La Salud del Niño Finalidad del módulo Este módulo facilita a los alumnos información básica sobre algunas de las cuestiones que en materia de salud y seguridad afectan a dos categorías especiales de trabajadores: las trabajadoras y los niños trabajadores. Los temas analizados comprenden algunas de las cuestiones que se plantean a las trabajadoras en materia de higiene de la reproducción, por ejemplo, cuándo y cómo se pueden padecer daños en el sistema de reproducción a causa de exposiciones a riesgos en el lugar de trabajo; qué se sabe acerca de los riesgos laborales para la salud de los niños trabajadores; qué acciones se recomienda adoptar para erradicar el trabajo infantil y la función del delegado de salud y seguridad. Objetivos Al final de este módulo, los alumnos podrán: 1) describir varios tipos de problemas para la salud y la reproducción de la mujer que puede provocar la exposición a riesgos profesionales; 2) exponer otras dos cuestiones en materia de salud y seguridad de importancia para las trabajadoras; 3) explicar por qué los niños trabajadores son más susceptibles a los riesgos laborales que los adultos; 4) exponer algunos de los problemas de salud que se han encontrado en los niños trabajadores; 5) exponer dos medidas que podrían contribuir a erradicar el trabajo infantil; 6) exponer dos acciones que se han recomendado para humanizar el trabajo infantil. Qué contiene este módulo I. Introducción II. ¿Cuándo y cómo padece daños la mujer en su función de reproducción A. Antes de la concepción B. Durante el embarazo C. Después del nacimiento III. Otras cuestiones de salud y seguridad de importancia para las trabajadoras A. La seguridad personal B. Las licencias de maternidad C. Los pesos máximos IV. Información sobre la salud de los niños trabajadores A. Resumen de lo que se conoce B. La exposición a los agentes medioambientales C. La capacidad de trabajo y las limitaciones D. Los riesgos psicosociales para los niños trabajadores E. La atención primaria de salud de los niños trabajadores V. Cómo actuar para erradicar el trabajo infantil A. En la comunidad B. En el país VI. La función del delegado de salud y seguridad VII. Resumen I. Introducción Las trabajadoras se enfrentan a muchos riesgos para su salud y seguridad en el lugar de trabajo. Hay sustancias químicas peligrosas, además de distintos agentes físicos y biológicos (por ejemplo, las radiaciones y las bacterias), utilizadas en muchos lugares de trabajo que exponen a las trabajadoras a riesgos para su salud y su seguridad. Además, hay muchas situaciones laborales (por ejemplo, cuando el trabajo acarrea una gran tensión, o los turnos laborales) que pueden tener consecuencias negativas en la salud de las trabajadoras, comprendida su función de reproducción. A la fecha, no se han estudiado las posibles consecuencias dañinas en la salud de los trabajadores de la mayoría de las sustancias químicas y situaciones laborales, aunque se sabe que muchas sustancias tienen efectos negativos en la salud y la reproducción de las trabajadoras expuestas a ellas. Lamentablemente, hoy día se utilizan para trabajar muchas sustancias a pesar de no tenerse información sobre sus posibles consecuencias en la función de reproducción. Es importante que los trabajadores y los sindicatos sepan lo más posible acerca de las sustancias y situaciones en sus lugares de trabajo, cuando exista esa información. Hay que poner en práctica medidas de protección para que las trabajadoras embarazadas y las mujeres que puedan planear tener un hijo, no estén expuestas a peligros conocidos o sospechados para su función de reproducción. Además de las cuestiones relativas a la función de la reproducción, para las trabajadoras son cuestiones de importancia, en el terreno de la salud y la seguridad, distintos aspectos de la seguridad, el derecho a licencia de maternidad y la determinación de los pesos máximos que habrán de transportar manualmente. Todas estas son cuestiones que deben analizar los sindicatos. En este módulo también hablaremos de una categoría especial de trabajadores, los niños trabajadores. Aunque el tema de los niños trabajadores no se suele tratar cuando se estudian la salud y la seguridad laborales, no deja de ser importante por su carácter muy delicado. Distintas cuestiones de salud y seguridad guardan relación directa con los niños trabajadores. En primer lugar, los niños no son igual que los adultos ni física ni psicológicamente. Los niños trabajadores corren más riesgo que los trabajadores adultos de padecer problemas relacionados con el trabajo. Además, los riesgos laborales y las condiciones de trabajo pueden tener consecuencias permanentes en el desarrollo de los niños que trabajan. Este módulo no es un manual sobre el trabajo infantil. Hay otras publicaciones de la OIT en que se estudia la cuestión del trabajo infantil en detalle. La finalidad de este módulo es plantear algunas cuestiones de salud y seguridad relacionadas con los niños trabajadores que los sindicatos pueden empezar a analizar, si no lo están haciendo ya. Puntos que hay que recordar 1. Las trabajadoras se enfrentan en el lugar de trabajo a muchos riesgos para su salud y seguridad. 2. Hay sustancias químicas peligrosas y agentes físicos y biológicos (como radiaciones y bacterias), más muy diferentes situaciones laborales, que exponen a las trabajadoras a riesgos para su salud y seguridad, comprendidos riesgos para su función de reproducción. 3. Apenas se sabe nada de las posibilidades de causar daño en el sistema de reproducción de la mujer que tiene la exposición a determinadas sustancias o a determinados agentes o situaciones laborales. A pesar de esta falta de información, muchas trabajadoras se ven obligadas a trabajar y estar expuestas a posibles riesgos para su función de reproducción. 4. Los trabajadores y los sindicatos deben informarse todo lo que puedan acerca de las sustancias que utilizan en sus lugares de trabajo. 5. Hay que aplicar medidas de protección para que las trabajadoras embarazadas y las trabajadoras que van a tener un hijo no estén expuestas a riesgos conocidos o sospechados para su función de reproducción. 6. Otras cuestiones de importancia en materia de salud y seguridad para las trabajadoras son distintos aspectos de la seguridad, el derecho a licencia de maternidad y la determinación de los pesos máximos que deben transportar manualmente. 7. Se calcula que hay por lo menos 55 millones de niños trabajadores en los países en desarrollo, aunque la cifra real puede ser más del doble. 