Oscar Creydt Una biografía Andrew Nickson Agradecimiento Por su gentileza A Carlos Federico Pérez Caceres A Eduardo Bogado Tabackman Oscar Creydt COLECCIÓN PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA Andrew Nickson © El Lector Director General: Pablo León Burián Coordinador Editorial: Bernardo Neri Farina Director de la Colección: Herib Caballero Campos Autor: Sergio Cáceres Mercado Diseño de Tapa: Denis Condorety Corrección: Rodolfo Insaurralde Hecho el depósito que marca la Ley 1328/98 ISBN: 978-99953-1-178-0 El Lector I: 25 de Mayo y Antequera. Tel. 491 966 - 493 908 El Lector II: San Martín c/ Austria. Tel. 610 639 - 614 258/9 www.ellector.com.py [email protected] Esta edición consta de 15.000 ejemplares 6 Andrew Nickson Contenido Prólogo ...........................................................................9 Introducción .................................................................11 Primera parte ...............................................................13 Infancia y juventud ................................................13 Los años estudiantiles ............................................16 Inicio de actividad sindical ...................................... 22 El Nuevo Ideario Nacional ...................................... 25 Casamiento y parentesco.......................................28 Fundación del Partido Comunista .......................32 El gobierno febrerista y su derrota ......................34 Segunda parte .............................................................38 La primavera democrática ....................................38 La guerra civil y sus secuelas................................40 La lucha armada contra el régimen de Stroessner ...........................................................41 El Movimiento 14 de Mayo ...................................43 El Frente Unido de Liberación Nacional (FULNA) ..................................................................50 La ruptura con Moscú............................................59 El partido prochino ...............................................69 El incidente de Caaguazú......................................70 Se destruye la estructura del Partido en Paraguay .............................................................74 Los años inales ......................................................76 7 Oscar Creydt Tercera parte ................................................................83 Formación histórica de la nación paraguaya......83 Oscar Creydt: Muchas luces y muchas sombras .....................................................93 Oscar Creydt y el guaraní .....................................96 La ideología nacionalista .....................................100 Palabras inales .........................................................107 Anexos ........................................................................109 Cronología de la vida de Oscar Creydt .................109 Carta escrita por Vanzeti a Oscar Creydt................113 Fuentes consultadas ..................................................115 El autor .......................................................................121 8 Andrew Nickson Prólogo Este libro sobre Oscar Creydt, fue realmente un desafío para el autor un destacado investigador británico quien tiene un conocimiento acabado sobre los procesos políticos del Paraguay en el siglo XX. Como bien señala el autor, de Oscar Creydt poco se conoce debido a sus largos años de vida clandestina tanto en Buenos Aires como en Montevideo. Este hombre nacido en Ita Jurú en San Miguel Misiones fue uno de los hombres más inluyentes del Paraguay del siglo XX. Durante años la igura de Oscar Creydt fue temida, admirada y respetada por quienes sabían de su valía intelectual. Un dirigente estudiantil en los años 20, destacado por su solidez intelectual y por su compromiso con la lucha social. El libro abarca sus orígenes y resalta su protagonismo en la consolidación del Partido Comunista Paraguayo, que si bien no tuvo una gran cantidad de ailiados llegó a ejercer una relevante inluencia en intelectuales, artistas y poetas paraguayos durante décadas. La inluencia de Creydt en la consolidación del movimiento comunista en nuestro país es analizado cuidadosamente por el autor, hasta llegar a la escisión de la agrupación política por cuestiones ideológicas y por sobre todo por que la mayor parte de la dirigencia comunista responsabilizó a Creydt del fracasó de la lucha armada emprendida por el FULNA. 9 Oscar Creydt Otro aspecto sumamente destacado de este libro es el análisis del pensamiento y de las obras más relevantes de Oscar Creydt, por sobre todo su destacada obra Formación Histórica del Paraguay. Los lectores adquirirán un conocimiento amplio sobre una de las iguras destacadas del pensamiento paraguayo del Siglo XX, olvidado, calumniado, por sobre todo incomprendido y perseguido por sus propios camaradas. Agradecemos al doctor Andrew Nickson por la calidad de la obra que aporta a la Colección Protagonistas de la Historia, y además la misma será de consulta obligada para quienes pretendan profundizar su conocimiento sobre la evolución del pensamiento progresista en el Paraguay. Asunción, junio de 2011 Herib Caballero Campos 10 Andrew Nickson Introducción Hoy en día muy pocos paraguayos, sobre todo los jóvenes, han escuchado hablar de Oscar Adalberto Federico Creydt –un apellido muy poco “paraguayo” –; sin embargo, durante cuatro décadas del siglo XX – entre 1925 y hasta 1965– fue una igura prominente de la política de nuestro país. Esto pasó a pesar de que el mismo nunca llegó a ocupar cargo político en ninguna administración, y a pesar de que pasó la segunda mitad de su vida –cuarenta años– casi sin pisar tierra paraguaya. Entonces, ¿cómo fue posible? La explicación se debe a que Oscar Creydt fue el principal dirigente del movimiento comunista paraguayo durante el siglo pasado. Aunque hasta la fecha el Partido Comunista nunca ha llegado a tener presencia en el Congreso Nacional –como ocurrió en muchos países durante el auge del comunismo a nivel global (1917-1989) –, el comunismo paraguayo ejerció una inluencia en la política nacional muy por encima de la dimensión numérica de sus seguidores. Como veremos, en gran parte eso se debió a la inluencia de Oscar Creydt. Escribir la biografía de Creydt presenta varios tropiezos. En primer lugar, vivió gran parte de su vida adulta en la clandestinidad y más de la mitad de su vida entera en el exilio, dos factores que diicultan la labor del biógrafo. Por ejemplo, hay determinados momentos de su vida en que quien escribe esta 11 Oscar Creydt biografía no ha logrado descifrar si realmente estaba en Paraguay o no. Sin embargo, aún cuando estaba fuera del país, el peso de su igura siguió teniendo un impacto importante en la política interna. En segundo lugar, irme en su convicción a una ideología marxista estalinista, la vida de Creydt fue íntimamente asociada con la vida partidaria. Por eso, tanto él como su entorno de conianza, prestaba muy poca importancia a la difusión de información acerca de su vida privada, su idiosincrasia, sus gustos, etc. Relejo de ello es lo que informa un panleto en homenaje a su vida, publicado por su partido en la ocasión de su muerte en 1987: “Oscar Creydt sostenía que lo que importa es el movimiento histórico, no tanto la persona participante”. De hecho, y a diferencia de la mayoría de los políticos paraguayos, aún en el caso de los que pasaron años en el exilio, casi no queda rastros de la familia Creydt en Paraguay. Hasta hace poco existía una sola persona con el apellido Creydt en la guía telefónica asuncena y esa persona –hijo de una prima por el lado de su madre– nunca le conoció. 12 Andrew Nickson Primera Parte Infancia y juventud Oscar Creydt nació el 6 de noviembre de 1907 en Ita Jurú, pueblo del distrito de San Miguel, departamento de Misiones, donde se dice que también habría nacido Luís Alberto de Paraná, pero quien partió a los once años a Altos. Creydt fue nieto de un inmigrante alemán de Hannover quien llegó al Rio de la Plata, donde tuvo tres hijos y una hija. En una de las sucesivas olas de inmigración argentina y europea que se produjo después de la Guerra de la Triple Alianza, uno de los hijos del alemán, Augusto Creydt Meyer, llegó al Departamento de Misiones y compró tierras en las afueras de lo que es hoy en día San Miguel. En Ita Jurú, Augusto estableció la estancia Santa Catalina. Otros miembros de la familia establecieron la primera fábrica de cerveza de Asunción. Su hermano, Carlos, se radicó en Buenos Aires donde llegó a ser director del Banco de Londres, posteriormente formando parte del equipo técnico que estableció su primer sucursal en Asunción. En Misiones, Augusto se casó con una mujer oriunda de Caazapá, de nombre Baltazara Abelanda. Tuvieron dos hijas Baltazara y Beatriz y un hijo, Oscar. Hay dos aspectos de los primeros años de vida de Oscar Creydt que indudablemente le marcaron y tuvieron un fuerte impacto sobre su futuro desarrollo 13 Oscar Creydt personal. En primer lugar, su madre murió a los dos años de darle luz. Huérfano de madre, pasó sus primeros años junto con su padre y sus dos hermanas. En segundo lugar, en 1916 a los solo nueve años junto con sus dos hermanas mayores viajó a Alemania para estudiar, acompañado por su tía Juana Matilde, quien se hizo cargo de sus tres sobrinos. Matilde, quien nunca se casó, fue como una madre para Oscar en sus primeros años. Llegaron en plena Guerra Mundial, a pesar de ello Oscar cursó los tres primeros años de sus estudios secundarios en el Real Gimnasium de Johannoni Johanneum en Hamburgo. Luego, su padre Augusto fue a traerlos a todos de vuelta a Paraguay, donde se instalaron en Asunción en una casa en Independencia Nacional entre Azara y Cerro Corá. Iglesia de Ita Juru 14 Andrew Nickson Vemos en la temprana vida de Creydt una experiencia personal casi única en el Paraguay de las primeras décadas del siglo. Si bien en ese entonces varios jóvenes de familias adineradas fueron a Europa –y mayormente en Francia– la gran mayoría de ellos salieron del país al egresar de la secundaria con miras a seguir los estudios universitarios en el viejo continente. El caso de Creydt fue al revés. Pasa los primeros años de estudios secundarios en Europa, regresa a Paraguay en 1919, a los tempranos doce años, y pronto entra a cursar sus estudios superiores en la Universidad Nacional. Sería difícil subestimar el impacto que tendría la presencia de alguien con sus antecedentes personales en el ámbito universitario asunceno de entonces. La llegada de Creydt, con una sólida formación secundaria y su experiencia vivida en Europa habría sido un soplo de aire fresco en un ambiente universitario caracterizado por un catolicismo sofocante y una insularidad intelectual. Pero lo que sí sabemos a ciencia cierta es que no volvió desde Europa como socialista convencido a pesar de la gran efervescencia socialista en la Alemania de esos años, en los umbrales a la Revolución Rusa. Como él mismo cuenta: “Yo era chico y cuando hubo la sublevación comunista, tenía terror a Rosa Luxemburgo porque había una propaganda que decía: “Die Blutig Rose” (la rosa sangrienta) y había aiches, vidrieras, en que se los pintaba como un peligro terrible, entonces yo tenía miedo.” 15 Oscar Creydt Los años estudiantiles La carrera universitaria de Creydt fue impresionante. A su regreso en 1919, después de estudiar tres años en el Colegio Nacional de la Capital, ingresa a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción en 1923 donde empieza a participar en la política estudiantil. Muy pronto se lo elige presidente de la Federación de Estudiantes del Paraguay en 1926, a los tempranos diecinueve años. Fue uno de los promotores de la reforma universitaria, inspirada por el movimiento de reforma universitaria de Córdoba en 1918. Como integrante de la comisión directiva del Centro de la Facultad de Derecho, con los otros miembros de una comisión nombrada al efecto (Salvador Villagra Maiodo y Horacio A. Fernández) redactó en 1927 el plan de modiicaciones al Proyecto de Ley de Reforma Universitaria, aprobada luego de discusiones parlamentarias el 21 de junio de 1929. Ya se maniiesta su incipiente producción intelectual con la publicación de artículos en varias revistas estudiantiles de la época, tales como la Revista del Centro Estudiantil del Colegio Nacional, la Revista del Centro de Estudiantes de Derecho, además de la Revista de la Facultad de Derecho y los Anales de la Universidad. Dos publicaciones suyas durante este periodo son de especial interés tanto por lo que nos informan de su desarrollo intelectual como de su rápida inserción 16 Andrew Nickson en los temas “candentes” de la época. El primero tiene que ver con el gran debate acerca de la igura de Francisco Solano López, tan castigado durante las primeras décadas de la posguerra. En 1902 en su polémica entre Cecilio Báez, el historiador Juan O’Leary quien había reivindicado la igura de López. Muy hábilmente el Partido Colorado se identiicó con el resurgimiento del nacionalismo alrededor del Mariscal. En julio de 1926 se armó la gran polémica sobre el tema cuando el Partido Colorado celebra el centenario de López y cuestiona en el Congreso el Decreto de 1870 que lo había declarado “traidor a la patria”. En ese mismo año Creydt, siendo todavía estudiante de quinto curso, contribuye a una colección de ensayos críticos a la igura de López, publicado por una autollamada “Junta Patriótica”. El artículo de Creydt se tituló El equilibrio sudamericano y el principio de las soberanías nacionales. A diferencia de los otros autores de la colección, su contribución no fue en forma de un ataque frontal a López. Sin embargo, se centra en una crítica de su política exterior frente a las incursiones del gobierno de Brasil a la Banda Oriental (Uruguay). Creydt considera que esta intervención brasileña fue motivada solamente para proteger a sus súbditos de ataques y que “no peligraba ni la autonomía ni la integridad territorial de ningún país del Plata”. Al contrario, considera que no fue esta intervención brasilera lo que amenazaba el equilibrio geopolítico platense sino la reacción desmesurada del mismo 17 Oscar Creydt López al atacar a Brasil como represalia y sin una declaración de guerra. Termina el artículo en forma soberbia, diciendo: “Hoy en día ya nadie deiende la conducta de Solano López al provocar la sangrienta guerra que causara el exterminio de nuestro pueblo, más que los ignorantes de la historia patria y los desconocedores de los más elementales principios de derecho internacional. Aconsejamos a ‘Guaraní’ que no vuelva a hablarnos en público de sus opiniones particulares en cuestiones tan importantes del derecho de gentes. Con un recorte de diario en la mano, a nadie le es dado dictar fallo en asuntos históricos y jurídicos. ‘Guaraní’, antes de juzgar, debe munirse de los antecedentes necesarios, y en tal sentido nos es grato aprovechar la ocasión para ofrecerle cuantos informes deseare, que le suministraremos siempre que nos fueren pedidos con la debida corrección de lenguaje. Hacemos este ofrecimiento en la convicción de que ‘Guaraní’, como sinceramente lo esperamos, no se halla dominado por la idea preconcebida de justiicar al Mariscal López, porque en tal caso nos arrepentiríamos de haber concedido a su artículo una importancia mayor de la que en realidad merecía.” Dentro de pocos años, a igual que muchos de sus contemporáneos Creydt dejaría esta postura antilopizta y pasaría a las ilas de los muchos paraguayos quienes lo consideraban en forma más 18 Andrew Nickson positiva como defensor de los intereses nacionales pero no –como veremos más tarde– como la personiicación de las virtudes nacionales. Como señala Juan Carlos Herken en este extracto de una importante investigación no publicada todavía, en gran parte el viraje de opinión de muchos otros intelectuales progresistas de la época acerca de López se explica por la reinterpretación de la Guerra de la Triple Alianza como “guerra imperialista”, proceso iniciado recién en los años 30 mediante la inluencia de historiadores rusos y argentinos revisionistas. Pero Creydt mantendría una importante distancia de esta explicación puramente “externalista”: “La reinterpretación de la Guerra de la Triple Alianza como una ‘guerra imperialista’, motivada, acompañada o posibilitada por Gran Bretaña, es algo que emerge desde inales de la década de 1930, en parte debido al empuje de un ‘revisionismo nacionalista’ argentino, de carácter marcadamente antibritánico, y sobre todo, debido a una re-evaluación (sic) soviética del régimen de Francia y de los López en el Paraguay del siglo XIX, como una ‘fuente de contagio revolucionario’ que podría haber amenazado a la ‘burguesía porteña’ y la ‘monarquía brasileña’, que se produce en varios ensayos publicados en Moscú, por historiadores soviéticos, entre 1940 y 1944, y que, una vez traducidos al español, sirven para comenzar a diseñar la tesis ‘conspirativa’ o de ‘complicidad’, formulada entre los primeros por Hipólito Sánchez Quell, en unos párrafos 19 Oscar Creydt contenidos en la segunda edición de su libro sobre relaciones internacionales del Paraguay, publicado en 1946, y que cita textualmente la tesis de los ensayos de Moscú y que a su vez retomaría Natalicio González, entre otros.” De hecho Creydt reconoció que: “Fui en un momento antilopista, hice un trabajo con gran repercusión, señalando los aspectos negativos de López, para desenmascarar el sentido fascista que el Guión Rojo daba al lopismo. Cuando vine a Buenos Aires y tomé en mis manos un libro de un autor ruso, quien planteaba correctamente el papel de Dr. Francia y de los López, comprendí el papel de la burguesía nacional en la revolución. Cambié de posición, no sin trabajo. Cuando volvimos en 1936 ya éramos irmes partidarios de Francia y los López en su posición propueblo.” En 1927 Creydt publica un libro El Derecho de Expulsión ante el Derecho Internacional, constitucional, administrativo y penal, inanciado por su padre, que se relaciona con otro tema candente de la época: el papel de los inmigrantes europeos en introducir “ideas foráneas” que perturbaban el claustrofóbico ambiente sociopolítico dominado por intereses de élites económicas latifundistas herederas de la Colonia y la masiva venta de tierras iscales en la posguerra. De hecho, desde el emblemático caso del 20 Andrew Nickson anglo-español Rafael Barret (expulsado en 1908) en adelante, los gobiernos liberales de turno no dudaban en deportar inmigrantes “inquietos” bajo el pretexto de no poseer la ciudadanía paraguaya. En su libro Creydt hace una crítica profunda de un proyecto de Ley de Extranjería presentado al Senado en junio de 1926 por el Dr. Juan José Soler. Creydt concentra su blanco del ataque en el Capítulo VII del mismo, titulado “De la expulsión de extranjeros”. Es evidente que él consideraba importante incentivar la inmigración de obreros, artesanos y librepensadores, quienes fermentaban el incipiente movimiento sindical con sus experiencias de lucha traídas de Argentina y Europa. En los argumentos expuestos en el libro en defensa de los derechos de extranjeros, ya se vislumbra la inluencia socialista en el pensamiento de Creydt, pero también indicios de esa visión tan mecánica del cambio socioeconómico que caracteriza el marxismo dogmático, a continuación: “En lo que se reiere a los efectos sociales de las leyes de expulsión, hemos evidenciado por medio de la teoría y la experiencia, su absoluta inutilidad o ineiciencia, demostrando que ellas acusan un total desconocimiento de las causas económicas que dan lugar al fenómeno sociológico de las luchas de clase, y a la vez una completa ignorancia de las leyes de la mecánica social, que reducen a un valor mínimo el rol de los individuos en la gestación del movimiento histórico.” 