Cómo aprender a pensar sistémicamente Rubén Darío Echeverri Echeverri Luz Marina Franco Montoya Pensamiento sistémico – un enfoque práctico Empresas del Grupo COLOMBIA Alfaomega Colombiana S. A. [email protected] MÉXICO Alfaomega Grupo Editor S. A. de C. V. • [email protected] ARGENTINA Alfaomega Grupo Editor Argentino S. A. [email protected] CHILE Alfaomega Grupo Editor S. A. • [email protected] www.alfaomega.com.co © Rubén Darío Echeverri Echeverri Luz Marina Franco Montoya Todos los derechos son reservados. Esta publicación no puede ser reproducida total ni parcialmente. No puede ser registrada por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, fotocopia o cualquier otro, sin el previo permiso escrito de la editorial. Corrección de estilo: María José Díaz-Granados Mabel López Jerez (Cuarta de cubierta) Diseño: Ana Paula Santander ISBN ISBN E-book 978-958-682-945-8 Hecho en Colombia Made in Colombia CONTENIDO xi Introducción 1 Del pensamiento lineal al pensamiento sistémico P R I M E R A PA R T E El pensamiento lineal Capítulo I 3 El pensamiento lineal y el tiempo 6 El pensamiento sistémico y el tiempo 17 Futuro con pasado y sin presente Dos enfoques sobre la causalidad Capítulo II 21 Causalidad: enfoque lineal 24 Causalidad: enfoque sistémico, un punto de partida 27 Causalidad: enfoque sistémico propiamente dicho 30 Volver sobre el tiempo 33 S E G U N D A PA R T E Capítulo III 36 36 Lineal: la costumbre Sistémico: lo nuevo Capítulo IV 42 44 Desarrollo del pensamiento sistémico La realimentación Las demoras Capítulo VI 58 Sistema para llenar un vaso con agua Cómo leer un diagrama sistémico Cómo contar la historia Capítulo V 47 51 Herramientas básicas del pensamiento sistémico Diagramas lineales y sistémicos Diagramas de acopio y flujo Diagrama de acopio y flujo Capítulo VII Diagramas de procesos y diagramas sistémicos Capítulo VIII La retroalimentación (teoría tradicional de sistemas) y la realimentación (pensamiento sistémico) 65 Teoría tradicional de sistemas 67 Retroalimentación 67 Realimentación frente a retroalimentación 70 Propuesta para la discusión 73 T E R C E R A PA R T E Pensamiento sistémico: casos prácticos Un sistema mecánico: vaciar el tanque de agua del servicio sanitario Capítulo X La comunicación como un sistema Capítulo XI La economía como un sistema Capítulo IX 85 86 Círculo virtuoso Círculo vicioso Capítulo XII La culpa como un sistema Capítulo XIII El transporte como un sistema Capítulo XIV Negociación de conflictos como un sistema 97 Método de negociación según principios Capítulo XV El proyecto como un sistema Capítulo XVI El sistema financiero: la quiebra de la cooperativa El Edén 109 La muerte de un sistema 110 ¿Cómo funciona un banco? Capítulo XVII 113 113 114 115 117 La planta El peligro: la maleza Soluciones tradicionales Cambio de enfoque Jacinto de agua y pensamiento sistémico Capítulo XVIII 127 El sistema del jacinto de agua: ¿maleza u oportunidad? C UA R TA PA R T E Capítulo XIX La circularidad de la naturaleza Método sistémico: entre la percepción y la jerarquía Método sistémico: bases filosóficas 130 Niveles de percepción y método sistémico 136 Jerarquías de poder y método sistémico 138 ¿Se puede modificar la estructura y cambiar la conducta? Capítulo XX 147 Q U I N TA PA R T E Las colas de un sistema: el caso de un restaurante de autoservicio Arquetipos: modelos para la interpretación sistémica del mundo Capítulo XXI Arquetipos: la herramienta sistémica del éxito Capítulo XXII Arquetipo: límites de crecimiento 153 Creación de nuestra propia historia del arquetipo 156 Lo que hay detrás del arquetipo 157 Punto de apalancamiento Capítulo XXIII 164 165 Capítulo XXIV 170 215 E P Í LO G O 219 Arquetipo compensación entre proceso y demora Lo que hay detrás del arquetipo Capítulo XXXI 211 Éxito