MANUALES DEL RITO ESCOCÉS
ANTIGUO Y ACEPTADO
TOMO III: MAESTRO MASÓN
Por
Jorge Norberto Cornejo
2024
Maestro Masón
Tercer grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
El Maestro y el Past-Master (Portugal, 1842)
I. INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
«El Pensamiento descansa en la sombra de la acacia; este lugar triste y desierto, y esta tierra privada de
aire fresco podría efectivamente ser la tumba de nuestro Padre 1.»
La división ternaria es uno de los landmarks fundamentales de la Masonería. La
integridad de la Orden se vulnera si trabajamos con menos de tres grados. Y tres grados
que se encuentran relacionados, en un doble sentido: vertical y horizontal.
•
Vertical (la plomada) en sentido jerárquico, pues cada grado supera al precedente
e implica nuevos y más profundos conocimientos.
•
Horizontal (el nivel), porque los tres grados interactúan entre sí, se alimentan y
enriquecen mutuamente.
•
En síntesis, el esquema del simbolismo es, a la vez, jerárquico e igualitario,
vertical y horizontal, e implica un flujo permanente de la gnosis que circula entre
los tres grados, y contribuye a unificarlos en una estructura común (la escuadra,
el triángulo rectángulo formado por los mazos del Maestro y los Vigilantes,
unidos)2.
Sin embargo, nos encontramos con varios problemas.
En primer lugar, el grado de Maestro, aceptado universalmente por todos los Ritos, se ha
prodigado tanto, que hoy sólo podemos hablar de una Maestría virtual, y que la distancia
entre la posesión administrativa del grado y su realización efectiva se ha tornado casi
infinita. La Maestría Masónica debe recuperar su valor y dignidad, y transformarse en
una condición o estado real, vivido, y no en un mero título, formalidad o palabra vacía.
En segundo lugar, más allá de la multiplicación de las iniciaciones, debemos reconocer
además que, en el mismo Ritual de este grado detectamos una carencia, algo que no está
completo, algo que se ha perdido. En efecto, todos los investigadores coinciden en afirmar
que el grado de Maestro, tal como lo conocemos actualmente, es un grado incompleto,
mutilado en varios de sus aspectos. Se trata de un verdadero «asesinato de Hiram», de
una Pérdida de la Palabra, que la Masonería moderna sufrió prácticamente desde sus
inicios, y que la ha marcado profundamente desde entonces.
De acuerdo con los mejores estudios realizados sobre el tema, se cree que el Ritual
original incluía no sólo la muerte de Hiram y la consecuente pérdida de la Palabra y su
reemplazo por la Palabra Substituta, sino también, y fundamentalmente, la recuperación
de la Palabra Verdadera, que comportaba un tácito renacimiento de Hiram. No sabemos
a ciencia cierta las razones y el autor o los autores de esta mutilación. Algunos la atribuyen
a la reforma efectuada en Inglaterra por Duckerley, quien transfirió los secretos del
Maestro al Arco Real.
Contemplemos por un momento los Cuadros de los tres grados simbólicos:
1
2
Hiram es “el padre del trabajo que se efectúa en el Templo”.
Creo que nunca se ha explorado la relación que puede tener el ternario de los grados masónicos con los
tres grados del conocimiento mencionados por el filósofo de los siglos XVII y XVIII Giambattista Vico.
Según Vico, primero se siente, luego se advierte y por último se reflexiona, y considera que estos “tres
modos del espíritu” son característicos de la niñez, la adultez y la vejez. Agregamos que, según J. P.
Vernant, en el pensamiento griego esta división en tres edades (el joven, el adulto y el anciano) era
característica del ser humano, una marca de su condición. Consideraban que los animales, por el contrario,
eran esencialmente iguales a lo largo de su vida. La división ternaria, para los griegos, era distintiva de la
condición humana.
En el cuadro de Aprendiz hay tres ventanas cerradas y enrejadas.
En el cuadro de Compañero las ventanas están abiertas y sin rejas.
En el cuadro de Maestro no vemos ventanas, sino una tumba: algo se ha perdido,
la obscuridad, temporalmente, se ha impuesto sobre la Luz.
Eso que se ha perdido, la Palabra Perdida, la Palabra Verdadera, es entonces la Luz, la
Iluminación.
También desde la alquimia advertimos la pérdida que ha sufrido el grado. En efecto:
Hiram es la materia de la Obra; el cuerpo que los Maestros buscan afanosamente es la
Prima Materia, la substancia primordial, a veces simplemente llamada el Corpus, el
Cuerpo, que los alquimistas perseguían apasionadamente. La putrefacción de esta materia
era uno de los primeros pasos de la Obra, de donde el vínculo con la Leyenda masónica
es casi transparente.
De hecho, la materia de la Obra alquímica fue a veces denominada directamente «la
Palabra Perdida». Ahora bien, los numerosos símbolos de muerte y putrefacción que se
destacan en este grado parecen remitir exclusivamente a las primeras fases de la Obra. El
grado, por así decir, no supera la nigredo, la fase oscura de la Obra. Una vez más, nos
encontramos con una Obra incompleta, con una Palabra que se pierde y que se sustituye,
pero que no se recupera. Aquí es donde toman su lugar los Altos Grados, que son la
continuación y el desarrollo natural y necesario de la Maestría masónica, con vistas a la
obtención (o recuperación) de la Palabra.
Ahora bien, ¿por qué tanta insistencia en “la Palabra”? Este es un profundo Misterio, que
solo puede ser sugerido, dada la imposibilidad de manifestarlo explícitamente. ¡No
alcanzan las palabras para explicar el misterio de la Palabra!
Quizás la referencia más adecuada a dicho Misterio se encuentra en Le parfait maçon,
Loges de Lyon (1770): “Me recuerda mi origen, lo que soy y lo que tengo que ser. Un
nombre sagrado y misterioso que me reconoce como Aprendiz Masón”. Una Palabra que,
según el Manuscrito Dumfries (aprox. 1710), “fue comunicada al Rey David mientras
hacía tallar las piedras en la montaña”, que la Gran Logia de España interpreta como:
“Se refiere a que la Palabra tiene la capacidad de extraer la Piedra, símbolo del ser
humano, y darle su forma debida”.
¿Cuál es, o debería ser, la aspiración, al mismo tiempo simbólica y efectiva, del Maestro
Masón? La contemplación del arquetipo de la Belleza, la “Columna de la Hermosura”,
objetivo trunco por la muerte de Hiram, y que el Maestro aspirará a recuperar en la queste
(búsqueda) de los Altos Grados. Hiram Abif, según la Leyenda el Segundo Vigilante de
la Sagrada Gran Logia, representa la Belleza, y junto con la Palabra es entonces la Belleza
lo que se ha perdido.
Así como Isis y el Faraón levantan la columna Djed, el Maestro debe levantar su propia
columna, ser él mismo una Logia, hallar el cuerpo de Hiram en la Cámara del Centro,
encontrar que la Luz que busca es realmente la Obscuridad Visible. El descubrimiento
del Cuerpo era una fase general de las Iniciaciones antiguas, conocida como “Euresis”
(según Mackey, «el descubrimiento del Mundo»). El Maestro Masón debe realizar la
Euresis del cuerpo de Hiram en sí mismo, en su propio cuerpo.
Y el cuerpo es fundamental en este grado. Hiram es sepultado primero bajo los escombros
del Templo, después en la tierra y finalmente en una sepultura fastuosa. Estos
movimientos se han denominado la “trasladatio”, a la que V. Guerra califica de “la
odisea del cuerpo”.
Volvamos a la Leyenda de Hiram. Esta es, brevemente, la descripción simbólica de una
tragedia que ha impedido el perfeccionamiento de toda la Creación, de la que la
construcción del Templo es un símbolo. Es el “duelo universal”. Recuperar la Palabra
Perdida significa reconstruir, recuperar el Cosmos3. En el mito de Osiris, Isis debía reunir
los miembros dispersos de su esposo para restituirle la vida (reunir lo disperso). Es
posible que el Orden de los Albañiles y Constructores, gracias al trabajo y el estudio
conducidos en fraternidad, recupere la Palabra Perdida y conduzca nuevamente al Mundo
a un estado de Justicia y Armonía, transformando el Caos en Cosmos. Pero tal
transformación debe, primero, ocurrir en el propio Maestro Masón, en su cuerpo y en su
mente. Es tiempo de terminar con las Maestrías virtuales y generar Maestrías reales.
Maestrías que sólo el estudio y el trabajo pueden otorgar, Maestrías cuyo objetivo final
es la Sabiduría, la Sapientia, la Sofía, y cuyo camino es el amor a esa misma Sabiduría,
es decir, la Filosofía.
Dijimos hace un momento que la muerte de Hiram es una “tragedia”, y efectivamente lo
es, al estilo de las tragedias griegas. Ellas mostraban la caída de un personaje importante,
y se esperaba que en los espectadores se produjera una “catarsis”, una purificación. Lo
mismo se espera que ocurra en el Compañero masón en su Exaltación a Maestro.
La muerte de Hiram es una muerte en profundidad, es una muerte que permanece con
nosotros, cerca de nosotros, en nosotros. Con la muerte de Hiram, del “príncipe de los
Arquitectos”, se pierde “el Centro”, eso que guiaba nuestras acciones y era el “faro” de
nuestra vida. El Centro, que ha sido calificado de “el símbolo más místico de todos”, sin
embargo, también puede esclavizar, paralizar, si se transforma en una roca inmóvil, en un
dogma absoluto. Por eso, durante el Ritual de Iniciación los nueve Maestros dan tres
vueltas en torno del Centro, con el propósito de construir un Centro nuevo, un Foco
renovado, el Centro sagrado de un espacio que ya era sagrado. La primera vuelta es el
círculo exterior (los Aprendices), la segunda el círculo intermedio (los Compañeros), la
tercera el círculo interno, los Maestros, con su mirada fija en el Centro, donde mora
Hiram, cuyo rostro se refleja en el de los Maestros, y así ellos mismos acceden al Centro.
Un Centro que se fortalece con cada circumambulación que se realiza en su torno, girando
en sentido horario, dextrógiro, rodeando el Altar con el Sol. Un Centro que también
permite la diferencia, eso que se opone al mandato, por eso una de las vueltas se da en
sentido levógiro. Un Centro que, natural y espontáneamente, busca “reunir lo disperso”.
Un Centro que, cuando el Maestro Masón, cuando Hiram, es elevado, se transforma en
Axis Mundi, y además de Centro pasa a ser Eje. Por eso se dice que el Maestro renace
“aún más brillante que antes”, porque el Centro o Medio se ha rejuvenecido, la serpiente
ha mudado de piel y es un ser regenerado. Pero un Centro que, nuevamente, deberá ser
necesariamente temporal4.
En efecto, la muerte de Hiram ocurre en el séptimo año de la construcción del Templo. El
séptimo es a la vez una perfección y una pausa, pues cuando se alcanza cierto grado de
perfección, se impone una pausa. Pero la pausa es la Muerte. Dice Annick de Souzenelle:
“¿Quién puede concebir la muerte en esa cima de la obra? Y, sin embargo, una muerte
es necesaria para que, habiendo alcanzado esa perfección, ella se haga germen,
fundamento de un nuevo devenir que alcanzará a su vez una nueva perfección. Ella misma
“Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”. L. Wittgenstein.
Jung dice que el proceso de individuación es realmente un “proceso de centración”. En algunos Rituales
las vueltas se dan progresivamente cada vez más cerca del Centro, por lo que simbólicamente se traza sobre
el piso una espiral.
3
4
conocerá entonces una muerte en la cual se hará nuevamente germen…, etc.” Es la
“muerte del autor”, de la que habla Umberto Eco, necesaria para que su Obra pueda vivir.
Extrapolando conceptos de Herder, podemos decir que todo “máximum”, todo momento
de plenitud, es perecedero, no posee “eternidad natural”. De lo contrario, “destruiríamos
la esencia del tiempo y la naturaleza íntima de la finitud”. Para Herder, el ser temporal
no puede alcanzar la plenitud definitiva, ya que el tiempo impide la “totalidad”, y ser
temporal significa un ser intermedio entre la posesión y la pérdida, entre la plenitud y la
finitud, entre el ser y el dejar de ser. Saber sobre la muerte es, a la vez, saber sobre el
tiempo.
La muerte transforma; de una manera completamente obvia a aquel que la padece, pero
también a aquellos que le son próximos y la sufren indirectamente. Toda muerte, toda
pérdida, a nadie deja igual que antes, y mucho de lo que previamente se consideraba
valioso pasa a transformarse en máscara. La muerte es, realmente, el modelo
paradigmático de todos los cambios profundos que ocurren en la vida humana, de forma
tal que estamos permanentemente experimentando distintos modos y niveles de la muerte.
El Centro es, por cierto, el Centro de un laberinto. La vida misma es un laberinto, con sus
idas y venidas, sus caminos sin llegada, sus vueltas que no conducen a nada, una búsqueda
constante. Quien esto escribe, en su estudio del Rito Escocés, ha transitado por un
verdadero laberinto, y de ninguna manera me atrevería a decir que he llegado al Centro.
C. Bologna, comentando a Karl Kérenyi, escribió que: “En griego, el verbo muein, del
que se deriva el sustantivo mysterion, alude a llegar al centro, a completar, antes incluso
que a la iniciación como comienzo: el misterio que está en el laberinto es desde el
principio para Kérenyi su centro sin fin. Y ese lugar en el cual está contenida la
conciencia, cuya posesión requiere muerte y renacimiento”.
Se ha dicho que la única forma de salir de un verdadero laberinto es “por arriba”; en este
grado, con toda crudeza, se afirma que transitar por todos los caminos del laberinto es
inevitable, dado que la única salida, la que nos enfrenta con el Centro, es la muerte, el
“Portal Obscuro”.
La palabra hebrea que se escribe con las letras daleth-mem-yod, cuando se pronuncia
dami significa silencio, reposo; pero cuando se pronuncia demi es el medio, el lugar del
yod, del punto creador. Si solo tomamos daleth-mem resulta dam, la sangre, y si
agregamos una ayin al final resulta dema, la lágrima. No es sencillo ni ingenuo enfrentar
la muerte.
Venerables Maestros, recordemos que Martínez Pasquales tomaba la palabra “masón”
como sinónimo de “hombre”. El Maestro Masón es el hombre, el ser humano en la
plenitud de su ser, en la realidad de su ser, consciente de su función en el esquema del
Universo. Un hombre que, de pie en el Centro, es una apertura hacia lo de arriba y hacia
lo de abajo. “Entre el pavimento de mosaico de la Tierra, y la bóveda estrellada del
Cielo, se encuentra el Hombre, hijo de la Tierra y del Cielo, mediador entre ambos”.
El que está en el Centro, avanza,
el que avanza llega a la consumación
y el que llega a la consumación
retorna al Centro.
y el que retorna al Centro vuelve a donde salió.
Por eso todo progreso es un retorno,
ese es el Tao del Hombre.
(del Tao Te King, en una traducción de Jorge Sanguinetti)
“Ved, pues, la esperanza y el deseo de repatriarse y retornar al caos primigenio, como
la mariposa a la luz. El hombre, que con continuo anhelo, espera gozoso la nueva
primavera, el nuevo verano, siempre nuevos meses y años, pareciéndole que las cosas
deseadas, viniendo, llegan siempre demasiado tarde, no se da cuenta de que desea su
propia aniquilación. Por el contrario, este deseo está en aquella quintaesencia, espíritu
de los elementos, la cual, encontrándose reclusa con el alma en el cuerpo humano, desea
siempre retornar a su mandatario. Y quiero que sepas que este mismo deseo es aquella
quintaesencia, y el hombre es modelo del mundo”. Sigmund Freud
“¿Qué hay que buscar en la Orden? La luz intelectual de la sabiduría y de la verdad.
¿Qué palabra ha de perseguirse? La palabra que es el símbolo de la verdad. ¿Se ha
prometido la pérdida de alguna cosa? Esta pérdida simboliza el fracaso humano en
descubrir la verdad, debido a la flaqueza de su naturaleza. ¿Existe algún substituto de
esta pérdida? Una alegoría que nos enseña que, en este mundo, el hombre solo puede
tener una idea aproximada de la verdad.”
“Nuestro error es suponer que la muerte llegará al final, cuando todo momento es la
muerte, describen los estoicos. El tiempo pasa, y lo que pasó ha muerto. Vivir es siempre
morir en simultáneo. Y en tanto vivimos, el ´Memento Mori´ se acerca irremediable”. M.
Wiñazki
“La angustia es la percepción de la nada, pero sin angustia no hay humanidad.
Precisamente porque somos conscientes de ese anonadamiento primordial, de ese no-ser
que permite el advenimiento del ser. Pero además la angustia es la de la muerte. Es la
percepción de que abandonaremos la morada, quizás sufriendo, partiendo a un exilio
incierto, en una nave desconcertante con un puerto abisal y faros desorientadores: vamos
a morir.” M. Wiñazki
II. MEMORIAL
Definición del grado: el grado de Maestro Masón ha recibido el calificativo de
“Sublime”, de donde es frecuente la denominación “El Sublime Grado de Maestro
Masón”. Este término anticipa los grados de la Logia Capitular de Perfección, y justifica
que algunos autores consideren el Maestro como el primero de los Altos Grados. De
hecho, parece que, ya en 1725, en Inglaterra, el Maestro era considerado un “Alto Grado”.
El vocablo “Sublime” alude a la Palabra Sublime, la Palabra que se pierde y se recupera
una y otra vez. Finalmente, algunos asocian este término con la “sublimación” alquímica,
que el Maestro Masón aspira conseguir.
Místicamente, Joseph Campbell define “Sublime” como “una experiencia del espacio o
de la energía que es tan prodigiosa que lo individual simplemente desaparece de la vista”.
Paradójicamente, tal desaparición temporaria de lo individual contribuye a consolidar el
yo, la individualidad, y constituye un verdadero hito en el proceso de individuación.
El Maestro es considerado el gradus grauum, el “grado de los grados” de la Masonería.
Según el Manuscrito Graham, el masón que alcanza este grado ha sido “admitido, pasado
y elevado por tres Logias diferentes”.
Se afirma que “el maestro Masón conoce perfectamente el Delta y sus propiedades”. Es
decir, conoce “el origen, el desarrollo y la culminación”, la unidad de “esencia,
substancia y naturaleza”, “la causa, el medio y el efecto”, “los tres términos del
silogismo”; es experto en “Ritual, instrucción y normativa”. En otras palabras, la
posesión real de este grado debería implicar el conocimiento de la ley del ternario en
todas sus variantes y manifestaciones. Simplemente, quien alcanzó el tercer grado se
entiende que conoce cabalmente la ley de tres, base y fundamento de la dialéctica
masónica. Esto se expresa, a veces, diciendo que “los Maestros trabajan en todos los
lados del triángulo”.
“Si pretendes ser un Maestro Masón exactamente debes comprender la Ley de Tres, y M.
B. te hará libre”.
Se asocia al Maestro Masón el nombre simbólico “Gabaón”. Gabaón (en hebreo: )גבעון,
"ciudad en la colina", era el nombre que recibía la actual ciudad de El-Jib en
tiempos bíblicos. Lo más importante es que, según las leyendas bíblicas, fue sobre esta
colina donde Salomón obtuvo “la sabiduría de un juez”. El Maestro Masón se denomina
a sí mismo Gabaón: él mismo es la colina a la que debe ascender y en él mismo, en su
propio ser, debe alcanzar la Sabiduría, la Sapientia otorgada a Salomón5.
También se lo califica como “Epopte”. En los Misterios de Eleusis, se daba este título a
aquellos que habían alcanzado la epopteia ('revelación'), es decir, que habían aprendido
los secretos de los Misterios Mayores de la diosa Deméter, la diosa que presidía sobre los
misterios de la germinación, de aquello que renace después de la putrefacción. En función
de esto último, se ha caracterizado el grado como un verdadero “rito de pasaje”6.
5
Algunos traducen Gabaón por «habitaculum excelsum», es decir, habitación o recinto sublime, lo cual
puede referir a la Cámara del Medio. Las antiguas lecturas decían que el Maestro viene “desde el lugar
más alto de Gabaón” y va “hacia el piso cuadriculado de Ornan el jebuseo”, pues sobre tal piso se
construyó el Templo de Salomón. Otros afirman que Gabaón, en hebreo, significa “nombre del Maestro”,
pero tal interpretación no nos parece correcta.
V. Guerra, tomando conceptos de “Isis sin Velo”, dice que: En los Misterios, la tercera o última parte de
los sagrados ritos se llamaba Epopteia, o revelación, recepción en los secretos. En substancia significa aquel
grado de clarividencia divina en que la visión terrestre se paraliza, todo cuanto pertenece a la tierra
desaparece, y el alma se une libre y pura con su Espíritu o Dios. Pero el verdadero significado de dicha
palabra es "superintendente, sobreveedor, vigilante, maestro de obra", y equivale a la voz sánscrita evâpta.
6
Agreguemos que, si bien el Maestro de una Logia ocupa el “Trono de Salomón”, y
representa a este último personaje, la Maestría en general puede considerarse como un
atributo netamente hirámico. Hiram Abiff o Abif, “uno de los personajes más brillantes
registrados en los anales de la Masonería”, es el centro en torno al cual gira todo el
simbolismo del Maestro Masón. Hiram es el Maestro por excelencia, y la Maestría
Masónica un esfuerzo por alcanzar el nivel de consciencia que Hiram simboliza.
Citamos a Mackey: “Mientras que el templo era el símbolo visible del mundo, su
constructor venía a ser el símbolo mítico del hombre, habitante y trabajador de ese
mundo”. En forma más metafísica, el Maestro Masón se asocia con el “Hombre
Primordial” de la Cábala.
La ceremonia de Iniciación en este grado se conoce como “Exaltación”. “Exaltar”
significa elevar a una dignidad, ensalzar los méritos de algo o las cualidades de alguien.
Exotéricamente, esto simplemente puede entenderse como que la condición de Maestro
es una dignidad, y quienes la reciben son exaltados a la misma. Sin embargo, desde un
punto de vista esotérico, “exaltar” tiene un contenido alquímico: “exaltar” la materia por
medio del fuego transmutador. En este sentido, “exaltar” es similar a “sublimar”.
Agreguemos, como dato curioso, que la palabra francesa “Exaltation” aparece por
primera vez en el siglo XIII, dentro de la Regla de la Orden del Temple.
En términos generales, el grado puede calificarse de cabalístico, en cuanto la búsqueda
de la Palabra Perdida es el primer paso hacia la percepción de la Shekinah.
Además, a pesar de que el trabajo en la Logia Simbólica puede sintetizarse en la búsqueda
de la Luz, de la Iluminación, el de Maestro, al menos en su forma actual, es un grado
eminentemente “sombrío”, determinado por una “emblemática fúnebre”. Esto se debe a
que, en todo su ritual y simbolismo, se alza la presencia de la Muerte, como compañera
ineludible de la Vida del hombre. De hecho, a veces se lo ha llamado “el grado de la
muerte”. Platón dijo que “la filosofía es un permanente reflexionar sobre la muerte”,
Montaigne afirmó que la filosofía consiste en “aprender a morir”: el grado de Maestro
podría definirse, en forma equivalente, como “un permanente intento de comprensión de
la Muerte por la vía del simbolismo”.
Hasta la forma de una Logia, según el Manuscrito Wilkinson (1727), ha sido comparada
con la forma de la sepultura de Hiram Abif.
Sin tener que aceptar muchas de las tesis de Heidegger, vale la pena en este lugar
mencionar sus conceptos sobre la muerte. Para Heidegger, una persona comienza a vivir
una existencia auténtica cuando se vuelve consciente de que un día morirá, y entonces
escoge el modo de vivir que le es propio. Comprendiéndose como ser-para-la-muerte, el
ser humano decide vivir una existencia auténtica. Es decir, el tomar consciencia de nuestra
finitud temporal es el primer paso para transformarnos en quienes verdaderamente somos,
y aquí podemos resignificar el símbolo del reloj de arena, solo o con alas, que representa
el paso del tiempo y es uno de los emblemas más antiguos de este grado.
Uno de los problemas que atraviesa la sociedad contemporánea es, precisamente, la
negación de la muerte. La muerte tiende a esconderse, la vejez se oculta bajo máscaras
artificiales, la vida biológica parece ser el único valor posible, más allá de la dignidad con
que tal vida es vivida. La Masonería, por el contrario, es heredera de tiempos en los que
la muerte se sabía inevitable y un paso que todos, tarde o temprano, daremos en la vida,
y que se expresaba en ese estilo pictórico conocido como “Las Vanitas”, en el que
seguramente se inspiró el “decorado” del Cuarto de Reflexión.
Mi amigo C. A. C. calificó este grado como “el más humano de todos”, en el sentido de
que en él están presentes todas las emociones y actitudes de los seres humanos, buenas y
malas: el trabajo, la creación, la lucha, la mentira, la traición, la fraternidad, el
arrepentimiento, y muchas otras, expresadas a través de los personajes arquetípicos de la
Leyenda, y de sus actos.
Finalmente, digamos que el Maestro Masón posee la plenitud de los derechos y deberes
masónicos. Por ello es libre y soberano. Es «un masón libre en una Logia libre» y “posee
la llave de la Logia”, o bien “la llave de todas las Logias del Mundo”.
Símbolos principales:
•
El compás
•
La escuadra y el compás, en la posición del Maestro
•
El Libro y la espada
•
La plancha de trazar
•
Los símbolos sobre la plancha, matriz de los alfabetos masónicos
•
El tablero de dibujo
•
La trulla
•
El skirret, el lápiz y el compás
•
La cuerda
•
La piedra cúbica de punta
•
El hacha
•
El ataúd
•
La acacia
•
La mujer que llora
•
El cuadrado mágico
•
Y muchos otros: el incensario, el león, la guadaña, el reloj de arena, etc.
•
A veces algunos símbolos se agrupan en un conjunto, formado por la guadaña, el
reloj de arena, la pala, el ataúd, la calavera, las tibias cruzadas y la rama de acacia,
y denominado “los siete símbolos de la Muerte”.
•
(el símbolo de este grado, por excelencia, es el cuerpo de Hiram).
“El Maestro corresponde al período que va desde el anochecer hasta el amanecer en el
día, al otoño en el año, al Cuarto Menguante en el ciclo Lunar, a la vejez en la vida, al
futuro en el simbolismo temporal y a las 8 últimas pulgadas de la regla de 24. ¿Por qué
no mencionamos el invierno y la Luna Nueva? Porque al grado de Maestro le falta la
Palabra, el cuarto punto que trasciende el tiempo.”
“Como Aprendiz he aprendido a conocer los instrumentos de los Albañiles Libres y
ascendí por una escala recta de tres gradas; como Compañero del Arte he aprendido a
servirme de los instrumentos y me elevé sobre una escala curva de cinco gradas; ahora,
como Maestro, conozco la Acacia, soy capaz de trabajar sobre el Tablero de Dibujo y he
subido por las quince gradas de la escalera completa”.
Como puede verse, los tres grados simbólicos, un verdadero landmark de la Masonería,
comportan una estructura funcional y no solo formal, y responden a una necesidad
metodológica.
“El Aprendiz confía en su fuerza de voluntad y en la sabiduría del Venerable Maestro;
el Compañero confía en la ciencia masónica y en el apoyo de sus Hermanos; el Maestro
está solo, él y su consciencia frente al infinito.”
El Maestro Masón es probado con el compás y la trulla. Se dice que, entonces, son suyas
“la trulla y la virtud”.
Color del grado: si bien el grado de Maestro pertenece a la Logia Azul y, por lo tanto,
se halla influido por el simbolismo de ese color, el tono característico del Maestro es el
negro. El negro significa, obviamente, luto, pero también la posibilidad creadora, el
estado previo a la emanación de la luz, estado en el que la creación existe en forma
potencial. De hecho, durante los primeros cientos de millones de años, el Universo fue un
lugar totalmente obscuro, formado principalmente por hidrógeno y helio; de esa
obscuridad mucho más tarde fue emanada la Luz.
Objetivos exotéricos:
•
Profundizar en el Misterio de la Vida y de la Muerte, desde un punto de vista
exotérico.
•
Otorgar instrucción a los Aprendices y Compañeros.
•
Planificar trabajos para Aprendices y Compañeros.
•
Estudiar en profundidad la historia de la Masonería.
•
Estudiar el contenido de los Old Charges.
•
Buscar las fuentes históricas de la Leyenda de Hiram.
•
Enseñar al ignorante, abatir al ambicioso, desenmascarar al hipócrita.
•
Oponerse a todas las acciones que demanden el sacrificio de vidas humanas.
•
Oponerse radicalmente a la opresión y el fanatismo religiosos.
Objetivos esotéricos:
•
Profundizar en el Misterio de la Vida y de la Muerte, desde un punto de vista
esotérico.
•
Practicar los Cinco Puntos del Compañerismo, tanto en palabras como en
acciones.
•
Proporcionar materiales para el trabajo esotérico de Aprendices y Compañeros.
•
Realizar a conciencia las aplomaciones (verificación de la perpendicular de los
candidatos, es decir, determinar si son elegibles para la Iniciación).
•
Conocer, profundizar y preservar los Antiguos Límites (Landmarks).
•
Adherirse siempre a los principios de la escuadra y el compás.
•
Perfeccionar el Templo del que es, a la vez, arquitecto, material y obrero, un
Templo que está permanentemente siendo erigido.
•
Buscar la Palabra Perdida.
•
Difundir la Luz y reunir lo disperso.
Leyenda:
«La Leyenda del Arquitecto es el punto esencial y la identidad de la Masonería».
Hay distintas variantes de la Leyenda, nosotros nos basamos en la que expuso Gerard de
Nerval en “Viaje a Oriente”. Según P. Mariel, esta versión refleja influencia nestoriana.
Cuando el Rey Salomón decidió construir su famoso Templo, la dificultad para obtener
obreros calificados que ejecutasen la parte arquitectónica de los trabajos lo motivó a
solicitar ayuda a su aliado Hiram II, Rey de Tiro, pues los tirios y los sidonios eran
grandes artistas, y se los consideraba los mejores constructores del mundo. Entre Salomón
e Hiram intercambiaron varias “cartas místicas y se estableció entre ellos una verdadera
y solemne unidad” (Preston).
Por ello, Hiram de Tiro cumplió con creces el pedido de Salomón, enviándole gran
cantidad de obreros y materiales y, entre los primeros, un Arquitecto distinguido, que
habría de transformarse en el Director de toda la Obra. Este Artista es quien los masones
llaman Hiram el Arquitecto, o Hiram el Hijo de la Viuda, pero más frecuentemente Hiram
Abif.
Las Leyendas cabalísticas dicen que fue el propio Templo (es decir, su arquetipo) quien
le enseñó el plan (rechima) de su propia construcción a Hiram, y este la comunicó a los
obreros y artesanos de la construcción.
Hiram era hijo de un tirio llamado Ur (ignis, fuego, luz, “luz original”) y de “una viuda”
de la tribu de Neftalí o de la tribu de Dan, según las dos versiones distintas que aparecen
en los textos bíblicos7.
El lugar elegido para la construcción del Templo había sido el Monte Moria, cuya
etimología, según algunos, se relaciona con mara, que significa “visión”, “revelación”.
Hiram Abif, que era experto “en el conocimiento de la esencia de los metales”, instaló un
taller de fundición en una explanada gredosa situada no lejos del Jordán, entre Succoth y
Zeredathah, en la que dio a luz las dos columnas, cuya forma tomó de un templo en la
ciudad de Tiro, y muchas otras obras maravillosas. Las dos columnas, en particular, no
tenían objetivo arquitectónico, dado que no sostenían muro o arco alguno, pero pasarían
a la historia como uno de los símbolos más notables que ha ideado el genio del hombre.
Se confió a Hiram Abif el gobierno de todos los trabajadores, tirios y hebreos,
otorgándosele el título de ´Conductor Principal de las Obras´. Dividió los trabajadores
del Templo en obreros de la madera, de la piedra y del metal, y a cada una de estas clases
en Aprendices, Compañeros y Maestros, de donde había en el Templo, en total, nueve
diferentes clases de obreros8. A pesar del gran número de obreros y de la multitud de
trabajos que se ejecutaban, no se oía ruido de instrumentos de metal, ya que las piedras
El tema del “Hijo de la Viuda” se repite tanto en contextos tan distintos que inequívocamente responde a
un esquema arquetípico. Hasta en las Leyendas del Grial, Perceval es hijo de la “Dama Viuda”. El persa
Manes y sus seguidores los maniqueos eran conocidos como los “niños de la Viuda”. Algunos mitólogos
afirman que, al no tener padre, tácitamente se identifica a estos personajes como “creadores”. Un detalle
más: es probable que el Hiram “masónico” sea la combinación de varios personajes, unificados en una sola
figura arquetípica.
7
8
Recordar el símbolo de la estrella de nueve puntas, tan importante a partir de este grado, que algunos
Rituales daban como la verdadera joya del Maestro Masón.
se extraían y trabajaban en las cercanías, pero no en el sitio del Templo9. Aquellos obreros
que regresaban del Monte Líbano se despojaban de sus metales antes de ingresar al
Templo en construcción. Todo se realizaba siguiendo el sistema y el orden más perfectos.
Y durante todo el tiempo que duró la construcción no llovió, es decir, los trabajos se
realizaron siempre a cubierto.
Por otra parte, algunos relatos dicen que las canteras de donde se extraían las piedras se
encontraban en la base de una montaña que fue llamada Giblim (o bien Guimel); otros,
por el contrario, afirman que las canteras eran subterráneas, de forma tal que las piedras
eran trasladadas “de la obscuridad a la luz”, tal como sucede con los propios Iniciados.
Hiram de Tiro suministró los cedros del Líbano, que eran transportados por mar hasta
Jerusalén. Adonhiram, que había sido el director de las obras antes de la llegada de Hiram
Abif, dirigió la tala de cedros, y se transformó en el arquetipo del leñador. Como todo
tiene que responder a un esquema ternario, algunos Rituales mencionan dos ayudantes de
Adonhiram: Zaraias (zain-resh-heth-yod-hé, Oriens Dominus, “el Señor que se eleva”) y
Joram (yod-vav-reah-mem final, Excelsus, “excelso”).
Ahora bien, siguiendo el pensamiento griego, podemos decir que en todo conjunto
humano intervienen siempre dos fuerzas: eris y phlía, poder de conflicto y poder de unión,
este último asociado con el eros. Hasta ahora, imperó la unión, pero el conflicto no
tardaría en aparecer.
De acuerdo con las tradiciones, Hiram Abif, Salomón e Hiram de Tiro formaron el
Consejo Supremo de Grandes Maestros, en el que Salomón ocupó el sitio de Gran
Maestro, Hiram de Tiro el de Primer Gran Vigilante e Hiram Abif el de Segundo Gran
Vigilante10. Algunos los llaman “los tres de confianza”.
Aquí el simbolismo es transparente: Salomón, el hombre más sabio de su época, simboliza
la Sabiduría; Hiram de Tiro, poseedor de gran riqueza material, la Fortaleza, e Hiram
Abif, el gran Artista, la Belleza. Hiram no sólo fue un gran Arquitecto, pues la Leyenda
lo presenta como experto en todo tipo de trabajos, ya sea en piedra, en metal o en otros
materiales11, que siempre ejecutó con arreglo a la más perfecta simetría y proporción.
Transcurrieron siete largos y pacíficos años, durante los cuales el Templo de Salomón fue
adquiriendo su brillo, forma y proporciones. Así, los trabajos del Templo se encaminaban
al feliz día de la colocación de la última piedra. Pero esta alegría fue interrumpida por la
muerte súbita del querido y digno Maestro, Hiram Abif.
Balkis, la Reina de Saba, visitó a Salomón, atraída por la gloria y riqueza de este monarca.
El esplendor y el lujo de las posesiones de Salomón era tal que, finalmente, la Reina de
Saba lo juzgó demasiado afecto a las riquezas. Salomón le propuso matrimonio a Balkis;
ella, siguiendo la costumbre, le presentó tres enigmas; Salomón los respondió
correctamente, pero sólo porque Sadoc, el Sumo Sacerdote de Israel, había comprado al
9
Los antiguos Rituales decían que se hacía esto para que el trabajo “no se contaminara”.
10
11
La unidad de estos tres personajes parece que ya figuraba en un texto alquímico de Michel Maier.
