Unidad 1 / Escenario 1 Lectura fundamental Definición de contrato de seguro y características Contenido 1 2 Características de orden legal del contrato de seguros Otras características del contrato de seguros Palabras clave: consensual, bilateral, oneroso, aleatorio, ejecución sucesiva. Introducción —Mi esposo fallece y ahora el banco me va a quitar la casa— Seguramente, este fue el pensamiento de la señora Gloria Pulido. A continuación, narramos su historia: El 11 de octubre de 2012 el señor Arnulfo Anaya Taborda adquirió un crédito de vivienda con un banco por valor de $80 millones de pesos para la compra de una casa que habitarían él, su esposa y sus hijos. Junto con el crédito, el banco solicitó amparar la obligación mediante la adquisición de una póliza de vida grupo deudores que los cubriría por muerte e incapacidad total y permanente como principales coberturas de riesgo. El 26 de junio de 2015, al señor Arnulfo le fue diagnosticado un tumor maligno en su estómago que le ocasionó varias incapacidades que terminaron el día de su muerte, 11 de febrero de 2016. Derivado de sus incapacidades, el señor Arnulfo no pudo continuar pagando las cuotas de su crédito, siendo la última cuota pagada en octubre de 2015. El 1 de diciembre de 2015, el banco decidió terminar automáticamente la póliza de vida grupo deudores, por mora en el pago del seguro (no se pagaban las cuotas del crédito, por consiguiente, no se pagaba la prima de seguros). Inicialmente, la señora Gloria Pulido elevó una petición a la compañía de seguros para solicitar el amparo de vida que adquirió el difunto Arnulfo Anaya en el momento de adquirir el crédito, pero este le fue negado por existir mora en las cuotas del crédito. Ante esta negativa, la señora Gloria buscó pagar más de $8 millones a la entidad, endeudándose con un familiar que le prestó el dinero. Ante la imposibilidad de continuar pagando, la señora Gloria optó por interponer una acción de tutela ante un Juzgado. Este solicita a las partes involucradas su pronunciamiento. En banco respondió que no estaba vulnerando los derechos fundamentales y que el tema le correspondía a la aseguradora, que, a su vez, respondió que la señora Gloria conocía de la cancelación de la póliza el 1 de diciembre de 2015, y que don Arnulfo falleció después, cuando ya se había terminado el contrato de seguros, automáticamente, por mora en el pago de la prima. • El fallo de primera instancia declaró improcedente la tutela, por lo que la señora Gloria impugnó el fallo. • El fallo de segunda instancia ratificó el fallo inicial. ¿Qué dirá ahora la Corte Constitucional? ¿Deberá la aseguradora pagar por este siniestro? Para suponer cuál será el final de esta historia, lo invitamos a conocer los siguientes conceptos y analizarlos con relación a este caso. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 2 ¿Qué es el contrato de seguros? Es un acuerdo entre dos partes: una denominada asegurador y la otra, tomador, mediante el cual, a cambio del pago de una prima, el asegurador acepta el riesgo que le traslada el tomador y se compromete a indemnizar, en caso de que ocurra el riesgo asegurado o siniestro. En la historia mencionada, el acuerdo surgió entre el tomador de la póliza, don Arnulfo y la aseguradora dejando como beneficiario al banco en caso de muerte o incapacidad total y permanente. 1. Características de Orden Legal del Contrato de Seguros El Código de Comercio no proporciona una definición exacta sobre lo que es el seguro, pero mediante el artículo 1036 establece 5 características de orden legal, de forma tal, que se podría interpretar la norma como “el seguro es un contrato consensual, bilateral, oneroso, aleatorio y de ejecución sucesiva, mediante el cual una persona natural o jurídica le transfiere el riesgo a una compañía de seguros a cambio de una prima”. Veamos con detenimiento cada característica: 1.1. Consensual Para que el contrato pueda nacer a la vida jurídica se requiere de solo el acuerdo de las partes. Como el acuerdo realizado entre don Arnulfo y la aseguradora. Inicialmente, la Ley 389/1997 establecía que la solemnidad del contrato de seguros se daba solo con la expedición de la póliza. Posteriormente, el artículo 1046 del Código de Comercio indicaba que el contrato de seguros era un contrato solemne, mencionaba las características y finalizaba indicando que se perfecciona desde que el asegurador expide la póliza, situación que no favorecía al asegurado, pues así el tomador/asegurado pagaran la prima, si la póliza no estaba expedida, el contrato no podía entrar en operación. Actualmente, este artículo asigna funciones a la póliza solo con fines probatorios: “Con fines exclusivamente probatorios, el asegurador está obligado a entregar en su original, al tomador, dentro de los quince días siguientes a la fecha de su celebración el documento contentivo del contrato de seguro, el cual se denomina póliza, el que deberá redactarse en castellano y firmarse por el asegurador”. