SISTEMA ENDOCRINO
MEDICINA INTERNA
FACULTAD DE ODONTOLOGÍA
PRESENTADO A:
DOCTOR ARMANDO GONZALEZ
Presentado por
NICOL PARADA
WI0LLIAM NORIEGA
PAULA VELASQUEZ
CAMILA BUSTOS
KATHERINNE PARRA
GABRIELA QUINTERO
BOGOTÁ 1 DE NOVIEMBRE DE 2024
Sistema Endocrino
El sistema endocrino es el conjunto de glándulas y órganos que producen,
regulan y secretan hormonas directamente al torrente sanguíneo para
controlar diversas funciones corporales. Estas hormonas actúan como
mensajeros químicos que viajan a través de la sangre y regulan procesos
fundamentales, como el metabolismo, el crecimiento y desarrollo, el equilibrio
de electrolitos y líquidos, la respuesta al estrés y la reproducción.
A diferencia del sistema nervioso, que responde de manera rápida y a corto
plazo, el sistema endocrino regula funciones corporales de forma más lenta
y sostenida, logrando un equilibrio interno llamado homeostasis.
Está compuesto por glándulas distribuidas en distintas partes del cuerpo,
cuya función es producir hormonas que regulan procesos metabólicos,
crecimiento,
desarrollo,
principales son:
y
equilibrio
interno.
Las
glándulas
endocrinas
Hipotálamo: Situado en el cerebro, conecta el sistema nervioso con el
sistema endocrino y regula la actividad de la hipófisis mediante hormonas
liberadoras e inhibidoras (como CRH, TRH, GHRH, y somatostatina). El
hipotálamo es esencial para el control del apetito, la temperatura corporal,
el ciclo del sueño y la respuesta al estrés.
Hipófisis (Pituitaria): Situada en la base del cerebro, se conoce como la
“glándula maestra” porque controla varias otras glándulas endocrinas. Se
divide en dos lóbulos:
Adenohipófisis (lóbulo anterior): Produce hormonas como la hormona del
crecimiento (GH), prolactina (PRL), hormona estimulante de la tiroides (TSH),
hormona adrenocorticotrópica (ACTH), y gonadotrofinas (LH y FSH).
Adenohipófisis (lóbulo anterior): Produce hormonas como la hormona del
crecimiento (GH), prolactina (PRL), hormona estimulante de la tiroides (TSH),
hormona adrenocorticotrópica (ACTH), y gonadotrofinas (LH y FSH).
Neurohipófisis (lóbulo posterior): Libera oxitocina y vasopresina (ADH),
producidas en el hipotálamo, que afectan la contracción uterina y el balance
de agua, respectivamente.
Tiroides: Localizada en la parte frontal del cuello, produce las hormonas
tiroideas (T3 y T4), que regulan el metabolismo celular, el crecimiento y el
desarrollo. También produce calcitonina, que contribuye al metabolismo del
calcio.
Paratiroides: Son cuatro pequeñas glándulas en la parte posterior de la
tiroides que producen la hormona paratiroidea (PTH). La PTH regula los
niveles de calcio y fósforo en la sangre y los huesos.
Glándulas Suprarrenales: Ubicadas sobre los riñones, se dividen en:
Corteza suprarrenal: Produce cortisol (que regula el metabolismo y la
respuesta al estrés), aldosterona (que controla el equilibrio de sodio y
potasio) y andrógenos.
Médula suprarrenal: Secreta adrenalina y noradrenalina, que aumentan el
ritmo cardíaco y la presión arterial en respuesta al estrés (reacción de lucha
o huida).
Páncreas: Funciona como glándula exocrina (produce enzimas digestivas) y
endocrina (produce insulina y glucagón en los islotes de Langerhans), la
insulina reduce el azúcar en sangre, mientras que el glucagón la eleva.
Gónadas (Ovarios y Testículos): Producen hormonas sexuales, como los
estrógenos, progesterona, y testosterona, que regulan el desarrollo sexual y
la reproducción.
Glándula Pineal: Situada en el cerebro, produce melatonina, que regula los
ciclos de sueño y vigilia en respuesta a la l
Semiología del Sistema Endocrino
La semiología del sistema endocrino incluye la identificación de signos y
síntomas que indican una alteración en la producción o acción de hormonas.
Estos signos pueden variar según la glándula afectada y pueden abarcar
síntomas sistémicos, que afectan a múltiples sistemas del cuerpo. Algunos
signos y síntomas frecuentes son:
1. Trastornos de la Tiroides
La tiroides regula el metabolismo mediante la secreción de hormonas como
la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). Las alteraciones tiroideas pueden
llevar a dos estados principales:
Hipertiroidismo (exceso de hormonas tiroideas):
Síntomas: pérdida de peso sin causa aparente, palpitaciones, temblores,
ansiedad, irritabilidad, insomnio, sudoración excesiva, intolerancia al calor,
diarrea y fatiga muscular proximal.
Signos físicos: exoftalmos (protrusión de los ojos) común en la enfermedad
de Graves, y bocio (aumento de tamaño de la tiroides), piel húmeda y
caliente, cabello fino y quebradizo.
•
Hipotiroidismo:(deficiencia de hormonas tiroideas):
Síntomas: fatiga, aumento de peso, intolerancia al frío, estreñimiento,
depresión, alteraciones menstruales y letargo. Signos físicos: piel seca y
áspera, cabello y uñas frágiles, bradicardia, reflejos lentos, y edema facial
(especialmente alrededor de los ojos).
Trastornos de las Glándulas Suprarrenales: Las glándulas suprarrenales
producen cortisol, aldosterona y andrógenos. Sus alteraciones pueden
manifestarse como:
•
Síndrome de Cushing (exceso de cortisol):
Síntomas: aumento de peso con acumulación de grasa en la cara (cara de
luna llena), cuello y tronco, hipertensión, hiperglucemia, debilidad muscular,
y alteraciones en el estado de ánimo.