Una leyenda conservada por Oliver, hace a Hiram descubridor de joyas preciosas, en las que abundaba
el topacio, en una isla perdida del Mar Rojo, que le habría señalado un comerciante árabe. En este relato
nos parece escuchar un lejano eco alquímico («el hallazgo de la piedra preciosa»). En el mismo orden de
ideas, agregamos que, según algunos tratados herméticos, Hermes fue llamado Trismegisto porque, al igual
que Hiram, poseía “saberes sobre muchas cosas”. En “El Misterio de la Francmasonería” (1730) se dice
que la Masonería tiene tres joyas preciosas: el Maestro, los Vigilantes y los Compañeros.
Sumo Sacerdote de los sabeos. Balkis estaba obligada a aceptar el matrimonio con
Salomón12. Pero el matrimonio del Rey y la Reina no habría de concretarse.
Después de visitar el Templo, Balkis le pidió a Salomón conocer al Artista que había
ejecutado o dirigido tan maravillosas obras. Salomón le respondió: “Ha sido un tal
Hiram, un personaje oscuro y misterioso que jamás se presenta en la corte”13. Balkis,
después de conocer a Hiram, pidió ver al conjunto de los obreros trabajando.
Entonces, Hiram se subió a un bloque de granito para que todos pudiesen reconocerle, y
alzando la mano derecha trazó en el aire un signo misterioso en forma de T. Algunos
interpretan esta letra como la inicial de Tiro, otros de Tubalcaín, pero, en realidad, es una
forma de la Tau, es el martillo, el mazo sagrado de los dioses. Enseguida se reunieron en
disciplinado orden todos los obreros y, a una nueva señal suya, permanecieron inmóviles
y en silencio. Este acto fue una demostración del poder del Pueblo, y Salomón sintió al
mismo tiempo asombro y temor cuando vio algo más poderoso que su propia corona14.
“Aquel Taller admirable era un organismo, y el Maestro Hiram era su vida y su
símbolo”.
Y después de este hecho, en el corazón de Salomón se desarrolló un sentimiento de
envidia hacia Hiram. Y tal envidia se imponía también en algunos de los obreros del
Templo. Había surgido lo que los griegos llamaban la Éride, la discordia que se traduce
en actos de violencia, sobre todo cuando es entre miembros de una misma familia. La
Éride, el opuesto del Eros. Casi como una compensación del amor que luego surgiría
entre Hiram y Balkis, la semilla de la discordia fue sembrada. Hasta en el más puro de los
lugares siempre existe una mancha, un miasma. En el maravilloso reino de Sarastro vivía
el malvado Monostatos. Como también decían los antiguos griegos, de una forma u otra,
aun en la mayor felicidad, Tifón siempre se hace presente. Así, tres Compañeros, que
veían difícil acceder a los secretos de la Maestría, increparon a Hiram sin vacilar,
pidiéndole aumento de salario, pero este les respondió: “No puedo concederles aumento
de salario sin el acuerdo de los tres”. Los tres eran él mismo, Salomón e Hiram de Tiro.
¿Quiénes eran realmente estos Tres Malos Compañeros? Los Rituales no se ponen de
acuerdo ni en sus nombres ni en su nacionalidad. Algunos dicen que eran judíos y los
llaman “los juwes”. Pero otros afirman que eran moabitas, y por lo tanto descendientes
de Moab, el “hijo del incesto”.
Los Tres Malos Compañeros planearon entonces sabotear la construcción del Mar de
Bronce15, cuyo vaciado Hiram pensaba realizar dos días después, en presencia de
12
Estudios antropológicos indican que la resolución de enigmas y acertijos era una práctica muy difundida
en el mundo antiguo, sobre la cual se han efectuado interesantes análisis psicológicos (ver “Animus y
Ánima”, de Emma Jung).
13
Este carácter oscuro y un tanto melancólico de Hiram Abif es resaltado por distintas fuentes, que señalan
que su rostro “transmitía a la vez sabiduría y tristeza”. Al respecto, véanse los estudios de Frances Yates
sobre la asociación que algunas veces se estableció entre el carácter melancólico y la genialidad.
Mencionemos también que algunos Rituales antiguos hablaban de “taciturnidad y concordia” como virtudes
del masón.
14
En la Leyenda masónica, Salomón es un personaje ambiguo. En cierta forma, reúne los atributos de dos
Reyes mitológicos, el Rey del Grial y el Rey Enfermo, en una sola persona. Posee gran sabiduría, pero un
nivel de egoísmo y envidia casi enfermizos.
15
Que es una suerte de caldero iniciático. Aquí la Leyenda se aparta por completo de la historia bíblica,
según la cual el Mar de Bronce ya existía, como parte de los objetos del Tabernáculo. En otras versiones
en lugar del Mar de Bronce se mencionan las dos columnas.
Salomón y de Balkis. El joven Bedoni, ayudante y discípulo de Hiram, descubrió el
complot y se lo comunicó a Salomón, pero este, celoso por la gloria de Hiram y por una
cierta simpatía que creía adivinar entre este último y Balkis, calló.
Llegado el gran día, al ponerse el Sol, Hiram dio la orden de proceder al vaciado; pero
debido a que uno de los Tres Malos Compañeros, que era albañil (es decir, masón), había
manipulado la cal que unía el ladrillo para que la mezcla se hiciera polvo, los travesaños
de las vigas que habían sido prolongadas por el carpintero se incendiaron, y otro de los
Tres arrojó lavas sulfurosas de Gomorra a la fundición, de forma tal que el gigantesco
molde en el que debía fundirse el Mar de Bronce se agrietó, y el metal se derramó
salpicando a la horrorizada multitud. Bedoni murió, arrojándose él mismo a la lava, e
Hiram sufrió la desilusión de todos, incluidos Balkis y Salomón.
Al finalizar el día, agotado y deshonrado, Hiram se retiró al desierto, y allí tuvo un
sueño…En el mismo, Hiram se encontró con Tubalcaín, que le hizo un relato mitológico
sobre el origen y la caída del hombre, en el que valorizó la figura de Caín, presentándolo
como alguien que se esforzó por mejorar la vida humana. Realizó una exaltación de la
libertad de vida y de pensamiento: Iblis, el amo del Fuego, y los Elohim (dioses menores),
se muestran como opuestos a Jehová, que pretende esclavizar a la especie humana16.
Hiram regresó al Templo, y recibió allí una Iniciación misteriosa que le permitió
completar el Mar de Bronce en una sola noche. Al mismo tiempo, contrajo secretamente
matrimonio con Balkis. A pesar de ser algo secreto, los antiguos Rituales decían que tal
matrimonio se consumó “en presencia de la Naturaleza”. Después de una serie de
acontecimientos, esta última, llevando un hijo de Hiram en su vientre, regresó al reino de
Saba.
Los Tres Malos Compañeros decidieron obtener por la fuerza los signos de la Maestría,
y así cobrar mayor salario17. En un principio, obtuvieron la complicidad de otros nueve18 ,
quienes a último momento se retiraron. Eligieron el mediodía como la hora propicia, dado
que en ese momento el Arquitecto acostumbraba quedarse solo en el Templo revisando
las obras y elevando plegarias a los dioses, mientras los demás obreros comían y
descansaban.
Los Tres Malos Compañeros, a punto de transformarse en Los Tres Asesinos o «Los Tres
Rufianes», se apostaron en las tres puertas del Templo, decididos a exigir de Hiram la
Palabra o la Vida. Un Ritual de 1763 dice que, primero, los Asesinos se ocultaron en un
depósito donde se almacenaban las herramientas rotas. Para ello, rompieron sus propias
herramientas y pidieron a los Maestros llevarlas a dicho depósito. La Leyenda no aclara
cómo se proveyeron de nuevas herramientas: regla, escuadra y mazo.
En el Sur, el albañil se proveyó de una regla; en el Occidente, el carpintero de una
escuadra de hierro; y en el Oriente, el minero, el líder de los tres, con un enorme mazo,
curiosamente el mismo instrumento que Tubalcaín empleaba en sus míticas labores.
Terminadas sus actividades, Hiram se dirigió a la puerta del Sur, donde lo interceptó el
albañil pidiéndole las contraseñas; a lo que Hiram contestó: “Trabaja y serás
16
En muchos documentos masónicos este relato se rechaza como luciferino, pero, en realidad, si se lo
purgara de algunos elementos descartables, sería una verdadera joya de mitología gnóstica.
17
Según la versión de G. de Nerval, alentados por Salomón; según los Rituales, por decisión propia.
18
O doce, según las diferentes variantes del relato.
recompensado”19. Tras lo cual el Compañero lo golpeó violentamente con la regla, y
habiendo Hiram levantado el brazo derecho para frenar el golpe dirigido a su garganta,
fue herido en el indicado brazo.
En su intento de huida por la puerta de Occidente, Hiram tropezó con el carpintero, quien
también le pidió la Palabra y el toque, a lo que respondió: “¡Trabaja y los obtendrás!”.
Ante su fracaso, este Compañero le dio un golpe en el pecho izquierdo con la escuadra de
hierro. Este golpe dejó en el pecho del Maestro una herida que tenía “un débil parecido
con la letra G”, o, en forma más coherente, con la mitad superior de la letra hebrea
guimel. Hiram tomó el Delta de Oro que llevaba sobre el pecho y lo arrojó a un pozo que
había cerca del Sud-Este del Templo. Sobre este Delta estaba grabada la Palabra; Hiram
siempre lo llevaba del revés, de forma tal que la Palabra se apoyaba sobre su pecho.
Después de arrojar el Delta, Hiram pretendió escapar por la puerta del Oriente, pero allí
aconteció la misma ceremonia con el Compañero minero, quien finalmente le asestó un
tremendo golpe de mazo en la frente, causándole la muerte20, 21, 22. Se dice que Hiram se
derrumbó, “como si una estrella cayera sobre la tierra”.
El Candidato representando la muerte de Hiram
(Standard Freemasonry Illustrated, 1921)
19
Hay muchas otras variantes, según los distintos Rituales.
20
Notemos que los lugares que ocupan los Asesinos durante el drama de Hiram son exactamente los mismos
en los que se ubican el Maestro y los Vigilantes durante las tenidas. Así como el Aprendiz ingresa a la
«vida» masónica dando tres golpes en la puerta del Templo, Hiram entrega su vida tras recibir tres golpes:
en la garganta, en el corazón, y en la frente; es decir, en la palabra, el sentimiento y la inteligencia
(aclaremos que el primer golpe iba dirigido a la garganta, pero finalmente impacta en un brazo. El órgano
de la Palabra resulta entonces intacto.).
21
Si bien nos es imposible profundizar aquí en su simbolismo, vale la pena mencionar que en las Leyendas
del Grial también se habla de “Los Tres Golpes Dolorosos” y “Las Tres Heridas”.
22
Pritchard dice su “quietus”, como sinónimo de muerte.
Hiram, prefiriendo la muerte antes que violar su Juramento, cumplió con el precepto de
Sócrates: lo importante no es vivir, sino vivir correctamente.
Hiram, el gran Iniciado, el Arquitecto, finalmente murió solo, sin siquiera la mirada de
un amigo que lo consolase.
Hiram, asesinado “durante la perfección del Templo”.
Al caer la noche, los Tres Asesinos levantaron el cadáver de Hiram y lo llevaron fuera de
la ciudad, tomando la dirección de Occidente, cruzándose con Balkis, quien no los vio;
sólo sintió estremecerse en su seno el hijo de Hiram aún no nacido, y que sería el primer
Hijo de la Viuda23. Los Asesinos debieron cubrir el rostro de Hiram con un paño blanco,
porque no podían soportar la visión de su faz, que irradiaba una indescriptible serenidad.
Una vez muerto Hiram, los Tres Asesinos se reunieron para pedirse recíprocamente los
signos y las palabras, y al comprobar que ninguno los poseía, aturdidos, ocultaron entre
los escombros el cadáver hasta que llegara la medianoche24. Una vez hubo llegada esta
última, los Tres Asesinos enterraron a Hiram en forma indigna en una colina alejada de
Jerusalén, cerca de un árbol. Sin explicar cómo, algunas versiones de la Leyenda afirman
que, a la tumba de Hiram, sin que los Asesinos lo advirtieran, “cayeron una escuadra y
un compás”, quizás para dignificar, por encontrarse “entre la escuadra y el compás”, lo
innoble de la sepultura. Después, los Asesinos intentaron huir de Jerusalén por barco,
pero “vientos tempestuosos y lluvias torrenciales lo impidieron”. Su consciencia culpable
los torturaba y, temerosos de la luz del día, buscaron refugio en cavernas ocultas entre las
rocas.
Por algún extraño motivo, aquí se puede aplicar perfectamente una frase de Shakespeare
en “La Tempestad”: “Los tres se hallan desesperados. Su inmenso crimen, a semejanza
de esos venenos que solo obran mucho tiempo después, comienza ahora a agitar sus
espíritus”.
Al día siguiente, se extrañaba la presencia de Hiram, pues “no se lo veía desde la hora de
las doce superiores”. Nueve Compañeros arrepentidos25, al no ver a los Tres Asesinos,
se revistieron de mandiles y guantes blancos en señal de inocencia, de no haber
participado en el crimen de Hiram. Ingresaron al Palacio del Rey con el Signo de
Fidelidad y le comunicaron todo a Salomón. Este, con alguna reticencia, encargó a nueve
Maestros que salieran en tres grupos de tres a recorrer las regiones del Oriente, Occidente
y Mediodía, en busca del Gran Maestro Hiram Abif. Y Salomón también les pidió que
buscaran la Palabra, que se había perdido como consecuencia de la desaparición de
Hiram26. Y los nueve o doce Hermanos27 buscaron diligentemente a su Maestro, con el
23
En realidad, sería el segundo, porque el propio Hiram también era llamado Hijo de la Viuda.
24
Esta es una de las partes más brillantes de la Leyenda. Los Tres Asesinos, intentando ejecutar los signos
y pronunciar las Palabras Verdaderas, parecen una Logia masónica, en la que sus miembros no comprenden
casi nada de lo que están haciendo. La historia nos habla de muchas Logias que ocultaron el cadáver de
Hiram bajo los escombros…
25
El complot original para obtener la palabra de Maestro había sido encabezado por doce compañeros,
pero luego nueve se arrepintieron, quedando solo los Tres Asesinos.
26
Esto indica que la Palabra, en cierta forma, era el propio Hiram, el Arquitecto. Algunos Rituales agregan
que Salomón les dijo que buscaran “sobre el cuerpo de Hiram”, y que lo primero que encontrasen sería
una señal de la Palabra.
27
Algunos Rituales dicen que Salomón primero envió a los 12 (o 9) Compañeros arrepentidos,
prometiéndoles que si encontraban a Hiram recibirían la Maestría. Pero no pudieron hallarlo, y entonces
Salomón envió a los nueve Maestros.
propósito de recibir de él la Palabra Sagrada de la Masonería. Recordamos los nombres
de tres de ellos: Johaben, Stolkin y Zerbal.
Los nueve acordaron no alejarse el uno del otro por encima del alcance de la voz humana
para poder escuchar y reencontrase fácilmente (“lo que los unía era la palabra”). Lo
primero que hallaron fueron las herramientas con las que los Tres Asesinos habían
cometido su infame acto.
Después de algunas pesquisas inútiles, en el crepúsculo del cuarto día, hallándose uno de
los Maestros en las montañas del Líbano, a la vista del puerto de Joppá, buscando un lugar
donde pasar la noche, entró en una caverna, donde oía voces, teñidas con el inconfundible
sonido de la culpa y la melancolía. Reconoció después que se trataba de los Tres Asesinos,
quienes obsesionados por el crimen cometido se relataban mutuamente sus
particularidades, y hacían los signos simbólicos del castigo que querían infligirse. Estos
Signos eran lo que hoy llamamos las penalidades de Aprendiz, Compañero y Maestro, y
la letanía lastimosa de los Asesinos fue “el lamento en la hendidura”. Al intentar
apresarlos, los Tres Asesinos escaparon por otra salida de la caverna, sin dejar rastro28.
Habiéndose fijado el séptimo día para la reunión, los Maestros decidieron volver a
Jerusalén, y en la noche del sexto día, cerca de la ciudad, uno de los viajeros, conocido
por ser el más celoso de los Hermanos, cayó al suelo víctima del cansancio, y observó
que de una colina próxima provenía una extraña luz, como un vapor que se elevaba de la
tierra, se acercó y vio que la tierra, recién removida, exhalaba el olor propio de los
muertos. Tanteó el suelo con su espada y luego excavó con sus dos compañeros de viaje
hasta llegar a palpar un cuerpo; y el Hermano Stolkin, levantando un trapo ensangrentado
que lo cubría, reconoció a Hiram y no pudiendo dominar su emoción hizo un signo y
exclamó: “¡Es él, es el Arquitecto!”.
Dado que era de noche no se atrevieron a continuar, y temían “haber perturbado el cuerpo
del Maestro”. Con respeto y reverencia colocaron un mandil sobre el rostro del
Arquitecto, taparon el cadáver con tierra, colocaron una rama de acacia a fin de reconocer
posteriormente el lugar y corrieron en busca de los otros Maestros para que los ayudasen
en la exhumación29.
Revestidos de mandiles y guantes blancos, volvieron los Nueve Maestros al lugar, para
comprobar si el cadáver era efectivamente el de Hiram y trasladarlo luego a Jerusalén.
Ante el temor de que los Asesinos hubieran podido obtener la Palabra de Maestro,
convinieron que la primera palabra pronunciada en voz alta por uno de ellos, sería la
nueva contraseña.
Una vez exhumado el cadáver, que tenía la frente ensangrentada y cubierta por el mandil,
como si este fuese una máscara mortuoria, cada uno de los Maestros efectuó, de una forma
diferente, el Signo de Horror. Midieron entonces la fosa y advirtieron que tenía tres pies
de ancho, cinco de profundidad y siete de longitud. Algunos dicen que Hiram tenía en su
mano derecha el buril con el que grababa las planchas que después les entregaba a los
obreros del Templo.
Entonces, Johaben, movido por la simpatía, intentó levantar el cuerpo, que ya comenzaba
a descomponerse, tomándolo de la mano, tirando con el toque de Aprendiz y murmurando
la Palabra Sagrada de ese grado. Al no lograr su objetivo, exclamó: ´¡Imposible, la carne
28
Una vez más, los Tres Asesinos reunidos se comportan como si estuvieran en una Logia.
29
En aquella época era frecuente colocar ramas de acacia para indicar el lugar de entierro de los fallecidos.
se separa de los huesos!´30. Stolkin hizo lo propio con el toque y la Palabra de
Compañero, pero sólo pudo arrancarle un trozo de piel, exclamando lo mismo que
Johaben y agregando que ´¡Todo se separa!´
Finalmente, Zerbal tomó firmemente la muñeca derecha del cadáver con su mano
derecha, formando garra, pasó la mano izquierda por detrás del hombro derecho de Hiram
y, con ayuda de su rodilla derecha, logró levantar el cuerpo mediante los Cinco Puntos
del Compañerismo. Entonces exclamó a viva voz: “¡Mahabone! ¡El Arquitecto ha sido
encontrado!”. Allí mismo convinieron que esa sería la nueva Palabra de Maestro, y el
grito de los vengadores de Hiram.
Y se recordarían siempre “los tres agarres”: dos fallidos y uno con éxito. Y el exitoso
fue llamado “el agarre de la pata del león y la garra del águila”, y otras veces
simplemente “la garra del león”. Otros llaman al primero “desliz” y “agarre” a los
restantes. En otros relatos, Zerbal es ayudado por Johaben y Stolkin para levantar a Hiram,
de forma tal que “para levantar el cuerpo fue necesaria la unidad de los tres”.
Después del fatal momento que nos privó de nuestro Maestro, el Mundo se sumergió en
las tinieblas. La Cámara del Medio fue tapizada de negro, y así permaneció en todas las
Logias hasta nuestros días. Todos los trabajos fueron suspendidos, la Palabra Verdadera
se había perdido. Algunos dicen que Salomón poseía una regla de 24 pulgadas; Hiram de
Tiro otra de 18 e Hiram Abif una de 30 pulgadas31. Cuando los Tres Grandes Maestros se
reunían, unían sus reglas y el resultado era una escuadra perfecta, dado que las longitudes
de las reglas cumplen con el Teorema de Pitágoras. Al morir Hiram faltaba la hipotenusa:
el triángulo se había roto.
El cuerpo de Hiram fue trasladado a Jerusalén, y su destino final será narrado en el grado
de Maestro Perfecto. Nueve días después de haber salido en su búsqueda, los Nueve
Maestros vieron caer una estrella fugaz muy brillante, que ellos interpretaron como un
anuncio de tiempos difíciles. Se dice que, cuando Salomón vio la herida en la frente del
Maestro, exclamó: “Los miserables le han aplastado el cerebro”.
¡No hay ayuda para el Hijo de la Viuda!
(exclamación que, según la Leyenda, pronunció Salomón mirando al rostro de Hiram de
Tiro, los dos junto al cadáver de Hiram Abif)
“Fue atrapado por el tacto del Aprendiz, pero la piel se desprendió; luego fue atrapado
por el tacto del Compañero y se desprendió de nuevo; luego fue atrapado por un toque
más seguro, es decir, las uñas de los cuatro dedos de tu mano derecha agarrando la
muñeca de su mano derecha (que es el toque del Maestro), luego tirando con todas tus
fuerzas, con tu pie derecho contra su pie derecho, tu rodilla derecha contra su rodilla
derecha, tu pecho derecho contra su pecho derecho, apoyando él con la mano izquierda
detrás de su espalda y susurrándole al oído “MAHI-IABONE” es decir ´casi podrido
hasta la médula; 'huesos', que es la palabra del Maestro´.” Ritual de la Gran Logia de
los Antiguos, en The Three Distinct Knocks (1760)
30
31
Algunos dicen: “la carne parte de los huesos”, lo que dar mucho para pensar.
Una tradición diferente, mencionada en el Manuscrito Dumfries, dice que en una Logia hay tres reglas:
una de 36 para nivelar, una de 34 para achaflanar y otra de 32 para medir la tierra. Estos valores no cumplen
con el Teorema de Pitágoras, pero si se suman las dos cifras de cada número obtenemos 9, 7 y 5; todos ellos
de importancia en el Maestro.
En algunos Rituales se consignan los nombres de los Nueve Maestros que
fueron en busca del cuerpo de Hiram, pero esto es poco habitual.
Hiram Abif: según Saint-Gall, el nombre correcto sería Khiram Avi (heth; iod; resh; mem
final – aleph; beth; iod), con el significado de Señor Hiram o Hiram mi padre.
Interpretación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED, España). Notar la
referencia al término “exaltación”. De hecho, C. Mouret es de la misma opinión, y concluye que
Hiram significa “Hermano exaltado”, “Hermano elevado” o “Hermano de la Exaltación”.
Abib también significa “primavera”. Paradójicamente, reemplazando la beth final por una yod y una
nun se obtiene evyon, “pobre, miserable”, que podemos vincular con el Pedro Gabe de la Iniciación
del Aprendiz. Asimismo, Abib se relaciona con la espiga de trigo del Compañero. También veamos
la presencia de Abí Gibon, “padre de Gabaón”, es decir, “padre de los Maestros”, dado que Gabaón
es un nombre genérico de los Maestros Masones.
Mi amigo C. A. C. propone lo siguiente: separar Hiram en dos sílabas: Hi-Ram. Hi es
jeth-yod: vida, vivo. Ram es resh-mem final: exaltado, elevado, sublime. El significado
es: Vida Exaltada, Vida Elevada, Vida Sublime: esa es la Vida que vivió Hiram.
Además, Abib es primavera, espiga madura (pero no seca). Entonces, Hiram Abib resulta:
“La Vida exaltada en la espiga madura” o “La Vida exaltada en la primavera”.
En el Ritual “Lapis Reprobatus” se dice que Hiram poseía un nombre oculto que era
“Amun”, pero no entendemos el significado pleno de esto. Quizás refiera al dios Amón,
el constructor del Universo para los egipcios, dado que Amón significa precisamente “el
Oculto”32.
Título de la asamblea: Cámara de los Venerables Maestros.
Oficiales: en general, los Oficiales de la Cámara del Medio son los mismos que en los
grados de Aprendiz y Compañero, con los siguientes títulos:
•
El Maestro se titula Muy Respetable Maestro.
•
Los Vigilantes, Muy Venerables Maestros.
•
El primero es el «portador del nivel» y el segundo, el «portador de la plomada».
•
Todos los asistentes se denominan Venerables Maestros, o bien Venerables
Hermanos, si bien es más correcto el título indicado en primer lugar.
El Muy Respetable Maestro debe llevar, en su mandil, «líneas perpendiculares sobre
líneas horizontales, formando así tres grupos de dos ángulos», es decir, tres símbolos con
la forma de la letra T invertida. Algunos consideran que estos símbolos son niveles, otros,
escuadras de Maestro y finalmente otros los denominan «Piedras de Fundación»
(«Founding Stones»). En nuestra opinión, conforman una triple letra Tau, símbolo que
será estudiado en el Arco Real.
32
¿Es la Palabra que en realidad está oculta, y no perdida?
Mandil con la Triple Tau
La Triple Tau, en una joya masónica
Vestimenta: las Tenidas en Cámara de Maestros son siempre Tenidas de Duelo y, por lo
tanto, los Hermanos deberían asistir vestidos de negro, y llevar sombrero, aunque este
último ha dejado de usarse.
En realidad, lo más correcto sería utilizar una túnica negra larga (la “abolla”), con
capucha. Esta última debe retirarse en el momento exacto en que un nuevo Maestro es
consagrado. La capucha reemplaza al sombrero de tres picos, utilizado antiguamente y
denominado simbólicamente el «triángulo»33, 34.
Los antiguos Rituales prescribían ese “manto negro” para el Venerable. También decían
que este último debe llevar un sombrero “a la Enrique IV, con una pluma blanca”.
Por otra parte, todos estarán armados de espadas, cuyas puntas deben dirigirse hacia el
suelo, en señal de duelo.
Mandil: blanco, ribeteado de rojo, con las letras My B, iniciales de la Palabra
Substituta, bordadas o pintadas en color encarnado. El forro del mandil es negro y lleva
pintadas en el centro una calavera y dos tibias cruzadas.
En algunos Rituales del Rito Emulación se agregan dos cintas verticales, que representan
las dos columnas, y se agrega la siguiente explicación: “En cada una de estas cintas hay
siete borlas, para recordarnos que ninguna Logia es perfecta a menos que siete
Hermanos estén presentes, que en tiempos antiguos las siete edades del hombre fueron
consideradas influidas por los siete planetas entonces conocidos y que ningún Maestro
Masón era considerado eficiente a menos que tuviera algún conocimiento de las Siete
Artes y Ciencias Liberales”.
33
Notar que la Cábala llama «vestimentas» a los tres modos de expresión del ser humano: el pensamiento,
la palabra y la acción. Esto puede resignificar las «vestimentas» del masón.
34
En algunos Rituales de Apertura el Maestro con ambos brazos simula un triángulo sobre su cabeza.
Mandil de Maestro Masón en el Rito Escocés
Mandil de Maestro Masón en el Rito Emulación
Guantes: blancos.
Cordón: en forma de banda, que es llamada “Zodíaco” en algunos Rituales. Desde ese
punto de vista, el Maestro representa el Sol, y la banda su jornada aparente en el curso
del año. Esta banda es de cinta moiré color azul celeste, bordada de rojo en ambos lados.
El forro es negro, con la calavera y las tibias cruzadas, igual que el mandil.
Banda de Maestro Masón
Joya: se coloca en el ángulo inferior de la banda, sujeta con un broche o una cinta a una
roseta roja.
La joya es de oro, o dorada; está conformada por la escuadra y el compás en la posición
del tercer grado, con la letra G en el centro. Con cierta poesía, a esta última se la conoce
como “la débil marca de la letra G”, dando la imagen de algo que tiende a perderse, a
desvanecerse, como la Palabra Perdida. El conjunto está rodeado por una corona formada
por dos ramas de acacia. Algunos la denominan “La Joya del Gran Maestro Antiguo”.
Según una tradición, Hiram Abif llevaba siempre esta joya (por supuesto que con una
letra hebrea o fenicia en lugar de la G), y la tenía sobre su cuerpo en el momento en que
este, ya sin vida, fue hallado.
Joya de Maestro Masón
Decoraciones del Maestro (Francia – siglos XVIII-XIX), en las que se aprecia la
joya formada por tres triángulos entrelazados, es decir, una estrella de nueve
puntas
Decoración del Templo: los Maestros se reúnen en la Cámara del Medio, o del Centro35.
En algunas oportunidades, la misma ha sido comparada con el ágora, situada en el centro
de la vida de Atenas. De hecho, J. P. Vernant utiliza los términos “en el medio” o “en el
centro” para indicar cómo una localización espacial determinada se refleja en la
distribución del poder y en todos los aspectos de la vida social, hasta definir un espacio
mental, un horizonte espiritual. Y agrega que dicha localización en el ágora, por oposición
a un palacio real, genera entre los concurrentes la idea de igualdad, y el hecho de resolver
“Todo Universo se encierra en unas curvas; todo Universo se concentra en un núcleo, en un germen,
en un centro dinamizado” (Bachelard).
35
los conflictos por medio del debate, por medio del logos. Eso es, precisamente, lo que se
espera de la reunión de los Maestros.
Otros visualizan la Cámara del Medio como una suerte de lugar metafísico ubicado
figurativamente entre las columnas Jakin y Boaz.
Si bien la Cámara del Medio es, en sí misma, una especie de «Cuarto de Reflexión
ampliado», los Candidatos para la Exaltación comienzan la misma con una estancia en el
Cuarto de Reflexión propiamente dicho.
El mismo estará decorado en forma similar al grado de Aprendiz. La modificación
principal viene dada por las nuevas máximas éticas, entre las que pueden incluirse:
•
«Combate la ignorancia, la hipocresía y la ambición, las tres sombras que se
alimentan una a la otra, y la Palabra será tu salario».
•
«La Sabiduría, la Verdad y la Fraternidad son el cimiento de la Libertad, y
viceversa».
•
«Enseña a los Aprendices, y de esa forma aprenderás36».
•
«La Gran Obra exige vigilancia y perseverancia, ¿las tienes?».
•
«Estudia los dos grandes Libros: el Libro de la Naturaleza y el Libro del
Hombre».
•
«Nunca condenes el juicio de otro solo porque difiera del tuyo. ¿Acaso no pueden
ambos estar errados?».
•
«No te pregunto quién eres, porque si lo supieras, ya no tendrías nada que
aprender; en cambio, te pregunto: ¿quién crees que eres?».
•
«La Vida nace de la Muerte».
•
«La Vida y la Muerte caminan juntas, una es hermana de la otra».
•
«Si en tus manos o en tu mandil hay alguna mancha de sangre, retírate, pues aquí
no tienen cabida los Asesinos».
•
«Una mujer llora junto a una columna rota: así se encuentra la Orden, pues la
llama que la iluminaba se ha extinguido».
Algunos utilizan expresiones latinas, tales como «Tempus Fugit», «Mors Omnia Vincit»,
«Omnia mors aequat», «Sic transit gloria mundi», «Memento Mori».
La Cámara del Medio: “bien perfumada con incienso”, estará tapizada de negro, y los
cortinados sembrados de lágrimas blancas, calaveras y huesos dispuestos en aspa, en
grupos de 3, 5 y 7. El pavimento es de mosaico, con cuadros blancos y negros; a veces se
lo llama el “Pavimento de Piedra”, y en Rituales antiguos “Palacio de Mosaico”. A este
pavimento bien podría aplicársele la frase de Borges: “tablero de negras noches y de
blancos días”.
Toda la decoración de la Cámara es sombría, y da el aspecto de un sepulcro, o de una
ceremonia luctuosa. Por ello, el Sol en el Oriente está cubierto con un crespón negro. Los
mazos del Maestro y los Vigilantes (que serán de madera, ya que no había en el Templo
instrumentos de metal) llevan rodajas de cuero negro destinadas a apagar el sonido
durante la Iniciación, para producir “golpes sordos”.
36
“Enseñar es aprender dos veces”. J. Joubert
De todas formas, al igual que en los grados de Aprendiz y Compañero, la tercera Cámara
tiene forma rectangular, y sus cuatro lados se designan, respectivamente, Oriente,
Occidente, Norte y Sur o Mediodía.
El Oriente debería elevarse sobre el pavimento una altura equivalente a algún múltiplo de
24 pulgadas, ascendiéndose a él por una escalera de nueve peldaños, dividida en tres
secciones de tres peldaños cada una. Todo esto, por supuesto, puede presentar dificultades
para llevarlo a la práctica en forma concreta.
El Trono del Maestro ocupa el centro del Oriente, y debería elevarse tres peldaños más,
de tres pulgadas cada uno.
Todo el conjunto del Oriente está separado del resto del Templo por una balaustrada de
bronce. Lo cubre un dosel de terciopelo negro, con galones y borlas de plata.
Frente al Trono del Maestro se encuentra su Mesa, también llamada Altar. Es de forma
rectangular, y está cubierta con un tapete negro, sembrado de lágrimas blancas y orlado
de una ancha franja de plata. Sobre la Mesa se encuentran: la espada; un reloj de arena,
alado; la escuadra; el compás; el mazo; una calavera humana y una trulla.
En el fondo del dosel del Oriente, a la derecha del Trono del Maestro, habrá un esqueleto
humano con un mazo en la mano derecha, en actitud de golpear.
El Altar de los Juramentos se encuentra en la ubicación usual, es decir, a los pies del
Oriente. Está cubierto de negro y sobre él se colocan el Libro, la escuadra y el compás.
Estos últimos en la posición correspondiente al grado, es decir, con ambas piernas del
compás sobre la escuadra, para simbolizar que el Maestro abarca la totalidad del círculo
de la Masonería Simbólica.
Las dos columnas se colocan en Occidente en la posición usual, pero son diferentes a las
del Aprendiz y del Compañero.
Ambas son de orden dórico; la de la derecha, entrando, lleva grabada la letra B, y la de
la izquierda la M; es decir, las dos letras con las que se abrevia la Palabra Substituta.
Sobre los capiteles de las columnas descansan sendas urnas funerarias, de las que
sobresalen las hojas de una rama de acacia.
En el techo de la Cámara, exactamente en el punto medio entre las dos columnas, se
pintarán una espiga de trigo y la estrella Spica, de la constelación de Virgo. Cerca de las
columnas se destaca la Piedra Cúbica Piramidal, uno de los símbolos más importantes de
la Maestría.
El solio del Primer Vigilante se encuentra junto a la columna M Tiene frente a sí una
Mesa o Altar triangular, cubierto de negro, sobre el que descansa una escuadra. A su
izquierda se alza un esqueleto humano, asimismo armado con una escuadra. A su derecha,
se encuentra suspendida una campana, con su correspondiente cuerda o cadena, para
tocarla en el momento debido.
El solio del Segundo Vigilante se encuentra en el centro de la columna del Sur. Tiene
frente a sí una Mesa o Altar triangular, cubierto de negro, sobre el que descansa una regla
de 24 pulgadas. A su derecha se alza un esqueleto humano, armado con una regla análoga
a la anterior.
La Cámara del Medio estará iluminada por nueve luces, dispuestas en tres candelabros de
tres luces cada uno, que se colocan respectivamente sobre la Mesa del Maestro y las de
los Vigilantes. Durante las Iniciaciones, las luces están cubiertas por cajas cilíndricas de
color negro, en las que se leen en letras transparentes estas inscripciones:
•
Enseña al ignorante, en la del Maestro;
•
Abate al ambicioso, en la del Primer Vigilante;
•
Desenmascara al hipócrita, en la del Segundo Vigilante.
Generalmente, en adición a las nueve luces de Rito, la iluminación más importante de la
Cámara del Medio la constituye la calavera colocada sobre la mesa del Maestro. Para ello,
se introduce un foco de luz en su interior, de manera tal que salgan rayos por las aberturas
de los ojos, la boca y las fosas nasales. En las Exaltaciones, al menos en su primera parte,
estos rayos deberían ser la única iluminación de la Cámara. Esta Luz Obscura, también
calificada de “luz sombría”, se relaciona simbólicamente con la “Obscuridad Visible”,
que forma parte del simbolismo del grado.
