El
Samaritano
Buen
Un día, un hombre viajaba por un camino y
fue atacado por ladrones. Le robaron todo, lo
golpearon y lo dejaron herido en el suelo.
Pasó un sacerdote, lo vio, pero no lo ayudó.
Luego pasó otro hombre importante del
templo, y tampoco hizo nada.
Finalmente, pasó un hombre samaritano (que
era de un pueblo diferente y normalmente no
se llevaba bien con los del herido). Pero este
samaritano sintió compasión, se acercó, curó
sus heridas, lo montó en su burro y lo llevó a
un lugar seguro. También pagó para que lo
cuidaran hasta que se recuperara.
Jesús contó esta historia para enseñarnos que
debemos amar y ayudar a los demás, sin
importar de dónde vienen o quiénes son.
¡Todos podemos ser buenos samaritanos!