21 Oscar Creydt La publicación constata la amplitud y profundidad de sus conocimientos. Lleva una bibliografía de textos jurídicos en tres idiomas extranjeros –francés, inglés y alemán–, pero curiosamente ninguno en español. Es digno de mencionar el hecho de que la publicación lleva también un prólogo escrito por el congresista argentino Alfredo Palacios, gran intelectual socialista de la época. Inicio de actividad sindical En 1928 Creydt egresa como lamante doctor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional a los solo 21 años con la presentación de una tesis titulada El Estado de Sitio y recibe los elogios de Cecilio Báez que lo considera “el primer constitucionalista del Paraguay”. Presidía la mesa el Dr. Cecilio Báez, quién la lanzó la siguiente pregunta al aspirante al título: “Abogado Creydt, respóndame esta sola y única pregunta y le entrego su título de Doctor. Cuántos pelos tiene la cola de un caballo? “Treinta y tres millones setecientos cincuenta y ocho mil doscientos dos pelos, señor.” “Cómo puede airmar usted eso?” “Esa ya es otra pregunta, profesor. Entrégueme mi título”. Cuentan que Cecilio Báez se puso de pie y extendió su diestra al jovencito y dijo “Le felicito Doctor Oscar Creydt”. En seguida se inserta en las luchas populares contra la gran injusticia social imperante en la época.En 22 Andrew Nickson abril de 1928 siendo Presidente de la Federación de Estudiantes del Paraguay, participó en la creación de la Universidad Popular (UP), iniciativa de extensión obrero-estudiantil propuesta por la Reforma Universitaria de Córdoba. Lanzó el documento titulado Bases de la Universidad Popular. La UP fue fundada en el local de la Sociedad Tipográica en abril de 1928 e inaugurada en el cine-teatro Granados en mayo de ese mismo año. Con la presencia de delegados del Centro Obrero Regional del Paraguay (CORP), la Unión Obrera del Paraguay (UOP) y la Federación Regional de Maestros del Paraguay, Creydt tuvo a su cargo el discurso inaugural. Meses después, fue uno de los organizadores de la huelga de Molinos Harineros de Villarrica y quedó detenido junto con Obdulio Barthe y otros diez intelectuales y dirigentes obreros. El 1 de agosto junto con sus compañeros detenidos emitió el maniiesto Desde la prisión, en el que reivindicaba “la fábrica para los obreros, la tierra para los campesinos”. Precursando las ideas del Nuevo Ideario Nacional, Creydt proponía establecer el “libre federalismo comunal” como sistema político, sosteniendo que la democracia había muerto en el Paraguay. Una vez liberado de la cárcel, poco después pronunció un encendido discurso en un mitin popular del 17 de agosto de 1928, convocada por el CORP y la Federación de Obreros del Calzado en la Plazoleta del Puerto de Asunción, en protesta por la represión de la huelga guaireña. 23 Oscar Creydt Junto con Carlos Irala y Leopoldo Ruiz, viajó a Montevideo como delegado del CORP al Congreso Antiguerrero de febrero de 1929. Este congreso contra la inminente Guerra del Chaco fue patrocinado por el Comité Pro-Confederación Sindical Sudamericana; ente sindical de la III Internacional, prosoviético para América Latina. De vuelta al país, el 14 de mayo de 1929, aniversario de la independencia nacional, Creydt irmó, junto con Barthe, Codas, Ruiz Díaz y ocho organizaciones estudiantiles el maniiesto Nuestro Nacionalismo. En él saludaban las “dos revoluciones” paraguayas, la independentista de 1811 y la Constitución de 1870. Pero consideraban agotado el liberalismo, y reivindicaban una tercera revolución emancipadora y nacionalista. Días después, como miembro del Consejo de Obreros y Estudiantes, organizó un mitin en la Plaza Independencia para el 17 de mayo, el cual fue prohibido por la policía. Creydt, Barthe, Sánchez Palacios, Cañete y otros dirigentes fueron nuevamente apresados. El desacato del Jefe de Policía, L. Escobar, del habeas corpus dictado por el Superior Tribunal de Justicia, dio lugar a múltiples protestas obreras y estudiantiles y a un incendiario maniiesto de la UOP el 20 de mayo de 1929, Al avance de la dictadura cedió el último soporte de la libertad. 24 Andrew Nickson El Nuevo Ideario Nacional La segunda mitad de la década de 1920 fue un tiempo de creciente protesta social y de cuestionamiento al liberalismo –tanto político como económico– que había dominado el país desde 1904 en adelante. Esa efervescencia intelectual desembocó en una proclamación radical publicada en Asunción en agosto de 1929. El llamado Nuevo Ideario Nacional: Manifiesto a los trabajadores y hombres jóvenes de todos los partidos fue redactado principalmente por Creydt y irmado por una veintena de jóvenes de entre 18 a 22 años; estudiantes, obreros anarcosindicalistas y nacionalistas de izquierda. El extenso escrito exhortaba a una insurrección popular para implementar una revolución social en Paraguay. Señaló un rechazo total de los dos partidos políticos existentes (Colorado y Liberal) y del sistema parlamentario, que habían servido solamente a los intereses de una pequeña elite, a continuación: “Asistimos a una crisis como nunca se conociera tan grave en la historia constitucional del Paraguay. Nos acercamos al ocaso de un orden institucional que ha perdido su basamento ético, y en esta debacle van comprendidos todo el sistema jurídico y la organización económica del presente. La élite gobernante, formada por los elementos de los distintos partidos políticos, ha llegado a una etapa de su carrera en que, agotadas sus últimas reservas espirituales, ella se siente impotente para seguir 25 Oscar Creydt guiando los pasos de nuestro pueblo, e incapaz de vencer el declive de la funesta pendiente, se deja caer cuesta abajo, en franco tren de regresión.” El Nuevo Ideario Nacional también condenó a los regímenes autoritarios del periodo nacionalista y rechazó el marxismo. Al contrario, propuso una forma de sociedad altamente descentralizada, basado en una combinación de sindicatos y consejos populares. Curiosamente, argumentó que semejante revolución social en Paraguay signiicaría también un conlicto étnico entre las masas rurales de guaraní hablantes y una elite mayormente eurocéntrica, idea que resurgiría después de unos sesenta años. Las ideas de los que se asociaban con el Nuevo Ideario Nacional fueron diseminadoas por el semanario La Palabra, que sacó quince números en Asunción entre octubre de 1930 y enero de 1931. La rapidez de su impacto entre estudiantes y sindicalistas relejaba tanto el vacío ideológico creado por el ocaso del liberalismo y la crisis internacional del capitalismo de entonces. Un apresurado levantamiento en febrero de 1931, lo cual incluyó un ataque a Encarnación, dirigido por Barthe, se abortó cuando una huelga general liderada por obreros de la construcción en Asunción colapsó a raíz del arresto y deportación de sus líderes. El Nuevo Ideario Nacional y su gran adversario, la Liga Nacional Independiente (LNI), representaron las dos principales corrientes de opinión ideológica 26 Andrew Nickson a inales del periodo liberal. Ambas corrientes intelectuales decantaron posteriormente en movimientos políticos muy encontrados. La LNI fue la precursora del movimiento nacionalista autoritario, Guión Rojo, identiicado con Natalicio González, que tanta inluencia tendría en el gobierno de Morínigo, y después durante el régimen de Stroessner. Por otro lado, el utopismo del Nuevo Ideario Nacional fue gradualmente dejado de lado cuando sus seguidores se enfrentaron con la realidad política y muchos se plegaron al comunismo durante la década de los años 30. Los ejemplos más emblemáticos fueron los dos primeros irmantes del NIN –nadie menos que Oscar Creydt y Obdulio Barthe– quienes muy pronto lo rechazarían y se incorporarían al comunismo. Como líder intelectual del Nuevo Ideario Nacional no es de sorprender que él fuese uno de los primeros en ser apresado y desterrado a Clorinda (Argentina) a principios de 1930 por el gobierno liberal de entonces. Indudablemente es en éste, su primer periodo de exilio, que por primera vez Creydt se interesa seriamente en el marxismo. Viaja a Buenos Aires, donde conoce a Rodolfo Ghioldi, del Partido Comunista Argentino. Entre 1931-1932 publicó artículos en la revista bonaerense Claridad, haciendo autocríticas de su pasado anarcosindicalista y su militancia en el NIN. De la capital argentina, pasa a Montevideo, donde se vincula con Luís Carlos Prestes, conocido marxista y exguerrillero brasilero. Luego, viaja al Brasil, donde se aloja en la casa de 27 Oscar Creydt un poeta vinculado con el comunismo brasileño en San Pablo. Allí pasa meses leyendo por primera vez las obras clásicas de Marx, Engels y Lenin. Desde el exilio, mantuvo estrechos lazos con el movimiento obrero local y el NIN, y inanció el órgano anarquista, La Palabra. Casamiento y parentesco Es durante estos años de exilio –no sabemos cuándo exactamente– que Oscar Creydt se casó. En una extraordinaria mezcla de lo personal y lo político, Creydt y dos otros dirigentes comunistas, Obulido Barthe y Alfonso Guerra, se casaron con tres hermanas de apellido Freis; Camila, Dora, y Lilia, respectivamente. La familia Freis vivía en Clorinda y los tres jóvenes habían conocido a sus futuras esposas durante su primera expulsión del país a raíz del lanzamiento del Nuevo Ideario Nacional. De ese matrimonio Creydt tuvo un hijo Pilito y una hija, Anita, quien lo acompañaría durante su larga vida de persecuciones y exilios. Existió tanta simetría en las atormentadas vidas de los cuñados Oscar Creydt y Obdulio Barthe que se presta para una película. De la misma generación –Barthe nace en Encarnación en 1903 y Creydt en Misiones en 1907– ambos provenían de familias muy adineradas de la época, tal como lo demuestra la primera guía telefónica de Paraguay en abril de 1930. Oscar Creydt (mal escrito como ‘Credt’) igura 28 Andrew Nickson como uno de escasos mil abonados, con dirección en pleno centro de Asunción del entonces: Benjamín Constant 179. En realidad, Obdulio Duarte vino de una familia mucho más rica que la de Oscar Creydt. Fue hijo de quizás el hombre más rico de todo Paraguay en los primeras décadas del siglo XX, el millonario Domingo Barthe. Inmigrante francés de la posguerra, Domingo Barthe logró a ser uno de los más grandes latifundistas del país, al comprar 1.875.000 hectáreas de tierra iscal en Alto Paraná. Para 1917 empleaba 3.000 peones y había establecido una plantación con 12.000 hectáreas de yerba mate, además de actividades forestales y ganaderas. Llegó a ser el principal proveedor de yerba mate al mercado argentino y su lota de tres barcos –cada uno con nombres de sus hijas, Emilia, Dolores y Anita– ofrecieron un servicio de pasajeros y carga sobre el Río Paraná entre Posadas y Buenos Aires. El rechazo por parte de Obdulio de dirigir la fortuna familiar debido a su convicción comunista, fue el principal factor de la gradual venta de las tierras de Barthe desde la década del 20 en adelante. Oscar y Obdulio estudiaron juntos en el Colegio Nacional y en la universidad. A igual que muchos jóvenes acomodados a principios de los años treinta –tanto en América Latina como Europa– ellos fueron inquietos para luchar contra la injusticia social. Se plegaron al comunismo bajo la fuerte inluencia mundial de la Unión Soviética como “solución práctica” a la “explotación del hombre por el 29 Oscar Creydt ;... 6 THLHFONIEA "El ANUNCIADOR". Abonados de la Cia. Internacional de Telefonos S, A, por Orden Alfabetico- Orden Numerlco y Casas Recomendadas por Orden de Gremios PRECIO DE VEN'T'A S 10 Para pedidos y correcciones 0 avisos dhijllSe por telffono al 750•. - Para compra de ejemplares: al 7504 0 55. Importante: LA COMPANIA INTERNACIONAL DE TELEFONOS S, A 8,1 publico en generaJ que haec s~l1l('ra louos los sl'iiorcs Abonauos dcbiclo a que Tarios persoJlas htlll iu\'ocado el nomhre rle Illspeetorei de la Compail13 par». c01l1rolnr t.rahajos, pltra. evitur cOlltratiempo~ ruegll se pid", la exhibiei6n del CAHNI,T de Ielpolid.c!, del ('ual l'st{w munidos los emplcados autorizados por In Compaillu. 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Ambos dirigentes de la Federación de Estudiantes del Paraguay (FEP), los dos llegaron a cumplir el rol de Secretario General del Partido comunista Paraguayo, Creydt de 1953 a 1965 y Barthe de 1978 a 1981. Sin embargo, el sectarismo y dogmatismo del marxismo ortodoxo ruso y argentino trágicamente convertiría a estos dos cuñados en implacables enemigos a inicios de los años sesenta. Curiosamente, a pesar de tener fuertes diferencias con él durante su militancia partidaria, en sus memorias publicadas en 2009, Obdulio Barthe fue muy reticente en su crítica a Creydt. Fundación del Partido Comunista Hay indicios de la existencia en 1924 de un Comité de Acción Social compuesto por estudiantes y obreros asuncenos, quienes ese mismo año habían formado la Sección Paraguaya de la Internacional Comunista y fundado el periódico comunista, Bandera Roja. Entre sus miembros estaba Lucas Ibarrola, quien había acudido a Moscú en 1926 para representar a Paraguay en el Sexto Congreso de la Internacional Comunista, movimiento internacional bajo férreo control del estalinismo. El Partido Comunista Paraguayo (PCP) se fundó el 19 de febrero de 1928 en una reunión de unos 32 Andrew Nickson cincuenta simpatizantes, cuando se eligió a Ibarrola como su primer Secretario General. Ese mismo año se lanzó su periódico partidario, Comuneros. En los umbrales de la Guerra del Chaco, el PCP adoptó una postura crítica al conlicto bélico, argumentando que fue una guerra fratricida entre dos pueblos hermanos, promovida por intereses imperialistas que buscaban control sobre los recursos petrolíferos del Chaco; Standard Oil (Estados Unidos) versus Royal Dutch Shell (Reino Unido y Holanda). El partido organizó un “Comité Anti-Guerrero” que tenía por misión convencer a los obreros y trabajadores que la guerra que estaba por llevarse a cabo era inútil e innecesaria. Los grupos nacionalistas asociados con la Liga Nacional Independiente aprovecharon la oportunidad para lanzar críticas al PCP por su aparente paciismo. Como bien lo reconoció Creydt: “Por nuestra caracterización respecto del origen imperialista de la guerra, éramos llamados traidores”. En un país con una alta tradición nacionalista, esta acusación de ser “traidores a la patria” indudablemente causó cierto daño a la imagen del partido en sus primeros años. De hecho, cuando estalló la guerra en 1932, el PCP quedó inactivo ya que algunos de los militantes fueron a combatir al frente, y otros partieron al exilio. En 1934 se realizó el llamado “Congreso de Lobos”, en Villalobos, provincia de Buenos Aires, Argentina. Este congreso signiicó la reorganización –o para algunos, la segunda fundación– del Partido 33 Oscar Creydt Comunista Paraguayo, que decide retornar a la actividad política. Es en este congreso al cual acuden varios nuevos militantes, incluyendo