Reseña crítica
Artículo: “Nuevas estrategias de gestión patrimonial. El Programa de Rehabilitación del
Patrimonio Arquitectónico Industrial de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta
de Andalucía. Transportes, Servicios y Telecomunicaciones, (8), 166-184.”
Julián Sobrino Simal
Universidad de Sevilla
En Andalucía, la arquitectura y los paisajes industriales existentes son elementos claves que se
deben trabajar cada vez más desde el punto de vista patrimonial, para su preservación y
rehabilitación. A partir del presente artículo, el catedrático Julián Sobrino Simal nos aproxima a
un estudio que abarca aspectos relevantes sobre cómo gestionar dicho patrimonio industrial en
la región del sur de España y, fundamentalmente, sobre cómo promulgar un llamamiento a la
restauración y conservación de todos aquellos bienes que son fruto de dicho legado
arquitectónico e industrial.
El autor establece un plan metodológico con el objetivo de reconocer este patrimonio que se ha
desvalorizado en la comunidad autónoma y defender, a su vez, una visión holística para su
preservación y difusión, no solo desde el punto de vista patrimonial, sino también desde una
perspectiva social, territorial y de sostenibilidad.
Desde el punto de vista conceptual, en el presente artículo se definen con propiedad las ideas
de patrimonio y arquitectura industrial, gestión patrimonial, foro, territorio industrial y territorio
social, no dando margen a la tergiversación de estos conceptos claves en el texto.
Es importante mencionar que el patrimonio industrial no ha sido valorado convenientemente
pese al papel relevante que desempeñó en la historia de la economía, su transformación en
infraestructura, tecnología y cultura de la región andaluza.
El autor hace hincapié en el hándicap que ha presentado Andalucía debido a la desvalorización
de este patrimonio, es decir, de todos aquellos bienes industriales inexplorados, tanto muebles
como inmuebles y, además, Sobrino plantea el desconocimiento generalizado que existía, dado
que no fue hasta hace poco tiempo que el patrimonio industrial se convirtió en un tema
conocido, sobre todo para los propios ciudadanos de la comarca.
Considero que los planes de acciones son insuficientes para la salvaguarda del legado industrial
de esta comunidad autónoma, la cual abarca un 17 % de la nación española, y que, además,
requiere de una “inyección de recursos”. Coincido con el autor en cuanto a la falta de
intervención para fomentar programas de protección y coordinación de las administraciones,
teniendo en cuenta las obras públicas históricas, la gran riqueza patrimonial y todos aquellos
bienes culturales de carácter industrial que aún no se han registrado en un inventario.
Cabe destacar que pese a las huellas que dejó la industria y la arqueología en las actividades
económicas durante diferentes períodos históricos en Andalucía, el pasado industrial de esa
región sureña estuvo determinado por la reestructuración de los procesos productivos en
Europa, pasando a ser meramente una actividad terciaria. Es por ello que, actualmente, no se le
atribuye el valor que merece y como menciona Sobrino: “hoy sus habitantes ya no perciben el
valor de los testimonios ligados a la industria del pasado”.
En el artículo analizado, se ha implementado una estrategia que da lugar a la participación,
evaluación y análisis colectivo desde un punto de vista de gestión patrimonial. Este logro
denominado “Foro de Arquitectura Industrial” fue establecido en las ocho provincias andaluzas,
convocando a una serie de profesionales provenientes de varias disciplinas, así como
asociaciones y sindicatos con el objetivo de conseguir un enfoque metodológico basado en la
participación y transversalidad de competencias y aplicados a la recuperación del patrimonio.
Considero que se debería reconocer aún más la intervención de los profesionales en la materia,
académicos y estudiantes, quienes facilitan el intercambio y la actualización de información y
conocimientos pertinentes para la salvaguarda del patrimonio industrial de Andalucía.
La creación del Foro de Arquitectura Industrial en Andalucía ha sido imprescindible para
fomentar los procesos de gestión e intervención en aras de recuperar los bienes más
significativos del patrimonio minero, industrial y los paisajes históricos, así como la importante
participación de los afectados en la comunidad, y las iniciativas desarrolladas de cooperación
entre los ciudadanos y las administraciones, respectivamente.
En cuanto a la metodología de trabajo aplicada en el foro, la misma ha permitido una estructura
para segmentar dos módulos de reflexión: uno a partir del foro de debate interno para expertos
seleccionados, de carácter técnico, y otro foro de debate externo, dirigido a un público más
abierto.
El método utilizado destaca por su carácter multidisciplinar, horizontal y participativo, y entre
sus principales misiones estaba la elaboración de un Documento Estratégico del Patrimonio
Industrial en Andalucía (DEPIA).
En efecto, este método desarrollado va a propiciar la creación de un modelo propio que
contribuye al desarrollo económico-social de la comunidad involucrada y al respeto del legado
patrimonial y de su arquitectura industrial.
En cuanto al DEPIA, significó una sistematización de los resultados y un avance en cuanto a la
integración del patrimonio industrial desde el territorio, además de ser una propuesta bastante
novedosa para la planificación que vincula el conocimiento técnico de los profesionales con la
gestión política y territorial.
Además, es importante señalar que se trabaja por un modelo sostenible, de desarrollo local y
planificación integral, donde el patrimonio industrial en Andalucía se convierta en un factor clave
para la economía, la cohesión social y el mejoramiento urbano.
A su vez, es fundamental mencionar la carta de Nizhny Tagil, la cual fue aprobada por el Comité
Internacional para la conservación del Patrimonio Industrial (TICCIH) en Moscú el 17 de julio del
2003. Los apartados de este documento sobre el mantenimiento y conservación del patrimonio
industrial también han sido un referente de gran importancia en las actuaciones de
rehabilitación del patrimonio arquitectónico industrial de Andalucía.
El autor subraya una serie de actividades y acciones iniciales previstas, donde enfatiza en
documentar los recursos patrimoniales, establecer programas de formación como centros de
interpretación o cursos-taller de verano, así como fomentar la participación ciudadana y de
asociaciones, entre otras. Esto demuestra que se requiere de una financiación a largo plazo y
una planificación transversal.
Es importante destacar que la lectura del artículo ha permitido valorar el avance que supone
este Foro de Arquitectura Industrial en Andalucía desde el punto de vista de gestión patrimonial.
Por otro lado, hubiese sido útil un mayor desarrollo de los modelos de financiación utilizados y
de gestión público-privada que permiten actualmente mantener las buenas prácticas, teniendo
en cuenta los percances que pueden ocurrir en la actualidad y que requieren de una sólida base
jurídica y financiera.
Sin embargo, se cumple el objetivo de una visión integral, con un diagnóstico claro de los
acontecimientos históricos en la región andaluza y las propuestas de acciones y actividades a
priori previstas, con una base participativa, territorial y técnica.
A modo de conclusión, el estudio del artículo es fundamental para comprender el contexto en el
que se evalúa el patrimonio industrial en Andalucía.
Asimismo, representa un referente muy provechoso en el marco metodológico de
investigaciones en otras disciplinas de aprendizaje. A partir de su enfoque intersectorial y su
apuesta por el componente social y territorial, se sitúa cómo una lectura necesaria para otorgarle
la importancia que merece al patrimonio industrial andaluz y su legado, de cara al futuro, desde
la concienciación ciudadana, el conocimiento y la participación colectiva de las autoridades
pertinentes para su conservación y difusión.