8. Los niños trabajadores se enfrentan a una multitud de riesgos profesionales para su salud y seguridad. 9. Como los niños no son física ni psicológicamente iguales a los adultos, los niños trabajadores corren más riesgo que los trabajadores adultos de padecer problemas de salud relacionados con el trabajo. 10. Los riesgos profesionales y las condiciones de trabajo pueden tener consecuencias permanentes en el desarrollo de los niños que trabajan. II. ¿Cuándo y cómo padece daños la mujer en su función de reproducción? Nota: El tema de los riesgos para la función de reproducción en el lugar de trabajo se analiza más detalladamente en el módulo titulado Los riesgos para la función de reproducción del hombre y de la mujer en el lugar de trabajo. La exposición a determinadas sustancias peligrosas o condiciones de trabajo peligrosas puede influir en la función de reproducción de la mujer antes o después del embarazo. Algunos riesgos profesionales pueden tener graves consecuencias en el desarrollo del embrión o feto, en particular determinados productos químicos y radiaciones. El Apéndice I de este módulo da algunos ejemplos de sustancias químicas que se sabe que tienen consecuencias negativas en el comportamiento sexual y la reproducción. También pueden producirse consecuencias negativas provocadas por la exposición profesional después del nacimiento, que influyen en el desarrollo del niño. Aunque no se considera que las consecuencias que tienen lugar después del nacimiento sean riesgos para la función de reproducción, es importante saber que los recién nacidos y los niños pequeños son muy sensibles a las consecuencias de las sustancias peligrosas. A. Antes de la concepción Algunas exposiciones en el lugar de trabajo pueden impedir la concepción. La exposición a determinadas sustancias o combinaciones de sustancias puede provocar cambios del impulso sexual de la mujer, daños en los óvulos, modificaciones del material genético que contienen los óvulos, o cánceres u otras enfermedades en los órganos reproductores de la mujer. Cambios del impulso sexual: La exposición a algunas sustancias químicas o a condiciones de trabajo que provoquen mucha tensión puede hacer que las trabajadoras experimenten una disminución de su deseo de hacer el amor. Las exposiciones profesionales pueden provocar también problemas menstruales que impidan que tenga lugar la ovulación. Daño en los óvulos: Otra consecuencia posible de la exposición a determinados riesgos profesionales es el daño directo en los óvulos. Las trabajadoras pueden volverse estériles o experimentar una disminución de su fertilidad a raíz de la exposición a radiaciones o a determinadas sustancias químicas. Las modificaciones del material genético que contienen los óvulos se llaman mutaciones. Las mutaciones del material genético pueden ser transmitidas a las generaciones siguientes. Las mutaciones genéticas pueden provocar defectos al nacimiento o abortos, según el tipo de daño que se ocasione al embrión o feto en desarrollo. Cuando las consecuencias dañinas son graves y el feto no puede vivir, se produce un aborto. Una sustancia que modifica el material genético se denomina mutágena. Existen pruebas especiales de laboratorio, a menudo realizadas con animales, que pueden identificar qué sustancias son mutágenas. El cáncer y otras enfermedades: Algunas sustancias mutágenas también se sabe que provocan cáncer en los seres humanos. Las sustancias que provocan cáncer se denominan carcinógenas. Los órganos de reproducción de la mujer, por ejemplo los ovarios, los pechos, la vagina y el útero, pueden enfermar o funcionar anormalmente a causa de la exposición a determinadas sustancias peligrosas. Algunos productos químicos pueden provocar cáncer en uno o varios de esos órganos. Haga una lista de las sustancias mutágenas que se utilizan en su lugar de trabajo. Puede hacerla elaborando una lista de los nombres genéricos de las sustancias químicas que se utilizan y cotejándola con los Apéndices I y II de este módulo. La mayoría de las sustancias químicas que provocan cáncer (salvo la mayoría de los solventes) son mutágenas. B. Durante el embarazo Una vez que tiene lugar la fertilización, algunas sustancias dañinas pueden pasar de la madre al embrión en desarrollo. Es creencia general que el feto se halla en situación de más riesgo durante los primeros 14 a 60 días del embarazo, cuando se están formando sus órganos principales. Ahora bien, según el tipo y la importancia de la exposición, el feto puede resultar dañado en cualquier momento del embarazo. A las sustancias que impiden el desarrollo normal del feto se las denomina teratógenas. Las sustancias teratógenas pueden pasar de la sangre de la madre a la sangre del feto a través de la placenta. El cordón umbilical transporta la sangre del feto a la placenta, donde discurre junto a la sangre de la madre y se intercambian elementos nutrientes y desechos. En la placenta es donde se pueden transmitir las sustancias teratógenas al embrión o feto. Hay distintos agentes químicos, biológicos y físicos utilizados en múltiples lugares de trabajo que se sabe que causan defectos al nacimiento. Estos pueden comprender un amplio abanico de anormalidades físicas y problemas de comportamiento y aprendizaje. Otros factores que también pueden influir en la salud del feto son, por ejemplo, la tensión en el hogar, el fumar, el beber alcohol o el consumo de determinadas drogas y medicamentos. Esos factores pueden combinarse con situaciones laborales peligrosas y multiplicar los peligros para el feto. Los cigarrillos, el alcohol, determinadas drogas y medicamentos, las radiaciones y la tensión pueden tener consecuencias negativas en el desarrollo del feto. C. Después del nacimiento Las exposiciones en el lugar de trabajo también pueden causar daño a un niño después de haber nacido. Es importante saber que los recién nacidos y los niños pequeños son especialmente sensibles a las sustancias químicas u otras sustancias dañinas, por ejemplo, polvos o fibras, que se pueden llevar al hogar en el vestido, el calzado o incluso la piel y el pelo. Si hay sustancias peligrosas en la leche de la madre, los niños pueden ingerirlas cuando maman. Puntos que hay que recordar acerca de cuándo y cómo puede resultar dañada la función de reproducción 1. La exposición a determinadas sustancias peligrosas o condiciones laborales peligrosas puede influir en la función de reproducción de una mujer antes o después de que tenga lugar la concepción. Los riesgos profesionales pueden influir gravemente en un embrión o feto y tener consecuencias negativas en el desarrollo de un niño. 2. La exposición a riesgos profesionales puede cambiar el impulso sexual de la mujer, inhibiendo o impidiendo la fertilización. También puede dañar los óvulos, modificar el material genético que contienen los óvulos (con el resultado de defectos al nacimiento) y provocar cáncer u otras enfermedades en los órganos de reproducción de la mujer. A la sustancia que provoca cáncer se la denomina carcinógena. A la que provoca cambios del material genético se la denomina mutágena. 