Capitulo IV Las primeras colonias: corporación y religión. 1607-1632 El mundo americano ya era conocido por los países occidentales europeos cuando los ingleses decidieron hacer esfuerzos por colonizar y no seguir fastidiando a los españoles, o sea atacando sus territorios costeros o isleños o tomando sus barcos. Los esfuerzos realizados para conseguir una ruta hacia el Asia a través del Paso del Noroeste no habían tenido ningún éxito. Tras la muerte de la reina María I de Inglaterra en 1555, su esposo Felipe II de España, no heredó la corona inglesa. La nueva reina, Isabel I, hermanastra de María, despreciaba a Felipe y cuando él le ofreció su mano, ella no aceptó casarse con él. Al contrario, decidió poner todos sus esfuerzos en atacar a España en lo que más le doliera: sus riquezas americanas. Ella aceptó el consejo de sus ministros y envió un grupo de corsarios que atacaran las tierras españolas y los barcos españoles cargados de oro y plata. Aun cuando hacía algunos años que había piratas ingleses por las aguas del Mar Caribe, estos ladrones del mar no compartían lo robado con su reina. Los corsarios si lo hicieron. El primer corsario inglés de renombre fue John Hawkins, quien atacó varios puertos hispanoamericanos. Sin embargo, fue su primo Francisco Drake, el más reconocido de todos. Este corsario atacó puertos caribeños y barcos españoles logrando atesorar una inmensa fortuna. También realizó un viaje de vuelta al mundo entre 1577 y 1580, siguiendo la ruta española de Magallanes. Al llegar a Inglaterra llevó a su reina un tesoro calculado en varios millones de pesos. Isabel, extremadamente feliz con su corsario, le dio un título nobiliario. John Hawkins La colonia que no fue: Roanoke Francis Drake Otro inglés favorecido por su reina fue Walter Raleigh. Muy ambicioso, él deseaba conquistar el Nuevo Mundo para Inglaterra y presentó su plan a Isabel quien lo apoyó en sus expediciones. Ella le dio una concesión con poderes feudales para colonizar un territorio en la América. En 1583, Raleigh y su hermanastro Humphrey Gilbert zarparon en varios barcos desde Plymouth. El barco de Raleigh tuvo que regresar, pero Gilbert continuó hacia Norteamérica arribando a Newfoundland. Hizo algunos viajes por la costa, pero tuvo problemas y decidió regresar a Inglaterra. La nave en que lo hizo era pequeña y poco confiable, y por lo que se sabe, en alguna borrasca marina su barco se hundió en el Atlántico. Raleigh, no obstante, continuó la preparación de otra expedición hacia Norteamérica. Esta si llegó hasta las tierras que llamaron Virginia (en honor a la reina Isabel). El 2 de abril de 1584, dos barcos zarparon desde Plymouth dirigidos por los capitanes Felipe Amadas y Arturo Barlowe. Para el 13 de julio tocaban en Humphrey Gilbert Walter Raleigh la costa de la hoy Carolina del Norte. Desembarcaron y un grupo de los marinos subió unas colinas cercanas desde donde pudieron distinguir que se encontraban en una isla que formaba parte de una barrera de islas en la costa del continente. Al cuarto día de su llegada, un grupo de indios se acercó a ellos. Fue un encuentro agradable y los indios les hicieron entender que pertenecían a una nación llamada Roanoke. Este fue el nombre con el que también se conoció a la Isla. Algunos días después Barlowe y varios hombres remaron hacia la parte norte de la Isla donde encontraron una población india, que estaba rodeada por una empalizada de madera. Los indios fueron muy amables, los alimentaron y aceptaron. Los ingleses dejaron testimonio que les gustaba el lugar por las posibilidades de pesca y caza que existían. Los capitanes Amadas y Barlowe regresaron a Inglaterra, pocos días más tarde, llevando muestras de plantas y a dos indígenas llamados Wanchese y Manteo. En Londres, la reina les recibió con gran fiesta pues consideraba que 2 la expedición a la Virginia había sido exitosa y se cumplían sus deseos de expansión atlántica. El 7 de abril de 1585, Raleigh envió una nueva expedición, pero de colonización. Siete barcos con unos 108 hombres iban a establecer una colonia. Un primo de Raleigh, Richard Grenville, dirigía la expedición. Wanchese y Mantuo regresaban a su patria ahora sabiendo inglés. El viaje zarpó de Plymouth en dirección a las Canarias y siguiendo esa latitud arribaron a las Antillas Menores. Se dice que hicieron una parada en la bahía de los Miskitos en la isla de St. Johns, que se alega era Puerto Rico. Allí levantaron varios bohíos y una muralla para protegerse mientras trataban de reparar alguna de las naves. A finales de mayo zarparon hacia el norte y días más tarde llegaron a las islas costeras encontradas en el primer viaje enviado por Raleigh. Grenville ordenó explorar las islas, incluida la llamada Roanoke. En ese lugar ocurrió un suceso que trajo problemas. Una copa de plata desapareció, Grenville acusó a uno de los indios de haberla tomado y llevó a cabo un castigo quemando una aldea indígena y matando a sus habitantes. Los indios no olvidarían esta masacre. Los ingleses formaron un pequeño asentamiento al norte de la isla Roanoke, y como Grenville regresaba a Inglaterra en busca de víveres y bastimentos, nombraron a Ralph Lane como gobernador. Pero las relaciones con los indígenas estaban dañadas y una vez los barcos zarparon, la situación se tornó muy tensa. El 6 de junio de 1586, los ingleses recibieron la sorpresa del arribo de Francisco Drake, que viajaba desde el Caribe hacia Inglaterra. Al ver la situación, él les ofreció uno de sus barcos o llevarlos consigo de regreso a Europa. Lane decidió quedarse con el barco, pero los indígenas les atacaban y entonces aceptó la oferta de Drake: el 18 de junio todos los colonos volvieron a Inglaterra. Pocos días después arribó a Roanoke, un barco con víveres enviado por Raleigh, pero al no encontrar a nadie se regresó. Grenville, mientras tanto, había preparado tres barcos y más colonos y llegó días después. Tampoco encontró a nadie, pero temiendo perder el lugar que se había fundado, dejó unos 15 de los nuevos colonos, y se regresó a Inglaterra. Nunca regresó. Raleigh creó una compañía que decidió enviar un nuevo grupo de 150 colonizadores que zarparon en tres barcos desde Plymouth el 8 de mayo de 1587. Esta vez venían mujeres y niños, así como artesanos y agricultores: entre ellos algunos de los socios de la compañía. Tomaron la ruta del Caribe y arribaron a Roanoke el 22 de julio. Al llegar no había rastro de los quince hombres dejados por Grenville, aunque si encontraron los huesos de uno de ellos. No obstante, decidieron quedarse y nombraron a White como 3 gobernador. El decidió regresar a Inglaterra para informar sobre lo ocurrido, pero ya la guerra con España era inminente. Fue imposible regresar hasta el 20 de mayo de 1590. Traía nuevos colonos y los barcos llegaron a Roanoke 20 de agosto. Mientras esto ocurría, Isabel fue forzada a ordenar la