integrantes de los Comités Antiguerreros en el exilio, que luego se convertirían en dirigentes. Entre ellos igura Obdulio Barthe, quien fue elegido uno de los siete miembros del buró político. Creydt fue electo miembro del Comité Central y del Buró Político. Entre 1933 a 1934 Creydt quedó preso en Buenos Aires por once meses por el gobierno argentino de Agustín P. Justo a pedido de la embajada paraguaya, lo que le impidió participar en el Congreso de Villalobos –es en este año (1933) Creydt se habría ailiado al PCP–. Pero en diciembre de 1934 estuvo en el Congreso de Córdoba, que fundó el Partido Obrero Revolucionario Boliviano. Vuelto a Paraguay luego de la Guerra del Chaco, participó en la organización de la Confederación Nacional de Trabajadores (CNT) y en las numerosas huelgas y conlictos que prepararon el terreno al golpe cívicomilitar de febrero de 1936. El gobierno febrerista y su derrota La irrupción del movimiento militar que dio a luz a la mal llamada “Revolución Febrerista” el 17 de febrero de 1936 relejó el creciente descontento social después de la Guerra del Chaco y representó un aliento para los varios movimientos políticos que buscaban llenar el vacío causado por un 34 Andrew Nickson liberalismo en aparente decadencia. Entre ellos, el Partido Comunista Paraguayo (PCP) aprovechó la oportunidad para aumentar su inluencia entre los círculos sindicales que prestaban apoyo al movimiento de excombatientes bajo el liderazgo del coronel Rafael Franco. Después del golpe franquista y junto con otros dirigentes comunistas Creydt retornó al país luego de casi siete años de exilio. El 23 de febrero hizo una presentación en Radio Prieto, llamando a la formación de un Frente Nacional Liberador y ofreciendo el apoyo comunista al gobierno recientemente constituido, lo cual fue rechazado por Franco. Las expectativas de cambio se truncaron a un mes después del golpe cuando el gobierno franquista irmó el Decreto Nº 152 del 10 de marzo, que proscribió al PCP y suprimió la vida sindical. Perseguido, Creydt fue deportado a la Argentina donde realizó una huelga de hambre de siete días en Corrientes para así conseguir su liberación. Volvió en forma clandestina al Paraguay ese mismo año en una chata perteneciente al frigoríico inglés en Zeballos Cué pero fue nuevamente apresado y coninado al presidio militar de la isla de Peña Hermosa, cerca de Concepción. Luego de la caída del gobierno febrerista, en agosto de 1937, después de solo un año y medio a raíz de un golpe de Estado de la Caballería y sin resistencia alguna, el PCP, proscrito pero tolerado durante el gobierno febrerista, vuelve a la ilegalidad. 35 Oscar Creydt El nuevo gobierno de facto del liberal Dr. Paiva trajo a Creydt a Asunción donde lo mantuvo preso y su vida entró en peligro por las amenazas de muerte de extremistas de derecha ligados al nuevo gobierno. Su hermana mayor vino a Asunción y a su pedido, Cecilio Báez, renombrado político liberal de la época, intercedió para ayudarle a Creydt, algo que él agradeció públicamente. Luego de la decisión de los gobiernos de Argentina, Brasil y Uruguay de otorgarle asilo, a través del embajador mexicano, Alfonso Reyes, Báez le consiguió el salvo conducto para refugiarse en México. En diciembre de 1936 logró salir del país en un barco de bandera inglesa que lo dejó libre en la isla de Trinidad, en el Caribe, desde donde sacó otro pasaje a Panamá y después a México. Creydt residió desde 1937 a 1940 en la capital mexicana. Durante un año dictó clases en Ciencias Económicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Viajó también por Perú y Chile para asistir a reuniones con la Internacional Comunista, asociación mundial de partidos comunistas bajo el férreo control estalinista de la Unión Soviética. Con la subida del gobierno del general José Félix Estigarribia en 1939, se dan mejores condiciones para la izquierda y Estigarribia empezó a dialogar con los dirigentes sindicales. En 1939, el PCP apoyó su gobierno hasta que el mismo proclamó por decreto la Constitución de 1940, de corte autoritario. A partir de allí, y sobre todo con el ascenso del 36 Andrew Nickson general Higinio Morínigo al poder (1940-1948) –de simpatía con el nazismo–, los comunistas volvieron a la clandestinidad, continuando sus trabajos organizativos pese a la represión. En junio de 1941, se realizó el Primer Congreso del PCP en Asunción, en el cual se decidió la creación del periódico Adelante. Oscar Creydt a su llegada a Asunción durante la Primavera Democrática de 1946 37 Oscar Creydt Segunda Parte La primavera democrática Creydt se había quedado fuera del país durante todo el periodo desde el inicio del gobierno de Morínigo hasta que un pronunciamiento de la oicialidad joven del ejército el 9 de junio de 1946 exigió que el gobierno iniciara los pasos hacia la democratización del país, lo que derivó en un período conocido como “La primavera democrática”. El 27 de julio se integró un gobierno de coalición con representantes del Partido Colorado y del febrerismo y se dio el retorno de todos los líderes y militantes políticos exilados como el Cnel. Rafael Franco, José P. Guggiari y Obdulio Barthe. Creydt Junto con otros dirigentes comunistas como Antonio Maidana, retornaron al país por barco desde Buenos Aires. Quizás el apogeo de la vida política de Creydt fue el 10 de agosto de 1946 cuando más de treinta mil obreros, estudiantes y militantes del PCP se reunieron en la plazoleta del puerto de Asunción y sobre la calle Colón para recibirle a él y los otros miembros del Comité Central del PCP. En ese momento pronunció un largo discurso de varias horas, “Por la Asamblea Nacional Constituyente: Hacia un Paraguay Nuevo”, en el cual abogaba por una nueva constitución para reemplazar a la anterior constitución de 1940, de tinte autoritario. A la vez advirtió el peligro del copamiento del Partido Colorado por parte 38 Andrew Nickson del movimiento extremista al interior del Partido Colorado “Guión Rojo”, formado en 1941, algo que efectivamente pasó unos meses después en enero de 1947 con el pacto entre Morínigo y los guionistas, poniendo in al gobierno de coalición. Indudablemente este breve periodo de absoluta libertad de expresión, de prensa y de movimiento, fue el cenit de la historia del Partido Comunista Paraguayo, donde inclusive obtuvo por primera vez en su historia la personería legal. Como consecuencia, pudo instalar libremente su local, en la calle Aquidabán –hoy Manuel Domínguez– casi Brasil, donde funcionaba el Comité Central, mientras que la sede del Comité Local de la Capital funcionaba en las calles Azara casi Tacuary. Durante este breve lapso de cinco meses –agosto de 1946 hasta el 13 de enero de 1947–, cuando sucedió el golpe por parte de los guionistas, el PCP realizó una intensa campaña de ailiación. En junio de 1946 al inicio de la Primavera Democrática el número de ailiados de PCP no pasaba los 300, y aún cuando el número de 10.000 nuevos ailiados mencionado en la historia oicial de PCP durante unos solo seis meses hasta diciembre fuera exagerado, no cabe duda de que el apoyo al comunismo aumentó considerablemente durante este breve lapso. Fue un periodo de intensa actividad política por parte de Creydt, quien tomó gran protagonismo en la conducción del partido. Pronunció varios discursos en los diversos mítines en los que trataba al general Morínigo del “Hitler 39 Oscar Creydt paraguayo”. No hay duda de que su erudición y agresiva oratoria lo hacían temible en discusiones y debates doctrinarios. Además encontró el tiempo para compartir los resultados de los estudios de antropología que había hecho durante sus largos años exilio, dando una conferencia sobre la mitología guaraní, Los héroes gemelos en la mitología guaraní, en la Facultad de Derecho, su antigua casa de estudios. La guerra civil y sus secuelas La Primavera Democrática fue muy breve. El proceso se truncó con el autogolpe de Morínigo, quien el 13 de enero de 1947 disuelve el gabinete pluralista y se alía con la facción extremista de los “Guiones Rojos” dentro del Partido Colorado. El 7 de marzo, jóvenes febreristas tomaron el Cuartel de la Polícia, y al día siguiente se sublevaron en Concepción jóvenes militares institucionalistas, que demandaban la realización de una Asamblea Nacional Constituyente, tan esperada desde varios años. Los militares institucionalistas recibieron el apoyo del Partido Comunista, del Partido Liberal, y de la Concentración Revolucionaria Febrerista. De hecho, según cuenta Ricardo Robledo Pérez, oicial retirado y miembro del Movimiento Institucionalista Militar del entonces, Creydt mismo redactó el programa de la revolución del 8 de marzo de 1947, leído por la radio 40 Andrew Nickson de Concepción. Varios pelotones fueron dirigidos tanto por comunistas, liberales, y febreristas. Pero en agosto de 1947 terminó la guerra civil con la victoria militar de los colorados. Hubo más de treinta mil muertos, y un éxodo masivo al exilio, entre ellos muchos comunistas. Durante la guerra civil, Creydt había permanecido en Asunción en forma clandestina, viviendo en el barrio Sajonia y manteniendo reuniones con oiciales de la Marina y dirigentes obreros. Una vez derrotada la revolución, se exilió en la Argentina en setiembre de ese año. No se sabe mucho acerca de las hazañas de Creydt en los siguientes años, pero en 1952 realizó su primer viaje a la Unión Soviética y a su retorno el año siguiente fue electo Secretario General del Partido Comunista Paraguayo. En mayo de 1954 Alfredo Stroessner tomó el poder en un golpe de Estado, y desde Buenos Aires Creydt lo denunció, caliicándolo como “régimen militar-policial antinacional”. La lucha armada contra el régimen de Stroessner Aún cuando las insurrecciones contra los gobiernos de turno eran comunes en la época liberal (1870-1932), casi siempre tomaron la forma de apoyar a una u otra facción oligárquica dentro del partido gobernante, el Partido Liberal. Por ende, no representaron ninguna amenaza al orden establecido. Durante la Guerra 41 Oscar Creydt del Chaco (1932-1935) los soldados paraguayos, llamados Guerrilleros de la Muerte, habían utilizado las tácticas guerrilleras. Fue solamente a partir de inales de la década del 50 cuando aparecieron por primera vez los movimientos armados de otro tipo, que buscaban una transformación revolucionaria de la sociedad paraguaya. Fueron varios factores los que contribuyeron a su aparición: la derrota del movimiento sindical urbano después de la huelga general de 1958; la inspiración de la Revolución Cubana en enero de 1959; la creciente división dentro del partido gobernante, el Colorado, acerca de su apoyo o no a la reelección de Stroessner en 1958, lo cual derivó en una ruptura del Partido en mayo de 1959; y el creciente descontento campesino en la zona central alrededor de Asunción, que fue producto de la desigualdad de la tenencia de tierra. Estos factores llevaron a algunos partidos de la oposición a la búsqueda de una vía rápida para el derrocamiento de la dictadura. Sectores más radicalizados de los partidos Febreristas y Liberal conformaron el Movimiento 14 de Mayo, organización de carácter guerrillero. A su vez el Partido Comunista Paraguayo conformó el Frente Unido de Liberación Nacional (FULNA). Las dos organizaciones tenían diferentes estrategias. Mientras el Movimiento 14 de Mayo no tenía una orientación deinida, esperando poder promover con su accionar un golpe de Estado que pusiera in a la dictadura, el FULNA preconizaba un “movimiento 42 Andrew Nickson de liberación nacional”, con todas las características de otros levantamientos ocurridos en esos tiempos en América Latina, particularmente la Revolución Cubana. La Argentina, país cuyo gobierno desde la caída de Perón había observado una actitud diferente para con la dictadura paraguaya, permitió que los dos movimientos guerrilleros se prepararan en su territorio. El Movimiento 14 de Mayo El primero de estos movimientos fue creado en Lanús, Buenos Aires, a mediados de 1958 por jóvenes paraguayos exiliados quienes pertenecían a los sectores progresistas de los respectivos Partido Liberal y Partido Revolucionario Febrerista. La experiencia militar durante la Guerra del Chaco dio un fuerte empuje a la moral revolucionaria del Movimiento 14 de Mayo. Contaba con el visto bueno tácito de veteranos de la guerra en el exilio, quienes habían apoyado el breve gobierno febrerista, que derrocó a los liberales, y que tenían planes no muy elaborados de reforma social. Por contraste, los componentes de la “vieja guardia” del Partido Liberal, evitaban cualquier confrontación con el régimen de Stroessner y para ellos las tácticas guerrilleras y el programa de reforma agraria del movimiento fueron inaceptables. El movimiento apoyó el intento fracasado de un golpe por parte del mismo Partido Liberal el 4 de 43 Oscar Creydt noviembre de 1956. En el llamado “Incidente Bouvier”, cientos de exiliados dirigidos por el Tte. Eliseo Salinas intentaron cruzar la frontera en Clorinda, pero fueron arrestados en forma vergonzosa por las autoridades argentinas después de que los camiones que los llevaban al río se trancaron en el barro. Pero los planes para la invasión seguían igual, sostenidos por una mezcla de idealismo e ingenuidad, y esto a pesar de la falta total de armas automáticas y la renuencia de Fidel Castro de ofrecer apoyo material. A pesar de que más de 200 exiliados habían llegado desde Buenos Aires y estaban acampados en varias ciudades fronterizas de Argentina, el número de insurgentes activos fue mucho menos, y limitado por la extrema escasez de armamentos. Se suponía que las primeras incursiones desde Argentina, que se llevaron a cabo el 12 de diciembre de 1959, eran solamente misiones de exploración, con órdenes de evitar cualquier confrontación armada con el enemigo y con el propósito de llegar a las espesas colinas de Ybytyruzú en los Departamentos de Caazapá y Guairá. Cinco unidades intentaron cruzar en forma separada al río Paraná por Encarnación y Capitán Meza en el Sudeste, por Pedro Juan Caballero en el Nordeste, y en Puerto Presidente Franco y Hernandarias al extremo Este. Todas las unidades estaban muy mal equipadas, ninguna llevaba raciones, y la falta de transmisores de radio hizo que no pudieran comunicarse entre ellos. Los catorce miembros de la unidad dirigida 44 Andrew Nickson por Esteche y Carlos Madelaire fueron arrestados por las autoridades paraguayas en el medio del río cerca de Encarnación. Asimismo, todos los miembros de la unidad dirigida por Armoa fueron arrestados por las autoridades brasileñas cerca de Pedro Juan Caballero, y posteriormente liberados. En el libro Prisión, torturas y fuga, Juan Ventre Buzarquis ofrece un relato testimonial de la suerte de los treinta miembros de la unidad dirigida por dos veteranos de la Guerra del Chaco, Blas Talavera y el Tte. Brizuela, quienes cruzaron el río cerca de Capitán Meza, al Norte de Encarnación. Esta unidad fue la única que tenía como miembro a una mujer, Gilberta Verdún, la esposa de Talavera. Los problemas aparecieron casi al llegar al territorio paraguayo. Durante el ataque a una comisaría fronteriza Talavera fue herido en el pie. Rehusando volver, los demás miembros tuvieron que llevarle en camilla, reduciendo enormemente la movilidad de la unidad. Además, un iniltrado, el capitán Parra, desapareció y delató a las autoridades la existencia de la unidad. Perseguida por una numerosa fuerza militar que fue llevada por avión a la selva, y sin raciones, la mitad de la unidad había desertado después de cuatro días. Desanimados, los restantes trece miembros decidieron volver a Argentina pero fueron interceptados el 23 de diciembre casi al llegar al río. Cinco fueron muertos en un enfrentamiento y siete, incluyendo a Ventre, fueron arrestados. Talavera logró escaparse pero lo volvieron a capturar 45 Oscar Creydt el día siguiente. Sin tratamiento médico, murió de sus heridas en una celda en Capitán Meza, en presencia de su esposa. A Ventre lo trasladaron a la Guardia de Seguridad en Asunción que albergaba 152 presos del Movimiento 14 de Mayo y donde el trabajo de castigo consistía en romper piedras en la cantera de Tacumbú. A inales de junio de 1960, Ventre fue uno de los 49 presos enviados a Peña Hermosa, isla situada en el medio del Río Paraguay cerca de Puerto Risso, 500 kms al Norte de Asunción. Las condiciones de detención en la isla fueron idílicas en comparación con la Guardia de Seguridad y de ninguna manera justiicaba el nombre de “campo de concentración”, mote que le daban los opositores que denunciaban el régimen de Stroessner desde Argentina. La llegada a la presidencia brasileña de Janio Quadros, irme opositor a Stroessner, incentivó entre los presos la idea de escape con miras a su posterior asilo político en Brasil. Un primer grupo de siete presos dirigido por Rubén Ayala escaparon el 22 de marzo de 1961. Ventre describe con lujo de detalles el motín del 27 de abril cuando todos los demás presos se escaparon. Caminaron por tres días hacia el Norte y cruzaron el río Apa hacia el Brasil. Los 40 miembros de la unidad que cruzaron en canoa desde Foz de Iguazú estaban divididos en dos grupos. El primer grupo apuntaba a Puerto Presidente Franco, pero una de sus canoas se hundió y varios de sus integrantes se ahogaron. Alertados por 46 Andrew Nickson el alboroto, las autoridades paraguayas tirotearon a los sobrevivientes, matando