RESOLVIENDO EL ABUSO SEXUAL Terapia Centrada en Soluciones e Hipnosis Eriksoniana para Adultos Sobrevivientes. Yvonne M. Dolan, M.A. Miembros Responsables: Andrea Albán Bartra Noemí Aspiros Carbajal Tathiana Barboza Nuñez Luis Bravo Escalante Melissa Caballero Castillo Josie Calle Valdiviezo Kattiana Castillo Morales Mario Chávez Guzmán María Yohana Cruzado Huertas Claudia Cruzado Sandoval Jose Cueva Villacorta Jessica Celi Reyes Evelyn Delgado Herrera Yudy Guevara Marín Ericka Huaccha Muñóz Mary Lacunza Monzón Sasha La Torre Castillo Fiorella Nomberto Mercado Yessica Pereda Delgado Lía Quispe Vásquez Karen Rodriguez Blas Hans Salvador Rodriguez Neshla Vázquez Quiñones Docente: César Vásquez Olcese Curso : Orientación y Consejería Psicológica 1 CONTENIDOS Introducción 3 Capítulo I: El Legado de los Abusos 6 Capítulo II: II: Enviando Esperanza:Esperanza:-Utilizar los recursos del Cliente 29 Capítulo III: III: Uso de Relaciones de Apoyo 47 Capítulo IV: Trato con Miembros de la FamiliaFamilia-Desalentadores y el Abusador 65 Capítulo V: V: Garantizar la seguridad en el Presente 91 Capítulo VI: VI: Curando la Separación 97 Capítulo VII: VII: Disociación Terapéutica: Retornando un Síntoma en un Recurso 115 2 Capítulo VIII: VIII: Tareas Terapéuticas 129 Capítulo IX: IX: Recuerdo Seguro de Experiencias Disociadas 139 Capítulo X: X: Recuperando el Cuerpo 164 Capítulo XI: XI: Superando Superando el peligro de recaída 179 Capítulo XII: XII: Terminaciones Significativas 196 Capítulo XIII: XIII: Inquietudes Especiales para el Terapeuta 209 INTRODUCCIÓN El abuso sexual se encuentra entre los mayores traumas perjudiciales que una persona puede sufrir. Sin embargo la persona puede y logra curarse. Como terapeuta, poder presenciar repetidas veces dicha curación ha sido una de las experiencias más significativas de mi vida. El propósito de este libro es ayudar a los terapeutas a lograr que los clientes sean capaces de superar sus experiencias de abuso sexual. Algunas personas pueden cuestionarse si el abuso sexual llega “verdaderamente” resolverse, bueno en muchos casos sí se puede, y esto se puede dar en muchos más casos si se realizar un tratamiento a tiempo. Al decir resolver el abuso sexual, me refiero a lograr los siguientes 3 objetivos: 1. Otorgarle estabilidad y alivio al cliente respecto a los síntomas derivados o relacionados con el trauma de abuso sexual. 2. Modificar los sentimientos asociados a los recuerdos del trauma, para que esos recuerdos no sean dolorosos o molesten frecuentemente la vida diaria del cliente. 3. Desarrollar una orientación futura sana, positiva y práctica, que genere patrones no sintomáticos y, más importante aún, lo que el cliente consideraría una vida “plena”. Superar el abuso sexual generalmente es un proceso exigente para el terapeuta y para el cliente, a pesar de eso es posible lograrlo. Sin embargo, si el terapeuta piensa que el trauma generado por el abuso sexual no puede ser resuelto, eso sin duda alguna va a hacer que el proceso de intentar superarlo sea mucho más dificultoso. Este libro está enfocado a hacer que el proceso del tratamiento sea más efectivo y menos estresante para el terapeuta y el cliente. La combinación de la terapia centrada en soluciones y la hipnosis ericksoniana es ideal para el tratamiento de víctimas de abuso sexual. Debido a que las técnicas ericksonianas abordan la fuente inconsciente de la sintomatología, mientras que la terapia centrada en soluciones le da al cliente un control consciente de la sintomatología. Por lo tanto el cliente es capaz de resolver o al menos 3 apaciguar los síntomas existentes y gradualmente recuperar los hábitos saludables de sus percepciones y conductas futuras. Tratar a clientes abusados sexualmente no fue mi elección original, sino que la cantidad de casos que han llegado a mí en el transcurso de los últimos 15 años me han direccionado gradual y naturalmente en esa dirección. Mi experiencia ha abarcado no solo tratar a estos clientes en mi consultorio particular, sino que he aprendido también del personal y de los clientes de la consulta en hospitales, servicios sociales y agencias de tratamiento para mujeres. A lo largo de este libro me referiré al sustantivo “ella” como a las mujeres abusadas sexualmente, esto no quiere decir que todas las víctimas de abuso sexual son mujeres, pero según las estadísticas sugiere que la mayoría de estas víctimas son mujeres (Finkelhor, 1986; Russell, 1986) Investigaciones recientes reflejan que en caso de abuso sexual infantil, la mayoría son hombres (Courtois, 1988). Mi propia experiencia clínica apoya esta investigación debido a la proporción de hombres y mujeres tratadas. En todos los casos que se mencionan en este libro se han cambiado ciertos detalles para el anonimato del cliente. Sin embargo, las intervenciones clínicas son verídicas. Mis descripciones clínicas no son un ejemplo de formas “perfectas” para intervenir con las víctimas de abuso sexual, pero ofrecen claros ejemplos de cómo utilizar la terapia centrada en soluciones y las técnicas ericksonianas. Con el fin de ser efectivas, las técnicas terapéuticas deben ser reinventadas de manera creativa por parte del terapeuta cada vez que tiene un cliente nuevo con el fin de adecuarlo a sus necesidades. Una nota personal Durante la redacción de este libro fui experimentando mis propios eventos traumáticos. Mi abuela, a quien éste libro está dedicado, murió tras una dolorosa y larga lucha contra el cáncer, tuve la suerte de cuidarla en su casa durante sus 2 últimos meses de vida. Partes 4 de este libro fueron redactadas mientras me mantenía en vigilia en las madrugadas sentado en su mesa de comedor. De niño siempre creí en el ángel de la guardia para calmarme en situaciones dolorosas o de miedo. Tras ver a mi abuela, con su inteligencia aun intacta y su cuerpo envejecido, luchar dolorosamente contra los estragos del cáncer fue algo muy doloroso para mí, fue ahí cuando recordé al ángel. Una noche cuando fui a darle la medicina a mi abuela le pregunté si ella aún creía en ángeles, me miró con sus ojos tan pacíficos y celestiales, con una sonrisa y mirada que jamás olvidaré, y me dijo: “He ido andando en las puntas de sus alas”. Descubrí que hasta en momentos de traumas intensos puede haber momentos de paz y comodidad. Mi abuela fue una de las primeras trabajadoras sociales de los Estados Unidos que exitosamente logró poner una agencia de servicio social que duró 30 años. Durante su jubilación realizó varios trabajos voluntarios con diferentes agencias de servicios humanos, y así hasta sus últimos meses de enfermedad. Su actitud de “viento en popa” era evidente en cada una de sus últimas horas de vida, su inspiración me hizo abandonar la redacción de este libro, incluso durante mis periodos más dolorosos, impensable. A lo largo de su carrera demostraba su voluntad de “relacionarse” con la gente de tal manera que generaba en ellos respeto y empoderamiento de sus propias vidas, espero haber tenido éxito al intentar encarnar la misma postura en mi propio trabajo, con mis clientes. Ella siempre me recordará a un modelo de mujer fuerte, competitiva y muy cuidadosa con los demás, dedicada a hacer una diferencia positiva. Ofrezco la información a los lectores con la misma espiritualidad que presento mi propio material de trabajo. Un buen terapeuta va más allá de cualquier “técnica” y trata al cliente de una manera personalizada, compasiva y muy humana. Se le solicita al lector considerar si lo que actualmente está haciendo genera un efecto de ayuda y curación en sus clientes y sino recaudar la información necesaria a través de éste libro para que lo sea. 5 Capítulo I EL LEGADO DE LOS ABUSOS Este capítulo muestra una vista general de los síntomas que presentan adultos víctimas del abuso sexual y otorga una orientación general hacia las técnicas ericksonianas y centradas en soluciones. Definición de términos Al emplear el término abuso sexual, me refiero a cualquier forma de interacción sexual forzada que una persona con mayor poder ejerce sobre otra. Utilizo el término incesto como el contacto sexual que puede tener una persona con otra que se considera como un compañero sexual inadecuado debido a que son familiares o tienen vínculos sociales con la persona o su familia (Benward & Densen-Gerber, 1975). Además de familiares de sangre, también se incluyen vínculos de matrimonio, miembros del círculo social de los padres, como por ejemplo amigos de la familia muy cercanos, y las parejas sexuales de los padres. Las investigaciones manifiestan que para definir el incesto en abuso sexual a menores debe haber una diferencia de edad mínima de 5 años y la victima debe tener menos de 14 o 15 años de edad (Briere, 1989). Incesto entre hermanos no siempre se da por abuso debido a que existe una diferencia de edad mínima entre los hermanos y no hay violencia o coacción. El abuso sexual incestuoso infantil se menciona en este libro como una interacción sexual entre un niño o adolescente y una persona que tiene mayor poder sobre el menor y a quien el niño o adolescente ve como una persona que lo protege y le da afecto. En otras definiciones de abuso sexual incestuoso infantil, Christine Courtois (1988) menciona lo siguiente: 6 La incapacidad del niño de dar su consentimiento informado para la participación sexual está implícita en esta definición, incluso en aquellos casos donde el niño o adolescente puede argumentar que ella dio su consentimiento o parece haber dado su consentimiento. (p.13) El