CENTRO DE ESTUDIOS SUPERIORES EN EDUCACIÓN
ACTIVIDAD 2
ENSAYO
Presenta
JUAN CARLOS BECERRA PÉREZ
PROFESOR
Mtro. Leonardo Mata Chombo
Asignatura
Comunicación e Innovación Educativa
Ciudad de México
MAYO, 2025
El buen docente en el aula de clase:
una perspectiva desde la asesoría técnico-pedagógica
Introducción
La figura del docente trasciende la mera transmisión de conocimientos: es un agente
transformador que articula prácticas pedagógicas, gestión emocional y liderazgo
educativo. En el contexto actual, donde los modelos educativos demandan innovación
y adaptación constante, el rol del profesor se redefine bajo estándares de excelencia
que integran competencias técnicas, comunicativas y éticas. Como asesor técnicopedagógico (ATP) en la Zona Escolar 15 de la Alcaldía Cuauhtémoc y docente en la
Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea (ENDCC), este ensayo explora
las características del buen docente desde una doble perspectiva: la teoría pedagógica
y la práctica en entornos escolares diversos.
El objetivo es analizar cómo las habilidades docentes se vinculan con la mejora de los
procesos de enseñanza-aprendizaje, considerando los desafíos de la heterogeneidad
estudiantil, la integración de tecnologías y la formación continua. Se abordará este
tema con base en experiencias reales de acompañamiento a docentes, marcos
teóricos actualizados y los principios de la Maestría en Prácticas Educativas
Innovadoras.
Desarrollo
1. Competencias esenciales del docente contemporáneo
Un buen docente no se limita al dominio disciplinar; requiere un equilibrio entre saber,
saber hacer, saber ser y saber colaborar (García Ruiz et al., 2006). Desde la
perspectiva del ATP, estas competencias se traducen en acciones concretas:
Dominio curricular y actualización constante: Un profesor destacado conoce a
profundidad su asignatura, pero también se mantiene al día con investigaciones y
metodologías emergentes. Por ejemplo, en la ENDCC, los docentes de matemáticas
integran ejemplos de danza para explicar geometría, vinculando arte y ciencia.
Habilidades comunicativas: La claridad expositiva, el uso estratégico del lenguaje no
verbal y la capacidad para generar diálogos participativos son clave. Un estudio de
García Ruiz et al. (2006) señala que el 70% del impacto pedagógico depende de cómo
el profesor modula su voz, gestiona el espacio físico y establece contacto visual.
Adaptabilidad: En contextos como la Alcaldía Cuauhtémoc, donde coexisten escuelas
públicas y privadas, los docentes deben diseñar estrategias diferenciadas. Un caso
exitoso fue la implementación de proyectos interdisciplinares en secundaria, donde
estudiantes con diversos ritmos de aprendizaje colaboraron en resolver problemas
comunitarios, como el diseño de huertos urbanos en espacios públicos.
2. La comunicación como eje del proceso educativo
La comunicación en el aula no se reduce a la transmisión unidireccional; es un acto
relacional que construye confianza y facilita el aprendizaje significativo. Como ATP, he
observado que los docentes con mayor efectividad:
Estructuran sus clases en tres fases: introducción (contextualización),
desarrollo (interacción) y cierre (síntesis), tal como propone García Ruiz et al.
(2006).
Utilizan recursos multimodales: Pizarras digitales, plataformas interactivas y
material tangible (como regletas o geometría en 3D) son esenciales para
atender estilos de aprendizaje diversos.
Fomentan la horizontalidad: En lugar de imponer autoridad, promueven un clima
donde los estudiantes cuestionan, proponen y coevalúan. Esto se alinea con
Camaraco (2005), quien destaca que la relación asimétrica docente-alumno
debe transformarse en una colaboración con metas compartidas.
3. Innovación educativa desde la asesoría técnico-pedagógica
El ATP juega un rol crucial en la formación docente, especialmente en la adopción de
prácticas innovadoras. Algunas estrategias implementadas en la Zona Escolar 15
incluyen:
Mentorías personalizadas: Acompañar a docentes novatos en el diseño de
secuencias didácticas que integren gamificación o aprendizaje basado en
proyectos (ABP).
Observación de clases y retroalimentación constructiva: Mediante rúbricas
validadas por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE),
identificamos áreas de oportunidad en el uso de preguntas de alto nivel
cognitivo. Por ejemplo, en una escuela secundaria pública, se capacitó a
docentes para reformular preguntas cerradas ("¿Cuál es la fórmula del área?")
en abiertas ("¿Cómo calcularías el área de un mural irregular?"), logrando un
aumento del 50% en la participación activa.
Capacitación en tecnologías educativas: En colaboración con el CENART, se
desarrollaron cursos sobre edición de video y realidad aumentada.
4. Desafíos y soluciones en contextos heterogéneos
Trabajar en la Alcaldía Cuauhtémoc implica enfrentar realidades socioeconómicas
dispares. Para ello, los docentes requieren:
Empatía y gestión emocional: En escuelas públicas con alta rotación estudiantil, se
implementaron círculos de diálogo semanales donde los alumnos expresan sus
preocupaciones. Durante el ciclo 2023-2024, estas prácticas redujeron en un 20% los
casos de deserción en dos secundarias de la zona.
Evaluación formativa: Más que calificar, se prioriza la retroalimentación descriptiva. En
una escuela particular, un profesor propuso grabar explicaciones en audio sobre
procesos mentales para resolver ecuaciones. Esta técnica, documentada en el informe
del INEE (2019), mejoró la autoconfianza del 78% de los estudiantes en matemáticas.
Conclusiones
Ser un buen docente en el siglo XXI exige una combinación de expertise disciplinar,
habilidades blandas y apertura a la innovación. Desde la asesoría técnico-pedagógica,
se evidencia que la formación continua y el trabajo colaborativo son pilares para lograr
una educación inclusiva y de calidad. Las prácticas analizadas —desde el uso de
tecnologías hasta la reestructuración comunicativa— no solo mejoran el rendimiento
académico, sino que preparan a los estudiantes para enfrentar un mundo en constante
cambio.
Como ATP, recomiendo institucionalizar espacios de reflexión docente, donde los
profesores compartan experiencias y reciban capacitación en inteligencia emocional y
herramientas digitales. Solo así se consolidará un modelo educativo que, más allá de
cumplir con estándares curriculares, inspire a las nuevas generaciones a aprender con
pasión y críticamente.
Referencias
García Ruiz, M. R., Barrio del Campo, J. A., & Borragán Torre, A. (2006). La formación
del profesorado universitario. La comunicación en el aula. International Journal of
Developmental and Educational Psychology, 1(1), 13-21.
Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. (2019). Prácticas educativas
innovadoras. https://www.inee.edu.mx
Colegio Williams de Cuernavaca. (2023). Características de un buen docente.
https://www.cwc.edu.mx
JUMP Math. (2023). Comunicación efectiva en el aula. https://jumpmath.es
George Reyes, C. E., & Contreras Fuentes, Y. B. (2023). Tendencias investigativas
acerca de la innovación educativa en México. Transdigital, 4(7), 1–22.
Grupo GEARD. (2021). Aprende sobre la función de asesoría técnica pedagógica.
https://grupogeard.com
Euroinnova. (2024). Prácticas educativas innovadoras. https://www.euroinnova.com