Caso Dora: Fragmento de análisis de un caso de histeria (1905) Sigmund Freud -Se trata del caso de una joven de 18 años, cuyo análisis versa en torno de dos sueños. Se trata de una histeria con tussis nerviosa y afonía, y el papel principal en los procesos psíquicos conflictivos lo desempeña la oposición ante una inclinación hacia el hombre y otra hacia la mujer. -Dora vivía con sus dos padres y un hermano mayor. Había estado apegada tiernamente al padre desde pequeña, lo cual se había acrecentado a partir de una serie de enfermedades que este había sufrido cuando ella aún era una niña. La madre era una mujer poco inteligente que se dedicaba a la economía doméstica. Su hermano mayor había sido su modelo a seguir en su juventud, pero luego se distanciaron. Las disputas familiares generaron la presencia de dos “bandos”: por un lado, Dora y su padre, y por el otro, su hermano y su madre. Síntomas 8 años: Dora ya sufría síntomas neuróticos: disnea permanente que apareció por primera vez luego de una excursión por las montañas, que había sido atribuido a un caso de surmenage (fatiga crónica) que luego de seis meses de cuidados había desaparecido. 12 años: migrañas y tussis nerviosa (ataques de tos). A los 16 las migrañas desaparecieron, pero los ataques de tos persistían. En uno de esos ataques llevaron a la joven con Freud, pero estos cedieron de manera espontánea. 17 años: luego del fallecimiento de su tía favorita, sufre un cuadro febril, que fue asociado a un cuadro de apendicitis. 18 años: ya tosía de forma característica, y sus ataques duraban varias semanas o incluso meses. Durante los últimos dos años, el síntoma más molesto había sido una afonía total. Freud sostiene que el diagnóstico es el de una neurosis. Luego, la familia se instala en Viena, y aparecen nuevos signos de enfermedad: desazón y alteración del carácter, se peleaba mucho con su padre, no se entendía con su madre, se aislaba. -En un momento, sus padres encuentran una carta donde ella decía que ya no soportaba vivir y se despedía de ellos, y a partir de ello su padre la llevó a visitar a Freud. ESCENA DEL LAGO -El padre vincula la conformación de la enfermedad a un acontecimiento: cuando la familia de Dora estaba en V, habían entablado una amistad con un matrimonio (K). La señora K había cuidado del padre de Dora durante su enfermedad, y el señor K se mostraba muy amable con Dora. Ella cuidaba a sus hijos. Luego de ver a Freud a sus 16 años, el padre se iba a encontrar con los K en una casa que ellos tenían en L, donde pasarían unos días, luego su padre se iría, pero Dora se quedaría varias semanas. Cuando su padre procedía a irse, Dora le insistió en acompañarlo sin razón aparente. Luego de unos días de volver a su casa, Dora le cuenta a su madre que, en L, en una caminata tras un viaje por el lago, el señor K había osado hacerle una propuesta amorosa. El padre y tío de Dora piden explicaciones al señor K, quien desmiente todo y la inculpa, diciendo que la señora K expresaba que Dora solo tenía interés por asuntos sexuales, y planteando que la joven probablemente imaginó la escena. Ella le pide a su padre que corte relación con el señor y señora K, a quien antes veneraba, y él asegura que ella imaginó la escena, argumentando que su relación con la señora K es muy estrecha. -Freud dice que ve en la escena del lago el TRAUMA PSÍQUICO, que es la condición previa del estado patológico histérico. Pero plantea que como ella ya presentaba otros síntomas antes de esta escena, debía haber otro trauma dado en su niñez, antes del octavo año de vida. ESCENA DE LA TIENDA -Más adelante, Dora le cuenta a Freud una escena que para él es más apropiada para producir el efecto de trauma: Cuando ella tenía 14 años, el señor K la invitó a ella y a la señora K a su tienda, para ver unos festejos en la iglesia. Cuando ella llega, el señor K estaba solo, y al llegar la hora de los festejos le dijo a Dora que esperase junto a la puerta. Luego, él tomó a Dora y la estrechó contra su cuerpo y la besó en los labios. Freud plantea que esta escena le hubiera provocado excitación sexual a una joven virgen de 14 años, pero que a Dora le causó asco y salió corriendo. Luego de la escena, el trato entre Dora y el señor K prosiguió, pero ella evitaba estar a solas con él. TRES SÍNTOMAS PROVIENEN DE ESTA ESCENA: asco, alucinación sensorial y horror a los hombres en tierno coloquio con una dama. 1. Asco: Freud dirá que esta escena es totalmente histérica, definiendo histérica como toda persona, sea capaz de producir síntomas somáticos o no, en quien una ocasión de excitación sexual provoca predominantemente displacer. En Dora se da un desplazamiento de la sensación genital de excitación al asco. Luego esto se transfiere al síntoma del asco a comer. 