La Teología Pastoral en el Contexto de la Teología Latinoamericana de la Liberación (Modelo Liberador) INRODUCCIÓN Y MÉTODO DE LA TEOLOGÍA LATINOAMERICANA. El participante analizará críticamente la Teología de la liberación, a fin de, conocer sus a la Iglesia en América Latina y a la Iglesia Universal, que le permita identificar sus limitaciones y retos para emitir juicios racionales y objetivos. CONTENIDOS • 1. Introducción histórica de la Teología de la Liberación • a) Factores y circunstancias que la favorecen • b) Preparación a la primera configuración de la Teología de la liberación • c) Evolución posterior • 2. Diferentes tendencias y corrientes • a) El fenómeno • b) Cuatro corrientes • 1) Teología a partir de la praxis pastoral de la Iglesia • 2) Teología a partir de la praxis de grupos revolucionario • 3) Teología a partir de la praxis histórica • 4) Teología a partir de la praxis de los pueblos latinoamericanos • 3. El Camino Metodológico • a) La praxis cristiana liberadora es el “acto primero”, la teología es el “acto segundo” • b) El mundo de los pobres: referencia preferencial • 1) Los pobres considerados destinatarios • 2) Los pobres descubiertos como sujetos activos e interlocutores privilegiados • c) Praxis cristiana de liberación • d) El círculo hermenéutico • e) Relación entre Praxis y teoría • 4. Principales lineamientos característicos • a) Teología contextual, pero universal • b) Teología histórica, variable, previsora • c) Teología sapiencial y profética • c) Teología sapiencial y profética • d) Teología calificada en sentido cultural y político • e) Teología crítica • f) Teología “empírica” o “práctica” • 4. Teología Pastoral al Servicio de la Praxis Liberadora • 1. Dimensión pastoral de toda la teología • 2. Teología pastoral en sentido específico • 3. Modelos de acción pastoral • 4. Pastoral o evangelización liberadora • 5. El debate teológico - pastoral en torno a Puebla • 6. De Puebla a Santo Domingo • a) Puebla • b) Evolución hacia Santo Domingo • c) Orientaciones significativas de Santo Domingo • 7. Conclusiones generales - En este tipo de teología, la pastoral será vista como “ciencia de la praxis”. - Tomar en cuenta el conflicto provocado por esta nueva corriente tecnológica. 1. Introducción histórica de la Teología de la Liberación • Se pueden distinguir algunas etapas • a) La fase de preparación (1962-1968): del Vaticano II a la segunda conferencia general del episcopado latinoamericano en “Medellín”. Esta conferencia quiso poner en práctica las orientaciones del Vaticano II. • b) La fase de formulación (1968-1972): Momento de grande euforia por el nacimiento de esta nueva forma de ver y hacer teología. • c) La fase de ampliación y de perspectivas (1972-1975): tiempo caracterizado por el uso de la temática de la cautividad y del exilio, correspondiente al contexto socio-político y eclesial del momento. • d) Fase de la sistematización (a partir de 1976): se empieza a meditar sobre el método de la T. de la liberación. Igualmente se afrontan de manera sistemática, los principales temas teológicos. - Una teología para el tercer mundo. a) Factores y circunstancias que la favorecen. • Antes de la primera formulación de la T. de la Liberación, se toma conciencia de diversos factores que caracterizan la diferenciada realidad socio-económica, políticocultural y religioso-eclesial de Latinoamérica de los años 50’ a los 70’. • Surgen numerosos movimientos socio-políticos con tinte revolucionario (algunos de matriz marxista). • Existen grupos que elaboran una grande obra de concientización de la situación deshumana en que se vive y, por lo tanto, de la exigencia de liberación económica, política y cultural. • Las teorías del desarrollo, hacían ver que Latinoamérica estaba en una situación de subdesarrollo. Confrontación con el capitalismo. • En campo eclesial, se multiplican y difunden movimientos, grupos y organizaciones de cristianos y católicos que hacen propias la lucha de los movimientos populares por la liberación. Esto, sobre la base de una hipótesis revolucionaria y de un nuevo socialismo. • Surgen nuevas formas de praxis eclesial, llevadas a cabo por las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). • Algunos episcopados comienzan a promover a los cristianos a favor de los más pobres. • El Vaticano II y la participación de algunas iglesias de Latinoamérica en el mismo, darán su aportación a las nuevas realidades de los hombres de hoy, reflejadas en la GS. • Pero es en la Conferencia de Medellín donde esta nueva conciencia de la realidad humana y eclesial encuentra un significado particular. • La situación