contacto sexual abusivo puede ser definido por grados desde el exhibicionismo hasta las relaciones (Courtois, 1988), incluye progresivamente (Sgroi, Blick & Porter, 1982): desnudez, desnudarse y exponer los genitales delante del niño, observar al niño (de manera que llega a incomodar al niño), besos, caricias, masturbación, felación, sexo oral, penetración digital del ano o orificio rectal, penetración del pene por el ano u orificio rectal, penetración digital de la vagina y relaciones sexuales. El nivel de daño o el grado de los abusos anteriormente mencionados no necesariamente son relativos con el grado de daño psicológico que pueden llegar a generar. Hay muchos factores que influyen en determinar el grado del trauma que probablemente mantenga la víctima de abuso sexual. Los efectos del abuso sexual son subjetivos y dependen de diferentes variables, como la frecuencia, la duración del abuso, la relación que se tiene con el atacante, la edad que tenía la víctima cuando ocurrió, la reacción de las personas significativas frente al abuso, los recursos y las relaciones de crianza de la víctima, si es que las hay. La duración y el grado de disminución de los síntomas post-traumáticos varían, sin embargo las investigaciones rara vez han encontrado víctimas de abuso sexual sin consecuencias dolorosas (Briere, 1989). Al parecer los abusos violentos, dados en un largo periodo de tiempo y cometidos por familiares significativos y confiables, son los que generaron consecuencias más dañinas. Por lo contrario, los factores traumáticos pueden disminuir un tanto si es que el abuso sexual se dio en menor duración, si la victima recibe un gran soporte familiar tras enterarse de lo acontecido y si la responsabilidad es asumida completamente por el abusador o la familia sabe que es culpa del abusador y no de la víctima (Dolan, 1989). Lamentablemente, los miembros de la familia rara vez presentan las reacciones deseables para poder mitigar el grado de trauma que sufren las víctimas de abuso sexual. Nuestra sociedad todavía tiende a minimizar el abuso y sus consecuencias llegando a 7 veces al punto de culpar a la víctima, quien como consecuencia de la victimización a menudo está dispuesta a aceptar la culpa. En los típicos sistemas familiares donde se da el abuso sexual incestuoso hay una tendencia de los familiares más cercanos a minimizar el grado y los efectos del abuso sexual, hasta el punto de llegar a negar que alguna vez ocurrió y en ocasiones llegan a proteger al abusador culpando o no creyéndole a la víctima, generando que la víctima tolere una mayor victimización o expulsión de la familia. Lamentablemente para muchas víctimas, las personas que tienen una posición de protección y apoyo en ellas son quienes más las victimizan a través de negaciones implícitas y explicitas, culpándolas y rechazando el abuso. Es por eso que no es de extrañez que éstas víctimas sean más riesgosas a desarrollar síntomas más severos, largos y dolorosos. No cabe duda que hubo también sobrevivientes de abuso sexual quienes sufrieron menos traumas que otros. Browne y Finkelhor (1986) dijeron que el abuso sexual no necesariamente genera problemas psicológicos extremos y severos. Briere (1989) menciona que aparentemente “existen varios “superaron” su sobrevivientes victimización entre y la población reportaron pocas general (o que ninguna) consecuencias a largo plazo” (p.50) Sin embargo mi experiencia con víctimas de abuso sexual refleja que aquellos que aparentemente “superaron” su victimización siguen vulnerables a la regresión de síntomas en ocasiones de estrés severo o al exponerse a experiencias que les recuerden o representen simbólicamente el trauma del abuso sexual. Uno de los objetivos de este libro es darle al terapeuta varias maneras de reducir efectivamente la vulnerabilidad del cliente en futuras situaciones de estrés. Cómo el trastorno de estrés postraumático se aplica a los abusos sexuales Según el DSM-III-R (Asociación Americana de Psiquiatría, 1987) define el abuso sexual como un evento que causa trastornos de estrés post-traumáticos, en adelante se le 8 denominará TEPT. TEPT se refiere a la típica reacción psicológica que ocurre como resultado de algún desastre natural u otro estrés psicológico extremo, por ejemplo experiencias como guerra, inundaciones, huracanes, accidentes aéreos y automovilísticos, tornados, terremotos y lo más significativo para nosotros, algún ataque físico y sexual. Según el DSM-III-R, debe haber una combinación de los siguientes criterios para diagnosticar TEPT (p.250): 1. La existencia de un “evento psicológico angustioso” que provoque significativamente la molestia en la mayoría de personas. 2. Recordar la experiencia en su mente, por ejemplo pesadillas, o recuerdos de la situación traumática. 3. Embotamiento de las reacciones en general para evitar el entorno, por ejemplo disociación, restricción de afectividad, distanciamiento o pérdida de interés en las actividades diarias. 4. Otras diferentes reacciones o síntomas, como dificultad para dormir, dificultad para concentrarse, problemas de memoria, culpa irracional, extremo estado de alerta y la intensificación de síntomas cuando se enfrente a una situación similar al evento traumático. Mientras que algunas investigaciones pasadas tratan de restarle importancia a las cualidades aversivas e impacto destructivo del abuso sexual (Briere, 1989), escritores contemporáneos enfatizan que para la mayoría de los niños, ser víctimas de abuso sexual es una experiencia muy dolorosa, temerosa y psicológicamente destructiva (Finkelhor, 1979; Herman, Russell & Trocki, 1986; Russell, 1986) y por ende capaz de producir estrés post-traumático. Por ejemplo, en un estudio aplicado en una comunidad de 930 mujeres se encontró que el 80% que habían sido abusadas sexualmente estaban muy enojadas por el acontecimiento y el 78% registró efectos negativos a largo plazo (Russell, 1986). El abuso sexual durante la niñez, sobretodo dentro de la familia, puede producir trastornos de estrés posttraumáticos crónicos o progresivamente a lo largo de sus vidas (Blake-White & Kline, 9 1985; Briere & Runtz, 1987; Courtois, 1988; Donaldson & Gardner, 1985; Gelinas, 1981, 1983; Goodwin, 1984; Lindberg & Distad, 1985; Van der Kolk, 1987). Las ventajas de utilizar diagnóstico de TEPT Un diagnóstico de TEPT ayuda a las víctimas de abuso sexual porque no sólo tiene un efecto normalizador sino también una curación clínica. Cuando los síntomas de abuso sexual en niños son en un inicio esfuerzos comprensibles para sobrevivir al extremo estrés psicológico, con el tiempo se vuelven menos estigmatizantes ante los ojos del cliente. Muchos clientes han expresado su alivio al saber que sus síntomas eran muy comunes en varios casos de TEPT, ya que al verse ellos mismo en el mismo grupo de víctimas de desastres naturales, accidentes y asaltos o crímenes, los ayuda a superar la tendencia que tienen de culpabilizarse. Además, saber que las reacciones de TEPT son comunes y predecibles le da al cliente la sensación de tener el control, como un cliente alguna vez me dijo “Ha sido muy importante escuchar que tengo estas conductas por una razón, y saber que hay muchas otras personas que pasaron por este tipo de cosas (abuso sexual) y experimentaron los mismos sentimientos, eso me hace sentir que no soy un idiota, sino que hay una razón por la cual he tenido problemas”. Por lo contrario, si un adulto tuvo abuso sexual en su niñez no se le da una especie de mapa para entender sus síntomas actuales, ya que pueden pensar que se están volviendo locos, esto particularmente se da cuando el TEPT incluye síntomas intrusivos y regresivos (a lo largo del libro estos síntomas serán mencionados como síntomas TEPT) Sintomatología ¿Cómo el TEPT se manifiesta específicamente en los adultos víctimas de abuso sexual? Los clásicos síntomas del TEPT en ésta población, son respuestas disociativas (Brickman, 1984; Butler, 1978; Gelinas, 1983; Herman, 1981; Shengold, 1979, 1989; 10 Summit, 1983), problemas de sueño, recuerdos, dificultades para la concentración (Briere, 1989), problemas de memoria (Gelinas, 1983; Herman, 1985; Herman & Schatzow, 1987; Maltz, 1988), estados de alerta máximo (Briere, 1989(, culpa irracional (Briere, 1989; Courtois, 1988; Janoff – Bulman & Frieze, 1983; Miller & Porter, 1983), y una intensificación de síntomas cuando se exponen a experiencias que les recuerde simbólicamente el trauma original (Briere, 1989). Estos síntomas son similares en las víctimas de violación (Burgess & Holmstrom, 1974). Otros síntomas pueden ser disfunción sexual (Meiselman, 1978), desórdenes alimenticios, abuso de sustancias (normalmente de anfetaminas o alcohol), sexualidad compulsiva (Courtois, 1979; de Young, 1982; Herman, 1981; Maltz, 1988), conductas autodestructivas (Briere, 1988; Briere & Zaidi, 1988), automutilación (de Young, 1982; Goodwin, Simms, & Bergman, 1979; Lindberg & Distad, 1985b), conductas socialmente desadaptativas como absentismo escolar (De Francias, 1969; Reich & Gutierres, 1979; Runtz & Briere, 1986), agresividad hacia los demás (Bagley, 1984; Briere & Runtz, 1987) y tendencia al aislamiento (Briere, 1989). A nivel interpersonal, la reacción post-traumática se da en desconfianza, y en caso de victimas mujeres, en sobrevaluar a los hombres debido a la tendencia de sobre idealización y tendencia a ser decepcionadas por ellos. Otros síntomas incluyen reacciones cognitivas como una autoestima dañada (Briere, 1989; Courtois, 1979, 1988; Herman, 1981; Jehu, Klassen & Gazan, 1985 – 1986) y una percepción negativa de ellas mismas, de los demás y del futuro (Briere, 1989; Courtois, 1979, 1988; Herman, 1981; Jehu, Klassen & Gazan, 1985 – 1986). El síntoma mayormente identificado en los adultos que fueron abusados de niños es la depresión (Browne & Finkelhor, 1986), además las víctimas de abuso sexual son doblemente propensas a intentos de suicidio, a diferencia de los que no sufrieron el abuso (Briere & Runtz, 1986; Sedney & Brooks, 1984). El resto de este capítulo hablará con más detalles sobre la sintomatología de las víctimas de abuso sexual, además de técnicas derivadas de la terapia centrada en soluciones, la hipnosis ericksoniana y la psicoterapia. 