2. Alucinación sensorial: Dora describe que de momento en momento ella siente ese abrazo que le había dado el señor K y una presión en la parte superior de su cuerpo. Freud dice que probablemente en ese abrazo, Dora sintió la presión del miembro erecto del señor K contra su cuerpo, pero que esto fue reprimido. 3. Horror a los hombres en tierno coloquio: Dora también sentía horror y evitaba pasar cerca de hombres que estaban en situación de tipo sexual con una dama. -Dora no le perdonaba a su padre que siguiese tratando con el señor K, tenía la idea de que ella había sido entregada al señor K como precio por la tolerancia que el mostraba frente a la relación de su padre con la señora K. Freud dice que los reproches que Dora le hace a su padre esconden autorreproches de idéntico contenido: el padre de Dora no quería aclararse la conducta del señor K para no ser molestado en sus relaciones con la señora K, pero Dora hacía lo mismo: ella había sido cómplice de estas relaciones. Recién luego de la escena del lago, se había sustraído de esa complicidad. -Freud le dice a Dora que ella estaba enamorada del señor K, pero ella no lo admite. Aunque luego admite que quizás había estado enamorada de él antes, pero que todo eso había terminado con la escena del lago. Freud le dice que ella había acomodado las cosas para su propio enamoramiento: lo mismo que le reprochaba al padre. -Dora observaba que la señora K justo se enfermaba siempre que el señor K volvía de viaje para sustraerse de los deberes conyugales (tener relaciones sexuales con él). Freud sospecha en eso un vínculo con la propia enfermedad de Dora, los ataques de tos y afonía: solían durar de tres a seis semanas, el mismo tiempo que se solía ausentar el señor K. Para Freud, la enfermedad de Dora representaba el amor por el señor K: ella enfermaba cuando él no estaba. La interpretación simbólica que Freud hacía de esto era: “si no puedo hablar con el señor K, entonces no me interesa hablar”. -Freud dirá que la enfermedad actual de Dora también servía a otro propósito: alejar al padre de la señora K. Las acusaciones que ella hacía al padre se repetían monótonamente, y siempre tosía cuando las hacía, por lo que sospechaba que había un vínculo entre los ataques de tos y afonía y el padre. En general, los síntomas tienen SOBREDETERMINACIÓN (más de un sentido), y por lo menos uno de ellos es una figuración de una fantasía sexual. ¿Cuál era la fantasía figurada en el síntoma para Freud? Dora se quejaba de que la señora K quería a su padre por ser un “hombre de recursos”, pero Freud decía que tras ello se escondía su contrario: el padre era un hombre sin recursos, impotente. Dora era consciente de que el padre era impotente, a lo cual Freud le pregunta cómo hacía para tener relaciones con la señora K, y Dora dice que hay otras formas, haciendo referencia a la zona erógena de la boca. Para Freud, el síntoma de la afonía y la tos, hacía referencia a la figuración de la fantasía sexual del sexo oral en las relaciones del padre con la señora K. -Freud dirá que el síntoma de Dora tenía sobredeterminación: por un lado, figuraba la fantasía sexual del sexo oral en las relaciones del padre con la señora K, y por otro, hacía referencia a las ausencias del señor K, expresando su amor por él. -Otro síntoma de Dora era el pensamiento hiperintenso: ideas que se le imponían y que no podía dejar de pensar. Estas circulaban alrededor de los celos respecto a la relación del padre con la señora K. Freud decía que el poder de este pensamiento hiperintenso proviene de su refuerzo inconsciente, es decir, que se establece como lo opuesto a lo reprimido, hay algo reprimido y el pensamiento hiperintenso sirve para mantenerlo a raya, por ende, la forma de trabajar sobre él es hacer consciente lo que está reprimido, para que el pensamiento hiperintenso pierda su refuerzo inconsciente. En Dora, por un lado, hay un refuerzo directo vinculado a su posición como mujer celosa, identificándose con la madre