SEMIOLOGIA- VERANO 2025
GUIA COMPLEMENTARIA ACTIVIDAD 3.
ALUMNO:
DOCENTE: Romina Valerio
COMISIÓN: 1
1) Miguel de 45 años es derivado a su consultorio para iniciar fisiokinesioterapia.
Es albañil, y se ocupa de hacer la terminación de los cielos rasos. Refiere que
hace 15 días siente dolor en el codo derecho por lo cual consultó al traumatólogo
quien le dijo que presentaba “codo de tenista”.
a) ¿Cuáles son las articulaciones que forman el codo?
La articulación del codo está formada por tres huesos principales:
1. Húmero: Es el hueso largo del brazo que se extiende desde el hombro hasta el codo.
2. Radio: Es uno de los dos huesos del antebrazo y se encuentra del lado del pulgar.
3. Cúbito (Ulna): Es el otro hueso del antebrazo y se encuentra del lado del meñique.
Estos tres huesos se unen en la articulación del codo, permitiendo movimientos de flexión y
extensión, así como algunos movimientos de rotación del antebrazo.
b) ¿Cómo realizarías la evaluación del codo según los pasos semiológicos?
La evaluación del codo siguiendo los pasos semiológicos generalmente incluye los siguientes
pasos:
a) Anamnesis: Recopilar información sobre la historia clínica del paciente, incluyendo
antecedentes de lesiones, dolor, limitación de movimiento, y cualquier tratamiento
previo.
b) Inspección: Observar la apariencia del codo en reposo y en movimiento. Buscar signos
de tumefacción, deformidad, cicatrices, y cambios en la piel.
c) Palpación: Tocar suavemente el codo para identificar áreas de dolor, sensibilidad,
calor, y detectar nódulos reumatoideos o tofos.
d) Rango de Movimiento: Evaluar la capacidad de flexión y extensión del codo, así como
la pronación y supinación del antebrazo. Comparar con el lado opuesto para detectar
asimetrías.
e) Pruebas Específicas: Realizar pruebas adicionales como la prueba de extensión del
codo para detectar fracturas, y la prueba de flexión para evaluar la presencia de
contracturas o lesiones en la articulación.
f)
Pruebas de Estabilidad: Evaluar la estabilidad de la articulación del codo mediante
pruebas específicas para detectar lesiones ligamentarias.
g) Pruebas de Sensibilidad y Circulación: Evaluar la sensibilidad en la zona del codo y
la circulación sanguínea para descartar problemas neurológicos o circulatorios.
h) Pruebas de Función: Evaluar la fuerza muscular y la función del codo mediante
pruebas de resistencia y movilidad.
Estos pasos ayudarán a identificar posibles lesiones o enfermedades que afectan la
articulación del codo y guíarán el tratamiento adecuado.
c) Elegí 3 reparos óseos que palparías en el examen físico, nombralos. ¿Qué
movimientos evaluarías en esa articulación?
Los tres reparos óseos que elegiríamos para palpar en el examen físico del codo, podrían ser:
1. Epicóndilo lateral (o epicóndilo externo): Es una prominencia ósea en el lado lateral del codo,
que es importante para la inserción de los músculos extensores del antebrazo.
2. Epicóndilo medial (o epicóndilo interno): Es otra prominencia ósea en el lado medial del
codo, donde se insertan los músculos flexores del antebrazo.
3. Olécranon: Es la punta del codo, una prominencia ósea del cúbito que se puede palpar
fácilmente y es el punto de inserción del tendón del músculo tríceps braquial.
En cuanto a los movimientos que evaluaríamos en esta articulación, serían los siguientes:
1. Flexión: Doblar el codo llevando la mano hacia el hombro.
2. Extensión: Estirar el codo llevando la mano lejos del hombro.
3. Pronación: Girar el antebrazo de manera que la palma de la mano quede hacia abajo.
4. Supinación: Girar el antebrazo de manera que la palma de la mano quede hacia arriba.
Estos movimientos te permiten evaluar la funcionalidad y detectar posibles limitaciones o
problemas en la articulación del codo.
