CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE LO CONSTITUCIONAL Exp. 1201-2005 SENTENCIA No. 132 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA.- SALA DE LO CONSTITUCIONAL.- Managua, diecisiete de marzo del dos mil nueve. Las ocho y treinta y siete minutos de la mañana VISTOS, RESULTA: I, Mediante escrito interpuesto ante la Sala Civil Número Dos del Tribunal de Apelaciones, Circunscripción Managua, a las doce y cincuenta y ocho minutos de la tarde del dieciocho de julio del año dos mil cinco, compareció la Señora VIOLETA GONZALEZ MORALES, mayor de edad, casada, Administradora de Empresas y de este domicilio, quien en síntesis expuso: Que la Contraloría General de la República inició operaciones de auditoría que duró varios años en el desaparecido BANCO POPULAR DE NICARAGUA, hasta que culminó con la sindicación en contra de su persona con Responsabilidad Civil hasta por la suma de Diez mil doscientos noventa y seis córdobas con cuarenta y ocho centavos; por la suma de Seiscientos sesenta y un mil ochocientos treinta córdobas con treinta y siete centavos y por Treinta y dos mil seiscientos once córdobas con cincuenta y cinco centavos de córdoba, por no aportar evidencias documentadas ni elementos justificativos que desvanecieran la glosa establecida en contra de ella.- Que este proceso administrativo culminó con la Resolución RIA-191-05, de las dos y veintiún minutos de la tarde del día dos de junio pasado, la cual en sus puntos cuarto, quinto y octavo rechaza el Recurso de Revisión que interpuso en contra de ésta, ante el Ente Contralor. Que en su escrito de interposición del recurso de revisión manifestó que ella estaba plenamente de acuerdo en las facultades de la Contraloría, pero que antes se encontraba la facultad de la Superintendencia de Bancos para determinar la responsabilidad de los funcionarios bancarios estatales, según lo estableció la Ley Número 125 publicada en La Gaceta, Diario Oficial No. 64 del diez de abril de ese año, que derogó el numeral 4 del artículo 5 de la Ley Orgánica de la Contraloría 1 General de la República.- Que hubo vicios administrativos en el proceso de auditoría, porque en la Ley Orgánica de la Contraloría, en el Manual de Auditoría Gubernamental ni en nuestro ordenamiento jurídico no existe alguna disposición que contemple que debe hacer la Contraloría ante la circunstancia de la extinción de un Ente del Estado, en este caso, el BANCO POPULAR. Que miles de documentos fueron introducidos en cajones, sin ningún rigor metodológico, sin conocimiento de lo que era cada documento, lo que produjo una enorme confusión, habida consideración que las oficinas del Banco fueron desocupadas por órdenes expresas del Poder Ejecutivo. Que le dijo a la Contraloría que las órdenes de cobranza judicial o extrajudicial, análisis de créditos, documentos hipotecarios o prendarios en poder de oficinas gestoras de cobro o en proceso de reclamo judicial, no estaban en su poder, que se encontraban en los juzgados, los conminó a fueran con ella para que comprobaran la existencia de éstos, pero no lo hicieron y es por eso que ahora está encarando una responsabilidad a la cual no es merecedora.- Continúa manifestando la recurrente, que con esa actitud administrativa es a partir de ese momento que se producen violaciones a nuestra Carta Magna, por lo que procedió formalmente a interponer Recurso de Amparo en contra del Consejo Superior de la Contraloría General de la República integrado por: JOSÉ PASOS MARCIACQ, Médico, estado civil que ignora, FRANCISCO GUERRA CARDENAL, de profesión y estado civil que ignora; Licenciado LUIS ÁNGEL MONTENEGRO, casado, Economista y Doctor LINO HERNÁNDEZ TRIGUEROS, Abogado, de estado civil ignorado; todos mayores de edad y del domicilio de Managua, por haber dictado la Resolución RIA-191-05, la que a su juicio es inconstitucional en lo que a ella respecta.- Que las violaciones constitucionales son las siguientes: El Principio de Legalidad establecido en el artículo 32 Cn., 130 Cn. párrafo primero y artículo 183 Cn. vinculados con el artículo 34 Cn., numerales 8 y 11 porque al momento de interponer el Recurso de Revisión, adjuntó Matriz de respuesta a la Auditoría Especial por cada caso señalado, y esta prueba no fue admitida por el Ente Contralor. Además señala que es posible que no se hayan encontrado varios documentos, pero una persona que ha manejado miles de ellos, y solamente se le sindique por la falta de uno de ellos, es situarnos en los linderos de la arrogancia burocrática.- Que también considera violentado el Principio de Seguridad Jurídica vinculado con el Principio de Legalidad.- Solicita que de oficio se decrete la suspensión de los efectos de la mencionada Resolución RIA-191-05, acompaña las copias de ley y señala dirección para oír notificaciones.