ISFD 39 - Profesorado de Historia - Comisión 3° año - Cursada 2024 Investigación Histórica I Profesor: CERSÓSIMO, Facundo. Alumno: SILVANO GUERRA, Leonardo Daniel. ANTEPROYECTO DE TÉSIS: “Daría la vida por verte campeón”: El Gráfico, el fútbol y su influencia en la construcción de una masculinidad hegemónica argentina (1925-1935). ÍNDICE 1 CHARLA TÉCNICA 0.0 Introducción, hipótesis y marco teórico ………………………..…….…… XX 1 - PRIMER TIEMPO 1.1 - Patada inicial: El Estado y la construcción de la identidad nacional …………………....… XX 1.2 - Hombre a hombre: ¿De qué hablamos cuando hablamos de masculinidad? …………….... XX 1.3- Llegada al área: el football desembarca en nuestras tierras ……………………………...... XX 1.4- Incidencias: el fútbol se cruza en el camino de la masculinidad ……………...…………... XX 1.5 - “M´hijo, el futbolista”: la construcción del ídolo ………………………………………… XX 2 - SEGUNDO TIEMPO 2.1 - Pique al vacío: el fútbol y su masificación mediática ………………………………..……. XX 2.2 - La Voz del Estadio: El Gráfico y su viraje hacia el mundo deportivo ….……………….... XX 2.3 - Primeros diez: Analizando a El Gráfico (1925-1935) ………...…………………………... XX 2.4 - Fútbol y Patria: La Copa del Mundo de 1930, según El Gráfico …………………………. XX 2.5 - El profesionalismo (1931) …………. …………………………………………………….. XX 2.6 - El Bicampeonato de Boca: Daría la vida por verte campeón …………….………………. XX 3 - POST PARTIDO 3.1 - “Salimos”, dijo el 2: Recapitulación ….....…………...……….…………………………... XX 3.2 - “¡La hora, referí!”: Conclusiones …….....…………...……….…………………………... XX Introducción 2 La relación entre la sociedad argentina y el fútbol ha sido un elemento constante en la construcción de su identidad colectiva, marcada por el exitismo y el aglutinamiento social. Este fenómeno se refleja en la idea de que los logros deportivos, especialmente en el fútbol, son vistos como logros compartidos por la sociedad en su conjunto. Algunos pensadores críticos lo interpretan como una versión moderna del Panem et circenses que postuló Juvenal en sus sátiras sobre el Imperio Romano, lo que subraya la centralidad del fútbol en la cultura nacional; a favor, o en contra, siempre se cuela en la más insignificante de nuestras actividades. Wikipedia destaca que "El fútbol en Argentina es el deporte más popular y el país es reconocido como 'futbolizado' porque forma parte de su identidad nacional". Si bien esta afirmación es simplista, abre la puerta a interrogantes más profundas sobre la relación entre el fútbol y la realidad social. En este sentido, es crucial entender cómo el fútbol trascendió lo deportivo para convertirse en un fenómeno de masas que moldea la identidad cultural argentina. El football, en las primeras décadas del siglo XX, esto es antes y durante su reconversión en fútbol, dejó de ser un simple deporte para convertirse en un potente vehículo de construcción cultural y social. A través de sus prácticas y representaciones, se forjaron ideales de masculinidad que se proyectaban como referentes para los hombres de la época: la fuerza física, la competencia agresiva, el espíritu de lucha y la capacidad de sacrificio se asociaron a la figura del futbolista, convirtiéndose en atributos de virilidad a emular. Estos valores, como el coraje y la entrega, no solo se reflejaban en el fútbol, sino también en la construcción de una identidad nacional, consolidando un sentido de pertenencia y orgullo compartido. A través del análisis de este fenómeno, podemos comprender cómo el deporte se convirtió en un espacio de producción de significados culturales y cómo los ideales de masculinidad se entrelazaron con la construcción de una identidad nacional. No obstante, es importante destacar que esta construcción no fue homogénea ni estática, sino que estuvo atravesada por tensiones y contradicciones que evolucionaron en respuesta a los cambios sociales y culturales de la época. El football llegó a Argentina a finales del siglo XIX y principios del XX, traído por la inmigración europea, especialmente británica, en el contexto de la construcción ferroviaria y el intercambio en las zonas portuarias, como Buenos Aires. Inicialmente, fue practicado por 3 marineros ingleses y escoceses, así como por miembros de la élite británica en los clubes porteños. Sin embargo, el deporte