económica, social, política, cultural, religiosa y eclesial latinoamericana viene puesta en confrontación con las orientaciones conciliares y con las indicaciones de la “Populorum Progressio” de Pablo VI. • La metodología utilizada será aquella misma de la GS, aquella de la interpretación de los signos de los tiempos. • A la luz de PP 14, se comienza a superar la mentalidad de un desarrollo reducido sólo al aspecto económico, acuñándose la expresión “Desarrollo Integral”. • Del desarrollo se va pasando el acento al aspecto de la liberación. • El episcopado latinoamericano en Medellín, en el fondo hace tres elecciones: la opción por los pobres, por la liberación integral y por las CEBs. b) Preparación a la primera configuración de la Teología de la liberación • Con lo anterior, se fincaban las bases para su primera formulación. • Sin embargo, un poco antes del Vat. II aparecen los pioneros que buscan hacer una reflexión teológica a partir de la realidad latinoamericana, como Gustavo Gutiérrez. • En 1964 en Petrópolis Brasil, se da un encuentro de teólogos latinoamericanos de la línea de la liberación. • Pero es hasta 1968-69, cuando se puede decir que da inicio la T. de la liberación con los primeros escritos de G. Gutiérrez. • Él llega a definir la teología, como una reflexión crítica, conducida a la luz de la fe sobre la acción de la iglesia en el mundo. • Opta por una pastoral profética de solidaridad con los pobres, entendida como una opción ético-pastoral. • Teniendo como base esta opción, elaborará su reflexión teológica. • Otros teólogos también contribuyen con sus aportaciones a esta nueva reflexión, alrededor de los años 70’. En el campo católico sobresalen las aportaciones de Juan Luis Segundo; H. Assmann y Segundo Galilea. • Pero es hasta 1971, con la publicación de G. Gutiérrez de “Teología de la Liberación, Perspectivas” como se alcanza una primera configuración general la T. de la liberación. • En esa obra se delinea el horizonte y la metodología de la T. de la Liberación, además enuncia los temas teológicos que la califican, pero no profundiza en ellos. c) Evolución posterior • A partir de los años 70’, el cuadro económico, social y político, cambia profundamente. Se impone la ideología de la seguridad nacional y se difunden los regímenes militares que se opondrán a los movimientos revolucionarios con la represión. • Las potencias occidentales (USA, Europa y Japón) hacen que la situación económica de estos países esté peor, poniendo al tercer mundo en una situación de dependencia. • Estos cambios inciden necesariamente sobre la situación eclesial. • Después de Medellín, las ideas liberacionistas se difunden en varios ambientes eclesiales; los fenómenos de grupos cristianos serán reprimidos por los poderes militares. • Pero dentro de la misma Iglesia, habrá grupos que criticaran la toma de posición de algunos grupos de la T. de la liberación sobre todo a nivel pastoral, se ve con temor la toma de posición de algunos de ellos por el socialismo. • De 1972-75, los teólogos de la liberación alargan sus perspectivas generales de liberación, a la nueva situación represiva impuesta por los regímenes autoritarios. • A partir de 1976, da inicio un nuevo período, en donde se profundiza más sobre los presupuestos metodológicos de este nuevo modo de hacer teología, además desarrollarán más los temas que abarcan casi todo el saber teológico. • A esta nueva maduración participa una nueva generación de teólogos: Clodovis y Leonardo Boff; Jon Sobrino; Enrique Dussel, Juan Carlos Scannone; Raúl Vidales y Ronaldo Muñoz. • En esta nueva etapa, surge progresivamente una nueva sensibilidad y atención por la historia y la cultura de los pueblos latinoamericanos, especialmente, por los valores cristianos y liberacionistas presentes en la religiosidad popular. • La EN de Pablo VI (1975), hace una crítica en contra del uso restringido de la liberación (No. 29-30), pero aclarando que la misión de la Iglesia comporta un mensaje particularmente vigoroso en nuestros días, sobre la liberación. • La declaración de la Comisión Teológica Internacional, dedicada a la promoción humana y a la salvación cristiana en 1977, critica límites y aciertos de la T. de la liberación. • Puebla, no se pronuncia de hecho por la Teología de la liberación, sin embargo adapta el método (evaluación de la situación, formulación de una doctrina y la definición de orientaciones operativas). • Recibe además de la Teología de la liberación numerosas contribuciones. • Aparece en 1984 una instrucción de la Congregación para la doctrina de la Fe, la cual advierte sobre los riesgos de desviación de la T. de la liberación, peligrosas para la fe y para la vida cristiana. Principalmente critica el uso de varios conceptos de tinte marxista. Además es criticada por favorecer la formación de una Iglesia paralela (la Iglesia popular) en oposición a la Iglesia oficial (nn. 6-11). • Este documento no quiere ser una condenación a la Teología de la Liberación en su conjunto, de hecho hace resaltar sus aspectos positivos. 