- 2 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE LO CONSTITUCIONAL Exp. 1201-2005 II, A las dos de la tarde del veintidós de agosto del año dos mil cinco, la Sala Civil Número Dos del Tribunal de Apelaciones, Circunscripción Managua, ordenando: Tramitar el presente Recurso de Amparo y tener como parte a la Señora VIOLETA DEL CARMEN GONZÁLEZ MORALES, a quien se le concede la intervención de ley que en derecho corresponde; Declarar con lugar la suspensión de los efectos administrativos del acto recurrido. Poner en conocimiento del presente Recurso al Procurador General de la República con copia íntegra del mismo para lo de su cargo; Dirigir oficio con copia íntegra del presente Recurso a los Miembros del Consejo Superior de la Contraloría General de la República, previniendo a dichos funcionarios enviar Informe del caso a este Supremo Tribunal dentro de diez contados a partir de la fecha de notificación, advirtiéndoles que con el Informe deberán enviar las diligencias que se hubieren creado, y finalmente previene a las partes su deber de personarse ante ella dentro de tres días hábiles después de notificados.- La recurrente fue notificada el diecinueve de septiembre del año dos mil cinco.- El Señor Procurador General de la República y los Señores Miembros del Consejo Superior de la Contraloría General de la República fueron notificados el veintiuno de septiembre del mismo año.- La recurrente se personó mediante escrito del veintidós de septiembre del año dos mil cinco. La Doctora Georgina del Socorro Carballo Quintana, Procuradora Constitucional y de lo Contencioso Administrativo, así como Delegada del Señor Procurador General de la República se personó el veintitrés de septiembre del mismo año.- Los Señores Miembros del Consejo Superior de la Contraloría General de la República se personaron el veintiséis de septiembre y rindieron el Informe de Ley el tres de octubre del año dos mil cinco. A las tres y dos minutos de la tarde del quince de noviembre del año dos mil cinco, la Sala de lo Constitucional dictó auto, ordenando tener por personadas a las partes del presente Recurso de Amparo. A la Doctora María José Mejía García, en su carácter de Delegada de los miembros del Consejo Superior de la Contraloría General de la República y a la Doctora Georgina del Socorro Carballo Quintana, en su carácter de Procuradora Constitucional y de lo Contencioso Administrativo y como Delegada de la Procuraduría General de la República y concederles la intervención de ley. Por rendido el Informe, ordenó pasar el 3 presente Recurso de Amparo a la Sala para su estudio y resolución. Por conclusos los autos, SE CONSIDERA I, La Ley de Amparo No. 49, publicada en La Gaceta, Diario Oficial No. 241 del 20 de diciembre de 1988, Ley de rango constitucional, cuyo fin es mantener y restablecer en su caso la supremacía de la Constitución Política de conformidad con lo dispuesto en los artos. 45 Cn., 182 Cn., 183 Cn. y 184 Cn., así como los artículos 187 al 190 Cn., regulan los recursos por Inconstitucionalidad, de Amparo y de Exhibición Personal. De la misma manera, la mencionada Ley de Amparo, en su arto. 3 señala que el Recurso de Amparo procede en contra de toda disposición, acto o resolución, y en general, contra toda acción u omisión de cualquier funcionario, autoridad o agente de los mismos que viole o trate de violar los derechos y garantías consagrados en la Constitución Política, señalando en los artos. 23, 24 y siguientes quien puede interponerlo, contra qué funcionario o autoridad debe interponerse, ante qué Tribunal debe interponerse, término para interponerlo, los requisitos que debe contener el escrito de interposición del recurso, lo referente a la suspensión del acto reclamado, los trámites para sustanciar el recurso y los efectos de la sentencia. El Recurso de Amparo tiene sus raíces en la necesidad de encontrar un medio jurídico que consagre y haga respetar los derechos establecidos en la Constitución Política en favor de las personas que hubieran sido agraviadas por parte de funcionarios o agentes de los mismos y que necesitaren de su protección mediante la acción correspondiente. Nuestra Ley de Amparo se considera ser el instrumento legal mediante el cual se ejerce el control de ordenamiento jurídico y de las actuaciones de los funcionarios públicos para mantener y establecer el imperio de la Constitución Política. El amparo no persigue la revisión de un acto, sino la inmediata restitución de los derechos y garantías constitucionales violados o amenazados de violación por la disposición, acto o resolución, y en general, contra toda acción u omisión de cualquier funcionario de un órgano del Estado. Habiendo cumplido la recurrente con todas las formalidades exigidas por el arto. 27 de la Ley de Amparo vigente, esta Sala deberá entrar a conocer el fondo el presente recurso para luego pronunciarse sobre su viabilidad