3. Si la exposición a una sustancia peligrosa tiene lugar durante los primeros 14 a 60 días del embarazo puede provocar daños graves en los órganos en desarrollo del feto. Otros tipos de consecuencias pueden proceder de la exposición en fases posteriores del embarazo. A la sustancia que impide el desarrollo normal del feto se la denomina teratógena. 4. Hay distintos agentes químicos, biológicos y físicos (por ejemplo, las radiaciones), empleados en muy diversos lugares de trabajo, de los que se sabe que ocasionan defectos al nacimiento. 5. La tensión, el fumar, el beber alcohol o el consumir determinadas drogas y medicamentos pueden ser peligrosos para la salud del feto. 6. Las exposiciones profesionales pueden dañar a un niño, incluso después de su nacimiento. Los niños son especialmente sensibles a los riesgos del lugar de trabajo que se pueden llevar al hogar en la ropa, el calzado, la piel y el pelo. III. Otras cuestiones de salud y seguridad de importancia para las trabajadoras Hay otras cuestiones de salud y seguridad especialmente pertinentes para las trabajadoras: cuestiones de seguridad, derecho a licencia de maternidad y peso de las cargas que se deben transportar manualmente son tres cuestiones que preocupan a muchas trabajadoras. Aunque no tenemos el propósito de analizar a fondo estas cuestiones en el presente módulo, es importante concienciar acerca de ellas y que los sindicatos empiecen a analizarlas, si no lo están haciendo ya. Existen distintas publicaciones de la OIT en las que se estudian estas cuestiones con más detalle. A. La seguridad personal Es esencial adoptar medidas adecuadas para garantizar la seguridad personal de las trabajadoras. La seguridad es de especial importancia para las mujeres que trabajan de noche o en lugares oscuros, como subterráneos, y para mujeres que trabajan solas o en áreas aisladas o remotas del lugar de trabajo. Averigüe si su país ha ratificado estos convenios internacionales. ¿Cumplen los empleadores lo dispuesto en los Convenios y los ha firmado su gobierno? B. Las licencias de maternidad Para proteger la salud y la seguridad de las trabajadoras, también es muy importante tener en cuenta disposiciones adecuadas en materia de licencias de maternidad. Las licencias de maternidad deben garantizar además el derecho de la trabajadora a recuperar su puesto de trabajo, con la misma paga y sin pérdida de antigüedad. ¿Existen en su país leyes que disponen una licencia mínima por maternidad para las trabajadoras? En caso afirmativo, ¿cuál es el período mínimo garantizado de baja por maternidad? En algunos países, hay empleadores que conceden más licencia de maternidad que la que dispone la legislación nacional. Quizá su sindicato desee empezar a negociar este punto con el empleador. El sindicato puede ayudar además a proteger a las trabajadoras velando por que los empleadores cumplan lo dispuesto sobre licencia mínima garantizada por maternidad, en caso de existir esa política en su país. Si en él no hay leyes al respecto, el sindicato puede querer hacer presión sobre el gobierno para que promulgue leyes. C. Los pesos máximos La salud y la seguridad de una trabajadora pueden resultar gravemente dañadas si se le exige transportar cargas demasiado pesadas para ella. La salud y la seguridad de las trabajadoras pueden resultar gravemente dañadas si se les pide o exige que transporten manualmente cargas que superen su capacidad física. Debe haber disposiciones adecuadas para que las trabajadoras no tengan que hacerlo. ¿Existen en su país leyes que limitan el peso máximo que las trabajadoras pueden transportar manualmente? En caso negativo, quizás su sindicato desee hacer presión sobre el gobierno para que adopte esa protección de las trabajadoras. ¿Hay otras cuestiones en materia de salud y seguridad de importancia para las trabajadoras que pueda identificar usted en el sindicato? ¿Cuáles son? Puntos que hay que recordar acerca de las cuestiones en materia de salud y seguridad de importancia para las trabajadoras 1. La seguridad, el derecho a licencia de maternidad y el peso máximo de las cargas que han de transportarse manualmente son tres cuestiones de gran importancia para muchas trabajadoras. 2. Debe haber disposiciones adecuadas que garanticen la seguridad de las trabajadoras, en particular de las que trabajan de noche, solas o en lugares aislados. 3. Las disposiciones sobre licencia de maternidad deben conceder un período adecuado de licencia y garantizar el derecho de la trabajadora a recuperar su puesto de trabajo con la misma antigüedad y paga que anteriormente. Los sindicatos deben velar por que los empleadores cumplan la legislación vigente sobre licencia de maternidad. Si en su país no hay ninguna legislación al respecto, su sindicato quizá desee presionar a las autoridades para que adopten una política aceptable. 4. La seguridad y la salud de una trabajadora pueden verse amenazadas si se le exige que mueva manualmente cargas que superen su capacidad física. Es menester adoptar medidas adecuadas que limiten el peso máximo de las cargas que se puede exigir transportar manualmente a una trabajadora. Su sindicato quizá desee presionar al gobierno para que adopte esa política si no existe ya en el país. IV. Información sobre la salud de los niños trabajadores. A. Resumen de lo que se conoce Según la Organización Internacional del Trabajo, a principios de los años 1990 se calculaba que había de 100 a 200 millones de niños menores de 15 años de edad que trabajaban en el mundo. La mayoría de esos niños trabajadores estaban y siguen estando en los países en desarrollo. Como es difícil, por no decir que imposible, conocer el número exacto de niños trabajadores del mundo, también se acepta generalmente que esas cifras son muy inferiores a la realidad; la cifra real puede ser más del