Signos físicos: estrías violáceas en el abdomen, obesidad centrípeta, joroba
de búfalo (acumulación de grasa en la zona posterior del cuello), piel frágil
y equimosis.
Enfermedad de Addison (insuficiencia suprarrenal):
Síntomas: fatiga crónica, debilidad muscular, pérdida de peso, hipotensión,
hipoglucemia y deseo de consumir sal.
Signos físicos: hiperpigmentación de la piel (especialmente en áreas de
presión como codos y rodillas), caída del vello corporal en mujeres, y palidez.
Trastornos de la Hipófisis
La hipófisis o glándula pituitaria es clave en la regulación de otras glándulas
endocrinas y produce varias hormonas, incluyendo la hormona de crecimiento
(GH), ACTH, prolactina y gonadotrofinas.
Acromegalia y gigantismo (exceso de GH en adultos y niños,
respectivamente):
Síntomas: crecimiento anormal de las extremidades y rasgos faciales, fatiga,
sudoración excesiva y dolor articular.
Signos físicos: manos y pies grandes, prominencia en los huesos faciales,
macroglosia (lengua grande), y aumento en el tamaño de la mandíbula
(prognatismo).
Hipopituitarismo (deficiencia de varias hormonas pituitarias):
Síntomas: fatiga, debilidad, pérdida de peso, infertilidad, disminución del
deseo sexual, y en niños, retraso del crecimiento.
Signos físicos: enanismo hipofisario en casos de deficiencia de GH en la
infancia, y en adultos, hipotensión, hipoglucemia, y piel seca.
Trastornos de las Gónadas: Las gónadas (ovarios y testículos) producen
hormonas sexuales como estrógenos, progesterona y testosterona.
Hipogonadismo: En hombres: disminución de la libido, disfunción eréctil,
fatiga, pérdida de masa muscular y osteoporosis, en mujeres: irregularidades
menstruales, infertilidad, sofocos, y también riesgo de osteoporosis.
Síndrome de ovario poliquístico (SOP):
Síntomas: menstruaciones irregulares, hirsutismo (exceso de vello facial y
corporal), acné, y aumento de peso.
Signos físicos: obesidad abdominal, resistencia a la insulina, y aumento de
la testosterona.
Trastornos del Páncreas: el páncreas produce insulina y glucagón, hormonas
clave para el control de la glucosa en sangre.
Diabetes mellitus tipo 1 y 2:
Síntomas: poliuria (orina excesiva), polidipsia (sed excesiva), y pérdida de
peso.
Signos físicos: en algunos casos, se presentan infecciones recurrentes,
cicatrización lenta y pérdida de sensibilidad en extremidades por neuropatía
diabética.
Patología del Sistema Endocrino:
Las patologías endocrinas se producen principalmente por tres causas:
hiperfunción (exceso de hormona), hipofunción (déficit de hormona), o
problemas estructurales en las glándulas. A continuación, se describen
algunas patologías comunes:
Hipotiroidismo: Deficiencia de hormonas tiroideas (T3 y T4), frecuentemente
debido a enfermedades autoinmunes (como la tiroiditis de Hashimoto) o
deficiencia de yodo. Los síntomas incluyen fatiga, aumento de peso,
intolerancia al frío, y depresión.
Hipertiroidismo: Exceso de producción de hormonas tiroideas, comúnmente
por la enfermedad de Graves. Los síntomas incluyen pérdida de peso,
ansiedad, palpitaciones, y temblor.
Diabetes Mellitus:
Tipo 1: Autoinmune, el cuerpo ataca las células del páncreas que producen
insulina. Es común en personas jóvenes y requiere administración de
insulina.
Tipo 2: Asociada con resistencia a la insulina y factores de riesgo como
obesidad. Puede manejarse con cambios en el estilo de vida, medicamentos
orales, y en casos avanzados, insulina.
Síndrome de Cushing: Exceso de cortisol, a menudo por el uso prolongado
de corticosteroides o tumores en la glándula suprarrenal o la hipófisis. Los
síntomas incluyen obesidad central, cara de “luna llena”, fragilidad cutánea
y osteoporosis.
Enfermedad de Addison: Deficiencia de cortisol y aldosterona debido a daño
en las glándulas suprarrenales. Los síntomas son fatiga extrema, pérdida de
peso, hipotensión y oscurecimiento de la piel.
Acromegalia y Gigantismo: Producidos por un exceso de hormona de
crecimiento. El gigantismo ocurre en niños y adolescentes (antes del cierre
de las placas de crecimiento), mientras que la acromegalia afecta a adultos
y provoca crecimiento de manos, pies y facciones faciales.
Hiperparatiroidismo:
Exceso
de
producción
de
hormona
paratiroidea,
elevando los niveles de calcio en sangre, lo que puede causar debilidad
muscular, cálculos renales y osteoporosis.
Hipogonadismo: Déficit de hormonas sexuales (estrógenos en mujeres y
testosterona en hombres). Puede causar infertilidad, disminución de la libido,
y en los hombres, falta de desarrollo de características sexuales secundarias.
Feocromocitoma: Tumor en la médula de la glándula suprarrenal que
provoca producción excesiva de adrenalina y noradrenalina. Puede causar
hipertensión episódica, palpitaciones, y sudoración.
Estas condiciones pueden evaluarse mediante análisis de sangre para medir
niveles hormonales específicos, estudios de imágenes (como ecografías o
resonancias magnéticas) para observar el tamaño y forma de las glándulas,
y pruebas funcionales para evaluar la respuesta del cuerpo a la estimulación
o supresión hormonal.