y con la señora K (con esta última se identifica con el síntoma de la garganta), es decir, identificándose con las mujeres elegidas por el padre, ya que ella amaba al padre, por esto estaba celosa. Por otro lado, hay un refuerzo reactivo inconsciente: por un lado, tiene que ver con el amor reprimido que siente por el señor K, se defiende de este reforzando el amor infantil hacia el padre, por lo que tiene celos excesivos de este. El otro refuerzo reactivo inconsciente tiene que ver con el interés homosexual que tenía Dora por la señora K: cuando ella se quedaba con los K, solía compartir muchos momentos de intimidad con ella, incluso dormía con ella y el señor K era desplazado del cuarto. Entonces, los pensamientos hiperintensos servían para sofocar el amor por el señor K, y también para ocultar el amor inconsciente por la señora K. Primer sueño -Dora tenía un sueño recurrente: se encontraba en una casa en la que había un incendio. Su papá se paraba frente a su cama y la despertaba. Su mamá pretendía salvar su alhajero, pero su papá le decía ‘no quiero que yo y mis dos hijos nos quememos a causa de tu alhajero’. La joven recuerda haber tenido este sueño tres noches consecutivas en L. -Freud le pide asociaciones a Dora: Ella habla de una disputa que tenían sus padres acerca de la habitación del hermano, ya que él dormía en una habitación a la cual solo se podía entrar por el comedor. La madre cerraba el comedor con llave en la noche, lo que angustiaba al padre quien pensaba que podía pasar algo que obligase a salir y que el joven quedase encerrado allí. Angustia del padre frente a la posibilidad de un incendio que tuvo al llegar a L y ver la cabaña. A la siesta de la escena del lago, ella se fue a acostar, pero en un momento despertó y vio al señor K parado frente a ella. Lo increpa y él le dice que era su habitación, que él podía entrar cuando quisiera y que necesitaba buscar algo. A partir de ahí, Dora le pide la llave de la habitación a la señora K para poder encerrarse, ella se las da, pero luego del primer día desaparecen y ella supone que el señor K se las llevó. En relación al alhajero, Dora asocia que hace 4 años, el padre y la madre habían tenido una disputa a causa de unas alhajas: el padre le había regalado una pulsera, cuando ella quería unos pendientes de gotas de perlas. Ella se enojó y le dijo que se lo regale a otra. Freud le pregunta si ella hubiera aceptado la pulsera de buena gana y ella le dice que no sabe. Además, el señor K le había regalado a Dora un costoso alhajero. Interpretaciones de Freud: 3 veces consecutivas: Dora se quedó allí luego de la escena del lago (4 días, al cuarto día partió con su padre). Freud planteaba que Dora se había hecho el designio de sustraerse de las persecuciones del señor K, y que lo continuó mientras dormía. El pensamiento era: “no podré dormir tranquila hasta irme de esta casa”. Alhajero: genitales femeninos. Freud dirá que Dora sentía que debía retribuirle el obsequio, entregándole su alhajero (virginidad) al señor K. Interpretación del sueño de Freud: este hombre me persigue, quiere penetrar en mi habitación, mi alhajero corre peligro. Si algo sucede, mi padre es culpable. En el sueño sucede lo contrario, ya que es el padre el que la salva de un peligro. Todo en el sueño está mudado en lo contrario. -A partir de esto, Freud comienza a cambiar por su contrario algunos de los pensamientos de las asociaciones de Dora: Ella hubiera aceptado de buena gana la pulsera del padre que la madre había rechazado. En este punto sustituye el “aceptar” por el “dar”, y el “rechazar” por el “rehusar”. No es que ella quiera aceptar lo que la madre rechaza del padre, sino que quiere darle lo que ella le rehúsa (satisfacción sexual). Luego, el padre debe ser sustituido por el señor K (parado frente a la cama) y la madre por la señora K. El pensamiento sería: Dora quiere darle al señor K lo que la señora K le rehúsa, quiere retribuirle el obsequio del alhajero. Ese es el deseo inconsciente y Dora se defiende mudándolo todo en su contrario. El hecho de que Dora haya vuelto a soñar este sueño hacía poco le indica que ella siente que está en una situación similar a la que estaba la primera vez que lo soñó: lo asocia con la situación transferencial, infiriendo que Dora va a abandonar la cura, de la misma forma que abandonó la casa de los K, a la cual asiste solo para