Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. Determinación de los módulos de deformación unitaria dinámicos usando un equipo triaxial cíclico automatizado. Modelo de Zeevaert. Determination of dynamic strain moduli using a modified cyclic triaxial equipment Rigoberto Rivera*, Carmelino Zea*, Osvaldo Flores**, Enrique Gómez**, Alexandra Ossa**, Miriam Arias*, Enrique Elizalde* *Facultad de Ingeniería, UNAM, México; [email protected] **Instituto de Ingeniería, UNAM, México RESUMEN: Se midieron los módulos de deformación unitaria en probetas de arcilla inalterada de la Ciudad de México, labradas tanto en sentido normal a la estratificación como paralela a la misma, en condiciones no drenadas, empleando para ello un equipo triaxial cíclico automatizado en la modalidad de esfuerzo controlado. Una vez que las probetas de arcilla fueron consolidadas al estado de esfuerzos efectivos equivalente de campo, se sometieron a un esfuerzo normal desviador cíclico, que en las probetas labradas en sentido perpendicular a la estratificación corresponde al esfuerzo desviador vertical cíclico, en tanto que en las probetas labradas en sentido paralelo a la estratificación corresponde a un esfuerzo desviador horizontal cíclico. Durante la aplicación de los esfuerzos desviadores cíclicos se midieron las deformaciones unitarias tanto para la compresión como para el alivio de esfuerzos, estos valores junto con la relación de Poisson y tomando como base el modelo analítico de Zeevaert, permitieron calcular los módulos de deformación unitaria correspondientes. Los resultados obtenidos concuerdan bastante bien con los obtenidos por otros investigadores en las arcillas blandas de la CDMX. ABSTRACT: The unitary deformation modules were measured in specimens of unaltered clay from Mexico City, worked both normal to the stratification and parallel to it, in undrained conditions, using automated cyclic triaxial equipment in the stress mode. Once the clay specimens were consolidated to the state of equivalent effective field stress, they were subjected to a normal cyclic deviator stress, which in the specimens worked in a perpendicular direction to the stratification corresponds to the normal vertical cyclic deviator stress, while In the specimens worked parallel to the stratification it corresponds to a horizontal normal stress. During the application of the cyclic deviatoric stresses, the unitary strains were measured for both compression and stress relief, these values together with the Poisson's ratio and based on Zeevaert's analytical model, they allowed the corresponding unitary deformation modules to be calculated. The results obtained agree quite well with those obtained by other researchers in the soft clays of Mexico City. KEYWORDS: Comportamiento cíclico, Parámetros dinámicos, Modelo de Zeevaert, Esfuerzo controlado, Arcilla de la CDMX. 1 INTRODUCCIÓN El efecto que las ondas sísmicas producen en el sistema suelocimiento-estructura puede ser estimado, desde el punto de vista de Ingeniería práctica (Zeevaert 1983, 1989), tomando como base los Principios Generales de la Mecánica, las ecuaciones de equilibrio dinámico, las propiedades dinámicas de los suelos y las condiciones de frontera del problema. Para visualizar la acción que un temblor genera en el suelo es necesario analizar el estado de esfuerzos y deformaciones que producen los diferentes tipos de ondas sísmicas en la superficie del suelo para cierta aceleración asignada. Para este propósito se requiere conocer los registros de aceleraciones en la superficie del suelo en sus tres componentes, pero además resulta fundamental la determinación de las propiedades dinámicas de los suelos del sitio, tomando en cuenta, entre otros, su estado de compacidad o consistencia, el estado de esfuerzos, el grado de anisotropía, y el nivel de deformaciones que puede causar el evento sísmico (Rivera R., 1988, 1991 y 1995, Mendoza M.J. y Hernández V.M., (1993). Durante el paso del tren de ondas el suelo se ve sometido a una serie de aplicaciones cíclicas, con determinada frecuencia y amplitud, de esfuerzos y/o deformaciones que dependen de la aceleración impuesta por el movimiento sísmico. Por esta razón las pruebas de laboratorio o campo empleadas para determinar las propiedades dinámicas de los suelos deben de representar en la medida de lo posible el fenómeno que se quiere estudiar (Jaime, A., 1980, González C.M. y Romo M.P., 2011). Se reconoce qué, en el caso de la Ciudad de México, los períodos naturales de vibración de los depósitos lacustres son del orden de 1 a 4 s, por lo que las frecuencias correspondientes son muy bajas, lo cual constituye un fenómeno transitorio de aplicación de carga cíclica equivalente. De esta manera, es posible estudiar de manera independiente la acción de todas las ondas generadas por un evento