INFORME TÉCNICO Y DE CONCIENTIZACIÓN
Tema: Efectos del Exceso de Cloro en el Agua de Consumo Humano
Ciudad: Cuenca, Ecuador
1. Introducción
En Cuenca, el agua potable es desinfectada mediante el uso de cloro, un método necesario
para eliminar bacterias, virus y otros agentes patógenos. Sin embargo, cuando el cloro está
presente en concentraciones elevadas o prolongadas, puede causar efectos negativos en
la salud y en el sabor, olor y seguridad del agua que consumimos diariamente.
Este informe tiene como objetivo informar y concientizar a la población sobre los riesgos
del exceso de cloro y promover soluciones prácticas para proteger la salud familiar.
2. ¿Qué es el cloro y por qué se utiliza?
El cloro es un desinfectante químico ampliamente usado para potabilizar el agua. La
Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una concentración de entre 0.2 y
0.5 mg/L (ppm) como efectiva y segura para el agua potable. Sin embargo, en ciertas
ocasiones, los niveles pueden superar los 1.0 mg/L, especialmente cuando hay problemas
en la red de distribución o errores en la dosificación.
3. Riesgos del exceso de cloro según estudios científicos
Según un estudio publicado en el Journal of Environmental Science and Health (2009), la
exposición prolongada al cloro y sus subproductos (como los trihalometanos - THMs)
puede tener efectos negativos, tales como:
Irritación en piel y ojos, especialmente en niños y personas sensibles.
Problemas respiratorios leves, al inhalar vapores de cloro en duchas calientes.
Alteraciones del gusto y olor del agua, lo cual lleva a menor consumo y
deshidratación en poblaciones vulnerables.
Posible riesgo a largo plazo de enfermedades crónicas, como disfunciones del
hígado, riñones y, en estudios avanzados, asociación con cáncer de vejiga en casos
de exposición crónica a THMs.
La EPA (Agencia de Protección Ambiental de EE.UU.) también reconoce estos riesgos y
establece límites estrictos para los subproductos del cloro en el agua.
4. Situación local en Cuenca
En pruebas realizadas en diversas zonas de Cuenca, se han registrado niveles de cloro por
encima de 1.2 mg/L, especialmente en sectores altos o en redes de agua más antiguas,
donde el cloro se adiciona en mayor cantidad para garantizar desinfección hasta el punto
final.
Esto genera olor a “piscina” en el agua, resequedad en la piel tras la ducha y sabor
desagradable. Muchas personas, sin saberlo, se acostumbran a este sabor, sin notar los
riesgos ocultos.
5. ¿Qué se puede hacer?
Soluciones accesibles para proteger tu salud y la de tu familia:
Instalar filtros de carbón activado, los cuales eliminan el cloro libre y sus
derivados sin afectar los minerales buenos del agua.
Usar purificadores con etapas múltiples, incluyendo carbón, membranas y filtros
cerámicos.
No hervir agua con exceso de cloro, ya que puede aumentar la concentración de
subproductos nocivos.
Realizar mantenimiento periódico a los filtros y sistemas de purificación para
asegurar su eficiencia.
Promover análisis de agua en hogares, instituciones y comercios.
6. Conclusión
El cloro es un aliado de la salud pública, pero su exceso puede volverse un enemigo
silencioso. En Cuenca, debemos ser conscientes de su uso, sus efectos y cómo podemos
protegernos.
7. Referencias científicas
1. Richardson, S. D., et al. (2009). “Occurrence, genotoxicity, and carcinogenicity of
regulated and emerging disinfection by-products in drinking water: A review and
roadmap for research.” Mutation Research.
2. World Health Organization (WHO). (2017). Guidelines for Drinking-water Quality.
3. Environmental Protection Agency (EPA), National Primary Drinking Water
Regulations.