para quien tiene éxito Lo que hay detrás del arquetipo Capítulo XXX 206 Arquetipo tragedia del terreno común Lo que hay detrás del arquetipo Capítulo XXIX 202 Soluciones contraproducentes o soluciones rápidas que fallan Lo que hay detrás del arquetipo Capítulo XXVIII 196 Arquetipo de erosión de metas Lo que hay detrás del arquetipo Capítulo XXVII 191 Arquetipo de escalada Crear nuestra propia historia del arquetipo Lo que hay detrás del arquetipo Capítulo XXVI 183 Arquetipo desplazamiento de la carga hacia la intervención; caso especial Lo que hay detrás del arquetipo Capítulo XXV 173 175 Arquetipo: desplazamiento de la carga Lo que hay detrás del arquetipo Punto de apalancamiento Arquetipo de crecimiento y subinversión Lo que hay detrás del arquetipo Para terminar, un café con Federico, Manolo y Luisa Referencias FIGURAS Figura 1. Diagrama lineal del tiempo 4 Figura 2. Ejemplo de geometría euclidiana 13 Figura 3. Pasado y futuro 18 Figura 4. Relación sistémica de causa-efecto 28 Figura 5. Relación sistémica del fracaso y el éxito 29 Figura 6. Enfoque lineal 29 Figura 7. Enfoque sistémico 30 Figura 8. Diagrama sistémico del tiempo 30 Figura 9. Diagrama de bloques de una competencia de 100 metros planos 36 Figura 10. Ejemplo de brecha percibida 37 Figura 11. Diagrama sistémico para competencia de 100 metros planos 38 Figura 12. Sistema para llenar un vaso con agua 42 Figura 13. Relación entre posición del grifo y flujo del agua 43 Figura 14. Diagrama sistémico: sistema para llenar un vaso con agua 44 Figura 15. Diagrama del círculo virtuoso de las ventas 49 Figura 16. Diagrama del círculo vicioso de las ventas 50 Figura 17. Diagrama del ciclo compensador de la temperatura 53 Figura 18. Proceso compensador hacia el diagrama de acopio y flujo 55 Figura 19. Diagrama de acopio y flujo 56 Figura 20. Diagrama del ciclo compensador de contratación de personal 58 Figura 21. Diagrama de acopio y flujo de personal 58 Figura 22. Diagrama de acopio y flujo de la deuda nacional 59 Figura 23. Diagrama de bloques del proceso de hervir agua 62 Figura 24. Diagrama sistémico del proceso de hervir el agua 63 Figura 25. Diferencias entre diagrama de proceso y diagrama sistémico 64 Figura 26. Diagrama tradicional del enfoque de sistemas 66 Figura 27. Diagrama modificado del enfoque de sistemas 67 Figura 28. Diagrama modificado del enfoque de sistemas 69 Figura 29. Diferencias conceptuales entre retroalimentación y realimentación 70 Figura 30. Enfoque sistémico de la realimentación 71 Figura 31. Diagrama sistémico de vaciado de una batería sanitaria 75 Figura 32. El proceso de la comunicación 79 Figura 33. La comunicación como un sistema 81 Figura 34. Diagrama lineal de la relación producción-consumo y oferta-demanda 83 Figura 35. Representación lineal demanda-oferta y consumo-producción 84 Figura 36. Oferta y demanda como un sistema 85 Figura 37. Círculo virtuoso oferta-demanda 85 Figura 38. Círculo vicioso producción-consumo 86 Figura 39. Visión lineal del armamentismo 89 Figura 40. El armamentismo como un sistema 89 Figura 41. Visión lineal del conflicto entre María y Pedro 90 Figura 42. La culpa como un sistema 91 Figura 43. Señalamiento del culpable 92 Figura 44. Percepción lineal del transporte 93 Figura 45. El transporte como un sistema 94 Figura 46. Relación de influencia entre Bonifacio y Ambrosia 96 Figura 47. Nube del conflicto 99 Figura 48. Conflicto entre Israel y Egipto 99 Figura 49. El conflicto entre dos países como sistema 100 Figura 50. El conflicto entre dos países como sistema 100 Figura 51. Arquetipo de escalada para el conflicto entre dos países 101 Figura 52. Diagrama de bloques de causas y consecuencias 104 Figura 53. Árbol del problema 105 Figura 54. Las basuras en la calle como un sistema 107 Figura 55. La quiebra de un banco como