ejecución de su prima, la reina María Estuardo de Escocia, en el año de 1587. Felipe II, quién estaba furioso con las acciones de Isabel y molesto porque ella lo había rechazado como marido, y sabiendo que, en Inglaterra, los católicos todavía eran más de la mitad de la población y que apoyándolos podrían levantarse en contra de la reina, decidió atacar la Isla Británica. Ordenó la preparación de una enorme armada, de más de trescientos barcos, algunos con grandes cañones y en el 1588 dio la orden de partida. Sin embargo, las circunstancias no favorecieron a España. Una serie de tormentas marinas hicieron que los enormes y pesados barcos españoles chocaran entre sí o se hundieran, mientras que los pequeños barcos ingleses, más manejables en el mar, pudieron atacar y derrotar al resto de la armada. Este terrible suceso para España se conoce como la Derrota de la Armada Invencible, pero el mismo fue uno feliz para Inglaterra, pues ahora podía su gran enemiga, España, perdía su poderío marítimo y el pequeño país isleño podía dominar los mares con una armada que pronto se convertiría en la mayor del mundo. La acción naval había cambiado la historia. España perdió una inmensa fortuna y le tomaría mucho tiempo en volver a crear una Armada poderosa para defender sus territorios. Inglaterra adquiría ahora la posibilidad de ser una gran potencia marítima. Los barcos ingleses podrían navegar hacia la América del Norte sin obstáculos. Era el momento para penetrar el mundo español americano. Isabel gobernó el Reino Unido hasta el año de 1603 cuando murió. Al no haber tenido hijos, dejó el trono al rey de Escocia e hijo de su prima María Estuardo. Jaime (o Santiago, o Diego, o Jacobo) comenzó la dinastía que reinó hasta comienzos del siglo XVIII. Ellos eran reyes católicos, pero las circunstancias del reino, obligaron a casi todos a aceptar la Iglesia Anglicana y las sectas protestantes. La colonia capitalista: Virginia En el 1606, un grupo de poderosos comerciantes de Londres solicitaron al rey su permiso para crear una compañía que establecería colonias en la América del Norte. Las colonias españolas habían dejado grandes ganancias para el estado y para los individuos afiliados a este. Sin embargo, la aventura de Sir Walter Raleigh, bajo el reinado de Isabel, también demostró lo difícil que era para un solo individuo el sostener los gastos iniciales de la 4 colonización: colonos, su sustento, bastimentos, barcos, etc. Cuando el mercado flamenco de Antwerp fracasó, comerciantes ingleses crearon la compañía Moscovita en 1555 para vender en Rusia y esta fue muy exitosa. En 1600 se creó la Compañía de las Indias Orientales que generó grandes ganancias. La Corona británica no tenía los fondos necesarios para llevar a cabo la colonización de sus territorios, de manera que el rey Jaime, usando el modelo de la Compañía, donde los interesados eran los accionistas y quienes pagaban, concedió una Carta o Permiso creando la Compañía de Virginia, que se dividió en dos: las de Londres y la de Plymouth, ambos puertos importantes del reino. Los colonos eran quienes trabajarían la tierra, en inglés les llamaron “planters” o sembradores, y los que ponían el dinero eran los aventureros. Muchos nobles, obispos, comerciantes y hasta artesanos invirtieron en esa compañía. El documento real dictó que la compañía podía colonizar un territorio entre los 34º lat. Norte y los 45º lat. Norte. Más o menos entre los actuales Maine y Carolina del Norte. La Carta establecía que podían tomar unas 100 millas de costas y 100 millas de territorio hacia el interior, pero los establecimientos no podían estar a más de 100 millas de distancia. Igualmente dio poder a la compañía para nombrar un gobernador y oficiales administrativos, así como la responsabilidad para reclutar y llevar colonos, bastimentos y barcos expedicionarios. Al incorporar el territorio real como la contribución real y entregarlo a la compañía, el rey estaba entregando, en cierta medida, parte de su poder soberano. Esto tuvo consecuencias interesantes al pasar el tiempo. El 13 de agosto de 1607, varios meses después de asentarse los ingleses a orillas del río James, la Compañía de Virginia de Plymouth fundó una colonia dirigida por George Popham a orillas del río Kennebeck en el actual estado de Maine. Las dificultades que encontraron los colonos les obligaron a abandonar la colonia al año de haber llegado. Este no era un lugar apropiado para la colonización. El 14 de mayo de 1607, la expedición enviada por la Compañía de Virginia de Londres y comandada por el Capitán Christopher Newport entró a la Bahía Chesapeake. Los barcos penetraron por el primer gran río que sale a la Bahía y al cual bautizaron James en honor al rey. Navegaron por él unas cuarenta millas interior, por temor a que cercanos a la costa podrían ser víctimas de barcos españoles que por allí pasaran. En ese lugar fundaron un poblado que llamaron Jamestown, también en honor al rey. Este fue el primer establecimiento inglés permanente en la América del Norte. Los colonos pudieron sobrevivir unos dos años, aunque con grandes dificultades. Esto permitió que el Rey decidiera darle, en 1609, una Carta solamente a la Compañía de Londres. En ella, se concedía la creación de un 5 Consejo en la colonia, se permitía tener un gobernador con poderes absolutos, y a la vez se concedía a todos los colonos y sus descendientes, todas las libertades, franquicias e inmunidades que tenían los nacidos en Inglaterra. También se permitió que no se le cobraran impuestos a la Compañía por varios años. Una concesión a los negocios y a la empresa privada. Sin embargo, en 1608 solamente quedaban en la colonia, 38 personas de las 144 que llegaron en 1607. La mayoría de ellos eran gentilhombres, pocas mujeres. No eran agricultores, ni cazadores, ni pescadores. Habían buscado oro, pero no encontraron nada. Para comer intercambiaron sus armas, ropas y materiales con los indios. El Capitán John Smith, uno de los miembros del Consejo nombrado por la Compañía en 1607, tomó el mando en el 1609. Él tenía buenas relaciones con los indios, pues había sido su prisionero, pero extrañamente le habían liberado amigablemente. Su liderato pudo poner algo de orden entre los colonos y su orden se basó en la máxima de que “el que no trabaja con come.” En su relato sobre lo que ocurría en Jamestown, escrito años más tarde, describe el hambre y la necesidad en que vivían estos ingleses. Ellos deseaban irse, pero tampoco llegaban barcos. El frío, la falta de alimentos, la indolencia de muchos colonos, los ataques de los indios Algonquin o Powathan y las expectativas de la compañía creaban grandes dificultades. El hambre fue la razón para que hubiera tantos muertos. Menciona como cuando un indio fue muerto y enterrado, varios sacaron el cadáver y lo cocinaron con hierbas fuertes para comerlo. También menciona el caso de