no tardó en difundirse entre las clases populares, particularmente a través de los espacios urbanos y los barrios obreros. Como afirma Leonel Conteras (2008), se genera un fenómeno de identificación, como ejemplifica con el caso de Huracán y el barrio de Parque Patricios: “...Huracán y Parque Patricios son sinónimo de fútbol y barrio. El barrio es, para el porteño, su primera identidad. Por eso mismo, en el potrero del barrio, surgieron los equipos con más hinchas, los más queridos. Se establecieron así rivalidades irreducibles, históricas, entre clubes vecinos que, a través de los años, iría alimentado la enorme espiral de violencia en el que hoy se encuentra sumido nuestro fútbol. Serán amores y odios donde se construirán y desharán el “nosotros” y el “otros” una y otra vez. Serán enfrentamientos duales a semejanza de tantos otros que han existido en nuestra historia: ciudad y campo, Buenos Aires y el interior, unitarios y federales, radicales y conservadores, peronistas y antiperonistas…” En este contexto, se observa que el fútbol no solo se institucionalizó como un deporte, sino que también se convirtió en un espacio donde se forjaron identidades masculinas a partir de los ideales de virilidad, competitividad y pertenencia. Esta evolución del fútbol en la cultura argentina permite entender su impacto en la construcción de una identidad nacional en un país en proceso de definición. Antecedentes En este trabajo retomaremos la obra de Pablo Alabarces, quien es un destacado sociólogo y académico argentino, conocido por su trabajo en el campo de los estudios culturales y la sociología del deporte, especialmente en relación con el fútbol. Su investigación aborda la construcción de identidades sociales y la forma en que el deporte, particularmente el fútbol, influye en la identidad nacional y la masculinidad en Argentina. En su obra Fútbol y Patria, Alabarces (1998:27) sostiene que el fútbol opera como una máquina cultural que produce y reproduce identidades nacionales. “[...] la utilización del fútbol como máquina cultural productora de nacionalidad no es reciente sino que arranca en los años veinte, de manera contemporánea a la máquina escolar. Pero la diferencia de grado está en su centralidad: el fútbol no constituye, en ese entonces, ciudadanos nacionales con la misma eficacia, intensidad y privilegio que la escuela pública…” 4 A través del deporte, se construyen y refuerzan nociones sobre lo que significa ser argentino, se crean héroes populares y se forjan mitos nacionales. Los triunfos de la selección argentina en torneos internacionales fueron entonces interpretados como victorias nacionales, reforzando la idea de que el fútbol actuaba como un espejo de las virtudes y aspiraciones del pueblo argentino. Este fenómeno no puede entenderse sin ponerlo en el contexto más amplio de la construcción de la identidad nacional argentina. En este sentido, incorporaremos a nuestro marco teórico las investigaciones de Lilia Ana Bertoni quien, en su obra Patriotas, cosmopolitas y nacionalistas, ofrece una visión enriquecedora sobre la construcción de la identidad nacional a fines del siglo XIX. La autora destaca en su escrito la tensión entre los ideales cosmopolitas, arraigados en la diversidad cultural producto de la inmigración, y los proyectos nacionalistas que buscaban homogeneizar la sociedad y forjar una identidad única. Bertoni enfatiza el papel crucial del Estado en este proceso a través de políticas educativas, la promoción de símbolos patrios y la construcción de una narrativa histórica oficial. Asimismo, subraya la importancia de la historia como herramienta para construir un sentido de pertenencia común y legitimar el proyecto nacional. Esta perspectiva nos invita a reflexionar sobre la naturaleza dinámica de la identidad, la cual no es una entidad fija, sino una construcción social en constante evolución, moldeada por fuerzas políticas, culturales y sociales. Al vincular las perspectivas de Bertoni y Alabarces, podemos construir una visión más rica y compleja de la construcción de la identidad argentina, al tiempo que nos abre una nueva línea de investigación. Ambos autores, desde sus enfoques particulares, nos muestran cómo las identidades se construyen y transforman a través