En el centro del Templo, en lugar del Altar Central, que se destacaba en el Aprendiz y en
el Compañero, hay un paño mortuorio y, sobre este, un ataúd sin ningún atributo grabado
sobre él. El ataúd está colocado en la dirección Occidente-Oriente, a su cabecera hay un
mandil de Maestro y a los pies un compás, abierto a 90°37, sobre una escuadra. Durante
la Iniciación, la escuadra se coloca a la cabecera del ataúd, y el compás a los pies.
Debe procurarse, durante las Exaltaciones, que tres haces luminosos que provienen de la
calavera se proyecten sobre este túmulo. Finalmente, entre los pliegues de un segundo
paño mortuorio, que cubre la mitad del ataúd, debe haber un ramo de acacia verde.
37
Un compás con esa apertura también es denominado una “escuadra justa”.
La Cámara del Medio, según un Ritual de aprox. 1765
Otra versión de la Cámara del Medio, aprox. de la misma fecha que la anterior
Horas de trabajo:
Para abrir: medianoche en punto (“la hora de las doce inferiores”).
Para cerrar: mediodía en punto (“la hora de las doce superiores”).
Por lo tanto, las horas de trabajo son opuestas a las del Aprendiz y del Compañero.
Instrumentos de trabajo: son el skirret38, el lápiz y el compás, que no deben confundirse
con la regla, la escuadra y el mazo, las herramientas con las que se dio muerte a Hiram y
que también suelen figurar en los cuadros del grado.
«La cuerda del skirret determina el margen que tiene el Maestro para orientar la línea
límite de la edificación. El lápiz (con su centro de grafito) con el que traza los planos,
determina la armonía de las leyes de la construcción con las del Gran Arquitecto del
Universo. El compás, la herramienta que circunscribe lo indeterminado para instaurar
un orden, determina el centro invisible (eje) sobre el que gira el cosmos; sus puntas miden
la relación-proporción de las manifestaciones.»
“El skirret actúa desde el centro y marca los límites de la estructura. Con el lápiz se
delinea el plan de la misma. El compás determina los límites y proporciones de las varias
partes de la Obra.”
Cabe destacar que, cuando se explica el Cuadro de este grado, el Experto irá señalando
uno por uno los símbolos grabados en el mismo, valiéndose para ello del lápiz. Aun
cuando salga de este tema específico, pero no del simbolismo del grado, no puedo dejar
de citar una frase de Paul Auster: “Un lápiz y un papel son instrumentos primitivos.
Sientes cómo las palabras salen de tu cuerpo y luego las entierras en cada página”. El
Maestro ya puede escribir en el Libro de la Vida.
La traducción más aproximada sería “carretel”. Es, efectivamente, un carretel con un hilo enrollado y una
punta para fijarlo en el piso. Algunos lo llaman “línea” y dicen que simboliza la rectitud del caminar del
Maestro Masón.
38
El skirret. A veces traducido como “carrete” o denominado la “cuerda trazadora”, sirve
para demarcar el suelo sobre el que van a asentarse los cimientos de una estructura, y por
eso se utiliza antes que las otras herramientas de construcción. En Egipto, la diosa Sechat,
una de las divinidades más misteriosas, era la que, con ayuda de un cordel, trazaba el
plano de un Templo en compañía del faraón. Todo esto acentúa la importancia de definir
los límites antes de comenzar toda Obra, para evitar que esta se disperse en una iniciativa
interminable. Y, para definir los límites, previamente hay que encontrar el Centro. Con el
Centro y la circunferencia establecidos, ya se puede delinear el edificio. Esto último se hará
con el lápiz, y adquirirá precisión y exactitud con el compás.
“Toda estructura prevista debe elevarse en un Templo marcado primero con el skirret”.
En algunos Rituales las herramientas del Maestro Masón son descriptas de otra forma:
“Todos los instrumentos de la albañilería son indiscriminadamente herramientas del
Maestro Masón, pero en particular la trulla o paleta, pues con ella se extiende el cemento
de la fraternidad”.
Las joyas: el Maestro Masón posee seis joyas, tres simbólicas y tres preciosas.
Las tres joyas simbólicas del Maestro Masón: son el pórtico, la viga maestra y el
pavimento cuadrado o pavimento a escuadra.
El pórtico es la entrada al Santo de los Santos, la viga39 maestra es la ventana o la luz
en su interior, y el pavimento cuadrado es el piso bajo. El pórtico es, entonces, el umbral
que nos separa de la Iluminación, la viga maestra es el rayo de luz que nos inspira y el
Aquí hay una confusión en las traducciones. Lo que se tradujo por “viga” realmente indica un rayo de
luz. El problema resulta de que la palabra inglesa “beam” puede significar tanto viga como rayo.
39
pavimento cuadrado es el recuerdo siempre presente de que, aunque la luz pueda
bañarnos, siempre somos seres humanos que caminamos sobre una vida hecha de
mosaicos blancos y negros, un drama en el cual se mezclan indisolublemente luz y
sombra, alegría y dolor, vida y muerte.
Las tres joyas preciosas del Maestro Masón: la humanidad, la amistad y el amor
fraternal.
La humanidad cuya dignidad es el valor primero, la amistad que nos devuelve la mirada
del otro, y el amor fraternal que expresa el símbolo de la cadena en la realidad.
Los tres “objetos preciosos” del Maestro Masón: el Libro, el compás y el mazo.
El Libro sobre el que ya puede escribir plenamente; el compás que le enseña el Centro y
la circunferencia; el mazo40 con el que marca los ritmos de la Obra.
Las tres grandes Iniciaciones del Maestro Masón: el nacimiento, la Masonería y la
muerte.
Los “cinco grados” de la vida: son el comienzo, el desarrollo, el apogeo, la decadencia
y el final, y fueron expuestos por J. J. Winckelmann en sus estudios sobre el arte griego.
Las siete antorchas de la Maestría: son las Siete Artes y Ciencias Liberales. Acotemos
que estas Artes suministraron una parte importante de las imágenes utilizadas en el Arte
de la Memoria y que, simbólicamente, su conjunto representa la summa del conocimiento,
que el Compañero se esfuerza por alcanzar.
Los signos del Maestro: el conjunto de signos de reconocimiento del Maestro es
complejo y altamente simbólico. Se cuentan siete signos, divididos en un grupo de dos y
un grupo de cinco, casi como si fuesen los dos semitonos y cinco tonos que conforman la
escala musical completa. Rituales franceses del siglo XVIII dicen que “en nuestra Logia
tenemos cinco columnas, junto con las dos de la entrada”. Los dos primeros signos se
refieren a la penalidad del grado, y los cinco siguientes se conocen como “signos
casuales”, que corresponden en número con los Cinco Puntos del Compañerismo. Los
signos casuales son el Signo de Horror, que presenta tres formas distintas, el Signo de
Dolor o Tristeza y el Signo de Socorro.
Finalmente, hay todavía un octavo signo, algo misterioso, el Gran o Real Signo,
supuestamente efectuado por Salomón, misterioso porque no se condice con las
verdaderas intenciones de éste, según las indica la Leyenda.
Orden del grado: el Signo de Orden se efectúa colocando la mano derecha abierta, los
dedos unidos, el pulgar formando escuadra, a la altura de la cintura, justo sobre el
ombligo. Esta es la posición de Orden “estática”, que algunos acompañan sosteniendo la
espada con la mano izquierda y apuntando verticalmente hacia la tierra (el “orden de
reposo”). Si el Signo Penal se va a efectuar inmediatamente después del Orden, la mano
se coloca directamente sobre el costado izquierdo del cuerpo41.
40
Para los diferentes tipos de mazo, véase lo que ha propósito de ello hemos dicho en el Aprendiz.
El Manuscrito Sloane dice que el Signo debe hacerse “tres granos de cebada” más arriba del ombligo, “a
fin de tocar una vena que viene del corazón”. No podemos abrir juicio sobre esto. Y tampoco sobre el
Manuscrito Trinity College (1711), que dice que el Signo de Aprendiz es “tendones”, el de Compañero
41
Irene Mainguy menciona una variante: llevar primero la mano derecha con el pulgar en
escuadra hasta la frente, bajarla luego hasta el pecho y finalmente hasta la boca del
estómago, es decir, terminando en la posición habitual del Orden de Maestro. Esta
variante, por lo tanto, incluye las tres partes del cuerpo: la cabeza, el pecho y el vientre.
Signo Penal, de Reconocimiento o de Saludo: el Signo Penal se efectúa, después de
colocarse al Orden, llevando la mano derecha primero hacia el costado izquierdo, para
luego trazar (“elegantemente”) una línea horizontal con la mano a través del cuerpo, hasta
el costado derecho, lo cual remite a la penalidad del Juramento (“el cuerpo dividido en
dos partes”, es decir, fragmentado, escindido, lo que alude tanto al cuerpo como a la
mente). La psicología contemporánea considera que la madurez y la construcción de la
personalidad individual consisten, en parte, en un proceso de integración entre los
distintos aspectos del ser del individuo; la penalidad del grado implica exactamente lo
contrario.
La penalidad completa es: “el cuerpo dividido en dos, una parte llevada al Sur y la otra
al Norte, las entrañas ardiendo hasta volverse cenizas, estas dispersadas sobre la faz de
la Tierra, conducidas hacia los cuatro puntos cardinales por los vientos del cielo, y que
no quede traza ni remembranza de ser tan vil y miserable entre los hombres,
especialmente entre los Maestros Masones”. Algunos han considerado esta penalidad
como la representación opuesta de la gestación de un nuevo ser en el interior del vientre
materno. Invirtiendo esto, diríamos que quien ha alcanzado plenamente la condición de
Maestro, se ha gestado a sí mismo como un nuevo ser, integrado y unificado en todas sus
partes. Tal Maestro ha logrado “derribar la partición”.
“nudillos y tendones” y el de Maestro “espina dorsal”. ¿Esto último refiere a algo asociado con la
Kundalini?
Dependiendo de la ceremonia en particular que se está desarrollando, después de
representar el corte la mano de deja caer o se regresa a la posición original con el pulgar
sobre el ombligo o sobre el costado izquierdo.
Notar que el Signo Penal del Aprendiz corresponde a la cabeza; el de Compañero al pecho
y el de Maestro al abdomen: por lo tanto, los tres Signos Penales de la Masonería
Simbólica cubren el cuerpo entero. Considerar el cuerpo humano en su totalidad se
considera especialmente relevante en este grado.
Signo de Horror: se realiza elevando las dos manos hacia el cielo (primero se golpean
las palmas entre sí), a la altura de la frente, con los dedos extendidos y las palmas hacia
afuera, exclamando «¡El Arquitecto ha muerto!». Luego se dejan caer las dos manos sobre
el mandil, exactamente sobre la M y la B, en señal de sorpresa y pesar (según algunos,
«de espanto»).
Signo de Horror (segunda forma): estando al Orden, se lleva a la altura de la frente la
mano derecha abierta con la palma hacia afuera; con el brazo izquierdo (la mano cerrada),
se hace ademán de tener una espada con la punta inclinada hacia la tierra; se inclina la
cabeza hacia el hombro derecho y se llevan el cuerpo y el pie derechos hacia atrás, todo
ello simultáneamente.
Signo de Horror (tercera forma): es llamado el Signo de Simpatía, y se realiza doblando
la cabeza hacia adelante y golpeando la frente suavemente con la mano derecha.
Las tres formas del Signo de Horror replican aquellos gestos efectuados por los Maestros
cuando hallaron el cuerpo de Hiram. Según la Leyenda, los dos primeros fueron hechos
apenas visto el cuerpo inerte del Maestro, el tercero después de una inspección más
detallada, cuando se advirtió que, como consecuencia del último golpe, su cráneo estaba
fracturado.
En Cámara del Medio, el Signo de Horror, en cualquiera de sus formas, se efectúa siempre
después del Signo Penal.
Cuadro de Alfredo di Prinzio, en el que se aprecian las tres formas del Signo de
Horror
Signo de Dolor y Tristeza: se efectúa pasando la mano derecha a través de la cara, y
dejándola caer sobre la ceja izquierda en la forma de una escuadra. Esto recuerda cuando
Hiram se dirigió hacia el Este del Templo, y su agonía generaba gruesas gotas de sudor
que caían por su frente, efectuando este signo como un alivio temporal de sus
sufrimientos.
Signo de Socorro o de Desamparo (detresse): en caso de inminente peligro, un Maestro
podrá invocar el auxilio de sus Hermanos mediante el Signo de Socorro, consistente en
entrelazar los dedos de las manos y levantarlos sobre la cabeza, volviendo las palmas
hacia el cielo, dirigiendo a él la mirada, inclinando el cuerpo y retirando el pie derecho
hacia atrás, al mismo tiempo que exclama: «¡A mí los Hijos de la Viuda!», entendiéndose
que todos los Maestros Masones, siendo Hijos de la Viuda, son entonces Hermanos de
Hiram Abif. Este signo, en realidad, no es un simple pedido de auxilio, sino que encierra
un importante sentido simbólico: en Cábala se dice que las dos manos unidas sobre la
cabeza reconstituyen la letra yod, e implican el matrimonio de los dos polos, la dualidad
que se restaura a la unidad.
Algunos consideran que este Signo debería repetirse tres veces, como la mayoría de los
Signos masónicos. En el Ritual Rampon (1780) se denomina a este signo Señal de
Llamada, y habría sido utilizada por los Nueve Maestros que buscaron el cuerpo de
Hiram, para llamarse entre sí.
¡A mí los Hijos de la Viuda!, escrito en hebreo, según el Ritual de Vuillaume.
Hay algunos otros signos, eventualmente mencionados en los Rituales. Por ejemplo,
Vuillaume dice colocar la mano derecha sobre el corazón en la forma del Compañero, y
la mano derecha sobre la cabeza. Entendemos que esto se haría cuando, fuera de la Logia,
se reconoce la presencia de otro Maestro Masón.
Los Cinco Puntos del Compañerismo: «tomarse recíprocamente la mano derecha
entrelazando los dedos de manera tal que formen una garra, en términos que se abarque
la muñeca; adelantar el pie derecho poniendo uno contra el otro, paralelos entre sí; unir
las rodillas derechas; aproximar mutuamente los pechos (a la altura del corazón,
“sumando las inspiraciones”) y colocar cada uno la mano izquierda sobre el hombro
derecho del otro Hermano. En esa posición se deletrean alternativamente, al oído, las
sílabas de la Palabra Substituta, que siempre serán tres, pudiendo unirse dos sílabas
para lograr un ternario, si según el idioma la Palabra se dividiría en más de tres sílabas.
Al pronunciar cada sílaba, los Maestros dan vuelta la posición de sus manos, para
simbolizar que el que hoy es dador, mañana será receptor, y viceversa.». Por lo tanto, el
toque es siempre “la labor de dos”.
Se dice que “solo en esa posición está permitido comunicar la Palabra Substituta”. Los
Cinco Puntos más la Palabra se conocen como “las auténticas marcas del Maestro
Masón” y denotan la fraternidad que debe existir entre los Maestros, evidenciada en el
hecho de que el Signo y la Palabra tienen que comunicarse recíprocamente (nótese que
todos los movimientos son simultáneos, y que la Palabra se “construye” entre los dos
Hermanos). O sea, la Palabra, que significa "este es el constructor" (ver más adelante), se
"construye" cuando los Maestros intercambian la Palabra Substituta. Es decir, el acto de
intercambiar la Palabra Substituta representa que se está "reconstruyendo a Hiram".
Es interesante notar que, en algunos Old Charges, los Cinco Puntos son llamados “Los
cinco puntos de la arquitectura y también los cinco órdenes de Masonería”. Esto nos
indica también la antigüedad de estos signos: se los encuentra, por ejemplo, en el
Edimburgh Register House, de 1696. Cuando los cinco puntos no pueden realizarse en
forma completa, el Toque se reduce a la garra del Maestro, «la Garra del León», llamada
por algunos “strong grip”, el “agarre fuerte”.
Los Cinco Puntos del Compañerismo simbolizan: “Que mi mano dada a un Hermano sea
prenda segura de fraternidad; que mis pies salvarán peligros y dificultades para unirse
a los de él y formar una columna de defensa y apoyo mutuo; que la postura de mis
pensamientos cotidianos me recordará sus necesidades, y dispondrá mi corazón a aliviar
sus flaquezas; que mi pecho será sagrado repositorio de sus secretos cuando sean
confiados a mi cuidado y que siempre seré para él un brazo firme sobre el cual
sostenerse.”
“Es así como todos los Maestros Masones son elevados desde una muerte figurada para
reunirse con sus antiguos compañeros de trabajo”.
Los Cinco Puntos se corresponden con los cinco vértices de la Estrella Flamígera, de
forma tal que trazar en el aire la Estrella es una forma simbólica de elevar nuevamente el
cuerpo de Hiram. Y también se corresponden con los cinco dedos de la mano, la mano
que, mediante el trabajo, da a luz la Obra.
“Sobre esta base construimos la fraternidad y establecemos nuestras relaciones”.
Se dice que los Cinco Puntos extraen su fuerza de “cinco orígenes”: uno Divino y cuatro
temporales: primero el Gran Arquitecto del Universo, cabeza y piedra del ángulo;
segundo Enoch, que grabó las dos primeras columnas; tercero Noé, constructor del arca;
cuarto Besaleel, artífice del Arca de la Alianza; quinto Hiram, el masón lleno de sabiduría
e inteligencia.
Quizás una de las mejores descripciones de los Cinco Puntos fue dada por la Gran Logia
Unida de Alemania:
1. La muñeca derecha: Así me agarra el Maestro para llamarme de vuelta a la vida.
Amistad y unión hasta la muerte. Ese es el primer punto.
2. Pie a pie: Así corrió el pie del Maestro para mi liberación. Los Maestros siempre están
listos para correr en ayuda de un Hermano. Este es el segundo punto.
3. Rodilla con rodilla: Así aplicó el Maestro todos sus esfuerzos por levantarme cuando
estaba acostado. El Maestro no debe tener miedo de poner una rodilla en el suelo si es
necesario para pedir el perdón de un Hermano condenado. Este es el tercer punto.
4. Pecho con pecho: Así actuó el Maestro, cuando me levanté y me sentí atraído hacia él,
tocado por una franca compasión. El Maestro siempre debe guardar con simpatía el
secreto de su Hermano, como el suyo, en lo más profundo de su pecho. Como dijo James
Hillman: “el corazón que está en mi pecho no es solo mío”. Este es el cuarto punto.
5. Mano izquierda sobre el hombro derecho: así es como la mano del Maestro me apoyó,
todavía aturdido. El Maestro debe siempre impedir la caída de un Hermano. Este es el
quinto punto.
Según V. Guerra, los Cinco Puntos representan la manera de ayudar a un Compañero que,
en la obra, ha caído de un andamio. Esto, que parece algo trivial, sin embargo, en nuestra
opinión merece una profunda reflexión.
Y también merece reflexionarse la opinión del mismo autor acerca de que los Cinco
Puntos implican que los Maestros se agarran mutuamente de la columna vertebral
(bakbonne, relacionar con la Palabra Substituta).
El Gran o Real Signo: dar un golpe preliminar en los muslos, elevar ambos brazos hasta
un punto sobre y un poco delante de la cabeza y luego dejarlos caer sobre los muslos,
dando un golpe sonoro. Se dice que, cuando Salomón vio el cuerpo de Hiram efectuó este
Signo, que culmina con un golpe para marcar la sorpresa y el asombro, y exclamó: ¡Oh,
Señor Dios, mira este Masón Excelente, he aquí el destino de mi amigo! Este signo puede
usarse también como saludo de un Maestro Masón a otro, en cuyo caso se suprime el
primer golpe en los muslos.
Toque de pase: el «toque de pase» (pass grip), se efectúa tomando la mano derecha del
otro Hermano con la propia derecha, y efectuando con el pulgar curvado una clara presión
entre los dedos segundo y tercero de su mano. Por lo tanto, aquí se diferencia el “toque
de pase”, que representa la transición del segundo al tercer grado, de la Garra del Maestro
y del Toque Real del Maestro Masón, que son específicos del tercero. Este toque de pase
pide una Palabra de Pase, que es «Tubalcaín». Cuando se dice que el Compañero “está
en posesión de la Palabra de Pase” (más exactamente, de “Paso”) se está indicando que
se encuentra preparado para recibir la Exaltación al Sublime Grado de Maestro Masón.
Toque Real: cumple el mismo rol que la “Garra”; aquí se muestran ambos signos.
La Garra:
El Toque Real:
La Garra tiende a efectuarse fuera del Templo, cuando “llueve”, mientras que el Toque
Real forma parte de las ceremonias que se realizan en el interior del Templo, a cubierto.
Los antiguos Rituales, sin embargo, mencionaban una excepción: con la Garra debería
tomarse el puño de la espada, cuando esta es empuñada por el Venerable en el Ritual de
Apertura de cualquiera de los grados. Y hay otros Rituales que la adscriben a la Garra una
condición sagrada, como la facultad de comunicar la esencia misma de la maestría,
cuando un nuevo Maestro es exaltado.
Finalmente, advertir cómo el Toque Real tiene cierto parecido con el pictograma
jeroglífico de la letra hebrea yod:
Palabra de Pase: Tubalcaín, “el primer artífice en metales”. “El Ritual de Exaltación a
la Maestría comienza realmente en el instante en que el Candidato pronuncia
“Tubalcaín” por primera vez en el interior del Templo.” “Tubalcaín, equivalente al
Hefaistos de la mitología griega y el Vulcano de los romanos”. También Ptah, el dios de
los artesanos en el antiguo Egipto, era ante todo herrero y fundidor. Y recordemos que la
metalurgia está estrechamente vinculada con el trabajo con la piedra bruta: el noble metal
es una esencia que se extrae de esta última.
Tubalcaín: es el representante de los oficios del fuego, de los forjadores, “padre de todos
los forjadores de cobre y hierro”, y representa a los seres humanos que, en lugar de doblar
la espalda ante una “divinidad” arbitraria e irascible, forjan el destino del hombre a través
de los logros resultantes de su propio trabajo. En efecto, de su equivalente griego
Hefaistos ha dicho Homero que “es el principio de todo Arte que puede transformar el
mundo mediante la Sabiduría”. En algunos Rituales se dice que esta Palabra significa
«posesiones mundanas», o bien posssesio orbis, “en posesión del mundo”, con el sentido
de “Maestro del Mundo” o, retomando la idea de Homero, “aquel que puede transformar
el mundo”. Nosotros creemos que esto tiene un significado alquímico, indicando “en
posesión de la Materia”, es decir, “en posesión de la Materia Primordial”. Además, el
trabajo en la forja abarca los cuatro “elementos” alquímicos, sobre los que Tubalcaín
alcanza la maestría: la tierra, de donde se extraen los metales; el fuego, necesario para
fundirlos; al aire, impulsado por los fuelles que avivan las llamas; y el agua, con la cual
debe enfriarse la obra realizada. También se ha interpretado que, como el Maestro Masón
ahora tiene derecho de tomar asiento en cualquier lugar de las columnas, o de desempeñar
cualquier puesto de Oficial, se encuentra “en posesión del Mundo” por el hecho de que la
Logia simboliza el Universo.
Antiguos Rituales decían que en la Logia “se forjan coronas para la virtud y espadas para
combatir el vicio”; aunque se trata de una expresión arcaica nos indica la importancia que
la metalurgia presenta para el trabajo masónico.
En forma más literal, Tubal es “el que fluye”, que podemos asociar con la fluidez del
metal fundido. Cirlot menciona que el metal fundido es, a su vez, un símbolo de la
conjunción de los opuestos, dado que reúne en sí mismo la solidez del metal y la fluidez
del líquido, en forma similar al mercurio. El mismo nombre Caín se relaciona con la
actividad de forjar, crear, dado que significa “aquel que forjó su propia lanza”. Es
interesante mencionar que “tub”, palabra de origen caldeo, posee algunos significados
válidos en el contexto de este grado: regresar y, sobre todo, hablar, responder.
Mircea Eliade ha estudiado el sentido iniciático de la forja: la idea principal de la
mitología que subyace a esta actividad era la piedra como roca madre y el hierro, el arma
de hierro, como su hijo. La forja se revela así como un “arte obstétrica”.
La ortografía y pronunciación de Tubal-Caín tienen muchas variantes: Thubalkahin,
Thebelkenah, Timbulum, Thimbulum, Tumboncheo, etc. El último y muy extraño
término, Tumboncheo (o Tymboxein), se interpreta como “yo preparo mi sepulcro, yo
hago mi tumba en las entrañas de la Tierra” o “yo estoy bajo la sombra de la muerte”.
En algunos escritos arcaicos la Palabra se descompone para formar otras tres: tubal, thubal
y tebell que, en conjunto, significarían “tierra”. Tebel o tebell sería tierra y kenia obtener
posesión. De allí que “en posesión del mundo” es, en realidad “en posesión de la tierra”,
y aquí el sentido alquímico es transparente. Recordar, también, el “camino de la tierra”,
del que se hablaba en el Aprendiz. Según Pike, esta tierra es la tierra fértil, la tierra
habitable, la tierra en la que puede vivir la humanidad.
Según Saint-Gall el término correcto es Touval Caín (tav, vav, beth, lamed – koph, iod,
nun final), y se relaciona con los dioses o semidioses antiguos, que moraban en las
profundidades de la tierra y regían sobre los metales y el fuego. Tubal-Caín fuit maleator
et faver et cuncta opera et ferri (“Tubal-Caín fue moldeador y ejecutante de todas las
obras en hierro”), el jefe del gremio de los fundidores; según algunos “el primero obrero”.
Aun cuando la Masonería es esencialmente el arte de la piedra, la metalurgia está también
presente en todo su Ritual. En la Iniciación de Aprendiz, el Candidato es despojado de
sus metales, dado que todavía no sabría cómo usarlos en un sentido iniciático; como
Maestro se lo considera un metalurgo como Tubalcaín, un experto en la fundición y el
uso de los metales.
Nathalie Douay, en un excelente trabajo sobre la invención de la escritura, describe en
forma brillante el rol de la materia y el trabajo sobre los metales en la conformación de la
consciencia humana. Sus palabras son muy apropiadas para este grado, por lo que
copiamos algunos párrafos:
“Con toda lógica primero los hombres iniciaron sus búsquedas con la materia, con todas
aquellas que tenían a su disposición. ´Trabajándolas´, amasándolas, mezclándolas,
llegaron a la creación del bronce. El trabajo sobre la materia fue un pre-requisito al
trabajo directo sobre algo interno; la creación de una materia era previa a la creación
sin materia. Sin la creación del bronce el hombre no podría haber inventado la
escritura”.
“Al buscar un material perenne, los seres humanos descubrieron nuevos procedimientos
como la fundición y la soldadura. Gracias a ellos la creación del bronce permite liberar
las formas: el artesano puede darle cualquier forma al fundido en un molde…Estas
operaciones corresponden también a la liberación de formas mentales. La concepción de
nuevos objetos resuena internamente con el acceso a nuevas ideas, a nuevas formas de
ver las cosas”.
“¿Y cómo no se daría un fenómeno de identificación en ese artesano que, aplicado
durante horas y días a sus actividades sagradas, transforma una materia en otra? ¿Cómo
no habría de sentir en él ese proceso de transformación de la materia? ¿Cómo no iba a
provocar todo esto la intuición alquímica de un arte en que las transformaciones sufridas
por la sustancia podrían también darse dentro del sujeto?”
“Con el desarrollo de la metalurgia, estas imágenes se fueron perfeccionando y
amplificando. Si bien es la revolución agrícola la que genera imágenes ligadas al
renacimiento, el manejo de la cerámica y de los metales entregó la necesaria articulación
de las imágenes de transformación e inmortalidad. Con la fundición del bronce vemos
que hasta los elementos más estables como los minerales pueden ser perfeccionados para
transformarse en otra criatura, brillante, resplandeciente y potente. Las nociones mismas
de evolución, de transmutación y de inmortalidad son imágenes que nacieron y se
desarrollaron en base a los progresos tecnológicos del Neolítico que implican
intervenciones humanas que cambian el orden natural en sus aspectos esenciales”. (este
último párrafo es una cita de D. Zuckerbrot)
Palabra Substituta, “la Palabra dicha en la tumba”, que Pike denomina, en hebreo,
“Debar Yehuah”, y a veces llama la “Palabra Vicarial”42: Mahabone, también escrita
como Moabon, Moabone o Mac Benac. Preston la denomina la “palabra empática”,
emphatic Word, entendiendo que la empatía es con el drama vivido por Hiram. Siempre
debe recordarse que se trata de una Palabra Substituta, porque la verdadera Palabra
Sagrada del Maestro Masón está perdida. “La Palabra Sagrada se encuentra grabada en
el centro de la Materia”, expresión que relaciona los significados de Mahabone y
Tubalcaín. Según Pike, esta Palabra debería tener tres sílabas, pero la forma de separarla
en sílabas varía mucho según los distintos idiomas.
Examinaremos primero Moabón, después Mahabone y por último Mac Benac.
Moah (mem-heth): es la médula del hueso, el tuétano, que los hebreos consideraban como
la esencia del ser, y que algunos comparan con el cerebro dentro del cráneo. En la Cábala
se considera que “un gran misterio radica en la médula del hueso”. Para los griegos, el
tuétano estaba asociado con el cerebro y con el semen, y representaba la fertilidad, la
fecundidad, la continuidad de la vida. Algunos lo han llamado “el alquimista interior”.
En el mismo orden de ideas, el hueso en sí mismo ha sido tomado como símbolo del
germen de un nuevo ser. Según J. P. Vernant, en el pensamiento griego “los huesos
blancos representan aquello que el animal o el ser humano tiene de precioso, de no
mortal; los huesos incorruptibles constituyen la arquitectura del cuerpo”.
Moabón o Moabone: el Diccionario masónico del Gran Oriente de Francia, siguiendo a
Ragón, la interpreta por «Hijo de la Muerte», y otros la traducen por “Hijo del Incesto”
o “Hijo de la Putrefacción”. E. Seleson dice que es Beni-Moab o Moab Ben, el hijo del
incesto de Lot con su hija mayor, y del que descendería el pueblo de los moabitas. Más
allá de lo chocantes que puedan resultar estos significados, todos ellos encierran un
sentido alquímico y psicológico profundo.
Moabón se asocia con la expresión «La carne se desprende de los huesos», y siempre
conlleva ideas de putrefacción. «Todo se destruye y se regenera, bajo la acción de los
elementos que hacen evolucionar el misterioso Logos».
42
Esta costumbre de multiplicar los sinónimos puede cansar, pero es típica del esoterismo, pues cada
sinónimo expresa lo mismo que los restantes, pero con alguna pequeña diferencia. La Palabra Substituta
también se ha llamado Nomen Substitutem, y no es menor que allí se refiera al “Nombre”.
En algunas versiones de la Leyenda, uno de los Maestros que levantan el cuerpo de Hiram
dice “hay aún tuétano en este hueso” (marrow in this bone)43, otro agrega: “pero es un
hueso seco”, y un tercero “apesta”. En “The Whole Institutions of free maçons opened
as also their words and signs” (1725), leemos “el tuétano en el hueso, así nuestro secreto
es ocultado”. Por lo tanto, la Palabra ha suscitado interpretaciones contradictorias en lo
referido al “hueso”, respecto de si tiene o no tuétano, símbolo de la vida. Algunas Grandes
Logias de Estados Unidos dicen “fuerza en el tendón y médula en el hueso”, en “The
Three Distict Knocks” (1760) leemos “podrido casi hasta el hueso”.
Se han dado otros significados para Moabón: caballero, vida nueva, silencio perpetuo,
verdadera vida, hijos del silencio, semen del Padre (Reghini), generado por el Padre
(Marconis). Todos ellos, de una u otra forma, pueden asociarse con el simbolismo del
grado. Según Pike, la forma correcta es Muabón, que relaciona con el sánscrito AUM, y
significaría, en este contexto, “la emanación de OM”. Otras veces Pike la interpretó como
“La energía creativa del Padre”, coincidiendo hasta cierto punto con Reghini y Marconis.
C. A. C. opina que Moabon o Moabone se escribiría Moaj Boné (así se pronuncia) con
el significado de cerebro-tuétano-constructor: Moaj Boné מח בונה.
Según la Wikipedia, el término hebreo ( מֹואָ בMôʾāḇ) es de etimología desconocida;
existen varias propuestas, más o menos populares («semilla de un padre»; «desear», etc.)
pero ninguna ampliamente aceptada.
Referimos también lo que afirma Pike, aunque es etimológicamente muy dudoso: si se
invierte Moabón, resulta Nob-aom, donde “Nob” significa brote, retoño, emisión,
producto.
Maha (mem-heth-hé): borrar, sutilizar, desvanecer (¿sublimar?).
Mahabone: según Mackey, en hebreo, el vocablo mah es el pronombre interrogativo,
equivalente al español ¿qué? y la combinación mahhah significa “¡que! ¿es este el…?”.
Bone es una corrupción de una palabra hebrea que significa «constructor» o «arquitecto».
Por lo tanto, Mahabone significaría: “¿Qué, este es el Arquitecto?” Saint-Gall es de la
misma opinión que Mackey, dice que la Palabra tuvo su origen en el Compañerazgo y
que la forma correcta de escribirla es Ma-Haboneh (mem; hé – hé; beth; nun; hé).
Arturo de Hoyos afirma que tanto Pike como Mackey se equivocaron, porque, en el
Zohar, la sílaba Mah es directamente un Nombre Divino, por lo que Mahabone, podría
ser “El Divino Arquitecto”.
La palabra hebrea baná, que significa constructor o arquitecto, es de una gran riqueza,
como se puede advertir en la imagen siguiente:
43
Es decir, la esencia del Ser permanece.
Esta palabra es interesantísima. En un solo vocablo reúne los significados de albañil,
constructor, edificio, etc.
Además, es muy notable que también signifique "Maestro" y "levantar". Porque la idea
es que Hiram está muerto y hay que levantar el cadáver. Es decir, hay que "levantar" al
"Maestro" como si fuera un "edificio" para "restaurarlo". Y esto lo hacen los "albañiles",
que se consideran "hijos" de Hiram.
Tenemos, entonces, todos los significados en una sola palabra.
Otro detalle: elevar un edificio, una Obra, se dice con la misma palabra que "tener un
hijo". Y agreguemos que baná comienza con la letra beth: casa. La segunda letra es nun
= pez y, según Lavagnini, uno de los significados de “Hiram” es “hijo del mar”.
Finalmente, si le agregamos a baná una yod, resulta Binah: inteligencia, entendimiento.
Por lo tanto, se dice que Binah, que es una séfira femenina, la “madre divina”, “construye
(baná) a la yod”, y entonces la yod es el hijo de Binah. Notemos que “Yod” es una de las
Palabras Sagradas del Maestro Secreto, cuarto grado del Rito, de donde el Maestro
“construye” al Maestro Secreto, que es, por lo tanto, su “hijo”. También uno de los Signos
del Maestro, como ya dijimos, aludía a la construcción de la yod.
Otra interpretación posible, complementaria con la anterior, es que Mahabone signifique:
“¿Quién lo construyó?” En plural, preguntar “¿Quiénes son los constructores?” tiene
relación con “¿Quiénes son los asesinos?”, dado que Giblim (constructor) es al mismo
tiempo el genérico de los nombres de los Asesinos (Jubelás, Jubelós y Jubelón44).
Mac Benac: entre las distintas formas en que se ha escrito la Palabra Substituta
encontramos: Machaben, Machbinna, Mochobin, Mokabin, Menamaharabak, MacBenmak, Mac-Ben-Mak, Mahabyn, Maha-Byn, Matchpin. Es frecuente escribirla como
“Mac Benac” o Mach-Ben-Ach, sobre todo en los Rituales franceses, expresando la
última forma su condición trisilábica, lo cual será relevante en el Arco Real. Esta Palabra,
que parece mucho más escocesa que hebrea, a veces se traduce por “pudrición en el
hueso”, “marrow in the bone” o “el arquitecto ha muerto”, expresiones que, según
Mackey, son de autenticidad dudosa. En un Ritual del Rito York leemos que: “La
pronunciaron algunos Hermanos más animados, y significa la muerte del Arquitecto, o
44
Alguna vez Pike, sugirió que los nombres correctos son Jubelo, Jubela y Jubelum, por ser el primero
masculino, el segundo femenino y el tercero neutro, como si los nombres fueran una suerte de tesisantítesis-síntesis.
el Arquitecto está herido”. De la misma forma, Vuillaume la interpreta como “arquitecto
asesinado”.