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 3 1.2. Bilateral Implica que las partes contratantes (asegurador y tomador/asegurado) se obligan recíprocamente, es decir, hay obligaciones que deben cumplir cada una de las partes. El asegurador, como la persona jurídica debidamente autorizada, asume los riesgos y tiene a su cargo el pago de la indemnización en caso de la ocurrencia del siniestro. El tomador, persona natural o jurídica quien obrando por cuenta propia o ajena traslada los riesgos y quien tiene como obligaciones, entre otras, las siguientes: • Pagar la prima. • Declarar sinceramente el estado del riesgo. • Mantener el estado del riesgo. • Cumplir con las garantías exigidas por el asegurador para asumir el riesgo. • Promover el salvamento del riesgo asegurado. • Avisar sobre la ocurrencia del siniestro. • Informar si hay coexistencia de otros seguros. • Colaborar con el asegurador en el ejercicio del derecho de subrogación1. • Demostrar la ocurrencia del siniestro. El alcance de estas obligaciones será retomado en la siguiente unidad con mayor amplitud. 1.3. Oneroso El artículo 1497 del Código Civil establece que un contrato es oneroso cuando su finalidad es en beneficio de ambos contratantes, gravándose cada una en beneficio de la otra, en este caso, el asegurador soporta el riesgo de pérdida en caso de siniestro y el tomador o asegurado paga la prima por transferir el riesgo. 1.Subrogación: es la transmisión de derechos por parte del tomador/asegurado para que este pueda actuar ante un tercero generador del siniestro. Ejemplo, si Pepito Pérez toma una póliza de automóviles y es chocado por otro vehículo conducido por Pepita, la aseguradora le pagará a Pepito por el daño, pero en su derecho de subrogación puede solicitar a Pepita que responda por los daños. Este concepto no aplica en seguros a personas. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 4 1.4. Aleatorio El artículo 1498 del Código Civil indica que es la circunstancia que tiene el contrato oneroso de “contingencia incierta de ganancia o contingencia incierta de perdida”, es decir, juega el azar, por lo tanto, es aleatorio. Ejemplo de ello, es cuando una persona toma una póliza de vehículos, en el cual es incierto para el asegurador conocer si el tomador va a tener un accidente a los pocos días o si no lo tendrá nunca, así como para el tomador es incierto si tendrá un accidente o nunca lo tendrá. Esta característica suele ser la originadora de algunos debates, puesto que algunas personas afirman que las aseguradoras con el uso de la matemática y estadística, el conocimiento de la siniestralidad por ramos de seguros y otros aspectos, pueden conocer las mencionadas contingencias de pérdida o de ganancia. En todo caso, para la legislación colombiana es clara la característica de aleatoriedad, puesto que, en general, son hechos inciertos, excepto la muerte cuyo hecho es cierto, pero es incierto el momento en el que ocurrirá. 1.5. De ejecución sucesiva: Su denominación se debe a las obligaciones que deben cumplirse a lo largo de todo el tiempo que dure el mismo, es decir, las obligaciones de las partes deben cumplirse de forma continua, lo cual es diferente a un contrato de ejecución instantánea, que se caracteriza porque se cumple en un solo acto, ejemplo de ellos es el contrato de compra venta. El contrato de seguros es de ejecución sucesiva puesto que ambas partes deben cumplir con una serie de obligaciones durante la vigencia del seguro, por ejemplo: el pago oportuno de la prima de seguros, mantener el estado del riesgo, al pago de la indemnización en caso de materialización del riesgo, etc. Como se puede dilucidar estas son obligaciones que deben estar presentes dentro de la ejecución del contrato de seguros. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 5 2. Otras características del contrato de seguros 2.1. Indemnizatorio y de buena fe 2.1.1. El principio indemnizatorio En el contrato de seguros impera el principio indemnizatorio puesto que su fundamento es reparar el daño al asegurado, cuando se materializa el siniestro y bajo ningún motivo puede constituirse en fuente de enriquecimiento. Para reparar el daño, el asegurador tiene la obligación de indemnizar el siniestro hasta por el monto del valor asegurado. ¿Sabía que...? La adquisición de un seguro no tiene como fin generar enriquecimiento; ¿cómo analizar este principio en el caso de la señora Gloria Pulido y su familia? ¿ellos se enriquecerían con el pago del siniestro? Teniendo en cuenta que el fin del seguro es indemnizatorio y no para enriquecerse, el artículo 1088 del Código de Comercio indica que en el seguro de daños serán contratos de mera indemnización y que puede comprender el lucro cesante y el daño emergente cuyas definiciones están dadas en el Código Civil Artículo 1614. El Lucro Cesante se define como la ganancia que se deja de percibir a consecuencia de no haberse cumplido la obligación pactada en un contrato, haberse cumplido de forma parcial o haber presentado retraso en su cumplimiento2 y daño emergente, corresponde en seguros de daños a la pérdida o deterioro que sufre el bien asegurado por ocasión de la realización del siniestro. Este apartado indica claramente que, al existir el principio indemnizatorio, bajo ningún motivo, una persona natural o jurídica puede hacerse rica a costa de la realización del siniestro, por ello, debe establecerse el valor real del interés asegurado en el momento del siniestro como lo indica el artículo 1089 del Código de Comercio que cita: Cuantía máxima de la indemnización. Dentro de los límites indicados en el artículo 1079 la indemnización no excederá, en ningún caso, del valor real del interés asegurado en el momento del siniestro, ni del monto efectivo del perjuicio patrimonial sufrido por el asegurado o el beneficiario. 2. Por ejemplo: La empresa XYZ estructura un contrato con la empresa ABC, para que le fabrique y venda un material químico para la elaboración de un empaque especial para sus clientes. Sin embargo, la empresa ABC incumple con la fecha de entrega, lo cual le implica a la empresa XYZ la perdida de muchos negocios con sus clientes. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 6 Por lo cual, en seguros de daños, es necesario establecer el valor real del interés asegurable, bien sea porque se haya incrementado o disminuido, lo cual impacta de igual manera el valor del pago de la prima, y para ello, es necesario determinar si hay lugar a supraseguro o infraseguro; el primero corresponde a que el valor asegurado es mayor al valor real, por lo cual, se han pagado exceso en primas y en el segundo (también llamado sobreseguro) el valor asegurado está por debajo de su valor real, por lo tanto, las primas recaudadas están por debajo del valor al que debieron haberse determinado. Con base en lo anterior, le invitamos analizar y a encontrar una solución al siguiente ejemplo: La empresa 123 adquiere un seguro contra incendio para la mercancía almacenada en uno de sus edificios, cubriendo las pérdidas y daños generados por el fuego, el humo, rayos o una explosión generada por un incendio. Hay una cobertura especial por lucro cesante, en la cual la empresa estima que, si es víctima de un incendio en este edificio, podría dejar de percibir unos $100 millones de pesos mensuales, por lo tanto, las partes determinan un valor asegurado para esta cobertura adicional de $100 millones de pesos por lucro cesante y otros $100 millones por incendio (por el daño a las cosas que hay dentro del edificio). La empresa viene pagando una prima anual de $2 millones de pesos. Al cabo de 1 año, la empresa es víctima de un incendio. Al realizar las investigaciones, se determina que el origen del fuego fue originado por un corto circuito en el cuarto de máquinas. La aseguradora, al revisar el caso, encuentra que en el momento del siniestro el valor real del estado del edificio era de $80 millones y no de $100 como estaba establecido el valor asegurado, es decir, hay un infraseguro3. Teniendo en cuenta el principio indemnizatorio, la compañía de seguros debe: A. Determinar el valor real e indemnizar por ese valor. La empresa no tiene fundamento para protestar, puesto que el carácter del seguro no es para que esta se enriquezca. B. Pagar lo que está estipulado, porque así el valor asegurado en el momento del siniestro pueda ser mayor, ya está en la póliza establecido que el valor asegurado es de $100 millones de pesos. Piense un poco antes de ir a la respuesta que le ofrecemos a continuación: • Si selecciono la opción A. ¡Muy bien! Es la opción verdadera. La empresa no tiene fundamento para protestar, puesto que el carácter del seguro no es para que esta se enriquezca. El principio indemnizatorio implica que la indemnización no puede enriquecer a alguna de las partes, precisar un valor justo implica establecer el valor real y con ello, determinar si hay lugar a supraseguro o infraseguro. 