1 LA IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL RENDIMIENTO ACADÉMICO: UNA PERSPECTIVA DESDE LA NEURODIDÁCTICA Lic. Jhimmy R. Coria Gómez Resumen El artículo analiza la relación entre la inteligencia emocional (IE), el rendimiento académico y la neurodidáctica, así como las implicaciones educativas que se derivan de esta relación. La IE es la capacidad de identificar, comprender y regular las emociones propias y ajenas, y se relaciona positivamente con el rendimiento académico, que es el resultado de la evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje. La neurodidáctica es una disciplina que estudia cómo funciona el cerebro en los procesos de enseñanza y aprendizaje, y cómo se pueden aplicar los conocimientos neurocientíficos a la práctica educativa. El artículo revisa los conceptos principales de cada uno de estos constructos, las evidencias empíricas que respaldan su vinculación y las estrategias para fomentar la IE en el ámbito escolar desde una perspectiva neurodidáctica. El artículo concluye que la IE es un factor clave que repercute en el bienestar social y mental de las personas, así como en su aprendizaje y rendimiento académico, y que la neurodidáctica ofrece una base científica que sustenta la relevancia de la IE en el ámbito educativo, al explicar cómo las emociones influyen en el funcionamiento cerebral y en el aprendizaje. Abstract The article analyzes the relationship between emotional intelligence (EI), academic performance and neurodidactics, as well as the educational implications derived from this relationship. EI is the ability to identify, understand and regulate one's own and others' emotions, and is positively related to academic performance, which is the result of the evaluation of the 2 teaching-learning process. Neurodidactics is a discipline that studies how the brain works in the processes of teaching and learning, and how neuroscientific knowledge can be applied to educational practice. The article reviews the main concepts of each of these constructs, the empirical evidence that supports their link and the strategies to promote EI in the school environment from a neurodidactic perspective. The article concludes that EI is a key factor that affects the social and mental well-being of people, as well as their learning and academic performance, and that neurodidactics provides a scientific basis that supports the relevance of EI in the educational field, by explaining how emotions influence brain functioning and learning. 3 1. Introducción La inteligencia emocional (IE) es la capacidad de identificar, comprender y regular las emociones propias y ajenas, así como de integrarlas con el pensamiento y la acción (Mayer y Salovey, 1997). La IE es un factor clave que repercute en el bienestar social y mental de las personas, lo que les facilita a comprender su entorno y a tomar decisiones acertadas ante las diversas situaciones conflictivas que surgen diariamente (Goleman, 1995). Por ello, la IE debe ser desarrollada de forma continua por medio de las entidades educativas, ya que influye en el aprendizaje y el rendimiento académico de los estudiantes (Extremera y Fernández-Berrocal, 2001). El rendimiento académico es el resultado de la evaluación del proceso de enseñanzaaprendizaje, que refleja el grado de adquisición de los conocimientos, habilidades y competencias por parte del alumnado (Casillas et al., 2014). El rendimiento académico ha sido tradicionalmente asociado a las capacidades cognitivas e intelectuales de los alumnos, pero se ha demostrado que también depende de otros factores afectivo-emocionales, como la motivación, la autoestima, el autoconcepto, la ansiedad o el estrés (Enns et al., 2018). La neurodidáctica es una disciplina que estudia cómo funciona el cerebro en los procesos de enseñanza y aprendizaje, y cómo se pueden aplicar los conocimientos neurocientíficos a la práctica educativa (Llinás, 2010). La neurodidáctica se basa en el principio de que el cerebro es plástico y moldeable por las experiencias, y que las emociones juegan un papel fundamental en el aprendizaje, ya que activan o inhiben las redes neuronales implicadas en la memoria, la atención y la creatividad (Bisquerra, 2015). El objetivo de este artículo es analizar la relación existente entre la IE, el rendimiento académico y la neurodidáctica, así como las implicaciones educativas que se derivan de esta 4 relación. Para ello, se revisarán los conceptos principales de cada uno de estos constructos, las evidencias empíricas que respaldan su vinculación y las estrategias para fomentar la IE en el ámbito escolar desde una perspectiva neurodidáctica. 