sísmico, con sus diferentes magnitudes y periodos, integrado posteriormente el efecto total de todas ellas. Los parámetros del modelo de Zeevaert (1983, 1989) relacionados con el comportamiento dinámico de los suelos se pueden determinar en laboratorio en probetas de suelo inalterado Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. sujetas a acciones cíclicas equivalentes, asumiendo las siguientes hipótesis: El suelo tiene un comportamiento elástico lineal, lo que conduce a una velocidad de las ondas de cortante que es función del módulo de rigidez dinámico del suelo (G) al igual que los periodos naturales de vibración. Dentro de cierto rango de esfuerzos cíclicos el suelo tiene un comportamiento elastoplástico durante la compresión y elástico al producirse el alivio. El conocimiento de los parámetros dinámicos de los que dependen las deformaciones unitarias, tanto en compresión como en tracción, y los alivios correspondientes, permite estimar los desplazamientos dinámicos producidos por la acción de las ondas sísmicas, así como las presiones poro generadas. Esta investigación está encaminada a la determinación de módulos horizontales de deformación unitaria dinámicos de arcillas blandas saturadas, que permitan evaluar la respuesta de la acción de las ondas de superficie y de cortante en los depósitos de suelos blandos típicos de la CDMX. Es claro que para lograr este objetivo se requiere de un equipo de laboratorio donde se puedan aplicar esfuerzos horizontales de manera cíclica, como puede ser el caso de la Cámara Holandesa (Zeevaert, 1988). Sin embargo, una manera práctica de determinar dichos módulos es empleando la cámara triaxial cíclica convencional, con probetas de suelo labradas en sentido perpendicular y paralelo a la estratificación. Haciendo una interpretación de los resultados experimentales diferente a la tradicional y tomando como base el modelo de Zeevaert (1988), se determinan todos los parámetros del modelo, cuyas aplicaciones en la sismo-geodinámica pueden ser muy variadas, entre otras: capacidad de carga, hundimientos y licuación de suelos. Cabe señalar que las presiones de poro generadas durante los ensayes triaxiales cíclicos realizados, tanto para los fenómenos de compresión como de tracción, se midieron en la base de la cámara, pero en el modelo dichas presiones se manejaron como una incógnita, ya que, en materiales de baja permeabilidad como las arcillas blandas de la CDMX, las presiones de poro medidas bajo estas condiciones pueden no ser representativas de toda la probeta de suelo. 2 MODELO DE ZEEVAERT Ondas planas de cuerpo de cortante o equivolumétricas. Su desplazamiento es en sentido normal a la propagación de las ondas. La amplitud de la componente vertical es muy pequeña, casi despreciable, a diferencia de la componente horizontal. Ondas planas superficiales (tipo Rayleigh). Se originan en la superficie del suelo y se atenúan rápidamente con la profundidad, produciendo compresiones y dilataciones en el sentido de propagación de la onda. Su velocidad de propagación es prácticamente igual a la de las ondas de cuerpo de cortante. La compresión y dilatación induce movimientos de vaivén verticales y horizontales, de ahí que en los registros acelerográficos son visibles las tres componentes. 2.1 Onda de cuerpo longitudinal o irrotacional Se asume que en el caso de los suelos lacustres de la Ciudad de México la base firme es la fuente de las ondas de cuerpo irrotacionales planas, viajando en sentido vertical a la superficie del suelo con una velocidad Cd . Tomando como base la teoría de los materiales elásticos lineales homogéneos e isótropos, se pueden establecer las ecuaciones de movimiento para dicha onda en términos de los desplazamientos generados. Dichas ecuaciones se pueden representar mediante una sola ecuación, con la siguiente estructura matemática: Cd2 ∂ 2ψ z ∂z 2 = ∂ 2ψ z (1) ∂t 2 La ecuación 1 se puede satisfacer mediante una función continua y derivable 𝜓𝜓𝑧𝑧 de la forma (sistema de referencia derecho XYZ, siendo Z el eje vertical): ψz = δ oz cos(2n − 1) π z sen(2n − 1) pd t 2 H (2) Siendo n el modo de vibración, δ oz el desplazamiento máximo en superficie; H el espesor del depósito de suelo; z la profundidad; pd la frecuencia circular y t el tiempo. Para este tipo de movimiento, las deformaciones unitarias son ∆ε x = 0 , ∆ε y = 0 y ∆ε z ≠ 0 . Para la onda más larga (n=1), la ecuación 2 se reduce a: Las ondas generadas por un evento sísmico son muy diversas y se π = z sen(2n − 1) pd t ψ z δ oz pueden estudiar a partir de la historia de aceleraciones (3) 2H (acelerograma) de un cierto sitio, siendo la sismología la disciplina encargada de ello. Sin embargo, desde el punto de vista de la sismoPara esta última condición, se puede calcular la configuración de geodinámica de la superficie del suelo son tres los