Review: Idealismo alemán
Author(s): Jacinto Rivera de Rosales
Review by: Jacinto Rivera de Rosales
Source: Revista de libros de la Fundación Caja Madrid, No. 71 (Nov., 2002), pp. 31-32
Published by: Fundación Caja Madrid
Stable URL: http://www.jstor.org/stable/30229898
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Filosofia
Idealismo alem
JACINTO RIVERA DE ROSALES
JOSE LuIs VILLACAfiAS BERLANGA
interpretaciones propias) y su triun-
Lafilosofia del Idealismo
aleman, vol. I: Del sistema de la
fo en Jena, que acab6 con la acusaci6n de atelsmo y su expulsi6n de la
libertad en Fichte al primado
de la teologia en Schelling
universidad. Aunque se dice que el
Yo de Fichte es esfuerzo (Streben)
271 pigs. 15,63 C
y, por tanto, no causalidad absoluta
vol. II: La hegemonha del
pensamiento de Hegel
(I, 97-101), Villacafias aboga en favor de la idea de que ese Yo es tam-
329 pigs. 18,75 x
Editorial Sintesis, Madrid
bidn creador de la materia, del mun-
do natural (I, 63, 70, 93-94), si bien
Dentro de la meritoria serie de
Fichte ha aclarado que su Yo es s6-
estudios filos6ficos -de ca-
ricter tanto temitico como histrri-
lo fundamento ideal del No-Yo, inicamente creador de la materia ideal,
co- que nos va ofreciendo la edi-
o sea, de la conciencia (de un idea-
torial Sintesis, no podfa faltar uno
lismo semintico habla Philonenko);
dedicado al Idealismo alemin, que
en caso contrario, se confundirfia el
marca uno de los momentos claves
aspecto trascendental y el 6ntico.
Frente a la interpretaci6n indivi-
de la historia de la filosoffa. Su in-
flujo alcanza hasta nosotros, y los
dualista de Fichte se repasan des-
estudios academicos sobre sus pen-
pues aspectos de su filosoffa moral
sadores estin renovindose conti-
y del derecho, en los que se capta
nuamente al calor de las ediciones
muy bien que la relaci6n entre los
criticas y de los nuevos materiales
seres racionales les es constitutiva y
que se publican. En esta ingente la-
bor de recepci6n, el libro de Jos6
que 6sta se basa en el cuerpo y en
la comunicaci6n de sentido o edu-
Luis Villacafias, con cierta volun-
cacirn.
tad de estilo ensayistico y de verter
El tercer bloque expone al joven
lo que los fil6sofos querian <<decir
Schelling y sus esfuerzos por salir
de la forma mis sencilla posi-
de la 6rbita fichteana, por ejemplo
con su Nueva deduccion del derecho natural y su Filosoffa de la na-
ble>> (II, 36), nos ofrece una pano-
sos los dos voldmenes y sus 600 pai-
y de ese modo se procura dar una
rimica personal de los temas y as-
ginas en total. El autor se ve cons-
expresi6n mis adecuada del cofilo-
pectos que le son mis queridos.
Esta sintesis personal es posible
trefiido a dejar de lado imbitos im-
sofar (symphilosophieren) en el que
turaleza. Amplio espacio se conce-
portantes, para centrarse sobre todo
consisti6 este movimiento, un as-
de a la obra principal de este perfo-
gracias a los muchos afios de estu-
en los aspectos politicos de estos
pecto que ain podria desarrollarse
do, el Sistema del idealismo tras-
dio y de publicaciones que el autor
pensadores, de los que gusta sefia-
mis a fin de mostrar, asimismo, por
cendental (1800) (I, 189-211). No
ha realizado sobre este periodo.
