Lengua como frontera diplomática: el Convenio Cultural Domínico-Brasileño de
1942 y su instrumentalización geopolítica
Language as a Diplomatic Frontier: The 1942 Dominican-Brazilian Cultural
Agreement and Its Geopolitical Instrumentalization
Ramón D. Ditrén Flores
Embajador de carrera | Profesor de Relaciones Internacionales
Ministerio de Relaciones Exteriores, República Dominicana
Correo electrónico: [email protected]
Resumen
El presente artículo examina el Convenio Cultural firmado entre la República
Dominicana y Brasil en diciembre de 1942 como un instrumento diplomático
multifuncional. A través de un enfoque cualitativo y análisis documental de fuentes
oficiales, se estudia la decisión del régimen de Trujillo de introducir el portugués como
segunda lengua obligatoria en el sistema educativo nacional, como parte de una estrategia
de diplomacia cultural orientada a la integración hemisférica y a la legitimación simbólica
del régimen. Además, se analiza cómo el mismo tratado sirvió de marco jurídico y político
para habilitar la compra de armamento ligero brasileño, tras la negativa de Estados Unidos
a suministrar equipamiento militar. Se argumenta que el Convenio Cultural, junto con
medidas simbólicas como la fundación de la Escuela Brasil y la designación de la Avenida
Tiradentes, constituyó una arquitectura diplomática compleja, donde la lengua funcionó
como frontera de soberanía cultural, pero también como vehículo de reorientación
estratégica internacional.
Palabras clave: diplomacia cultural, República Dominicana, Brasil, idioma portugués,
rearme
Abstract
This article examines the Cultural Agreement signed between the Dominican Republic
and Brazil in December 1942 as a multifunctional diplomatic instrument. Through a
qualitative approach and documentary analysis of official sources, it studies the decision
of the Trujillo regime to introduce Portuguese as a mandatory second language in the
national education system, as part of a cultural diplomacy strategy aimed at hemispheric
integration and symbolic regime legitimation. It also analyzes how the same treaty served
as a legal and political framework to enable the purchase of Brazilian light weaponry after
the United States refused to supply military equipment. The article argues that the
Cultural Agreement, along with symbolic actions such as the founding of the Escuela
Brasil and the naming of Avenida Tiradentes, constituted a complex diplomatic
architecture in which language operated as a boundary of cultural sovereignty, but also
as a vehicle of strategic international realignment.
Keywords: cultural diplomacy, Dominican Republic, Brazil, Portuguese language,
rearmament
Introducción
El Convenio Cultural entre la República Dominicana y Brasil, firmado el 9 de diciembre
de 1942 y aprobado por el Congreso Nacional en enero de 1943, representa un hito en la
historia de la diplomacia cultural latinoamericana. Este tratado bilateral, aparentemente
centrado en el intercambio educativo, lingüístico y académico, fue utilizado por el
régimen de Rafael Leónidas Trujillo como plataforma para obtener beneficios
estratégicos concretos. En este artículo se explora cómo el idioma portugués fue
incorporado como segunda lengua obligatoria, cómo se utilizaron símbolos históricos
brasileños para reforzar la legitimidad del régimen y, sobre todo, cómo el convenio
cultural sirvió para viabilizar la adquisición de armamento brasileño frente a las
restricciones impuestas por los Estados Unidos.
El objetivo de esta investigación es demostrar que el Convenio Cultural de 1942 fue
utilizado como un instrumento de diplomacia integral, en el que convergieron propósitos
educativos, simbólicos, militares y geopolíticos. La importancia de abordar este tema
radica en visibilizar el uso funcional del derecho internacional cultural como plataforma
para objetivos de seguridad y legitimidad estatal en contextos autoritarios.
Se adopta una metodología cualitativa basada en análisis documental de fuentes primarias
como los expedientes 3414 y 3555 del Archivo Legislativo de la República Dominicana.
La investigación se llevó a cabo entre abril y junio de 2025, y aplica técnicas de análisis
contextual y prosopográfico sobre los actores implicados en la ejecución del tratado.
Desarrollo
La firma del Convenio Cultural entre la República Dominicana y Brasil, rubricado el 9
de diciembre de 1942, se inscribió en un momento crucial de las relaciones hemisféricas
durante la Segunda Guerra Mundial. En el contexto del panamericanismo impulsado por
Washington, los países latinoamericanos buscaron fórmulas para reforzar sus vínculos
regionales. En el caso dominicano, el régimen de Trujillo encontró en Brasil un socio
alternativo no sólo cultural, sino también estratégico, a través del cual pudo sortear ciertas
restricciones diplomáticas impuestas por Estados Unidos.
4.1. La lengua portuguesa como instrumento de legitimación
Uno de los aspectos más llamativos del convenio fue la introducción del portugués como
segunda lengua oficial en el sistema educativo dominicano, una decisión sin precedentes
en el Caribe hispano. A través de una resolución del Consejo Nacional de Educación,
refrendada por el propio Trujillo, el portugués se implementó como asignatura obligatoria
en las escuelas normales y liceos públicos. La medida fue presentada como un gesto de
integración hemisférica, pero en realidad respondía a un cálculo político preciso: alinear
simbólicamente al régimen con una potencia latinoamericana emergente (Brasil), en
momentos en que sus relaciones con Estados Unidos eran frías y condicionadas.