11 Las respuestas disociativas desarrolladas por la recuperación de las víctimas de trauma En un intento de superar un evento tan abrumador y psicológicamente destructivo como el abuso sexual o físico, las victimas están expuestas a presentar inconscientemente varios mecanismos disociados. Estos intentos disociativos de amnesia, entumecimiento y aislamiento, rara vez se dan en relación a la situación original. Sin embargo es comprensible en el contexto de la víctima debido a la necesidad de sobrevivir a situaciones de estrés extremo y trauma. Una vez que pasó la experiencia traumática, las víctimas de abuso sexual en la niñez pueden, de manera espontánea e inconsciente, tener estas reacciones disociativas en situaciones de estrés. La naturaleza inconsciente de las reacciones anteriores son ideales para tratar con la hipnosis, debido a que hay una gran repertorio de capacidades disociativas inconscientes desarrolladas por la víctima. En los capítulos siguientes se desarrollarán las técnicas Ericksonianas, sobre cómo mitigar en las respuestas disociablemente disfuncionales del cliente y como utilizar sus capacidades disociativas como un recurso terapéutico. Amnesia Hay una alteración de la memoria en las víctimas de abuso sexual que ha sido estudiada ( Briere, 1989; Courtois, 1988; Gelinas, 1983, Herman, 1985, Herman & Schatzow, 1987; Maltz, 1988 ) particularmente la amnesia parcial o completa de la experiencia sexual. En casos más extremos, el resultado de los clientes que tienden a estar a la defensiva ante recuerdos devastadores de abuso es una completa pérdida de la memoria o largos recuerdos de su niñez. Una vez que se da el abuso sexual, el dolor y el trauma se quedan impregnados en la memoria, por lo tanto esta amnesia se da de manera inconsciente como defensa para no revivir la victimización a través de recuerdos. En algunos casos parece que la amnesia fuera el único recurso del paciente para sobrevivir psicológicamente, según lo que me contó una paciente. 12 A continuación ella relata cómo poco a poco fue recordando el abuso sexual: “Me veo (en los primeros relatos tenía esta etapa de su niñez en blanco) sentada en la mesa de la cocina de mis abuelos, tenía 10 años, a esa edad, me había dado cuenta que lo que mi tío, padrastro y abuelo me hacían, no era normal, no era algo que les pasaba a las otras niñas. De alguna manera relacione algunas cosas que las monjas dijeron ese día (en el colegio católico al que iba en ese entonces) con la idea de que había estado bajo una prueba de moral. Sentada en la mesa, de pronto me di cuenta que lo que hicieron mis tíos conmigo no sólo era incorrecto o anormal, sino que era mi culpa porque las monjas dijeron en la clase de religión que dependía de las niñas decir que no, dijeron que las mujeres son más fuertes que los hombres, y que dependía de ellas detener al hombre de cometer algún pecado impuro. A los 10 años, sentada en la cocina comencé a llorar porque (sé que puede sonar tonto) lo único que quería de pequeña era ser santa y para poder serlo las monjas dijeron que una nunca debió haber cometido un pecado mortal. Recuerdo sentirme mal porque sabía que de alguna manera, sin quererlo, había pecado y sentía que absolutamente nada podría quitarme el pecado, ni siquiera la confesión, ya que igual quedaría mi alma manchada. Recuerdo haber pensado :”no puedo creerlo, no puedo seguir, voy a tener que morir, encontrar la forma de hacerlo”. Y luego entraba en pánico porque recordaba haber escuchado en el colegio que era pecado suicidarse y probablemente también lo era el simple hecho de pensarlo. Ser un suicida a los 10 años es aterrador. Sólo recuerdo estar paralizada en la silla con los brazos alrededor de mis piernas pensando: “no puedo seguir, no puedo seguir”. Nunca se me ocurrió ni siquiera discutirlo con mi mamá, se lo había dicho más de una vez, y una vez ella pudo ver lo que me sucedió pero su reacción fue pensar que lo que sucedió era algo que simplemente pasó y claramente no tenía intenciones algunas de detenerlo, hasta llegó a decirme que no volviera a mencionarlo nunca, que simplemente lo borre de mi mente. Su consejo fue que yo actúe como si nunca hubiera pasado. 13 Recuerdo haber pensado “no puedo seguir, no puedo seguir” y luego paulatinamente olvidé todo al respecto por muchos años. Mi primer recuerdo del abuso se mi niñez era este y se dio 30 años después. Nunca pude ser capaz de recordar específicamente cada detalle del abuso por parte de mi padrastro, abuelos y tíos, pero recuerdo mucho y con detalles el haber estado sentada en la mesa pensando en lo que había sucedido. Tengo sentimientos fuertes, sin embargo, siempre habrán detalles que nunca seré capaz de recordar, sé que hay más porque cuando intento recordar más detalles tengo estos sentimientos de terror, como si una parte joven de mi gritara en lo profundo de mi ser:”¡No, no, no!”. Es raro como puedo recordar el abuso como si hubiera sido ayer, pero en vez de recordar los hechos pasados, los recuerdo como parte del recuerdo de estar en la mesa de la cocina pensando. Cuando recordé por primera vez fue muy, muy aterrador, me sentí tan avergonzada y repugnante que estuve a punto de suicidarme, simplemente me senté por varias horas en el mueble, llorando y llorando hasta que finalmente se lo dije a mi esposo, quién se quedó sin palabras.” Para algunas víctimas de abuso sexual, el recuerdo del abuso parece aparecer espontáneamente, a veces parecen estar ligados a eventos que son parecidos al evento del abuso, ya sea literalmente igual o simbólicamente. Como por ejemplo ser manipulada en el trabajo, ver una película con escenas de abuso sexual, o ser violada a la edad adulta. En otros casos el recuerdo del abuso regresa sin ninguna razón. La amnesia no necesariamente se da sólo con el recuerdo del abuso, aquí otro relato de un paciente mío quien sufrió de abuso sexual en su niñez: “¿Cómo puedo recordar mi vida si ni siquiera puedo recordar mi niñez?, me he dado cuenta que no puedo aprender del pasado porque ni siquiera puedo recordarlo. Es como si alguien me lo hubiera robado, de hecho si lo hicieron, fue ese bastardo (el abusador). Sé que no sólo no puedo recordar las cosas malas, sino que también las cosas buenas de mi niñez están olvidadas. Él me robó mi niñez y nunca podré tenerla de vuelta.” 14 Afortunadamente con el uso de la hipnosis el cliente fue capaz de recordar las “cosas buenas” de su niñez, además pudo recordar y direccionar hacia un ambiente seguro el trauma que ocurrió en el pasado. Instrucciones específicas para ayudar a la víctima de abuso sexual a recordar eventos del pasado sin revivir de manera dolorosa e innecesaria la victimización se dará en el capítulo 9. Amnesia y problemas de concentración en la vida diaria Alguna veces, con víctimas de abuso sexual, las amnesia no sólo se dan con eventos de su niñez, sino que también se dan en problemas de memoria en su vida diaria, como dificultades de concentración en algún material para leer y problemas de retención de información. Cómo un cliente una vez me dijo “si no leo la novela entera una o dos veces al día olvido que paso en la primera parte del libro”. Obviamente los problemas de concentración y la amnesia espontánea puede causar severos problemas para los adultos sobrevivientes de abuso sexual que intentan tener éxito en la escuela. Estás capacidades disociativas sugieren que el cliente ha desarrollado capacidades hipnóticas que pueden ser utilizadas para mejorar la evocación de información para las evaluaciones u otras situaciones. Esta técnica llamada ampliación de la memoria dependiente del estado, está descrita en el Capítulo 7, ésta técnica mejora la concentración y revocamiento de información aprendida. Embotamiento, aislamiento y otras respuestas disociativas relacionadas Briere (1989) describe al embotamiento como una retracción psicológica del mundo exterior, donde las experiencias individuales pierden reactividad y hay un desprendimiento de los demás y/o emotividad restringida (p.50). En varias investigaciones se observa al embotamiento como síntoma de las víctimas de abuso sexual (Butler, 1978; Courtois, 1988; Gelinas, 1983; Herman, 1981). 