Según Pike esta Palabra es realmente francesa y refiere al lugar en el que el cuerpo del
Arquitecto fue ocultado. Dividió la palabra en dos palabras hebreas, “Makh-ba”, que
significa cubrir, ocultar, ocultar el lugar; y “Nakah”, golpeado, herido, derribado,
asesinado; de ahí, Makhbenak, sería el lugar de ocultamiento del asesinado; es decir, el
lugar donde se escondió su cuerpo.
Finalmente, algunos la consideran una corrupción del término arameo maqavah, que la
Biblia de los Setenta tradujo como makaboe, y que significa “martillo”, quizás pensando
en el mazo con el que se dio muerte a Hiram.
Mi amigo C. A. C. propone:
מה הבן האלמנה
Ma haBen ha Almanah (pronun. Ma aben Almana): “¿Qué, es este el Hijo de la Viuda?”.
Propone entonces un ternario de Palabras Substitutas:
Ma – Haboné (“Arquitecto”)
Ma – haBen – ha Almanah (“Hijo de la Viuda”)
Ma – haHiram Abif (“Hiram Abif”)
Las tres se hallan muy relacionadas, son coherentes con la gramática hebrea y conforman
un triángulo que debe ser considerado.
Notemos que, según algunos Rituales, en Aprendiz la Palabra Sagrada se da letra por letra
y en Compañero sílaba por sílaba. Solamente en Maestro se puede dar la Palabra
completa, pero solo nos encontramos con una Palabra Substituta. Es una decepción, pero
al mismo tiempo una invitación al esfuerzo. Quizás con Baná y Ma haBen ha Almanah
podamos aplicar una frase de Shakespeare en El Rey Lear, que cito totalmente fuera de
contexto: “Os habéis acercado a la palabra verdadera más de lo que suponíais”.
Esta lista de términos, recogida por Albert Pike, da idea de la multiplicidad de
formas que se han propuesto para la Palabra Substituta
Eureka: en algunos Rituales se asocia esta palabra con este grado.
Eureka (en griego εὕρηκα héurēka, "¡Lo descubrí!"; pretérito perfecto del indicativo de
εὑρίσκω heurískō, ‘descubrir’) es una famosa interjección atribuida al matemático
griego Arquímedes de Siracusa. La historia cuenta que Arquímedes pronunció esta
palabra tras descubrir cómo medir el volumen de un cuerpo irregular. Esto le permitió
resolver el problema que el rey tirano Hierón II le formuló en relación con la pureza en
oro de una corona. Este hallazgo lo realizó al sumergirse en la bañera y ver el agua que
se derramaba; tal fue su alegría que salió corriendo a las calles de Siracusa desnudo
gritando ¡Eureka! (‘¡Lo he descubierto!’). En el grado de Maestro se asocia con el
descubrimiento del cuerpo de Hiram.
El efecto eureka (también conocido como visión o epifanía) se refiere a la experiencia
humana común de comprender de repente un problema o concepto previamente
incomprensible. Se supone que esto sería un signo de haber alcanzado una cierta Maestría.
Expresiones intraducibles: aparecían en algunos Rituales antiguos. Estas son algunas
de ellas, por si algún Hermano descifra su significado:
Oakecharing a Tochology (dado al Maestro de cada Logia)
Istowlawleys (que algunos han interpretado como “el que está sometido a la ley”, según
el Ritual, el nombre que distingue a todos los miembros de la Logia)
Laylah Illallah (“el primer masón”)
Whosly Powu Tigwawtubby (el nombre de la escuadra)
Asphahani y Talagaica (nombres dados al mazo y la paleta)
“El nombre y el mandamiento”: aparece en el Manuscrito Essex. Se dice que “el
nombre significa Fuerza, la respuesta Belleza y el mandamiento Amor”.
Lignum Vitae: “madera de vida”, nombre muy simbólico, los antiguos Rituales
mencionan que los mazos deberían estar hechos con madera de este árbol.
3593: según el Ritual del Marqués de Gages (1763) era “el número de Maestros que había
para supervisar a los obreros y que eran pagados como Maestros”. Este y otros Rituales
lo dan como una antigua Palabra de Pase del grado, en forma de una frase que decía así:
“Jehová, somos 3593 Maestros quienes recibimos este salario”.
Batería: se da siempre la batería de dolor, golpeando nueve veces, por tres veces tres,
con la mano derecha sobre el antebrazo izquierdo. Esto se debe a que toda tenida en el
grado de Maestro recuerda la muerte de Hiram Abif y es, por lo tanto, una Tenida de
Duelo.
“El mazo no penetra lo suficientemente en la piedra, porque los golpes dados son
débiles…” «El Templo se halla enlutado, la sangre mancha sus mármoles, el dolor más
profundo penetra como un puñal en nuestros corazones». «Los Obreros han perdido a su
Maestro, lo buscan conmovidos, no pueden pronunciar la Palabra, buscan la Estrella
Flamígera, pero la Luz del astro se ha eclipsado».
Según algunos Rituales los golpes de la batería se dan: los tres primeros muy rápidos, los
tres siguientes más espaciados y los tres últimos muy lentos, para simbolizar las tres fases
de la vida humana. Otros consideran que el último golpe debería ser el más fuerte de
todos, porque recuerda el golpe de mazo que terminó con la vida de Hiram Abif, si bien,
en tal caso, los golpes deberían ser tres y no nueve. Otros dan tres golpes con las palmas
de las manos sobre los antebrazos cruzados.
Aclamación: ¡Huzzá! ¡Huzzá! ¡Huzzá!
Los Grandes Honores Públicos: se efectúan durante la colocación de las piedras
angulares, los funerales y otras ceremonias cumplidas, en todo o en parte, fuera de una
Logia. Se cruzan los brazos sobre el pecho, el izquierdo sobre el derecho, de forma tal
que las palmas de las manos abiertas toquen ligeramente los hombros. Luego se levantan
las manos hacia un punto sobre y un poco delante de la cabeza, tocándose las palmas entre
sí, y se las deja caer enseguida sobre los muslos, en forma similar al Signo Real. Esto se
hace tres veces, y como en cada oportunidad se realizan tres golpes (en el pecho, en las
palmas y en los muslos), se tienen en total nueve golpes. Por eso se dice que los Honores
son conferidos por “tres veces tres”. En los funerales, cumplidos los Honores se agrega
«consummatum est».
Los Grandes Honores Privados: tienen lugar en cuatro ocasiones: cuando se consagra
un nuevo Templo, cuando se constituye una nueva Logia, cuando se instala un nuevo
Maestro, o cuando la Logia es visitada por el Gran Maestro o su Diputado.
La naturaleza de los Grandes Honores Privados varía según los autores, pero en general
se los considera conformados por la bóveda de acero, con dos avenidas conformadas por
Hermanos provistos de espadas y estrellas, y el mazo batiente. En cualquier caso se trata
de un Rito de Pasaje: por ejemplo, cuando se recibe al Gran Maestro, se considera que
este ingresa a la bóveda como un Maestro Masón más, y emerge como un Gran Maestro.
Marcha: la marcha comienza con el Orden de Aprendiz, sigue con los tres pasos del
primer grado, se efectúa el Signo Penal de Aprendiz, luego el Orden de Compañero, los
dos pasos adicionales del segundo grado y el Signo Penal del mismo. Colocado entonces
al Orden de Maestro, comienza el “tercer tiempo de la marcha”: se adelanta el pie derecho
hacia el Sud-Este, levantándolo y describiendo un semicírculo como para franquear un
obstáculo, avanzando alrededor de un metro hacia el lado derecho. Afirmar y unir a él el
pie izquierdo formando escuadra. Levantar el pie izquierdo cruzándolo con la pierna
derecha a la altura de la pantorrilla, y adelantarlo hacia el lado izquierdo, uniendo después
en escuadra el pie derecho. El movimiento se efectúa una tercera vez, ahora comenzando
con el pie derecho. Al finalizar, se unen los pies de forma tal que el obstáculo ha quedado
a la espalda, se hacen el Signo Penal y el Signo de Horror, en alguna de sus formas.
Cumplidos los tres pasos, se da un paso más, partiendo del pie izquierdo. Al terminar el
último paso, conserva los pies en escuadra y se pone al Orden. Estos cuatro últimos pasos
son los “cuatro pasos audaces”. La marcha completa consta, entonces, de nueve pasos, y
finaliza “un poquito antes del compás”, porque, figurativamente, el Maestro marcha sobre
el ataúd de Hiram, en uno de cuyos extremos hay una escuadra y en el otro un compás.
Así, se representa que un Maestro siempre se encontrará “entre la escuadra y el compás”.
La marcha del Maestro, aquí en ocho pasos
De derecha a izquierda, los pasos principales de las marchas de Aprendiz,
Compañero y Maestro
Se dice que: “mientras que los pasos de Aprendiz y Compañero se realizan a ras del
suelo, los del Maestro, al hacerlos por encima del cuerpo de Hiram, describen una curva,
la misma que se traza con un compás: es pues el paso de la escuadra al compás, del
dominio de lo tangible al de las ideas”. Nótese que, como en la Iniciación la escuadra se
coloca a la cabecera del ataúd, y el compás a los pies, los pasos específicos del Maestro
comienzan en la escuadra y terminan en el compás, es decir, el Candidato, al pasar sobre
el cuerpo de Hiram, recorre toda la Masonería Simbólica, de Aprendiz a Maestro.
P.: ¿Por qué los pasos del Maestro se dan elevando tanto los pies sobre el piso?
R.: Para testimoniar la continuidad del camino masónico en la exploración profunda de
las tres dimensiones: la línea, el plano y el volumen. La marcha del Aprendiz es una línea
recta, la del Compañero se aparta de la misma y forma un plano, la del Maestro contempla
la totalidad del espacio. “Con el arte de transformar los planos en volúmenes el Maestro
Masón comienza a reinar sobre la materia, en cuyo corazón se oculta el espíritu”. Más
radicalmente, algunos hablan de la “mutación” del plano en volumen, que conduce a las
eternas formas de la vida, inscriptas en el Universo, a manifestarse por la vía de un
armómico crecimiento.
El Maestro, además, está en condiciones de acercarse a ambos lados, tanto a Jakin como
a Boaz, pero siempre retoma la vía media.
Notar también que la marcha del Maestro lo hace atravesar la muerte; no lo deja, estéril
y estático, atrapado en ella.
De los tres pasos que el Maestro da figuradamente sobre un ataúd, se ha dicho también
que el primero significa la decisión de buscar la Sabiduría, el segundo el coraje necesario
para transitar el largo camino de su búsqueda, y el tercero el esperado fruto del trabajo,
es decir, la Sapientia.
Algunos dicen que los tres pasos dados sobre el ataúd corresponden a los tres golpes
recibidos por Hiram cuando fue asesinado.
Como hemos explicado en el Aprendiz, no debe confundirse la marcha propiamente dicha
con el “paso regular” (el “primer paso regular” para el Aprendiz y así sucesivamente),
que es la posición que se adopta en un instante determinado de la Iniciación, y que
representa el primer paso, es decir, el ingreso, en ese grado. Para cada uno de los tres
grados este primer paso debería implicar una posición diferente de los pies:
Cuando alguien es exaltado a Maestro, da los tres pasos regulares, uno a continuación del
otro, por primera vez.
Agreguemos que, cuando ingresa al Templo por primera vez, el Compañero que aspita a
Maestro lo hace caminando de espaldas, con el rostro hacia Occidente.
“Y estos serán los signos de los Maestros Masones a través de todo el Universo, hasta
que el tiempo o las circunstancias restituyan los genuinos.”
“Envuelto en un manto”: se dice que todo Maestro Masón está “envuelto en un manto”.
De hecho, la forma más rigurosa de realizar las tenidas es con todos los Maestros
cubiertos por una túnica o manto negro. Este “manto” tiene distintos significados, ya que
puede representar: a) el mundo fenoménico que envuelve como un manto el mundo de
los noúmenos o realidades esenciales; b) la máscara que aísla al Maestro de dicho mundo
fenoménico; c) la noche, la Obscuridad Visible en la que el Maestro se envuelve; d)
salvando su color negro, la mortaja que envuelve un cadáver, entre otros simbolismos.
Edad: siete años y más. Es decir, el tiempo que simbólicamente llevó la construcción del
Templo del Rey Salomón. Por eso, a veces se dice que la edad de Aprendices y
Compañeros, en conjunto, es “bajo siete”.
Prerrogativas: el Maestro Masón posee la plenitud de los derechos y deberes masónicos;
puede ser elegido para todos los cargos de la Logia y tiene voz y voto en todos los debates.
Examen de Reconocimiento:
45
•
P.: ¿Eres Maestro Masón?
•
R.: Conozco la acacia45.
O bien, “Conozco la acacia con todos sus secretos”.
•
P.: ¿Qué anuncia la acacia?
•
R.: Una sepultura.
•
P.: ¿Qué anuncia la sepultura?
•
R.: El renacimiento.
•
P.: ¿Qué anuncia el renacimiento?
•
R.: El acto de renacer a sí mismo.
•
P.: ¿Qué herramientas gestaron tu renacimiento?
•
R.: Los Cinco Puntos del Compañerismo y la Palabra Substituta.
•
P.: ¿Cuáles son tus conocimientos en Masonería?
•
R.: He visto la B y la J, y después he sido exaltado como Maestro Masón.
•
P.: ¿Qué significa esto?
•
R.: Que por los Cinco Puntos y la Palabra Substituta se efectúa la transformación,
la transmutación, del Compañero en Maestro.
•
P.: ¿Con qué instrumentos de arquitectura quieres ser probado?
•
R.: Con la escuadra y el compás.
•
P.: El Aprendiz no se probaba con ningún instrumento; el Compañero con la
escuadra; y ahora el Maestro con la escuadra y el compás, ¿por qué?
•
R.: Porque cuanto más elevado sea el grado, más completa debe ser la prueba.
•
P.: ¿Cómo era la joya que llevaba Hiram?
•
R.: Era una medalla triangular de oro, en la que estaba grabado un doble triángulo
encerrado en un círculo, y en su centro el Tetragrama.
•
P.: ¿De dónde vienes?
•
R.: Del Occidente, donde he estado en busca de los genuinos secretos de un
Maestro Masón.
•
P.: ¿Por qué en Occidente?
•
R.: Porque se me había dicho que, en la confluencia de los dos mares, junto a las
Columnas de Hércules, debajo de un muro muy antiguo, está guardado en secreto
el tesoro de los Hijos de la Viuda.
•
P.: ¿Por qué tales secretos llegaron a perderse?
•
R.: Por la muerte prematura de nuestro Gran Maestro Hiram Abif.
•
P.: ¿Los has encontrado?
•
R.: No, pero en substitución de ellos me dieron ciertos signos por los que serán
reconocidos todos los Maestros Masones del Universo, hasta que el tiempo o las
circunstancias nos devuelvan los genuinos.
•
P.: ¿Cómo fuiste Iniciado en los Secretos Substituidos de un Maestro Masón?
•
R.: Viviendo en mí mismo el Terror, el Dolor y la Simpatía causados por la muerte
de Hiram Abif.
•
P.: ¿De qué forma se te confirieron los Secretos Substituidos?
•
R.: Bajo los Cinco Puntos de la Fraternidad.
•
P.: ¿Dónde se revelará lo que somos?
•
R.: En las Palabras.
•
P.: ¿Qué debe hacer quien quiera convertirse en Maestro?
•
R.: Debe conocer cabalmente el Oficio.
“Entonces, realizaremos los Ritos que cada uno de nosotros, en este momento, debe
cumplir interiormente.”
La poesía del Maestro Masón (de los Old Charges):
“Yo soy ya un masón recibido,
he visto a By a J,
he sido juramentado Compañero muy raro,
y conozco la Piedra, el Diamante y la Escuadra,
conozco perfectamente la parte de Maestro,
como podrá decir cualquier honrado Maughbin”.
Nota: el diamante fue calificado de “piedra de la reconciliación” porque se creía que
podía generar la reconciliación entre los esposos. Podemos aplicarlo a la solución de
desavenencias para el logro de la fraternidad. Y será un símbolo importante en uno de los
Altos Grados, el Príncipe de Jerusalén.
III. DISCIPLINAS SUGERIDAS
Principalmente, la reflexión y meditación intensa sobre la Leyenda de Hiram. Como
complemento, la lectura y discusión sobre el Fedón, de Platón, que trata sobre la
inmortalidad46.
Para la meditación del Maestro Masón hay un cuadro especialmente significativo: la
“Adoración de los Pastores”, de Ghirlandaio (siglo XV). La temática religiosa del cuadro
por supuesto no nos interesa, pero es notable que la cuna donde debería descansar el niño
Jesús en el cuadro es…un sarcófago. Para meditarlo largamente.
El Maestro debe ser experto en todos los signos, toques y Palabras de los tres Grados
Simbólicos; por lo tanto, debe practicarlos hasta alcanzar la Maestría en los mismos, lo
cual significa tres cosas: a) su perfecta ejecución; b) la comprensión de su significado; c)
su interiorización, el hacerlos “carne de su carne y sangre de su sangre”. Creo que aquí,
en lo relativo a vivir el simbolismo profundamente en el interior, puede aplicarse un
pensamiento del Dante: “Quien ha de pintar una figura, si no puede convertirse en ella
no puede dibujarla”. En palabras de A. Moreno Moreno: “el masón identificado con su
rito, más que adquirir un mero conocimiento teórico, lo desarrolla y madura durante
toda su vida”.
Vale destacar que los signos de los tres grados se efectúan según un esquema
“descendente”: mano-garganta; mano-corazón y mano-vientre, pero en todos los casos
tocan centros vitales del cuerpo humano. Como estos signos están hechos según “la
escuadra, el nivel y la perpendicular” trazan una cierta geometría del espacio, dada por
las líneas y figuras que se conforman al realizar tales signos.
46
Se considera que la lectura profunda y comprensiva de un texto tal como un Diálogo de Platón es
verdaderamente un acto iniciático.
IV. RITUAL
La acacia y la espiga de trigo: el Maestro y el Compañero
RITUAL DE APERTURA
El Ritual de Apertura y Clausura que vamos a presentar no corresponde a un único Rito,
sino que es una refundición de numerosos Rituales que hemos estudiado, de los Ritos
Escocés Antiguo y Aceptado, Escocés Rectificado, Francés, York, Memphis y Mizraim.
El Ritual, en la forma en que lo presentamos, es demasiado largo y complejo para llevarlo
a cabo regularmente en un Templo masónico real. Nuestra intención no ha sido generar
un Ritual que reemplace a los ya existentes, sino reunir en una sola ceremonia el
simbolismo que se encuentra disperso en los distintos Ritos.
Lo que presentamos, por lo tanto, debe ser considerado como un conjunto simbólico y no
como un Ritual para ser practicado en forma efectiva.
En este modelo, asumimos que se trabaja con siete Oficiales: Muy Respetable Maestro,
Primer Vigilante, Segundo Vigilante, Secretario, Orador, Primer Experto (que también
cumple el rol de Maestro de Ceremonias) y Guardatemplo Interno, más el Guardatemplo
Externo que, según la tradición, no se incluye en el número de los siete.
El Ritual de Apertura y Clausura, en el grado de Maestro, presenta similitudes y
diferencias con los de Aprendiz y Compañero.
Las similitudes refieren al esquema de ingreso de los miembros, la “comunicación
triangulada” entre el Maestro y los Vigilantes, etc. Las diferencias, además del cambio en
los signos, Palabras, toques, baterías, etc.; conciernen a todo lo referido a la muerte de
Hiram, la pérdida de la Palabra y la obtención de los Secretos Substituidos.
En general, la mayoría de los Rituales prescriben trabajar de mediodía a medianoche, al
igual que en los grados de Aprendiz y Compañero.
Sin embargo, desde nuestro punto de vista, lo correcto es trabajar de medianoche a
mediodía; o, aún mejor, de medianoche hasta el amanecer. Se trata de recordar que, en
este grado, las tenidas son de luto, que los Secretos Verdaderos se han perdido y que
Hiram ha muerto.
Optaremos por un punto intermedio entre estas propuestas, y presentaremos un Ritual en
el que se trabaja de medianoche a mediodía.
Según los distintos Ritos, la forma de proceder en la Apertura es diferente.
En algunos Ritos (por ejemplo, el Escocés Antiguo y Aceptado), la Cámara de Maestro
se abre en forma independiente de todas las demás.
Por el contrario, en el Rito York y en algunas variantes del Francés, la Logia siempre se
abre en los tres grados: primero se efectúa la Apertura del Aprendiz, se suspenden los
trabajos en el primer grado, se abren en Compañero, se suspenden, se abren en Maestro;
y se procede a la inversa en la Clausura (cerrando un grado y reanudando los trabajos en
el inmediatamente inferior).
Nosotros hemos optado por la modalidad escocesa, si bien reconocemos que la otra
metodología contribuye a «unificar» todo el trabajo de la Logia.
Al igual que en los grados anteriores, el Ritual de Apertura, en la forma en que lo
presentamos, representa en cierta forma una Obra en paulatina construcción y se compone
de siete actos simbólicos, conocidos como las siete “formas místicas”.
1. La construcción del Templo.
Implica básicamente el ingreso de los Hermanos al Templo, efectuado de tal forma que
quede delimitado un espacio sagrado.
El pasaje a través de las Cámaras Exteriores implica un sistema de purificación, en el que
los asistentes abandonan progresivamente el mundo profano y se introducen en el
masónico.
Después de colocarse, en silencio y con reverencia, sus decoraciones masónicas, todos
firman el Libro de Presencia.
El Guardatemplo Externo da nueve golpes sobre la puerta, según la batería del grado, el
Interno responde de la misma forma, y a continuación abre la puerta.
•
Cada miembro da el Toque de Pase y la Palabra de Pase (al oído) al Guardatemplo
Externo, se coloca al Orden de Aprendiz, cruza el umbral y, caminando en ángulos
rectos, se coloca entre columnas.
•
Luego avanza por la marcha completa del grado, es decir, da los tres pasos de
Aprendiz, se coloca al Orden de Compañero, da los dos pasos adicionales, toma
el Orden de Maestro y da los tres pasos de este grado, más el noveno paso final.
Finalmente, saluda al Oriente efectuando el Signo Penal y el Signo de Horror, en
ese orden.
•
Seguidamente, retrocede tres pasos y se dirige hacia el lugar que le corresponde.
•
En este grado no se escuadran las esquinas, sino que los Maestros se dirigen a su
lugar describiendo aproximadamente un círculo en el Templo (el Maestro ha
colocado el compás por sobre la escuadra).
•
Primero ingresan los Maestros y luego los Past Masters.
•
Los Visitantes, deban recibir o no Honores simbólicos, esperarán hasta el
momento adecuado en la Tenida.
•
Esta ceremonia de ingreso se conoce como la «marcha ritual de entrada».
•
Después de que el último miembro ha entrado, se produce el ingreso de los
Oficiales, con un Ritual similar al de los miembros, sólo que el Experto saca su
espada y la mantiene en alto (previamente, antes del ingreso de cada Oficial, da
un golpe en el suelo con su bastón).
•
Los Oficiales ingresan en este orden: Orador, Secretario, Segundo Vigilante,
Primer Vigilante.
•
Los Oficiales siempre deben moverse en el sentido solar.
•
Con esta ceremonia, «se marcan los límites de la Cámara del Medio».
•
El Experto enciende el candelabro de tres luces que se encuentra sobre la mesa
del Maestro, se dirige hacia la puerta, llevando el candelabro encendido, anuncia
que «El Muy Respetable Maestro va a ingresar al Templo, llevando su mazo, su
espada y su joya», todos se ponen de pie y al Orden y el Guardatemplo abre la
puerta.
•
El Muy Respetable Maestro ingresa al Templo, precedido por el Experto, asciende
las gradas del Oriente y da frente a los Hermanos.
•
El Maestro se coloca al Orden con su mazo, corta el signo, y todos responden con
el Signo Penal. El Experto devuelve el candelabro triple a la mesa del Maestro.
Este último extiende su espada sobre la mesa.
2. Cubrir el Templo.
•
El MRM da un golpe, que repiten sucesivamente los VV
•
MRM: Muy Venerable Maestro Primer Vigilante, ¿cuál es tu edad?
•
1° V(al Orden de Compañero): Tengo la edad del Compañero.
•
MRM: ¿Puedes ir más lejos?
•
1° V: Lo que soy se revelará en las Palabras.
•
MRM: ¿Eres Maestro Masón?
•
1° V(corta el Orden de Compañero y se coloca al de Maestro): La acacia me es
conocida.
•
MRM: ¿Qué vistes en tu Exaltación al Sublime Tercer Grado?
•
1° V: El cuerpo de nuestro Respetable Gran Maestro Hiram Abif.
•
MRM: ¿Cuál es el primer deber de un Vigilante en la Cámara del Medio?
•
1° V: Asegurarse que el Templo esté debidamente cubierto, los profanos
alejados, Aprendices y Compañeros en sus Talleres, las avenidas guardadas y el
cuerpo del Gran Maestro descansando bajo la sombra de la acacia.
•
MRM: ¡Que este deber sea cumplido! (da !)
•
El Primer Vigilante efectúa el Signo Penal del grado de Maestro y transmite la
orden al Guardatemplo Interno. Este último abre la puerta, enfrenta al
Guardatemplo Externo y eleva su espada, consultando con ese signo si todo está
en orden en el exterior de la Cámara del Medio. El Externo responde de la misma
forma; el Interno cierra la puerta con llave, depone esta última sobre el Altar del
Primer Vigilante y le dice que todo está a cubierto exteriormente.
•
1° V(al Orden): Muy Respetable Maestro, el exterior de la Cámara del Medio
está debidamente cubierto.
•
(La ceremonia de cerrar la puerta con llave no es una formalidad, sino que tiene
un profundo simbolismo iniciático. Según el Rito Francés, el Guardatemplo “pone
los cerrojos” sobre la puerta. Por otra parte, el Guardatemplo Interno “debe tener
su espada dispuesta durante todo el tiempo de la Tenida”).
•
MRM: Muy Venerable Maestro Segundo Vigilante, ¿cuál es el segundo
deber de un Vigilante en la Cámara del Medio?
•
2° V (al Orden): Asegurarse que todos los presentes poseen el grado de Maestro
Masón.
•
MVM: ¡Que este deber sea cumplido! (da !, y el 2° V efectúa el Signo
Penal)
•
Todos se colocan con la espada en la mano izquierda, la punta hacia abajo («hacia
la tierra»), los pies en escuadra, y dan frente al Oriente. Los VV descienden de
sus estaciones, se cruzan en Occidente (saludándose ritualmente) a la altura de las
dos Columnas, y se ubican en la base de sus columnas respectivas. Colocan su
mazo en la posición del Orden de Maestro, y las recorren lentamente («uno en
Dextrórsum y el otro en Sinistrórsum»). Cuando pasan frente a un Hermano, este
efectúa el Signo de Orden, y permanece de pie.
•
Esta ceremonia se conoce como el acto de «poner orden en las columnas».
•
Cuando se encuentran a la altura del Altar de los Juramentos los Vigilantes
enfrentan el Este y saludan al Maestro haciendo el Signo con sus mazos. El
Maestro les devuelve el saludo en la misma forma.
•
Luego se colocan frente a frente, se saludan ritualmente, y describiendo un círculo
en el Templo regresan a sus sitiales.
•
Esta ceremonia que los Vigilantes efectúan se considera una nueva
«circumambulación» del Templo, y los signos («escuadras») que cambian entre
sí, una forma de fortalecer la delimitación del espacio sagrado.
•
Finalmente, los Vigilantes informan al Maestro que la Cámara del Medio está
debidamente cubierta.
•
El Venerable responde con un golpe de mazo, y todos efectúan el Signo Penal y
el Signo de Horror. El Maestro hace el retejo en el Oriente. Recién cuando este
culmina todos pueden sentarse. Durante este Ritual, el Guardatemplo y el Experto
han permanecido de pie con la espada desenvainada, su extremo hacia arriba.
•
MRM: Muy Venerable Maestro Segundo Vigilante, ¿cuántos Oficiales hay
en la Cámara del Medio?
•
2° V: Siete; tres principales y cuatro auxiliares. Los principales son el Muy
Respetable Maestro y los dos Vigilantes; los auxiliares el Orador, el Secretario,
el Experto y el Guardatemplo Interno. A ellos se agrega el Guardatemplo Externo
quien, armado de una espada desnuda, impide la entrada de los profanos,
mantiene alejados espías y cobardes, conserva en su círculo a los Aprendices y a
los Compañeros, y se asegura que los Candidatos al tercer grado estén
debidamente preparados.
•
MRM: Venerable Maestro Guardatemplo Interno, ¿cuál es tu deber en la
Cámara del Medio?
•
G TI: Junto al lado interior de la puerta del Templo, admitir a los masones
probados, recibir a los Candidatos en la forma debida y proteger la llave de la
Logia.
•
MRM: Venerable Maestro Experto, ¿cuál es tu sitio en la Cámara del
Medio?
•
ME: En el Este, el Oeste, el Norte y el Sur, para marcar la armonía de las
ceremonias, trazar el Cuadro, rodear la Logia y verificar que los Ritos se cumplan
con precisión y exactitud.
•
MRM: ¿Cuál es el deber del Venerable Maestro Secretario?
•
MS: Sentado en el Norte del Oriente, hacia la derecha del Muy Respetable
Maestro, debo burilar las planchas de cada Tenida, guardar la memoria de la
Logia y ser un fiel custodio de sus archivos y conservador de sus Ritos.
•
MRM: ¿Dónde se ubica el Venerable Maestro Orador?
•
MO: En el Sur del Oriente, hacia la izquierda del Muy Respetable Maestro,
para ser el portavoz del pueblo masónico y sostener la rectitud del Verbo
pronunciado en esta Logia.
•
MRM: ¿Cuál es la posición del Segundo Vigilante en la Cámara del
Medio?
•
2° V(sosteniendo la plomada, a la altura de su cuello, con la mano izquierda):
En el centro de la columna del Sur, como recuerdo de aquel cuyas Obras fueron
la imagen del arquetipo de la Belleza.
•
MRM: Venerable Maestro Primer Vigilante, ¿cuál es tu puesto en la
Cámara del Medio?
•
1° V(sosteniendo el nivel): Al Occidente, cerca del ángulo del Septentrión, al
pie de la columna Boaz, como símbolo de la Fortaleza del Rey de Tiro, que
sostuvo la elevación del Templo.
•
MRM: (sosteniendo la escuadra, siempre a la altura del cuello) ¿Dónde
toma asiento el Muy Respetable Maestro en la Cámara del Medio?
•
1° V: Sobre el eje del Templo, en el Oriente, de donde vino la Sabiduría, que
nuestras Leyendas personifican en el Rey Salomón.
•
(Siempre que un Oficial es interrogado permanece de pie y al Orden, y efectúa el
Signo Penal cuando el diálogo termina).
•
El Maestro da nueve golpes y los diálogos continúan.
3. Iluminar el Templo.
Ya todo está en seguridad y nada puede profanar el Templo. Ahora debemos iluminarlo.
•
MRM: Muy Venerable Maestro Segundo Vigilante, ¿qué fue lo que
pedimos en nuestro primer ingreso al Templo?
•
2° V: ¡La Luz, Muy Respetable Maestro!
•
MRM: ¿Y qué pedimos en la Cámara del Medio?
•
1° V: ¡La Luz, Muy Respetable Maestro!
•
MRM: La Luz del Maestro es la Obscuridad Visible, es la Forma
incipiente, es el Logos por nacer.
•
El Maestro enciende las tres estrellas del Oriente, a continuación, el Primer
Vigilante hace lo propio con las de Occidente y finalmente el Segundo Vigilante
con las del Sur.
•
En este grado no se utiliza el Fuego del Oriente, porque el mismo está
temporalmente extinto por la muerte de Hiram.
•
Las palabras que cada Oficial pronuncia al encender su antorcha las consignamos
a continuación:
•
El Maestro enciende sus estrellas y dice: «Triplícate Luz Misteriosa, Visible
Obscuridad, Símbolo del Uno».
•
El 1° Vigilante hace lo propio y dice: «Multiplícate por dos veces tres, Obscuridad
Visible, Logos por nacer».
•
El 2° Vigilante enciende sus estrellas y culmina: «Multiplícate por tres veces tres,
Luz Obscura, Sombra Luminosa».
•
El Maestro sintetiza el rito agregando: «Que esta verdadera Luz que emana de
nueve luminarias diferentes manifieste en esta Cámara el Logos, el Verbo, la
Palabra Perdida, objeto de nuestra búsqueda».
4. Apertura de los Libros.
•
El Secretario toma la regla de 24 pulgadas y se dirige al Altar de los Juramentos,
permaneciendo de pie, con el rostro hacia el Sur y la regla sostenida por sus dos
manos.
•
El Orador hace lo propio, con el rostro hacia Oriente, efectúa el Signo Penal, abre
el Libro y coloca sobre él la escuadra y el compás, en la posición correspondiente
al grado de Maestro; luego repite el Signo Penal.
•
Mientras tanto, el Secretario inclina la regla hacia el Altar.
•
El Experto da un golpe en el suelo, con su bastón.
•
El Maestro coloca su mazo sobre el punto de Maestro, en el que se ubica la mano
para el Orden.
•
Todos están de pie y al Orden; el Secretario prosigue teniendo la regla.
•
El Orador proclama: «El Shaddai, Principio del Universo, viviente en todos los
puntos de esta Logia, que seamos dignos del título de constructores, Al-Gabil».
•
Todos efectúan el Signo Penal y dicen en alta voz: ¡Mohabón!
5. Los Signos Substituidos
•
El MRM da un golpe, que repiten sucesivamente los VV
•
MRM: Muy Venerable Maestro Segundo Vigilante, ¿de dónde vienes?
•
2° V: Del Oriente.
•
MRM: Muy Venerable Maestro Primer Vigilante ¿a dónde diriges tus
pasos?
•
1° V: Al Occidente.
•
MRM: ¿Por qué abandonas el Oriente y te diriges al Occidente?
•
1° V: Para buscar lo que se ha perdido, y que esperamos encontrar por medio
de vuestras instrucciones y de nuestros propios esfuerzos.
•
MRM: ¿Qué es lo que se ha perdido?
•
1° V: Los secretos genuinos del Maestro Masón.
•
MRM: ¿Cómo llegaron a perderse?
•
2° V: Por la muerte prematura de nuestro Gran Maestro Hiram Abif.
•
MRM: ¿Dónde esperamos encontrarlos?
•
1° V: En el Centro.
•
MRM: ¿ Qué es el Centro?
•
2° V: Un punto dentro de un círculo, del que equidistan todos los puntos de la
circunferencia.
•
MRM: Muy Venerable Maestro Primer Vigilante, ¿por qué esperas
encontrarlos en el Centro?
•
1° V: Porque es el punto desde el cual un Maestro Masón no puede errar.
•
MRM: Entonces, todos nuestros trabajos estarán dirigidos a reparar
aquella pérdida, y quiera la vida misma secundar nuestros esfuerzos.
•
Todos: ¡Que así sea!
6. La posición de las columnas.
•
Este acto va a indicar que la Logia está a punto de ser abierta.
•
El Secretario y el Experto (o el Maestro de Ceremonias) forman una escuadra con
la espada y la regla. El Maestro da la batería sobre una piedra triangular, los
Vigilantes la repiten y luego eleva la espada con la mano izquierda y el mazo con
la derecha.
•
MRM: Por la manifestación del Aquel Cuyo Nombre No Se Pronuncia, en
el nombre de la Masonería Universal, declaro abiertos los trabajos de la
Respetable Logia…. (todos efectúan el Signo Penal) sobre el Centro (recuperan
la posición de Orden), para el Sublime Grado de Maestro, culminación de la
Masonería Simbólica, con el propósito de recuperar los Secretos Verdaderos de
un Maestro Masón
•
El Maestro baja rápidamente la espada y el mazo, cruzándolos en ángulo recto
sobre su mesa. El Secretario y el Experto rompen la escuadra.