del tiempo, y cómo se relacionan con los proyectos políticos y culturales de la época. Bertoni, centrándose en las élites intelectuales y los discursos oficiales, nos revela cómo se construyeron narrativas históricas y símbolos nacionales para forjar un sentido de pertenencia común. Alabarces, por su parte, profundiza en la cultura popular, de la que el fútbol deviene en principal representante, y nos muestra cómo estas expresiones culturales se convirtieron en espacios de disputa y construcción de identidades. Al cruzar estos enfoques, podemos comprender cómo se articulan los ideales de masculinidad con los proyectos nacionales, cómo se construye una memoria colectiva a través de narrativas oficiales y memorias populares, y cómo la cultura popular juega un papel fundamental en la definición de la identidad argentina. Esta intersección nos permite analizar 5 cómo se construyen y resignifican las identidades en relación con los cambios sociales, políticos y culturales de la época. Siguiendo con las investigaciones de Alabarces, es esencial analizar cómo los medios de comunicación, la prensa deportiva y los discursos de los actores involucrados contribuyeron a la difusión de estos ideales de masculinidad. Un estudio detallado de estos materiales permitiría entender las relaciones complejas entre el deporte, el género y la identidad nacional. Asimismo, se deben explorar las implicaciones de esta construcción de una masculinidad hegemónica y cómo impactó en otros grupos sociales, especialmente en las mujeres y en las minorías, quienes fueron excluidos del ámbito futbolístico y relegados a roles de género tradicionales. Volviendo a nuestro objeto de estudio, la adopción del fútbol por las clases populares en Argentina no puede entenderse sin tener en cuenta el contexto más amplio de la formación de la nacionalidad a finales del siglo XIX y principios del XX. En ese período, la construcción de una identidad nacional fue un eje central en el proceso de modernización de las naciones. En Argentina, este proceso coincidió con la llegada masiva de inmigrantes, lo que planteó importantes desafíos para la formación de los ciudadanos. Se impulsó entonces un movimiento de carácter nacional que abarcó diversas instituciones públicas y asociaciones privadas, así como actividades políticas, culturales y educativas. Este amplio esfuerzo, que incluyó campañas de opinión y movilizaciones patrióticas, reveló diferentes concepciones de lo que debía ser la nación: por un lado, un patriotismo inclusivo que reconocía la diversidad de la sociedad, y por otro, un patriotismo nacionalista que abogaba por una sociedad homogénea y una raza nacional. En una adición al marco teórico de trabajo que utilizará este texto, incorporaremos las ideas de Denys Cuche (2002:105) acerca de la construcción de identidades, en este caso, referido a la identidad social: “Pero la identidad social no solo concierne a los individuos. Todo grupo está dotado de una identidad que corresponde a su definición social, definición que permite situarlo en el conjunto social. La identidad social es al mismo tiempo inclusión y exclusión: identifica al grupo (son miembros del grupo los que son idénticos en una determinada relación) y lo distingue de los otros grupos (cuyos miembros son diferentes de los primeros en la misma relación). Desde esta perspectiva, la identidad cultural aparece como una modalidad de categorización de la distinción nosotros/ellos, basada en la diferencia cultural”. 6 CUCHE, Denys. (2002). La noción de cultura en las ciencias sociales. Esta perspectiva de identidad social será la que incorporaremos a nuestro trabajo, en lo referido al fútbol como fenómeno de masas. Cuche, profesor de Etnología e investigador en la Universidad de la Sorbona, ha realizado contribuciones significativas al campo de la antropología con su obra La noción de cultura en las ciencias sociales. En esta obra seminal, publicada originalmente en 1966, Cuche nos invita a repensar la naturaleza misma del ser humano y la cultura. Cuche sostiene que la cultura no es un conjunto de rasgos innatos, sino una construcción social compleja que moldea nuestras percepciones, comportamientos y, en última instancia, nuestra identidad. Una de las ideas más