doble. Los cálculos oficiales están subestimados porque sólo comprenden los niños trabajadores a jornada completa y, además, en muchos países el trabajo infantil es ilegal y por lo tanto no se habla de él. Incluso, cuando se habla de él oficialmente, en muchos casos se le quita importancia por distintos motivos. Los niños trabajadores se enfrentan a múltiples riesgos profesionales para su salud y su seguridad. El trabajo infantil no es un fenómeno nuevo. Lo que es nuevo es la explotación sistemática de los niños fuera del ámbito familiar. El hecho de que los niños trabajen tiene muchos efectos, el más importante de los cuales probablemente sea que los niños trabajadores no están escolarizados. Un niño que no va a la escuela tiene escasas posibilidades de progresar o de llevar una vida mejor. Incluso cuando el niño trabajador consigue seguir yendo a la escuela, lo más probable es que obtenga malos resultados, que fracase y que abandone los estudios. Esas consecuencias lamentables están relacionadas directamente con el hecho de que los niños trabajan largas horas, están agotados y no pueden concentrarse en las tareas escolares. La situación económica de los niños trabajadores ha sido objeto de gran atención, pero todavía no se han estudiado adecuadamente los efectos del trabajo en la salud de los niños trabajadores. Se sabe que éstos se enfrentan a múltiples riesgos profesionales para su salud y su seguridad, igual que los adultos. Los riesgos profesionales y las condiciones de trabajo pueden tener consecuencias permanentes en el desarrollo a largo plazo de los niños que se ven obligados a trabajar. Véase: El trabajo infantil: Lo intolerable en el punto de mira B. La exposición a los agentes medioambientales En distintas ocupaciones, los niños trabajadores pueden verse expuestos a riesgos químicos y físicos para su salud. Aunque se han hecho muy pocos estudios en la vida real sobre las consecuencias de los riesgos profesionales en los niños trabajadores, se supone que los niños corren más riesgo que los adultos de padecer problemas físicos de salud relacionados con el trabajo. Además, en el plano psíquico, los niños trabajadores corren más riesgo que los trabajadores adultos de padecer problemas de salud relacionados con el trabajo. Los niños trabajadores pueden resultar afectados más rápida y gravemente que los adultos expuestos a una misma concentración de sustancias químicas. Los límites de exposición que se recomiendan para los trabajadores adultos no protegen a los niños. Frente a algunas sustancias químicas sumamente tóxicas, por ejemplo el plomo, y a agentes materiales dañinos como las radiaciones ionizantes, la única protección de los niños es eliminar totalmente la exposición. En distintas ocupaciones, los niños trabajadores pueden verse expuestos a riesgos físicos y químicos para la salud. De las escasas investigaciones efectuadas se desprende que, a un mismo nivel de exposición, los niños suelen absorber cantidades de plomo superiores a las que absorben los adultos. Además, es más probable que contraigan daños graves permanentes para la salud por haber estado expuestos a plomo. Se sabe de conclusiones similares de estudios efectuados con niños trabajadores expuestos a sílice en la industria de fabricación de pizarrines, niñas que hilan y tejen en fábricas de fibras de viscosa y jóvenes trabajadores expuestos a benceno. Además, los trabajadores jóvenes pierden la audición más fácilmente que los adultos que están expuestos a ruidos en el lugar de trabajo. Así pues, es necesario fijar límites de exposición al ruido inferior si en el lugar trabajan niños y trabajadores jóvenes. C. La capacidad de trabajo y las limitaciones En general, la noción de diseño de la actividad laboral comprende: la selección y la formación de los operarios; el diseño de las herramientas y las máquinas; el diseño de los puestos de trabajo; la utilización de procedimientos y posturas de trabajo; la prescripción de horarios laborales y períodos de descanso; el diseño del equipo de protección personal y el control de los factores materiales del ámbito laboral. Es muy difícil determinar y eliminar los riesgos que el diseño de la actividad laboral presenta para los niños, pues cada niño crece y se desarrolla a su propio ritmo. Con los adultos, en cambio, es posible evaluar la capacidad de trabajo y las limitaciones basándose en el grupo. Con los niños es necesario efectuar una evaluación individual de cada niño porque dentro de cada grupo hay muchas variaciones. Un grupo de estudio de la Organización Mundial de la Salud sobre los riesgos propios de los niños que trabajan ha resumido las conclusiones siguientes de varios estudios sobre la salud de los niños trabajadores: La agudeza visual de los niños que trabajan con fibras o cables muy finos, tejiendo alfombras o haciendo bordados, o bien trabajando en fábricas de microordenadores, resulta dañada en un plazo de cinco a ocho años. Los niños que utilizan herramientas manuales diseñadas para adultos corren más riesgo de fatiga y lesiones. Los niños que utilizan asientos y bancos de trabajo diseñados para adultos tienen más problemas del sistema oseomuscular. Cuando el equipo de protección personal existente en el lugar de trabajo no se ajusta a los niños, a éstos no les queda otro remedio que trabajar sin él o improvisar un equipo que en realidad no los protege, por ejemplo, taparse la nariz y la boca con pañuelos en lugar de utilizar aparatos de respiración. Los trabajadores jóvenes tienen una tolerancia menor al calor que los adultos y, por consiguiente, se recomienda disminuir los límites de exposición al calor cuando trabajan niños. En muchos países en desarrollo, hay muchísimos niños que padecen sub-nutrición y enfermedades, lo cual hace que sea aún más importante esforzarse por evaluar los posibles riesgos que para los niños pueden suponer los problemas relacionados con el diseño de la actividad laboral. Es necesario que las comunidades y los países examinen la aportación de sus niños y menores a la economía. D. Los riesgos psicosociales para los niños trabajadores La situación especial de ser niño y trabajador puede crear muchos factores de riesgo psicosocial (esto es, para la psiquis, el desarrollo y el comportamiento) para los niños trabajadores. Además, éstos pueden reaccionar de distinta manera que los adultos expuestos a riesgos psicosociales similares. Hay varios factores habituales de tensión psicosocial asociados con el trabajo infantil, con