lar las antinomias alas que se ven
qud los introducimos en el denomi-
obstante, tambidn alli Villacafias
pasa por alto los desarrollos de la
Asi, por ejemplo, con esa misma
abocadas sus soluciones, dejando
pasi6n por la labor de pensador y
traslucir sus simpatias por Max We-
nador comtn de una corriente de
pensamiento. A los tres se les de-
publicista, con opiniones propias a
ber y Carl Schmitt. No se trata, por
dica aproximadamente la misma
las aportaciones centrales de Sche-
extensi6n, si bien las simpatias del
lling, pues le produce <enojo> (I,
197) y <un tedio insuperable>> (I,
Filosoffa de la naturaleza, una de
veces poldmicas, nos habia ofreci-
tanto, de una presentaci6n acadd-
do ya un libro titulado La quiebra
mica al uso, de una visi6n comple-
autor caen mis bien del lado de
de la razdn ilustrada. Idealismo y
Hegel, y su mayor alejamiento se
191); y, sin embargo, se ha de tener
romanticismo (Cincel, Madrid,
ta y sistemitica de datos y obras,
como podria ser el libro de Eusebi
produce con Schelling, el politica-
en cuenta que la concepci6n sche-
1988) que, recogiendo las figuras
Colomer, El pensamiento alemdn
mente mis conservador. Sin duda
de Lessing, Herder, Kant, Jacobi, el
de Kant a Heidegger (vol. 2, El
fueron Hegel y su interpretaci6n de
llingiana del organismo y, mis primariamente, su deducci6n de la ma-
joven Fichte, Schiller, el primerisi-
Idealismo: Fichte, Schelling y He-
esta 6poca filos6fica, aceptada bai-
terialidad (primer paso del Sistema,
mo Schelling y Novalis, precede y
gel; Herder, Barcelona, 1986, 423
sicamente tambidn por Villacafias,
y no la sensaci6n como opina Vi-
prepara el estudio presente. lste se
pags.) o el mis reciente de Fdlix
los que finalmente triunfaron en la
llacafias), pasando por el momento
centra en los tres pensadores m~is
Duque, Historia de la Filosoffa Mo-
productivo o intuitivo (y no mera-
destacados de la 6poca: Fichte,
derna. La era de la critica (Akal,
recepci6n de la misma, y s61o ahora a la luz de las ediciones criticas
Schelling y Hegel, con breves apun-
Madrid, 1998, 977 pigs.), que in-
y los nuevos textos comienza a ser
en Kant y en Fichte) de las catego-
cluye tambidn a Kant, por citar dos
revisada.
rfas, es la puerta de entrada hacia
tes sobre Reinhold, Enesidemo,
Schiller, HOlderlin, Friedrich Sch-
casos espafioles.
mente reflexivo o proyectivo, como
Los dos primeros bloques del li-
su propia filosoffa (un idealismo ya
legel y, sobre todo, un Jacobi en
La presentaci6n de los tres fil6-
bro se dedican a la era del joven
objetivado) y a la del mismo Hegel
continua poldmica con los tres
sofos es cronol6gica, de manera
Fichte, sus presupuestos culturales,
(Villacafias tampoco tratari la filo-
grandes. Y, aun asi, se hacen esca-
que se engarzan sus etapas entre sf,
su formacirn (para la que se ofrecen
sofia de la naturaleza de 6ste), a la
Noviembre, 2002. N" 71. REVISTA DE libros 31
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Filosofia
NOVEDADES
Historia~
del Paz's Vous co y No v a rraz
.. ... . . .. .
Historia delPais VascoyNavarra
en elsiglo XX
por JosE' LUs DE LA GRANJA y
SANTIAGO DE PABLO (Coords.)