a su líder, Tte. Patricio Paraguayo Ortúzar. El segundo grupo, dirigido por Marcial Arce, cruzó el río sin incidentes al Puerto Embalse, Acaray, pero tuvieron que abandonar su plan original de atacar la sede de la Quinta Región Militar en Puerto Presidente Stroessner (ahora Ciudad del Este), cuando el grupo dirigido por Ortúzar no llegó al encuentro acordado. En cambio, atacaron la sede municipal de Hernandarias arrestando al Intendente y al Jefe de Policía. Después decidieron viajar tierra adentro hacia Itakyry en vehiculos robados, donde abandonaron sus planes de llegar hasta las colinas de Ybytyruzú. En cambio, volvieron a pie al río, pero después de una semana se rindieron a un pelotón bajo el comando del general Gregorio Morínigo, quien desacató la orden de Edgar Ynsfrán, Ministro del Interior del entonces, de no tomar presos vivos. Al contrario, envió unos treinta presos a Asunción, quienes posteriormente llegaron también a Peña Hermosa. Fue solamente en julio de 2004 que dos sobrevivientes de esta unidad, Sebastián Castillo y Silvio Velásquez, se atrevieron a relatar sus experiencias por primera vez. En in, de las cuatro unidades, solamente la dirigida por Rotela, quienes entraron al país en Piraí, logró cumplir su misión sin bajas. Pero el apresamiento de cientos de sus colaboradores dentro del país quitó al Movimiento 14 de Mayo su apoyo logístico a largo plazo. Como Esteche reconoce abiertamente, 47 Oscar Creydt el impacto de esta primera ola de incursiones fue negativo. A pesar de las enormes pérdidas de la experiencia de diciembre de 1959, se apresuraron los planes para una segunda ola de incursiones. Esta precipitada decisión fue alentada por las noticias de un acercamiento cada vez más visible entre los líderes militares argentinos al régimen de Stroessner. El 29 de abril de 1960, la columna “Libertad” con 120 integrantes y dirigida por Rotela cruzó el río Paraná con intención de establecer una base segura en las colinas alrededor de San Joaquín. Al mismo tiempo, otra columna integrada de liberales y febreristas y dirigida por capitán Modesto Ramírez, un veterano de la Guerra del Chaco, cruzó el río más hacia el norte en Carlos Antonio López. En seguida esta columna enfrentó una fuerte resistencia, obligándola a volver hacia Argentina. Desde ese momento la columna “Libertad” fue aislada y muy expuesta al peligro. Las fuerzas de seguridad la persiguieron en forma implacable. Todo el territorio al Este de una línea divisora, desde el Norte al Sur, a la altura de Coronel Oviedo fue designada “zona militar”. Dentro de esta enorme área, el ejército cobró impuestos arbitrarios a los conocidos simpatizantes liberales e introdujo la requisición forzada de su ganado para alimentar a los soldados. Muy pronto las fuerzas del régimen destruyeron a la columna Libertad en un enfrentamiento en junio 48 Andrew Nickson en Tavaí, Departamento de Caazapá. La operación de contrainsurgencia la dirigió el propio Ministro del Interior, Edgar Ynsfrán, y la realizaron las fuerzas especiales del Regimiento de Infantería R.I.14 “Cerro Corá” bajo el comando del temible general Patricio Colmán. Todos los guerrilleros capturados, incluyendo al joven Rotela, quien tenía solo 26 años, fueron torturados y asesinados. Durante junio y julio de 1960, la prensa argentina publicaba informes del descubrimiento de cuerpos mutilados en el Río Paraná. La tercera y última incursión por parte del Movimiento 14 de Mayo se llevó a cabo el 21 de diciembre de 1960 cuando el mayor Juan Bartolomé Araujo dirigió a cien combatientes en un ataque por el río Paraguay hacia el suburbio asunceno de Itá Enramada, pero fue abortado debido a un insuiciente apoyo logístico. Oscar Creydt con José Asunción Flores y Obdulio Barthe 49 Oscar Creydt El Frente Unido de Liberación Nacional (FULNA) Curiosamente, el fracaso rotundo del Movimiento 14 de Mayo no desanimó a los comunistas en sus planes para iniciar la lucha armada. Desde Buenos Aires, junto con otros dirigentes comunistas del PCP, Creydt decidió emprender la lucha armada y en agosto de 1959, en ocasión del primer aniversario de la huelga general, lanzó un maniiesto titulado Vencer o morir, llamando a la formación de guerrillas. Se constituyó así el Frente Unido de Liberación Nacional (FULNA), encabezado teóricamente por Fabián Zaldívar Villagra, líder militar durante la Guerra Civil de 1947, pero en realidad fue una organización controlada por el PCP. Se formó en febrero de 1959 en gran parte como reacción apresurada a la euforia creada por la Revolución Cubana. El PCP notó que fue solo después de la imposibilidad de la huelga general en La Habana en abril de 1958 de hacer tambalear el régimen de Batista que Castro había decidido volcarse a la lucha armada. Así, cuando la huelga general de agosto de 1958 en Asunción fue derrotada de igual forma, el Partido sacó una sencilla pero simplista conclusión. En una entrevista posterior Creydt justiicó la lucha armada de la siguiente forma: 50 Andrew Nickson “…en mayo de 1959, con las luchas estudiantiles y la división del Partido Colorado, impulsado desde agosto de 1958 por la huelga general que paralizó a todo el país, se produjo en el Paraguay una situación revolucionaria. Esto es lo importante y esto es lo que no debe ser olvidado. Fue entonces que nuestro partido se dedicó a estudiar seriamente la lucha de guerrillas por primera vez.” Pero la apresurada decisión de lanzar una invasión guerrillera a mediados de 1960 se explicó también en gran parte por el temor de quedarse a la zaga de los intereses “burgueses” que inanciaban el Movimiento 14 de Mayo. En una repetición de lo sucedido con ese movimiento, el 13 de junio de 1960, a sólo seis semanas después de la incursión de la columna Libertad, la columna Ytororó de FULNA, con 51 hombres y tres mujeres, dirigida por el Tte. Adolfo Avalos Carísimo, cruzó el Río Paraná hacia Paraguay desde sus campamentos guerrilleros en Argentina. En su obsesión de no ser puesto a la sombra del Movimiento 14 de Mayo, y bajo el pretexto de ofrecerles apoyo, Ytororó fue ordenado a dirigirse al área donde se suponía que los guerrilleros de Rotela estaban atrincherados. Pero, al contrario a lo que pensaban, la columna Libertad ya había sido diezmada y las fuerzas de seguridad estaban al tanto de su propia venida. Así que, lejos de montar un segundo frente para dividir las fuerzas del enemigo, los guerrilleros de Ytororó caminaban directamente a la “boca del león”. 51 Oscar Creydt Los primeros enfrentamientos se llevaron a cabo el 19 de junio, a solo seis días de su entrada al país. El 28 de junio las fuerzas de seguridad montaron un ataque sorpresa al campamento guerrillero en Ñu Cañy, al sur de Tavaí, Departamento de Caazapá. Los sobrevivientes de este ataque se dispersaron en pequeños grupos, los cuales muy pronto fueron capturados en la selva por el mismo Regimiento de Infantería Nº14, encabezado por el general Colmán, quien también había liderado la destrucción de la columna Libertad. En un notable endurecimiento de actitud en comparación con lo seguido en respuesta a las incursiones de diciembre de 1959, cuando cientos de combatientes y simpatizantes fueron arrestados, encarcelados y posteriormente coninados al Chaco, desde entonces el régimen implantó una política implacable de no tomar presos vivos. Los guerrilleros capturados fueron brutalmente torturados y asesinados en julio de 1960 en una cárcel temporaria cerca de Charará –ahora Eugenio A. Garay– en el Departamento de Caazapá, y sus cuerpos mutilados fueron tirados al Río Paraná desde avionetas y barcos. El 16 de julio de 1960 el diario asunceno El País, publicó una lista oicial de 82 insurgentes pertenecientes al Movimiento 14 de Mayo y al FULNA, quienes supuestamente murieron en combate con las fuerzas de seguridad. Esta lista no incluía nombres de combatientes heridos ni arrestados por la sencilla razón de que no los hubo. 52 Andrew Nickson En su evaluación equilibrada, The Guerrilla War of the Paraguayan Communist Party (1982), Christina Treherne, resalta varias explicaciones interrelacionadas del fracaso de FULNA. Primero, al igual que la anterior columna Libertad, los 54 guerrilleros de la Ytororó estaban muy mal equipados, con poco entrenamiento militar, solo nueve armas automáticas, la mayoría de las cuales no funcionaban, y con raciones para tan solo dos días a pesar de una caminata prevista de nueve días para llegar a las colinas de Ybytyruzú. Segundo, aunque el PCP había atribuido el fracaso del Movimiento 14 de Mayo a su incapacidad de forjar lazos fuertes con “las masas”, el FULNA pecaba del mismo error. Las primeras bases establecidas a principios de 1960 entre campesinos de Piribebuy, Departamento de Paraguarí y en las colinas de Ybytyruzú, Departamento de Caazapá, dirigidos por Wilfrido Álvarez y Adolfo Alonso Ramírez respectivamente, sí seguían la estrategia china de “guerra prolongada” mediante un fuerte involucramiento entre comunidades rurales. Pero la voluminosa columna Ytororó que entró al país unos meses después parecía una copia iel de la estrategia cubana de foquismo, con su énfasis en la alta movilidad y autosuiciencia. Tercero, aunque la Ytororó intentaba replicar esta estrategia militar cubana, el PCP mantuvo la aguda subordinación del comando militar a su liderazgo político, una característica del modelo chino de guerra de guerrillas. En la práctica esto causó enormes 53 Oscar Creydt demoras en la toma de decisiones porque cada orden y pedido tenía que ser enviado ida y vuelta entre el Tte. Adolfo Avalos Carísimo, su líder militar, y el Secretario General del PCP, Oscar Creydt, quien se quedó en Buenos Aires. Cuarto, increíblemente el PCP aún carecía de un conocimiento profundo de la cultura campesina. En sus escritos previos a Ytororó, Creydt había asumido sencillamente que ellos no iban a tomar armas contra sus “libertadores”. Como Treherne bien señala, quizás no es de sorprenderse que un partido cuyas raíces fueron tan exclusivamente urbanas, haya cometido semejante error. Finalmente, y lo más importante de todo, el partido subestimó enormemente la fuerza militar del régimen y su capacidad para iniltrarse al mismo PCP. Como Treherne menciona, la cruel represión llevada a cabo por las fuerzas de seguridad alrededor de San Juan Nepomuceno en las semanas previas a la invasión de Ytororó sugiere que el régimen tenía conocimiento previo de su destino. Solo siete integrantes de la columna lograron llegar hasta allí y todos fueron asesinados por las tropas del enemigo, quienes los estaban esperando. Otra unidad guerrillera, la columna Mariscal López, se estableció cerca de Piribebuy a principios de 1960, dirigida inicialmente por Wilfrido Álvarez y Arturo López. El 24 de mayo de 1960 atacaron el pueblito de Barrero Grande –hoy Eusebio Ayala– en un intento fallido de desviar la atención de las fuerzas de seguridad de la llegada al país de la columna 54 Andrew Nickson Ytororó. Curiosamente, sus integrantes no fueron identiicados en la gran represión de mediados del año 1960. Después de la destrucción de Ytororó, en un cambio abrupto, Creydt abandonó el foquismo y ordenó a los integrantes de Mariscal López volver a seguir la estrategia china de guerra de guerrillas y a dedicarse con bajo perfíl al trabajo de concienciación entre el campesinado desde su base en las aisladas colinas detrás de Acahay. Pero tal como pasó en el caso de Ytororó, la estructura de “comando dual” trabó fuertemente la tarea y la seguridad personal de sus integrantes. Las actividades de la columna fueron congeladas durante meses enteros mientras, se enviaban mensajes con órdenes desde la sede partidaria en Buenos Aires a través del comité regional en Asunción. Adicionalmente, estas mismas decisiones fueron tomadas por líderes políticos quienes estaban completamente desvinculados de las condiciones con que los guerrilleros tenían que enfrentarse diariamente. El ejemplo más resaltante de este problema fue la renuencia del liderazgo político de autorizar el traslado del campamento por razones de seguridad, a pesar de los repetidos pedidos por parte de la columna desde 1961 en adelante. La desmoralización causada por el aislamiento y las difíciles condiciones de vida terminaron en peleas internas entre los integrantes de la columna. En junio de 1963 uno de sus principales líderes, Wilfrido Álvarez, fue delatado y asesinado. En febrero de 1964, otro líder, Arturo López, fue 55 Oscar Creydt enviado a la Unión Soviética en un intento de calmar los ánimos. Para ese entonces, los restantes diecisiete miembros activos estaban aún más desanimados. Las perspectivas para un cambio revolucionario recibieron un balde de agua fría en octubre de 1963 con la decisión del PCP de poner in a FULNA, con amargas recriminaciones entre comunistas, liberales y febreristas. En marzo de 1964 las fuerzas de seguridad montaron una sistemática ofensiva de contrainsurgencia a los campesinos alrededor de Piribebuy en el Departamento de Cordillera, a quienes se les sospechaba de colaborar con los guerrilleros. Después de que el comité central del PCP rechazó su pedido de envío de armas, en abril de 1965 la columna realizó un intento fallido de robar armas en Santa Elena, en el mismo Departamento. La respuesta del régimen fue feroz. Miles de campesinos fueron apresados en los Departamentos de Paraguarí y Cordillera y en una conferencia de prensa en septiembre del mismo año el ministro del Interior, Edgar Ynsfrán anunció que la Columna Mariscal López había sido destruida. En realidad, este éxito se debió más a la iniltración por parte de agentes policiales entre los nuevos miembros reclutados a la columna desde 1963 que a cualquier evidencia extraída mediante la tortura de los detenidos. En la sección de una entrevista realizada en los años 80 que toca la cuestión de “nuestra participación en la lucha armada a partir de 1959”, Creydt ofreció 56 Andrew Nickson unas asombrosas conclusiones que no concuerdan con la realidad de una derrota abismal. entre ellos, dice: “No hay un solo combate que haya sido ganado por el enemigo. […] Nuestra opinión es que ese primer movimiento guerrillero terminó en un empate. […] Nosotros consideramos que fue el primer ensayo de lucha guerrillera campesina en el Paraguay y que, de los grupos auténticamente campesinos, ninguno fue derrotado militarmente, y que terminó en un repliegue estratégico como dice el último documento: ‘La vuelta a las chacras’. De ninguna manera se puede tomar al grupo Ytororó como el central. Es lógico que se tome como lo central, porque fue la unidad más grande, la más pesadamente armada, etc., pero de ninguna manera fue lo central, porque fue encarado como un grupo de auxilio, un Grupo de Apoyo.” La severa evaluación de Treherne se asemeja mucho más a la verdad que las descabelladas conclusiones de Creydt. Dice que el PCP, la cual había sido una fuerza política activa dentro de Paraguay hasta 1958, dejó de tener relevancia política después de su derrota en la guerra de guerrillas. Pero ella opina que es demasiado simplista pretender culpar solo a Creydt por la destrucción del Partido y señala que, aunque él fue su líder durante todo ese período, la mayoría del liderazgo del partido, incluyendo a Barthe, apoyó la decisión de lanzarse 57 Oscar Creydt a la lucha armada. Hasta años después, la mayoría de sus miembros estaban dispuestos a sacriicar sus propias vidas para poner en práctica esta estrategia. 58 Andrew Nickson La ruptura con Moscú El fracaso total del intento del PCP en la lucha armada y con sus mejores cuadros diezmados llevó a fuertes recriminaciones al interior del partido. En el mismo 1960 un pequeño grupo de comunistas, entre ellos Alfonso Guerra y Marcos Zeida, ya se había escindido, formando un Partido Comunista Leninista Paraguayo. En respuesta, Creydt empezó a criticar la posición de otros miembros del PCP, incluyendo Obdulio Barthe, por su apoyo al “camino pacíico a la revolución”, lanzado por Krushchov en el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética. Después, en 1963 varios miembros del comité central se alejaron para formar su propio partido, el Partido Comunista Leninista Paraguayo (PCLP), en abierta oposición a Creydt, a cuyo liderazgo autocrático le culparon por la derrota de FULNA. Según cuenta Creydt en una entrevista realizada por Carlos Pérez Cáceres en los años 80, en 1965 hizo un largo viaje internacional que iba clariicando su posición ideológica referente a la crisis del movimiento internacional comunista. No sabemos hasta qué punto todo lo dicho en esa entrevista fue una especie de autojustiicación –años posteriores– de su actuación, muy criticado por cierto, entonces. Con esa advertencia aquí presentamos un resumen del mismo. 