En ciertos países existe una cierta confusión con el concepto de
inclusión y educación inclusiva, ya que no saben cómo diferenciar
cada una; la inclusión es aceptar a todas las personas como iguales,
sin importar sus características y la educación inclusiva se basa en
que todos los estudiantes tengan acceso a la educación, participen,
aprendan y se desarrollen con éxito independientemente de sus
capacidades diferentes.
En algunos países de América latina, intentaron iniciar con una serie
de reformas educativas orientadas a la educación básica y al
mejoramiento de su calidad y equidad, pero actualmente si nos damos
cuenta, siguen las desigualdades educativas y existe aún más la
exclusión de educación en lugares marginados, niños indígenas, o
zonas rurales de extrema pobreza, considero que estos lugares
mencionados anteriormente necesitan una educación de calidad, para
que puedan superarse y mejoren su calidad de vida económica. De
igual forma en algunos lugares rurales no cuentan con docentes
calificados para brindar una educación de calidad, por esto mismo los
niños siguen sin poder superarse para mejores oportunidades de vida
y lo que pasa con ellos es que se quedan estancados sin progresar.
Si nos ponemos a pensar lo mencionado anteriormente de que los
niños de zonas rurales son excluidos en la educación, que podemos
imaginarnos a los niños con capacidades diferentes que ellos se
encuentran muchos más excluidos, ya que algunos no reciben ningún
tipo de educación y más los niños que tienen capacidades más
severas. Pero la relatora Katarina Tomasevsky menciona que busca
conceder el derecho a la educación a todos sin menospreciar a alguna
persona, y en la actualidad sería lo más favorable para todas aquellas
personas que no asisten a la escuela o no tienen una educación de
calidad.
Me gusto este fragmento de Tony Booth y Mel Ainscow (200) que
mencionan lo siguiente “Definen la inclusión como un conjunto de
procesos orientados a aumentar la participación de los estudiantes en
la cultura y las comunidades de la escuela”. Para estos autores, la
inclusión implica que los centros de estudios realicen análisis sobre lo
que se puede mejorar para el aprendizaje y la participación de todos.
De igual forma la educación inclusiva merece un giro ya que se debe
capacitar a los maestros en instituciones formadoras de docentes para
cualquier diversidad de barreras de aprendizaje, o niños con
capacidades diferentes.