independencia de la labor que se desempeñe. Concretamente, las lamentables situaciones socioeconómicas y familiares que obligan a los niños a trabajar son por sí mismas fuente de tensión. La mayoría de los niños trabajadores no tienen posibilidades de desarrollarse conforme a las fases normales de evolución de un niño. Muchos de ellos nunca tienen la posibilidad de establecer relaciones significativas con sus familiares, amigos y otras personas de la comunidad. No tienen la posibilidad de jugar, de ser espontáneos ni de instruirse. La mayoría de los niños que trabajan no puede expresar sus sentimientos ni sus necesidades. A menudo, están sujetos a una estricta disciplina y en ocasiones son objeto de malos tratos físicos. En muchos países, los niños trabajadores no gozan de protección legal, lo cual quiere decir que no reciben indemnización si enferman o se lesionan en el trabajo, aunque la lesión los incapacite permanentemente. Aunque éste es un campo relativamente nuevo de estudio, la Organización Mundial de la Salud ha examinado diversos estudios sobre los problemas sociales y psicosociales de los niños que trabajan, que arrojaron las conclusiones siguientes: a. Los niños que trabajan en plantaciones y explotaciones agrícolas es más probable que tengan una vida inestable, pues se hallan permanentemente en movimiento junto con sus padres, "siguiendo las cosechas". Los niños cambian de escuela conforme migran con sus padres para efectuar trabajos estacionales; trabajan largas horas y efectúan tareas pesadas y agotadoras. El trabajo hace que los niños trabajadores se cansen y se aburran; se vuelven indiferentes e introvertidos y se suelen sentir inútiles. b. Los niños que trabajan en las calles como limpiadores de calzado, vendedores de diarios, mensajeros, barrenderos, vendedores en puestos de mercados y de comidas, así como ayudando en actividades ilegales como robar, padecen distintas perturbaciones. A menudo contraen aversión al empleo normal; muestran señales de excesivo cansancio; consumen café, cigarrillos y alcohol; padecen enfermedades venéreas; se oponen al control de sus padres; intervienen en actividades delictivas; sus cuerpos están deformados y su crecimiento es raquítico. c. Los niños que trabajan en fábricas deben ser responsables, puntuales y estar alertas todo el tiempo para conservar el empleo y evitar lesiones que puedan incapacitarlos permanentemente. Trabajan largas horas en jornadas laborales ininterrumpidas que a menudo los incapacitan emocionalmente. No pueden imaginar ni fantasear, como la mayoría de los niños hacen, pues a menudo trabajan con máquinas que pueden ser peligrosas y, como consecuencia de todo ello, su mundo mental se vuelve sumamente pobre. Los trabajadores, los empleadores, el gobierno y la comunidad en general deben compartir la responsabilidad de combatir los factores de riesgo psicosocial que afectan particularmente a los niños trabajadores. Los trabajadores y los empleadores deben conocer mejor los requisitos básicos de un ámbito laboral saludable; la manera de adaptar el trabajo a la capacidad y las necesidades de cada trabajador; y tener información acerca de cómo mantener un entorno laboral saludable y seguro. La comunidad y las autoridades pueden intervenir mediante la planificación socioeconómica y determinar los tipos de trabajo que son apropiados para los niños, habida cuenta de sus necesidades de salud y educación. E. La atención primaria de salud de los niños trabajadores En general, los niños trabajadores no reciben atención de salud. Los servicios generales de sanidad no están organizados de manera que se ocupen de la salud de los niños trabajadores, y los servicios de sanidad laboral lo están para ocuparse de la salud de los trabajadores adultos y jóvenes (15 años o más). De hecho, una de las misiones de los servicios de sanidad laboral es excluir a los niños que son demasiado jóvenes para trabajar, pero lo cierto es que los niños que deben trabajar trabajarán, aunque sin la protección de un servicio de salud. La atención primaria de salud puede ser la única manera de prestar atención de salud a los niños que trabajan. Una de las metas de la atención primaria de salud es "llegar a las personas donde viven y trabajan", comprendidos los niños trabajadores. Los servicios de atención primaria de salud, que utilizan al personal médico y paramédico de la comunidad y los servicios con que puede contar un servicio de sanidad laboral, deben poder prestar los servicios básicos que son necesarios para proteger a los niños trabajadores. Es esencial que los niños trabajadores reciban atención primaria de salud. El personal médico y paramédico de la comunidad, un elemento esencial de la atención primaria de salud, puede llegar a los niños que trabajan, con independencia del tipo de empleo que desempeñen, a diferencia de lo que sucede con los inspectores de trabajo. El personal paramédico y médico puede recoger información sobre todos los niños que hay en los lugares de trabajo, información que puede servir para concienciar a la comunidad acerca del problema del trabajo infantil y ayudarla a tomar medidas para combatir el problema. Puntos que hay que recordar acerca de la salud de los niños que trabajan 1. Según la OIT, a comienzos de los años 1990 había trabajando en el mundo entre 100 y 200 millones de niños menores de 15 años de edad. 2. Aunque todavía no se ha estudiado bien la salud de los niños trabajadores, se sabe que corren gran número de riesgos profesionales para su salud y su seguridad. 3. Física y psicológicamente, los niños trabajadores corren más riesgo que los trabajadores adultos de padecer problemas de salud relacionados con el trabajo. 4. Los límites de exposición recomendados para los trabajadores adultos no son adecuados para proteger a los niños. Frente a algunas sustancias químicas sumamente tóxicas y agentes físicos dañinos, la única protección de los niños es eliminar totalmente la exposición a ellos. 5. Es necesario evaluar el diseño de la actividad laboral que realiza cada niño. 6. La situación especial consistente en ser niño y trabajador puede ocasionar múltiples factores de riesgo psicosocial para el niño trabajador. 7. El gobierno, los trabajadores, los empleadores y la comunidad deben compartir la responsabilidad de combatir los factores especiales de riesgo psicosocial que corren los niños trabajadores. 