complacer al padre. Dora añade un suplemento: todas las veces después de soñar el sueño, al despertar, sentía olor a humo. Ella lo asocia con el señor K y con su padre, ambos fumadores, y también que ella misma había fumado en L. Freud dice que el humo se asocia con el fuego, y también a él mismo por ser fumador. Por haber sido un elemento que apareció último, piensa que está más conectado con lo reprimido que los demás, es decir, complacer al hombre sexualmente. El beso del fumador sabe a humo: ella se acordó del beso que había recibido del señor K, y por la situación transferencial con Freud, a ella se le debía haber ocurrido que quería besar a Freud, y dada esta situación volvió a tener el sueño. -El sueño se apoya en una escena infantil: a los niños se les prohíbe jugar con fuego para prevenir un incendio, pero también por otra creencia: jugar con fuego está asociado a que los niños se hagan pis por la noche (que sueñen con fuego y busquen apagarlo haciéndose pis). Freud infiere que ella se debe haber hecho pis en la cama hasta grande y que su papá la despertaba para llevarla al baño y que no moje su cama, lo cual Dora confirma. El elemento fuego del sueño está vinculado al agua. El sueño muestra a la madre que no quiere que el alhajero se queme, mientras que los pensamientos oníricos hablan de que el alhajero no se moje. También se vincula a la pasión, ardor, de la excitación sexual. Interpretación completa del sueño: alejarme de esta casa en la cual mi virginidad corre peligro. Por la mañana partiré con mi papá y me vestiré con rapidez para no ser sorprendida. Estos son los pensamientos conscientes tras los cuales se esconden sus contrarios inconscientes: la tentación de entregarse al señor K. Dora se refugia en su padre para defenderse contra la inclinación a entregarse al señor K. Segundo sueño -Se encuentra en una ciudad desconocida, ve calles y plazas que le son extrañas (en una de las plazas ve un monumento). Después va a una casa donde vive, a su habitación, y encuentra una carta de su madre, en la cual dice que, por haberse ido de casa sin conocimiento de los padres, ella no le informó que su papá había enfermado, y que ahora había muerto. Finalizaba diciendo: y si tú quieres? puedes venir. -Dora va a la estación ferroviaria, y pregunta unas 100 veces dónde está la estación: todas las veces recibe esta respuesta: cinco minutos. Luego ve un bosque denso, penetra en él y pregunta a un hombre que encuentra, le dice “todavía dos horas y media”. Le pide que acompañarla y ella lo rechaza, sigue sola. Ve la estación y no puede alcanzarla. Después, en casa, va a la portería y pregunta por la vivienda, a lo que le responden “la mamá y los otros ya están en el cementerio”. -Por ciertas particularidades enlazadas al contenido del sueño, se interrumpe el análisis y no queda del todo claro. Asociaciones con respecto a elementos del sueño: Estar deambulando sola por una ciudad extraña: ella recuerda haber estado caminando como extranjera en una ciudad extraña (Dresden). Un primo se había ofrecido a acompañarla y ella lo rechazó y fue sola. Terminó yendo a ver la Sixtina, estuvo viéndola durante buen rato, en especial la Madonna. Monumento: ella tenía unas postales en una cajita, y las había estado buscando el día anterior y no la encontraba. Le pregunta a su madre dónde está. En ella estaban postales que le había enviado un joven ingeniero que se había ido a trabajar al extranjero. Freud intuía que este estaba enamorado de ella, pero aun no había intentado hacerle una propuesta amorosa porque todavía no contaba con los recursos económicos, debía esperar. Interpreta Freud: Dora se identifica a este joven (deambula por el extranjero), hace falta esperar para alcanzar la meta (estación ferroviaria). Compara la pregunta “¿dónde está la estación?” con “¿dónde está la cajita?” Cajita podía ser en alemán un término peyorativo de “mujer”, o sea que en realidad la espera es por la mujer. Pregunta unas 100 veces: el día anterior el padre le había pedido que le alcance un vaso de coñac, pues sin él no podía dormir, y ella le preguntó a la madre dónde estaba la llave de donde estaba guardado, repitiéndole una y otra vez sin que ella le prestara atención porque estaba conversando con otra persona, hasta que Dora se enoja y le dice que ya le había preguntado 100 veces. Freud asocia la cuestión de preguntar por