15 La poca afectividad, relacionada con el “embotamiento”, dificulta las capacidades de la victima de forjar lazos emocionales muy necesarios, otras pueden ser “frías” o “insensibles”. Irónicamente las victimas tienden a “embotarse” debido a una defensa espontánea con sus fuertes emociones actuales, es por eso que en ese momento tienden a ser percibidos por los demás como “insensibles”. Mientras que el grado de disociación varía de persona a persona, el “aislamiento” (Briere, Evans, Runtz & Wall, 1988; Lindberg, & Distad, 1985ª) básicamente evita el ingreso de experiencias emocionales y sensibles que se dan en su entorno. En el contexto de victimización se puede entender como una respuesta aprendida originada por los intentos del cliente de escapar de las sensaciones y emociones traumáticas dadas durante el abuso. Desafortunadamente estas reacciones disociativas pueden convertirse en respuestas automáticas frente a otras experiencias que generen ansiedad en la vida del cliente (Briere & Runtz, 1987). Trágicamente la respuesta de aislamiento puede evitar que las victimas actúen bajo su voluntad para escapar de alguna victimización en el futuro, debido a que han perdido la percepción de las señales de peligro. Significativamente, las respuestas de aislamiento y embotamiento pueden prevenir que las madres de posibles víctimas de incesto puedan reconocer el peligro y proteger a sus hijos. Otro síntoma disociativo relacionado al abuso sexual es la despersonalización (la sensación de no estar en su propio cuerpo); desrealización (la sensación de que lo que lo rodea no es real), experiencias fuera del cuerpo ( la sensación de estar desconectado de su propio cuerpo, flotando sobre su cuerpo, particularmente durante el sexo); un rompimiento de contacto con el ambiente que lo rodea; y en momentos inexplicables lapsos temporales de pérdida de memoria. Las respuestas disociativas pueden hacer a la víctima propensa de tener lapsos de desatención, causando accidentes automovilísticos y otros accidentes en situaciones que requieren largos periodos de atención. Por ejemplo, una víctima de abuso sexual no es ideal para trabajar como controlador del tráfico aéreo, pero por otro lado sus avanzadas capacidades disociativas pueden hacerla adecuada para situaciones de caos porque 16 puede simplemente “apartarse” del caos, a continuación una experiencia de un sobreviviente de abuso. “Vengo de una gran familia y muchas veces tenía que estudiar en una casa donde habían 4 o 5 niños haciendo demasiado ruido. Pero yo simplemente abría mi libro y de pronto no escuchaba ruido alguno, recuerdo una vez haberme metido en un gran problema con mi mama porque ella salió de la casa y al irse me dijo que sacara el pan del horno en 15 minutos, bueno ella llegó 1 hora después y el pan se estaba quemando y yo no me había dado cuenta, yo sólo estaba concentrado en mi libro. Vaya que se había molestado, pero yo no podía evitarlo. Ahora puedo leer en trenes, buses, aviones y en lugares donde hay mucho ruido.” Aunque las respuestas disociativas tienden a darse en periodos de alto estrés, pueden quedarse impregnadas en algunas víctimas de abuso sexual. En el Capítulo 7 daré instrucciones detalladas para ayudar a los clientes a convertir su disociación en recursos de sanación. Además daré técnicas para ayudar a la víctima de abuso sexual a fortalecer su estado de alerta y sensibilidad actual. Capacidades disociativas como recursos Las capacidades disociativas encontradas comúnmente en víctimas de abuso sexual no deben ser vistas sólo como parte de la sintomatología, sino como habilidades autohipnóticas aprendidas ante una coacción grave. Creo que en las víctimas de abuso sexual, la capacidad de desarrollar un nivel óptimo de disociación hará que tenga una supervivencia psicológica definitiva. Por ejemplo, pueden ser aquellas victimas incapaces de desarrollar adecuadas capacidades disociativas quienes frecuentemente llegan a ser pacientes psicóticos de hospitales. Por otro lado, aquellos clientes quienes disocian “muy bien” pueden desarrollar personalidades múltiples (Bliss, 1984; Coons & Milstein, 1986; Putman, Post, Guroff et al. 1983). En mi trabajo con clientes sin hogar que sufren una enfermedad crónica mental, he 17 visto un gran número, desproporcional, de antiguas víctimas de abuso sexual quienes están demasiado disociadas como para desarrollares por el mundo del trabajo de forma exitosa. Flashbacks Pesadillas y otros síntomas intrusivos Es común para las víctimas de abuso sexual haber tenido constantes pesadillas, recuerdos intrusivos y flashbacks del abuso durante su niñez (Briere, 1989; Courtois, 1988; Herman & Schatzow, 1987). Al tratar a víctimas de abuso sexual uno debe recordar que el revivir el abuso mediante flashbacks, como si en realidad estuviera pasando no es una experiencia psicótica, sino que es una respuesta inconsciente ante un estímulo relacionado directa o indirectamente con el trauma del abuso. Briere (1989) sugiere que los flashbacks puede ser vistos como “clásicas asociaciones condicionadas al evento del abuso desencadenadas por estímulos que se encuentren en el ambiente actual de la víctima” (p.7). Los flashbacks pueden ser evocados durante la participación de una terapia en grupo de incesto (Courtois, 1988), al mirar películas o programas en la televisión que muestren abuso sexual, experiencias sexuales no abusivas, masajes o ejercicios sensibles, u otras experiencias en las que la víctima experimente sensaciones/sentimientos asociados a los que experimentó durante el abuso, tales como miedo, enojo, traición y sentirse “utilizada”. A veces los flashbacks o las pesadillas aparecen “de la nada” hasta que los sentimientos asociados con la experiencia son evaluados. Por ejemplo, una mujer que se sentía traicionada por un compañero de trabajo quien no la defendió cuando ella fue injustamente criticada por su jefe, de pronto “visualizó” cuando su madre la ignoraba cuando ella le contó que su vecino la molestaba. Esta cliente no relacionó el flashback de manera inmediata con algún estimulo de su ambiente, hasta que le pregunté “¿Hay algo en tu vida actual que te recuerde a cómo te sentiste durante este “flashback”? Otra víctima tuvo una pelea severa con su esposo cuando él se puso del lado de su amiga en una discusión. Ella se dio cuenta que estaba “sobre reaccionando”, pero no pudo evitar sentirse impotente y furiosa, esa noche ella revivió una imagen en la que su madre y si padre disfrutaban la compañía de su tío, quien la había violado, y luego en una “día de 18 sueño” inquietante ella vio a su mamá cenar con el agresor mientras ella cerraba la puerta de la casa. Un flashback puede involucrar todos o algunos sentimientos; si el terapeuta lo malinterpreta, un flashback puede ser mal diagnosticado como alucinaciones o psicosis (Gelinas, 1983), particularmente si la victima reporta fragmentos de recuerdos disociados pasados de abuso sexual. Por ejemplo, un cliente describió una “sensación horripilante” de alguien tocándole los genitales y llegó a relacionar estas sensaciones con recuerdos del abuso sexual pero después de un tiempo. Los flashbacks pueden provenir de olores, sabores, sensaciones, visiones y sonidos, y algunas veces son tan reales que la víctima es inconsciente de lo que verdaderamente la rodea. Los flashbacks pueden ser vistos como un intento inconsciente de desensibilizarse a través de la repetición; sin embargo este aparente intento de desensibilizarse genera respuestas defensivas de amnesia o represión parcial, raramente exitosas. En vez de eso las victimas necesitan ayuda adicional y soporte externo en vez de sólo utilizar sus recursos internos. En el capítulo 6 se presentarán técnicas para asistir a los clientes en la reorientación de los flashbacks a la seguridad del ambiente externo. Si la víctima es capaz de identificar los estímulos que generan los flashbacks, será más propensa a sentirse más segura. Pero esto es más difícil con flashbacks que son generados por olores y sonidos finos difíciles de identificar conscientemente. Por ejemplo, una mujer se oponía a esquiar en un área donde había motonieves porque encontraba el sonido muy molesto, sus compañeros ignoraban su inquietud y ella los acompañaba de mala gana porque no tenía vehículo propio. Luego comenzó a experimentar fuertes “sentimientos inexplicables” de impotencia, rabia y tristeza. Empezó a sollozar por lo que recordó en la tarde, abrumada por el sentimiento atemorizante de “no saber por qué” siempre sollozaba. Luego, ayudada por técnicas auto hipnóticas, se dio cuenta que los sonidos de las motonieves se parecían a los sonidos del martillo neumático que había fuera del edificio en el cual había sido brutalmente violada de niña. 19 Su agresor aprovechaba el sonido del martillo neumático para que no se escucharan los gritos de auxilio de ella: Saber que su aparente actitud “histérica e infantil” no era sólo una reacción “de loca” para no ir a esquiar donde ella quería, ayudó a su esposo a ser solidario con ella en vez de ver su con conducta como “perturbadora y odiosa”. Una ventaja de utilizar técnicas autohipnóticas es que la víctima puede acceder a recuerdos que antes no estaban disponibles de acceder a nivel consciente. Entender la fuente de los flashbacks u otros síntoma intrusivo puede hacer que la experiencia sea menos aterradora para la víctima. Si las víctimas de abuso sexual no llegan a saber que sus flashbacks, pesadillas y otros recuerdos intrusivos están relacionados a su abuso sexual, pueden pensar que están perdiendo la cabeza, volviéndose psicóticos o están “imaginando cosas”. En los adolescentes y adultos que fueron abusados sexualmente de niños, las pesadillas incluyen figuras amenazantes cerca de sus camas, ataque de serpientes o terribles monstruos, ser perseguidos por un corredor oscuro, desfiguración violenta, mutilación, y escenas del abuso sexual. En estas “pesadillas post traumáticas” (Briere, 1989; Hartman, 1984), la victima experimenta terror extremo, impotencia y está paralizada o es incapaz de pedir ayuda. La hipnosis o imaginación