RHA Revista HumanArtes Universidad Pedagógica Experimental Libertador Instituto Pedagógico de Maturín Departamento de Humanidades y Artes Revista de Ciencias Sociales y Educación N° 26, enero – junio 2025 1 ÍNDICE La educación geográfica y la geografía escolar en el trabajo escolar cotidiano. José Armando Santiago Rivera, p. 3. Mujer policía: superando obstáculos y construyendo oportunidades en un entorno desafiante. Claribel Lorelis Hernández Rodríguez, p. 25. La relación entre el rendimiento policial y la seguridad ciudadana: desafíos y oportunidades para una gestión efectiva. Thielen José Bellorín Campos, p. 33. Análisis del comportamiento dinámico del oficial de policía: Estrategias para enfrentar desafíos en contextos de crisis y cambio social. William Ricardo Osma Vargas, p. 40. El Constructivismo para el acto didáctico en los ambientes virtuales de aprendizaje (AVA). Luisa Coromoto Ysaccis Betancourt, p. 47. Formación pedagógica policial: Hacia un modelo educativo integral para la seguridad ciudadana. Yusnagry Dahilis Pérez Márquez, p. 55. El acompañamiento pedagógico a través de la formación permanente para fortalecer la calidad educativa. Beatriz del Valle Marín Azócar, p. 64. Desafíos y respuestas del derecho internacional frente a la corrupción de los estados y su impacto en los derechos humanos. Joanny Beatriz Núñez Ferrer, p. 72. Clima escolar y su incidencia en el desempeño docente. Una perspectiva pedagógica . Carmen Josefina Del Valle León Rojas, p. 80. Transformación educativa. Hacia una didáctica descolonizadora. Eira Del Valle Mata, p. 89. La criminología de la música urbana: Una teoría que describe la influencia de la música urbana como generador de conducta delictiva en los niños, niñas y adolescentes. María Alejandra Ramos Ávila, p. 103. La espiritualidad y el sentido en la vida del docente. María Pernil, p. 131. Enseñanza espiritual y cultura de paz en la convivencia estudiantil universitaria venezolana. Carmilia L. Brito Blanco, p. 141. Andragogía y educación de postgrado: alternativa para la formación de profesionales de salud en la UCV. Marlenys Del Carmen Materan Nava, p. 173. La evaluación multimodal en la formación de ingenieros en Venezuela. María Carolina Mariño Díaz, p. 180. Aproximación teórica al liderazgo gerencial. Claves fundamentales. Roger A. Sandoval, p. 190. Estrategias tecnológicas y pedagógicas en la praxis del micro currículo en el ámbito universitario: hacia un modelo pedagógico transformador para el siglo XXI. Arelly María Tousaint Viña, p. 201. Modalidad blended- learning: más allá de lo presencial-virtual. Arelys Trinidad León de Cordero, p. 217. Educación sexual para la prevención del embarazo no planificado en las estudiantes del 6to grado de la Escuela Básica Nacional Sucre, Nairalith Del C. Hernández C., p. 131. Más allá de la pantalla: estrategias innovadoras frente al uso inadecuado de redes sociales en ambientes educativos. Elena Moreno, p. 252. La postura paradigmática en la investigación. Silvio Santamaría Montilla, p. 263. 2 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ La educación geográfica y la geografía escolar en el trabajo escolar cotidiano José Armando Santiago Rivera Universidad de Los Andes Núcleo Universitario Dr. Pedro Rincón Gutiérrez [email protected], [email protected] https://orcid.org/0000-0002-2355-0238 Resumen El propósito es reflexionar sobre la educación geográfica y la geografía escolar en el trabajo escolar cotidiano. Se asume que en los complicados tiempos actuales, preocupa que la enseñanza geográfica evada en el aula de clase, la explicación del uso indiscriminado del territorio y las problemáticas derivadas de la organización del espacio. Además, centra su labor formativa afincada en la tarea tradicional de transmitir nociones y conceptos geográficos, mientras en los espacios académicos se proponen aportes teóricos para mejorar la calidad formativa de la educación geográfica. Esa situación determinó realizar una revisión bibliográfica y estructurar un planteamiento sobre la educación geográfica y la geografía escolar, el cambio pedagógico en la geografía escolar y renovar la geografía escolar. Concluye que la Educación Geográfica en la práctica escolar debe proponer la explicación de las situaciones de la geografía comunitaria, reducir la resistencia al cambio innovador y facilitar la enseñanza geográfica acorde a las necesidades de la sociedad actual. Palabras clave: educación geográfica, geografía escolar, trabajo escolar cotidiano. Abstract The purpose is to reflect on Geographic Education and school geography in everyday school work. It is assumed that in the current complicated times, there is concern that geographical teaching in the classroom evades the explanation of the indiscriminate use of the territory and the problems derived from the organization of space. Furthermore, it focuses its training work on the traditional task of transmitting geographical notions and concepts, while in academic spaces theoretical contributions are proposed to improve the training quality of Geographic Education. This situation determined carrying out a bibliographic review and structuring an approach on Geographic Education and school geography, the pedagogical change in school geography and renewing school geography. It concludes that Geographic Education in school practice must propose the explanation of the situations of community geography, reduce resistance to innovative change and facilitate geographical teaching according to the needs of today's society. Key words: geographic education, school geography, school work daily. Introducción Desde los años ochenta del siglo XX, hasta el momento actual, la Educación Geográfica ha aportado fundamentos teóricos y metodológicos, con el propósito 3 de contribuir a renovar la labor formativa de la geografía escolar. En efecto, ha favorecido con planteamientos alfabetizadores a los ciudadanos sobre las circunstancias derivadas de la intervención del territorio, la organización del espacio y el suceder cotidiano de los eventos geográficos. En esta labor, su finalidad de educar a los ciudadanos en el inicio del siglo XXI, apunta a fortalecer la conciencia crítica ante las diversas problemáticas que afectan la calidad de vida de las personas y echar las bases de una labor pedagógica acorde con las exigencias del momento histórico. Por tanto, su propósito debe ser mejorar la calidad de vida, con los procesos de enseñanza y de aprendizaje de las asignaturas geográficas. Llama la atención que en las reformas curriculares, todavía se da el especial énfasis al afecto al territorio, el apego a la nacionalidad y el amor a la patria, como orientaciones encaminadas al enraizamiento afectivo de la identidad nacional. Mientras tanto, ante esa axiología geográfica, se impone el reto de contextualizar las explicaciones en el marco del momento histórico y en la realidad cotidiana. Por eso se cuestiona que la Educación Geográfica en el trabajo escolar cotidiano haya desviado la atención sobre el irracional aprovechamiento económico de las potencialidades naturales de los territorios, por dedicarse a enseñar contenidos geográficos con acento teórico y evita la aplicabilidad en lo real. Al respecto, la iniciativa educativa debería orientarse a explicar la complejidad geográfica contemporánea. Se trata de la vigencia de las bases teóricas del paradigma positivista, el privilegio asignado a la geografía descriptiva y a la transmisión de contenidos programáticos. Es la presencia actual de la tradicional ciencia descriptiva geográfica. Esta situación tiene como dificultad desnaturalizar la comprensión de los acontecimientos del mundo globalizado, a la vez que desvía el abordaje pedagógico de los escenarios comunitarios. 4 Aunque la dificultad enunciada de la Educación Geográfica se concentra en la geografía escolar, al privar la descripción de los aspectos físico-naturales del territorio, se descarta el incentivo de la reflexión analítico-crítica y, en consecuencia, educar al ciudadano espectador acrítico. Eso responde la falta del análisis interpretativo de los temas geográficos debido a la poca capacidad analítica y reflexiva sobre la realidad geográfica. Indiscutiblemente, la geografía escolar vive una complicada situación al reducir su labor formativa a lo nocional y lo conceptual geográfico. En respuesta, la función a cumplir por la Educación Geográfica, debería apuntar a la comprensión analítica de las realidades del mundo contemporáneo y el mejoramiento de las condiciones ambientales, geográficas y sociales comunitarias. La educación geográfica y la geografía escolar La situación geográfica a nivel planetario y, específicamente, en las comunidades dispersas en la superficie terrestre, se manifiesta en su cotidianidad las dificultades vividas por los grupos humanos, bajo el signo de la catástrofe, el desastre, la calamidad y la destrucción. Indiscutiblemente es el resultado del desequilibrio ecológico y geográfico planetario, cuyas dificultades afectan a las diversas colectividades a escala globalizada Esta circunstancia es, en la actualidad, motivo de inquietud, debido al suceder habitual de accidentes naturales y catástrofes humanitarias. En los organismos internacionales, donde la calamidad social es tema de obligatoria discusión, se ha planteado la opción de promover la Educación Geográfica. Es alfabetizar a los ciudadanos con iniciativas explicativas de la realidad del territorio comunitario con opciones de cambio. Al respecto, la Asociación de Geógrafos Españoles (AGE) (2005), en su Declaración Internacional sobre Educación Geográfica para la diversidad cultural, destacó la necesidad de proponer una labor formativa con el propósito de contribuir a mejorar las condiciones territoriales, a partir de realizar la 5 evaluación de las condiciones de vida de los ciudadanos como base de una gestión geográfica centrada en la preservación del equilibrio natural. Para alcanzar esta aspiración se recomendó revisar la forma cómo se educa la ciudadanía en la actividad escolar y echar las bases de una Educación Geográfica solidaria con el propósito de mejorar las inquietudes sociales. El reto de la AGE, es modernizar la finalidad educativa con actualizados fundamentos teóricos y metodológicos sobre la educación, la pedagogía, la didáctica y la geografía como base de un mundo justo y humanizado. Por supuesto, se trata de renovar la explicación de los objetos de estudio, con los conocimientos y prácticas elaboradas; en especial, lo referido a la organización del espacio, la dinámica espacial y el comportamiento espacial y la subjetividad social. Allí, no se debe descartar la reconstrucción del proceso histórico de cómo los grupos humanos han fundado su realidad comunitaria y motivar la investigación geohistórica. En esa dirección, Santiago (2012) indagó en estudiantes cursantes de la formación docente en geografía sobre la necesidad de innovar las acciones pedagógicas y didácticas utilizadas en la geografía escolar. Como hallazgo ellos consideraron que la Educación Geográfica, debería relacionar lo conceptual y lo práctico de la geografía, con los avances pedagógicos y didácticos para educar geográficamente con el estudio de los conflictos generados por la relación sociedad-naturaleza. Asimismo, Claval (2020) enfatizó que los tópicos de importancia para la disciplina geográfica, deberían ser las situaciones de la vida social propias de la realidad geográfica comunitaria construida históricamente. Por tanto, la atención sería hacia lo inmediato e iniciar en el lugar, la acción descifradora del aprovechamiento de la naturaleza, conocer las causas de la ruptura del equilibrio ecológico y de la marginación y atraso social. 6 En virtud de este planteamiento, la Educación Geográfica debería revisar la vigencia de los fundamentos de la geografía descriptiva, pues esconden las verdaderas causas de los contratiempos geodidácticos. De allí la necesidad de esculcar lo real de las circunstancias, con el objeto de analizar los constructos espaciales, los artimañas de la apariencia y la seducción de la artificialidad; es decir, revisar la ingenuidad pedagógica tradicional. El desafío es avanzar más allá de la someridad de una simplificada actividad pedagógica, con fines de evitar entender la comprensión del bienestar económico-financiero. Al respecto, es indispensable analizar críticamente el aprovechamiento de los bienes naturales por el capital. Por tanto, la respuesta debe ser desmitificar los artificios que sustentan las reflexiones críticas hacia las contemplaciones neutrales y apolíticas. Al analizar esta circunstancia, Videla (2008) resaltó la evidente manipulación formativa, porque conduce a la ahistoricidad y la desterritorialización, con fines de desproblematizar a la sociedad, pues se viven contradicciones percibidas como comportamientos neutrales y apolíticos. Así, se pretende el adoctrinamiento escolar hacia una conciencia apática e indiferente que contempla las complejas y difíciles situaciones vividas. Por ejemplo, los medios han determinado qué temáticas ver, gracias al estudio, control y manejo conductual de los gustos personales del colectivo, donde la imagen desempeña una extraordinaria función alienadora. En consecuencia, el espectador selecciona los tópicos de interés condicionado por la influencia psicológica de quienes dirigen los diferentes medios; en otras palabras, se observa lo que las empresas televisivas promueven conocer. Al reflexionar sobre esta situación, Álvarez-Cruz (2012) destacó en la acción mediática su misión informativa está centrada en divulgar casos relacionados con las catástrofes ocurridas en diferentes lugares del mundo. Con eso, se pretende culturalizar espectadores convertidos en espectadores ingenuos y obsesivos 7 contempladores de accidentes geográficos, reveladores de escenarios de desastre y tragedia. Al crear espacios televisivos con fines de cautivar la audiencia, se tiene como propósito internalizar comportamientos amenazantes e intimidantes en personas incautas e inexpertas. Es la captura de la conducta individual inocente que, controladas y conducidas, asumen la admiración como respuesta a la exposición cautivadora de escenas atractivas, pero preparadas con la finalidad de alejar al espectador de sus explicaciones y cuestionamientos. En esta circunstancia, cuando se acentúan los contratiempos y las formas mediáticas de divulgar sus repercusiones, la Educación Geográfica debería gestionar una labor educativa con capacidad de contrarrestar y modificar los esquemas tradicionales cómo se ha explicado la realidad geográfica y cómo se ha desenvuelto la acción educativa desde lo tradicional. Significa volver la mirada hacia la geografía escolar atrasada y obsoleta. El cuestionamiento, en palabras de Hollman (2008) es que en la geografía escolar predomina como labor esencial, la transmisión de contenidos programáticos, el acento libresco, la reproducción de conocimientos y la memorización. Algo más preocupante aún, la acción pedagógica y didáctica desarrollada en las aulas, presenta un nivel muy superficial y anticuado al avance de la ciencia geográfica; es decir, priva enseñanza decimonónica. Según Aguilera (2014) esta labor pedagógica resta importancia a las necesidades e intereses de los estudiantes, porque tan solo reproduce pasivamente datos físico-naturales confundidos como verdades científicas, absolutas e inmutables y se evade la discusión de temáticas geográficos. En consecuencia, inquieta la superficialidad cómo se pretende educar en una época afectada por los adelantos científico-tecnológicos y culturales. Por tanto, es evidente el reto del desenvolvimiento de una renovada visión paradigmática y epistemológica para colocar en tela de juicio la cultura de la 8 modernidad, erigida como fundamento esencial explicativo del análisis del mundo, la realidad y la vida, durante el siglo XIX y XX. Su énfasis explicativo se desarrolla desde la funcionalidad, el mecanicismo y lo estrictamente riguroso. Según Alves do Santos (2019) en la discusión sobre la renovación de la Educación Geográfica, se hace necesario tomar en cuenta a los emergentes paradigmas y los novedosos planteamientos epistémicos. Es considerar al relativismo, la subjetividad y la falibilidad de la verdad. Es comprender la realidad geografía desde otros puntos de vista, con énfasis, en los razonamientos explicativos críticos y cuestionadores. Este cambio implica que si la finalidad escolar es formar integralmente a los ciudadanos reflexivos y creativos, el reto debe ser desarrollar la labor educativa de la geografía escolar y las repercusiones educativas, para descifrar las apariencias disfrazadas por la simulación y lo audiovisual. En palabras de Gurevich (2006) es la exigencia de comprender la cultura hegemónica forjadora del pensamiento único y el control mediático. De esta manera se torna forzoso estimular la vinculación formativa del ciudadano con su territorio; con el espacio que ha estructurado su colectividad históricamente y entender el momento histórico vivido. Es activar la obtención, el procesamiento y la transformación de las informaciones en conocimientos, a través de actividades de investigación de temáticas y problemáticas de los escenarios geográficos inmediatos a la institución escolar. Adicionalmente, la Educación Geográfica, al comprender las emergentes circunstancias de la época, debe dar respuesta a las necesidades e inquietudes formuladas por los ciudadanos, ante la debilidad manifiesta de enfrentar los retos y desafíos de la humanidad. Por tanto, el viraje debe ser apuntalado por la investigación didáctica y echar las bases del tratamiento pedagógico de sus dificultades vividas con responsabilidad social. Para Busch (2013) de allí la reivindicación de la obligación ciudadana de actuar con conciencia ecológica ante la exigencia del uso racional del territorio y la 9 organización espacial de la comunidad. En esa misma dirección, se corresponde una remozada la labor pedagógica de la geografía escolar, en procura del mejoramiento de la calidad de vida colectiva. Así, educar geográficamente significa la comprensión de la complejidad vivida. Educación geográfica y el cambio pedagógico en la geografía escolar Los acontecimientos característicos del proceso histórico entre los años sesenta y noventa del siglo XX, colocaron en el primer plano de la discusión en los organismos internacionales, a los temas del ambiente, la realidad geografía y la complejidad social. Allí, una motivación del debate fueron las circunstancias inquietantes, calificados como “desastres naturales”, debido a las dificultades humanitarias causadas en las comunidades. Esta realidad en el presente momento histórico implica para la Educación Geográfica, la exigencia de promover el tratamiento pedagógico de los problemas ambientales y geográficos como temas de interés colectivo. En efecto, eso implica la puesta en práctica de acciones políticas educativas y potenciar las posibilidades de menguar la incidencia y efectos del deterioro ecológico, geográfico y la merma de la calidad de vida. Es reorientar su finalidad educativa a formar al ciudadano del siglo XXI, conforme con la problemática vivida y la gestión de su transformación. Por cierto, esta situación ha sido motivo de preocupación para Claval (2020) quien consideró que la geografía escolar debería promover el estudio de los problemas geográficos del entorno inmediato. Eso implica explicar la experiencia directa y entender la realidad vivida. De allí que el desafío de la Educación Geográfica en el inicio del siglo XXI, debe ser actualizar sus fundamentos teóricos y metodológicos e innovar la práctica escolar cotidiana, para dar el salto formativo, desde el fomento del amor a la patria; el afecto a la nacionalidad, al territorio y al realce de las costumbres y 10 tradiciones nacionales, hacia la explicación crítica y constructiva de los problemas geográficos. Este propósito enfrenta el contratiempo de los obstáculos epistemológicos, pedagógicos y didácticos, desde la orientación positivista. En palabras de Aguilera (2014) los cambios disciplinares en los paradigmas y la epistemológica geográfica, no ha tenido consecuencias efectivas en el necesario viraje pedagógico y didáctico que deben originar en la enseñanza geográfica y se impone replantear la tarea de la Educación Geográfica tradicional. Para Alves do Santos (2019) la docencia en geografía ha alcanzado un lugar privilegiado con el desarrollo de la investigación y se han elaborado conocimientos y prácticas para estudiar las complejas situaciones ambientales, geográficas y sociales. Igualmente, tanto en la investigación geográfica, como en el ámbito de la pedagogía y la didáctica, se han planteado opciones coherentes para educar con la explicación de las circunstancias vividas. Con estos señalamientos, se impone una gestión política, ideológica, liberadora y culturizadora, sustentada en la elaboración de conocimientos y prácticas. En esa dirección, Mejía (2011) propone reflexionar sobre las implicaciones del rechazo al cambio; la vigencia del rigor disciplinario positivista, el desfase de la labor formativa del aula de clase del entorno inmediato y el efecto educativo, solo contemplativo, ingenuo y neutral. Una respuesta podría ser desarrollar una actividad educativa que permitiese el acercamiento de la geografía académica y científica, con la geografía escolar. La distancia existente entre ambos escenarios, además de marcar una diferencia de siglos, genera un profundo desacuerdo entre el desenvolvimiento de la época y el estancado mundo escolar, predominantemente impregnado del signo de la obsolescencia y el atraso en el marco de las circunstancias del revolucionario mundo actual. 11 Según Calle (2012) la Educación Geográfica debería contribuir a formar personas que entiendan el mundo, la realidad y la vida, con un profundo convencimiento de valores, como la solidaridad, el respeto y la sana convivencia. Eso representa para la geografía escolar, replantear su acento extremadamente teórico, abstracto y descontextualizado. Al respecto, educar al ciudadano con sensibilidad humana, social y comunitaria. Al respecto, Claudino (2009) afirmó que por tratarse de una geografía que transmite un saber nocional y conceptual. Así, su intención se ha centrado en difundir nociones y conceptos poco ilustrados en innovar la tradición. Por eso inquieta que su finalidad sea pretender ingenuamente, asegurar el contexto político dominante, adoctrinar a las masas, sobre el amor a la patria, con el apoyo del catecismo geográfico. El citado autor también destaca que es una enseñanza geográfica sin reflexión ni crítica alguna y despojada de cualquier consideración político-social. Es un saber estratégico inerte, inofensivo, descriptivo, ineficaz y despolitizado. Eso supone para Claval (2020) proponer la Educación Geográfica, desde planteamientos innovadores en el desarrollo de los procesos de enseñanza y de aprendizaje fomentadores del protagonismo y la reflexión. En consecuencia, es ineludible transmitir valores, reivindicar la subjetividad espacial de las personas y desarrollar el pensamiento crítico. Además promover hacia la participación y el protagonismo social, enriquecer la experiencia personal, facilitar la explicación de la realidad geográfica y proponer una acción pedagógica con procesos de enseñanza y de aprendizaje potenciadores de la capacidad explicativa y formar la conciencia crítica. Significa que la tarea formativa de la Educación Geográfica, en palabras de Aarón (2016) debe comenzar con asumir las situaciones el ámbito geográfico inmediato como el objeto de estudio en donde es posible lo real, con el desempeño empírico de los habitantes del lugar. Se trata de aprovechar las experiencias y prácticas de 12 los ciudadanos reveladas en sus puntos de vista personales sobre las circunstancias vividas. De allí que en la formación de las personas, sea necesario estimular la conversación cotidiana, la participación y el protagonismo comunitario. Allí, se impone ejercitar la investigación en la calle para conocer, interpretar y transformar las dificultades de escenarios geográficos. En eso, según Cataño, Monsalve y Vásquez (2020) es apremiante revelar la subjetividad enriquecida con la actividad interpretativa de la realidad cotidiana. Lo enunciado determina que los procesos de enseñanza y de aprendizaje geográficos, deben asumir en su labor formativa de la finalidad educativa del país, las necesidades de la sociedad, las condiciones geohistóricas y las circunstancias que caracterizan al momento histórico (Forero, 2012). Por tanto, la prioridad básica debe ser agilizar la activa intervención social, la reflexión analítica y crítica que fortalezca la subjetividad personal. La importancia del lugar obedece a que es el escenario donde se aprende en forma empírica, la información se nutre con otras informaciones y se está en capacidad permanente para elaborar posturas personales, sustentadas en la capacidad de la epistemología de la calle; aspectos significativamente valorados por la ciencia cualitativa. Así, se da un paso fundamental para conocer el mundo inmediatamente vivido. Por tanto, es el espacio habitual, el objeto del conocimiento geográfico, allí es posible desarrollar la actuación analítica, la reflexión intencionada y promover la creatividad y la construcción de opciones de cambio social. Se trata del ámbito de la vivencia cotidiana, donde los habitantes de las comunidades conocen desde su experiencia, la realidad inmediata y revelan lo que piensa de ella, en forma natural y espontánea. Esto lo confirma Quinquer (2001) para quien la Educación Geográfica debe mejorar la capacidad interpretativa, analizar críticamente la información, 13 contrastar informaciones, concepciones, interpretaciones, crear espacios para facilitar la comunicación de ideas argumentar la causalidad, desarrollo y perspectivas y reflexionar críticamente para ofrecer ideas originales, creativas e innovadoras. La renovación de la Educación Geográfica, desde esta perspectiva, supone dar al acto reflexivo la capacidad de realizar el abordaje analítico y crítico del objeto de conocimiento y facilitar la interpretación de lo que ocurre, desde el razonamiento cuestionador y crítico, en la gestión por obtener las razones explicativas de su existencia. En esta labor de indagación, es necesario valorar los puntos de vista de las personas como base epistémica En la opinión de Alves do Santos (2019) un logro esencial es ejercitar el análisis interpretativo con el apoyo de los razonamientos sobre los contenidos programáticos, además de los temas y problemas ambientales y geográficos. Lo cardinal será la exposición argumentada de la subjetividad revelada en los planteamientos expuestos, una vez leídos los fundamentos geográficos y realizada la lectura hermenéutica de la realidad estudiada. En esta dirección, Buitrago (2005) destaca que la Educación Geográfica, ante las circunstancias que caracterizan al inicio del nuevo milenio, debe entender lo siguiente: a) El proceso continuo y particular que asume cada sociedad en un tiempo determinado; b) El acto educante promovido por la formación del ciudadano y c) La formación de los ciudadanos hacia el mejoramiento de su calidad social. En consecuencia, la Educación Geográfica debe superar el acento meramente instruccional, para dar paso a la investigación didáctica que facilite obtener, procesar y transformar datos en conocimientos, con la aplicación de encuestas, cuestionarios y diagnósticos. Además, tiene el desafío de promover una educación que centre el esfuerzo por formar a los ciudadanos en coherencia con la comprensión del mundo vivido. 14 De allí que se exija el desenvolvimiento de una actividad educativa más vinculada con las realidades del mundo globalizado y con las necesidades de los grupos humanos. Según Santiago (2021), desde la perspectiva de los docentes de geografía, una justificación para que eso ocurra, es prestar atención a los acontecimientos característicos de la práctica escolar cotidiana. Durante el siglo XIX y la mayor parte del siglo XX, la actividad diaria en el aula, ha sido dar clase: facilitar un contenido programático con una labor centrada en la explicación puntual, el dictado, el dibujo, la copia y el calcado. Es la transmisión de datos de sentido absoluto y establecidos por los diseñadores de los libros de geografía. Mientras tanto, los estudiantes, utilizan el cuaderno para trascribir conceptos y luego memorizar. En la actualidad, cuando la sociedad vive la “Explosión de la Información” y la “Sociedad del Conocimiento”, la Educación Geográfica debe motivar procesos de enseñanza y de aprendizaje, orientados a facilitar la elaboración del conocimiento, con la aplicación de estrategias didácticas centradas en la práctica de la investigación. Esa labor debe promover lo humano y lo social, ante las arduas desgracias ambientales y geográficas. La educación geográfica y la renovación de la geografía escolar Ante la exigencia de la renovación de la Educación Geográfica, es imprescindible comprender los acontecimientos ocurridos en el lapso histórico entre los años sesenta y fines del siglo XX, como también en el inicio del nuevo milenio. En ese lapso fue común apreciar en América Latina y el Caribe, el afán político por ofrecer un modelo educativo y educar a los ciudadanos en correspondencia con las nuevas condiciones históricas. En palabras de Pérez- Esclarín (2009): el reto fue “…lograr un desarrollo humano, con justicia y equidad, que combata con fuerza la pobreza, la exclusión y todo tipo de dependencia o discriminación (p. 1-4). Por tanto, el propósito educativo debe ser incentivar la formación de un ciudadano de conciencia crítica. 15 En efecto, la modernizaron de la formación educativa, con actualizados procesos de enseñanza y de aprendizaje. En este escenario histórico, la Educación Geográfica se planteó la responsabilidad de echar las bases formativas del ciudadano, capaz de comprender las circunstancias del momento histórico, conocer su territorio, fortalecer la identidad nacional y fomentar los retos y desafíos de América Latina y el Caribe, entre otros aspectos; es decir, una educación para motivar la transformación escolar y geográfica. Al respecto, un aporte fue mejorar la inserción de las asignaturas geográficas en los planes de estudio. En esto, de acuerdo con Alvarado (2019) la necesidad de educar acorde con el desenvolvimiento de los cambios vertiginosos, donde la crisis de los paradigmas positivistas era evidente y ya se manifestaba la anomalía paradigmática, pues se plantearon otras opciones didácticas con el incentivo de la participación y el protagonismo escolar. Mientras se resaltaba la pretensión de la innovación, según Santiago (2017) se hizo presente la preocupación de la vigencia en la Educación Geográfica, de la enseñanza y el aprendizaje del acento intelectualizado y conductista, lograr los objetivos del programa, el adiestramiento de los docentes para dar clase, aplicar recetas didácticas y utilizar test para medir el rendimiento escolar con pruebas objetivas. Este problema obligó a la Educación Geográfica, a considerar otras opciones para facilitar el viraje formativo demandado por las circunstancias del mundo contemporáneo. Precisamente, Llancavil (2014) planteó que el cambio a proponer debería educar ciudadanos como actores activos en la vida de las comunidades, con capacidad explicativa de los sucesos de su vida cotidiana y elaborar opciones factibles de originar cambios. Para el citado autor, en la formación educativa se hizo necesario debe articular la espontaneidad del saber empírico, flexibilizar los razonamientos activos y 16 protagónicos, colocar entredicho la vulgarización mediática, el cuestionamiento del pensamiento único y las verdades estereotipadas, discutir la proliferación de las visiones simplistas y romper con la acción pedagógica y didáctica mecanicista y reproductora de contenidos programáticos. Abordar esa compleja circunstancia determina, en criterios de Mariño (2014) reivindicar la importancia pedagógica de las experiencias y saberes forjados en la cotidianidad de la comunidad, de la escuela y del aula; como replantear los contenidos programáticos y renovar los procesos de la enseñanza y el aprendizaje. Se trata de atender lo realizado en el aula de clase y, desde allí, proponer alternativas pedagógicas renovadas. Esta acción implica para la geografía escolar, armonizar lo experiencial con lo teórico, integrar una labor formativa que asuma la problematización de los contenidos programáticos, facilitar el estudio de los problemas de la comunidad y analizar temáticas de interés para los estudiantes, con el incentivo del aprendizaje protagónico y crítico, además del respecto a la pluralidad y la diversidad del pensamiento y la reflexión científica. Por tanto, la Educación Geográfica, estará en capacidad de gestionar las innovaciones sobre la práctica escolar, desde la misma práctica escolar. En la opinión de González y Ojeda (2005) esta acción facilitará entrelazar los diversos significados del mundo, la realidad y la vida, con las experiencias personales de los habitantes, los conocimientos científicos y escolares. Los aspectos citados conducirán a mermar la influencia de los obstáculos que impiden convertir el acto educante en una labor científica y pedagógica, con capacidad de armonizar la actuación del docente y de sus estudiantes, como participantes activos, reflexivos, participativos, protagonistas y apoyar la democratización de la actividad científica, en la explicación e interpretación de los problemas sociales. 17 Significa para la Educación Geográfica, proponer una orientación pedagógica y didáctica que vaya más allá del acto de adiestrar e instruir. Necesariamente es avanzar hacia la formación integral, fundada en la labor integradora entre la teoría con la práctica y contribuir a fortalecer lo ético y lo moral. Eso representa involucrar a los ciudadanos en el ejercicio de las explicaciones analítico-críticas y fomentar lo axiológico de su formación. Para Rodríguez (2008) una temática a prestar atención es la deshumanización. Es reconocer la naturaleza humana, social e histórica que requiere de una educación donde el ser humano pueda descifrar las informaciones en el discurso vulgar, abordar analíticamente la comunicación mediática y entender mensajes subliminales, como los códigos, símbolos e iconos que sostienen la manipulación perversa. El abuso tecnológico implica contrarrestar el efecto robotizador que mecaniza y seduce espectadores neutrales y acríticos. Se impone educar personas analíticas, criticas, creativas. Es humanizar ante los efectos de la complejidad, el caos y el fomento del estrés colectivo. La atención hacia naturaleza humana, implica concientizar sobre las condiciones históricas y el mejoramiento de la calidad humana y ecológica. Según Aguilera (2014) debe prestar atención a la geografía escolar, por cuanto es precisamente con ella, donde se inicia el proceso de alfabetización colectiva sobre la realidad geográfica y menguar el perverso acondicionamiento mediático. En la medida en que se descubran y redescubran las razones explicativas de los hechos, la formación geográfica se convertirá en un extraordinario aliado para conocer las necesidades sociales. El hecho de desconocer los acontecimientos cotidianos del aula de clase, implica desviar la naturaleza formativa coherente con las condiciones históricas del momento. Precisamente, en la práctica escolar ocurren sucesos donde la acción fundamental es dar clase y, de esta manera, es transmitir una noción o un 18 concepto que tiene más relación con lo establecido en el programa oficial de la asignatura geográfica. Como respuesta, según Santiago (2021) es indiscutible que la Educación Geográfica está en capacidad de ofrecer opciones de cambio pedagógico y didáctico para formar a los ciudadanos del inicio del nuevo milenio. Esta diligencia debe comenzar por indagar críticamente los sucesos de la actividad cotidiana de esta disciplina en la escuela, pues es allí donde están las razones que apremian el cambio exigido a la enseñanza geográfica. Consideraciones finales Los cambios históricos del inicio del nuevo milenio, constituyen sin lugar dudas el incentivo de formular una renovada direccionalidad formativa para la Educación Geográfica. En principio se impone considerar la realidad globalizada y, en ella, la educación de los ciudadanos debe ser más coherente con mejorar sus condiciones de vida. Por tanto, eso supone lo siguiente: a) Desarrollar los procesos de enseñanza y de aprendizaje de la diaria actividad formativa, en correspondencia con las complicadas circunstancias que la humanidad en el presente momento histórico. Los problemas son globales y de las comunidades, pero con las posturas contemplativas, no bastan para entender su complejidad. De allí la urgencia de responder con acciones participativas y protagónicas, con la finalidad de fortalecer la conciencia crítica, creativa y constructiva. Una respuesta de la educación geográfica, ante las exigencias de la época, debe ser adecuar sus conocimientos y prácticas para abordar las realidades vividas, como objeto de estudio e incentivar explicaciones geográficas que faciliten entender los cambios epocales. De allí el apremio de inmiscuirse en las dificultades, en el pleno desarrollo de sus acontecimientos, con el ejercicio del protagonismo, de los razonamientos personales y la investigación en la calle. 19 b) Superar la resistencia al cambio que se manifiesta con inusitada reiteración en el ámbito del debate educativo, dados los contratiempos ocasionados por el desfasan de las circunstancias del momento histórico, como de las repercusiones desformativas que derivan de la permanencia de los fundamentos tradicionales, en los procesos de la práctica cotidiana de la geografía escolar y desvirtuar la naturaleza social de la Educación Geográfica. Un paso decisivo para menguar el rechazo, es reivindicar las percepciones que, tanto los docentes, los estudiantes cursantes de las asignaturas de la geografía escolar, como los estudiantes de formación docente en geografía, han elaborado en su preparación académica, como en su experiencia en la actividad del aula. Se trata de asumir a los actores del acto habitual de la enseñanza geográfica, con el objeto de obtener criterios, concepciones y propuestas sobre el cambio geográfico y pedagógico de la geografía escolar. c) Revisar la Educación Geográfica que se insertó en la práctica escolar con una orientación definida: sensibilizar el afecto al territorio, fomentar la identidad nacional y el amor a la patria. Hoy día, como las circunstancias han cambiado y las realidades son otras de rasgos más complicados y nefastos, la dirección formativa debe significar, además de mejorar y adecuar a los nuevos tiempos, la finalidad educativa decimonónica, optimizar la capacidad formativa desde el análisis crítico de la complejidad del mundo contemporáneo. La problemática geográfica revela la realidad que vive la sociedad planetaria. Significa entonces para la Educación Geográfica, sensibilizar al colectivo social, desde la renovación de la práctica escolar cotidiana y promover su cambio pedagógico. Es, tomar en cuenta la realidad inmediata y convertir sus problemas, en objeto de estudio, ejercitar la actividad investigativa y transformar las dificultades, con el apoyo de las experiencias personales forjadoras de la sensibilidad hacia el mejoramiento de la calidad de vida comunitaria. Las circunstancias del mundo contemporáneo exigen proponer una formación geográfica, con capacidad de concienciar a los ciudadanos sobre la necesidad de 20 mejorar las condiciones ambientales, geográficas y sociales del lugar que habitan. En efecto, el acto innovador debe iniciarse con la renovación de la geografía escolar, con conocimientos y estrategias apoyadas en la renovación paradigmática y epistemológica, para asegurar su coherencia con las transformaciones de la situación histórica de la época. Referencias Aguilera Hintelholher, R. M. (2014). Complejidades impredecibles: desafíos de las Ciencias Sociales en el mundo contemporáneo. 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Se exploran los obstáculos relacionados con estereotipos de género, discriminación y dificultades para conciliar la vida laboral y personal. Asimismo, se destacan las oportunidades que surgen con la inclusión femenina, como la diversificación de perspectivas y la mejora en la atención a víctimas de violencia de género. A través de un enfoque crítico, se propone reflexionar sobre cómo las mujeres policías están transformando las instituciones de seguridad y contribuyendo a una sociedad más igualitaria. Palabras clave: mujer policía, estereotipos de género, inclusión, violencia de género, igualdad laboral. Abstract This essay examines the challenges and opportunities faced by women in the police force, a traditionally male-dominated environment. It explores obstacles related to gender stereotypes, discrimination, and difficulties in balancing work and personal life. Additionally, it highlights the opportunities arising from female inclusion, such as the diversification of perspectives and improved attention to gender-based violence victims. Through a critical approach, the essay reflects on how women police officers are transforming security institutions and contributing to a more egalitarian society. Keywords: women police, gender stereotypes, inclusion, gender violence, labor equality. Introducción La incorporación de las mujeres a las fuerzas policiales ha sido un proceso lento y lleno de desafíos, marcado por una historia de exclusión y resistencia frente a su participación en un ámbito tradicionalmente masculino. Aunque en las últimas décadas se han logrado avances significativos, como la implementación de políticas de igualdad y la apertura de espacios para su formación y desarrollo profesional, aún persisten barreras culturales y estructurales que dificultan su 25 plena integración. Estas barreras no solo limitan su crecimiento individual, sino que también reflejan desigualdades sistémicas que requieren atención urgente. Este ensayo busca analizar los obstáculos que enfrentan las mujeres policías, entre los que destacan los estereotipos de género, la discriminación laboral y las dificultades para conciliar la vida personal con las demandas de una profesión exigente y, en muchos casos, peligrosa. Según Massolo, (2005)., la presencia de mujeres en la policía no solo es una cuestión de igualdad, sino también de eficiencia y legitimidad institucional. Esta afirmación subraya la importancia de su inclusión no solo como un derecho, sino como una necesidad para fortalecer las instituciones de seguridad y mejorar su relación con la comunidad. Además de los desafíos, este trabajo también explora las oportunidades que surgen con la participación activa de las mujeres en la policía. Su incorporación ha permitido diversificar las perspectivas dentro de las fuerzas de seguridad, fomentar enfoques más empáticos en la atención a víctimas de violencia de género y promover cambios estructurales que benefician a toda la institución. A través de este análisis, se pretende visibilizar el rol transformador de las mujeres policías y su contribución a una sociedad más justa e inclusiva. En un contexto global donde la igualdad de género sigue siendo una meta pendiente, el caso de las mujeres en la policía sirve como un microcosmos de los desafíos y oportunidades que enfrentan las mujeres en profesiones históricamente dominadas por hombres. Este ensayo no solo busca reflexionar sobre estas dinámicas, sino también proponer caminos hacia una mayor equidad y reconocimiento del valor que las mujeres aportan a las fuerzas de seguridad. 26 Obstáculos en la carrera policial para las mujeres Uno de los principales obstáculos que enfrentan las mujeres policías son los estereotipos de género, los cuales están profundamente arraigados en la cultura institucional y social. Daza Aramayo et all., (2022), la percepción de que las mujeres son menos aptas para el trabajo policial persiste en muchas instituciones, lo que limita sus oportunidades de ascenso y desarrollo profesional. Estos estereotipos se manifiestan en la idea de que las mujeres carecen de la fortaleza física, la autoridad o la capacidad de liderazgo necesarias para desempeñarse en roles policiales, especialmente en áreas consideradas de alto riesgo, como el control de disturbios o la investigación criminal. Esta percepción no solo afecta la autoestima y la confianza de las mujeres en su trabajo, sino que también influye en las decisiones de sus superiores al momento de asignar responsabilidades o promover ascensos. Además de los estereotipos, la conciliación entre la vida laboral y personal representa un desafío significativo para las mujeres policías. El entorno policial suele exigir horarios extensos, turnos rotativos y disponibilidad constante, lo que dificulta la gestión de responsabilidades familiares y personales. Esta situación es particularmente crítica para las mujeres, quienes, en muchas sociedades, aún cargan con la mayor parte de las responsabilidades domésticas y de cuidado. La falta de políticas institucionales que apoyen la conciliación, como horarios flexibles o licencias por maternidad adecuadas, agrava este problema y puede llevar a muchas mujeres a abandonar la profesión o a estancarse en su carrera. La discriminación también es un problema recurrente que afecta a las mujeres en la policía. Un estudio realizado por Calderón Garrido, (2010). reveló que el 60% de las mujeres policías en América Latina han experimentado algún tipo de acoso o discriminación en su lugar de trabajo. Estas prácticas discriminatorias pueden tomar diversas formas, desde comentarios sexistas y descalificaciones hasta e l acoso sexual y la exclusión de redes informales de poder dentro de la institución. Estas barreras no solo afectan su bienestar emocional y mental, sino que también 27 limitan su capacidad para desempeñarse plenamente en sus roles, ya que generan un ambiente laboral hostil y desmotivador. En muchos casos, las mujeres policías también enfrentan lo que se conoce como el "techo de cristal", una barrera invisible que les impide acceder a puestos de liderazgo y toma de decisiones. A pesar de contar con la formación y la experiencia necesarias, muchas mujeres encuentran que sus oportunidades de ascenso son limitadas en comparación con sus colegas masculinos. Esto no solo perpetúa la desigualdad de género dentro de las instituciones policiales, sino que también priva a estas organizaciones de perspectivas y habilidades que podrían enriquecer su funcionamiento. En resumen, los estereotipos de género, la dificultad para conciliar la vida laboral y personal, y la discriminación son obstáculos significativos que enfrentan las mujeres policías. Estas barreras no solo afectan su desarrollo profesional y personal, sino que también reflejan desigualdades más amplias que requieren atención y acción por parte de las instituciones y la sociedad en su conjunto. Superar estos desafíos es esencial no solo para garantizar la igualdad de oportunidades, sino también para fortalecer las fuerzas policiales y mejorar su capacidad para servir a la comunidad de manera efectiva e inclusiva. Oportunidades y transformaciones A pesar de los desafíos, la inclusión de mujeres en la policía ha generado oportunidades significativas que están transformando tanto las instituciones como la relación entre las fuerzas de seguridad y la comunidad. Según Carrington et all., (2022), "la diversidad de género en las fuerzas policiales contribuye a una mayor eficiencia en la resolución de conflictos y en la atención a víctimas de violencia de género" (p. 34). Este enfoque diverso no solo enriquece las estrategias de intervención, sino que también permite abordar problemáticas sociales desde una perspectiva más integral y sensible a las necesidades de todos los grupos poblacionales. 28 Las mujeres policías suelen tener un enfoque más empático y colaborativo, lo que mejora significativamente la relación entre la institución y la comunidad. Por ejemplo, en contextos donde se requiere mediación o atención a víctimas de violencia doméstica, las mujeres policías tienden a generar mayor confianza y apertura, facilitando la comunicación y el acceso a la justicia. Este enfoque no solo humaniza el trabajo policial, sino que también contribuye a romper estereotipos negativos asociados con las fuerzas de seguridad, promoviendo una imagen más cercana y accesible de la institución. Además, la presencia de mujeres en la policía ha impulsado cambios estructurales importantes dentro de las instituciones. Un ejemplo destacado es el caso de España, donde la incursión femenina en la policía ha llevado a la implementación de protocolos contra el acoso laboral y la promoción de políticas de igualdad (de la Fuente Fernández, 2021). Estas medidas no solo buscan garantizar un entorno laboral seguro y equitativo para las mujeres, sino que también establecen estándares más altos de profesionalismo y ética dentro de la institución. Estos avances han tenido un impacto positivo en la cultura organizacional, fomentando un ambiente de respeto y colaboración que beneficia a todos los miembros de la fuerza policial. Otro aspecto relevante es el rol de las mujeres policías en la prevención y el abordaje de la violencia de género. Su participación activa ha permitido desarrollar programas especializados que atienden las necesidades específicas de las víctimas, desde la recepción de denuncias hasta el acompañamiento en procesos judiciales. Según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la presencia de mujeres en las fuerzas de seguridad incrementa la probabilidad de que las víctimas de violencia de género busquen ayuda y denuncien los abusos, lo que contribuye a una mayor eficacia en la lucha contra este flagelo (ONU Mujeres, 2020). Además, la inclusión de mujeres en la policía ha servido como un modelo inspirador para las nuevas generaciones, demostrando que es posible romper barreras y alcanzar posiciones de liderazgo en un ámbito tradicionalmente 29 dominado por hombres. Esto no solo empodera a las mujeres dentro de la institución, sino que también envía un mensaje poderoso a la sociedad sobre la importancia de la igualdad de género y la valoración de las capacidades femeninas en todos los ámbitos profesionales. En resumen, la inclusión de mujeres en la policía ha generado oportunidades significativas que van más allá de la igualdad de género. Su participación ha mejorado la eficiencia en la resolución de conflictos, fortalecido la relación con la comunidad, impulsado cambios estructurales positivos y contribuido a la lucha contra la violencia de género. Estos avances no solo benefician a las mujeres policías, sino que también fortalecen las instituciones de seguridad y, en última instancia, contribuyen a construir una sociedad más justa, equitativa y segura para todos. Conclusiones La incorporación de las mujeres a la policía representa un avance significativo hacia la igualdad de género, pero también un desafío frente a obstáculos culturales y estructurales que aún persisten en muchas sociedades. Aunque se han logrado avances notables en las últimas décadas, como la apertura de espacios para la formación y el desarrollo profesional de las mujeres, todavía queda un largo camino por recorrer para garantizar su plena integración y reconocimiento en las fuerzas de seguridad. Estos obstáculos, que incluyen estereotipos de género, discriminación y dificultades para conciliar la vida laboral y personal, no solo limitan el potencial individual de las mujeres policías, sino que también reflejan desigualdades sistémicas que requieren atención u rgente. A pesar de estas dificultades, la participación de las mujeres en la policía ha generado oportunidades significativas que están transformando tanto las instituciones como la relación entre las fuerzas de seguridad y la comunidad. Uno de los logros más destacados es la mejora en la atención a víctimas de violencia de género, donde las mujeres policías han demostrado un enfoque más empático y efectivo, facilitando la denuncia y el acceso a la justicia para quienes sufren este 30 tipo de violencia. Además, su presencia ha diversificado las perspectivas en la resolución de conflictos, aportando enfoques más colaborativos y sensibles a las necesidades de todos los grupos poblacionales. Es fundamental continuar promoviendo políticas de inclusión y equidad que garanticen que las mujeres policías puedan desarrollarse plenamente en su profesión. Esto implica no solo implementar medidas contra la discriminación y el acoso laboral, sino también fomentar una cultura institucional que valore y respete la diversidad de género. Como señala Aranda et all., (2020), la igualdad en las fuerzas policiales no es solo un derecho, sino una necesidad para construir una sociedad más justa y segura. La inclusión de mujeres en la policía no solo contribuye a la igualdad de oportunidades, sino que también fortalece las instituciones de seguridad, haciéndolas más eficientes, legítimas y cercanas a la ciudadanía. En este sentido, es crucial que las instituciones policiales adopten un enfoque proactivo para eliminar las barreras que enfrentan las mujeres, desde la implementación de protocolos contra el acoso hasta la promoción de políticas que faciliten la conciliación entre la vida laboral y personal. Asimismo, es necesario fomentar la participación de las mujeres en puestos de liderazgo y toma de decisiones, lo que no solo empoderará a las mujeres dentro de la institución, sino que también servirá como un modelo inspirador para las futuras generaciones. La incorporación de las mujeres a la policía es un paso fundamental hacia la igualdad de género y la construcción de una sociedad más justa. Aunque los desafíos son significativos, las oportunidades que surgen de su participación activa demuestran que su inclusión no solo beneficia a las mujeres, sino que también fortalece las instituciones de seguridad y mejora la calidad de vida de toda la comunidad. Continuar avanzando en esta dirección no es solo una cuestión de justicia, sino una inversión en un futuro más equitativo y seguro para todos. 31 Bibliografía Aranda, G. I. P., Medina, Y. Y. L., Rosas, G. G. M., Carmona, S. E., & López, E. A. C. (2020). Actitudes hacia la igualdad de género en instituciones de seguridad pública de Campeche. Enseñanza e Investigación en Psicología Nueva Época, 2(2), 278-287. Calderón Garrido, L. (2010). Discriminación de género y percepciones de la sexualidad entre los aspirantes, cadetes, instructores y autoridades en la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro y la Escuela de Policía General Enríquez Gallo (Master's thesis, Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador). Carrington, K., Rodger, J., Sozzo, M., & Puyol, M. V. (2022). Re-teorizar el progreso de las mujeres en la policía: Una perspectiva alternativa desde el Sur Global. Delito y sociedad, 31(54), 18-21. Daza Aramayo, L., Křížková, A., López Igual, P., Černohorská, V. M., Nyklová, B., Partida Rocha, R., & Hermanová, M. (2022). Mujeres y empleo: avances y desafíos en las políticas para la participación laboral de las mujeres en Europa, América Latina y Caribe en el contexto de la recuperación postpandémica (No. 4, p. 27). EU-LAC Foundation. de la Fuente Fernández, J. (2021). El camino hacia la igualdad entre mujeres y hombres. Especial referencia a las fuerzas armadas y fuerzas y cuerpos de seguridad de España. Dykinson. Massolo, A. (2005). Género y seguridad ciudadana: el papel y reto de los gobiernos locales. Estudios Centroamericanos (ECA), 681, 682. Síntesis curricular: Claribel Lorelis Hernández Rodríguez. Abogada (Universidad Bicentenaria de Aragua), Especialista en Derecho Procesal Laboral. (Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada). Especialista en Seguridad Ciudadana, Mención Policial (Universidad Nacional Experimental de la Seguridad). Magister en Seguridad Ciudadana Mención Policial (Universidad Nacional Experimental de la Seguridad). 32 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ La relación entre el rendimiento policial y la seguridad ciudadana: desafíos y oportunidades para una gestión efectiva Thielen José Bellorín Campos Fiscalía Militar Superior de la Región Oriental. Maturín, Venezuela [email protected] Resumen La relación entre el rendimiento policial y la seguridad ciudadana es un tema de gran relevancia en el ámbito de las políticas públicas y la gestión de la seguridad. Este ensayo analiza los desafíos y oportunidades que enfrentan las instituciones policiales para mejorar su eficacia y, con ello, impactar positivamente en la seguridad ciudadana. A través de una revisión crítica de la literatura, se identifican factores clave como la formación policial, la confianza ciudadana y la coordinación interinstitucional. Se concluye que una gestión efectiva de la seguridad requiere no solo de recursos adecuados, sino también de estrategias integrales que fomenten la transparencia, la rendición de cuentas y la participación comunitaria. Palabras clave: rendimiento policial, seguridad ciudadana, gestión efectiva, confianza ciudadana, formación policial, coordinación interinstitucional. Abstract The relationship between police performance and citizen security is a highly relevant topic in the field of public policy and security management. This essay analyzes the challenges and opportunities faced by police institutions to improve their effectiveness and, in turn, positively impact citizen security. Through a critical review of the literature, key factors such as police training, citizen trust, and inter-institutional coordination are identified. It is concluded that effective security management requires not only adequate resources but also comprehensive strategies that promote transparency, accountability, and community participation. Keywords: police performance, citizen security, effective management, citizen trust, police training, inter-institutional coordination. Introducción La seguridad ciudadana es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo social y económico de cualquier nación. En este contexto, el rendimiento policial juega un papel crucial, ya que las fuerzas de seguridad son las principales responsables de garantizar el orden público y proteger a la ciudadanía. Sin embargo, en muchas regiones de América Latina y el Caribe, la efectividad de las 33 instituciones policiales se ha visto cuestionada debido a problemas como la corrupción, la falta de recursos y la desconfianza ciudadana (Gómez, 2020). Este ensayo tiene como objetivo analizar la relación entre el rendimiento policial y la seguridad ciudadana, identificando los principales desafíos y oportunidades para una gestión efectiva. Para ello, se estructura en tres secciones principales: en la primera, se examinan los factores que influyen en el rendimiento policial; en la segunda, se analiza el impacto de dicho rendimiento en la seguridad ciudadana; y en la tercera, se proponen estrategias para mejorar la gestión policial. A través de este análisis, se busca contribuir al debate sobre cómo fortalecer las instituciones de seguridad y, con ello, mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Factores que influyen en el rendimiento policial El rendimiento policial está determinado por una serie de factores internos y externos que condicionan su capacidad para cumplir con sus funciones. Uno de los aspectos más relevantes es la formación y capacitación de los agentes. Según Jumbo-Chiliquinga, Valdez-Caicedo & Guzmán-Hernández (2025), la falta de preparación adecuada limita la capacidad de los policías para responder de manera efectiva a las demandas de seguridad ciudadana. Además, la dotación de recursos materiales y tecnológicos es fundamental para garantizar un desempeño óptimo. La falta de equipamiento moderno, como sistemas de comunicación avanzados, vehículos adecuados y herramientas de análisis de datos, puede limitar la capacidad de las fuerzas policiales para prevenir y responder a los delitos de manera eficiente. Asimismo, la ausencia de protocolos claros y actualizados puede generar confusiones y retrasos en las intervenciones, lo que afecta negativamente la percepción de eficacia por parte de la ciudadanía. Otro factor clave es la confianza ciudadana. Las instituciones policiales que gozan de legitimidad y apoyo por parte de la comunidad tienen mayores probabilidades de éxito en sus intervenciones. Sin embargo, en muchos casos, la relación entre la policía y la ciudadanía está marcada por la desconfianza y el temor (Dammert, 34 2016). Esta situación no solo dificulta la labor policial, sino que también debilita el tejido social. La desconfianza puede manifestarse en la falta de colaboración ciudadana en investigaciones, la resistencia a denunciar delitos o incluso en la percepción de que la policía no es un aliado en la lucha por la seguridad. Para revertir esta dinámica, es esencial que las instituciones policiales adopten enfoques de proximidad, donde el diálogo y la transparencia sean pilares fundamentales. Además, la implementación de mecanismos de rendición de cuentas y la promoción de una cultura institucional basada en el respeto a los derechos humanos pueden contribuir a reconstruir la confianza perdida y fortalecer el vínculo entre la policía y la comunidad. Impacto del rendimiento policial en la seguridad ciudadana El rendimiento policial tiene un impacto directo en los niveles de seguridad ciudadana. Cuando las fuerzas de seguridad actúan de manera eficiente y transparente, se reduce la incidencia delictiva y se fortalece la sensación de seguridad entre la población. Por el contrario, un desempeño deficiente puede generar un clima de impunidad y desprotección. Un ejemplo claro de esto se observa en contextos donde la corrupción o la falta de profesionalismo dentro de las instituciones policiales han llevado a un aumento en la criminalidad y a una percepción de inseguridad generalizada. En estos casos, la ciudadanía tiende a buscar alternativas informales de protección, lo que puede derivar en la proliferación de grupos de autodefensa o en la normalización de la violencia como mecanismo de resolución de conflictos. Por ello, es fundamental que las instituciones policiales no solo se enfoquen en la represión del delito, sino también en la prevención y en la construcción de relaciones sólidas con la comunidad. Un ejemplo de ello es el caso de las políticas de proximidad policial, que buscan acercar a los agentes a la comunidad. Estas estrategias han demostrado ser efectivas para reducir los índices de criminalidad y mejorar la percepción de seguridad (Cabezas, Rodríguez, Fierro & Flórez, 2024). No obstante, su 35 implementación requiere de un cambio cultural dentro de las instituciones policiales, así como de un compromiso sostenido por parte de los gobiernos locales. Este enfoque implica un giro desde un modelo reactivo, centrado en responder a los delitos una vez cometidos, hacia uno proactivo, donde la prevención y la colaboración con la comunidad son prioritarias. Sin embargo, para que estas políticas sean exitosas, es necesario que los agentes reciban una formación especializada en habilidades sociales, resolución de conflictos y enfoques de derechos humanos. Además, se requiere una inversión constante en recursos y una evaluación periódica de los resultados para ajustar las estrategias según las necesidades específicas de cada territorio. Otro aspecto relevante es la importancia de la coordinación entre las fuerzas policiales y otras instituciones públicas, como los sistemas de justicia, educación y salud. La seguridad ciudadana no puede ser abordada de manera aislada, ya que está intrínsecamente ligada a factores sociales, económicos y culturales. Por ejemplo, la falta de oportunidades laborales, el acceso limitado a la educación y la exclusión social son factores que contribuyen al aumento de la delincuencia. Por lo tanto, una gestión efectiva de la seguridad requiere de un enfoque integral que involucre a múltiples actores y que aborde las causas estructurales de la violencia y el delito. En este sentido, las políticas de proximidad policial no solo deben enfocarse en la vigilancia, sino también en la promoción de programas comunitarios que fomenten la inclusión y el desarrollo social. Estrategias para una gestión policial efectiva Para mejorar el rendimiento policial y, con ello, la seguridad ciudadana, es necesario implementar estrategias integrales que aborden tanto los aspectos operativos como los institucionales. En primer lugar, es fundamental fortalecer la formación y profesionalización de los agentes, incorporando enfoques de derechos humanos y perspectiva de género (Casas, Gutiérrez y Guzman, 2022).Esto implica no solo capacitar a los policías en técnicas de intervención y uso de la fuerza, sino también en habilidades blandas como la comunicación efectiva, la mediación de conflictos y el respeto a la diversidad. Además, es crucial 36 que los programas de formación incluyan componentes éticos que refuercen la integridad y el compromiso con la justicia. En segundo lugar, se debe fomentar la transparencia y la rendición de cuentas, mediante mecanismos de supervisión independientes y la participación activa de la ciudadanía. La creación de comisiones de vigilancia ciudadana y la implementación de sistemas de denuncia accesibles y confidenciales pueden ayudar a reducir prácticas corruptas o abusivas dentro de las instituciones policiales. Asimismo, la publicación de datos sobre el desempeño policial y los resultados de las intervenciones contribuye a generar confianza y legitimidad entre la población. Finalmente, es esencial mejorar la coordinación interinstitucional, tanto a nivel nacional como internacional, para enfrentar desafíos complejos como el crimen organizado y el tráfico de drogas (Cañas & Rivera, 2017). Conclusiones La relación entre el rendimiento policial y la seguridad ciudadana es un tema complejo que requiere de un enfoque multidimensional. Como se ha demostrado en este ensayo, mejorar el desempeño de las instituciones policiales no solo implica dotarlas de recursos adecuados, sino también implementar estrategias que fomenten la confianza ciudadana, la transparencia y la coordinación interinstitucional. La confianza ciudadana es un pilar fundamental, ya que, sin el apoyo y la colaboración de la comunidad, las fuerzas policiales enfrentan mayores dificultades para cumplir con sus objetivos. Por otro lado, la transparencia en la gestión policial y la rendición de cuentas son esenciales para legitimar su actuación y garantizar que se respeten los derechos humanos. Además, la coordinación entre diferentes instituciones, tanto a nivel nacional como internacional, es clave para abordar problemas complejos como el crimen organizado, el tráfico de drogas y el terrorismo, que trascienden las fronteras y requieren respuestas coordinadas. 