tipos de ondas ∂ψ fundamentales. la deformación unitaria como ∆ε z = z , resultando. ∂z Ondas planas de cuerpo, compresionales o irrotacionales. Su π π propagación es en sentido vertical y generan en la superficie sen( z) δ oz ∆ε z = (4) del suelo un efecto trepidatorio. De acuerdo con los registros 2H 2H acelerográficos sus componentes horizontales son, para fines En esta última ecuación el término entre paréntesis cuadrado prácticos, despreciables y la componente vertical es muy pequeña en el caso de suelos saturados, a diferencia de cuando p representa la relación d . el suelo está parcialmente saturado y tiene un comportamiento Cd anisótropo. La velocidad orbital de las partículas está dada por Vd = δ oz pd , Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. continua y derivable de la forma: de esta manera la ecuación 4 toma la forma: V π ∆ε z = ± d sen( z) 2H Cd (5) Para calcular el desplazamiento máximo en la superficie del suelo, se integra la ecuación 5, desde z=H hasta z=0, obteniendo: δ oz = ± Vd 2 H Cd π (6) Si se conoce la aceleración máxima vertical de la superficie del suelo av y la frecuencia circular pd de la onda, se puede calcular la velocidad orbital en la superficie del suelo como Vd = av / pd . En el caso del periodo, éste puede ser estimado como n Td = 4∑ di / Cdi siendo Cdi la velocidad de la onda para cada 1=1 estrato del subsuelo de espesor di . Tomando en cuenta las relaciones esfuerzo-deformación para este tipo de ondas, el incremento de esfuerzo total ∆pz se puede calcular como: V 1 −ν π (2G ) d sen( ∆pz = z) 1 − 2ν 2H Cd La ecuación 7 se puede escribir como: ∆pz = ρ CdVd sen( 2H z) Siendo 𝜌𝜌 la densidad del suelo y: Cd2 = 1 − ν 2G 1 − 2ν ρ (8) (9) ∆ωc la presión sísmica en el agua de poro del suelo, la cual puede ser medida en laboratorio, en campo o bien estimada analíticamente, como fue el caso de este trabajo para todos los tipos de ondas cuerpo analizadas. Onda superficial La onda plana de compresión-dilatación de superficie tipo Rayleigh, tiene como ecuación de movimiento: ∂ 2ψ ∂ 2ψ x ∂ 2ψ x x = Cd2 + ∂x 2 ∂z 2 ∂t 2 (10) La ecuación 10 puede ser satisfecha mediante una función x CR (11) Donde: δ ox : amplitud horizontal de la onda en la dirección X de propagación. r: coeficiente de atenuación con la profundidad por la acción de la onda. CR = α Cs : velocidad de la onda de superficie (Rayleigh) y Cs la velocidad de la onda de cortante. pR = α ps : frecuencia circular de la onda de superficie y ps la frecuencia circular de la onda de cortante. x: punto de observación t: tiempo Sustituyendo la ecuación 11 en la 10, y despejando el coeficiente de atenuación, se obtiene: pR = r CR Pero a1 ; a= 1 pR CR = ps Cs 1−α 2 (1 − 2ν ) 2(1 −ν ) . Por lo tanto r = (12) ps Cs a1 . La onda de compresión y dilatación produce en el suelo un incremento máximo de deformación unitaria en el sentido de la propagación (X), que vale: ∆ε x = ±δ ox Cuando el suelo está saturado, la presión ∆pz representa la presión sísmica total inducida por las ondas, por lo que el incremento de esfuerzo efectivo resulta ∆σ ′z = ∆pz − ∆ωc , siendo 2.2 (7) Siendo ν la relación de Poisson del suelo y G el módulo dinámico de rigidez cortante. π ±δ ox e − rz sen( pR ) t − ψx = pR V ± R e − rz e − rz = CR CR (13) Siendo VR la velocidad orbital. El incremento de esfuerzo total resulta igual a: 2ρ ∆px = ± (C V )e − rz 1 −ν s s (14) Donde Vs es la velocidad orbital para cortante. De igual forma el incremento de esfuerzo efectivo que provoca la onda plana de superficie, resulta: ∆σ x = ±∆px ∆ωc = ± 2ρ (C V )e − rz ∆ωc 1 −ν s s (15) Siendo ∆ωc el incremento sísmico de la presión del agua de poro inducida por la presión máxima de la onda. 2.3 Onda de cuerpo cortante o equivolumétrica Para la onda de cortante la ecuación de movimiento puede ser Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. satisfecha con la función continua y derivable dada por: x πz ±δ oy cos ψ yz = sen ps t − 2H Cs (16) Donde: ψ yz : amplitud horizontal de la onda a la profundidad z, a lo largo del eje Y. δ oy : amplitud horizontal de la onda en la superficie del suelo a lo largo del eje Y, normal a dirección X de propagación de la onda. La distorsión angular γ yz causada por la onda de cortante de puede calcular como γ yz = ∂ψ yz ∂x , resultando: V πz x ± s cos γ yz = sen ps t − Cs 2H Cs (17) x Para z = 0 y ps t − = nπ , la ecuación 17 permite calcular el C s esfuerzo cortante τ yz como: πz 2H τ yz = ρ(CsVs )sen (18) Cabe resaltar que el efecto más importante de la onda de cortante en la superficie del suelo es en el plano XY, paralelo a la superficie del suelo generándose importantes esfuerzos de tracción diagonales que pueden provocar el agrietamiento del suelo si se vence su resistencia última, aunado a un efecto de torsión y balanceo de la cimentación. El esfuerzo cortante τ xy se calcula de