la llave a la pregunta por la cajita, diciendo que la llave es el correspondiente simbólico masculino y la cajita el femenino, por lo tanto, es una pregunta por los genitales. Muerte del padre: cuenta Dora que en esta reunión había otra persona que hizo un brindis por el padre y por su salud, y que ella vio a su padre un tanto fatigado, adivinando los pensamientos que se le cruzaban por la cabeza, que tenían que ver con cuántos años más le quedaban, ya que él era un hombre bastante enfermo. Freud asocia la carta de la madre con la carta que Dora dejó a sus padres. Este elemento para él está comandado por una manía de venganza, donde ella se va al extranjero, y la nostalgia del padre que sufre por su ausencia le rompe el corazón y termina falleciendo, pues Dora era la única que comprendía lo que el padre realmente necesitaba (elemento coñac). Dice Freud que el mejor somnífero es la satisfacción sexual y probablemente el insomnio hacía referencia a la insatisfacción sexual que tenía el padre con la madre: Dora entendía mejor que la madre cómo complacer al padre. ? en “si tú quieres” de la carta: eso le había escrito la señora K a Dora cuando la invitó a pasar esas semanas en L en la casa junto al lago. Freud investiga un poco más sobre qué pasó en la escena del lago, Dora le dice que no recuerda mucho, que el señor K solamente le había empezado a decir algo, ella no lo dejó terminar, le dio una bofetada y se fue. Recuerda que el señor K le dijo: “usted sabe, no me importa nada mi mujer…”. Intentó irse a pie, se encontró a un hombre en el camino y le preguntó cuánto faltaba para llegar a la casa en L, a lo que él respondió “dos horas y media”. Ella regresó a la embarcación, volvió a encontrarse con el señor K, quien le pidió perdón y le dijo que no cuente nada, y de allí partieron a la casa. Bosque: era muy parecido al bosque de la escena del lago en L. También asocia que le recuerda a un cuadro donde se ve tras un bosque a unas ninfas, a lo que Freud asocia con una parte de los genitales femeninos, ya que en los libros de anatomía sexual a veces se les llama ninfas a los labios menores, ocultos tras el “bosque denso” del vello púbico. El hombre que aparece en el sueño atravesando el bosque vendría a ser una fantasía de desfloración, que Freud también asocia con la Madonna, que es la madre virgen. El elemento de la desfloración es el segundo componente del sueño. PRIMER COMPONENTE DEL SUEÑO: manía de venganza SEGUNDO COMPONENTE DEL SUEÑO: fantasía de desfloración -Freud comunica sus conclusiones a Dora, y alega que estas deben haberle causado una profunda impresión, ya que tras ellas emerge un elemento olvidado del sueño: sube por la escalera y se va a su habitación. Ahí lee un gran libro que yace sobre su escritorio. Gran libro: Freud dice que probablemente era una enciclopedia, y que los niños no suelen tranquilos leer temas prohibidos en ellas porque temen que los padres los descubran. Dora dice que ella recuerda haber leído una enciclopedia, había buscado la apendicitis, porque su tía estaba enferma, y un primo no había podido ir a visitarla porque sufría apendicitis. Le quedó grabado el intenso dolor en el vientre. Luego de que su tía falleció, Dora sufrió una supuesta apendicitis. Se ve subir las escaleras: tras la supuesta apendicitis que sufrió, comenzó a tener dificultad para caminar y arrastraba su pie izquierdo. A los médicos les parecía una secuela muy insólita, pues no parecía asociarse a la apendicitis, concluyendo en que era un síntoma histérico. Freud dice que la renguera seguramente era un castigo autoimpuesto por Dora por haber leído otros temas prohibidos en la enciclopedia. Dora cuenta que la apendicitis fue 9 meses después de la escena del lago. Freud dice que siempre que un síntoma histérico alcanza su máximo despliegue, figura un elemento fantaseado de la vida sexual. En este caso, la apendicitis figuraba un parto (9 meses, intenso dolor en el vientre). Le dice a Dora que si ella sufrió un parto 9 meses después de la escena, es porque en su mente corrigió lo que sucedió allí: le hubiera gustado que hubieran tenido relaciones y haber quedado embarazada. Ve Freud en la apendicitis una corrección en el inconsciente del desenlace que tuvo la escena del lago, que figura también el amor inconsciente por el señor K. La fantasía de desfloración vale para el señor K: a ella le hubiera