3. Infraseguro: en los seguros de daños se da cuando el valor por el que se asegura algo es inferior al valor real. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 7 • Si selecciono la opción B, le sugerimos volver a repasar este apartado, pues el hecho de pagar el valor asegurado por $100 millones siendo un valor por encima de su valor real, puede interpretarse como enriquecimiento para la empresa 123, lo cual va en contra del principio indemnizatorio. En los seguros reales (cosas) opera el principio indemnizatorio, el supraseguro e infraseguro. En seguros de personas el valor asegurado lo asignan las partes, por lo tanto, no hay lugar a supraseguro o infraseguro y no opera el principio indemnizatorio. 2.1.2. El principio de la buena fe En todo contrato, independientemente, de su clasificación debe imperar la buena fe, pero en el contrato de seguros este principio adquiere una dimensión especial. ¿Qué es la buena fe? Es aportar la información completa, clara, precisa y transparente con el fin de que la otra parte no se vea perjudicada y pueda analizar todas las variables que se requieren para la toma de decisiones. En el contrato de seguros, esto se traduce en la obligación por parte del tomador/ asegurado de dar información completa, clara, precisa y transparente sobre el estado del riesgo. De igual manera, para el asegurador la buena fe implica dar información exacta en los términos en los que está dispuesto a asumir el pago de la indemnización, en caso de la ocurrencia de un siniestro. También, el principio de la buena fe hace referencia al cumplimiento de las obligaciones de las partes durante la ejecución del contrato. No obstante, el asegurado pierde el derecho a la indemnización cuando actúa de mala fe y puede terminar en la objeción del seguro (su no pago) o a la disminución del valor a indemnizar como lo indica el artículo 1078 del Código de Comercio “Reducción o pérdida de la indemnización. Si el asegurado o el beneficiario incumplieren las obligaciones que les corresponden en caso de siniestro, el asegurador sólo podrá deducir de la indemnización el valor de los perjuicios que le cause dicho incumplimiento”. Para aclarar este concepto, le invitamos a analizar y a encontrar una solución al siguiente ejemplo: El señor Pepito Pérez adquiere una póliza todo riesgo para su automóvil, la cual, dentro de sus amparos incluye el robo. Al cabo de un mes, el automóvil es robado. Al realizar las respectivas investigaciones sobre el hurto, la policía encuentra a uno de los ladrones quien confiesa y tiene pruebas que quien lo contrato para robar el auto fue el mismo señor Pepito Pérez. En este caso, ¿operó el principio de la buena fe? POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 8 A. Claro que opero, porque el declaro de forma completa, clara, precisa y transparente el estado del vehículo. B. No hay buena fe por parte del tomador/asegurado de la póliza, pues el mismo robo su auto. • Si selecciono la opción A le sugerimos revisar de nuevo el concepto de la buena fe, las obligaciones del tomador en un contrato de seguros y los riesgos inasegurables (como los hechos que dependen exclusivamente del tomador). • Si selecciono la opción B ¡Muy bien! Es la opción verdadera, pues no hay buena fe, ya que el interés de tomar del seguro fue defraudatorio y motivado por el interés de enriquecimiento. La Corte Constitucional y la Corte Suprema de Justicia han fallado a favor de las compañías de seguros por objetar el seguro y su consecuente no pago de la indemnización, originada por la información brindada por el tomador/asegurado con información inexacta, dolosa o reticente, lo cual resalta la importancia del proceder durante la ejecución del contrato bajo el principio de la buena fe. Ejemplo de estas sentencias es la Sentencia T-086 de 2012 (Corte Constitucional , 2012) donde indica que el principio de la buena fe debe aplicarse a las dos partes, tanto al tomador, como al asegurador. Al ser un contrato de adhesión, es responsabilidad de la aseguradora dejar el texto de la póliza de forma clara y expresa. También la Sentencia T-171 de 2003 (Corte Constitucional , 2003) cita “(…) las partes deben declarar con exactitud las circunstancias que constituyen el estado del riesgo, con el fin de asegurar la libertad y transparencia (…)”. No obstante, en sintonía con la inexactitud y reticencia del tomador en la declaración del estado de riesgo, vislumbra la necesidad de que el asegurador empiece a orientar en la declaración del estado del riesgo por parte del tomador, indicando así sobre los