manera similar al que actúa en el plano YZ, resultando: πz 2H τ xy = ρ(CsVs )cos (19) 𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠𝑠[𝑝𝑝𝑠𝑠 (𝑡𝑡 − 𝑥𝑥/𝐶𝐶𝑠𝑠 )] = 1 (20) Si bien en condiciones isótropas la presión sísmica del agua de 0 , en condiciones anisótropas, cuando M cx ≠ M ex poro es ∆ω = M (siendo cx el módulo de deformación unitaria dinámico en compresión en sentido X y M ex el módulo de deformación unitaria dinámico de respuesta en el mismo sentido) resulta diferente de cero. De la ecuación 16, se observa que el desplazamiento máximo horizontal se presenta en la superficie del suelo (z=0), cuando la longitud de onda 𝜆𝜆 = 4𝐻𝐻, el periodo libre de vibración del suelo es 𝑇𝑇𝑠𝑠 = 4𝐻𝐻/𝐶𝐶𝑠𝑠 y Por lo tanto, la ecuación 16 queda como: ψ yz = ±δ oy cos πz 2H (21) De esta manera la velocidad orbital máxima de las partículas de suelo resulta: 𝑉𝑉𝑦𝑦= ± 𝛿𝛿0𝑦𝑦 𝑝𝑝𝑠𝑠 (22) 𝑎𝑎𝑦𝑦= ± 𝛿𝛿0𝑦𝑦 𝑝𝑝𝑠𝑠2 (23) Finalmente, la aceleración máxima superficial se calcula como: Si se conoce la aceleración máxima en la superficie del suelo a partir de registros acelerográficos, se puede estimar el desplazamiento máximo 𝛿𝛿𝑜𝑜𝑜𝑜 en la superficie del suelo provocado por el tren de ondas de cortante. 3 DESCRIPCIÓN DE LA CÁMARA TRIAXIAL CÍCLICA USADA EN LOS ENSAYES El equipo triaxial cíclico (Foto 3.1), como se puede apreciar en la Figura 3.1, está compuesta por una cámara de acrílico [A] que aloja la probeta de suelo protegida por una membrana de látex, las presiones con las que se confina la probeta (confinamiento) y la que se aplica al interior de la misma (contrapresión) y el exceso de presión que se registra durante el ensayo (poro) se registran con sensores de presión [B], que para nuestro caso tienen un rango de medición de 0 a 700 kPa, aproximadamente. El cambio de volumen [C] se registra con un sensor formado por un cilindro de acrílico que aloja el agua que sale o entra a la probeta y genera un desplazamiento de un émbolo; el cual, a partir de esta señal y el área del cilindro, cuantifica el volumen de agua que entra o sale de la probeta. Cuenta, además, con un sensor de desplazamiento axial [D] de 50 mm de carrera total, ubicado en la parte superior del equipo y una celda de carga [E] hidrostáticamente compensada de 100 kg de capacidad, ubicada en la base de la cámara, en contacto directo con la probeta de suelo. Estos dos sensores, además de registrar el deslazamiento y la carga axial que experimenta la probeta, permite hacer el control del ensayo, con excitación monotónica o cíclica a desplazamiento o esfuerzo controlada. El sistema de excitación es de tipo neumático, con el apoyo de una servo-válvula [F] y un pistón [G] ubicados sobre el marco de carga del equipo [H]. El sistema servoneumático de control permite sincronizar el gasto de aire comprimido que pasa por la servoválvula al pistón para aplicar un patrón de desplazamiento monotónico o cíclico operando el equipo a desplazamiento o carga controlada, con el apoyo de los sensores correspondientes. Tanto los sensores como el sistema servo-neumático se deben calibrar y verificar experimentalmente para obtenerlas las constantes de calibración y la precisión de cada sensor. Las señales recibidas por el equipo, entre otras, la deformación axial, carga, presiones, son transmitidas a la computadora mediante un convertidor analógico-digital (Foto 3.2). El módulo de adquisición de datos es la tarjeta comercial PC-LAB812 Advantech Co., el hardware de esta tarjeta incluye componentes de Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. conversión analógica-digital, digital-analógica, entradas y salidas digitales, contadores y temporizadores, además de ser una tarjeta de alta velocidad (250 kHz/canal), alto desarrollo y multifuncional. D F H G C A B E Foto 3.1 Equipo de pruebas Figura. 3.1 Esquema de la Cámara Triaxial Cíclica 4 MODULOS DE DEFORMACIÓN UNITARIA DINÁMICOS Se han desarrollado diferentes procedimientos para medir las propiedades dinámicas de los suelos, teniendo en cuenta el rango de deformaciones que un sismo puede generar en el subsuelo. En la actualidad son contados los equipos que permiten cubrir todo el intervalo de deformaciones requerido en los problemas dinámicos, a excepción del Equipo de Corte Torsionante con cilindro hueco (Gasparre A., et al., 2007), por lo que es usual desde el punto de vista de ingeniería practica combinar los equipos disponibles para cubrir el rango de deformaciones provocadas por un sismo. En los ensayes triaxiales cíclicos, en condiciones no drenadas, una de las variables que es necesario conocer durante el desarrollo del ensaye es la presión de poro que se genera por la aplicación del esfuerzo desviador, ya que de ella dependen los parámetros dinámicos del suelo ensayado. Normalmente, dicha presión de poro se mide mediante un transductor colocado en la base de la cámara, aceptando