Sistema Límbico (teórico del 22/08/25)
Temario de clase:
• Definición anátomo-funcional del Sistema Límbico.
• Consideraciones generales sobre los comportamientos emocionales y
motivados.
• Construcción histórica del concepto de Sistema Límbico.
a) El lóbulo límbico de Broca.
b) El circuito de Papez.
c) El estudio filogenético de Yakovlev.
d) El sistema límbico de McLean.
e) El mesencéfalo límbico de Nauta.
f) El cerebro trino de McLean.
• Estructuras corticales y sub-corticales que componen el sistema límbico.
• Conectividad interna y circuitos del sistema límbico.
• Aferencias y eferencias del sistema límbico.
• Funciones asociadas a las distintas áreas y estructuras del sistema límbico.
Definición anátomo-funcional del Sistema Límbico
• El sistema límbico refiere a un conjunto de estructuras y áreas
encefálicas cuya actividad correlaciona con los comportamientos
emocionales y motivados.
• Esta definición es demasiado genérica, ya que incluir en el sistema
límbico a regiones asociadas a las emociones ha llevado a constantes
correcciones y ampliaciones de sus límites.
• La siguiente imagen sintetiza gráficamente las principales estructuras
y áreas cerebrales consideradas parte del sistema límbico, siendo la
base sobre la que desarrollaremos el concepto utilizando distintos
criterios de clasificación.
Esquema del sistema límbico (Guyton)
Comportamientos emocionales y motivados
• Son aquellos que están orientados a responder a una necesidad del
organismo.
• Generalmente se expresan ante necesidades básicas, como la ingesta de
alimentos y líquidos, la sexualidad reproductiva, el ciclo sueño-vigilia o las
reacciones ante el estrés.
• En todos los casos un comportamiento emocional involucra la actividad de
sistemas homeostáticos asociados a la actividad del sistema nervioso
autónomo y del sistema glandular.
• Estos dos sistemas (autónomo y glandular) son regulados por el hipotálamo,
estructura considerada uno de los principales núcleos efectores del sistema
límbico.
• En este marco conceptual es importante evitar confundir emoción con
sentimiento, pues los comportamientos emocionales son biológicamente
medibles y objetivables pero no así los sentimientos.
Evolución del concepto de sistema límbico.
A. Broca (1889) define un lóbulo límbico cortical. B. Papez (1934) propone un circuito de retroalimentación.
C. Yakovlev (1948) aporta un estudio filogenético. D. McLean (1949) acuña el nombre de sistema límbico.
Modelos filogenéticos y evolutivos.
A. Yakovlev (1948) presentó un modelo basado en el desarrollo filo-mielo-genético del cerebro.
B. McLean (1990) propuso un cerebro “trino” basado en los procesos evolutivos.
El lóbulo límbico de Paul Broca (1889)
• Es una estructura cortical definida por el neurólogo francés Paul Broca a
fin del siglo XIX.
• Está formada por la corteza del cíngulo, la formación hipocampal y la
corteza olfatoria.
• Forma un anillo que es visible en la pared medial de los hemisferios
cerebrales rodeando al tálamo y al cuerpo calloso.
• La corteza olfatoria, también llamada “rhinencéfalo”, está integrada
centralmente por el bulbo olfatorio, la corteza piriforme (primaria) y la
corteza amigdalina (secundaria).
• La formación hipocampal está constituida por el hipocampo propiamente
y la corteza que lo envuelve, denominada “corteza parahipocampal”.
El lóbulo límbico de Broca (Purves)
Lo forman las cortezas olfatorias, la corteza parahipocampal, el hipocampo, la corteza del cíngulo, áreas
anteriores de la ínsula, áreas posteriores de la corteza orbitofrontal y el polo anterior de la corteza temporal.
El sistema límbico de McLean (1949).
• A mediados del siglo XX Paul McLean (1949) definió al “sistema límbico”
como un conjunto de estructuras asociadas a las emociones, siguiendo
una definición funcional propuesta por Papez años antes, conocida como
“el circuito de Papez” (1934).
• El autor tomó la definición de “lóbulo límbico” originalmente planteada
por Broca (1889) y la amplió al agregarle un grupo de estructuras
subcorticales que incluyen a la amígdala, el subnúcleo anterior del tálamo,
los cuerpos mamilares del hipotálamo y el septum, entre otras.
• De esta forma, el “sistema límbico” representa un concepto más amplio
que el del lóbulo límbico de Broca, ya que no sólo incluye a esta región
cortical, sino que también incorpora a diversos núcleos subcorticales
conectados al lóbulo límbico, cuya actividad global ha sido asociada a
comportamientos motivados y con carga emocional.
El “mesencéfalo límbico” de Paul Nauta
Este autor agrega al sistema límbico los núcleos del mesencéfalo que proyectan
a estructuras límbicas jugando un rol en las emociones.