•
Con suma reverencia, se efectúan todos los signos del grado
•
A mí, por el signo (se efectúa), por la batería (se da), por la aclamación (se da en
voz muy baja): ¡Huzzá, Huzzá, Huzzá! ¡Libertad, igualdad, fraternidad!
•
(En cada aclamación, todos dan el Signo de Aprobación, de forma tal que lo
efectúan seis veces, pero sin golpear sobre la pierna. Luego el Maestro da un golpe
de mazo y se hace el Signo por séptima vez, dando los Hermanos el golpe
correspondiente.
•
(Finalmente, el Venerable une sus manos por sobre su cabeza, formando un
triángulo)
•
1° V: (eleva su columnita): Los trabajos del grado de Maestro cobran nueva
fuerza y vigor.
•
2° V: (vuelca su columnita): Que nuestros trabajos, abiertos en Orden, se
desarrollen en Paz y concluyan en Armonía. Luego coloca las herramientas del
grado a la vista de todos.
•
O: Que las palabras pronunciadas en este lugar lleven los acentos de la Verdad.
Que ellas iluminen a los masones, para hacer de nosotros hombres libres e
iguales.
7. Trazado del Cuadro.
•
Ceremonialmente, el Experto desenrolla («despliega») el Cuadro. Como primer
paso, da nueve ligeros golpes con el puño de la espada sobre el reverso del mismo,
luego lo abre y dice: “Los trabajos del día adquieren nueva fuerza y vigor en el
arriba y en el abajo. ¡Que la armonía, la unión y la concordia sean siempre el
triple cemento de nuestras obras!”. Finalmente, saluda al Maestro inclinando
ligeramente la cabeza y regresa a su puesto.
•
Sec: La Logia queda reunida, sobre el nivel.
•
Exp: Los trabajos del día están ahora en orden.
•
El GTI da ! sobre la puerta, que responde el Externo en igual forma. El
Maestro da un golpe, que repiten los Vigilantes, todos se sientan y comienza la
tenida.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------Notas:
Existen numerosas modificaciones que pueden efectuarse al presente Ritual. Por ejemplo,
cuando el Maestro le pregunta al Segundo Vigilante si es un Maestro Masón, otras
respuestas posibles, además de la indicada, son:
•
He visto la columna rota, y he visto que “sigue en pie”.
•
Conozco perfectamente el Delta y sus propiedades.
•
He descendido al Inframundo, y he regresado indemne.
•
He pasado de la escuadra al compás.
•
El cuerpo de Hiram es la Logia.
•
En la Tumba de Hiram encontré el recuerdo de todas las Tradiciones perdidas.
•
Recibo mi salario en la Cámara del Medio.
•
Fui Iniciado como Aprendiz, Adelantado como Compañero y finalmente Exaltado
al Sublime Grado de Maestro Masón.
•
He perdido la Palabra, y hallado una Palabra Substituta.
•
He visto la B y la J, y después he sido exaltado como Maestro Masón.
•
Poseo la asistencia de la escuadra y del compás, y el beneficio de una Palabra de
Pase.
•
Habiendo atravesado las Puertas de la Muerte, conozco la acacia47.
Una relación con la mitología:
En los mitos sumerios, Gilgamesh, “el hombre de la alegría y el dolor”, viajaba de Oriente
hacia Occidente buscando el secreto de la inmortalidad.
En palabras de Sir George Trevelyan: “Todo gran mito, todo gran cuento de hadas, todo
gran drama y todo poema épico está relacionado con el símbolo del héroe que subyace
en toda experiencia iniciática. Al interpretar el guión, tenemos que comprender que todo
el planteamiento representa nuestra personalidad y los personajes son un reflejo de sus
diversos aspectos”.
47
O bien, “la acacia me es conocida con todos sus secretos”.
TRABAJOS REGULARES DEL GRADO
Siguiendo con un esquema septenario, los trabajos a realizarse en una tenida están
comprendidos dentro de las siete categorías siguientes:
1. Lectura y discusión del Acta de la sesión anterior.
•
La lectura, discusión y aprobación o modificación del Acta de la sesión anterior
(el «Trazado Arquitectónico») debe entenderse como un ejercicio iniciático, y no
como una mera formalidad administrativa. Todos los actos (lectura del acta,
discusión, aprobación, etc.), van precedidos de un golpe de mazo.
•
El Acta, cuya lectura efectúa el Secretario de pie y al Orden, debe redactarse de
acuerdo al lenguaje simbólico del grado, a saber:
•
«ALGDADU En el Nombre de Aquel Cuyo Nombre No Se
Pronuncia, a todos los masones esparcidos por la superficie de la Tierra,
SFU». «¡Hermanos! No olvidemos jamás que nos reunimos para el
Trabajo, y que el Trabajo es, en sí mismo, una forma de Iniciación». «Al Oriente
de …, en el …. día del … mes masónico del año de la Verdadera Luz …, --------------- Era Vulgar, la Respetable Logia Simbólica …N°…, regularmente
constituida y convocada en sesión (ordinaria, extraordinaria, Magna o blanca), en
el punto geométrico sólo conocido por los Hijos de la Viuda, con el ceremonial
del Rito en la Cámara del Medio, iluminada por tres veces tres, teniendo el primer
mazo el MRM …, ocupando los puestos de los Vigilantes los VVMM----, estando confiada la guarda del Templo al VM--------, y teniendo el buril
para efectuar el trazado de los trabajos el que suscribe en calidad de Secretario,
el Muy Respetable Maestro declara abiertos los trabajos sobre el Centro, en la
Cámara de Maestros».
•
Sigue luego la relación de los trabajos efectuados y el Maestro, por conducto de
los Vigilantes, abre la discusión.
•
Si un miembro desea hacer uso de la palabra, debe dar una ligera palmada,
extender la mano con la palma hacia adelante hacia el Vigilante de su columna,
quien dice: «Muy Respetable Maestro, un Maestro de mi columna pide la
palabra», el Maestro la concede y el Vigilante lo anuncia.
•
Si nadie pide la palabra, el Vigilante correspondiente dice: «El silencio reina en
mi columna».
•
El Orador, el Secretario y el Guardatemplo piden la palabra directamente al
Maestro. Los Vigilantes lo hacen con un golpe de mazo.
•
El Orador presenta las conclusiones finales sobre el Acta, y esta se cierra de la
siguiente manera: «Siendo mediodía en punto, pagados y satisfechos los
Maestros, se cerraron ritualmente los trabajos, en paz y armonía».
•
El Acta finalmente se firma y queda bajo la custodia del Secretario.
•
El Orador determina si el Acta puede grabarse sobre el Libro de Arquitectura. Si
esto es así, el Maestro dice: «El Libro de Arquitectura se ha enriquecido con un
nuevo grabado».
2. Trabajos de instrucción.
Son fundamentales, y pueden llevarse a cabo según el Maestro lo decida.
3. Trabajo “de piso”.
Comprende la práctica de todos los signos, símbolos, etc., que definen cada grado. El
Venerable, tal vez ayudado por los Past Master, define la manera en que este trabajo se
lleva a cabo. Quizás la mejor forma de practicarlo consiste en ensayar hasta lograr la
“perfección” en los Rituales de Apertura y Clausura.
4. Trabajos “casuales”.
Comprenden los trabajos que se cumplen ocasionalmente, tales como:
•
Trabajos de familia (trabajos internos de la Logia).
•
Recepción de visitantes a los que deben darse (o no) Honores simbólicos.
•
Los miembros que lean trabajos lo harán siempre desde la posición del Orador, de
pie y al Orden.
•
Orden del día (informes, correspondencia, definición del plan anual de trabajos de
la Logia, etc.).
•
Informes sobre Candidatos para la Exaltación.
•
Elecciones de Oficiales.
•
Debates y resoluciones sobre cuestiones de tipo judicial, incluyendo apelaciones
de decisiones del Maestro.
•
El Ritual de Iniciación debe efectuarse siempre en Tenida Magna, y no
superponerse con otros trabajos.
5. Ritual de Exaltación.
Lo describimos separadamente.
6. Bien general de la Orden.
Se presentan y discuten toda la correspondencia, propuestas, informes de los
aplomadores, etc., que hubiera.
7. Circulación del Saco de Proposiciones y del Saco de la Viuda.
•
Hacia el final de los trabajos, tiene lugar la circulación del Saco de Proposiciones.
•
El Experto efectúa el Rito, partiendo entre columnas y empezando la recolección
por el Muy Respetable Maestro y por los Hermanos que ocupen el Oriente,
siguiendo por el Primer y el Segundo Vigilante, por el Secretario, el Orador y
demás Oficiales.
•
Continúa posteriormente por las dos Columnas.
•
Al final, él mismo depone su propuesta en el Saco.
•
Se aclara que todos, aunque no tengan nada que proponer, deben introducir la
mano cerrada en el Saco y retirarla abierta: de esa forma, la deposición de las
propuestas permanece en secreto.
•
Después de ello, el Experto regresa al altar del Venerable y le entrega el contenido
del Saco («efectúa el despojo»). El Venerable observará las propuestas que le
hayan sido depuestas y pasará a comunicarlas, en consecuencia, a la Logia, o
colocará el mazo sobre las propuestas, indicando que las mismas están “bajo el
mazo, en revisión”.
•
Cualquier propuesta que sea anónima («impura») será inmediatamente quemada
por el Maestro.
•
En caso de no haber propuestas dirá que «el Saco de Proposiciones ha llegado
vacío y estéril».
•
Cuando el Saco de Proposiciones tiene contenido; el Maestro dice que «ha
recibido el mensaje de una consciencia sin tacha y con aspiraciones puras».
Finalmente, se circula el Saco de la Viuda. El Experto efectúa el Rito en el mismo orden
y con las mismas precedencias indicadas para el Saco de las Proposiciones. En algunos
Rituales, la circulación la realiza el Hospitalario, y el Experto protege la misma.
Finalmente, el Experto coloca su propia contribución, lleva el Saco al Altar del Venerable,
y vacía su contenido.
•
El Secretario y el Orador ascienden al Altar del Venerable y realizan el conteo de
la suma recogida («se ocupan de los pesos y medidas»), la cual se pondrá en
custodia del Tesorero.
•
Algunos opinan que esta ceremonia debería efectuarse con la máxima solemnidad,
por lo que sugieren que el Experto mantenga su espada en alto mientras se realiza
el conteo.
•
El Maestro anuncia a la Asamblea el resultado del conteo, indicando que el Saco
ha arrojado “-------- unidades de medallas profanas”, o “-------- unidades de
ladrillos”.
•
En algunos Rituales hemos hallado el término “cúmulos” en lugar de “medallas
profanas”, expresión que no deja de ser interesante, pues remite a “cúmulos de
estrellas”.
EL RITUAL DE EXALTACIÓN
Simbólicamente, un Compañero debería permanecer siete meses en el segundo grado
antes de ser exaltado a Maestro. En la práctica, sin embargo, el tiempo referido debería
ser mucho más largo.
Explícita o implícitamente, se entiende que el candidato viene a “buscar la palabra de
Maestro”.
Como ya dijimos, el Ritual de Exaltación comprende 12 partes o puntos místicos, que son
ceremonias individuales en sí mismas, a las que se agrega un Ritual Preliminar, que se
efectúa en Cámara de Compañeros.
Ritual Preliminar.
•
Esta ceremonia, conocida como la «Concesión de la Palabra de Pase» o «El
Ritual del Acto de Confianza», corresponde al Rito York, pero ha sido adoptada
por algunas Logias de los Ritos Escocés y Francés. En algunos Rituales se lo llama
“obtener el certificado de buen obrero”, el que “sabe manejar las herramientas”.
•
En el Ritual “Lapis Reprobatus” se efectúa una ceremonia muy interesante. Los
dos Vigilantes, y dos Expertos, toman cada uno una escuadra, forman dos
cuadrados con las mismas y los elevan desde los pies hasta la cabeza del
Compañero, y luego los bajan y colocan las cuatro escuadras en los ángulos del
rectángulo central del Templo. El Primer Vigilante declara que la piedra “está
escuadrada y pulida”.
•
Abierta la Logia en grado de Compañero, aquel que solicita aumento de salario es
sometido a un extenso examen sobre el simbolismo del segundo grado.
•
Presenta tal examen sentado sobre un banco triangular, colocado entre columnas.
•
Seguidamente, es retejado en grado de Aprendiz por el Segundo Vigilante, y en
Compañero por el Primero.
•
Concluido el examen, se retira del Templo y, si todos están conformes, se acepta
su exaltación o elevación al grado de Maestro.
•
El Candidato ingresa nuevamente, se coloca entre columnas, recibe la escuadra,
la plomada y el nivel y es conducido hacia la Piedra Cúbica, junto a la columna
J
•
Y mide las dimensiones de la piedra, tras lo cual recibe el mazo y el cincel y da
sobre ella cinco golpes suaves, como corrigiendo alguna irregularidad. Este debe
considerarse un momento muy importante, y toda la Logia debe guardar un
profundo silencio. El Compañero se coloca al Orden.
•
El Experto informa al Primer Vigilante, y este proclama de viva voz que el último
trabajo del grado de Compañero se ha completado.
•
El Candidato asciende al Oriente, y el Maestro le comunica la Palabra de Pase y
el Toque de Pase del grado de Maestro. Y le dice que la Palabra es el nombre del
«primer artífice en metales», que algunos calificaron de “el primer Vulcano de
este mundo”.
•
En algunos Rituales se efectuaba una invocación a los “manes de Hiram”, lo cual
es interesante, pero poco frecuente.
1. Opening (de esta ceremonia se considera que forma parte el Ritual de Apertura,
consiste en la formalidad de inicio del Ritual).
VM: Es nuestro deber y el trabajo de este día proceder a la Exaltación de un
nuevo Hermano en el Sublime Tercer Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
Venerable Maestro Segundo Vigilante, demos comienzo a tan digna tarea. (da un
golpe).
2° V: (responde dando un golpe. Luego indica al Hermano Experto que conduzca al
Candidato al Cuarto de Reflexión, que lo precipite dentro de las más hondas y obscuras
profundidades en una caverna ubicada en el centro de la Tierra, para que se prepare
para las terribles pruebas que le aguardan.)
Después de dejarlo un tiempo en meditación, y tras hacerle comprender la importancia
del aumento de salario que solicita, el Experto, junto con un Experto Adjunto, se dirige
hacia el Cuarto de Reflexión en busca del Compañero.
2. Preparing
Los dos Expertos, armados con espadas, toman al Candidato cada uno por un brazo y sin
decirle nada lo conducen hasta la puerta de la Cámara del Medio.
Existen numerosas variaciones, según los diferentes Rituales, acerca de la forma en que
debe arreglarse el vestido del Candidato, pero aquí hemos tomado la empleada en el Rito
York, que consiste en una “fusión” de las vestimentas utilizadas en Aprendiz y
Compañero. Es decir:
•
Los ojos sin venda.
•
El torso, ambos brazos, pies y rodillas desnudos. Algunos agregan una escuadra
atada a su brazo derecho.
•
Una cuerda alrededor de la cintura, con tres vueltas, cuyos dos extremos deberían
pasarse por las axilas del Candidato.
•
Sin cadenas en sus manos.
•
Sobre todo esto, debería colocarse el mandil de Compañero.
3. Reporting.
•
El Candidato es conducido hasta la puerta del Templo por los Expertos, cada uno
tirando de uno de los extremos de la cuerda.
•
Allí golpean suavemente con la batería de Compañero.
•
El Templo debe encontrarse casi en total obscuridad, y todos los presentes guardar
un profundo silencio.
•
Algunos Rituales indican que no debe haber bancos y todos estar de pie, pero esto
es muy difícil de llevar a la práctica.
•
Oficiales y miembros llevarán un crespón negro en el brazo derecho, en señal de
luto.
•
“¿Quién es el Compañero temerario que se atreve a penetrar en este lugar? ¿Osa
acaso insultar nuestro dolor?”
•
«Es un Compañero que ha trabajado en la Piedra Cúbica y con los materiales a
su disposición ha completado una pieza de arquitectura adecuada. Tiene cinco
años de edad. Ha cobrado puntualmente su salario junto a la columna J y ha
ascendido una escalera dividida en dos descansos, de tres y cinco peldaños
respectivamente. Lo hemos encontrado sumergido en una profunda meditación.»
•
«Ha sido regularmente Iniciado en la Francmasonería como Aprendiz, y
Avanzado al grado de Compañero, ahora desea ser Exaltado al Sublime Tercer
Grado».
4. Entering
•
Antes de ingresar al Templo, debe constatarse que el Compañero no puede ser uno
de los Asesinos de Hiram.
•
Por ello los Expertos observan las manos y el mandil del Candidato, le quitan este
último y, por conducto del Guardatemplo y eventualmente del Maestro de
Ceremonias, el mandil llega a Oriente.
•
El Maestro efectúa la última verificación, y concluye que «en el mandil del
Compañero no encuentro rastros de la sangre del Arquitecto».
•
La “inducción” en la Cámara del Medio, se efectúa caminando de espaldas, con
el rostro del Compañero vuelto hacia Occidente.
•
El Compañero es admitido porque «goza de la asistencia de la escuadra y del
compás, y el beneficio de una Palabra de Pase».
•
Se lo detiene finalmente entre columnas.
•
Uno de los Expertos apoya sobre el pecho del Compañero ambas puntas de un
Compás.
•
«Así como en el pecho se encuentran los órganos más vitales, lo mejor de la
Masonería se halla entre ambas ramas del compás».
•
Luego eleva el compás, para mostrar que el Compañero ha sido admitido «en
debida forma».
•
Finalmente, siempre de espaldas y entre columnas, lo sientan en un banquillo
triangular.
5. Prayer
•
El Maestro eleva una invocación, en la que pide que, en caso de no ser digno, el
Candidato no pueda ser exaltado.
•
Todo queda en silencio un largo rato, mientras sobre el ataúd se tiende el más
joven de los Maestros. Coloca sus pies en escuadra, dirigidos hacia el Oriente, el
brazo derecho doblado sobre el corazón, con la mano abierta y el pulgar en
escuadra, y la mano izquierda tendida a lo largo del cuerpo. Con el paño mortuorio
se le cubrirá desde los pies hasta el borde inferior del mandil, y con un crespón
blanco, manchado de sangre, se le cubrirá la cara.
•
«El Templo se halla enlutado, la sangre mancha sus mármoles, el dolor más
profundo penetra como un puñal en nuestros corazones». «Los Obreros han
perdido a su Maestro, lo buscan conmovidos, no pueden pronunciar la Palabra,
buscan la Estrella Flamígera, pero la Luz del astro se ha eclipsado».
•
El Compañero declara no haber participado en el asesinato de Hiram, los Expertos
lo hacen ponerse de pie y enfrentar el Oriente. De ese modo puede observar a los
Maestros, que demuestran con su actitud una profunda tristeza (con la espada
hacia el piso y el sombrero caído).
•
El Candidato avanza hacia el Centro del Templo con la marcha de Compañero, de
forma tal que al dar el último paso toque con la punta de los pies la cabecera del
ataúd.
•
Se retira el paño blanco de la cara del Maestro tendido en el féretro, y se le explica
al Candidato que está ante el cuerpo de nuestro Gran Maestro Hiram Abif.
•
El Candidato pasa por sobre el ataúd dando la marcha de Maestro, de forma tal
que, al terminar, queda a los pies del mismo, con sus propios pies en escuadra,
dando frente al Oriente.
•
El Maestro que estaba tendido en el ataúd lo abandona sigilosamente.
•
Se cubre el féretro con un paño mortuorio, sin que el Compañero pueda ver
ninguno de estos actos.
•
El Maestro declara que la firmeza de ánimo manifestada por el Compañero al
pasar sobre el féretro demuestra que está libre de la sangre de Hiram.
•
Tiene entonces lugar un examen, en el que el Maestro le dirige al Compañero,
entre otras, las siguientes preguntas:
•
«¿Han derramado alguna vez tus manos sangre de tus semejantes?»
•
«¿Qué es, en tu opinión, la Vida?»
•
«¿Qué es, en tu opinión, la Muerte?»
•
«¿Has violado los secretos masónicos?»
•
«¿Estás dispuesto a trabajar en la búsqueda de la Palabra Perdida?»
•
«¿Tienes alguna enemistad o litigio que resolver con algún miembro de la
Orden?»
•
«¿Por qué deseas ser exaltado al Sublime Grado de Maestro Masón?»
•
El Compañero se arrodilla sobre ambas rodillas y coloca sus dos manos, la derecha
sobre la izquierda, sobre el Libro, la escuadra y el compás, en el Altar de los
Juramentos.
•
El Juramento Preliminar es sencillo y se limita a guardar secreto, cumplir con los
deberes masónicos y practicar fielmente los principios de la Maestría.
•
Sin embargo, hacia el final se agrega: «Juro vivir el sacrificio de Hiram Abif con
mi cuerpo, mi mente y mi corazón».
•
Cumplido el Juramento Preliminar, el Maestro le comunica al Candidato la
Leyenda de Hiram.
•
“El orden establecido entre los Obreros aseguraba la tranquilidad; el celo y la
emulación que nacían de esta armonía, animaban los trabajos, y en todo
resaltaba el desarrollo de la inteligencia”.
•
El relato alcanza su clímax con la muerte de Hiram, sobre la cual hay muchísimas
variantes, según los distintos Ritos y Rituales.
6. Circumambulation
•
Comienza entonces la representación “dramática” de la muerte de Hiram.
•
En el Sur, el Compañero recibe un ligero golpe en la garganta, dado por el
Segundo Vigilante con la regla de 24 pulgadas (según otros Rituales, el golpe es
en el brazo), y cae ligeramente sobre la rodilla derecha.
•
En el Oeste, el Primer Vigilante le aplica un golpe en el pecho, dado con la
escuadra de hierro, y el Compañero cae sobre la rodilla izquierda.
•
El Compañero es llevado hasta los pies del ataúd, donde permanece de cara al
Oriente.
•
El Maestro, después de relatar el golpe final dado con un mazo (o un mallete, en
otras variantes) sobre la frente de Hiram, desciende del Oriente y se coloca de pie,
frente al Candidato.
•
Tras representar dramáticamente el pedido de la Palabra a Hiram por parte del
Asesino, el Maestro exclama: “¡Muere!”, y presiona con su mazo sobre la frente
del Candidato, mientras otros Oficiales colaboran para que este caiga derribado,
de espaldas, dentro del ataúd.
•
Comienza entonces la búsqueda simbólica del cuerpo de Hiram.
•
Se forman dos columnas, presididas por cada Vigilante, que dan una vuelta a la
Logia en sentido opuesto, una por el Norte y la otra por el Sur.
•
Se efectúan tres viajes: los dos primeros no dan resultado alguno. Los Hermanos
marchan golpeando fuertemente los pies en el piso.
•
Al concluir el viaje, el Primer Vigilante retira la acacia que estaba colocada sobre
el cuerpo del Candidato y coloca otra rama a los pies del ataúd.
•
Entonces, regresa a su puesto, da ! y dice:
•
«En nuestra búsqueda de la Palabra, hemos hallado un Cuerpo, el cuerpo de
nuestro Respetable Gran Maestro Hiram Abif». O bien, “un cuerpo en el que nos
pareció reconocer a nuestro Respetable Gran Maestro Hiram Abif”, que expresa
quizás con mayor sutileza la correspondencia entre Hiram y el candidato.
•
El Maestro sigue relatando la Leyenda, hasta que llega al punto en que los nueve
Maestros rodean el cuerpo de Hiram.
•
«Este lugar triste y desierto, esta tierra baldía, sólo iluminada por la sombra de
la acacia, podría ser en efecto la tumba del Maestro».
•
Se retira el paño mortuorio de la cara del Candidato, y todos efectúan el Signo de
Horror. ¡El Hijo de la Viuda ha muerto!
•
Lo más apropiado sería que cada uno de los nueve Maestros efectuara el Signo de
Horror de diferente manera, simbolizando así su propia reacción ante la vista del
cuerpo del Maestro.
•
Se reproduce entonces la forma en que la Leyenda relata la elevación del cuerpo
de Hiram.
•
Precisamente por esto es que el Ritual completo se conoce como «Elevación» o
«Exaltación».
•
El Segundo Vigilante intenta levantar el cuerpo del Candidato por el toque y la
Palabra de Aprendiz, pero «el cuerpo no resiste, todo se separa».
•
El Primer Vigilante hace lo propio con el toque y la Palabra de Compañero, pero
«la carne se desprende de los huesos». El Maestro efectúa el Signo de Socorro.
•
Ambos Vigilantes unen sus esfuerzos al Maestro (se forma, por lo tanto, un
perfecto y sólido Ternario, que anticipa la comunicación trisilábica de la Palabra
Substituta) y, entre los tres, consiguen que el Maestro eleve el cuerpo del
Candidato por los Cinco Puntos del Compañerismo, pronunciando en su oído la
Palabra Substituta.
•
Una variante es que tal Palabra sea pronunciada por el Maestro y los dos
Vigilantes, cada uno una sílaba. El agarre (la presa) dado por el Venerable debe
ser el más firme de los tres, y debe “tirar con toda la fuerza”.
•
«Los nueve Maestros acordaron que el primer signo que hicieran y la primera
Palabra que pronunciaran al descubrir el cuerpo de Hiram serían desde entonces
los substitutos de los Secretos que se habían perdido».
•
«La acacia daba sombra a una tumba en la claridad del crepúsculo…Una
escuadra y un compás…La tierra recién removida…un Maestro que es
Exaltado…Es elevado desde la muerte a una re-unión con los antiguos
Compañeros de sus esfuerzos y trabajos».
•
“Formemos una cadena viviente alrededor del cadáver y démosle nueva vida,
mediante el supremo recurso del Arte Real”.
•
“Nuestro Respetable Gran Maestro evoca el espíritu de la Orden Masónica. En
él se concentran las voluntades de los Hermanos que decoran la Cadena de
Unión”.
7. Advancing
•
Una vez que el Compañero es elevado, la Cámara del Medio se ilumina
completamente.
•
“¡Que la Acacia ahora te sea conocida!”
•
Se descorre la cortina que oculta el Oriente, de forma tal que el Delta (o, quizás
en forma más apropiada, la Estrella Flamígera), el Sol y la Luna pueden verse. La
rama de acacia se eleva y se exhibe claramente, y se le entrega luego al Candidato.
•
En algunos Rituales, hasta este punto los Maestros han tenido sus mandiles y
bandas puestos del revés (del lado negro), y en este momento los colocan al
derecho (del lado rojo).
•
Debe reconocerse que todo esto es un tanto ambiguo, pues se trata de una especie
de “renacimiento” a medias de Hiram, que no llega a completarse totalmente.
•
Algunos Rituales ejemplifican de manera más clara este virtual renacimiento de
Hiram, con expresiones tales como:
•
“Hemos hallado al Maestro, que encontramos más brillante que nunca”.
•
“Nuestro Maestro ha visto la Luz, renace en la persona del Hermano NN”.
•
Todos se unen para celebrar la vuelta de la luz y de la verdad, ejecutando el Signo
Penal y dando una batería de nueve golpes.
•
En la forma que tiene actualmente el Rito Escocés, este “renacimiento” nunca será
completo, y deberá esperar a los Altos Grados para operarse, si bien en forma
implícita.
8. Obligation
•
Se presta entonces el Juramento definitivo de la Maestría, el que, contrastanto con
el Juramento Preliminar, que se tomó de rodillas, se proclama de pie, con la mano
derecha sobre la escuadra y el compás.
•
«Vas a enlazarte a nosotros por un Juramento, cordón místico que te une a la
eterna cadena de la Iniciación».
•
Todos los presentes deben estar descubiertos. Se jura, «ante la Cámara del Medio
regularmente reunida y debidamente consagrada»:
•
Mantener el secreto sobre los Misterios del grado («Always hele, conceal and
never reveal»), los que sólo serán transmitidos en una Logia debidamente abierta
sobre el Centro.
•
Adherirse a los principios de la escuadra y el compás.
•
Sostener y defender los Cinco Puntos del Compañerismo, tanto en palabras como
en obras, “ayudando a todos los Hermanos que estén al alcance de mi cable”.
•
La penalidad es: “el cuerpo dividido en dos, las entrañas ardiendo hasta volverse
cenizas, estas dispersadas sobre la faz de la Tierra, conducidas hacia los cuatro
puntos cardinales por los vientos del cielo, y que no quede traza ni remembranza
de ser tan vil y miserable entre los hombres, especialmente entre los Maestros
Masones”.
9. Intrusting
•
El Candidato permanece de pie.
•
El Maestro desciende del Oriente, llevando el mazo en una mano y la llana en la
otra, que entrega al Candidato.
•
Este último toma el mazo con la izquierda y la llana con la derecha.
•
El Orador retira la escuadra y el compás del Libro, toma este último, lo coloca a
la altura del pecho del Candidato, y le indica que lo sostenga con la llana.
•
“Pongo en tus manos unión y desunión, creación y destrucción, para que seas el
Pilar del Medio donde se equilibran los opuestos”.
10. Investing
•
El Candidato entrega las herramientas al Experto.
•
Los Vigilantes cruzan sus espadas sobre la cabeza del Candidato.
•
El Maestro apoya la suya sobre el punto de cruce de las espadas recién
mencionadas, y da nueve golpes sobre el mismo.
•
El Orador coloca la escuadra y el compás en la posición del grado de Maestro.
•
El Maestro explica el significado de tal posición.
•
«Así como se elevó el compás, nos elevaremos desde el Bosque de los Errores
hasta los Campos Elíseos de la Sabiduría».
•
“Aprende siempre a rectificar los movimientos del compás de tu corazón en bien
de la humanidad”.
11. Situation (se superpone un poco con la fase anterior)
•
Algunos Rituales incluyen una estancia breve del nuevo Maestro en el Oriente,
sentado a la izquierda del Muy Respetable Maestro de la Logia.
•
Esto es un recuerdo de la época en que la calificación de Maestro no implicaba un
grado propiamente dicho, sino un rango, y constituye una instalación momentánea
en la Veneratura de la Logia.
•
El Maestro de la Logia intercambia con el nuevo Maestro el triple abrazo fraternal,
y el Orador o el Maestro de Ceremonias proclama ritualmente al nuevo Iniciado,
tras lo cual se tira una batería de nueve golpes. Al mismo tiempo, el Primer
Vigilante golpea tres veces sobre cada una de las puertas representadas en el
Cuadro del grado, o bien al Oriente, Sur y Occidente del mismo, si tales puertas
no están dibujadas.
•
El nuevo Maestro sale por un instante para arreglar las irregularidades simbólicas
de su vestido, o bien se le coloca directamente sobre estas últimas la túnica negra.
Se le devolverán también sus guantes blancos.
•
El Maestro de la Logia, personalmente, decora al nuevo Maestro con el mandil de
este grado.
•
El Primer Vigilante toma la esquina derecha de la parte inferior del mandil con su
mano izquierda, mientras el Maestro dice: «Recibe este mandil, sobre el que está
inscripta la Palabra Substituta, pálido remedo de la Palabra Verdadera, que está
Perdida, y a cuyo recuerdo aspiran todos nuestros esfuerzos».
•
Luego le coloca la banda y la joya. La colocación de la banda es un acto muy
importante, por ser esta el distintivo identificatorio de la condición de Maestro.
•
En forma personal y con gran ceremonia, el Maestro de la Logia le comunica al
nuevo Maestro los Signos, Toques y Palabras Substitutas.
•
El Experto y el Orador comunican al nuevo Maestro la instrucción del grado. El
primero de ellos va delineando los símbolos inscriptos en el Cuadro, y explicando
su significado.
•
«Sobre el Cuadro se advierten tres números 5, una cifra en caracteres masónicos
y las iniciales de una Palabra dual, en los mismos caracteres. Los tres 5 aluden
a los Cinco Puntos del Compañerismo, y a los 15 Compañeros complotados. La
cifra es el número 3000, pues la tradición decía, simbólicamente, que la muerte
de Hiram ocurrió 3000 años después de la Creación del Mundo. Las iniciales son
las de MAC BENAC o MAHA BONE, la Palabra Substituta».
•
A medida que avanza la explicación, el Maestro va señalando el Libro, la Estrella
Flamígera, el ataúd, la calavera con las tibias cruzadas, etc., cada vez que un
símbolo es mencionado.
12. Closing
•
Y cuando se menciona una herramienta, el Maestro la eleva hacia el Cielo.
•
Finalmente, el nuevo Maestro realiza su primer trabajo, consistente en dibujar un
círculo, con el compás, sobre la plancha de trazar.
•
«El círculo, símbolo perfecto de la Totalidad, tiene tres partes: el centro, la
circunferencia y el radio, que une y relaciona las dos primeras».
•
Todo concluye con el Ritual de Clausura.
Comentario: el Ritual de Exaltación al grado de Maestro es uno de los más esotéricos de
toda la Masonería, y anticipa numerosas temáticas que habrán de desarrollarse
posteriormente en los Altos Grados.
Es un Rito de Pasaje en el sentido más profundo del término, y recupera el espíritu de las
Iniciaciones antiguas. Sólo puede lamentarse la ambigüedad ya indicada, respecto a si el
renacimiento de Hiram ocurre o no efectivamente.
“El Candidato es identificado con un héroe, que a su vez se identificará con una deidad.
En tal sentido, la ritual Unio Mystica entre el Candidato y la divinidad es expresada y
realizada” (Snoek)
RITUAL DE CLAUSURA
También se puede estudiar en base a siete “formas místicas” que, hasta cierto punto, se
realizan en forma inversa a la Apertura:
1. Se cierra el Libro.
•
El Maestro, por conducto de los Vigilantes, se informa si «alguien tiene algo que
proponer para el bienestar de la Logia o de la Orden en general», si los Obreros
«están contentos y satisfechos», mientras que el Orador le comunica que «los
trabajos han resultado justos y perfectos». El Segundo Vigilante declara que es
mediodía en punto.
•
VM: «Puesto que es la hora del trabajo de Aprendices y Compañeros y los
diseños todavía no fueron inscriptos sobre la plancha de trazar, es tiempo de
cerrar nuestros trabajos».
•
El Maestro, a través de los Vigilantes, solicita la ayuda de todos para cerrar la
reunión. El Guardatempo se para junto a la puerta.
2. Los Signos Substituidos.
•
El MRM da un golpe, que repiten sucesivamente los VV
•
MRM: Muy Venerable Maestro Segundo Vigilante, ¿de dónde vienes?
•
2° V: Del Occidente.
•
MRM: Muy Venerable Maestro Primer Vigilante ¿hacia dónde diriges tus
pasos?
•
1° V: Al Oriente.
•
MRM: ¿Qué buscabas en Occidente?
•
1° V: Los secretos genuinos del Maestro Masón.
•
MRM: ¿Los has encontrado?
•
1° V: No, Muy Respetable Maestro, pero en sustitución de ellos traemos ciertos
signos que deseamos someter a vuestra aprobación.
•
MRM: Venerables Maestros Vigilantes, que los signos substituidos me
sean regularmente comunicados.
•
Los Vigilantes, con el Signo de Orden, avanzan hasta el Centro de la Cámara del
Medio y se colocan uno frente al otro a tres pasos de distancia.
•
El 1° V da frente al Sur, y el 2° V al Norte.
•
Efectúan simultáneamente el Signo Penal.
•
El 2° V avanza por los tres pasos de Maestro hacia el 1° V, le da el Toque de
Pase, eleva ambas manos así unidas y le da al oído la derecho Palabra de Pase.
•
Retrocede un paso, retoma el Signo de Orden y ejecuta todos los signos completos
del Maestro Masón.
•
Vuelve a avanzar hacia el 1° V y da los Cinco Puntos del Compañerismo,
culminando con la Palabra Substituta, en voz muy baja y al oído izquierdo. Se
coloca al Orden, retrocede tres pasos y saluda al 1° V con el Signo Penal.
•
El 1° V se coloca en la línea media de la Logia, frente al Maestro, un poco hacia
el Oeste del Altar de los Juramentos.
•
El Maestro desciende del Oriente (por el lado izquierdo), se para delante del 1°
V y repite con él la ceremonia de los Signos, Toques y Palabras, pero ahora
pronunciando las Palabras en alta voz.
•
Luego, ambos vuelven a sus puestos y el Maestro (que vuelve a su Trono por el
lado derecho) proclama: “Venerables Maestros, como Maestro de la Logia y
representante del Rey Salomón en esta Cámara del Medio, apruebo y confirmo
los secretos substituidos del Maestro Masón, que me han sido regularmente
comunicados, y declaro que servirán para distinguirnos a nosotros y a todos los
Maestros Masones del Universo, hasta que el tiempo o las circunstancias nos
devuelvan los genuinos”.