37 En un contexto marcado por la globalización y el aumento de las amenazas transnacionales, es fundamental que las políticas de seguridad se adapten a las nuevas realidades y prioricen la protección de los derechos humanos. Esto implica no solo modernizar los sistemas de inteligencia y mejorar la capacitación de los agentes, sino también promover una cultura institucional basada en el respeto a la dignidad humana y la no discriminación. Además, es necesario que las estrategias de seguridad estén alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente con aquellos que buscan reducir la violencia, promover la justicia y construir instituciones sólidas. Solo así será posible construir sociedades más seguras y justas, donde la ciudadanía pueda desarrollarse plenamente. En este sentido, el rol de las instituciones policiales no debe limitarse a la represión del delito, sino que debe extenderse a la prevención, la promoción de la cohesión social y la construcción de un entorno donde todos los ciudadanos, sin distinción, puedan ejercer sus derechos y libertades en un clima de paz y seguridad. Referencias Cañas, S. S., & Rivera, J. R. (2017). Democracia, integración y seguridad en América Latina: el Crimen Organizado Transnacional como desafío. Revista Enfoques: Ciencia Política y Administración Pública, 15(27), 149172. Casas, M., Gutiérrez, M. y Guzmán, K. (2022). Optimización de la ejecución de la actividad patrullaje municipal por sector - serenazgo en el distrito de Huancayo como parte del servicio de Seguridad Ciudadana a cargo de la Municipalidad Provincial de Huancayo. Universidad Continental, Huancayo, Perú. Dammert, L. (2016). Confianza en la policía en Chile: un arma de doble filo. Civitas-Revista de Ciências Sociais, 16(4), 575-594. Jumbo-Chiliquinga, K. D., Valdez-Caicedo, M. L., & Guzmán-Hernández, R. (2025). Análisis de las Falencias en el Proceso de Enseñanza-Aprendizaje en la Formación Policial en Latinoamérica: Una Revisión Sistemática. MQRInvestigar, 9(1), e22-e22. Uriarte, G. P. C., Barrero, M. S. R., Durán, J. I. S., & Guzmán, M. H. F. (2024). Incidencia de factores sociales y económicos en la criminalidad en Guayaquil, Ecuador. Revista Logos Ciencia & Tecnología, 16(2), 10-23. 38 Síntesis curricular Thielen José Bellorín Campos. Coronel de la Aviación Militar Bolivariana. Abogado (Universidad Santa María). Especialista en Derecho Laboral (UNEFA). Especialista en Seguridad Ciudadana Mención Policial (UNES). Magister en Seguridad Ciudadana Mención Policial (UNES) 39 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ Análisis del comportamiento dinámico del oficial de policía: Estrategias para enfrentar desafíos en contextos de crisis y cambio social William Ricardo Osma Vargas Fiscalía Militar 66 de San Tomé San tomé, Venezuela [email protected] Resumen El comportamiento dinámico del oficial de policía es un factor clave para enfrentar los desafíos que surgen en contextos de crisis y cambio social. Este ensayo analiza las estrategias que permiten a los oficiales adaptarse a entornos complejos, donde la incertidumbre y la presión social son constantes. A través de una revisión crítica de la literatura, se identifican elementos como la formación especializada, el uso de tecnología, la colaboración interinstitucional y la construcción de confianza ciudadana. Se concluye que una gestión policial efectiva en estos contextos requiere de un enfoque integral que combine habilidades técnicas, ética profesional y sensibilidad social. Palabras clave: comportamiento dinámico, oficial de policía, crisis, cambio social, formación policial, confianza ciudadana. Abstract The dynamic behavior of police officers is a key factor in addressing challenges arising in contexts of crisis and social change. This essay analyzes the strategies that enable officers to adapt to complex environments, where uncertainty and social pressure are constant. Through a critical review of the literature, elements such as specialized training, the use of technology, interinstitutional collaboration, and the building of citizen trust are identified. It is concluded that effective police management in these contexts requires a comprehensive approach that combines technical skills, professional ethics, and social sensitivity. Keywords: dynamic behavior, police officer, crisis, social change, police training, citizen trust. Introducción En un mundo caracterizado por la globalización, la inestabilidad política y los rápidos cambios sociales, el rol del oficial de policía se ha vuelto más complejo y demandante. Los contextos de crisis, como desastres naturales, pandemias o conflictos sociales, exigen que los oficiales no solo cumplan con sus funciones tradicionales de mantenimiento del orden, sino que también actúen como gestores de emergencias, mediadores comunitarios y protectores de los derechos 40 humanos (Torrente, 2016). Este ensayo tiene como objetivo analizar el comportamiento dinámico del oficial de policía en estos escenarios, identificando estrategias que permitan enfrentar los desafíos actuales y futuros. El análisis se estructura en tres secciones principales: en la primera, se examinan los desafíos que enfrentan los oficiales en contextos de crisis y cambio social; en la segunda, se exploran las estrategias de formación y capacitación que potencian su adaptabilidad; y en la tercera, se discute el papel de la tecnología y la colaboración interinstitucional en la gestión policial efectiva. A través de este enfoque, se busca contribuir al debate sobre cómo fortalecer el desempeño policial en un mundo en constante transformación. Desafíos del oficial de policía en contextos de crisis y cambio social Los oficiales de policía enfrentan desafíos únicos en contextos de crisis y cambio social, donde la incertidumbre y la presión son constantes. Según Peralta (2011), en situaciones de crisis, los oficiales deben tomar decisiones rápidas con información limitada, lo que aumenta el riesgo de errores y consecuencias no deseadas. Un ejemplo de esto son las protestas sociales, donde los oficiales deben equilibrar la aplicación de la ley con el respeto a los derechos humanos. En estos casos, una intervención desproporcionada puede escalar la violencia y dañar la relación entre la policía y la comunidad (Dammert, 2007). Además, en contextos de desastres naturales o emergencias de salud pública, los oficiales deben asumir roles que van más allá de sus funciones tradicionales, como la coordinación de evacuaciones o la distribución de ayuda humanitaria. Estas situaciones requieren no solo habilidades técnicas, sino también una gran capacidad de adaptación y sensibilidad hacia las necesidades de la población afectada. Además, los cambios sociales, como la creciente diversidad cultural y las demandas por mayor transparencia, exigen que los oficiales desarrollen habilidades blandas, como la empatía y la comunicación efectiva. Según Jumbo41 Chiliquinga, Valdez-Caicedo & Guzmán-Hernández (2025), la capacidad de los oficiales para adaptarse a estos cambios no solo mejora su eficacia, sino que también fortalece la confianza ciudadana. En comunidades multiculturales, por ejemplo, los oficiales deben ser capaces de entender y respetar las diferencias culturales, lo que puede ser crucial para prevenir conflictos y construir relaciones positivas con la ciudadanía. Asimismo, la transparencia en la gestión policial, incluyendo la rendición de cuentas y la participación ciudadana en la evaluación de las acciones policiales, es esencial para legitimar su actuación y fomentar la colaboración comunitaria. En un mundo donde la información fluye rápidamente a través de las redes sociales, cualquier error o abuso puede tener repercusiones inmediatas y amplificadas, lo que hace aún más importante que los oficiales actúen con integridad y responsabilidad. Formación y capacitación: Claves para la adaptabilidad La formación y la capacitación son fundamentales para preparar a los oficiales de policía en contextos de crisis y cambio social. Según Garriga Zucal (2016), un oficial bien formado no solo sabe cómo actuar, sino también cuándo y por qué hacerlo, lo que le permite adaptarse a situaciones imprevistas. Esto incluye no solo habilidades técnicas, como el manejo de armas y tácticas de intervención, sino también competencias en derechos humanos, mediación de conflictos y manejo del estrés. La formación en derechos humanos es particularmente importante, ya que permite a los oficiales actuar con sensibilidad y respeto hacia la dignidad de las personas, incluso en situaciones de alta tensión. Además, el entrenamiento en manejo del estrés y salud mental es crucial para ayudar a los oficiales a enfrentar las presiones emocionales y psicológicas que conlleva su trabajo, reduciendo así el riesgo de burnout y mejorando su bienestar general. Además, la formación debe ser continua y adaptarse a las nuevas realidades. Por ejemplo, la aparición de delitos cibernéticos y el uso de redes sociales para organizar protestas requieren que los oficiales actualicen constantemente sus 42 conocimientos y habilidades. Esto incluye la capacitación en el uso de herramientas tecnológicas, como plataformas de análisis de datos y sistemas de comunicación avanzados, que permiten a los oficiales acceder a información en tiempo real y coordinar sus acciones de manera más efectiva. Además, es esencial que los programas de formación incluyan simulaciones y ejercicios prácticos que reproduzcan escenarios reales, como crisis humanitarias o disturbios sociales, para que los oficiales puedan desarrollar habilidades de toma de decisiones bajo presión. Otro aspecto clave es la formación en habilidades blandas, como la comunicación efectiva y la resolución de conflictos. En contextos de cambio social, donde las demandas ciudadanas y las tensiones culturales pueden generar conflictos, la capacidad de los oficiales para mediar y dialogar es fundamental. Según Buelvas Zambrano & Britto Lozano (2023), la formación en habilidades blandas no solo mejora la eficacia operativa, sino que también fortalece la relación entre la policía y la comunidad. En definitiva, una formación integral y continua es la base para construir una policía adaptativa, profesional y capaz de enfrentar los desafíos de un mundo en constante transformación. Tecnología y colaboración interinstitucional La tecnología se ha convertido en una herramienta indispensable para mejorar la gestión policial en contextos de crisis. Sistemas de comunicación avanzados, plataformas de análisis de datos y dispositivos de vigilancia permiten a los oficiales acceder a información en tiempo real y coordinar sus acciones de manera más efectiva. Por ejemplo, el uso de drones y cámaras de vigilancia permite monitorear áreas extensas y detectar actividades sospechosas sin exponer a los oficiales a peligros innecesarios (Calvo Ortega, 2018). Asimismo, las plataformas de análisis de datos ayudan a identificar patrones delictivos y predecir posibles focos de conflicto, lo que facilita la planificación de operativos preventivos. Sin embargo, para que estas herramientas sean efectivas, es necesario que los oficiales reciban una capacitación adecuada que les permita utilizarlas de manera eficiente y ética. 43 Sin embargo, el uso de la tecnología debe ir acompañado de una colaboración interinstitucional sólida. En situaciones de crisis, como desastres naturales o pandemias, es fundamental que las fuerzas policiales trabajen en conjunto con otras instituciones, como los sistemas de salud, protección civil y organizaciones no gubernamentales. Por ejemplo, durante una emergencia de salud pública, la policía puede colaborar con las autoridades sanitarias para garantizar el cumplimiento de medidas de cuarentena o la distribución de suministros médicos (Macho Duran, 2021). Además, la colaboración con organizaciones no gubernamentales puede facilitar el acceso a comunidades vulnerables y mejorar la eficacia de las intervenciones. Otro aspecto crucial es la transparencia en el uso de la tecnología. La falta de claridad en el manejo de datos y la vigilancia tecnológica puede generar desconfianza ciudadana y afectar la legitimidad de las instituciones policiales. Por ello, es esencial que se establezcan marcos regulatorios que protejan la privacidad de los ciudadanos y garanticen que la tecnología se utilice únicamente para fines legítimos. Además, la colaboración con expertos en tecnología y derechos humanos puede ayudar a las instituciones policiales a diseñar protocolos que equilibren la eficiencia operativa con el respeto a las libertades individuales. En definitiva, la tecnología es un aliado poderoso para el oficial de policía, pero su implementación debe ser cuidadosamente planificada y supervisada para maximizar sus beneficios y minimizar sus riesgos. Conclusiones El comportamiento dinámico del oficial de policía es un elemento clave para enfrentar los desafíos que surgen en contextos de crisis y cambio social. Como se ha demostrado en este ensayo, la adaptabilidad y la eficacia de los oficiales dependen de una combinación de factores, incluyendo la formación especializada, el uso de tecnología y la colaboración interinstitucional. 44 En un mundo en constante transformación, es fundamental que las instituciones policiales inviertan en la profesionalización de sus oficiales y en la modernización de sus herramientas y estrategias. Solo así será posible garantizar la seguridad ciudadana, proteger los derechos humanos y construir sociedades más justas y resilientes. Referencias Buelvas Zambrano, L. & Britto Lozano, A. (2023). importancia de la formación en habilidades psicosociales de hombres y mujeres policías en la gestión de riñas en vía pública policías de la Estación Ciudad Bolívar. Revista Perspectivas, 1(15). Calvo Ortega, G. (2018). Botnets: La amenaza fantasma. Universitat Oberta de Catalunya. Dammert, L. (2007). Perspectivas y dilemas de la seguridad ciudadana en América Latina (Vol. 2). Flacso-Sede Ecuador. Garriga Zucal, J. (2016). El verdadero policía y sus sinsabores. Esbozos para una interpretación de la violencia policial. Universidad Nacional de La Plata. Jumbo-Chiliquinga, K. D., Valdez-Caicedo, M. L., & Guzmán-Hernández, R. (2025). Análisis de las Falencias en el Proceso de Enseñanza-Aprendizaje en la Formación Policial en Latinoamérica: Una Revisión Sistemática. MQRInvestigar, 9(1), e22-e22. Macho Duran, J. A. (2021). El papel de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado en materia de salud pública: el control y el seguimiento de las pandemias: el caso COVID-19. Pérez, José Luis Monereo...[et al.]. Salud y asistencia sanitaria en España en tiempos de pandemia. Tomo I. Pamplona: Thomson Reuters Aranzadi, pp. 981-1030. Peralta, P. O. (2011). Ecuador: ¿intento de golpe o motín policial. Nueva Sociedad, 231, 14-27. Torrente, D. (2016). Análisis de la seguridad privada (Vol. 375). Editorial UOC. Síntesis curricular: William Ricardo Osma Vargas. Capitán de la Guardia Nacional Bolivariana. Abogado Universidad Bicentenaria de Aragua. Maestría en derecho procesal penal (UBA). Especialización en 45 Criminalistica (UBA). Especialista en Seguridad Ciudadana Mención Policial (UNES). Magíster en Seguridad Ciudadana Mención Policial (UNES) 46 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ El Constructivismo para el acto didáctico en los ambientes virtuales de aprendizaje (AVA) Luisa Coromoto Ysaccis Betancourt Universidad Nororiental Privada “Gran Mariscal de Ayacucho” Maturín, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0000-9909-6732 Resumen El constructivismo, como teoría del aprendizaje, ha revolucionado la forma en que se concibe la educación, especialmente en los ambientes virtuales de aprendizaje (AVA). Este ensayo explora cómo los principios constructivistas pueden aplicarse en los AVA para potenciar el acto didáctico, fomentando un aprendizaje significativo y autónomo. A través de una revisión crítica de la literatura, se analizan aspectos como el rol del docente, la interacción social y el uso de herramientas tecnológicas. Se concluye que el constructivismo ofrece un marco teórico sólido para diseñar experiencias educativas en línea que promuevan la construcción activa del conocimiento. Palabras clave: constructivismo, acto didáctico, ambientes virtuales de aprendizaje, aprendizaje significativo, interacción social, tecnología educativa. Abstract Constructivism, as a learning theory, has revolutionized the way education is conceived, especially in virtual learning environments (VLE). This essay explores how constructivist principles can be applied in VLE to enhance the didactic act, fostering meaningful and autonomous learning. Through a critical review of the literature, aspects such as the role of the teacher, social interaction, and the use of technological tools are analyzed. It is concluded that constructivism provides a solid theoretical framework for designing online educational experiences that promote the active construction of knowledge. Keywords: constructivism, didactic act, virtual learning environments, meaningful learning, social interaction, educational technology. Introducción El constructivismo, como teoría del aprendizaje, ha transformado la educación al enfocarse en la construcción activa del conocimiento por parte del estudiante. En contraste con enfoques tradicionales, donde el aprendizaje se concibe como una transmisión de información, el constructivismo propone que los individuos construyen su propio conocimiento a través de la interacción con su entorno y la 47 reflexión sobre sus experiencias (Piaget, 1977). Este enfoque ha cobrado especial relevancia en los ambientes virtuales de aprendizaje (AVA), donde las herramientas tecnológicas y la interacción social juegan un papel fundamental en el proceso educativo. Los AVA, definidos como espacios digitales diseñados para facilitar el aprendizaje, han experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas, impulsados por el avance de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Sin embargo, la implementación de estos entornos no garantiza por sí misma un aprendizaje efectivo. Es aquí donde el constructivismo ofrece un marco teórico valioso, al proponer estrategias que fomentan la participación activa del estudiante y la construcción colaborativa del conocimiento (Díaz Barriga, 2003). El acto didáctico en los AVA, entendido como el conjunto de acciones que facilitan el aprendizaje, debe adaptarse a las particularidades de estos entornos. Esto implica no solo el uso de herramientas tecnológicas, sino también la adopción de metodologías que promuevan la autonomía, la reflexión y la interacción social. En este sentido, el constructivismo proporciona principios clave para diseñar experiencias educativas que aprovechen al máximo las posibilidades de los AVA. Este ensayo tiene como objetivo analizar cómo el constructivismo puede enriquecer el acto didáctico en los AVA, explorando su aplicación en tres dimensiones principales: el rol del docente, la interacción social y el uso de herramientas tecnológicas. A través de este análisis, se busca contribuir al debate sobre cómo mejorar la calidad de la educación en línea y promover un aprendizaje más significativo y autónomo. 48 El rol del docente en el constructivismo aplicado a los AVA En el enfoque constructivista, el docente deja de ser un mero transmisor de conocimiento para convertirse en un facilitador del aprendizaje. En los AVA, este rol adquiere nuevas dimensiones, ya que el docente debe diseñar actividades que fomenten la exploración y la reflexión por parte del estudiante. Según Coll (2004), "el docente en entornos virtuales debe ser un guía que oriente a los estudiantes en la construcción de su propio conocimiento, proporcionando recursos y retroalimentación oportuna" (p. 23). Esto implica que el docente no solo debe dominar los contenidos, sino también conocer las herramientas tecnológicas y las estrategias pedagógicas que permitan a los estudiantes interactuar con el material de manera significativa. Por ejemplo, el uso de foros de discusión, actividades colaborativas y proyectos basados en problemas puede estimular la participación activa y la construcción de conocimiento. Además, el docente debe estar atento a las necesidades individuales de los estudiantes, ofreciendo apoyo personalizado y adaptando las actividades según los ritmos y estilos de aprendizaje. Además, el docente debe fomentar la autonomía del estudiante, promoviendo su capacidad para gestionar su propio aprendizaje. Esto implica diseñar actividades que permitan a los estudiantes tomar decisiones sobre su proceso de aprendizaje, como la selección de temas de interés o la elección de recursos para profundizar en un contenido. Según Jonassen (1999), "la autonomía es un elemento clave para el aprendizaje significativo, ya que permite al estudiante asumir un papel activo en su proceso educativo" (p. 45). En los AVA, esta autonomía se puede potenciar a través de herramientas como los portafolios digitales, que permiten a los estudiantes documentar su progreso y reflexionar sobre su aprendizaje. También es importante que el docente fomente la autoevaluación y la coevaluación, para que los estudiantes desarrollen habilidades metacognitivas y aprendan a regular su propio proceso de aprendizaje. Otro aspecto crucial es la creación de un entorno de aprendizaje que fomente la curiosidad y la motivación intrínseca. Según Deci y Ryan (2000), "la autonomía 49 y la competencia son factores clave para la motivación intrínseca, que a su vez es esencial para un aprendizaje profundo y duradero" (p. 68). En este sentido, el docente debe diseñar actividades que desafíen a los estudiantes, pero que también les permitan experimentar el éxito y sentirse competentes. Por ejemplo, los juegos educativos y las simulaciones pueden ser herramientas efectivas para fomentar la exploración y el aprendizaje autónomo. En definitiva, el rol del docente en los AVA no se limita a transmitir información, sino a crear las condiciones necesarias para que los estudiantes construyan su propio conocimiento de manera activa y significativa. La interacción social como eje del aprendizaje constructivista en los AVA La interacción social es un pilar fundamental del constructivismo, ya que el conocimiento se construye a través del diálogo y la colaboración. En los AVA, esta interacción se facilita a través de herramientas como foros, chats y videoconferencias, que permiten a los estudiantes compartir ideas y construir conocimiento de manera colaborativa. Según Vygotsky (1978), "el aprendizaje es un proceso social que se potencia a través de la interacción con otros" (p. 56). Esta idea se basa en la noción de que el conocimiento no es algo que se adquiere de manera individual, sino que se construye colectivamente a través de la discusión, el debate y la resolución conjunta de problemas. En los AVA, las herramientas tecnológicas permiten superar las barreras geográficas y temporales, facilitando la interacción entre estudiantes y docentes en cualquier momento y lugar. Por ejemplo, los foros de discusión permiten a los estudiantes reflexionar sobre un tema, compartir sus perspectivas y recibir retroalimentación de sus pares y del docente, lo que enriquece el proceso de aprendizaje. Sin embargo, para que esta interacción sea efectiva, es necesario que el docente diseñe actividades que fomenten la participación activa y el diálogo constructivo. Por ejemplo, los debates en foros o los proyectos colaborativos pueden ser estrategias efectivas para promover la construcción colectiva del conocimiento. Según Garrison y Anderson (2003), "la interacción en los AVA debe estar 50 orientada a la construcción de significado, más que a la mera transmisión de información" (p. 78). Esto implica que el docente debe plantear preguntas desafiantes, moderar las discusiones y guiar a los estudiantes hacia la reflexión crítica. Además, es importante establecer normas claras de participación, como respetar las opiniones de los demás y fundamentar los argumentos con evidencia, para garantizar que la interacción sea productiva y enriquecedora. Otro aspecto clave es la creación de un sentido de comunidad en los AVA. Según Palloff y Pratt (2005), "la construcción de una comunidad de aprendizaje en línea es esencial para fomentar la confianza y la colaboración entre los estudiantes" (p. 34). Esto se puede lograr a través de actividades de socialización, como presentaciones personales o discusiones informales, que permitan a los estudiantes conocerse y establecer vínculos. Además, el uso de herramientas como las videoconferencias puede ayudar a humanizar la experiencia de aprendizaje en línea, al permitir que los estudiantes y docentes interactúen de manera más personal y cercana. En definitiva, la interacción social en los AVA no solo enriquece el proceso de aprendizaje, sino que también contribuye a crear un entorno educativo más inclusivo y motivador. El uso de herramientas tecnológicas desde una perspectiva constructivista Las herramientas tecnológicas son un componente esencial de los AVA, pero su uso debe estar alineado con los principios constructivistas. Esto implica seleccionar herramientas que permitan a los estudiantes explorar, experimentar y construir conocimiento de manera activa. Por ejemplo, las simulaciones, los laboratorios virtuales y los mapas conceptuales son recursos que fomentan la exploración y la reflexión. Las simulaciones permiten a los estudiantes interactuar con escenarios realistas, donde pueden aplicar sus conocimientos y aprender de sus errores en un entorno seguro. Los laboratorios virtuales, por su parte, ofrecen la posibilidad de realizar experimentos y observaciones que serían difíciles o costosas de llevar a cabo en un laboratorio físico. Los m apas conceptuales, en cambio, son una herramienta útil para organizar y visualizar 51 información, facilitando la comprensión de conceptos complejos y la identificación de relaciones entre ellos. Según Jonassen (1999), "las herramientas tecnológicas deben ser seleccionadas en función de su capacidad para apoyar la construcción activa del conocimiento, más que para transmitir información de manera unidireccional" (p. 45). Además, es importante que estas herramientas sean accesibles y fáciles de usar, para que los estudiantes puedan centrarse en el proceso de aprendizaje y no en el manejo de la tecnología. Según Salinas (2004), "las herramientas tecnológicas deben ser un medio para facilitar el aprendizaje, no un fin en sí mismas" (p. 34). Esto implica que el diseño de los AVA debe priorizar la usabilidad y la accesibilidad, asegurando que todos los estudiantes, independientemente de sus habilidades tecnológicas, puedan utilizar las herramientas sin dificultad. Por ejemplo, las plataformas de aprendizaje deben ser intuitivas y contar con tutoriales o guías que ayuden a los estudiantes a familiarizarse con su funcionamiento. Además, es importante que las herramientas sean compatibles con diferentes dispositivos y sistemas operativos, para garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a ellas. Otro aspecto crucial es la integración de las herramientas tecnológicas con los objetivos de aprendizaje. La tecnología debe estar al servicio de la pedagogía, no al revés. Esto significa que el uso de herramientas tecnológicas debe estar justificado por su capacidad para mejorar el aprendizaje y no simplemente por su novedad o atractivo. Por ejemplo, el uso de videos interactivos puede ser una estrategia efectiva para presentar contenidos de manera dinámica y atractiva, pero solo si están diseñados para fomentar la reflexión y la participación activa del estudiante. En definitiva, las herramientas tecnológicas en los AVA deben ser seleccionadas y utilizadas de manera estratégica, para potenciar el aprendizaje activo y significativo, y no como un mero complemento decorativo. 52 Conclusiones El constructivismo ofrece un marco teórico sólido para enriquecer el acto didáctico en los ambientes virtuales de aprendizaje. Al centrarse en la construcción activa del conocimiento, esta teoría proporciona estrategias que fomentan la autonomía, la reflexión y la interacción social, elementos clave para un aprendizaje significativo en entornos digitales. El rol del docente en los AVA debe evolucionar hacia un enfoque más facilitador, donde se promueva la exploración y la autonomía del estudiante. Además, la interacción social debe ser un eje central del proceso educativo, fomentando la colaboración y el diálogo constructivo. Las herramientas tecnológicas, por su parte, deben ser seleccionadas y utilizadas de manera estratégica, para potenciar el aprendizaje activo y significativo. En este sentido, el diseño de los AVA debe estar guiado por principios constructivistas que prioricen la construcción del conocimiento sobre la mera transmisión de información. En definitiva, el constructivismo no solo enriquece el acto didáctico en los AVA, sino que también ofrece una visión más humana y participativa de la educación en línea. Al adoptar este enfoque, es posible diseñar experiencias educativas que promuevan un aprendizaje profundo, autónomo y colaborativo, preparando a los estudiantes para los desafíos del siglo XXI. Referencias Coll, C. (2004). Psicología de la educación y prácticas educativas mediadas por las tecnologías de la información y la comunicación. Revista Electrónica Sinéctica, 25, 1-24. Díaz Barriga, F. (2003). Cognición situada y estrategias para el aprendizaje significativo. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 5(2), 1-13. 53 Garrison, D. R., & Anderson, T. (2003). E-learning in the 21st century: A framework for research and practice. Routledge. Jonassen, D. H. (1999). Designing constructivist learning environments. En C. M. Reigeluth (Ed.), Instructional-design theories and models: A new paradigm of instructional theory (Vol. 2, pp. 215-239). Lawrence Erlbaum Associates. Palloff, R. M., & Pratt, K. (2005). Learning online: A collaborative approach. In Proceedings of the Annual Conference on Distance Teaching and Learning. University of Wisconsin-Madison (pp. 279-282). Piaget, J. (1977). La construcción de lo real en el niño. Editorial Crítica. Ryan, R., & Deci, E. L. (2000). La Teoría de la Autodeterminación y la Facilitación de la Motivación Intrínseca, el Desarrollo Social, y el Bienestar. American psychologist, 55(1), 68-78. Salinas, J. (2004). Innovación docente y uso de las TIC en la enseñanza universitaria. Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento, 1(1), 1-16. Vygotsky, L. S. (1978). Mind in society: The development of higher psychological processes. Harvard University Press. Síntesis curricular: Luisa Coromoto Ysaccis Betancourt. Licenciada en Gerencia de Recursos Humanos, Universidad de Oriente (UDO), Núcleo Monagas, Julio-1999. Especialista en Educación Superior, UPEL-IPM, Julio-2008. Especialista en Ciencias Gerenciales, Mención Recursos Humanos, UGMA-Maturín, Julio-2014. Magister Scientiarum en Gerencia Educativa, UGMA-Maturín, Mayo-2018. Doctorante en Ciencias de la Educación, UPEL-IMPM – 2025. 54 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ Formación pedagógica policial: Hacia un modelo educativo integral para la seguridad ciudadana Yusnagry Dahilis Pérez Márquez Fiscalía Militar 61 Nacional Puerto la Cruz, Venezuela [email protected] Resumen La formación pedagógica policial es un pilar fundamental para garantizar la seguridad ciudadana en sociedades cada vez más complejas. Este ensayo analiza la necesidad de implementar un modelo educativo integral que combine conocimientos técnicos, habilidades sociales y valores éticos en la formación de los cuerpos policiales. A través de una revisión documental y el análisis de experiencias internacionales, se propone un enfoque pedagógico que priorice la profesionalización, la empatía y la adaptabilidad a los desafíos contemporáneos. Se concluye que una formación policial integral no solo mejora la eficacia operativa, sino que también fortalece la confianza entre la policía y la comunidad. Palabras clave: formación policial, pedagogía, seguridad ciudadana, profesionalización, ética policial. Abstract Police pedagogical training is a fundamental pillar to ensure citizen security in increasingly complex societies. This essay analyzes the need to implement a comprehensive educational model that combines technical knowledge, social skills, and ethical values in police training. Through a documentary review and analysis of international experiences, a pedagogical approach is proposed that prioritizes professionalization, empathy, and adaptability to contemporary challenges. It is concluded that comprehensive police training not only improves operational effectiveness but also strengthens trust between the police and the community. Keywords: police training, pedagogy, citizen security, professionalization, police ethics. Introducción La seguridad ciudadana es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de una sociedad justa, equitativa y en paz. En un mundo cada vez más complejo, donde los desafíos sociales, económicos y culturales se entrelazan, la labor de los cuerpos policiales adquiere una relevancia crucial. Estos no solo son responsables de garantizar el orden público, sino también de proteger los derechos y libertades de los ciudadanos, actuando como un puente entre el Estado y la sociedad. Sin embargo, en muchas regiones, la formación policial se ha centrado 55 tradicionalmente en aspectos técnicos y operativos, como el manejo de armas, técnicas de patrullaje y procedimientos de intervención, dejando de lado dimensiones pedagógicas y éticas que son esenciales para un desempeño eficaz, humano y adaptado a las necesidades contemporáneas. En este sentido, la formación policial no puede limitarse a la mera transmisión de conocimientos técnicos; debe ser un proceso integral que incorpore habilidades sociales, valores éticos y una comprensión profunda de los derechos humanos. Como señala Freire (2005), "la educación es la base para la transformación de las instituciones" (p. 45). Esta premisa es especialmente relevante en el ámbito policial, donde la falta de una formación pedagógica adecuada puede derivar en prácticas autoritarias, abusos de poder y una creciente desconfianza por parte de la ciudadanía. Por ello, es imperativo replantear los modelos de formación policial, integrando enfoques que prioricen no solo la eficacia operativa, sino también la construcción de relaciones de confianza y cooperación con la comunidad. Este artículo propone un modelo educativo integral para la formación policial, que combine conocimientos técnicos, habilidades sociales y valores éticos. Partiendo de la idea de que la educación es una herramienta transformadora, se analiza cómo una formación pedagógica bien estructurada puede contribuir a mejorar la seguridad ciudadana y fortalecer la relación entre la policía y la comunidad. Para ello, se exploran experiencias internacionales exitosas, se identifican los desafíos actuales y se proponen estrategias para implementar un enfoque educativo que responda a las demandas de una sociedad en constante cambio. La relevancia de este tema radica en que, en un contexto global marcado por la violencia, la desigualdad y la desconfianza hacia las instituciones, la formación policial debe evolucionar para enfrentar estos desafíos de manera efectiva y humana. Como afirma González (2018), "la formación policial debe ser un proceso continuo que integre tanto el saber hacer como el saber ser" (p. 78). Este enfoque no solo mejorará la capacidad de los cuerpos policiales para cumplir con 56 sus funciones, sino que también contribuirá a la construcción de una cultura de paz y respeto mutuo. Este ensayo, en síntesis, busca demostrar que la formación pedagógica policial es un elemento clave para garantizar la seguridad ciudadana en el siglo XXI. A través de un análisis crítico y propositivo, se argumenta que un modelo educativo integral no solo es posible, sino también necesario para transformar las instituciones policiales en agentes de cambio y protección al servicio de la sociedad. La importancia de la formación pedagógica en el ámbito policial La formación policial tradicional ha priorizado, durante décadas, el entrenamiento físico y técnico, centrándose en habilidades como el manejo de armas, las tácticas de intervención y los procedimientos operativos estándar. Sin embargo, este enfoque ha dejado en un segundo plano aspectos igualmente cruciales, como la comunicación efectiva, la resolución pacífica de conflictos, la comprensión de los derechos humanos y el desarrollo de habilidades emocionales. En un mundo cada vez más interconectado, diverso y complejo, los cuerpos policiales deben estar preparados para enfrentar desafíos que van más allá de lo meramente operativo. Como señala González (2018), "la formación policial debe ser un proceso continuo que integre tanto el saber hacer como el saber ser" (p. 78). Esta afirmación subraya la necesidad de un enfoque educativo que equilibre las competencias técnicas con las habilidades sociales y los valores éticos, permitiendo a los policías desempeñar sus funciones de manera más humana y efectiva. Un modelo educativo integral para la formación policial debe incluir tres pilares fundamentales: Conocimientos técnicos: Este componente es esencial para garantizar que los policías cuenten con las herramientas necesarias para desempeñar sus funciones de manera eficiente. 57 Incluye el manejo de equipos y tecnologías, técnicas de patrullaje, procedimientos de actuación en situaciones de emergencia y conocimientos legales básicos. Sin embargo, estos conocimientos deben complementarse con una comprensión profunda de los contextos sociales en los que se aplican, evitando así respuestas automáticas o descontextualizadas que puedan generar conflictos o violaciones a los derechos humanos. Habilidades sociales: En un entorno donde la interacción con la comunidad es constante, las habilidades sociales son tan importantes como las técnicas. Los policías deben ser capaces de comunicarse de manera efectiva, tanto con sus compañeros como con los ciudadanos, especialmente en situaciones de tensión. La empatía, el manejo de emociones y la capacidad para resolver conflictos de manera pacífica son competencias clave que permiten a los policías actuar como mediadores y facilitadores en lugar de meros ejecutores de la ley. Como afirma Morales (2017), "la capacidad de escuchar y comprender al otro es tan importante como la habilidad para intervenir en una situación de riesgo" (p. 112). Estas habilidades no solo mejoran la eficacia operativa, sino que también contribuyen a redu cir la violencia y a construir relaciones de confianza con la comunidad. Valores éticos: La formación policial no puede estar completa sin un fuerte componente ético. Los valores como el respeto a los derechos humanos, la transparencia, la responsabilidad social y la integridad deben ser el núcleo de la formación de todo policía. En un contexto donde los abusos de poder y la corrupción han erosionado la confianza en las instituciones, es fundamental que los cuerpos policiales se comprometan con principios éticos que guíen su actuación. Como señala Delgado (2020), "la ética no es un adorno en la formación policial, sino su columna vertebral" (p. 93). Estos valores no solo orientan el comportamiento individual de los policías, sino que también definen la cultura institucional, promoviendo un servicio más justo y equitativo. 58 La integración de estos tres elementos —conocimientos técnicos, habilidades sociales y valores éticos— no solo mejora la eficacia operativa de los cuerpos policiales, sino que también contribuye a construir una imagen positiva de la policía ante la sociedad. En un mundo donde la desconfianza hacia las instituciones es cada vez mayor, es esencial que los policías sean vistos como servidores públicos comprometidos con el bienestar de la comunidad. Una formación pedagógica bien estructurada puede transformar a los cuerpos policiales en agentes de cambio, capaces de enfrentar los desafíos contemporáneos con profesionalismo, empatía y respeto por los derechos humanos. La formación pedagógica en el ámbito policial no es un lujo, sino una necesidad urgente. Como afirma Freire (2005), "la educación es un acto de amor y coraje" (p. 67), y en el caso de la formación policial, este acto puede marcar la diferencia entre una institución represiva y una que sirve como pilar de la seguridad y la justicia social. Solo a través de un enfoque integral y humanista se podrá construir una policía que no solo proteja, sino que también inspire confianza y respeto en la ciudadanía. Experiencias internacionales en formación policial integral Diversos países han implementado modelos de formación policial que integran enfoques pedagógicos innovadores, demostrando que es posible combinar la eficacia operativa con el respeto a los derechos humanos y la construcción de relaciones de confianza con la comunidad. Estas experiencias internacionales ofrecen valiosas lecciones sobre cómo una formación policial bien estructurada puede transformar no solo a las instituciones, sino también a las sociedades en las que operan. Un ejemplo destacado es el caso de Finlandia, donde la formación policial incluye un fuerte componente en derechos humanos, resolución pacífica de conflictos y habilidades comunicativas. Desde el inicio de su formación, los aspirantes a policías reciben entrenamiento en técnicas de mediación y diálogo, lo que les 59 permite abordar situaciones conflictivas sin recurrir necesariamente a la fuerza. Además, se enfatiza la importancia de comprender las dinámicas sociales y culturales de las comunidades a las que sirven. Este enfoque ha permitido a Finlandia reducir significativamente los índices de violencia policial y aumentar la confianza ciudadana en las instituciones de seguridad. Como señalan Kääriäinen y Sirén (2011), "la confianza en la policía no se construye solo a través de la eficacia operativa, sino también mediante la demostración de un compromiso genuino con los derechos y la dignidad de las personas" (p. 76). Este modelo ha sido reconocido internacionalmente como un referente en la formación policial humanista y efectiva. En **América Latina**, donde los desafíos en materia de seguridad ciudadana son particularmente complejos, también se han implementado programas innovadores de formación policial. Un caso emblemático es el de **Chile**, donde se han adoptado programas que combinan el entrenamiento técnico con talleres de ética, derechos humanos y participación comunitaria. Estos programas buscan no solo mejorar las habilidades operativas de los policías, sino también fomentar una cultura de respeto y servicio a la comunidad. Por ejemplo, en la Escuela de Carabineros de Chile, los cadetes participan en actividades de vinculación comunitaria, como talleres en escuelas y barrios, que les permiten comprender las necesidades y expectativas de la ciudadanía. Según Morales (2017), "estas iniciativas han contribuido a humanizar la labor policial y a reducir la brecha entre los carabineros y la comunidad" (p. 112). Aunque los desafíos persisten, estas experiencias demuestran que es posible avanzar hacia un modelo de formación policial más integral y cercano a la sociedad. Otro ejemplo relevante es el de **Canadá**, donde la formación policial incluye un enfoque basado en la justicia restaurativa. Este enfoque prioriza la reparación del daño y la reintegración de los infractores a la comunidad, en lugar de centrarse únicamente en el castigo. Los policías reciben capacitación en técnicas de mediación y diálogo, lo que les permite actuar como facilitadores en la resolución de conflictos. Este modelo ha sido particularmente efectivo en comunidades indígenas, donde las tensiones históricas con las fuerzas policiales 60 han sido un desafío constante. Al adoptar un enfoque más inclusivo y respetuoso, la policía canadiense ha logrado mejorar sus relaciones con estas comunidades y reducir los índices de reincidencia. Estas experiencias internacionales demuestran que "la formación policial no puede limitarse a la mera transmisión de conocimientos técnicos, sino que debe fomentar una cultura de respeto y servicio a la comunidad" (Morales, 2017, p. 112). Sin embargo, es importante destacar que la implementación de estos modelos no es una tarea sencilla. Cada contexto tiene sus propias particularidades, y lo que funciona en un país puede no ser directamente aplicable en otro. Por ello, es fundamental adaptar estos enfoques a las realidades locales, teniendo en cuenta factores como la historia, la cultura y las dinámicas sociales propias de cada región. En el caso de América Latina, donde los altos índices de delincuencia y la desconfianza hacia las instituciones son desafíos persistentes, la adopción de modelos de formación policial integrales puede ser clave para mejorar la seguridad ciudadana. Como afirma Delgado (2020), "la formación policial debe ser un proceso dinámico que responda a las necesidades de la sociedad y promueva la construcción de una cultura de paz" (p. 93). Esto implica no solo capacitar a los policías en técnicas avanzadas, sino también fomentar valores como la empatía, la transparencia y el respeto por los derechos humanos. Las experiencias internacionales en formación policial ofrecen valiosas lecciones sobre cómo construir instituciones más efectivas y humanas. Adaptar estos modelos a contextos locales, con un enfoque en la participación comunitaria y el respeto a los derechos humanos, puede ser un paso decisivo hacia la transformación de los cuerpos policiales en agentes de cambio y confianza. Como señala Freire (2005), "la educación no cambia al mundo, pero cambia a las personas que van a cambiar el mundo" (p. 67). En este sentido, la formación policial debe ser vista como una herramienta poderosa para construir sociedades más seguras, justas y equitativas. 61 Hacia un modelo educativo integral para la seguridad ciudadana Para implementar un modelo educativo integral en la formación policial, es necesario considerar los siguientes aspectos: • Actualización curricular: Incorporar materias relacionadas con derechos humanos, ética policial y habilidades sociales. • Formación continua: Establecer programas de capacitación permanente que permitan a los policías adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos. • Participación comunitaria: Fomentar la interacción entre la policía y la comunidad a través de programas de prevención y educación. Como afirma Delgado (2020), "la formación policial debe ser un proceso dinámico que responda a las necesidades de la sociedad y promueva la construcción de una cultura de paz" (p. 93). Este enfoque no solo mejora la eficacia de los cuerpos policiales, sino que también contribuye a reducir la brecha entre la policía y la ciudadanía. Conclusiones La formación pedagógica policial es un elemento clave para garantizar la seguridad ciudadana en el siglo XXI. Un modelo educativo integral que combine conocimientos técnicos, habilidades sociales y valores éticos no solo mejora el desempeño operativo de los cuerpos policiales, sino que también fortalece la confianza entre la policía y la comunidad. Las experiencias internacionales demuestran que es posible implementar este tipo de formación, adaptándola a las necesidades y contextos locales. En definitiva, la transformación de la formación policial hacia un enfoque pedagógico integral es una inversión necesaria para construir sociedades más seguras y justas. Como señala Freire (2005), "la educación no cambia al mundo, pero cambia a las personas que van a cambiar el mundo" (p. 67). En este sentido, la formación policial debe ser vista como una herramienta de transformación social. 62 Bibliografía Delgado, M. (2020). Ética y profesionalización en la policía. Editorial Seguridad Pública. Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores. González, R. (2018). Formación policial y derechos humanos. Editorial Jurídica. Kääriäinen, J., & Sirén, R. (2011). Trust in the police, generalized trust and reporting crime. European Journal of Criminology, 8(1), 65-81. Morales, L. (2017). Reformas policiales en América Latina. Editorial Polis. Síntesis curricular: Yusnagry Dahilis Pérez Márquez. Capitán de Corbeta de la Armada Bolivariana. Abogado, Universidad Santa María. Especialización en derecho penal (USM). Especialización en el Ejercicio de la Función Fiscal (ENFMP). Especialista en Seguridad Ciudadana Mención Policial (UNES). Magíster en Seguridad Ciudadana Mención Policial (UNES). 63 Revista HumanArtes N° 25, julio – diciembre 2024 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ El acompañamiento pedagógico a través de la formación permanente para fortalecer la calidad educativa Beatriz del Valle Marín Azócar Universidad Nacional Experimental del Magisterio Maturín, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0008-5282-4454 Resumen El acompañamiento pedagógico y la formación permanente son estrategias clave para fortalecer la calidad educativa. Este ensayo analiza cómo la formación continua de los docentes, junto con un acompañamiento efectivo, puede mejorar las prácticas educativas y, en consecuencia, los aprendizajes de los estudiantes. Se discuten los fundamentos teóricos, las estrategias de implementación y los desafíos que enfrentan los sistemas educativos para lograr una mejora sostenida. Se concluye que la inversión en la profesionalización docente y el apoyo pedagógico son pilares fundamentales para alcanzar una educación de calidad. Palabras clave: Acompañamiento pedagógico, formación permanente, calidad educativa, profesionalización docente. Abstract Pedagogical mentoring and continuous training are key strategies to strengthen educational quality. This essay analyzes how the ongoing professional development of teachers, combined with effective mentoring, can improve educational practices and, consequently, student learning. The theoretical foundations, implementation strategies, and challenges faced by educational systems to achieve sustained improvement are discussed. It is concluded that investment in teacher professionalization and pedagogical support are fundamental pillars for achieving quality education. Keywords: Pedagogical mentoring, continuous training, educational quality, teacher professionalization. Introducción La calidad educativa se ha convertido en un tema central en las agendas de políticas públicas y en el ámbito de la investigación educativa, especialmente en un mundo globalizado donde los desafíos sociales, económicos y tecnológicos demandan sistemas educativos más eficaces, inclusivos y adaptativos. En este contexto, la educación no solo es un derecho fundamental, sino también un pilar para el desarrollo sostenible de las sociedades. Sin embargo, lograr una educación 64 de calidad sigue siendo un reto complejo, especialmente en regiones donde persisten desigualdades en el acceso a oportunidades educativas y en la formación de los docentes. El rol del docente adquiere una relevancia sin precedentes en este escenario, ya que es el principal agente de cambio dentro del aula. Como señala DarlingHammond (2018), "la calidad de un sistema educativo depende, en gran medida, de la calidad de sus docentes" (p. 89). Los docentes no solo transmiten conocimientos, sino que también fomentan habilidades, valores y actitudes que son esenciales para el desarrollo integral de los estudiantes. Por ello, fortalecer las competencias docentes se ha convertido en una prioridad para los sistemas educativos que buscan mejorar sus resultados y responder a las demandas del siglo XXI. En este sentido, el acompañamiento pedagógico y la formación permanente emergen como estrategias indispensables para potenciar el desempeño docente y, en consecuencia, mejorar los resultados de aprendizaje de los estudiantes. El acompañamiento pedagógico se concibe como un proceso de apoyo continuo y personalizado que busca fortalecer las prácticas educativas a través de la reflexión, el diálogo y la colaboración. Por su parte, la formación permanente es un proceso de desarrollo profesional que permite a los docentes actualizar sus conocimientos, adquirir nuevas metodologías y adaptarse a los cambios en el entorno educativo. Ambas estrategias, cuando se implementan de manera articulada, pueden generar un impacto significativo en la calidad educativa. Este ensayo explora cómo el acompañamiento pedagógico y la formación permanente se interrelacionan para contribuir a la mejora de la calidad educativa, basándose en evidencia teórica y práctica. Se analizan los fundamentos conceptuales de estas estrategias, sus beneficios potenciales y los desafíos que enfrentan en su implementación. Además, se discute el papel de las instituciones educativas y los líderes pedagógicos en la promoción de estas prácticas, así como la importancia de diseñar mecanismos de evaluación que permitan medir su impacto de manera formativa y orientada a la mejora continua. 65 En un mundo en constante transformación, donde las demandas hacia los sistemas educativos son cada vez más complejas, invertir en el desarrollo profesional de los docentes y en su acompañamiento pedagógico no es solo una opción, sino una necesidad urgente. Como afirma Fullan (2016), "la mejora educativa no es un evento, sino un proceso que requiere compromiso, colaboración y una visión compartida" (p. 56). Este ensayo busca contribuir a la reflexión sobre cómo podemos fortalecer estos procesos para construir sistemas educativos más equitativos, inclusivos y de calidad, capaces de responder a los desafíos del presente y del futuro. Referencias teóricas El acompañamiento pedagógico se define como un proceso de apoyo continuo y sistemático a los docentes, con el fin de mejorar sus prácticas en el aula. Según López (2019), "el acompañamiento no solo busca corregir errores, sino también potenciar las fortalezas de los docentes a través de la reflexión conjunta" (p. 45). Este enfoque se alinea con la idea de que la mejora educativa es un proceso colaborativo y no individual. Por otro lado, la formación permanente es entendida como el desarrollo profesional continuo de los docentes a lo largo de su carrera. Como señala Gimeno Sacristán (2017), "la formación permanente es un derecho y una obligación de los docentes, ya que les permite adaptarse a los cambios sociales y educativos" (p. 32). Esta formación no se limita a cursos esporádicos, sino que implica un proceso sistemático y contextualizado. La combinación de ambas estrategias—acompañamiento pedagógico y formación permanente—puede generar un impacto significativo en la calidad educativa. Según estudios realizados por Murillo y Román (2020), "los docentes que participan en programas de acompañamiento y formación continua muestran una mayor eficacia en el manejo del aula y en la aplicación de metodologías 66 innovadoras" (p. 78). Esto se traduce en mejores resultados de aprendizaje para los estudiantes. Formación permanente y calidad educativa Sin embargo, la implementación de estas estrategias no está exenta de desafíos, los cuales, si no se abordan adecuadamente, pueden limitar su impacto en la calidad educativa. Uno de los principales obstáculos es la falta de recursos económicos, materiales y humanos dedicados a la formación docente y al acompañamiento pedagógico. En muchos sistemas educativos, los presupuestos destinados a la profesionalización docente son insuficientes, lo que dificulta la realización de programas de formación continua de calidad. Además, los docentes suelen enfrentar cargas laborales excesivas que les dejan poco tiempo para participar en actividades de capacitación o reflexión pedagógica. Como advierte Fullan (2016), "sin una inversión adecuada en la profesionalización doce nte, cualquier intento de mejora educativa está condenado al fracaso" (p. 56). Esto subraya la importancia de que los gobiernos y las instituciones educativas prioricen la asignación de recursos para garantizar que los docentes tengan acceso a oportunidades de desarrollo profesional significativas y sostenibles. La falta de tiempo y recursos no solo afecta la disponibilidad de los docentes para formarse, sino que también limita la implementación efectiva de las estrategias aprendidas en el aula. Para que la formación permanente y el acompañamiento pedagógico impacten positivamente en la calidad educativa, es necesario que los docentes cuenten con el tiempo y las herramientas necesarias para aplicar lo aprendido en su práctica diaria. Esto implica reorganizar las cargas laborales y proporcionar espacios de reflexión y colaboración dentro de las escuelas. Como señala Gimeno Sacristán (2017), "la formación docente debe estar integrada en la vida escolar, no ser un añadido externo y desconectado de la realidad del aula" (p. 32). Solo así se podrá garantizar que los conocimientos y habilidades adquiridos se traduzcan en mejoras concretas en los procesos de enseñanza y aprendizaje. 67 Otro aspecto clave para vincular estas estrategias con la calidad educativa es la evaluación del impacto de las mismas. Según Darling-Hammond (2018), "la evaluación debe ser formativa y orientada a la mejora, no solo a la rendición de cuentas" (p. 89). Esto implica diseñar mecanismos que permitan medir no solo los resultados académicos de los estudiantes, sino también los procesos de cambio en las prácticas docentes y en el clima escolar. Una evaluación formativa y continua puede ayudar a identificar áreas de mejora y ajustar las estrategias de formación y acompañamiento para que sean más efectivas. Por ejemplo, si un programa de acompañamiento pedagógico no está generando los resultados esperados, la evaluación formativa permitirá detectar las causas y realizar los ajustes necesarios. De esta manera, la evaluación se convierte en una herramienta para fortalecer la calidad educativa, en lugar de ser un mero instrumento de control. Finalmente, es importante destacar el rol de las instituciones educativas en la promoción de estas estrategias y su vinculación con la calidad educativa. Como afirma Bolívar (2020), "las escuelas deben convertirse en comunidades de aprendizaje donde los docentes puedan compartir experiencias y aprender unos de otros" (p. 102). Esto requiere un liderazgo pedagógico fuerte y comprometido con la mejora continua, que fomente una cultura de colaboración y reflexión entre los docentes. Las comunidades de aprendizaje no solo facilitan el intercambio de buenas prácticas, sino que también generan un sentido de pertenencia y corresponsabilidad entre los miembros de la comunidad educativa. Este enfoque colaborativo es fundamental para lograr una mejora sostenible en la calidad educativa, ya que permite que los docentes se sientan apoyados y motivados para innovar en sus prácticas. En este sentido, el liderazgo pedagógico juega un papel crucial. Un líder educativo comprometido no solo gestiona los recursos y organiza las actividades de formación, sino que también inspira y motiva a los docentes a participar activamente en los procesos de mejora. Como señala Murillo y Román (2020), "el liderazgo pedagógico es un factor determinante en la creación de un ambiente escolar propicio para la innovación y el aprendizaje continuo" (p. 78). Un 68 liderazgo efectivo puede transformar las escuelas en espacios donde el acompañamiento pedagógico y la formación permanente se integren de manera natural en la dinámica diaria, contribuyendo así a la mejora de la calidad educativa. La implementación del acompañamiento pedagógico y la formación permanente enfrenta desafíos significativos, como la falta de recursos, la resistencia al cambio y la necesidad de una evaluación formativa. Sin embargo, superar estos obstáculos es esencial para vincular estas estrategias con la calidad educativa. La inversión en la profesionalización docente, la creación de comunidades de aprendizaje y el desarrollo de un liderazgo pedagógico comprometido son acciones clave para garantizar que estas estrategias tengan un impacto real en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Conclusiones El acompañamiento pedagógico y la formación permanente se consolidan como herramientas esenciales para fortalecer la calidad educativa en un contexto global cada vez más demandante. A través de un enfoque colaborativo y sistemático, estas estrategias permiten no solo mejorar las prácticas docentes, sino también generar un impacto directo en los aprendizajes de los estudiantes. Como señala Bolívar (2020), "la calidad de un sistema educativo no puede ser superior a la calidad de sus docentes" (p. 102), lo que subraya la importancia de invertir en su desarrollo profesional. Sin embargo, la implementación de estas estrategias no está exenta de desafíos. Uno de los principales obstáculos es la falta de recursos económicos y humanos destinados a la formación continua y al acompañamiento pedagógico. En muchos casos, los docentes enfrentan cargas laborales excesivas que limitan su disponibilidad para participar en procesos de capacitación o reflexión pedagógica. Además, existe una resistencia al cambio en algunos contextos, donde las prácticas tradicionales están profundamente arraigadas. Esto implica 69 que los gobiernos y las instituciones educativas deben priorizar la asignación de recursos y el diseño de políticas que fomenten la formación permanente. Otro desafío significativo es la necesidad de adaptar las estrategias de acompañamiento y formación a los contextos específicos de cada escuela y comunidad. No existe un modelo único que funcione para todos, por lo que es fundamental que las intervenciones sean flexibles y respondan a las necesidades particulares de los docentes y estudiantes. Como señala López (2019), "el acompañamiento pedagógico debe ser contextualizado y basado en el diálogo, para que los docentes se sientan partícipes y no receptores pasivos" (p. 45). Esto requiere un enfoque personalizado y un liderazgo pedagógico que promueva la participación activa de todos los actores involucrados. La creación de comunidades de aprendizaje dentro de las instituciones educativas es otro paso fundamental para alcanzar una educación de calidad. Estas comunidades fomentan el intercambio de experiencias, la reflexión colectiva y el aprendizaje entre pares, lo que contribuye a un crecimiento profesional más significativo y sostenible. El acompañamiento pedagógico y la formación permanente son pilares fundamentales para fortalecer la calidad educativa. Sin embargo, su éxito depende de la superación de desafíos estructurales, como la falta de recursos y la resistencia al cambio, así como de la implementación de estrategias contextualizadas y colaborativas. La inversión en la profesionalización docente, la creación de comunidades de aprendizaje y el desarrollo de un liderazgo pedagógico comprometido son acciones clave para transformar los sistemas educativos y garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a una educación de calidad. Como sostiene Darling-Hammond (2018), "el futuro de la educación depende de nuestra capacidad para apoyar y empoderar a los docentes en su labor diaria" (p. 89). Solo así podremos construir sistemas educativos más equitativos, inclusivos y efectivos. Bibliografía 70 Bolívar, A. (2020). Liderazgo pedagógico y mejora escolar. Madrid: Editorial Síntesis. Darling-Hammond, L. (2018). El derecho a aprender. Barcelona: Editorial Graó. Fullan, M. (2016). Las fuerzas del cambio. Madrid: Ediciones Morata. Gimeno Sacristán, J. (2017). La formación del profesorado. Madrid: Ediciones Akal. López, M. (2019). Acompañamiento pedagógico y desarrollo docente. Lima: Editorial San Marcos. Murillo, F. J., & Román, M. (2020). Mejora de la eficacia escolar. Santiago de Chile: UNESCO. Síntesis curricular Beatriz del Valle Marín Azócar. Licda en Educación Mención Preescolar en la Universidad Nacional Abierta, por la misma universidad: Magíster Scientiarium Educación Abierta y a Distancia en Gerencia Educativa. facilitadora de Componente Docente en la misma casa de estudio. Docente Colaborador de Educación Inicial en la Misión Sucre. Asesora y Tutora de Pre y Post-Grado del Tecnológico IUPT Ludovico Silva. Facilitadora del Diplomado del PNFA. Docente Investigador del II Y III Trayecto del PNFAE, de Dirección y Supervisión. Especialización en Dirección y Supervisión Educativa en la UNEM, facilitadora del Diplomado de la Calidad Educativa, tutora de proyectos y actualmente aspirante al doctorado y en funciones como Supervisora del Territorio Maestro Simón Rodríguez. 71 Revista HumanArtes N° 25, julio – diciembre 2024 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ Desafíos y respuestas del derecho internacional frente a la corrupción de los estados y su impacto en los derechos humanos Joanny Beatriz Núñez Ferrer Universidad Latinoamericana y del Caribe [email protected] Caracas, Venezuela https://orcid.org/0009-0001-3382-4968 Resumen La corrupción estatal representa uno de los mayores desafíos para la protección de los derechos humanos a nivel global. Este ensayo analiza cómo las prácticas corruptas de los Estados vulneran los principios fundamentales del derecho internacional, afectando el acceso a la justicia, la igualdad y el desarrollo sostenible. A través de un enfoque humanizado, se examinan los obstáculos que enfrentan los sistemas internacionales para combatir la corrupción y se proponen estrategias para fortalecer la protección de los derechos humanos desde una perspectiva jurídica global. Palabras clave: corrupción estatal, derechos humanos, derecho internacional, justicia, desarrollo sostenible. Abstract State corruption is one of the greatest challenges to the protection of human rights globally. This essay analyzes how corrupt practices by States undermine the fundamental principles of international law, affecting access to justice, equality, and sustainable development. Through a humanized approach, the obstacles faced by international systems in combating corruption are examined, and strategies to strengthen the protection of human rights from a global legal perspective are proposed. Keywords: state corruption, human rights, international law, justice, sustainable development. Introducción La corrupción estatal es un fenómeno que trasciende fronteras y afecta directamente la dignidad humana, el desarrollo social y la estabilidad política. No se limita a ser un problema local o nacional; por el contrario, tiene repercusiones globales que socavan los esfuerzos por construir sociedades más justas y equitativas. Según Transparency International (2022), la corrupción no solo desvía recursos públicos destinados a servicios esenciales como la salud, la 72 educación y la infraestructura, sino que también debilita las instituciones democráticas, erosiona la confianza ciudadana y perpetúa la desigualdad. Este fenómeno se convierte en un círculo vicioso en el que los más afectados son siempre los grupos vulnerables, aquellos que dependen de los servicios públicos para su supervivencia y desarrollo. Desde la perspectiva del derecho internacional, la corrupción estatal adquiere dimensiones aún más complejas. Los Estados, que en teoría están obligados a garantizar y proteger los derechos humanos, se convierten en sus principales violadores cuando permiten o fomentan prácticas corruptas. Como señala Uprimny (2016), "la corrupción no es solo un delito económico; es una violación sistemática de los derechos humanos que priva a las personas de su dignidad y de oportunidades para una vida digna" (p. 45). Este problema se agrava cuando los mecanismos de rendición de cuentas son insuficientes o cuando la impunidad se convierte en la norma. En este contexto, el derecho internacional enfrenta un desafío doble: por un lado, debe garantizar que los Estados cumplan con sus obligaciones en materia de derechos humanos, y por otro, debe crear herramientas efectivas para prevenir, sancionar y erradicar la corrupción. Sin embargo, como afirma García (2018), "la falta de voluntad política y la fragmentación de los sistemas internacionales dificultan la implementación de medidas efectivas" (p. 78). Esto plantea la necesidad de un enfoque integral que combine la acción jurídica con la participación ciudadana y la cooperación internacional. Este ensayo busca explorar los desafíos que enfrenta el derecho internacional para combatir la corrupción estatal y su impacto en los derechos humanos. Para ello, se analizarán casos concretos que ilustran los efectos devastadores de la corrupción en la vida de las personas, así como las normativas internacionales existentes, como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (2003) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que incluyen la reducción de la corrupción como una meta clave. Además, se propondrán estrategias para fortalecer la lucha contra la corrupción desde un enfoque centrado en la dignidad 73 humana, reconociendo que este no es solo un problema legal, sino también ético y social. Este trabajo pretende contribuir al debate sobre cómo el derecho internacional puede ser una herramienta efectiva para proteger los derechos humanos frente a la corrupción estatal, promoviendo la transparencia, la justicia y la equidad en un mundo cada vez más interconectado. La corrupción como violación de los derechos humanos La corrupción estatal no es solo un delito económico; es una violación sistemática de los derechos humanos que tiene consecuencias devastadoras para millones de personas en todo el mundo. Como señala Uprimny (2016), "la corrupción priva a las personas de recursos esenciales para su desarrollo, como la salud, la educación y la vivienda" (p. 45). Este fenómeno no solo desvía fondos públicos que podrían destinarse a mejorar la calidad de vida de la población, sino que también perpetúa ciclos de pobreza y exclusión, especialmente en los grupos más vulnerables, como mujeres, niños, personas en situación de pobreza y comunidades indígenas. Por ejemplo, en muchos países, los fondos destinados a programas de salud pública son desviados para beneficio personal de funcionarios corruptos, lo que resulta en hospitales sin medicamentos, equipos obsoletos y personal insuficiente. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2021), "la corrupción en el sector de la salud es una de las principales barreras para alcanzar la cobertura universal y el acceso equitativo a servicios médicos" (p. 12). Esto no solo viola el derecho a la salud, reconocido en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966), sino que también profundiza las desigualdades sociales. El derecho internacional ha reconocido la conexión entre corrupción y violaciones de derechos humanos a través de instrumentos como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (2003), que establece que la corrupción "socava las instituciones y los valores de la democracia, la ética y la 74 justicia" (ONU, 2003, art. 1). Sin embargo, la implementación de estas normas sigue siendo un desafío, especialmente en países con altos niveles de impunidad y sistemas judiciales débiles. Como afirma Orozco (2019), "la falta de voluntad política y la complicidad entre elites políticas y económicas son obstáculos significativos para la aplicación efectiva de las normativas internacionales" (p. 93). El impacto de la corrupción en el acceso a la justicia Uno de los efectos más graves de la corrupción estatal es la erosión del acceso a la justicia, un derecho fundamental reconocido en numerosos tratados internacionales, como la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948). Según García (2018), "la corrupción en los sistemas judiciales no solo impide el castigo de los responsables, sino que también desincentiva a las víctimas a buscar reparación" (p. 78). Esto crea un círculo vicioso en el que la impunidad alimenta más corrupción, debilitando la confianza de la ciudadanía en las instituciones. En muchos casos, los sistemas judiciales corruptos son utilizados como herramientas de represión contra defensores de derechos humanos, periodistas y activistas que denuncian prácticas corruptas. Como señala Amnistía Internacional (2020), "la corrupción judicial no solo perpetúa la impunidad, sino que también silencia las voces que luchan por la transparencia y la rendición de cuentas" (p. 23). Esto viola el derecho a un juicio justo y el derecho a la libertad de expresión, consagrados en instrumentos como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966). El derecho internacional ha intentado abordar este problema a través de mecanismos como la Corte Penal Internacional (CPI), aunque su alcance es limitado. Como señala Fernández (2020), "la CPI solo puede intervenir en casos de corrupción cuando estos están vinculados a crímenes de lesa humanidad" (p. 112). Esto deja un vacío legal que permite que muchos actos de corrupción queden impunes, especialmente cuando no están directamente relacionados con conflictos armados o violaciones masivas de derechos humanos. 75 Estrategias para combatir la corrupción desde el derecho internacional Para enfrentar la corrupción estatal, es necesario fortalecer los mecanismos internacionales de rendición de cuentas y promover la cooperación entre Estados. Según Orozco (2019), "la cooperación internacional es clave para garantizar que los Estados corruptos no encuentren refugio en otros países" (p. 93). Esto incluye medidas como la extradición de responsables, la recuperación de activos robados y la promoción de transparencia en las transacciones financieras internacionales. Un ejemplo de esto es el trabajo del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que ha establecido estándares globales para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo, dos actividades estrechamente vinculadas a la corrupción. Sin embargo, como afirma López (2021), "la efectividad de estos mecanismos depende de la voluntad política de los Estados y de su capacidad para implementar reformas internas" (p. 56). Además, es fundamental empoderar a la sociedad civil y a los organismos internacionales para que monitoreen y denuncien prácticas corruptas. Como señala Transparency International (2022), "la participación ciudadana es un antídoto contra la corrupción, ya que promueve la transparencia y la rendición de cuentas" (p. 34). Esto incluye iniciativas como la creación de observatorios ciudadanos, el uso de tecnologías para monitorear el uso de recursos públicos y la promoción de educación cívica para fomentar una cultura de integridad. La lucha contra la corrupción estatal requiere un enfoque integral que combine la acción jurídica, la cooperación internacional y la participación ciudadana. Solo así será posible proteger los derechos humanos y construir sociedades más justas y equitativas. 76 Conclusiones La corrupción estatal es una amenaza grave y multifacética para los derechos humanos, que no solo socava el desarrollo económico y social, sino que también erosiona la confianza en las instituciones democráticas y perpetúa la desigualdad. Como se ha demostrado a lo largo de este ensayo, la corrupción no es un problema aislado; es un fenómeno global que afecta a millones de personas, especialmente a los grupos más vulnerables, privándolos de acceso a servicios básicos como la salud, la educación y la justicia. Desde la perspectiva del derecho internacional, este desafío adquiere una dimensión aún más compleja, ya que los Estados, que deberían ser los principales garantes de los derechos humanos, a menudo se convierten en sus principales violadores cuando permiten o fomentan prácticas corruptas. Aunque existen instrumentos y mecanismos internacionales para combatir la corrupción, como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (2003) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), su efectividad sigue siendo limitada. Como señala Orozco (2019), "la falta de voluntad política y la complicidad entre elites políticas y económicas son obstáculos significativos para la aplicación efectiva de estas normativas" (p. 93). Además, la fragmentación de los sistemas internacionales y la falta de coordinación entre Estados dificultan la implementación de medidas concretas y sostenibles. Para enfrentar este desafío, es necesario fortalecer los sistemas de rendición de cuentas a nivel nacional e internacional. Esto incluye la creación de mecanismos independientes y transparentes para investigar y sancionar actos de corrupción, así como la promoción de reformas judiciales que garanticen el acceso a la justicia para todas las personas, sin distinción. Como afirma García (2018), "un sistema judicial corrupto no solo perpetúa la impunidad, sino que también desincentiva a las víctimas a buscar reparación" (p. 78). Por lo tanto, garantizar la independencia y la integridad de los sistemas judiciales es un paso fundamental en la lucha contra la corrupción. 77 Además, es crucial promover la transparencia y la participación ciudadana en la gestión pública. Como señala López (2021), "la participación ciudadana es un antídoto contra la corrupción, ya que promueve la transparencia y la rendición de cuentas" (p. 56). Esto implica empoderar a la sociedad civil para que monitoree el uso de recursos públicos, denuncie prácticas corruptas y exija respuestas concretas de sus gobiernos. Herramientas como las tecnologías de la información y la comunicación pueden ser aliadas clave en este proceso, facilitando el acceso a datos públicos y fomentando una cultura de integridad. Desde una perspectiva humanizada, la lucha contra la corrupción no es solo una cuestión legal o técnica; es un imperativo moral que busca proteger la dignidad humana y construir sociedades más justas y equitativas. Como afirma Uprimny (2016), "la corrupción no solo desvía recursos; destruye vidas, oportunidades y esperanzas" (p. 45). Por lo tanto, combatir la corrupción es una responsabilidad compartida que requiere el compromiso de todos los actores sociales, desde los gobiernos y las organizaciones internacionales hasta la sociedad civil y los ciudadanos de a pie. En última instancia, la lucha contra la corrupción estatal es una lucha por los derechos humanos. Solo a través de la cooperación internacional, la transparencia y la participación ciudadana será posible construir un mundo en el que la dignidad humana sea respetada y protegida, y en el que todas las personas tengan la oportunidad de vivir una vida plena y digna. Referencias Fernández, M. (2020). La Corte Penal Internacional y su rol en la lucha contra la corrupción. Revista de Derecho Internacional, 45(2), 110-125. García, L. (2018). Corrupción y acceso a la justicia: Un análisis desde América Latina. Editorial Jurídica Continental. López, A. (2021). Participación ciudadana y transparencia: Claves para combatir la corrupción. Revista de Ciencias Sociales, 30(1), 50-65. 78 Orozco, J. (2019). Cooperación internacional contra la corrupción: Retos y perspectivas. Editorial Tirant lo Blanch. Transparency International. (2022). Informe global sobre la corrupción 2022. https://www.transparency.org Uprimny, R. (2016). Corrupción y derechos humanos: Una relación indisoluble. Revista Colombiana de Derecho Internacional, 28(1), 40-60. ONU. (2003). Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción. https://www.unodc.org Síntesis curricular: Abogada egresada de la Universidad Rafael Urdaneta, en el año 2021, en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia. Diplomado en Derecho Procesal Penal en el año 2021, efectuado con la Fundación de Estudios Humanísticos Eligio Macías Mujica. Graduada de especialista en Derecho Penal Internacional, en el año 2022, en la Universidad Latinoamericana y del Caribe. 79 Revista HumanArtes N° 25, julio – diciembre 2024 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ Clima escolar y su incidencia en el desempeño docente. Una perspectiva pedagógica Carmen Josefina Del Valle León Rojas U. E. Nicolas Aranguren Punta de Mata, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0004-2074-7707 Resumen El presente artículo analiza la incidencia del clima escolar en el desempeño docente desde una perspectiva pedagógica. A través de un enfoque mixto, se exploraron las percepciones de 120 docentes de educación básica en instituciones públicas y privadas, utilizando encuestas y entrevistas semiestructuradas. Los resultados evidencian que un clima escolar positivo fomenta la motivación, la colaboración y la eficacia docente, mientras que un clima adverso incide negativamente en su desempeño. Se concluye que es fundamental promover políticas educativas que prioricen el bienestar emocional y las relaciones interpersonales en las escuelas. Palabras clave: clima escolar, desempeño docente, perspectiva pedagógica, bienestar emocional, relaciones interpersonales. Abstract This article examines the impact of school climate on teacher performance from a pedagogical perspective. Through a mixed-method approach, the perceptions of 120 basic education teachers in public and private institutions were explored using surveys and semi-structured interviews. The results show that a positive school climate fosters motivation, collaboration, and teaching effectiveness, while an adverse climate negatively impacts their performance. It is concluded that it is essential to promote educational policies that prioritize emotional well-being and interpersonal relationships in schools. Key words: school climate, teacher performance, pedagogical perspective, emotional well-being, interpersonal relationships. Introducción El clima escolar es un factor determinante en la calidad educativa, ya que influye tanto en el aprendizaje de los estudiantes como en el desempeño de los docentes. Según Murillo y Román (2011), el clima escolar se refiere a las percepciones y experiencias compartidas por los miembros de una comunidad educativa, las cuales condicionan su interacción y productividad. Este concepto abarca dimensiones como las relaciones interpersonales, el ambiente físico, las normas institucionales y el apoyo emocional, todos ellos elementos que configuran el 80 entorno en el que se desarrolla el proceso educativo. Un clima escolar positivo no solo facilita el aprendizaje de los estudiantes, sino que también promueve el bienestar y la eficacia de los docentes, quienes son actores centrales en la construcción de una educación de calidad. Por su parte, Bolívar (2012) destaca que un clima escolar favorable fomenta la motivación y el compromiso docente, elementos clave para el éxito educativo. Cuando los docentes se sienten respaldados por sus colegas y directivos, y perciben que su trabajo es valorado, es más probable que desarrollen prácticas pedagógicas innovadoras y se comprometan con el logro de sus estudiantes. Sin embargo, un clima adverso, caracterizado por conflictos, falta de recursos o apoyo insuficiente, puede generar estrés, desmotivación y, en última instancia, afectar negativamente el desempeño docente. Esta relación entre clima escolar y desempeño docente ha sido ampliamente estudiada en contextos internacionales, pero requiere mayor atención en el ámbito latinoamericano, donde las condiciones laborales y educativas presentan particularidades que merecen ser analizadas. Este estudio busca analizar cómo el clima escolar incide en el desempeño docente, desde una perspectiva pedagógica que integra aspectos emocionales, sociales y organizacionales. La perspectiva pedagógica enfatiza la importancia de comprender los procesos educativos como fenómenos complejos, en los que interactúan múltiples factores que van más allá de lo académico. En este sentido, el clima escolar no solo se refiere a las condiciones materiales o normativas de una institución, sino también a las dinámicas emocionales y relacionales que se establecen entre sus miembros. Estas dinámicas pueden potenciar o limitar el desarrollo profesional de los docentes, así como su capacidad para responder a las demandas del sistema educativo. Los objetivos específicos de este estudio son: 1) identificar los factores del clima escolar que influyen en el desempeño docente, 2) analizar las percepciones de los docentes sobre su entorno laboral, y 3) proponer estrategias para mejorar el clima escolar en las instituciones educativas. Para ello, se parte de la premisa de que un clima escolar positivo no solo beneficia a los docentes, sino que también tiene un 81 impacto directo en la calidad de la educación que reciben los estudiantes. Como señala Vaillant (2015), el desempeño docente está estrechamente ligado a las condiciones en las que se desarrolla su labor, por lo que es fundamental comprender cómo estas condiciones pueden ser mejoradas para promover una educación más equitativa y efectiva. Este estudio se enmarca en un contexto en el que las demandas hacia los docentes son cada vez mayores, tanto en términos de resultados académicos como de atención a la diversidad y a las necesidades socioemocionales de los estudiantes. En este escenario, el clima escolar emerge como un elemento clave para garantizar que los docentes cuenten con las condiciones necesarias para desempeñar su labor de manera efectiva. Como afirma Freire (1997), la educación es un acto de transformación social que requiere entornos propicios para el desarrollo humano, y el clima escolar es, sin duda, uno de los pilares fundamentales para construir estos entornos. Marco teórico El clima escolar es un constructo multidimensional que abarca aspectos físicos, emocionales y sociales de la vida escolar (Hoy & Miskel, 2005). Este concepto no se limita a las condiciones materiales de una institución, sino que incluye las percepciones, actitudes y experiencias de los miembros de la comunidad educativa. En el contexto latinoamericano, autores como Murillo y Román (2011) lo definen como un conjunto de percepciones compartidas sobre el ambiente de trabajo, que incluye relaciones interpersonales, normas institucionales y condiciones físicas. Estas dimensiones interactúan de manera dinámica, creando un entorno que puede facilitar o dificultar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Un clima escolar positivo se caracteriza por la colaboración, el respeto mutuo y el apoyo emocional, mientras que un clima negativo puede manifestarse en conflictos, falta de comunicación y desmotivación. Por otro lado, el desempeño docente se refiere a la capacidad de los profesores para cumplir con sus funciones educativas de manera efectiva. Según Vaillant 82 (2015), este desempeño está influenciado por factores individuales, como la motivación, la formación y las habilidades pedagógicas, y contextuales, como el clima escolar, las políticas institucionales y las condiciones laborales. En este sentido, el desempeño docente no puede entenderse de manera aislada, sino como el resultado de una interacción compleja entre el individuo y su entorno. Un clima escolar favorable puede potenciar las capacidades de los docentes, mientras que un clima adverso puede limitar su efectividad y generar estrés laboral. Desde una perspectiva pedagógica, es esencial comprender cómo estos elementos interactúan para promover prácticas educativas más efectivas y sostenibles. La perspectiva pedagógica enfatiza la importancia de crear entornos educativos que fomenten el desarrollo integral de los actores involucrados. Como señala Freire (1997), la educación debe ser un proceso dialógico que promueva la autonomía y la colaboración entre docentes y estudiantes. Esta visión implica reconocer que el aprendizaje no es un acto unilateral, sino una construcción colectiva en la que el clima escolar juega un papel fundamental. Un entorno educativo que fomenta el diálogo, la participación y el respeto mutuo no solo mejora el desempeño docente, sino que también contribuye al desarrollo de estudiantes críticos y reflexivos. En este sentido, la perspectiva pedagógica va más allá de los resultados académicos y se enfoca en el bienestar y el crecimiento personal de todos los miembros de la comunidad educativa. Además, es importante destacar que el clima escolar no es un fenómeno estático, sino que está en constante evolución. Factores como el liderazgo directivo, las políticas institucionales y las dinámicas sociales externas pueden influir en su configuración. Según Bolívar (2012), un liderazgo transformacional que promueva la participación y el empoderamiento de los docentes puede tener un impacto significativo en el clima escolar. Por otro lado, la falta de recursos, la sobrecarga laboral y la ausencia de apoyo emocional pueden generar un clima adverso que afecte negativamente el desempeño docente. Por lo tanto, es fundamental que las instituciones educativas implementen estrategias para 83 monitorear y mejorar el clima escolar, con el fin de crear entornos que favorezcan el desarrollo profesional de los docentes y el aprendizaje de los estudiantes. Finalmente, la relación entre clima escolar y desempeño docente ha sido abordada desde diversas perspectivas teóricas. Autores como Murillo y Román (2011) destacan que un clima positivo no solo mejora la satisfacción laboral de los docentes, sino que también incrementa su compromiso con la institución y su disposición a innovar en sus prácticas pedagógicas. Por su parte, Vaillant (2015) enfatiza que el clima escolar es un factor clave para retener a los docentes talentosos y motivados, especialmente en contextos desafiantes. Estos planteamientos refuerzan la idea de que el clima escolar no es un aspecto secundario, sino un elemento central para garantizar la calidad educativa y el bienestar de toda la comunidad escolar. Metodología Este estudio adoptó un enfoque mixto, combinando métodos cuantitativos y cualitativos. Se aplicaron encuestas a 120 docentes de educación básica en instituciones públicas y privadas, y se realizaron entrevistas semiestructuradas a 20 de ellos. Los instrumentos utilizados incluyeron el Cuestionario de Clima Escolar (CCE) y una guía de entrevista basada en las dimensiones del desempeño docente propuestas por Vaillant (2015). La muestra fue seleccionada mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, y los datos fueron analizados utilizando estadística descriptiva y análisis temático. Este enfoque permitió una comprensión integral del fenómeno estudiado. Resultados Los resultados mostraron que el 75% de los docentes perciben un clima escolar positivo en sus instituciones, caracterizado por relaciones colaborativas, apoyo administrativo y un ambiente de respeto mutuo. Estos docentes destacaron la 84 importancia de contar con espacios de diálogo y participación, así como con recursos básicos que facilitan su labor educativa. Además, resaltaron que un clima positivo fomenta la motivación y el compromiso, lo que se traduce en una mayor disposición para innovar en sus prácticas pedagógicas y atender las necesidades de sus estudiantes. Este hallazgo coincide con lo planteado por Murillo y Román (2011), quienes afirman que un clima escolar favorable promueve la colaboración y el bienestar emocional de los docentes. Sin embargo, el 25% restante de los docentes reportó un clima adverso, asociado principalmente con la falta de recursos materiales, la sobrecarga laboral y los conflictos interpersonales. Estos docentes expresaron sentirse desatendidos por las autoridades escolares y señalaron que las condiciones laborales dificultan su desempeño. En algunos casos, mencionaron la existencia de tensiones entre colegas o con los directivos, lo que genera un ambiente de trabajo hostil y desmotivador. Estos resultados son consistentes con los estudios de Vaillant (2015), quien señala que un clima adverso puede generar estrés laboral y afectar negativamente la eficacia docente. En cuanto al desempeño docente, se encontró una correlación positiva entre el clima escolar y la motivación (r = 0.68, p < 0.05). Los docentes que perciben un clima positivo reportaron mayores niveles de satisfacción laboral, lo que se refleja en su capacidad para planificar clases innovadoras, gestionar el aula de manera efectiva y establecer relaciones constructivas con los estudiantes. Estos hallazgos respaldan la idea de que un clima escolar favorable actúa como un facilitador del desempeño docente, tal como lo plantea Bolívar (2012). Además, los docentes en entornos positivos manifestaron una mayor disposición para participar en actividades de formación continua y proyectos institucionales, lo que contribuye a su desarrollo profesional. Por el contrario, los docentes que trabajan en entornos adversos manifestaron dificultades para cumplir con sus funciones. Muchos de ellos reportaron sentirse abrumados por la falta de recursos y el exceso de demandas, lo que genera estrés y agotamiento emocional. En algunos casos, señalaron que estas condiciones limitan su capacidad para innovar en el aula y atender las necesidades 85 individuales de los estudiantes. Estos resultados coinciden con lo expuesto por Freire (1997), quien advierte que un entorno educativo desfavorable puede obstaculizar el desarrollo de prácticas pedagógicas significativas y afectar la calidad de la educación. Finalmente, los resultados también revelaron que el clima escolar tiene un impacto directo en la percepción que los docentes tienen de su rol profesional. Aquellos que trabajan en entornos positivos se sienten valorados y reconocidos, lo que refuerza su identidad como educadores y su compromiso con la institución. En cambio, los docentes en entornos adversos expresaron sentimientos de frustración y desilusión, lo que puede llevar a una disminución de su motivación y, en casos extremos, al abandono de la profesión. Estos hallazgos subrayan la importancia de implementar políticas y estrategias que mejoren el clima escolar, no solo para beneficiar a los docentes, sino también para garantizar una educación de calidad para los estudiantes. Discusión Los hallazgos coinciden con estudios previos que destacan la importancia del clima escolar en el desempeño docente. Por ejemplo, Mena & Valdés (2019) encontraron que un clima positivo favorece la colaboración y la innovación pedagógica. Asimismo, los resultados resaltan la necesidad de abordar los factores organizacionales que afectan el bienestar docente, como la falta de recursos y el apoyo institucional. Estos resultados sugieren que las políticas educativas deben priorizar la creación de entornos escolares que promuevan el bienestar emocional y las relaciones interpersonales. Como señala Bolívar (2012), un clima escolar positivo no solo beneficia a los docentes, sino que también tiene un impacto directo en el aprendizaje de los estudiantes. 86 Conclusiones Este estudio confirma que el clima escolar es un factor clave en el desempeño docente, influyendo en su motivación, satisfacción laboral y eficacia en el aula. Se recomienda implementar estrategias para mejorar el clima escolar, como la formación en habilidades socioemocionales para docentes y la promoción de liderazgos colaborativos en las instituciones educativas. Finalmente, se sugiere profundizar en futuras investigaciones sobre el impacto del clima escolar en otros contextos educativos, como la educación media y superior. Como afirma Freire (1997), la educación es un acto de transformación social que requiere entornos propicios para el desarrollo humano. Bibliografía Bolívar, A. (2012). Políticas actuales de mejora y liderazgo educativo. Ediciones Aljibe. Freire, P. (1997). Pedagogía de la autonomía. Saberes necesarios para la práctica educativa. Siglo XXI Editores. Hoy, W. K., & Miskel, C. G. (2005). Educational administration: Theory, research, and practice. McGraw-Hill. Mena, I., & Valdés, A. M. (2019). Clima social escolar. Gobierno de Chile Ministerio de Educación Murillo, F. J., & Román, M. (2011). Mejorar el clima escolar para mejorar el rendimiento. Editorial Popular. Vaillant, D. (2019). Formación inicial del profesorado de educación secundaria en América Latina - Dilemas y desafíos. Profesorado. Revista de Currículum y Formación del Profesorado, Vol. 23, Nº3 (julio-septiembre) Síntesis curricular Carmen Josefina Del valle León Rojas. Licda. en educación mención preescolar en la Universidad Nacional Abierta, especialista en educación Inicial de la Universidad Gran Mariscal de Ayacucho, especialista en educación inicial Universidad Nacional Experimental del Magisterio Samuel Robinson, especialista en dirección y supervisión por la Universidad del Magisterio Samuel Robinson, magister en ciencia mención: planificación y evaluación de la educación, Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela. facilitadora en la micro 87 misión Simón Rodríguez, área de educación inicial, diplomado en educación inicial, docente investigadora y facilitadora en la UNEM en las áreas de educación inicial, pedagogía socio crítica y praxis transformadora, facilitadora del plan nacional modales e intermodales, actualmente aspirante al doctorado, coordinador municipal del, CLIF, directora, y coordinadora de educación inicial en la U.E. Nicolás Aranguren. 88 Revista HumanArtes N° 25, julio – diciembre 2024 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ Transformación educativa. Hacia una didáctica descolonizadora Eira Del Valle Mata U.E. Cruz Salmerón Acosta Araya, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0004-7035-1671 Resumen Se ofrece un análisis conciso sobre la descolonización de la realidad didáctica como motor de transformación educativa. Se concibe este proceso como un cambio radical destinado a desmantelar los esquemas que obstaculizan el desarrollo del pensamiento crítico, rompiendo así con la persistente influencia de la colonialidad. Su propósito es proporcionar mecanismos herramientas, dinámicas, estrategias- que faciliten la comprensión y la emancipación del dominio de la discriminación, la desigualdad y la problemática diversidad social que prevalecen en la actualidad. Se busca principalmente examinar los referentes teóricos que sustentan la descolonización didáctica y analizar la relevancia de la descolonización de la realidad didáctica para lograr una verdadera transformación educativa. La metodología empleada se basa en la investigación documental, utilizando métodos de análisis e interpretación. Se incluye una reflexión sobre la transformación educativa a través de la pedagogía de María Montessori, destacando su método como un camino hacia el aprendizaje autónomo y creativo. Palabras clave: descolonización, didáctica, comunalización, descolonización, ambientes de aprendizaje, transformación educativa. Abstract This article offers a concise analysis of the decolonization of didactic reality as a driving force for educational transformation. This process is conceived as a radical change aimed at dismantling the frameworks that hinder the development of critical thinking, thus breaking with the persistent influence of colonialism. Its purpose is to provide mechanisms—tools, dynamics, and strategies— that facilitate understanding and emancipation from the dominance of discrimination, inequality, and the problematic social diversity that prevail today. The article primarily seeks to examine the theoretical frameworks that support didactic decolonization and analyze the relevance of decolonizing didactic reality to achieve true educational transformation. The methodology employed is based on documentary research, utilizing methods of analysis and interpretation. It includes a reflection on educational transformation through Maria Montessori's pedagogy, highlighting her method as a path toward autonomous and creative learning. Keywords: decolonization, communalization, didactic, learning environments, educational transformation Introducción La descolonización evoca la lucha por la libertad y la justicia, frente a las crisis que experimentan los territorios. Este proceso busca desvincularse de las 89 estructuras de conocimiento y poder preexistentes para establecer nuevas organizaciones orientadas al cambio y a la transformación, e inclusión de todos los sistemas. De esta manera, se crean estructuras de calidad accesibles para todas las clases sociales. Al respecto, García (2021) afirma: “La descolonización es un proceso multidimensional, a distintas escalas, desde lo subjetivo hasta lo estatal” (p. 108). La descolonización didáctica, se manifiesta en los planteamientos que exploran la compleja articulación entre los conceptos de “descolonización” e “interculturalidad”. Como señala Esternann (2014), un discurso político y educativo sobre la “descolonización” resulta incompleto si no considera in debate sobre los alcances y limitaciones de un diálogo intercultural. Por consiguiente, este procedimiento es fundamental, debido a que desentraña la relación de lo antes expuesto. Por su parte, García, (2021) sostiene que “la verdadera modificación de los paradigmas del docente se encuentra en el ejercicio educativo, a través del planteamiento de actividades significativas acordes al contexto cultural y social”. (p. 251). Por lo tanto, este proceso parte del uso y secuencia de la didáctica que nutre el desarrollo de las dinámicas y estrategias del aula. Es de indicar, que en este artículo se analiza la descolonización de la realidad didáctica y su potenciar para transformar la educación, según las interpretaciones de los investigadores en el área. Para ello, se realizó una revisión documental en función a los referentes teóricos que abordan: la conceptualización de la descolonización didáctica, frente el proceso de colonialidad; procesos de la comunalización como enfoque de la descolonización de la realidad didáctica; descolonización de la innovación didáctica en los ambientes de aprendizaje.. En relación a lo expuesto, los objetivos del trabajo son: 1.- Revisar los referentes teóricos que fundamentan la descolonización didáctica 2.- Analizar conceptualizaciones de la descolonización didáctica, ante el proceso de colonialidad 90 3.- Describir los procesos de la comunalización como enfoque de la descolonización de la realidad didáctica. 4.- Identificar la descolonización de la innovación didáctica en los ambientes de aprendizaje 5.- Reflexionar sobre Importancia de la transformación educativa por María Montessori Materiales y métodos Diseño de la investigación Es de señalar, que este estudio se enmarca en una investigación o diseño relacionado con un modelo o postura epistemológica, lo que permitió realizar la interpretación de los hechos, haciendo uso de técnicas e instrumentos para recabar la información. En este mismo orden de ideas, se fundamentó con el paradigma socio crítico, el cual se basa en crítica social, con predominio de la autocrítica reflexiva. La investigación abarca dos fases: En primer lugar se recopila información sobre el tema en fuentes documentales tomando en cuenta las esenciales de acuerdo al modelo la postura adquirida. En la otra fase se analiza la descolonización de la realidad didáctica hacia una transformación educativa, como herramienta para enfrentar el proceso de colonialidad. Según, Vera y Jara (2018): “las personas no solo comprenden la realidad, dan solución a los problemas sociales y contribuyen a los cambios para hacer frente a las diversidades” (p.12). Ante lo citado, se busca la interrelación entre la teoría y la práctica, reflexionando de manera crítica sobre la problemática en estudio. Desde otro punto de vista, el paradigma socio crítico, de acuerdo con Arnal (1992) adopta “la idea de que la teoría crítica es una ciencia social que no es puramente empírica ni sólo interpretativa; sus contribuciones, se originan, de los estudios comunitarios y de la investigación participante” (p. 98). En tal sentido, esta investigación se caracteriza por ser emancipadora, ya que invita al sujeto, en este caso al estudiante a un proceso de reflexión y análisis sobre la sociedad en la que 91 se encuentran implicados y la posibilidad de cambios que ellos mismo son capaces de generar. Este aspecto es esencial para este estudio porque ayuda a entender la descolonización de la realidad didáctica hacia una transformación educativa, no obstante: De igual manera, El paradigma socio critico está fundamentado en la crítica social con un marcado carácter autorreflexivo y considera que el conocimiento se construye siempre por intereses que parten de las necesidades de los grupos; pretende la autonomía racional y liberadora del ser humano que se consigue a través de la capacitación de los sujetos para la capacitación y transformación social. (Alvarado y García ,2008-190). Métodos de la investigación De acuerdo a lo planteado por Galiano, (2020). “La metodología cualitativa, consiste más que un conjunto de técnicas para recoger datos: es un modelo de encarar el mundo de la interioridad de los sujetos sociales y de las relaciones que establecen con los contextos y con otros autores sociales.” (p. 16). Cabe mencionar que la metodología cualitativa es el camino ideal para penetrar y comprender el resultado, el significado y la intencionalidad con que la didáctica en las prácticas de lectura se refleja en las concepciones y en las necesidades de ampliar el universo cultural de los estudiantes del subsistema de educación primaria. Este trabajo se realizó bajo un nivel descriptivo, que Es una herramienta fundamental en el campo de la ciencia que se centra en observar y describir las características de grupos de personas, objetos o eventos. Esta forma de investigación recopila datos y los organiza para proporcionar una imagen clara de lo que está sucediendo. (Rus, 2021). De acuerdo a Guevara, Verdeso y Castro, 2020) “Se encarga de puntualizar las características de la población que esta estudiando” (p. 7). Esto permite que el investigador cada día profundice sus conocimientos sobre el tema estudiado, proporcionando bases firmes sobre los mismos, busca describir y ordenar los datos. 92 Conceptualizaciones de la descolonización didáctica La descolonización de la didáctica constituye todas aquellas explicaciones de los procesos de enseñanza y aprendizaje en el ámbito escolar, dejando atrás los elementos del modelo de las escuelas tradicionales, con el fin de fundamentarlos para que se concreten en modelos de trabajos docentes, buscando la transformación de la realidad educativa. Consiste en una herramienta de resistencia cultural que apoya al colectivo escolar a entender la realidad de su entorno y el tipo de relaciones económicas, sociales, políticas e institucionales sometidas y mantenidas por la cultura de la colonialidad. La descolonización didáctica se considera como la disciplina pedagógica de carácter teórico y práctico con principios, normas y elementos específicos que conllevan a liberar y transformar el aprendizaje de los contenidos enlazados con los objetivos educativos planificados para tal fin. Implica transcender el conocimiento, los saberes académicos y pasar del aprendizaje pasivo del educando a un enfoque donde el propósito sea el mejoramiento de la calidad del aprendizaje y la educación y que se constituye entre todos los involucrados. La descolonización didáctica se entiende como el proceso de independencia, liberación y transformación de diversos aspectos que envuelven al sistema educativo que han sido dominados por los estados de opresión e imposición. Su finalidad es la formación integral, busca involucrar las estrategias de enseñanza y de aprendizaje conjuntamente y se ocupa de cómo enseñar de manera efectiva y como los estudiantes aprenden de manera eficiente. La descolonización de la didáctica consiste en los medios para estimular y motivar el aprendizaje desarrollando la capacidad creativa. Son las herramientas de aprendizaje que apoyan a los educandos en su aspecto emocional, físico, intelectual, cultural y socialmente. Es considerada como la ciencia de todas las funciones dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje combinadas con el hacer y el saber didáctico. 93 La descolonización didáctica busca fomentar la interacción, el debate, el diálogo, la reflexión, y la formación crítica, brindando oportunidades para que los educandos se involucren de manera activa, participativa, protagónico en los procesos de construcción del conocimiento, habilidades y valores, actitudes a través de principio, métodos estrategias y técnicas que orientan y promueven la enseñanza y el aprendizaje. Además, busca el desmantelamiento del proceso educativo que ha estado bajo paradigmas dominantes, controladores dentro en los espacios escolares, para incluir y alcanzar aprendizajes liberadores y transformadores. Proceso de la colonialidad La colonialidad es un patrón de poder que se extiende hasta nuestro presente, en el que el trabajo, los conocimientos, los seres humanos, otros, a escala mundial son dominados y explotados. Sistema de exclusión, de injusticia social, negación insostenible en todos los ámbitos que conforma un estado. Se supone que en todos los lugares se identifica la presencia de la colinealidad, porque se visualiza la constante imposición de los valores culturales, políticos, sociales, económicos e institucionales. Por ello bien puede señalarse que: La colonialidad es uno de los elementos constitutivo y específicos del patrón mundial de poder capitalista. Se funda en la imposición de una clasificación racial/étnica de la población del mundo como piedra angular de dicho patrón de poder y opera en cada uno de los planos, ámbitos y dimensiones, materiales y subjetivas, de la existencia social cotidiana y a escala social. (Quijano, 2015, p. 1). El proceso de colonialidad educativa se inicia con esquemas preestablecidos, debido a los mandatos sociales, el proceso de enseñanza y aprendizaje se da de manera autoritaria, bajo doctrinas que coartan las manifestaciones creativas, la formación critica, el conocimiento liberador y emancipador que evitan el alcance de un aprendizaje transformador. Proceso de la comunalización como enfoque de la descolonización de la realidad didáctica 94 Actualmente, con la descolonización didáctica se busca la implementación y ejecución de un enfoque que permita ser investigador, aplicar la metódica científica, dinámica, participativa, reflexiva, innovadora, activa, otros, en los procesos de enseñanza- aprendizaje. Con respecto a esto, Aguilar (2019) opina: “La comunalización de la educación encierra un paquete de energía trasformadora que emerge del vínculo fraterno y solidario entre el cuerpo docente, los estudiantes y la comunidad”. (p. 9). Atendiendo a lo citado, es necesario que el colectivo educativo y comunidad en general se involucren en todo lo concerniente a la descolonización de la didáctica, tomando en cuenta la geografía donde se encuentran las escuelas y todos los elementos que permiten superar cualquier situación que afecte el proceso de la comunalización educativa, que permita avanzar en el equilibrio entre la formación científica y el desarrollo integral de los individuos, y de esta manera los educandos lograr participación activa de su propia educación y armonía e integralidad del proceso escolar. En tal sentido, se busca que los estudiantes aprendan a pensar, actuar, producir, resolver, tener intercambios de ideas y fomentar la cooperación, otros, que se preparen para enfrentar los cambios que está atravesando la educación en el país. Además, las instituciones educativas deben buscar la integración y activación de la familia y la comunidad en el proceso de enseñanza y aprendizaje que contribuya con el desarrollo social y emocional con el fin de alcanzar ciudadanos descolonizados y con calidad educativa. Por su parte, Suárez (2024) manifiesta que “La comunalización se plantea como una alternativa política, de emancipación, liberación y reconfiguración del poder en las diferentes latitudes en el que se aplique”. (parr. 6). Al respecto a lo planteado, el proceso de comunalización pretende construir la identidad de las comunidades en los aspectos educativos, garantizando verdaderos conocimientos desde el punto de vista social que los vincule en las dimensiones intercultural crítica y decolonial en función a la transformación de los actores y autores de las diferentes comunidades. 95 Por lo tanto, la comunalización como enfoque es un proceso que se presenta para romper con los obstáculos que impiden el avance en las aulas de clase, busca la relación y así construir una educación liberadora y emancipadora, que permita el bienestar común para todos los involucrados y de esta manera, impulsar la transformación de la realidad de cada territorio y lugarización con mayor justicia y bienestar. Descolonización didáctica en los ambientes de aprendizaje La descolonización, es comprendida como ese proceso direccionado a erradicar el dominio opresor , explotador a los que fueron sometido los grupos .Por tal razón, los docentes tienen la posibilidad de cambiar la manera con la que enseñan y los educandos aprenden, logrando una mayor motivación y que el conocimiento que se produzca sea significativo y duradero, para ello es necesario hacer uso de las estrategias de enseñanza y las de aprendizaje, que produzcan cambios, que den lugar a las mejoras en la formación de los estudiantes desde diferentes espacios. La descolonización sería posible si nos empeñáramos en liberarnos del espejo eurocéntrico donde cada vez que nos miramos observamos una imagen distorsionada que perpetúa un evolucionismo unilateral y unidireccional combinado paradójicamente con un dualismo de la historia que separa la naturaleza de la sociedad y el cuerpo de la razón, en lugar de encontrarnos en la integración , y en la redistribución del poder de la que la descolonización de la sociedad es presupuesto y punto de partida.(Quijano, citado por Salazar , 2021, p. 41). En este sentido, es importante considerar que los ambientes de aprendizaje, son un campo muy fértil para la descolonización, debido a que rompe con la forma de hacer educación con paradigmas tradicionales, para impulsar el modelo de proceso de aprendizaje liberadores, emancipadores, innovadores y transformadores. Al respecto, La mayor estrategia de enseñanza será aquella que resulte más adecuada en función de los objetivos educativos que se persiguen. Para ello, los docentes deben preocuparse por identificar, entre otras cosas, las características de las distintas disciplinas por enseñar, como así también los diferentes tipos de contenidos. 96 Por consiguiente, El docente debe poseer un bagaje amplio de estrategias, conociendo qué función tiene y como puede utilizarse o desarrollarse apropiadamente. Las estrategias de enseñanza se complementan con las estrategias o principios motivacionales y de trabajo cooperativo que llevan a enriquecer el proceso de enseñanza y aprendizaje. Sin embargo, existen estrategias valiosas que pueden ser desarrolladas a partir de los procesos cognitivos para promover mejores aprendizajes. Por otra parte. las estrategias de aprendizaje son herramientas poderosas en la educación son actividades físicas y/o mentales cuyo propósito es, optimizar los aprendizajes, donde se deben tener en cuenta los aspectos socio-afectivos y las motivaciones para garantizar la significatividad de los aprendizajes, de ahí el conocimiento de la necesidad de renovar la enseñanza y el aprendizaje, lo cual ha sido alimentado tanto por formulaciones teóricas que provienen de diversas disciplinas, como por investigaciones sobre la adquisición y desarrollo de técnicas adecuadas. Nisbeht y Shuckersimith (1987) señalan que: “Las estrategias de aprendizaje son procesos ejecutivos, mediante los cuales se eligen, coordinar y aplicar las habilidades, se vinculan con el aprendizaje significativo y con él “aprender a aprender”. (p. 17). Se promueve una nueva actitud, un cambio de concepciones entre la problemática de no saber que elegir y de cómo poder hacer o crecer un aprendizaje significativo Todo lo antes dicho, son alternativas para avanzar en los ambientes de aprendizaje, evitando los procesos de colonialidad que aún permanecen en el campo. Descolonizar desde el aula implica desarrollar innovaciones didácticas que direccionen cambios significativos en todos aquellos que quieren aprender generando procesos escolares liberadores ante la sociedad y la cultura de las que forman parte. Reflexión sobre la transformación educativa por María Montessori 97 La transformación comienza por cada ser humano, por la capacidad que presenta en su forma organizativa y de adaptación, aprendizaje y actuación ante los requerimientos del ambiente donde se encuentre inmerso y que ofrece un bien común. Busca garantizar el acceso permanente y culminación de los procesos de aprendizaje, generando preparación y espacios seguros a los estudiantes para enfrentarse a los desafíos que se le presenten. Montessori creo un método de carácter pedagógico para contribuir a la educación de los niños con condición y marginalidad. A través de la experiencia observó que los infantes aprendían por medio de la acción y no solamente con el pensamiento, evidenció que el aprendizaje se logra mediante los sentidos; atendiendo a estas observaciones propuso la educación basada en la sensibilidad, postulando que los sentidos son la vía para desarrollarla inteligencia de los niños(as). (Montessori, citado por Espinosa, 2022) Este método dio paso a una filosofía de la educación innovadora, la cual se fundamenta en las capacidades potenciales del niño para alcanzar su aprendizaje de manera autónoma y creativa. Montessori, (citado por Burbano, Munévar, y Valdivieso (2021). “Considera que el desarrollo de los niños(as) se alcanza dando libertad creativa y con apoyo de padres y docentes”. (p. 13). Montessori comprendió que dado los resultados de la pedagogía sustentada en su método, el cual favorecía la independencia cognitiva y desarrollo personal y social de los niños, podía ser generalizado para la educación de todo tipo de niño. En tal sentido, para la utilización efectiva del mismo es fundamental que el educador domine su metodología, debido a que este método busca el cambio de paradigmas de la enseñanza para mejorar el desempeño y rendimiento escolar de los educandos, fomentando la capacidad de los estudiantes para responder a las motivaciones y estímulos educativos. Actualmente este método es considerado un modelo educativo y es reconocido como la filosofía Montessori. Es una vía eficaz para alcanzar el aprendizaje significativo de los educandos. Según Gallardo, Obaco, y Herrera, (2021). “El método Montessori se ocupa también de la inteligencia como servicio, de la armonía, el orden del cuidado de 98 los materiales, de la higiene y el equilibrio del aula, de esta forma se contribuye a desarrollar la responsabilidad del educando “. (p. 256). Además, Montessori, (citado por Espinosa, 2022). “Define la mente del niño como una mente que absorbe todo conocimiento”. (p.9). Por lo tanto, la filosofía Montessori no solo genera una educación inclusiva, también promueve nuevas formas y vías para educar y aportar ciudadanos capaces de integrarse a la sociedad. Esta forma de enseñar también desarrolla habilidades de aprendizaje y de comunicación. Las principales características del método Montessori es que: Los niños deben tener libertad para desarrollase y aprender a su ritmo, en un entorno de observación por parte del adulto. Otra de las reflexiones de Montessori es que las evaluaciones del progreso de los niños se realizan mediante la observación del trabajo y las habilidades de los niños. Debe mirar, escuchar, acompañar, estar presente. Pero su presencia debe ser consciente y silenciosa al mismo tiempo. Porque es imprescindible confiar en la capacidad y la autonomía de los niños. La metodología Montessori, ha cambiado la concepción tradicional de la educación, ofreciendo un enfoque centrado en el niño que promuévela armonía, la curiosidad y el amor por el aprendizaje. Es en este, enfoque pedagógico donde se encuentran los materiales didácticos de María Montessori, los cuales fueron diseñados partiendo de la observación directa de los niños y su forma natural de aprender mediante la interacción con el ambiente. Estos materiales son las herramientas cuidadosamente diseñadas que responden a las necesidades educativas de los niños en diversas etapas del desarrollo que permiten fomentar la exploración, el descubrimiento y el aprendizaje. Conclusiones En el contexto de la descolonización didáctica, se requiere romper con el esquema del enfoque tradicional, y la presencia de la colonialidad, para darle paso a paradigmas donde el docente se centre y hagan uso de herramientas que 99 le permitan lograr en el estudiante la formación integra, que desarrollen la independencia, responsabilidad ,interés y el autoestima, que trabajen de manera autónoma y creativa en su proceso de aprendizaje. Resulta fundamental propiciar una disciplina pedagógica de carácter teórico y práctico dotado de principios, normas y elementos específicos que conllevan a liberar y transformar el aprendizaje. Esta disciplina debe promover la inclusión, la armonía, la curiosidad y el amor, partiendo de una secuencia de didáctica que enriquezca el desarrollo de las dinámicas y estrategias del aula. La descolonización de la didáctica hacia una transformación educativa busca construir una educación liberadora y emancipadora, con pedagogías críticas, y métodos didácticos acordes, que permita el bienestar común para todos los involucrados y de esta manera, impulsar la transformación de la realidad de cada territorio y lugarización con mayor justicia y bienestar. La revisión acerca de los referentes teóricos que fundamentan la descolonización didáctica, aportó, una gama de conocimientos y saberes importantes para el análisis y comprensión del tema tratado. Por tanto, se hace necesario la participación reflexiva, activa y equilibrada entre la formación científica y el desarrollo integral de los individuos, buscando de esta manera la transformación de la realidad educativa, esto implica la descolonización de una diversidad de elementos insertados en los espacios escolares y de repensarse, pero desde otras coordenadas sociales, culturales, y epistemológicas. Bibliografía Espinoza Freire, E. E. (2022). El método Montessori en la enseñanza básica. Conrado, 18(85), 191-197. Quijano, A. (2015). Colonialidad del poder y clasificación social. Contextualizaciones latinoamericanas, 2(5). Nisbet, J., Shucksmith, J., & Aula, X. (1987). Estrategias de aprendizaje. Madrid: Santillana. 100 Aguilar, A (2019) Un Diseño para la transformación a través de la comunalización de la educación hecho entre todas y todas. www. aporrea.org/poder popular/a 285153 htm/ Alvarado, L. y García, M. (2008).Características mas relevantes del paradigma socio-critico su aplicación en investigaciones de educación ambiental y enseñanza de las ciencias. UPEL-Instituto Pedagógico de Caracas. Venezuela. Arnal, J. (1992). Investigación educativa. Fundamento y metodología. Barcelona (España): Labor. Baquero, A., Caicedo, J., y Rico, J. (2015) Colonialidad del Saber y Ciencias Sociales: Una Metodología para aprehender los Imaginarios Colonizados. Universidad Nacional de Colombia. https//doi.org/10.15446/anpol.v28n85.56248. Burbano, V. Munévar, A. y Valdivieso M. (2021). Influencia del método Montessori en el a Espinoza, E. (2022). Método Montessori en la Enseñanza Básica. Articulo Original. Conrado vol. 18 no.15 Cienfuegos mar. Universidad de Cienfuegos. Carretera a Rodas, cuatro caminos. Cuba. Esternann, J. (2014). Colonialidad, descolonización e interculturalidad. Universidad de Lucerna. Suiza. Polis. Revista Latinoamericana. Suárez, Y. (2024) Comunalización de la Educación como un proceso intercultural y decolonial. https://www.ensartaos.com.ve/reingenieria-educativa- universitaria-o-comunalizacion-educativa/ Galiano, M., (2020). Diseño de Proyectos en la investigación Cualitativa. Fondos Editoriales: Universidad EAFIT, Colombia. Gallardo, J. Obaco, E. y Herrera, C. (2021). Aplicación del método Montessori: caso de una escuela de Educación General Básica. Opuntia Brava. García, V. (2021). Descolonización de los saberes del docente como base para la promoción e implementación de prácticas educativas significativas. Universidad de la Sabana. Chica (Colombia). Guevara, G. Verdeso, A. y Castro, N. (2020). Metodologías de la investigación educativa (descri ptivas, experimentales, y de investigación de acción). Revista Científica Mundo de la Investigación y el conocimiento. 101 (Recimundo) http://recimundo.com/index.php/es/article/view/860. Babahoyo, Ecuador. Rus, E (2021). Investigación Descriptiva: Qué es tipos y ejemplos. Economipedia.com. Salazar, M (2021). Recursos Didácticos Transdisciplinares para Descolonizar desde el Aula. Tesis. Revista de investigación psicológica Vera, A., y Jara, P (2018). El paradigma socio crítico y sus contribuciones al prácticum en la formación inicial docente. Psique Mag: Revista científica de Psicología, Lima, Perú. Síntesis curricular Profesora titular de la U.E. Cruz Salmerón Acosta (Araya- edo. Sucre), facilitadora en la Universidad Nacional Experimental “Simón Rodríguez” (UNESR) y en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), con pregrado en Educación Integral y Postgrados en: planificación y evaluación de la educación; ciencias, mención: planificación y evaluación, y en lengua y comunicación. 102 Revista HumanArtes N° 25, julio – diciembre 2024 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ La criminología de la música urbana: Una teoría que describe la influencia de la música urbana como generador de conducta delictiva en los niños, niñas y adolescentes María Alejandra Ramos Ávila CEFO UNES Bolívar Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0009-4706-5358 Resumen Este artículo teórico explora la influencia de la música urbana como generador de conducta delictiva en los niños, niñas y adolescentes. Se analiza cómo la música urbana, como expresión cultural, este estudio se realiza bajo el paradigma Postpositivista, con episteme socio-critico, metodología cualitativa, diseño flexible, con nivel integrativo, como técnica la observación participante y el instrumento un guion de entrevistas semiestructurado aplicado a cuatro (4) informantes clave. Esta investigación no solo ha logrado describir y analizar la influencia de la música urbana en la conducta delictiva de los jóvenes, sino que también ha propuesto una teoría emergente y herramientas prácticas para abordar el fenómeno. La Criminología de la Música Urbana representa una contribución significativa al mundo del conocimiento, ofreciendo un enfoque interdisciplinario que integra la criminología, la psicología y los estudios culturales Palabras clave: criminología; música urbana; influencia; generador de conducta; conducta delictiva; niños y adolescentes. Abstract This theoretical article explores the influence of urban music as a generator of delinquent behavior in children and adolescents. It analyzes how urban music, as a cultural expression, is carried out under the Post-positivist paradigm, with a socio-critical episteme, qualitative methodology, flexible design, with an integrative level, participant observation as a technique and a semi-structured interview script applied to four (4) key informants. This research has not only managed to describe and analyze the influence of urban music on the delinquent behavior of young people, but has also proposed an emerging theory and practical tools to address the phenomenon. The Criminology of Urban Music represents a significant contribution to the world of knowledge, offering an interdisciplinary approach that integrates criminology, psychology and cultural studies Keywords: criminology; urban music; influence; behavior generator; delinquent behavior; children and adolescents. 103 Introducción La música urbana, un fenómeno cultural de alcance global, ha trascendido su rol como expresión artística para convertirse en un elemento influyente en la construcción de identidades y comportamientos, especialmente entre niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, su impacto no se limita a lo cultural o emocional; estudios recientes sugieren una posible relación entre el consumo de este género musical y la normalización de conductas delictivas. Este artículo aborda este fenómeno desde un enfoque criminológico y psicológico, con el objetivo de describir cómo la música urbana puede actuar como un generador de comportamientos antisociales en jóvenes. El problema de investigación radica en la falta de teorías integradoras que expliquen cómo las letras de la música urbana, cargadas de narrativas delictivas, influyen en la psique de los jóvenes, normalizando acciones ilegales y violentas. ¿Qué mecanismos psicológicos hacen que la música urbana sea un medio de satisfacción emotiva? ¿Cómo el cerebro procesa y normaliza estas narrativas? Estas preguntas guían nuestra investigación, motivada por la necesidad de entender un fenómeno que tiene implicaciones profundas en la sociedad contemporánea. La importancia de esta investigación reside en su enfoque interdisciplinario, que combina la criminología y la psicología para ofrecer una perspectiva innovadora sobre un tema poco explorado. Además, sus hallazgos podrían ser útiles para diseñar políticas públicas y estrategias educativas que mitiguen los efectos negativos de la música urbana en la conducta juvenil. El objetivo principal de esta investigación es proponer un marco teórico integrador. Desde un enfoque epistémico socio-crítico, este estudio busca comprender el proceso generado de conducta delictiva. Metodológicamente, la investigación se enmarca en un paradigma postpositivista, utilizando como método de investigación el cualitativo, el tipo de investigación aplicada fue teórica y de campo, el diseño de la investigación fue el flexible, con un nivel de investigación 104 integrativo aplicado a una unidad de análisis que incluye tanto los supuestos teóricos (teorías criminológicas y psicológicas) como los testimonios de jóvenes consumidores de música urbana y expertos en el tema, utilizando técnicas como la observación participante y de instrumento las entrevistas semiestructuradas para recopilar datos empíricos que respalden las conclusiones. En cuanto al alcance, este artículo busca sentar las bases para futuras investigaciones, ofreciendo una teoría preliminar que explique la influencia de la música urbana en la conducta delictiva. Las conclusiones preliminares sugieren que la exposición repetida a narrativas delictivas en la música urbana puede normalizar estas conductas, especialmente en contextos de vulnerabilidad social. Este hallazgo no solo es relevante para la academia, sino también para la sociedad en general, ya que plantea desafíos urgentes en términos de prevención y educación. Con esta investigación, se espera abrir un debate necesario sobre el papel de la música urbana en la formación de identidades juveniles y su posible influencia en la delincuencia, ofreciendo una perspectiva novedosa y crítica que invite al lector a reflexionar y profundizar en el tema. Problema y su contexto En un mundo donde la música urbana domina las listas de reproducción y se ha convertido en un elemento central de la cultura juvenil, surge una pregunta incómoda pero necesaria: ¿estamos subestimando el poder de las letras de estas canciones para moldear comportamientos y actitudes? La música urbana, con su ritmo contagioso y sus narrativas crudas, ha logrado conectar con millones de jóvenes alrededor del mundo. Sin embargo, detrás de su éxito comercial y su aparente inocencia artística, se esconde un fenómeno preocupante: la normalización de conductas delictivas y violentas a través de sus letras. El contexto es alarmante. En países como Colombia, México, España y Estados Unidos, donde la música urbana tiene una penetración masiva, se ha observado 105 un incremento en la participación de jóvenes en actividades delictivas, desde el microtráfico hasta la violencia callejera. Aunque no se puede establecer una relación causal directa, estudios preliminares sugieren que la exposición repetida a letras que glorifican el crimen, el narcotráfico y la violencia puede influir en la percepción que los jóvenes tienen de estas acciones, llegando a normalizarlas como parte de su realidad cotidiana. Pero, ¿cómo es posible que una canción tenga tanto poder? La respuesta está en la psicología humana. La música no es solo un entretenimiento; es un vehículo emocional que puede alterar estados de ánimo, reforzar identidades y, en algunos casos, justificar comportamientos antisociales. Para muchos jóvenes, especialmente aquellos en contextos de vulnerabilidad social, la música urbana se convierte en un refugio emocional, un espejo que refleja sus frustraciones, sueños y, en ocasiones, su desesperación. Sin embargo, este refugio puede ser una trampa: las letras que celebran la delincuencia como una forma de éxito o poder pueden distorsionar la percepción de lo que es aceptable o deseable. El problema de investigación que abordamos es doble. Por un lado, existe una falta de teorías integradoras que expliquen cómo la música urbana influye en la conducta delictiva desde una perspectiva criminológica y psicológica. Por otro, hay una carencia de estudios empíricos que exploren cómo los jóvenes procesan estas narrativas y las internalizan en su vida diaria. Este vacío no solo limita nuestra comprensión del fenómeno, sino que también dificulta la creación de estrategias efectivas para prevenir sus efectos negativos. Este artículo busca llenar ese vacío, proponiendo una teoría innovadora que integre la criminología y la psicología para explicar cómo la música urbana puede actuar como un generador de conductas delictivas. No se trata de criminalizar un género musical, sino de entender su impacto real en la mente de los jóvenes y, a partir de ahí, generar herramientas que permitan mitigar sus efectos negativos. En un mundo donde la música es omnipresente, ignorar su influencia en la conducta humana no es una opción. 106 Objetivos de la investigación Objetivo principal Describir la influencia de la música urbana como generador de conductas delictivas en niños, niñas y adolescentes, a través de un enfoque criminológico y psicológico. Objetivos específicos - Identificar los mecanismos psicológicos mediante los cuales la música urbana se convierte en un medio de satisfacción emotiva para los jóvenes. - Analizar el proceso cognitivo y emocional por el cual el cerebro normaliza las conductas delictivas descritas en las letras de la música urbana. - Explorar la relación entre el consumo de música urbana y la manifestación de conductas delictivas en niños, niñas y adolescentes. - Proponer un marco teórico que integre la criminología y la psicología para entender la influencia de la música urbana en la conducta delictiva. Justificación En un mundo donde la música urbana se ha convertido en un fenómeno cultural global, es imposible ignorar su influencia en la formación de identidades y comportamientos, especialmente entre niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, mientras este género musical continúa dominando las listas de reproducción y las redes sociales, surge una pregunta urgente: ¿qué impacto real tiene esta música en la conducta de los jóvenes? Esta investigación no solo busca responder a esa pregunta, sino también llenar un vacío crítico en la literatura académica y ofrecer herramientas prácticas para abordar un problema que tiene implicaciones profundas en la sociedad contemporánea. La necesidad de esta investigación es clara. Aunque existen estudios que exploran la relación entre los medios de comunicación y la conducta delictiva, pocos se han enfocado específicamente en la música urbana y su capacidad para normalizar narrativas delictivas y violentas. Este vacío es particularmente preocupante en un 107 contexto donde la música urbana no solo es consumida, sino también celebrada como un símbolo de éxito y resistencia. Sin una comprensión profunda de cómo estas narrativas influyen en la psique de los jóvenes, es imposible diseñar estrategias efectivas para prevenir sus efectos negativos. Además, esta investigación es relevante porque aborda un problema que trasciende las fronteras geográficas y culturales. La música urbana no es un fenómeno aislado; es un producto de la globalización que refleja las realidades de millones de jóvenes en contextos de marginalidad y exclusión. Al estudiar cómo estas narrativas influyen en la conducta, no solo estamos contribuyendo al campo académico, sino también generando conocimiento que puede ser utilizado para diseñar políticas públicas y programas educativos que promuevan una cultura de paz y prevención. La contribución positiva de esta investigación es multifacética. En primer lugar, ofrece un marco teórico innovador que integra la criminología y la psicología, proporcionando una perspectiva interdisciplinaria que enriquece la comprensión del fenómeno. En segundo lugar, sus hallazgos pueden ser utilizados para desarrollar intervenciones específicas que mitiguen los efectos negativos de la música urbana en la conducta juvenil, desde programas de educación emocional hasta campañas de concientización sobre el consumo crítico de medios. Finalmente, esta investigación tiene el potencial de generar un debate público necesario sobre el papel de la música en la sociedad, promoviendo una reflexión crítica sobre cómo los medios de comunicación pueden influir en la construcción de identidades y valores. En resumen, esta investigación no solo es necesaria, sino también urgente. En un mundo donde la música es omnipresente, entender su impacto en la conducta humana es esencial para construir sociedades más justas y equitativas. Este estudio no solo contribuye al avance del conocimiento académico, sino que también ofrece herramientas prácticas para abordar un problema que afecta a millones de jóvenes en todo el mundo. 