un hombre que mató a su esposa y comió partes de su cuerpo; fue apresado y ejecutado.1 Pero fuesen estos incidentes únicos o no, si revelan la situación de desesperación a la que llegaron los colonos. Smith regresó a Inglaterra para buscar alimentos, pero no le permitieron regresar a Virginia. En un viaje que hizo por la costa de Maine y de Massachusetts en 1614, llamó “New England” o Nueva Inglaterra al territorio visitado. En Londres, los accionistas, usando del poder que la nueva Carta les daba y por las noticias de Smith, nombraron a Tomás West, Lord De la Warr como gobernador de Virginia. El zarpó hacia el Nuevo Mundo arribando a Jamestown en 1610, pero la situación que encontró era crítica. Al irse Smith, las cosas se habían puesto peor. De la Warr actuó velozmente y envió a Sir Samuel El Capitán John Smith fue un valioso autor por las noticias que dejó sobre sus viajes, aventuras y acciones. Existe un debate sobre la veracidad de algunas de sus anécdotas, pero aun así sigue siendo valioso. Entre sus trabajos, estos son relevantes a la historia colonial de Estados Unidos: A True Relation of Such Occurrences and Accidents of Notices Happened in Virginia (1608); The Proceedings of the English Colony of Virginia (1612); A Description of New England (1616); The Generall Historie of Virginia, New England, and the Summer Isles (1624); The True Travels. Adventures and Observations of Captain John Smith (1630); Advertisements for the Nonexperienced Planters of New England, or Anywhere (1631). 1 6 Argall, uno de sus hombres, que buscara alimentos en Inglaterra. En su viaje de regreso, Argall se detuvo en una bahía de la costa al que dio el nombre de DelaWar, del cual proviene el de Delaware. El regreso de Argall permitió que los colonos pudieran mejorar temporalmente su situación. Dos acontecimientos importantes para la colonia ocurrieron en 1612. El rey decidió conceder una nueva Carta a la colonia donde daba poderes autónomos al gobierno de la misma. Los colonos estaban molestos con las dificultades que sufrían. No se había encontrado oro, no había ningún producto valioso para vender en Inglaterra, los inviernos eran terribles y los indígenas Powathan continuaban atacando la población y tomando prisioneros. John Rolfe salió de Inglaterra con 500 otros colonos en nueve barcos en 1609. Ya cercanos a las costas una tormenta hizo que su barco zozobrara cerca de la isla que llamaron Bermuda. Todos los pasajeros, unos 150 lograron salvarse. Tras resolver varias dificultades, lograron construir dos barcos que llamaron Deliverance y Patience, en los cuales lograron (diez días después) arribar a Jamestown. Rolfe perdió a su esposa e hijo recién nacido en Bermuda. Él era un hombre emprendedor, y para 1612, había conseguido semillas del tabaco antillano que era un monopolio español. Por otro lado, Bermuda se convirtió también en una colonia inglesa, siendo la más antigua en las Américas. El tabaco fue un producto usado por los taínos y caribes en las Antillas y que los españoles mercadearon en Europa desde finales del siglo XV. Lentamente se convirtió en un producto solicitado. Los ingleses lo conocían, aun cuando se atribuye a Walter Raleigh el haberlo introducido en la isla. El tabaco del Caribe tenía un sabor y olor agradables, y esa era una de las razones para su popularidad. El tabaco que los ingleses encontraron en Virginia no era de su agrado, de manera que la acción de Rolfe intentaba mejorar la calidad y posible mercadeo de ese tabaco. Su tabaco fue exitoso. Él lo dio a otros colonos y pronto se convirtió en un producto de gran interés comercial. Los holandeses, quienes fueron los más grandes comerciantes de la época, compraron y mercadearon ese tabaco en toda Europa. Mientras Rolfe sembraba tabaco, la hija del jefe Powathan, Pocahontas, fue secuestrada por los ingleses para usarla como pieza de intercambio por los ingleses que los indios tenían prisioneros. El intercambio de prisioneros nunca ocurrió. Pocahontas fue llevada al nuevo poblado de Henrico, fundado en 1611, donde aprendió inglés, aceptó el cristianismo y fue bautizada con el nombre de Rebeca. Conoció a John Rolfe que tenía su plantación de tabaco en ese lugar. Se enamoraron y se casaron en el año de 1614. Dos años después Rolfe llevó a su esposa y recién nacido llamado Tomás, a Inglaterra. El clima y la 7 nostalgia hicieron que Pocahontas muriera a los siete meses. Rolfe, muy triste, dejó a su hijo en manos de un guardián y regresó a Virginia. Esta boda trajo la paz entre colonos e indios por varios años, que sirvieron para desarrollar y ampliar más aún el territorio colonial y la presencia de ingleses. Pero el tabaco sembrado por Rolfe fue importante. Los primeros envíos a Inglaterra fueron aceptados rápidamente, pues la calidad del tabaco era tan buena como la que llegaba del Caribe. Ya para el 1617 se enviaron 20,000 libras de tabaco a Inglaterra, las que se convirtieron en 40,000 al año siguiente. En el 1629, Virginia vendía un millón y medio de libras de tabaco en Europa. El tabaco fue el primer producto agrícola de importancia comercial de la colonia americana. Sin embargo, a medida que aumentó la demanda por ese tabaco, hubo necesidad de brazos para cultivar y cuidar las hojas. Esto llevó a una urgente búsqueda de colonos y de trabajadores, lo cual no era fácil conseguir en ese momento tras las noticias de las dificultades coloniales. En 1619, un barco holandés arribó a Jamestown con 90 esclavos, que fueron rápidamente comprados. Así comenzaba la esclavitud en la primera colonia y que luego se regó por otras colonias de la región donde los productos agrícolas de trabajo intensivo fueron su base económica. En ese mismo año, George Yeardley fue nombrado gobernador de la colonia. Traía una serie de cambios hechos por los ejecutivos de la compañía en Londres. En primer lugar, todos los que habían llegado a la colonia trabajaban para la compañía. Una vez el tabaco comenzó a generar ganancias, los directores de la compañía se dieron cuenta que (a) necesitaban llevar más gente a la colonia, (b) ofrecerles algunos incentivos para que fueran. De manera que decidieron comenzar a dar o vender la tierra a los colonos. Hacerlos propietarios podría generar mayor esfuerzo en ellos para hacer riquezas. También se cambió el sistema legal, que estaba en las manos absolutas del gobernador, al sistema inglés llamado consuetudinario (“common law”) donde existían reglas y derechos implícitos. El gobernador Yeardley ordenó la creación de la primera asamblea legislativa del Nuevo Mundo que llamaron Casa de los Burgueses. El nombre de Burgueses viene del idioma inglés antiguo que significaba “hombre libre de un barrio inglés.” El orígen proviene al latín vulgar donde la palabra “burg” o “burgus” significaba “ciudad fortificada.” La institución usó el modelo del Parlamento inglés que se divide en dos Cámaras: la de los Señores (designados por el Rey) y los Comunes (representantes de ciudades, de condados y de instituciones populares). La Casa de Burgueses de Virginia incluía al gobernador, electo por la compañía en Londres, unas seis personas elegidas por el gobernador, y 22 representantes de las divisiones territoriales 8 de la colonia. Este cuerpo legislativo podía reunirse una vez al año, y tomar medidas legales sobre la sociedad y el territorio de Virginia. Más aún, la proporción de hombres y mujeres en la colonia para el 1619 era de siete hombres por cada mujer. Al aumentar la población, la compañía decidió enviar en 1620, un barco lleno de mujeres solteras para ser vendidas a los hombres de Virginia. Se le asignó un valor de 120 libras por cada mujer. Esto incide sobre la opinión sobre la mujer que esa acción reflejaba. No obstante, todas las acciones anteriores, el sinnúmero de quejas de los colonos contra la compañía había obligado al Rey a mirar con ojos críticos lo que ocurría. Se alegaba que el tesoro de la colonia estaba vacío y, sin embargo, las ganancias por el tabaco iban en aumento. Ese dinero había desaparecido y se acusaba de corrupción a los administradores de la compañía. En 1620, la compañía creó otra compañía con un poder monopolístico sobre el tabaco, ellos lo compraban a su precio y lo vendían al mejor. Los productores no ganaban nada con este monopolio. Las quejas surtieron su efecto y en 1624, el rey le quitó la Carta a la compañía, o sea, que la disolvió. Virginia se convirtió en colonia real, después de 17 años como colonia corporativa. Ahora el rey era el centro del poder sobre la colonia, pero las circunstancias históricas en Inglaterra hicieron que esa presencia fuera mínima o tan débil que no tuvo un efecto limitante sobre el desarrollo tanto constitucional como social de la colonia. La Casa de los Burgueses fue una institución que duró hasta el año de 1769, o sea, un sistema representativo de gobierno que hizo la gran diferencia entre las colonias europeas de las Américas cuando son comparadas desde la perspectiva de gobiernos propios. La colonia de la libertad religiosa: Plymouth Las luchas religiosas en Europa tuvieron un centro importante en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII. Allí se enfrentaron católicos, anglicanos, puritanos, presbiterianos y otros grupos menores. La confrontación llevó a la muerte de cientos de personas de todos los bandos y a un constante miedo que terminó con una guerra entre el rey, absolutista y católico y sus súbditos, anglicanos y puritanos. Ya para finales del reinado de Jaime había emigrados ingleses hacia países como Holanda. Años más tarde huirían a las Ameritas. En 1625 murió el rey Jaime tras 22 años en el trono inglés. Él había impuesto fuertes medidas contra los católicos, pero desconfiaba de los grupos que iban surgiendo en la Iglesia Anglicana. Su absolutismo y falta de interés en reunir al Parlamento para solicitar dinero o apoyo para sus planes fue continuado por su hijo Carlos. Ambos habían apoyado a la Iglesia de Inglaterra (Anglicana). Las ideas calvinistas de un orden religioso fundamentado en el modelo bíblico, en unas rígidas costumbres morales y en 9 actitudes de rechazo a los que no aceptaban estas formas se habían desarrollado entre ciertos poderosos grupos de la Iglesia Anglicana, a los que se les llamo Puritanos. Jaime recelaba de ellos, pero fue con Carlos al que se enfrentaron, tras irse apoderando de la representación parlamentaria después de 1630. Entre los grupos religiosos menores de Inglaterra, uno llamados Separatistas, tuvo una especial importancia en el mundo colonial norteamericano. Varios ministros anglicanos, influidos por las ideas calvinistas, decidieron que los ritos de la Iglesia Anglicana y la conducta aceptada de muchos de sus miembros violaban los principios bíblicos de los buenos cristianos. La Iglesia oficial les persiguió y ellos decidieron romper con esa iglesia y formar congregaciones donde se preservarían los ritos y costumbres de simplicidad de los primeros cristianos que ellos deseaban copiar. Por rebelarse y separarse fue que les llamaron Separatistas. Uno de sus ministros, Richard Clyfton, había formado una congregación con una forma democrática de gobierno religioso y social. Se toleraba la diversidad ideológica de sus miembros, sin embargo, el grupo tomada decisiones basadas en consenso y por mayoría. Todos los miembros de la congregación tenían derechos y deberes similares. Se enfatizaba el aprecio y respeto al ser humano, lo que seguía el principio dictado por Jesús. Esto permitió que en sus relaciones con los indígenas americanos fueran respetados porque ellos trataban a los indios de manera similar a cualquier otro ser humano. Su vestimenta, contraria a la de los Puritanos – negra y encubridora – podía ser de colores vivos: roja, verde o violeta. Era una congregación de gente alegre, llena de amor por la vida y libres de tomar decisiones y criterios propios. Varios de esos grupos decidieron huir a Holanda, donde la población había aceptado el luteranismo de manera oficial, o sea que era un país protestante, que toleraba todos los grupos religiosos. Para el 1606, Clyfton dirigió su grupo hacia Holanda tratando de escapar de la Inglaterra que les perseguía, pero fueron detenidos en el muelle. Dos años más tarde volvieron a intentar huir. Los hombres habían subido al barco que tenían alquilado, pero llegaron los oficiales reales y detuvieron a las mujeres y niños que todavía estaban en el muelle. El barco zarpo, y semanas más tarde, las autoridades permitieron que las familias se reunieran en Holanda. La congregación, sin embargo, tuvo grandes dificultades. El paraíso soñado no era tal. En el exilio no había la libertad que buscaban. Holanda era un territorio que estaba en una tregua de guerra contra España que la había poseído por casi un siglo. Los holandeses eran grandes navegantes pero mejores comerciantes, y no eran un pueblo donde la religión tuviera un peso 10 mayor. También fueron excelentes soldados, pero al ser una población relativamente pequeña necesitaba de todos los hombres que pudiera conseguir para su marina y ejército. Los Separatistas encontraron prejuicios contra ellos por ser ingleses; los trabajos que conseguían pagaban muy poco y eran de carácter inferior; los hombres jóvenes e hijos adolescentes fueron reclutados por el ejército holandés; al poco tiempo, los niños comenzaron a perder su idioma aceptando costumbres holandesas, muchas de las cuales violaban los principios bíblicos que alegaban aceptar. Para 1619, la copa de paciencia se desbordo. La tregua con España llegaría a su fin, y el país estaría en guerra. La congregación y su ministro decidieron regresar a Inglaterra. Enviaron una carta al rey Jaime para que les permitiera fundar una colonia en América. La carta llego a los directores de