guiada, con el soporte del terapeuta, puede ayudar a la víctima a alterar o tener las pesadillas pero en un nivel menos traumático. En el capítulo 7 se darán detalles sobre esta técnica y también le enseñará al terapeuta a cómo detener los flashbacks a través de estrategias disociativas. Mientras que los flashbacks y otros síntomas intrusivos probablemente no son completamente prevenibles (Courtois, 1988), la victima puede ser ayudada a aprender a identificar qué experiencias son más comunes a generarlos, a saber cómo hacer que sean menos intentas y duraderas y además aprender técnicas para recuperarse más rápido tras el recuerdo. Alteraciones del sueño Debido a la naturaleza de las pesadillas generadas por la víctima de abuso sexual, no es sorprendente que las alteraciones del sueño sean comunes en este tipo de clientes 20 (Briere, 1989; Sedney & Brooks, 1984). Debido a que el abuso sexual normalmente ocurre de noche, en la oscuridad, en una cama, es que desafortunadamente bajo esas condiciones que la víctima se siente más temerosa y vulnerable. Como lo expresó una víctima: “El único lugar donde debería sentirme seguro es en mi cama, en mi propia casa con las puertas cerradas, pero es ahí donde siento más temor. No hay ningún lugar en el mundo donde pueda sentirme completamente seguro porque siempre siento que algo puede suceder, pero en las noches, en mi cama, es peor.” En el capítulo 7 se describe la técnica externa enfocada en la autohipnosis, la cual se utiliza para inducirle la relajación suficiente al cliente para que pueda dormir y sobrellevar la ansiedad que puede darse por las pesadillas u otros estresores que interfieran en su ciclo de sueño. Culpa irracional y otras distorsiones perceptuales Las víctimas de abuso sexual tienden a sufrir efectos negativos en su forma de percibir las cosas y entenderse a sí mismas, a los demás y al futuro (Briere, 1989; Jehu, Klassen & Gazan, 1985-1986;McCann, Pearlman, Sackheim & Abramson, 1985; McCord, 1985). Estas distorsiones perceptuales, también conocidas como “efectos cognitivos” (Briere, 1989), incluyen desconfianza de los demás, culpa y negatividad, impotencia y desesperanza hacia el futuro. Muchos clínicos han reportado que las víctimas de abuso sexual tienen su autoestima dañada (Courtois, 1979, 1988; Herman 1981; JEhu et al., 1985-1986). Independientemente de la realidad actual del abuso, la victima tiende a culparse a sí misma por haber sido victimizada (Janoff-Bulman & Frieza, 1983; Miller & Porter, 1983). Algunos investigadores sugieren que probablemente las funciones de autoculpa ayudan a las víctimas a evitar sentimientos de impotencia, ya que sienten que hicieron algo que merecía que el abuso suceda, y a la ves creen que tienen control de sus vidas. Una visión actualmente popular denominada “Nueva era”, es interpretada para decir que de alguna 21 manera cada persona “crea” de manera voluntaria sus experiencias de vida, desafortunadamente refuerza el dolor y la culpa irracional en la victima, ya que está muy dispuesta a creer que de alguna forma ella “causó” (y por lo tanto se lo merece y es “responsable” de aquello) su abuso. Otra posible explicación de la auto culpa irracional de la víctima de abuso sexual es que su percepción está relacionada a un deseo de creer que vive en un “mundo justo” (Lerner, 1980), en el que la víctima se “merece” el abuso, lo cual es opuesto a la terrible idea potencial de que aquella violencia puede sucederle a cualquiera y por lo tanto es impredecible. El secreto familiar, el cual está presente en ambientes de abuso sexual incestuoso (Butler, 1978), puede servir para que de manera indirecta pero efectiva se le comunique a la víctima que de alguna forma es culpable por haber estado involucrada en un acto tan vergonzoso. El resultado de la percepción aprendida de culpa y vergüenza transmitida por el perpetrador o la familia es que las victimas tienden a experimentar odio a sí mismos y conductas autodestructivas (McCann et al., 1988). Es por eso que no es sorpresa que las víctimas de abuso sexual, cuando son comparadas con aquellos individuos quienes no han sufrido abuso, son doblemente más propensas a cometer suicidios o serios intentos de suicidio (Bagley & Ramsay, 1986; Briere & Runtz, 1986; Sedney & Brooks, 1984). En el capítulo 2 y 8 se hablará sobre preguntas y rituales que ayuden en futuras autoculpas crónicas y odio a sí mismo. Conductas autodestructivas Dada a la autopercepción negativa anteriormente descrita, no es sorprendente que algunas víctimas de abuso sexual se enganchen con ciertas conductas autodestructivas. Estos síntomas van desde conductas sociales desadaptativas a automutilaciones dramáticas. Las personas sexualmente abusadas tienden a tener problemas en el colegio, absentismo escolar (De Francis, 1969; Reich & Gutierres, 1979; Runtz & Briere, 1986) y problemas de concentración, lo cual puede generarles futuros problemas en el mundo laboral. Agresividad (Bagley, 1984; Reich & Gutierres, 1979), drogas y abuso de alcohol (Bagley, 1984; Briere & Runtz, 1987; Briere & Zaidi, 1988; Herman, 1981), y la automutilación (Briere, 1988; Briere & Zaidi, 1988; de Young, 1982; Goodwin, Simms, & 22 Bergma, 1979; Lindberg & Distad, 1985b) han sido reportados como prominentes entre las víctimas de abuso sexual. La automutilación se refiere al autodaño deliberado, como cortarse o hacerse trazos con cuchillos o navajas en las extremidades, quemarse el cuerpo con fósforos o cigarrillos, jalarse los cabellos y cortarse las uñas o los dedos hasta que sangren o se infecten. Estas conductas automutilativas han sido descritas por los clientes como formas de reorientarse de los flashbacks o dar fin a sus experiencias disociativas (Briere, 1989), reconectarse al sentimiento de ser “real” y “expresar que tan doloroso es (el recuerdo del abuso sexual) para mí”. Como lo cuenta uno de mis clientes: “Las personas no pueden ver los recuerdos que tengo de lo que él me hizo, pero pueden ver las cicatrices en mi brazo. Eso lo hace más real para las demás personas.” Otras víctimas pueden intentar esconder sus signos de automutilación utilizando polos de manga larga y haciéndose daño en partes menos visibles del cuerpo. Otra clienta, cuando se le preguntó por qué se quemaba el brazo dijo: “Me odio, me quemo el brazo porque a veces necesito sentir, y es así como evito sentirme vacía. Me hace sentir algo. Odio mi cuerpo, si no tuviera este cuerpo nada de esto hubiera pasado.” Mi experiencia me dice que dentro de la etiología de estas conductas, a veces no se es lo suficientemente capaz como para evitar que el cliente cese esos patrones autodestructivo. En vez de recibir una explicación compasiva de su conducta, los clientes necesitan identificar algo que substituya esos patrones. Los capítulos 2, 6, 7 y 10 ofrecen varias maneras de ayudar al cliente a encontrar conductas alternativas significativas y no sintomáticas. Alteraciones alimenticias El abuso sexual no genera alteraciones alimenticias, pero puede ser un fuerte factor desencadenante de algunas. Courtois(1988) señala que “una historia de abuso sexual 23 está comúnmente asociada con la bulimia, pero parece relacionarse también con comer compulsivamente y anorexia”(p.314). Las alteraciones alimenticias pueden ponerse en el mismo contexto que otros síntomas de estrés post-traumático que tienden a intensificarse durante periodos de alto estrés y disminuir o tener un mayor control, cuando se resuelven. El capítulo 11 otorga ideas para ayudar a prevenir la recaída de ingesta compulsiva y otros síntomas relacionados, mientras que se empodera al cliente en controlar los síntomas de los desórdenes alimenticios durante el curso del tratamiento a través de la ayuda de la comunidad y la implementación de actividades nutritivas. Compulsiones Sexuales Las compulsiones sexuales pueden ser vistas como una forma de conducta autodestructivas que fue obtenida y reforzada por la victimización sexual. La conducta compulsiva sexual puede ser descrita como la incapacidad de la victima de identificar, evitar o rechazar compañeros potenciales a ser abusivos sexualmente y las prácticas sexuales autodestructivas. En algunos casos, después de varios años, la víctima de abuso sexual buscará un matrimonio autodestructivo sexualmente, como una recreación del abuso. La víctima de abuso sexual tiende a asociar la explotación y el trauma con las relaciones sexuales (Briere, 1989). Pero, irónicamente, ella puede estar particularmente vulnerable a la explotación porque instintivamente busca e intimida relaciones para darse el cariño y protección que perdió en su niñez. Como en su niñez su autoestima estaba asociada a relaciones sexuales con el abusador, no es sorprendente que muchas víctimas de abuso sexual experimenten periodos de conductas compulsivas sexuales (Courtois, 1979; de Young, 1982; Herman, 1981; Maltz, 1988; Meiselman, 1978), en el que frecuentemente se enganchan con varias relaciones sexuales y emocionales insatisfactorias. Debido a la disociación de la víctima, esta tiende a atravesar periodos en los que es incapaz de ver el verdadero potencial de su compañero, lo cual particularmente la hacer vulnerable ante sus compañeros depredadores., quienes seguirán corroyendo en su baja autoestima justificando todo con su creencia de que el hombre sólo la valoran por “una cosa” (sexo). 