59 Oscar Creydt Primero fue a Cuba donde aparentemente sufrió una gran decepción porque encontró que “la política no era manejada ni por el partido ni por los campesinos, sino por la policía cubana”. Agregó que “en Cuba me hicieron una investigación por este equipo de Barbarroja (jefe de seguridad del régimen), me pidieron mi documento, bueno, ellos lo tenían, mi pasaporte. Después, me dijeron que escribiera un historial de mis andanzas con este pasaporte falso”. Creydt manifestó que creía que querían aprender de su experiencia, pero lo que hicieron los “revolucionarios” en verdad fue investigarlo. Comentó que esto lo puso nervioso y estalló de rabia. Dijo que intentaron varias veces interrogarlo, pero que él no iba a dejar que interroguen al Secretario General del Partido Comunista Paraguayo. Recordó que dijo a Barbarroja que escribiría una carta de queja al propio líder comunista Fidel Castro, y “le indicó que no lo hiciera”. Relata que por esto, y con las acusaciones de “supuesto disidente”, Creydt no fue recibido por Fidel aunque aclara “que no quería entrevistarse con un hombre de gobierno”. Luego del rechazo de Castro a recibirlo, fue también maltratado. “Desde ese momento fui tratado como un enemigo, fui llevado al aeropuerto y con cara de enemigos. No me emocionó en absoluto”, airmó Creydt. Por último, recuerda que a su vuelta, se enteró de que la dictadura cubana elaboró un acta policial donde se le acusaba de “violador de mujeres”, sin que él se enterara. Desde ese viaje, su oposición al gobierno de Castro fue dura y este fue un 60 Andrew Nickson factor que llegó a profundizar la división ya existente dentro del Partido Comunista Paraguayo. Empezó a criticar duramente al régimen cubano y airmaba que “en Cuba domina una oligarquía militar y domina la policía secreta estos asuntos; el Partido (Comunista) es una fuerza auxiliar para el trabajo entre las masas, eso es lo que yo pude comprobar in situ, es decir, entre los campesinos mismos y en otras partes”. A pesar de realizar duras críticas al régimen de Castro después de su experiencia negativa en la Habana, al mismo tiempo mantenía una posición prosoviética. En abril del mismo año realizó su segundo viaje a la Unión Soviética. Pero muy pronto, se enfrentó con las autoridades del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), al descubrir que intentaba ejercer una suerte de control y mandato sobre el Partido Comunista Paraguayo. Según Creydt, esto causó el malestar de varios comunistas paraguayos cuyo verdadero interés estaba en los dólares que Moscú periódicamente les enviaba para sus “gastos”. La creciente desconianza soviética hacia él se manifestó abiertamente cuando mostró su deseo de visitar a Vietnam, país en guerra en ese entonces contra Estados Unidos y aliado con China, el rival de la URSS en el movimiento comunista internacional. Saliendo de Moscú “bajo una sombra”, viajó a Vietnam, donde pasó un mes. Según cuentan sus seguidores del ahora Partido Comunista de Paraguay (independiente) pudo observar sorprendido cómo 61 Oscar Creydt maestros y agricultores defendían al país contra la armada más poderosa del planeta. Cuenta Credyt que tomó el té y dialogó personalmente con el propio líder vietnamita, Ho Chi Min, quien evidentemente tuvo un impacto muy fuerte sobre él. Aparentemente, Ho Chi Min le dijo a Creydt que Vietnam coniaba solo en su propia fuerza, en su propio pueblo: “el factor principal de la derrota del imperialismo norteamericano en Vietnam fue naturalmente la lucha tenaz, sacriicada, de la nación vietnamita”. Fue en ese viaje a Vietnam que Creydt airma que se dio cuenta de que Paraguay no necesitaba ser aliado de la Unión Soviética ni de Estados Unidos y que el país necesitaba era “una revolución de liberación nacional, con la consigna del doctor Francia de no mudar de amo”. Creydt relataba como él descubrió que había un segundo factor que apuntalaba el éxito vietnamita: “El segundo factor fue la presencia de China, que impidió al Pentágono destruir lo que este llamaba ‘el santuario’, o sea, Vietnam del Norte”. Hasta ese momento, en parte por prejuicios personales pero mayormente por inluencia de la propaganda soviética, Creydt se había mostrado abiertamente contrario a China. Cuentan que a pesar a los enérgicos discursos que Creydt había hecho contra Mao Tse Tung durante su periodo prosoviético, pudo visitar sin problemas la gran nación asiática, donde fue recibido con cierta desconianza, pero pese a todo ello, el viajero paraguayo salió “gratamente impresionado de ese país”. 62 Andrew Nickson De vuelta en Moscú en junio de 1965, a su regreso de Vietnam, pasando por China, se efectuó la destitución deinitiva de Creydt de su cargo de Secretario General del PCP. Después de una reunión preparatoria pero aparentemente fallida en Buenos Aires el 11 de junio, la dirigencia del Departamento Internacional del PCUS realizó una reunión en la sede de su Comité Central el 16 de junio. Para gran sorpresa de Creydt, estaban presentes sus enemigos dentro del PCP, liderado por Obdulio Barthe. La breve reunión se abortó en minutos con gritos e insultos mutuos y casi se llegaron a trompadas. Según Creydt, todo se explicaba por su “delito” de “…apoyar al pueblo vietnamita en su lucha contra la intervención norteamericana”. Creydt dijo que las autoridades rusas intentaron retenerlo deinitivamente en el país, por temor a que pudiera transmitir a sus compatriotas paraguayos “las ideas chinas”. “Yo estaba secuestrado en la Unión Soviética, estuve secuestrado desde mi regreso del Vietnam hasta mi salida, esto es un hecho”, decía, y agregaba: “Había un plan para internarme en una clínica para locos, que es el método ruso de inutilizar opositores”. Destacó que recién se dio cuenta de que había una profunda diferencia en la forma de proceder entre las grandes potencias. China no interfería en los asuntos internos de otros pueblos, ofrecía su ayuda en casos de emergencia, pero eran estos mismos pueblos quienes debían lograr su independencia y desarrollo. En cambio las otras potencias intervenían 63 Oscar Creydt directamente en el quehacer interno de los pueblos, iniltrando sus agentes y sobornando gobiernos. No tuvo temor en decirle a los dirigentes soviéticos que “el pueblo paraguayo es un pueblo pequeño, por tanto puede ser ofendido fácilmente, pero en cualquier situación el pueblo paraguayo conserva su dignidad”. Mientras tanto aumentaba la oposición a Creydt dentro del PCP, alentado por el PCUS. Su rechazo a ofrecer protección militar a los simpatizantes campesinos durante la gran represión en la zona central de Paraguay a mediados del 1965 llevó a un aumento en la crítica a Creydt, quien en ese momento viajaba por Vietnam y China. En Buenos Aires se creó un Comité de Defensa y Reorganización del Partido, integrado por Obdulio Barthe, Miguel Angel Soler, César Ávalos y otros, que decidió convocar a una Conferencia Nacional preparatoria del III Congreso del PCP. Por in, y con el visto bueno del Partido Comunista de la Unión Soviética, en septiembre de 1965 se separó a Creydt de su cargo en el partido, siendo reemplazado por Miguel Angel Soler. El PCLP se autodisolvió y sus miembros volvieron a integrarse al nuevo liderazgo del PCP. A partir de 1966, Creydt empezó a redactar varios ensayos críticos al “revisionismo”, que a su parecer, llevaba a cabo el PCUS y formó una “fracción maoístia” dentro del PCP. Finalmente en 1967 se ratiicó la expulsión deinitiva de Creydt del partido en el Tercer Congreso del Partido Comunista Paraguayo. 64 Andrew Nickson Indudablemente la expulsión de Creydt se hizo luego de la caída de Kruschev en el PCUS en octubre de 1964, y cuando se acentuaba la ruptura chino-soviética y la crisis interna consiguiente de los partidos comunistas a través del mundo, incluyendo al PCP. En términos generales la disputa giraba alrededor de dos líneas: promover las luchas armadas contra el imperialismo yanqui, línea China; o desplazar a Estados Unidos de su hegemonía global en el terreno económico a través de la lucha pacíica, línea de la Unión Soviética. Pero sería demasiado simplista explicar su expulsión exclusivamente en términos de la lucha geopolítica entre Rusia y China en ese entonces para controlar los partidos comunistas por todo el mundo. En un interesante documento en inglés disponible en el internet titulado Reconstrucción leninista en Paraguay, William McLaughlin, quien fue posiblemente un oicial de inteligencia del gobierno norteamericano, analiza la división del PCP a mediados de la década de sesenta de la siguiente forma: “Los reportes indican que Oscar Creydt, el secretario general del PCP durante los últimos doce años, se ha convertido en una igura (relativamente) nacionalista y antisoviética. Hoy en día un grupo de miembros del PCP que cuenta con el apoyo de Moscú le está atacando por sus actividades ‘antileninistas’ y sus supuestos contactos con el partido comunista chino. Esta última 65 Oscar Creydt acusación es extraña, por no decir más. En un artículo de Pravda con fecha del 9 de junio de 1964, el mismo Creydt atacó a los chinos por meterse en actividades que buscaban fomentar la escisión del partido y reveló la existencia ‘en nuestro país de un grupo descaradamente oportunista que se autoproclama el Partido Comunista Leninista’. Esta contradicción sugiere que la aguda lucha que se está desarrollando dentro del PCP tiene sus orígenes más bien en un conlicto de naturaleza local que en relación con los temas sino-soviéticos en general. [… ] Lo único que se puede deducir de esto es que efectivamente Creydt fue echado por las fuerzas que cuentan con el apoyo de Moscú o de que Paraguay ahora cuenta con un tercer partido comunista (además del partido prochino). Puede ser que este episodio sea una parte relativamente insigniicante del escenario comunista en América Latina en general, pero sí ofrece otro ejemplo más del caos del fraccionalismo que hoy en día está poniendo obstáculos a los esfuerzos de cada partido comunista en el continente.” El documento anónimo, Relatorio sobre la actividad enemiga de Oscar Creydt, lanzado por la nueva dirección del PCP en 1967 presenta un ataque frontal al antiguo Secretario General, buscando así justiicar su expulsión del partido. Escrito en el lenguaje retorcido propio de la ideología soviética de la Guerra Fría, el documento anónimo rechazó el argumento de que el comportamiento cada vez más imprevisible de Creydt podría ser atribuido a su ego 66 Andrew Nickson inlado o a su inestabilidad mental. Al contrario, el argumento en su contra se basó exclusivamente en una tesis “conspiratoria”; o sea, que Creydt había sido un trotskista disfrazado desde que se ailió al PCP en su juventud y desde ese entonces en adelante activamente buscaba sabotear al partido por ser traidor al servicio de la CIA. A pesar de lo absurdo de este argumento, que recorre el texto, la correspondencia reproducida ofrece algunas interesantes revelaciones de las opiniones de los mismos guerrilleros del FULNA, aún cuando la selección sesgada haga cuestionable su representatividad y veracidad. A pesar del esfuerzo del PCP en explicar la expulsión en términos netamente ideológicos –y no hay que olvidar que esto pasó en los años más duros de la Guerra Fría– tal como señala Treherne, la principal razón verdadera de la división del partido fue la percepción, correcta o no, de que Creydt sufría de megalomanía. Las diferencias ideológicas entre los dos grupos, aunque fueron citadas repetidamente por ambas facciones del partido, en comparación fueron mínimas. Esta apreciación lo comparte el antiguo y respetado dirigente comunista Antonio Bonzi en una entrevista realizada por Antonio Pecci en 2008. Al pedir su opinión acerca de que “se lo acusa (a Creydt) como que fue muy autoritario”, contesta Bonzi: “Fue muy autoritario e intolerante. A pesar de contar con muchas iguras, el partido no llegó a tener 67 Oscar Creydt un frente intelectual a causa del sectarismo de Creydt, que planteaba que los artistas e intelectuales tenían que estar en las trincheras. Es decir haciendo actividades propias de un militante de base, yendo a mítines, haciendo pintatas. Muchos se negaron a cumplir ese papel. Además se caracterizó por expulsar a muchos compañeros con argumentos vagos como ‘agente de la CIA’, ‘divisionista’ y nadie se animaba a contradecirle. Tras las guerrillas de los años 60 se hizo evidente el debilitamiento del partido. Él tenía una idea idílica del Paraguay, creía que al ingresar los grupos guerrilleros los campesinos los iban a recibir con los brazos abiertos y no fue así. Se actuó mecánicamente creyendo que podría repetirse la experiencia de la Revolución Cubana. En la experiencia guerrillera se quemó la vanguardia del partido, gente como Avalos Carisimo y la columna Ytororó fueron masacrados por las fuerzas del Ejército. Otros fueron torturados por orden del general Patricio Colmán y Edgar L. Ynsfrán.” 68 Andrew Nickson El partido prochino Después de su expulsión del PCP en 1967, Creydt formó un nuevo partido comunista bajo su liderazgo. Inicialmente independiente del cisma entre Moscú y Beijín, pronto se identiicó con esta última, llamándose Partido Comunista del Paraguay. A través de la prensa comunista, desató una feroz batalla ideológica contra el Partido Comunista de la Unión Soviética y sus seguidores paraguayos en el Partido Comunista Paraguayo, a quienes consideraba como traidores a la causa comunista. Los títulos de uno de estos artículos –7 de Noviembre - La Revolución Rusa es Nuestra, no de los traidores revisionistas (1972)– da la pauta de esta furiosa batalla ideológica que muchas veces derivó en tremendos insultos personales, a continuación: “…contra el ‘oportunismo de los revisionistas de tipo menchevique y de la II Internacional, en el movimiento comunista internacional, en función de la intromisión creciente del ex partido comunista de la URSS y de otros partidos revisionistas ‘comunistas’ (argentino y uruguayo), quienes intentaron –sin éxito– cambiar la línea proletaria revolucionaria del PCP por otra línea oportunista, tal como la que desarrolla hoy el POL (Partido Oportunista Legionario), bautizado cientíicamente así en 1965 por Oscar Creydt y que usurpa el nombre del PCP .” 69 Oscar Creydt A pesar de organizar y dirigir dos congresos partidarios –el tercero en 1973 y el cuarto en 1980– su partido no prosperó mucho ni dentro ni fuera del país. Según una versión de la historia de su Partido Comunista del Paraguay, el tercer congreso se llevó a cabo en Paraguay “con la presencia de Creydt”. Si fuera así sería la única oportunidad desde 1947 hasta su muerte que entró al país aunque existen dudas al respecto. Oscar Creydt de Visita en China con Li Xiannan en 1980 El incidente de Caaguazú Después de la ruptura con Moscú, la presencia activa del partido prochino en Paraguay solo salió 70 Andrew Nickson a luz pública cuando ocurrió el extraño “Incidente de Caaguazú”. El 8 de marzo de 1980 veinte campesinos de Acaray-mí, una pobrísima colonia agrícola establecida en 1972 en el Departamento de Caaguazú, secuestraron un bus de pasajeros cerca de Ciudad del Este. Los antecedentes del mal llamado “incidente” remontan al septiembre de 1979 cuando Victoriano Centurión, carismático activista de las Ligas Agrarias Cristianas (LAC), se encontró con Gumercindo Brítez, joven miembro del comité central del Partido Comunista prochino que dirigía Oscar Creydt, en un taller para líderes campesinos organizado por la Juventud del Partido Febrerista. A diferencia de casi todos los otros presentes, encontraron que compartían la misma convicción sobre la viabilidad de un levantamiento armado en forma inmediata contra el régimen de Stroessner. Brítez, quien pasaría los próximos seis meses en Caaguazú junto con Centurión, enfrentaba fuerte oposición de los miembros de la Juventud Paraguaya de Derechos Humanos (JPDH), organización fachada del partido de Creydt. Invitado por Brítez, el periodista Roberto Paredes visitó Acaray-mí hacia inales de febrero de 1980 como enviado de la JPDH, organización a la cual pertenecía. En una reunión con los miembros de la colonia, Paredes argumentó en contra de la propuesta del levantamiento armado, enfatizando que la coyuntura internacional, sobre todo la presencia de un gobierno militar en Brasil, 71 Oscar Creydt no era propicia para una lucha armada. También argumentó que la oposición al régimen era todavía débil, dividida y desorganizada, y que semejante movimiento joven y poco preparado no sería capaz de aguantar una respuesta militar abrumadora de parte del régimen. Sin embargo, seducidos por el carisma de Centurión, los miembros de la colonia rechazaron estos argumentos. En un ejemplo revelador de lo persuasiva de una lógica torcida, Centurión rechazó la necesidad de una preparación política y militar de larga duración bajo el argumento de que esto iba a aumentar el peligro de iniltración por parte de las fuerzas de seguridad. Paredes volvió a Asunción con el mensaje de que sí o sí el levantamiento iba a realizarse el día 15 de marzo, o sea varias semanas después. Con el corazón en la mano, la JPDH hizo los preparativos para apoyar a un movimiento armado en el cual ellos no creían. Para su sorpresa, y sin previo aviso, Centurión adelantó por una semana la fecha del levantamiento. La primera noticia que estos simpatizantes tuvieron fue al escuchar por radio que un bus de pasajeros había sido secuestrado en Caaguazú. Los insurgentes pensaban dirigirse a Campo 8 para robar alimentos y armas de una despensa menonita, y después caminar hacia Chacore, donde planeaban establecer una base guerrillera. Después de pasar por un control aduanero y tirotear un vehículo de la aduana que les perseguía, bajaron del ómnibus en Campo 8. Pero al caminar 72 Andrew Nickson menos de un kilómetro hacia la despensa, en forma súbita Centurión cambió de plan porque alguien había mencionado sus planes de atracar la despensa al chofer del ómnibus. En vez de seguir adelante, cruzaron al otro lado de la ruta. Sin alimentos ni agua, y casi ninguna arma y ningún