LA ATENCION
POS PARO
CARDIACO
Dr. Revatta Salas Marco Ricardo
Estudiante: Velarde Navarro Alberto Ricardo
Grupo: A8
INTRODUCCIÓN
El paro cardíaco es un evento agudo, súbito y potencialmente reversible en el que
cesa bruscamente la función mecánica efectiva del corazón. Cuando se logra el
retorno de la circulación espontánea (ROSC), se debe iniciar inmediatamente un
conjunto de acciones conocidas como atención post paro cardíaco.
Esta fase es crítica porque, aunque se haya restablecido la circulación,
el paciente permanece en riesgo elevado de daño cerebral, disfunción
orgánica, recurrencia del paro y muerte. Estas complicaciones se deben
al síndrome post paro, que es un estado complejo que incluye:
Lesión cerebral post isquémica
Disfunción miocárdica
Alteraciones sistémicas por isquemiareperfusión
Persistencia o recurrencia de la causa
inicial del paro
MANEJO DE LA TEMPERATURA – TERAPIA
DE TEMPERATURA CONTROLADA (TTC)
¿Cómo se realiza?
Se aplica una intervención llamada Terapia de
Temperatura Controlada (TTM). Consiste en inducir y
mantener una temperatura corporal entre 32°C y 36°C
durante un periodo continuo de al menos 24 horas. Este
enfriamiento se puede lograr por medios:
¿Para qué se realiza?
Se realiza para proteger al cerebro
de los efectos secundarios del
daño isquémico y de la lesión por
reperfusión.
Externos: con mantas térmicas, bolsas de hielo,
dispositivos de enfriamiento de superficie que regulan
temperatura mediante agua o aire frío.
Cuando el flujo sanguíneo se
restablece, ocurre una cascada de
eventos bioquímicos tóxicos que
pueden empeorar el daño cerebral.
Entre ellos:
Activación del glutamato
(excitotoxicidad)
Liberación de radicales libres de
oxígeno
Formación de edema cerebral
Activación de enzimas destructivas
(proteasas, calpaínas)
Internos: con sondas o catéteres intravasculares que
enfrían la sangre, o mediante administración rápida de
soluciones intravenosas frías.
El cerebro, ya dañado por la
hipoxia, es aún más vulnerable si
el paciente desarrolla hipertermia
espontánea, lo cual es común
después del paro.
Durante este proceso, se deben monitorear
continuamente:
La temperatura (idealmente vía esofágica, vesical o
intravascular)
La aparición de escalofríos, que deben tratarse con
sedación y bloqueo neuromuscular
Posteriormente, el recalentamiento debe realizarse de forma
lenta y progresiva, aumentando la temperatura no más de 0.25–
0.5 °C por hora, para evitar inestabilidad hemodinámica,
convulsiones y vasodilatación repentina.
OPTIMIZACIÓN DE LA VENTILACIÓN
Y LA OXIGENACIÓN
¿Cómo se realiza?
¿Para qué se realiza?
Se realiza para evitar hipoxia cerebral secundaria, así como
también para prevenir complicaciones respiratorias que
agraven el estado neurológico o cardiovascular. Durante el
paro, la oxigenación y la ventilación son interrumpidas.el
pulmón puede haber sufrido:
Aspiración de contenido gástrico
Edema pulmonar
Barotrauma por RCP o ventilación manual
Atelectasias o hipoventilación
El paciente suele estar intubado y ventilado
mecánicamente. Se debe establecer un patrón
ventilatorio que asegure:
SpO₂ entre 94% y 98%. Una SpO₂ superior al 98%
no mejora la oxigenación tisular y puede ser
perjudicial.
PaCO₂ entre 35 y 45 mmHg, para mantener un pH
normal. El CO₂ regula el flujo sanguíneo cerebral:
La hipocapnia lo reduce,
vasoconstricción cerebral.
provocando
La hipercapnia lo incrementa, pero también
puede elevar la presión intracraneal.
Para esto, se debe usar ventilación mecánica con:
Volumen corriente: 6–8 mL/kg de peso ideal
Frecuencia respiratoria ajustada a la gasometría
PEEP suficiente para evitar colapso alveolar sin
generar barotrauma
Control continuo con capnografía (EtCO₂) y
gasometría arterial
REPERFUSIÓN CORONARIA
TEMPRANA
¿Cómo se realiza?
¿Para qué se realiza?
Se realiza porque en una alta proporción de casos, el
paro cardíaco fue causado por un infarto agudo de
miocardio, debido a una obstrucción coronaria. Si esta
oclusión no se trata rápidamente, el miocardio seguirá
sufriendo isquemia, lo que puede llevar a:
Disfunción ventricular izquierda grave
Recurrencia del paro
Arritmias ventriculares
Insuficiencia cardíaca o muerte
Restaurar el flujo coronario mediante intervención
coronaria percutánea (angioplastia) mejora la sobrevida
y la función miocárdica.