24 Como la conducta seductiva ha sido reforzada varias veces como parte de un inicio del abuso sexual en su niñez, la victima adulta puede actuar de manera seductiva en algunas ocasiones sin darse cuenta que lo está haciendo. O puede actuar de manera coqueta porque el mensaje que recibió durante su victimización fue que su sexualidad era lo único que tenía para ofrecer “a cambio” de cuidar su relación. El concepto de ser amada por lo que son en vez de lo que tienen para ofrecer es como un concepto extraño para ellas, tienden a pensar que necesitas “intercambiar” algo a cambio de una relación, y como el sexo es comúnmente lo que las víctimas de abuso sexual tienen para intercambiar, no es sorprendente que entre las prostitutas haya un alto porcentaje de víctimas de abuso sexual (Bagley & Young, 1987; James & Meyerding, 1977; Silbert & Pines, 1981). Manipulación y “alteraciones de la personalidad” La víctima de abuso sexual aprendió a inicio de su vida que “nada es gratis” y que no puede asumir que las personas tiene las mejores intenciones. Ha aprendido a través de la victimización que no puede esperar que las personas sean buenas con ella a menos que esperen algo a cambio, y su baja autoestima hace que vea su sexualidad como su única posesión de valor para dar a cambio. Esta percepción y las conductas que genera la misma pueden hacer que la víctima se vea como una persona manipuladora y que los clínicos tienden a etiquetar como “alteración de la personalidad”. Las victimas de incesto tiene alto riesgo de ser diagnosticadas con “trastorno de la personalidad borderline” (Wheeler & Walton, 1987) y puede demostrar varias características de este diagnóstico, particularmente con rasgos histéricos. Al lector se le hace la referencia de dos excelentes libros que ofrecen discusiones sobre trastorno de la personalidad borderline en víctimas de abuso sexual: Curando la herida del incesto de Christine Courtois y Terapia para adultos molestados de niños: Mas allá de la sobrevivencia de John Briere. A decir verdad, las víctimas de abuso sexual pueden presentar algunos o todos los síntomas de un trastorno de la personalidad borderline (Briere, 1984) y puede ser válido 25 en un diagnostico abreviado cuando se intenta describir información del cliente de manera efectiva y corta a otro terapeuta. Sin embargo, mi filosofía va en contra de etiquetar a las víctimas de abuso sexual como “trastorno de personalidad borderline”, porque estas etiquetas no nos dan un entendimiento de los síntomas en relación a la victimización, sino que hace más difícil que ocurran cambios terapéuticos. Creo que las conductas manipulables y otros síntomas que hacen que al cliente se lo etiquete con un “trastorno de la personalidad” pueden utilizarse en un contexto de respuestas aprendidas para sobrevivir, que en un comienzo fueron adecuadas y razonables pero en el ambiente actual del cliente pero que ya no lo son. Christine Courtois (1988) observa, “Las dificultades que se dan con los tratamientos a borderlines pueden ser resueltas aplicando una terapia enfocada en el trauma” (p.161). Además la etiqueta de los trastornos de personalidad puede ser experimentada como desmoralizante y contraproducente para el cliente y para el terapeuta si creen que las etiquetas implican una capacidad negativa o limitada para responder exitosamente al tratamiento. Por ejemplo, un cliente mío intentó suicidarse debido a que su terapeuta la diagnosticó como “borderline” y ella optó por leer sobre esa enfermedad. Si el terapeuta considera que debe decirle al cliente su diagnóstico, debe decírselo con mucho cuidado y sensibilidad, es más, el contexto debe estar acorde a la historia del trauma del paciente, para que el diagnóstico contrarreste la desesperanza y culpa del paciente otorgándole una comprensión compasiva y significativa del diagnóstico y lo guie a una descripción práctica de la terapia. Cuando es necesario dar un diagnóstico angustioso, el terapeuta debe contrarrestar el potencial de estrés del cliente mencionándole específicamente las maneras en las que la terapia puede ayudarlo en su diagnóstico. De esta manera, el diagnóstico ayuda al cliente y al terapeuta a identificar qué cosa es necesario para que el cliente tenga comodidad, comprensión y eventualmente un alivio sintomático. Por ejemplo, el terapeuta puede explicar que, una vez dado el diagnóstico de personalidad borderline se puede esperar que las técnicas de la terapia que dan comodidad y seguridad tienden a ser muy útiles. Esta manera de explicar, le da al cliente esperanza. Como resultado de la creación de este contexto práctico y esperanzado de identificar las técnicas que necesita el cliente se entenderá que la terapia va progresando hacia una dirección esperada y que el cliente puede esperar dificultades más fáciles. Este contexto de esperanza debe ser usado también en casos donde es necesario hacer otro 26 diagnóstico potencialmente angustioso, como por ejemplo trastorno múltiple de la personalidad. Sin embargo el terapeuta debe tener cuidado de no patologizar la sintomatología del cliente de una manera que no es útil para el tratamiento y que molestan al cliente. En el capítulo 12, se darán técnicas prácticas para superar el abuso sexual identificando y preocupándose por mantener conductas saludables en sus relaciones sexuales o no sexuales con los demás. Disfunción sexual Dados los mensajes distorsionados en lo que refiere a la sexualidad asociada al abuso, no es sorprendente que las víctimas de abuso sexual estén altamente propensas de sufrir disfunción sexual. Meiselman (1978) reportó que un 87% de las víctimas de abuso sexual que ella estudió, sufría de serios problemas sexuales, de lo contrario de las personas que no había sido abusadas sólo un 20% tenía disfunción. Reportes de otras investigaciones encontraron que hay más probabilidad de disfunción sexual en personas que han sido abusadas sexualmente (Becker, Skinner, Abel, & Treacy, 1982; Briere & Runtz, 1988; Courtois, 1979; Finkelhor, 1979; Herman, 1981; Langmade, 1983; McCord, 1985; Tsai, Felman-Summers, & Edgar, 1979). En un estudio realizado por Maltz y Holman (1987), casi la mitad (47%) de un grupo de victimas de incesto eran anorgásmicas y el 60% reportó dolor durante el coito. El contacto sexual que se tiene de adulto, incluso con una pareja amada, puede traer repentinamente flashbacks a la mente de la víctima de abuso sexual en la niñez. El Capítulo 10 ofrece sugerencias para empoderar al cliente a reducir la frecuencia de estos flashbacks que son sexualmente debilitantes y molestos, y se darán dos ejemplos ilustrando y dando indirectamente una posible resolución de la anorgasmia. Desesperanza Por las razones anteriormente descritas, las víctimas de abuso sexual tienden a sufrir más de desesperanza e impotencia para influenciar sobre sus vidas. A veces sugiero a mis 27 clientes, víctimas de abuso sexual, a comportarse como si fueran de Missouri, el estado, “muéstramelo”, por su incomprensible actitud de “lo creeré cuando lo vea”. En términos de metas futuras y planeamientos positivos, el cinismo aprendido puede ser útil para empoderar a la víctima de abuso a preocuparse por sus objetivos. Aunque, sin ayudarlos a re direccionar su desconfianza, este mismo cinismo, cuando es llevado al extremo, puede ayudar al cliente a desarrollar metas recompensadas y expresarse de sí misma de maneras significativas. Sin un sentido positivo del futuro, el cliente seguiría viviendo en relación al abuso, en vez de conocer sus propias necesidades en un contexto de una personalidad saludable. Entre las víctimas de abuso sexual he visto constantemente una sutil y mordaz necesidad de una orientación futura positiva, algo que muchos clientes describen inicialmente como “imposible de imaginar”. Una orientación positiva del futuro le da al cliente un sentido necesario de desesperanza y un “mapa” para crear una vida significativa y NURTURING, a pesar de su victimización. Eso les permite, como un cliente dijo, “seguir con nuestras propias vidas”. Los capítulo 2 y 12 ofrecen técnicas para superar la desesperanza de formas graduales pero efectivas, empoderando al cliente a tomar un rol activo en vez de pasivo en la creación de su futuro. La hipnosis y la terapia centrada en soluciones son útiles para superar el bloqueo de “no ser capaz de imaginar nada bueno”. Mientras que la larga sintomatología y tratamiento necesario para las victimas adultas de abuso sexual son extensas, los síntomas son entrelazados de tal manera que el tratamiento, en un aspecto, parece tener efectos útiles en los demás síntomas relacionados. Esto es beneficioso para el terapeuta y el cliente, ya que requiere que el terapeuta sea consciente de diferentes formas de aplicar el tratamiento de manera simultánea. El capítulo siguiente de este libro dará el tratamiento de la sintomatología del cliente y la resolución de su problema. 