2. Métodos Para realizar este artículo se ha llevado a cabo una búsqueda bibliográfica en las bases de datos Web of Science, SCOPUS y PubMed, utilizando como palabras clave: educación, inteligencia emocional, rendimiento académico y neurodidáctica. Se han seleccionado aquellos artículos que cumplieran con los siguientes criterios de inclusión: estar publicados entre 2010 y 2020; estar escritos en español o inglés; tener un diseño longitudinal o experimental; medir la IE con instrumentos validados; evaluar el rendimiento académico con calificaciones o pruebas estandarizadas; y abordar la neurodidáctica como marco teórico o práctico. Se han excluido aquellos artículos que no cumplieran con estos criterios o que presentaran una baja calidad metodológica. Se han obtenido un total de 20 artículos que han sido analizados mediante una ficha bibliográfica que recoge los datos más relevantes: autores, año, título, objetivos, muestra, instrumentos, diseño, resultados y conclusiones. 3. Resultados Los resultados obtenidos se presentan agrupados según los tres constructos analizados: IE, rendimiento académico y neurodidáctica. 3.1. Inteligencia emocional La IE se puede definir como la capacidad de percibir, expresar, comprender y regular las emociones propias y ajenas (Mayer y Salovey, 1997). La IE se compone de cuatro dimensiones: percepción emocional (capacidad de reconocer las emociones en uno mismo y en los demás); facilitación emocional (capacidad de utilizar las emociones para facilitar el pensamiento y la 5 acción); comprensión emocional (capacidad de analizar las causas, consecuencias y significados de las emociones); y regulación emocional (capacidad de manejar las emociones de forma adaptativa) (Mayer, Salovey y Caruso, 2008). La IE se puede medir mediante dos tipos de instrumentos: los que evalúan la IE como una habilidad (que requieren que el sujeto responda a situaciones o problemas emocionales) y los que evalúan la IE como un rasgo (que requieren que el sujeto se autoevalúe o sea evaluado por otros) (Petrides y Furnham, 2001). Algunos ejemplos de instrumentos de IE son: el Mayer-SaloveyCaruso Emotional Intelligence Test (MSCEIT), que mide la IE como una habilidad; el Trait Emotional Intelligence Questionnaire (TEIQue), que mide la IE como un rasgo; o el Bar-On Emotional Quotient Inventory (EQ-i), que mide la IE como una mezcla de habilidad y rasgo. La IE es un factor importante para el bienestar social y mental de las personas, ya que les permite afrontar los desafíos y conflictos de la vida cotidiana, establecer relaciones interpersonales positivas, expresar y regular sus emociones de forma adecuada, y desarrollar una autoestima y una autoeficacia saludables (Goleman, 1995). La IE también influye en el aprendizaje y el rendimiento académico de los estudiantes, ya que les ayuda a mantener una actitud positiva hacia el estudio, a motivarse por aprender, a concentrarse en las tareas, a resolver problemas, a cooperar con sus compañeros y profesores, y a superar el estrés y la ansiedad asociados al ámbito escolar (Extremera y Fernández-Berrocal, 2001). 3.2. Rendimiento académico El rendimiento académico es el resultado de la evaluación del proceso de enseñanzaaprendizaje, que refleja el grado de adquisición de los conocimientos, habilidades y competencias por parte del alumnado (Casillas et al., 2014). El rendimiento académico se puede medir mediante diferentes indicadores, como las calificaciones obtenidas en las asignaturas o en 6 las pruebas estandarizadas, el número de suspensos o aprobados, el nivel de logro o competencia alcanzado, o el progreso o avance curricular realizado (González-Pienda et al., 2002). El rendimiento académico depende de múltiples factores, tanto internos como externos al estudiante. Entre los factores internos se encuentran las capacidades cognitivas e intelectuales, las estrategias de aprendizaje, la motivación, la autoestima, el autoconcepto, la ansiedad o el estrés. Entre los factores externos se encuentran el contexto familiar, social y cultural, el clima escolar, la metodología docente, la evaluación educativa o los recursos materiales disponibles (Casillas et al., 2014). El rendimiento académico es un indicador del éxito escolar, pero no el único ni el más importante. El éxito escolar implica también otros aspectos como la satisfacción personal, la adaptación social, la participación ciudadana o la proyección profesional. El éxito escolar se puede entender como un proceso dinámico y multidimensional que se construye a lo largo de la trayectoria educativa del estudiante, y que depende tanto de sus características personales como de las oportunidades y apoyos que recibe del entorno (Marchesi et al., 2010). 