que el valor medido es uniforme a lo largo de la probeta de suelo. Es claro que, en suelos muy permeables, puede ser cierta dicha suposición, sin embargo, en suelos de baja a muy baja permeabilidad, como las arcillas blandas de la ciudad de México, es muy cuestionable la hipótesis de uniformidad de la presión de poro. Una forma de conocer la distribución de esta última a lo largo de la probeta de suelo es colocando transductores de presión en la cabeza, base y centro de la probeta, o bien haciendo una estimación teórica mediante métodos analíticos, como fue el caso de esta investigación al utilizar el modelo analítico de Zeevaert (1988). EL Modelo de Zeevaert permite estimar de manera analítica el incremento de la presión de poro que se genera durante la aplicación de un esfuerzo desviador cíclico ±∆𝑝𝑝𝑧𝑧 , para lo cual es necesario conocer las deformaciones unitarias verticales tanto en compresión como en tracción, la relación de Poisson, el grado de saturación y el factor de respuesta β, tanto en compresión como en tracción, asumiendo que durante el corto tiempo de la aplicación de la carga cíclica no hay disipación de la presión de poro. Para el esfuerzo vertical cíclico en compresión, +∆𝑝𝑝𝑧𝑧 , la presión de poro, ∆𝜔𝜔𝑐𝑐 , se puede calcular como: ∆𝜔𝜔𝑐𝑐 = − 𝑏𝑏 𝑏𝑏 2 𝑐𝑐 + �� � + 2𝑎𝑎 2𝑎𝑎 𝑎𝑎 𝑛𝑛(1−𝑆𝑆)(1−2𝜈𝜈𝛽𝛽 ) 𝑐𝑐𝑐𝑐 𝑎𝑎 = 1 − (1+2𝛽𝛽 )(1−2𝜈𝜈)𝛥𝛥𝜀𝜀 (25) 𝑏𝑏 = 𝑝𝑝𝑎𝑎 + � (26) 𝑐𝑐 = (27) 𝑐𝑐𝑐𝑐 Foto 3.2 Sistema de adquisición de datos para los ensayes triaxiales cíclicos. (24) 𝑧𝑧𝑧𝑧 𝑛𝑛(1 − 𝑆𝑆) ∆𝑝𝑝𝑧𝑧𝑧𝑧 − 1� 1 + 2𝛽𝛽𝑐𝑐𝑐𝑐 (1 − 2𝜈𝜈)𝛥𝛥𝜀𝜀𝑧𝑧𝑧𝑧 𝑝𝑝𝑎𝑎 ∆𝑝𝑝 (1 + 2𝛽𝛽𝑐𝑐𝑐𝑐 ) 𝑧𝑧𝑧𝑧 Para el esfuerzo vertical cíclico en tracción, −∆𝑝𝑝𝑧𝑧 , la presión de poro, ∆𝜔𝜔𝑡𝑡 , se puede calcular como: ∆𝜔𝜔𝑡𝑡 = − 2 𝑏𝑏� 𝑏𝑏� 𝑐𝑐̅ + �� � + 2𝑎𝑎� 2𝑎𝑎� 𝑎𝑎� (28) Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. 𝑎𝑎� = 1 + 𝑏𝑏� = � 𝑐𝑐̅ = 𝑛𝑛(1 − 𝑆𝑆)(1 − 2𝜈𝜈𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 ) (1 + 2𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 )(1 − 2𝜈𝜈)𝛥𝛥𝜀𝜀𝑧𝑧𝑧𝑧 𝑛𝑛(1 − 𝑆𝑆) ∆𝑝𝑝𝑧𝑧𝑧𝑧 � (1 − 2𝜈𝜈)𝛥𝛥𝜀𝜀𝑧𝑧𝑧𝑧 1 + 2𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 −1 𝑝𝑝 ∆𝑝𝑝 (1 + 2𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 ) 𝑎𝑎 𝑧𝑧𝑧𝑧 (29) (30) obtienen para una segunda probeta de suelo de características similares a la primera, pero ahora ensayada en sentido paralelo a la estratificación. Finalmente, los parámetros del modelo son: 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 , 𝑀𝑀𝑒𝑒𝑒𝑒 , 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 , 𝑀𝑀𝑒𝑒𝑒𝑒 , ∆𝜔𝜔𝑐𝑐 , y ∆𝜔𝜔𝑡𝑡 . (31) Conociendo el valor teórico del incremento de presión de poro ∆ωc en compresión y suponiendo un valor de βcz es posible determinar el módulo de deformación unitaria en compresión, como: 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 = ∆𝜀𝜀𝑧𝑧𝑧𝑧 ∆𝑝𝑝𝑧𝑧𝑧𝑧 − (1 − 2𝜈𝜈𝛽𝛽𝑐𝑐𝑐𝑐 )𝛥𝛥𝜔𝜔𝑐𝑐 (32) En tanto que el módulo de deformación unitaria para la respuesta en compresión se calcula como: 𝑀𝑀𝑒𝑒𝑒𝑒 = ∆𝜀𝜀𝑧𝑧𝑧𝑧𝑧𝑧 ∆𝑝𝑝𝑧𝑧𝑧𝑧 − (1 − 2𝜈𝜈)𝛥𝛥𝜔𝜔𝑐𝑐 (33) De esta manera el factor de respuesta 𝛽𝛽, se calcula como: 𝛽𝛽𝑐𝑐𝑐𝑐 = 𝑀𝑀𝑒𝑒𝑒𝑒 �𝑀𝑀 𝑐𝑐𝑐𝑐 (34) Con el valor calculado del factor de respuesta 𝛽𝛽, se repite el proceso de cálculo con las ecuaciones 24 a 27, hasta que se satisfagan las ecuaciones 32 y 33. Para el esfuerzo vertical cíclico en tracción, -∆𝑝𝑝𝑧𝑧 , la presión de poro, ∆𝜔𝜔𝑡𝑡 , se puede calcular siguiendo un proceso iterativo similar al descrito para el esfuerzo vertical cíclico a compresión, pero ahora utilizando las ecuaciones siguientes: 𝑀𝑀𝑒𝑒𝑒𝑒 = ∆𝜀𝜀𝑧𝑧𝑧𝑧 ∆𝑝𝑝𝑧𝑧𝑧𝑧 − (1 − 2𝜈𝜈𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 )Δ𝜔𝜔𝑡𝑡 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 = ∆𝜀𝜀𝑧𝑧𝑧𝑧𝑧𝑧 ∆𝑝𝑝𝑧𝑧𝑧𝑧 − (1 − 2𝜈𝜈)Δ𝜔𝜔𝑡𝑡 𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 = 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 �𝑀𝑀 𝑒𝑒𝑒𝑒 (35) (36) (37) En la Figura 4.1 se indica el procedimiento para obtener los parámetros del modelo de Zeevaert, mediante una prueba triaxial cíclica a esfuerzo controlado para una probeta de suelo ensayada en sentido normal a la estratificación. Resultados similares se Figura. 4.1 Definición de los parámetros del modelo de Zeevaert para un ensaye triaxial cíclico a esfuerzo controlado en una probeta de suelo en sentido normal a la estratificación. a) Estado de esfuerzos para compresión; b) Estado de esfuerzos para tracción; c) Curva (±∆𝒑𝒑𝒛𝒛𝒛𝒛 ) − (±∆𝜺𝜺𝒛𝒛𝒛𝒛 ). 