HORA SANTA POR LA PAZ DEL MUNDO LECTOR 1: (Claudia Cortés) En este momento tendremos a Dios nuestro Señor, entre nosotros. Su cuerpo sacrosanto expuesto en la Eucaristía, en silencio y en un acto de adoración permanente viviremos esta experiencia de Dios con nosotros. Pausa (breve silencio) Señor estamos en Tú presencia sacrosanta, adorando Tu cuerpo, Tu sangre y Tu divinidad. Con una actitud de cercanía y encuentro contigo queremos permanecer junto a ti, meditando tu palabra y experimentando tu amor y tu ternura hechos presentes en la eucaristía. En Tú nombre, Padre, Hijo y Espíritu Santo, viviremos esta hora santa, haciendo de cada instante un acto de adoración continuo y de agradecimiento por tantas bendiciones recibidas y como acto de perdón y suplica por la paz del mundo entero. LECTOR 2: (Esmeralda) Creemos, Padre, que tú nos has dado un corazón capaz de amar, sensible al dolor de nuestros semejantes. Este corazón que nos entregaste nos impulsa a venir ante tu Hijo Jesús para que ilumine nuestros pensamientos, sentimientos y palabras, para hablar con su mismo lenguaje de paz. Padre Santo, creemos que Tú has enviado al mundo al Príncipe de la Paz, Jesucristo presente y vivo en la Eucaristía. En ésta hora santa te pedimos Padre para que reine tu paz en el mundo entero. Padre Nuestro - Dios te salve María…- Gloria al Padre… Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar R: En el cielo, en la tierra y en todo lugar ----------------------------------------------------------------CANTO--------------------------------------------------------------------LECTOR 3:(Elsa) Señor…Te pedimos remedies nuestros males y aflicciones, que des a tu Iglesia la paz y consuelo, al papa fortaleza y bendiciones a todos los sacerdotes del mundo entero, extiende tu fe santa en este suelo para que unidos con tu amor los corazones logremos adorarte en el cielo. Amén En estos tiempos difíciles que vivimos, debemos tener un corazón lleno de tu amor, reconocemos públicamente nuestros pecados y te decimos, Jesús Eucaristía: Perdónanos, Señor. * Por no haber encontrado tiempo para orar. Por haberte rezado algunas veces sólo por costumbre, sólo con la boca y no con el corazón. T. Perdónanos, Señor. * Por darnos por satisfechos en nuestra vida espiritual con poco, sin profundizar más en nuestra fe y en nuestra vocación misionera. T. Perdónanos, Señor * Por no haber respondido con fidelidad al amor que esperaba de mí, mi familia, mis amigos, mi apostolado. T. Perdónanos, Señor. LECTOR 4: (PROF. AIDÉ) * Por no haber sido auténticamente testigos de la fe, del amor y de la paz. T. Perdónanos, Señor. * Por no haber sido sensibles a las necesidades de los demás. T. Perdónanos. Señor. * Por mis omisiones y flojeras en el quehacer misionero al que todos estamos llamados desde nuestro bautismo. T. Perdónanos, Señor. * Por haber comprometido a la Iglesia con mis actitudes contrarias al Evangelio. T. Perdónanos, Señor. * Por nuestra falta de fe, de ardor en las cosas pequeñas de cada día, por nuestra apatía en la conquista de las almas, por no haber defendido los derechos de tu Reino. T. Perdónanos, Señor. * Por nuestros pecados y los pecados de todos los adolescentes y jóvenes del mundo entero. T. Perdónanos, Señor. -------------------------------------------------------- CANTO --------------------------------------------------------------LECTOR 5: (MARÍA SILVIA) Vamos a orar, pidiendo a Dios el don de la paz en el mundo entero: lo hacemos con confianza y perseverancia, pues Jesús nos dijo: «Pidan y se les dará; busquen y hallaran, llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama se le abrirá... Si, ustedes, siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se las pidan!» (Mt 7, 7-11). Vamos a orar delante del Señor, presente en el Santísimo sacramento. El trajo la paz de Dios a los hombres y es el Príncipe de la paz. Contemplemos y escuchemos la Palabra de Dios y la palabra de su Iglesia. Recemos con la palabra y también con el silencio de nuestros corazones. SEÑOR JESUS PRINCIPE DE LA PAZ….RUEGA POR NOSOTROS Y POR EL MUNDO ENTERO PADRE NUESTRO -----DIOS TE SALVE MARIA ---GLORIA AL PADRE ----------------------------------------------------------CANTO -------------------------------------------------------------LECTOR 6: (FRANCISCO) Señor, Jesús, sabemos que la paz es don de Dios y en Él tiene su origen, ¿dónde podemos buscarla y cómo podemos construirla sino en una relación íntima y profunda con él? Tú nos llamas a edificar la paz en el orden, en la justicia y en la libertad, esto exige el compromiso prioritario de la oración, que es apertura, escucha, diálogo y en definitiva unión con Dios, fuente primordial de la paz auténtica. Orar no significa evadirse de la historia y de los problemas que ésta presenta. Al contrario, significa optar por afrontar la realidad no solos, sino con la fuerza que procede de lo alto, la fuerza de la verdad y del amor cuya última fuente es Dios. El hombre religioso, ante las asechanzas del mal, sabe que puede contar con Dios, absoluta voluntad de bien; sabe que puede orar a Él para obtener el valor de afrontar las dificultades, incluso las más recias, con personal responsabilidad, sin ceder ante fatalismos o reacciones impulsivas. Adoremos al Señor puestos de rodillas, y repitan después de mi… Bendigamos al Señor… que nos une en caridad… y nos nutre con su amor…. en el pan de la unidad… ….PADRE NUESTRO…..DIOS TE SALVE MARÍA …GLORIA AL PADRE… ---------------------------------------------------------------- CANTO-------------------------------------------------------------------- LECTOR 7: (LUPITA) El Señor nos ordenó devolver el bien por mal, ser testigos de su amor, perdonando de verdad. Este es el proyecto de Dios: «Forjarán de sus espadas arados, y de sus lanzas, podaderas. No levantará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán más para la guerra» (Is 2,4). Conservemos la unidad que el Maestro nos mandó; donde hay guerra que haya paz, donde hay odio que haya amor. PADRE NUESTRO ------DIOS TE SALVE MARIA -----GLORIA AL PADRE AL HIJO----------------------------------------------------------------CANTO-----------------------------------------------------------------------Lector 8: LUZ MENCHACA Este es el proyecto de Dios: «Habitará el lobo con el cordero, la pantera se echará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: un muchacho pequeño los pastorea. La vaca pastará con el oso, sus crías se echarán juntas; el león comerá paja con el buey. El niño jugará en el agujero del áspid, la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. Nadie hará daño ni estrago en todo mi monte santo» (Is 11,6-9a). Al que vive en el dolor, y al que sufre soledad, entreguemos nuestro amor y consuelo fraternal. PADRE NUESTRO----DIOS TE SALVE MARÍA ----GLORIA AL PADRE ----------------------------------------------------------------CANTO--------------------------------------------------------------------LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS Lector 9: (PROFE EDUARDO MAGAÑA) Este es el proyecto de Dios. Escuchemos estas bellas palabras del profeta Isaías (Is 9, 1-6): El pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en tierra de sobras una luz les ha brillado. Has multiplicado su júbilo, has aumentado su alegría; se alegran en tu presencia con la alegría de la cosecha, como se regocijan los que se reparten un botín. Porque, como hiciste el día de Madián, has roto el yugo que pesaba sobre ellos, la vara que castigaba sus espaldas, el látigo del opresor que los hería. Arden devorados por el fuego la bota del guerrero potente y su manto empapado de sangre. Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Sobre sus hombros descansa el poder, y su nombre es: «Consejero prudente, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de la paz». Acrecentará su soberanía y la paz no tendrá límites; establecerá y afianzará el trono y el reino de David sobre el derecho y la justicia, desde ahora y para siempre. Palabra de Dios: te alabamos Señor. El Señor es mi luz y mi salvación. El Señor es la defensa de mi vida. Si el Señor es mi luz, ¿a quién temeré? ¿Quién me hará temblar? PADRE NUESTRO…………….DIOS TE SALVE ………GLORIA AL PADRE………….. ---------------------------------------------------------CANTO --------------------------------------------------------------------LECTOR 10 ( BETY FLORES) 1. Una cosa pido al Señor: habitar por siempre en su casa, gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo santo. R/ 2. No me escondas tu rostro, Señor, buscaré todo el día tu rostro. Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá. R/ 3. Oh Señor, enséñame el camino, guíame por la senda verdadera. Gozaré de la dulzura del Señor en la tierra de la vida. R/ ------------Padre Nuestro-------Dios te salve María---------Gloria al padre---------------------------------------------------------------------------Canto---------------------------------------------------------------------LA BUENA NOTICIA DE JESÚS Lector 11: (MAMÁ LUZ ) No nos quedemos en el Antiguo Testamento. Comenzábamos diciendo que la Escritura culmina en el Evangelio de la paz. En el Sermón del Monte Jesús proclama: «Dichosos los que construyen la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9). Y a continuación, en el mismo capítulo del Evangelio de Mateo, Jesús añade: «Han oído que se dijo a nuestros antepasados: No matarás; y el que mate será llevado a juicio. Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano será llevado a juicio; el que lo llame estúpido será llevado a juicio ante el consejo de Ancianos, y el que lo llame impío será condenado al fuego que no se apaga. Así pues, si en el momento de llevar tu ofrenda al altar recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano; luego regresa y presenta tu ofrenda (...) Han oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal; al contrario, a quien te abofetea en la mejilla derecha, preséntale también la otra; al que quiere pleitear contigo para quitarte la túnica, dale también el manto; y al que te exija ir cargado mil pasos, ve con él dos mil. Da a quien te pida, y no vuelvas la espalda al que te pide prestado. LECTOR 12: (Claudia Valero) Han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por los que los persiguen. De este modo serán dignos hijos de su Padre celestial, que hace salir el sol sobre buenos y malos, y manda la lluvia sobre justos e injustos. Porque, si aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen también eso los publicanos? Y si saludan sólo a sus hermanos ¿qué hacéis de más? ¿No hacen lo mismo los paganos? Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto» (Mt 5,21-24.38-48). Jesús regala a los suyos su paz cuando se despide de ellos: *Les dejo la paz, mi paz les doy. Una paz que el mundo no les puede dar. No se inquieten ni tengan miedo» (Jn 14,27). ------------------------------------------------------------------CANTO------------------------------------------------------------------LECTOR 13: ____ESMERALDA______ Jesús, una vez resucitado, saluda con el deseo de la paz «En aquel primer día de la semana, por la tarde, estaban reunidos los discípulos en una casa con las puertas bien cerradas, por miedo a los judíos. Jesús se presentó en medio de ellos y les dijo: - La paz esté con ustedes. Y les mostró las manos y el costado. Los discípulos, se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús les dijo de nuevo: - La paz esté con ustedes. Y añadió: - Como el Padre me ha enviado a mí, así, los envío yo a ustedes. Sopló sobre ellos y les dijo: - Reciban el Espíritu Santo. A quienes les perdonen los pecados, Dios se los perdonará; y a quienes se los retengan, Dios se los retendrá» (Jn 20,19-23). LECTOR 15: (PROFE AIDÉ) Puestos en RODILLAS presentamos con confianza a Dios nuestra oración. Ante el problema de la violencia, la inseguridad, el terrorismo, OREMOS a Jesucristo, el Príncipe de la paz, que vino a instaurar un reinado de justicia y fraternidad universal y digámosle: Te rogamos, óyenos. Lectores: 1. Para que cese y desaparezca el terrorismo y todo germen de violencia, los terroristas y sus inductores se conviertan, los amenazados y las víctimas experimenten ayuda cristiana, los fallecidos el descanso eterno, los familiares el consuelo fraterno y todos, la paz de Dios. Roguemos al Señor. 