Sismicidad por subducción de placas tectónicas
La subducción de placas es el proceso de hundimiento de una zona oceánica de una placa
litosférica bajo el borde de otra placa en un límite convergente, según la teoría de tectónica de
placas. La subducción ocurre a lo largo de amplias zonas de subducción que en el presente se
concentran especialmente en el entorno del océano Pacífico, en el llamado cinturón de fuego
del Pacífico, pero también hay zonas de subducción en partes del mar Mediterráneo, las
Antillas, las Antillas del Sur y la costa índica de Indonesia.
La subducción es causada por dos fuerzas tectónicas, una que proviene del empuje de las
dorsales meso-oceánicas y otra que deriva de las fuerzas que tiran de los bloques.
La subducción provoca muchos terremotos de gran magnitud los cuales se originan en la zona
de Benioff. La subducción también causa la fusión parcial de parte del manto terrestre
generando magma que asciende dando lugar a volcanes.
El ángulo de subducción, el ángulo que forma el plano de la zona de Benioff con la superficie
terrestre, puede variar de cerca de 90° en las Marianas a tan sólo 10° en Perú.
La corteza oceánica que está en camino de ser subducida en la fosa de las Marianas es la
corteza oceánica más antigua de la Tierra sin contar ofiolitas. La subducción empinada está
asociada a extensión de retroarco,6 provocando la migración de corteza de los arcos
volcánicos y fragmentos de corteza continetal dejando atrás un mar marginal.
Sismicidad por fallamiento local
Las fallas más peligrosas de Managua
De todas las fallas que tiene Managua, hay dos que son las más peligrosas y son las que más
daños pueden causar. La falla Mateare-Las Nubes, en El Crucero que mide aproximadamente
30 kilómetros.
La segunda más peligrosa es la de Tiscapa y de Chico Pelón, (la que causó el terremoto de
1979), porque está en el centro de Managua con toda la infraestructura de la capital.
Sismicidad en centro américa
“La región es propensa a sufrir el impacto de terremotos por subducción, y por sismos
de magnitud considerable que se originan a lo interno del continente, dado que el
istmo se encuentra situado sobre un sinnúmero de fallas geológicas que atraviesan
importantes ciudades, muchas de ellas devastadas en el pasado”, así lo indicó Marino
Protti, coordinador del proyecto Sismogénico del Observatorio Vulcanológico y
Sismológico de Costa Rica de la Universidad Nacional (OVSICORI-UNA).
Según datos del experto, las principales fuentes sísmicas que recorren Centroamérica
a lo largo y ancho son la fosa Mesoamericana y la de Motagua, así como el resto de
las fronteras entre las placas del Coco, del Caribe, Norteamérica, de Nazca, el Bloque
de Panamá y la placa de Suramérica.
Fallas interplaca
Protti explicó que las fuentes sísmicas de América Central se dividen en fallas de
interplaca e intraplaca. Las interplaca son aquellas fuentes sísmicas generadas por el
roce entre dos placas, como por ejemplo la zona de subducción en el Pacífico, en
donde la placa del Coco se introduce por debajo de la placa de Norteamérica en
México, por debajo de la placa del Caribe en la mayor parte de Centroamérica y por
debajo del bloque de Panamá en la región sur de Costa Rica.
Agregó que existe otra zona de subducción al norte de Panamá que es donde se
introduce la placa del Caribe bajo el bloque de Panamá, la cual se extiende desde
Colombia hasta el Caribe costarricense. Además, dentro del conjunto de fallas
interplaca se encuentra la zona de fractura de Panamá que es el contacto entre la
placa del Coco y la placa de Nazca hacia el sur de nuestro país.
“Una zona de fallas que se le debe prestar especial atención es el sistema de fallas
Chixoy- Polochic-Motagua, conocida como la falla de Motagua, la cual es el contacto
entre la placa de Norteamérica y la placa del Caribe. Es una falla muy larga que corta
a Guatemala por la mitad y que provocó el terremoto de 1976”, indicó Protti.
El sismólogo explicó que existe otro tipo de falla muy similar a esta de Motagua, pero
aún incipiente, en proceso de generación, que corresponde a un sistema de fallas al
interior de Costa Rica, contacto entre el Bloque de Panamá y la placa Caribe, que
parte nuestro país por la mitad, dejando la parte norte del territorio en la placa del
Caribe y la región sur en el Bloque de Panamá.
“Este sistema consta de fallas pequeñas que no han evolucionado tanto como la falla
de Motagua y por lo tanto no genera grandes terremotos, pero sí algunos muy
destructivos por estar cerca de las ciudades”.
Fallas intraplaca
Las fallas intraplaca, conocidas como fallas locales, son aquellas que se originan en la
parte interna de las placas tectónicas debido al roce constante entre los bloques, lo
cual provoca fracturas a lo interno de las placas que llegan a convertirse en fallas.
Estas tienen la particularidad de producir sismos de magnitud moderada que no
superan los 7 grados, pero que causan mucha destrucción por ubicarse por debajo de
centros poblacionales y ocurrir a muy poca profundidad.
“Sismos de este tipo ocurrieron en Managua en 1972, San Salvador 1986 y 2001, así
como los terremotos de Cartago, Tilarán y Cinchona, cuyas magnitudes no superaron
los 6.5 grados, pero sí mucha destrucción”, destacó Protti.
El sismólogo recalcó que del norte de Honduras hacia el Caribe existe una región de
fallas locales, responsables de generar enjambres sísmicos y movimientos de
magnitud moderada cercana a los 6 grados en la escala Richter, que han causado
muchos daños. La magnitud del daño, según Protti, obedece a que en la zona se dan
pocos sismos y los códigos de construcción carecen de rigurosidad.