5 ENSAYES REALIZADOS Y RESULTADOS 5.1 Propiedades índice y mecánicas del suelo estudiado (arcilla del valle de México). El suelo estudiado proviene de la zona lacustre del valle de México, conocida como Zona de Lago, caracterizada por la presencia de potentes estratos de arcilla muy compresible y de baja resistencia al esfuerzo cortante. Las muestras inalteradas fueron obtenidas con tubos de pared delgada tipo Shelby, de 10 cm de diámetro, a las profundidades de 6.0, 7.0, 10.0 y 20.5 m. Se trata de una arcilla de consistencia muy blanda a blanda (CH), que muestra un cierto grado de preconsolidación en campo (menores a 2), en colores verde grisáceo, gris oscuro y café amarillento. El nivel de aguas freáticas se encontró a una profundidad de 4.70 m. 5.2 Ensayes triaxiales cíclicos y resultados Para obtener los parámetros del modelo de Zeevaert se hicieron una serie de ensayes triaxiales cíclicos en probetas de arcillas blandas de la CDMX, labradas en sentido normal a la estratificación y Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. Las propiedades índices y mecánicas más relevantes de las probetas ensayadas se reportan en Tabla 1, En dicha tabla, W, es el contenido natural de agua, 𝛾𝛾 m, el peso volumétrico en estado natural, Gs, la densidad de sólidos, LL, el límite líquido, IP, el ′ índice de plasticidad, 𝜎𝜎𝑣𝑣𝑣𝑣 , el esfuerzo vertical efectivo equivalente de campo, (OCR)o el grado de preconsolidación de campo, y su, la resistencia no drenada del material. En la Tabla 2 se reportan algunos parámetros del modelo de Zeevaert obtenidos al interpretar los resultados experimentales de los ensayes triaxiales cíclicos realizados en la arcilla blanda de la CDMX, estos resultados se realizaron al 50% de esfuerzo de falla y seleccionando el ciclo 10. paralela a ella, no drenados. Las pruebas fueron en la modalidad de esfuerzo controlado, manejando frecuencias de 0.5 Hz por ser este un valor representativo de la mayoría de los sismos de la CDMX, con un número de ciclos de carga N=20. Una vez que la probeta de arcilla fue consolidada isotrópicamente al esfuerzo efectivo equivalente de campo (𝜎𝜎𝑐𝑐𝑐𝑐 ), se aplicaron incrementos de esfuerzo desviador cíclico ±∆𝑝𝑝𝑧𝑧 crecientes hasta llevar a la falla la probeta. Todas las variables del ensaye de monitorearon mediante un sistema de adquisición de datos, y se procesaron usando un software desarrollado en Labview. Tabla 1. Propiedades índice y mecánicas de las probetas de ensayadas. Prof. (m) No. Probeta 6.0 1H 6.0 W (%) F (%) 𝛾𝛾 m (t/m3) Gs LL (%) IP (%) Arcilla gris verdosos, compresible / CH 324.4 99.9 1.16 2.22 341 239 2V Arcilla gris verdosos oscuro, compresible / CH 397.9 99.9 1.11 2.22 -- 7.0 3H Arcilla, café verdoso, compresible / CH 362.9 99.0 1.15 2.24 7.0 4V Arcilla, café verdoso, compresible / CH 397.6 99.0 1.15 10.0 5H Arcilla con arena, gris oscuro, compresible / CH 121.6 74.8 10.0 6V Arcilla con arena, gris oscuro, compresible / CH 189.2 20.5 7H Arcilla gris verdoso, compresible / CH 229.2 Descripción / SUCS ′ 𝜎𝜎𝑣𝑣𝑣𝑣 (kPa) (OCR)o su ( kPa) 38.9 --- 33.3 -- 30.1 1.78 35.2 365 298 34.8 --- 24.0 2.24 -- -- 33.9 1.78 23.5 1.35 2.46 195 139 53.9 --- 39.2 83.5 1.25 2.54 -- -- 53.9 1.52 41.2 99.3 1.28 2.92 251 212 98.0 2.13 19.6 𝛽𝛽𝑐𝑐𝑐𝑐 𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 Tabla 2. Parámetros del modelo de Zeevaert Prof. (m) No. Probeta ∆εzc ∆εzcr ∆εzt ∆εzt (%) 𝑀𝑀𝑒𝑒𝑒𝑒 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 𝑀𝑀𝑒𝑒𝑒𝑒 (1/kPa) (1/kPa) (1/kPa) (1/kPa) 6.0 1H 0.23 0.19 0.23 0.19 1.27 1.77 1.32 1.62 0.72 6.0 2V 0.21 0.18 0.19 0.17 1.70 2.24 1.69 2.00 7.0 3H 0.24 0.22 0.25 0.23 2.10 2.45 2.24 7.0 4V 0.20 0.20 0.17 0.17 2.16 2.16 10.0 5H 0.16 0.13 0.17 0.14 0.56 10.0 6V 0.16 0.13 0.15 0.13 20.5 7H 0.13 0.11 0.11 0.10 (%) (%) (%) ∆𝜔𝜔𝑐𝑐 (kPa) ∆𝜔𝜔𝑡𝑡 (kPa) 0.82 5.8 -2.2 0.76 0.84 4.0 -1.5 2.45 0.86 0.90 3.7 -1.5 2.28 2.20 1.00 1.00 2.9 -1.0 0.75 0.57 0.73 0.74 0.79 9.2 -3.7 0.69 0.92 0.70 0.85 0.75 0.83 7.5 -2.8 0.39 0.53 0.37 0.46 0.75 0.82 10.6 -3.8 En la Figuras 5.1, 5.2 y 5.3, se muestran, para un ensaye triaxial cíclico representativo, la variación del esfuerzo desviador cíclico (±∆𝑝𝑝𝑧𝑧 ), la deformación axial cíclica (±∆𝜀𝜀𝑧𝑧 ) y la presión de poro (±∆𝜔𝜔𝑖𝑖 ), en función del tiempo, respectivamente. Cabe resaltar que las magnitudes de las presiones de poro medidas y calculadas en todos los ensayes realizados en esta investigación fueron muy similares, no rebasando los 15 kPa, para Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. esfuerzos de confinamiento entre 30 KPa y 100 kPa y niveles de deformaciones axiales cíclicas menores de 0.5 % (Figura 5.4). La magnitud máxima de presión de poro se alcanza prácticamente en el primer ciclo de carga, incrementando ligeramente su valor a medida que aumenta el número de ciclos y el nivel de deformación. Resultados similares fueron reportados por Ovando et al (2021), en arcillas blandas de la CDMX, midiendo la presión de poro en la base de la probeta. En la Figura 5.5 se indica la variación del módulo de compresión unitaria 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 en función del nivel de deformación ∆𝜀𝜀𝑐𝑐𝑐𝑐 , (rango de la prueba triaxial cíclica), para el ciclo de carga N=10. Dichos resultados fueron ajustados con el modelo de comportamiento de Ovando et al (2021), el cual es función de los siguientes parámetros: módulos de deformación unitaria