2. Diferentes tendencias y corrientes • Lo primero que se constata es que la Teología de la Liberación es un movimiento teológico con varias tendencias y corrientes, de tal forma que es preferible hablar de “teologías de la liberación”. • a) El fenómeno • Para evaluar con justicia este variado movimiento, es necesario distinguir en su vastísima producción, aquello que constituye propiamente una temática propiamente teológica, de aquello que constituye propiamente una temática propiamente teológica, de aquella que sólo es una reflexión de los cristianos, sobre la liberación socio-política. • En muchas ocasiones se ha confundido esta última con la primera. b) Cuatro corrientes • J.C. Scannone, identifica 4 corrientes principales de la Teología de la Liberación en base a los siguientes criterios: la identificación concepción de praxis, de clase y de pueblo; el diferente uso de mediación socio-analítica e histórico-cultural; la diversa comprensión y evaluación de la historia del catolicismo de los pueblos latinoamericanos; las diferentes actitudes en la confrontación de la Iglesia. 1) Teología a partir de la praxis pastoral de la Iglesia • Esta es la óptica de la gran mayoría del Episcopado Latinoamericano. • Se considera sobre todo la praxis pastoral de la Iglesia, vista como un cuerpo institucional. • Esta visión está referida en Medellín y Puebla. • Acentúa el carácter integral y evangélico de la liberación = Evangelización liberadora. • Afronta la liberación como tema teológico, con una implicación explícitamente liberadora, aún sobre el plano histórico. 2) Teología a partir de la praxis de grupos revolucionario • Corriente minoritaria. • Algunos prefieren no llamarla Teología de la Liberación. • Su máximo representante es H. Assmann y grupos que han tomado posición por el socialismo. • La reflexión teológica se hace a partir de la praxis de grupos cristianos políticamente empeñados en la acción revolucionaria y en función de tal praxis. • Para interpretar la realidad se recurre al análisis marxista (materialismo histórico). Rechaza el materialismo dialéctico (ateo). • Es llevada a contraponer Religión y Fe, ve en la religiosidad popular una manera de alineación socio-económica. • Es evaluada negativamente esta corriente, además de que ésta se distancia tanto de la jerarquía, como del pueblo fiel. • De tal manera que, tiende a transformarse en una teología transconfesional y muchas veces, se reduce a un puro lenguaje sociológico cristiano, puesto al servicio de la lucha de clases. 3) Teología a partir de la praxis histórica • Esta corriente es desarrollada por G. Gutiérrez en su primer momento, posteriormente es enriquecida por los hermanos Boff. • Su visión no abarca solamente la praxis pastoral o eclesial, sino el vasto horizonte constituido de la praxis histórica, especialmente económica, social, política y cultural. • En su reflexión, da especial relieve a la praxis liberadora (pastoral y política), de los sectores cristianos más mentalizados y politizados (movimientos, grupos, organizaciones intelectuales, CEBs), pero buscando no caer en elitismos. • En su propósito de transformación estructural de la sociedad latinoamericana son radicales, pero mantiene el deseo de ser fieles a la Iglesia y a la tradición teológica. • Con acentuaciones y matices diferentes, estos autores se inspiran en el análisis marxista de la realidad, como mediación socio-analítica, para procurarse un material útil sobre el cual reflexionar con el método teológico. • Se usa el término de “clases” (proletariado-burguesía). • Los principales temas teológicos son interpretados (pero no de modo exclusivo), en la perspectiva de la independencia y de la lucha de clases. • El uso del análisis marista, debe hacerse pero desvinculándole de los principios filosóficos-ateos. • Estos se sienten sensibles al potencial liberador presente en el catolicismo popular, aunque se descubre que no se hace una debida valorización de la religiosidad popular. 