8. La atención primaria de salud, una de cuyas metas es llegar a las personas donde viven y trabajan, puede ser la única manera de prestar atención de salud a los niños que trabajan. V. Cómo actuar para eliminar el trabajo infantil Según la mayoría de la información disponible, el problema del trabajo infantil se debe fundamentalmente a las situaciones socioeconómicas de determinados países. Lo cierto es que algunas familias se morirían de hambre sin el dinero que les aportan los hijos. Los sindicatos, las comunidades y los gobiernos deben abordar juntos las siguientes cuestiones: La norma laboral internacional vigente en la actualidad fija los 15 años de edad como edad mínima básica para desempeñar un empleo. Ahora bien, dentro de esta norma, se permite a los países fijar su propia norma de edad mínima en el empleo conforme al nivel de desarrollo económico del país, lo cual puede ser problemático en el caso de los países sumamente subdesarrollados, que pueden permitir trabajar a niños de muy corta edad. La norma internacional también permite a niños menores de 15 años de edad desempeñar "trabajos ligeros", siempre que se tengan en cuenta la salud y la instrucción de los niños. Ahora bien, en general ni la salud ni la instrucción de esos niños están protegidas, acaso porque la mayoría de los gobiernos todavía no han sido capaces de definir qué quiere decir "trabajo ligero". Los servicios de sanidad organizados tradicionalmente no están preparados para atender a los niños que trabajan. Hay que cambiar esa situación para que los niños trabajadores puedan recibir atención de salud básica. Mientras no se elimine el trabajo infantil, la OIT recomienda mejorar las condiciones de trabajo de los niños trabajadores como medida esencial a breve plazo. En la comunidad y en el país se pueden tomar diversas medidas para acercarse a la meta de acabar con el trabajo infantil. A. En la comunidad La manera más eficaz de aproximarse a: 1) la erradicación del trabajo infantil y, entretanto, 2) humanizar el trabajo de los niños, puede ser adoptar decisiones en la comunidad. Es importante que las decisiones de la comunidad se basen en información correcta y que participen en ellas todos los miembros de la comunidad. A continuación figura una lista de medidas que pueden ayudar a la comunidad a alcanzar estas metas. Se trata de recomendaciones formuladas por el grupo de estudio de la Organización Mundial de la Salud sobre los riesgos para la salud propios de los niños que trabajan: Calculen (aunque sea muy aproximadamente) cuánto aportan económicamente los niños de la comunidad a ésta. Calculen cuán lejos está la comunidad de alcanzar la meta de no necesitar ya la contribución de los niños. Determinen qué tipos de trabajo están realizando los niños de la comunidad. Identifiquen los riesgos generales y/o específicos de cada trabajo. Recojan información sobre métodos para controlar esos riesgos. Recojan información sobre la atención de salud que se presta a los niños expuestos a los riesgos. Calculen el costo de proteger la salud de los niños que trabajan y el costo de tratar los problemas de salud de los niños. Una vez que tenga esas informaciones, la comunidad estará mejor preparada para decidir qué tipo de trabajo aprueba que realicen los niños en la comunidad y qué servicios son necesarios par atender a los niños que trabajan. A continuación figuran tres medidas esenciales que se deben llevar a cabo en la comunidad: Cuidar de que se preste atención primaria de salud a los niños trabajadores. Utilizar esos servicios para ayudar a la comunidad a recoger información sobre el estado de salud de los niños. Organizar un servicio de sanidad laboral en apoyo de la atención de salud que la comunidad presta a los trabajadores (se puede hacer a través de los sindicatos). Con ayuda de ese servicio, el personal de sanidad local puede evaluar los puestos de trabajo y aplicar métodos de combate contra los riesgos. Hacer una lista de puestos de trabajo que la comunidad no considera aceptable que desempeñen niños. Hacer una lista de sustancias y agentes a los que los niños no deben estar expuestos. Una vez que la comunidad ha empezado a adoptar estas medidas, será gradualmente posible alcanzar otras metas más: dar posibilidades de instruirse a los niños que trabajan, comprendida instrucción sobre salud; proporcionar a los padres y empleadores información sobre los riesgos para la salud de los niños que trabajan en la comunidad y los efectos conocidos o que se sospecha que existen para la salud; cuidar de que los miembros de la comunidad reciban periódicamente la información que se recoge sobre la salud de los niños que trabajan en la comunidad. B. En el país En sus esfuerzos para erradicar el trabajo infantil, cada país debe elaborar una política propia sobre el trabajo infantil. Las políticas nacionales deben ser concebidas conforme al estadio de desarrollo socioeconómico que haya conseguido alcanzar el país. El grupo de estudio de la Organización Mundial de la Salud sobre los riesgos para la salud propios de los niños que trabajan ha recomendado que los países adopten las siguientes medidas para erradicar el trabajo infantil y humanizar entre tanto el trabajo de los niños: supervisar el desarrollo socioeconómico de todas las comunidades y sus esfuerzos para alcanzar la meta de suprimir el trabajo infantil; revisar la legislación nacional sobre empleo infantil a fin de que se ajuste al desarrollo socioeconómico general del país. Puede ser necesario permitir determinadas excepciones en comunidades y sectores económicos a los que les cueste ponerse al nivel de los otros; dar más prioridad en el presupuesto nacional a la enseñanza básica y la formación profesional; estudiar la posibilidad de modificar el sistema de educación a fin de que sea posible de que los niños de edad combinen los estudios con el trabajo; cuidar de que los niños que trabajan estén amparados por el régimen nacional de seguridad social e indemnización de todos los trabajadores, si es que existe; comprometerse firmemente a prestar atención primaria de salud a los niños trabajadores y hacer que estén amparados por el régimen nacional de sanidad; integrar la atención de salud de los niños trabajadores en la infraestructura de sanidad laboral y prestar apoyo eficaz al personal médico y paramédico de la comunidad para que preste esa atención; organizar cursillos de formación para el personal médico y paramédico sobre evaluación de puestos de trabajo; a fin de velar por la salud de los niños que trabajan, la formación del personal de sanidad debe abarcar la demanda y el ámbito laborales; promover investigaciones e información que ayuden a determinar los riesgos especiales que corren los niños que trabajan; elaborar materiales didácticos sobre salud y seguridad para los propios niños, además de los destinados a empleadores y padres; ayudar a las comunidades a calcular el costo de proteger la salud de los niños que trabajan y el costo de tratar los problemas de salud de los niños. Puntos que hay que recordar sobre medidas para erradicar el trabajo infantil 1. La mayoría de la información existente indica que el trabajo infantil es fruto fundamentalmente de las situaciones socioeconómicas de determinados países. 