aspectos que como asegurador considera importante sobre el estado del riesgo (Ordoñez, 2005). En seguros a personas, seguro de vida, se ha dado un pequeño pero importante paso, en la medida en que el tomador/asegurado debe diligenciar el formulario proporcionado por la aseguradora, para indicar sobre su estado de salud. Sin embargo, son varias las áreas de mejora en los procesos de las aseguradoras, en materia de orientación al tomador sobre las variables a evaluar en el estado del riesgo. ¿Sabía que...? El principio de la buena fe sirve como herramienta para mejorar las imperfecciones en el mercado asegurador (De la Espriella, 2012). POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 9 De acuerdo con lo anterior, la buena fe y los deberes de información entre el asegurador y tomador/ asegurado, están estrechamente relacionados y como lo indica Stiglitz (1998), en su obra Derecho de seguros, las manifestaciones de la buena fe contractual derivan reglas de conducta para cada parte, desde el periodo previo al perfeccionamiento del contrato, hasta después de su finalización. 2.2. Típico y nominado La clasificación de los tipos de contrato está especificada en el derecho civil y se define como un contrato típico o nominado aquel que tiene normativa y regulación conforme a la ley, que para el caso del contrato de seguros está establecido principalmente en el Código de Comercio desde el Libro Cuarto, Título V “Del contrato de Seguros”, iniciando en el artículo 1036 hasta el 1162 y la Ley 50 de 1980, principalmente. El contrato de seguro hace parte, de alguna forma, de este tipo de clasificación, puesto que debe seguir una normativa. Sin embargo, el contrato de seguros también es considerado como un contrato de adhesión, es decir, una parte establece las condiciones del seguro (el asegurador) y la otra las acepta (tomador/asegurado) aspecto que revisaremos más adelante. 2.3. Accesorio y principal El Código Civil en su artículo 1499 establece lo que se entiende por un contrato principal y accesorio “El contrato es principal cuando subsiste por sí mismo sin necesidad de otra convención, y accesorio, cuando tiene por objeto asegurar el cumplimiento de una obligación principal, de manera que no pueda subsistir sin ella”. Relacionando este concepto con los seguros, el contrato de seguros, por su naturaleza, es un contrato principal, en el que las partes se unen para constituir una obligación principal; en este caso, el tomador y/o asegurado traslada el riesgo al asegurador mediante el pago de una prima y el asegurador, de pagar la indemnización en caso de ocurrencia del siniestro, entre otras obligaciones de ambas partes y existe por sí mismo sin que tenga que darse algún otro acuerdo. Pero también el contrato de seguros se puede considerar como un contrato accesorio como lo son los seguros de cumplimiento, cuyo objeto es garantizar el cumplimiento de las obligaciones estipuladas en otro contrato. Se aclara el concepto con el siguiente ejemplo: La señora Pepita Pérez contrata al señor José Castro para que limpie los vidrios de su casa. Se establece un contrato en el que José Castro se compromete a limpiar los vidrios y el contrato accesorio es la póliza de cumplimiento que da la tranquilidad a la señora Pepita Pérez de que, si el señor José Castro no cumple con la limpieza de los vidrios, habrá una indemnización por el incumplimiento: POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 10 • Contratante o asegurado: quien es acreedor de la prestación, a quien se le debe garantizar la compensación del perjuicio en caso de incumplimiento. En este caso es la señora Pepita Pérez. • Contratista o afianzado: es el deudor de la prestación, quien figura como tomador de la póliza y asegura un eventual incumplimiento de su parte. Es decir, en el caso, José Castro. • Asegurador: persona jurídica que asume el riesgo de un eventual incumplimiento de la limpieza de vidrios por parte del afianzado (contratista). 