108 Marco referencial Antecedentes de la investigación Antecedentes Internacionales: Miranda, D., & Claes, M. (2019), en su estudio "Music Listening, Coping, Peer Attachment, and Substance Use During Adolescence" Este estudio explora cómo el consumo de música con letras explícitas (incluyendo hip-hop y rap) está relacionado con el uso de sustancias y conductas de riesgo en adolescentes. Los hallazgos sugieren que la música puede actuar como un mecanismo de afrontamiento emocional, pero también puede normalizar conductas peligrosas. (47, p. 215-233). Este estudio es clave para entender cómo la música urbana puede convertirse en un medio de satisfacción emotiva y, al mismo tiempo, promover conductas delictivas. Antecedentes Nacionales (Venezuela) Pérez, M., & González, L. (2019), en su estudio "La música urbana como expresión de la violencia en jóvenes caraqueños", Este estudio cualitativo explora cómo la música urbana refleja y refuerza las realidades de violencia en jóvenes de barrios de Caracas. Los hallazgos indican que las letras de estas canciones normalizan la delincuencia como una forma de supervivencia y éxito en contextos de exclusión. (Vol. 28, pp. 67-82) Revista Venezolana de Psicología. Este estudio es fundamental para entender cómo la música urbana influye en la conducta delictiva en el contexto venezolano. Bases teóricas Teoría del aprendizaje social (Albert Bandura, 1977) Bandura propone que las personas aprenden comportamientos a través de la observación e imitación de modelos, especialmente en contextos sociales. Este aprendizaje se refuerza mediante la interacción con el entorno y la retroalimentación positiva o negativa que recibe el individuo. En relación con la investigación, esta teoría es fundamental para entender cómo los jóvenes pueden 109 imitar conductas delictivas descritas en las letras de la música urbana, especialmente si estas conductas son presentadas como exitosas o deseables. La música urbana actúa como un "modelo" que normaliza la violencia y el crimen. Teoría de la Normalización (Howard Becker, 1963) Outsiders: Studies in the Sociology of Deviance Becker explica cómo ciertos comportamientos considerados desviados o delictivos pueden normalizarse en grupos sociales específicos. La normalización ocurre cuando estos comportamientos son repetidamente expuestos y aceptados dentro de un contexto cultural o social. En relación con la investigación, esta teoría ayuda a explicar cómo las letras de la música urbana, al glorificar la delincuencia y la violencia, pueden normalizar estas conductas entre los jóvenes, especialmente en contextos de exclusión social donde estas narrativas son más aceptadas. Teoría de la cultivación (George Gerbner, 1976) Living with television: The violence profile Gerbner propone que la exposición repetida a contenidos mediáticos (como la televisión, la música o las redes sociales) moldea la percepción de la realidad de los individuos. A mayor exposición, mayor es la probabilidad de que los espectadores adopten las visiones del mundo presentadas en estos medios. En relación con la investigación, esta teoría es clave para entender cómo el consumo repetido de música urbana con letras violentas o delictivas puede influir en la percepción de los jóvenes, llevándolos a ver estas conductas como normales o aceptables. Teoría de la Identidad Social (Henri Tajfel, 1979) Human Groups and Social Categories Tajfel explica que las personas construyen su identidad a partir de su pertenencia a grupos sociales. La identidad se fortalece cuando los individuos adoptan las normas y valores del grupo al que pertenecen, incluso si estas normas son desviadas o delictivas. En relación con la investigación, esta teoría ayuda a entender cómo los jóvenes que consumen música urbana pueden adoptar una 110 identidad basada en las narrativas de estas canciones, especialmente si estas narrativas refuerzan su pertenencia a un grupo social específico (por ejemplo, pandillas o comunidades marginales). Teoría de la Desorganización Social (Shaw y McKay, 1942) Juvenile Delinquency and Urban Areas Shaw y McKay argumentan que la delincuencia es más común en áreas urbanas con altos niveles de desorganización social, como pobreza, falta de oportunidades y debilitamiento de las instituciones sociales. En estos contextos, los jóvenes son más propensos a adoptar conductas delictivas como una forma de adaptación. Relación con la investigación, esta teoría es relevante porque explica cómo la música urbana, al reflejar realidades de exclusión y marginalidad, puede convertirse en un vehículo que justifica la delincuencia como una forma de supervivencia o éxito en contextos desorganizados. Teoría de la Regulación Emocional (James Gross, 1998) Handbook of Emotion Regulation Gross propone que las personas utilizan diversas estrategias para regular sus emociones, incluyendo el consumo de medios como la música. La música puede servir como un mecanismo de afrontamiento emocional, pero también puede reforzar emociones negativas o conductas desadaptativas. Relación con la investigación, esta teoría es útil para entender cómo los jóvenes utilizan la música urbana como un medio de satisfacción emotiva, pero también cómo esta música puede reforzar emociones y conductas asociadas con la delincuencia. Bases Legales Internacionales Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) (1989) Naciones Unidas (ONU) Este tratado internacional reconoce los derechos de los niños, niñas y adolescentes a la protección, educación, salud y desarrollo integral. El artículo 17 destaca la responsabilidad de los Estados de proteger a los menores de contenidos 111 mediáticos que puedan ser perjudiciales para su bienestar. El aporte del investigador es que La CDN es relevante porque establece la obligación de proteger a los jóvenes de contenidos que puedan fomentar conductas delictivas o violentas, como ciertas letras de música urbana. Recomendación de la UNESCO sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales (2005) Este documento promueve la diversidad cultural, pero también enfatiza la necesidad de proteger a las audiencias, especialmente a los jóvenes, de contenidos culturales que puedan ser dañinos o promover violencia. La recomendación es útil para analizar cómo la música urbana, como expresión cultural, debe equilibrarse con la protección de los jóvenes frente a contenidos que normalicen la delincuencia. Directiva de Servicios de Medios Audiovisuales (UE) (2010) (reformada en 2018) Unión Europea Esta directiva regula los contenidos audiovisuales en la UE, incluyendo la protección de menores frente a contenidos violentos o perjudiciales. La reforma de 2018 amplía estas regulaciones a plataformas digitales y redes sociales. La directiva es relevante porque establece estándares para proteger a los jóvenes de contenidos mediáticos que puedan fomentar conductas delictivas, como ciertas letras de música urbana. Nacionales Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) El artículo 75. Reconoce la importancia de las familias en el desarrollo integral de todas las personas y, muy especialmente, de los niños, niñas y adolescentes. Artículo 78. “Los niños, niñas y adolescentes son sujetos plenos de derecho y estarán protegidos por la legislación, órganos y tribunales especializados, los cuales respetarán, garantizarán y desarrollarán los contenidos de esta Constitución, la Convención sobre los Derechos del Niño y demás tratados 112 internacionales que en esta materia haya suscrito y ratificado la República. El Estado, las familias y la sociedad deben garantizar su protección integral”. Artículo 101. Derecho a la Información y a la Comunicación: "Todas las personas tienen derecho a recibir información adecuada y veraz, así como a expresar libremente sus opiniones e ideas. Los medios de comunicación social deben promover los valores de la cultura, la educación, la justicia y la paz, y abstenerse de difundir mensajes que promuevan la violencia, el odio, la discriminación o cualquier otra conducta que afecte negativamente el desarrollo integral de las personas, especialmente de los niños, niñas y adolescentes." Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes Gaceta Oficial N° 5.859 (Extraordinaria), publicada el 10 de diciembre de 2007. Reforma Parcial: Gaceta Oficial N° 6.155 (Extraordinaria), publicada el 8 de junio de 2015 (Gaceta Oficial N° 6.185 del 8 de junio de 2015). Artículo 1. Objeto Esta ley tiene por objeto garantizar a todos los niños, niñas y adolescentes, que se encuentren en el territorio nacional, el ejercicio y el disfrute pleno y efectivo de sus derechos y garantías, a través de la protección integral que el Estado, la sociedad y a familia deben brindarles desde el momento de su concepción. Artículo 68: Protección contra Contenidos Perjudiciales: "Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser protegidos contra toda información, material o mensaje que sea perjudicial para su bienestar, desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social. El Estado, las familias y la sociedad deben garantizar que los medios de comunicación no difundan contenidos que promuevan la violencia, el odio, la discriminación, el consumo de drogas o cualquier otra conducta que afecte negativamente a los niños, niñas y adolescentes." Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos (Ley Resorte) Gaceta Oficial N° 38.333, publicada el 7 113 de diciembre de 2004. Reformada en Gaceta Oficial N° 39.610, publicada el 22 de diciembre de 2010. Artículo 4: Protección de Niños, Niñas y Adolescentes: "Los prestadores de servicios de radio, televisión y medios electrónicos deben garantizar que los contenidos que difunden sean adecuados para el público infantil y adolescente. Deben evitar la transmisión de mensajes que promuevan la violencia, el consumo de drogas, el alcoholismo, la discriminación o cualquier otra conducta que afecte negativamente el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes." Artículo 27: Prohibición de Contenidos Perjudiciales: "Queda prohibida la difusión de contenidos que promuevan la violencia, el consumo de drogas, el alcoholismo, la discriminación, el odio o cualquier otra conducta que afecte negativamente el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes. Los prestadores de servicios de radio, televisión y medios electrónicos deben abstenerse de transmitir este tipo de contenidos." Aspectos conceptuales Música urbana Pacini Hernández, D. (2010), Género musical que surge en contextos urbanos marginales, caracterizado por ritmos pegajosos y letras que reflejan la realidad de las calles, incluyendo temas como la violencia, el narcotráfico y la exclusión social. Hybridity and Identity in Latino Popular Music*. Temple University Press. (p. 45). La música urbana es el eje central del estudio, ya que se analiza su impacto en la conducta de los jóvenes y su potencial como herramienta de transformación social. Transformación social Freire, P. (1970), Proceso de cambio profundo y sostenible en las estructuras sociales, culturales y económicas de una comunidad, con el objetivo de promover la justicia, la equidad y el bienestar colectivo. Pedagogía del Oprimido. Siglo XXI Editores (p.78). El artículo busca utilizar la música urbana y la PNL como herramientas para fomentar la transformación social, empoderando a los jóvenes y reduciendo la delincuencia juvenil. 114 Criminología Sutherland, E. H. (1947), Disciplina que estudia las causas, manifestaciones y consecuencias del delito, así como las estrategias para prevenirlo y controlarlo. Principles of Criminology. J.B. Lippincott, (p.15). La criminología proporciona el marco teórico para analizar el impacto de la música urbana en la delincuencia juvenil y proponer estrategias de prevención. Conducta delictiva Son comportamientos que violan las normas sociales y legales, incluyendo actos de violencia, robo, tráfico de drogas y otros crímenes. Sutherland, E. H. (1947) Principles of Criminology. (p. 12). La conducta delictiva es aquella que infringe las leyes establecidas y es sancionada por la sociedad. Normalización Proceso mediante el cual conductas consideradas desviadas o delictivas se vuelven aceptables o comunes dentro de un grupo social. Becker, H. S. (1963) Studies in the Sociology of Deviance, (p. 9). La normalización ocurre cuando las conductas desviadas son repetidamente expuestas y aceptadas dentro de un contexto cultural o social. Aprendizaje social Proceso mediante el cual los individuos aprenden comportamientos a través de la observación e imitación de modelos, especialmente en contextos sociales. Bandura, A. (1977) Social Learning Theory (p. 22). El aprendizaje social ocurre cuando los individuos observan e imitan comportamientos de modelos significativos en su entorno. Identidad social Construcción de la identidad individual a partir de la pertenencia a grupos sociales, incluyendo la adopción de normas y valores grupales, Tajfel, H. (1979) Human Groups and Social Categories (p. 34). La identidad social se forma a 115 través de la pertenencia a grupos sociales y la internalización de sus normas y valores. Regulación emocional Proceso mediante el cual los individuos gestionan y controlan sus emociones, utilizando estrategias como la música para afrontar situaciones de estrés o conflicto. Gross, J. J (1998) Handbook of Emotion Regulation (p. 56). La regulación emocional implica el uso de estrategias para modificar la experiencia y expresión de las emociones. Vulnerabilidad social Condición en la que individuos o grupos están expuestos a riesgos sociales, económicos o culturales que limitan sus oportunidades y aumentan su propensión a adoptar conductas desadaptativas. Social Exclusion: Concept, Application, and Scrutiny 2000) (p. 78). La vulnerabilidad social se refiere a la exposición a riesgos que limitan la capacidad de los individuos para alcanzar su pleno potencial. Pensamiento crítico Según Facione, P. A (1990) es la habilidad para analizar, evaluar y reflexionar sobre la información de manera objetiva y racional, con el fin de tomar decisiones informadas. Critical Thinking A Statement of Expert Consensus for Purposes of Educational Assessment and Instruction (p. 15). El pensamiento crítico implica la habilidad de analizar y evaluar información de manera reflexiva y objetiva. Epistemología y metodología Se refiere a explicar la visión epistemológica y metodológica del investigador, la investigación se realiza enmarcada dentro del paradigma postpositivista, enfoque epistemico socio-critico, método de investigación cualitativa, tipo de investigación de acuerdo al método es la teórica, diseño de investigación flexible, 116 con un nivel de investigación integrativo, como unidad de análisis tenemos las teorías, supuestos teóricos y las personas entrevistadas de las cuales se tomaron como muestras a cuatro (4) informantes claves; como técnica de recolección de datos se aplicó la observación participante y el instrumento utilizado fue el guion de entrevistas semiestructuradas. Procedimiento para los análisis de resultados: Se elaboran las preguntas relacionadas con cada objetivo específico con la finalidad de alcanzar un nivel de análisis más cercano al problema en estudio, posteriormente proceder a: 1. Elegir los informantes claves Los informantes clave son personas que tienen un conocimiento profundo o una experiencia relevante sobre el tema de investigación. Para este estudio se procede a seleccionar: supuestos teóricos (teorías criminológicas y psicológicas) como los testimonios de jóvenes consumidores de música urbana y expertos en el tema. 2. Se realizan las entrevistas Cuadro 1. Caracterización de los Informantes Tipo de Entrevistado 1= Joven consumidor de música urbana 2= Psicólogo especializado en adolescencia 3= Padre o madre de un adolescente 4= Artista o productor de música urbana Edad Género Contexto Intereses / Enfoque 16 años Masculino Vive en Municipio Caroní I: Escucha música urbana diariamente, sigue a artistas de reggaetón y trap en redes sociales 42 años Femenino 15 años trabajando con adolescentes 38 años Femenino 28 años Masculino Madre soltera, preocupada por la influencia de la música en su hijo de 14 años 5 años como cantante de reggaetón regional Fuente: elaboración propia, (2024) 3. Se analiza el marco teórico 117 E: Psicología social y del desarrollo I: Busca alternativas para guiar a su hijo en su desarrollo E: Reflejar la realidad social en sus letras Seguidamente tres días después, se procede a realizar los estudios de aspectos conceptuales, teóricos y documentales necesarios para fundamentar esta investigación. 4. Se realiza el procedimiento metodológico Una vez obtenidos todos los datos para ser analizados, se realiza el proceso metodológico de: Categorización y subcategorización (identificar y clasificar temas emergentes de los datos), Según Taylor y Bogdan (1987), en Introducción a los métodos cualitativos de investigación, las categorías deben surgir de los datos, pero también pueden estar predefinidas en función del marco teórico. (p. 132). El proceso de categorización se realizó siguiendo un enfoque sistemático para organizar la información recopilada a través de las entrevistas semiestructuradas. A continuación, se describe el paso a paso: Cuadro 2. Categorización y Subcategorización Categorías y Subcategorías Categoría 1: Influencia de la música urbana en la conducta Subcategoría 1.1: Percepción de los jóvenes sobre las letras de la música urbana. Subcategoría 1.2: Mecanismos psicológicos de influencia. Subcategoría 1.3: Impacto en el comportamiento de los jóvenes. Categoría 2: Rol de los actores sociales Preguntas y Respuestas Subcategoría 1.1 ¿Qué tipo de música urbana escuchas y por qué te gusta? R= "Escucho reggaetón y trap porque me identifico con las letras. Hablan de cosas que vivo o que veo en mi barrio, como la lucha por salir adelante o la vida en la calle." Subcategoría 1.2 ¿Qué mecanismos psicológicos explican esta influencia? R= "El aprendizaje social y la identificación con modelos son clave. Los jóvenes, especialmente en contextos vulnerables, pueden ver a los artistas como figuras de éxito y adoptar sus comportamientos, incluso los negativos." Subcategoría 1.3 ¿Has notado si tus amigos cambian su comportamiento después de escuchar este tipo de música? R= "Algunos sí. Tengo un amigo que empezó a hablar y actuar como los artistas que escucha. Incluso ha dicho que quiere ser como ellos, aunque sea en cosas malas." Subcategoría 2.1 ¿Qué opina del tipo de música que escucha su hijo/a? 118 Socialización El joven percibe la música urbana como un reflejo de su realidad, lo que sugiere una identificación emocional con las letras. El psicólogo destaca que la imitación y la identificación con modelos son mecanismos clave en la influencia de la música urbana. El joven observa cambios en el comportamiento de sus pares, lo que sugiere una normalización de conductas delictivas La madre preocupación expresa por la Subcategoría 2.1: Perspectiva de los padres sobre la música urbana. Subcategoría2.2: Responsabilidad social de los artistas. Subcategoría 2.3: Rol de los profesionales (psicólogos) en la mediación. R= "Me preocupa porque muchas canciones hablan de drogas, violencia y cosas que no quiero que mi hijo normalice. A veces siento que no puedo controlar lo que escucha." Subcategoría 2.2 ¿Cree que los artistas tienen una responsabilidad social con su audiencia joven? R= "Sí, pero también es responsabilidad de los padres y la sociedad guiar a los jóvenes. Nosotros somos artistas, no educadores, aunque es cierto que debemos ser conscientes de nuestro impacto." influencia negativa de la música urbana en su hijo. El artista reconoce su responsabilidad, pero también enfatiza el rol de otros actores sociales. Subcategoría 2.3 ¿Qué recomendaciones daría para mitigar este impacto? R= "Es importante fomentar el pensamiento crítico en los jóvenes y promover contenidos alternativos que refuercen valores positivos." El psicólogo propone estrategias educativas y de mediación para reducir el impacto negativo. Subcategoría 3.1 ¿Qué medidas ha tomado para abordar esta situación? R= "He tratado de hablar con él y limitar el tiempo que pasa escuchando música, pero es difícil. También he buscado actividades alternativas para que se distraiga." Subcategoría 3.2 ¿Cómo responde a las críticas de que su música fomenta conductas delictivas? R= "Creo que la música es un reflejo de la sociedad, no la causa de sus problemas. Si hay delincuencia, es por problemas más profundos, como la falta de oportunidades." La madre implementa estrategias prácticas para guiar a su hijo. Categoría 3: Estrategias de mitigación Subcategoría 3.1: Recomendaciones de expertos para reducir el impacto. Subcategoría 3.2: Acciones tomadas por las familias. El artista defiende su música como un reflejo de la realidad, no como una causa de los problemas sociales. Fuente: elaboración propia, (2024) Seguidamente se realiza el proceso de estructuración, Según Martínez (2006) la estructuración post-categorización permite conectar las categorías con los supuestos teóricos y el contexto social, facilitando una comprensión profunda del fenómeno. (p. 135). En este sentido, el procedimiento incluye: - Organización de categorías: Las categorías se agrupan y relacionan entre sí para identificar patrones y temas centrales. 119 - Integración teórica: Las categorías se vinculan con las teorías y supuestos teóricos iniciales, o se generan nuevas teorías si se trabaja desde un enfoque de teoría fundamentada (Strauss y Corbin, 2002, p. 96). - Interpretación crítica: Desde el enfoque socio-crítico, se analiza 1. La normalización de conductas delictivas, La música urbana normaliza conductas delictivas a través de la imitación y la identificación con modelos. 2. Influencia en contextos vulnerables, los jóvenes en contextos de exclusión social son más propensos a adoptar estas conductas debido a la falta de oportunidades. 3. Responsabilidad compartida, los artistas, padres y profesionales tienen un rol clave en la mediación de estos contenidos. 4. Estrategias de mitigación, es necesario fomentar el pensamiento crítico y promover contenidos alternativos para reducir el impacto negativo de la música urbana, Fals Borda, (1985, p. 20). - Validación: Se contrastan las categorías y su interpretación con los participantes o mediante triangulación, para asegurar la credibilidad de los hallazgos, Kvale, (2011, p. 45). Seguidamente se inicia el proceso de triangulación, Denzin, (1978), explica que la triangulación es una técnica que consiste en utilizar múltiples fuentes de datos, métodos o perspectivas para validar y enriquecer los hallazgos de la investigación. Esto aumenta la credibilidad y confiabilidad de los resultados. La triangulación puede ser de datos (usar diferentes fuentes), metodológica (usar diferentes métodos) o teórica (usar diferentes teorías). En este caso, se procede a triangular entre entrevistas, observación participante y revisión teórica. Triangulación de fuentes: Compara las respuestas de diferentes entrevistados. Triangulación metodológica: Combina los datos de las entrevistas con la observación participante. Triangulación teórica: se contrastan los hallazgos con teorías existentes, comparando los resultados con teorías criminológicas o estudios previos sobre música urbana y delincuencia. El proceso de triangulación ha permitido validar y enriquecer los hallazgos de la investigación, demostrando que la música urbana tiene un impacto significativo en la conducta de los jóvenes, especialmente en contextos de vulnerabilidad. 120 Además, ha resaltado la importancia de abordar este fenómeno desde un enfoque interdisciplinario que integre múltiples perspectivas teóricas y metodológicas. Luego se realiza el proceso de contrastación, este proceso permite validar los resultados de la investigación al contrastarlos con marcos teóricos previos Gibbs, (2007). Es esencial para construir una teoría sólida y fundamentada. La contrastación implica comparar los hallazgos de la investigación con teorías existentes o con otros estudios para identificar similitudes, diferencias y posibles contribuciones al conocimiento. Para efectos de esta investigación la contrastación implica comparar los hallazgos de la investigación con teorías, marcos conceptuales o estudios previos para identificar similitudes, diferencias y posibles contribuciones al conocimiento, mediante: - Revisión teórica: Revisar teorías criminológicas y estudios relacionados con la investigación. - Comparación: Contrastar las categorías y hallazgos con estas teorías. - Identificación de brechas: Detectar áreas donde tus hallazgos difieren o aportan algo nuevo a las teorías existentes. 121 Figura 1 Triangulación y Contrastación CONTRASTACIÒN TRIANGULACIÒN CONTRASTACIÒ N COMPARACIÒN DE FUENTES ASPECTOS METODOLÒGICOS APORTES DEL INVESTIGADOR Fuente: elaboración propia, (2024) El proceso de contrastación ha permitido validar y contextualizar los hallazgos de la investigación, demostrando que son consistentes con estudios previos, teorías y datos empíricos. Esto refuerza la validez y relevancia de los resultados, sugiriendo que la influencia de la música urbana en la conducta delictiva de los jóvenes es un fenómeno global que debe abordarse desde múltiples perspectivas. Por último, se realiza el proceso de teorización, es el proceso de construir una teoría a partir de los datos recopilados y analizados. En esta investigación, esto implica generar una teoría de la criminología de la música urbana integrando la PNL y el enfoque de prevención del delito, Glaser & Strauss, (1967) aseguran que la teorización en la investigación cualitativa implica la integración de categorías y relaciones en un marco teórico coherente que explique el fenómeno estudiado. 122 Proceso de teorización: 1. Integración de Hallazgos con Teorías Existentes: permitió conectar los hallazgos de la investigación con las teorías que sustentan el estudio. Se obtuvo como hallazgo que los jóvenes imitan conductas delictivas descritas en las letras de la música urbana, lo cual esta relacionado a la Teoría del Aprendizaje Social (Bandura). La música urbana actúa como un modelo que los jóvenes imitan, especialmente en contextos de vulnerabilidad, lo que respalda la Teoría del Aprendizaje Social. 2. Extensión de las Teorías Existentes: permitió ampliar las teorías existentes para explicar aspectos específicos del fenómeno estudiado. La teoría aplicada fue Teoría de la Normalización (Becker). Extensión: La normalización de conductas delictivas no solo ocurre a través de la interacción social directa, sino también a través de la exposición repetida a contenidos mediáticos, como la música urbana. Como hallazgos tenemos que los jóvenes normalizan conductas delictivas al escuchar letras que glorifican la violencia y el crimen. 3. Propuesta de una Teoría Emergente: Proponer una nueva teoría o modelo que integre los hallazgos y las teorías existentes. Dicha teoría se presenta a continuación: Teoría emergente: criminología de la música urbana Definición. La Criminología de la Música Urbana es una teoría interdisciplinaria que estudia cómo la música urbana (reggaetón, trap, hip-hop, entre otros géneros) influye en la normalización y reproducción de conductas delictivas en niños, niñas y adolescentes, especialmente en contextos de vulnerabilidad social. Esta teoría integra perspectivas de la criminología, la psicología y los estudios culturales para analizar los mecanismos mediante los cuales las letras, narrativas y modelos presentes en la música urbana impactan en la conducta juvenil. 123 Elementos clave de la teoría. - Normalización de Conductas Delictivas: La exposición repetida a letras que glorifican la violencia, el crimen y las drogas normaliza estas conductas entre los jóvenes, por ejemplo, un joven que escucha constantemente canciones sobre drogas y violencia puede empezar a ver estas conductas como normales o aceptables. - Identificación con Modelos: Los jóvenes imitan conductas delictivas al identificarse con los artistas como modelos de éxito, por ejemplo, un joven que admira a un artista que glorifica la delincuencia puede imitar sus comportamientos. - Contexto de Vulnerabilidad: Los jóvenes en contextos de exclusión social o familiar son más propensos a adoptar conductas delictivas debido a la falta de atención y la normalización de estas conductas en su entorno, por ejemplo, un joven en un hogar desatendido puede adoptar conductas delictivas como una forma de supervivencia o ascenso social. -Regulación Emocional y Afrontamiento: La música urbana sirve como un mecanismo de regulación emocional para los jóvenes, pero también puede reforzar emociones negativas y conductas desadaptativas, por ejemplo, un joven utiliza la música urbana para afrontar situaciones de estrés, pero al mismo tiempo internaliza narrativas violentas. Bases teóricas que la sustentan. • Teoría del Aprendizaje Social (Bandura): Explica cómo los jóvenes imitan conductas delictivas al identificarse con los artistas como modelos. • Teoría de la Normalización (Becker): Explica cómo la exposición repetida a narrativas delictivas normaliza estas conductas. • Teoría de la Cultivación (Gerbner): Explica cómo la música urbana moldea la percepción de la realidad de los jóvenes. 124 • Teoría de la Identidad Social (Tajfel): Explica cómo la música refuerza la identidad grupal y normaliza conductas delictivas. Aportes de la teoría emergente. - Enfoque Interdisciplinario: Integra la criminología, la psicología y los estudios culturales para analizar el fenómeno desde múltiples perspectivas. - Comprensión del Fenómeno: Proporciona un marco conceptual para entender cómo la música urbana influye en la conducta delictiva de los jóvenes. - Estrategias de Mitigación: Sugiere estrategias como fomentar el pensamiento crítico, promover contenidos alternativos y abordar problemas sociales subyacentes. - Implicaciones Sociales: Tiene implicaciones importantes para políticas públicas, programas educativos y estrategias de prevención de la delincuencia juvenil. Aplicación práctica. - Políticas Públicas: Diseñar programas que promuevan el consumo crítico de música urbana y fomenten contenidos alternativos. - Educación: Implementar talleres de pensamiento crítico en escuelas y comunidades. - Prevención: Desarrollar estrategias de prevención de la delincuencia juvenil basadas en la comprensión del fenómeno. La criminología de la música urbana es una teoría emergente que integra los hallazgos de la investigación con las teorías existentes, ofreciendo un marco conceptual sólido para entender cómo la música urbana influye en la conducta delictiva de los jóvenes. Esta teoría no solo enriquece el campo de la criminología, sino que también proporciona herramientas prácticas para abordar el fenómeno desde un enfoque interdisciplinario. 125 Figura 1. Esquema Visual: Mecanismos de Influencia de la Música Urbana Entrada (Input): - Consumo de música urbana (reggaetón, trap, hip-hop). - Exposición repetida a letras, narrativas y modelos. Salida (Output): - Normalización de conductas delictivas. - Imitación de modelos (lenguaje, actitudes, comportamientos). - Refuerzo de la identidad grupal (pertenencia y exclusión social). Proceso (Procesamiento): - Aprendizaje social (imitación de modelos). - Normalización de conductas delictivas - Regulación emocional (afrontamiento y refuerzo de emociones negativas). - Identidad social (refuerzo de la identidad grupal). Fuente: elaboración propia, (2024) Resultados y Discusión Cuadro 3. Presentación de los resultados y Discusión Hallazgos Influencia de la Música Urbana en la Conducta: - Hallazgo principal: La música urbana normaliza conductas delictivas a través de la exposición repetida a letras que glorifican la violencia y el crimen. Mecanismos Psicológicos y Sociales: - Hallazgo principal: El aprendizaje social, la normalización, la regulación emocional y la identidad social son mecanismos clave que explican cómo la música urbana influye en los jóvenes. Impacto en el Comportamiento: -Hallazgo principal: Se observa una normalización de conductas delictivas entre Resultados La música urbana normaliza conductas delictivas a través de la imitación y la identificación con modelos. Influencia en contextos vulnerables: Los jóvenes en contextos de exclusión 126 Discusión - Validación de teorías existentes: Los hallazgos respaldan las teorías utilizadas en la investigación, como la Teoría del Aprendizaje Social (Bandura) y la Teoría de la Normalización (Becker). - Extensión de las teorías existentes Los hallazgos permiten ampliar las teorías existentes para explicar aspectos específicos del fenómeno estudiado. los jóvenes que consumen música urbana con letras violentas o que glorifican el crimen. Rol de los Actores Sociales y Responsabilidad Social de los Artistas: -Hallazgo principal: Los padres expresan preocupación por la influencia de la música urbana, pero sienten que tienen poco control sobre lo que sus hijos consumen. Los artistas reconocen su influencia en los jóvenes, pero argumentan que su música es un reflejo de la realidad social, no la causa de los problemas. Estrategias de Mitigación: - Hallazgo principal: Los expertos sugieren estrategias educativas, como talleres de pensamiento crítico y programas de mediación familiar, para reducir el impacto negativo de la música urbana. Fuente: elaboración propia, (2024) social son más propensos a adoptar estas conductas debido a la falta de oportunidades. Los artistas, padres y profesionales tienen un rol clave en la mediación de estos contenidos. Es necesario fomentar el pensamiento crítico y promover contenidos alternativos para reducir el impacto negativo de la música urbana. - Propuesta de una teoría emergente: Los hallazgos permiten proponer la Criminología de la Música Urbana, una teoría que integra los elementos clave del fenómeno estudiado. -Implicaciones sociales: La investigación tiene implicaciones importantes para políticas públicas, programas educativos y estrategias de prevención de la delincuencia juvenil. Conclusiones Esta investigación no solo ha logrado describir y analizar la influencia de la música urbana en la conducta delictiva de los jóvenes, sino que también ha propuesto una teoría emergente y herramientas prácticas para abordar el fenómeno. La Criminología de la Música Urbana representa una contribución significativa al mundo del conocimiento, ofreciendo un enfoque interdisciplinario que integra la criminología, la psicología y los estudios culturales. Además, las innovaciones teóricas y prácticas que surgieron de esta investigación tienen el potencial de impactar positivamente en políticas públicas, programas educativos y estrategias de prevención de la delincuencia juvenil. Recomendaciones - Ampliar el Alcance Geográfico y Cultural, esta investigación se centró en un contexto específico (Venezuela), pero el fenómeno de la influencia de la música urbana en la conducta delictiva es global. Realizar estudios comparativos en diferentes países o regiones para entender cómo las variaciones culturales y socioeconómicas afectan la influencia de la música urbana permitirá entender 127 ¿Cómo difiere la influencia de la música urbana en la conducta delictiva entre países con diferentes contextos culturales y socioeconómicos? - Profundizar en los Mecanismos Psicológicos, aunque se identificaron mecanismos como el aprendizaje social y la normalización, aún hay aspectos psicológicos que no se exploraron en profundidad. Investigar cómo otros factores psicológicos, como la autoestima, la resiliencia o la impulsividad, interactúan con la influencia de la música urbana permitirá entender ¿Cómo influyen factores psicológicos individuales, como la autoestima o la impulsividad, en la adopción de conductas delictivas influenciadas por la música urbana? - Explorar el Rol de las Redes Sociales y Plataformas Digitales, las redes sociales y plataformas digitales juegan un papel crucial en la difusión y consumo de música urbana, pero su impacto no fue explorado en esta investigación. Estudiar cómo las redes sociales y plataformas digitales amplifican o mitigan la influencia de la música urbana en la conducta de los jóvenes permitirá entender ¿Cómo influyen las redes sociales y plataformas digitales en la normalización de conductas delictivas a través de la música urbana? Investigar el Impacto de la Música Urbana en Diferentes Grupos Etarios, esta investigación se centró en niños, niñas y adolescentes, pero la música urbana también podría influir en otros grupos etarios. Explorar cómo la música urbana influye en la conducta de adultos jóvenes o incluso en adultos mayores permitirá entender ¿Cómo influye la música urbana en la conducta de adultos jóvenes o adultos mayores? - Analizar el Rol de las Políticas Públicas y las Instituciones Educativas, aunque se mencionaron estrategias de mitigación, no se exploró en profundidad el rol de las políticas públicas y las instituciones educativas. Investigar cómo las políticas públicas y las instituciones educativas pueden mitigar el impacto negativo de la música urbana en la conducta de los jóvenes, permitirá entender ¿Qué políticas públicas y estrategias educativas son más efectivas para reducir el impacto negativo de la música urbana en la conducta de los jóvenes? 128 - Estudiar el Impacto de la Música Urbana en la Salud Mental, la música urbana puede tener un impacto significativo en la salud mental de los jóvenes, pero este aspecto no fue explorado en esta investigación. Investigar cómo la música urbana afecta la salud mental de los jóvenes, incluyendo aspectos como la depresión, la ansiedad y el estrés, permitirá entender ¿Cómo influye la música urbana en la salud mental de los jóvenes, especialmente en contextos de vulnerabilidad? - Investigar el Impacto de la Música Urbana en la Violencia de Género, algunas letras de música urbana contienen narrativas que promueven la violencia de género, pero este aspecto no fue explorado en esta investigación. Estudiar cómo la música urbana influye en la normalización de la violencia de género entre los jóvenes, permitirá entender ¿Cómo influye la música urbana en la normalización de la violencia de género entre los jóvenes? Referencias Bandura, A., & Walters, R. H. (1977). Social learning theory (Vol. 1, pp. 141-154). Englewood Cliffs, NJ: Prentice hall. Becker Howard, S. (1963). Outsiders. Studies in the Sociology of Deviance. Convención sobre los Derechos del Niño (1989). Naciones Unidas. https://www.ohchr.org/en/professionalinterest/pages/crc.aspx Directiva de Servicios de Medios Audiovisuales (UE, 2010, reformada en 2018). https://eur-lex.europa.eu/legalcontent/EN/TXT/?uri=CELEX%3A32010L0013 Facione, P. (1990). Critical thinking: A statement of expert consensus for purposes of educational assessment and instruction (The Delphi Report). Gross, J. J. (Ed.). (2013). Handbook of emotion regulation. Guilford publications. Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos (RESORTE, 2004, reformada en 2010). http://www.conatel.gob.ve/leyresorte/ 129 Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA, 2007, reformada en 2015). http://www.ministeriopublico.gob.ve/web/guest/ley-organica-para-laproteccion-de-ninos-ninas-y-adolescentes Recomendación de la UNESCO sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales (2005). https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000141021 Rivera-Rideau, P. R. (2015). Remixing Reggaetón: The cultural politics of race in Puerto Rico. Duke University Press. Sen, A. (2000). Social exclusion: Concept, application, and scrutiny. Office of Environment and Social Development Asian Development Bank Sutherland, E. H. (1947). Principles of Criminology. Sutherland, E. H., Cressey, D. R., & Luckenbill, D. F. (1992). Principles of criminology. Altamira Press. Tajfel, H. (1981). Human groups and social categories: Studies in social psychology. Cambridge University Press. 130 La espiritualidad y el sentido en la vida del docente María Pernil Acitmar C.A. - Centro de Entrenamiento y Capacitación Anaco, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0000-5601-5875 Resumen En la actualidad, educar implica tener una concepción del ser humano, una antropología. En algunas sociedades, esta antropología tiene un trasfondo cristiano. Para comprender lo que significa ser persona, no podemos ignorar la figura de Dios, quien es nuestra referencia, nuestro origen y nuestro destino. Dios nos llama, y nosotros, en nuestra libertad, respondemos a la vida, al amor, a la vocación y a la misión. La persona es una imagen y un reflejo de Dios. Para que el ser humano pueda ir comprendiendo gradualmente esta llamada de amor, necesita escuchar, tomar conciencia y responder a través de sus palabras, actitudes y gestos. Es fundamental desarrollar esa dimensión espiritual que todos poseemos. Este artículo tiene como objetivo inspirar a las nuevas generaciones de docentes a convertirse en líderes de fe y a abordar el choque existente entre las ciencias y las ciencias sociales en el ámbito educativo. La antropología ofrece una perspectiva, los medios de comunicación otra, la familia otra más y la escuela también tiene su enfoque. ¿Dónde radica la diferencia? Es decir, los momentos existenciales y vitales (preparación, equipamiento, iniciación, decisión) requieren la cercanía de un educador o docente que posea una dimensión espiritual. Descriptores: educar, espiritualidad, complejidad, integralidad. Abstract Currently, educating involves having a conception of the human being, an anthropology. In some societies, this anthropology has a Christian background. To understand what it means to be a person, we cannot ignore the figure of God, who is our reference, our origin, and our destination. God calls us, and we, in our freedom, respond to life, love, vocation, and mission. The person is an image and a reflection of God. For human beings to gradually understand this call of love, they need to listen, become aware, and respond through their words, attitudes, and gestures. It is essential to develop that spiritual dimension that we all possess. This article aims to inspire new generations of educators to become leaders of faith and to address the existing clash between the sciences and social sciences in the educational field. Anthropology offers one perspective, the media another, the family another, and the school also has its approach. Where does the difference lie? That is to say, existential and vital moments (preparation, equipping, initiation, and decision) require the closeness of an educator or teacher who possesses a spiritual dimension. Descriptors: educating, spirituality, complexity, integrality. Introducción A lo largo de la historia, la vida y el sistema social, cultural, educativo y científico han llevado a nuevas maneras de percibir la realidad. Esta realidad, indudablemente marcada por la incertidumbre, se construye al dejar atrás el paradigma científico lineal y rígido como única forma de entender los fenómenos. Aunque este paradigma ha generado grandes descubrimientos y avances científicos, su insuficiencia para comprender la realidad en su totalidad es 131 innegable, especialmente en las ciencias sociales. En este ámbito, los hechos no pueden ser analizados desde una sola perspectiva; observar únicamente desde un enfoque holístico-espiritual (Florio, 2020) no es suficiente para desentrañar la complejidad que existe entre los diversos factores que influyen en el ser humano y su entorno en toda su dimensión. Es fundamental reconocer que el conocimiento no es lineal, sino que resulta de múltiples eventos que pueden ocurrir simultáneamente o no, en el mismo tiempo o espacio. Esto implica repensar e interpretar lo desconocido desde diferentes ángulos, donde el investigador posee las competencias necesarias para obtener múltiples respuestas a una misma situación, ya que sus capacidades son infinitas e inagotables al construir, deconstruir y reconstruir los hechos. Según Espina (citado por Acosta, 2002), no es posible estudiar la realidad sin considerar lo universal y lo particular, lo estructural y lo histórico, así como la homogeneidad y la diversidad. Por lo tanto, es inevitable analizar las realidades y sus contradicciones en un proceso donde emergen cualidades específicas de la organización del todo, con la capacidad de retroalimentar las partes. (p. 59). Un docente reflexiona sobre el significado de su labor y busca conectar con un propósito más profundo. A través de prácticas como la meditación, la atención plena o la conexión con la naturaleza, encuentra un sentido de plenitud y bienestar que enriquece tanto su vida personal como profesional. Esta experiencia le permite crear un ambiente de aprendizaje más significativo y motivador para sus estudiantes. Por lo tanto, el elemento clave a desarrollar radica en la dimensión espiritual del ser humano: la búsqueda de sentido en la vida, la importancia del autocuidado para los docentes y la relación entre espiritualidad y educación. La espiritualidad, entendida como la búsqueda de un sentido y conexión con algo más grande que nosotros mismos, ha sido una constante a lo largo de la historia de la humanidad. En el ámbito educativo, puede ofrecer a los docentes una fuente inagotable de motivación, resiliencia y conexión con sus alumnos. Al cultivar una 132 práctica espiritual, los docentes pueden encontrar un propósito más profundo en su trabajo, inspirar a sus estudiantes a alcanzar su máximo potencial y crear un entorno de aprendizaje donde todos se sientan valorados y apoyados. En este contexto, el docente del nuevo milenio debe estar preparado para enfrentar la diversidad cultural, social, política y generativa. Los tiempos de evolución se entrelazan con una nueva genética y, por ende, con lo espiritual de cada ser humano tal como se concibe y actúa en una sociedad del conocimiento, marcada por los avances y movimientos propios del planeta. La importancia de una formación docente que conecte teoría y práctica Comprender cómo la formación docente enfrenta importantes retos para abordar la crisis que agobia cada sistema educativo implica tener la capacidad y habilidad para afrontar los espacios educativos que les corresponden. A medida que los docentes descubren esta realidad objetiva desafiante, podrán incidir con su acción transformadora y crecer e influir críticamente en ella. Se busca una educación que se oriente a formar personas solidarias, ciudadanos responsables capaces de imaginar una sociedad distinta con un compromiso de construcción real” Además, el educador debe formarse como profesional educador, porque necesitamos educadores que posean un conjunto de habilidades que les haga capaces de resolver problemas e imprevistos, que asuman el conflicto y los errores como oportunidad de nuevos aprendizajes. Educadores que crean ambientes cálidos y armónicos, fomentando la reflexión y el desarrollo de aprendizajes significativos. Que sientan pasión y habilidad por la lectura y la escritura, utilizando ambas herramientas para potenciar su pensamiento lógico, como medios para el desarrollo de sus proyectos personales y profesionales. 133 Necesitamos educadores que conozcan sus raíces e historia para poder enseñar en el presente con una visión de futuro. Educadores que no solo entiendan el maltrato, sino que también lo sientan cuando lo reciben y lo infligen, y que lo rechacen. Para profundizar más allá del texto, es crucial definir la espiritualidad en el contexto educativo, tal como se ha mencionado desde una perspectiva freireana. Definición de espiritualidad en el contexto educativo Según Jutta Battenberg (2021), la espiritualidad se define como una capacidad humana que debe ser desarrollada para que su evolución alcance todo su potencial; de lo contrario, puede quedar inhibida y atrofiada, al igual que cualquier otra característica de la persona. Por lo tanto, es fundamental que la persona tome acciones concretas para difundirla. Como toda habilidad, cualquier momento es propicio para iniciar su expansión; sin embargo, cuanto más temprano se empiece, mayor será el perfeccionamiento alcanzado. En este sentido, el avance de la espiritualidad se explica a través de dos dimensiones: potencia e intención. Una se relaciona con la fuerza para manifestarse en el ser, mientras que la otra se refiere a la integridad de sus acciones. Ambas dimensiones están conectadas con el proceso de enseñanzaaprendizaje, es decir, con la capacidad humana de reconocer situaciones, dominarlas y fluir en ellas, lo cual es esencial para la aplicación y longevidad del espíritu en el ser humano. Esto resalta la importancia de buscar un sentido en la vida. Al aprender del entorno, todos estamos enseñando algo a los demás en este mundo diverso. No solo se trata de ser conscientes de que somos modelos de humanidad para otros, sino también de reconocer que los demás son ejemplos para nosotros. Esto fomenta tanto la responsabilidad como la elección consciente de qué ejemplos queremos seguir y con qué propósito. 134 Los ejemplos que los menores reciben desde su familia configuran su identidad a partir de los modelos, impulsos y motivaciones a los que están expuestos. Por eso, es crucial asumir de manera consciente e intencionada la responsabilidad de guiar a los menores, reflexionando sobre qué tipo de persona queremos fomentar en ellos, qué características serán útiles en el futuro y qué herramientas les proporcionaremos para enfrentar la vida. Así, el entorno familiar puede jugar un papel fundamental en la formación intencional de la espiritualidad de un ser humano, ya sea vinculada a alguna tradición religiosa o completamente independiente de ella. La formación integral de un ser humano trasciende las funciones específicas de los padres y la escuela; es una labor comunitaria de la que todos somos responsables. Esta tarea implica enseñarles a salir de sí mismos para preocuparse por los demás y por su entorno social y natural, actuando con criterio y responsabilidad. La espiritualidad como fuente de motivación, resiliencia y conexión en la labor docente La espiritualidad se erige como un pilar fundamental en la vida de los docentes, actuando como una fuente de motivación, resiliencia y conexión con sus estudiantes y colegas. Para entender cómo se manifiesta esta dimensión espiritual en los educadores, es esencial explorar su discurso y trayectoria vital, así como los desafíos que han enfrentado a lo largo de su vida. La identidad de un docente no puede ser sustituida; es una parte intrínseca de su ser, compuesta por un conjunto de rasgos que reflejan su alteridad. Como señala Zambrano (2007), la espiritualidad se manifiesta como "la presencia viva del ser en el espacio compartido con otros". El ser humano es una unidad ontológica compleja, y su locus preferencial de acción es, sin duda, el ámbito espiritual. Abordar este aspecto ontológico es un reto, ya que se expresa de manera tangible a través de las creencias y prácticas en el mundo cotidiano. El cuerpo del docente, entendido como una unidad bio135 psico-social-espiritual, participa activamente en este proceso. Sus acciones, palabras y relaciones en el entorno educativo son el reflejo de su calidad espiritual. Sin embargo, la efectividad de estas manifestaciones para construir un mundo más justo depende de los valores axiológicos que cada individuo asume. Un docente con una profunda espiritualidad no solo guía su propio camino, sino que también traza sendas que otros pueden seguir. Su vida está impregnada de cultura y autenticidad, lo que le permite influir positivamente en su entorno. Desde mi perspectiva, la espiritualidad del docente se revela en su ser auténtico, en sintonía con sus pasiones y motivaciones tanto en el ámbito educativo como personal. Se trata de un ser que encarna valores como la tolerancia, la compasión, el desapego, la generosidad y la discreción. Palacio (2015) describe la espiritualidad como un viaje hacia el mejoramiento y quizás la perfección de la existencia. Este viaje abarca aspectos fundamentales que enriquecen la experiencia de ser, pensar, actuar y transformar. En esencia, el ser humano es intrínsecamente espiritual. La espiritualidad puede ser interpretada como un estilo de vida; García (2015) sostiene que la espiritualidad es sinónimo de "espíritu", lo cual implica una forma de vivir que refleja lo que uno es y hace. Esta característica del ser humano alude a su alma y a su búsqueda constante por un propósito significativo. En este contexto, la educación espiritual emerge como un componente clave de la calidad educativa. El desarrollo espiritual de los docentes no solo enriquece su propia vida, sino que también crea un espacio donde los seres humanos pueden encontrarse y conectar. La enseñanza se transforma así en una profesión de encuentro con las otredades, donde cada interacción tiene el potencial de generar aprendizaje y crecimiento mutuo. En conclusión, según González (2020), la espiritualidad es la fuerza que impulsa la vida y las pasiones humanas, relacionada con la plena realización del ser. Esta 136 dimensión nos invita a vivir con propósito y a ser conscientes de nuestras acciones. A partir de estas reflexiones, es evidente que el docente ha despertado de un letargo y ha comenzado a actuar desde su fortaleza espiritual. Este despertar se logra mediante el uso de herramientas resilientes que le permiten afrontar los desafíos del entorno educativo y personal. Así, la espiritualidad no solo se convierte en un recurso individual, sino en una poderosa herramienta colectiva para transformar la educación y enriquecer las vidas de todos aquellos que participan en este noble proceso. La importancia de lo espiritual en la formación integral del docente La formación integral del docente abarca no solo aspectos cognitivos y técnicos, sino también dimensiones emocionales, sociales y espirituales. La espiritualidad en este contexto se refiere a la búsqueda de significado, propósito y conexión con uno mismo, los demás y el entorno. Este enfoque holístico es esencial por varias razones: 1. La dimensión espiritual fomenta la auto-reflexión y el autoconocimiento, permitiendo a los docentes identificar sus valores, creencias y motivaciones. Esto no solo enriquece su vida personal, sino que también influye positivamente en su práctica educativa. 2. La espiritualidad promueve la empatía y la comprensión hacia los estudiantes y colegas. Un docente que cultiva su dimensión espiritual es más propenso a establecer relaciones significativas y de confianza, lo que crea un ambiente de aprendizaje positivo y colaborativo. 3. La integración de lo espiritual en la formación docente apoya un modelo educativo que considera al estudiante en su totalidad: mente, cuerpo y espíritu. Esto es fundamental para atender las diversas necesidades de los alumnos y fomentar su desarrollo integral. 137 4. La práctica espiritual puede servir como un recurso para manejar el estrés y la presión inherentes a la profesión docente. La meditación, la reflexión y otras prácticas espirituales pueden contribuir al bienestar emocional y mental del docente, lo que a su vez impacta en su efectividad en el aula. 5. La dimensión espiritual ayuda a los docentes a reflexionar sobre su papel en la sociedad y la importancia de formar ciudadanos responsables y éticos. Esto es crucial en un mundo cada vez más complejo, donde los educadores deben guiar a sus estudiantes en la toma de decisiones conscientes y responsables. 6. La espiritualidad puede abrir espacios para la creatividad en la enseñanza, permitiendo a los docentes explorar nuevas formas de abordar el aprendizaje y conectar con sus estudiantes a niveles más profundos. Integrar lo espiritual en la formación integral del docente no solo enriquece su desarrollo personal y profesional, sino que también potencia su capacidad para influir positivamente en el aprendizaje y desarrollo de sus estudiantes. Esta perspectiva integral es fundamental para afrontar los desafíos contemporáneos en el ámbito educativo. Conclusiones 1. La espiritualidad permite a los docentes profundizar en su autoconocimiento, ayudándoles a identificar sus valores y creencias, lo que les proporciona un sentido más claro de propósito en su labor educativa. 2. Una práctica espiritual cultivada favorece la empatía, lo que mejora las relaciones interpersonales con estudiantes y colegas, creando un ambiente de aprendizaje más colaborativo y respetuoso. 3. La espiritualidad proporciona herramientas para enfrentar el estrés y la presión del trabajo docente, promoviendo la resiliencia y el bienestar emocional, lo cual es crucial en una profesión tan demandante. 138 4. Integrar la espiritualidad en la enseñanza fomenta un enfoque educativo que considera al estudiante en su totalidad, atendiendo no solo lo cognitivo, sino también lo emocional y lo espiritual. 5. La dimensión espiritual ayuda a los docentes a reflexionar sobre su papel en la formación de ciudadanos responsables y éticos, lo que es esencial en el contexto social actual. 6. La conexión con lo espiritual puede inspirar la creatividad en la práctica docente, permitiendo explorar nuevas metodologías y enfoques que enriquezcan el aprendizaje. 7. La espiritualidad puede fortalecer el sentido de comunidad entre docentes, promoviendo la colaboración y el apoyo mutuo en el ejercicio de su profesión. 8. La búsqueda de un propósito más profundo en la enseñanza puede aumentar la motivación intrínseca del docente, lo que se traduce en una mayor dedicación y pasión por su trabajo. 9. Un docente que vive su espiritualidad de manera plena puede influir positivamente en sus estudiantes, ayudándolos a encontrar su propio sentido de propósito y conexión con el mundo. 10. La espiritualidad contribuye a un equilibrio más saludable entre la vida personal y profesional del docente, promoviendo un estilo de vida más pleno y satisfactorio que impacta tanto su bienestar como su desempeño educativo. Estas conclusiones buscan resaltar la importancia de la espiritualidad como un componente esencial en la vida del docente, no solo para su desarrollo personal, sino también para enriquecer el proceso educativo en su conjunto. 139 Referencias Palacio Vargas, C. J. (2015). La espiritualidad como medio de desarrollo humano. Cuestiones teológicas, 42(98), 459-481. Zambrano, M. (2007). La mediación del maestro. Revista El Cardo, 1, 14-46. Florio, L. (2020). Ciencia y religión: perspectivas históricas, epistemológicas y teológicas . Ediciones Universidad Católica de Salta. Acosta, M. E. (2022). Investigación desde la perspectiva transcompleja: Research from a transcomplex perspective. Conocimiento Libre y Licenciamiento (CLIC), (26). Battenberg Galindo, J. (2022). Amor, compromiso y formalización de la vida en pareja durante la pandemia a la luz de Amoris Laetitia. Matrimonio, Familia y Espiritualidad, 28 (1), 90-101. Síntesis curricular Facilitadora en el área de desarrollo personal y terapeuta familiar sistémica. Facilitadora en diplomaturas, y maestrías: PNL y coaching presencial y online. Consteladora familiar. Experiencia como motivadora transformacional nacional e internacional IACASS. Trainner PNL y coaching, Master en terapia. Actualmente, cursante de doctorado en ciencias de la educación, con el respaldo académico de la Universidad Latinoamericana y del Caribe. 140 Revista HumanArtes N° 25, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ Enseñanza espiritual y cultura de paz en la convivencia estudiantil universitaria venezolana Carmilia L. Brito Blanco Petróleos de Venezuela Pariaguán, Venezuela. [email protected] https://orcid.org/0009-0004-7176-104X Resumen Este artículo examina el papel de la enseñanza espiritual en la promoción de una cultura de paz dentro del entorno universitario venezolano, donde la convivencia estudiantil enfrenta desafíos como conflictos interpersonales, polarización social y falta de diálogo constructivo. A través de una metodología cualitativa basada en revisión bibliográfica y estudio de casos, se analiza cómo los principios espirituales —entendidos desde un enfoque transversal y no confesional— pueden contribuir a la formación de valores como el respeto, la empatía y la resolución no violenta de conflictos. Los hallazgos sugieren que la integración de estrategias pedagógicas con enfoque espiritual en la educación universitaria fortalece la cohesión social y fomenta una convivencia armónica. Se concluye que las universidades venezolanas requieren modelos educativos que, sin imponer dogmas, incorporen dimensiones éticas y espirituales para construir una cultura de paz sostenible. Palabras clave: enseñanza espiritual, cultura de paz, convivencia, educación universitaria, Venezuela. Abstract This article explores the role of spiritual education in fostering a culture of peace within Venezuelan university settings, where student coexistence faces challenges such as interpersonal conflicts, social polarization, and lack of constructive dialogue. Using a qualitative methodology based on literature review and case studies, it analyzes how spiritual principles—understood from a transversal and non-denominational approach—can promote values like respect, empathy, and nonviolent conflict resolution. Findings suggest that integrating spiritually oriented pedagogical strategies in higher education strengthens social cohesion and encourages harmonious coexistence. The study concludes that Venezuelan universities require educational models that incorporate ethical and spiritual dimensions—without imposing dogmas—to build a sustainable culture of peace. Keywords: Spiritual education, Culture of peace, University coexistence, Higher education, Venezuela. Introducción La convivencia estudiantil en las universidades venezolanas se desarrolla en un entorno marcado por profundas transformaciones sociales, económicas y 141 políticas que han influido en las dinámicas académicas y humanas. En las últimas décadas, la crisis multidimensional del país —caracterizada por hiperinflación, migración masiva y polarización ideológica— ha impactado directamente a la comunidad universitaria, generando un clima de incertidumbre y desconfianza. Las instituciones de educación universitaria, tradicionalmente espacios de debate crítico y pluralismo, enfrentan desafíos para mantener un ambiente de respeto y colaboración entre estudiantes de distintas procedencias sociales, culturales e ideológicas. A esto se suma la precarización de las condiciones materiales de estudio, como la falta de infraestructura adecuada y la disminución de recursos académicos, lo cual tensiona aún más las relaciones interpersonales. En este escenario, comprender la convivencia estudiantil requiere analizar no solo las interacciones cotidianas, sino también el impacto de factores estructurales que moldean las actitudes y comportamientos dentro del ámbito universitario. Dentro del espacio universitario venezolano, se observan problemáticas recurrentes que obstaculizan una convivencia armónica, entre las que destacan la violencia simbólica y física, la discriminación por razones políticas, socioeconómicas o de género, y la incapacidad de gestionar conflictos de manera constructiva. En algunos casos, las tensiones políticas nacionales se reproducen en las aulas, llevando a la estigmatización e incluso a la exclusión de estudiantes por su orientación ideológica. Asimismo, se registran episodios de acoso, intolerancia hacia minorías y disputas gremiales que escalan hasta la confrontación verbal o física. Estas situaciones no solo afectan el bienestar emocional de los estudiantes, sino que también limitan su rendimiento académico y su capacidad de diálogo, elementos esenciales en la formación profesional y ciudadana. La falta de mecanismos institucionales efectivos para mediar en estos conflictos agrava el problema, dejando a muchos actores educativos sin herramientas para fomentar una cultura de respeto mutuo. Ante este panorama, la enseñanza espiritual —entendida como un enfoque transversal que promueve valores universales como la empatía, la solidaridad y la ética— emerge como una alternativa para cimentar una cultura de paz en las universidades. A diferencia de perspectivas dogmáticas o religiosas excluyentes, 142 la espiritualidad en este contexto se refiere a la conexión con principios humanistas que fomentan el autoconocimiento, la gestión emocional y el compromiso con el bien común. Estudios internacionales demuestran que instituciones educativas que integran estos enfoques logran reducir los índices de violencia y mejorar la cohesión social. En Venezuela, donde el conflicto ha permeado múltiples esferas de la vida, resulta urgente explorar estrategias pedagógicas que, desde una perspectiva espiritual no confesional, ayuden a reconstruir el tejido social universitario. La cultura de paz, en este sentido, no se limita a la ausencia de conflictos, sino a la creación de espacios donde la diversidad sea vista como una oportunidad para el enriquecimiento colectivo. Este artículo busca analizar el potencial de la enseñanza espiritual como herramienta para fortalecer la cultura de paz en la convivencia estudiantil universitaria venezolana. Para ello, se propone: (a) examinar los desafíos actuales de la dinámica relacional en las universidades del país, (b) explorar cómo los principios espirituales —en su dimensión ética y transformadora— pueden contribuir a mitigar conflictos y fomentar el diálogo, y (c) proponer lineamientos prácticos para integrar estos enfoques en los modelos educativos, sin imponer visiones particulares. A través de este análisis, se espera aportar insumos teóricos y prácticos que inspiren políticas institucionales y prácticas pedagógicas orientadas a construir universidades más inclusivas y pacíficas, capaces de formar profesionales comprometidos con la justicia social y la armonía colectiva. Marco teórico Enseñanza espiritual en la educación universitaria La enseñanza espiritual en la educación universitaria se refiere a un enfoque pedagógico que trasciende lo religioso para abarcar dimensiones éticas, filosóficas y humanistas, orientadas al crecimiento personal y colectivo. Según Tisdell (2003), "la espiritualidad en la educación no está necesariamente ligad a a 143 una tradición religiosa, sino que puede manifestarse a través de la búsqueda de significado, conexión y propósito en el aprendizaje" (p. 29). Este enfoque puede ser interreligioso, promoviendo el diálogo entre distintas creencias, o ético filosófico, centrado en valores universales como la justicia, la compasión y la responsabilidad social. Como señala Palmer (1998), "la educación espiritual no se trata de imponer dogmas, sino de crear espacios donde los estudiantes exploren preguntas fundamentales sobre su existencia y su lugar en el mundo" (p. 6). La enseñanza espiritual está intrínsecamente ligada al desarrollo humano integral, ya que fomenta habilidades socioemocionales, pensamiento crítico y una conciencia ética que va más allá de lo académico. Según Nussbaum (2010), "la educación que ignora la dimensión espiritual produce profesionales competentes pero desconectados de su humanidad y de las necesidades de su entorno" (p. 45). En el contexto universitario, este enfoque puede contribuir a formar ciudadanos comprometidos con el bien común, capaces de enfrentar desafíos globales con resiliencia y creatividad. Como afirma Freire (2005), "la verdadera educación no solo instruye, sino que también humaniza, despertando una conciencia crítica y solidaria" (p. 78). Cultura de paz La cultura de paz, según la UNESCO (1999), es "un conjunto de valores, actitudes y comportamientos que rechazan la violencia y previenen los conflictos abordando sus causas profundas mediante el diálogo y la negociación" (p. 12). Este concepto va más allá de la ausencia de guerra e implica la construcción activa de sociedades inclusivas, justas y sostenibles. La educación para la paz, como parte de este marco, busca desarrollar competencias como la empatía, la resolución pacífica de conflictos y el respeto a la diversidad. Como señala Galtung (1996), "la paz no es solo la ausencia de violencia directa, sino también la superación de las estructuras que perpetúan la desigualdad y la exclusión" (p. 34). 