la Compañía de Londres quienes les dieron una Patente, donde convertía a todos los miembros que fueran en sirvientes por contrato, con la responsabilidad de trabajar y hacer dinero para la compañía durante siete años, al cabo de los cuales podrían ganar para ellos y conseguir tierras. No les importaron mucho las condiciones y se dieron a la tarea de conseguir transportación. En Southampton, un puerto inglés, arrendaron un barco bastante grande, llamado Mayflower y compraron en Holanda, uno más pequeño llamado Speedwell. Este sirvió para transportarlos a Inglaterra, fue separado en partes y embarcado en el Mayflower para América donde sería usado como barco pesquero para intentar pagar las deudas con la Compañía. Al llegar a Southampton se dieron cuenta que el grupo era demasiado grande y que la travesía era complicada para mujeres y niños. De manera que decidieron enviar a un grupo de 60 o 70 miembros, y buscaron gente en el puerto que deseara acompañarlos. A estos les llamaron “Strangers” o extraños, pues no eran parte del grupo religioso. El Mayflower zarpó el 6 de septiembre de 1620 para cruzar el Atlántico norte. Dos de los hombres que viajaban, William Bradford y Edward Winslow, dejaron relatos escritos de esa travesía donde narran los problemas y vicisitudes que sufrieron en el mar y luego en tierra. 2 El viaje para los 132 pasajeros tardo 66 días llegando a la costa de la Nueva Inglaterra el 21 de noviembre de ese año. Se suponía que el barco llegara hasta el río Hudson, 2 William Bradford (Diario 1620-1647) Of Plymouth Plantation, Boston: Little, Brown & Co., 1856. En internet, http://books.google.com/books. Edward Winslow, Good Newes from New England or a True Relation of Things very Remarkable at the Plantation of Plymouth in New England (London, 1632). Una tercera fuente del período y que se cree fue hecha por trabajos de Bradford y Winslow es Mourt´s Relation: A Journal of the Pilgrims at Plymouth, London, Mourt, 1622. En Internet: http://members.aol.com/calebj/mourt.html 11 pero los vientos los llevaron más al norte, fuera del control de las tierras de la compañía de Londres. Antes de descender, muchos de los viajeros decidieron que ellos no iban a ser sirvientes de la compañía, ahora que no estaban en su territorio. La rebelión fue exitosa puesto que los Peregrinos eran, de cierta manera, los dueños de la compañía, al haber pagado por una patente para colonizar. Se hizo un consenso del cual salió un documento conocido como Contrato del Mayflower. Todos firmaron el documento donde prometían cumplir con las leyes que hicieran juntos en la comunidad. También decidieron que elegirían su propio gobernador. Las leyes serían iguales para todos y tolerantes de la diversidad. Las mujeres a bordo no participaron en la acción. La visión religiosa y social de la época relegaba las mujeres al hogar y las obligaba a ser sumisas al marido, padre o hijos. No obstante, la no participación femenina, este fue el primer documento democrático del Nuevo Mundo. El área donde los Peregrinos arribaron no era desconocida. Había sido visitada por numerosos exploradores comenzando por John Cabot en el siglo XV, luego holandeses, franceses y el último había sido el Capitán John Smith, quién había dejado hasta un mapa del lugar y dado nombres a los mismos. Numerosos marinos también habían llegado a la región estando ésta frente a los Grandes Bancos de peces del Atlántico Norte. Ellos habían traído enfermedades como el sarampión y la viruela, los que habían decimado las poblaciones indígenas de la costa. Los Peregrinos llegaron inicialmente a la llamada Bahía de Provincetown, pero el lugar no tenía buena tierra, ni era protegido. Algunos hombres tuvieron escaramuzas con los indios, y se decidió mover el barco hasta la bahía de Plymouth. Allí se decidió establecer la población, pero lo comenzaron a realizar en el invierno de 1621. No había muchos alimentos, y tardaron mucho en construir tan solo 7 viviendas de las 19 que habían planificado. Las mujeres y los niños pasaron casi todo este tiempo a bordo del Mayflower, y cuando pudieron bajar a tierra para buscar refugio era ya febrero. Casi la mitad de todos los colonos murieron antes que llegara la primavera. En marzo tuvieron contacto con dos personajes indígenas que les ayudaron mucho. El jefe Massasoit hizo un acuerdo con el gobernador de los Peregrinos para no atacarlos y ayudarlos. El otro Tisquamtum o Squanto era un indio que había sido secuestrado por marinos ingleses. Vivió en Inglaterra, España y Francia, aprendiendo esos idiomas, y logró regresar en una expedición a la región de Nueva Inglaterra. Su inglés era excelente y fue el salvador de la colonia, pues enseño a los ingleses sobre los cultivos nativos como el maíz, la calabaza, las frutas y los pavos. La capacidad para tener alimentos, mejorar sus ropas y tener paz con los indios permitió que al 12 próximo noviembre los colonos celebraran un particular festín al que invitaron a los indios. Esta fue la primera cena de Acción de Gracias que se ha convertido en una de las más importantes tradiciones históricas de los Estados Unidos. Los colonos continuaron llegando a la colonia tanto desde Inglaterra como de otras partes de Europa, y la colonia creció y se fue expandiendo por la región que ahora es el sur del estado de Massachusetts. La llegada de miles de Puritanos hacia el norte y la fundación de otras colonias, permitió que los Peregrinos establecieran lazos comerciales con ellos. Pudieron establecer almacenes comerciales para la compra de pieles y la venta de pescados. La colonia de Plymouth desapareció en 1691 cuando fue anexada a la colonia de Massachusetts por órdenes del Parlamento inglés que deseaba crear una nueva forma de gobierno. Los colonos pasaron a depender del gobierno de Boston y no de Plymouth, y su forma religiosa sobrevivió al tiempo. Las Colonias Puritanas de la Nueva Inglaterra La lucha entre el Rey de Inglaterra y sus súbditos, muchos de ellos puritanos y católicos, comenzó al subir Carlos I al trono en 1625. Primero se casó con una princesa católica francesa, luego trató de realizar una serie de fallidas guerras para las que necesitaba dinero y lo pidió al Parlamento, pero no lo consiguió. El Parlamento tenía el poder de crear impuestos y darle asignaciones monetarias al Rey. Carlos no pudo convencer a los parlamentarios de que sus acciones iban a beneficiar al país y no le quisieron dar dinero. Molesto, Carlos decidió cerrar el Parlamento y gobernó por decreto entre 1629 y 1640. Durante ese período, las cortes de justicia reales, especialmente la Cámara de la Estrella, realizaron pesquisas y castigaron a numerosos rebeldes a las posiciones reales, incluyendo a los católicos y a los puritanos. Las persecuciones llevaron a estos dos grupos religiosos a buscar protección y libertad en colonias que pudieron fundar en Norteamérica. La primera fue la puritana. La persecución contra los puritanos ocurría porque ellos se enfrentaban a la Iglesia oficial que era la Anglicana. Ellos deseaban que se abolieran todos los elementos y rituales que asociaban con la Iglesia Católica: obispos, cortes religiosas, arrodillarse en el templo, altares sagrados y las vestiduras sacerdotales. Los puritanos alegaban que el gobierno era muy tolerante con los adúlteros, los borrachos y los que violaban el día del Señor. Estas violaciones de las reglas que ellos consideraban divinas les hacían creer que Inglaterra iba a ser castigada por Dios y era necesario buscar un refugio para los puritanos, hijos de Dios. En 1628, un grupo de puritanos solicitó del Consejo de Nueva Inglaterra una serie de patentes sobre tierras entre los ríos Charles y Merrimack. 