2.4. Contrato de adhesión Este tipo de contratos se caracteriza porque hay una desigualdad de fuerza o desequilibrio de poderes, es decir, una parte está supeditada a la que la otra decida. Si una persona compra un boleto aéreo con trayecto Bogotá- Cartagena de Indias, no puede discutir el itinerario, las condiciones de vuelo, la alimentación etc. Simplemente la persona lee las condiciones de la compra del tiquete y si lo compra simplemente se acoge a las condiciones de la aerolínea. Generalmente, en la mayoría de contratos de seguros, una parte acoge las condiciones preimpresas o impresas por parte de la aseguradora. La garantía para el tomador/asegurado de la póliza es que las cláusulas ambiguas dentro del contrato de seguros se interpretan en contra de la parte que la genero. En el caso de contratos de seguros, la tendencia es afirmar que la póliza al ser elaborada por el asegurador y si hay presencia de cláusulas ambiguas, estás se deben interpretar en contra de él. Sin embargo, otras partes sostienen que eso depende de quién sea el tomador de la póliza; por ejemplo, si se trata de un emporio económico, probablemente este sea quien tiene la posición más fuerte y de mando. Lo importante en estos casos de contratos de adhesión es que las cláusulas sean claras y eviten temas de ambigüedad. Seguramente lo que firmó el señor Arnulfo cuando estaba con vida, fue una póliza de seguro de vida deudor que tendría adjunto un formulario de la declaración de su estado de salud que, para el momento de contratar al seguro, no había sido diagnosticado por enfermedad de cáncer. ¿La aseguradora tiene razón al objetar el pago de la póliza por el no pago oportuno de la prima (obligación del tomador)? Veamos, algunos de los aspectos que consideró la Corte Constitucional para resolver este caso mediante la Sentencia T-251/17: • La Jurisprudencia ha determinado el amparo contra particulares que ejercen actividades bancarias y aseguradoras, en la medida que ofrecen servicios de interés público y, por lo tanto, sus usuarios están en situación de indefensión. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 11 • Determina la correlación entre la actividad aseguradora y la protección constitucional a los derechos humanos. • La aseguradora, al ejercer una actividad de interés público, debe buscar el bienestar general • La aseguradora es la que tiene la posición dominante. • La sentencia T-651 de 2009 menciona sobre condición especial de protección constitucional con personas de la tercera edad. • Tiene en cuenta las características del contrato de seguros • Menciona consideraciones especiales sobre el seguro de vida grupo deudores, indicando que su celebración no es obligatoria, ni requisito indispensable para el otorgamiento de un crédito. Pero el deudor se somete a las condiciones del acreedor. • El interés asegurable es evidente y está en cabeza del deudor • Derecho fundamental a la vivienda digna. • El señor Arnulfo padeció de una enfermedad que lo ubicaba en condición de vulnerabilidad y le impedía continuar trabajando. • La señora Gloria Pulido adquirió otro préstamo pensando que, pagando las cuotas en mora, la aseguradora pagaría la indemnización. Nunca recibió comunicación sobre que los pagos realizados no surtirían el efecto deseado y peor aún, la aseguradora recibió los pagos de la prima sabiendo de la inexistencia, para ese entonces, de la prima de seguros y sin oponerse a los mismos, considerado por la Corte como un quebranto de confianza y abuso de la posición dominante. • La aseguradora, al terminar automáticamente la póliza, vulneró el derecho a la vivienda digna. Con base en lo anterior, la Corte revocó el fallo de segunda instancia y ordenó a la aseguradora pagar la indemnización que amparaba el crédito de vivienda. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 12 Referencias Corte Constitucional. (2003). Sentencia T171/03. ACCION DE TUTELA CONTRA COMPAÑIA DE SEGUROS-Procedencia. Recuperado de http://www.corteconstitucional.gov.co/ relatoria/2003/T-171-03.htm Corte Constitucional. (2012). Sentencia T086/12. ACCION DE TUTELA PARA DESATAR CONTROVERSIAS CONTRACTUALES DE CARACTER COMERCIAL. Recuperado de http://www. corteconstitucional.gov.co/relatoria/2012/T-086-12.htm De la Espriella, C. (2012). Fraude en seguros: una aproximación al caso colombiano. La industría aseguradora en Colombia. Avances siglo XXI. Recuperado de http://www.fasecolda.com/ files/7413/9101/0544/parte_i.captulo_15_fraude_en_seguros.pdf Ordoñez, A. (2005). Los deberes recíprocos de información en el contrato de seguro. Revista de Derecho Privado (9)78, 75-114. Stigllitz, R. (1998). Derecho de Seguros . Buenos Aires, Argentina: Abeledo-Perrot. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 13 INFORMACIÓN TÉCNICA Módulo: Actualización Jurídica en Riesgos y Seguros Unidad 1: Principales características y elementos del contrato de seguro Escenario 1: Conceptos y características del contrato de seguros Autor: Bayona Páez, Amanda Asesor Pedagógico: Manuel Fernando Guevara Diseñador Gráfico: David Rivera Asistente: Daniela Mejía Ulloa Este material pertenece al Politécnico Grancolombiano. Prohibida su reproducción total o parcial. POLITÉCNICO GRANCOLOMBIANO 14
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