Ricardo Osca r , oSC one
Socrate s:
soIo sd de amor
.,C
gia del espiritu -la tan conocida
idea que ambos tienen de que el Yo
Despues viene el Hegel que va de
fichteano surge como siguiente po-
Jena a Berlin, pasando por Bam-
lucha por el reconocimiento de las
tenciaci6n de esa natura naturans.
berg, Nuremberg y Heidelberg. Se
autoconciencias entre el sefior y el
De la llamada filosoffa de la identi-
da buena cuenta de su toma de po-
siervo ya habia sido tratada en la
dad de Schelling, el autor se demo-
sici6n liberal en el proyecto de una
exposici6n del sistema de Jena (II,
ra sobre todo en las Lecciones sobre
nueva constituci6n para el Estado
lafilosofia del arte (I, 226-244), en
de Wiirtemberg y de su reconcilia-
51-57)- y la psicologfa, y aterriza
en la eticidad (pasando por alto el
donde sostiene acertadamente que
ci6n con Jacobi a trav6s de una re-
derecho abstracto y la moralidad),
<<Schelling es bastante original y
sefia: para Hegel su <<filosoffa cons-
para la que utiliza el texto de la Fi-
sistemitico>> (I, 239) (Schelling, por
tituye, en pie de igualdad con la de
losofia del derecho. La sociedad ci-
ejemplo, fue el primero en utilizar
Kant, la base de la nueva filosoffa
vil, con su lucha de intereses eco-
esa expresi6n de <<filosoffa del ar-
alemana>> (II, 146). Pero lo mis im-
n6micos, individuales y excluyen-
te>>), pero esto se tendria que cote-
portante de ese periodo es la pri-
tes, y su capitalismo, es para el au-
jar con las Lecciones sobre litera-
mera edici6n de la Enciclopedia
tor el lugar de la locura frente a la
tura y arte de Schlegel, cuyo ma-
(1817) y de la Ciencia de la Idgi-
solidaridad de la familia y del Esta-
nuscrito Schelling ley6 con gran in-
ca (1812, 1813 y 1816). Para una
do. Villacafias protesta de que <<se
terds y del que tom6 no pocas ideas.
visi6n general de la 16gica el autor
permita que en el centro de la so-
Ya en el segundo volumen, su pri-
utiliza el <<concepto previo>> (Vor-
ciedad se despedacen los hombres
mer capitulo expone al joven Hegel
begriff) de la misma que aparece en
en la lucha por la soluci6n de nece-
hasta su salida de Jena. Se sostiene
los epigrafes 19ss de la Enciclope-
sidades>> (II, 234), y Hegel le con-
que <<en el Sistema de la eticidad
dia (II, 161-172). Presenta despuds
algunos pasos (<<nosotros no pode-
testarfa que ese es el necesario mo-
[1802-1803] esti el germen verdadero del pensamiento hegeliano>>
mento negativo y antitetico de la
mos en esta exposici6n entregarnos
eticidad, y que incluso ahi se dan
(II, 61). Y despues se hace un am-
a la tarea de exponer la 16gica de
elementos solidarios (la asistencia
plio andlisis de las impresiones que
Hegebl>>, II, 153) del proceso dial6c-
y las corporaciones). Villacafias
a Hegel le produjo la obra de Schi-
tico de las categorfas 16gicas (II,
exige que se piense el trabajo tam-
ller Wallenstein (II, 82-88), al hilo
172-180), y critica sobre todo la 16-
bi n en las otras esferas del Espiri-
de lo cual se procede a un repaso,
gica del concepto subjetivo, muy
tu objetivo y del absoluto, a lo que
de las filtimas partes de la Fenome-
alejada de los desarrollos de la 16-
Hegel responderia que el trabajo del
nologia del Espfritu (II, 89-100),
donde se habla de la culpa, la fe y
gica actual.
la comunidad.