mínimo y máximo, 𝑀𝑀𝑚𝑚í𝑛𝑛 y 𝑀𝑀𝑚𝑚á𝑥𝑥 , respectivamente; la deformación unitaria de referencia ∆𝜀𝜀𝑟𝑟𝑟𝑟 , valor asociado con el punto de inflexión de la curva 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 − ∆𝜀𝜀𝑐𝑐𝑐𝑐 , ; el nivel de deformación del ensaye ∆𝜀𝜀𝑐𝑐𝑐𝑐 y de la constante experimental 𝐵𝐵𝑀𝑀 , esta última siendo función del índice de plasticidad del suelo IP. En la Figura 5.6 se reporta la variación de los módulos Mcz (compresión) y Mex (respuesta) en función de la deformación unitaria ∆𝜀𝜀𝑧𝑧 , para todas las probetas ensayadas en sentido normal a la estratificación, diferentes profundidades, 50% del esfuerzo de falla, y ciclo de carga N=10. Se observa en dicha figura que los módulos referidos no son muy diferentes, tomando en cuenta el grado de dispersión. De igual manera en la Figura 5.7 se muestra la variación de los módulos Mez (tracción) y Mcx (respuesta) en función de la deformación unitaria ∆𝜀𝜀𝑧𝑧 , para las mismas condiciones de ensaye, pero en probetas ensayadas en sentido paralelo a la estratificación. Los resultados que se muestran en dicha figura siguen una cierta tendencia con un grado de dispersión un poco mayor que en el caso de la Figura 5.6, sin poder establecer diferencias claras. En las Figuras 5.8 y 5.9 se muestra la variación de los módulos de deformación unitaria para compresión y tracción, para el 50 % del esfuerzo de falla, ciclo de carga N=10, así como sus respuestas correspondientes, en función del esfuerzo de confinamiento. Figura. 5.2 Variación de la deformación axial cíclica ( ±∆𝜀𝜀𝑧𝑧 ) en función del tiempo. Figura. 5.3 Variación de la presión de poro (±∆𝜔𝜔𝑖𝑖 ), en función del tiempo t. N= 10 ciclos Exp. Compresión Modelo Z- Compresión Exp. Tracción Modelo Z- Tracción (%) Figura. 5.1 Variación del esfuerzo desviador cíclico ( ±∆𝑝𝑝𝑧𝑧 ) en función del tiempo. Figura. 5.4 Presiones de poro normalizadas ( ±∆𝜔𝜔𝑖𝑖 /𝜎𝜎𝑐𝑐𝑐𝑐 ) experimentales y calculadas (modelo de Zeevaert), en función del nivel de deformación axial cíclica (±∆𝜀𝜀𝑧𝑧 ). Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. Mcz y Mex (kPa-1)x10-4 Mcz (kPa-1) x10-4 4.0 3.5 3.0 2.5 100.0 Mzo= 4.25x10-4 [kPa -1] para n = 1.0 y σco=0 Mcz Mex 10.0 1.0 2.0 Mcz M min (10-4) M max (10-4) 1.5 1.0 0.01 0.10 kPa-1 kPa-1 2.1 208.7 0.1 1.00 ∆εzc (%) 4.0 3.5 𝑀𝑀𝑐𝑐𝑐𝑐 en 30 40 50 2.5 2.0 1.5 1.0 80 90 100 110 120 respuesta, en función del esfuerzo de confinamiento, σco, para N =10. 100.0 3.0 70 Figura. 5.8 Variación de los módulos Mcz y Mex en compresión y su Mcz Mex 60 σco (kPa) Mcx y Mez (kPa-1)x10-4 Mcz y Mex (kPa-1)x10-4 Figura 5.5 Variación de los módulos de deformación unitaria función del nivel de deformación ∆𝜀𝜀𝑧𝑧 . 20 Mzo = 4.28x10-4 [kPa-1 ] para n = 1.0 y σco=0 Mcx Mez 10.0 1.0 0.5 0.0 0.05 0.50 -∆εz (%) Mez y Mcx (kPa-1)x10-4 Figura. 5.6 Variación de los módulos Mcz y Mex en compresión y su respuesta, en función de la deformación unitaria; probetas labradas en sentido normal a la estratificación, N=10. 4.0 3.5 Mez Mcx 3.0 2.5 2.0 1.5 1.0 0.5 0.0 0.05 0.50 -∆εz (%) Figura. 5.7 Variación de los módulos Mez y Mcx en compresión y su respuesta en función del esfuerzo de confinamiento, para probetas labradas en sentido paralelo a la estratificación, para N=10. 0.1 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120 σco (kPa) Figura. 5.9 Variación de los módulos Mcx y Mez en tracción y su respuesta, en función del esfuerzo de confinamiento, para N =10. Se comprueba que la variación de los módulos de deformación unitaria en función del esfuerzo de confinamiento sigue una ley exponencial, del tipo 𝑀𝑀𝑧𝑧 = 𝑀𝑀𝑧𝑧0 𝑒𝑒 −𝜎𝜎𝑐𝑐 𝑛𝑛 (e es la base de los logaritmos naturales), siendo 𝑀𝑀𝑍𝑍0 y n dos coeficientes experimentales, cuyos valores se indican en las figuras 5.8 y 5.9. En la Figura 5.10 se presenta la variación del factor de respuesta por compresión 𝛽𝛽𝑐𝑐𝑐𝑐 y por tracción 𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 , en función de la resistencia no drenada de la arcilla (su), respectivamente. Estos parámetros son necesarios para estimar teóricamente la presión de poro generada durante el ensaye cíclico, usando el modelo de Zeevaert, bajo el supuesto de que dicha presión de poro medida en la base de la probeta de suelo no es representativa de todo el espécimen. Proceedings of the 17th Pan-American Conference on Soil Mechanics and Geotechnical Engineering (XVII PCSMGE), and 2nd Latin-American Regional Conference of the International Association for Engineering Geology and the Environment (IAEG), La Serena Chile, 2024. 1.0 β βez βcz 0.9 0.8 0.7 0.6 0.5 15 20 25 30 35 40 45 50 su (kPa) Figura. 5.10 Variación del factor de respuesta por compresión 𝛽𝛽𝑐𝑐𝑐𝑐 y por tracción 𝛽𝛽𝑒𝑒𝑒𝑒 , en función de la resistencia no drenada de la arcilla. 