Esta política lingüística no fue solo una acción protocolar. Supuso la edición de manuales,
el reclutamiento de profesores brasileños y la creación de cátedras de lengua portuguesa
en instituciones superiores. Incluso se promovieron intercambios académicos bilaterales.
Este proceso puede interpretarse bajo la óptica del soft power descrito por Joseph Nye
(2004), donde la cultura y el idioma operan como formas sutiles de influencia y
construcción de alianzas.
4.2. Escuela Brasil y la simbología del americanismo autónomo
El tratado también tuvo una proyección arquitectónica y urbana. La fundación de la
Escuela República del Brasil en el barrio San Carlos de Santo Domingo, en las cercanías
de la iglesia San Carlos Borromeo, fue una manifestación material de esta diplomacia
cultural. La escuela, que aún se conserva, fue inaugurada con actos oficiales y banderas
de ambos países. En el archivo fotográfico consultado, se observan uniformes escolares
y simbología brasileña en un entorno escolar dominicano, reflejando una voluntad de
institucionalizar los vínculos culturales.
La elección del nombre "Tiradentes" para una de las principales avenidas de la capital
dominicana reforzó aún más la narrativa. Joaquim José da Silva Xavier, conocido como
Tiradentes, fue un mártir de la independencia brasileña y símbolo de resistencia contra el
colonialismo portugués. Su adopción en el espacio urbano dominicano transmitía una
imagen de soberanía compartida, patriotismo y valores republicanos, aunque
instrumentalizada por un régimen autoritario. Este tipo de apropiación simbólica
constituye lo que algunos teóricos denominan "diplomacia performativa" (Jora, 2015),
donde los gestos culturales se utilizan para proyectar legitimidad interna e internacional.
4.3. Nombramiento del agregado militar y rearme indirecto
El punto de inflexión que transforma al Convenio Cultural en una herramienta geopolítica
fue la designación del Capitán Doctor Manuel Lambertus como Agregado Militar en
la embajada dominicana en Río de Janeiro. Nombrado oficialmente en julio de 1943,
Lambertus tenía la misión de coordinar no solo los aspectos educativos del convenio, sino
también de establecer contactos con el Ministerio de Guerra de Brasil, entonces dirigido
por el general Eurico Gaspar Dutra. Esta figura, que en derecho diplomático constituye
una extensión de la misión diplomática con fines castrenses, operó como canal discreto
de cooperación militar.
Este agregado facilitó la compra de armamento ligero para las fuerzas armadas
dominicanas, incluyendo fusiles, municiones y equipos auxiliares. La operación no se
formalizó mediante tratado militar, pero fue cubierta por la misión cultural y el agregado.
Según fuentes del Ministerio de la Presidencia (Expediente 3555), las gestiones fueron
tramitadas con apoyo del empresario Antenor Marynck Veiga, esposo de Flor de Oro
Trujillo, lo que evidencia la imbricación entre lo personal, lo político y lo estratégico.
4.4. La negativa de Estados Unidos y el rol de Brasil como socio alternativo
La necesidad de estas adquisiciones se explica por la negativa del Gobierno de Estados
Unidos a suministrar armas al régimen trujillista, al que consideraba autoritario y poco
fiable. Durante la Segunda Guerra Mundial, la Oficina de Asuntos Interamericanos
liderada por Nelson Rockefeller recomendaba condicionar la asistencia militar a reformas
democráticas. La República Dominicana quedó, en consecuencia, marginada de algunos
programas de ayuda. Trujillo recurrió entonces a una fórmula alternativa: utilizar a
Brasil como proveedor y legitimador regional. En este sentido, el Convenio Cultural
fue una máscara diplomática para sortear el cerco de Washington.
Conclusiones
El Convenio Cultural de 1942 entre República Dominicana y Brasil fue mucho más que
un tratado de intercambio académico. Constituyó una herramienta diplomática estratégica
que permitió al régimen de Trujillo fortalecer sus vínculos internacionales, adquirir
equipamiento militar y proyectar una imagen de integración hemisférica mediante el uso
inteligente del idioma y la cultura. El estudio de este caso demuestra cómo el derecho
internacional cultural puede ser adaptado como vehículo operativo de legitimación y
soberanía, incluso desde regímenes autoritarios.
Referencias
Archivo del Senado de la República Dominicana. (1942). Expediente Legislativo
No. 3414: Convenio Cultural entre la República Dominicana y Brasil.
https://memoriahistorica.senadord.gob.do/items/ff969c75-d78a-4e5b-83e26141ec43a1b9
Archivo de la Presidencia de la República Dominicana. (1943). Nombramiento
del Capitán Doctor Manuel Lambertus como Agregado Militar en Brasil.
Expediente 3555.
Jora, O. D. (2015). Performative Diplomacy and Cultural Projection. Romanian
Journal of International Affairs, 21(2), 33–45.
Nye, J. S. (2004). Soft Power: The Means to Success in World Politics.
PublicAffairs.
Phillipson, R. (1992). Linguistic Imperialism. Oxford University Press.
Wiarda, H. J. (1968). Dictatorship and Development: The Methods of Control in
the Dominican Republic. University of Florida Press.