TEMA 1.- EL DERECHO COMO ORGANIZACIÓN Y COMO SISTEMA NORMATIVO.
LA NORMA JURÍDICA Y EL SISTEMA JURÍDICO.
1.1 EL DERECHO. EL ORDENAMINETO JURÍDICO Y SUS PRINCIPIOS
ESTRUCTURALES.
Toda sociedad necesita de un conjunto de normas que establezcan cual es la
esfera de actuación de los individuos que la conforman y, por tanto, que establezcan
tanto las posibilidades de actuación como los límites, deberes o, simplemente las
abstenciones de unos y otros. Además, tales normas deben ser estables y conocidas
para que ofrezcan un marco de seguridad y previsiblidad para todos los que conviven en
sociedad.
Toda sociedad necesita dotarse de una estructura de poder organizada que
asegure que el orden social se cumpla o que se imponga su cumplimiento, utilizando
para ello, en caso necesario, la fuerza. Finalmente, toda sociedad necesita que exista
una estructura a través de la cual se lleve acabo la prestación de actividades y servicios
esenciales para la vida en sociedad (educación, sanidad, policía…).
Para asegurar todos estos presupuestos la sociedad se dota de normas jurídicas.
El conjunto de normas jurídicas que se dirigen a ordenar la conducta de las personas,
que se aplican por los órganos competentes y que se imponen por las autoridades
cuando resulta preciso es lo que se denomina Derecho (que tiene un contenido muy
amplio y diverso).
Así, unas normas regulan las posibilidades de actuación de los individuos entre sí
porque:
1) Reconocen la posibilidad de contratar y disponer las consecuencias jurídicas
de la celebración de dichos contratos.
2) Reconocen la posibilidad de adquirir o transmitir bienes o de constituir
sociedades
3) Ordenan que se respete la propiedad de los otros sujetos o que no se causen
daños a dichas propiedades.
Este conjunto de normas que disciplinan las relaciones interindividuales lo
denominamos Derecho privado, dentro del cual está el Derecho Civil.
Otras normas sancionan a los incumplidores y ponen en marcha el aparato
de represión del Estado, como por ejemplo el Derecho Penal o Derecho
administrativo sancionador o disciplinario) y otras normas, atribuyen
capacidades y funciones a las autoridades y órganos del Estado (Derecho
Constitucional, Derecho Administrativo, Derecho Fiscal). A estas normas las
denominamos Derecho público y se caracterizan por cuanto que la relación que
contemplan las mismas se produce entre los órganos estatales y los ciudadanos
y no entre los ciudadanos entre sí.
Las normas jurídicas contienen reglas que regulan los comportamientos de
los individuos que viven en sociedad y, que tienen como características
distintivas respecto de otras posibles reglas (por ejemplo, reglas religiosas o
morales, reglas de la buena educación) su procedencia externa del propio
individuo (proceden de autoridades u órganos determinados a los que se les
reconoce capacidad normativa, artículos 66 y 67 de la Constitución Española).
El carácter imperativo de las normas jurídicas, ya que, las normas deben
cumplirse conforme a lo que ellas disponen. La naturaleza coercitiva o coactiva
de las normas jurídicas, es decir, la posibilidad de imponer su cumplimiento
mediante el empleo de la fuerza si ello es posible.
Las normas jurídicas no aparecen como normas dispersas y aisladas, sino que
se integran formando parte de una estructura o sistema más amplio denominado
ordenamiento jurídico que aparece como un sistema organizado conforme a
una serie de principios, que aseguran que dicho sistema es coherente y, además
completo, pudiendo encontrar en él la solución a la totalidad de problemas o
litigios que se puedan presentar en el desarrollo de la vida en sociedad.
Un ejemplo de estos principios estructuradores del ordenamiento jurídico, lo
encontramos en el artículo 9.3 de la Constitución Española: “La Constitución
garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las
normas, la irrectroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o
restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la
interdicción de los poderes públicos”.
1.2 LAS FUENTES DEL DERECHO
Se denominan fuentes del derecho aquellos actos que tienen como efecto y
resultado la producción de normas jurídicas, por ejemplo, una ley aprobada en
el Parlamento o un Tratado Internacional o la costumbre existente en
determinada población sobre la forma de pagar el precio en las ventas de ganado
celebradas en su feria anual.
El artículo 1 del Código Civil español enumera cuales son las fuentes del
ordenamiento jurídico español. En primero lugar menciona, la LEY, en su defecto
y cuando no hay ley aplicable, se aplicará la COSTUMBRE y en último lugar, los
PRINCIPIOS GENERALES DEL DERECHO. De esta forma, el Código Civil además de
enumerar las fuentes del derecho, establece un orden de prioridad en la
aplicación de las mismas y, ello nos permite distinguir entre fuentes principales,
directas o preferentes y fuentes supletorias (derecho supletorio), estas últimas
se aplican cuando no existe norma preferente aplicable. El código Civil atribuiría
el carácter de fuente supletoria a la costumbre y a los principios generales del
derecho.
A los efectos del artículo 1 del Código Civil, debemos entender que toda
norma se presenta de forma escrita y que se admite una gran variedad de normas
(leyes, leyes orgánicas, Decretos leyes, Decretos legislativos, Reales Decretos,
Órdenes ministeriales, etc) que tienen por origen alguno de los poderes del
Estado dotados de capacidad normativa (pueden dictar normas) como por
ejemplo, Parlamento estatal y Asambleas legislativas autonómicas, Gobierno
central y ejecutivos autonómicos o las Administraciones Públicas.
Por el contrario, la costumbre y los principios generales del derecho son
fuentes que no se presentan en forma escrita y tienen origen en la práctica social
reiterada (costumbre) o en reglas que, pese a no formularse de forma expresa
por ningún texto legal, se extraen por quienes tienen que dar solución jurídica a
algún asunto (por los jueces) del conjunto del ordenamiento (principio
generales).