4) Teología a partir de la praxis de los pueblos latinoamericanos • Tiene diversas presentaciones esta corriente: como T. de la pastoral popular (Scannone); T. del pueblo (J. L. Segundo); T. populista (Oliveros); T. liberadora en el aspecto cultural o T. liberadora en el aspecto socio-político (Jordá). • La idea es que Dios se ha inculturado en los pueblos latinoamericanos. • Toma mayor atención al hecho de la religiosidad popular. • Concibe al pueblo primariamente en una óptica histórico-cultural. • Pueblo es el sujeto comunitario de una historia concreta (aquella de cada país latinoamericano). • Privilegia de entre las ciencias humanas, a la historia y a la antropología social y cultural. 3. El Camino Metodológico • La preocupación principal de los teólogos de la liberación, es la de hacer teología, pero en la óptica de la liberación. • Otra preocupación ha sido sobre el método. a) La praxis cristiana liberadora es el “acto primero”, la teología es el “acto segundo” • Dentro del horizonte de pensamientos de la Teología de la Liberación, actúan tres elementos fundamentales: el mundo de los pobres; los cristianos empeñados en una praxis cristiana de liberación y los teólogos productores de una reflexión científica al servicio de la liberación. • El punto de base de este horizonte de pensamiento y que precede a la reflexión teológicocientífica, y por eso llamado “acto primero” es la experiencia de una fe vivida como praxis liberadora de los cristianos latinoamericanos, incluidos los teólogos. • Esta praxis no sólo es el “acto primero”, sino que también el lugar teológico (o hermenéutico). • A este primer momento sigue un segundo, constituido de la teología, entendida como reflexión sapiencial y profética, científica y crítica, no sólo sobre tal praxis, sino a partid de tal praxis y más aún, al interno de tal praxis. • Esto no significa que el teólogo debe presentarse sólo en un segundo momento, ya que su inserción en la praxis de liberación será una condición indispensable para su reflexión teológica sobre la liberación. b) El mundo de los pobres: referencia preferencial • Al quedar claro que la praxis cristiana de la liberación, punto de partida, objeto y ámbito de la Teología de la Liberación, es aquella experimentada de las masas populares marcadas por la pobreza, en donde se deben empeñar los cristianos. • Así pues, la referencia preferencial, es decir, la persona a la cual las teologías de la liberación se refieren de manera prioritaria, por no decir exclusivo, es el mundo de los pobres. • En general entendiendo por pobre, no solamente en un sentido individual, sino prevalentemente en sentido colectivo y social. Y aún más, en sentido estructural, es decir, como una realidad insertada en un sistema social y político, y en un sentido histórico, como una realidad radicada en la actual coyuntura latinoamericana. 1) Los pobres considerados destinatarios • Subdesarrollo, dependencia, opresión y explotación son las características de este continente. • Esta dependencia se da a nivel socio-económico, político y cultural. • El pobre es desnudado de sus derechos humanos fundamentales. • Esta situación del pobre determina una interpretación cristiana del pecado. • Para la Iglesia esto representa un reto, y tal situación interpreta la conciencia de los cristianos, de la iglesia, y de los teólogos. • En el plano de la religiosidad popular, los cristianos deben ser liberados de un cristianismo pasivo, marcado por el dolor y el fatalismo. • De tal forma que en esta primera línea, los pobres son considerados prioritariamente como los destinatarios de la misión de la Iglesia. 2) Los pobres descubiertos como sujetos activos e interlocutores privilegiados • En esta segunda línea los mismos pobres serán particularmente activos de proceso de liberación. • Así que, no sólo serán destinatarios de la misión y de la solidaridad de los cristianos, son reconocidos entonces como interlocutores privilegiados de la Iglesia y de la Teología, y aún más, son descubiertos como protagonistas en la transformación de la sociedad y evangelizadores de tal proceso. • De tal forma que los pobres, no sólo serán tema privilegiado de la teología, sino lugar teológico (o hermenéutico). • Y más aún, los pobres pasan a ser, en cierto modo, sujetos de la teología, ya que tienen el derecho a pensar la propia fe y a reformularla. c) Praxis cristiana de liberación • Ahora nos preguntamos: qué entendemos por praxis cristiana de liberación? • Aunque de inspiración marxista, el término praxis, utilizado por los teólogos de la liberación adquiere un nuevo sentido, en cuanto que es una praxis cualificada de la experiencia de fe de los cristianos. • Ésta, está constituida de tres componentes distintos pero inseparables: la componente transformadora, ya que es una praxis histórica empeñada en cambiar la