llenó de cuajarones de sangre suya pechos y estómago del enfermo, y bajándose le hizo una fucación por el cuerpo todo, hablando en el idioma suyo...”25 Carvajal atribuye tal rito, a nuestro juicio emparentado con el llamado Motepulizo, de Mesoamérica, a los Guamonteyes. Pero ya hemos visto cómo para él eran Guamonteyes muchos pueblos de los Llanos y el Orinoco, entre los cuales incluía varios cultivadores. Por ello, es realmente imposible por ahora saber a cuál de sus Guamonteyes, podría atribuirse la práctica. Esta parece más bien propia de pueblos agrícolas que de recolectores. Desde luego, 25 Ver en este mismo volumen nuestro trabajo “Rasgos mesoamericanos en el Orinoco”; Kirchhoff: 1948 c. ~ 18 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA nada impide que un pueblo recolector tome como préstamo tal rito, pero nos inclinamos a pensar que se trataría tal vez de alguno de los grupos de Otomacos a quienes Carvajal incluye en la enumeración de quienes llama Guamonteyes. Por todas las dificultades dichas, Kirchhoff, en su resumen sobre los recolectores de los Llanos, publicado en el Handbook of South American Indians, debe a cada paso señalar el grupo particular a quien se refiere el autor que cita. Lo mismo ocurre, como vemos, con los Guaiqueríes. De ellos y de los Guamos, con quienes los identifica Kirchhoff, poseemos datos dispersos. Tampoco pueden añadirse sin atento examen, los de los Guamonteyes, como a veces se denomina a Guamos y Guaiqueríes por las fuentes, a causa de las razones ya expuestas. Los Guaiqueríes constituyen, como se ve, un problema muy interesante de la etnología antigua de Venezuela. Resumiríamos los datos citados, en un planteamiento del problema, así: 1) Se encuentra la denominación de Guaiqueríes, en las fuentes históricas, para grupos diversos, habitantes de la isla de Margarita, de la costa central de Venezuela, de las inmediaciones de los ríos Portuguesa y Cojedes, del caño Areo, en el Delta del Orinoco y de algunos sitios cercanos al Orinoco. 2) Según la observación de Kirchhoff, el gentilicio de Guamos fue aplicado por algunos autores a grupos llamados por otros Guaiqueríes. Esto ocurre preferentemente en las fuentes de los siglos XVII y XVIII. 3) También resulta sinónimo de Guaiqueríes el gentilicio Guamontey. Pero éste se aplica en ocasiones con demasiada generalidad. Se usó por algunos autores para designar conjuntamente a los pueblos habitantes de los Llanos y de la orilla septentrional del Orinoco. Por ello, las noticias referentes ~ 19 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA a ellos no siempre corresponden a Guamos o Guaiqueríes, ni a grupos específicamente denominados Guamonteyes aunque en ocasiones pueden referirse a algunos de los tres grupos. 4) El examen de las fuentes históricas conocidas conduce a pensar que Guaiqueríes y Guamonteyes parecen haber sido gente de aspecto físico similar, pero mientras los Guaiqueríes estaban dedicados preferentemente a las pesca, los Guamonteyes eran recolectores y cazadores. 5) Los Guaiqueríes aparecen como pescadores sedentarios, nunca aislados, sino en compañía de pueblos agricultores: los Caribes en Oriente; los Caquetíos en Occidente; los Mapoyes en el Orinoco y entre éste y el Apure, los Otomacos, si se pueden identificar los Guamos de esa región con Guaiqueríes. 6) Resulta imposible, hasta ahora, reconstruir la cultura total de los Guaiqueríes. Sólo se poseen informaciones dispersas de ellos. Deben haberse transculturado muy diversamente, de acuerdo con la cultura de aquellos pueblos en cuya vecindad se instalaban. 7) Pertenecieron los Guaiqueríes, sin duda, al conjunto de pueblos recolectores, cazadores y pescadores especializados en el trabajo de la palma moriche. No sería imposible que su modo de vida hubiese sido muy semejante al de los Guaraúnos actuales. 8) No han quedado vocabularios Guaiqueríes. Si pueden identificarse con ellos los Guamos vecinos de los Otomacos, se conocerían de su lengua las palabras guamas consignadas por Rosenblat en su estudio sobre la lengua otomaca. Permanecen, por consiguiente, aislados lingüísticamente. Hasta ahora, diversos autores los han clasificado como Caribes, pero los datos existentes permitirían del mismo modo emparentarlos con los Arawacos u Otomacos. Parecen haber poseído un idioma distinto del de sus vecinos, que tal vez estaría representado en esos vocablos guamos citados. ~ 20 ~ EL ENIGMA DE LOS GUAIQUERÍES 9) ESTUDIOS DE ETNOLOGÍA ANTIGUA DE VENEZUELA Etnográficamente, sólo sabemos de los Guaiqueríes que pertenecieron al conjunto de los pueblos llaneros, como ya se ha dicho, posiblemente antecesores de los Arawacos en el territorio venezolano. Lingüísticamente, permanecen desconocidos. El caso de los Guaiqueríes no es único. Ya hemos visto cómo de otros recolectores, cazadores y pescadores, se poseen también escasas informaciones. Igual acontece con muchos pueblos citados en las fuentes históricas. Algunos de ellos desaparecieron totalmente y sólo poseemos su gentilicio y alguna ocasional referencia a sus costumbres. El conocimiento de nuevas fuentes, la publicación de los documentos relativos a Venezuela que existen en el Archivo de Indias y en otros numerosos archivos tanto americanos como europeos, permitirá tal vez reconstruir la etnografía antigua de algunos de esos actuales enigmas. Por ahora, es indispensable presentar el problema. Muchos estudiosos han de examinar en el futuro esas cuestiones, si se desea poseer una visión siquiera aproximada de lo que fue Venezuela antes del Descubrimiento. Los Guaiqueríes son únicamente muestra de otros enigmas de nuestras antiguas culturas. Fuente: -Acosta Saignes, Miguel (1961). “El Enigma de los Guaiqueríes”. En: “Estudios de Etnología Antigua de Venezuela”. 2da Edición. Universidad Central de Venezuela. Ediciones de la Biblioteca 3. Colección Ciencias Sociales II. Caracas, Venezuela. Miguel Segundo Acosta Saignes (8/11/1908 - 10/02/1989), antropólogo e historiador venezolano. Precursor de los estudios antropológicos en Venezuela. Fue Profesor titular y Director del Instituto de Antropología e Historia de la Universidad Central de Venezuela. TEXTO DIGITALIZADO PARA USO ACADÉMICO Y EDUCATIVO, SIN FINES DE LUCRO. Transcripción, corrección, diseño y diagramación: Licdo. Frank Omar Tabasca [email protected] La Asunción, estado Nueva Esparta Marzo de 2025 ~ 21 ~
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