apoyo logístico, de ahora en adelante estaban totalmente a la merced de una masiva operación de contrainsurgencia que involucraba a unos 5.000 soldados. Las fuerzas de seguridad les ubicaron en la tarde del 11 de marzo cuando Centurión tiroteó contra un helicóptero militar que pasaba. Después de pocos días, diez integrantes, incluyendo Brítez, fueron apresados, asesinados y enterrados en un cementerio desconocido en San Antonio-mí, cerca de Caaguazú. Otros nueve integrantes quedaron presos, incluyendo dos niñas de dieciséis y doce años respectivamente. Solo Centurión logró escaparse. Aparentemente, después de pasar cuatro meses solo en la zona viajó a Asunción donde la Embajada de Panamá le otorgó asilo político. Es difícil aceptar la conclusión de Paredes de que el levantamiento de Caaguazú representó uno de los capítulos más importantes en la lucha popular contra el régimen de Stroessner, porque esta apreciación la contradice su propio análisis profundo y objetivo de lo que pasó. Además de la extraña decisión de lanzar un levantamiento armado a través del secuestro de un ómnibus de pasajeros, el grupo mostró una falta de seguridad tan impresionante que no parece real. 73 Oscar Creydt Más importante aún, el incidente tuvo un impacto muy negativo sobre las organizaciones populares en general. Unos 300 activistas fueron arrestados por todo el país, incluyendo todos los hombres adultos de la colonia de Acaray-mí. Además, el incidente se llevó a cabo justo en el momento en que el movimiento campesino estaba empezando a recuperarse después de la ola de represión en 1976. Su fracaso rotundo y la fuerte represión que desencadenó solo sirvieron para postergar ese proceso, pero también sirvió para fortalecer el argumento sensato de aquellos quienes rechazaron una actitud de confrontación frontal y quienes abogaban por una estrategia de movilización de masas en forma no violenta con el régimen de Stroessner. Se destruye la estructura del partido en Paraguay El 15 de marzo de 1982 la policía paraguaya anunció que había desbaratado una cédula del Partido Comunista del Paraguay, quienes estaban preparando su V Congreso en Asunción con la presencia de Oscar Creydt. Habían seguido la pista del PCP silenciosamente durante tres años con miras a capturar al mismo Creydt pero decidieron lanzarse cuando se postergó por tercera vez el congreso, previsto para la Semana Santa. Dijo Pastor Coronel, temeroso jefe del Departamento de Investigaciones y verdugo del régimen de Stroessner, “Señores 74 Andrew Nickson periodistas, Les hemos invitado para ofrecerles informaciones acerca del desbaratamiento de una organización del Partido Comunista Paraguayo a cuya cabeza está, como ustedes saben, Oscar Creydt, y cuya política responde a la línea china”. Fueron encontrados tres ‘aguantaderos’ utilizados en los alrededores de Asunción pero Coronel mismo reconoció a la prensa de que “.. el grupo desmantelado no tenía armas en su poder”. En total fueron arrestados unos treinta personas, todos presentados a la prensa ‘en pijama blanca’. Entre ellos iguraba su líder, Antonio González Arce, miembro de su Comité Central, quien confesó de que fue ‘captado’ por Creydt cuando estudiaba en Buenos Aires, y de que había viajado a China para instrucción política. En una curiosa revelación también dijo que “El comunista debe dedicar todo su tiempo al partido, debe trabajar a full-time, pero existen documentos que hacen sobre mi persona, duras críticas, todas hechas por el mismo Creydt, e incluso me tratan de vividor, etc”. De hecho, las palabras inales de Coronel fueron contundentes, “Sin lugar a dudas, éste es un golpe casi mortal para el proscripto Partido Comunista Paraguayo”. 75 Oscar Creydt Los años inales Los años posteriores de Creydt transcurrieron en la clandestinidad, moviéndose principalmente entre Buenos Aires y Montevideo, dirigiendo el órgano periodístico de su fracción maoísta, Unidad Paraguaya, y entablado en agrias polémicas con el sector promoscovita del PCP. Ya anciano, redactó en 1986 un extraño ensayo de ciencias físico-naturales y antropología, Del Universo inconsciente a la formación del trabajador consciente racional. En este documento Creydt se explaya sobre temas transcendentales como el origen y crecimiento del universo, además de la física de las partículas elementales. Introduce el concepto novedoso del “ontos” y en todos casos aplicando a su análisis de las ciencias naturales el mecanismo simplista de la dialéctica materialista, fruto del análisis marxista de las ciencias sociales. A continuación damos una síntesis de los argumentos esbozados por Creydt, la cual fue redactada por un simpatizante suyo, Ricardo Robledo Pérez: “Las leyes de la historia humana, juntamente con las de la evolución general, se realizan a través de contradicciones. 1. El concepto formulado por Hegel de que lo nuevo se forma en el seno de lo viejo y que lleva una parte del mismo, la compatible con lo nuevo, es en in: la Ley de la Contradicción. El radión, esencia del universo, es un sistema integrado por factores propios 76 Andrew Nickson contradictorios, impulsos ondulantes inherentes, que cooperan entre sí y al mismo tiempo se oponen. De esta contradicción íntima se produce el movimiento universal y todo sistema intrínseco-macrofísico se desarrolla mediante la contradicción. 2. Ley de persistencia del movimiento en forma rectilínea es ley básica del universo físico, descubierta por Galileo. Creydt aclara que la dirección rectilínea se realiza a través de un movimiento ondulatorio, comprobada por la mecánica de los procesos cuánticos, tres siglos después. 3. Ley de la relatividad referencial de Galileo, que Creydt la deine así: “No existe en el universo ninguna forma de materia que escape a la ley de relatividad de Galileo”. No hay que confundir la relación especíica, existente entre la velocidad de las partículas no radiantes en general, con la velocidad propia de la luz. Es un hecho objetivo, físico, dinámico. La relación de todas las velocidades, de todos los movimientos con la velocidad propia de la luz es un hecho real de importancia física fundamental. 4. Ley de que cada acción implica una reacción igual. (actio-reactio coincidentes). Isaac Newton. 5. Ley del movimiento ondulatorio concreta en sí dos leyes fundamentales del universo físico: la mencionada ley de persistencia del movimiento y la ley newtoniana de que cada acción implica una reacción igual. Se trata, originariamente, de una ley única. En efecto, el movimiento en ondas se efectúa persistentemente en 77 Oscar Creydt virtud de una alternación de impulso y contraimpulso. Es la ley de la ondulación conirmada por Creydt, sobre la base de leyes formuladas por Galileo, Newton, Hegel, Planck. 6. Ley fundamental de la materia es el cambio. En efecto, todo movimiento implica un cambio; el universo entero reproduce constantemente múltiplos del “quantum elemental de acción” o “constante de Planck”, en forma de onda o de partícula discreta. Proceso que se realiza sin cesar en todo lo existente, en cada individuo, en todo organismo humano, incluso en el cerebro. Es un movimiento universal, ubicuo y eterno. Hay transformación, trascendencia de un determinado múltiplo en su otro. De una onda, a otra de longitud distinta, su álter ego, su otro. De una partícula microfísica en otra distinta, pero no absolutamente distinta. Así, Creydt esclarece la ley fundamental de la materia: el cambio. 7. Ley del aumento de la eiciencia en virtud del automovimiento universal es una ley general acreditada por Creydt. El trabajo tiende a un rendimiento cada vez mayor con el esfuerzo mínimo. Hipótesis ónticas Ontos signiica ‘esencia real y material de los procesos constituyentes del universo, incluida la sociedad humana’. El universo es un conjunto de procesos dinámicos. Es, en sí mismo, un proceso evolutivo interminable, cuyo límite, el instante actual, se rebasa constantemente. 78 Andrew Nickson Las raíces más profundas de lo humano están allá, en lo más profundo del Universo. El Universo desde su nivel cuántico y la materia física contenía en sí ciertos caracteres que, en determinadas condiciones objetivas, lo hacen capaz de superarse y, por tanto, contenía la posibilidad objetiva de que surgiera en su seno el ser de actividad razonada. Las dos únicas partículas elementales del Universo son las radiaciones (radión) incluso la luz, y los electrones (“negativos” y “positivos”), que han existido siempre, es decir, eternamente. El agua forma la conexión principal entre el nivel molecular de la materia universal y el nivel que lo supera, el nivel de la materia viviente. Es posible, aunque no está comprobado, que esta profundísima revolución de la materia se haya realizado por una sola vez en la historia del Universo, por las condiciones muy particulares, excepcionales, en el astro que habitamos: la Tierra. El desarrollo del movimiento universal crea el espacio y el tiempo que se van modiicando. El espacio y el tiempo nunca existieron por sí mismos. Son dos tipos de relacionamiento entre sistemas que en su conjunto forman el universo. Toda la materia del universo observa un desarrollo por etapas o niveles de una sola materia primordial eterna y sin origen: la materia radiante. Toda la materia, incluso el ser humano, es resultado y derivación de un desdoblamiento de la materia primordial radiante. Vivimos etapas de transición con rupturas cualitativas permanentes. 79 Oscar Creydt Liberar la mente es condición necesaria para comprender el mundo y cumplir con nuestros deberes históricos para con la humanidad. Finalmente, el pensador Oscar Creydt propuso promover la unidad completa de la humanidad, mediante un idioma universal único, cuya aceptación correspondería a todos los pueblos del mundo.” Entre sus seguidores, se lo considera como “un libro de la más grande importancia histórica a la vez de ser una audaz mirada a la vida y a la imaginación cientíica creadora, en su género solo comparable al gran libro de Federico Engels, La dialéctica naturaleza”. Al contrario, sería más fácil descartar el documento como una tremenda tomadura de pelo o las divagaciones delirantes de un viejo frustrado que considerarlo como producto de un genio humano a la talla de Galileo, Newton o Planck. Pero hay otra explicación más sensata que viene a la mente. A través de este libro acaso: ¿no se maniiesta una terrible y desmesurada arrogancia intelectual? Se vislumbra un hombre quien indudablemente se creía muy conocedor del “socialismo cientíico” y hasta la antropología, pero quien se creía también a la altura de cientíicos astrofísicos de renombre internacional como Stephen Hawkings, aún cuando la escasa bibliografía del mismo demuestra que no tuvo ninguna formación académica en las ciencias 80 Andrew Nickson naturales. Al preguntarse entonces de dónde provino esa arrogancia intelectual, su propia vida política quizás nos da la pista. Siguiendo las palabras de Pablo Herken, “duele decirlo pero hay que decirlo”, la intolerancia, soberbia y verticalismo fueron características personales de muchos políticos paraguayos de corte intelectual de su generación y de todas las posiciones del espectro político, quienes padecían de una tremenda rigidez mental y soberbiedad, producto del dogmatismo o del catolicismo doctrinal o del dogmatismo del “socialismo cientíico” o del marxismo ortodoxo. En eso, Creydt, a igual que sus contemporáneos como Natalicio González y Epifanio Méndez Fleitas, fue también producto de su época. Aquejado durante unos años por la enfermedad de Crohn, en los primeros meses de 1987 falleció Oscar Creydt en Buenos Aires a los 79 años, pocos años después de la muerte de los otros dos dirigentes de la “troika histórica” del comunismo paraguayo, Augusto Cañete y Obdulio Barthe. Le antecedió su compañera Ana, quien murió en marzo de 1981. Dejó dos hijos, su hija, Anita, quien le acompañó físicamente y políticamente durante gran parte de su vida, y su hijo, Pilito, graduado en ingeniería eléctrica de Moscú. Le faltó dos años para ver la caída del régimen de Alfredo Stroessner, acaecida en febrero de 1989, lo cual permitiría el regreso de líderes exiliados de las varias facciones de comunismo paraguayo 81 Oscar Creydt y el reconocimiento oicial del Partido Comunista Paraguayo por el gobierno del general Andrés Rodríguez. 82 Andrew Nickson Tercera Parte Formación histórica de la nación paraguaya Aún cuando la historia recuerda a Oscar Creydt más por su papel de destacado activista comunista, su producción intelectual, que fue desarrollándola paralelamente a su militancia partidaria, tuvo un gran impacto en círculos pensantes. Sin duda alguna la publicación que más inluencia tuvo fue su Formación histórica de la Nación Paraguaya que se publicó en 1963 en medio de la debacle de las luchas guerrilleras de FULNA. Fiel relejo del extremo nivel de censura durante la dictadura de Stroessner, por más que fue un serio análisis académico de la historia paraguaya, la sola autoría le brindaba al documento el mote de “peligrosidad” con una verdadera posibilidad de ser apresado por su sola posesión. A pesar de eso, Formación histórica circuló en forma clandestina dentro del país durante las décadas de 1970-1980 cuando fue quizás el documento de lectura más obligado para estudiantes opositores al régimen de Stroessner. Gran parte de la atracción inicial de Formación histórica se explica porque era el primer intento de interpretar, desde un enfoque marxista, la historia paraguaya desde antes de la conquista hasta la actualidad. De interés especial, Creydt intentaba recusar los argumentos de los antropólogos norteamericanos, Julian Steward y Elman y Helen 83 Oscar Creydt Service, quienes aseguran que la esencia de la cultura paraguaya, a excepción del idioma guaraní, es hispánica. Al contrario, argumentó Creydt, “la historia del país fue caracterizada por un conlicto permanente de clases sociales, intercalado con la subyugación cultural de la población mayormente guaraní hablante”. Este enfoque –novedoso en su tiempo– fue retomado y profundizado posteriormente por antropólogos como Bartomeu Meliá en Una nación, dos culturas (1990). De hecho, hasta su aparición, la historia paraguaya fue casi siempre escrita o con un enfoque liberal jurídico-político, resaltando el papel de los derechos formales (Ej.: Breve historia del Paraguay [1965] de Efraím Cardozo) o con un enfoque romántico y racista, resaltando el papel de la “raza paraguaya” y su personiicación en héroes de la patria (Ej.: Proceso y formación de la cultura paraguaya [1938] de Natalicio González). En estos escritos uno buscaba en vano encontrar referencias a los movimientos sociales de grupos subalternos y su relacionamiento con los cambios económicos. A diferencia de muchos otros historiadores que escribieron la historia desde la mirada de “los de arriba” –conquistadores y posteriormente la elite liberal de la posguerra–, en Formación histórica Creydt ofreció la mirada de “los de abajo” –indígenas y posteriormente campesinos–. Entre las contadas excepciones a estas “miradas de arriba” se encuentra Introducción a la historia gremial y social del Paraguay (1967) 84 Andrew Nickson de Francisco Gaona y La Lucha por la tierra en el Paraguay (1972) de Carlos Pastore. Pero a diferencia de estas visiones parciales –si bien de áreas importantes como el sindicalismo y la tenencia de la tierra– Creydt presentó una visión general de la historia paraguaya, que se centra en la formación y naturaleza del nacionalismo y la lucha del pueblo por su plena realización. Creydt hace compatible su ideología marxista con este énfasis en el nacionalismo al querer demostrar que el proceso de alcanzar un verdadero nacionalismo autónomo pasa necesariamente por varias “etapas” determinadas por el grado de desarrollo de las fuerzas productivas. Así se compatibiliza el nacionalismo con dos aspectos fundamentales del marxismo ortodoxo, el determinismo histórico y la idea de progreso. Como nos dice Castells (2011) en un brillante artículo de reciente aparición: “Esquemáticamente, Creydt divide la historia de la ‘nación’ en cuatro períodos: 1) la etapa de la gestación gradual de la nacionalidad en lucha contra la dominación colonial (1537-1811); 2) la época de la primera revolución nacional (1811-1870); 3) la etapa de la recolonización y desnacionalización del Paraguay bajo la dominación imperialista; y 4) la época de la moderna revolución de liberación nacional, que él ubica en el período abierto por la Guerra del Chaco. Cada una de estas etapas está, a su vez, estrechamente vinculada a las ‘grandes etapas’ (estalinistas) de la historia universal: 85 Oscar Creydt 1) la expansión mundial del capitalismo (siglos XV y siguientes), 2) las revoluciones democrático-burguesas (ines del siglo XVIII hasta 1871), 3) la emergencia de la fase imperialista del capitalismo (hasta la Revolución Rusa) y 4) época de la revolución proletaria o socialista en los países avanzados y de liberación nacional en los países coloniales o semicoloniales.” Pero como Castells resalta, a pesar de las limitaciones impuestas por el “etapismo” teleológico del “socialismo cientíico”, Creydt ofreció una visión completamente novedosa del nacionalismo paraguayo, basada en el concepto de la construcción de la “comunidad imaginada” que es el sustento real del nacionalismo en cualquier país del mundo. Creydt resalta las peculiaridades de la formación