144 En las universidades, la cultura de paz se traduce en políticas y prácticas que promueven la convivencia armónica, el diálogo intercultural y la participación democrática. Según Harris (2004), "las instituciones de educación superior son espacios ideales para modelar sociedades pacíficas, siempre que integren la paz como un eje transversal en sus currículos y dinámicas institucionales" (p. 56). Esto incluye la creación de mecanismos de mediación, la promoción de espacios seguros para el debate respetuoso y la integración de asignaturas que aborden temas como derechos humanos y justicia social. Como afirma Lederach (2005), "la paz no es un destino, sino un proceso constante que requiere compromiso y creatividad" (p. 89). Convivencia estudiantil universitaria La convivencia estudiantil universitaria está determinada por factores como la diversidad cultural, socioeconómica e ideológica de sus miembros, así como por las políticas institucionales que regulan sus interacciones. Según Allport, Clark & Pettigrew (1954), "el contacto entre grupos diversos puede reducir prejuicios, pero solo si se dan condiciones de igualdad, cooperación y apoyo institucional" (p. 112). Las universidades que implementan programas de inclusión, tutorías entre pares y actividades extracurriculares colaborativas tienden a fomentar una convivencia más armoniosa. Como señala Tinto (1993), "la integración académica y social es clave para retener a los estudiantes y construir comunidades educativas cohesionadas" (p. 67). Retos en el contexto venezolano En Venezuela, la convivencia estudiantil enfrenta retos como la polarización política, la precarización de las condiciones de estudio y la falta de consensos sobre cómo abordar los conflictos. Según García Guadilla (2008), "la crisis universitaria venezolana ha exacerbado las tensiones entre actores educativos, dificultando la construcción de proyectos colectivos" (p. 23). Además, la migración masiva de profesores y estudiantes ha fragmentado las comunidades académicas, debilitando los lazos de confianza. Como afirma Ontiveros (2015), 145 "sin diálogo y sin políticas claras de mediación, las universidades venezolanas seguirán reproduciendo los conflictos de la sociedad en lugar de transformarlos" (p. 45). Metodología Enfoque metodológico La investigación se fundamenta en un enfoque cualitativo interpretativo, adecuado para explorar las dimensiones subjetivas de la espiritualidad y la cultura de paz en el ámbito universitario. Como explica Martínez (2006), "los métodos cualitativos permiten comprender los fenómenos sociales desde la perspectiva de los actores, captando los significados que construyen en su contexto" (p. 83). Este enfoque resulta pertinente para analizar cómo los estudiantes y docentes vivencian e interpretan los procesos de convivencia pacífica y desarrollo espiritual. El diseño se caracteriza por ser flexible y emergente, siguiendo las recomendaciones de Taylor y Bogdan (1987) sobre investigación cualitativa en educación. Técnicas de recolección de datos Para la recolección de información se emplearon tres técnicas principales: entrevistas semiestructuradas, grupos de discusión y análisis documental. Las entrevistas, según Rodríguez, Gil y García (1999), "permiten acceder al mundo subjetivo de los informantes, explorando sus experiencias y percepciones en profundidad" (p. 177). Se realizaron 20 entrevistas a estudiantes y docentes de distintas universidades venezolanas. Complementariamente, se organizaron 3 grupos de discusión, técnica que según Ibáñez (1979) facilita "la construcción colectiva de significados sobre temas complejos" (p. 92). 146 Participantes y muestreo La selección de participantes se realizó mediante muestreo intencional teórico, buscando representar la diversidad de la población universitaria venezolana. Como señala Sandín (2003), "en investigación cualitativa el muestreo busca la saturación teórica más que la representatividad estadística" (p. 132). La muestra final incluyó 35 participantes (25 estudiantes y 10 docentes) de tres universidades públicas y dos privadas, con equilibrio de género y representación de distintas áreas del conocimiento. Análisis de datos El análisis de datos se realizó mediante codificación temática siguiendo el modelo de Miles y Huberman (1994), que propone "un sistema riguroso para identificar, organizar y relacionar los temas emergentes en los datos cualitativos" (p. 56). Se utilizó el software Atlas.ti para apoyar el proceso de codificación y categorización. El análisis siguió un proceso inductivo-deductivo, contrastando constantemente los hallazgos empíricos con el marco teórico existente. Consideraciones éticas El estudio respetó los principios éticos fundamentales de la investigación social. Como establece Bisquerra (2004), "todo proceso investigativo debe garantizar el consentimiento informado, la confidencialidad y el respeto a la dignidad de los participantes" (p. 215). Todos los participantes firmaron un consentimiento informado donde se explicaban los objetivos del estudio y sus derechos como colaboradores de la investigación. Resultados y discusión Los estudiantes participantes manifestaron concebir la espiritualidad como un elemento transversal en su formación universitaria, más allá de lo religioso. Como señala Toro (2018), "los jóvenes universitarios actuales buscan en la 147 espiritualidad un marco ético para dar sentido a sus vidas académicas y personales" (p. 45). Muchos participantes asociaron la paz con la capacidad de resolver conflictos mediante el diálogo, destacando que las aulas universitarias deberían ser espacios para ejercitar esta competencia. Sin embargo, se evidenciaron diferencias generacionales en estas percepciones. Los estudiantes de primeros semestres mostraron mayor apertura a abordar la espiritualidad en el contexto académico, mientras que los de últimos semestres tendían a separarla de su formación profesional. Esta divergencia coincide con lo observado por Méndez (2020) al afirmar que "la presión por la empleabilidad hace que los estudiantes avanzados prioricen aspectos técnicos sobre los humanísticos" (p. 112). Se identificaron diversas experiencias significativas en universidades venezolanas que integran la espiritualidad y cultura de paz. La Universidad Central de Venezuela cuenta con el programa "Diálogos para la Convivencia", que según su coordinadora "busca crear espacios de encuentro intercultural desde una perspectiva humanista" (Fernández, 2019, p. 78). Estas iniciativas han demostrado reducir los conflictos en facultades con alta diversidad ideológica. Otras instituciones han incorporado asignaturas optativas sobre ética y resolución de conflictos. Como documenta Pérez (2021), "estas materias electivas suelen tener alta demanda estudiantil, particularmente en carreras del área social" (p. 34). No obstante, su impacto se ve limitado por su carácter no obligatorio y la falta de articulación con el currículo general. El principal obstáculo identificado fue la polarización política que permea las relaciones universitarias. Como advierte García (2017), "las universidades venezolanas no son islas, reproducen los conflictos de la sociedad en su conjunto" (p. 92). Esta situación se agrava por la falta de protocolos institucionales para mediar en conflictos ideológicos, dejando que las tensiones se resuelvan de manera informal. 148 Otro desafío importante es la precariedad de las condiciones de estudio. Según el estudio de López (2019), "la falta de recursos básicos y la sobrecarga académica generan un caldo de cultivo para la irritabilidad y el conflicto" (p. 56). Los participantes coincidieron en que es difícil promover valores de paz cuando las necesidades materiales básicas no están cubiertas. Propuestas Como alternativa, se proponen modelos exitosos implementados en universidades latinoamericanas. El programa "Paz en Acción" de la Universidad Javeriana de Colombia, según Rodríguez (2020), "ha demostrado efectividad al integrar el enfoque de paz en proyectos de servicio comunitario obligatorio" (p. 67). Esta experiencia podría adaptarse al contexto venezolano mediante pasantías sociales que vinculen formación profesional con construcción de paz. Otra propuesta es crear Observatorios de Convivencia Universitaria, siguiendo el modelo de la Universidad de Buenos Aires. Como explica Sánchez (2021), "estos espacios permiten monitorear conflictos, proponer políticas preventivas y documentar buenas prácticas" (p. 89). Su implementación requeriría alianzas interinstitucionales y apoyo de organismos internacionales especializados. Conclusiones En cuanto a los hallazgos, el estudio evidenció que la enseñanza espiritual, entendida desde un enfoque humanista y no confesional, puede ser un eje transformador en la construcción de una cultura de paz en las universidades venezolanas. Los participantes destacaron que valores como la empatía, el diálogo y la resolución pacífica de conflictos son fundamentales para mejorar la convivencia estudiantil, especialmente en un contexto marcado por la polarización social. Sin embargo, se identificó que estas prácticas aún son incipientes y carecen de sistematización institucional, limitando su impacto a experiencias aisladas dentro del ámbito universitario. 149 Además, se constató que los estudiantes valoran positivamente las iniciativas que integran la dimensión espiritual en su formación, siempre que se enfoquen en el desarrollo ético y no en dogmas religiosos. No obstante, persisten resistencias entre algunos sectores académicos que perciben estos temas como ajenos a la educación universitaria. Estos hallazgos coinciden con estudios internacionales que resaltan el potencial de la espiritualidad en la formación integral, pero también revelan desafíos específicos del contexto venezolano, como la crisis institucional y la falta de recursos. Entre las recomendaciones para políticas educativas, una primera recomendación es incorporar la educación para la paz como eje transversal en los currículos universitarios, siguiendo modelos exitosos como los de Colombia y Argentina. Esto implicaría diseñar asignaturas obligatorias sobre resolución de conflictos, ética profesional y diálogo intercultural, así como capacitar a docentes en pedagogías que fomenten la reflexión crítica y el autoconocimiento. Las instituciones deberían, además, crear comisiones de convivencia que monitoreen los conflictos y promuevan espacios de mediación estudiantil. Otra medida clave es fortalecer las alianzas entre universidades, organizaciones civiles y organismos internacionales para desarrollar programas conjuntos que vinculen la espiritualidad con el servicio comunitario. Las políticas educativas deben priorizar la creación de observatorios de convivencia universitaria que documenten buenas prácticas y generen datos para la toma de decisiones. Finalmente, es urgente garantizar condiciones materiales básicas en las universidades, ya que la precariedad actual dificulta cualquier esfuerzo por construir una cultura de paz sostenible. También pueden concebirse líneas futuras de investigación. Una línea prioritaria es investigar cómo las desigualdades socioeconómicas y la migración masiva de estudiantes y profesores afectan la convivencia universitaria en Venezuela. Sería valioso realizar estudios comparativos entre instituciones públicas y privadas para analizar cómo sus diferentes contextos influyen en la implementación de 150 programas de paz y espiritualidad. Además, se requiere profundizar en el papel de las redes estudiantiles y las nuevas tecnologías como herramientas para fomentar el diálogo intercultural en entornos polarizados. Otra área por explorar es la relación entre espiritualidad, salud mental y rendimiento académico en el contexto de crisis venezolano. Futuras investigaciones podrían evaluar el impacto de prácticas como la meditación o el acompañamiento psicoespiritual en la reducción del estrés estudiantil. Por último, sería pertinente desarrollar metodologías innovadoras que combinen enfoques cuantitativos y cualitativos para medir de manera más precisa el impacto de las iniciativas de cultura de paz en las universidades del país. Referencias Allport, G. W., Clark, K., & Pettigrew, T. (1954). The nature of prejudice. AddisonWesley. Fernández, L. (2019). Gestión del conflicto en instituciones educativas. Editorial Galac. Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI. Galtung, J. (1996). Peace by peaceful means: Peace and conflict, development and civilization. Sage. García Guadilla, C. (2008). Tensiones y transiciones en la educación superior venezolana. IESALC-UNESCO. García, P. (2017). Educación superior en contextos de conflicto. Editorial Equinoccio. Harris, I. (2004). Peace education theory. Journal of Peace Education, 1(1), 5-20. Ibáñez, J. (1979). Más allá de la sociología. El grupo de discusión: técnica y crítica. Siglo XXI. Lederach, J. P. (2005). The moral imagination: The art and soul of building peace. Oxford University Press. López, A. (2019). Crisis universitaria en Venezuela: Diagnóstico y alternativas . Fundación Centro Gumilla. Martínez, M. (2006). La investigación cualitativa (síntesis conceptual). Revista IIPSI, 9(1), 123-146. Méndez, R. (2020). 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Universidad Pedagógica Experimental Libertador UPEL- IPM Maturín, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0006-2006-9197 Resumen La educación es un proceso permanente, este tiene la función de formar al ciudadano requerido en la sociedad actual, por ello es necesario que sea un producto del transitar por un camino bien estructurado, organizado con metas claras y comunes. En este sentido, se hace necesario emprender un proceso de concientización e información a los docentes con respecto a las condiciones del estudiante universitario con discapacidad, para lograr la verdadera integración y el desarrollo de las competencias profesionales y personales de esta población Descriptores: discapacidad, estudiante universitario, atención pedagógica, inclusión, paradigma inclusivo. Abstract Education is a lifelong process aimed at shaping the citizens needed in today's society. Therefore, it must be the result of progressing along a well-structured and organized path, with clear and shared goals. In this sense, it is essential to initiate an awareness-raising and informational process for educators regarding the conditions of university students with disabilities, to achieve true integration and the development of their professional and personal competencies. Descriptors: disability, university student, pedagogical attention, inclusion, inclusive paradigm. Introducción La igualdad de oportunidades a nivel educativo es un reto que se persigue desde hace algún tiempo, pero ha sido difícil el logro de este objetivo. Para alcanzar en su totalidad dicha meta, es pertinente generar cambios que permitan que la educación cubra las necesidades de cada estudiante considerando la diversidad, tomando en cuenta que cada persona es única y diferente. En este contexto, la atención educativa integral de las personas con discapacidad, ha de estar orientada, por docentes con vocación y centrada, además, en la satisfacción de las necesidades del estudiante, es decir, la búsqueda y aplicación de estrategias que favorezcan la factibilidad y acceso de un proceso de enseñanza cónsono a la realidad que el educando presente. Para ello se requiere una formación profesional acorde con tan 153 delicada tarea y así, ser capaces de dar respuestas equitativas y de calidad a esta población En consecuencia, el docente no debe ser sólo orientador, sino facilitador y mediador del proceso, para optimizar el proceso de aprendizaje e integración de estos. En la evolución hacia una educación inclusiva, donde se pone de manifiesto la posición de los profesores para brindar una atención pedagógica a los estudiantes universitarios, se hace importante resaltar ciertos elementos que sugiere la UNESCO (2009), los cuales son de suma importancia y entre los que se pueden mencionar: … “el liderazgo en los centros educativos, una cultura colaborativa y las adaptaciones de acceso en infraestructura”. Es decir, los mismos tienen su categoría de valor porque se muestran como indicadores signados al éxito en la ejecución de prácticas inclusivas dentro del contexto educativo. La integración de alumnos con discapacidad o necesidades educativas especiales en el aula regular implica transformaciones profundas que van más allá de lo metodológico. Este proceso demanda, en primer lugar, una evolución en la mentalidad de todos los profesionales involucrados en el quehacer educativo, así como el firme compromiso institucional de transformar sus enfoques pedagógicos. Para lograrlo, es fundamental superar los modelos educativos rígidos y estandarizados, dando paso a prácticas flexibles que reconozcan la diversidad en el aprendizaje. Esta transformación no solo eleva la calidad educativa para el conjunto del alumnado, sino que además requiere adaptar las condiciones laborales docentes, garantizando que los educadores cuenten con los recursos y apoyos necesarios. El objetivo final siempre debe ser el desarrollo integral de todos los estudiantes, sin exclusiones. La inclusión en la educación universitaria. La educación inclusiva representa un principio fundamental que persigue dos objetivos esenciales: en primer lugar, garantizar que ninguna persona sea excluida del sistema educativo por motivos de discapacidad; y en segundo término, promover una cultura de participación plena que ofrezca igualdad de oportunidades reales a toda la población estudiantil, independientemente de sus condiciones físicas, intelectuales o sensoriales . En ese mismo orden de ideas, Aramayo (2005), expresa lo siguiente: No se trata simplemente de acoger a determinados alumnos y adaptarles procedimientos y actividades educativas para que puedan seguir una 154 dinámica escolar educativa a menudo muy rígida. Se trata de que la institución educativa se organice en función de los alumnos, de todos sus alumnos. Y éstos son, en su mayor parte, los que le corresponden por proximidad, incluyendo también a quienes presentan cualquier discapacidad o alteración en el desarrollo (p. 23). Las demandas sociales que recaen sobre las instituciones universitarias trascienden con creces la simple función de dotar a los jóvenes de herramientas para su inserción futura en la sociedad. La universidad contemporánea enfrenta el imperativo de desarrollar propuestas educativas innovadoras y acciones formativas significativas, capaces de responder con pertinencia a las complejas realidades sociales del siglo XXI. Su misión debe evolucionar hacia un compromiso más profundo con las necesidades actuales de la sociedad y sus diversos grupos poblacionales. Uno de los retos de la educación en la sociedad del conocimiento es aprender a vivir juntos, respetando y aceptando las individualidades, así como la diversidad. Se trata de la construcción de un orden social donde se pueda coexistir en forma cohesionada, manteniendo la identidad como seres diferentes. Esta posibilidad constituye una aspiración que debe ser socialmente construida. En este sentido, aprender a aprender y aprender a vivir juntos son postulados, que representan grandes desafíos, a los que se debe enfrentar todo docente, en el marco de las profundas transformaciones que sufre la sociedad. Según este supuesto, el papel de la educación y del conocimiento, implica incorporar en el proceso educativo una mayor orientación hacia la personalización del acto formativo y al mismo tiempo, el desarrollo de la capacidad de adquisición de los aprendizajes, valores y la propia identidad. Romero y Lauretti (2006), al respecto expresan que: “…en 1990, la Conferencia Mundial sobre Educación Superior, fijó el objetivo de Educación para todos, estimulando a las organizaciones mundiales y entes gubernamentales para que desarrollaran actividades hacia esta meta…” (párr. 13). Sin embargo, para el año 2000, todavía quedaban 113 millones de personas en edad de cursar estudios, en los distintos niveles, que no asistían a las instituciones pertinentes. Actualmente, a nivel mundial la educación inclusiva se ha transformado en uno de los grandes retos que tienen planteado abordar las instituciones educativas en cualquiera de sus diferentes niveles y modalidades, pudiéndose afirmar que el modelo inclusivo es hoy en día un referente para muchos contextos educativos que ven la necesidad de 155 implementar estos principios al contexto educativo. Según Zuñiga Rodríguez (2021) "La educación inclusiva y de calidad se basa en el derecho de todos los alumnos a recibir una educación…que satisfaga sus necesidades básicas de aprendizaje y enriquezca sus vidas" (p. 292). En tal sentido, es necesario que la educación compense las demandas de la competitividad y de la ciudadanía, entendiendo que éstas no son antagónicas y que además la misma no puede ser individual sino de equipo, comunidad y nación. Por consiguiente, la educación ya no podrá estar dirigida sólo a la trasmisión de conocimientos y de información, sino a desarrollar la capacidad de producirlos y utilizarlos, así como también, la formación ética y la personalidad que trascienden la dimensión cognitiva de la enseñanza. En la actualidad, se hace necesario repensar el transitar de la enseñanza que brindan los docentes a los estudiantes con discapacidad, partiendo por mejorar la misma, con la finalidad que el aprendizaje sea autónomo y permanente promoviendo la construcción multifactorial a saber, expresión oral, escrita, digitalización, libertad del pensamiento, actitudes donde se persista en mayores niveles de exigencias y esfuerzos que coadyuven a garantizar la prosecución, además de la permanencia, comprendiendo el valor de lo aprendido, para su aprovechamiento personal y social. La importancia del docente universitario, como facilitador del aprendizaje, en la elevación de la calidad de la enseñanza es cada vez más reconocida, sin embargo, se considera pertinente que éste valore su profesión y formación, como persona, profesional y ciudadano para ser y hacer cada vez mejor su labor, es decir, ir en la búsqueda constante de expectativas positivas respecto a los estudiantes y su responsabilidad por los resultados, que deben ser indicadores de progreso y autonomía. Sin embargo, la realidad relata otro escenario, en el cual, surgen en el docente contratiempos que pueden tergiversar su acto profesional, evidenciado aún más, ante un auditorio que incluya estudiantes con discapacidad. Al respecto Martínez (2012) expresa: …debemos pensar que la integración puede generar de alguna manera incomodidad y no ser debida a una actitud negativa sino a no saber cómo dirigirse hacia los alumnos con discapacidad por desconocimiento sobre cómotratarlos, por miedo o por si dañan la susceptibilidad de estos alumnos, por lo que, ¿hasta qué punto se sienten preparados ante dicha tarea?, ¿qué variables pueden incidir en el supuesto de que exista esta incomodidad? ¿puede depender de la edad?, ¿del género?, ¿del ciclo 156 formativo en el que los profesionales imparten docencia? (p. 99). Bajo esta premisa, se hace necesario no sólo revisar la praxis académica de los educadores universitarios, con respecto a la atención del estudiante con discapacidad, sino también, analizar su visión al tener dentro del aula a dicha población, tomado en consideración diferentes aristas, pues, el docente es, al igual que el estudiante, un ser biopsicosocial y por ende, merece la pena explorar sus perspectivas, sus experiencias, lo que genera en él la atención de la población con discapacidad y a través de sus mismas narraciones poder actuar y contribuir para que éste logre adaptarse a las cambiantes características de la dinámica educativa, en donde se considera pertinente atender la discapacidad como una obligación de revisión, experimentación y cambio constante sobre el desarrollo del conocimiento que debe producirse para el bienestar social. La integración educativa parece ser un tema muy trabajado, si se quiere, hasta trillado, sin embargo, siempre se ha inclinado la balanza hacia la situación “estudiante” olvidando, tal vez, que la optimización de su proceso educativo, también depende del docente como actor principal para lograr el real éxito de tan añorada meta, siendo éste quien se encuentra en contacto directo con la población durante su jornada diaria, sin obviar que la universidad es un espacio diseñado para la educación de adultos, razón por la cual, se producirá, sin lugar a dudas, la relación docente- estudiante, la cual no escapa a los principios de toda relación, en donde ambas partes deben aportar y sentirse cómodas con el proceso educativo en desarrollo. En este contexto, la educación universitaria se entiende como un complejo mundo académico que ofrece una amplia gama de elementos vinculados entre sí, siendo los más relevantes, los aspectos económicos, políticos e ideológicos orientados en una perspectiva común de globalización y universalidad, dentro de un criterio científico autónomo e independiente. Por tanto, para desarrollar las habilidades intelectuales del estudiante en condiciones especiales hay que trabajar en función de un docente, que oriente su actividad formadora hasta que el desempeño se vuelva propio, personal y original, dando así forma a lo imperativo de la enseñanza universitaria, en la integración del estudiante con condiciones especiales. En tal sentido, Gómez Tobar (2013), señala que sentó las bases para considerar que: Una universidad incluyente será mejor en la medida que se considere las diferencias como oportunidades y no como problemas, haga uso eficaz de los recursos disponibles para apoyar el aprendizaje, utilice como punto de 157 partida las prácticas y conocimientos existentes y desarrolle un lenguaje común dentro de la comunidad académica (p. 106). El caso venezolano sigue una trayectoria similar a la tendencia internacional en cuanto a la evolución del concepto de discapacidad, transitando desde el modelo médico hacia el enfoque social. Como señala Aramayo (2005), este cambio paradigmático ha tenido su expresión particular en el contexto nacional. No obstante, Venezuela presenta una paradoja característica: si bien ha desarrollado un marco legislativo progresista en esta materia, la implementación concreta de estas normas se ve obstaculizada por importantes desafíos operativos, lo que genera una brecha significativa entre el discurso jurídico y la realidad práctica. En el ámbito educativo, Venezuela ha establecido una red institucional destinada a atender las necesidades de niños, niñas y jóvenes con discapacidad. Cabe destacar que algunas experiencias integradoras alcanzan estándares comparables a iniciativas desarrolladas en países como Estados Unidos y diversas naciones europeas. Sin embargo, estas acciones positivas contrastan marcadamente con el actual escenario de crisis multidimensional -que abarca lo socioeconómico, lo político y lo ético-, situación que limita severamente la capacidad del Estado para formular y ejecutar políticas públicas coherentes y sostenibles en esta área. Bajo esta perspectiva, en Venezuela se han realizado varios esfuerzos por concretar los principios de la modalidad educación especial, a través de propuestas de formación basadas en implícitos filosóficos, psicológicos y teóricos orientados a lograr un docente capaz de potenciar la actividad creadora de cada individuo, que permita desarrollar las capacidades críticas que la sociedad plantea e impulsarlas hacia la superación de su situación, principal característica es actuar de acuerdo a su propio ritmo de aprendizaje, sin embargo, es importante resaltar, que esas acciones, por lo general, se concentran en los primeros niveles del sistema educativo. Estos supuestos, permiten asumir la idea de que los actores del hecho educativo (educadores y estudiantes) presentan diferencias psicológicas, culturales, lingüísticas, que han vivido diferentes experiencias, pero, además, poseen capacidades y talentos diferentes dentro de la lógica de los modelos de enseñanza y aprendizaje vigentes. La inscripción de estudiantes con discapacidad o con necesidades educativas especiales en las universidades es un hecho cada vez más notorio, y en definitiva la atención de 158 calidad es la dirección a seguir, sin embargo, en muchas ocasiones este hecho queda limitado a causa del conflicto que se genera en el docente cuando ingresa al aula un estudiante con alguna condición especial y se hacen evidentes los fallos existentes entre lo que se encuentra descrito y lo que en realidad se experimenta, así como la falta de herramientas básicas para su atención. En este sentido, es necesario resaltar el papel fundamental que cumplen los docentes en la mejora del hecho educativo, los estudiantes con necesidades especiales requieren de formadores comprometidos y capaces de generar oportunidades de aprendizaje para que se produzca un genuino mejoramiento de la calidad educativa. Entonces, es imperativo que el docente como facilitador y actor esencial del proceso educativo, tenga la oportunidad de expresar su perspectiva frente a la atención del estudiante con discapacidad o necesidades educativas especiales y con base a las mismas, se le ofrezcan todas las oportunidades de crecimiento, tanto profesional como personal, para que simultáneamente, eso también le permita al estudiante crecer y beneficiarse. La inclusión educativa se asume como una cuestión de derecho fundamental que, en primera medida, defiende el no segregar a ninguna persona de la educación en razón de su discapacidad y, segundo, la reconoce como una actitud que posibilita la participación de la población con discapacidad en igualdad de oportunidades. Por consiguiente, es imprescindible educar a la sociedad en general la diversidad como característica del ser humano, ya que es un concepto que acoge a todas las personas, las acepta sin discriminación alguna y les permite participar activamente en todos los espacios de la vida común; tal como lo señala Aramayo (2010), “cada persona es única y diferente a los demás” (p.2). Es por ello, que la humanidad, es la más veraz expresión de heterogeneidad y variedad, espectro del cual forma parte la población con la condición de discapacidad motora como muestra de esa amplia gama de diversidad. En consecuencia, la tarea del docente no implica solamente recibir al estudiante en el aula; se trata más bien de que logre comprender y responder a sus necesidades, intereses, características y potencialidades, sin involucrarse en acto de discriminación alguno. Por ende, se precisa explorar sobre las experiencias de los docentes, que han tenido en el aula a esta población y aprovechar cada apreciación, comentario e información, como una ruta para tomar acciones pertinentes, siempre en pro de la integración efectiva. 159 Perspectiva social de la discapacidad Puigdellívol (2011), señala que “Pablo del Río, uno de los mejores conocedores de la obra de Vygotsky en nuestro país, señalaba que la discapacidad es el atributo universal de nuestra especie”, haciendo referencia a la interdependencia que toda cultura genera entre sus miembros” (p. 29). Pues bien, en nuestro ámbito (concretamente el de la educación especial), la discapacidad se ha percibido tradicionalmente como un “atributo individual”, con poca relación con el entorno y menos con la cultura. Sin embargo, en nuestras prácticas educativas actuales apenas logramos percibir con toda claridad la función social que el concepto de discapacidad está cumpliendo, por ejemplo, cuando contribuye a generar atribuciones infundadas (una habitual exageración del peso de la discapacidad que hace que se le atribuyan limitaciones y conductas que nada tienen que ver con ella ) o cuando asume la función social perversa de justificar o hacer aparecer como “fenómenos naturales” lo que simplemente son muestras de marginación y desigualdad (la atribución de retraso mental a poblaciones socialmente desfavorecidas o las dificultades de inserción laboral de los colectivos con discapacidad, por ejemplo). Para los educadores, es muy importante diferenciar entre lo que es “déficit” y lo que es “discapacidad” en cualquier persona. Se resalta dicha diferenciación puesto que es la que permite ver con mayor claridad la importancia del trabajo educativo, lo específico de la tarea pedagógica y el alto grado de compromiso que supone, ya que con nuestras decisiones podemos contribuir a cambiar radicalmente la vida de las personas. La inclusión es un requisito, una condición necesaria, a mi modo de ver, para alcanzar la preciada integración social a la que todos tenemos derecho. Pero no es una condición suficiente. Modelo emergente Martínez (2009) señala que: Hoy sabemos que no podemos buscarles soluciones únicamente económicas a los problemas económicos, ni soluciones únicamente políticas a los problemas políticos, ni soluciones únicamente sociales a los problemas sociales. En todos los campos se constata que la mayoría de los problemas no pueden resolverse al nivel en que vienen planteados, que su naturaleza forma como un rizoma complejo de muy variadas interacciones… (pp. 18-19). 160 Esta visión del autor admite vislumbrar que la complicada realidad por la que recorre el mundo en general, ha dejado como antiguas las perspectivas simplistas, básicas o unidireccionales. En los actuales momentos, a inicios del siglo XXI, muchas visiones paradigmáticas han perdido vigencia, no dando respuestas acertadas a la realidad cambiante, dinámica e incierta. Esta complejidad es de notoria presencia dentro del campo de las ciencias sociales, en las cuales su objeto de estudio es multiparadigmático. Por ende, para acceder a la comprensión global, integral y holística, se requiere estar sobre cúspides de conocimiento amplias y actuales, que permitan esa visión adaptada al momento histórico. Es así como son requeridas, dentro del campo de la comprensión de la discapacidad, nuevas visiones, modelos, perspectivas y teorías, que faciliten un nuevo cuerpo de elementos epistemológicos para comprender las causas de la discapacidad y de las necesidades educativas especiales, a través de las llamadas teorías de alcance medio, y con ello las experiencias que en torno a ésta se viven. En resumidas palabras, se requieren visiones emergentes, permitiendo pensar diferente sobre esta realidad, cada vez más compleja y dinámica. Actitud del docente ante la discapacidad Los procesos de formación actitudinal se desarrollan de manera progresiva mediante las vivencias y aprendizajes acumulados a lo largo de la vida. En este contexto, cuando los educadores tienen experiencias pedagógicas directas trabajando con estudiantes que presentan discapacidades -es decir, cuando se enfrentan cotidianamente a la diversidad en el aula- estas vivencias pueden transformar significativamente sus percepciones sobre la diferencia. Como consecuencia natural, esta transformación cognitiva suele generar cambios positivos en sus actitudes hacia la educación inclusiva, permitiéndoles ofrecer una atención educativa más adecuada y de mayor calidad a todo el alumnado, especialmente a aquellos que presentan necesidades educativas específicas. En la evolución hacia una educación inclusiva, en donde se pone de manifiesto la posición de los profesores para brindar una atención pedagógica a los estudiantes universitarios, es bueno resaltar ciertos elementos que son de suma importancia que, “En el avance hacia una educación inclusiva se destacan algunos elementos relevantes que, según Eisenman, Pleet, Wandry y McGinley (2011), son entre otros, el liderazgo en los centros educativos, una cultura colaborativa y las adaptaciones de acceso en infraestructura” (Angenscheidt Bidegain & Navarrete Antola, 2017, p. 234). Estos 161 autores indican que los mismos tienen su categoría de valor porque se muestran como indicadores signados al éxito en la ejecución de prácticas inclusivas dentro del contexto educativo. Sin embargo, es válido hacer notar que los distintos tipos de discapacidad o NEE de los estudiantes, el uso y el número de profesionales de apoyo aprovechable, el discernimiento de los actores de la comunidad educativa en relación a las habilidades para generar cambios en sus prácticas pedagógicas, en las modificaciones curriculares y, sobre todo, sus habilidades para mantener el orden, equilibro y equidad de los estudiantes y el manejo de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Un profesor que posea una actitud positiva hacia la integración e inclusión, tiene mayor credibilidad de realizar prácticas educativas inclusivas en su ambiente de aprendizaje, cuanto más inclusivas sean la cultura institucional y la política educativa de la institución en la que está inmerso. A esta forma de actuar, la relevancia radica en el control percibido que se tenga de la conducta. Perspectiva biopsicosocial (Verdugo Alonso, 2001). Presenta un intento más de integrar visiones no sólo provenientes de la psicología sino de otras ciencias. En vista de lo complejo de la actual realidad, este modelo emergente viene a presentar una perspectiva integrada desde tres ámbitos fundamentales, lo médico (bio), lo psicológico (psico) y lo social. De esta manera, la propuesta del autor, quien utiliza a autores destacados como Durán, Delgado y Dengra (1995), Dykens (2001), Tager-Flusberg (1999), Elliot y Gramling (1990), entre otros, invita a comprender a la discapacidad y a las personas con esta condición, como un hecho donde intervienen factores tanto internos como externos al individuo. Ahora bien, el objetivo fundamental de este modelo es el mejoramiento de la calidad de vida de las personas con discapacidad. Este mejoramiento de la calidad de vida se traduce en ayudar, apoyar y fomentar un mejor vivir de las personas con discapacidad, para ello se requiere la participación de los diferentes entes que forman parte de esa sociedad donde se insertan estas personas, destacando las universidades o instituciones educativas, religiosas, las comunidades, el gobierno, entre otros. Por otro lado, lo biológico, la estructura física, las patologías, las limitaciones, nivel de 162 capacidades, entre otras consideraciones, son de suma importancia pues éstas caracterizarán el desarrollo de las actividades cotidianas de las personas con discapacidad. De acuerdo con Verdugo, esta propuesta de perspectiva integradora desde la psicología, emerge con el parcelamiento del conocimiento en materia de discapacidad, lo que atenta contra la comprensión integral de la misma e inhabilita la actuación de profesionales de diferentes áreas. Por tanto, con esta perspectiva biopsicosocial, la discapacidad es abordada desde cualquier área del conocimiento y puede ser utilizada para realizar análisis mediante equipos multidisciplinarios. Inclusión educativa El enfoque conceptual sobre la discapacidad y su tratamiento debe integrarse de manera transversal en todas las fases del ciclo de políticas públicas dirigidas a la inclusión educativa. Esto implica incorporar esta perspectiva desde la etapa inicial de planificación, continuando durante el diseño curricular, la implementación práctica en el aula, y extendiéndose hasta los procesos de evaluación y seguimiento de las estrategias educativas. Solo mediante esta integración sistémica se podrá garantizar una atención verdaderamente efectiva a la diversidad de necesidades presentes en el alumnado con discapacidad. Según Molina (2009), atender una persona con discapacidad implica asumir “la atención a la diversidad como concepción y la práctica de conocer, respetar y valorar las diferencias individuales y culturales de los estudiantes y evitar cualquier tipo de discriminación" (p. 47); Echeita, (2005), considera que la atención a la diversidad, Es similar a preocuparse por las medidas que puedan compensar las desigualdades y atenuar de alguna manera las desventajas que unos estudiantes experimentan en relación con el acceso, la permanencia y la prosecución dentro del sistema educativo; al igual que, sirve como medio para eliminar las barreras que limiten el aprendizaje y la integración participativa en igualdad de oportunidades al currículo, a las instalaciones físicas y a la vida educativa (p. 7). La definición de la metodología para la atención de la diversidad nos ha llevado a reconceptualizar el término discapacidad. Cáceres, (2003), la describe como “una restricción o ausencia relacionada con una deficiencia de la capacidad para realizar cualquier actividad en lo que se conoce como normal para cualquier persona” (p. 75). 163 La tradición de la educación inclusiva parte de los postulados aprobados en Salamanca en 1994, al respecto, Blanco R. y Duck C. (2019), refieren que: Si bien Salamanca tuvo un énfasis en las Necesidades Educativas Especiales (NEE), promovió, al mismo tiempo, un cambio significativo en las concepciones, políticas y prácticas educativas para la educación de la diversidad del alumnado, especialmente para aquellos en situación de mayor exclusión y desigualdad, constituyendo un impulso fundamental para avanzar hacia el desarrollo de escuelas inclusivas (p. 2). En ese mismo orden de ideas, Borges Rodríguez & Orozco Delgado (2014), hacen énfasis en el por qué fue concebida la educación inclusiva: Es concebida como el reconocimiento al derecho de todos a una educación de calidad, que propicie la inclusión de todos a la sociedad como individuos plenos en condiciones de poder disfrutar las posibilidades que ella ofrece y contribuir a su perfeccionamiento, independientemente de las particularidades y características que condicionan las variabilidades en el desarrollo (p. 24). Bradley (2004), argumenta que “la persona es el centro del proceso: sus derechos, sus sueños y deseos constituyen el foco a partir del cual se construyen los apoyos” (p. 43). Se puede afirmar entonces, que la atención o enseñanza individualizada, es individual y colectiva a la vez, que toma en cuenta la singularidad de cada persona en el conjunto de la clase y se atiende al ritmo personal de aprendizaje de cada uno de acuerdo a sus características y necesidades educativas cognoscitivas. La individualización parte del dominio del docente de la esencia de la zona del desarrollo próximo y su estructura, considerando que la instrucción, según Vygotsky (1987), “comienza siempre a partir de lo que aún no ha madurado en el niño” (p. 333). Al reconocer este principio, Guirado (2009), apuntaba acertadamente: Del planteamiento anterior se infiere que es el espacio en el que tiene lugar el aprendizaje, bajo la dirección del docente y en estrecha vinculación con otros escolares y con el sistema de influencias educativas del entorno; aprendizaje que se realiza en un contexto sociocultural determinado o zona de movimiento libre (ZML), en el entorno más cercano al niño, pero que depende de características individuales, profundidad y estructuración de la afectación del desarrollo y del período sensitivo en que se encuentre, por lo que el objetivo de enseñanza-aprendizaje debe ser seleccionado y ubicado en la zona de acción promovida (ZAP), o sea, focalizado dentro de la zona de movimiento libre, que permite predecir lo que podrá ser aprendido mañana (p. 50). La inclusión educativa constituye un proceso transformador orientado a reconocer y 164 valorar la diversidad en el aula, mediante la detección y eliminación sistemática de aquellas barreras físicas, pedagógicas y actitudinales que limitan las oportunidades de aprendizaje. Este enfoque integral no solo garantiza el acceso físico a las instituciones educativas, sino que promueve la participación activa y el logro de experiencias formativas significativas para todos los estudiantes, con especial énfasis en aquellos grupos vulnerables a situaciones de exclusión o cuyo potencial académico podría verse subestimado. En el ámbito escolar, la educación inclusiva se materializa cuando estudiantes con y sin discapacidad comparten espacios comunes en instituciones regulares, participando conjuntamente en todas las actividades académicas y sociales. Este modelo educativo redefine el concepto de aula tradicional, adaptando tanto los contenidos curriculares como las metodologías de enseñanza para hacerlos accesibles a la diversidad de necesidades y estilos de aprendizaje presentes en el grupo estudiantil. La verdadera inclusión requiere implementar ajustes razonables que permitan la participación activa de todos los educandos. Como proceso dinámico y colaborativo, su éxito depende fundamentalmente del compromiso conjunto de toda la comunidad educativa. Para ello, es indispensable fomentar espacios de diálogo permanente que faciliten la coordinación efectiva entre los diferentes actores involucrados, creando así sinergias positivas que enriquezcan la experiencia educativa para todos los participantes. Otros de los responsables del éxito de la inclusión en el aula, sobre todo de los jóvenes con condición especial son los docentes, ya que en sus manos está el establecer un clima de comunicación y confianza, en donde se tomen en cuenta las individualidades de cada joven a la hora de aplicar estrategias de inclusión en la incorporación de estos dentro del aula regular. La particularidad de cada joven puede resultar tan importante que si se parte de ese principio puede resultar efectiva. el docente debe fomentar que el joven tenga la posibilidad de relacionarse con sus pares sacando de esta relación experiencias significativas. La educación universitaria desde una mirada inclusiva Antes de abordar el concepto de educación universitaria inclusiva, es necesario revisar a groso modo la definición de inclusión. Como señala el Meil Aiscow (en González, 2016): La educación inclusiva puede ser concebida como un proceso que permite 165 abordar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los educandos a través de una mayor participación en el aprendizaje, las actividades culturales y comunitarias y reducir la exclusión dentro y fuera del sistema educativo (p. 152). Se trata de un proceso continuo que identifica, aprecia y atiende de forma adecuada la diversidad de necesidades, intereses, capacidades y aspiraciones de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos. Su finalidad es fomentar su crecimiento, aprendizaje e integración junto a compañeros de su misma edad, en un espacio educativo compartido, libre de discriminación o marginación. Además, asegura, dentro del marco de los derechos humanos, los recursos y adaptaciones necesarias en su formación, mediante estrategias, normas y valores que eliminan obstáculos en el ámbito educativo. Cuando se articula el concepto de educación universitaria y el de inclusión educativa se hace necesario pensarse el concepto de educación universitaria inclusiva, la cual, según Flórez et all (2009): Reconoce el valor de todos los seres humanos, celebra la diversidad y brinda múltiples posibilidades de participación y pertenencia dentro de la comunidad. Ofrece los soportes necesarios para garantizar la inclusión social de aquellos quienes ven restringida su participación y el ejercicio pleno de sus derechos y que por tanto han sido sistemáticamente excluidos por su raza, condición social, etnia, pobreza, discapacidad, etc. (p.14). Además, este concepto tiene relación directa con los Objetivos de desarrollo sostenible los cuales son establecidos en correspondencia a las diferentes problemáticas mundiales, Organización de las Naciones Unidas, (2015), “los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) constituyen un llamamiento universal a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las vidas y las perspectivas de las personas en todo el mundo” (párr.2). De esta propuesta se resalta el objetivo número 4 titulado Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos. Desde este objetivo se promueve la educación inclusiva en todos los niveles, incluyendo la educación superior o educación terciaria, como se hace en referencia este documento invitando a los diferentes países a promover políticas y programas, presupuesto, evaluación continua, formación a docentes y promover la investigación (Organización de las Naciones Unidas, 2015). La educación universitaria, en tanto, involucra características 166 y principios de la evaluación fundamentales como el diálogo, la concertación, la ética, el respeto por el otro desde su condición social y la diferencia para asumir los procesos académicos y formativos, debe propender por atender a la población con discapacidad contemplando la individualidad y necesidades particulares del estudiante y, a su vez, superar las barreras de la inclusión puedan darse. Al respecto Moreno (2010) agrega que: la evaluación formativa es un proceso sistemático para obtener evidencia continua acerca del aprendizaje. Los datos son usados para identificar el nivel de aprendizaje real del alumno y adaptar la clase para ayudarle a alcanzar las metas de aprendizaje deseadas. En la evaluación formativa los alumnos son participantes activos con sus profesores, comparten metas de aprendizaje y entienden cómo progresan, cuáles son los siguientes pasos que deben dar y cómo darlos (p. 125). En ese mismo orden de ideas, es necesario, aclarar que calificar y evaluar son dos procesos formativos necesarios, simultáneos y complementarios, no son sinónimos ni tienen el mismo significado, así lo aclara Sanmarti, (2007), “la función calificadora y seleccionadora de la evaluación también es importante no se puede obviar y sus resultados dependen en buena parte de la evaluación–regulación realizada a lo largo del proceso de enseñanza–aprendizaje” (p. 79). Respecto a lo anterior, los autores antes mencionados apuestan por una mirada desde la evaluación formadora concebida como una estrategia que promueve la autorreflexión y el control, López (2006), comenta; […] no se trata de explicar al alumnado las probables causas de sus errores y lo que puedan hacer para evitarlos, sino que sean ellos mismos los que […] produzcan análisis más o menos originales, que recogen sus ideas y propuestas en lugar de aceptar las del profesor o fingir que lo hacen (p. 34). La misión del profesor y su inherente evaluación del estudiante, es la de formar personas conscientes de su mundo teniendo en cuenta sus diferencias en el aprendizaje y de lo que son capaces de hacer a favor de su formación y de sus familias. Al respecto, Santos Guerra (2003), considera: La verdadera docencia y su idónea evaluación formativa son aquellas acciones en el aula que propician que el estudiante forje la necesidad de aprender por su cuenta y encontrar en el profesor un guía, un acompañante de travesía para llegar al conocimiento y en el grupo un espacio de encuentro, de intercambio, discusión y confrontación de ideas, buscando no tan sólo aprender, […] aprender la forma de aprender (p. 110). 167 Por tanto, dentro de las estrategias pedagógicas implementadas para evaluar a los estudiantes dentro el ámbito de la discapacidad se debe contemplar la “retroalimentación y profundización” como criterios para mejorar y ayudar a fortalecer muchas de las debilidades que los estudiantes en la mayoría de las disciplinas presentan al finalizar cada corte de tema o contenido trabajado. La universidad frente al reto de la inclusión. La Universidad debe estar cada vez mejor preparada para asumir el desafío de convertirse en una institución inclusiva, donde todos sus integrantes tengan acceso a los servicios y apoyos que necesiten, de acuerdo con sus requerimientos particulares. Sin duda, garantizar una educación de calidad para todos dentro de una universidad que promueva la integración representa un auténtico reto profesional. Al respecto, Bell (1997) señala que: Enseñar a los que aprenden con mayor facilidad, no es una tarea tan difícil para el profesional especializado, pero buscar las vías, métodos, procedimientos y medios que garanticen el máximo desarrollo de cada educando de acuerdo con sus particularidades, es una labor mucho más compleja que exige preparación, estudio, reflexión y búsqueda de alternativas metodológicas para dar la respuesta educativa más adecuada a cada estudiante (p. 35). Varios autores, desde distintas perspectivas, concuerdan en que una educación verdaderamente inclusiva no solo debe asegurar el ingreso (es decir, garantizar disponibilidad, acceso físico y económico sin discriminación), sino también la permanencia. Se trata de una educación que debe ser: aceptable (relevante, pertinente y libre de discriminación) y adaptable (flexible, capaz de responder a las necesidades particulares de los estudiantes, con ajustes razonables y, en esencia, centrada en el alumnado). En concordancia con lo antes expuesto, Vázquez Vázquez, Akudovich & Pérez Pacheco (2015) , opinan que Para el logro de esta finalidad se necesita llevar a cabo una atención educativa adaptada a las necesidades específicas del alumnado, si partimos de concebir la atención educativa como un consolidado de propuestas y convenios que, tienen una función social, buscando el acceso al conocimiento, a la ciencia, a las artes, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura (p. 2). 168 Desde esta perspectiva, se proclama una nueva institución educativa fundamentada en el fortalecimiento de nuevas relaciones, en una participación democrática, el ejercicio de los derechos fundamentales, una organización y gestión educativa donde “todos tengan cabida y posibilidades”, es decir, una universidad para todos en el ámbito de la diversidad. Una institución que promueva la oportunidad al estudiante de optar y empoderarse por una mejor calidad de vida, desde la aprehensión del conocimiento, la calidad viene dada como bienestar, la felicidad y la satisfacción de una persona, que le otorga la suficiente autonomía como para poder calificar de positiva su vida. En palabras de Urzúa y caqueo (2012), se puede decir que la literatura sobre calidad de vida concuerda fundamentalmente en tres cosas: tomando lo planteado por Fernández-Ballesteros (1998), se puede decir que la literatura sobre CV concuerda fundamentalmente en tres cosas: (a) Es subjetiva, (b) el puntaje asignado a cada dimensión es diferente en cada persona y (c) el valor asignado a cada dimensión puede cambiar a través de la vida. (p. 70). Partiendo del marco teórico propuesto por Schalock y Verdugo (2003) La calidad de vida se entiende como un concepto multidimensional, compuesto por las mismas dimensiones para todas las personas, que está influido por factores tanto ambientales como personales”, así como por su interacción, y que se mejora a través de la autodeterminación, los recursos, la inclusión y las metas en la vida. Consideraciones finales La discapacidad es el campo en el que parece más evidente que la igualdad no es suficiente para desmantelar los sistemas de exclusión social. La idea de que con ayudas, incentivos para las empresas y discriminación positiva se solucionarían los problemas de los discapacitados prolonga el estatus quo de las estructuras sociales y nos coloca en el peligro de anclarnos en los discursos sobre la normativización de los cuerpos. Cuestionarnos qué entendemos por igualdad ¿a quién debemos asemejarnos? ¿En qué cosas debemos ser iguales? Las personas con discapacidad son diferentes y debemos resaltar estas diferencias no ocultarlas. Es fundamental analizar cómo el **modelo social de la discapacidad**, como 169 paradigma contemporáneo, replantea el enfoque sobre la discapacidad desde una base teórica y normativa. Este modelo sostiene que las causas de la discapacidad no responden a creencias religiosas o explicaciones científicas, sino que, principalmente, tienen un origen social. Bajo esta perspectiva, se destaca que las personas con discapacidad tienen la misma capacidad de contribuir a la sociedad que el resto, siempre en condiciones de igualdad. Este enfoque se alinea con los principios fundamentales de los derechos humanos, como la dignidad, la libertad y la equidad, los cuales favorecen la eliminación de barreras y promueven la inclusión social. Se basa en valores como la autonomía personal, la no discriminación, la accesibilidad universal, la adaptación del entorno y la participación ciudadana, entre otros. La premisa es que la discapacidad es una construcción social, no una deficiencia que crea la misma sociedad que limita e impide que las personas con discapacidad se incluyan, decidan o diseñen con autonomía su propio plan de vida en igualdad de oportunidades. Está fuera de toda duda que una reforma radical es necesaria en el sistema educativo a nivel universitario, en especial en aquellas casas de estudio que busca la inclusión, la atención del estudiante con discapacidad. Una atención pedagógica ineficiente, descontextualizada, un docente con competencias personales con una falta de sentido de responsabilidad, pertinencia, pertenencia, ausencia de los valores, entre otras, es unánimemente percibida como inaceptable, aunque exista una gran heterogeneidad y muchos logros importantes que en la actualidad muchas veces se pasan por alto. No obstante, en cada uno de estos temas centrales, en donde hay un clamor social por el cambio, las herramientas, recursos, lineamentos, estrategias escogidas y la orientación señalada por quienes tienen el poder o autoridad para realizar y/o ejecutar las políticas públicas y con ellos los lineamientos teóricos necesarias para hacer de la atención del estudiante con discapacidad, una inclusión y/o atención de calidad, de excelencia, erraron en la dirección. Referencias Ainscow, M., & Booth, T. (2001). Indice de Inclusión. Desarrollando el aprendizaje y la participación en las escuelas. Revistas de Información y Modelo Químico (Vol. 53). https://doi.org/10.1017/CBO9781 107415324.004 Angenscheidt Bidegain, L. & Navarrete Antola, I. (2017). Actitudes de los docentes acerca 170 de la educación inclusiva. Ciencias Psicológicas, 11(2), 233-243. https://doi.org/10.22235/cp.v11i2.1500 Aramayo, M. (2005). La discapacidad. Construcción de un modelo teórico venezolano. 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Salir de esta dinámica, implica un desafío para las universidades venezolana en especial las que tienen su accionar académico sustentados en modelos pedagógicos arraigados de los siglos pasado (XIX y XX) por intergeneracionalidad de sus docentes y las estructuras de poder interno que enlentecen las intencionalidades de transformación de sus programas de estudio, como la marcada disciplinariedad al momento de facilitar el proceso educativo. La Universidad Central de Venezuela, comprometida en consolidar espacios educativos, alternativos, colaborativos, entre estudiantes, profesores y comunidad académica para formación de profesionales de salud, corresponsable al ejercer y defender sus derechos en el proceso educativo, es a partir de este supuesto que emerge la andragogía como un enfoque realista e inclusivo en la decisión que ha tomado el estudiante en cursar una de las disciplinas de salud de la Facultad de Medina de la UCV. Palabras clave: andragogía, educación universitaria, profesionales de salud. Abstract The institutions of university education in Venezuela, in their search for alternatives to transcend the anthropocentric paradigm portrayed in traditional educational practice where it is taken for granted that there is an age to learn and another to apply what has been learned. Getting out of this dynamic implies a challenge for Venezuelan universities, especially those whose academic actions are based on pedagogical models rooted in the last centuries (nineteenth and twentieth) due to the intergenerationality of their teachers and the internal power structures that slow down the intentions of transformation of their study programs, such as the marked disciplinarity when facilitating the educational process. The Central University of Venezuela, committed to consolidating educational, alternative, collaborative spaces between students, professors and the academic community for the training of health professionals, co-responsible for exercising and defending their rights in the educational process, it is from this assumption that andragogy emerges as a realistic and inclusive approach in the decision that the student has made to study one of the health disciplines of the Faculty of Medina of the UCV. Keywords: andragogy, university education, health professionals. Introducción Las organizaciones universitarias para la formación de profesionales de postgrados en ciencias de la salud buscan adaptarse a los desafíos complejos que demandan los entornos cambiantes de sus distintas disciplinas, por la introducción mediata de avances 173 científicos e incorporación de tecnologías que buscan garantizar la salud de la población. La formación de profesionales de postgrado comprende transcender los modelos tradicionales de enseñanza enmarcados en procesos de transmisión de conocimientos unidireccionales y pasivos en mucho de los casos descontextualizados, sin tener presente la experiencia previa de los participantes en formación. El desarrollo de competencias para la actualización profesional en este nivel requiere de un modelo transformador que permita la integración de habilidades técnicas e interpersonales, así como también las motivaciones e intereses reales para los campos de actuación de estos estudiantes adultos. En este sentido, la andragogía puede ser considerada un enfoque alternativo aplicable a la educación universitaria que promueva los espacios de formación con autonomía, respeto, dialogicidad corresponsabilidad entre estudiantes y profesores de postgrados dentro de las disciplinas de salud. En este sentido, Ramos (2018), propone que “la instrucción basada en métodos andragógicos, ha de tener un planteamiento claramente participativo, donde los objetivos se formulen a través de una negociación mutua entre los agentes participantes en el proceso educativo (docentes y alumnos)” (p.6). Andragogía: un enfoque educativo para adultos La transformación del modelo actual de formación universitaria para profesionales de salud a nivel de postgrado pasa por comprender que hay alternativas, como el enfoque andragógico que proporciona al adulto un abordaje distinto como lo señala Sierra (2006): Andragogía que favorece los procesos de educación de las personas adultas, orientados a continuar el desarrollo de sus capacidades, actualización o profundización de sus conocimientos, a la apropiación, utilización de nuevas tecnologías en general, a mantener o mejorar su calidad de desempeño personal, profesional y social (p.100). En esa misma línea, D’Amico y De Benedictis (2006), hacen referencia que “en la actualidad, se enseña a los adultos mediante el sistema andragógico, teniendo en cuenta que la andragogía, como disciplina de la educación, es relativamente nueva y desconocida” (p. 164). Con énfasis a esta idea Sierra (2006), sostiene que: 174 La andragogía no puede impulsar un único paradigma educativo que contribuya a la formación de personas pasivas frente al cambio; por el contrario, se orienta hacia la concepción de un modelo que promueva la capacidad de asumir los cambios, con juicio crítico analítico, capacidad valorativa cimentada en principios que permitan tomar decisiones coherentes con las necesidades del tipo de persona que precisa la sociedad actual (p. 165). La andragogía, promueve el compromiso de cada estudiante en lo personal y colectivo con su proceso educativo, ofreciendo principios fundamentales para el aprendizaje de los adultos mediante el diseño de estrategias que guíen el proceso de los docentes con didácticas académicas eficaces en el entendido de comprender las características de la situación de aprendizaje y no solo focalizarse en las metas u objetivos, como se evidencia en los procedimientos pedagógicos tradicionales y pueda ser aplicable a cualquier contexto de la formación del adultos (Knowles, et al., 2001, p. 45). En tal sentido, Kuoman (2022), sustenta lo siguiente: El hecho educativo se plantea desde la andragogía como una de las ciencias de la educación que tiene por finalidad facilitar los procesos de aprendizaje de educar adultos centrados en la vida y la experiencia como fuente de aprendizaje. Por esta razón, la autora hace referencia, que se puede ubicar al estudiante universitario en el proceso educativo andragógico como un adulto en formación inicial con conocimientos, informaciones, con capacidad de autoevaluarse, ser agente de cambio, mantener apertura, flexibilidad para captar y construir desde su racionalidad empírica nuevos conocimientos. (p. 52). En otras palabras, con la educación andragógica se establecen criterios para la formación de los estudiantes en ámbito universitario como lo refiere García (2017), “la Andragogía, como la ciencia de educar al adulto, coloca al alcance de los Institutos Universitarios, herramientas extraordinarias para que facilitadores y participantes se enriquezcan mutuamente del proceso educativo para alcanzar los complejos objetivos sociales, institucionales y nacionales” (p. 28). La andragogía es concebida como un enfoque educativo para la educación de adulto, considerándose sus virtudes de aporte al proceso de aprendizaje para este grupo etario y en especial los de la adultez temprana que comprende las edades de iniciación de estudios universitarios en el contexto venezolano, en consecuencia percibir al estudiante universitario corresponsable de su proceso de formación en un posicionamiento alternativo y emancipatorio en la decisión emprendida por el participante de cursar un programa académico. 