un sistema 112 Figura 56. Ciclo reforzador y compensador para la quiebra de un banco 112 Figura 57. Análisis lineal del problema y la solución 117 Figura 58. Ciclo reforzador del jacinto de agua 118 Figura 59. Solución sintomática y solución fundamental 118 Figura 60. Sistema del árbol 123 Figura 61. Sistema árbol-aves 123 Figura 62. Sistema árbol-lombrices 123 Figura 63. Sistema aves-lombrices 124 Figura 64. Sistema árbol-aves-lombrices 124 Figura 65. Jerarquías de poder y niveles de percepción 129 Figura 66. Patrón de crecimiento exponencial 133 Figura 67. Patrón de búsqueda del objetivo 134 Figura 68. Patrón de crecimiento en S 134 Figura 69. Patrón oscilatorio 135 Figura 70. Jerarquías en el caso de los monos 140 Figura 71. Comportamiento del crecimiento de las ventas 143 Figura 72. Diagrama sistémico de las ventas 144 Figura 73. Círculo compensador de las ventas 145 Figura 74. El restaurante de autoservicio como un sistema 145 Figura 75. Arquetipo de límites de crecimiento 154 Figura 76. Ciclo reforzador motivación-aprendizaje 154 Figura 77. Ciclo compensador aprendizaje-desmotivación 155 Figura 78. Arquetipo de límites de crecimiento para el aprendizaje 155 Figura 79. Patrón de comportamiento de los estudiantes 157 Figura 80. Estructura del arquetipo de desplazamiento de la carga 163 Figura 81. Arquetipo de desplazamiento de la carga para el caso de Jacinto 164 Figura 82. Patrón de conducta del arquetipo de desplazamiento de la carga 165 Figura 83. Estructura del arquetipo de desplazamiento de la carga hacia la intervención; caso especial 169 Figura 84. Arquetipo de desplazamiento de la carga hacia la intervención; caso especial para Serafín y Micaela 170 Figura 85. Patrón de conducta del arquetipo desplazamiento de la carga hacia la intervención; caso especial 171 Figura 86. Estructura del arquetipo de escalada 174 Figura 87. Arquetipo de escalada para el caso de Alfonsina y Tolomeo 175 Figura 88. Representación del patrón de conducta del caso de Tolomeo y Alfonsina 177 Figura 89. Representación de la tensión emocional y la tensión creativa 180 Figura 90. Estructura del arquetipo de erosión de metas 181 Figura 91. Arquetipo de erosión de metas para el caso de Julia 182 Figura 92. Patrón de conducta del estado de Julia 184 Figura 93. Estructura del arquetipo de soluciones contraproducentes o soluciones rápidas que fallan 189 Figura 94. Arquetipo para el caso de los estudiantes 190 Figura 95. Pautas de conducta del arquetipo de soluciones contraproducentes 191 Figura 96. Arquetipo de la tragedia del terreno común 195 Figura 97. Arquetipo de la tragedia del terreno común para José Miel y Dulce María 195 Figura 98. Patrón de conducta del arquetipo de la tragedia del terreno común 197 Figura 99. Arquetipo de éxito para quien tiene éxito 201 Figura 100. Arquetipo de éxito para quien tiene éxito en el caso de Graciliano 201 Figura 101. Patrón de conducta para el caso de Graciliano 202 Figura 102. Arquetipo de compensación entre proceso y demora 205 Figura 103. Arquetipo de compensación entre proceso y demora para el caso de Teodoro 205 Figura 104. Arquetipo de compensación entre proceso y demora para el caso de Teodoro sin aplicar la demora 207 Figura 105. Patrón de conducta del arquetipo de compensación entre proceso y demora 207 Figura 106. Estructura del arquetipo de crecimiento y subinversión 210 Figura 107. Arquetipo de crecimiento y subinversión para el caso del Maestro 212 Figura 108. Pautas de conducta del arquetipo de crecimiento y subinversión 212 Introducción Un libro llama la atención desde su título. El título vende una primera imagen; eso es verdad. Pero una cosa es vender la primera imagen y otra es saber si el libro logró su cometido. Los amantes de la lectura tenemos infinidad de libros cuyo título nos ha llamado