de la sociedad colonial, muy diferentes al resto de América Latina, que dio a luz a un nivel de homogeneidad social muy por encima del resto de la región y por ende un sentido de ‘nacionalidad’ más temprano que en muchos otros países de la región y antecede a su independencia formal en 1811. Nos señala que, a diferencia de los países vecinos del Cono Sur, la sociedad paraguaya “se formó como un conjunto numeroso y extendido de villas y pueblos esencialmente agrícolas” y de que esta “formación particular se debía a que la economía del Paraguay, precisamente por ser menos desarrollada, era menos dependiente de España, [..] que las demás colonias”. Opina que paradójicamente este relativo aislamiento fue ventajoso para ir 86 Andrew Nickson construyendo un sentido común de nacionalismo porque “mientras que en las provincias del Río de la Plata se concedía tierra solamente a hombres ricos que compraban grandes latifundios, en el Paraguay los gobernadores, libres del control central, podían conceder tierras a gente de pocos recursos”. En este caso también las ideas de Creydt fueron retomadas posteriormente por otros historiadores del periodo colonial, quienes investigaron ese peculiar y temprano nacimiento del nacionalismo. Pero él rechaza la versión –curiosamente compartida por “liberales” y “nacionalistas” – del origen de esa peculiar formación social de la colonia como producto de una “alianza hispano-guaraní”; o sea, la fusión armónica, libre y pacíica entre conquistadores e indígenas. Al contrario, pone la lupa tanto en la coerción extraeconómica, el cruel e inhumano sometimiento del que fueron víctimas los indígenas a manos de los españoles, y también la incorporación de elementos de la organización social indígena, como la poligamia y la explotación del trabajo por medio las relaciones de parentesco, “cuñadazgo”. Y aquí, nos señala Creydt que la explotación de la fuerza de trabajo de las mujeres indígenas en particular fue crucial para sostener el sistema de dominación: “El trabajo servil de las mujeres indias no nació de la poligamia, sino al revés: la poligamia ilegal de los conquistadores del Paraguay fue una forma de relación impuesta por la necesidad absoluta de convertir a las 87 Oscar Creydt mujeres indígenas en siervas agrícolas y asegurar, por ese medio, el trabajo de los ‘cuñados’ […] La extraordinaria rapidez y amplitud con que se efectuó en el Paraguay el proceso de la fusión de razas no fue el fruto del ‘amor’ de las mujeres paraguayas a sus patrones extranjeros […] sino que fue el resultado de la necesidad económica en que se vieron los conquistadores de resolver el problema fundamental de la mano de obra, esclavizando a masas de mujeres guaraníes en el trabajo de la chacra y engendrando el mayor número posible de hijos mestizos con miras a hacerlos trabajar en la agricultura y en la cría de ganado.” Pensando probablemente en estudios posteriores que conirmaron este análisis, tales como la obra magistral El rol de los indígenas en la formación y en la vivencia del Paraguay (1982) de la Dra Branislava Súsnik, Castells nos informa lo siguiente acerca de la aparición de un nuevo actor: el campesino y la campesina paraguayos, auténticos protagonistas de la historia del Paraguay: “Nuevamente en esto, Creydt se adelantó varios años a los estudios etnohistóricos sobre la cultura paraguaya, airmando ya en 1963 que ésta se anclaba en una ‘formación económica original’, devenida de la transformación pero también de la supervivencia de algunos elementos de la economía indígena […] Sobre la base de la chacra guaraní modernizada con la técnica europea y la cría de ganado en pequeña escala, emergió 88 Andrew Nickson algo nuevo. No se trataba de la asimilación mutua de dos culturas, como pensaban los ‘nacionalistas’, sino de la formación de la chacra paraguaya (diferenciada del modo de cultivo europeo y guaraní) y de su ocupante, el campesino paraguayo. […] Este campesinado, que en su originalidad cultural encarnaría para Creydt la futura nacionalidad paraguaya, es el actor primordial de su historia como lo es en la actualidad para la mayoría de los investigadores paraguayos que se preocupan por los orígenes de la nación. Este campesinado había crecido durante la Colonia, pero su desarrollo entraba en contradicción con el sistema colonial, conigurándose como sujeto de una nueva sociedad con una base económica y social propia. La base social de la emergencia de la nación paraguaya fue, pues, la formación del campesinado, actor social que en los últimos tiempos coloniales no aceptaba otro nombre que no fuera el de ‘paraguayos’. La contradicción que oponía a estos ‘paraguayos’ con el sistema colonial era de carácter socioeconómico: las trabas que el sistema colonial ponía al desarrollo de su economía, lo oponían al absolutismo borbón, a la elite comercial porteña, a los indígenas nómadas del Chaco y al expansionismo imperial luso-brasileño. Es en esta contradicción principal que Creydt encontró el fundamento del derrotero político de los gobiernos revolucionarios, con la rápida desvinculación del Paraguay de la autoridad porteña y la posterior independencia del país.” Al considerar el periodo de la independencia 89 Oscar Creydt formal, Creydt resalta la igura del Dr. Francia como producto de ese fuerte sentido de nacionalismo ya existente y no como “constructor” por su cuenta del nacionalismo paraguayo tal como pregonan muchos historiadores. Lo presenta como encarnación “jacobina” de un “tercer estado”, una incipiente burguesía rural: “Propietarios de chacras grandes, ganaderos medianos y pequeños, explotadores de yerba mate, comerciantes de villas y pueblos, funcionarios locales, curas populares. Eran los elementos más cultos de la campaña y ellos constituían el Congreso Supremo, de hecho. Representaban una burguesía rural incipiente. Más que una verdadera burguesía, era un ‘tercer estado’ en el sentido de una categoría social intermedia entre la aristocracia de grandes latifundistas y los campesinos pobres.” Creydt también rechaza la idealización del Paraguay bajo los López, al caracterizarlos como las dictaduras de una burguesía nacional en formación y la continuación del proceso iniciado por Francia. No deja de reconocer lo autoritario de los regímenes de Francia y los López pero, siguiendo el “etapismo” del marxismo ortodoxo, resalta el papel histórico “progresista” de esta burguesía nacional en ciernes en desarrollar las fuerzas productivas; o sea, la promoción de la industrialización (fundiciones, los astilleros, telégrafo, ferrocarril, capacitación en el 90 Andrew Nickson extranjero, etc.), la consecuente creación de una clase obrera y, eventualmente, una revolución socialista. Igual que casi todos los historiadores antes y después de él, Creydt reconoce que la Guerra de Triple Alianza marcó un hito en la historia paraguaya. Pero rechaza las interpretaciones simplistas tanto de los antilopiztas a ultranza que lo ven como una lucha para liberar al pueblo paraguayo de las manos de un déspota como de los nacionalistas románticos que lo ven sencillamente como una guerra orquestada por los intereses imperialistas de Gran Bretaña contra un pueblo disfrutando ya un paraíso económico. Rechazando ambas interpretaciones simplistas, plantea la guerra como producto inevitable del choque entre dos modelos diferentes de transición al capitalismo. Por un lado, estaban una Argentina, regida por importadores y exportadores, que con frases liberales servían a la oligarquía de grandes latifundistas y al capital inglés, y un Brasil donde el poder estaba en manos de los barones del azúcar, que explotaban esclavos para lucrar con la exportación. Por otro lado estaba el Paraguay con un modelo de estado autónomo que amenazaba al modelo oligárquico y latifundista, funcional al imperio británico. “Por encima de los motivos inmediatos de la guerra, esta fue una lucha a muerte entre dos sistemas contradictorios, entre dos vías opuestas de desarrollo económico y social.” 91 Oscar Creydt Para Creydt, la posguerra es un periodo de desnacionalización extrema y la incorporación de Paraguay en el ámbito del modelo liberal de transición propio de la región, con el agravante de su dependencia a los dictados del imperialismo, mediado por los países vecinos, primero Argentina y después Brasil. Como consecuencia el problema nacional, preocupación central de su análisis, se agudiza. Después del gran retroceso producido por la Guerra de Triple Alianza, la realización de la autonomía nacional solo se puede alcanzar mediante un “movimiento de liberación nacional” liderado por fuerzas nacionales de la sociedad, entre las cuales el Partido Comunista tendría un papel de vanguardia. “El Estado Nacional fue destruido y reemplazado por el poder de los grandes estancieros y de los agentes del capital extranjero disfrazado de república constitucional de tipo liberal. […] El Paraguay dejó de ser una nación soberana para convertirse en un país dependiente con características semicoloniales. Hasta la conciencia del pueblo fue sometida a un trabajo sistemático de desnacionalización.” En in, a pesar de las inluencias negativas del dogmatismo estalinista, no es difícil concordar con la apreciación de Castells de que Formación histórica sigue teniendo una “frescura” para el lector y un nivel analítico muy por encima de la gran mayoría de otros intentos en la actualidad de “entender” 92 Andrew Nickson la historia paraguaya. Asimismo, la capacidad de Creydt de “abrir el camino” para el análisis posterior en varios campos de la historia paraguaya –la formación social de la Colonia, la temprana aparición de una ‘comunidad imaginada’, la caracterización de los regímenes entre 1811-1870, y la naturaleza de dependencia posguerra–, es impresionante. Oscar Creydt: Muchas luces y muchas sombras Hay una larga y nefasta tradición en Paraguay de evaluar a las iguras históricas nacionales en forma totalizadora. El ejemplo más extremo es Francisco Solano López. Para unos él fue la iel representación de la más pura defensa de los intereses nacionales y para otros fue un “Satanás” responsable por la destrucción del país, del cual recién hora se está recuperando. Vemos algo parecido en las diferentes actitudes acerca de Oscar Creydt, que sigue siendo una igura muy controvertida. Como hemos visto, para algunos fue un verdadero genio de las ciencias marxistas, y porque no decirlo, también de las ciencias naturales. Para muchas personas tanto de convicción social demócrata y de ideología derechista, fue un extremista que preconizaba la violencia y la intolerancia. Y para muchas personas de la izquierda paraguaya, sobre todo excompañeros de su propio partido, fue un megalómano traidor a la causa proletaria. 93 Oscar Creydt De hecho, ni una ni otra de estas posturas tiene mucha validez. Por un lado, Creydt fue indudablemente una gran luz intelectual, quien alumbró el ambiente de tinieblas en Asunción de los años 20. Su vida fue, en gran parte, la vida del comunismo paraguayo. Escribió casi todos los documentos importantes de la izquierda paraguaya hasta los años 50 y su Formación histórica marcó en 1963 un hito en la historiografía marxista nacional, no superado hasta la fecha. Sin embargo, no hay que exagerar su brillantez intelectual, porque hay amplia evidencia de sus propias limitaciones. Su forma tan mecánica de concebir los cambios sociopolíticos, propio del marxismo ortodoxo, llevó a tremendos y crasos errores de conceptualización de lo que estaba pasando en su país natal. De hecho, muchos opinan que su pérdida de contacto con la realidad paraguaya, producto de tantos años de exilio en el Río de la Plata desde 1947 en adelante, fue el factor principal explicativo de su subestimación de los cambios socioeconómicos producidos durante la dictadura de Stroessner, lo que derivaba en sus graves errores políticos. Por otro lado, Creydt era un ser humano con muchas sombras. Hay muchos testimonios personales que constatan de su personalidad tremendamente “argelada”. Fue una persona autoritaria, marcada por una soberbia e intolerancia hacia otros que no alcanzaban su propio nivel intelectual. Estas facetas de su personalidad se prestaban a un “culto a la 94 Andrew Nickson personalidad”, fenómeno muy común entre líderes comunistas de su época. También incentivaba el sectarismo y la lucha interpartidaria tan difundida en el Partido Comunista Paraguayo antes, durante y después de su dirección. Sin embargo, hay sospecha de que, hasta cierto punto, Creydt sirvió como chivo expiatorio del fracaso de las luchas guerrillas contra el régimen de Stroessner durante los años sesenta. De hecho, se le culpa a él personalmente de haber impulsado la lucha armada en forma muy apresurada y mal organizada para no quedar a la zaga de los intentos similares de parte de sectores del Partido Liberal con el Movimiento 14 de Mayo. No obstante, como ya antes se mencionó, Treherne airma que sería injusto atribuir este fracaso a la locura de individuos egocéntricos, o al aventurismo político por parte de unos ingenuos, o a un intento muy simplista de copiar la Revolución Cubana. Estos movimientos surgieron como respuesta a circunstancias históricas especíicas, tanto en términos nacionales como internacionales. Como ella apunta tan acertadamente al referirse al caso de FULNA: “Si se hubiera derrotado a los guerrilleros de Castro en Cuba, ellos serían relegados a un pie de página en los libros de la historia, y en 1958 no había nada para sugerir de que su intento fue otra cosa más que el aventurismo político. En forma similar, si el Che Guevara no hubiera muerto en Bolivia se hubiera 95 Oscar Creydt ignorado por completo en el mundo la lucha guerrillera en ese país y los que murieron a su lado serían igual de olvidados como son sus contrapartes paraguayos.” Oscar Creydt y el guaraní Un dato extraordinario acerca de la igura de Creydt es que no hablaba guaraní, tal como lo constatan varias personas que le conocieron de cerca. Como cuenta uno de ellos, reiriéndose al guaraní, “… no lo hablaba y eso lo ponía frenético […] Cuando debía escuchar el informe de un militante que venía del campo acosaba a su asistente con preguntas como: ‘¿qué dice?’, ‘¿a qué se reiere?’”. Que no lo haya aprendido durante su infancia y juventud se lo explica en parte por su ausencia del país desde los nueve a doce años. Pero la explicación principal tiene que ver con el fuertísimo prejuicio en contra del idioma nacional imperante entre familias adineradas, tanto de Misiones como de Asunción, en las primeras décadas del siglo veinte, prejuicio que desafortunadamente perdura hasta hoy en día. Un llamativo ejemplo de este desprecio elitista aparece como posdata en el álbum conmemorativo del primer centenario de la Independencia en 1911 editado por Monte Domecq y patrocinado por el gobierno paraguayo: “Desterrado de la enseñanza nacional el guaraní, dialecto o idioma indígena, arcaico, que no presta 96 Andrew Nickson utilidad alguna, solo falta llevarlo a la práctica, como factor primario, en nuestra inmensa campaña. ¡Sí señor! ‘desguaranizarla’ en absoluto ‘para impedir que sobre el surco abierto recobre su imperio la maraña del bosque primitivo’ y surcarla por todas partes de rieles, que sirvan para derramar a los cuatro vientos la inmigración europea, en lucha por su expansión.” Pero esto no explica porque Creydt no se empeñó a aprender el guaraní durante su vida adulta. En realidad, durante toda su historia, el guaraní ha sido el idioma predominante en el peril lingüístico de Paraguay, realidad que se contrasta agudamente con el resto de América Latina, en donde el idioma español gradualmente asumió una predominancia lingüística. Como nos recuerda Bartomeu Meliá. Paraguay fue casi totalmente monolingüe hasta por lo menos los inicios del siglo veinte y el primer estudio serio de su peril lingüístico, realizado por Rona en 1961-1963, años de la lucha de guerrilla del PCP, demolió el mito de Paraguay como “nación bilingüe”, al estimar que menos de la mitad de la población tenía algún conocimiento mínimo de español. Rona concluye su análisis, al decir: “Paraguay no es realmente una nación bilingüe, sino un país guaraní-parlante donde en las altas esferas de la administración pública, la educación y el comercio mayorista se utiliza el español por necesidad […] sólo una pequeña elite lo utiliza en su vida privada cotidiana.” 