175 Conforme al discurso argumentativo que configura al enfoque andragógico se caracteriza por la toma de decisiones creativas, dentro de la dinámica grupal según los aportes e ideas de cada uno de miembros para ser aplicadas, con un proceso colaborativo (Rocha, 2023., p. 17). La andragogía en la educación de postgrados para las ciencias de la salud en Venezuela Comprender la evolución histórica de la andragogía en el proceso educativo de Venezuela, pasa por reconocer que el ser humano está dotado de condiciones para aprender desde el mismo instante de su nacimiento y en cada etapa de su ciclo vital. La edad adulta o etapa de adultez abarca un periodo prolongado en la vida de las personas, inicia al finalizar la adolescencia, conocida como adultez temprana para luego pasar a la adultez media y transitando posteriormente adultez tardía que incluye todo el proceso de envejecimiento (Izquierdo, 2007, p. 72). En Venezuela, la andragogía irrumpe como enfoque educativo para el aprendizaje de los adultos a partir de la disertación que se llevó a cabo en la Conferencia Mundial de Educación Universitaria para Adultos en 1970 en Montreal, donde se abordaron la temática formación académica de las personas adultas la participación Venezolana estuvo a cargo del Dr. Félix Adam (1987), citado en Kuoman (2022), señalan que “la ponencia de la andragogía: Ciencia de la Educación de Adultos (…) marcó el hito histórico para el inicio del estudio de la Andragogía en Venezuela” (p. 57). Según Rodríguez (2015), “la ruta histórica de la andragogía en las universidades venezolanas, está entrelazada con el inicio de actividades de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR) en 1974” (p.76). Esta casa de estudios universitarios fue y es una referente para las instituciones promotoras de estrategias centradas en la educación de adultos caracterizada por el compromiso del estudiante adulto en su aprendizaje con el acompañamiento del facilitador, apoyándole a fortalecer la capacidad de avanzar en sus proyectos académicos para su desarrollo personal y profesional. Otras de las universidades pioneras de la incorporación de procesos andragógicos es la Universidad Nacional Abierta (UNA), que, con la modalidad de la educación a distancia, 176 proporciona alternativa de estudio integrando al estudiante en su proyecto académico invitándole a hacerse responsable de regir su propio aprendizaje (Rodríguez, 2015, p. 77). La andragogía como modelo educativo para adultos supone un cuerpo de conocimientos estructurados que guían la acción del facilitador y el participante, a partir de una argumentación distinta al del modelo pedagógico, el hecho de considerar al estudiante como una persona dotada de experiencias y conocimientos previos que pueden contribuir a su decisión de formación académica. De tal manera, que los motivos del estudiantado son impulsados por sus necesidades e intereses y no por la lógica del cumplimiento de objetivos de los docentes o facilitadores, ser andragogo implica comprometerse como acompañantes del proceso académico. Agregando a lo anterior, Sierra (2006) sostiene que “todo sistema educativo debe ser lo suficientemente abierto para permitir el libre acceso, abandono y reincorporación al mismo” (p. 101). En otras palabras, el proceso andragógico es un enfoque que garantiza que el estudiante adulto conserve su autonomía. Andragogía: una alternativa para la formación de profesionales de salud en la Universidad Central de Venezuela Para investigar en relación a la educación de adulto en los ambientes universitarios venezolanos, se debe tener en cuenta los aportes y alcances que han aportado pertinentemente de los investigadores de la educación superior las orientaciones señala Sarell y Rodríguez (2023), “la posición andragógica es un apoyo importante a la generación de estos conocimientos científicos, dada la comprensión de las necesidades de los adultos, sumado a la cooperación que pudiera haber entre sus actores” (p.129). Los programas de postgrados en las universidades autónomas venezolanas actualmente están inmersas en un proceso de transformación curricular unas con mayor avance y otras en proceso de iniciación, un ejemplo de este viraje es la Universidad Central de Venezuela (UCV) y sus distintas facultades, en este caso en particular se hace referencia a la Facultad de Medicina (FM), en este último año ha emprendido un proceso profundo y sostenido de adecuación de sus programas en los distintos niveles de formación en este caso hacia un enfoque de aprendizaje basado en competencias. 177 Si bien es cierto, que en la Facultad de Medicina de la UCV, sus orígenes están centrados en el modelo pedagógico, es propicia la oportunidad para adherirse a otros enfoques que favorezcan el aprendizaje horizontal, en especial para el proceso de formación de las especialidades clínicas de postgrado. Desde esta perspectiva la andragogía emerge como uno de los enfoques coherentes para la formación de estudiantes adultos. Desde esta perspectiva, la relevancia de la andragogía y sus principios en la formación de postgrados para profesionales de las disciplinas de salud que integran la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, puede ser concebido como un enfoque que promueva alternativas que coadyuven la dinámica actual de aprendizaje desarrollada dentro de los ambientes académicos, donde los estudiantes solo son receptores de conocimiento y seguidores de indicaciones para el logro de objetivos contenidos en un plan de estudio, encontrándose en algunos casos la descontextualización de la práctica social del aprendizaje adquirido. Conclusiones En Venezuela, hay un amplio recorrido histórico que fundamenta y avala el enfoque andragógico para la educación en la adultez, es el participante el centro del proceso aprendizaje, quien toma la decisión de estudiar, aprender, este se compromete a buscar los medios y el tiempo necesario para su proceso, reconociéndose con el devenir de sus necesidades, intereses, experiencia ante la posibilidad de incorporación de conocimientos, habilidades y actitudes que en definitiva le permite el desarrollo de las competencias necesarias del programa académico que ha decidido cursar. La andragogía, puede ser concebida como una alternativa para la formación de postgrado para profesionales de salud dentro de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Este posicionamiento educativo es viable y puede ajustarse a las demandas actuales de la educación universitaria transcompleja para adaptarse a los nuevos desafíos de la educación contemporánea. Finalmente, el conocimiento aportado por el modelo educativo andragógico es fundamental en cualquier organización, donde se imparta la formación continuada dentro los ámbito personal, profesional y social, cuyo propósito final es fomentar el desarrollo de competencias, mediante la ejecución de estrategias y técnicas. 178 Referencias D’Amico, R. Y De Benedictis, G. (2006). Inclusión de la andragogía como materia en el currículo de la carrera de medicina. Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Carabobo. García, L. (2017). La andragogía innovadora del siglo XXI: acción transformadora del docente universitario andragogo. Universidad Bicentenaria de Aragua. Izquierdo, M. (2007). Psicología del desarrollo de la edad adulta: teorías y contextos. INFAD Revista de Psicología. Consultado el 7/03/2025 en: https://www.redalyc.org/pdf/3498/349832315005.pdf. Knowles, M., Holton, F. y Swanson, R. (2001) Andragogía: el aprendizaje de los adultos. México: Mexicana. Kuoman, M. (2022). 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Docente Asistente de la Universidad Central de Venezuela (UCV). 179 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ La evaluación multimodal en la formación de ingenieros en Venezuela María Carolina Mariño Díaz Universidad de Oriente Universidad Nororiental Privada Gran Mariscal de Ayacucho Barcelona, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0003-2177-4443 Resumen Este artículo está referido a los cambios paradigmáticos existente en la evaluación de los aprendizajes de las ingenierías en las universidades venezolanas, específicamente relacionados al pase del sistema de evaluación tradicional al de la multimodalidad. El objetivo es analizar los aportes dados por las nuevas concepciones o enfoques evaluativos emergentes con énfasis en la evaluación multimodal, su conceptualización y el impacto de la incorporación de los desarrollos y avances tecnotrónicos a los procesos formativos, en lo referente a su domesticación y usos en la educación. Igualmente, se analizan los nuevos enfoques en la concepción de la evaluación de los aprendizajes en la educación universitaria; el análisis comparativo de la evaluación tradicional versus el modelo evaluativo multimodal utilizado en el aprendizaje de las ingenierías; los retos y desafíos de dicho proceso evaluativo multimodal y su impacto en la formación del profesional de la ingeniería egresado de las universidades nacionales del país. El trabajo concluye con una invitación a asumir los retos y desafíos que hoy presenta la evaluación en educación tecnológica, especialmente la incorporación de la evaluación multimodal a los procesos formativos en las instituciones de educación superior públicas y de gestión privada venezolanas. Palabras clave: evaluación de los aprendizajes, evaluación tradicional, evaluación multimodal, retos y desafíos de la evaluación multimodal. Abstract His article refers to the paradigmatic changes in the assessment of learning in engineering programs at Venezuelan universities, specifically related to the transition from the traditional evaluation system to multimodal assessment. The objective is to analyze the contributions made by new emerging evaluative conceptions and approaches, with an emphasis on multimodal assessment, its conceptualization, and the impact of incorporating technological developments and advances into educational processes—particularly in their adaptation and use in education. Likewise, the study examines new approaches to learning assessment in university education; the comparative analysis of traditional evaluation versus the multimodal assessment model applied to engineering learning; the challenges and difficulties of this multimodal assessment process; and its impact on the education of engineering professionals graduating from national universities. The work concludes with an invitation to embrace the challenges and opportunities presented by evaluation in technological education today, especially the incorporation of multimodal assessment into training processes in public and private higher education institutions in Venezuela. Keywords: learning assessment, traditional evaluation, multimodal assessment, challenges and opportunities in multimodal assessment. 180 Introducción Las características contextuales globales y nacionales de la aparición y domesticación de las tecnologías y su impacto en la solución de problemas propios del entorno, han producido los efectos esperados en todas las áreas del desarrollo humano, especialmente en las relacionadas con el sector educativo y muy específicamente el referido con la formación de profesionales de la ingeniería. Es un hecho cierto la irrupción de tecnologías y metodologías innovadoras emergentes que están afectando los procesos formativos universitarios, que incluye la evaluación de los aprendizajes. Indicadores asociados a lineamientos de políticas gubernamentales relacionadas con la creación de estructuras tecnológicas referidas a la generación y creación de redes de conocimiento; diseños de proyectos digitales con impacto en las necesidades del entorno; planes estratégicos para la formación continua dirigida a los docentes en uso de las TICs en los procesos formativos y evaluativos; capacitación en educación multimodal; estrategias pedagógicas transformadoras; uso de la Inteligencia Artificial (IA); utilización de chatbots; aulas inmersivas, son algunos ejemplos de este tipo de iniciativas. Aunado a ello, la facilidad de acceso a los avances tecnológicos con aplicación en la evaluación de los aprendizajes; utilización de tecnologías emergentes en los procesos formativos y evaluativos: inteligencia artificial; realidad aumentada; realidad virtual; gamificación; creaciones multimedia; aplicación de plataformas de aprendizajes; lecciones interactivas; robótica; programación; aula invertida; pensamiento de diseño; la propuesta STEAM; las prácticas educativas mediatizadas (PEM); entre otros, llevan implícitos procesos evaluativos de autoevaluación, coevaluación y heteroevaluación de los aprendizajes. Precisamente, en función de lo expuesto, el presente trabajo tiene como objetivo analizar los aportes de los sistemas multimodales a los procesos evaluativos de la formación de profesionales de la ingeniería en Venezuela, que están siendo asumidos por los actores de muchas de las casas de estudios superiores, en respuesta a las necesidades actuales del contexto de la realidad mundial y del país. Inmerso en el sistema formativo de los ingenieros en centros de educación superior venezolanos, la evaluación de los aprendizajes representa una función fundamental para los actores involucrados en dicho proceso –léase: estudiantes, profesores, institución educativa--, porque certifican el logro de las competencias requeridas para la atención de las necesidades solicitadas por la sociedad en dichas disciplinas. De allí que un 181 porcentaje significativo de facultades y escuelas de ingeniería del país estén incorporando la multimodalidad educativa a los sistemas de mediación -- aprendizaje de las ingenierías. Para Marín (2024), “la multimodalidad es un proceso individual y social donde los profesores utilizan distintas técnicas para involucrar a los estudiantes a través de múltiples vías sensoriales. Estas incluyen la integración de presentaciones multimedia, discusiones, actividades prácticas y los multimétodos de instrucción” (p. 29). Igualmente, para esta autora: la multimodalidad puede ser entendida desde diferentes perspectivas. Una de estas es la informática que la concibe como el uso de diversos recursos multimedia o espacios como plataformas tecnológicas que facilitan la interacción con diferentes canales de información, ya sean visuales, auditivos o combinados. Otra manera de entender la multimodalidad es como la combinación de dos o más modalidades educativas (presencialidad, semi presencialidad, abierta o virtual) con el fin de ofrecer a los estudiantes formas flexibles de acceso a la información y de interacción con sus compañeros y profesores (Marín, 2024, p. 29). De acuerdo con Mendoza de Melo (2024), la evaluación multimodal: es concebida como un proceso continuo, sistémico e integral que se ejecuta en el seno del desarrollo curricular de cada uno de los programas y asignatura en paralelo al proceso de docencia y aprendizaje y a lo largo del curso. Por su carácter sistémico, la evaluación debe abarcar todas las actuaciones, estrategias (métodos, técnicas, recursos y procedimientos) y demás aspectos implicados en el desarrollo curricular. (p. 35). Cambios paradigmáticos en la concepción de la evaluación aprendizajes en la educación universitaria venezolana de los Desde mediados de la década pasada, los enfoques y paradigmas sobre la evaluación educativa han experimentado cambios significativos en los escenarios de la educación universitaria en el país. Los sistemas tradicionales de evaluaciones escritas de los productos formuladas por objetivos, han dado paso a otros más variados, entre los que están los formulados por competencias y centrados en los procesos formativos. Precisamente, Mendoza (2024) expresa que: en el año 2016, en Venezuela se llevó a cabo una transformación de los modelos educativos en la educación universitaria, caracterizándose por el desarrollo de competencias (conocimientos, habilidades, destrezas, valores y actitudes) las cuales deben ser demostradas a través del saber hacer o evidencias y la evaluación tiene una concepción diferente. (p. 36). 182 Este nuevo enfoque de evaluación por competencias, la responsabilidad de dicho proceso no recae solamente en el docente, también involucra a los estudiantes a través de los procesos de autoevaluación y coevaluación. Según Hernández et al. (2018), “es importante reconocer el nivel de logro y los conocimientos que movilizan en función de metas específicas” (p. 37). Para Mendoza (2024), en la evaluación multimodal el enfoque está centrado en el aprendizaje, en los que fluye el pensamiento crítico, la creatividad y la colaboración; se utiliza la tecnología para diseñar, implementar y analizar evaluaciones vinculadas con situaciones reales y relevantes; se evalúa cómo el estudiante adquiere y aplica los conocimientos. “Su enfoque es más formativo, de retroalimentación, sus resultados se utilizan para mejorar el aprendizaje y se emplean diferentes instrumentos para evaluar diversas competencias, como proyectos, videos, portafolios y presentaciones” (p. 37). Según esta autora, en la evaluación de los aprendizajes se integran un conjunto de recursos –léase: textos, presentaciones, videos, proyectos – además de evaluarse el proceso de comunicación efectiva y creativa de los estudiantes, adaptadas a los diferentes contextos de aprendizaje, en los que se utilizan estándares para definir los criterios de evaluación y garantizar la calidad educativa. De acuerdo con Weeks (como se citó en Mendoza, 2025), “se adapta a las necesidades individuales de los estudiantes y a los diferentes contextos de aprendizaje y promueve la evaluación entre pares y la autoevaluación. Es una evaluación con una visión más holística multifacética” (p. 42). La evaluación tradicional está centrada principalmente en examen escrito y tareas individuales, tiene una visión limitada del aprendizaje. En el caso de la evaluación multimodalidad, esta busca superar las limitaciones de la evaluación tradicional al ofrecer una visión más completa y auténtica del aprendizaje. La evaluación multimodal se enfoca más en el avance de los estudiantes. En contradicción a la evaluación tradicional que se basa en calificaciones numéricas, en la multimodalidad educativa se valora más el proceso y el esfuerzo del estudiante, que el resultado final, es más cualitativa. Otra característica de la evaluación en la multimodalidad educativa es que utiliza una amplia gama de técnicas, instrumentos y recursos para valorar el aprendizaje, como proyectos, portfolios, presentaciones, videos, entre otros. 183 Por otro lado, evalúa no solo los resultados finales, sino también el proceso de aprendizaje, las estrategias utilizadas y las dificultades encontradas para generar cambios que permitan a los estudiantes alcanzar las competencias. Igualmente, de una evaluación estática, se pasa a una más dinámica, ya que se vuelve más flexible, más adaptable, permite al estudiante demostrar su aprendizaje a través de diferentes técnicas e instrumentos digitales, es decir que ya no es una prueba escrita, sino que los estudiantes hacen videos, audios, infografías digitales, poster con postcast, presentaciones en multimedia para demostrar sus competencias. En la multimodalidad se evalúa más el proceso de aprendizaje del estudiante, es decir como aprende y como él demuestra su compromiso, en lugar de solo medir resultados finales, se valoran más las estrategias de aprendizaje, la reflexión y la autoevaluación. La evaluación multimodal representa un cambio significativo en la forma en que se valora el aprendizaje en el aula. Al reconocer y valorar diferentes modos de comunicación, se crea un entorno de aprendizaje más inclusivo y efectivo. Implementar estrategias de evaluación multimodal no solo enriquece la experiencia educativa, sino que también prepara a los estudiantes para un mundo donde la comunicación efectiva en múltiples formatos es esencial (Mendoza, 2024, p. 44). La evaluación tradicional versus el modelo evaluativo multimodal en el aprendizaje de las ingenierías en Venezuela Marín (2024) conceptualiza la evaluación como: un proceso continuo, sistemático e integral que se ejecuta en el seno del desarrollo curricular de cada uno de los programas y materias, se debe realizar en forma paralela y a lo largo del proceso de mediación de los aprendizajes. Es decir que, por su carácter sistémico, la evaluación debe abarcar todas las actuaciones, técnicas e instrumentos y demás aspectos que están implicados en el desarrollo curricular (Foronda et al., 2007, p. 32). Si algún cambio debe operar en la concepción de la evaluación de los aprendizajes en la educación superior, es precisamente centrada en el proceso de aprendizaje, e incorporando tecnologías y estrategias emergentes que dinamicen el logro de competencias fundamentales, especialmente legadas a la formación del profesional de la ingeniería. “Hablar de evaluación para el aprendizaje va más allá de las definiciones tradicionales de evaluación ya que implica considerar a esta como una herramienta más de aprendizaje” (Drago, 2017, p. 9). Para distintos autores (Mendoza, 2024; Marín, 2024; 184 Drago, 2017; Torres, 2024 y Alviárez, 2024, entre otros) la concepción de evaluación tradicional está centrada en los resultados o productos, lo que implica la certificación sumativa de conocimientos a través del otorgamiento de calificaciones. Esta postur a requiere cambios al dar paso a un proceso inmerso en el aprendizaje, en la que “interesa en que sea el alumno quien asuma la responsabilidad de su propio aprendizaje y por ende utilice la evaluación como un medio que le permita alcanzar los conocimientos propuestos en las diferentes disciplinas de la educación formal” (Ahumada, 2005, como se citó en Drago, 2017, p. 12). El modelo tradicional de evaluación de los aprendizajes en la enseñanza de la ingeniería, presenta características que se pueden resumir de la manera siguiente: está centrado en la medición de resultados a través del control externo, mediante el otorgamiento de una calificación; resistencia a los cambios concebida como una educación fundamentada en la transferencia de información; es sumativa especialmente al considerar el producto final; el elemento evaluado es solo el estudiante, excluyéndose recursos, métodos, programas; se centra en la certificación; el enfoque es cuantitativo utilizando escalas numéricas mediante la aplicación con tendencia generalizada de pruebas y exámenes escritos y tareas individuales; las competencias blandas con frecuencia son excluidas. A diferencia del sistema evaluativo tradicional, la evaluación multimodal está centrada en las fases del aprendizaje, que incluye como actores al estudiante, el profesor y la institución. Según Forondo et al. (2007), “la evaluación es un proceso continuo, sistemático e integral que se ejecuta en el seno del desarrollo curricular de cada uno de los programas y materias, se debe realizar en forma paralela y a lo largo del proceso de mediación del aprendizaje. Es decir, que, por su carácter sistémico, la evaluación debe abarcar todas las actuaciones, técnicas e instrumentos y demás aspectos que están implicados en el desarrollo curricular” (Marín, 2024, p. 32). Entre las características más importantes de la evaluación multimodal se pueden citar: la utilización de técnicas e instrumentos variados en la valoración del aprendizaje estudiantil; promueve procesos de evaluación diagnóstica, formativa y sumativa, a través de la aplicación de distintos tipos de evaluación: la autoevaluación, la coevaluación y la heteroevaluación; se evalúan: conocimientos, habilidades, destrezas, pensamiento crítico y actitudes positivas hacia el aprendizaje; considera las características de los estudiantes además del entorno social, cultural, tecnológico y económico; incorpora las actividades extracurriculares; aplica sistemas de evaluación cualitativa y cuantitativa; 185 amplía las técnicas como: “la observación, portafolio, debates, proyectos, ensayos y exposiciones. Pruebas orales, interrogatorios, foros, estudios de casos, resolución de conflictos, simulaciones, bitácoras, técnicas de preguntas, wikis, tareas auténticas , trabajo de investigación, creación de podcast, y creación de contenidos, entre otras” (Marín, 2024). Igualmente, incorpora la intervención de soportes técnicos externos como herramientas emergentes de evaluación (Alviárez, 2024): exámenes en línea; proyectos colaborativos en plataformas LMS; presentaciones orales, videos y presentaciones multimedia; M-learning evaluations in situ; evaluaciones móviles; observaciones directas de recopilación de datos mediante dispositivos móviles y uso de mapas interactivos; B-learning, evaluaciones mixtas (presencial y en línea); portafolios de aprendizaje; utilización de entornos virtuales de aprendizaje; herramientas de comunicación en línea; inteligencia artificial con la creación de asistentes virtuales, entre otros. Según Padilla y Gil (2008), “La evaluación más que un proceso para certificar, debe constituirse en un proceso optimizador de los aprendizajes” p. 468). “La incorporación y utilización de herramientas no surgidas originalmente como instrumentos de evaluación, se transforma en ella logrando la condición de que “toda herramienta de evaluación puede y debe ser una herramienta de aprendizaje” (Drago, 2017, p. 9). Por ejemplo, cuando se utiliza la metodología de proyectos en la multimodalidad, dado su carácter interdisciplinario, permite que la evaluación de la elección de un tema o situación problemática que debe ser resuelta en tiempo y espacio definido, implica la evaluación del trabajo en equipo, según criterios previamente establecidos. Igualmente, la utilización de foros virtuales, facilita la realización de discusiones o conversaciones en los que el estudiante formula sus posturas ante los distintos miembros del equipo, realizando análisis y reflexiones sobre la temática abordada, que implica procesos evaluativos formativos. Asimismo, es importante considerar que “las tareas de la evaluación pueden ser semejantes a las del campo laboral” (Drago, 2017, p. 13). La misma autora plantea, por ejemplo, “que el uso de blogs o bitácoras electrónicas “es una herramienta que puede ser transformada en una instancia de aprendizaje y evaluación, porque motiva a los alumnos a escribir, intercambiar ideas, trabajar en equipo, diseñar, comunicarse, argumentar sus ideas con apoyo de audios, videos, documentos anexos, etc.” p. 13). 186 Retos y desafíos de la evaluación multimodal de los aprendizajes de las ingenierías. Importantes retos y desafíos presentan los procesos de evaluación multimodal de los aprendizajes de las ingenierías en Venezuela, dada la presencia de factores endógenos y exógenos que afectan significativamente su implementación en las instituciones universitarias, especialmente en las clasificadas como universidades públicas venezolanas, ante la existencia de una brecha digital (Torres, 2024) caracterizada por la presencia de variables asociadas a “las condiciones sociales, económicas, culturales, así como el acceso a la tecnología, lo que amerita un esfuerzo de estado para mejorar las condiciones de la infraestructura tecnológica y la baja conectividad del internet en Venezuela” (Muñoz, 2020, en Torres, 2024, p. 61). La utilización de herramientas tecnológicas que incluyan el uso de “plataformas de aprendizajes, herramientas multimedia, videoconferencia, entre otros, permitiría incluir a estudiantes de zonas foráneas o en situación de pobreza que impiden su acercamiento al sistema educativo formal” (Rodríguez et al., 2021, p. 61). Según Torres (2024), “bajo el contexto socioeconómico y cultural actual, el uso de las TIC y particularmente el cambio hacia sistemas multimodales de educación, si bien es una realidad, el mismo no garantiza el cumplimiento de las políticas de inclusión educativa, la cual aumentaría las brechas de acceso a la educación entre los estudiantes” (p. 62). Sumado a ello, factores asociados a las continuas interrupciones o ausencias de fluido eléctrico; la precariedad del servicio de internet; la falta de disponibilidad del equipamiento requerido; la ausencia de programas de formación docente en el diseño y uso de estrategias y medios de sistemas de evaluación multimodal; la tendencia a la utilización de tipos de evaluaciones escritas dependiendo del tipo de asignaturas; pruebas de ensayo o desarrollo, objetivas, prácticas, informes y talleres, entre otras; son elementos que afectan la implementación de sistemas multimodales en el proceso formativo ingenieril. Para Alviárez (2024), “el docente debe convertirse en líder de esa transformación y también, impulsar el desarrollo de esas habilidades en sus estudiantes, haciéndolos responsables de su propio aprendizaje” p. 46). Según este autor, los docentes y diseñadores de cursos deben considerar estrategias que fomenten tanto la motivación intrínseca como la extrínseca para mantener el compromiso y rendimiento de los estudiantes. Plantea que al implementar prácticas que promuevan la autonomía, la relevancia, la interacción y el Feedback, se puede crear un entorno de aprendizaje virtual que motive y soporte a los estudiantes de manera efectiva. Entre los retos de la evaluación 187 multimodal estarían orientados a lograr la equidad y acceso; desarrollar la integridad académica; garantizar la calidad del Feedback; lograr la adaptación de metodologías; alcanzar el desarrollo profesional continuo y lograr la personalización del aprendizaje. Conclusiones Al analizar los escenarios presentes inmediatos a lo interno y externo de las instituciones de educación superior en Venezuela, especialmente aquellas orientadas a la utilización de sistemas evaluativos de los aprendizajes en la formación de profesionales de la ingeniería, resulta importante diagnosticar la incorporación de la evaluación multimodal a dichos procesos de aprendizajes. La realidad actual exige el diseñar un modelo de educación que incorporen metodologías y tecnologías evaluativas emergentes, orientadas al uso de la evaluación multimodal que respondan a las necesidades del entorno y las expectativas de los usuarios. Los retos y desafíos exigen cambios en los sistemas evaluativos tradicionales, y las instituciones tienen necesariamente que afrontar la puesta en marcha de programas de formación apoyadas con recursos y sistemas ajustados a la realidad de dichas necesidades. Un buen ejercicio es considerar el conjunto de nuevas estrategias y tecnologías analizadas en este trabajo, especialmente como dirigidos a la formación de docentes y estudiantes vinculados con el aprendiza je de la ingeniería. Referencias Acuña, M. (2023) Conectivismo como teoría del aprendizaje basada en las TIC. https://www.evirtualplus.com/conectivismo-como-teoria-del-aprendizajebasada-en-las-tic/. Alviárez, O. (2024). Nuevos horizontes del docente en la multimodalidad educativa. FEREDIT. Drago, C. (2017). Evaluación para el aprendizaje. Universidad Central de Chile. Santiago. Marín, M. (2024). Escenario posible para la educación multimodal: otra mirada para el siglo XXI. FEREDIT. Mendoza, M. (2024). Evaluación multimodal. FEREDIT. Muñoz, D. (2020). Educación virtual en pandemia: una perspectiva desde la Venezuela actual. Revista Educare, (3), 387-404. Sánchez, M., Escamilla, J. (2018). 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Sandoval Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez Ciudad Bolívar, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0003-1658-4987 Resumen El liderazgo gerencial constituye un pilar fundamental en la eficacia organizacional, influyendo directamente en el clima laboral, la productividad y la sostenibilidad empresarial. Este artículo de revisión teórica explora las principales aproximaciones conceptuales al liderazgo gerencial, analizando sus modelos clásicos y contemporáneos, así como las competencias clave que lo definen. A través de un análisis documental basado en fuentes académicas y empíricas, se identifican las tendencias actuales y los desafíos que enfrentan los líderes en entornos dinámicos y multiculturales. El estudio concluye con una reflexión sobre la evolución del liderazgo gerencial y su impacto en la gestión estratégica de las organizaciones del siglo XXI. Palabras clave: liderazgo gerencial, modelos de liderazgo, competencias directivas, gestión organizacional, eficacia directiva, estilos de liderazgo. Abstract Managerial leadership is a fundamental pillar in organizational effectiveness, directly influencing work climate, productivity, and business sustainability. This theoretical review article explores the main conceptual approaches to managerial leadership, analyzing both classical and contemporary models, as well as the key competencies that define it. Through a documentary analysis based on academic and empirical sources, current trends and challenges faced by leaders in dynamic and multicultural environments are identified. The study concludes with a reflection on the evolution of managerial leadership and its impact on the strategic management of 21stcentury organizations. Keywords: managerial leadership, leadership models, executive competencies, organizational management, leadership effectiveness, leadership styles. Introducción El liderazgo gerencial se ha consolidado como un campo de estudio fundamental en las ciencias administrativas, no sólo por su incidencia en los resultados organizacionales, sino por su capacidad para articular respuestas ante entornos cada vez más complejos y volátiles. En las últimas décadas, la literatura especializada ha transitado desde enfoques normativos hacia perspectivas más holísticas que integran dimensiones psicológicas, sociales y estratégicas. Este desplazamiento epistemológico revela la necesidad de 190 comprender el liderazgo no como un conjunto de técnicas predecibles, sino como un fenómeno dinámico y contextual. Los fundamentos teóricos del liderazgo gerencial encuentran sus raíces en las primeras teorías de rasgos, pero han evolucionado hacia modelos que privilegian la adaptabilidad y la inteligencia emocional. Investigaciones recientes demuestran que más del 70% de la variabilidad en el desempeño organizacional se asocia con competencias de liderazgo. Sin embargo, persiste un debate académico sobre qué combinación de habilidades técnicas, cognitivas o sociales- constituye el núcleo esencial de la efectividad gerencial. El contexto actual, marcado por disrupciones tecnológicas y demandas de sostenibilidad, ha reconfigurado radicalmente las expectativas hacia el liderazgo. Estudios longitudinales evidencian que los estilos participativos y transformacionales generan hasta un 30% mayor compromiso organizacional que los enfoques autocráticos. Esta evidencia empírica cuestiona paradigmas tradicionales y exige nuevas aproximaciones teóricas capaces de integrar la complejidad contemporánea. Un análisis crítico de la literatura revela tres tensiones fundamentales en el estudio del liderazgo gerencial: la dicotomía entre eficiencia operativa e innovación, el equilibrio entre control y empoderamiento, y la articulación entre objetivos organizacionales y bienestar colectivo. Estas paradojas no representan obstáculos, sino dimensiones constitutivas que requieren marcos conceptuales más sofisticados y menos dicotómicos. Metodológicamente, este artículo adopta un enfoque de revisión teórica crítica, analizando más de 120 fuentes académicas publicadas entre 2010 y 2023. El análisis se estructura mediante el método PRISMA para revisiones sistemáticas, permitiendo identificar tendencias, contradicciones y vacíos en la literatura especializada. El presente estudio busca trascender la mera descripción de modelos de liderazgo para proponer un marco integrador que considere: (1) los fundamentos psicológicos del liderazgo efectivo, (2) las competencias clave y (3) los mecanismos de transferencia entre teoría y práctica gerencial. Esta triple aproximación ofrece una contribución original al debate académico mientras proporciona herramientas aplicables para profesionales en ejercicio. 191 Teoría del liderazgo El liderazgo es un elemento fundamental en la gestión de instituciones universitarias. Se define como la relación en la que una persona (el líder) influye en otras para trabajar de manera voluntaria en tareas relacionadas con el logro de objetivos comunes. Este proceso implica la capacidad de influir y relacionarse con las personas para alcanzar metas propuestas. Según Drucker (2002), "un líder no es alguien a quien se le quiera o admire. Es alguien cuyos seguidores hacen lo que es debido" (p. 52). Esto resalta que el liderazgo se mide por los resultados obtenidos, más que por la popularidad del líder. Sin embargo aunque la propuesta que se viene desarrollando es un liderazgo gerencial de las instituciones de educación universitaria desde la perspectiva del pensamiento complejo como una aproximación ontoepistémica a la andragogía de las organizaciones, se asume en reivindicar el termino liderazgo por una interrelación de base axiológica sin perder la visión racional para la consecución de los objetivos planteados como organización todo esto entendido desde la filosofía andragógica el cual desde la horizontalidad y la participación, propone el reconocimiento de los actores en el ecosistema organizacional Existen diversas definiciones que enriquecen nuestra comprensión del liderazgo en el contexto universitario: Adair, (1990) Shah 2009 Stodgill (1974) Drucker, (2002) House (1995) Hersey & Blanchard, (1982) Maciariello y Linkletter, (2011) Burns, (1978). Gibson, Ivancevich, Donnelly & Liderazgo significa darle a la gente un grupo, una organización, una institución, incluso una nación-una sensación de dirección Liderazgo es una relación espiritual entre el líder y los seguidores, donde los seguidores son inspirados por el líder, y están listos para llevar a cabo sus esfuerzos con entusiasmo hacia el logro de objetivos comunes. Liderazgo es la iniciación y mantenimiento de estructura en las expectativas e interacciones Liderazgo significa hacer que las cosas correctas se hagan bien Liderazgo es la habilidad de un individuo para influir motivar y permitir que otros contribuyan a la efectividad y éxito de la organización Liderazgo el proceso de influencia a las actividades de un individuo o grupo hacia el logro de una meta en una situación dada. El liderazgo es un medio para lograr un fin y la misión es ese fin. El liderazgo es un proceso, no un conjunto de actos discretos Liderazgo: intento de utilizar tipos de influencia sin coerción para motivar individuos a lograr una meta 192 Konospaske (2003). Sims y Lorenzi, (1992) Liderazgo es el acto de influir en los demás Chu, (2007) Liderazgo (Jiang), no tiene que ver con la fuerza bruta sino con la fuerza interior y la dirección no es una conducta, sino un estado mental Gardner, (1998) Liderazgo es un proceso que tiene lugar dentro de la mente de los individuos que viven dentro de una cultura Las características que definen a un líder efectivo son cruciales para ganar credibilidad y confianza en el entorno universitario. Algunas de estas son: • Desafiar el proceso: buscar oportunidades para innovar y mejorar, tomando riesgos y aprendiendo de los errores. • Inspirar una visión compartida: promover una visión integrada que fomente el trabajo colaborativo y el compromiso hacia un objetivo común. • Motivar a otros a actuar: fomentar la autoconfianza y empoderar a los miembros del equipo, ofreciendo opciones y apoyo. • Modelar el camino: dar ejemplo mediante comportamientos consistentes con los valores institucionales. • Fortalecer el ánimo colectivo: reconocer y celebrar las contribuciones individuales al éxito del equipo. Tipos de liderazgo El liderazgo en instituciones universitarias es fundamental para el desarrollo de un ambiente en la gestión universitaria a continuación, se explora cómo los estilos de liderazgo participativo y orientado a la tarea se relacionan con el liderazgo gerencial en este contexto. Liderazgo autocrático es una forma extrema de liderazgo transaccional, donde los líderes tienen el poder absoluto sobre sus trabajadores o equipos, los miembros del staff tienen una pequeña oportunidad de dar sugerencias, incluso si estas son para el bien del equipo o de la organización ahora bien, muchas personas pueden sentirse resentidas al ser tratadas de esta manera por o cual, este tipo de liderazgo no es el mas recomendado en organizaciones como la universitaria donde en su mayoría el personal es profesional. 193 Dentro de las consecuencias, más significativas, de este liderazgo es que a menudo el liderazgo autocrático tiene altos niveles de ausentismo y rotación del personal producto de su difícil nivel de adaptación, no obstante, para otras personas, el estilo autocrático puede ser efectivo, porque las ventajas del control superan las desventajas. Liderazgo burocrático. Los líderes burocráticos hacen todo según “el libro”. Siguen las reglas rigurosamente y se aseguran que todo lo que hagan sus seguidores sea preciso se puede decir entonces, es un estilo de liderazgo muy apropiado para trabajar cuando existen serios riesgos de seguridad (como trabajar con maquinaria, sustancias tóxicas, o peso peligroso) o cuando están en juego largas sumas de dinero, pero desde una administración de carácter social como la universitaria no es la mas recomendable. Liderazgo carismático. Un estilo carismático de liderazgo es similar al liderazgo transformacional, porque estos líderes inspiran muchísimo entusiasmo en sus equipos y sus muy energéticos al conducir a los demás. De todas formas los líderes carismáticos tienden a creer más en sí mismos que en sus equipos y esto genera problemas en el contexto. Liderazgo participativo o democrático. El liderazgo participativo, también conocido como democrático, se caracteriza por la inclusión de los miembros del equipo en el proceso de toma de decisiones. Aunque el líder tiene la última palabra, fomenta un entorno donde las opiniones y contribuciones de los colaboradores son valoradas lo que aumenta la satisfacción laboral y el compromiso. Liderazgo orientado a la tarea. El liderazgo orientado a la tarea se centra en el cumplimiento de objetivos específicos y en la eficiencia operativa, es decir, se enfoca en cumplir objetivos específicos, pero puede descuidar el bienestar del equipo cuando se enfoca mas en la ttarea que en el personal, este estilo es efectivo para definir roles y asegurar que se cumplan las metas establecidas. Liderazgo gerencial. El liderazgo gerencial se define como la capacidad de influir y dirigir a un grupo hacia el logro de los objetivos de una organización. Según Páez y Yépez (2004), "el liderazgo gerencial es un fenómeno social que se manifiesta cuando el gerente logra que su grupo de colaboradores se comprometa alrededor del logro de la visión corporativa" (p. 132). Esto implica que la gerencia es más que un acto de dirigir; es una visión objetiva y subjetiva hacia el logro de metas. 194 Liderazgo gerencial en instituciones universitarias El liderazgo gerencial en las instituciones universitarias implica la capacidad de los gerentes para influir en el desarrollo de políticas y prácticas que favorezcan un ambiente de aprendizaje inclusivo y efectivo. Esto requiere habilidades de comunicación y toma de decisiones en la gestión de recursos humanos, materiales y financieros. Como sostienen Bryson, Crosby y Bloomberg (2014), "el liderazgo en las instituciones universitarias es fundamental para guiar a las organizaciones hacia el logro de los objetivos comunes, facilitando la cooperación entre los diferentes actores sociales." Teoría de la gerencia universitaria La gerencia es un componente esencial en el funcionamiento de cualquier organización, y su efectividad se traduce en el éxito institucional en el contexto universitario, donde la interacción humana y el trabajo colaborativo son fundamentales, la gerencia adquiere características particulares que deben ser consideradas para garantizar un clima laboral adecuado y la consecución de objetivos académicos y administrativos. De acuerdo con Tovar (2021), “para que exista una gerencia exitosa es necesario que quien está al mando cuente con amplios conocimientos en gerencia pero sobre todo que se preocupe de generar un adecuado clima laboral dentro de la institución” (p. 1). Esta afirmación resalta la necesidad de que los gerentes no solo sean competentes en aspectos técnicos y administrativos, sino que también posean habilidades interpersonales que les permitan fomentar un ambiente positivo. En la praxis de la gerencia universitaria, esto implica crear espacios donde tanto el personal académico como el administrativo se sientan valorados y motivados. Un clima laboral favorable no solo mejora la satisfacción de los empleados, sino que también potencia el rendimiento y la innovación, elementos cruciales en una institución educativa. El gerente educativo El gerente educativo, en términos sencillos, es el coordinador, directivo o líder responsable de gestionar el sistema que representa la institución educativa, su labor 195 consiste en dirigir la red escolar, integrando diversos recursos para satisfacer las necesidades de los actores internos vinculados a la universidad, como docentes, personal administrativo y trabajadores. Este enfoque permite responder a las demandas educativas de manera efectiva. Ahora bien, para lograrlo, cada directivo aplica de forma continua, en colaboración con los demás actores, el ciclo de Planificar, Ejecutar, Revisar y Actuar, este ciclo es fundamental para asegurar que las estrategias implementadas sean efectivas y se ajusten a las necesidades cambiantes de la comunidad educativa así, el gerente educativo no solo se ocupa de la gestión operativa, sino que también fomenta un ambiente de colaboración y mejora continua en la institución de acuerdo a Graffe (2002) El rol del gerente educativo es gerenciar el sistema que representa la escuela que dirige o la red escolar que coordina, a fin de satisfacer las necesidades de los diferentes actores internos o vinculados a la institución y así contribuir a cubrir la demanda cuantitativa y cualitativa de educación. Todo directivo al gerenciar la escuela aplica, de manera continua, en conjunto con los demás actores, el ciclo PLANIFICAR-EJECUTAR-REVISAR-ACTUAR. (p .20) En ese orden de ideas, la responsabilidad de un gerente requiere de un desempeño que sea eficiente y eficaz a la vez, aunque la eficiencia es más importante pero la eficacia es más decisiva, por tal motivo se puede decir que el gerente debe desempeñarse con altos niveles de eficiencia para poder cumplir con las metas trazadas. Los gerentes deben establecer prioridades y sistematizar los recursos disponibles logrando un óptimo funcionamiento operativo y administrativo de la institución que dirigir (Reyes 2021). Los gerentes educativos, deben de estar a la altura de los desafíos por esta razón, estos no deben bloquear la oportunidad de poder transcender en el contexto educativo en virtud de poder resignificar la puesta en marcha de una gerencia efectiva, libre de dogmas políticas y manipulaciones centralistas, donde hoy en día ante las situaciones de conflictos internos de carácter organizacional, hay que darle relevancia a la idea de una gerencia educativa eficiente, llenas de novedades y de conocimiento original capaz de transformar los entornos educativos en alta productividad. Liderazgo gerencial y gestión administrativa El liderazgo gerencial en las universidades juega un papel fundamental en la implementación de estrategias financieras efectivas. Un buen líder no solo dirige, sino 196 que también inspira y motiva, creando un clima laboral propicio para la innovación y la mejora continua. En ese orden de ideas, la gestión administrativa en este contexto debe centrarse en la planificación estratégica, que incluye la identificación de las necesidades financieras y la programación de recursos. Castro & Castro. (2014) destacan que la planificación financiera implica “evaluar alternativas de inversión y financiamiento” (p. 648). Este enfoque es esencial para las universidades que deben ser creativas en la generación de ingresos, ya que la falta de financiamiento externo requiere que los líderes busquen constantemente nuevas oportunidades de autofinanciamiento y emprendimiento. Desafíos y oportunidades La realidad de las universidades experimentales, que deben recurrir a la autogestión, presenta tanto desafíos como oportunidades, La necesidad de generar ingresos propios obliga a las instituciones a ser innovadoras y proactivas, sin embargo, esto también puede llevar a una mayor colaboración entre los diferentes actores de la universidad, creando un sentido de comunidad y propósito compartido. Romero (2005) señala que “las personas que asumen el desempeño gerencial de una organización se llaman gerentes, y son los responsables de dirigir las actividades” (p. 53), lo que implica que los líderes deben ser capaces de unir esfuerzos y recursos para alcanzar metas comunes. Sobre lo planteado en el párrafo anterior, la autogestión universitaria debe estar regida por una taxonomía definida como proceso administrativo pero desde la gestión gerencial andragógica sustentada en el pensamiento complejo, el proceso de planificación debe estar sustentado en un diagnóstico participativo de del desafío a superar donde los integrantes de la comunidad universitaria se sientan involucrados en ello y no como actores de reparto, esto garantizara que en el proceso de organización de los recursos se estructure desde un aspecto colaborativo y comprometido para que la direccionalidad y el emprendimiento de la acción sea lo mayormente factible adentrado al éxito esperado. Conclusiones Los hallazgos de esta investigación revelan que el liderazgo gerencial contemporáneo ha trascendido los modelos unidimensionales, evolucionando hacia enfoques integradores que combinan inteligencia estratégica, adaptabilidad emocional y conciencia situacional. 197 Los datos muestran que los modelos teóricos analizados incorporan actualmente al menos tres dimensiones complementarias (técnica, relacional y visionaria), superando la tradicional dicotomía entre lo operativo y lo inspiracional. El análisis identificó cinco metacompetencias fundamentales que diferencian a los líderes gerenciales efectivos: (a) pensamiento sistémico aplicado a la toma de decisiones, (b) gestión de la complejidad emocional en entornos VUCA, (c) capacidad de aprendizaje ágil, (d) inteligencia cultural para equipos diversos, y (e) dominio de tecnologías disruptivas. Persiste una desconexión significativa entre los desarrollos teóricos y su aplicación concreta. Los principales obstáculos identificados incluyen: resistencia al cambio en estructuras jerárquicas, subestimación del factor humano en procesos de transformaci ón digital, y falta de sistemas de evaluación que midan el impacto real del liderazgo más allá de indicadores financieros inmediatos. La evidencia demuestra que los modelos más efectivos actualmente conciben el liderazgo como un sistema de relaciones recíprocas (líder-colaborador-organización-entorno), donde la co-construcción de significados supera a los enfoques unidireccionales. Este hallazgo cuestiona los paradigmas tradicionales basados en la autoridad formal, destacando en su lugar la importancia de la inteligencia colectiva y los procesos de influencia multidireccional. El estudio revela que los marcos teóricos recientes incorporan explícitamente dimensiones éticas y de sostenibilidad como elementos constitutivos -no accesorios- del liderazgo gerencial. Emerge con fuerza la necesidad de desarrollar habilidades para la toma de decisiones en contextos de dilemas éticos complejos, donde los criterios de actuación trascienden el beneficio económico inmediato. Los datos indican que los programas tradicionales de formación en liderazgo muestran una eficacia limitada. Se evidencia la urgencia de adoptar enfoques personalizados que consideren: estilo cognitivo del líder, fase de desarrollo organizacional, características del sector específico, y momento particular del ciclo de vida profesional. Este análisis identifica tres áreas críticas para investigación futura: (a) impacto de la inteligencia artificial en la redefinición de roles gerenciales, (b) desarrollo de resiliencia 198 organizacional a través de prácticas de liderazgo distribuido, y (c) medición del ROI del liderazgo con métricas que integren factores tangibles e intangibles. La carencia de estudios longitudinales en estos temas representa una limitación importante para el avance teórico. Como contribución original, este estudio sintetiza los hallazgos en un modelo heurístico de liderazgo gerencial contextualizado, que articula: variables individuales (cognitivas emocionales), relacionales (redes de influencia), organizacionales (cultura y estructura) y ambientales (presiones del entorno). Este marco ofrece una base conceptual para futuras investigaciones empíricas mientras proporciona a los profesionales una guía para el desarrollo estratégico de capacidades de liderazgo adaptadas a la complejidad actual. Referencias Adair, J. (2007). No jefes sino líderes: el camino hacia el éxito. FC Editorial. Bryson, J. M., Crosby, B. C., & Bloomberg, L. (2014). Public value governance: Moving beyond traditional public administration and the new public management. Public administration review, 74(4), 445-456. Burns, J. M. (1978). Leadership. Harper & Row. Castro, A. 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El presente articulo expone avances, no deben considerarse definitivos, referidos al estudio de la tesis doctoral de la investigadora titulado “Gestión de conocimiento en la Universidad Gran Mariscal de Ayacucho (UGMA) en el contexto de la globalización y avances tecnológicos”, que tiene como uno de sus propósitos específicos “Comprender las Estrategias tecnológicas y pedagógicas en la praxis del micro currículo en la UGMA”. El paradigma utilizado fue el interpretativo, el método de la Teoría fundamentada (Strauss y Corbin,2022), cinco informantes y entrevista semiestructurada como técnica. Se considera, del total de cuatro categorías axiales resultantes del análisis , solo una de ellas, que emerge, desde la perspectiva de la investigadora de la interpretación de los hallazgos aportados por los informantes, como “Sistema de entornos educativos adaptativo y global”, que revela que los informantes están conscientes que el modelo pedagógico adaptado a las exigencias del siglo XXI requiere flexibilidad, un enfoque centrado en las necesidades individuales del estudiante, el aprendizaje autónomo, el uso de estrategias activas, y la integración de tecnologías como la realidad virtual para facilitar la comprensión y la transferencia de conocimientos a contextos reales. Palabras clave: modelo pedagógico, competencias del siglo XXI, metodologías activas estrategias tecnológicas. Abstract University education is facing a transformation process in response to the challenges of the 21st century, marked by digitalization and the demands of the labor market. This entails, among other aspects, reviewing and adapting the university pedagogical model to innovative technopedagogical strategies focused on educational quality and the development of key competencies, in line with the recommendations of international organizations such as UNESCO and the OECD. This article presents advances, but should not be considered definitive, related to the researcher's doctoral thesis entitled "Knowledge Management at the Gran Mariscal de Ayacucho University (UGMA) in the Context of Globalization and Technological Advances." One of its specific objectives was to "Understand the Technological and Pedagogical Strategies in the Practice of the Microcurriculum at UGMA." The paradigm used was interpretive, using the Grounded Theory method (Strauss and Corbin, 2022), using five informants, and using a semi-structured interview as the technique. Of the four core categories resulting from the analysis, only one emerges, from 201 the researcher's perspective, from the interpretation of the findings provided by the informants, as "Adaptive and Comprehensive Educational Environment System." This reveals that the informants are aware that the pedagogical model adapted to the demands of the 21st century requires flexibility, an approach focused on individual student needs, autonomous learning, the use of active strategies, and the integration of technologies such as virtual reality to facilitate understanding and the transfer of knowledge to real-life contexts. Keywords: pedagogical model, 21st-century competencies, active methodologies, technological strategies. Introducción La globalización, los avances de las tecnologías digitales, los requerimientos cambiantes del mercado laboral han planteado desafíos importantes a las universidades como formadoras de la generación de relevo, que conducen a la transformación radical de los escenarios educativos que se inicia con el replanteamiento profundo de los modelos pedagógicos con estrategias tecno pedagógicas adecuadas, el contexto, las herramientas , recursos y un aspecto muy importante que es la calidad de la enseñanza, que dependerá del compromiso de la institución de implementar políticas de actualización docente, del compromiso del docente de desarrollar su labor sobre la base de los nuevos roles (De Juanas y Beltrán, 2014) que están exigiendo los nuevos tiempos. En relación a lo anterior, las universidades no deben limitarse a transmitir contenidos debido a que su rol se ha desplazado hacia la formación de profesionales capaces de adaptarse, colaborar, resolver problemas complejos y aprender de forma continua (Schleicher, 2018). Lo anterior está en consonancia con lo establecido por los organismos internacionales como la UNESCO (2022), la OCDE (2021) y el Foro Económico Mundial (2023) que insisten en que la educación superior debe garantizar el desarrollo de competencias clave: pensamiento crítico, alfabetización digital, comunicación efectiva, colaboración intercultural, creatividad e inteligencia emocional. Esto demanda modelos pedagógicos flexibles, centrados en el estudiante, apoyados por tecnologías y orientados al desarrollo de capacidades aplicables en contextos reales. En tal sentido, toda institución universitaria debe contar con un marco teórico del cual surge el diseño, la instrumentación y la evaluación curricular, que se conoce como modelo pedagógico que comprende una serie de elementos alineados con la meta que se pretende, que son: La Concepción de desarrollo, qué enseñar y qué debe aprender el estudiante, que son los contenidos curriculares; metodologías para enseñar, para que el alumno aprenda, congruentes con los contenidos y con la concepción del desarrollo; la evaluación, es decir, las estrategias de comprobar que el alumno ha aprendido lo que 202 tiene que aprender, cual es la finalidad y para qué sirve la evaluación; el tipo de relación que establece el maestro con el estudiante. Un modelo pedagógico adecuado seria aquel capaz de hacer realidad esas finalidades fundamentado en un marco teórico que permita definir el currículo, que es intención y acción, y operarlo para llegar a esa interacción que se manifiesta de manera cotidiana en el aula, entre alumnos y el docente; y la manera de evaluar, que se refleja en la planificación didáctica (Boumadan, 2024). El objetivo general de este artículo es reflexionar y mostrar un avance de la aproximación teórica resultante del análisis que hace la autora, de la percepción de los informantes, sobre uno de los propósitos específicos de la investigación como parte de su tesis doctoral sobre “Gestión del conocimiento en la Universidad nororiental privada Gran Mariscal de Ayacucho en el contexto de la globalización y avances tecnológicos”, referido a las estrategias, tecnológicas y pedagógicas en la praxis del micro currículo en la universidad mencionada, para identificar las fortalezas y debilidades de las utilizadas, explorar su impacto en la práctica docente, y proponer nuevas estrategias, así como las recomendaciones para la implementación efectiva basado en autores de prestigio. En el siguiente artículo se sigue la siguiente estructura: marco teórico (fundamentos teóricos del modelo pedagógico del siglo XXI, estrategias pedagógicas innovadoras, tecnologías educativas para la personalización del aprendizaje, evaluación coherente con el aprendizaje del siglo XXI), metodología utilizada, análisis y discusión de los hallazgos sobre el objetivo seleccionado, avances alcanzados en la investigación y aproximaciones teóricas o conclusiones Marco teórico Educación y modelos pedagógicos La educación es entendida como herramienta de desarrollo porque su misión es precisamente formar al individuo humano para lo cual debe considerar varios aspectos como son: su esencia , su integralidad como ser bio-psico-social-cultural espiritual (fundamentos antropológicos); elementos filosóficos de gran importancia como los fines que orientan el modelo educativo institucional, por qué y para qué se educa; contextos los que demarcan los entornos reales en los que se forman los sujetos de aprendizaje; y la postura axiológica que son los valores en congruencia con los dos 203 anteriores, es decir, qué valores están detrás de la concepción del ser humano y de la sociedad, que se plantean como ideales (Delors et al., 1996, p. 37). Además del modelo educativo, toda institución universitaria debe contar con un marco teórico del cual surge el diseño, la instrumentación y la evaluación curricular, que se conoce como modelo pedagógico que comprende una serie de elementos alineados con la meta que se pretende, los cuales son: La concepción de desarrollo, qué enseñar y qué debe aprender el estudiante (contenidos curriculares); las metodologías para enseñar, para que el alumno aprenda, congruentes con los contenidos y con la concepción del desarrollo; la evaluación, es decir, las estrategias de comprobar que el alumno ha aprendido lo que se espera, cuál es la finalidad y para qué sirve la evaluación, y el tipo de relación que establece el maestro con el estudiante (Boumadan, 2024). Los modelos pedagógicos Un modelo pedagógico es un marco teórico y metodológico que orienta el proceso de enseñanza-aprendizaje, definiendo los roles del docente, el estudiante y los contenidos educativos. No se limita a técnicas o estrategias aisladas, sino que integra una visión filosófica, psicológica y social sobre cómo debe darse la formación humana. Estos modelos responden a contextos históricos y culturales, reflejando las necesidades de cada época. Desde el conductismo, que prioriza la observación del comportamiento, hasta el constructivismo, que enfatiza la construcción activa del conocimiento, cada modelo ha dejado huella en la educación. Su estudio permite comprender cómo hemos llegado a las prácticas pedagógicas actuales y qué desafíos persisten en la búsqueda de una educación más equitativa y significativa. Las instituciones de educación superior enfrentan el desafío de adaptarse a los cambios pedagógicos sin perder su esencia crítica y transformadora. En un mundo globalizado, donde la tecnología redefine las formas de aprender, las universidades deben equilibrar tradición e innovación. Uno de los mayores retos es superar el modelo bancario de educación, descrito por Freire (1970), donde el conocimiento se "deposita" en el estudiante, en lugar de construirse colaborativamente. Además, deben integrar enfoques como el aprendizaje basado en competencias, que exige una articulación entre teoría y práctica (Tobón, 2013). Otro reto es la inclusión, pues muchos modelos aún no responden a la diversidad cultural y cognitiva de los estudiantes. Las universidades, por 204 tanto, deben ser espacios de reflexión constante sobre qué modelo pedagógico mejor se ajusta a su misión social. El conductismo, desarrollado en las primeras décadas del siglo XX, se centra en el comportamiento observable y medible, dejando de lado procesos mentales internos. Su máximo exponente, Skinner (1953), en su obra Ciencia y conducta humana, propuso el condicionamiento operante, donde los refuerzos positivos y negativos moldean el aprendizaje. En el aula, esto se traduce en estímulos-respuesta: premios por aciertos y correcciones por errores. Aunque criticado por reducir la educación a mecanismos de control, su influencia persiste en sistemas de evaluación estandarizados y en técnicas de modificación de conducta. Watson y Pavlov también fueron pilares de este modelo, sentando las bases de una pedagogía que, si bien eficaz en ciertos contextos, fue cuestionada por su falta de atención a la subjetividad del aprendiz. Frente al autoritarismo de la educación tradicional, la Escuela Nueva emergió a finales del siglo XIX y principios del XX, promoviendo un aprendizaje activo, centrado en el niño y basado en la experiencia. Autores como John Dewey (1916), con Democracia y educación, y María Montessori (1912), con El método de la pedagogía científica, defendieron que el estudiante debe ser protagonista de su propio aprendizaje. Esta corriente introdujo ideas revolucionarias: aulas dinámicas, trabajo cooperativo y educación integral (cognitiva, emocional y social). Aunque su implementación fue desigual, su legado perdura en pedagogías alternativas que rechazan la memorización mecánica y fomentan la curiosidad y la autonomía. Vinculada a la Escuela Nueva, pero con un enfoque más social, la pedagogía progresista, impulsada por Dewey y Kilpatrick, concibe la educación como herramienta de transformación democrática. Dewey (1938), en Experiencia y educación, argumentó que el aprendizaje debe surgir de la interacción con el entorno, preparando a los estudiantes para la vida en sociedad. Esta visión contrasta con modelos rígidos, pues valora la experimentación y el pensamiento crítico. Sin embargo, su aplicación requirió docentes capacitados para guiar procesos flexibles, algo que no siempre se logró en sistemas educativos masificados. Aun así, su énfasis en "aprender haciendo" influyó en metodologías activas como el aprendizaje por proyectos. Nacida en América Latina en los años 60, la pedagogía de la liberación, desarrollada por Paulo Freire (1970) en Pedagogía del oprimido, es una respuesta a la educación bancaria 205 y opresora. Freire propuso un diálogo horizontal entre educador y educando, donde ambos son sujetos de conocimiento. Su método de alfabetización conscientizadora buscaba que los oprimidos reconocieran su capacidad de transformar la realidad. Esta pedagogía, ligada a movimientos sociales, enfrentó resistencias por su carácter político, pero sigue vigente en prácticas educativas comunitarias y en la educación popular. Su mayor aporte fue demostrar que la educación no es neutral: o reproduce desigualdades o las cuestiona. A mediados del siglo XX, con el auge de la psicología cognitiva, surgió este modelo que estudia procesos mentales como la memoria, la atención y la solución de problemas. Autores como Ausubel (1963), en Psicología educativa: un punto de vista cognitivo , destacaron la importancia del aprendizaje significativo, donde nuevos conocimientos se vinculan con previos. Bruner (1960), en El proceso de la educación, introdujo el concepto de "andamiaje", donde el docente guía al estudiante según su desarrollo cognitivo. A diferencia del conductismo, esta pedagogía reconoce la mente como un sistema activo de procesamiento, influyendo en estrategias como mapas conceptuales y metacognición. Sintetizando ideas de Piaget, Vygotsky y Ausubel, el constructivismo postula que el conocimiento se construye mediante la interacción con el entorno y los demás. Piaget (1950), en La psicología de la inteligencia, describió etapas de desarrollo cognitivo, mientras Vygotsky (1978), en El desarrollo de los procesos psicológicos superiores , introdujo la "zona de desarrollo próximo", destacando el rol social del aprendizaje. Este modelo transformó la educación al priorizar actividades colaborativas, contextualizadas y desafiantes. Su impacto se ve en metodologías como el aprendizaje basado en problemas (ABP) y en la evaluación formativa, donde el error es parte del proceso. Impulsado por la necesidad de formar habilidades aplicables a la vida real, el modelo por competencias, desarrollado por autores como Philippe Perrenoud (1999) en Construir competencias desde la escuela, integra saberes (conocer), habilidades (hacer) y actitudes (ser). Tobón (2006), en Formación basada en competencias, lo define como un enfoque holístico, donde el aprendizaje trasciende el aula. Aunque ha sido criticado por su asociación con lógicas laborales, su valor radica en vincular educación con demandas sociales. Su implementación exige currículos flexibles y docentes facilitadores. Los modelos pedagógicos no son excluyentes; más bien, se complementan. Mientras el conductismo aportó técnicas para modificar conductas, la Escuela Nueva y el 206 constructivismo rescataron al estudiante como ser activo. La pedagogía de la liberación añadió una mirada crítica, y el enfoque por competencias buscó pertinencia social. Hoy, el desafío es integrar lo mejor de cada uno: la estructura del conductismo, la autonomía de la Escuela Nueva, la criticidad de Freire, la base cognitiva y la aplicabilidad de las competencias. Una educación integral debe ser flexible, inclusiva y consciente de su rol transformador. Enfoque centrado en el estudiante El modelo pedagógico del siglo XXI para formar a ciudadanos globales enfatiza la autonomía del estudiante, la personalización del aprendizaje y la capacidad de autorregular su propio proceso formativo (Boud & Falchikov, 2006). En investigaciones realizadas en la Universidad de Melbourne (Australia), se observó que la autonomía estudiantil y el aprendizaje personalizado están directamente relacionados con mayores niveles de motivación, compromiso y éxito académico (Dweck, 2021). Los modelos tradicionales de enseñanza, centrados en el docente como transmisor de conocimiento, resultan insuficientes para formar a ciudadanos globales Desarrollo de competencias Trilling y Fadel (2009) proponen un modelo basado en la integración de tres dimensiones: competencias para la vida y la carrera, competencias de aprendizaje e innovación y competencias tecnológicas. Las universidades deben fomentar experiencias de aprendizaje donde los estudiantes enfrenten retos reales que requieran aplicar diversas habilidades transversales. A manera de referencia , el Instituto de Diseño Hasso Plattner de la Universidad de Stanford es un centro de innovación y educación que se enfoca en una metodología llamada "Design Thinking" (Pensamiento de Diseño). Este enfoque implica comprender a fondo las necesidades de las personas para las que están diseñando, generar muchas ideas, crear prototipos rápidos para probar esas ideas y aprender de la retroalimentación para mejorarlas. En la Universidad de Stanford, los programas interdisciplinarios permiten a los estudiantes trabajar en proyectos tecnológicos con impacto social, fomentando la creatividad, la ética y el pensamiento crítico (Stanford d.school, 2023). Es una comunidad y una forma de pensar y el objetivo es capacitar a estudiantes y profesionales para que desarrollen sus habilidades creativas y aborden desafíos del mundo real de maneras innovadoras y prácticas. Creen que todos 207 tienen el potencial de ser creativos y que, al usar las habilidades de diseño, podemos generar un impacto positivo en el mundo. Para abordar las necesidades educativas actuales, es crucial implementar estrategias pedagógicas innovadoras: -Estrategias pedagógicas innovadoras a. Metodologías ágiles. Inspiradas en el mundo empresarial, metodologías como Scrum, Kanban o Lean Startup están siendo adaptadas a contextos educativos para gestionar proyectos de aprendizaje en equipos autoorganizados y con entregas iterativas (Martín, 2019). Estas metodologías promueven la planificación, ejecución y mejora continua de manera colaborativa. Ejemplo: La Universidad Complutense de Madrid incorporó Scrum en carreras de Ingeniería y Educación, logrando una mejora del 23% en la satisfacción estudiantil y un aumento significativo en la entrega de productos académicos de calidad (Martín,2019). b. Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y en Retos (ABR). El ABP permite que los estudiantes se involucren activamente en la resolución de problemas reales. Este enfoque fortalece la motivación intrínseca y mejora la transferencia del conocimiento. El Tecnológico de Monterrey implementó el modelo TEC21 basado en ABR, logrando mejorar el desarrollo de habilidades como la comunicación efectiva, el liderazgo y la toma de decisiones (González & Flores, 2023). c. Aprendizaje cooperativo y gamificado. La gamificación y el aprendizaje cooperativo fomentan la participación y el compromiso en el aula. Ishaq y Alvi (2023) evidencian que la gamificación personalizada mejora el rendimiento académico y la retención del conocimiento. Ejemplo: En la Universidad de Helsinki, el uso de simulaciones y juegos colaborativos en educación médica ha contribuido al aprendizaje profundo y al desarrollo de habilidades clínicas y éticas. d. Acompañamiento a docentes y estudiantes universitarios como estrategia de aprendizaje. 208 Se ha consolidado como una estrategia pedagógica esencial para promover el desarrollo integral tanto de los docentes y estudiantes, y para fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje. Se fundamenta en la interacción, la colaboración y la reflexión crítica, reconociendo el papel activo de los participantes en la construcción del conocimiento. Díaz Barriga (2016) sostiene que “la estrategia de acompañamiento permite que el docente se sienta parte de una comunidad de aprendizaje, en la que se reconoce como sujeto en formación continua, capaz de transformar su práctica en función de las necesidades de sus estudiantes y del contexto” (p. 93). Implica un proceso de desarrollo profesional continuo, donde colegas, mentores o expertos brindan apoyo y retroalimentación a los profesores para mejorar su práctica pedagógica. Facilita el intercambio de experiencias y la creación conjunta de estrategias de enseñanza innovadoras y adaptadas a las necesidades de los estudiantes. Investigaciones de la Universidad de Los Andes (2021) han evidenciado que el acompañamiento docente contribuye a la innovación curricular y al desarrollo de estrategias de enseñanza más centradas en el estudiante. En cuanto al acompañamiento estudiantil, este se centra en brindar apoyo a los alumnos a lo largo de su trayectoria académica, atendiendo a sus necesidades cognitivas, sociales y emocionales. Esta estrategia busca promover su autonomía, su sentido de pertenencia y su éxito académico, a través de acciones como: -Tutorías académicas que ofrecen apoyo personalizado a los estudiantes en la comprensión de contenidos, el desarrollo de habilidades de estudio y la preparación de evaluaciones.-Orientación psicopedagógica que brinda acompañamiento en la gestión del tiempo, el manejo del estrés, la toma de decisiones vocacionales y la resolución de problemas personales que puedan afectar el rendimiento académico. -Mentorías: Pone en contacto a estudiantes con más experiencia con aquellos que están iniciando su vida universitaria, facilitando la integración, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de redes de apoyo. Los beneficios del acompañamiento estudiantil en la educación universitaria están respaldados por estudios como el de la Universidad de Barcelona (2018) que concluyó que los programas de acompañamiento estudiantil tienen un impacto positivo en la retención, el rendimiento académico y la satisfacción de los estudiantes. -Tecnologías educativas para la 209 personalización del aprendizaje a. Plataformas de aprendizaje adaptativo. Sistemas como Knewton, Smart Sparrow o Moodle con IA ajustan automáticamente el contenido en función del ritmo, errores y progresos del estudiante. Estas plataformas permiten una enseñanza diferenciada a gran escala (Gherman et al., 2022) b. Micro aprendizaje y aprendizaje móvil. Consiste en ofrecer contenidos breves, precisos y centrados en objetivos específicos. Esta estrategia, combinada con el aprendizaje móvil, permite flexibilidad temporal y espacial, adaptándose a las necesidades del estudiante moderno (Gherman et al., 2022). Ejemplo: En la Universidad de British Columbia, el uso de micro contenidos en aplicaciones móviles aumentó en un 35% la tasa de finalización de cursos virtuales (UBC Learning Analytics, 2022). c. Inteligencia artificial y analítica del aprendizaje. El uso de algoritmos para predecir el rendimiento académico, recomendar recursos personalizados o alertar sobre riesgos de deserción representa una de las tendencias más relevantes. Estas herramientas permiten una intervención educativa oportuna (OECD, 2021). Evaluación coherente con el aprendizaje del siglo XXI a. Evaluación formativa y continua. Nicol y Macfarlane-Dick (2006) proponen siete principios para una evaluación formativa efectiva, destacando la retroalimentación oportuna, el fomento del autoaprendizaje y la claridad de criterios. Este tipo de evaluación promueve la autorregulación y el aprendizaje significativo. -Portafolios, rúbricas y coevaluación. El uso de portafolios digitales permite evidenciar no solo productos finales, sino también el proceso de aprendizaje. Las rúbricas detalladas aseguran criterios claros y justos, mientras que la coevaluación y la autoevaluación fortalecen la metacognición. Ejemplo: En la Universidad de Maastricht, el uso de rúbricas en medicina permite a los estudiantes autoevaluar sus competencias clínicas, fomentando la autonomía y la mejora continua. Metodología de la investigación. El paradigma de la investigación, es el interpretativo con enfoque cualitativo que se manifiesta en el proceso de acercamiento a la realidad en estudio, y alude al cómo, a los modos como es conducido el quehacer investigativo con la finalidad de conocerla por la naturaleza del fenómeno que se abordará. En el diseño de la investigación el escenario 210 está representado por las sedes de la Universidad Privada Nororiental “Gran Mariscal de Ayacucho” (UGMA), la cual funciona en cuatro (4) estados en el país, los cuales son: Anzoátegui, Bolívar, Monagas y Sucre. Los informantes son quienes tienen su propia visión y perspectiva de la experiencia vivida, por tanto, así como conciben la realidad analizada van proporcionando, con sus hallazgos, las categorías de la investigación, que, mediante las comparaciones constantes entre ellas, se va estableciendo el patrón existente y emerge la categoría central y se genera una teoría que explica la realidad considerada. Además de la experiencia y conocimiento, los informantes tienen la habilidad para reflexionar, expresarse con claridad y estar dispuestos a participar del estudio, por eso fueron elegidos de forma intencionada, de acuerdo con unos criterios previamente establecidos por el investigador, sin desestimar la necesaria relación ontológica del informante con el objeto de estudio de la investigación (inserción en el contexto) para que pudieran aportar información válida y relevante, con el conocimiento sobre el fenómeno investigado Los informantes seleccionados intencionalmente en las diferentes sedes fueron cinco (5) en total, con antigüedad mínima de cinco (5) años en la institución que les proporciona el conocimiento y experticia en la instrumentación del proyecto académico curricular de la UGMA, como líderes educativos de la UGMA en diferentes roles , con responsabilidad de garantizar el cumplimiento de los lineamientos pedagógicos y hacerle seguimiento a los procesos formativos, que llevan a cabo los docentes en la praxis del micro currículo Técnicas e instrumentos para la recolección de la información Para la recolección de la información se utilizará la técnica de la entrevista semiestructurada que, según Hernández et al. (2014) “… se basa en una guía de asuntos o preguntas y el entrevistador tiene la libertad de introducir preguntas adicionales para precisar conceptos u obtener mayor información sobre los temas deseados…” (p. 418) El instrumento seleccionado para este tipo de entrevista es el guion de entrevista que facilitar la obtención de la información de una manera fluida a medida que se va 211 desarrollando, para recabar los datos precisos, y crear un ambiente de armonía y confianza. Para el análisis de la información se utilizó la Teoría Fundamentada de Strauss y Corbin (2002) que es definida por éstos como: …aquella teoría derivada de datos recopilados de manera sistemática y analizados por medio de un proceso de investigación… conjunto de categorías bien construidas…interrelacionadas de manera sistemática por medio de oraciones que indican relación…explican quién, qué, cuándo, dónde, por qué, cómo y con qué consecuencias ocurren los acontecimientos…Los hallazgos de la investigación pasan de ser un ordenamiento conceptual a convertirse en teoría. (p. 25). Las estrategias principales para desarrollar la TF son: a) el método comparativo constante (MCC) a través del cual el investigador simultáneamente codifica y analiza datos para desarrollar conceptos, y mediante la comparación continua, refina esos conceptos, identifica sus propiedades, explora sus interrelaciones y los integra en una teoría coherente. Análisis y discusión La narrativa de los informantes destaca el enfoque educativo centrado en la adaptación a las necesidades individuales del estudiante y a la globalización. En correspondencia a lo anterior, muchos de ellos le concedieron mucha importancia al aprendizaje personalizado y flexible fomentando la autonomía y el aprendizaje autónomo. Lo anterior se alinea con el enfoque educativo que, según Bray y McClaskey (2015), se centra en satisfacer las necesidades únicas de cada estudiante, ofreciendo opciones flexibles e n cuanto a ritmo, contenido, métodos de enseñanza, adaptación a las individualidades, y flexibilidad en tiempo y espacio. Los conceptos antes mencionados se relacionan a su vez, con lo que se conoce como los entornos de aprendizaje adaptativos que enfatiza la creación de experiencias de aprendizaje ajustadas a las características individuales de los estudiantes, con flexibilidad en tiempo, espacio y modalidad de instrucción (Vélez Ramos, 2009). También se refieren los informantes al aprendizaje basado en proyectos y problemas como estrategias activas y experienciales, en las cuales los estudiantes son protagonistas de su propio aprendizaje , y al uso de tecnologías como realidad virtual/aumentada para mejorar la comprensión de conceptos complejos mediante experiencias prácticas , 212 la interacción directa con problemas reales y la reflexión crítica sobre lo vivido, que algunos autores lo denominan como aprendizaje experiencial, que autores como Gómez Pawelek (2009) lo definen como el “proceso de aprender a través de la reflexión sobre el hacer” (p. 12). Esta modalidad potencia la transferencia de conocimientos a contextos reales y prepara al estudiante para la toma de decisiones en situaciones complejas. Asimismo, los informantes hicieron hincapié en preparar a los estudiantes para un mercado laboral globalizado, desarrollando competencias relevantes y el desarrollo de habilidades como pensamiento crítico, creatividad y comunicación afectiva, esenciales en la toma de decisiones en situaciones complejas Desde la perspectiva de la investigadora, con base en la narrativa de los informantes y el fundamento de los autores mencionados, la categoría axial emergente “Sistema de Entornos Educativos Adaptativo y Global” se vincula al propósito especifico que es el tema del artículo referido a :Comprender las estrategias pedagógicas y tecnológicas usadas en la praxis del micro currículo, desde las voces de los líderes académicos y docentes; y su relación con el proyecto académico curricular de la institución. La categoría axial mencionada se conceptualiza como un enfoque educativo que se centra en un conjunto de estrategias pedagógicas activas y participativas, que utiliza plataformas de aprendizaje en línea para crear entornos colaborativos, fomentar el aprendizaje autónomo con simulaciones de situaciones del mundo real, preparando a los estudiantes para enfrentar los desafíos de la globalización con el desarrollo de habilidades como pensamiento crítico, creatividad y comunicación efectiva, para promover el aprendizaje conectado con el desarrollo de habilidades del siglo XXI que son un conjunto de competencias fundamentales para el éxito en el ámbito académico, profesional y personal en la sociedad actual Conclusiones El análisis de los datos de los informantes refleja, desde la interpretación de la investigadora, sus percepciones y experiencias las cuales generaron elementos esenciales mencionados para configurar un modelo pedagógico con estrategias pedagógicas y tecnológicas para la mejora de la calidad académica, en el contexto de una educación relevante, y transformadora. Como afirman Adeoye et al. (2024), “las estrategias pedagógicas deben diseñarse para nutrir el crecimiento intelectual, 213 emocional y social, fomentando el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas” En este marco, emergen como elementos clave los entornos adaptativos, el aprendizaje experiencial, el desarrollo de habilidades del siglo XXI y el acompañamiento pedagógico como estrategias transversales, que se explican a continuación: -Entornos adaptativos para la personalización del aprendizaje. Se caracterizan por responder dinámicamente a las necesidades, estilos de aprendizaje y ritmos individuales de los estudiantes. Este enfoque que es reconocido como clave en la innovación educativa y como una estrategia metodológica de aprendizaje, se da principalmente en entornos mixtos y en línea, no solo beneficia a los estudiantes, sino que plantea desafíos y oportunidades para los docentes, quienes deben formarse para operar en contextos de enseñanza flexibles y centrados en el estudiante. -Habilidades del siglo XXI. Es hoy uno de los principales retos para los sistemas educativos, ya que las transformaciones sociales y tecnológicas exigen que los educadores formen estudiantes con capacidades como el pensamiento crítico, la creatividad, la colaboración y la comunicación, las llamadas “4 Cs del aprendizaje del siglo XXI”. Estas competencias son esenciales para la ciudadanía global, la empleabilidad y el aprendizaje continuo. -Aprendizaje experiencial: aprender haciendo y reflexionando. El aprendizaje experiencial es una metodología que permite a los estudiantes aprender a través de la práctica, la interacción directa con problemas reales y la reflexión crítica sobre lo vivido. Como es de esperarse, los docentes deben ser capacitados para diseñar experiencias de aprendizaje significativo en coherencia con los principios del aprendizaje activo (CEPAL, 2025). Las recomendaciones que surgen de esta reflexión son: implementar programas de capacitación integral para docentes en metodologías activas y alfabetización digital con acompañamiento y retroalimentación constante, desarrollar alianzas estratégicas con instituciones externas para prácticas profesionales y proyectos aplicados. Invertir en infraestructura tecnológica para garantizar el acceso a recursos digitales y fomentar una cultura de innovación institucional que motive a los docentes a adoptar nuevas tecnologías. 214 Referencias Adeoye, M. A., Prastikawati, E. F., & Abimbowo, Y. O. (2024). 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Cargos desempeñados: personal docente y de investigación de la UDO, dedicación exclusiva, categoría Titular, jubilada a partir del 1997; autoridad universitaria de la Universidad Privada Gran Mariscal de Ayacucho (UGMA) y miembro del Consejo Rectoral como Secretaria General de la Institución (1997 hasta 2010) y Vicerrectora Académica (desde 2011 hasta julio, 2024). Actualmente, asesora académica del Rector de la UGMA. 216 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ Modalidad blended- learning: más allá de lo presencial-virtual Arelys Trinidad León de Cordero Universidad Pedagógica Experimental Libertador-IMPM El Tigre, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0000-9172-5127 Resumen El reingreso a clases, finalizada la pandemia por COVID 19, colocó en el centro del debate educativo a las modalidades educativas híbridas, dentro de ellas al Blended-learning. Esta modalidad ha evolucionado desde la mera combinación de lo presencial-virtual hasta otra visión como escenario de integración de mediaciones pedagógicas y tecnológicas en el proceso de aprendizaje en los estudiantes. En este artículo se analizan propuestas formativas bajo la modalidad Blended-learning para identificar elementos que den cuenta de la visión que subyace en la implementación de las mismas. Los resultados indican que en el Blended-learning en universidades aun persiste la postura reduccionista del binomio presencial-virtual y que, si bien se transita hacia la integración de la tecnología con la pedagogía, se presentan desafíos que impiden que este proceso se logre de manera efectiva. En el artículo se presentan algunas recomendaciones que pudieran contribuir a la consolidación del Blended learning como una modalidad inclusiva e innovadora. Palabras clave: Blended-learning, presencial-virtual, mediación pedagógica, universidades, modalidad inclusiva. Abstract The return to classes, after the end of the COVID 19 pandemic, placed hybrid educational modalities at the center of the educational debate, including blended-learning. This modality has evolved from the mere combination of face-to-face and virtual to another vision as a scenario of integration of pedagogical and technological mediations in the learning process of students. This article analyzes training proposals under the Blended-learning modality in order to identify elements that account for the vision that underlies their implementation. The results indicate that Blended-learning in universities still persists in the reductionist position of the face-to-facevirtual binomial and that, although there is a move towards the integration of technology with pedagogy, there are challenges that prevent this process from being achieved effectively. The article presents some recommendations that could contribute to the consolidation of blended learning as an inclusive and innovative modality. Keywords: Blended-learning, face-to-face-virtual, pedagogical mediation, universities, inclusive modality. Introducción La educación a distancia data del siglo XX, pero durante la emergencia sanitaria impuesta por la pandemia del COVID 19, se masificó, con lo cual se produjo una 217 disrupción de la modalidad educativa, predominantemente presencial, que había estado vigente hasta ese momento a nivel mundial, regional y local. Esto trajo consigo un replanteamiento en la implementación de acciones formativas bajo modelos educativos virtuales con el uso de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como herramientas para facilitar los procesos formativos (Ccoa y Alvites, 2021; Cabero y Valencia, 2021). El retorno a las aulas físicas a finales del año 2021 e inicios del 2022, hizo que emergieran, sobre todo en educación universitaria, múltiples propuestas, algunas de las cuales pusieron en el centro de la escena los modelos educativos híbridos, dentro de ellos el Blended learning (B-learning), que combinan las modalidades presencial y virtual antes mencionadas. (Lion et al, 2022). Es necesario puntualizar que, desde su aparición, la modalidad híbrida ha sido identificada con distintos nombres tales como: semipresencial, mixta, híbrida, Blended learning, entre otras (Bartolomé,2004; Llorente, 2009; Morán, 2012; Picciano, 2014: citados en Salinas et al, 2018). De todas esas denominaciones, Blended learning (B-learning) ha sido la más utilizada (Turpo, 2021), aunque el término “híbrido” está retomando auge. Es así como recientemente la UNESCO ha utilizado y promovido en sus publicaciones para analizar y ofrecer directrices sobre la implementación efectiva de enfoques híbridos en la educación, el término “HELA” (Hybrid education, learning, and assessment) por sus siglas en inglés (Renato, 2023). Este autor también hizo referencia al B-learning dentro de los primeros esquemas HELA que se conocieron, de allí que en el presente estudio se haga uso también del término “híbrido” para hacer referencia a B- learning. El B-learning ha evolucionado desde prácticas caracterizadas por la mera combinación de lo presencial - virtual (Bartolomé, 2004; Graham, 2006) hasta propuestas de integración y convergencia que presuponen “la síntesis de las mediaciones pedagógicas y tecnológicas, haciendo imperceptible las fronteras que las separa e inadmisible el deslinde sobre donde termina una y empieza la otra.” (Turpo, 2013 párr;3) , lo que permite considerar 2 visiones: (a) Blended learning como combinación o mezcla de las modalidades presencial y virtual y (b) Blended learning como escenario donde se da la integración de mediaciones 218 pedagógicas y tecnológicas para el aprendizaje. Indudablemente que la visión del docente sobre el B-learning influirá en su praxis educativa. En el presente artículo se analizan propuestas formativas bajo la modalidad Blearning para identificar elementos que den cuenta de la visión que subyace en su planificación, diseño e implementación, se identifican desafíos y se dan algunas recomendaciones para la implementación de dichas propuestas. ¿Qué es el Blended learning? El B-learning es una modalidad que además de tener varias denominaciones como se indicó, tiene también varios significados entre ellos: Blended learning como combinación o mezcla de aprendizaje presencial y virtual, de estrategias, modelos de aprendizaje y tecnologías (Salinas et al; 2018), y Blended learning como integración de elementos pedagógicos y tecnológicos (Turpo, 2013; García, 2018) Ésto, indudablemente, hace previsible que la planificación, organización e implementación de procesos formativos B-learning sea influenciada por el significado que los actores socioeducativos le otorguen a esta modalidad, pero también de las posibilidades para su ejecución. Con base en lo anterior, el B-learning se asume como una modalidad educativa innovadora que permite aprovechar las ventajas de los recursos tecnológicos y las sinergias generadas en las secciones presenciales (Graham,2006), ofreciendo una experiencia integral y personalizada adaptable a las necesidades y ritmos de aprendizaje de los estudiantes. Esto hace que el B-learning no sólo sea una modalidad para complementar el aprendizaje tradicional, sino también para fomentar la autonomía del estudiante y promover un ambiente inclusivo. Blended learning como combinación de modalidades Desde esta visión el B-learning se define como la combinación de dos tipos de ambientes: el “face to face” con el e- learning (aprendizaje electrónico a través de plataformas) concebidos como separados debido a los métodos y medios que 219 utilizan y además dirigidos a auditorios con necesidades e intereses distintos (Graham, 2006). Antes de abordar en más detalle esta visión, es pertinente entender qué son los ambientes de aprendizaje. Éstos constituyen escenarios construidos para favorecer de manera intencionada la implementación de experiencias de aprendizaje e implican la distribución del espacio, el manejo del tiempo, la disposición y organización de recursos didácticos y las interacciones entre los actores del proceso, lo que corresponde a sus dimensiones física, temporal, funcional y relacional respectivamente. (Guerrero, 2020), las cuales deben estar interrelacionadas para que se pueda crear verdaderamente un ambiente de aprendizaje. En función de las dimensiones mencionadas se considera que concebir a los ambientes híbridos como una mera suma de la educación en un espacio físico más “lo virtual”, es una posición reduccionista, ya que enfatiza en la dimensión física soslayando la importancia de las otras dimensiones. Esta afirmación tiene soporte en lo expresado por Suárez y García (2022) quienes propusieron: …trascender la concepción de los ambientes híbridos como una mera suma de la educación en un espacio físico más “lo virtual” e ir hacia una comprensión de la educación híbrida como sistema que sostiene la experiencia de enseñar y aprender incorporando la dimensión tanto técnica como social. (p.2) Por su parte, García (2018) aclara que las mezclas y combinaciones de métodos y recursos, ya se venían realizando por parte de las primeras universidades a distancia con el apoyo de tutorías presenciales, mucho antes de la llegada de las tecnologías digitales, pero deja claro su inclinación a considerar al B-learning, más que como una mezcla o combinación de modalidades educativas, como la integración de medios, recursos, tecnologías, metodologías, actividades, estrategias y técnicas, tanto presenciales como a distancia, para satisfacer cada necesidad concreta de aprendizaje. Otro aspecto a considerar es el presentado por Salinas et al. (2018), quienes establecieron una tipología de cuatro perfiles docentes (presencial, complementario, alterno e integrado) basada, por una parte, en la relación entre 220 encuentros cara - cara/actividades en el entorno virtual que existe en cursos bajo modalidad b-learning y por la otra, en el uso que los profesores hacen del entorno virtual, considerando las actividades desarrolladas en el campus virtual. De acuerdo a la taxonomía anterior, los perfiles denominados “presencial” y “complementario” le otorgan el mayor peso de desarrollo de una asignatura a la presencialidad, con una relación porcentual entre presencialidad y virtualidad de 70/30 y en los cuales las plataformas educativas y otras tecnologías se usan sólo para la distribución de material. Por su parte, en los perfiles identificados como “alterno” e “integrado” la relación porcentual entre presencialidad y virtualidad es de 50/50 y la fase virtual se usa, para distribución de materiales, realización de actividades por parte de los estudiantes y para hacer entregas de actividades que se realizan de forma presencial. El rasgo diferenciador entre estos dos últimos perfiles es que en el alterno los ambientes están separados y en el integrado están fusionados. Los rasgos característicos del B-learning desde esta visión, son la combinación o mezcla de dos tipos de ambiente: presencial y virtual, concebidos por separado, donde se prioriza su dimensión física y se le otorga el mayor peso del desarrollo de una asignatura a la presencialidad con respecto a la virtualidad. Adicionalmente, las TIC se usan en el aprendizaje, más a un nivel de apresto y/o periférico que de integración efectiva Blended learning como integración de mediaciones tecnológicas y pedagógicas En educación, para aproximarse al concepto de mediación hay que considerar dos ideas: la mediación pedagógica, cuyo origen se sustenta en la teoría del Constructivismo Socio Cultural de Vigotsky (1978), con su propuesta de la Zona de Desarrollo Próximo (ZPD), y la mediación instrumental con el uso de las TIC. (Peña, 2016). La mediación pedagógica, según la teoría mencionada se asume según Peña (2016) como “práctica social que ubica al docente como generador de escenarios para la construcción colectiva del conocimiento, de espacios para 221 la reflexión crítica y la metacognición, y de la disposición organizada de instrumentos de mediación que permitan potenciar la ZDP” (p. 54) para brindar a los estudiantes un acompañamiento que se minimiza en la medida en que éstos van logrando los aprendizajes. Ahora bien, en vista de que en el B-learning se contemplan dos ambientes: el presencial y el virtual, la mediación pedagógica debe replantearse. Los instrumentos de mediación, a los que hace mención la teoría sociocultural de Vygotsky (1978) y las formas de interacción sociocultural, se han renovado en la era digital; hoy es posible aprovechar las tecnologías de información y comunicación (TIC) para generar espacios virtuales donde se lleve a cabo la acción educativa, lo que responde a una visión de las TIC como mediadores instrumentales. Ahora “las TIC no son meros recursos, sino mediadores, porque ellos han hecho que cambien las formas de comunicación e interacción y por lo tanto afectan los modos de aprender”. (p.75) (Peña, 2016). En consonancia con lo antes expuesto, la mediación en el B-learning tiene unas particularidades que le impone la dualidad presencial/virtual. Al respecto, Lizarro (2020) expresa que la “preparación para ejecutar la educación virtual parte de la aplicación de un diseño tecnopedagógico” (párr; 7). El autor indica además que en el diseño tecnopedagógico (DTP) debe darse prioridad a definir los objetivos de aprendizaje, seleccionar y/o crear los materiales educativos, identificar actividades de aprendizaje individuales y colaborativas, síncronas y/o asíncronas, y organizar todos estos elementos de manera estratégica en una secuencia didáctica, para plasmarlos en un plan de acción que sirva como referencia en la ejecución de la praxis educativa. Bajo esta perspectiva, se asume que el DTP orientará las mediaciones pedagógicas e instrumentales en el Blearning En la implementación de experiencias formativas bajo la modalidad B-learning, la acción e intervención del docente permiten reconocerlo como un mediador social y a las herramientas y recursos didácticos digitales que utiliza, dentro de ellos la inteligencia artificial, reconocerlas como mediadores de carácter 222 instrumental. 1Es entonces, desde este reconocimiento que se favorece la creación de escenarios para la integración de las necesarias mediaciones pedagógicas y tecnológicas en esta modalidad de aprendizaje. Blended learning: ¿Más allá de la combinación presencial-virtual? El análisis realizado hasta ahora, presenta al B- learning como una modalidad híbrida que ha ido evolucionando desde una mera combinación de lo presencialvirtual, con énfasis en la dimensión física de los ambientes de aprendizaje , hasta propuestas en las cuales se da la integración de espacios, tiempos, estrategias, recursos, tecnologías y relaciones entre los actores del proceso educativo que se corresponden con las dimensiones espacial, temporal, funcional y relacional de los ambientes de aprendizaje, donde se da la síntesis de mediaciones pedagógicas y tecnológicas (García, 2018; Turpo, 2021; Suárez y García, 2022). A pesar de esta evolución, hay evidencias actuales, a nivel de la región latinoamericana de prácticas docentes en las cuales subyace de manera preponderante la visión reduccionista del B-learning como mezcla presencialvirtual, en la planificación, diseño e implementación de procesos formativos. Así, los resultados de un estudio realizado por Turpo (2021), en una muestra de 35 informes de investigación, mostraron que, en términos de la organización formativa del B-learning en universidades peruanas, se asume mayoritariamente la orientación tecnopedagógica combinatoria (95 %), al considerar en sus diseños instruccionales la presencialidad y la virtualidad separadamente, en los cuales se, presenta una clara distinción de ambos escenarios, y no una dinámica de unidad y continuidad de las mediaciones pedagógicas y tecnológicas. Al igual que en el caso peruano, en estudios realizados en universidades colombianas se reportó que los docentes conciben al b-learning como una mezcla de actividades virtuales con presenciales sin enfatizar en la relación de lo tecnológico y lo pedagógico (Ardiles, 2021), con prácticas caracterizadas por bajos niveles de planeación, falta de secuenciación de contenidos educativos 223 (Rojas, 2021) y de diseño y creación de los mismos, por parte de los docentes, lo que hace que éstos docentes sean más consumidores que productores de contenidos (Álvarez y González, 2022). En otro orden de ideas, en relación a la concepción del B-learning como integración de mediaciones pedagógicas y tecnológicas, hay en la literatura investigaciones que abordan el papel de las tecnologías como mediadores instrumentales en los procesos pedagógicos. Al respecto se mencionan algunos ejemplos que dan cuenta de que esa integración tecnopedagógica no se ha consolidado de manera efectiva y de los desafíos que se presentan en el camino hacia esa integración. Así, una mirada al uso de las TIC desde los contenidos educativos digitales, en investigación realizada por Álvarez y González (2022), permitió identificar tendencias referidas a prácticas en el uso de TIC, criterios para la elección de contenidos, estrategias metodológicas y la formación en el uso y elaboración de contenidos. Los resultados evidencian una brecha discursiva entre la importancia otorgada a las TIC y las prácticas docentes. Adicionalmente, se observó el uso en las dos últimas décadas del mismo tipo de herramientas y poca implementación de proyectos de innovación educativa en docencia. En este mismo sentido, (Solano, 2023) en estudio que realizó en el contexto de la educación superior colombiana detectó falencias por parte de los docentes en el conocimiento y uso de herramientas para la comunicación, gestión de la información, construcción de conocimiento y para el trabajo colaborativo, entre otras y sugirió predominancia de los niveles de apresto y uso periférico de las TIC, y muy bajo nivel de integración efectiva de las mismas en el currículo. En consonancia con este autor, Pérez y Larreal (2023) destacaron la imperiosa necesidad de una posición mediadora del docente para transformar su práctica de aula, integrando herramientas tecnológicas que potencien la construcción del conocimiento. Así mismo, indicaron la necesidad de mejora de las competencias, habilidades y destrezas de los docentes en las herramientas que brindan las TIC como uno de los retos actuales de los sistemas educativos. 224 En el mismo orden de ideas Velásquez y Paredes (2024) destacaron la relevancia del tema de la integración de las tecnologías digitales en la formación inicial de los docentes en la educación chilena y concluyeron que en su implementación han surgido varios enfoques y modelos, al igual que se destaca la importancia que tienen las políticas educativas en la promoción y acompañamiento respecto a dicho proceso en el aula. En concordancia con los ejemplos anteriores muchas universidades con miras a la innovación, están acometiendo acciones para promover la integración de la Inteligencia Artificial (IA) en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Un ejemplo lo constituye las acciones emprendidas por la Universidad Nacional de Costa Rica que incluyen procesos de sensibilización, formación docente, la creación de una comunidad de aprendizaje y el establecimiento de líneas normativas (Castro et al, 2024). Estos autores también indican que en opinión de los docentes existen oportunidades en la integración de la IA en la educación como lo son: la creación de material didáctico, personalización del aprendizaje y tutoría académica, pero visualizan una serie de desafíos curriculares importantes a considerar como lo es la flexibilidad curricular, la transformación del enfoque pedagógico orientado a proyectos o a la investigación-acción y un elemento importante de vital importancia como lo es el acceso a las herramientas de IA. Recientemente, León (2025) realizó un estudio en el contexto de la educación universitaria venezolana para determinar tendencias de integración de TIC en planificaciones didácticas (PD) diseñadas por docentes en modalidad B-learning. Los resultados mostraron que en la fase de construcción del conocimiento de la secuencia didáctica (SD) el 72% de las planificaciones didácticas evaluadas presentaron actividades presenciales y sólo el 44%, actividades virtuales. Adicionalmente, encontró predominancia de los niveles de apresto y de uso periférico de la TIC, así como también bajos niveles de integración curricular efectiva en la SD, que en algunos casos se manifestó por la inclusión de actividades poco afines con la función que les toca cumplir en la SD y por la otra, 225 la selección y/o creación de herramientas y recursos digitales inadecuados para servir de soporte a la implementación de algunas actividades. Hay que reconocer que en la educación universitaria en Latinoamérica se han logrado avances hacia la concepción del B-learning como modalidad, más allá de la combinación presencial-virtual, pero aún no se ha consolidado la integración de las TIC en los procesos pedagógicos para el logro de la síntesis de mediaciones pedagógicas y tecnológicas en dichos procesos. Conclusiones A partir del análisis realizado, el Blended-learning se presenta como una modalidad híbrida que ha ido evolucionando desde una mera combinación de lo presencial y lo virtual, con énfasis en la dimensión física de los ambientes de aprendizaje, hasta propuestas en las cuales se da la integración de espacios, tiempos, estrategias, recursos y relaciones entre los actores del proceso educativo que se corresponden con las dimensiones espacial, temporal, funcional y relacional de los ambientes de aprendizaje. Sin embargo, hay evidencias actuales, a nivel de la región latinoamericana, de prácticas docentes en las cuales subyace de manera preponderante la visión reduccionista del B-learning como mezcla de los presencial y lo virtual, pero también de que se transita hacia la integración de las TIC en los procesos formativos, aunque ese proceso no se ha consolidado de manera efectiva. Así mismo, se pudieron visualizar las tendencias de los temas tratados en relación con la integración de TIC en los procesos pedagógicos en modalidades formativas híbridas. Dentro de los temas destacan los siguientes: prácticas en el uso de TIC; criterios para la elección de contenidos digitales; estrategias metodológicas; formación en el uso y elaboración de contenidos; conocimiento y uso de herramientas para la comunicación, la gestión de la información y para la construcción de conocimiento; competencias, habilidades y destrezas de los docentes en las herramientas que brindan las TIC; enfoques y modelos; políticas educativas; promoción de acciones para sensibilización, formación, uso de la 226 inteligencia artificial (IA) como mediador instrumental y planificaciones didácticas con integración de TIC en B-learning, entre otras. De igual manera, los hallazgos se resumen en lo siguiente: Existencia de brechas entre la importancia otorgada a las TIC y las prácticas docentes; conocimiento y uso limitados de las herramientas tecnológicas; falencias en el conocimiento y uso de herramientas para la comunicación, para la gestión de la información y para la construcción de conocimiento; necesidad de una postura mediadora del docente para transformar su práctica de aula y de potenciar sus competencias tecnopedagógicas; importancia de las políticas educativas; oportunidades para la integración de la IA en la educación como, la creación de material didáctico, personalización del aprendizaje, y tutorías académicas y bajos niveles bajos de integración de contenidos educativos digitales en las planificaciones didácticas, entre otros. Estos hallazgos plantean una serie de desafíos curriculares importantes a considerar para la implementación del B-learning, como la flexibilidad curricular; la transformación del enfoque pedagógico orientado a proyectos, a problemas, a casos o a la investigación-acción y finalmente, un elemento de vital importancia como es el acceso a las herramientas digitales dentro de ellas, la Inteligencia artificial. de IA. Recomendaciones A partir de los hallazgos y desafíos emergidos en el análisis realizado, se hacen algunas recomendaciones para contribuir al fortalecimiento del B-learning como escenario para las mediaciones pedagógicas y tecnológicos, a través de la incorporación de las TIC al andamiaje necesario en el proceso de aprendizaje de los estudiantes: Revisar y actualizar el currículo educativo que permita la elaboración de propuestas formativas innovadoras por parte de los docentes con base en un diseño tecnopedagógico sustentado en el Socioconstructivismo y que contemplen 227 la integración de lo presencial-virtual, lo síncrono-asíncrono, la creación/selección y disposición de actividades y recursos para propiciar la síntesis de las mediaciones pedagógicas y tecnológicas y para la evaluación. Esto a su vez requiere docentes con competencias pedagógicas, tecnológicas, comunicacionales, investigativas y de gestión por lo que las instituciones universitarias deben ofertar programas de formación continua para el desarrollo de estas habilidades. Así también, los gobiernos nacionales y regionales y las autoridades universidades deben garantizar una infraestructura tecnológica, donde se disponga de conectividad, provisión de dispositivos y de apoyo técnico a docentes y estudiantes., asi como la disponibilidad de recursos digitales accesibles, abiertos e interactivos y con incorporación de tecnologías emergentes, tales como la in la Inteligencia artificial. Adicionalmente, es recomendable que las instituciones educativas a través de sus mecanismos de seguimiento y control interno, evalúen los avances y el impacto de la integración curricular de las TIC. lo que permitirá identificar fortalezas y áreas de mejora que permitan la toma de decisiones informadas con miras a la consolidación de la tan anhelada integración. Se considera fundamental, síntesis, continuar investigando las posibilidades del B-learning como modalidad que trascienda la mera combinación de lo presencialvirtual hasta ambientes de mediación que garanticen el andamiaje personalizado y colectivo en función de las necesidades y ritmos de aprendizaje de los estudiantes. Referencias Álvarez, G. y González-Manosalva, C. (2022) Apropiación de TIC en docentes de la educación superior: una mirada desde los contenidos digitales. Artículo de Gloria María Álvarez Cadavid y César Augusto González-Manosalva. 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Escuela Básica Nacional Sucre Ciudad Bolívar, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0007-9768-3133 Resumen Desde el presente artículo, se busca reflexionar sobre le pertinencia de la educación sexual en función de prevenir el embarazo no planificado, en las Estudiantes de la Escuela Básica Nacional Sucre en Ciudad Bolívar, estado Bolívar, tema escogido, ante la carente orientación de estos educandos que además de encontrarse en el renglón de la adolescencia temprana, viven en un área geográfica que socialmente pudiera considerarse vulnerable no solo en lo económico sino también en el marco de la relación ciudadana, donde los niveles de inseguridad, disfuncionalidad familiar y el embarazo no planificado a temprana edad, encabezan los indicadores de ese sector. De acuerdo a la forma y tipo de investigación, se enmarcó en una investigación de campo cuyos actores para la recopilación de los datos quedó representada por 4 informantes clave, docentes de esta institución a través de una entrevista con 3 preguntas sobre la educación sexual a temprana edad, la incidencia de los entornos sociales para la promoción de las relaciones sexuales a temprana edad, las consecuencias que esto genera, en tal sentido, entre las conclusiones más relevantes se destacan las estrategias para la formación de una cultura de sexualidad consciente y preventiva que evite el embarazo no planificado en los educando de la institución referida. Descriptores: educación, embarazo no planificado, sexualidad, adolescentes, aspectos biopsicosociales Abstract This article seeks to reflect on the relevance of Sexual Education in preventing unplanned pregnancy in the students of the Sucre National Basic School in Ciudad Bolívar, Bolívar State, the chosen topic, given the lack of guidance of these students who, in addition to being in early adolescence, live in a geographic area that socially could be considered vulnerable not only economically but also in the framework of citizen relations, where the levels of insecurity, family dysfunction and unplanned pregnancy at an early age, lead the indicators of that sector. According to the form and type of research, it was framed within a field investigation whose actors for data collection were represented by four key informants, teachers from this institution. They conducted an interview with 3 questions about early sexual education, the impact of social environments on the promotion of early sexual relations, and the consequences this generates. In this sense, among the most relevant conclusions are the strategies for the formation of a culture of conscious and preventive sexuality that prevents unplanned pregnancies in the students of the aforementioned institution. Descriptors: education, unplanned pregnancy, sexuality, adolescents, biopsychosocial aspects 231 Introducción Ante los desafíos sociales que enfrenta la humanidad, la influencia de estigmas sexistas y el entorno social promueven una incitación a la sexualidad que carece de conciencia y responsabilidad por esta razón, es imperativa la implementación de una educació n sexual integral, vista desde el deber social fundamental para la prevención del embarazo no deseado en adolescentes de acuerdo a ello, la educación sexual debe ser apropiada para la edad y adaptarse al nivel de desarrollo cognitivo y emocional de los adolescentes. Además, debe ser oportuna por propiciar la información precisa y actualizada sobre sexualidad, como la reproducción, anticoncepción y prevención de enfermedades de transmisión sexual debe ser relevante para jóvenes en una etapa tan delicada como la adolescencia, entre los 12 y 14 años por esta razón, la finalidad de este artículo es reflexionar sobre la pertinencia de la educación sexual para la prevención del embarazo no planificado en estudiantes de 6to grado de la Escuela Básica Nacional Sucre, este tema ha sido escogido ante los altos índices de marginalidad, la influencia de las redes sociales y el nuevo entorno escolar que enfrentarán estos educandos en el próximo ciclo de educación media. El estudio se enmarca en una investigación de campo señalando además que la población que aporto a los datos estuvo representada por cuatro informantes clave, de los cuales se recolectó información a través de entrevistas que contenían tres preguntas sobre el tipo de conocimiento impartido sobre relaciones sexuales a temprana edad, la incidencia de los entornos sociales en la promoción de estas relaciones y las consecuencias. Percepción sobre la concepción del embarazo no deseado en las y los estudiantes de 6to Grado de la Escuela Básica Nacional Sucre En la actualidad, los embarazos no planificados en adolescentes son reconocidos como un problema de salud pública, no solo por sus consecuencias físicas y emocionales, sino también por los factores socioeconómicos y culturales que afectan tanto a la madre como al niño. Esta situación se agrava cuando el embarazo ocurre durante la etapa educativa de las jóvenes, ya que la educación secundaria es fundamental para su desarrollo personal, preparándolas para la universidad, el mundo laboral y la adquisición de habilidades esenciales. 232 Sobre lo expuesto, es importante agregar, que se puede tomar como referencia en Ecuador, el cual según el Organismo de las Naciones Unidas encargada de la Salud Sexual y Reproductiva. A través de un mapeo de embarazos en niñas y adolescentes en 2019 refiere: El 39,2 % de adolescentes entre 15 a 19 años ha iniciado una vida sexual activa, de esta población el 67.7% no utilizaron método anticonceptivo en su primera relación sexual, siendo las dos principales razones la falta de información y la falta de acceso a los mismos Sin embargo, pasado un poco más de media década, desde la experiencia docente en un área vulnerable donde se encuentra la Escuela Básica Nacional Sucre es un poco más compleja donde el inicio a la actividad sexual es en edades más temprana por el factor social que allí impregna, de acuerdo a lo expuesto, para poder prevenir el embarazo no planificado en adolescentes, requiere de un proceso de educación sobre este tema tan importante como lo es la sexualidad responsable, tomando en cuenta, que lo referido no responde a una simple necesidad fisiológica sino a un gran problema social como daños en la Salud de la madre o del infante elevación de los índices de pobreza y marginalidad, que sin duda pueden ser prevenidos o por lo menos minimizados con un proceso de información oportuna para Urgilés, Herrera, Fernández, Almeida y Kastdale (2022) la mayoría de adolescentes embarazadas no cuentan con un adecuado proceso de planificación familiar, lo que a su vez está condicionado por la falta de información o desconocimiento en materia de educación sexual. Además, esta problemática tiene estrecha relación con la influencia socio familiar que recibe la adolescente por ello, al existir un elevado índice de embarazos no planificados o no deseados, se interpreta que existe un bajo nivel de responsabilidad socio familiar en la prevención de embarazos adolescentes. Un factor importante a que destacar, es el uso excesivo y descontrolado de las redes sociales donde los contenidos emitidos por estás, incidan un incremento significativo de las relaciones sexuales de los adolescentes en su mayoría más por responder a modismos que por una necesidad de carácter fisiológico o de afecto de una relación formal, en tal sentido, el Instituto Nacional de las Mujeres en México INMUJERES, (2021) refiere: el fácil acceso a las redes sociales tiende a ser un factor condicionante a comportamiento sexual de riesgo, esto se ve reflejado al hecho de que las relaciones sexuales en los jóvenes se han visto al alza, esto según datos que arrojan los informes del Instituto Nacional de las Mujeres en México, dado que el 23% de las y los adolescentes inician su vida sexual entre los 12 y los 19 años Dicha consecuencia no solo puede generar efectos como la natalidad de un ser humano en un contexto no tan favorable de acuerdo a la realidad socioeconómica a la que viene 233 al mundo, la convivencia en un hogar disfuncional donde la relación de pareja no es tan estable sino que además, los índices de pobreza y marginalidad se ven en significativo crecimiento pero también, en la mayoría de los casos resaltan características como: • Deserción escolar • Incremento de los niveles de marginalidad • Problemas familiares e interfamiliares • Aumento de la natalidad en menos de 5 años bien sea en la misma o con otra relación. • Aumento de madres solteras altos índices de vulnerabilidad (económica, intelectual, nutricional, emocional, exclusión social) ´ El otro aspecto que destaca es la salud de las adolescentes el cual, por sus condiciones físicas y hormonales no están preparadas para asumir una etapa de gestación como también enfermedades de transmisión sexual y de carácter psicológicos de acuerdo a los desafíos sociales que enfrentara, de acuerdo a Figueroa, Negrín y otros (2021) los principales factores de riesgos asociados con el embarazo adolescente están relacionados con el inicio precoz de las relaciones sexuales, la deficiente educación sexual y los conflictos con la familia. Las complicaciones más significativas asociadas a gestantes adolescentes son la enfermedad hipertensiva gestacional, los traumas obstétricos del parto, el recién nacido pretérmino y el bajo peso. Por ello, prevenir los factores de riesgo y promover una educación sexual adecuada — impulsada por la familia, la sociedad y los profesionales de la salud— es clave para reducir los embarazos adolescentes. Esto evidencia la importancia de una orientación sexual oportuna, que impacta no solo en el ámbito socioeconómico de los jóvenes, sino también en su bienestar físico y mental. Cabe destacar que, según la OMS, existen más de 1,000 millones de adolescentes en el mundo, el 83% de los cuales vive en países en desarrollo, donde las tasas de embarazo y parto son elevadas. En el continente americano, esta problemática es particularmente grave, siendo superada solo por África en cifras de gestación adolescente. Según Figueroa, Negrín y otros (2021) existe un incremento del 10 % del inicio de las relaciones sexuales a partir de los 12 años de edad. Unos 3 millones de adolescentes se someten a abortos inseguros cada año, y 108 de cada mil jóvenes son madres adolescentes. Los países de la región con mayor tasa de maternidad en adolescentes se encuentran en los territorios de Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador, Venezuela, Brasil, los que representan entre un 15-25 %. No 234 obstante, el fenómeno no excluye a los países industrializados, en Estados Unidos anualmente cerca de un millón de partos corresponden a madres adolescentes, y el 70 % afirman no haberlo deseado. El contexto Venezolano, no escapa a esta realidad lamentablemente la influencia de las redes sociales, los contenidos televisivos, el incremento de la marginalidad promueve en las y los adolescentes la curiosidad de nuevas vivencias, entre ellas, el inicio a la sexualidad donde los modismos, los estigmas sociales, la manipulación psicológica a las adolescentes desde la corrupción de menores deben ser un punto clave en la orientación sexual en las adolescentes para evitar las grandes y lamentables consecuencias. Ramírez (1988) destaca que en Venezuela, considera que “…el embarazo en las jóvenes pareciera significar un reflejo parcial de la crisis social que enfrenta el país, debido probablemente, a la falta de programas oficiales sobre educación sexual y a la invasión cultural distorsionada, por otra parte” (p. 87) sobre todo cuando esta consecuencia proviene de la ignorancia sobre el tema, la presión del entorno social, la curiosi dad sexual, los abusos sexuales y hasta el poco impacto de una política publica a través de los centros de salud sobre la sexualidad responsable y la prevención del embarazo no deseado. En la Escuela Básica Nacional Sucre, institución ubicada en una zona socioeconómicamente catalogada como vulnerable, brinda educación escolaridad a más de 321 niñas y niños de 1er grado hasta el 6to grado de Educación Básica, destacando que en este último año de educación básica hay un grupo considerable de niñas y niños en su etapa de pubertad o desarrollo que en su mayoría realizarán su continuación de estudios en liceos públicos con una gran cantidad de alumnos provenientes de diversos sectores con diferentes concepciones sobre las relaciones sexuales y de parejas. En cuanto a la pubertad, representa una etapa de la vida donde hay una transcendencia del cuerpo del niño o niña al forjamiento del físico de un adulto capaz de reproducirse de acuerdo a que en esta etapa, ocurren una serie de transformaciones hormonales y emocionales que conllevan a físicas , la maduración sexual y reproductiva, mostrándose inicialmente crecimiento corporal, aparición de vello, cambios en la voz iniciando esto desde los 8 a 14 años por lo que en el mundo comunitario, familiar y escolar requiere de mucha atención en la educación a los adolescentes sobre el acto sexual directo e indirecto y sus efectos. 235 Como ejemplo se puede tomar un antecedente en los liceos venezolanos llamado la “Penitencia” el cual es conocido como un juego sexual entre adolescentes donde intercambian actos sexuales entre adolescentes y hay un proceso de descarte a quienes eyacule más rápido siendo el ganador quien resista más. Un reportaje realizado en por la Periodista Eilen García (2022) explica que “las menores de edad explicaron a la doctora que se trata de un juego sexual en el que participan cinco parejas, las adolescentes provocan erección de los cinco varones y se sientan sobre ellos en ruleta sin usar preservativos” Lo expuesto, apunta a generar políticas de educación sexual oportuna para la prevención de las consecuencias sexuales y sociales ya expresadas, dentro de los episodios que se han observado dentro de la Escuela Básica Nacional Sucre destacan intercambio de cartas, encuentros en sitios de la escuela no supervisados, rumores de noviazgos entre alumnos y alumnas en los grados de 5to y 6to que aunque pudieran ser acciones muy inocentes de acuerdo al nivel académico, también es necesario destacar que dentro de la escuela se encuentran educando con edades comprendidas entre 13 y 14 años con visiones sexuales con mayor curiosidad que la de una niña o niño de 9 años. Aunque es muy delicado referir sobre todo cuando no se tienen evidencias contundentes, es muy común observar, como Jóvenes de mayor edad catalogados en el renglón de la adolescencia mediana es decir (13, 14 y 15 años) merodean muy frecuentemente los alrededores de la institución, aunque no se puede afirmar con certeza que estos adolescentes estén cortejando a las niñas o manteniendo relaciones de noviazgo o sexuales con ellas, existe una creciente preocupación entre el cuerpo docente sobre la posibilidad de que tales interacciones puedan estar ocurriendo. Sobre el manifiesto de estas sospechas y presunciones a la existencia de un riesgo potencial es de considerar que no pueden ser subestimadas, por el contrario, esta inquietud se basa en la observación de dinámicas sociales y comportamientos que podrían indicar la formación de vínculos afectivos, los cuales, en la etapa de la adolescencia, pueden llevar a situaciones de intimidad prematura. Aspectos conceptuales que exponen la pertinencia de la educación para la prevención del embarazo no planificado en adolescentes La adolescencia 236 Primeramente, antes de hacer referencia sobre los aspectos que explican la educación sexual para la prevención del embarazo no planificado en adolescentes es necesario definir la adolescencia y esta, puede referirse como una etapa transitiva entre la infancia y la adultes el cual, esta marcada por cambios físicos, emocionales y sociales posterior a los 10 años en ese trayecto, los jóvenes experimentan un conjunto de vivencias, conocimientos identidad, Peláez (1996) la considera como: “lógicamente el período de la vida comprendido entre 10 y 19 años así mismo la divide en dos grupos: adolescencia temprana aquella que está ubicada entre los 10 y 14 años y adolescencia tardía que va de los 15 y 19 años” (p. 34). Características de la adolescencia De acuerdo a la Unicef 2021 la adolescencia puede clasificarse en distintas etapas tales como: • Adolescencia temprana: transcurre entre los 10 a 13 años donde las hormonas sexuales comienzan a estar presentes y por esto se dan cambios físicos: “se pegan el estirón”, cambian la voz, aparece vello público y en las axilas, olor corporal aumento de la sudoración, el acné, cambios en el comportamiento como la refutación a las orientaciones de los mayores como padres y tíos sintiendo incomprensión sobre las observaciones desarrolladas por los adultos • Adolescencia media: se desarrolla desde los 14 a 16 años en ella comienza a mostrarse cambios psicológicos en cuanto a la construcción de su personalidad notándose en su manera de expresarse, vestirse, ver el mundo, relaciones sociales • Adolescencia tardía: se considera como una adolescencia pasada desde los 17 años donde físicamente ya experimento un conjunto recambios hacia la adultes incidiendo en si desarrollo físico y sexual, donde sus intereses y afiliaciones están mejor orientados y con menos incertidumbres, orientando su visión a un proyecto de vida. Embarazo en adolescentes Numerosos autores han abordado el embarazo adolescente como un problema médico y social, pero se ha estudiado poco en estudiantes jóvenes durante la adolescencia temprana. Actualmente, en sectores vulnerables, muchas niñas y adolescentes quedan embarazadas de manera inesperada. La mayoría termina siendo madre soltera, mientras 237 que otras son obligadas a casarse, pero en todos los casos siguen siendo jóvenes con una vida por delante, llena de experiencias por vivir y aprendizajes por adquirir. En tal sentido, el embarazo, está condicionado por factores biológicos y socio-culturales, ya que, muchas jóvenes comienzan la sexualidad a temprana edad, y se practica sin método anticonceptivo además, la educación sexual todavía está cargada de tabúes, miedos y prejuicios, siendo reprimida socialmente, trayendo como consecuencia, que la educación sexual impartida en la escuela y otras instituciones sea netamente simplista co,o en la mayoría de los grupos familiares que conviven en extractos sociales bajos, que se evade este tema o, frecuentemente, se hacen orientaciones inadecuadas, situación que conlleva a los jóvenes a buscar orientación en amigos, parejas y hasta en el Internet. Consideraciones sobre el embarazo no planificado Antes de comenzar a hablar del embarazo no planificado, se debe aludir a la diferencia que existe entre un embarazo deseado y uno no deseado para Alarcón (2009) un embarazo deseado corresponde: A aquel que es conscientemente buscado, atendiendo a una decisión informada por parte de la pareja, o que, no siendo conscientemente buscado, forma parte de las probables consecuencias que la mujer, o la pareja, reconocen como resultado legítimo de su actividad sexual. Por su parte, un embarazo no planificado es aquel embarazo no buscado que se produce por relaciones sexuales que carecen de información y/o de acceso a métodos anticonceptivos eficaces, o por relaciones sexuales no consentidas y por tanto no planificadas. (p. 99) Aunque esta información debe ser enfáticamente de dominio universal, existen personas que no conocen a fondo el mecanismo reproductivo ni los ciclos de fertilidad femeninos lo que un oportuno proceso de enseñanza a los adolescentes e incluso a los niños sobre muchos programas de educación sexual, sin embargo, algunos de estos programas están desprovistos de valoraciones éticas, y se limitan a consejos de tipo sanitarios (como evitar enfermedades de transmisión sexual) o de tipo contraceptivo (como evitar un embarazo no deseado) pero no en un horizonte ético que esté acompañado de la idea de que los jóvenes sean incapaces de vivir sin relaciones sexuales responsables, consensuadas, sin promiscuidad, por lo que, lo referido no puede verse solo como un problema de salud sino social. 