2. Los sindicatos, las comunidades y los gobiernos deben abordar mancomunadamente distintos puntos importantes relacionados con la política general. 3. Mientras no se erradique el trabajo infantil, se recomienda mejorar las condiciones laborales de los niños trabajadores, a modo de medida esencial a breve plazo. 4. La manera más eficaz de avanzar hacia la supresión del trabajo infantil y la humanización del trabajo de los niños puede ser adoptando decisiones en las comunidades. 5. Cada país debe elaborar su propia política sobre el trabajo infantil, conforme a la fase de desarrollo socioeconómico que haya conseguido alcanzar. V. Cómo actuar para eliminar el trabajo infantil Según la mayoría de la información disponible, el problema del trabajo infantil se debe fundamentalmente a las situaciones socioeconómicas de determinados países. Lo cierto es que algunas familias se morirían de hambre sin el dinero que les aportan los hijos. Los sindicatos, las comunidades y los gobiernos deben abordar juntos las siguientes cuestiones: La norma laboral internacional vigente en la actualidad fija los 15 años de edad como edad mínima básica para desempeñar un empleo. Ahora bien, dentro de esta norma, se permite a los países fijar su propia norma de edad mínima en el empleo conforme al nivel de desarrollo económico del país, lo cual puede ser problemático en el caso de los países sumamente subdesarrollados, que pueden permitir trabajar a niños de muy corta edad. La norma internacional también permite a niños menores de 15 años de edad desempeñar "trabajos ligeros", siempre que se tengan en cuenta la salud y la instrucción de los niños. Ahora bien, en general ni la salud ni la instrucción de esos niños están protegidas, acaso porque la mayoría de los gobiernos todavía no han sido capaces de definir qué quiere decir "trabajo ligero". Los servicios de sanidad organizados tradicionalmente no están preparados para atender a los niños que trabajan. Hay que cambiar esa situación para que los niños trabajadores puedan recibir atención de salud básica. Mientras no se elimine el trabajo infantil, la OIT recomienda mejorar las condiciones de trabajo de los niños trabajadores como medida esencial a breve plazo. En la comunidad y en el país se pueden tomar diversas medidas para acercarse a la meta de acabar con el trabajo infantil. A. En la comunidad La manera más eficaz de aproximarse a: 1) la erradicación del trabajo infantil y, entretanto, 2) humanizar el trabajo de los niños, puede ser adoptar decisiones en la comunidad. Es importante que las decisiones de la comunidad se basen en información correcta y que participen en ellas todos los miembros de la comunidad. A continuación figura una lista de medidas que pueden ayudar a la comunidad a alcanzar estas metas. Se trata de recomendaciones formuladas por el grupo de estudio de la Organización Mundial de la Salud sobre los riesgos para la salud propios de los niños que trabajan: Calculen (aunque sea muy aproximadamente) cuánto aportan económicamente los niños de la comunidad a ésta. Calculen cuán lejos está la comunidad de alcanzar la meta de no necesitar ya la contribución de los niños. Determinen qué tipos de trabajo están realizando los niños de la comunidad. Identifiquen los riesgos generales y/o específicos de cada trabajo. Recojan información sobre métodos para controlar esos riesgos. Recojan información sobre la atención de salud que se presta a los niños expuestos a los riesgos. Calculen el costo de proteger la salud de los niños que trabajan y el costo de tratar los problemas de salud de los niños. Una vez que tenga esas informaciones, la comunidad estará mejor preparada para decidir qué tipo de trabajo aprueba que realicen los niños en la comunidad y qué servicios son necesarios par atender a los niños que trabajan. A continuación figuran tres medidas esenciales que se deben llevar a cabo en la comunidad: Cuidar de que se preste atención primaria de salud a los niños trabajadores. Utilizar esos servicios para ayudar a la comunidad a recoger información sobre el estado de salud de los niños. Organizar un servicio de sanidad laboral en apoyo de la atención de salud que la comunidad presta a los trabajadores (se puede hacer a través de los sindicatos). Con ayuda de ese servicio, el personal de sanidad local puede evaluar los puestos de trabajo y aplicar métodos de combate contra los riesgos. Hacer una lista de puestos de trabajo que la comunidad no considera aceptable que desempeñen niños. Hacer una lista de sustancias y agentes a los que los niños no deben estar expuestos. Una vez que la comunidad ha empezado a adoptar estas medidas, será gradualmente posible alcanzar otras metas más: dar posibilidades de instruirse a los niños que trabajan, comprendida instrucción sobre salud; proporcionar a los padres y empleadores información sobre los riesgos para la salud de los niños que trabajan en la comunidad y los efectos conocidos o que se sospecha que existen para la salud; cuidar de que los miembros de la comunidad reciban periódicamente la información que se recoge sobre la salud de los niños que trabajan en la comunidad. B. En el país En sus esfuerzos para erradicar el trabajo infantil, cada país debe elaborar una política propia sobre el trabajo infantil. Las políticas nacionales deben ser concebidas conforme al estadio de desarrollo socioeconómico que haya conseguido alcanzar el país. El grupo de estudio de la Organización Mundial de la Salud sobre los riesgos para la salud propios de los niños que trabajan ha recomendado que los países adopten las siguientes medidas para erradicar el trabajo infantil y humanizar entre tanto el trabajo de los niños: supervisar el desarrollo socioeconómico de todas las comunidades y sus esfuerzos para alcanzar la meta de suprimir el trabajo infantil; revisar