97 Oscar Creydt Entonces, se supondría que el conocimiento del idioma nacional hablado por la gran mayoría de la población bilingüe, e idioma único para los sectores más pobres y explotados de la población, sería fundamental para el líder de un partido marxista, que por su naturaleza ideológica busca forjar fuertes vínculos con las clases oprimidas; o, en las palabras de un documento suyo de 1961, para poder “trabajar con las masas en profundidad”. Surgen entonces una serie de interrogantes de difícil contestación. ¿Cómo pueden los seguidores de Creydt jactarse de que “… más allá de los prejuicios y diferencias ideológicas que se puedan tener contra él, Creydt era un hombre culto y cosmopolita, que conoció profundamente al Paraguay” cuando no podía ni comunicarse con ese Paraguay profundo? En la reseña de datos biográicos de Creydt publicado por su partido en la cuarta edición de Formación Histórica de la Nación Paraguaya (edición de 2010) leemos lo siguiente: “1949 – Luego de inalizar la guerra civil trabaja en la clandestinidad e impulsa la actividad del partido, en especial entre los campesinos”. ¿Pero cómo Creydt pudo haber impulsado semejante actividad si no sabía comunicarse con esos mismos campesinos? ¿Durante la lucha guerrillera rural de FULNA, acaso los graves problemas logísticas causados por la subordinación del comando militar de la Columna Mariscal López (campesinos en Piribebuy) al comando político (Creydt en Buenos Aires) no fueron exacerbados 98 Andrew Nickson por los malentendidos lingüísticos entre los dos? Y inalmente, acaso no hay una terrible arrogancia al pretender dotar con el mote de “análisis cientíico” una forma de pronosticar los avances y retrocesos de las luchas populares del pueblo paraguayo –algo que Creydt hacia constantemente– sin poder palpar por voz “el estado de ánimo de las grandes masas”. Quizás esta falta de habilidad en guaraní ayuda a explicar los muchos crasos errores de medición de nivel de conciencia revolucionaria que cometió y los bruscos y desastrosos cambios de estrategia que impuso al PCP. 99 Oscar Creydt La ideología nacionalista Su apego al “socialismo cientíico” del marxismo ortodoxo le traía muchas desventajas a Creydt en su lucha política en un país como Paraguay con un fuerte sentido nacionalista. De hecho, el haber ganado la guerra ideológica en este terreno resultó ser un factor aún más importante para explicar la longevidad del régimen de Stroessner que el haber ganado la “guerra de guerrillas” contra las incursiones del FULNA a principios de los años sesenta. A pesar de que después de su expulsión del PCP en 1965 Creydt se jactaba de sus credenciales “independientes”, en los años posteriores no hay evidencia de un viraje estratégico en la lucha contra la dictadura hacia el terreno de la ideología nacionalista. Esto es sorprendente cuando se considera el profundo y excelente análisis del nacionalismo paraguayo que había realizado en su “formación histórica”. A diferencia de Creydt y el PCP, Alfredo Stroessner utilizó hábilmente el discurso de la identidad nacional para realzar su propia legitimidad. Basándose en la contranarrativa que elaboró la “Generación del 900”, adaptó y manipuló la historia de la nación. Esto se repitió a través de un sistema público de educación altamente centralizado –en materias tales como Historia, Geografía e Instrucción Cívica– así como en la literatura, en la prensa –con los diarios Patria y las emisiones de La Voz del Coloradismo) y en la cultura popular, a través de historietas, imágenes, 100 Andrew Nickson paisajes, símbolos y rituales. Más importante aún, el Partido Colorado, las Fuerzas Armadas y, sobre todo, el propio Stroessner estuvieron incluidos en la narrativa como una continuación de la línea histórica de los héroes nacionalistas. De hecho, como Peter Lambert sostiene, la lectura correcta de las tradiciones históricas y culturales, del discurso y la identidad nacional, era un factor tan importante en la longevidad del régimen como la represión abierta. Stroessner fue retratado como el sucesor natural del más importante líder militar de la etapa nacionalista, el mariscal Francisco Solano López. También era presentado como el “Segundo Reconstructor”, siguiendo los pasos del “Primer Reconstructor”, el presidente colorado Bernardino Caballero (1880-1886). De acuerdo con la “mitología de partido”, mientras que a Caballero se le atribuyó el haber restablecido la deshecha economía en los años de la posguerra de la Triple Alianza, a Stroessner se le asignó el haber garantizado la paz política y el progreso económico tras la inestabilidad política y la inlación desenfrenada que siguieron a la Guerra Civil de 1947. Irónicamente, si el régimen estaba caracterizado por esta “paz y progreso”, entonces por deinición, la oposición política amenazaba estos logros. La represión de la disidencia resultó, por lo tanto, legítima en términos del mantenimiento de “la paz en la que vive el país” y de un orden social armonioso. 101 Oscar Creydt Para el observador independiente, estos paralelos históricos están repletos de contradicciones. López peleó para defender la nación contra Argentina y Brasil, pero, en cambio, bajo Stroessner la penetración brasileña en el Paraguay fue extensiva como resultado del Tratado de Itaipú, lo que favoreció la entrada de más de 250.000 colonos brasileños en la región fronteriza del este del Paraguay. De todas maneras, a pesar de que estas contradicciones estaban incrustadas en el mito de Stroessner, el régimen fue exitoso en apelar a los profundos sentimientos nacionalistas de la cultura paraguaya para obtener una marcada ventaja. Tan fuerte resultó esta identiicación del partido con la identidad nacional que en el discurso del régimen, la expresión “ser colorado es la mejor manera de ser paraguayo” fue profusamente empleada en la propaganda oicialista. El régimen también fue hábil en manipular los arraigados sentimientos populares contra la “invasión extranjera”, como legado de la derrota en la guerra de la Triple Alianza, con miras a promover sus propias credenciales nacionalistas. Durante el período 1958-1963, los propagandistas del régimen se reirieron a los guerrilleros del Movimiento 14 de Mayo y del FULNA como “legionarios”, un término peyorativo originalmente utilizado para referirse a los paraguayos que pelearon en las ilas enemigas durante la mencionada guerra. Desde 1920, una generación de ideólogos nacionalistas, como Juan O’Leary, Manuel Domínguez e Ignacio Pane, 102 Andrew Nickson ampliaron el término para referirse, sin ninguna moderación, a los miembros del Partido Liberal en general, debido a su hostilidad hacia Francisco Solano López. Este discurso patriótico se convirtió en una potente fuerza para obtener el apoyo de los pynandí a favor de los colorados durante la Guerra Civil de 1947. Al capturar de esta manera el sentido del nacionalismo, el discurso del régimen fue igualmente exitoso en la redeinición de los movimientos armados contra Stroessner, tildándolos de mezcla diabólica de liberalismo legionario y del comunismo internacional, cuyo elemento en común era la funesta amenaza que signiicaban para la nación. En consecuencia, el apoyo popular al Movimiento 14 de Mayo y al FULNA resultó ser muy limitado. Al mismo tiempo, reforzando el compromiso de los pynandí –la extensa red de las milicias coloradas heredadas de la Guerra Civil– este discurso apuntaló grandemente al esfuerzo de contrainsurgencia del régimen. La postura ferozmente anticomunista del régimen –tal como lo demuestra la aplicación de la Doctrina de Seguridad Nacional y su participación en el Plan Cóndor– no fue una simple estrategia oportunista diseñada para acceder a la ayuda norteamericana. La guerra entre el Paraguay (Estado y sociedad) y la subversión nacional e internacional, del “bien contra el mal”, permitió al stronismo justiicar y legitimar la represión doméstica. No fue solamente que el conlicto de clases, en particular, e incluso el 103 Oscar Creydt conlicto político, en general, violaran los principios de la unidad granítica, tal como lo señalaba la letra de la Constitución –el artículo 71 de la Constitución de 1967 prohibía “el odio entre los paraguayos o la lucha de clases”– sino que esto le permitió a Stroessner proclamar la defensa de la nación y lo autóctono contra la mítica amenaza del extranjero, el traidor y lo exótico, en una repetición de los conlictos pasados del Paraguay. El régimen empleó la identidad nacional como una herramienta fundamentalmente conservadora, diseñada para fortalecer el status quo autoritario. No fue utilizada para promover la modernización y la industrialización sino que, por el contrario, se esgrimió como un mecanismo de control que sirvió para movilizar y unir las élites y las masas tras el régimen, suavizando las inherentes tensiones de clase, género y otras identidades en competencia. El énfasis en el discurso sobre la tradición y aislamiento condujo a un síndrome defensivo, a una mentalidad sitiada y a una hostilidad hacia el cambio y las nuevas ideas, a la vez que los postigos ideológicos aumentaban, para excluir los puntos de referencia externos que podrían minar la “paraguayidad”. Y la igura externa, quien más que nadie representaba la antítesis de la “paraguayidad” fue Oscar Creydt, a quien el régimen proyectaba en su propaganda como una igura diabólica, una especie de pombero, capaz de raptar niños en la noche y comerlos. De hecho existe una extraña simbiosis entre 104 Andrew Nickson Stroessner y Creydt. Ambos fueron paraguayos de ascendencia alemana y de la misma generación; Creydt, 1907, y Stroessner, 1912. Cada uno tenía una carrera política muy marcada por la Guerra Fría vigente entre los dos superpotencias durante su vida adulta. Creydt se acoplaba a los intereses de la Unión Soviética, realizando su primera visita a Moscú en 1952 a la invitación de su gobierno. Stroessner se acoplaba a los intereses de Estados Unidos, realizando su primera visita a Washington un año después, en 1953, a la invitación de su gobierno. Eran mortales enemigos políticos pero, como hemos visto en sus respectivos manejos políticos del concepto de la nacionalidad, cada uno “necesitaba” al otro. Para Stroessner, Creydt sirvió como el “cuco” del comunismo ruso (después chino); mientras que para Creydt, Stroessner sirvió como el “lacayo” del imperialismo yanqui. Pero hay que reconocer que tanto en la batalla del terreno militar como en la batalla del terreno ideológico, Stroessner le ganó lejos a Creydt. 105 Oscar Creydt 106 Andrew Nickson Palabras inales Finalmente cabe reconocer que la herencia de Oscar Creydt perdura en Paraguay. El libro Formación histórica de la nación paraguaya pasó por cuatro ediciones entre 2002 a 2010. Este libro suyo, contiene varios otros escritos de Creydt y dos interesantes entrevistas sobre su vida realizadas en el exilio en la década de 80 por Eduardo Bogado Tabackman (infancia hasta 1940) y Carlos Pérez Cáceres (19581984). Existe todavía un pequeño partido marxista, el Partido Comunista Paraguayo, que se inspira en el pensamiento de Creydt, resaltando su previsión temprana y certera de que la Unión Soviética iba a caer. El 8 de noviembre de 2007 se realizó en Asunción un panel-debate “Oscar Creydt, un revolucionario” dentro de las actividades organizadas por el CEEP Germinal denominadas “Los 10 días que estremecieron al mundo – 1917/2007 – 90 años de la revolución de octubre”. Es muy probable que en los próximos años habrían más intentos de discutir el complejo legado que nos ha dejado Oscar Creydt. Pues, sin duda, es un protagonista de la historia de nuestro país, pero una que merece ser “redescubierto”. 107 Oscar Creydt 108 Andrew Nickson ANEXOS Cronología de la vida de Oscar Creydt 1907 Nace en Estancia Santa Catalina, Distrito de San Miguel, Departamento de Misiones el 6 de noviembre. 1916 Viaja a Alemania. 1919 Regresa de Alemania. 1923 Es electo presidente de la Federación de Estudiantes del Paraguay. 1926 Escribe una carta a los dirigentes obreros Sacco y Vanzeti, condenados a muerte en Estados Unidos. 1927 Publica El Derecho de la expulsión. 1928 Obtiene el título de Doctor en Leyes (abril). 1928 Es detenido por primera vez (de julio a agosto) por su apoyo a la huelga de Molinos Harineros de Villarrica. 1929 Redacta y es el primer irmante del Nuevo Ideario Nacional (agosto). 1930 Es deportado por primera vez a Argentina (enero), de donde viajará luego a Uruguay y Brasil. 1933 Se ailia al Partido Comunista Paraguayo. 1933-34 Es apresado en Buenos Aires durante once meses por el gobierno de Agustín P. Justo. 1936 Al estallar la revolución febrerista, retorna del exilio (febrero). 1936 Es deportado a Corrientes, Argentina (marzo). 109 Oscar Creydt 1936 1936 1936 1937 1946 1947 1952 1953 1954 1955 1959 1963 1965 110 Retorna clandestinamente a Paraguay pero es nuevamente apresado y coninado al penal de Peña Hermosa. Al ser derrocada la Revolución Febrerista, es traído a la cárcel de Asunción por el gobierno de Paiva (agosto). Mediante la intervención de Cecilio Báez consigue asilo político en México, adonde viaja vía Trinidad (diciembre). Reside en la Ciudad de México. Regresa a Paraguay, y es recibido en el puerto de Asunción por una manifestación al regresar del exilio durante la Primavera Democrática (agosto). Pasa la Guerra Civil en clandestinidad en el barrio asunceno, Sajonia. Realiza su primer viaje a la Unión Soviética. Es electo Secretario General del Partido Comunista Paraguayo. Mediante un golpe de estado, asume el poder Alfredo Stroessner (mayo). En su última presencia en el país, asiste en forma clandestina a la Conferencia Nacional Extraordinaria de PCP (febrero). Se constituye el Frente Unido de Liberación Nacional (FULNA) para la lucha armada contra el régimen de Stroessner (febrero). Publica su ensayo Formación histórica de la nación paraguaya. Visita Cuba donde se decepciona del Andrew Nickson castrismo. 1965 Vista Vietnam donde se impresiona por su capacidad de lucha contra Estados Unidos (abril). 1965 Asiste a una bochornosa reunión de enjuiciamiento en la sede del CC de PCUS, Moscú (junio). 1965 Acusado de ser “traidor”, y es expulsado del Partido Comunista Paraguayo (julio). 1980 Viaja a Beijín a invitación del gobierno de la República Popular Chino. 1986 1987 Aparece su publicación, Del universo inconsciente a la formación del trabajador consciente racional. Fallece en Buenos Aires (marzo). 111 Oscar Creydt 112 Andrew Nickson Carta escrita por Vanzeti a Oscar Creydt En julio de 1926, a los solo diecinueve años y recién elegido presidente de la Federación de Estudiantes del Paraguay (FEP), Oscar Creydt escribió una carta de solidaridad a los famosos anarquistas italianos, Sacco y Vanzeti, quienes estaban encarcelados en Estados Unidos y posteriormente condenados a muerte en la silla eléctrica gracias a la instrumentalización del sistema judicial por parte de grupos empresariales para reprimir el sindicalismo. Se les culpó del robo y asesinato de un pagador en Massachussets, crímenes que fueron en realidad obra de una organización criminal conocida como “La banda de Morelli”. Fueron ejecutados el 23 de agosto de 1927. Aunque esa carta no existe más, aquí se reproduce la transcripción con traducción de la respuesta de Vanzeti. Charleston Prison September 1, 1926 My dear Comrade (Oskar Creydt) Your leter of July 14th has been received the day before yesterday, and I have no words, dear comrade, to thank you adequately for the good that your leter has done and is doing me. I count on you as one of those who will uphold the lag of freedom and justice when our dead hands will be no longer able to uphold it. 113 Oscar Creydt Cárcel de Charleston 1 de septiembre de 1926 Mi querido camarada (Oscar Creydt) Anteayer recibí su carta del 14 de julio de 1926, y me faltan palabras, querido camarada, para agradecerle suicientemente por el bien que su carta me causó y que me sigue causando. Le considero a Usted como uno de los que sostendrán siempre la bandera de la libertad y la justicia cuando nuestras manos muertas ya no los podrán alzar. 114 Andrew Nickson Fuentes Consultadas Anon. (1967) Relatorio sobre la actividad enemiga de Oscar Creydt. Asunción: Ediciones ‘Adelante’. Barthe, O. (2009) Memorias de Obdulio Barthe. 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(2010) Formación histórica de la nación 116 Andrew Nickson paraguaya. Pensamiento y vida del autor. Asunción: Editorial Servilibro. 4ta edición. Frankfurter, M. & Jackson, G. (1997) The leters of Sacco and Vanzeti. London: Penguin 20th Century Classics. Lambert, P. (1997) ‘Ideology and opportunism in the régime of Alfredo Stroessner’, en Ideologues and ideologies in Latin America. Westport, Connecticut: Greenwood Press. McLaughlin, W. (1966) Leninist Reconstruction in Paraguay. Budapest: Central European University, Open Society Archives, Box Folder Report No. 931-192, 22 de Marzo. htp://www.osaarchivum.org/ iles/holdings/300/8/3/text/93-1-192.shtml Melià, B. (1990) Una nación – dos culturas. Asunción: CEPAG (2da ed). Melià, B. (1994) “La cultura paraguaya entre ecos y silencios.” En Hacia una cultura para la democracia en el Paraguay, editado por Bareiro, L. pp.82-91. Asunción: Centro de Documentación y Estudios. Monte Domecq’, R. 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Es egresado de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Cambridge y ejerce la cátedra de Gestión Pública y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Birmingham, en su país. Tiene varios trabajos publicados sobre Paraguay, entre ellos cinco libros: Paraguay: Power Game (1981); Historical Dictionary of Paraguay (1993); Annotated Bibliography of Paraguay (1999); The transition to democracy in Paraguay, como coeditor (1997); y The Paraguay Reader, próximo a aparecer. Además publicó quince artículos académicos sobre la política, historia, y gestión pública paraguaya. 121 Oscar Creydt 122 Andrew Nickson Próximos Volúmenes 20. Juan Stefanich, Herib Caballero Campos. 21. Juan E. O’leary, Liliana Brezzo. 22. Ignacio A. Pane, Adrian Cativelli Taibo. 23. Blas Garay, Bernardino Cano Radil. 24. Gregorio Benítes, Ricardo Scavone Yegros. 25. Silvio Petirossi, Antonio Sapienza. 123 Oscar Creydt AGR Servicios Gráicos S.A. Austria 2832 • Telefax: 612 797 - 664 327/8 672 543 - 673 148 E-mail: [email protected] Asunción - Paraguay 124
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