Aumento de la
conflictividad social
Pobreza persistente y
desigualdad territorial
Mayor presencia de
economías ilegales
Crisis de gobernabilidad y
debilitamiento institucional en
el ámbito nacional y regional
Corrupción estructural en
gobiernos locales,
regionales y nacional
Falta de sanción
efectiva a funcionarios
corruptos
Mecanismos de control
ineficientes o politizados
(Contraloría, OCI)
Falta de profesionales
técnicos y gestión ineficiente
Normalización cultural de
prácticas corruptas en
algunos sectores
Deficiente formación de
funcionarios públicos
Ausencia de meritocracia
en contratación y ascensos