Las evidencias enfatizan a la vía meso-límbica-cortical dopaminérgica, cuya
actividad correlaciona con algunos comportamientos emocionales.
Núcleos de producción y vías de proyección de DA
Liberación de DA en el núcleo accumbens ante distintos reforzadores
Detalle de las áreas y estructuras del Sistema Límbico (Guyton)
Incluye al lóbulo límbico de Broca, a la amígdala, septum, núcleo accumbens, estría terminal, hipotálamo y
regiones antero-dorsales del tálamo.
Las dos grandes subdivisiones funcionales del sistema límbico (Purves)
El anillo que conforman sus estructuras puede ser dividido en una región anterior, comprometida con los
procesos emocionales (de verde) y otra posterior, asociada a la memoria (de violeta).
Ampliación del recuadro de la imagen anterior
Aferencias y eferencias del Sistema Límbico.
• Las principales aferencias del sistema límbico llegan centralmente de la
corteza de asociación sensorial parieto-occipito-témporo-insulares.
• Esta información ingresa por una doble ruta, una que alcanza a la corteza
parahipocampal (desde donde se proyecta al hipocampo propiamente) y
otra a la corteza amigdalina (la cual envía la información a los núcleos
subcorticales de la amígdala).
• Hipocampo y amígdala son estructuras interconectadas que a su vez
proyectan directamente a núcleos del telencéfalo basal anterior, y a la
corteza prefrontal a través de sub-núcleos específicos del tálamo.
• El denominado “tálamo límbico” es la región antero-dorsal del tálamo, y
al relevar información límbica a la corteza frontal es considerado una de
las estructuras efectoras del sistema límbico.
• Otro núcleo efector es el hipotálamo, a través del cual (como ya se ha
escrito) el sistema límbico regula todas las actividades autónomas y
glandulares asociadas a los comportamientos emocionales.
Proyecciones aferentes del lóbulo límbico (Kandel)
Las principales aferencias al lóbulo límbico llegan desde las áreas de asociación témporo-párieto-occipitoinsulares (como se nota en la imagen, estas áreas asociativas también proyectan al a corteza prefrontal).
Funciones asociadas a las estructuras límbicas.
• El bulbo y las cortezas olfatorias están, obviamente, relacionadas con el
procesamiento de la información olfatoria (sin relevo talámico).
• La amígdala es una estructura que participa en situaciones de estrés y se activa
ante la peligrosidad potencial del ambiente.
• El septum está involucrado en el control de comportamientos agresivos y en el
placer en la esfera sexual.
• El núcleo accumbens se asocia a situaciones placenteras, como la ingesta de
alimentos o el consumo de psicofármacos.
• La actividad de sub-núcleos específicos del hipotálamo y de la amígdala también
correlaciona con situaciones placenteras.
• La formación hipocampal y la corteza del cíngulo posterior participan en la
formación de nuevas memorias y en la consolidación de las mismas.
• El tálamo anterior y el hipotálamo son núcleos efectores que proyectan,
respectivamente, a la corteza prefrontal y a los sistemas autónomo y glandular.
Bibliografía del teórico:
* Cardinalli. Neurociencia Aplicada. Capítulo 14: Fisiología del hipotálamo y el sistema límbico.
* Purves et al. Neurociencias. Capítulo 29: Las emociones.
Las imágenes de la presentación fueron tomadas de:
• Afifi, A., Bergman, R. (2006) “Neuroanatomía Funcional. Texto y Atlas.” Ed. McGraw-Hill. 2da edición.
• Carlson, N. (2008) “Fisiología de la conducta.” Ed. Pearson.
• Guyton, A. (1994) “Anatomía y Fisiología del Sistema Nervioso.” Ed. Médica Panamericana. 2da
edición.
• Kandel, E., Schwartz, J., Jessell, T. (1997) “Neurociencia y Conducta”. Madrid: Prentice Hall.
• Lautin, A. (2002). The limbic brain. Ed. Kluwer Academic Publishers.
• Mega, M., Cummings, J., Salloway, S., Malloy, P. (1997). The limbic system: An anatomic,
phylogenetic, and clinical perspective. J Neuropsychiat Clin Neurosci, 9, 315-330.
• Méndez-Días, M., y cols. (2016) “Neurobiología de las adicciones”. Revista de la Facultad de Medicina
de la UNAM. Vol. 60, N°1.
• Pinel, J. (2007) “Biopsicología”. Ed. Pearson – Prentice Hall. 6ta edición.
• Purves, D., Augustine, G., Fitzpatrick, D., Hall, W., Lamantia, A., White, L. (2016) “Neurociencia”. Ed.
Médica Panamericana. 5ta edición.