realidad con la liberación de los oprimidos; la componente teórica, inmanente a la praxis misma y la componente contemplativa, ya que el empeño operativo y teórico de transformación está animado de caridad y de vivencia de fe. • Ya en su primera obra sistemática, G. Gutiérrez distingue tres niveles de significado del término liberación: el nivel socio-económicopolítico; el nivel histórico-antropológico y el nivel teológico. • A partir de todos estos elementos surgió la fórmula conocida de “liberación integral”. • Es esa dominación global o total de liberación en donde se ven las siguientes dimensiones: liberación económica, social, política, cultural; liberación del hombre de cada forma de esclavitud; y liberación del pecado, como fundamento último de la fraternidad humana. • Finalmente, para los teólogos de la liberación, la praxis cristiana liberadora exige una opción preferencial por los pobres, la cual a su vez, conlleva una conversión cultural y una elección política. d) El círculo hermenéutico • Este círculo hermenéutico se da entre la lectura dela situación y de la praxis histórica de la Palabra de Dios (o de la fe o del Evangelio), y la relectura de la misma a partir de tal situación y praxis. • Es decir, la praxis liberadora cristiana lleva a una nueva comprensión del actuar de Dios en la historia humana, expresada en los textos de la Biblia y de la Tradición. • Para G. Gutiérrez, Jesucristo es el grande principio hermenéutico de la fe y por lo tanto, del entero discurso teológico. • Porque en Jesús se encuentra Dios, y en su palabra humana se lee la palabra divina. • Por eso el círculo hermenéutico, se encuentra del Ser humano a Dios y de Dios al ser humano; de la historia a la fe y de la fe a la historia; de la palabra del hombre a la palabra del Señor y de la palabra del Señor a la palabra del hombre; del amor fraterno al amor del Padre y del amor del Padre al amor fraterno; de la justicia humana a la santidad divina y de la santidad divina a la justicia humana. e) Relación entre Praxis y teoría • Esta relación la podemos tener como uno de los mayores aciertos de la T. Liberación. • La relación teoría-praxis la ven alimentada de tres fuentes: la primera está conducida a descubrir el nexo existente entre conocer y transformar, es decir, entre teoría y praxis; la segunda es el recurso a la comprensión bíblica del “realizar la verdad” del conocimiento identificado con el amor, de la fe que obra a través de la caridad; la tercera es la confrontación con los dos tipos de racionalidad heredados por el idealismo. • Como se ha podido constatar, a la praxis se le da una prioridad metodológica con respecto a la teoría, de tal forma que la praxis cristiana de liberación es el acto primero, la Teología de la Liberación es el acto segundo. • Con esta posición se hace una fuerte crítica a la Teología Clásica y a la Teología Progresista, las cuales atribuyen una primicia a la teoría respecto a la praxis. Estos reducen la praxis al rango de campo en donde aplicar la teoría previamente elaborada. 4. Principales lineamientos característicos • Aquí se presentan de manera global y sintético, los principales lineamientos de la Teología de la Liberación. • a) Teología contextual, pero universal • Contextual porque la Teología de la Liberación ha surgido en un contexto concreto. • Este hecho no hace de ella una teología regionalista o particularista. • La T. L. quiere ser una teología católica, es decir, universal, ya que ella reflexiona una fe común a todos los cristianos, además porque ofrece un saber iluminante y estimulante a todas las iglesias del mundo. • Por otro lado es considerada una teología católica, ya que ésta, recurre a todos los lugares teológicos tradicionales: la vida cristiana, la escritura, la Tradición, el magisterio, la historia de las doctrinas, los signos de los tiempos. b) Teología histórica, variable, previsora • Porque esta teología entiende estar vinculada a la historia de los pueblos del continente. Además porque es en la historia, al interno de ella en donde la acción liberadora y salvífica de Dios es recibida o rechazada. • Esta teología también presenta al mismo tiempo un rostro queridamente variable y provisorio, porque no pretende ser una teología inmutable y eterna, sino un saber radicalmente condicionada por el contexto humano e histórico en la cual y a partir de la cual crece. c) Teología sapiencial y profética • Esta teología asume este carácter sapiencial pero integrada en una espiritualidad liberadora, es decir, profética. • d) Teología calificada en sentido cultural y político • Esto nace de la conciencia que se