la atención, pero cuando llegamos a la introducción, por más intentos que hicimos no fuimos capaces de pasar de ella. De allí la importancia de la introducción. Si bien el título es la puerta de entrada, la introducción es la sala donde se recibe al visitante, al lector. La primera impresión del visitante en la sala es muy importante para que se quede mucho tiempo con nosotros. Si el lector se siente a gusto, si lo tratan bien, si le hablan con palabras sencillas pero sin perder profundidad, se sentirá agradado y querrá venir más continuamente a nuestra casa. Es por ello amigo lector que hemos preparado para usted una programación especial para que se sienta cómodo y disfrute al máximo la cantidad de horas que deberá estar al lado del presente texto. Para entender lo que queremos decir en el libro hemos creado un cuento con tres escenas. Al final se podrá dar cuenta de lo que se quiere plantear. El cuento es el siguiente: Primer acto Se abre el telón. Sale una mujer disfrazada de línea. En su silueta resplandecen luces de colores semejantes a los del arco iris. Majestuosamente recorre el escenario observando con detenimiento al público asistente. Después de unos segundos de silencio empieza su discurso: −Me llaman Luisa. Vengo desde el más allá. Existo desde que Dios existe. Sirvo para medir distancias. Todo, absolutamente todo lo que Dios creó lo puedo medir. Pero también sirvo para pensar. Quien algo puede medir también algo puede pensar. No tengo ni principio ni fin, pero para poder servir al hombre y a Dios me han dividido en partes y partecitas. Soy recta sin principio ni fin, pero para medir utilizan lo que quieran de mí y lo dividen en milímetros o en millas. En absolutamente todas las disciplinas de la ciencia me utilizan. En cuanto al pensamiento, he dado grandes batallas a la humanidad. Desde que el hombre vive en este mundo he dominado su pensamiento. He dado orden a las cosas. Primero es lo primero aquí o en cualquier universo. El uno es antes que el dos. Primero son las 7:00 de la mañana que las 10:00 de la mañana. Como ven, desde que yo existo subsiste el orden. ¿Se imaginan el mundo sin ningún orden? El orden va mucho más allá de simplemente contar. Si vamos a tomar agua hervida, primero tenemos que hervirla. Ayudo a organizar procesos. No puedo hacer arepas sin moler el maíz. No puedo hacer el amor sin primero crecer. Hay cosas que van primero y cosas que van después. A propósito de final, aunque no me lo crean, soy el principio y el final de las cosas, pues todo tiene un principio y un final. La flor nace y se muere. Surge el problema y hallamos la solución. Si aquí está la causa, entonces más allá tiene que (xi) estar la consecuencia. Si hace calor sube la temperatura. Si estudio me gradúo. En fin, todo aquello en lo que se puede aplicar si… entonces, todo ello hace parte de mí. Soy recta, soy pensamiento lineal. Soy orden. Soy principio y fin. Soy jerarquía. Claro, también son parte de mí lo de arriba y lo de abajo. Es otra forma de orden. Es que puedo ordenar horizontal y verticalmente. El edificio está sobre unas bases, así como el carro está sobre unas llantas o usted sobre unos pies. Lo de arriba y lo de abajo son cosas reales y también son lineales. Es una línea hacia arriba o hacia abajo, da igual, pues de todas formas es línea. Pero la cosa no termina ahí. Sin mí ustedes no se podrán comunicar. Y no les asuste que eso sea verdad. Para escribir se necesita un orden, pues primero va una letra y después otra. No es lo mismo decir amor que decir Omar o Roma o mora, y todas ellas tienen las mismas letras. Escribir es colocar letras en un orden y, en general, en línea recta. Algo similar ocurre con la lectura. Leemos en línea recta. Empezamos en el principio de la palabra o de la frase y terminamos en el final, así