Caso clínico : Julián, 17 años
Julián es un adolescente que acaba de ser evacuado junto a su madre de una vivienda tras un
incendio en su barrio. Ambos están a salvo, pero Julián se muestra paralizado, con la mirada
fija y sin hablar. El equipo de emergencias llega al albergue temporal donde fue trasladado.
Fase 1: Ambiente – Garantizar seguridad
● El profesional verifica que el albergue sea seguro, sin riesgos de humo o tensión
colectiva.
● Se asegura de que Julián tenga acceso a agua, cobija y ropa seca.
● Evalúa signos de crisis: Julián está mudo, inmóvil, respira aceleradamente, y no
responde a estímulos verbales.
Fase 2: Contacto – Establecer vínculo inicial
● La psicóloga o personal capacitado para prestar los PAP se acerca sin prisa, con voz
tranquila y postura relajada.
● Se presenta: “Hola, me llamo Danna. Estoy aquí para acompañarte.”
● Pregunta con suavidad: “¿Está bien si me siento a tu lado un momento?”
● Mantiene lenguaje corporal acogedor, sin invadir su espacio personal.
Fase 3: Evaluación – Observar, escuchar, preguntar
● Se observa que Julián evita el contacto visual, está rígido y aprieta los puños.
● Se le habla con empatía, sin forzar una respuesta.
● Formula preguntas breves y abiertas:
○ “¿Cómo estás sintiéndote ahora?”
○ “¿Necesitas algo en este momento?”
○ “¿Te gustaría que llamáramos a alguien?”
○Respeta sus silencios, comprendiendo que puede necesitar más tiempo para procesar.
Fase 4: Restablecimiento emocional – Tranquilizar
● Le recuerda con calma: “Estás a salvo ahora. Tu mamá también está bien.”
● Le enseña a regular su respiración: “Vamos a inhalar juntos contando hasta 4… ahora
exhalamos contando hasta 8.”
● Usa frases de contención emocional:
○ “Estoy aquí para ayudarte, no tienes que pasar por esto solo.”
○ “Lo que estás sintiendo es normal después de algo tan fuerte.”
● Le ofrece espacio si lo desea, pero se mantiene disponible visual y emocionalmente.
Fase 5: Comprensión – Validar y contener
● Le explica que su reacción (parálisis, silencio) es natural frente a un evento tan
impactante.
● Usa frases que normalizan sus emociones: “Es totalmente válido que estés así, acabas
de pasar por algo muy difícil.”
● Evita minimizar (“todo estará bien”) o frases apuradas (“tranquilo, ya pasó”).
● Se comunica con claridad, sin tecnicismos ni interpretaciones forzadas.
Fase 6: Activación – Facilitar redes de apoyo
● Le pregunta si quiere estar con su madre u otra persona cercana.
● Coordina su reunificación con la mamá para fortalecer el vínculo familiar.
● Informa sobre la presencia de profesionales disponibles en el albergue (médicos,
trabajadores sociales, psicólogos).
● En caso de que surja una historia previa de violencia doméstica, considera activar ruta
institucional según protocolo (ICBF o Defensoría).
Fase 7: Recuperación – Fomentar autonomía y afrontamiento
● Sugiere actividades sencillas para recuperar el equilibrio emocional:
○ Respirar de forma consciente.
○ Hablar con su madre o un adulto de confianza.
○ Dar un paseo breve dentro del albergue si lo desea.
● Advierte sobre no consumir fármacos ni sustancias sin prescripción.
● Refuerza su capacidad de resiliencia: “Tu mente y tu cuerpo son fuertes. Esta
situación no define quién eres.”
Fase 8: Seguimiento – Verificar evolución
● Pacta, si es posible, una nueva conversación o visita en las próximas 48 horas.
● Indaga si persisten síntomas como insomnio, llanto repentino o pensamientos
negativos.
● De ser necesario, realiza la remisión al equipo de salud mental para una atención más
profunda.
Cierre del acompañamiento
● Finaliza agradeciendo su confianza: “Gracias por dejarme estar aquí contigo.”
● Le recuerda que pedir apoyo no es signo de debilidad, sino un acto de fortaleza.