2) Se presenta a la consulta Ariel de 28 años de edad, sin antecedentes
patológicos de importancia. Refiere dolor de espalda de varios meses de
evolución, sin otros síntomas asociados. Es oficinista, con una jornada laboral de
8 horas diarias. Luego de ampliar la anamnesis, procedes a hacer el examen físico
y ves lo siguiente:
a) ¿Cuáles son las curvaturas normales de la columna? Describilas.
La columna vertebral humana tiene cuatro curvaturas normales, que son esenciales para
mantener el equilibrio y la postura. Estas curvaturas son:
1. Cervical (lordosis cervical): Esta curvatura está en el cuello y es cóncava hacia atrás.
Permite una mayor movilidad de la cabeza y ayuda a absorber impactos durante actividades
como correr o saltar.
2. Torácica (cifosis torácica): Ubicada en la parte superior de la espalda, esta curvatura es
convexa hacia atrás. Proporciona espacio para los órganos torácicos y contribuye a la
estabilidad del tronco.
3. Lumbar (lordosis lumbar): Encontrada en la parte baja de la espalda, esta curvatura es
cóncava hacia atrás. Es crucial para la distribución del peso corporal y permite una mayor
flexibilidad y movimiento del torso.
4. Sacro y coxis (cifosis sacro-coccígea): Estas curvaturas están en la región pélvica y son
convexas hacia atrás. Ayudan a soportar el peso del cuerpo en posición sentada y juegan un
papel en la distribución de fuerzas durante el movimiento.
Estas curvaturas trabajan juntas para mantener la alineación adecuada de la columna
vertebral, absorbiendo y distribuyendo las fuerzas que actúan sobre el cuerpo
b) ¿Cuáles son los pasos semiológicos para la exploración física de la columna? Hay
una maniobra especial para evaluarla… investiga cual es y cómo se realiza.
Para realizar una exploración física de la columna, se suelen seguir estos pasos semiológicos:
1. Inspección: Observar al paciente de frente y de perfil para detectar posibles deformidades,
cambios en las curvas fisiológicas (como lordosis o cifosis), y anomalías cutáneas
2. Palpación: Tocar suavemente la columna para identificar áreas de dolor, deformidades
óseas, y cambios en la textura de los tejidos blandos
3. Movilidad: Evaluar los arcos de movimiento de la columna, incluyendo flexión, extensión,
rotación lateral e inclinación lateral
4. Exploración neurológica: Evaluar la función neurológica mediante pruebas de reflejos,
fuerza muscular y sensibilidad
Una maniobra especial para evaluar la columna es la “prueba de Lasegue”. Esta prueba se
utiliza para detectar radiculopatías, especialmente en el nervio ciático
Se lleva a cabo de la siguiente manera:
1) Posición del paciente: El paciente debe acostarse boca arriba con las piernas
2) Elevación de la pierna: El examinador levanta una pierna estirada del paciente hacia el
aire, manteniendo el pie en dorsiflexión (punta de los pies hacia arriba)
3) Observación del dolor: Se observa si el paciente experimenta dolor en la zona lumbar
o ciática. Si el dolor se reproduce, puede indicar una irritación o compresión del nervio ciático
b) ¿Qué movimientos podés evaluar en la columna?
La columna vertebral tiene varios movimientos que se pueden evaluar durante la exploración
física, ellos son:
1. Flexión: Es el movimiento de doblarse hacia adelante, como cuando intentas tocarte los
dedos de los pies.
2. Extensión: Es el movimiento de arquear la espalda hacia atrás, como cuando miras hacia el
techo.
3. Inclinación lateral: Es el movimiento de doblarse hacia un lado, tratando de llevar la mano
hacia el costado de la pierna.