a ustedes les suene a redundancia. Que sepamos, nadie habla o lee en círculos o en rectángulos o en esferas o en otra figura geométrica diferente a la recta. Se habla lo mismo que se escribe y que se lee. Con un orden. Y ese orden es lineal y no circular. Me disculparán por usar una palabra que ustedes pronuncian pero yo no entiendo. Me han explicado infinidad de veces lo que significa círculo y circularidad, pero la verdad es que me he quedado en las mismas o peor. Pero como ustedes la usan, pues la usé para hacerme entender, así yo no entienda. Luisa terminó su discurso y hubo un sonado aplauso del público asistente. Ella, de lo recta, no pudo hacer la venia y solo se limitó a mover las manos en ademán de adiós y gracias. Se cierra el telón. Segundo acto Se abre el telón. Jovial, alegre y multicolor sale un balón saltando. Es Federico. Con sus ojos picarones recorre la totalidad del público asistente. Observa que las personas están muy serias y erguidas. Se preocupa y se dice para sí, “¡huy! Me toca doble actuar y hacerlos reír, vaya trabajito el que me tocó”, y empieza su discurso: − Me llamo Federico. Soy redondo como el mundo y como todo lo que existe en el mundo. Si algo contiene algo, ese algo tiene que ser redondo para poder contener. Lo que no contiene nada, nada es. Soy la creación más grande del universo. Soy el mismo universo. Ni Dios discute que el universo sea redondo. De hecho, Dios lo creó redondo para que cupiera todo el mundo en él. Nací para contener. Por lo mismo, sirvo para medir. Mi medida es el contenido. Lo que en el mundo no está contenido,no existe. Y lo que está contenido es y seguirá siendo redondo como un círculo o como una circunferencia. Fui creado para ver totalidades. Además del contenido, todos ustedes tienen (xii) que ver también el saco que los contiene. La totalidad es el contenido y el saco. Un vestido colgado de un gancho dentro de un armario es simplemente un vestido. Un vestido puesto en una persona es un vestido que contiene una persona. La totalidad es ver el vestido y la persona. Si cambiamos la persona, cambiamos la totalidad. De hecho, un vestido no se ve igual en todas las personas. La totalidad es cambiante. Cambia según cambie el contenido o el saco o ambos. Ver totalidades no es simplemente ver objetos, es ver sistemas. Los sistemas son redondos como soy yo. Los sistemas son esas cosas que hacen que algo vaya y vuelva. Un sistema es simplemente un sistema, es decir, sin principio y sin fin. Un sistema es como las olas del mar: van y vienen y nunca terminan. Un sistema es como las penas del alma: van y vienen, y nunca se van y nunca se quedan. Un sistema puede llegar a ser la conexión de las penas del alma con las olas del mar. Un sistema es una cosa piponchita como yo. Así mismo es nuestro pensamiento. Si nosotros queremos, nuestro pensamiento es redondo como yo. Si no queremos, es lineal, una cosa que el hombre menciona que existe, pero que yo no conozco ni entiendo. Lástima que el hombre se haya quedado atorado en pensamientos banales y que no haya descubierto las potencialidades de lo redondo del mundo. La vida está hecha de ciclos. Los ciclos son cosas circulares. Son redondos y dan la vuelta. Día, noche, día… Verano, invierno, verano… Agua, vapor, nubes, lluvia, agua… Alegría, tristeza, alegría… Escasez, precios altos, abundancia, precios bajos, escasez… Lo dicho, la vida está hecha de ciclos o de círculos o de circunferencias o de algo redondo o de algo que contiene. “He dicho, muchas gracias”, dice el círculo despidiéndose con su cuerpo saltarín y su sonrisa pegajosa. El público le brinda un sonado aplauso. Se cierra el telón. Tercer acto Se abre el telón. Salen juntos la línea y el círculo. Se acaban de conocer tras bambalinas. Ninguno de los dos tenía idea de que se iban