tiene, de que la praxis cristiana está siempre y necesariamente en relación con el contexto social, político y cultural. • Juntamente con la opción ética por los pobres, ésta teología realiza una conversión cultural y una elección política coherente a tal objetivo. e) Teología crítica • Es sobre todo crítica a sí misma, a sus propios fundamentos. • Ejercita una función crítica en su confrontación con la “situación”, especialmente socio-cultural y económica-política. • Es crítica tanto de los grupos de cristianos empeñados y de sus posibles riesgos, como también con la religiosidad popular. • Es crítica con la Iglesia. • Crítica a las provocaciones alimentadas de la promesa y de la esperanza del cumplimiento definitivo. f) Teología “empírica” o “práctica” • La Teología de la Liberación entiende hacer una reflexión de tipo científico, pero que parta de la praxis vivida y que regrese a la misma para verificar la propia eficacia liberadora. • La exigencia científica de verificar, se entiende en el sentido de hacer eficaz el creer de los cristianos en el actuar de los cristianos. • De tal forma que la Teología de la Liberación en su conjunto debe ser una teología empírica pero al mismo tiempo una teología práctica. 4.3. Teología Pastoral al Servicio de la Praxis Liberadora • 1. Dimensión pastoral de toda la teología • Para G. Gutiérrez y otros teólogos afines la Teología de la Liberación es un nuevo modo de hacer teología. • Esta nace de la acción pastoral provocada de la praxis histórica de liberación. • Es por eso que este nuevo modo de hacer teología revista una dimensión o función pastoral. • Para S. Galilea esta teología también será pastoral. • En la misma línea va Casiano Floristán (Acción pastoral en Conceptos fundamentales de Pastoral), el cual a su vez sigue a los hermanos Boff. Los cuales más allá del lenguaje usado, ellos identifican la T. pastoral o la T. práctica con una elaboración del mensaje cristianos, realizada a partir de la práctica cristiana y eclesial, y destinada a iluminar, acompañar y orientar tal práctica. • La reelaboración de la T. bíblica, dogmática, moral y espiritual en referencia a la praxis histórica liberadora es su proyecto teológico en el cual tiene orientado su empeño y esto constituye, aún con sus límites, su aportación más original. • 2. Teología pastoral en sentido específico • Lo primero que se constata es que este tipo de reflexión, juzgada hoy como teología pastoral o teología práctica, en sentido específico no viene puesta a tema por la generalidad de los teólogos de la liberación, ni mucho menos afrontada de manera rigurosa. • Pero esto no impide que se desarrolle una reflexión teológica que se coloque en esta óptica. • Esto se descubre cuando se afronta la temática de la llamada pastoral liberadora o evangelización liberadora. • En esta reflexión no sólo se afronta la temática teológica-doctrinal, sino que también se indica el cómo se deba actuar concretamente. • El método seguido en este tipo de reflexión teológico-pastoral, es aquel conocido de: Ver, juzgar y actuar. • En esta línea es en donde se debe buscar su contribución a una teología pastoral en sentido específico. • Porque su reflexión hace referencia a distintos modelos de acción eclesial o pastoral, los cuales responden a distintos modos de concebir a la Iglesia. 3. Modelos de acción pastoral • En la obra de G. Gutiérrez, Líneas Pastorales en América Latina, de 1967. presenta 4 modelos de acción pastoral: • La pastoral de “cristiandad” = catolicismo nacido de la reforma tridentina. • La pastoral de “nueva cristiandad”, la cual responde ala nueva situación de descristalización, por eso pretende dar vida a una cristiandad profana, distinta de aquella precedente, sacral y clerical. • Una pastoral de “madurez de la fe” impulsada por el fenómeno del seculaismo. • La pastoral “profética” de solidaridad con los pobres en la línea propuesta por el Vaticano II. • G. Gutiérrez presenta estos modelos como presentes en América Latina. en diversos niveles de extensión y de realización, aunque la pastoral llamada de cristiandad permanece mayormente. • La elección por una pastoral profética, lo conduce a promover una pastoral liberadora. • S. Galilea, habla de dos tipos de pastoral presentes en las iglesias de América Latina, que se dio entre los años 30’ y los años 70’, denominados “pastoral extensiva” y la “pastoral intensiva”. • La primera respondería a aquella pastoral de “cristiandad” sacral y clerical. • Esta pastoral extensiva estará dirigida a conservar la práctica religiosa y, la conciencia católica de la sociedad y por lo tanto, preocupada no