13 Enviaron a un grupo dirigido por John Endecott que fundó Salem en la costa de Massachusetts. Un año más tarde, el líder puritano John Winthrop, un rico abogado que sufría prejuicios oficiales por su posición religiosa y un grupo de sus ricos amigos puritanos se reunieron en la Universidad de Cambridge e hicieron un pacto para formar una colonia en América en unos siete meses. Con su dinero lograron controlar el Consejo y obtuvieron una patente real de Carlos I para fundar una colonia en la Bahía de Massachusetts. Los miembros de la nueva compañía decidieron que Winthrop sería el gobernador de la colonia.3 Estos líderes temían que el rey revocara la patente que les había concedido y por ello, deseaban lograr tener un gobierno separado del poder real. La patente no decía donde los miembros de la Compañía de la Bahía debían reunirse, por lo que los miembros decidieron mudarse a la colonia. Todo el poder que se les transfería, iría con ellos a la América, siendo esta una forma de “independencia o autonomía” muy temprana en la historia del Nuevo Mundo. Líderes puritanos reunidos en Cambridge Nombre Thomas Dudley Simón Bradstreet Thomas Leverett John Cotton Sir Richard Saltonstall Theophilus Eaton William Pynchon John Winthrop Profesión u oficio Capitán mercenario Yerno de Dudley Comisionado de Boston Ministro puritano Comerciante de Londres Comerciante de Londres Terrateniente de Essex Abogado John Winthrop organizó la expedición que inicialmente zarpó con 700 puritanos en septiembre de 1630. Arribaron a la Bahía de Massachusetts, unas 30 millas al norte de la colonia de los Peregrinos en Plymouth. Los puritanos venían armados y bien comidos. La mayoría era gente educada y perteneciente a la clase media inglesa. Ellos deseaban formar una comunidad de santos, una “Ciudad sobre una colina,” una frase que recordaba a la Ciudad de Dios de San Agustín. Venían de ser discriminados, pero serían muy discriminantes: los otros, sus contrarios, no eran santos, ni eran civilizados. Los puritanos que arribaron a la Bahía de Massachusetts no se caracterizaron por su tolerancia. 3 John Winthrop, A History of New England from 1630 to 1649 (1648) (Boston, 1825); A Modell of Christian Charity (1630) (Boston: Massachusetts Historical Society, 1825); Arbitrary Government Described and the Government of Massachusetts vindicated from that Aspersion (1644) 14 Muchos puritanos vendieron sus tierras o posesiones en Inglaterra y entre 1630 y 1634, unos 10,000 emigraron hacia la colonia. La mayoría no deseaba formar una colonia sino una comunidad religiosa, donde podrían practicar su fe y sus ideales sin persecución. Sería un experimento para una comunidad cristiana, que viviría de acuerdo a los principios que encontraban en el Antiguo y Nuevo Testamentos. El centro de la colonia fue la ciudad de Boston. Muchos de los ministros establecieron pequeñas comunidades semi-urbanas en las cercanías de Boston. Se dedicaron al comercio de pieles, especialmente a las orillas del río Connecticut. Allí Pynchon formó un poblado bautizado Springfield, como en Inglaterra. Otros formaron comunidades pesqueras, entre ellas la del Ministro Hugh Peter llamada Cornwall. Muchos otros se dedicaron a cultivar maíz, y otros productos alimenticios, así como ganado, para venderlo a los nuevos inmigrantes que continuaban llegando a la colonia. Además, las relaciones comerciales con Londres permitieron que dinero inglés fuera utilizado para ampliar y crear nuevas industrias y comercios. La Guerra Civil inglesa comenzó en 1637 entre los Puritanos y Carlos, y la emigración hacia la colonia se detuvo. Las fuentes de riqueza creadas hasta ese momento se secaron y los colonos tuvieron que dedicarse a otras tareas como construcción de barcos y comercio con las Antillas. Un comercio que lentamente adquirió una gran importancia: a medida que se llevaban esclavos a las Antillas inglesas para las plantaciones azucareras, los amos necesitaban alimentos, como pescado salado, carne de ganado y de cerdo, aves, vegetales y aún caballos, para esa población. El gobierno de la colonia fue un modelo para las demás colonias. Los miembros de la compañía vivían todos en Massachusetts y formaron un cuerpo legislativo, elegían a su gobernador, y establecían sus propias leyes. Al igual que en Plymouth, el sistema legal mantuvo los derechos que los ingleses habían adquirido a través de la Carta Magna y de las luchas con el estado. De manera que muchas de las ideas que luego fueron llevadas al sistema legal y a la Constitución de los Estados Unidos tuvieron su orígen en este sistema heredado de Inglaterra. El aumento poblacional de la colonia llevó a algunos de sus miembros a buscar más espacio. Los ministros Thomas Hooker y Samuel Stone, junto al rico terrateniente John Haynes, decidieron moverse al sur, y en 1636, establecieron tres pueblos a orillas del río Connecticut. Estos fueron Hartford, Windsor y Wethersfield. Los tres fueron el primer núcleo urbano de la colonia de Connecticut. En 1638, el ministro John Davenport, junto a Teophilus Eaton, fundaron New Haven, como un sitio de comercio que podría competir con la Nueva Ámsterdam (más tarde Nueva York) que había sido fundada en 1624 15 por los holandeses en la isla de los indios Manhattan, a la entrada de la gran bahía hacia donde fluye el río Hudson. Estos grupos se unieron en 1639 para hacer una Constitución que llamaron Ordenes Fundamentales de Connecticut y New Haven y funcionó como organización del gobierno hasta el 1662 cuando el rey Carlos II, las unió en una Patente Real que creaba la colonia de Connecticut. Todas las características sociales y económicas de esta colonia seguían las de Massachusetts. Puritanos más liberales se sintieron oprimidos por el conservador régimen religioso y, por ende, político de Massachusetts. El ministro Roger Williams, fuerte defensor de la libertad religiosa, fue echado de la colonia, junto a Samuel Gorton y a la predicadora Anne Hutchinson y su esposo William. Tampoco se les permitió entrar a Plymouth. Los indios Narragansett dieron tierras a