Tarea Semana N°11
Alumno:
•
Salhuana Málaga, Gonzalo Alexander
FACULTAD
INGENIERÍA
CURSO
Legislación eléctrica
Profesor:
Javier La Rosa Botonero
2025-I
Introducción
En los últimos 40 años, el sector eléctrico peruano ha dado un giro de 180 grados. Pasamos de tener
un sistema completamente manejado por el Estado, con muchos problemas de eficiencia y cobertura,
a uno con fuerte participación privada, más competitivo y moderno. Para entender este cambio,
analizamos tres textos clave:
1. "El Estado como empresario de las actividades eléctricas" de Fidel Rocha Miranda,
2. "Modelos de mercado, regulación económica y tarifas..." (OLADE), y
3. "El Libro Blanco y la reforma de la distribución eléctrica" de Holguín Rojas y Unda Valverde.
Estos documentos nos ayudan a ver cómo empezó todo, cómo se ha ido manejando el sistema, qué
cosas han mejorado y qué desafíos siguen pendientes.
1. Cuando el Estado manejaba todo
Antes de los años 90, el Estado peruano tenía el control total de la electricidad. Todo el proceso —
generar, transportar y distribuir energía— estaba en manos de empresas estatales como Electroperú.
Si bien esto permitió llevar electricidad a varias partes del país en sus inicios, el sistema terminó
saturado: no se invertía lo suficiente, las tarifas estaban mal calculadas (porque se pensaban
políticamente), y había mucha burocracia.
El resultado fue un sistema viejo, caro y con muchas zonas del país sin luz. La calidad del servicio
tampoco era buena.
2. El nuevo modelo: empresas privadas y reglas claras
Con la reforma, el gobierno decidió dividir las actividades (generación, transmisión y distribución) y
abrir el mercado a la inversión privada. Así, nació un sistema donde:
•
•
Las empresas compiten para generar energía (como una licitación).
La transmisión y la distribución siguen siendo reguladas por el Estado, pero ya no están en
manos estatales.
El informe de OLADE dice que este nuevo modelo trajo muchas mejoras:
•
•
•
•
Se amplió la cobertura eléctrica.
Se mejoró la eficiencia del sistema.
Se usaron más energías como la hidroeléctrica y el gas natural.
Se crearon reglas claras para todos los actores, y el Estado ahora regula sin tener que operar.
Aun así, el informe también señala algunos problemas:
•
•
Hay exceso de capacidad en algunos momentos (se genera más de lo necesario).
En las zonas rurales todavía hay comunidades sin luz, porque no es rentable para las empresas
privadas llegar hasta allá.
3. Distribución eléctrica: el punto más desigual
Holguín y Unda analizan la distribución de la electricidad, que sigue siendo el punto más crítico. Si
bien hay zonas donde las empresas privadas han hecho bien su trabajo, en otras —sobre todo zonas
rurales o empresas públicas regionales— el servicio sigue siendo deficiente.
Ellos proponen que se integren las concesiones, se use mejor el subsidio cruzado y se fortalezca el rol
del Estado para asegurar que todos los peruanos tengan luz de calidad, no solo los que viven en
ciudades grandes.
4. Tipos de concesiones en el Perú
La Ley de Concesiones Eléctricas (LCE) establece tres tipos principales de concesiones:
•
•
•
Generación: para proyectos mayores a 500 kW. No son exclusivas, cualquiera que cumpla los
requisitos puede participar.
Transmisión: estas deben asegurar acceso abierto, y sus precios son regulados.
Distribución: aquí sí hay exclusividad territorial, porque se requiere garantizar la cobertura
total en ciertas zonas.
5. Lo más importante de la Ley de Concesiones Eléctricas
La Ley (y su reglamento) da las reglas para que cualquier empresa o actor pueda generar, transmitir o
distribuir electricidad, siempre y cuando cumpla con los requisitos técnicos, ambientales y
económicos. Algunos artículos clave son:
•
•
•
•
Art. 5: Fomenta la inversión privada pero aclara que el Estado no garantiza la rentabilidad.
Art. 11-17: Define las reglas para las concesiones.
Art. 21: Explica el proceso de evaluación de proyectos.
Art. 28: Habla de cómo se puede terminar una concesión si no se cumple con lo acordado.
6. ¿Por qué esta ley fue clave?
Gracias a esta ley:
•
•
•
•
Se garantizó estabilidad para las inversiones.
Se separaron claramente los roles del Estado y de los privados.
Se promovió la competencia y la eficiencia.
Se ampliaron mucho los servicios eléctricos, sobre todo en las ciudades.
Conclusiones
•
•
•
•
El modelo actual permitió que más gente tenga electricidad y que el sistema sea más eficiente.
El marco legal ha funcionado bien, pero necesita actualizarse para los nuevos retos, como la
energía renovable o los sistemas de autogeneración (prosumidores).
La distribución eléctrica aún necesita mejoras, sobre todo en zonas rurales.
El Estado debe seguir siendo un regulador firme y justo, sin volver a ser empresario.
Recomendaciones
1.
2.
3.
4.
Actualizar la ley: Incluir temas de sostenibilidad, generación distribuida y renovables.
Más apoyo a las zonas rurales: Incentivar a empresas a invertir donde hoy no lo hacen.
Flexibilizar los requisitos técnicos: Facilitar la innovación tecnológica.
Supervisión más cercana: Verificar que las empresas concesionarias realmente cumplan con lo
prometido.
5. Participación ciudadana: Incluir a la gente en la fiscalización y decisiones importantes sobre
proyectos eléctricos en sus comunidades.