gustado que él la desflore. Ella misma era la Madonna, ya que ella era virgen, pero había soportado un parto. -En la tercera sesión, Dora le dice a Freud que es la última vez que viene. Freud le pregunta hace cuánto decidió no ir más, y ella dice 14 días. Freud la compara con una muchacha de servicio (gobernanta), porque da un preaviso de 14 días, a lo que Dora asocia que una gobernanta había dado un preaviso de 14 días en casa de los K aquella vez. El señor K la había seducido, le había dicho que su mujer no le importaba, había estado con ella y después dejó de prestarle atención. La gobernanta le contó todo a sus padres y ellos la obligaron a renunciar. Ella igualmente se quedó unos días más luego de anunciar la renuncia, para ver si el señor K volvía a cortejarla, pero esto no sucedió. Freud interpreta: el motivo de la bofetada de Dora al señor K en la escena del lago no era por el atrevimiento de este, sino por una venganza por celos (“no me importa nada mi mujer”, Dora pensó “¿cómo se atreve a tratarme como a una muchacha de servicio?”). Dora se identifica con la gobernanta, ya que también le cuenta a sus padres, y tardó 14 días en hacerlo. Dora también debía haber esperado ese lapso para ver si el señor K retomaba su cortejo con ella. Pero, como el señor K nunca vino, entonces ella se empezó a vengar. Freud también deduce que hay otro propósito colateral: mover al señor K mediante la acusación a que viajase a donde ella residía. Dora dice que fue lo primero que el señor K se ofreció a hacer. Dice Freud que de esa forma, la nostalgia por él se hubiera apaciguado, y podría haber recibido la satisfacción que esperaba: que se divorcie de la señora K y se case con ella. Ella era muy joven en ese momento, pero también lo era su mamá cuando se comprometió con su papá, a quien hizo esperar dos años para casarse. Aquí aparece el TERCER COMPONENTE DEL SUEÑO: la espera para alcanzar la meta, el fin último que tenía Dora en relación a sus expectativas con el señor K. -Dora no interrumpió a Freud y luego se despidió de él cálidamente, y no regresó. Freud dice que esto fue un acto de venganza, pues en el momento en que él más ilusionado estaba de poder culminar la cura, ella aniquiló sus esperanzas. Epílogo -El factor TRANSFERENCIA fue el que permitió a Freud entender las particularidades del caso de Dora: Dice que no logró dominar la transferencia a tiempo, pues él hacía de sustituto del padre de Dora desde el primer momento. El apego tierno que ella tenía por el padre, en un momento se transfirió hacia Freud y eso permitió el avance del análisis, pero luego todas las mociones hostiles que también tenía su relación con el padre (que después también se transfirieron al señor K), terminaron transfiriéndose en el análisis y obstaculizando la cura, produciendo la interrupción prematura. Cuando sobrevino el primer sueño, cuando Dora se preparaba para abandonar la cura de la misma forma en que había abandonado la casa del señor K, Freud debía haber tomado precauciones y decirle que había hecho una transferencia del señor K hacia él. Dora se vengó de él, de la misma manera en que se hubiera vengado del señor K. A 15 meses de haber terminado el análisis, Dora se contacta con él para pedirle terminar su historia y auxilio frente a algunas cuestiones, a lo que Freud juzga que por su cara no era un pedido en serio Concluye Freud que si el primer sueño reflejaba el apartamiento del hombre amado y su refugio en el padre, es decir, la huida de la vida hacia la enfermedad; el segundo sueño anunciaba que se desasiría y se recuperaría para la vida. Años después, Freud diría que el error técnico que tuvo en el caso fue la siguiente omisión: no atinó a colegir en el momento oportuno y a comunicarle a Dora que la moción homosexual que tenía por la señora K era la más fuerte de las corrientes inconscientes de su vida anímica. Solo ella podía ser la fuente de conocimientos de Dora sobre asuntos sexuales. Dora sabía muchas cosas sexuales, y nunca quería saber de dónde las sabía. Él tendría que haber ahondado en el motivo de la represión, en por qué no quería saber de dónde las sabía. La manía de venganza expresada en el segundo sueño oculta la corriente opuesta, la nobleza con la cual perdonó la traición de la señora K, y ocultó que fue ella quien le reveló todas esas cosas.
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