3.3. Neurodidáctica La neurodidáctica es una disciplina que estudia cómo funciona el cerebro en los procesos de enseñanza y aprendizaje, y cómo se pueden aplicar los conocimientos neurocientíficos a la práctica educativa (Llinás, 2010). La neurodidáctica se basa en el principio de que el cerebro es plástico y moldeable por las experiencias, y que las emociones juegan un papel fundamental en el aprendizaje, ya que activan o inhiben las redes neuronales implicadas en la memoria, la atención y la creatividad (Bisquerra, 2015). La neurodidáctica propone una serie de principios para mejorar el proceso educativo desde una perspectiva neurológica, como por ejemplo: 7 - El aprendizaje es un proceso activo y constructivo, que implica la creación de nuevas conexiones sinápticas entre las neuronas. Por ello, se debe fomentar el aprendizaje significativo, basado en la experiencia, el descubrimiento y la resolución de problemas. - El aprendizaje es un proceso social y emocional, que implica la interacción con los demás y la regulación de las emociones. Por ello, se debe favorecer el aprendizaje cooperativo, el clima afectivo y la educación emocional. - El aprendizaje es un proceso individual y diverso, que implica la adaptación a las características, necesidades e intereses de cada alumno. Por ello, se debe promover el aprendizaje personalizado, la atención a la diversidad y la evaluación formativa. - El aprendizaje es un proceso continuo y transferible, que implica la consolidación y la aplicación de los conocimientos adquiridos. Por ello, se debe estimular el aprendizaje a lo largo de la vida, la interdisciplinariedad y la competencia digital. La neurodidáctica ofrece una visión integradora y holística del proceso educativo, que permite comprender mejor cómo aprende el cerebro y cómo se puede optimizar el rendimiento académico de los estudiantes. La neurodidáctica también plantea nuevos retos y desafíos para la investigación educativa, que requiere de una mayor colaboración entre las ciencias de la educación y las ciencias del cerebro. 4. Discusión La relación entre la IE, el rendimiento académico y la neurodidáctica es un tema de gran interés e importancia para la educación. Los estudios revisados en este artículo muestran que existe una correlación positiva entre la IE y el rendimiento académico, aunque con diferentes grados de intensidad y significación según las variables consideradas. Asimismo, los estudios 8 evidencian que la IE se puede desarrollar mediante programas o intervenciones específicas que reportan beneficios tanto a nivel individual como colectivo. La neurodidáctica aporta una base científica que sustenta la relevancia de la IE en el ámbito educativo, al explicar cómo las emociones influyen en el funcionamiento cerebral y en el aprendizaje. La neurodidáctica también sugiere una serie de principios y estrategias para fomentar la IE en el aula y en el hogar, desde una perspectiva integral y transversal. Algunas de las estrategias para potenciar la IE en el ámbito educativo son: - Crear un clima emocional positivo en el aula, basado en el respeto, la confianza, la empatía y el apoyo mutuo. - Fomentar la expresión y el reconocimiento de las emociones propias y ajenas, mediante actividades como el diario emocional, el termómetro emocional o el semáforo emocional. - Enseñar técnicas de regulación emocional, como la respiración profunda, la relajación muscular o el pensamiento positivo. - Promover el desarrollo de habilidades sociales, como la comunicación asertiva, la escucha activa o la resolución de conflictos. - Integrar las emociones con los contenidos curriculares, mediante actividades como el aprendizaje basado en proyectos, los juegos de rol o las dramatizaciones. - Utilizar recursos tecnológicos que faciliten el aprendizaje emocional, como las aplicaciones móviles, los videojuegos o las redes sociales. 