la legislación nacional sobre empleo infantil a fin de que se ajuste al desarrollo socioeconómico general del país. Puede ser necesario permitir determinadas excepciones en comunidades y sectores económicos a los que les cueste ponerse al nivel de los otros; dar más prioridad en el presupuesto nacional a la enseñanza básica y la formación profesional; estudiar la posibilidad de modificar el sistema de educación a fin de que sea posible de que los niños de edad combinen los estudios con el trabajo; cuidar de que los niños que trabajan estén amparados por el régimen nacional de seguridad social e indemnización de todos los trabajadores, si es que existe; comprometerse firmemente a prestar atención primaria de salud a los niños trabajadores y hacer que estén amparados por el régimen nacional de sanidad; integrar la atención de salud de los niños trabajadores en la infraestructura de sanidad laboral y prestar apoyo eficaz al personal médico y paramédico de la comunidad para que preste esa atención; organizar cursillos de formación para el personal médico y paramédico sobre evaluación de puestos de trabajo; a fin de velar por la salud de los niños que trabajan, la formación del personal de sanidad debe abarcar la demanda y el ámbito laborales; promover investigaciones e información que ayuden a determinar los riesgos especiales que corren los niños que trabajan; elaborar materiales didácticos sobre salud y seguridad para los propios niños, además de los destinados a empleadores y padres; ayudar a las comunidades a calcular el costo de proteger la salud de los niños que trabajan y el costo de tratar los problemas de salud de los niños. Puntos que hay que recordar sobre medidas para erradicar el trabajo infantil 1. La mayoría de la información existente indica que el trabajo infantil es fruto fundamentalmente de las situaciones socioeconómicas de determinados países. 2. Los sindicatos, las comunidades y los gobiernos deben abordar mancomunadamente distintos puntos importantes relacionados con la política general. 3. Mientras no se erradique el trabajo infantil, se recomienda mejorar las condiciones laborales de los niños trabajadores, a modo de medida esencial a breve plazo. 4. La manera más eficaz de avanzar hacia la supresión del trabajo infantil y la humanización del trabajo de los niños puede ser adoptando decisiones en las comunidades. 5. Cada país debe elaborar su propia política sobre el trabajo infantil, conforme a la fase de desarrollo socioeconómico que haya conseguido alcanzar. VI. La función del delegado de salud y seguridad Su papel consiste en actuar dinámicamente (evitar los problemas antes de que surjan) a fin de que las trabajadoras y los niños trabajadores estén protegidos frente a los riesgos para su salud y seguridad. A continuación figuran algunas medidas que le ayudarán a alcanzar estas metas. Delegada de salud y seguridad 1. Aliente a las trabajadoras a llevar un registro de sus situaciones de trabajo y de los nombres de las sustancias químicas y agentes biológicos o físicos y situaciones que puedan ser peligrosos y a que puedan estar expuestas. Deben anotar toda irregularidad o anormalidad que observen en su funcionamiento físico normal. Nota: Los delegados de salud y seguridad deben tener presente que éstas son cuestiones delicadas y que a muchas mujeres les cuesta hablar de ellas. 2. El sindicato puede ayudar a proteger a las trabajadoras cuidando de que los empleadores cumplan la política oficial sobre licencias de maternidad, en caso de existir. Si en su país no hay ninguna ley nacional al respecto, su sindicato quizá desee hacer presión sobre el gobierno para que promulgue leyes. 3. Su sindicato puede querer hacer presión sobre el gobierno para que ratifique los Convenios de la OIT mencionados en este módulo, si todavía no los ha ratificado. Estos Convenios tienen por objeto proteger a las trabajadoras y a los trabajadores jóvenes. 4. Colabore con el sindicato, los empleadores, la comunidad y el gobierno siguiendo las recomendaciones de este módulo para mejorar las condiciones de VII. trabajo Resumen de los niños trabajadores hasta que se erradique el trabajo infantil. Las mujeres y los niños que trabajan son especiales de trabajadores a 5. Colabore con el sindicato y el empleador paracategorías eliminar las exposiciones que se que hay queque prestar especial atención negativas para protegerlos de los riesgos sabelos o se sospecha tienen consecuencias en la salud, profesionales. Las mujeresenylalosfunción niños trabajadores pueden enfrentarse a distintos comprendidas consecuencias de reproducción factores relacionados con el trabajo que totalmente para la mayoría de los 6. Colabore condeelriesgo sindicato y el gobierno para eliminar la exposición trabajadores varones adultos no constituyen un problema, por ejemplo, las de niños trabajadores a determinadas sustancias químicas que se sabe que son consecuencias que los riesgos endañinos, un embrión o feto, sumamente tóxicas,negativas por ejemplo, plomo, y a pueden agentestener físicos como las cuestiones relativas a las licencias de maternidad y las consecuencias físicas y radiaciones ionizantes. psicosociales especiales quealentar el trabajo tener ende losniños niñosa que trabajan. 7. Colabore con el sindicato para a lospuede empleadores prestar atención de salud a los niños trabajadores. Siempre que sea posible, el Muchasdebe de las cuestiones módulo temas que puedendeexigir empleador contribuir a unanalizadas programaen deeste atención de son salud y a programas de carácter general en elo sindicato, el gobierno la comunidad. ociodeliberaciones y educativos para niños trabajadores, bien organizarlos. Losoempleadores Así,colaborar por ejemplo, su país nopara existe ninguna leymetas. nacional relativa a licencias pueden con si la en comunidad alcanzar estas de maternidad, la primera medida del sindicato debe ser iniciar discusiones con el gobierno para adoptar una política sobre licencias de maternidad. De igual modo, muchas de las medidas recomendadas para humanizar la labor de los niños trabajadores y erradicar a largo plazo el trabajo infantil pueden exigir primero discusiones sobre cómo establecer políticas y fijar prioridades. En este módulo hay distintas acciones que usted, su sindicato, la comunidad y el gobierno pueden tomar para proteger la salud y la seguridad de las trabajadoras y humanizar y acabar suprimiendo el trabajo infantil en su país.
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