Williams y a los otros para fundar pueblos. Williams fundó Provincetown en 1636, Anne y William fundaron Portsmouth en 1638, Coddington fundó Newport en 1639 y Gorton fundó Warwick en 1642. Roger Williams, temeroso de las intenciones de Plymouth y Massachusetts en quitarles esas tierras, viajó a Londres y logró que el Parlamento puritano, le diera una patente que convertía a estos poblados en una colonia que llamaron Rhode Island. En 1663, el rey Carlos II dio una patente real a la colonia, que afirmaba su más importante característica, la libertad religiosa. Williams sirvió como gobernador de la colonia entre 1648 y 1658 y fue él quien logró esa nueva patente tras un intento de Coddington de separar la pequeña colonia para dominarla. Esa patente 16 sirvió como la ley fundamental de Rhode Island hasta el 1848.4 El espíritu de libertad religiosa de Rhode Island permitió que allí se fundaran las primeras comunidades de bautistas, cuáqueros, hugonotes franceses y judíos de la América del Norte. Colonias propietarias de la Nueva Inglaterra. Dos colonias se fundaron al norte de Massachusetts y que, años más tarde, formaron parte de la Nueva Inglaterra. Estas fueron Nueva Hampshire y Maine. Estas colonias se consideran propietarias pues fueron entregadas por el rey a individuos para que las organizaran, llevaran gente y rindieran beneficios económicos. En 1623, el rey Carlos I concedió una patente al Capitán John Mason, quien junto a David Thomson y los hermanos Edward y Thomas Hilton, todos comerciantes de pescados en Londres, deseaban fundar una colonia pesquera en la Nueva Inglaterra.5 Desde 1614, esa región era llamada Nueva Inglaterra, tras la visita del Capitán John Smith, quien viajaba desde Jamestown hacia Inglaterra. El lugar también había sido visitado por John Cabot, Verrazzano y otros navegantes, así como por numerosos pescadores que cruzaban el Atlántico constantemente desde el siglo XV. Thomson y los Hilton partieron hacia la región con un grupo de colonos pescadores. Thomson fundó el poblado de Rye en la desembocadura del río Piscataqua, donde construyeron un almacén para el pescado salado y una fábrica para su empaque. Los Hilton fundaron Dover como otro establecimiento pesquero. Mason se quedó en Londres, enviando dinero para la construcción de poblados, caminos y estructuras. Murió sin nunca haber visitado su colonia. Estos poblados se mantuvieron alejados, por mucho tiempo, de los puritanos al sur, pero en 1679, Carlos II convirtió a Nueva Hampshire en una colonia real. Los intentos del gobierno inglés de unificar toda la Nueva Inglaterra en un solo Dominio permitieron que Nueva Hampshire pasara bajo el control de Massachusetts en 1698. No hubo muchas 4 Roger Williams, Key into the Languages of America (Londres, 1643); The Bloudy Tenent of Persecution, for Cause of Conscience (Londres, 1644). 5 Desde la Edad Media, los pescadores europeos salaban el pescado para conservarlo. La poca cantidad de peces del Mediterráneo, a finales del siglo XV, permitió que los pescadores del Norte de Europa, a saber, gallegos, vascos, irlandeses, ingleses, noruegos, suecos y otros, viajaran a los Grandes Bancos de peces que se encuentran en el Atlántico Norte frente a las costas desde Newfoundland hasta Maine. Especialmente pescaban bacalao que era salado y vendido a muy buenos precios en Europa. El bacalao se integró a la cocina europea de diversas maneras, especialmente en los países católicos donde la Iglesia prohibía comer carne de ganado los viernes y en la Cuaresma. Ya para finales del siglo XVI, los comerciantes de pescado de Londres estaban entre los más ricos de Inglaterra. 17 quejas, pero en 1741, el gobierno inglés le dio personalidad legal como la colonia de Nueva Hampshire nuevamente. La otra colonia propietaria fue parte de la patente original de 1623 entregada a John Mason y a Sir Ferdinand Gorges. En 1607, unos cien colonos dirigidos por George Popham y auspiciados por Gorges, construyeron un fortín en la desembocadura del río Kennebec. El duro invierno acabó con la vida de su líder Popham y el nuevo seleccionado Raleigh Gilbert, al conocer que había recibido una valiosa herencia regresó a Inglaterra. Los colonos, decepcionados, ante la desaparición de sus líderes decidieron volver a su país en 1608. En 1634, el Consejo de Nueva Inglaterra dividió la patente territorial entre Mason y Gorges. Sin embargo, el rey Carlos I y el Consejo concedieron muchas otras patentes en la misma región, una acción que limitó a Gorges en establecer su poder de propietario sobre la colonia. Además, se tuvo que luchar en Londres contra la colonia de los puritanos de la Bahía de Massachusetts que deseaba moverse hacia el norte tomando ese territorio. Sir Ferdinand Gorges arrendó un amplio territorio a George Cleeve y a Richard Tucker, que comenzaron a colonizarlo, ahora donde se encuentra la ciudad de Pórtland. En 1639, Gorges obtuvo una patente real única para la colonia, pero los colonos habían formado un cuerpo legislativo, que trataba de resolver los problemas entre los diversos terratenientes y negaba a Gorges sus derechos. Los problemas fueron tantos que en 1651, esta legislatura solicitó protección y orden al Parlamento en Inglaterra. En todo este período Maine, se mantuvo como una colonia separada, pero al regresar la monarquía en Inglaterra, bajo Carlos II, Massachusetts elevó un reclamo territorial, de la patente original que habían obtenido los puritanos. El Parlamento aceptó las razones esbozadas por el gobierno de la Bahía de Massachusetts y permitieron que Maine fuera absorbida por la colonia puritana. Los nietos de Sir Ferdinand Gorges también comenzaron en 1660, una campaña solicitando al rey Carlos II que se les devolvieran las tierras que el rey Carlos I había dado a su abuelo. Por años ni el rey ni el Parlamento tomaron acción alguna. El gobierno de la Bahía de Massachusetts tratando de obviar un resultado negativo a su control de Maine, compraron los derechos propietarios al nieto de Sir Ferdinand, de manera que ahora Maine desaparecía legalmente. Inglaterra, no obstante, sus problemas internos, había ido logrando una continuada presencia en el mundo. En 1653 le quitó Jamaica a España, y su marina de guerra fue lentamente tomando territorios por todo el mundo. El gobierno de Cromwell decretó unas Leyes de Navegación, que intentarían 18 mejorar el comercio inglés, controlar el contrabando en las colonias y quitarles a los holandeses las ventajas comerciales que tenían en los territorios ingleses. Para 1686, el rey Jaime II estaba preocupado por dos asuntos relacionados con las colonias americanas: por un lado, los colonos – especialmente de Massachusetts - desobedecían las restricciones de las leyes inglesas; por otro lado, franceses, por el norte, y holandeses, por el sur y oeste parecían tener gran interés en adueñarse de las colonias de la Nueva