Iling intermedio, el que va desde las
El libro acaba con la filtima etapa
Investigaciones sobre la esencia de
de la vida y obra de Schelling en
se fija en los llamados escritos po-
la libertad humana (1809) y sus re-
Mtinich y en Berlin y su progresivo
pulares, con los que el fil6sofo da a
flexiones sobre el mal hasta el pro-
conservadurismo. Dejando de lado
Alemania <<la conciencia de tener
yecto acerca de Las edades del mun-
la Filosofia de la mitologia, Villa-
una oportunidad hist6rica>> (II, 102)
do (1811-1815), pasando por las lec-
caias nos hace una presentaci6n so-
ante Francia y despuds frente a la
ciones de Stuttgart y la poldmica
mera de los primeros momentos de
Identidady subjetividad. Ma-
invasi6n napole6nica. Las diversas
con Jacobi. El autor se siente cada
la Filosofia de la revelacidn, en la
terialespara una historia de la
formulaciones de la Doctrina de la
vez mis lejano de las especulacio-
que la existencia se opone al con-
ciencia, o sea, el trabajo propia-
nes schellingianas, de esa <<metaff-
cepto (segtin Kant y contra Hegel,
mente metaffsico de Fichte, las de-
no contra Fichte como 61 supone) y
ja de lado, pues, nos dice, s61o sir-
sica gn6stica>> (II, 211), <<el mis perfecto sistema de la mania-depresi6n
ven <<para festin de los especialis-
que jamis se haya inventado>> (II,
una libre decisi6n de Dios, no como
tas>> (II, 102). Algunas ideas cen-
210). <<Schelling se convirti6 en un
necesidad racional (en contra tam-
trales (por ejemplo, la diferencia
hombre inclinado a demorarse por
bidn de Hegel) sino de una radical
entre el ser y su existencia) se tras-
estas regiones confusas>> (II, 197),
historicidad, manteniendo asf la
lucen, sin embargo en esos escritos
contrastando asf con la opini6n de
trascendencia divina. <<Naturalmen-
populares. De entre ellos el libro se
Heidegger, para el cual esas Inves-
te, esta es una parte de la fltima fi-
para en la Iniciacidn a la vida bie-
tigaciones es el libro mis profundo
losoffa de Schelling. Su totalidad,
naventurada (1806) y, mis afin, en
del idealismo alemin.
quizis pueda narrarla en otra oca-
Sdcrates: so'lo se' de amor
por RICARDO OSCAR MOSCONE
ldentidad
y.sub.etividad
Materiales Pira una~ historia~
de lafiooa den
Del segundo Fichte, Villacafias,
... .... ...:
filosofLia moderna
por Luis ARENAS
NEGOCACIONES
PRUNA POCA D
-
Bi
iotea
Nue
Negociaciones para una podtica
dialogica
por JENARO TALENS
BIBLIOTECA NUEVA
Tel6fono (91) 310 04 36 / Fax (91) 319 82 35
editorial x bibliotecanueva.com
PREMIO NACIONAL
A LA MEJOR LABOR EDITORIAL, AIO 2000
Espiritu esti presente en todas sus
etapas en diferentes figuras.
se piensa el acto de creaci6n como
Sobre la esencia del sabio (1805).
El tltimo capitulo comienza con
Sorprende que no se aprovechen es-
la vida y la obra de Hegel en Ber-
si6n> (II, 318).
Sin duda, la masa de libros y de
critos tan hist6rico-politicos como
lin, poniendo de nuevo el infasis en
pensamientos que se ha tenido que
Filosofia de la masoneria (1802-3),
las cuestiones politicas y con el cri-
mover y digerir para confeccionar
terio de que <<la filosoffa de Hegel
este libro es ingente y admirable, y
Los caracteres de la edad contem-
Almagro, 38 / 28010 Madrid
Cierra el segundo bloque el Sche-
pordnea (1807), Sobre Maquiavelo
(1807) y, sobre todo, los Discursos
puede exponerse a trav6s de los fe-
no podemos sino animar a estos la-
n6menos del lenguaje y del traba-
boriosos trabajadores en tiempos de
a la nacidn alemana (1808), la obra
jo> (II, 225). Aqui de nuevo el au-
prisas e inmediateces. a
mis <<ruidosamente>> politica de
tor coge libre vuelo. De la antropo-
Fichte, en relaci6n tambidn con esa
conciencia nacional.
logfa elige el tema de la enfermedad
y la locura. Se salta la fenomenolo-
32 Noviembre, 2002. N- 71. REVISTA DE libros
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Jacinto Rivera de Rosales es profesor de
Filosofia de la UNED.