4. Rotación: Es el movimiento de girar el tronco hacia la derecha o hacia la izquierda, como
cuando miras hacia atrás sin mover los pies.
5. Flexión lateral: A veces se usa para referirse a la combinación de la inclinación lateral y un
pequeño movimiento de rotación.
Evaluar estos movimientos ayuda a identificar limitaciones en la movilidad, dolor o rigidez, y
posibles problemas neurológicos o musculo esqueléticos. Además de estos movimientos, es
importante observar la simetría y el alineamiento de la columna durante la evaluación.
c) Habiendo analizado las preguntas anteriores, ¿Que te llama la atención de Ariel?
d) (¡NO hagas un diagnóstico!!)
Al observar la imagen, por la postura que lleva a cabo Ariel, la columna vertebral se presenta
con una alineación NO adecuada y NI bien definida, CON aparentes desviaciones anómalas o
malformaciones. La musculatura que rodea la columna, como los músculos de la espalda baja
(lumbar), parecen estar bien desarrollados, lo que sugiere, a pesar de lo descripto
anteriormente, una buena condición física.
3) Observa las siguientes fotos y responde:
a) Mirá ambas fotos. Describí las características que encontras a la inspección.
En ambas fotos se observa una inflamación en la articulación de las falanges y también
enrojecimiento de la zona.
c) ¿Qué síntomas puede estar presentando el paciente de la foto A y el de la B?
Los pacientes de las fotos A y B podrían presentar calor (temperatura en la zona) y
seguramente presenten tirantez y dolor ya que la zona se ve colorada e inflamada
Busca similitudes y diferencias.
Las similitudes se basan en los signos y los síntomas, la diferencia es la zona del cuerpo en
donde se presentan los mismos
d) ¿Cómo evalúas las articulaciones de muñecas, manos, tobillos y pies?
La evaluación semiológica de las articulaciones de las muñecas, manos, tobillos y pies implica
varios pasos clave:
1.Observación: Se observa la postura, la simetría y cualquier deformidad o asimetría en las
articulaciones Se verifica si hay signos de inflamación, como enrojecimiento o hinchazón
2. Palpación: Se palpa cada articulación para detectar dolor, calor, masa o crepitación. Se
evalúan los huesos, ligamentos y tejidos blandos alrededor de las articulaciones
3. Movilidad: Se evalúa la amplitud de movimiento activa y pasiva de las articulaciones. Se
verifica si hay dolor, restricción o bloqueo en el rango de movimiento.
4. Pruebas específicas: Se realizan pruebas específicas para evaluar la función y detectar
posibles lesiones, por ejemplo, la prueba de Finkelstein para detectar tenosinovitis estenosante
en la muñeca
5. Pruebas de resistencia: Se evalúan los músculos y tendones alrededor de las
articulaciones aplicando resistencia y observando la respuesta del paciente.
6. Pruebas neurovasculares: Se evalúan los nervios y la circulación sanguínea en la zona
para descartar problemas neurológicos o circulatorios.
Cada paso proporciona información valiosa sobre la salud de las articulaciones y ayuda a
identificar posibles problemas que puedan necesitar tratamiento.
4) Observa las siguientes fotos y responde:
a) Mirá ambas fotos. Describí las características que encontrás a la inspección.
b) ¿Qué síntomas puede estar presentando el paciente de la foto A y el de la B?
Busca similitudes y diferencias.
La imagen A, muestra una rodilla inflamada y enrojecida, con una notable área de color rojo en
la rodilla izquierda. La persona está sosteniendo la rodilla con ambas manos, lo que sugiere
que está experimentando dolor o molestia en esa área.
Las características semiológicas que se observan incluyen:
Enrojecimiento: Indicativo de inflamación.
Edema: Hinchazón visible, lo que podría estar relacionado con la acumulación de
líquido.
Dolor: Implícito por la forma en que la persona sostiene la rodilla.
Estos signos podrían ser compatibles con una condición médica como una lesión, artritis,
bursitis o tendinitis.