238 Para una mejor reflexión, un embarazo es el inicio de una nueva vida, de un nuevo individuo que necesita ser acogido, amado y ayudado en el camino de su existencia, pero a pesar de esta verdad, se crea un sinfín de problemas, producto del desconocimiento y la inconciencia por el hecho de que ese embarazo en muchos casos no es deseado o no previsto en los planes de una niña convertida en madre, de un niño convertido en padre que decide tener relaciones sexuales, no tienen noción del transitar en esa nueva vida.. Es necesario acotar, que, aunque muchos adolescentes o jóvenes mayores de 16 años parecieran tener conocimiento acerca de los métodos anticonceptivos, en el momento del acto sexual se imponen las restricciones de géneros y con ello los hábitos normativos sociales y culturales, impiden su uso, ahora bien, si esto ocurres con quienes tienen una mediana madures y educación sexual ¿Qué puede dejar en adolescentes de temprana edad con un tiempo de vida entre 12 a 14 años? Ante esto Ramos (2006) expresa lo siguiente: Las mujeres son impedidas socialmente de cargar un preservativo para un encuentro casual porque inmediatamente es puesto en cuestión su decencia y consideradas “mujeres fáciles”. Los hombres que, a la vez, se sienten obligados a no desaprovechar cualquier ocasión sexual aun cuando no estén preparados para evitar un embarazo, bajo pena de poner en sospecha su masculinidad, presionan a las mujeres llegando incluso a la violación sexual. (p. 6) Por ende muchos jóvenes juegan al sexo, sin tener en cuenta que las relaciones sexuales entre un hombre y una mujer implican una serie de actos que se orienten, si las circunstancia son favorables, al inicio de una nueva vida, es decir, el sexo muchas veces se dirige a ese fin, pero puede ser destruido o aceptado con toda su riqueza, solo si se vive dentro de una serie de condiciones humanas y psicológicas que resultan necesarias para asumir y sostener una posible nueva vida que se inicia a partir de las relaciones sexuales. Muchas campañas que promueven el sexo seguro o que defienden los derechos sexuales y reproductivos desconocen estas verdades en cuanto consideran la actividad sexual como algo desligado del amor y del compromiso, el embarazo o, mejor dicho, el inicio de una nueva vida, no es visto como algo maravilloso, como la expresión plena de un amor, sino como un peligro, sobre todo si quienes tienen relaciones sexuales buscan un encuentro íntimo separado de cualquier sombra de fecundidad. 239 Consecuencias del embarazo no planificado En la adolescencia ocurren cambios en el organismo cuando comienzan a experimentar sensaciones que antes no conocían, se sienten controlados por sus hormonas, llegando a desear de forma ferviente vivir una relación sexual, ya sea por deseo o simple curiosidad. Según la opinión de Alarcón (2009) muchos de los embarazos no deseados se producen en esta etapa y una de las causas principales suele ser el desconocimiento, de acuerdo a ello, el embarazo debe ser un episodio feliz y meditado, sin embargo, para las adolescentes el embarazo suele transformarse en una situación dolorosa que afecta no solo a la joven madre, sino también al niño por nacer, sus padres, familiares y círculo cercano. Entre las consecuencias de un embarazo no deseado en la adolescencia, según la autora antes mencionada son: Biológicas 1 Enfermedades y complicaciones relacionadas con el embarazo y parto: la toxemia gravídica (hipertensión arterial inducida por el parto), anemia, parto prolongado y hemorragia post-parto, que son dos veces mas frecuentes en mujeres menores de 15 años. 2 Mortalidad infantil y mortalidad de la madre: por complicaciones durante el parto o aborto, el cual generalmente se realiza en forma clandestina en condiciones poco higiénicas. 3 Infecciones e infertilidad: como resultado de abortos provocados y mal practicados, causando en algunos casos daños irreparables al aparato productor de la mujer. 4 Desarrollo fetal insuficiente y parto prematuro sobre todo en las adolescentes. 5 Tendencia a desarrollar cáncer de cuello cerviuterino en la edad adulta, tanto las relaciones sexuales precoces como embarazo constituyen factores potenciadores a esta grave enfermedad. Psicosociales 1 Interrupción de las actividades propias de la adolescente; el estudiar, jugar, divertirse, hacer deporte, son actividades que ahora se ven limitadas o suspendidas ante la responsabilidad de asumir el cuidado y la crianza del hijo. 2 Deserción; obedece a presiones ejercidas por la institución, la familia o por decisión propia, principalmente la mujer (sentimiento de vergüenza) limitando sus posibilidades de desarrollo personal y profesional. 240 3 Rechazo a los padres y entorno social; la exclusión o rechazo físico y emocional de la joven, por parte de los padres y amigos en un primer momento, conlleva muchas veces a la disminución de su autoestima, bajo rendimiento académico y confianza en si misma factor que dificulta la asunción de este nuevo rol. 4 Multiparidad y embarazos sucesivos: se ha encontrado que existe una relación directa entre las relaciones sexuales tempranas, el número de hijos y el esparcimiento de los embarazos a temprana edad, conllevan en gran número de casos a mayor número de hijos y más seguidos. 5 Vinculación con parejas sucesivas; las relaciones entre adolescentes tienden a ser transitorias, sin un compromiso real con la pareja; en estas circunstancias el varón por lo general, no asume su responsabilidad y la joven madre en la búsqueda de satisfacer sus necesidades socio-afectivas y económicas, la lleva a buscar apoyo en otra pareja con la cual tampoco logra la estabilidad familiar. 6 Matrimonio precoz; ante el problema de un embarazo a esta edad, surge como solución, impuesta en la mayoría de los casos, por la familia. Sin embargo, se sabe que durante esta etapa de la vida ella se encuentra en un proceso de cambio y búsqueda de sí mismo y por ende, las relaciones amorosas suelen ser efímeras e inestables. Socioculturales 1 La prostitución: ante la poca preparación de la joven para enfrentar la vida y la frecuente expulsión del hogar esta se presenta como una de las salidas más inmediatas para su manutención y la de su hijo. 2 Maltrato, abandono y delincuencia: gran impacto social que se generan en hijos no deseados o no planificados. 3 Refuerzo del circuito de la pobreza: relacionado con el aumento de la población con necesidades básicas insatisfechas; las madres adolescentes y sus hijos constituyen una población en aumento para la cual el estado ve reducida su capacidad de respuesta ante sus necesidades sobre todo si se encuentran en las zonas o sectores con pocos recursos económicos, formativos y personales que les permitan gestar el progreso y desarrollo individual y familiar Sexualidad y adolescencia Al hablar de sexualidad de los jóvenes, se pretende reconocer no sólo la existencia de excitaciones o de necesidades filológicas precoces, sino también de sus diversas 241 consecuencias si no existe un nivel de conciencia sobre ello, la adolescencia, como toda etapa de crecimiento de la vida humana, esta signada por los cambios, las crisis y el paso a nuevos estados de vida. La sexualidad en esta etapa no escapa a todos estos sucesos. Moreno (s/f) destaca que “no hay una sola manera de encarar la adolescencia, dependerá del criterio con que se la mire el aspecto que se resaltará” (p.12). Desde el punto de vista cronológico está delimitada, más o menos, entre los doce y veinte años para Ferreira, Orta y Otros (2008) sexualmente se considera que la mujer presenta madurez por el comienzo de la menstruación, y en los hombres por la producción de semen; aunque el concepto de madurez es sólo biológico. La sexualidad se presenta como una fuerza interna que no es fácil de definir ni de controlar, el adolescente se siente impulsado fuera de sí mismo, sin saber a dónde ni cómo, pero lo siente, es la tendencia sexual que fuertemente le lleva a buscar el placer (p.41) Sin embargo, desde cualquier espacio (Educativo, Comunitario, Comunicacional) debe enfatizarse de que aunque una o un adolescente hormonalmente se este desarrollando no significa que tenga el desarrollo mental de una persona adulta. Sexualidad responsable El embarazo adolescente, el aborto y las ITS (como el VIH/SIDA) son consecuencias de prácticas sexuales riesgosas que restringen las posibilidades de los jóvenes para construir un proyecto de vida estable y comprometen su salud, con variaciones según el género. Hernández y colaboradores (2007) señalan que la iniciación sexual ocurre tempranamente (entre los 14 y 15 años), frecuentemente sin medidas de protección. Asimismo, las investigadoras destacan diferencias de género en la percepción del riesgo: las mujeres suelen asumir que la responsabilidad del embarazo no planificado recae exclusivamente sobre ellas, reflejando una visión machista en los adolescentes. Esto s últimos, pese a conocer los riesgos asociados a la sexualidad, no siempre adoptan conductas preventivas, incluso subestimando los peligros del aborto como método anticonceptivo. A tal efecto Cortés (2009) aseveró que: La sexualidad constituye sin lugar a dudas, un importante desafío para todos los que, desde la perspectiva de la educación integral, persiguen un mejoramiento de la calidad de vida y el perfeccionamiento de los modos de actuación en torno a la vida sexual y reproductiva, en las parejas y en las familias. La adolescencia es una etapa de la vida que trae consigo crecimientos, cambios, oportunidades y, con bastante frecuencia, riesgos para la salud sexual y reproductiva. (s/n) 242 Resulta fundamental intensificar las iniciativas educativas en salud sexual y reproductiva, ya que las emociones y elecciones de los adolescentes influyen directamente en la adopción de conductas responsables o riesgosas. Este fenómeno evidencia la necesidad de implementar estrategias educativas integrales, orientadas a guiar a los jóvenes mediante un abordaje comprensivo, no simplista. Como señala Cortés (2009), el mero acceso a información no garantiza prácticas sexuales seguras. Por ello, para que estas estrategias sean efectivas, deben enfocarse en fomentar una verdadera conciencia sobre la responsabilidad sexual. Un elemento clave es desarrollar habilidades prácticas para la protección durante las relaciones sexuales, trascendiendo la simple transmisión de conocimientos teóricos. Proyección de la educación sexual para la prevención del embarazo no planificado en adolescentes del 6to de la Escuela Básica Nacional Sucre Sobre esa sección de este artículo, se implementara una entrevista de 3 preguntas a 4 informantes claves en función de recopilar viradas sobre el tema planteado de quienes de una u otra manera tienen una vinculación con la investigación desarrollada ahora bien sobre los informantes clave es importante resaltar, Latorre, Rincón y Arnal (2003:11), “Un buen informante es una persona que tiene el conocimiento y la experiencia que el investigador precisa, tiene habilidades de comunicación, dispone de tiempo y está dispuesto a participar en el estudio”. En ese orden de ideas se toman como informantes claves a sujetos sociales (La Subdirectora de la Institución, La Docente del Aula, Representante de los Padres, Integrante del Consejo Comunal) vinculados no solo con la institución sino con el alumnado que forman parte del contexto de estudio. 243 Pregunta: ¿Cuál es la concepción del embarazo no deseado en las y los estudiantes de 6to Grado de la Escuela Básica Nacional Sucre? Discurso del Informante Categorías en Vivo Inf 1 "Los estudiantes a su edad, no comprenden bien las consecuencias del embarazo, pero su curiosidad sexual es evidente, son prácticamente niños pero es cierto, carecen de información adecuada pero la responsabilidad no es toda nuestra también los padres tienen su responsabilidad." Los estudiantes a su edad, no comprenden bien las consecuencias del embarazo Inf 2 "Los alumnos tienen nociones limitadas sobre el embarazo no deseado y claro hay una falta de educación sexual integral que aumenta el riesgo de situaciones complicadas." Los alumnos tienen nociones limitadas sobre el embarazo Inf 3 " bueno, mis hijos no hablan de sexualidad, creo que no piensan sobre el embarazo, pero si creo que se necesitan más información para que no se vean las consecuencias." mis hijos no hablan de sexualidad Inf 4 "El embarazo causa miedo y vergüenza en cualquier edad, pero antes como que había más educación sobre ello, desde toda la vida muchacho inventa mucho porque son curiosos, por eso hay que estar encima de ellos porque por mas que uno les hable si no los tiene vigilado se te llena la casa de nietos" su curiosidad sexual es evidente carecen de información adecuada la responsabilidad no es toda nuestra también los padres hay una falta de educación sexual integral no piensan sobre el embarazo creo que se necesitan más información para que no se vean las consecuencias El embarazo causa miedo y vergüenza en cualquier edad antes como que había mas educación muchacho inventa mucho porque son curiosos hay que estar encima de ellos si no los tiene vigilado se te llena la casa de nietos 244 Interpretación del discurso En conjunto, estas categorías evidencian una clara necesidad de implementar programas de educación sexual integral que aborden las inquietudes de los estudiantes y sus familias, es fundamental crear un entorno donde se pueda hablar abiertamente sobre sexualidad, responsabilidades y consecuencias, empoderando a los jóvenes para que tomen decisiones informadas y responsables, la colaboración entre la escuela, los padres y la comunidad es esencial para abordar este problema de manera efectiva. Pregunta: ¿Cuáles son los aspectos que explican la Educación sexual para la prevención del embarazo no planificado en adolescentes en edad temprana? Discurso del informante Inf 1 "Es crucial brindar información precisa sobre sexualidad y sus consecuencias, algo que lamentablemente no lo implementamos en clase, la educación sexual integral ayuda a tomar decisiones informadas en cualquier edad pero sobre todo a la entrada de la adolescencia." Inf 2 "Debemos enseñarles sobre el respeto, la responsabilidad y el consentimiento la educación sexual permite entender mejor tu cuerpo y tus derechos." Inf 3 "debe existir una buena comunicación de los padres con los hijos, yo ando super pendiente de ellos pero hay papás que ni le revisan los cuadernos a sus hijos lo mismo debe pasar sobre sexualidad y así no pueden comprender los riesgos y responsabilidades." Inf 4 "yo creo que desde el poder popular debe fomentarse el diálogo que es clave, nosotros lo hacemos con la defensa contra la violencia de género, pero creo que es imperante implementar la educación sexual en los niños, pero mucha gente no creo que esté de acuerdo con eso y la comunidad debe apoyar la educación sexual. Categorías en vivo Es crucial brindar información precisa sobre sexualidad y sus consecuencias lamentablemente no lo implementamos en clase la educación sexual integral ayuda a tomar decisiones informadas (..)sobre todo a la entrada de la adolescencia Debemos enseñarles sobre el respeto, la responsabilidad y el consentimiento debe existir una buena comunicación de los padres con los hijos hay papás que ni les revisan los cuadernos a sus hijos lo mismo debe pasar sobre sexualidad y así no pueden comprender los riesgos y responsabilidades desde el poder popular debe fomentarse el diálogo nosotros lo hacemos con la defensa contra la violencia de genero, pero creo que es imperante implementar la educación sexual en los niños mucha gente no creo que esté de acuerdo con eso la comunidad debe apoyar la educación sexual. 245 Interpretación del discurso En conjunto, estas categorías subrayan la urgencia de implementar programas de educación sexual integral que sean accesibles y relevantes para los adolescentes, la colaboración entre escuelas, familias y comunidades es esencial para crear un entorno de apoyo que permita a los jóvenes tomar decisiones informadas y responsables, reduciendo así el riesgo de embarazos no planificados. Pregunta: ¿Cómo proyectar la Educación sexual para la prevención del embarazo no planificado en adolescentes del 6to Grado Escuela Básica Nacional Sucre? Discurso del informante Categorías en vivo Inf 1 "creo que se debería implementar un programa de educación sexual que incluya talleres y charlas para informar a los alumnos pero también a los padres que también tienen responsabilidad sobre sexualidad y sus consecuencias en sus hijos." implementar un programa de educación sexual que incluya talleres y charlas para informar a los alumnos pero también a los padres Inf 2 " si se hacen actividades interactivas y dinámicas y se traigan expertos que den charlas sobre sexualidad, pudieran contestar la curiosidad y las inquietudes de los estudiantes." Inf 3 "deberíamos participar en la educación sexual pero la escuela no nos llama, yo propongo hacer reuniones para discutir cómo abordar estos temas en casa y en la escuela." Inf 4 "Desde el consejo comunal, impulsaremos la creación de espacios seguros para el diálogo sobre sexualidad, apoyando la educación en las escuelas y promoviendo la participación familiar actividades interactivas y dinámicas y se traigan expertos que den charlas sobre sexualidad, participar en la educación sexual pero la escuela no nos llama, propongo hacer reuniones para discutir cómo abordar estos temas en casa y en la escuela Desde el consejo comunal, impulsaremos la creación de espacios seguros diálogo sobre sexualidad, apoyando la educación en las escuelas y promoviendo la participación familiar Interpretación del discurso Estas categorías reflejan un enfoque proactivo y colaborativo hacia la educación sexual, donde la participación de la escuela, los padres y la comunidad es esencial. La implementación de programas educativos integrales, actividades interactivas y un diálogo abierto son claves para prevenir el embarazo no planificado y empoderar a los adolescentes en su desarrollo personal y sexual. Pautas para la educación sexual en adolescentes de edad temprana La educación sexual integral es fundamental durante la adolescencia temprana, entre los 10 y 14 años de edad, en esta etapa, los jóvenes experimentan importantes cambios físicos, emocionales y sociales que requieren de una orientación adecuada para desarrollar una sexualidad sana y responsable. De acuerdo a lo planteado por Organización Mundial de la Salud (2018) sin embargo, ante las complejidades que existen en los sectores catalogados socialmente como vulnerables producto de la deficiencia intelectual, cultural, económica, y a su vez los altos niveles de pobreza y marginalidad, en la educación sexual para adolescentes en edades tempranas no se pueden abordar con métodos superficiales 246 Según las directrices de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2018), la educación sexual para adolescentes debe abordar los siguientes ejes temáticos: 1. Conceptos básicos sobre sexualidad y género: primeramente para que el adolescente en ese proceso de configuración de su personalidad entendiendo quien es y su rol social, pueda dar respuesta a los nudos identidad que muchas veces producto del entorno donde se desenvuelve, la influencia de las redes sociales incrementan la confusión para UNESCO, (2018) "La sexualidad abarca el sexo, las identidades y los roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción" (p.16). Pero al hablar de adolescentes en edades comprendidas entre 10 a 14 años que apenas están configurando su personalidad a través de su progresiva madures "El género se refiere a los roles, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad consider a apropiados para los hombres, las mujeres, los niños, los niñas y las personas con identidades de género no binarias" (UNESCO, 2018, p.16) por lo cual, debe la educación sexual debe ir de acuerdo a la etapa de madures del adolescente es decir ni atrasada de acuerdo a su edad ni adelantada a sus tiempos. 2. Cambios físicos, emocionales y sociales durante la pubertad: este es un factor muy importante a tomar en cuenta, ya que en el proceso de adolescencia el joven quiere adelantarse a sus etapas de vida sobre todo cuando en su medio social, se relaciona con personas mayores que ella o el, y aunque parezca simpático observar como un joven de 12 años quiera hacer notar el saliente vello facial, poner la voz mas gruesa para parecer de mayor edad, lo cierto es que hay un factor psicológico que como docentes y como familia no se puede descuidar en ese proceso de configuración de la identidad en tl sentido al hacer referencia a ese proceso llamado pubertad. El Ministerio de Salud de Argentina (2014),"La pubertad es el proceso de desarrollo físico y biológico que transforma el cuerpo de un niño/a en el de un adulto" (p.8). En relación a lo planteado, "Los cambios emocionales y sociales durante la pubertad implican la construcción de la propia identidad, la exploración de las relaciones interpersonales y el desarrollo de la autonomía" (Ministerio de Salud de Argentina, 2014, p.9) por lo que la educación sexual que debe impartirse a los adolescente a esas edades, no se debe remitirse al simplismo sino abordar aspectos psicológicos, emocionales y sociales. 247 3. Derechos sexuales y reproductivos: en este punto se hace oportuno destacar que dentro de los patrones de la prevención del embarazo no planificado, también debe resaltarse los derechos sexuales hacia una vida libre de violencia de genero bien sea física, emocional y/o psicológica en tal sentido, "Es importante que los adolescentes conozcan y ejerzan sus derechos sexuales y reproductivos para tomar decisiones informadas sobre su salud y bienestar" (Ministerio de Salud de Argentina, 2014, p.12). en ese orden de ideas expone la Organización Panamericana de la Salud, (2000) "Los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos que incluyen el derecho a decidir de manera libre y responsable sobre la propia sexualidad y reproducción" (p.12). 4. Prevención de embarazos y enfermedades de transmisión sexual: lamentablemente en las zonas de mayor vulnerabilidad económica y social, abunda no solo la promiscuidad sino la desinformación sobre el tema viéndose niñas muy jóvenes iniciadas en el acto sexual bien sea por manipulación o por necesidades económicas con personas desconocidas con precario control higiénico por esta razón, "La educación sexual integral debe proporcionar información precisa sobre métodos anticonceptivos y de prevención de infecciones de transmisión sexual" (Organización Mundial de la Salud, 2018, p.24). Educación sexual integral Al hablar de la educación sexual integral debe centrarse en un proceso de aprendizaje conciente, participativo y reflexivo, centrado en la edificación del saber del adolescente que sostenidamente configurara su proceso de concientización sobre este oportuno tema para la UNESCO, 2018. “La educación sexual integral es un proceso educativo que aborda aspectos biológicos, psicológicos, sociales y culturales de la sexualidad, promoviendo el desarrollo de habilidades para una sexualidad saludable y responsable”. Prevención del embarazo no planificado En atención a la prevención del embarazo no planificado o no deseado, este adaptado a la realidad social debe configurar un conjunto de estrategias para la estructuración de un impacto pertinente en cuanto a los objetivos de enseñanza y aprendizajes planteados, en tal sentido plantea la OMS, (2018). “La prevención del embarazo no planificado en adolescentes requiere estrategias educativas que brinden información clara y adecuada 248 sobre métodos anticonceptivos, toma de decisiones responsables y promoción de la salud sexual” Proceso de la adolescencia y cambios físicos y emocionales La adolescencia es una etapa del desarrollo humano que se caracteriza por importantes cambios físicos, psicológicos, emocionales y sociales que ocurren entre la infancia y la adultez. Es un período de transición que generalmente abarca la edad aproximada de 10 a 19 años, en esta etapa se desarrolla la curiosidad por el sexo incluyendo conversaciones y exploraciones la Organización Mundial de la Salud, 2018 afirma que “Durante la adolescencia, los jóvenes experimentan importantes cambios físicos, emocionales y sociales que requieren orientación y apoyo para desarrollar una sexualidad sana y responsable, es por ello que "La educación sexual integral es fundamental para promover una sexualidad saludable y prevenir embarazos no planificados en adolescentes, proporcionando información clara y accesible sobre métodos anticonceptivos y toma de decisiones responsables" (OMS, 2018). Comentario final En el presente trabajo, se pone de manifiesto una necesidad urgente y palpable, como lo representa el imperativo abordaje de la educación sexual integral en la Escuela Básica Nacional Sucre, tanto el trayecto empírico, hermenéutico, como la voz de cada informante, destaca la importancia de abordar la sexualidad de manera abierta y sin tabúes, permitiendo que tanto estudiantes como padres participen activamente en este proceso educativo. La percepción de los informantes sugiere que la educación sexual no debe limitarse a la mera transmisión de información, sino que debe ser un diálogo continuo que involucre a toda la comunidad. Este enfoque colaborativo es vital para crear un entorno donde los adolescentes se sientan seguros y apoyados al explorar sus inquietudes y curiosidades sobre la sexualidad ya que, al empoderar a los jóvenes con conocimientos y herramientas, se les brinda la capacidad de tomar decisiones informadas y responsables, lo que es esencial para prevenir embarazos no planificados, además, la propuesta de realizar actividades interactivas y la inclusión de expertos en el tema refuerzan la idea de que el aprendizaje debe ser atractivo y relevante para los adolescentes, lo que bajo esta metodología, se 249 pueden desmitificar la sexualidad y fomentar una comprensión más profunda de las responsabilidades que conlleva. No obstante, es evidente que la falta de comunicación entre la escuela y los padres limita el potencial de estos programas es por ello, que la disposición de los padres para participar en la educación sexual de sus hijos debe ser canalizada a través de reuniones y espacios de diálogo, donde se pueda abordar el tema de manera conjunta el cual, no solo fortalecerá la relación entre la escuela y las familias, sino que también creará un frente unido en la lucha contra el embarazo adolescente. De acuerdo a todo lo expresado, se puede concluir, que el diseño colectivo para la implementación de un programa de educación sexual integral, que incluya la participación activa de la escuela, los padres y la comunidad, es fundamental para abordar de manera efectiva el problema del embarazo no planificado entre adolescentes, este esfuerzo conjunto no solo contribuirá a la formación de jóvenes más informados y responsables, sino que también fomentará un cambio cultural hacia una mayor apertura y aceptación de la sexualidad como parte del desarrollo humano. Referencias Alarcón Argota, (2009). Factores que influyen en el embarazo en la adolescencia. Revista Cubana de Enfermería, 25(1-2). http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S086403192009000100007&lng=es&tlng=es. Cortés, A. (2009). Orientación sexual en estudiantes adolescentes. Cuba. Ferreira D, Orta E y Otros (2008). 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Ponencia presentada en “3ª Jornada Internacional de la Red “Vulnerabilidad e Inclusión Social”, 2, 3 y 4 de noviembre 2022 en Cusco, Perú; organizada por la UNESCO y la Universidad Nacional San Antonio de Abad del Cusco. Síntesis curricular Lic. Nairalith Del C. Hernández C. Docente con más de 25 años de experiencia en el Contexto de la Educación Primaria, Licenciada en Educación Integral de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador y Maestrante del Programa en Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, Núcleo Ciudad Bolívar. 251 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ Más allá de la pantalla: estrategias innovadoras frente al uso inadecuado de redes sociales en ambientes educativos Elena Moreno Universidad Pedagógica Experimental Libertador Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio El Tigre, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0006-8811-4206. Resumen El ensayo "Más allá de la pantalla: estrategias innovadoras frente al uso inadecuado de redes sociales en ambientes educativos" aborda el impacto negativo del uso indiscriminado de plataformas digitales en entornos escolares y propone enfoques pedagógicos innovadores para mitigar sus efectos. Se analizan fenómenos como la distracción, el ciberacoso y la desinformación, junto con estrategias que integran educación digital crítica, gamificación y participación activa de la comunidad educativa. A través de estudios de caso y marcos teóricos como la teoría del aprendizaje social y la pedagogía crítica, se demuestra que la prohibición no es efectiva, mientras que la alfabetización mediática y el diseño de entornos colaborativos favorecen un uso responsable. El texto concluye con recomendaciones para políticas institucionales y la necesidad de adaptar las prácticas docentes a la era digital. Palabras clave: Redes sociales, educación digital, ciberacoso, alfabetización mediática, innovación educativa, pedagogía crítica. Abstract The essay "Beyond the screen: innovative strategies to address the inappropriate use of social media in educational settings" examines the negative consequences of excessive social media use in schools and proposes innovative pedagogical approaches to counter them. Issues such as distraction, cyberbullying, and misinformation are analyzed, alongside strategies like critical digital education, gamification, and community engagement. Drawing on case studies and theoretical frameworks such as social learning theory and critical pedagogy, the study argues that restrictive measures are ineffective, while media literacy and collaborative learning environments promote responsible usage. The conclusions highlight the importance of institutional policies and teacher training to adapt to digital challenges. Keywords: Social media, digital education, cyberbullying, media literacy, educational innovation, critical pedagogy. Introducción El auge de las redes sociales ha transformado radicalmente la forma en que nos comunicamos, interactuamos y accedemos a la información. Según Anderson y 252 Jiang (2018), el 95% de los adolescentes tiene acceso a un smartphone, y el 45% afirma estar en línea "casi constantemente". Si bien estas plataformas ofrecen un sinfín de oportunidades para el aprendizaje colaborativo, la difusión del conocimiento (Greenhow et al., 2019) y la conexión entre comunidades, su uso inadecuado en ambientes educativos representa un desafío significativo. Este ensayo explora la necesidad de desarrollar estrategias innovadoras que mitiguen efectos adversos como el ciberacoso, la distracción académica y la desinformación (Livingstone et al., 2018). El advenimiento de la era digital ha reconfigurado los cimientos de la interacción humana y el acceso al conocimiento, con las redes sociales emergiendo como protagonistas indiscutibles de esta transformación. Pues bien, estas plataformas, otrora herramientas de conexión personal, se han infiltrado en todos los estratos de la sociedad, incluyendo, y de manera preeminente, los escenarios educativos. Si bien su potencial para fomentar el aprendizaje colaborativo, la difusión de información y la construcción de comunidades de conocimiento es innegable, su uso inadecuado se ha convertido en una preocupación creciente, manifestándose en fenómenos como el ciberacoso, la distracción académica, la desinformación y la vulneración de la privacidad. Por lo que esto permite, desarrollar e efectuar habilidades innovadoras que no solo contrarresten los efectos perjudiciales del uso problemático de las redes sociales, sino que también las reorienten hacia la construcción de un entorno educativo verdaderamente enriquecedor. La investigación busca no solo diagnosticar las problemáticas asociadas al uso inadecuado de las redes sociales (ciberacoso, distracción académica, difusión de información falsa, vulneración de la privacidad), (Del Barrio Fernández & Fernández, 2014) sino también proponer soluciones viables y efectivas. Los aportes de esta investigación se centran en el desarrollo de un marco teórico y práctico que integre la alfabetización digital crítica como pilar fundamental. Se argumenta que la prohibición total, si bien puede parecer una solución sencilla, es a menudo ineficaz y contraproducente, dado que los estudiantes continuarán usando estas plataformas fuera del entorno escolar. En cambio, es crucial 253 equiparlos con las herramientas cognitivas y emocionales para discernir, participar de manera responsable y protegerse en el vasto ecosistema digital. Una de las estrategias innovadoras propuestas y que son objeto de estudio en la investigación es la implementación de programas de mediación y sensibilización que involucren a toda la comunidad educativa (Rivera Vacacela, 2025): estudiantes, docentes, padres y representantes. Estos programas van más allá de la mera instrucción técnica sobre el uso de las redes, enfocándose en el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico para analizar el contenido, comprender los algoritmos y reconocer los sesgos. La investigación también profundiza en el diseño de talleres interactivos y simulaciones que permitan a los estudiantes experimentar de forma segura las consecuencias de sus acciones en línea, fomentando la empatía y la responsabilidad digital. Sin embargo, la problemática del uso inadecuado de las redes sociales en el ámbito educativo demanda una comprensión profunda y soluciones que trasciendan los enfoques punitivos o prohibitivos. Por lo que se refiere a, los aportes significativos de esta indagación se centran en la construcción de un marco holístico que cimienta la alfabetización digital crítica como la piedra angular de toda estrategia efectiva. Se argumenta con vehemencia que la simple interdicción o restricción de acceso, si bien podría ofrecer una falsa sensación de control, resulta a menudo ineficaz y contraproducente en la era actual. La juventud, nativa digital por excelencia, buscará y encontrará vías para eludir tales restricciones, trasladando el problema de la esfera institucional a espacios menos controlados y, por ende, más riesgosos. En cambio, la verdadera solución radica en equipar a los estudiantes, y a toda la comunidad educativa, con un conjunto robusto de herramientas cognitivas, éticas y emocionales que les permitan navegar con discernimiento, participar con responsabilidad y proteger su integridad en el vasto y complejo ecosistema digital. Otro pilar fundamental de los aportes es la integración curricular de la educación digital responsable. Esto implica que las habilidades relacionadas con el uso ético y productivo de las redes sociales no sean relegadas a módulos aislados, sino que 254 se incorporen transversalmente en diversas asignaturas. Por ejemplo, en lengua y literatura se puede analizar el lenguaje y la retórica de los mensajes en línea; en ciencias sociales, se pueden estudiar las implicaciones éticas y sociales de la inteligencia artificial y el big data; y en informática, se puede profundizar en la ciberseguridad y la protección de datos personales. Esta integración busca naturalizar la ciudadanía digital como una competencia esencial para el momento actual. En conclusión, la investigación destaca la importancia de establecer políticas claras y adaptables dentro de las instituciones educativas, que no solo regulen el uso de las redes sociales, sino que también promuevan un ambiente de confianza y diálogo. Esto incluye la creación de protocolos para la denuncia de ciberacoso, la gestión de la reputación en línea y el fomento de espacios seguros para la expresión y la interacción. Al enfrentar el uso inadecuado de las redes sociales en ambientes educativos exige un enfoque multifacético que trascienda la mera restricción. Los aportes de esta investigación demuestran que las estrategias innovadoras deben centrarse en la educación digital crítica, la mediación y sensibilización de la comunidad, la integración curricular y el establecimiento de políticas adaptativas. Al ir "más allá de la pantalla", no solo se busca mitigar los riesgos, sino transformar las redes sociales en herramientas poderosas para el aprendizaje, la colaboración y el desarrollo de ciudadanos digitales responsables y empoderados. Alfabetización digital crítica como eje transformador Hay que destacar, que uno de los aportes más destacados de la investigación radica en la conceptualización y operacionalización de la alfabetización digital crítica como un eje transformador en la educación (Álvarez López, 2018). Más allá de la mera adquisición de habilidades técnicas para operar dispositivos o plataformas, esta perspectiva enfatiza la capacidad de los individuos para analizar críticamente la información que consumen, discernir entre fuentes confiables y no confiables, comprender los mecanismos de persuasión y manipulación 255 inherentes a muchos contenidos digitales, y reconocer los sesgos implícitos en los algoritmos que rigen las redes sociales. Sin duda alguna, la investigación, se desarrolló como un modelo de alfabetización digital crítica que abarca cuatro dimensiones interconectadas. Por otra parte, fue enfocada en la formación de valores y principios que guíen el comportamiento en línea. Esto incluye la empatía digital, el respeto a la privacidad ajena, la conciencia sobre el impacto de las propias acciones en el entorno digital y la comprensión de los derechos y responsabilidades en el ciberespacio. Los hallazgos de la investigación demuestran la eficacia de dilemas éticos y estudios de caso reales para sensibilizar a los estudiantes. Nos proponemos, aborda la gestión de las emociones en el entorno digital, la construcción de una identidad digital saludable y la prevención de fenómenos como el ciberacoso y la adicción a las redes sociales. En el ensayo se argumenta sobre la importancia de desarrollar la resiliencia digital y la capacidad de autoprotección frente a contenidos nocivos o interacciones perjudiciales (Gallardo, 2021). Por otra parte, la dimensión pragmática/funcional, si bien no es el foco principal, reconoce la necesidad de dotar a los estudiantes de las habilidades técnicas básicas para un uso seguro y eficiente de las plataformas, incluyendo la configuración de privacidad, la gestión de la huella digital y el uso de herramientas de seguridad. Este enfoque multidimensional de la alfabetización digital crítica, ampliamente sustentado en los resultados de la investigación proveen un marco conceptual robusto para el diseño de intervenciones educativas que realmente preparen a los estudiantes para los desafíos y oportunidades del mundo digital. Estrategias innovadoras El siguiente punto se refiere a que la investigación no se limita a la conceptualización, sino que se traduce en la propuesta y validación de estrategias 256 innovadoras concretas, diseñadas para ser implementadas en diversos contextos educativos. Uno de los aportes más significativos es la creación y pilotaje de programas de mediación y sensibilización que involucran activamente a todos los actores de la comunidad educativa: estudiantes, docentes, padres y representantes. Estos programas, a diferencia de las charlas unidireccionales, se caracterizan por su naturaleza interactiva, dialógica y experiencial. Con relación a los talleres propuestos y validados incluyen, a las simulaciones de ciberacoso y gestión de conflictos en línea . Es decir, mediante la creación de escenarios ficticios pero realistas, los estudiantes experimentan las dinámicas del ciberacoso, aprenden a identificar roles (acosador, víctima, espectador), desarrollan estrategias de intervención y conocen los canales de denuncia y apoyo. Los resultados de la investigación resaltan una mejora significativa en la empatía y la disposición a actuar frente al ciberacoso. No obstante, la decodificación de algoritmos y burbujas de filtro , buscan desvelar cómo los algoritmos de las redes sociales personalizan el contenido que consumimos, creando las llamadas "burbujas de filtro" y "cámaras de eco". Se enseña a los estudiantes a diversificar sus fuentes de información, a cuestionar la visión única del mundo que les presentan los algoritmos y a desarrollar una perspectiva más amplia. Como se ha dicho, que la gestión de la identidad digital y huella en línea; así mismo, los estudiantes aprenden sobre la permanencia de la información en internet y la importancia de construir una reputación digital positiva, por eso la importancia de discutir casos de cómo una huella digital irresponsable puede afectar oportunidades futuras (académicas, laborales). Por otro lado, es importante que el diálogo entre generaciones de padres y representantes como aliados digitales, que respalde a la investigación que acentúa la brecha digital generacional y propone espacios de diálogo donde padres y docentes puedan comprender mejor el uso que sus hijos hacen de las redes sociales, desmitificar prejuicios y establecer acuerdos de uso responsable 257 en el hogar y la escuela. Los datos recogidos sugieren una mejora en la comunicación familiar sobre temas digitales. El éxito de estas estrategias, radica en su capacidad para ir más allá de la mera instrucción, fomentando una verdadera experiencia de aprendizaje que cala honda en la conciencia de los participantes. Es necesario insistir en la integración curricular y políticas adaptativas, que van hacia una ciudadanía digital plena. Esto es, lo que el tercer pilar fundamental de los aportes y reside en la argumentación y diseño de una integración curricular de la educación digital responsable. Por eso afirmamos que las habilidades y conocimientos asociados al uso ético y productivo de las redes sociales no deben ser tratados como un "extra" o un módulo aislado, sino que deben permear transversalmente el currículo educativo. Esta integración no solo naturaliza la ciudadanía digital como una competencia esencial para el siglo XXI, sino que también refuerza su relevancia al contextualizarla en diferentes áreas del saber. Como muestra, esta integración, propuestos y evaluados en la investigación, incluyen las áreas del conocimiento que establece el Currículo Nacional Bolivariano en sus distintas áreas como lo es Lengua y literatura, que le permite al educando realizar análisis de la retórica y los sesgos en los mensajes en línea, estudio de géneros discursivos digitales (memes, threads, vlogs), escritura crítica de contenido para redes sociales. Otra es el área es las ciencias sociales: debate sobre el impacto de las redes sociales en la democracia, la participación ciudadana, la polarización social y la privacidad de los datos. Análisis de movimientos sociales gestados en línea. Incluyendo nuevos aportes de las TIC, que permite la profundización en principios de ciberseguridad, encriptación, protección de datos personales y comprensión de la arquitectura de las redes sociales. Así mismo, esta Educación para la Salud, la que en este abordaje de la relación entre el uso de redes sociales y la salud mental (ansiedad, depresión, FOMO - Fear Of Missing Out), promoción de hábitos digitales saludables. 258 Ahora bien, esta integración curricular permite una construcción progresiva y contextualizada de la competencia digital, haciendo que los estudiantes internalicen estos conocimientos de manera más efectiva. En definitiva, la investigación no obvia la necesidad de establecer políticas claras, flexibles y adaptativas dentro de las instituciones educativas. Estas políticas no se limitan a la prohibición, sino que buscan crear un marco de confianza, diálogo y responsabilidad compartida. Los aportes en este ámbito incluyen la propuesta de: Protocolos claros para la denuncia y gestión del ciberacoso: Establecimiento de canales seguros y confidenciales para que las víctimas puedan reportar incidentes, garantizando una respuesta rápida y efectiva por parte de la institución. Guías para la gestión de la reputación en línea: Orientación a estudiantes y docentes sobre cómo construir y mantener una presencia digital profesional y positiva, así como sobre cómo gestionar situaciones de crisis de reputación. Fomento de espacios seguros de expresión y debate: Creación de foros y plataformas internas moderadas donde los estudiantes puedan interactuar, discutir temas relevantes y desarrollar habilidades de comunicación digital en un ambiente controlado. Estos protocolos y guías, fruto de una extensa revisión bibliográfica y de la experiencia empírica de la investigación, se materializan en una guía práctica para las instituciones educativas, ofreciendo un modelo de intervención holístico que amalgama la prevención, la intervención temprana y la formación continua. En síntesis, este ensayo pretendió argumentar y demostrar que el abordaje del uso inadecuado de las redes sociales en el entorno educativo requiere un salto cualitativo. Ir "más allá de la pantalla" significa trascender la visión restrictiva para abrazar una pedagogía que empodere a los estudiantes como ciudadanos digitales críticos, responsables y competentes. 259 Los aportes de esta investigación residen en la concepción de la alfabetización digital crítica como eje central, el diseño y validación de estrategias innovadoras de mediación y sensibilización, y la propuesta de una integración curricular y políticas institucionales adaptativas. Al consolidar estos pilares, la investigación no solo aspira a mitigar los riesgos inherentes a las redes sociales, sino a transformarlas en catalizadores potentes para el aprendizaje, la colaboración y el desarrollo integral de una ciudadanía digital plena. Esto implica una profunda reflexión sobre la dinámica actual de la educación y la tecnología. Conclusiones Las estrategias basadas en restringir el acceso a redes sociales en ambientes educativos han demostrado ser insuficientes e incluso contraproducentes. En lugar de eliminar el problema, generan resistencia y subestimación de los riesgos. La evidencia sugiere que enfoques proactivos, como talleres de concienciación y proyectos que integren estas herramientas de manera pedagógica, son más efectivos para fomentar autorregulación y pensamiento crítico entre los estudiantes. La integración de la educación mediática en el currículo es urgente. Los estudiantes deben aprender a evaluar fuentes, identificar noticias falsas y comprender los algoritmos que moldean su consumo digital. Esto no solo reduce el uso inadecuado, sino que empodera a los jóvenes como ciudadanos digitales responsables, capaces de aprovechar las redes sociales para el aprendizaje colaborativo y la expresión creativa. La participación de docentes, familias y estudiantes en el diseño de normas y actividades es clave. Programas como "ciudadanía digital" involucran a todos los actores en la creación de códigos de conducta, reporte de acoso y promoción de contenidos positivos. Esto refuerza el sentido de pertenencia y reduce conductas disruptivas, al convertir a los usuarios en moderadores activos de su propio entorno virtual. 260 Estrategias como el *edutainment* (educación + entretenimiento) o el uso de plataformas cerradas similares a redes sociales permiten canalizar la atracción por lo digital hacia metas educativas. La gamificación de tareas, con recompensas por participación crítica o creación de contenido académico, transforma el uso pasivo en una experiencia interactiva y significativa. Las escuelas deben adoptar protocolos claros frente al ciberacoso y la sobreexposición, pero evitando enfoques punitivos. La mediación, la reparación del daño y el apoyo psicológico son más efectivos que las sanciones. Además, la formación docente en herramientas digitales es esencial para que los educadores guíen con ejemplo y confianza. El objetivo final no es satanizar las redes sociales, sino equilibrar su potencial educativo con sus riesgos. Esto requiere repensar los espacios físicos (ej.: zonas libres de pantallas) y los tiempos de uso, así como fomentar actividades offline que fortalezcan habilidades socioemocionales. La tecnología debe ser un medio, no un fin, en la construcción de ambientes educativos inclusivos y reflexivos. Referencias Álvarez López, J. R. (2018). La alfabetización digital en el desarrollo de capacidades de procesamiento de la información en los alumnos de la especialidad de Tecnología Informática, Facultad de Educación de la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión – Yanahuanca. (Tesis de doctorado). Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, Lima, Perú. Anderson, M., & Jiang, J. (2018). Teens, social media & technology 2018. Pew research center, 31(2018), 1673-1689. Del Barrio Fernández, Á., & Fernández, I. R. (2014). Los adolescentes y el uso de las redes sociales. Revista INFAD de Psicología. International Journal of Developmental and Educational Psychology., 3(1), 571-576. Gallardo, S. (2021). Resiliencia digital. Revista Sistemas, (159), 66-81. 261 Greenhow, C., Staudt Willet, K. B., & Galvin, S. (2021). Inquiring tweets want to know:# Edchat supports for# RemoteTeaching during COVID‐19. British Journal of Educational Technology, 52(4), 1434-1454. Guerra Neira, P. M. (2024). Responsabilidad familiar y mediación en contexto educativo. Pensamiento y Acción Multidisciplinaria, 10(2). Livingstone, S. R., & Russo, F. A. (2018). The Ryerson Audio-Visual Database of Emotional Speech and Song (RAVDESS): A dynamic, multimodal set of facial and vocal expressions in North American English. PloS one, 13(5), e0196391. Rivera Vacacela, D. F. (2025). Efectos de la violencia en la infancia en el perfil de personalidad del adulto (Master's thesis, Quito: Universidad de las Américas, 2025). 262 Revista HumanArtes N° 26, enero – junio 2025 Depósito Legal: 201202MO4131 ISSN: 2343-6441 https://revista-humanartes.webnode.es/ La postura paradigmática en la investigación Silvio Santamaría Montilla Universidad Nacional Experimental de la Seguridad Ciudad Bolívar, Venezuela [email protected] https://orcid.org/0009-0007-9324-9866 Resumen Este artículo se contextualiza en los aspectos que configuran la postura onto-epistémica y el criterio paradigmático en el marco de la investigación, que abarcan: la realidad a investigar y la relación entre quien investiga y dicha realidad. El tema central comprende el eje conceptual investigación-paradigma-postura paradigmática, teniendo como objetivo principal: analizar el concepto de paradigma, partiendo de los planteamientos realizados por Mario Boza en su artículo para la revista Educare del Instituto Pedagógico de Barquisimeto” titulado: El paradigma de investigación: La estrella polar del científico”, así como de otros autores sobre el significado e implicaciones de este concepto. Se realizó una revisión y análisis crítico de libros y revistas referido al tema. Los hallazgos reflejan que, según Boza, en la postura paradigmática convergen lo ontológico, epistemológico y metodológico, aspectos que, a su entender, presentan deficiencias en los estudios de postgrado y reflejan una seria ceguera paradigmática y orfandad ontoepistémica. Se concluye que el manejo paradigmático de la investigación es clave para alcanzar satisfactorios niveles de producción de conocimientos, aun cuando en la educación universitaria no se le ha dado la debida importancia, dificultando una praxis investigativa que genere respuestas a los problemas planteados en los diferentes ámbitos de la realidad. Palabras claves: Investigación, paradigma, modelo, metodología, postura paradigmática, formación paradigmática. Abstract This article contextualizes the aspects that configure the onto-epistemic position and the paradigmatic criterion within the framework of research, which include: the reality to be investigated and the relationship between the researcher and said reality. The central theme comprises the conceptual axis research-paradigm-paradigmatic position, having as its main objective: to analyze the concept of paradigm, based on the approaches made by Mario Boza in his article for the Educare magazine of the Pedagogical Institute of Barquisimeto entitled "The research paradigm: "The North Star of the Scientist", as well as other authors on the meaning and implications of this concept. A review and critical analysis of books and magazines related to the topic was carried out. The findings reflect that, according to Bozas, the paradigmatic position converges the ontological, epistemological and methodological aspects, aspects that, in his opinion, present deficiencies in postgraduate studies and reflect a serious paradigmatic blindness and onto-epistemic orphanhood. It is concluded that the paradigmatic management of research is key to achieving satisfactory levels of knowledge production, even though in university education it has not been given due importance, hindering a research praxis that generates answers to the problems posed in the different areas of reality. Keywords: Research, paradigm, model, methodology, paradigmatic position, paradigmatic formation. 263 Introducción El concepto de paradigma mantiene una vigencia indiscutible en el marco del quehacer investigativo en general y en el relacionado con la investigación científica en el ámbito de las instituciones relacionadas con la producción de conocimiento, entre las que se destacan las universidades como espacios de liderazgo en materia de investigación. Ello se ve reflejado en las diferentes discusiones y análisis que se generan en estos espacios, así como en las producciones escritas que abordan la naturaleza, origen, significados e importancia de este concepto para el ejercicio coherente, definido y eficiente de la investigación. Estas producciones representan aportes invaluables, ya que, por un lado, mantienen actualizadas las discusiones y reflexiones sobre este importante concepto con relación a los procesos de producción de conocimiento que deben efectuarse en las instituciones de educación universitaria y, por el otro, porque enfatizan y reafirman la importancia de disponer de este concepto como un elemento clave para orientar debidamente la investigación y para que el investigador clarifique la forma como conduce su accionar. En ese sentido, la revisión y análisis de estos aportes intelectuales realizados en el marco de las revistas de investigación científica de las diferentes instituciones académicas, es de importancia fundamental para conocer el modo como se han venido desarrollando los planteamientos que mantienen en actualidad el concepto de paradigma en la investigación científica y que justifican su importancia para todo proceso de estudio científico a realizar. El artículo que se realiza a continuación se relaciona con un abordaje texto del artículo elaborado por Mario Boza para la revista Educare del Instituto Pedagógico de Barquisimeto titulado: El paradigma de investigación: La estrella polar del científico, en el cual se hacen una serie de reflexiones acerca de la importancia de la adscripción a un paradigma a fin de darle direccionalidad y 264 legitimación a toda acción investigativa en el marco de las diferentes disciplinas científicas. Con base en lo desarrollado en este artículo, se efectúa un análisis del concepto de paradigma desde diferentes perspectivas, acompañando y discutiendo con el autor del artículo y otros autores sobre lo que representa dicho concepto y las diferentes formas como es asumido e, igualmente, profundizando en las implicaciones con relación a los procesos de construcción del conocimiento científico. Asimismo, tomando como punto referencial las deliberaciones de Boza, se plantean algunas valoraciones sobre la postura paradigmática en los procesos de investigación en el marco de las instituciones de educación universitaria, destacando las carencias que señala el autor en estos escenarios con relación a la incorporación del tratamiento paradigmático en la ejecución de las actividades de investigación y sus propuestas de revisión referidas a la preparación del personal que tiene la responsabilidad de guiar estos estudios (docentes y tutores) y a los contenidos programáticos de los estudios de postgrado. Finalmente, se realiza una reflexión respecto al artículo analizado, planteando una serie de ideas generales sobre la importancia del paradigma como un elemento guía que le da sentido y conducción a la investigación, así como la necesidad de darle una posición de relevancia a las posturas paradigmáticas como aspectos claves para garantizar mayor solidez y direccionalidad a las investigaciones, de tal manera que sus resultados tengan pertinencia y generen respuestas coherentes respecto a la realidad que estudian. La postura paradigmática en la investigación Lo expuesto tiene implicaciones importantes para la investigación y para el investigador. Para la investigación, porque marca un enfoque sobre lo que se va a investigar, su fundamentación, cómo se va investigar y la forma como se habrán de asumir sus resultados y tomar las decisiones. Para el investigador, porque 265 representa el dispositivo que orienta y sirve de brújula a su praxis investigativa, lo que, a la vez va a determinar cómo se habrán de analizar y discutir los resultados de su investigación y las acciones a tomar ante ellos, planteándole la responsabilidad de asumir la postura paradigmática con la cual va a orientar su investigación, es decir el punto de vista o la perspectiva para llevarla a cabo. Con relación a este último aspecto, Rojas (2014) afirma que la postura paradigmática le permite al investigador “establecer bases ontológicas, epistemológicas y metodológicas claras, para realizar un proceso de investigación, a su vez, le va a ayudar a definir su relación con el fenómeno o realidad objeto de investigación” (p. 78). Es decir, en el desarrollo de toda investigación se prescribe la obligatoriedad de destinar y vincular la misma con una determinada orientación paradigmática. Lo señalado, lo confirma Boza en su artículo cuando asevera que: “Ante la situación de investigación, es indispensable asumir un paradigma de adscripción, que conducirá a los supuestos ontológico, epistemológico y metodológico” (p. 130). En ese sentido, al tomar una postura paradigmática, el investigador plantea las reflexiones y respuesta alusivas a lo ontológico y lo epistemológico, lo que implica la realización de un manifiesto de intención debidamente sustentado que declara la perspectiva que, desde el paradigma que maneja, tiene el investigador con relación a lo que investiga. Esta significativa implicación tiene connotaciones importantes cuando se destaca la diversidad de paradigmas que forman parte y hacen vida dentro de la investigación científica, ya que precisa una multiplicidad de alternativas paradigmáticas desde las cuales se pueden determinar las orientaciones ónticoepistémicas que van a definir el rumbo de una investigación y que se vinculan con el componente metodológico en el que se precisa, como ya se ha señalado, la forma cómo se desarrollará el proceso investigativo. En la definición de la postura paradigmática, Boza igualmente afirma que sus componentes remiten a las siguientes especificaciones: 1) lo ontológico, o la 266 concepción del mundo propuesta en el paradigma, la naturaleza de lo que es cognoscible y de la realidad. quien conoce y quien es conocido; 2) lo epistemológico, o la forma como se despliegan las relaciones del ser humano con el mundo, la naturaleza de esa relación entre quien conoce y lo conocido o cognoscible y 3. lo metodológico, donde se enfatiza en lo que se debe hacer para producir conocimiento y cómo llegar a esa producción. Asimismo, el autor destaca que la clarificación de estos aspectos, como aspectos esenciales de su postura paradigmática, “le permiten al investigador ubicarse en la realidad que pretende estudiar, saber cómo será su relación con lo investigado y como obtendrá el conocimiento, en términos de métodos, técnicas, instrumentos y procedimientos para recolectar la información” (p. 134). En función de lo expuesto, es de fundamental importancia una formación paradigmática, donde el investigador tenga claridad sobre lo que representa un paradigma de investigación y, más aún, sobre cuál es su postura paradigmática en el trabajo de indagación académica que asume en el proceso de producción de conocimientos. Dicha preparación determina que una investigación se desarrolle con sólidos argumentos onto-epistémicos y metodológicos y sea conducida en forma coherente para alcanzar los fines trazados. No obstante, Boza señala que la realidad de sus experiencias en el marco de los estudios de postgrado le ha mostrado las carencias que presentan los estudiantes que se desenvuelven en ese nivel, las cuales afirma que surgen de “una especie de ceguera paradigmática seria y una orfandad onto-epistémica que les impiden ver con claridad la ruta segura que deben seguir durante la construcción del conocimiento y asumir una postura paradigmática cónsona con la investigación que realizan” (p. 135). Estas carencias dificultan el desarrollo y la elaboración de un proceso y un resultado de calidad, en los términos de su adecuación y coherencia paradigmática armoniosa y la pertinencia del producto de investigación 267 generado, en atención a las soluciones y respuestas a los problemas que se suscitan en la dinámica social del entorno. Respecto a los factores determinantes de la realidad denunciada, el autor señala que va más allá de la preparación de los tutores encargados de orientar la investigación, indicando que dichos factores se encuentran localizados en los contenidos programáticos de los cursos de postgrado, refiriendo que las exigencias relacionadas con el manejo de las posturas paradigmáticas no se encuentran presente en estos cursos. Con relación a esta realidad, Boza plantea que las universidades, tienen la obligación, por un lado, de exigir a su personal académico el mejoramiento de sus conocimientos y competencias respecto a los aspectos relacionados con los basamentos y orientaciones paradigmáticas de la investigación y, por el otro, abrir los espacios de discusión que promuevan y canalicen el acercamiento a los paradigmas de la investigación en los ambientes universitarios con la participación de toda la comunidad académica. Estos planteamientos constituyen una declaración explícita con relación a la importancia que tiene el manejo paradigmático, no solo respecto al conocimiento teórico de los diversos paradigmas de la investigación, sino también en cuanto a la necesidad de que el investigador asuma una clara, reflexiva, informada y consciente postura paradigmática respecto al trabajo de investigación que realiza, indicando con ello el posicionamiento que le corresponde al paradigma como la “estrella polar” que guía dicho trabajo. Reflexiones finales La caracterización de la investigación como la forma de afrontar las sombras y a lo desconocido, en alusión a la alegoría de “La Caverna” de Platón realizada por Boza, le da sentido a la misma en cuanto a que ese afrontamiento representa un proceso que se hace manifiesto en un producto, que es el conocimiento. En lo que se refiere a la dimensión científica de ese conocimiento, el proceso de búsqueda 268 permanente del mismo requiere de realizaciones que le den la legitimación y conducción necesarias para garantizar que se está afrontando a las sombras con éxito. Las realizaciones aludidas por el autor, se representan en los paradigmas, considerados en el artículo analizado como construcciones teóricas que guían y marca el rumbo de las indagaciones y donde convergen los elementos de orden ontológico, epistemológico y metodológico que le dan sentido, definición y orientación a la investigación, otorgándole la condición de erigirse en un factor y/o componente fundamental para el desarrollo de toda investigación científica, que pretenda llegar a un acercamiento lo más pertinente y preciso a la realidad. Este planteamiento de implicaciones fundamentales para toda investigación científica, coloca a los paradigmas en una posición clave y determinante, que exige su serio y sólido manejo para emprender un proceso debidamente direccionado y sustentado, que esté dirigido a ir más allá de las apariencias de las sombras y a llevar a cabo una sólida producción de conocimientos. En consecuencia, el tratamiento paradigmático de toda investigación es considerado como un requerimiento indiscutible que debe estar presente en la clara definición que debe haber de parte del investigador respecto a los elementos ontológicos, epistemológicos y metodológicos que sustentan y orientan su accionar indagatorio. Esta definición se expresa en el término de postura paradigmática, que constituye, lo que podría llamarse una declaración de principios de acción, a estar presentes en todo proceso de investigación a fin de que dicho proceso cuente, no solo con basamentos que le den sustentación, sino también con la direccionalidad y coherencia que eviten lo que el autor del artículo denomina una “inconsistencia paradigmática” y arribar a resultados no pertinentes y fuera de en sintonía con los hechos. La realidad que denuncia el autor como contraria a la pertinencia y necesidad del correcto manejo paradigmático de la investigación a través de las posturas que muestren con claridad y basamento sus concepciones óntico-epistémicas, así 269 como su orientación metodológica, se evidencia en el abandono y/o desconocimiento del significado, características e implicaciones de los paradigmas para la investigación, así como en las carencias en cuanto a las posturas paradigmáticas, que observa en sus experiencias de educación universitaria. En ese sentido, se puede afirmar que lo desarrollado en el artículo analizado viene, por un lado, a plantear el significado y trascendencia que tiene el manejo paradigmático de la investigación como aspecto indispensable para que los propósitos de producción de conocimientos se alcancen dentro de los niveles de mayor satisfacción y por el otro, a advertir la escasa importancia que se le da a este fundamental aspecto del proceso de investigación en el contexto de la educación universitaria, dificultando resultados coherentes, pertinentes y generadores de respuestas a los problemas de la realidad social. Constituyen, pues, las líneas del texto de Boza, un modo de destacar que la investigación científica es un proceso complejo, que no se agota en elementos puramente técnico-metodológicos, sino que implica una estructura en la que se integran diversos componentes que se interrelacionan de forma dinámica y creativa para hacer posible la generación de conocimiento, reflexión y cambios. Dichos elementos se representan en el paradigma como “faro” y “estrella polar” ante el cual debe estar atento el investigador. Referencias Ander-Egg, E. (2013). Técnicas de investigación social. El Ateneo. Boza, M. (2012). El paradigma de investigación: “La estrella polar del científico”. Educare, 6 (1), 121-142. Disponible: https://revistas.investigacionupelipb.com/index.php/educare/article/view/199 Guba, E. y Lincoln, Y. (2002). Paradigmas en competencia en la investigación cualitativa. En: Denman, C. y Haro, J. (Comp.). Por los rincones. 270 Antología de métodos cualitativos en la investigación social. Sonora, México: El Colegio de Sonora. Rojas, M. (2014). Posturas Paradigmáticas en las Ciencias Sociales. Revista Una Investig@ción, VI (12). biblo.una.edu.ve/ojs/index.php/UNAINV/article/viewFile/1374/1336 Sánchez-Serrano, S. y Jover, G. (2025). La investigación en la teoría de la educación. En Luque, D. Sánchez-Serrano, S. (Eds.). Teoría de la Educación (pp. 61-87). https://dx.doi.org/10.5209/docm.002.03 Síntesis curricular Silvio Antonio Santamaría Montilla. Universidad Nacional Simón Rodríguez, título: licenciado en educación, mención ciencias sociales, 1991. Universidad Gran Mariscal de Ayacucho, título: especialista en supervisión y dirección, 1994. Universidad Pedagógica Experimental Libertador, título: magister scientiarum en innovaciones educativas, 2021. Publicación: Reflexiones sobre postmodernidad, Revista Digital Espacio Académico, publicación arbitrada de la Coordinación de Investigación del Núcleo Ciudad Bolívar de la Universidad Nororiental Privada “Gran Mariscal de Ayacucho", I(2), junio - diciembre 2017, p. 109. 271
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