a encontrar en el mismo acto. Ellos apenas se acaban de conocer y no saben realmente quién es el otro. Solo saben que son recta y círculo. No saben además qué les corresponde hacer frente al público. Por su parte, el público jubiloso grita arengas a favor de uno y de otro. De repente se oye una voz por altoparlante que les indica, paso a paso, lo que deben hacer. Los invito - dice Manolo, la voz oculta- a que se observen detenidamente el uno y el otro porque a continuación cada uno de ustedes va a defender su pensamiento teniendo en cuenta el del otro. Por eso están juntos, para que se conozcan. Tienen tres minutos para que se estudien detalladamente. Empiezo a contar… uno,… dos,… tres minutos, ¡tiempo! -grita Manolo justo a los tres minutos-. Empieza tú Luisa, tienes tres minutos para tu exposición. (xiii) − Dice Luisa: para mí es un placer conocer el círculo. Observo detenidamente su cuerpo y el mío y pienso que somos muy diferentes. Pero también que somos complementarios. Ahora observo una niña en el público chupando un bombón y pienso que él y yo somos juntos como un bombón: yo soy el palo y él es el dulce. Pero a pesar de ello yo creo que el mundo está hecho para el pensamiento lineal. Soy amante y defensora de mi cuerpo, es decir, de lo lineal. Voy a colocarles algunos ejemplos que demuestran que el mundo es lineal: la competencia de cien metros planos es lineal; el hombre no puede vivir sin las unidades de medida como el metro, la lienza y la pulgada; una pregunta debe tener una respuesta; toda causa debe tener algún efecto; todo lo que tiene principio debe tener un fin; y como ya se me está terminando el tiempo, finalizo con esto: pasado, presente y futuro es tan lineal como nacer, crecer, desarrollar y morir. Todo el mundo es lineal. Aplausos eufóricos del público asistente. Muy bien, Luisa− dice Manolo, la voz del hombre invisible. Y agrega: -te corresponde el turno Federico. El auditorio es tuyo. Federico empieza así: para nadie es un secreto que durante toda su vida el hombre ha venido pensando linealmente. Eso lo acabo de descubrir mientras Luisa hablaba. Y ahí radica el mayor problema que ha tenido, tiene y seguirá teniendo el hombre en su vida. Su forma lineal de pensar en verdad lo ha llevado a realizar grandes descubrimientos, pero también a destruir su pensamiento. El pensamiento lineal va en contra de la naturaleza. Los procesos de la naturaleza no son lineales. Absolutamente ninguno de ellos. Parodiando a Gunter Pauli que dice que: “La única especie capaz de generar desechos es la especie humana, ninguna otra en la naturaleza es capaz de producir algo que nadie más desea”, sostengo que la única especie que hace las cosas diferentes a la naturaleza es la especie humana. En la naturaleza todo desecho es alimento para otra especie, en cambio en el hombre, no. No entendemos la razón por la cual si en la naturaleza todo es circular y el hombre es parte de la naturaleza, el pensamiento del hombre es lineal en vez de ser circular. Y para terminar quiero expresar unas palabras sobre el tiempo. Uno de los inventos que más daño le ha hecho al pensamiento humano es el reloj. Creer que el tiempo es lineal es desastroso. La linealidad entre pasado, presente y futuro es una gran mentira. El tiempo es circular: el pasado y el futuro van y vienen como van y vienen los días y las noches, y como van y vienen el verano y el invierno, o como van y vienen las penas del alma. El presente no existe, este es un pasado reciente, el más reciente de ellos. Eso lo demostraremos más adelante en este libro. Creo que se me acabó el tiempo Manolo. Correcto Federico− le contesta Manolo desde la oscuridad−. El público aplaude, pero no como antes, lo hace sin la euforia con que aplaudió a Luisa. Federico pensó inmediatamente que no le habían