En la imagen B se observa la posición de genu varo (rodillas arqueadas) y también edema
(Hinchazón causada por la acumulación de líquido en los tejidos).
La similitud en ambas rodillas es el edema, aunque en la rodilla de foto A hay inflamación y en
la foto B solo edema.
b) ¿Cómo realizarías la exploración de las rodillas?
La exploración semiológica de las rodillas es un proceso detallado que implica varios pasos
para evaluar la salud y funcionalidad de esta articulación, los pasos principales podrían ser:
1. Historia clínica: Es fundamental recopilar información sobre el mecanismo de la lesión, el
tiempo de evolución, y los síntomas asociados. Esto ayuda a enfocar la exploración física.
2. Inspección: Observar la rodilla en bipedestación (de pie) y en diferentes posiciones (frontal y
lateral). Se debe comparar con la rodilla contralateral para detectar desviaciones, atrofias
musculares, y otros signos visibles.
3. Palpación: Evaluar la localización del dolor, aumento de temperatura, derrame articular, y
crepitación. Palpar las estructuras óseas y blandas, como los ligamentos y los meniscos.
4. Movilidad activa y pasiva: Evaluar la amplitud de movimiento de la rodilla en flexión y
extensión. También se deben realizar maniobras específicas para evaluar los ligamentos y
meniscos, como la prueba de Lachman para el ligamento cruzado anterior (LCA) y la prueba de
McMurray para los meniscos.
5. Pruebas complementarias: En algunos casos, se pueden requerir estudios de imagen
(radiografías, resonancia magnética) para confirmar el diagnóstico
5) Al realizar la exploración del cuello:
a) ¿Qué estructuras anatómicas se encuentran en él?
Las estructuras anatómicas que encontramos en el cuello, son:
Huesos: Vértebras cervicales (C1-C7), el hueso hioides.
Músculos: Esternocleidomastoideo, trapecio, escalenos, músculos pre vertebrales.
Vasos sanguíneos: Arterias carótidas, venas yugulares, arterias vertebrales.
Nervios: Plexo cervical, nervio vago, nervio frénico, nervios espinales cervicales.
Glándulas: Glándula tiroides, glándulas paratiroides.
Otros: Tráquea, esófago, laringe, ganglios linfáticos.
c) ¿Cómo se evalúa su movilidad? Menciona causas que puedan limitarla.
La evaluación de la movilidad del cuello, se lleva a cabo de la siguiente manera:
► Movimientos: Se evalúan los movimientos de flexión, extensión, flexión lateral y
rotación.
► Método: Pedir al paciente que realice estos movimientos y observar la amplitud y
simetría.
Las causas que pueden limitar la movilidad, podrían llegar a ser:
Artritis: Inflamación de las articulaciones cervicales.
Estenosis cervical: Estrechamiento del canal espinal.
Contracturas musculares: Espasmos o tensión en los músculos del cuello.
Hernia discal: Protrusión de un disco intervertebral que comprime estructuras
nerviosas.
Traumatismos: Lesiones o fracturas en la región cervical.
Infecciones: Como meningitis que puede causar rigidez cervical.
Tumores: Masa que obstruye o afecta la movilidad de las estructuras del cuello.
6) Investiga cuales son los diferentes tipos de decúbito, guiandote por esta imagen:
La imagen muestra tres posiciones diferentes de decúbito, que son posturas en las que una
persona puede estar acostada. Estas posiciones son:
1. Decúbito supino: La persona está acostada boca arriba, con los brazos cruzados sobre el
pecho.
2. Decúbito lateral: La persona está acostada de lado, con una mano debajo de la cabeza y
las piernas ligeramente flexionadas.
3. Decúbito prono: La persona está acostada boca abajo, con los brazos a los lados del
cuerpo.
Estas posiciones se utilizan para describir la postura de un paciente durante exámenes físicos,
procedimientos médicos y en la recuperación de ciertas condiciones de salud