por la evangelización, sino por la sacramentalización, marcada por el conformismo y apoyada en una religiosidad popular hecha de un devocionalismo ritualista, además de estar alineada al poder. • La pastoral “intensiva” surge como fruto de la crisis vivida por la anterior. • Además se ve condicionada por una sociedad marcada de notables fenómenos: la industrialización, la urbanización, la creciente secularización, la politización, la democratización, etc. • Así que tal pastoral será expresión de una Iglesia misionera, empeñada en la realidad socio-política y cultural de América Latina Esta pretende ser una pastoral profética que anuncie el Evangelio y denuncie la situación deshumanizante. 4. Pastoral o evangelización liberadora • Los modelos anteriores, vienen comprendidos en una única visión pastoral, la liberadora. • Además se van superando visiones dualísticas que contraponían a la evangelización y el empeño cristiano en lo social. • En esta evangelización liberadora se pretende superar estos escollos. • Es evangelización liberadora porque formula el mensaje cristiano como una respuesta a las expectativas de liberación de os pueblos latinoamericanos. • Porque su metodología concreta no se presenta como algo superpuesto o pegado a los esfuerzos de liberación integral, además se encuentra animada por una fe empeñada, la cual es permeable a todas las expresiones de la acción pastoral. 5. El debate teológico - pastoral en torno a Puebla • La reflexión teológico - pastoral del último decenio (década de los 80’), inspirada por la Teología de la Liberación se encuentra exclusivamente en torno a Puebla. • El tema de la misión evangelizadora de la Iglesia en el continente ha sido motivo de tensiones y discusiones antes, durante y después de la tercera conferencia general del episcopado latinoamericano. • Las posiciones que entran en el debate son las siguientes tres: a) La evangelización de la cultura • Estos identifican la misión histórica de la Iglesia con la evangelización de la cultura de los pueblos latinoamericanos. • En esta visión se destacan los valores aportados por Evangelii Nuntiandi por la revalorización de la religiosidad popular. • Para el análisis dela realidad se vale del método histórico-antropológico y cultural. • Como proyecto pastoral se propone la creación de una sociedad nueva, impregnada de valores evangélicos y, la configuración cristiana de la cultura. • Esta tendencia, enfatiza fuertemente la identidad de la misión eclesial de frente a posibles riesgos de reducirla a tareas temporales socio-políticas. b) La evangelización liberadora • Estos abogan por una evangelización liberadora de os pobres a partir de ellos mismos. • Para el análisis de la realidad se recurre de manera particular a la teoría de la dependencia. • La comprensión que se tiene de Iglesia es de aquélla profética y misionera. • Aquello que caracteriza el proyecto pastoral de esta tendencia es la inserción histórica de la Iglesia en la praxis liberadora en varios contextos sociales, políticos y culturales. c) La evangelización por la comunión y la participación • Esta tercera posición es la de aquellos que hacen consistir la misión histórica de la Iglesia, en la promoción de una evangelización que tienda a superar la situación fuertemente conflictiva al interno y al externo de la Iglesia. • Esta posición alarga desde un punto de vista teológico y pastoral, la propuesta de la evangelización de la cultura, subrayando los valores de comunión y participación. • A la base de ésta está la eclesiología de comunión de Lumen Gentium.. • El proyecto pastoral trata de promover la comunión y la participación a todos los niveles, tanto eclesiales como sociales, políticos, económicos y culturales. 6. De Puebla a Santo Domingo a) Puebla • Puebla recibe los aportes fundamentales de estas tres posiciones en su amplio y articulado discurso pastoral. b) Evolución hacia Santo Domingo • Las dos intervenciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe (1984 y 1986), las cuales llaman la atención sobre aspectos criticables y peligrosos, presentes en algunas teologías de la liberación. También se ponen en luz los aspectos válidos e irrenunciables de la libertad cristiana y de la liberación evangélica. • Caen los sistemas socialistas de la Europa del Este, acompañados de una crisis de la ideología marxista que los sustentaba. De igual manera se da un vacío de proyectos, que satisfagan las ilusiones y los sueños de progreso. • Viene una concentración de la atención de las teologías de la liberación sobre la dinámica de cada liberación evangélica: una “pasión por la vida”, que