destacadas del antropólogo francés es la concepción de la identidad como un proceso dinámico y relacional. Nuestra identidad no es fija, sino que se construye y reconstruye constantemente a través de las interacciones sociales, los discursos y las prácticas culturales. En este sentido, la cultura proporciona los marcos simbólicos a través de los cuales nos reconocemos como miembros de un grupo y nos diferenciamos de otros. Al destacar la construcción social de la identidad, Cuche ha contribuido a una comprensión más compleja y flexible de la identidad individual y colectiva. Incorporar la obra de Denys Cuche, por consiguiente, a nuestro análisis sobre la construcción de la identidad argentina, atravesando y enlazando con esta perspectiva los trabajos de Bertoni y Alabarces, nos brinda una herramienta conceptual invaluable. Cuche nos permite comprender que la identidad no es un concepto estático, sino una construcción social dinámica y relacional. Al aplicar esta perspectiva a los estudios de Bertoni y Alabarces, podemos observar cómo la identidad argentina se construyó no solo desde adentro, sino también en relación con otras identidades, como la europea, la indígena o de género. Así, la obra de Cuche nos ayuda a entender que la identidad argentina es el resultado de procesos históricos complejos, donde las relaciones de poder y las interacciones culturales jugaron un papel fundamental. Podemos analizar cómo se construyeron oposiciones y jerarquías entre diferentes grupos sociales, y cómo estas relaciones influyen en la configuración de una identidad nacional que, a su vez, fue constantemente negociada y transformada a lo largo del tiempo. Siguiendo también los aportes que Eduardo Archetti hizo en su momento respecto de la cuestión de la masculinidad argentina (aunque este autor utiliza el término en plural, como veremos más adelante), este trabajo se propone analizar cómo la representación mediática del fútbol en Argentina durante la década destacada en nuestro análisis contribuyó a la 7 construcción de una masculinidad hegemónica asociada a valores como la fuerza, la competitividad y el patriotismo. Según palabras del propio autor en una entrevista: "La identidad nacional de los argentinos se formó gracias a los polistas, futbolistas y bailarines de tango, que desde muy temprano en el siglo nos representaron en el exterior (...) Siempre se habló de la importancia de la exportación de carnes y granos, pero no eran las mercancías más importantes, si tomamos en cuenta que los ídolos de la música y del deporte fueron los que crearon la imagen romántica que en el exterior se tenía de los argentinos. Pero como un juego de espejos, en el imaginario colectivo local la identidad nacional pasó a reflejar lo que los extranjeros veían. El ejemplo más claro lo cita Adolfo Bioy Casares, cuando recuerda que la vestimenta de los gauchos que empieza a popularizarse tierra adentro era una copia de la que se usaba en las películas de Rodolfo Valentino." Al igual que Archetti, consideramos que el fútbol va más allá de un simple juego, convirtiéndose en un espacio donde se expresan y disputan significados culturales, sociales y políticos. A través de un análisis de los discursos mediáticos y las prácticas futbolísticas de la época, buscamos comprender cómo se construyeron y transmitieron estas representaciones, y cómo se relacionaron con procesos más amplios de transformación social y cultural. Hipótesis y objetivos La hipótesis que trabajaremos sostiene que la masculinidad hegemónica argentina, que estaría vinculada a la identidad nacional, se construiría en gran parte a través del deporte, especialmente del fútbol, y que este podría considerarse un factor necesario y sorprendente en este proceso, cuya masificación mediática habría contribuido a establecer un canon de masculinidad que fue ampliamente aceptado y replicado en la cultura popular. De este planteamiento podemos extrapolar una serie de objetivos. Como objetivo principal, entonces, proponemos estudiar el papel del fútbol y de la revista El Gráfico en la formación de una identidad argentina hegemónica masculina, centrando el análisis en el periodo elegido (1925-1935). Este enfoque buscará destacar la importancia del fútbol no solo como una