entendido porque su (xiv) pensamiento lineal no se los permitía. Manolo, sin más preámbulos, explica la parte final del programa al público existente. −Señores y señoras, lo que vamos a hacer a continuación es la parte final de nuestro programa. Es la conclusión de este evento y en la cual ustedes pueden participar activamente. Pueden observar que este auditorio tiene tres puertas: una de ellas está marcada con el pensamiento lineal, la otra con el pensamiento circular y la del centro con los pensamientos lineal y circular simultáneamente. Según lo que ustedes piensen van a salir por la puerta respectiva. Los del pensamiento lineal saldrán con Luisa por su puerta y los del pensamiento circular saldrán con Federico por la suya. Los que están de acuerdo con ambos saldrán conmigo, oigan bien conmigo, con Manolo, por la puerta del centro−. ¡Listo!, gritaba el público con algarabía. Al instante Manolo dio la orden de salida. Luisa encabezó la gente; el público se lanzó sobre su puerta, casi no pueden salir. Unos cuantos se fueron con Manolo por la puerta del centro, hicieron ingentes esfuerzos por salir, pero la puerta no quiso abrir. Todos, a excepción de Manolo, tomaron la decisión de salir por la misma puerta de Luisa. Federico, Manolo y nosotros salimos por la puerta del pensamiento circular. Somos pocos pero tenemos mucha paciencia. RUBÉN DARÍO ECHEVERRI ECHEVERRI LU Z M A R I N A F R A N CO M O N TOYA (xv) Agradecimientos Debemos nuestro reconocimiento especial y nuestro profundo agradecimiento a una enorme cantidad de personas que nos impulsaron a vencer todos los obstáculos para lograrlo. A Dios que es nuestro guía. A nuestras familias que nos han apoyado, criticado y de muchas formas nos han empujado a seguir escribiendo. A Sebastián por la cantidad de horas que dejamos de compartir con él por estar empeñados en alcanzar esta meta. A todas aquellas personas que en el trasegar de nuestras vidas, sin saberlo ellas, nos dieron la inspiración para escribir. A nuestros lectores que con sus aportes nos permiten mejorar para futuras ediciones e investigaciones. A nuestros padres: José y Ofelia, Pedro Pablo y Magdalena A Sebastián y Liliana A Luisa María nuestra gran estrella A nuestras familias que han impulsado nuestros sueños A Dios que es el motor de nuestras vidas Nota del editor Las figuras en las que no se señala la fuente, son elaboración de los autores. PRIMERA PAR TE Del pensamiento lineal al pensamiento sistémico En la primera parte de este texto se abordan dos temas. El capítulo 1 trata sobre las concepciones lineal y sistémica del tiempo. Como sabemos, el tiempo es una de las categorías sobre las cuales más tinta se ha derramado en la historia de la humanidad por parte de filósofos y científicos, y hasta el momento no se ha dicho la última palabra. Este capítulo recoge algunos de los planteamientos hechos por la teoría mecanicista o lineal y los analiza a la luz de los teóricos del pensamiento sistémico. El capítulo hace un rico recorrido histórico y filosófico que permite dar los primeros pasos en el aprendizaje del pensamiento sistémico. En el capítulo 2 se trata el tema de la causalidad, diferenciando claramente la causalidad lineal y la sistémica. Las causas de las situaciones o de los fenómenos tienen explicaciones desde esas dos ópticas y, como veremos en el capítulo, son dos formas muy diferentes de interpretar el mismo hecho: una lineal y la otra circular. “Del pensamiento lineal al pensamiento sistémico” tiene como objetivo introducir al lector en el entendimiento de las diferencias filosóficas que existen entre las dos escuelas de pensamiento estudiadas. Se trata de mostrar que existe una forma tradicional de pensar, que es precisamente en la que fuimos formados (pensamiento lineal o mecanicista), y otra forma alternativa