conlleva a la defensa de los derechos humanos; al cuidado de lo creado (la ecología); a la promoción de un nuevo orden económico, social y político, fundado sobre la justicia y la solidaridad; la búsqueda de la relación entre la religión y la cultura. • Surgen dos tendencias en torno a la historia de la evangelización de América Latina. • La primera evidencia los valores de los 500 años de evangelización, sin tomar en cuenta los errores y los aspectos criticables o incluso rechazables de esta gesta. • La segunda se pone del lado de los pueblos latinoamericanos colonizados y lleva la atención especialmente hacia los efectos devastadores, en el campo social, cultural y religioso, que han acompañado por cinco siglos de evangelización en A.L. c) Orientaciones significativas de Santo Domingo • La profesión de fe en Jesucristo ayer, hoy y siempre como punto de partida de la propia reflexión pastoral (SD 1-21). • La nueva evangelización es configurada siguiendo los recientes documentos del magisterio (EN, DP, RMi y otros discursos de Juan Pablo II) (SD 22-156). • Cuando se habla de nueva evangelización, no significa que aquella anterior haya sido nula, infructuosa o no duradera. • No quiere decir re-evangelización, en el sentido de prescindir de la primera evangelización, sino sobre todo partir de las riquezas y abundantes valores que ella ha dejado para profundizarlas y completarlas, corrigiendo las carencias anteriores. • La nueva evangelización surge en América Latina como respuesta a los problemas que presenta la realidad del continente, en las cuales existe una tal separación entre fe y vida que llega a producir clamores de situaciones de injusticia, desigualdad social y violencia. (SD 24). • Por lo tanto, esto conlleva a una Iglesia evangelizadora, animada de una mística evangelizadora (llamada a la santidad). • A unas comunidades eclesiales vivas y dinámicas (a la Iglesia Particular, la parroquia, las CEBs, la familia cristiana. • En la unidad del Espíritu y en la diversidad de ministerios y carismas (misterios ordenados, la vocación al ministerio presbiteral, la vida consagrada, los fieles laicos, las mujeres, los adolescentes y los jóvenes). • Para anunciar el reino a todos los pueblos (misión AG, vivificar la fe de los bautizados no practicantes, reunir a todos los hermanos en Cristo, dialogar con las otras religiones, las sectas fundamentalistas, los nuevos movimientos religiosos, los ateos y los indiferentes). • Viene puesto en resalto, como primera prioridad operativa (SD 302): una evangelización directa a todos con el protagonismo de los fieles laicos y entre ellos especialmente de los jóvenes, con especial referencia a la pastoral juvenil. • Con la actuación una educación continua de la fe (catequesis) y de su celebración (la liturgia). • Que supere las fronteras latinoamericanas = América Latina misionera. • Como segunda prioridad operativa, viene puesta la promoción humana de los pueblos del continente (SD 157-227), ésta es juzgada como una dimensión privilegiada de la nueva evangelización y considerada en los siguientes aspectos: la respuesta a los nuevos signos de los tiempos en dicho campo (derechos humanos, ecología, la tierra, el don de dios, el empobrecimiento y la solidaridad, el trabajo, la movilidad humana, el orden democrático, el nuevo orden económico y la integración de Latinoamérica). • El empeño por la familia y la vida es vista como especial reto. • La tercera prioridad operativa mira hacia una evangelización inculturada (SD 228-286), juzgada como inseparable de la promoción humana, ésta se orienta a penetrar el evangelio en los ambientes marcados por la cultura urbana; a encarnarse en las culturas indígenas y afroamericanas; con una eficaz acción educativa y una moderna comunicación. 7. Conclusiones generales • El hecho de que todas las corrientes de la Teología de la Liberación hagan una referencia esencial al contexto latinoamericano. • El camino metodológico sobresale por su particular referencia a la relación que debe guardar, la relación praxis-teoría y ortopraxis - ortodoxia. • El recurso a las ciencias humanas. • Pero debe decirse finalmente que a pesar de sus aportaciones a la reflexión teológica-pastoral o teológica-práctica, los teólogos de la liberación no presentan una temática de manera rigurosa de la Teología Práctica o Pastoral, concebida por otro lado en toda su literatura producida. El hacerlo seguramente favorecería la posibilidad de una mayor eficacia en la evangelización liberadora. APUNTES DE CLASE MTRO. EDUARDO MERCADO GUZMÁN AD USUM PRIVATUM
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