actividad recreativa, sino como un espacio donde se forjan y difunden valores que definen lo que significa ser hombre en la sociedad argentina. En este contexto, la publicación de El Gráfico en el periodo de las primeras décadas del siglo XX se presentará 8 como fundamental para la masificación de dicho fenómeno, ya que a través de sus relatos y representaciones. Los objetivos secundarios de esta investigación se centrarán en varios aspectos interrelacionados que permiten un análisis profundo de la construcción de la identidad nacional y masculina en Argentina durante las primeras décadas del siglo XX. En primer lugar, se busca comprender los procesos de construcción de una identidad nacional, examinando cómo las dinámicas culturales, políticas y sociales de la época influyeron en la percepción de lo nacional y en la creación de un sentido de pertenencia común. En este contexto, es fundamental establecer el concepto de masculinidad, identificando sus características y atributos en relación con los valores culturales predominantes y su reflejo en el ámbito deportivo, particularmente en el fútbol. Asimismo, se propone establecer el nexo entre la identidad nacional y los ideales de masculinidad, explorando cómo el fútbol actuó como un vehículo para la difusión de estos ideales, alimentando una intersección entre ambas construcciones. Otro objetivo relevante es desentrañar el papel de los ídolos deportivos en la configuración de la identidad masculina y nacional, analizando cómo fueron representados en los medios y los significados que adquirieron en la sociedad. Esto se complementa con la necesidad de establecer la influencia del deporte, y en especial de la figura del ídolo deportivo, como modelo aspiracional masculino, investigando cómo estos referentes impactaron en la percepción de la masculinidad y proyectaron valores de éxito y virilidad. Por último, se considera crucial analizar el papel de El Gráfico como un medio de comunicación que facilitó la masificación de estos fenómenos, estudiando su contenido y su impacto en la percepción pública del fútbol y sus protagonistas, lo que permite comprender cómo los medios contribuyen a la consolidación de identidades culturales y de género en la sociedad argentina. Este trabajo se propone entonces el realizar un análisis histórico y cultural de la representación mediática del fútbol en Argentina, con el fin de desentrañar los procesos a través de los cuales se construyó una masculinidad hegemónica asociada a este deporte. Se explorará cómo los discursos y las imágenes futbolísticas se entrelazaron con las transformaciones sociales, políticas y económicas del período en cuestión, y cómo contribuyeron a la construcción de una identidad nacional con fuertes connotaciones masculinas, tomando la hipótesis planteada por Alabarces en su libro, y buscando un enfoque superador en una instancia posterior de análisis: 9 Determinar que no sólo se construye identidad nacional, sino que se construye una identidad masculina plena, que termina siendo la hegemónica. Al contextualizar el análisis en un marco posterior más específico, se busca comprender cómo las representaciones mediáticas del fútbol se vieron influidas por factores como la clase social, la etnia y la ideología. Entendemos que la influencia de El Gráfico va más allá de su papel como medio de comunicación; se convierte entonces en un actor central en la construcción de la imagen del ídolo deportivo, figura que encarna los valores de la masculinidad hegemónica. Este ídolo no solo es un referente en el ámbito deportivo, sino que también se erige como modelo aspiracional en la vida cotidiana, reflejando las aspiraciones y deseos de una sociedad en busca de una identidad propia. Por tanto, el análisis de la relación entre el fútbol, la masculinidad y la identidad nacional a través de la obra de El Gráfico permite un entendimiento más profundo de cómo se configuraron estas dinámicas en la Argentina de las primeras décadas del siglo XX. Para tal fin, centraremos el análisis primario de fuente en la publicación de la ya mencionada revista El Gráfico. El recorte temporal que utilizaremos será el comprendido entre los años 1925 y 1935, un periodo crítico en la evolución del fútbol argentino y su