2. Para que la Iglesia promueva la conciencia de que todos somos responsables y artífices de la justicia, de la paz y del final de toda violencia y maldad. Roguemos al Señor 3. Para que la escucha de la Palabra de Dios y la contemplación del Cuerpo de Cristo nos comprometan a vivir en el amor a todos, y nos ayude a perdonar a los que nos ofenden. Roguemos al Señor 4. Para que nuestros gobernantes velen por el bien común y trabajen a conciencia por lograr la paz, la reconciliación y la calma. Roguemos al Señor 15. ELSA URBINA: 5. Para que los hombres descubramos que somos hermanos, vivamos la auténtica fraternidad, y desterremos el afán de superioridad, el egoísmo y la violencia. Roguemos al Señor 6. Para que, con buena voluntad y espíritu evangélico, podamos superar todo lo que nos divide y enfrenta. Roguemos al Señor 7. Para que cesen los odios, los deseos de venganza y la violencia, y Dios pacifique los corazones. Roguemos al Señor 8. Para que, en nuestra Patria, en nuestro estado y en nuestro municipio cesen los conflictos y todo aquello que amenaza nuestra paz y tranquilidad. Roguemos al Señor. 9. Por nuestras familias para que luchemos por superar todo odio, discordia o división, y así reinen en ellas, la paz, el amor y la fraternidad. Roguemos al Señor 16. MARÍA SILVIA 10. Para que en la humanidad dividida por las enemistades y discordias, Tú Señor, dirijas las voluntades para que se dispongan a la reconciliación. Roguemos al Señor. 11. Que tu Espíritu mueva los corazones para que los enemigos vuelvan a la amistad, los adversarios se den la mano y los pueblos busquen la unión y la paz. Roguemos al Señor. 12. Para que con la acción y la ayuda de Dios, las luchas se apacigüen y crezca el deseo de la paz; que el perdón venza al odio y la indulgencia a la venganza. Roguemos al Señor. -------------------------------------CANTO -----------------------------17. CLAUDIA CORTÉS 13. Señor Jesucristo, con tu venida se anunció la paz a todas las gentes. Mira a tu pueblo en este delicado momento para la paz y la reconciliación, mira su oración y su esfuerzo a favor de la justicia, fortalece nuestra esperanza, acoge todo esfuerzo que busca construir la paz, aleja de nosotros la violencia y la intolerancia, y, según tu voluntad, concédenos la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. Oración por la paz del mundo Buen Dios, Tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Tú deseas que la Paz se irradie sobre todos los seres humanos. Dirige con tu espíritu los esfuerzos de la humanidad por lograr que haya Paz y Justicia entre las naciones de la tierra y fortalece a quienes gobiernan y trabajan por establecerlas en el mundo. Ilumina a los que se reúnen con el fin de encontrar medios para establecer la Paz, y a través de tu palabra, transforma los corazones de todos los hombres y mujeres del mundo, de modo que busquemos: La PAZ y NO LA GUERRA, EL BIEN COMÚN PARA TODOS, ANTES QUE EL BIENESTAR INDIVIDUAL. TU JUSTICIA, EN LUGAR DE LA GLORIA PROPIA. Tu que nos has dado tu Paz, permítenos compartirla con quienes están a nuestro alrededor para que el amor y la armonía estén siempre presentes en nuestras vidas; que todo el mundo sea feliz, que podamos vivir dignamente como hermanos y que todos se alegren en tu presencia. Dios, tú eres el Dios de la vida. Transfórmanos en lo profundo de nuestro ser para que seamos portadores de tu paz al mundo. Envía tu Espíritu a lo profundo del corazón de quienes están presos en la red de la violencia de guerras y terrorismo ya sea como autores o como víctimas y nunca permitas que abandonemos nuestros empeños para servirte a ti y a nuestra humanidad toda. Unidos en la diversidad, invocamos tu Gracia Infinita y con humildad te suplicamos recibas nuestra oración y nos conviertas en instrumentos de tu Paz. Así sea. Conclusión Terminamos nuestra oración por la paz con las palabras que el mismo Señor nos enseñó: Padre Nuestro que estás en el cielo… Oremos: Señor, tú dijiste que cuantos trabajaran por la paz serían llamados hijos de Dios; concédenos entregarnos sin descanso a instaurar en el mundo la única justicia, que pueda garantizar a los hombres una paz firme y verdadera. Por Jesucristo Nuestro Señor. AMÉN.
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