de ver el mundo (pensamiento sistémico), que se puede aprender a través del estudio del presente texto. C A P Í T U LO I El pensamiento lineal El pensamiento lineal y el tiempo Uno de los mejores ejemplos para estudiar el pensamiento lineal es precisamente el tiempo. No es un tema fácil de abordar, pues tal como lo afirma Max-Neef (1984), “El éxito para definir el tiempo y penetrar en su esencia ha sido la aspiración eterna de incontables filósofos y hombres de ciencia”. Y agrega: “No seré tan intelectualmente arrogante como para intentar dar una respuesta aquí”. estamos de acuerdo con él en que el tema no es tan fácil como aparenta, pero existe un dicho popular que nos da fuerza para emprender ese camino: “la peor diligencia es la que no se hace”. Tan pronto nos referimos al tiempo nos imaginamos un reloj y, de hecho, en nuestro mundo utilizamos el reloj a fin de saber la hora para almorzar, para entrar a laborar, para despertar, para llegar a casa, para cumplir una cita amorosa. Todas las actividades hoy en día están delimitadas por un tiempo y por un reloj, y hacia el futuro mucho más por el desarrollo industrial y tecnológico. Somos completamente dependientes del reloj. ¿Se imagina usted la vida del hombre moderno sin la medida del tiempo a través del reloj y el calendario? En nuestras mentes es imposible que eso suceda, pues estamos educados desde hace más de tres siglos en el reloj mecánico de la era industrial y desde hace mucho más tiempo en otro tipo de relojes como el de arena y el de sol. (3) C A P Í T U LO I EL PENSAMIENTO LINEAL La medida del tiempo a través del reloj constituye también la base de la economía actual. Los días, las horas, los minutos, los segundos, etc. tienen un costo. El costo del dinero se mide en términos del tiempo, los salarios se pagan fundamentalmente por periodos de tiempos trabajados, el tiempo es la variable clave en todos los negocios. Somos cada vez más dependientes de medir todas las variables. El transcurrir del tiempo nos lo imaginamos en forma lineal y en un solo sentido. Creemos que el tiempo corre del pasado, pasa por el presente y llega al futuro. LA FIGUR A 1 muestra la forma en que vemos el tiempo: Pasado Presente Futuro Figura 1. Diagrama lineal del tiempo Primero está el pasado, luego está el presente y por último está el futuro. Yendo más lejos, el presente es consecuencia del pasado y el futuro lo es del presente. Como afirma Serra (2000), “El tiempo, como habitualmente lo medimos, es lo que deberíamos llamar tiempo mecánico, ya que las horas, los minutos, los segundos y los años fueron creados por el hombre y se basan en un concepto numérico y mecánico”. El tiempo lineal o mecánico fue creado por el hombre alrededor del siglo XIV con el objeto de darle valor a los préstamos de dinero. En ese momento aparece el tiempo (t) como variable para calcular los intereses. También en esa época, dice Serra, surgen los primeros relojes. Realmente el filósofo, físico y matemático Newton ha sido el más influyente de los científicos históricos en la concepción del tiempo desde una perspectiva lineal. Dada la importancia del pensamiento newtoniano en este enfoque, vale la pena que hagamos una breve síntesis de su concepción, lo cual nos servirá para desarrollar otros puntos más adelante. El pensamiento newtoniano se puede sintetizar en los siguientes principios: • El mundo y el hombre somos objetos sólidos. • El funcionamiento del reloj es un modelo del funcionamiento del universo. • El mundo está compuesto de diferentes partes, que se acoplan unas con otras, como piezas de una máquina. • El funcionamiento de los átomos es semejante al funcionamiento de los planetas en el sistema solar. • Todo es posible describirlo objetivamente. (4)
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