Inglaterra. El rey decidió unir a esas colonias para que se pudieran enfrentar juntas a las amenazas de los enemigos de Inglaterra y para imponer la autoridad real en las colonias. La unión se hizo eliminando las patentes y la autonomía que habían logrado esas colonias. Massachusetts perdió su patente en 1684, convirtiéndose entonces en una colonia “real.” Era entonces fácil unirla en un gran “Dominio de Nueva Inglaterra” con Connecticut, Rhode Island, New Haven, New York, New Jersey, New Hampshire, Plymouth y Nova Scotia. El dominio tendría un gobernador con amplios poderes civiles y militares, con sede en Boston. El primer gobernador duró unos pocos meses del 1686 y fue reemplazado por Sir Edmund Andros, un fiel cortesano real que había sido gobernador de Nueva York. Tras su llegada a Boston, el gobernador encontró que no era fácil conseguir la cooperación de los colonos, acostumbrados desde los orígenes coloniales en valerse por sí mismos sin la presencia de la corona o del Parlamento. Connecticut no aceptó con facilidad la abolición de su patente corporativa, algo similar ocurrió en Rhode Island. Andros no pudo convencer a los habitantes del bien que suponía esta unificación de entidades políticas libres. Esa era la situación cuando en 1688, el Parlamento expulsó al rey Jaime II en 1688 en el movimiento conocido como la Revolución Gloriosa. Los parlamentarios, sin embargo, decidieron mantener la monarquía y llamaron a María, hermana de Jaime, casada con el Príncipe de Holanda, William. Este matrimonio real, gobernó decorativamente, pero desde entonces, todas las acciones del gobierno – leyes y acciones de estado realizadas por el Parlamento – se hacían en nombre del Rey. El monarca era el soberano, pero el poder político estaba en el Parlamento. La revolución en Inglaterra animó a los colonos de Massachusetts para que se levantaran contra Andros y el régimen del Dominio. Lo apresaron y enviaron de regreso a Inglaterra. Y con esa acción se demostraba la eliminación de una primera intervención política inglesa en las colonias americanas. Bajo William y Mary no hubo ningún intento por parte del gobierno de reimponer el Dominio, ni un nuevo gobernador regional. Se le devolvieron las patentes corporativas a Connecticut y Rhode Island, creándose nuevas patentes para 19 Nueva Hampshire. Las colonias de Nueva York y Nueva Jersey regresaron a su estado anterior. En 1696, Nova Scotia fue separada de Massachusetts y convertida en provincia real. Maine se mantuvo bajo el control de Massachusetts hasta el 1820, cuando ya bajo el régimen republicano, se convirtió en estado de la Unión. “Terra María” o Maryland Los católicos también sufrían persecución en Inglaterra. En 1607, Cecil Calvert, Barón de Baltimore, un noble católico intentó fundar una colonia en Newfoundland, pero el frío y la actitud hostil de los indios le llevó a terminar su experimento. Años más tarde visitó Virginia, pero encontró que la intolerancia religiosa y las actitudes anti-católicas también eran un problema. En 1625, fue echado de su alta posición como Secretario de Estado real. Entonces determinó solicitar una patente real de Carlos II, para fundar una colonia para católicos, que estaría fundamentada en la tolerancia religiosa. En abril de 1632, Lord Calvert murió. La tarea de fundar y gobernar la colonia quedaba en manos de sus hijos: Cecil y Leonard. La patente le fue entregada al Cecil Calvert, Segundo Barón de Baltimore en noviembre de 1633. El nombre de la colonia recordaba a la reina Enriqueta María, esposa de Carlos I. El territorio concedido estaba sobre la Bahía de Chesapeake y llegaba hasta la latitud 40º, cercana a donde ahora está la ciudad de Filadelfia. Cecil envió a su hermano Leonard con 17 caballeros y sus esposas, así como por 200 colonos que podrían tener tierras inmediatamente. El grupo viajó desde Inglaterra en noviembre de 1633 en dos pequeños barcos llamados El Arca y La Paloma. Arribaron a la Isla de San Clemente, al sur del territorio el 25 de marzo de 1634. El sacerdote Andrew White hizo la primera misa en territorio colonial inglés tras su llegada. Leonard trató de gobernar al grupo de manera absoluta como señor feudal que había sido creado por la patente, pero los colonos se opusieron y en 1635, lo obligaron a que reuniera una asamblea colonial, con la que tenía que contar para impuestos y leyes, tanto inglesas como las que se iban a crear para la colonia. Los problemas con los colonos continuaron. Numerosos protestantes, de Virginia y de Inglaterra habían entrado al territorio y en 1644 se levantaron en rebelión contra el poder de Baltimore. Leonard tuvo que huir, pero regresó con un ejército venciendo a los protestantes y forzándolos a aceptar su poder. En 1649, la Asamblea de Maryland reafirmó la condición ya dada desde la patente real aprobando una Ley de Tolerancia Religiosa. No obstante, molestos con esta liberalidad, los Puritanos que habían llegado a la colonia, se rebelaron contra Baltimore nuevamente y tomaron el poder político de la 20 colonia entre 1650 y 1658. Una de sus primeras acciones fue eliminar la Ley de Tolerancia. En 1658, Leonard recobró su posición propietaria e inmediatamente, restauró la tolerancia religiosa en Maryland. Para muchos historiadores, la tolerancia religiosa de Maryland fue la precursora de la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos. Capitulo IV Preguntas para reflexión y análisis PREGUNTAS CONTESTAR ESTAS 1. ¿Qué consecuencias tuvo para España e Inglaterra la derrota de la ¿Armada Invencible en 1588? 2. Qué razones se dan para la muerte de Pocahontas mientras residía en Inglaterra? 3. Usando el hecho de la venta de mujeres en Virginia en 1620, ¿Qué posición crees que tenía la mujer en la sociedad inglesa del siglo XVII. 4. ¿Qué cambios deseaban los puritanos que el rey, jefe de la Iglesia Anglicana, realizara en los rituales de esa comunidad religiosa? 5. ¿Qué fue la “Revolución Gloriosa” de 1688 en Inglaterra? Temas para discusión 1. Discute los conflictos alimenticios y problemas que tuvieron los colonos de Jamestown. 2. Discute la formación de la Casa de Burgueses de Virginia. 3. Analiza y discute las peripecias que tuvieron que hacer los Peregrinos para llegar al Nuevo Mundo. 4. Discute los elementos de la sociedad puritana de la Nueva Inglaterra que han sido modelo para otras colonias y para los Estados Unidos. 5. La tolerancia religiosa en las colonias inglesas. Sugerencias de investigación 1. Investiga la vida y aventuras de Sir Walter Raleigh. 2. Analiza la importancia que ha tenido el tabaco en la historia de las Américas. 3. Investiga las luchas religiosas en Inglaterra en la primera mitad del siglo XVIII. 4. Investiga el intento de formación del Dominio de la Nueva Inglaterra en 1686. 5. Investiga la creación de la colonia de Maryland. 21
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