28 Capítulo II Enviando Esperanza: Utilizar los recursos del Cliente Este capítulo dará el tratamiento que necesita el cliente en la primera sesión. Incluye técnicas para facilitar que el cliente “se abra” con el terapeuta, sugerencias para la educación del cliente, y técnicas prácticas para iniciar el proceso de terapia. Está basado en estrategias enfocadas a la solución que son particularmente efectivas y bien administradas en esta fase del tratamiento (BErg, 1990; de Shazer, 1982, 1984, 1985; de Shazer, Berg, Lipchik, Nunnally, Molnar, Gingerich, & Weiner-Davis, 1986; Lipchik, 1988; Lipchik & de Shazer, 1986; O´Hanlon & Weiner-Davis, 1989). Estas intervenciones incluyen “un símbolo para el presente” (Dolan, 1989), “cambios pre-tratamiento” (WeisnerDavis, de Shazer, & Gingerich, 1987), la “pregunta del milagro” (de Shazer, 1988), la calibración centrada en soluciones, formulación de tareas en la primera sesión (de Shazer et al., 1986), y varias formas de preguntas centrada en soluciones adaptadas a las necesidades de la víctima de abuso sexual. El cliente con una historia de abuso sexual puede acudir a tratamiento con casi nada o una gran cantidad de conocimiento sobre los detalles de su victimización sexual. En este capítulo asumimos que el cliente conoce su victimización y está buscando asistencia en recuperarse de los efectos que le generó. En los capítulos posteriores se dan sugerencias para trabajar con clientes que sufren de disociaciones severas y amnesia traumática. Prioridades principales Un experto clínico no necesitará recordar que inicialmente es muy importante que el cliente tenga la oportunidad de decirle al terapeuta los detalles de su victimización en un 29 contexto de cálido soporte y que su confesión sea tratada con respeto y compasión. Al evitar que el cliente comparta adecuadamente los detalles del abuso puede no solo ser parte del secreto y estigmatización que caracteriza al abuso sexual, sino que hace que el cliente se sienta inadecuadamente apoyado. Sin embargo, es igualmente importante que el terapeuta no se sienta limitado a la tarea de recopilar los detalles del abuso y solo indagar sin conocer los sentimientos encontrados. Para darle al cliente el tratamiento respetuoso y efectivo que necesita, el terapeuta necesita incluir y enfatizar una utilización activa de los recursos presentes que hay en la vida del cliente y las imágenes de las metas futuras y las posibilidades que tiene. Trepper y Barret (1989) advierten a los terapeutas del peligro de enfocarse únicamente en el trauma al tratar a victimas adultas de incesto: Es muy importante para una víctima adulta confrontar el abuso sufrido en su niñez de manera abierta y comprender el impacto que puede tener en su vida actual. Sin embargo, el abuso no fue el único evento en la vida de la víctima, y su comportamiento adulto no es por ese abuso. Cada sistema del cliente debe ser considerado al momento de desarrollar un plan de tratamiento para que no sea forzado a mantener su rol de víctima, esta vez no por su padre sino por la institución de la terapia. (p.243) También es importante que el terapeuta le otorgue al cliente información relacionada a síntomas comúnmente experimentados por víctimas de abuso sexual, tal y como se describe en el Capítulo 1. Cabe destacar que el abuso sexual afecta de diferentes formas a las personas, y que los síntomas y la severidad varían de persona a persona. Esto puede prevenir al cliente de malinterpretar la información como una sugerencia de que tiene que experimentar todos los síntomas anteriormente mencionados. En vez de desmoralizar al cliente, el saber que otras víctimas han experimentado los mismos síntomas la ayudan a comprender que los síntomas que está experimentando no quiere decir que se está “volviendo loca”. En efecto, tiende a sentirse aliviada al escuchar que ha estado experimentando comprensibles síntomas de estrés post-traumático, los cuales pueden ser identificados y tratados. Como dijo un cliente hoy en una sesión: “Se 30 siente bien saber que éste territorio ha sido atravesado por otras personas quienes dejan guías para lo que se viene.” Ayudando al cliente a dar los detalles de su victimización Al tener la historia de un cliente de quien se sospecha que fue o está siendo abusado sexualmente, el terapeuta debe transmitir un estado de atención que bien puede ser voyerista en su atención hacia los detalles sin minimizar o dejar pasar insuficientes factores de la victimización. Me gusta comenzar preguntando a mi cliente que “por favor me diga todo lo que crees que necesito saber para entender lo que me vas contando” Como los flashbacks pueden ser evocados por el cliente conforme va contando su historia, el terapeuta necesita proporcionarle al cliente algo en lo que enfocarse además de los recuerdos. Esta técnica, que permite que el cliente se sienta cómodo, fue inspirada en el trabajo de Erickson con un cliente que tenía fobia al agua, la cual fue causada por una serie de eventos traumáticos (Erickson & Rossi, 1989). Erickson le dio confort al cliente dándole algo que vivenciar mientras recordaba el trauma, en este caso comodidad en su brazo. A continuación la discusión de Erickson y Rossi sobre el efecto de esta técnica (p. 149): Erickson: … quería su mano en comodidad. Rossi: por qué? Erickson: Ella puede ser miserable, pero una de sus partes se siente cómoda y a gusto. Rossi: Puede iniciar y radicar la comodidad a través de su sistema haciendo una de sus partes sentirse cómoda… La “comodidad en una parte” puede ser dada de manera consciente e inconsciente, en los capítulos posteriores se dan maneras efectivas para dar confort de manera inconsciente a través de la hipnosis. Aquí nuestro enfoque es utilizar el proceso consciente, en este caso, la exploración consciente de los recuerdos del cliente, mientras experimenta confort de manera consciente. 31 Si el cliente se siente abrumado durante el inicio de la narración de su victimización y parece tener lapsos inconscientes de flashbacks, se le debe invitar a tomar un receso. Esto se puede lograr de distintas maneras; sin embargo, en todos los casos, se le debe preguntar respetuosamente primero al cliente, “Le gustaría tomar un descanso un momento, considerando que luego podemos continuar con la narración si lo deseas?”. Generalmente el cliente le dirá al terapeuta que un descanso no es necesario, o como en muchos casos, accederá al descanso con un alivio obvio. Se le puede pedir al cliente tomar un “respiro profundo” y luego asesorarlo en emplear una de las estrategias disociativas conscientes diseñadas para brindar confort. Reconectando con el presente Es ideal preguntarle al cliente, antes que narre su victimización, que identifique algo en la habitación que sea un “símbolo del presente” (Dola, 1989), que se utilizará para recordarle el aquí y ahora. Los clientes usualmente eligen algo personal, como su cartera, una foto de sus hijos, pareja o persona significativa, un anillo o alguna joyería. Otros simplemente se enfocan e un objeto de la habitación que les recuerde el presente. En algunos casos no es oportuno que el terapeuta desarrolle el “símbolo del presente” antes que el cliente empiece con la descripción de su victimización, ya que el terapeuta puede no saber todavía que el cliente es víctima de abuso sexual o que está con mucho dolor como para tomarse el tiempo de establecer un específico “símbolo del presente”. Como un cliente alguna vez me dijo “Cuando llegue, sabía que tenía que hablar inmediatamente antes de sentirme asustada y negarme a hablar”. En ese caso, la intuición del cliente de lo que debía hacer se respetó. Si no se eligió algún símbolo del presente y el cliente parece estar reviviendo el trauma, a tal grado que es abrumador, el terapeuta deberá decir “Mira alrededor de la habitación y dígame que es lo que ve aquí y ahora”, el cliente podrá o mirar alrededor e identificar y describir un objeto, como una planta, algo decorativo, o tal vez podrá dar detalles de lo que ve afuera por la ventana. Esta tarea de focalización externa, ya sea de manera visual o verbal le da al cliente un descanso consciente del recuerdo del trauma y reduce el impacto emocional que genera 32 el hablar del abuso. Luego, cuando el terapeuta está listo para dar la asistencia terapéutica e intervención, los sentimientos asociados al abuso pueden y deben ser explorados. Sin embargo, durante el inicio de la narración de la historia se debe tener cuidado con que el cliente tenga una experiencia vivencial innecesaria del trauma, dejar que el cliente vuelva a experimentar una y otra vez el trauma sin hacer una intervención terapéutica correcta no sólo es inefectivo sino que revictimiza a la víctima. Después de la reconexión con el presente, el cliente debe ser enganchado con una conversación casual una o dos veces, esto le da más comodidad y alivio ante cualquier evocación inconsciente de lo que sintió durante el abuso. Además o como una alternativa, algunas de las preguntas constructivas centradas en soluciones descritas más adelante en este capítulo puede ser empleadas para fortalecer la focalización consciente y a la vez darle un contexto de esperanza. Cuando es obvio que el cliente se siente cómodo, el terapeuta puede preguntarle si se siente lista para seguir relatando su victimización, recalcándole que “podemos tomarnos los descansos que sean necesarios”. Estos pequeños descansos al inicio de la sesiones puede ayudar al cliente a tener cierto control sobre sus síntomas, desde el inicio del tratamiento. Si el descanso no es necesario el cliente lo rechazará, sin embargo uno debe ofrecerlo educadamente si se tiene cierta sospecha de que el cliente está reviviendo el trauma. Se puede dejar al cliente volver a experimentar el trauma siempre y cuando el terapeuta esté preparado para hacer intervenciones prácticas. La catarsis como una desensibilización es poco ético, si el cliente llegaría a la desensibilización sólo reviviendo el trauma, no estaría en la oficina pidiendo terapia, ni se estaría exhibiendo a una incomodidad física y tan abrumador terror. Por otra parte, si un evento es muy traumático, volver a contarlo no va a hacer que el cliente se desensibilice y aliviarse de todo el dolor y miedo que generó