3. La cadena.
•
A continuación, se forma la cadena, dejándose en la misma un espacio vacío.
•
MRM: ¿Por qué está rota la cadena?
•
1° V: Por la muerte de nuestro Respetable Gran Maestro, Hiram Abif.
•
MRM: ¿Cómo podremos cerrarla?
•
1° V: Con las Palabras Sagradas de Sabiduría, Fortaleza y Belleza. Uno para
todos y todos para uno, repetidas tres veces.
•
El Maestro indica cerrar la cadena, y mientras el Experto lo realiza, el Maestro y
los Vigilantes repiten las tres palabras referidas, permutando el orden: M – 1°
V – 2° V; luego 2° V – M – 1° V , y finalmente 1° V – 2° V –
M(en cada permutación, el indicado en primer lugar dice «Sabiduría», el
segundo «Fortaleza» y el tercero «Belleza»).
•
Luego, las tres palabras son repetidas por la cadena en pleno.
4. La Luz.
•
Todos regresan a sus lugares, el Maestro da !!!, que repiten los Vigilantes.
•
Se corre entonces la cortina que cubre el Oriente, y se iluminan el Sol y la Luna
(no se ilumina el Delta, porque sólo se han obtenido Secretos Substitutos, y no los
Verdaderos). Las nueve luces no se extinguen, y tampoco se cierra el Libro48.
•
Esto se corresponde con el hecho que ahora es mediodía, y comienza el trabajo
del Gremio.
5. Se borra el Cuadro.
48
•
O: Prometamos siempre combatir a las tiranías, ayudar a nuestros Hermanos
y trabajar en fraternidad.
•
Ceremonialmente, el Experto, con el bastón o la empuñadura de la espada, traza
una X sobre el Cuadro, da nueve golpes sobre el mismo y luego lo enrolla. Da
frente al Oriente, inclina su cabeza y regresa a su lugar.
En algunos Rituales las luces sí se extinguen, y esto se efectúa con los mazos.
•
El GTI da ! sobre la puerta, que responde el Externo en igual forma. El
Maestro da !, que repiten los Vigilantes.
6. Se cierra la Cámara del Medio.
MRM : (mientras el Experto y el Segundo Vigilante cruzan su bastón y su espada
sobre el ataúd en el centro de la Cámara): «Por la manifestación del Aquel Cuyo Nombre
No Se Pronuncia, en el nombre de la Masonería Universal, declaro cerrados los trabajos
de la Respetable Logia…. (todos efectúan el Signo Penal) sobre el Centro (recuperan la
posición de Orden), para el Sublime Grado de Maestro, culminación de la Masonería
Simbólica.
A mí, por el signo (se efectúa), por la batería simple (se da),
por la aclamación (en voz muy baja):
«¡Huzzá, Huzzá, Huzzá! »
7. Promesa de secreto.
•
El Maestro dice: «Hermanos, siguiendo la antigua costumbre, sólo nos resta
cerrar nuestros secretos en lugar seguro y sagrado».
•
Acto seguido, coloca la mano derecha sobre su corazón, y todos lo imitan.
•
Todos juran mantener en secreto los trabajos realizados, y retirarse bajo la ley del
silencio49.
•
Dejan caer la mano, pero entonces repiten, al unísono, tres veces «Fidelidad», y
en cada una vuelven a colocar la mano derecha sobre el corazón.
Se retiran siguiendo las formalidades usuales.
Nota: cada vez que los Maestros se reúnen en la Cámara del tercer grado se dice que
“fundan la Cámara del Medio”. Es decir, cada tenida en esta Cámara actualiza, como si
fuera por primera vez, la reunión original de los Maestros en la Cámara del Medio del
Templo del Rey Salomón. Esto es consecuencia de haber establecido, durante la Apertura,
un “espacio-tiempo sagrado” para la realización de los trabajos.
Y respecto de esto último, me gusta tomar una cita de Georges Perec: “El espacio es una
duda: continuamente necesito marcarlo, designarlo; nunca es mío, nunca me es dado,
tengo que conquistarlo”.
49
Los Rituales muy antiguos mencionaban a Sansón, como ejemplo del traidor que comunica secretos a
quien no debía conocerlos.
Un antiguo Cuadro de Maestro Masón
V. INSTRUCCIÓN
Primera Lectura: “Iniciatoria” (La Iniciación)
50
51
•
P.: ¿Quiénes te ayudaron a pasar de Aprendiz a Compañero?
•
R.: La trulla, el nivel y la plomada.
•
P.: ¿Por qué?
•
R.: La trulla y el nivel, por la aspiración a la igualdad; la plomada, por la aspiración
a ser más.
•
P.: ¿Quiénes te ayudaron a pasar de Compañero a Maestro?
•
R.: La inspiración, la escuadra y mi voluntad.
•
P.: ¿Por qué?
•
R.: La inspiración para crear, la escuadra para rectificar, mi voluntad para llevarlo
a cabo.
•
P.: ¿Por qué deseabas ser Maestro?
•
R.: Para aprender a trazar en la plancha de diseño.
•
P.: ¿Cómo era la puerta de la Cámara del Medio?
•
R.: Tan alta que los impostores no pueden alcanzar a clavar un alfiler.
•
P.: ¿Cómo fuiste recibido como Maestro Masón?
•
R.: Los ojos sin venda, el torso, ambos brazos, pies y rodillas desnudos, una
escuadra atada a mi brazo derecho y una cuerda alrededor de la cintura, con tres
vueltas y doce nudos50.
•
P.: ¿Por qué tenías casi todo el cuerpo desnudo?
•
R.: Porque el Aprendiz simboliza el lado izquierdo del cuerpo, el Compañero el
lado derecho, y el Maestro el cuerpo entero, en el que los dos “lados”, las dos
polaridades, se han integrado51.
•
P.: ¿Tiene esto un sentido más profundo?
•
R.: Sí, que mi cuerpo se transformara en el Cuerpo de Hiram.
•
P.: ¿Otra explicación?
•
R.: Para relacionarlo con la penalidad por no cumplir el Juramento: el cuerpo
dividido en dos partes. Como dijo uno de los Maestros que intentó levantar el
cuerpo de Hiram: todo se desune.
•
P.: ¿Tenemos otro símbolo que represente ese riesgo de separación, de división?
•
R.: Sí, en el Cuadro del grado la escuadra y el compás no están entrelazados.
•
P.: ¿Sobre qué fuiste admitido?
•
R.: Sobre las dos puntas del compás apoyadas sobre mi pecho.
El Ritual de la Logia Escocesa la Fidelidad (1744) dice: “con los brazos y el corazón desnudos”.
Notar que el Aprendiz y el Compañero, que trabajan cada uno sobre un lado del cuerpo, todavía no
conocen el tercer término equilibrador.
52
•
P.: Entre las muchas pruebas que se te exigieron para probar que eras un
Compañero digno de la Exaltación, ¿cuál fue la más importante?
•
R.: El hecho de poseer mi Marca.
•
P.: ¿Dónde se reúnen los Maestros?
•
R.: En la Cámara del Medio.
•
P.: ¿Dónde está ubicada?
•
R.: En el centro del Edificio52.
•
P.: ¿Qué simboliza la Cámara del Medio?
•
R.: El corazón del Maestro, el Centro del Ser, la médula del hueso.
•
P.: ¿Y desde un punto de vista alquímico?
•
R.: Es el crisol donde tiene lugar, progresivamente, la transmutación.
•
P.: ¿Qué hay en el Centro?
•
R.: Un útero y una tumba.
•
P.: ¿Cómo llamamos al útero?
•
R.: El Palacio, en el que se gesta la Inteligencia.
•
P.: ¿Qué ocurre sobre la tumba de Hiram?
•
R.: La Exaltación.
•
P.: ¿A qué da nacimiento el Centro?
•
R.: A las cuatro direcciones que marcan los cuatro puntos cardinales, y son una
cuando las completa la circunferencia. Hálito inicial, todas las energías se
despliegan desde el Centro.
•
P.: ¿Quién muere en el Centro?
•
R.: Quien pueda decir consummatum est.
•
P.: ¿Cuántos Maestros te condujeron a la Cámara del Medio?
•
R.: Dos Maestros que, conmigo, conformaban el sagrado Ternario.
•
P.: ¿Por qué tanta insistencia con el Ternario?
•
R.: Porque hubo un ternario destructor, conformado por los tres Asesinos de
Hiram, y un Ternario constructor, integrado por Johaben, Stolkin y Zerbal, que
corresponden al Venerable Maestro y los dos Vigilantes.
•
P.: ¿Quién se encuentra en el Centro de ambos ternarios?
•
R.: El Cuerpo de Hiram.
•
P.: ¿De qué forma ingresaste?
•
R.: Di tres pequeños pasos de espaldas, caminando hacia atrás, porque aún no
podía enfrentar el Terror del Umbral.
•
P.: Cuando pudiste girar, ¿qué notaste primero en la Cámara del Medio?
Platón, en el libro V de “Las Leyes” dice que la capital de un país debe estar en el centro del mismo.
•
R.: Un ataúd, y a sus pies una rama de acacia con siete hojas verdes.
•
P.: ¿Qué advertiste en segundo lugar?
•
R.: Una calavera iluminada.
•
P.: ¿Y en tercer lugar?
•
R.: La cortina que separa el Debir del Hekal.
•
P.: ¿Qué simboliza esa cortina?
•
R.: El velo cósmico que oculta el Trono y el Delta Luminoso. El velo que oculta
el rostro de Isis. El velo (parokeh) que separa el Atziluth del resto del Árbol de la
Vida. Lo que nos separa de los Maestros Desconocidos que han pasado al Oriente
Eterno, a quienes seguimos unidos por los ritos del Juramento y de la cadena.
•
P.: ¿Existe en el Templo algún símbolo de la Obscuridad Visible?
•
R.: Sí, el velo que acabamos de mencionar.
•
P.: ¿Qué es la Obscuridad Visible?
•
R.: Es esa Luz que sólo puede contemplarse con la ayuda de la Luz (señala la
Estrella Flamígera).
•
P.: ¿Hay algún color que la representa?
•
R.: Sí, el azul, que ha sido calificado como la obscuridad devenida visible.
•
P.: ¿Quién es sabio?
•
R.: Aquél que percibe el futuro.
•
P.: ¿Qué es lo que nos oculta, y a la vez nos revela, el futuro?
•
R.: La Obscuridad Visible.
•
P.: ¿Qué debemos hacer para contemplar la Obscuridad Visible?
•
R.: Descender a las entrañas de la Tierra y morar en la profundidad de la Tumba53.
•
P.: ¿Cuál es el signo de la Sabiduría?
El símbolo de la “Obscuridad Visible” debería ser largamente profundizado. Por ejemplo, relacionarlo
con la “Obscuridad Luminosa” de la que habla el Pseudo Dionisio Areopagita, o con la “Lámpara de
Obscuridad” que se menciona en el Zohar. Los coptos hablaban de una entidad denominada Monogenés,
definida como una “luz obscura”. En el Rosario de los Filósofos, Hermes dice: “Engendro la luz, pero las
tinieblas también son mi naturaleza”. La alquimia conoce al “Sol Negro”. Otros han dicho que la
Obscuridad Visible es simplemente el reino de los sueños, dado que las figuras oníricas se ven cuando
estamos dormidos, y por lo tanto con los ojos cerrados. Desde un punto de vista más moderno, de tipo
psicológico, se ha comparado la “Obscuridad Visible” con un estado de depresión profunda, ese estado en
el que la obscuridad del “alma” se hace visible a través del rostro de quien la padece. Queda para futuras
investigaciones relacionar la “Obscuridad Visible” con la “Melancolía Inspirada”, de la que se habló en el
Renacimiento. Sugerimos a los Hermanos la lectura de un texto contemporáneo, “Las ideas negras de la
Física”, por V. Bontemps y R. Lehoucq, en el que profundizan sobre las imágenes asociadas, en la física y
en el psicoanálisis, con lo negro y lo obscuro. Con el término “negro” (agujero negro, materia obscura) la
física califica aquello que realmente no es visible; de donde se refuerza la paradoja implícita en la
“obscuridad visible”. Los mismos autores mencionan un concepto de Aristóteles que bien podría aplicarse
a la Obscuridad Visible: lo “diáfano”, que según el Estagirita es el cielo nocturno, que es negro, pero permite
el paso de la luz. El problema es que la palabra “diáfano” con el tiempo solo retuvo el sentido de
transparente. También recomendamos la contemplación de alguna obra de Rembrandt quien, con su uso
del claroscuro, en cierta forma pudo plasmar pictóricamente el concepto de la “Obscuridad Visible”.
53
•
R.: La consciencia de nuestra propia muerte.
•
P.: ¿Qué sentimientos imperaban en la Cámara del Medio?
•
R.: Dolor, luto y tristeza, con todos los Maestros envueltos en el más profundo
silencio y en las tinieblas de la muerte.
•
P.: ¿Por qué en un profundo silencio?
•
R.: Más allá del valor ceremonial de este hecho, el silencio en sí mismo está
simbolizando la pérdida de la Palabra. Nuevamente: así como la obscuridad es la
condición necesaria para la manifestación de la Luz, el silencio es la condición
necesaria para la expresión de la Palabra. Es decir: la pérdida de la Palabra es el
paso necesario para luego recuperarla en la plenitud de su valor y significado.
•
P.: ¿Cómo se encontraba el Gremio?
•
R.: Desorientado, porque la muerte de Hiram había hecho obscurecer el Centro.
•
P.: ¿Qué era lo más sagrado que había en la Cámara del Medio?
•
R.: El cuerpo de nuestro Respetable Gran Maestro Hiram Abif, iluminado por una
débil y sombría luz.
•
P.: ¿De qué se te acusó?
•
R.: De un crimen horrible.
•
P.: ¿Qué te avaló?
•
R.: Mi inocencia, representada por mi mandil y guantes blancos, que el Experto
entregó al Maestro.
•
P.: Los Asesinos no solo mataron un hombre.
•
R.: Es cierto, también mataron la transmisión de un secreto, pero no el Secreto en
sí mismo.
•
P.: ¿Cómo se perdió la Palabra?
•
R.: Por tres grandes golpes.
•
P.: ¿Qué es la Palabra Perdida?
•
R.: Es una triple voz.
•
P.: ¿Qué es la Palabra Substituta?
•
R.: Es algo que nos permite franquear una etapa, es una “espera hacia la Verdad”.
•
P.: ¿Puedes decirnos algo más?
•
R.: La Palabra Verdadera corresponde a una concepción global, total, de la Obra;
mientras que la Palabra Substituta es la expresión de una concepción parcial. Con
la pérdida de la Palabra Verdadera los planos de la Obra se perdieron. Algunos
dicen que no se perdieron, sino que se perdió la capacidad para leerlos.
•
P.: ¿Cuántas Palabras Substitutas existen?
•
R.: Nosotros utilizamos solo una, pero realmente hay infinitas.
•
P.: ¿Por qué infinitas?
•
R.: Porque todo Nombre Divino es una Palabra Substituta.
•
P.: Pero los Nombres Divinos, aun cuando numerosos, no son infinitos.
•
R.: En realidad, cada ser es en sí mismo una Palabra Substituta.
•
P.: Pero habrá una Palabra Substituta que las englobe a todas.
•
R.: Sí, el Universo.
•
P.: ¿Cuántos viajes realizaste?
•
R.: Tres.
•
P.: ¿De qué forma?
•
R.: En torno de una tumba, el primer viaje en sentido dextrógiro, el segundo
levógiro y el tercero dextrógiro nuevamente, y golpeando fuertemente el suelo con
mis pies.
•
P.: ¿Qué buscabas?
•
R.: El cuerpo de nuestro Respetable Gran Maestro Hiram Abif.
•
P.: ¿Dónde lo encontraste?
•
R.: Bajo una acacia, en la claridad del crepúsculo.
•
P.: ¿Cuáles eran sus rasgos?
•
R.: Eran mis propios rasgos.
•
P.: No entendemos, ¿eras tú aquél cuyo cuerpo estaba extendido en el ataúd, o
eras uno de los que viajaban en su búsqueda?
•
R.: Era ambos, y esto es un Misterio.
•
P.: ¿Qué posición tenías dentro del cajón?
•
R.: Con los pies hacia Oriente, el talón en escuadra, la mano derecha sobre el
corazón, la izquierda tendida a lo largo del cuerpo y cubierto por un lienzo blanco
manchado de sangre.
•
P.: ¿Cómo te elevaron?
•
R.: Formando una cadena viviente, y mediante el supremo recurso del Arte Real.
•
P.: ¿Quién te ayudó a levantarte?
•
R.: La misma mano que me había derribado.
•
P.: ¿Desde dónde y hacia dónde fuiste elevado?
•
R.: Desde la escuadra al compás o desde un orden superficial (hace el Signo de
Compañero) a una perpendicular con vida (se coloca al Orden de Maestro).
•
P.: Repítelo.
•
R.: Fui elevado desde una superficie plana hasta una perpendicular, por los Cinco
Puntos del Compañerismo.
•
P.: ¿Qué te recuerda eso?
•
R.: Lo que se dijo en el Aprendiz: “así como el arquitecto erige su columna por
medio del plano y la perpendicular, de este modo debería conducirse el masón
ante el mundo”.
•
P.: Esto parece invertir el pasaje de Aprendiz a Compañero.
•
R.: En efecto, el Aprendiz se hace Compañero pasando de la perpendicular al
nivel; aquí pasé de lo horizontal a lo vertical.
•
P.: ¿Cómo volvió a aparecer el Maestro?
•
R.: ¡Más radiante que nunca!
•
P.: ¿Cuál fue tu sensación?
•
R.: Haber recibido la Vida en el seno de la Muerte.
•
P.: ¿Cómo prestaste el Juramento?
•
R.: La mano derecha sobre el Libro, un compás abierto con las puntas sobre ambos
senos y las dos rodillas en tierra.
•
P.: ¿Cuál fue el símbolo de tu Consagración?
•
R.: Una trulla o llana en mis manos, en la que consiste mi virtud.
•
P.: ¿Qué se te dijo?
•
R.: “Pongo en tus manos unión y desunión, creación y destrucción, para que seas
el Pilar del Medio donde se equilibran los opuestos”.
•
P.: ¿Qué simboliza la trulla?
•
R.: La trulla, llana o paleta favorece la unión y la fusión entre las piedras; es por
lo tanto el símbolo de la unidad. La trulla es el instrumento mediante el cual la
Obra del constructor adquiere su perfección y acabado final. Simboliza el arte de
armonizar las oposiciones, y transformar tales oposiciones en fecunda creatividad,
extendiendo así la argamasa unitiva que es el triple cemento formado por la
armonía, la paz y la concordia. La trulla conduce entonces a “una obra de
fraternidad”.
•
P.: ¿Qué significa “pasar la paleta”?
•
R.: Suavizar y, si es posible, eliminar las desavenencias entre los Hermanos.
•
P.: ¿Qué ocurrió después?
•
R.: Por un instante, se corrió la cortina que separa el Debir del Hekal y, tras un
breve momento de Luz, el Debir volvió a ocultarse.
•
P.: ¿Quiénes fueron testigos de tu Exaltación?
•
R.: Los cuatro puntos del Mundo.
Después de que el Aprendiz proporcionara su forma a los rudos materiales con su mazo
y su cincel, y de que el Compañero los ubicara en su correcta posición con el nivel, la
perpendicular y la escuadra; el Maestro Masón, una vez examinada y probada la calidad
de la Obra, extiende con la trulla o paleta el cemento que conferirá unidad y solidez al
conjunto, y que mantendrá a todos los elementos unidos de una forma que se espera sea
irrevocable.
Segunda Lectura: “Simbólica” (el Centro)
•
P.: ¿Qué son los landmarks?
•
R.: Son los límites (marcas) establecidos sobre la Tierra que trazan nuestras vías
y marcan nuestro Edificio.
•
P.: ¿Cómo se realizan en la construcción?
•
R.: Por marcas mediante las cuales eran fijados el centro y los ángulos de un
edificio antes de su construcción.
•
P.: ¿Cuál fue tu primer trabajo como Maestro Masón?
•
R.: Trazar un círculo sobre la plancha de trazar, utilizando para ello el compás.
•
P.: ¿Qué simboliza el compás?
•
R.: Trazando las imágenes en movimiento, y móvil él mismo, el compás se ha
convertido en el símbolo del dinamismo constructor, atributo de las actividades
creadoras. Mientras una de las puntas del compás marca el Centro, la otra traza
el círculo del Infinito. Según Robert Fludd, los brazos del compás corresponden
al binomio reposo-movimiento, y la bisagra que los une es amor y justicia; por
todo ello el compás es la manifestación de la Unidad en el mundo visible. Por otra
parte, el término “compás” se vincula con “acompasar”, con el sentido de “tomar
medidas con exactitud”, dar pasos ordenados, avanzar hacia la meta con pasos
graduados.
•
P.: ¿Qué simboliza la nueva posición del compás?
•
R.: La nueva posición del compás simboliza que ahora tienes libertad para
trabajar con ambas puntas, con el fin de que el círculo de tus deberes masónicos
esté completo.
•
P.: ¿Qué se te enseñó acerca del círculo, trazado por el compás?
•
R.: El círculo, símbolo perfecto de la Totalidad, tiene tres partes: el centro, la
circunferencia y el radio, que une y relaciona las dos primeras.
•
P.: ¿Dónde se encuentran los Secretos?
•
R.: En un pequeño y silencioso punto: el Centro del Círculo.
•
P.: ¿Qué es el Centro?
•
R.: El Centro es un punto dentro de un círculo, del que equidistan todos los puntos
de la circunferencia.
•
P.: ¿Qué simboliza?
•
R.: El Centro del Mundo, el Centro de todas las cosas, la Unidad, el Centro de
Unión, el final de un ciclo y el inicio del próximo.
•
P.: ¿Algo más?
•
R.: Sí, la matriz donde tiene lugar la reproducción y la renovación de los seres.
•
P.: ¿Por qué el Maestro Masón se coloca en el Centro?
•
R.: Porque el Centro es el punto desde el cual un Maestro Masón no puede errar.
•
P.: ¿Por qué?
•
R.: Porque desde el Centro traza el “círculo de circunspección”.
•
P.: ¿Qué ocurre cuando perdemos el Centro?
•
R.: La Palabra se desvanece.
•
P.: Si un Maestro se perdiera, ¿dónde lo encontrarías?
•
R.: Entre la escuadra y el compás, porque el Maestro se encuentra siempre sobre
la escuadra y vive entre las puntas del compás. “El Maestro, en su viaje hacia el
Infinito, nunca abandona el Centro”.
•
P.: ¿Dónde se encuentra el Centro?
•
R.: El Centro se encuentra en todas partes y su Circunferencia en ninguna.
•
P.: ¿Cuándo encontramos el verdadero camino?
•
R.: Cuando giramos hacia el Centro.
•
P. ¿Y cómo lo hacemos?
•
R.: Abriendo nuestro espíritu al infinito.
•
P.: ¿Y en sentido ético?
•
R.: El compás nos enseña el justo medio en todas las cosas.
•
P.: ¿Qué encontramos en la unión de la escuadra y el compás?
•
R.: Es en la unión de la escuadra y el compás donde se encuentran la perfección
del cuadrado y la perfección del círculo.
•
P.: Explica lo anterior con mayor detalle.
•
R.: El compás simboliza el Cielo y la escuadra la Tierra; son el padre y la madre
del Neófito, que por ello es hijo del Universo.
•
P.: ¿No éramos, acaso, Hijos de la Viuda?
•
R.: Lo somos, porque hay algo que hemos olvidado.
•
P.: ¿Dónde se inscriben el cuadrado perfecto y el círculo perfecto?
•
R.: En el Libro.
•
P.: ¿Por qué el Libro, la escuadra y el compás se colocan siempre juntos?
•
R.: Porque las Tres Grandes Luces de la Masonería forman un todo.
•
P.: ¿Por qué?
•
R.: Porque el Libro está abierto para que el Segundo Vigilante lea su contenido a
los Aprendices; la escuadra se dispone para que el Primer Vigilante pruebe a los
Compañeros, y el compás es el instrumento con el que los Maestros, de los que el
primero es el Venerable, trazan los diseños. Por lo tanto, en el Libro, la escuadra
y el compás están contenidos los tres grados de la Masonería Simbólica.
•
P.: ¿Qué simbolizan el Libro, la escuadra y el compás?
•
R.: El Libro, la Sabiduría del Rey Salomón; la escuadra, la Fortaleza de Hiram de
Tiro, y el compás la habilidad de Hiram Abif, que le permitió dotar al Templo de
Belleza. Además, el Libro representa la Sabiduría del Logos, la escuadra la solidez
de la Verdad a la que tal Sabiduría nos conduce, y el compás la Justicia o Armonía
que resulta de su logro.
•
P.: ¿Cómo es posible que Salomón, símbolo de la Sabiduría, haya tenido una
ignorante envidia hacia Hiram Abif?
•
P.: Porque los opuestos nunca se separan. De la misma forma, algunos dicen que
Hiram de Tiro, símbolo de la Fortaleza, ayudaba a Salomón porque secretamente
le temía, y ese temor era su debilidad. E Hiram Abif, símbolo de la Belleza,
cuando fue hallado era un cadáver horrible.
•
P.: El símbolo de la escuadra identifica a todo el Gremio, ¿tiene en este grado
algún simbolismo adicional a los que ya se mencionaron?
•
R.: La escuadra simboliza el acto rectificador.
•
P.: ¿Qué simboliza el archipéndulo?
•
R.: Debido a su forma, reúne las tres Joyas Móviles de la Logia: la escuadra, el
nivel y la plomada.
El archipéndulo o “nivel de triángulo”. De él ha escrito Cesare Ripa: “con este
instrumento se muestra y asegura el estar llanamente construida y en su plano
debido cualquier cosa que sea…”
•
P.: ¿Por qué decimos que en cada grado hay un símbolo vegetal particular?
•
R.: Porque para el Aprendiz el símbolo es la granada, para el Compañero la espiga
de trigo y para el Maestro la acacia.
•
P.: ¿Existe alguna relación entre la acacia y el simbolismo del Centro?
•
R.: Sí, la acacia plantada por Stolkin fue el Centro o punto de reunión de los nueve
Maestros que buscaban a Hiram. Y el número nueve es el final de un ciclo, por lo
tanto, se simboliza con un círculo. Una antigua Oda masónica exclama que
“celebramos el nueve”.
•
P.: ¿Qué encontramos en el centro del círculo, bajo la acacia?
•
R.: El Corazón de Hiram.
•
P.: ¿Entonces?
•
R.: Hiram ha muerto, pero nos queda la acacia y, bajo ella, el Corazón.
•
P.: ¿Cuáles son los símbolos principales en el Cuadro de este grado?
•
R.: Son nueve símbolos, por tres veces tres: los tres ornamentos, los tres números
cinco y las tres herramientas. Nueve símbolos que nos recordarán por siempre la
muerte del Maestro.
•
P.: ¿Cuáles son los tres ornamentos?
•
R.: Ya los conocíamos: son el Pórtico, la Ventana y el Pavimento de Mosaico.
Aquí simbolizan el Portal del Sancta Sanctórum, donde Salomón, Hiram de Tiro
e Hiram Abif consolidaron su alianza; la Ventana por donde penetró la luz que
iluminó la escena y el pavimento donde los tres se arrodillaron, no para humillarse,
sino para demostrar que los dos reyes y el obrero eran iguales.
•
P.: ¿Qué simbolizan los tres números cinco?
•
R.: Las tres Logias formadas por cinco Maestros Masones, que fueron en busca
del cuerpo de Hiram54. Estos Maestros serían los primeros en recibir los Altos
Grados de la Masonería.
•
P.: ¿Cuáles son las tres herramientas?
•
R.: Aquellas que dieron muerte a Hiram: la regla, la escuadra y el mallete.
•
P.: ¿Cómo está trazado el Cuadro de Maestro?
•
R.: De cara a Occidente, es decir, al revés que los Cuadros de Aprendiz y
Compañero.
•
P.: La forma de la Logia es un cuadrado largo, ¿por qué?
•
R.: Por la forma de la tumba del Maestro Hiram.
•
P.: ¿Qué más puedes decirnos sobre la acacia?
•
R.: Es un emblema del renacimiento, operado durante esta misma vida, una
renovación integral del ser. Como se considera que la acacia no puede ser atacada
por insectos, parásitos o enfermedades, es un símbolo de inmortalidad. La acacia
se ha tomado también como símbolo de la Iniciación, es decir, del concepto mismo
de lo iniciático. Hay muchas especies diferentes de acacias, pero masónicamente
dos son significativas: aquella que acabamos de describir y otra de mayor altura,
cuyo nombre en hebreo es shittah, y de cuya madera estaban hechos, total o
parcialmente, numerosos objetos sagrados del Templo.
•
P.: ¿Cuántas veces deberemos renacer?
•
R.: Tantas como veces hemos muerto, y hablamos de algo que ocurre durante una
sola vida.
•
P.: ¿A qué momento de la vida refiere este grado?
•
R.: Al ocaso.
•
P.: ¿Qué es el ocaso?
•
R.: Es el abandono de una etapa de la vida o el fin de un proyecto u obra que
hubiera consumido una porción importante de energía vital.
Sobre el simbolismo del punto
54
Esto es una variante de la Leyenda, donde se dice que los Maestros que buscaron el cuerpo de Hiram
eran quince en lugar de nueve.
En El Hombre del Deseo, L. C. de Saint Martin dice: «Todo es individual y, sin embargo,
todo es uno. ¿Cuál es, pues, este Ser inmenso que, desde su centro impenetrable, ve todos
los seres, todos los astros, no representando el Universo entero más que un punto de su
inconmensurable esfera? El Centro del Ser es, propiamente, el fin de todo conocimiento
tradicional, y de toda Iniciación».
Según Novalis: «Nosotros somos unos puntos personificados, unos puntos
todopoderosos». Y en Enrique de Ofterdingen, Novalis pone en boca del «muchacho
sideral» de Astralis esta declaración: “Yo soy el Punto Central, soy la fuente santa de la
que todo deseo brota impetuosamente, en la que todo deseo, de muchas maneras roto, se
congrega silenciosamente de nuevo.”
Y la física moderna dice que: “los electrones son puntos en el espacio-tiempo con tres
propiedades”.
Tercera Lectura: “Práctica” (el trabajo del Maestro)
•
P.: ¿Qué objeto nos reúne?
•
R.: Trazar los planos que servirán de modelo a los Compañeros.
•
P.: ¿Sobre qué trabajan los Maestros?
•
R.: Sobre la plancha de trazar.
•
P.: ¿Por qué?
•
R.: Porque los Maestros Masones ya saben leer y escribir, por contraste con los
Aprendices. Saber leer y escribir, desde un punto de vista iniciático, significa
recuperar la traza del Principio en las fases dispersas de la manifestación.
•
P.: ¿A qué usos se destina la plancha de trazar?
•
R.: A múltiples usos. Ella será utilizada por el Secretario para elaborar el Acta de
los trabajos de la Logia, el Acta Labrada. Los Maestros la emplearán para
componer planos capaces de instruir a los Aprendices, a los Compañeros y a los
demás Maestros. Siempre se tratará de reflexionar con madurez antes de proceder
a la aplicación concreta de cualquier proyecto; es decir, la redacción de la plancha
precede a la acción. Finalmente, se dice que el Maestro Masón es él mismo una
plancha de trazar cuyos actos y acciones, fluyendo libremente, sin coerciones
exteriores, sino respondiendo a la expresión natural de su ser, pueden servir como
modelos para que otros, tanto profanos como Iniciados, encuentren en ellos
inspiración y ejemplo55.
•
P.: ¿A qué da origen la plancha de trazar?
•
R.: A una estructura ordenada.
•
P.: ¿Qué vemos sobre la plancha de trazar?
•
R.: Se destacan líneas rectas, regulares y armónicas.
Según Reghini, la plancha de trazar simboliza el Arte de la Memoria. Afirma
que la X representa el Cielo (“un esquema de verificación”) y las líneas en cruz
la Tierra (“un esquema de fundación”). Algunos textos cabalísticos dicen que:
“lo tallado procede de lo esculpido, lo esculpido de lo trazado y lo trazado de lo
invisible”. Algunos Rituales antiguos se refieren a la plancha de trazar como la
“Los esquemas que proyectamos, los planes que hacemos, no son más que las planchas de trazar a
cuyos dibujos nos sometemos para realizar bien o mal nuestra labor en la vida” (Mackey).
55
“plancha tripartita”, pero esa división en tres partes no se advierte en los
dibujos actuales.
56
•
P.: ¿Cómo pueden clasificarse los instrumentos masónicos?
•
R.: De muchas formas, pero una de ellas considera 10 instrumentos, de los cuales
5 son de trazado y de control (la regla de 24 pulgadas, la plomada, el nivel, la
escuadra y el compás); 3 son utensilios de trabajo (el hacha, el mazo y el cincel)
y 2 elementos para colocar y unir las piedras (la palanca y la trulla).
•
P.: ¿Cuáles son las asociaciones principales entre los mismos?
•
R.: La plomada con el nivel; la escuadra y el compás; el mazo y el cincel; la regla
y la palanca; el hacha y la trulla. Siempre en parejas, siempre conformando una
dualidad.
•
P.: Enumera simbólicamente los Cinco Puntos del Compañerismo.
•
R.: 1. La Garra. 2. El Paso. 3. La Palanca. 4. El Corazón. 5. El Lazo. Son cinco
vínculos masónicos que determinan la forma en que los Maestros deben
relacionarse entre sí, y que algunos llaman los “Cinco Puntos de la Elevación”.
•
P.: ¿Por qué hablamos de la «Garra del León»?
•
R.: Porque en los Misterios antiguos el dios solar era representado frecuentemente
como un león; es, entonces, el Héroe Solar mismo quien asiste al Candidato en su
Elevación.
•
P.: ¿Qué significa la Maestría?
•
R.: La Maestría significa «ser en el mundo de una manera determinada».
•
P.: ¿Qué libros estudia el Maestro?
•
R.: El Libro de la Naturaleza y el Libro del Hombre.
•
P.: ¿Por qué ambos libros?
•
R.: Quien estudia el Libro de la Naturaleza progresa en el conocimiento del Libro
del Hombre, y quien estudia el Libro del Hombre progresa en el conocimiento del
Libro de la Naturaleza.
•
P.: ¿Qué significa la construcción del Templo de Salomón?
•
R.: Según los misteriosos trazos recibidos por Salomón y ejecutados por Hiram56,
el Templo está construido a imagen de la Naturaleza y del Hombre, y representa
la ciencia de ambos.
•
P.: ¿A qué Hermanos deberás ayudar?
•
R.: A todos los que estén al alcance de mi cable.
•
P.: ¿Cómo es la cuerda del Maestro?
•
R.: Una cuerda doble es fuerte, una cuerda triple es aún más fuerte, pero una
cuerda cuádruple no se rompe fácilmente”. Por lo tanto, habiendo llegado al
tercer grado, aún debemos buscar el cuarto punto.
•
P.: ¿Qué es el “terror del umbral”?
Según otros Rituales, el propio Hiram fue el autor de los planos.
•
R.: El enfrentamiento de nuestra consciencia en presencia de la Muerte.
•
P.: ¿Qué simboliza el triángulo?
•
R.: Vida, Aspiración y Muerte.
•
P.: ¿Qué representa el Cuerpo de Hiram?
•
R.: El Cuerpo de Hiram es la Materia, en la que se cumple la Obra.
•
P.: ¿Cómo se llama la Tumba de Hiram?
•
R.: “Muscus Domus”, que se interpreta como “Nuestro Maestro tiene una casa
mohosa”, vinculado con el humus fecundo, la fase de la Obra alquímica conocida
como “putrefacción” y, en sentido psicológico, como “el suelo nutricio de la
psique humana”, es decir, el inconsciente profundo. Por eso se llama “Muscus
Domus” la tumba de cualquier Maestro Masón. Es “el verde grisáceo que la
Naturaleza prefiere para la tumba de la Belleza”.
•
P.: ¿Dónde se encuentra la Tumba de Hiram?