o no viabilidad. II, 4 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE LO CONSTITUCIONAL Exp. 1201-2005 Manifiesta la recurrente que el Ente Contralor con su Resolución violentó el Principio de Legalidad establecido en el artículo 32 Cn., 130 Cn. párrafo primero y artículo 183 Cn. vinculados con el artículo 34 Cn., numerales 8 y 11; al respecto esta Sala de lo Constitucional tiene a bien expresar: En el caso de autos, el Órgano Contralor, luego de examinar el Informe de Auditoría Especial de fecha catorce de enero del año dos mil tres, emitido por la Dirección General de Auditorías, relacionado con el Examen Especial practicado en el extinto BANCO DE CRÉDITO POPULAR, sobre la Cartera de Crédito clasificada “E”, estableció a cargo de la recurrente Glosas por Responsabilidad Civil por la cantidades anteriormente mencionadas, correspondientes a saldos irrecuperables de créditos aprobados por ella, sin la garantía y cobertura suficiente, sin cumplir las normas y políticas establecidas para ello. La Licenciada VIOLETA GONZALEZ MORALES ostentaba el cargo de Gerente de la Sucursal Ciudad Jardín del extinto BANCO DE CRÉDITO POPULAR, era una funcionaria pública con cargo a nivel de dirección y funciones específicas. El tratadista mexicano Andrés Serra Rojas en su obra titulada “DERECHO ADMINISTRATIVO”, considera Funcionario Público “a todo el que por disposición inmediata de la ley o por elección popular o nombramiento de autoridad competente participe del ejercicio de las funciones públicas”. De lo anterior se desprende que el funcionario público actúa por delegación del Estado en las relaciones externas de la Administración con los administrados, expresando ante éstos la voluntad de aquel. El funcionario público debe actuar con transparencia en los actos que realice y en las decisiones que adopte. En el caso sub judice, el artículo 32 Cn., se encuentra directamente conectado al artículo 131 Cn., que en su parte conducente expresa:“…Los funcionarios y empleados públicos son personalmente responsables por la violación de la Constitución, por falta de probidad administrativa y por cualquier otro delito o falta cometida en el desempeño de sus funciones. También son responsables ante el Estado de los perjuicios que causaren por abuso, negligencia y omisión en el ejercicio de su cargo.” En resumen, sin importar su cargo o su rango jerárquico, el funcionario público vale por lo que es: un depositario de la autoridad conferida por ley para velar por los intereses de la sociedad que le dio la oportunidad de servirle. La recurrente, en su calidad de funcionaria pública, en todas sus actuaciones estaba sometida y debía cumplir sus funciones con subordinación únicamente a la Constitución Política y demás leyes 5 de la República.- Esta Sala considera que no es válido el argumento de la recurrente cuando manifiesta que: …”miles de documentos fueron guardados en cajones, sin ningún rigor metodológico, debido a la premura del Ejecutivo de que el local que ocupaba la Sucursal de la Entidad Bancaria a su cargo fuera desocupado…”, razón por la que no pudo obtener los documentos necesarios que le iban a servir para desvanecer los cargos señalados por los auditores del Ente Contralor. Dado que se trataba de la extinción legal de una Entidad Bancaria, esta situación debió haber sido prevista, controlada y supervisada por la recurrente, dado el grado de responsabilidad que ostentaba. No bastaba con adjuntar un cuadro llamado por ella como matriz de respuesta a cada caso señalado, sino que era necesario presentar las evidencias o sea todos los documentos que justificaran el otorgamiento del préstamo en cada caso señalado por la Auditoría Especial. III, En lo referente a la violación del arto. 130 Cn., que en su parte conducente dice: “La nación nicaragüense se constituye en un Estado Social de Derecho. Ningún cargo concede a quien lo ejerce, más funciones que las que le confieren la Constitución y las leyes…”, esta Sala de lo Constitucional considera: El Principio del Estado Social de Derecho, significa que tanto el Estado como la sociedad deben estar sometidos a la Ley. Su base fundamental se encuentra enmarcada en el Principio de Legalidad. Las instituciones se organizan según el principio de división de poderes y de la pronunciación de una serie de derechos y libertades constitucionales a los ciudadanos que obligan a todos los Poderes y que a su vez los Poderes se comprometen a garantizar. Nicaragua es un Estado de derecho porque existe y vive con una Constitución y con leyes que regulan y organizan las relaciones entre las personas y el Estado; y, además, es un Estado Social de Derecho porque tiene la obligación de proteger los derechos humanos, las garantías ciudadanas y las libertades públicas. Dentro de una concepción democrática del poder político, el Estado tiene como misión el