representación en los medios, ya que en 1925 la revista El Gráfico, fundada como una revista de interés general en 1919, se convierte definitivamente en una publicación de deportes, estableciendo al fútbol como su principal tema de divulgación. Este cambio coincide con la masificación de dicho deporte, atravesada en este periodo en específico por eventos por demás significativos, como la primera Copa Mundial de Fútbol disputada en el vecino Uruguay en 1930, y la posterior reconversión del fútbol amateur en profesional en 1931 con los conflictos que trajo aparejados, a modo de ejemplo. Estas transformaciones influyeron en la masificación del imaginario futbolístico y tuvieron un impacto notable en la circulación de El Gráfico, que se convirtió en un vehículo clave para difundir no solo el deporte, sino también los valores asociados a la masculinidad hegemónica. El cierre del recorte temporal coincidirá con el Campeonato Profesional de 1935, que tendrá al Club Atlético Boca Juniors como primer bicampeón del profesionalismo, con el estatus del futbolista como ídolo de masas completamente consolidado. Desde el primer momento, y al mismo tiempo, utilizaremos al mismo tiempo la bibliografía de los autores anteriormente mencionados, junto a otros, como marco para el desarrollo de 10 nuestra hipótesis, en forma de fuentes secundarias, por lo que volveremos constantemente sobre ella a modo de recurso de análisis y colocación dentro del marco teórico establecido. En cuanto al orden estructural de la obra en sí, esta se dividirá tentativamente en tres capítulos, con sus correspondientes subcapítulos, que ahondarán en las diversas ramas que surgirán a medida que profundicemos en el trabajo. El primero de ellos incluirá el estado de la cuestión, previa a nuestro periodo de análisis, y establecerá las condiciones para el surgimiento de nuestro objeto de estudio, al tiempo que recorrerá el marco teórico del mismo, estableciendo los criterios de análisis que utilizaremos. El segundo capítulo se dedicará entonces al análisis de las fuentes propiamente dichas, destacando puntos claves y desarrollando la metodología de nuestro trabajo. Finalmente, tendremos un tercer capítulo, donde habremos de tener una instancia de recapitulación, a fin de recuperar los conceptos desarrollados, y finalmente una instancia de conclusiones, en donde revisaremos la verificación (o no) de la hipótesis planteada. 11 BIBLIOGRAFÍA - ALABARCES, P. (1998). Fútbol y Patria. El fútbol y las narrativas de la Nación en Argentina. Buenos Aires: Prometeo. - ARCHETTI, E. (2016). Masculinidades: fútbol, tango y polo en la Argentina. Buenos Aires: Club House. - BERTONI, L. (2001). Patriotas, cosmopolitas y nacionalistas. La construcción de la nacionalidad argentina a fines del siglo XIX. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. - CUCHE, D. (2002). La noción de cultura en la ciencias sociales. Buenos Aires: Nueva Visión. - CONTRERAS, L. (2008). Buenos Aires Fútbol: clubes, canchas y estadios en la Capital Federal desde 1867 hasta el presente. Buenos Aires: Dunken. - CONTRERAS, L. (2009). “La relación fútbol-barrio en Buenos Aires y su origen en la década de 1920. La primera identidad de los porteños”, en Legado. Revista del Archivo General de la Nación, número 11 (junio de 2018), págs. 20-37. - FABBRI, A. (2016). El Nacimiento de una Pasión: Historia de los clubes de fútbol. Buenos Aires: Editorial Planeta. - FRYDENBERG, J. (2017). Historia social del fútbol: del amateurismo a la profesionalización. Buenos Aires: Siglo XXI Editores. - FRYDENBERG, J. (2009). Los barrios y el fútbol en la ciudad de Buenos Aires de 1930. XII Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Departamento de Historia, Facultad de Humanidades y Centro Regional Universitario Bariloche. Universidad Nacional del Comahue, San Carlos de Bariloche. - FRYDENBERG, J. “Prácticas y valores en el proceso de popularización del fútbol, Buenos Aires 1900–1910”. en Entrepasados. Revista de Historia, año VI, número 12 (1997). Buenos Aires. FUENTES PRIMARIAS - Revista El Gráfico (1925-1935). - Entrevista a Eduardo Archetti. Diario La Nación, 17 de enero de 1999. - Entrevista a Alejandro Fabbri (a realizar). 12
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