•
R.: Algunos dicen que Hiram murió en el Hikal y renació en el Debir. No sabemos
si esto es cierto, se nos ha hablado de una Bóveda Sagrada que conoceremos en
los Altos Grados.
•
P.: ¿Quién fue Hiram Abif?
•
R.: El masón más perfecto de toda la Tierra.
•
P.: ¿Dónde estuvo la primera Logia?
•
R.: En el atrio del Templo del Rey Salomón.
•
P.: Tu respuesta parece una evasiva. Pregunto nuevamente: ¿cuál es la primera
Logia?
•
R.: El cuerpo del Hombre.
•
P.: ¿Qué busca, finalmente, el Maestro Masón?
•
R.: El Maestro busca generar en sí una metanoia, un cambio profundo, una
transformación radical.
•
P.: ¿Podremos lograrlo?
•
R.: El tiempo, la paciencia y la perseverancia nos facilitarán la realización de todas
las cosas, y quizás al fin encontrar la verdadera Palabra del Maestro.
•
P.: ¿Qué simboliza el reloj de arena?
•
R.: «El reloj de arena, o de agua, en su doble movimiento, es decir, en sus
inversiones sucesivas, sugiere los latidos del corazón. El pasaje de la arena entre
los dos compartimentos se efectúa a través de un estrecho orificio, lo cual puede
asimilarse a la dificultad que se experimenta al pasar de un estado a otro. El flujo
de la arena de un compartimento al otro es imperceptible al principio, y se acelera
gradualmente. Girar la clepsidra significa comenzar un nuevo ciclo de
posibilidades».
•
P.: ¿Algo más?
•
R.: El reloj de arena, debido a que debe invertirse para reiniciar un ciclo, es el
símbolo de la enantiodromía, es decir, del hecho de que cada entidad o principio
tiende progresivamente a transformarse en su opuesto: lo cálido en frío, lo obscuro
en luminoso, etc.
•
P.: ¿Qué es el tiempo?
•
R.: No lo sabemos, pero está claro que toda nueva mecánica encierra una nueva
definición del tiempo.
•
P.: ¿Qué simbolizan la espiga de trigo y la estrella Spica?
•
R.: Son símbolos de fecundidad, que refieren a la Vida, y complementan la
Muerte, presente en casi todos los símbolos de la Cámara. La Vida desciende
perpendicularmente sobre el Candidato colocado entre las columnas.
•
P.: ¿Qué simbolizan las velas?
•
R.: Las velas representan también el ternario, conformado por el pabilo, la cera
y la llama.
•
P.: ¿Qué simboliza el Altar?
•
R.: “El Altar es el símbolo de la tumba, hacia la cual camina el hombre. Entre
columnas, el masón representa al hombre que nace, pero este hombre marcha
hacia el Altar. Todo está relacionado con el tiempo que debe trabajar”.
•
P.: ¿Con qué podemos comparar el Arca de la Alianza?
•
R.: Con el ataúd que contiene el cuerpo de Hiram.
•
P.: ¿Cuál es la Obra que en ella se realiza?
•
R.: El Opus Nigrum, “el negro misterioso oculto dentro de lo negro”, el “negro
más negro que el negro”, nigrum nigrius nigro.
•
P.: ¿Qué es el camino iniciático?
•
R.: Es un trazado viviente que se elabora en nosotros mismos.
•
P.: ¿Dónde se inscribe ese trazado?
•
R.: Sobre el pavimento de cuadros blancos y negros.
•
P.: ¿Cuál es el plano?
•
R.: Es mi propia alma.
•
P.: ¿Qué es aquello que nos hace lo que somos?
•
R.: La memoria.
•
P.: ¿Qué es peor que la muerte?
•
R.: El olvido.
•
P.: ¿Por qué?
•
R.: Porque al perder la memoria perdemos el anhelo.
•
P.: ¿Cuáles son las tres facultades?
•
R.: El pensamiento, la voluntad y la acción. El pensamiento que concibe, la
voluntad que decide, la acción que ejecuta.
•
P.: ¿Dónde se encuentra el Maestro?
•
R.: No está lejos y puedes encontrarlo.
•
P.: ¿Cómo realiza el Maestro su Obra Maestra?
•
R.: Meditando sobre la Palabra Sagrada.
•
P.: ¿Dónde pone su marca en la obra el Maestro Masón?
•
R.: Sobre el ángulo Sudeste.
•
P.: ¿Cuál es el asiento del Maestro?
•
R.: Es una silla peligrosa, sobre la que descansa una corona.
•
P.: ¿Cuál es el privilegio del Maestro?
•
R.: Alcanzar la “equitativa serenidad”.
Mircea Eliade, sobre el simbolismo del triángulo
“Análogo simbolismo se asignaba al triángulo. Pausanias (II, 21, i) habla de un lugar
de Argos que se llamaba delta y que estaba considerado como el santuario de Deméter.
Fick y Eisler han interpretado el triángulo (delta) en el sentido de «vulva»: la
interpretación es válida a condición de conservar a este término su valor primario de
«matriz» y «fuente». Es sabido que la delta simbolizaba para los griegos a la mujer; los
pitagóricos consideraban al triángulo como arché geneseoas a causa de su forma
perfecta, pero también porque representaba al arquetipo de la fecundación universal. En
la India también hallamos un simbolismo semejante para el triángulo.”
El Reloj de Arena
Tradujimos este texto de Jean Ferré, pleno de poesía y simbolismo masónico
La arena es lo que "no tiene precio". Por su tenuidad, el grano de arena es una cantidad
despreciable, lo infinitamente pequeño. Por su gran número, se convierte en una fuerza,
un poder infinitamente grande. Estamos hablando de un mar de arena, un océano de arena,
de una nube de arena. A menudo representa un peligro: la duna que engulle una ciudad,
la tormenta de arena que desvía al viajero en el desierto.
Un solo grano de arena, caído "casualmente", puede impedir un mecanismo
perfectamente rodado para funcionar. Se convierte en el símbolo del pequeño detalle no
previsto por el hombre, y que, a pesar de su carácter diminuto, casi inexistente, pone en
peligro todo un proyecto bien construido. Evoca así la fragilidad de las empresas
humanas…
Infinitamente pequeño, infinitamente grande, el reloj de arena responde a este doble
simbolismo. Él es el instrumento que deja fluir uno a uno los granos de arena. El tiempo
es entonces considerado como una secuencia de instantes distintos entre sí, pero también
como la durabilidad, incluso la eternidad, ya que regresa constantemente. Un ciclo genera
otro ciclo. La forma del reloj de arena, X, debe compararse a la fórmula de Apolonio de
Tyana:
Lo inferior es como lo superior, y lo que es superior es como lo que es inferior, para
perpetuar los milagros de una sola cosa.
Podemos encontrar esta idea en los rituales masónicos: “Quien ha sido exaltado será
humillado”. En el ciclo, ya sea para lo de arriba, como para lo que hay debajo, todo está
claramente definido, en el origen y en el final. Pasamos de la plenitud al vacío, del gran
número a la nada.
La comunicación entre los dos jarrones del reloj de arena se realiza mediante un cuello
uterino: la analogía con el útero es obvia. Lo que existió en potencia se hace efectivo al
pasar por el paso. La arena de arriba, que era un ser por venir, ahora es real, hasta la
próxima inversión.
El flujo de arena parece muy lento al principio y luego se acelera hasta una especie de
frenesí cuando el jarrón superior está casi vacío. Esto, por supuesto, es estrictamente un
fenómeno físico. Al comienzo del experimento, la superficie es grande en relación con el
orificio. Mientras la arena fluye, el área se está reduciendo. ¿No es una ilustración perfecta
de la concepción del tiempo según la edad? En el niño y el adolescente, el tiempo parece
pasar lento, demasiado lento. En la edad adulta, se tiene la impresión de una aceleración,
y este sentimiento solo crece con los años que pasan...
Además, cada grano que se desliza por el cuello pierde una cantidad infinitesimal de su
masa y, al mismo tiempo, elimina algunas partículas de sílice al vidrio del reloj de arena,
agrandando así el cuello. Después de muchas reversiones, ¿la arena sigue siendo la
misma? ¿La esclusa de aire siempre es tan estrecha? ¿El tiempo medido por el reloj de
arena es constante, o el instrumento da un valor constantemente erosionado?
“Se puede recurrir contra la sentencia de los jueces, se puede apelar a la misericordia
divina, se puede salvarse del infierno, pero no se puede recurrir contra el tiempo, ni
apelar a su misericordia” René Berger.
Las tres exhortaciones del Maestro Masón:
1. Pueda la fragancia de la Verdad, como la rama de acacia, florecer sobre la tumba de
todo Hermano, en el Oriente Desconocido.
2. Honor a quien elevó el Templo y vivió y murió según la escuadra, y cuyo cuerpo
descansa donde nadie sabe, excepto los Maestros Masones.
3. A aquél que comprendía todas las cosas.
A aquél que encontró las piedras y la madera.
A aquél que derramó su sangre noblemente cumpliendo con su deber.
Benditos sean los tiempos y bendito sea cada amanecer en los que nacieron estos tres
hombres ilustres que adornaron el Templo con la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza.
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“El aprendiz lleva en sí la gestación de su piedra, el compañero pasa a una fase más
completa de realización, y el maestro finalmente se identifica con la obra perfecta cuya
ejemplaridad será fiable como vector de transmisión de la Iniciación.” I. Mainguy
´De hecho, es este levantamiento del cuerpo el que conlleva la liberación y el Verbo, o
sea el aliento que lleva la vida, y que libera al prisionero de la muerte. Simbólicamente
hablando, el movimiento, como se describe y recuerda lo que tradicionalmente se
practica en la mayoría de las exaltaciones a Maestro. De cualquier manera, el quinto
punto es tal vez el más importante, ese boca a boca, que viene a significar el paso del
aliento, simbólicamente representado por el "Verbo". Representación y
materialización…, puesto que por la boca se expresa el pensamiento humano, en este
caso la Palabra del Maestro. La Palabra se repite y las palabras son las indicadas por
el ritual. Éxodo: "Le hablarás y pondrás las palabras en su boca. Estaré con tu boca y
con su boca, y te diré que hacer. O sea, una especie de Palingenesia: regreso a la vida,
renacimiento que es a la vez regeneración.´ V. Guerra
VI. PARA REFLEXIONAR
“Aprendiz, Compañero y Maestro corresponden respectivamente al descubrimiento,
asimilación y propagación de la Luz”
1. «Los Maestros saben manejar todos los instrumentos de trabajo y están obligados a
dirigir y a enseñar a los demás Obreros, conservando con frecuencia en sus manos la
paleta o llana, para que, así como el albañil la emplea para pulimentar sus obras
materiales, allanando las superficies y corrigiendo las desigualdades que las deforman,
los Maestros la usen en el sentido ético para extender sobre la Logia el cemento unitivo
que transforme la fraternidad de virtual en real, y consolide la egrégora del cuerpo».
2. El símbolo de la escuadra y el compás, tan común en Masonería, presenta en el grado
de Maestro una cierta paradoja. Por un lado, la joya del Venerable Maestro de la Logia
es la escuadra. Por el otro, sobre el Altar, el compás se coloca con ambas puntas sobre
la escuadra, indicando una cierta jerarquía del primero sobre la segunda. Además, la
escuadra representa a todo el Gremio, pero el compás es la joya del Gran Maestro. Se
trata, aparentemente, de simbolizar que el Maestro se encuentra entre la escuadra y el
compás, entre la Tierra y el Cielo, entre los Principios y sus efectos. No es, por lo tanto,
sólo del Cielo o sólo de la Tierra, sino que se ha transformado en el mediador, en aquel
que maneja tanto la escuadra como el compás. La relación que adoptan estos dos
instrumentos puede ser expresada recurriendo al lenguaje alquímico: «la materialización
del espíritu y la espiritualización de la materia».
3. En todo el simbolismo y la filosofía del grado de Maestro hay un eje central: el Verbo,
la Palabra, el Logos, el “primer enunciado”, “eso que fue dicho”. Es una forma de
expresar el misterio del “Nombre”; se ha dicho que, cuando alcanzamos la realización
plena, “Nos volvemos nuestro Nombre”. La pérdida de este Logos, la muerte de Hiram,
la incapacidad para pronunciar la Palabra Verdadera, el Nombre, que es nuestro
Nombre, es la gran “caída” que los Rituales del grado intentan simbolizar. Una “caída”
que, sin embargo, no es del todo deplorable, porque la misma motoriza la posterior
queste (búsqueda): primero, del cuerpo de Hiram; luego, de los Asesinos y, finalmente,
de la Palabra en sí misma, que habrá de encontrarse en el grado 14°. Por lo tanto, la
muerte de Hiram es casi un sacrificio, la necesaria Muerte del Padre, sin la que sus hijos
quedarían aprisionados en una fórmula, en una estructura: es una muerte fructífera, que
vivificó el simbolismo masónico al generar el conjunto de los Altos Grados y dar lugar a
la triple búsqueda de la Logia de Perfección.
¿Es la muerte de Hiram una expresión de aquel rito bárbaro según el cual se efectuaba
un sacrificio humano cuando se consagraba un nuevo edificio?
Algo más: el término “davar”, en hebreo, significa palabra, hablar, pero en arameo
significa “muerte”. En una sola palabra y dos idiomas están contenidos los Misterios de
este grado.
4. El Maestro estudia la voz de la Naturaleza, que grita y a la vez calla el sonido de la
Palabra Perdida. Recuperar la Palabra es ver elevarse la Estrella de la Mañana, y esto
a su vez es un símbolo del renacimiento de Hiram. La Leyenda de la Palabra Perdida
constituye el eje central de la Maestría masónica. La Palabra Sagrada, Palabra
Verdadera o Nombre Secreto del Gran Arquitecto del Universo sólo podía ser
transmitida cuando los Tres Grandes Maestros: Salomón, Hiram de Tiro e Hiram Abif
estaban presentes, y conformaban el «Arco Viviente»57. La muerte de Hiram Abif alteró
esta situación, por lo que la transmisión regular de la Palabra se perdió. Ello constituyó
una verdadera Muerte de todo el Gremio, de la que todos los grados y Ritos son esfuerzos
en busca del renacimiento.
57
Para meditar: según J. Boheme, “el hombre tiene en su interior tres arquitectos”.
5. Nótese que el mismo ingreso en la Orden implica, en sí mismo, una pérdida de la
Palabra, pues el Aprendiz debe guardar silencio durante su trabajo en el primer grado.
La Palabra Perdida sólo se recupera con perseverancia, y esta última es una de las
virtudes principales del Maestro Masón. En el Parzifal de Wolfram von Eschenbach, el
héroe es, en cierto momento, calificado de, simultáneamente, Caballero de la Espada y
Caballero de la Palabra. Y Parzifal o Perceval pierde esa Palabra, y para recuperarla
tiene que vivir numerosas (y en muchos casos, penosas) aventuras. Todos los seres
humanos perdemos la Palabra en algún momento de nuestras vidas. Cuando un ideal se
vuelve vacío, cuando una relación deja de ser un verbo que nos motive, hemos perdido
la Palabra. También las sociedades la pierden, cuando su Oriente, es decir, el ideal, el
espíritu que las constituía como sociedad, es olvidado o tergiversado. Quizás lo que
Cirlot define como “Abandono” representa bien este sentimiento: “El simbolismo del
abandono corresponde al mismo aspecto que el del ´objeto perdido´; ambos son paralelos
al de la muerte y la resurrección. Sentirse abandonado es, sencillamente, sentirse
abandonado del ´Dios en nosotros´, del componente eterno del espíritu, proyectándose en
una situación existencial ese sentimiento de extravío, que también posee relación con el
tema del laberinto”. Además, la pérdida de la Palabra, y su eventual recuperación,
implican un hecho cosmológico, un fenómeno arquetípico que se expresa en todos los
niveles y planos de manifestación. «Todas las cosas del Universo son partículas de la
Palabra Perdida. El Universo entero es, en sí mismo, una Palabra Perdida, porque es la
multiplicidad en que se ha dispersado la Unidad. Y el Universo mismo es también la
Palabra Substituta, porque lo manifestado es el símbolo del Principio que constituye su
ser y esencia primordiales. Y lo manifestado a la vez revela y oculta el Principio, de la
misma forma que la Palabra Substituta a la vez expresa y oculta la Palabra Verdadera.»
6. Hiram es todo justo que sufre por una causa justiciera, todo liberador que sucumbe en
pro de la humanidad. Es uno, pero al mismo tiempo es muchos. Somos todos nosotros,
desde que, identificados, el día de nuestra recepción, con la víctima de los Tres Malvados
Compañeros, podemos repetir esta hermosa frase del dios Osiris: Desde que recibí la
gran herida, estoy herido de toda herida58.
7. La Leyenda de Hiram forma parte de las historias arquetípicas, esas profundas
narraciones simbólicas que, periódicamente, se revelan como realidades no sólo en la
interioridad profunda de los seres humanos, sino también en los actos, eventos y
conductas exteriores. Aquí nos encontramos con el relato simbólico de una «muerte
sacrificial», en la que Hiram aparece adornado con los atributos propios de un héroe
solar civilizador. Según la Biblia, Hiram solamente era experto en metalurgia; la leyenda
masónica lo hace, además, arquitecto y experto en toda clase de trabajos. M. Eliade ha
estudiado las antiguas mitologías, en las que con frecuencia se consideraba que quien
era herrero o fundidor de metales era, a la vez, arquitecto y hasta músico y cantor59. Muy
poco de lo que se describe en la Leyenda se encuentra en los versículos bíblicos donde
se hace mención expresa del nombre de Hiram, lo que quiere decir que el relato
mitológico extrae su contenido de un arquetipo supra-bíblico que se refleja y se reitera
en el proceso mismo de la Iniciación, cualquiera sea la forma o el contexto tradicional
58
59
Goblet D´Alviella.
Robert Eisler en su obra Die Kenitischen Weihinschriften Der Hyksoszeit (1919), comentaba la existencia
de herreros en las minas del Sinaí y pudo demostrar que 2800 años AC. el nombre de Kainites (Kajn,
Kalnin, beni-kenim) o Kénites, se aplicaba a una vieja casta semi nómada de herreros. La Masonería sigue,
efectivamente, la tradición cainita.
en el que esta se exprese. De ahí las analogías que pueden hallarse entre la Leyenda de
Hiram y otras historias mitológicas equivalentes, tales como la leyenda de Osiris.
“Una corona ciñe la frente de Osiris; la corona de la Verdad de la Palabra. Ese es el signo
de su poder: es la marca de la iniciación que recibe, el pleno conocimiento de las fórmulas
sagradas, la virtud mágica y todopoderosa del Verbo, de la palabra formulada según un
Ritmo preestablecido.”
8. Como todos los personajes arquetípicos, Hiram significa muchísimas cosas. Se lo ha
asociado con la verdad, con la libertad y casi con cualquier concepto que se considere
valioso. Esotéricamente considerado, Hiram es el símbolo del Hombre, del Hombre
Primordial, expresado a través de los hombres y mujeres individuales que componen la
Humanidad. Este Hombre Primordial es el que poseía la Palabra y la perdió, halló una
Palabra Substituta y aún busca la Verdadera; es el Hombre que cae, se levanta y vuelve
a caer, una, mil, infinitas veces.
La denominación de “Hijo de la Viuda” respecto de Hiram presenta simbolismos que
aún han sido poco explorados. Hasta la Piedra Filosofal fue llamada “Hijo de la Viuda”,
mientras que, en la Cábala, Viuda es una denominación de la séfira Malkhut.
Para M. L. Von Franz: “Se alude con frecuencia a Isis como la Viuda, de ahí que desde
el comienzo mismo de la alquimia se llame a la piedra filosofal, al misterio, el misterio
de la viuda, la piedra de la viuda o la piedra del huérfano…” G. Dorn dice que la Piedra
Filosofal fue llamada “huérfano” debido a su singularidad, dado que no había otra cosa
como ella en el mundo. Pietro Bono parece reunir el símbolo del huérfano con la Palabra
Perdida cuando dice: “esta piedra huérfana carece de nombre propio”.
En algún texto alquímico podemos leer que Isis dice “Ahora, hijo mío, ya conoces el
misterio que es el elixir de la viuda”. Según Jung, con los términos “viuda” y “huérfano”
los alquimistas se refieren a la Prima Materia.
En cualquier caso, la “Viuda”, al hacer a todos los masones sus hijos, y por ende
Hermanos entre sí, contribuye a la formación de la egrégora y, de hecho, es la Idea
fundamental en torno a la cual dicha egrégora se establece.
9. En la Piedra Cúbica de Punta debemos distinguir el cubo y la pirámide que lo
completa. La piedra cúbica representa la estabilidad absoluta y es en tal sentido un
reflejo del Principio. Se ha comparado el cubo con la forma simbólica de la Jerusalén
Celeste, cuyo estudio detallado corresponde al grado 19°. Las cuatro caras laterales del
cubo representan los cuatro puntos cardinales, mientras que la pirámide manifiesta la
preeminencia del zenith. La Piedra Cúbica de Punta, a través de la pirámide que la
corona, marca un centro, un punto de convergencia de las distintas direcciones del
espacio, y por ello corresponde a algo cumplido, terminado, donde todos los esfuerzos
se han focalizado en un punto, produciendo un resultado que puede calificarse de
“magistral”. Asimismo, la pirámide remite al simbolismo del fuego y a ideas de
transformación y trascendencia. La pirámide está sólidamente apoyada en la Tierra a
través de su base cuadrada, mientras que se eleva hacia el Cielo como una montaña; por
ello fue considerada por los egipcios como el Templo sagrado por excelencia. Algunas
antiguas Leyendas masónicas decían que los secretos realmente se perdieron con la
muerte del sabio egipcio Mizraim, “que está enterrado bajo su propia pirámide”, quien
conocía el secreto de la construcción de las pirámides. Y que por eso no volvió a ser
construida una pirámide desde el día de su muerte.
10. Las antiguas lecturas decían que: “podrá perfeccionarse en Masonería, de tal manera
que podrá viajar en los países extranjeros, trabajar y recibir honorarios como Maestro
Masón”. Pero esto es simbólico, y el “país extranjero” alude a nuestro destino después
de la muerte, “ese país misterioso del que ningún viajero vuelve”. En los grados de
Aprendiz y Compañero aprendemos los secretos de la Naturaleza y las vicisitudes de la
Vida, nos resta entonces comprender la Muerte60.
11. La pluma o buril con la que el Secretario graba las planchas en este grado es a veces
llamada el «Shamir». En las Leyendas salomónicas, el shamir era un gusano u oruga
(“el gusano de diamante”) cuya sangre tenía un poder disolvente tal que podía corroer
las piedras más sólidas. Se cree que «shamir» es una alteración de la palabra griega
«smiris», que significa «esmeril». Desde un punto de vista esotérico, aquí podemos
encontrar una lejana referencia alquímica al «Disolvente Universal».
12. Todo Juramento masónico se compone de una serie de afirmaciones denominadas
“puntos”. En los mismos se aprecia una interesante manifestación del binario y del
ternario. En efecto, los puntos se dividen en afirmativos, que requieren la ejecución de
ciertos actos, y negativos, el compromiso de no realizar otro tipo de actos. Afirmaciones
y negaciones son las dos columnas que componen todo Juramento. Finalmente, existe un
punto común de secreto y discreción, que unifica los dos tipos de puntos y los equilibra,
y se denomina por lo tanto el lazo. El Juramento del Maestro debería resumir los
juramentos de la Masonería Simbólica en su totalidad.
Un pensamiento de la Cábala que, según creo, expresa bellamente el misterio de la
Palabra Perdida: “Hay una Torá entera en una letra adicional, que ahora falta” (Sefer
Ha Temuná, siglo XIV, anónimo).
60
En la Cábala, la consciencia de nuestra mortalidad se considera el paso decisivo para el logro de la
Sabiduría. Para los antiguos griegos, los “Elegidos” eran aquellos que han superado las pruebas de la
muerte. En otro contexto, Paracelso afirma que la virtud se define por la actitud que alguien observa ante
la muerte.
La letra hebrea pei y el Verbo
•
Esta letra corresponde a la boca.
•
La boca, la letra pei o peh, sigue al ojo, la letra ain.
•
Las cinco bondades y los cinco poderes de los ojos izquierdo y derecho, que la
Cábala refiere para la letra ain, son de hecho las manifestaciones duales de
la sefirá de Daat, - conocimiento.
•
Daat es el poder de unión y comunicación. Y algunos creen que en Daat se
encuentra la Palabra Perdida.
•
El poder de Daat, tal como es revelado por la boca, el habla, es la forma más
explícita de contacto y comunicación entre los individuos.
•
El expresar sabiduría proviene del ojo interior del corazón y se dirige a la
boca, como está dicho: "el corazón del sabio le comunica a su boca".
•
La peh es “una boca que contiene un diente”.
•
Los 32 dientes de la boca se corresponden con los 32 Senderos de la Sabiduría.
•
Peh es el “poder del habla”.
•
Desde un punto de vista negativo, es la “boca del infame”, la “enfermedad
resultante de la boca malvada”, podemos pensar que es el habla de los Tres
Asesinos.
•
Lo que más nos interesa: Peh es el símbolo de la Boca que pronunció la Palabra
Original, el Verbo.
•
Es la armonía del Mundo, la “canción que canta el Universo”.
•
“El conocimiento está oculto en la Boca”.
VII. RÚBRICA
“En el grado de Maestro lo exotérico y lo esotérico
están tan entrelazados que es imposible separarlos”
En la instrucción del grado preguntábamos cuáles eran los rasgos del rostro de Hiram.
La respuesta era: “mis propios rasgos”. Nosotros somos Hiram; nosotros, individual y
colectivamente, vivimos su historia. La Leyenda de Hiram, con su muerte y su demorado
renacimiento, es una parábola de la vida, de nuestra vida, de la vida de todos los
hombres. Es un espejo que, parafraseando el aforismo latino, nos devuelve a nosotros
mismos, un espejo en el que podemos leer el misterio del Ser. Cada ser humano debe
buscar su Palabra, la Palabra que le dé sentido, significado a su vida. Y nadie que no
sea él mismo puede encontrar esa Palabra. No se la obtiene con la fuerza, con el robo,
con la hipocresía. No se la compra a los dioses, a los sacerdotes o a los masones. Hay
una única forma de encontrar esa Palabra íntimamente nuestra: viviendo la vida de un
ser humano.
“La Masonería entera es Balkis, la esposa-viuda de Hiram Abif. Como toda viuda, se
cubre con velos que ocultan su rostro verdadero. Ese Rostro de la Verdad, la Palabra
Verdadera, se ha perdido, y sólo tenemos una Palabra Substituta. Pero la búsqueda
no ha terminado: caminamos hacia los Altos Grados, hacia la Logia Capitular de
Perfección, en la que aspiramos a conseguir la Palabra de la Verdad.”
Apéndice I: El Venerable Maestro
“Fue inducido en el sitial del Oriente”
“Mantendrá en toda su fuerza la igualdad que debe necesariamente existir entre
hermanos. Jamás perderá de vista que la sola calidad de hombre basta al francmasón
para creerse respetable como cualquier otro. No hará diferencia más que para los
hermanos que lo merezcan, bajo el doble aspecto de la moral y de los conocimientos
masónicos. No permitirá que un hermano pretenda hacer prevalecer su posición civil
para humillar a otro que no tenga en el mundo profano el rango de aquel.”
Reglamentos Generales de la Gran Logia de Argentina, Art. 103.
La denominación de este cargo es variable: Venerable Maestro, Venerable Maestro
Instalado, Venerable Maestro de Obra, Venerable Maestro de la Silla, Ancien Maître, etc.
En los Estados Unidos algunas denominaciones causan confusión, porque al Maestro
recién instalado se le confiere la dignidad de Ex-Maestro o Past Master que, en los países
de habla hispana, corresponde a quien ya ha cumplido la Veneratura en la Logia.
Quizás la confusión derive de un problema de traducción. En inglés, “Past Master”,
significa “Maestro Pasado”, pero en el sentido de “Avanzado” o “Adelantado”, en este
caso hacia la Silla de la Logia. Por el contrario, en español, “Pasado”, se interpreta como
“lo que ha terminado”.
En este trabajo emplearemos la nomenclatura del lenguaje español, es decir, Venerable
Maestro para el Maestro en funciones, y Past Master para el que ya ha desempeñado el
cargo.
El Venerable Maestro es “el primer mazo” de la Logia. Desde el punto de vista de la
cadena iniciática, este cargo debería ser ocupado por el Primer Vigilante del año anterior,
y el Segundo Vigilante ascender al puesto del Primero. En la mayoría de las Logias, sin
embargo, se elige al Venerable por la vía del sufragio. La reunión de todos los PastMasters, del Maestro saliente y del nuevo Venerable, se conoce como la “Cátedra” o
“Mesa de los Maestros Instalados”, y es prácticamente un grado aparte, si bien no se lo
considera como un grado numérico. Este tipo de dignidades, tanto en la Logia Simbólica
como en los cuerpos de Altos Grados, son conocidas en los Estados Unidos como los
“Grados de la Silla”.
La presencia de esta dignidad, conferida casi como otro grado, en el Rito Escocés, ha
cambiado con el tiempo. En los Rituales del siglo XIX se la describía, efectivamente,
como otro grado. Después parece haber desaparecido temporalmente. En un Ritual
portugués de 1842 se lo menciona como un “complemento del tercer grado”. Rituales del
siglo XX decían que el Rito Escocés no contempla la dignidad de Past Master, pero igual
incluían el Ritual por si algún Hermano de este Rito se afiliaba a una Logia del Rito York.
Hoy, numerosas Logias del Rito Escocés Antiguo y Aceptado han vuelto a practicarlo.
Según las Constituciones de Anderson: «…en los tiempos antiguos, a ningún Hermano
se lo denominaba Maestro Masón, no importaba cuán hábil fuese en el Oficio, hasta que
no hubiera sido elegido para el trono de una Logia». La existencia de un Ritual de
Instalación para cada nuevo Venerable se encuentra sancionada en las mismas
Constituciones, cuando se habla acerca de «algunas otras expresiones que son
convenientes y usuales en ese caso, pero no propias para ser escritas». Tales ceremonias
secretas, al parecer, consistían en la comunicación de nuevos modos de reconocimiento,
específicos de la dignidad de Venerable Maestro.
El Ritual de Instalación: la instalación del nuevo Maestro tiene dos partes. La primera
de ellas se realiza en presencia de toda la Logia, y consta del Juramento y la presentación
del Maestro Instalado. La segunda parte es el “trabajo interior” (Inner Working), y sólo
pueden asistir el Maestro saliente, el Maestro Instalado y los Past Masters. En Francia,
este ritual se denomina “Esoterismo del Consejo de Maestros Instalados”, y el título
otorgado al Maestro entrante, Maître Élu, nos indica un posible origen de los títulos de
algunos Altos Grados.
Cuando una Logia designa un nuevo Venerable, se convocará una “Logia Emergente”
compuesta por, como mínimo, tres Past-Masters. Esta Logia se abre según el Ritual del
tercer grado. Cumplida la Apertura, el Maestro entrante ingresa bajo la Bóveda de Acero,
a mazo batiente.
Para ser admitido al Cónclave, previamente se le confiere al Maestro Electo una Palabra
de Pase (Raboni, es decir, Maestro61) y un Toque de Pase, consistente en tomar la mano
derecha con la garra de Maestro y luego deslizarla hasta el codo, lo que anticipa parte de
lo que luego será el Toque del Maestro Secreto, cuarto grado del Rito Escocés Antiguo y
Aceptado.
El Past-Master más antiguo presenta al nuevo Maestro, quien debe prestar un nuevo
Juramento de secreto, de rodillas y con ambas manos sobre el Libro, las que son
presionadas por las manos del Maestro saliente. La penalidad es ver arrancada su mano
derecha y colgada sobre su hombro izquierdo, del que caerá y será arrojada, como quien
arroja por sobre su hombro algo que ya carece de valor.
La Leyenda: hay en esta ceremonia una nueva Leyenda. El rey Salomón, según algunas
versiones acompañado por la Reina de Saba, visitó el Templo cuando este fue terminado
y pidió a Adonhiram que se aproximase.
Este es el origen del primer signo: volver la cabeza hacia la derecha, extender el brazo
derecho en la misma dirección (preferentemente, hacia el Oeste), y luego tocarse tres
veces el hombro derecho con el índice y el mayor de la mano derecha, como si se estuviera
llamando a una persona, mientras los tres dedos restantes se mantienen juntos. Este es el
Signo de Llamada.
Adonhiram estaba a punto de arrodillarse frente a Salomón, pero este se lo impidió. Con
su mano derecha tomó la muñeca izquierda de Adonhiram, y colocó su mano izquierda
bajo el codo derecho de este último (según otros, sobre el pecho izquierdo), elevándolo y
diciendo “Levántate, GIBLIM”.
Esta última es la Palabra Sagrada del Maestro Instalado, y se interpreta como Masón
Excelente. Algunos dicen que “Giblim”, conocida como “la palabra del Escocés”, era el
nombre de la montaña en que se encontraba la cantera de donde se extraían las piedras
para el Templo62. “Giblim es mi título; acacia es mi nombre”. Otras interpretaciones de
Giblim son “Él puede” (¿levantarse de la tumba?)
61
Raboni proviene del hebreo rabí, Maestro. En realidad, Raboni es una forma de dirigirse a alguien aún
más respetuosa que rabino. Raboni o Rabboni es algo así como “Gran Maestro” o “Su Excelencia”. Esto
último la asocia con el significado dado a Giblim.
Esto es similar a cuando se denomina “Boaz” a una columna y al propio Aprendiz. Aquí el Maestro
Instalado y la Montaña son uno y lo mismo, ambos contienen la cantera en su propio ser. Algunos dicen
“Ghibolim” y afirman que significa “término”, “límite”, “algo limítrofe”, dado que la raíz hebrea GBL
62
El movimiento anterior origina un nuevo signo, que se culmina presionando con la Garra
del León cerca del codo.
Cuando el Rey y la Reina estaban por retirarse, Adonhiram reaccionó humildemente
inclinándose y saludando tres veces con la mano derecha desde la frente, dando un paso
hacia atrás con el pie derecho.
Este es el Signo de Saludo o «Toque de Humildad», que resulta similar al movimiento
que efectúa un Caballero al saludar describiendo una curva con su sombrero.
Como ilustración, copiamos textualmente del Ritual de la Gran Logia de España, que
tiene algunas ligeras diferencias con lo que acabamos de describir: “El día que llegó la
Reina a la Ciudad Santa, rodeada de un séquito brillante y numeroso para admirar la
arquitectura del Templo recién dedicado, fue acompañada por el Rey Salomón, el cual
cuando atravesaban uno de los patios observó al primer Maestro Masón, Adoniram, que
se mantenía modestamente apartado y deseando hacerle el honor de presentarle a la
ilustre visitante, le llamó, por una vez, con el siguiente Signo, dos dedos de la mano
derecha con el brazo extendido sobre el hombro derecho. (Realiza el Signo y se asegura
que el Venerable Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita). Adoniram, fuera que no
comprendiera el Signo, sea por su propia humildad, siempre unida al verdadero mérito,
dudaba en acercarse y el Rey le repitió el Signo dos veces. (Lo realiza dos veces y se
asegura que el Venerable Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita).
Fue entonces cuando Adoniram se decidió y avanzó hacia el Rey. Al acercarse a su ilustre
Soberano y a la gran Reina que le acompañaba; intentó arrodillarse, (se le dice al
Venerable Maestro electo, nuevo juramentado, que intente arrodillarse, y cuando lo
intenta el Venerable Maestro Instalador lo evita de la forma como se describe a
continuación) pero el Rey, previniendo su intención lo evitó; le tomó por la mano con el
Toque de un Maestro Instalado y le dijo: Levantaos Giblum. Giblum es un vocablo
hebreo que significa “Excelente Masón”.
Después de la muerte prematura de Hiram Abí, Adoniram se convirtió en el principal
arquitecto del Templo y ésta fue la razón por la cual el Rey Salomón deseó presentarle a
la Reina de Saba y lo que motivó que le confiriera públicamente el título de Giblum o
Excelente Masón. Cuando el cortejo real estaba a punto de retirarse, Adoniram, en
prueba de humildad, saludó al Rey así: colocó dos dedos de la mano derecha sobre el
hombro izquierdo y los retiró cruzando el cuerpo al tiempo que llevaba hacia atrás el pie
derecho y que hacía una pequeña inclinación, realizándolo tres veces (Realiza lo
indicado y se asegura que el Venerable Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita). De
aquí provienen la Palabra, los Signos y el Saludo de un Maestro en las Artes y las
Ciencias.