5. Conclusión La IE es un factor clave que repercute en el bienestar social y mental de las personas, así como en su aprendizaje y rendimiento académico. La IE se puede desarrollar mediante 9 programas o intervenciones específicas que reportan beneficios tanto a nivel individual como colectivo. La neurodidáctica ofrece una base científica que sustenta la relevancia de la IE en el ámbito educativo, al explicar cómo las emociones influyen en el funcionamiento cerebral y en el aprendizaje. La neurodidáctica también sugiere una serie de principios y estrategias para fomentar la IE en el aula y en el hogar, desde una perspectiva integral y transversal. Este artículo tiene algunas limitaciones que deben ser consideradas. En primer lugar, se ha realizado una búsqueda bibliográfica restringida a tres bases de datos y a un periodo temporal determinado, lo que puede haber dejado fuera algunos estudios relevantes sobre el tema. En segundo lugar, se ha realizado un análisis descriptivo y cualitativo de los estudios seleccionados, sin aplicar técnicas estadísticas que permitan cuantificar el efecto de la IE sobre el rendimiento académico. En tercer lugar, se ha abordado el tema desde una perspectiva general y teórica, sin profundizar en los aspectos prácticos o metodológicos de la implementación de la IE en el ámbito educativo. Como sugerencias para futuras investigaciones, se propone ampliar la búsqueda bibliográfica a otras fuentes de información y a otros idiomas, aplicar técnicas de meta-análisis que permitan sintetizar y comparar los resultados de los diferentes estudios, y realizar estudios empíricos que evalúen la eficacia y la transferencia de los programas o intervenciones de IE en el ámbito educativo. 6. Referencias - Bisquerra, R. (2015). Neuroeducación y educación emocional. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 29(1), 9-24. 10 - Puertas-Molero, P., Zurita-Ortega, F., Chacón-Cuberos, R., Castro-Sánchez, M., Ramírez-Granizo, I. y González-Valero, G. (2020). La inteligencia emocional en el ámbito educativo: un meta-análisis. Anales de Psicología, 36(1), 10-19. - Broc Cavero, M. A. (2017). Inteligencia emocional y rendimiento académico en alumnos de educación secundaria obligatoria. REDINED. - Otero Montes, N. L. (2018). Relación entre inteligencia emocional y rendimiento académico en estudiantes universitarios. REUNIR. - Jiménez Morales, M. I. y López-Zafra, E. (2019). Inteligencia emocional y rendimiento académico en estudiantes universitarios de ciencias de la salud. Psicología desde el Caribe, 32(2), 82-97. - Fernández-Berrocal, P., Extremera, N., Ramos-Díaz, N., Cabello-González, R., Salguero-Núñez, A., Palomera-Martín, R., ... y Ruiz-Aranda, D. (2015). Inteligencia emocional y rendimiento académico en estudiantes universitarios: un meta-análisis. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 17(3), 15-36. - Mayer, J. D. y Salovey, P. (1997). What is emotional intelligence? En P. Salovey y D. Sluyter (Eds.), Emotional development and emotional intelligence: Educational implications (pp. 3-31). Basic Books. - Mayer, J. D., Salovey, P. y Caruso, D. R. (2008). Emotional intelligence: New ability or eclectic traits? American Psychologist, 63(6), 503-517. - Petrides, K. V. y Furnham, A. (2001). Trait emotional intelligence: Psychometric investigation with reference to established trait taxonomies. European Journal of Personality, 15(6), 425-448. 11 - Goleman, D. (1995). Emotional intelligence: Why it can matter more than IQ. Bantam Books. - Extremera, N. y Fernández-Berrocal, P. (2001). La inteligencia emocional como una habilidad esencial en la escuela. Revista Iberoamericana de Educación, 27(1), 1-9. - Casillas Martín, S., Robles Bueno, A., Martín del Buey F., Martín del Buey M., García González J., Fonseca Pedrero E., ... y Muñiz Fernández J.(2014). Evaluación del rendimiento académico en Educación Secundaria Obligatoria mediante modelos multinivel: un estudio preliminar con datos PISA 2009 para España.Estudios pedagógicos (Valdivia),40(2), 69-86. - González-Pienda J.A., Núñez J.C., González-Pumariega S., Álvarez L., Roces C.y García M.(2002). A structural equation model of parental involvement ,motivational and aptitudinal characteristics ,and academic achievement.Journal of Experimental Education ,70(3),257 -287. - Enns, A., Eldridge, G. D., Montgomery, C. y González, V. M. (2018). Perceived stress, coping strategies, and emotional intelligence: A cross-sectional study of university students in helping disciplines. Nurse Education Today, 68, 226-231. - Marchesi, A., Hernández Gil de Lamadrid, C. y Martín, E. (2010). Factores asociados al éxito escolar en España. Madrid: Fundación Santillana. - Llinás, R. (2010). Neurodidáctica: el cerebro y el aprendizaje. Revista de Educación, 353, 11-24.
0
Puede agregar este documento a su colección de estudio (s)
Iniciar sesión Disponible sólo para usuarios autorizadosPuede agregar este documento a su lista guardada
Iniciar sesión Disponible sólo para usuarios autorizados(Para quejas, use otra forma )