Después del retorno de la circulación espontánea ROSC, se
debe obtener un ECG de 12 derivaciones dentro de los primeros
10 minutos. Si hay signos de infarto con elevación del ST (STEMI),
o bloqueo de rama izquierda de nueva aparición, se debe activar
el protocolo de cateterismo urgente.
El paciente debe ser llevado al laboratorio de
hemodinámica para realizar:
Coronariografía: para localizar la arteria
obstruida
Angioplastia con stent: para restaurar el flujo
(reperfusión)
Incluso en ausencia de elevación del ST, si la causa del paro
parece ser cardíaca y no hay otra causa identificable, puede
considerarse la angiografía precoz, especialmente en
pacientes con arritmias ventriculares sin causa no cardíaca
evidente.
CONTROL GLUCÉMICO
¿Para qué se realiza?
¿Cómo se realiza?
El paro cardíaco y la reanimación desencadenan
una respuesta hormonal de estrés, con aumento de
catecolaminas, glucagón y cortisol. Esto provoca
hiperglucemia, incluso en personas no diabéticas.
El manejo consiste en:
Monitoreo estrecho de la glucemia capilar o
arterial cada 1 a 2 horas
Iniciar insulina intravenosa en infusión continua,
ajustando la dosis con protocolos específicos
Mantener los niveles de glucosa entre 140 y 180
mg/dL
Evitar hipoglucemias con controles frecuentes y
ajustes de la bomba de insulina
La hiperglucemia agrava el daño neurológico
post isquémico, debido a:
Incremento de la acidosis láctica cerebral
Mayor inflamación y disfunción endotelial
Mayor riesgo de infecciones nosocomiales
Alteraciones en el metabolismo
mitocondrial neuronal
Sin embargo, el tratamiento de la hiperglucemia
con insulina debe ser cuidadoso, ya que la
hipoglucemia también tiene consecuencias
cerebrales devastadoras.
El control glucémico estricto (glucosa <110 mg/dL)
ha sido desaconsejado debido al alto riesgo de
hipoglucemia severa.
CUIDADOS NEUROLÓGICOS
Y PRONÓSTICO
¿Cómo se realiza?
El monitoreo neurológico incluye:
¿Para qué se realiza?
El pronóstico del paciente que ha sido resucitado
depende en gran parte del estado neurológico post
paro. El cerebro es muy sensible a la anoxia, y sufre
daño hipóxico-isquémico que puede dejar secuelas
permanentes o producir muerte cerebral.
Es fundamental realizar un seguimiento neurológico
cuidadoso para:
Detectar signos de recuperación o deterioro
Prevenir convulsiones subclínicas
Evitar decisiones precipitadas de retiro de
soporte vital
Facilitar la rehabilitación si hay potencial de
recuperación
Evaluación clínica: reflejos pupilares, corneales,
respuesta motora, nivel de conciencia
Uso de escalas como GCS (Glasgow Coma Scale)
EEG continuo para detectar convulsiones o
actividad epileptiforme
Potenciales evocados somatosensoriales (PESS): si
están ausentes a las 72 h, indican mal pronóstico
Marcadores séricos como NSE (Neuron Specific
Enolase) y S100B, que reflejan daño neuronal
Estudios de imagen (TAC, RM cerebral) si hay
indicación
No se debe establecer un pronóstico definitivo antes de 72
horas post ROSC, especialmente si el paciente está bajo
sedación o enfriamiento, ya que esto puede enmascarar
respuestas.
Además, se deben iniciar medidas de rehabilitación
neurológica temprana, apoyo familiar y preparación del
entorno para un seguimiento a largo plazo.
CONCLUSIÓN
El estudio de la atención post paro cardíaco permite comprender que la reanimación exitosa
no marca el final del tratamiento, sino el inicio de una etapa crítica en la que se debe actuar
de forma sistemática, rápida y basada en evidencia para preservar la vida y la función
neurológica del paciente. Lo que se busca aprender en este tema es la importancia de
implementar cuidados estructurados que incluyan el control preciso de la temperatura
corporal, la optimización de la oxigenación y ventilación, la reperfusión coronaria temprana, el
manejo adecuado de la glucosa y una evaluación pronóstica neurológica cuidadosamente
programada.
Además, se destaca el valor del soporte intensivo multidisciplinario para prevenir
complicaciones sistémicas y promover la recuperación integral. Comprender estos aspectos no
solo mejora el pronóstico de los pacientes, sino que también prepara al profesional de salud
para actuar con criterio clínico, precisión terapéutica y ética en uno de los escenarios más
delicados de la medicina de emergencia.
REFERENCIAS
BIBIBLIOGRAFICAS
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[Internet]. AnestesiaR. 2016. Available from: https://anestesiar.org/2016/cuidados-postparada-cardiorrespiratoria-pcr-recomendaciones-ilcor-2015/
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cardiaco Post-cardiac arrest cardiocerebral protection. Revista Cubana de Anestesiologìa y
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[Internet].
2010;9(3):150–60.
Available
from:
http://scielo.sld.cu/pdf/scar/v9n3/ane03310.pdf
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