6. CONCLUSIONES Los módulos dinámicos de deformación unitaria obtenidos para a arcilla blandas de la CDMX, son comparables con los obtenidos por otros investigadores (Mendoza M.J., y Hernández V.M., 1994 y Ovando et al., 2021) en arcillas con características similares a la de esta investigación. Las presiones de poro medidas durante los ensayes triaxiales cíclicos, no drenados, son muy pequeñas (menores de 15 kPa), inclusive para esfuerzos desviadores cíclicos cercanos a la falla. Su magnitud máxima se presenta para el primer ciclo de carga., evolucionando muy poco con el número de ciclos de carga aplicados (N=20). Las presiones de poro estimadas con el modelo de Zeevaert fueron muy similares a las medidas experimentalmente (Figura 5.4), con magnitudes que no rebasaron los 15 kPa, aunque estos resultados hay que verlos con reserva ya que los niveles de deformaciones axiales cíclicas generadas durante los ensayes fueron pequeñas, menores de 0.5%, para esfuerzos de confinamiento entre 35 y 100 kPa. Estos resultados ponen en evidencia la importancia de conocer la distribución real de las presiones de poro a lo largo de la muestra durante la aplicación del esfuerzo desviador cíclico, para hacer una interpretación más realista de los resultados experimentales, ya que, en materiales de baja permeabilidad como las arcillas de la CDMX, la medición de la presión de poro en la base de la probeta puede ser muy cuestionable. La variación de los módulos de deformación unitaria Mcz (compresión) y Mex (respuesta) en función de la deformación unitaria ∆𝜀𝜀𝑧𝑧 , para todas las probetas ensayadas en sentido normal a la estratificación, diferentes profundidades (entre 6.0 y 20.5 m), 50 % del esfuerzo de falla, y ciclo de carga N=10 (Figura 5.6), si bien siguen una cierta tendencia, no se puede establecer con claridad una ley de variación para dichos módulos y lo mismo sucede con los módulos de deformación unitaria Mez (tracción) y Mcx (respuesta), pero en probetas ensayadas en sentido paralelo a la estratificación (Figura 5.7). 7. AGRADECIMIENTOS Los autores de este trabajo desean expresar su más amplio reconocimiento a la Dirección General de Asuntos del personal Académico (DGAPA), de la UNAM, por el apoyo económico recibido, a través del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación y Desarrollo Tecnológico (PAPIIT), proyecto IG100324. De igual manera queremos expresar nuestra gratitud a las autoridades de la División de Ingenierías Civil y Geomática (DICyG) y del Instituto de Ingeniería (II), por habernos permitido participar en este proyecto multidisciplinario cuyo producto final fue el desarrollo de esta publicación. No podemos pasar por alto el apoyo incondicional que nos brindó el personal de Laboratorio de Geotecnia de la DICyG y del II, tanto en la puesta en marcha del equipo triaxial cíclico automatizado como durante la etapa experimental. 7. REFERENCIAS Gasparre, A., Nishimura, S., Minh, N. A., Coop, M. R. & Jardine, R. J. (2007), The Stiffness of Natural London Clay, Geotechnique 57, No. 1, 33–47. González C.M. y Romo M.P., (2011), Estimación de Propiedades Dinámicas de Arcillas, Revista de Ingeniería, Símica, México, No. 83, 1-23. Jaime A. (1980), Comportamiento del Suelo y Estructuras Terreas del Valle de Mexicali, Sismo de junio 8 de 1980, X Reunión Nacional de Mecánica de Suelos, Sociedad Mexicana de Ingeniería Geotécnica, Morelia, México, Vol. 1. Mendoza M.J., y Hernández V.M., (1994), Pore-Pressure Build -Up Under Cyclic Loading in México City Clay, XIII ICSMGE, New Delhi, Inde, Vol. 1, 181-186. Ovando E., Hernández Z., Flores O., and Fernández A. (2021), Cyclic Behaviour and Dynamic Properties of Texcoco Clays near México City, Geotechnical Engineering Journal of SEAGS &AGSSEA Vol. 52 No. 4, 33-38. Rivera C. (1988), Détermination des Propriétés Mécaniques des Sables et des Argiles en Régime Dynamique et Cyclique aux Faibles Déformations, These de Doctorat, Ecole Centrale de Paris, Académie de Versailles. Rivera C. (1991), Un Método de Laboratorio para Determinar las Propiedades Dinámicas de los Suelos, para Pequeños Niveles de Deformación", Revista de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica, México, No. 41, 49-71. Rivera C. (1995), Determinación de los Parámetros Dinámicos de una Arcilla Remoldeada, utilizando una Columna Resonante Modificada, X Congreso Panamericano de Mecánica de Suelos e Ingeniería de Cimentaciones, Vol. 1, 405-416, Guadalajara, Jalisco, México. Zeevaert L (1983), Foundation Engineering for Difficult Subsoil Conditions, Ed. Van Nostrand Reinhold Co. Segunda Edición. Zeevaert L. (1988), Sismo-geodinámica de la superficie del suelo, Edición Textos: E.I.I., S.A de C.V. Zeevaert L. (1989), El efecto de las ondas sísmicas en el diseño de cimentaciones, VIII Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica y VII Congreso Nacional de Ingeniería Estructural, Acapulco, Gro. 16 a 19 de noviembre.
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