Para vuestra instrucción os voy a explicar los Signos de un Maestro en las Artes y las
Ciencias. Los Signos reservados a los Maestros Instalados son cinco y corresponden de
alguna manera a los cinco puntos perfectos de la Fraternidad. De estos cinco Signos,
cuatro son accidentales y uno es penal.
El primer Signo accidental es el Signo de Llamada; es el Signo que hizo el Gran Monarca
a su servidor para que avanzara hacía él y se da así: dos dedos de la mano derecha con
el brazo extendido sobre el hombro derecho. Se da tres veces porque el Rey Salomón lo
significa “marcar o establecer una frontera”. Los Giblí o Giblitas eran los habitantes de Gebal, quienes
recibieron la orden de cortar y poner en su lugar las piedras y las maderas; se supone que eran maestros en
todo lo referido a las proporciones geométricas.
dio tres veces a Adoniram. (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable Maestro
electo, nuevo juramentado, lo repita).
El segundo Signo accidental es el Signo de la Plomada o Signo de Rigor; se hace con el
antebrazo derecho horizontal, formando una escuadra con el brazo, como si la mano
sostuviera un cordel con plomada entre el pulgar y el índice (Realiza lo indicado y se
asegura que el Venerable Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita). Hace alusión a
un extracto del Volumen de la Ley Sagrada, cuando el Señor dijo: “Estableceré una
plomada en el centro de mi pueblo”. Durante vuestra Obligación los Venerables
Hermanos estaban alrededor de vos con este Signo, para significaros que habéis llegado
como una plomada al centro de vuestra Respetable Logia Simbólica; por ello los
Hermanos miraban hacia vos, tanto para tomar ejemplo como para su instrucción.
Porque vuestra conducta debe ser recta como la plomada de un albañil.
El tercer Signo accidental es el Signo de Secreto y se hace poniendo el dedo índice de la
mano derecha sobre los labios, así (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable
Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita63). De la misma manera que la plomada
guía vuestros actos, este Signo corresponde a vuestras palabras: Pondréis un freno sobre
vuestra lengua y un precinto sobre vuestros labios antes que comunicar los secretos de
un Maestro Instalado. Se transforma en el segundo Signo Penal así, bajando el dedo
índice por debajo de la barbilla (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable
Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita); hace referencia al segundo castigo
previsto en vuestra Obligación y que dice que preferiríais tener la lengua clavada al
paladar antes de desvelar indebidamente los secretos de un Maestro Instalado.
El cuarto Signo accidental, es el Signo de Saludo de un Maestro de las Artes y las
Ciencias. Se da con dos dedos de la mano derecha sobre el hombro izquierdo retirándolos
cruzando el cuerpo al tiempo que lleva hacia atrás el pie derecho y se hace una pequeña
inclinación, realizándolo tres veces (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable
Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita). Hace alusión al saludo dirigido por
Adoniram a su real Maestro.
63
Otros colocan la mano derecha abierta, con el pulgar formando escuadra, sobre el mentón y los labios.
El quinto Signo es penal y de naturaleza doble: la primera parte se da con el antebrazo
derecho horizontal, dando un golpe con la mano izquierda abierta sobre la muñeca
derecha (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable Maestro electo, nuevo
juramentado, lo repita); hace alusión a la primera parte del castigo previsto en vuestra
Obligación. La segunda parte se da cogiendo esta mano derecha cortada con la mano
izquierda y colocándola sobre el hombro izquierdo donde se deja mientras el brazo
izquierdo cae a lo largo del cuerpo (Realiza lo indicado y se asegura que el Venerable
Maestro electo, nuevo juramentado, lo repita): hace alusión a la segunda parte del castigo
previsto en vuestra Obligación.
Prosigue el Ritual: el nuevo Maestro es investido con el collar y la joya (la escuadra,
“símbolo de rectitud e imparcialidad, de prudencia y fortaleza”), “con la esperanza de
que prepare piedras cúbicas en el Templo de la Masonería”. Se le coloca el mandil de
Maestro Instalado, “que tiene tres niveles”. Se lo conduce a la Silla de Salomón, con el
Toque Real del Maestro Instalado (ver más adelante), y recibe el mazo. Se le entrega la
Carta Constitutiva de la Logia, “que debe mantener tan pura como la recibió”. Su primer
acto como Venerable Maestro es investir al Maestro saliente con la joya del Past Master.
Acto seguido, saluda a este último tres veces, con el Signo de Saludo que describimos
previamente.
Cuando el nuevo Maestro recibe el collar se le dice que ese es “el más alto honor que la
Logia puede conferir a uno de sus miembros”. Sus palancas (sus instrumentos, que le
permitirán sostener y levantar la Logia) serán la paleta o trulla, la plomada y el plano de
las obras.
La proclamación es con el nuevo Maestro en el centro del Templo, todos formando un
círculo en su torno con el Signo de la Plomada, y culminando con el Signo Penal, repetido
tres veces. “La Plomada, símbolo de la búsqueda de la Verdad en las profundidades
donde la Verdad se esconde”.
Además de las penalidades recién consignadas es de uso que, en su Instalación, el nuevo
Maestro jure por todas las penalidades de los tres grados simbólicos.
El Toque Real del Maestro Instalado (que tiene muchas variantes) debe hacerse con
mucha ceremonia, y el Maestro Instalador retira su mano sólo en el momento en que
coloca al nuevo Maestro en la Silla de Salomón.
En el Ritual Taylor hay una ceremonia muy interesante, consistente en que todos los
miembros saludan al nuevo Maestro por el signo de su grado, “in passing”, es decir,
mientras efectúan una circumambulación al Templo64. Los Past Masters lo saludan con
el Toque de Humildad por cinco veces, los Maestros con su signo por tres, los
Compañeros por cinco y los Aprendices por tres.
Finalmente, el nuevo Maestro es proclamado tres veces; en el Este, el Occidente y el Sur.
El Toque Real del Maestro Instalado: en los Rituales franceses este toque, de gran
importancia simbólica, se presenta en forma muy completa e interesante.
El Maestro Instalador deja su asiento por la izquierda y se coloca al lado del Maestro
Elegido. Entre el pulgar y el dedo índice de su mano derecha toma la muñeca derecha del
Maestro Electo y luego coloca la mano izquierda sobre el pecho izquierdo del Maestro
Elegido.
Por último, gira sobre sí mismo un poco a la izquierda, levanta ligeramente su mano
derecha y empuja la izquierda del Maestro Elegido. Este movimiento continúa hasta que
el Instalador queda frente al Sur y el Maestro Electo enfrente de él (de cara al Norte).
Entonces el Maestro Instalador se desacopla y retrocede dos pasos.
Nótese que el simbolismo de este acto implica la transmisión de una cierta influencia
esotérica de un Maestro al otro: es una brillante aplicación del concepto de la cadena.
Algunos Rituales lo interpretan diciendo que “Salomón era ya muy anciano y era
ayudado para levantarse o sentarse de su Trono por dos fieles Giblims”, de donde
nuevamente aparece un esquema ternario.
64
Aquí no podemos profundizar en este símbolo, pero no podemos dejar de mencionar que la
circumambulación reconoce antecedentes en las mitologías arcaicas de la humanidad, y se relaciona con el
acto simbólico e iniciático de recorrer un laberinto.
Escocia, 1890, nota en un Ritual
Se realizan entonces los dos primeros signos (ver la Leyenda), y el Toque de Humildad.
Después de la entrega del mazo, el Maestro Saliente hace lo propio con la espada,
“símbolo del Verbo y de la Luz”65.
Sigue luego una serie de movimientos complejos, que recapitulan prácticamente todos los
signos del Tercer Grado y de la Cátedra de Maestros Instalados. Como acto Ritual final,
todos los presentes forman un semicírculo frente a la Silla, ocupada ahora por el nuevo
Maestro, y ejecutan el Gran o Real Signo del Tercer Grado.
•
P.: ¿Según que símbolo de la Francmasonería los Maestros Instalados deben ser
probados?
•
R.: Según la Piedra Perfecta.
•
P.: ¿Qué es la Piedra Perfecta?
•
R.: Es una Piedra en forma de cubo perfecto que sólo puede ser controlada y
verificada por la escuadra y el compás.
Según el Ritual actual del Gran Oriente de Francia: “Cuando el nuevo Venerable asciende
hacia el Este, el Instalador se marcha de su asiento desde la derecha y camina hacia él.
Se quita el cordón de Venerable lo coloca sobre los hombros del nuevo Venerable y éste
dale el abrazo fraternal (siempre que un masón entrega a otro la cuerda de su función o
el mazo, el de los dos quién es el más alto en la jerarquía masónica debe dar un abrazo
fraternal al otro). Con la mano derecha le da tres golpes en el hombro izquierdo y
después de que éste haya hecho lo mismo, le da el triple beso masónico en la mejilla
izquierda, en la mejilla derecha, luego en la mejilla izquierda (o frente). Luego,
llevándolo de la mano, lo hace sentarse en la silla y le da el primer mazo.”
Una ceremonia muy interesante se encuentra en algunos Rituales franceses, en los que,
previo a la Instalación del nuevo Maestro en la Silla, el Maestro saliente y dos Maestros
Instaladores ayudantes colocan sus manos (sin guantes) sobre la cabeza desnuda del
Maestro entrante. Este ritual continúa la idea de transferir algún tipo de influencia
65
En algún lugar se hace referencia simbólica a el “lado obscuro de la espada”.
esotérica al nuevo Maestro, y acentúa la noción de la cadena iniciática. Es, además, una
anticipación de lo que más tarde en el Rito será el Arco Real.
Algunos agregan que el Maestro saliente le entrega una rama de acacia al entrante y que
este, a su vez, le pasará (simbólicamente), la misma rama a quien lo reemplace, etc.
Existen en los Rituales ingleses del Arco Real algunas expresiones que se utilizan también
para el Venerable Maestro. Por ejemplo, se hace el Signo de levantar una piedra y se
pregunta: What shall we make with the stone? (¿Qué haremos con esta piedra?), que se
responde con un gesto similar y se dice heave it over (llevarla más lejos, pero que algunos
interpretan como “levantarla”). Esta expresión se relaciona con una Leyenda, según la
cual algunos Maestros encontraron una piedra de forma extraña, y se interpreta heave it
over como “tirarla”, con el sentido de tirarla entre los escombros. Luego se encontraría
que esta piedra había sido tallada por Hiram, y era la piedra clave del arco: “la piedra
que despreciaron los constructores ha llegado a ser la piedra angular”. Vuillaume es de
diferente opinión, y la interpreta como “elevar”, otorgar una facultad o una dignidad.
Podemos pensar que esto último significa elevar dicha piedra hasta la clave del arco, con
lo cual ambas interpretaciones resultan casi coincidentes.
Examen de Reconocimiento:
M R M: (da un golpe) H Pr V, ¿sois P M?
Pr V: Lo soy; haced la prueba conmigo
M R M: ¿Cómo se os hace la prueba?
Pr V: Por el Mallete.
M R M: ¿Por qué por el Mallete?
Pr V: Porque es emblema de poder y el instrumento de trabajo de un P M.
M R M: ¿Cómo reconoceré que sois P M?
Pr V: De un tocamiento a un palmo, de un palmo a un tocamiento.
El Past-Master o “Maestro Consumado”: esta dignidad no es un grado masónico
propiamente dicho, sino una extensión y ampliación de la Maestría, correspondiente a
aquellos que han culminado la Veneratura de la Logia. Como los estudios iniciáticos
nunca terminan, los Past Masters deben seguir estudiando, aprendiendo, profundizando.
Estrictamente hablando, ante la ausencia del Venerable Maestro de la Logia, el único que
podría reemplazarlo es un Past-Master, por el hecho de que solo puede tomar la cátedra
de Oriente quien haya recibido la instalación ritualística correspondiente. En la práctica,
sin embargo, el reemplazo suele efectuarlo el Primer Vigilante.
La joya del Past-Master
El Teorema de Pitágoras, en el que se basa la joya del Past-Master, a veces es llamado el
“Teorema del Carpintero”. Indica, al completarse la escuadra, que el Past Master ha
encontrado lo que se había perdido, de donde la hipotenusa representa a Hiram Abif y a
la Palabra Perdida. El Past Master completa lo que para el Venerable Maestro todavía
estaba incompleto: el triángulo rectángulo completa la escuadra. En la transmisión
trisilábica de la Palabra, ejemplificada con claridad en el Arco Real del Rito York, las tres
sílabas de la Palabra pasan de una persona a otra, hasta que se han completado los tres
lados del triángulo rectángulo, y la Palabra es completamente «justa y perfecta».
Por eso, suele asociarse al triángulo rectángulo del Past Master la voz griega ¡Eureka!,
con el significado de ¡Lo hemos encontrado! (en referencia a la Palabra Verdadera).
Otros lo denominan el “Teorema de la Novia”, debido a que representa el matrimonio
místico entre el 3 y el 4, de donde resulta el 5 como su hijo. Siendo uno de los primeros
teoremas matemáticos que la historia registra, prácticamente representa el conjunto total
de la ciencia y los conocimientos humanos.
La joya del Venerable Maestro, en el manuscrito original de Vuillaume (1822).
La sigla es en inglés y traducida significa “Hiram, el tirio, la envía al Rey
Salomón”.
Apéndice II: Las tenidas fúnebres
Las Tenidas Fúnebres constituyen una parte importante de la instrucción del grado. Sin
embargo, es difícil llevarlas a cabo plenamente, debido a las regulaciones civiles de cada
país, por lo que habitualmente se las adapta a las realidades de cada Oriente. Según
Vuillaume, si el Ritual no puede hacerse con perfección, “es preferible no hacer nada”.
En estas Tenidas se adopta el “Orden de Duelo”. Consiste en permanecer de pie, con la
cabeza inclinada hacia el suelo, los dedos índice y medio de cada mano sobre los párpados
cerrados, el pulgar separado y formando escuadra. Todos los presentes llevan espada, con
el puño cubierto por un crespón negro, y, si por el Ritual deben ponerse de pie, la punta
de la misma apuntará hacia el suelo.
Los mandiles (no así la banda o el collar de los Oficiales) están vueltos del revés.
Las exequias masónicas se abren siempre a la hora sin sombra. Por eso, según los
distintos Rituales, pueden abrirse a Mediodía o a Medianoche.
En el primer caso: «porque es la hora en que el alma ya no hace sombra, donde Iblis ya
no hace sombra, es la paz interior…». En el segundo: «…porque es la hora en que las
tinieblas más espesas extienden su velo sobre la Tierra, temporalmente viuda del Sol que
la vivifica».
El “Iblis” que se menciona es un personaje ambiguo, una especie de contracara de Jehová;
de todas formas, desde nuestro punto de vista lo más correcto es abrir a la Medianoche.
El Ritual Fúnebre masónico tiene muchas variantes, pero siempre consta de dos partes: la
realizada en el cementerio o su equivalente (exotérica) y la efectuada en el Templo
masónico (esotérica).
En la primera, los actos más relevantes consisten en arrojar sobre el ataúd un guante, una
rama de acacia y tres paladas de tierra por parte de cada Hermano, junto a la ruptura
simbólica de la cadena y su reconstitución posterior.
La forma de dejar caer la rama de acacia es muy interesante: se extiende la mano derecha
sobre el ataúd, se deja caer la rama, luego se eleva la mano hacia el zenith, por un
momento se la coloca sobre el corazón y finalmente se la regresa a su posición natural.
Esto significa que el cuerpo del Hermano regresa a la tierra, su esencia pasa al Oriente
Eterno66 y su memoria permanece por siempre en nuestro corazón.
Una variante interesante consiste en trabajar con el “Rollo Sagrado”, una especie de
síntesis simbólica de la actuación masónica del Hermano.
Los Hermanos están de pie, formando un círculo alrededor del ataúd. El Maestro toma el
«Rollo Sagrado» en su mano, dirige una invocación y luego lo coloca en el ataúd.
Se forma entonces una «procesión», en la que todos los Secretarios de las Logias a las
que haya pertenecido el difunto llevan sus Rollos, excepto el Secretario de la última
Logia, cuyo Rollo ha sido depositado en el ataúd.
Debido a las normativas civiles, esta ceremonia se practica escasamente. Y, es muy poco
probable que el Ritual en el interior del Templo se efectúe con los restos del Hermano/a
presentes. Por lo tanto, lo habitual es elevar un cenotafio en el centro del Templo, y
66
Esto será interpretado por cada Hermano según sus propias creencias.
eventualmente dedicar un día en el año para recordar a todos aquellos que han pasado al
Oriente Eterno.
En el Rito Escocés
Existe un Ritual funerario muy complejo, denominado “El Misterio de la Noche
Sagrada”. El concepto en que se basa es que toda «muerte» es al mismo tiempo una
reintegración en la Noche cósmica, en el Caos precosmológico; en múltiples niveles, las
tinieblas expresan siempre la disolución de las formas, el retorno al estado seminal de la
existencia. Viceversa, toda «creación», toda aparición de las formas o, en otro contexto,
todo acceso a un nivel trascendente se expresa con un símbolo cosmológico. Un
nacimiento, una construcción, una creación de orden espiritual, una muerte, una pérdida
en general, tienen siempre el mismo modelo ejemplar: la cosmogonía.
En el Misterio de la Noche Sagrada, sobre una base de tres peldaños, se arma una pirámide
truncada, sobre la que se coloca una urna funeraria. En una cara de la pirámide se dibuja
un ojo encerrado por el Ouroboros, en otra, una calavera de la que emerge una mariposa,
en la tercera un Genio con una antorcha en cada mano (una hacia arriba y encendida, la
otra hacia abajo y apagada), y en la cuarta y última se representa el Zodíaco. En el centro
del Templo se dispone un cenotafio (con la cabecera hacia Oriente), cubierto de tela
negra, sobre la que se prenden las insignias masónicas del difunto, una espada con un
crespón de luto en su empuñadura, un par de guantes blancos, una corona de acacia a la
cabeza y una escuadra y un compás entrelazados a los pies. Hay 27 luces, distribuidas en
grupos de 3 (9 de ellas alrededor del cenotafio). Algunos indican, en lugar de luces en
torno del cenotafio, tres cazoletas con incienso ardiendo, una a la altura del estómago,
otra del pecho y otra de la cabeza. El calor irradiado por cada una debería decrecer desde
la primera a la tercera, para simbolizar las tres etapas de la vida del ser humano. Durante
el Ritual se efectúan tres aspersiones: con vino, agua y leche. Se quema incienso, y en la
cadena de unión se circulan expresiones tales como «Nada muere» y «Todo está vivo».
Algunos agregan, durante la cadena, la circulación de una “Palabra de Esperanza”.
Los trabajos se abren a «medianoche en punto» y se cierran al «rayar el alba».
Todo comienza con un “golpe sordo”, es decir, muy débil. Luego, en el transcurso del
Ritual, se golpea siempre por tres veces tres, pero cada grupo de tres golpes debe ser
débil-fuerte-débil, porque representan la debilidad de la infancia, la fuerza de la adultez
y la debilidad de la vejez.
Cuando se apagan las luces, en la Clausura, el Segundo Vigilante dice “Esperemos”, el
Primero “Esperemos con confianza” y el Venerable “Esperemos con confianza y
serenidad”.
Vuillaume agrega una “cena mística” muy interesante. Circulan entre los Hermanos pan,
una flor y una copa con vino. Cada uno come una porción muy pequeña de pan, bebe un
sorbo de vino y conserva la flor que, agregamos nosotros, puede ser “No me olvides”.
Después, empezando por el Maestro, cada Hermano recibe un incensario, va a la cabecera
del cenotafio, hace el Signo Penal y el Signo de Horror, da una vuelta en torno al ataúd,
balancea el incensario tres veces en cada una de las tres cazoletas, y finalmente pasa el
incensario al siguiente Hermano.
La frase final, dicha por el Venerable Maestro, es:
La vida es una. Es una corriente que recorre a todos los seres. Estamos unidos a todo
lo que vive, ha vivido y vivirá.
Post Tenebras Lux
La cadena fúnebre
Algunos Rituales mencionan una “cadena fúnebre”, la cual solo se realiza durante una
ceremonia funeral. Esta cadena se puede realizar tanto en el templo como en el
cementerio; en el templo como etapa anterior a ir al cementerio, los Hermanos rodean el
féretro, se unen en cadena fraternal y después de no recibir respuesta del hermano
fallecido al llamado que se le hace, se rompe la cadena en símbolo de su viaje al Oriente
Eterno. Segundos después se reúnen nuevamente en cadena para recordar su trayectoria
masónica y decir “jamás olvidado”.
Cuando sobre un Hermano se ha descargado el mallete de la Muerte…
Bonus (por J. P. Vernant, comentando el mito de Edipo): “Del nacimiento a la muerte,
para ellos no hay cambio [se refiere a los animales] en lo que define su particularidad de
ser viviente. Cada especie tiene una sola constitución, una sola manera de ser, una sola
naturaleza. En cambio, el hombre conoce tres estados sucesivos, tres naturalezas
diferentes. Al principio es un niño, cuya naturaleza es diferente de la del hombre
consumado. Para pasar de la infancia a la edad adulta es necesario someterse a ritos
iniciáticos que separan las dos edades. Uno se convierte en otro, entra en una nueva
personalidad a partir de que el niño se vuelve adulto. Asimismo, y sobre todo en el caso
del rey y del guerrero, cuando uno está parado sobre sus dos piernas es alguien que se
impone sobre los demás por su prestigio y su fuerza, pero a partir del momento en que
ingresa en la vejez deja de ser el hombre de las hazañas guerreras, se convierte, en el
mejor de los casos, en el hombre de la palabra y el consejo sabios; en el peor, en un triste
despojo”.
Bonus 2 (sobre la vejez, por Séneca): “Unas horas nos han sido tomadas, otras nos han
sido robadas, otras nos han huido. La pérdida más vergonzosa es, sin duda, la que
acontece por negligencia…No pierdas, pues, hora alguna, recógelas todas. Asegura bien
el contenido del día de hoy, y así será cómo dependerás menos del mañana”.
Bonues 3 (tomado de la “Defensa de la Masonería”, James Anderson, 1731):
Compara la Leyenda de Hiram con la de Eneas y dice que Eneas descendió al Infierno en
procura de “la palabra” de su padre muerto; lo mismo hacen los Maestros Masones en su
eterna búsqueda de la Palabra Perdida.
Apéndice III:
Fragmento del Ritual para colocar la primera piedra de los edificios masónicos
P.: ¿Cuál es la joya adecuada de tu oficio?
R.: La escuadra.
P.: ¿Cuáles son sus usos morales y masónicos?
R.: Cuadrar nuestras acciones por la escuadra de la virtud, y probar nuestro trabajo.
Gran Maestro: Aplica el implemento de tu oficio sobre esa porción de la primera piedra
cuya forma necesita ser debidamente examinada.
El Diputado Gran Maestro aplica la Escuadra a la piedra, y dice: Encuentro la piedra
debidamente escuadrada. Los artesanos han realizado su deber.
P.: ¿Cuál es la joya del Primer Gran Vigilante?
R.: El nivel.
P.: ¿Cuál es su uso masónico?
R.: Moralmente, nos recuerda la igualdad, y su uso es para poner horizontales.
Gran Maestro: Aplica el implemento de tu oficio a la primera piedra.
El Primer Gran Vigilante hace lo propio y dice: Encuentro la piedra correctamente
nivelada. Los artesanos han realizado su deber.
P.: ¿Cuál es la joya del Segundo Gran Vigilante?
R.: La plomada.
P.: ¿Cuál es su uso masónico?
R.: Moralmente, enseña rectitud de conducta, y la usamos para probar perpendiculares.
Gran Maestro: Aplica el implemento de tu oficio a los diversos bordes de la primera
piedra.
El Segundo Gran Vigilante hace lo propio y dice: Encuentro la piedra debidamente
aplomada. Los artesanos han realizado su deber.
Gran Maestro: Esta piedra angular ha sido probada por los instrumentos propios de la
Masonería. Los Artesanos han realizado hábil y fielmente su deber, y declaro que la
piedra está bien formada, es sincera, confiable y está correctamente colocada, según las
reglas de nuestro antiguo Arte.
Compañeros, reunidos en esta ocasión gloriosa,
en la que el Nadir recibe la Piedra Angular,
renovemos nuestra promesa al Anciano de los Días,
de trabajar para tallar, elevar y colocar la Piedra de Capitel
en el pináculo de la Obra.
Apéndice IV:
Miscelánea de detalles ritualísticos y simbólicos
Del Ritual de Consagración de Templo:
Los Hermanos que poseen el grado de Maestro darán tres (o siete) vueltas arrojando gotas
de agua con una rama de acacia. Luego incensarán el templo dando la misma cantidad de
vueltas, para representar que el Templo es consagrado por el agua y por el fuego.
Sobre los ágapes:
Participar en un ágape es compartir “el barril y la pólvora” por los nombres que se dan a
las bebidas y porque beber es “hacer fuego”. En forma algo irónica, se dice que el Maestro
“pasa de la mesa al trabajo (el Templo) y del trabajo a la mesa”.
Sobre la muerte de Hiram:
En el Talmud se narra que Salomón deja morir a Hiram para que no sea capaz de realizar
otro templo tan majestuoso como el realizado a la memoria de YHVH con intenciones de
alabar a un Dios pagano.
El Templo de Cibeles:
Se menciona en algunos Rituales, como una de las obras masónicas más importantes del
mundo antiguo. El templo de Cibeles o templo de Magna Mater fue un templo del monte
Palatino en Roma, el principal dedicado en la ciudad a Cibeles o Magna Mater.
En el contexto masónico, posiblemente sea una confusión con la palabra Giblim, que en
Rituales antiguos figura como “Gibel” o “Cibel”.
Las letras hebreas en la parte superior del Cuadro son las iniciales de la Palabra
Substituta (Mem-Beth) y de la Palabra de Pase (Tav-Koph)
El Signo de Orden del Maestro, según el Manual de Quesada (1844)
El Signo de Orden del Maestro, en el manuscrito original de Vuillaume (1822)
La Cámara del Medio, en el Manual de Quesada (1844)
Apéndice IV: para inspirarnos, “Que nuestra alegría sea proclamada”, texto de
Ludwig Gieseke, traducido por Linda Londoño (2012), recibió música de Wolfang
Amadeus Mozart en 1791, año de la muerte del gran músico
Coro con solistas
Que nuestra alegría sea proclamada
fuerte y alegremente por la orquesta,
que el corazón de cada hermano se sienta
resonar en estos muros.
Pues consagramos hoy este lugar
a través de la cadena dorada de la fraternidad
y de la unión auténtica de los corazones
como nuestro templo.
Recitativo; Tenor II
Por primera vez, nobles hermanos,
este nuevo lugar nos envuelve
con sabiduría y virtud.
Consagramos este lugar
como el santuario de nuestro trabajo,
que para nosotros
develará el gran arcano.
Dulce es el sentir de un masón
en un día como éste, de fiesta,
que consuma y estrecha los nuevos lazos de fraternidad.
Dulce es pensar que ahora la humanidad
ha ganado un nuevo lugar entre los hombres.
Dulce será el recuerdo en este lugar
donde cada corazón fraternal
aprende lo que fue, lo que es
y lo que, con determinación, puede llegar a ser;
donde el ejemplo enseña,
donde el sincero amor fraternal se nutre,
y donde la más sagrada de todas las virtudes, la primera,
la reina de las virtudes, la caridad,
gobierna con sereno esplendor.
Aria; Tenor II
La deidad todopoderosa no reposa
en el ruido, la pompa y el tumulto,
no, se acuna en la quietud
y prodiga su bendición a la humanidad.
Serena divinidad, a tu imagen
el corazón del masón rinde homenaje,
pues tú enciendes con el dulce sol
una dulce alegría en su corazón.
Recitativo; Tenor I, Bajo
Adelante, hermanos, entregaos por completo
al regocijo de vuestros sentimientos,
para que nunca olvidéis que sois masones.
La fiesta de hoy es un monumento
al vínculo renovado de la unidad.
Que sean desterradas por siempre la envidia, la codicia
y la calumnia de los corazones de nuestros masones,
y que la armonía ate firmemente el querido vínculo
que el puro amor fraternal ha tejido.
Dueto; tenor I, Bajo
Que estos muros sean durante mucho tiempo
testigos de nuestro trabajo,
y que duren por siempre,
pues hoy fueron consagrados a la concordia.
Compartamos cada carga
con el poder del amor,
pues aquí recibiremos con nobleza
la verdadera luz del Oriente.
Emprended el trabajo con alegría
para poder esperar este beneficio,
y quien aún no lo haya emprendido
que lo retome hoy mismo.
Si en este lugar hemos puesto
nuestros corazones y nuestras palabras
en completa armonía con la virtud,
entonces las ansias serán sosegadas
y el anhelo será completamente satisfecho
como corona a nuestra esperanza.
Coro con solistas
Que nuestra alegría sea proclamada...
Para inspirarnos: EL HIMNO DE LOS VIGILANTES O SEA OTRA HISTORIA
DE LA MASONERÍA, compuesta por el Autor desde que el nobilísimo Príncipe
Felipe, Duque de Wharton, fue elegido Gran Maestre.
Para cantarlo en la Asamblea Trimestral
I. Cuando nos quedamos solos y se marcharon los extraños, en verano, otoño, invierno y
primavera, empezamos a cantar acompañados de la música, el potente genio de la Logia
Superior en toda época, que atrajo e inspiró al príncipe, al clérigo, al juez, al noble y al
sabio para realizar el Magno Proyecto de los masones.
II. Siempre cuidaron los masones de realizar este Magno Proyecto, desde Adán hasta el
diluvio, del que Noé salvó el Arte y lo enseñó a Jafet, Sem y Cam, quienes lo comunicaron
a sus descendientes para construir prestamente la ciudad y torre de Babel hasta que
maravilló a las gentes; y entonces se dispersaron los Hijos de los hombres.
III. Pero, aunque usaron en distantes climas sus confundidas lenguas, llevaron allí desde
Senaar, sabias instrucciones para cultivar el Arte que conocían. Así, cantemos primero a
los príncipes de las Islas; después al insigne Belo que fijó su sede en la antigua Asiría,
donde erigió grandiosos edificios, y a Mitzraim que levantó las Pirámides.
IV. Y a Sem que inspiró en la mente de grandes naciones la útil y admirable habilidad
constructora; y después a Abram que enseñó la ciencia caldea a sus hijos, quienes cuando
estaban en Egipto bajo la mano de Faraón, aprendieron penosamente a ser hombres más
útiles, hasta que apareció el Gran Maestro Moisés y los libró de sus enemigos.
V. Pero ¿quién podrá cantar las alabanzas del que mandó erigir el Tabernáculo? Cantemos
a sus obreros, firmes como el acero, a Aholiab y Bezaleel. Cantemos a Tiro y Sidón y a
los antiguos fenicios. No olvidemos jamás el error de Sansón que imprudentemente reveló
su secreto a su mujer, y al fin derrocó el templo de Gaza.
VI. En solemne festín cantamos al rey Salomón que realizó el Magno Proyecto con
riqueza, poder y arte divino, auxiliado por el docto Hiram de Tiro, y por los obreros que
recibían la encantadora influencia del sabio Hiram Abif que ayudó brillantemente a los
Maestros judíos, y cuya excelente obra no es posible relatar.
VII. Todo hermano agradecido canta al rey masón que levantó el Arte hasta su cénit, y
enseñó a todas las naciones la útil habilidad, porque desde el hermoso Templo marcharon
los obreros a extrañas tierras y enseñaron el Magno Proyecto que reyes y magnates y
doctos varones inspeccionaron.
VIII. Cantamos el templo de Diana en Asia Menor; las colosales murallas de Babilonia,
sede del gran Nabucodonosor; la tumba de Mausoleo, rey de Carintia; muchos edificios
de soberbio estilo en África, Asia, Grecia, Sicilia y Roma que había conquistado a estas
naciones.
IX. También cantamos a Augusto el fiel Maestro General, quien por mano de Vitruvio,
refinó y difundió el Magno Proyecto de los masones por el norte y el oeste. Hasta los
antiguos bretones practicaron por doquier el Arte Real, y la arquitectura romana
prevaleció hasta que con la bélica furia los sajones destruyeron las obras seculares.
X. Con el tiempo predominó el estilo gótico en la isla británica, cuando revivió el Magno
Proyecto de los masones, y prosperó en sus Logias regulares, aunque no como en los días
de Roma. Sin embargo, cantamos la fama de sajones, daneses, escoceses, galeses e
irlandeses; pero cantemos primero al rey Athelstan y al príncipe Edwin nuestro influyente
Maestro.
XI. Y también cantan los masones británicos a los reyes normandos, hasta que revivió en
la isla el estilo romano y se unieron las coronas en la frente del rey Jaime, un rey masón,
que levantó grandiosos edificios por mano de Iñigo Jones el rival del sabio Palladio,
justamente alabado en Italia y en Britania por su firme y genuina arquitectura.
XII. Y después, en cada reino prevaleció la Masonería y obtuvo el favor de reyes, nobles
y sabios cuya fama llegó a los cielos, hasta estimular en la época actual la reunión en
Logias y llevar hábil y cuidadosamente el mandil, para ensalzar el antiguo Magno
Proyecto de los masones y restaurar el estilo augustiano en muchos artísticos y gloriosos
edificios.
XIII. Desde entonces cantamos al obrero y al rey con dulce música y poesía, cuya armonía
resuene. Y con la Geometría en hábil mano tributemos sin demora, con amor y amistad,
nuestro cordial homenaje al Gran Maestre, el noble Duque de Wharton que rige a los
libremente nacidos Hijos del Arte.
Coro. ¿Quién podrá recitar en suave forma poética o en robusta prosa las alabanzas de
los verdaderos masones cuyo Arte trasciende la vulgaridad? Nunca han de revelarse sus
secretos a un profano, y el fiel masón ha de preservarlos y sólo descubrirlos en la antigua
Logia, porque están guardados en el corazón de los masones por los hermanos del Arte
Real.
La Fuerza, en el Tarot de Carlos V.
Suele afirmarse que la columna rota refiere al episodio del Libro de los Jueces, en
el que Sansón derriba el Templo del dios Dagón. Sin embargo, la columna rota
posee profundos significados masónicos, que la asocian con la muerte de Hiram.
Sobre el solsticio de invierno
Las tinieblas de la noche son profundas. Nuestra consciencia ingresa en el inframundo,
donde se encontrará cara a cara con las sombras y con toda la vida inconsciente que hay
dentro de nosotros. Al hacer frente al submundo de nuestro ser realizamos la sagrada
tarea de recuperar lo perdido, es decir, las partes olvidadas de nosotros mismos y de la
humanidad…
“El ser humano es la única especie que puede establecer lazos no basados en la
sangre, sino en el corazón” (Gogol)
Vengo de un trabajo concluido y voy hacia un trabajo que debe realizar
Colocación de la piedra fundamental de un edificio masónico. El Gran Maestro aplica
la plomada, el nivel y la escuadra sobre la piedra, y la declara “bien formada, verdadera
y fiel”. Luego se procede a la consagración de la piedra mediante el ternario de trigo,
vino y aceite.
Un diagrama muy interesante para la meditación
del Maestro Masón. Figura en Philosophia
Naturalis, de Alberto Magno (1560). Desde arriba y
empezando por la izquierda, encontramos:
la balanza, símbolo de la justicia;
un rostro, símbolo del hombre, íntimamente unido
a la tetraktys (los números del 1 al 10), que, a su
vez, simboliza la perfección; el compás, que remite
a la idea de proporción; la escuadra y la regla,
que aluden a la noción de medida y a todo lo que es
sabido por lo masones. A la izquierda, abajo,
una vasija quizás representa el alma. En el centro,
la Tierra está dividida según un esquema
cuaternario, correspondiente a
los cuatro “elementos” de la naturaleza; el círculo
blanco y el círculo negro representan
el tiempo (el día y la noche), medido por
las horas (los puntos internos). La meditación del
Maestro Masón sabrá encontrar otros significados,
de naturaleza esotérica.
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