logro del bien común. Con ese propósito se crean las instituciones públicas con las correspondientes regulaciones que delimitan la libertad y el poder de los servidores públicos, en relación con los servicios que se les ha confiado. Estas regulaciones, en los diferentes servicios que brindan las instituciones del Estado, son las que hacen posible la consecución del bien público. Sin ellas no habría posibilidad de controlar, sancionar y reparar las faltas de aquellos que se apartan de los principios éticos que fundamentan el bien público. Así, por ejemplo, se regula la recaudación de impuestos, el tránsito de vehículos, 6 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA SALA DE LO CONSTITUCIONAL Exp. 1201-2005 los permisos sanitarios, la importación y exportación de mercancías, los servicios de educación pública y los servicios médicos. El fundamento de estas regulaciones es el Principio de Legalidad, según el cual, los funcionarios públicos sólo están autorizados para hacer lo que la ley les permite. Esto significa que la Administración Pública y sus funcionarios no pueden actuar en forma arbitraria, ni mucho menos violentar los derechos de los ciudadanos. El artículo 154 Cn., en su parte conducente establece: “La Contraloría General de la República es el Organismo Rector del sistema de control de la Administración Pública y fiscalización de los bienes y recursos del Estado”. De igual forma el artículo 155 Cn., a la letra reza: “Corresponde a la Contraloría General de la República: 1) establecer el sistema de control que de manera preventiva asegure el uso debido de los fondos gubernamentales. 2) El control sucesivo sobre la gestión del Presupuesto General de la República. 3) El control, examen y evaluación de la gestión administrativa y financiera de los entes públicos, los subvencionados por el Estado y las empresas publicas o privadas con participación de capital público”. Siendo el BANCO DE CRÉDITO POPULAR, un ente estatal, el órgano fiscalizador poseía la competencia suficiente para realizar la Auditoría o Examen Especial practicado, por lo que no existiendo infracción a este derecho, así debe declararse. IV, De la supuesta infracción del arto. 183 Cn., referido al Principio de Constitucionalidad, que íntegra y literalmente establece: “Ningún Poder del Estado, organismo de gobierno o funcionario tendrá otra autoridad, facultad o jurisdicción que las que le confiere la Constitución Política y las leyes de la República.” Esta Sala tiene a bien manifestar que de conformidad con el artículo 157 de la Constitución y los incisos 4, 14 y 18 del artículo 10 de la Ley Orgánica de la Contraloría, el ente de control está facultado para realizar Exámenes Especiales aplicando las técnicas de auditoría, elaborar y presentar informes de dicho examen, comunicar las conclusiones resultantes, declarar responsable principal o subsidiario a los funcionarios que hayan recibido algún recurso financiero del Estado desembolsado de forma indebida y a los que por acción u omisión hayan permitido dicho desembolso. Por lo que considera esta Sala, que la Contraloría General de la República no ha invadido la esfera de actuación del Poder Judicial, ya que al 7 encontrar erogación indebida de fondos del Estado nicaragüense impuso a los responsables las sanciones que el caso amerita, de conformidad con su ley orgánica y la Carta Magna de la República, cuerpos legales desde los cuales se le establecen sus atribuciones; razón suficiente para considerar que los argumentos expuestos por la recurrente resultan ineficaces para concederle la protección del amparo, ya que no encuentra esta Sala las violaciones que dice cometió el Consejo Superior de la Contraloría General de la República, lo que tiene como consecuencia que se le niegue el amparo y la protección que éste conlleva. POR TANTO De conformidad con las consideraciones hechas, disposiciones legales citadas y artículos 44 y siguientes de la Ley de Amparo y artículos 424, 426, 436 y 446 Pr., los suscritos Magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, RESUELVEN: NO HA LUGAR al Recurso de Amparo interpuesto por la Licenciada VIOLETA GONZALEZ MORALES, en contra del CONSEJO SUPERIOR DE LA CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA integrado por el Doctor JOSE PASOS MARCIACQ, Licenciado LUIS ÁNGEL MONTENEGRO ESPINOZA, LINO HERNÁNDEZ TRIGUEROS y FRANCISCO GUERRA CARDENAL, por haber dictado la Resolución RIA-191-05, de las dos y veintiún minutos de la tarde del dos de junio del año dos mil cinco, de que se ha hecho mérito.- Esta sentencia está escrita en tres hojas de papel bond de tamaño legal con membrete de la Corte Suprema de Justicia y Sala de lo Constitucional y rubricadas por la Secretaria de la Sala de lo Constitucional. Cópiese, notifíquese y publíquese. 8
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