esta experiencia. Erickson (Erickson & Rossi, 1989) cuenta la siguiente anécdota, describe a su madre de 30 años quien llegó a su casa y encontró a su hija bebe sentada en el suelo con una serpiente cascabel enroscada en ella: 33 Y mi mama dijo: “Así que cogí la escoba y barrí al señor cascabel fuera del cuarto, lo hice tan rápido que él no se percató de lo sucedido”. Cuarenta, 50, 60 años después, y ella todavía dice que barrió al señor cascabel del cuarto. Siempre antepone el respetuoso “señor” y su voz se vuelve más rígida al contarlo. Esta fue una experiencia traumática y nunca logró desensibilizarse de ella. (p.155) Hacer que una víctima de abuso sexual cuente una y otra vez su experiencia de victimización con el único propósito terapéutico de desensibilización es como retirar una bala lenta y dolorosamente, pedacito por pedacito, abriendo la herida cada vez. Esta forma de desensibilización no siempre es confiable, incluso en los casos que alguna vez funcionó, es casi siempre un método de tratamiento insuficiente e innecesario que prolonga el sufrimiento de la víctima y la victimiza una y otra vez. Esto no quiere decir que el contar una historia en una terapia grupal no sea efectivo, al contrario escuchar otra historia de victimización puede ser una manera, a veces la única, de que el cliente reconozca que el abuso no fue su culpa. Además darse cuenta que no está sola en esto y que puede ayudar a contrarrestar sentimientos de estigmatización y aislamiento. Sin embargo el contar lo sucedido no debe ser lo único en lo que enfocarse durante la terapia de grupo, para así poder ayudar al cliente e ir más allá de las constricciones del pasado. Terapia centrada en soluciones La técnica de terapia centrada en soluciones (de Shazer, 1985, 1988; de Shazer et al., 1986) explicada en este libro brinda un mapa realista de la recuperación, otorgándole implícitamente esperanza al cliente. Relacionado a este enfoque está el concepto de recreación de soluciones dadas por el cliente y el terapeuta (O´Hanlon & Weiner-Davis, 1989) el cual se basa en la respetuosa suposición de que el cliente tiene los recursos internos necesarios para construir soluciones efectivas y altamente únicas e individuales. La terapia centrada en soluciones es la construcción de una solución a través de un proceso conjunto entre el cliente y el 34 terapeuta, con el terapeuta responsable de empoderar al cliente a crear y experimentar sus propios cambios terapéuticos. Antes de enfocar la terapia en las resoluciones de traumas pasados, el cliente necesita adquirir cierta estabilidad física y emocional, para sentirse “controlado”. Técnicas orientadas en soluciones son una manera efectiva de darle una verdadera esperanza y estabilidad al cliente durante el proceso de la terapia y que sea capaz de reemplazar expectativas negativas y autodestructivas con una visión saludable, positiva y realista del futuro. Estas técnicas pueden utilizarse a través de la terapia y ayudarán al cliente a reconocer su progreso y establecerse metas futuras, a pesar de que tal vez ya haya terminado el tratamiento. La postura de respeto, pragmatismo y esperanza es idónea para la víctima de abuso sexual, quien, debido a su historia de victimización, puede ser incapaz de responder a otros enfoques terapéuticos intrusivos y menos personalizados. No sólo se trabaja del presente al pasado, sino también hacia un futuro esperanzado lo cual hace que el tratar el trauma sea menos abrumador para el cliente y el proceso de tratamiento más manejable para el terapeuta. Una vez que el terapeuta sabe los factores de la victimización del cliente, se debe dar inicio al plan del tratamiento. La terapia centrada en soluciones da 5 importantes herramientas para esta tarea: cambios pre-tratamiento (O´Hanlon & Weiner-Davis, 1989), escala de recuperación centrada en soluciones, la pregunta del milagro (de Shazer, 1988), la tarea formulada en la primera sesión (de Shazer, 1985), y preguntas individuales constructivas y sistémicas (Lipchik, 1988), en esta sección también incluí una técnica relacionada, “el sí viejo y sabia”. Cambios pre-tratamiento Otorgado por Michele Weiner-Davis, un “cambio pre-tratamiento” (Weiner-Davis, de Shazer, & Gingerich, 1987; O´Hanlon & Weiner-Davis, 1989) es una mejora dada en el cliente desde que busca una terapia, ocurre desde que se coordinó la cita hasta que el cliente asistió a ella. Para identificar un cambio pre-tratamiento útil, el terapeuta puede 35 contarle este fenómeno al cliente y preguntarle si se ha dado cuenta de algunos cambios que quisiera que se sigan dando. Esta pregunta permite dirigirse hacia la escala de recuperación centrada en soluciones, permitiendo así que la víctima de abuso sexual pueda experimentar de manera natural la capacidad que tiene de experimentar cambios de manera más útil. La escala de recuperación centrada en soluciones Inspirada en la escala de identificación de soluciones desarrollada por Ron Kral, en el Centro de terapia familiar breve “Milwaukee” en 1988, la escala de recuperación centrada en soluciones para víctimas de abuso sexual (Figura 1) fue desarrollada como un dispositivo externo para ayudar al cliente a empezar a identificar y hablar sobre las maneras que ya ha ido utilizando para mejorar y las señales que la ha convencido que va a seguir mejorando. Los ítems de la escala fueron derivados de las respuestas más frecuentes de mis clientes a preguntas sobre sus señales de curación personales respecto al abuso sexual. El propósito de la escala de recuperación centrada en soluciones es darle un contexto de esperanza y dirigir el enfoque hacia la curación. Está diseñada para ser leída en voz alta al cliente, y que el cliente responda de manera verbal, puede ser adaptada para que los clientes la llenen ellos mismos o en grupo. El terapeuta puede enseñarle al cliente que áreas marco las cuales indican señales actuales de curación y/o cambios pre-tratamientos y decirle al cliente que especule sobre lo que piensa que serían los siguientes cambios que ella (o a veces personas significantes) notaría en el futuro. Una vez que el cliente identifico una señal de curación, se le dice que ahora debe darse cuenta (de Shazer, 1988) cuando ocurre y a la vez ver si ocurre alguna otra señal de curación. Darse cuenta de las señales de curación en vez de señales del trauma sienta las bases para una identidad que va más allá de la víctima. La categoría más reveladora de la escala de recuperación centrada en soluciones es “Otras señales de curación”. Mientras que ella identifica sus propias señales de curación, está animada a desarrollar tu propio y único mapa de recuperación de los efectos del abuso sexual. Además, los cambios pre-tratamiento pueden identificarse fácilmente en 36 esta categoría, la identificación de estas excepciones del problema del cliente no sólo fomenta esperanza sino también direcciona la terapia a ser más útil. Cuando se le pide al cliente especular en sus futuras señales de curación personales, algunos de los ítems de la escala pueden inicialmente mostrarse como “grandes” señales para algunos, es por eso que yo enfatizo en identificar las señales “pequeñas” primero. Esto permito que la tarea sea más realizable y menos abrumadora. Como me dijo un cliente cuando le pedí que me dijera “la siguiente señal pequeña”, “lo hace ver “factible” si lo pide de esa manera” En algunos casos los efectos traumáticos del abuso sexual son tan penetrantes que intentar identificar todo lo que tendría que pasar para que el cliente sienta que se recuperó completamente puede ser un poco inaceptable al inicio de la terapia. Las “señales pequeñas” acortan la tarea hacia una magnitud más manejable. Hay ciertas circunstancias en las que el cliente está extremadamente traumado y desmoralizado que al principio es incapaz de identificar sus propios signos de curación en base a sus respuestas en la escala. Esto comúnmente ocurre cuando el cliente esta extremamente deprimido. En esos casos, una pregunta sistémica constructiva podría ayudar, como “¿Cuál dirías (o personas significantes) que es primer signo de curación, … y el siguiente signo pequeño de curación?”. En efecto el cliente temporalmente “toma prestada” la perspectiva de alguien que se preocupa por él. Una cliente que estaba extremadamente aislada pensó en un signo de curación que ella notaria en el futuro imaginando que es lo que su perro identificaría si pudiera hablar. 37 Figura 1. ESCALA DE RECUPERACIÓN CENTRADA EN SOLUCIONES PARA VICTIMAS DE ABUSO SEXUAL Nombre: Fecha: Por favor responda todas las preguntas. Al lado de cada ítem, indicar el grado conforme se desarrolle. Nada Poco Más o Bastant menos 1. Capaz de pensar/hablar del trauma 2. Capaz de pensar/hablar sobre cosas no relacionadas al trauma 3. Dormir bien 4. Sentirse parte de la familia 5. Salir adelante por sí mismo 6. Buena apariencia física (uñas, pelo, etc.) 7. Asiste al trabajo 8. Se compromete con actividades sociales fuera de casa 9. Es capaz de salir de casa 10. Cuida de sus hijos y seres queridos 11. Cuida su mascotas o plantas 12. Sale a comer 13. Muestra un apetito saludable 38 e 14. Se adapta a nuevas situaciones 15. Habla por teléfono con amigos y seres queridos 16. Se ríe ante algo gracioso 17. Capaz de mirar a los ojos a sus amigos y seres queridos 18. Capaz de mirar a los ojos a personas extrañas 19. Capaz de saludar dando la mano 20. Se toma de la mano con su pareja 21. Besa a sus seres queridos en la mejilla 22. Besa a su pareja en la boca 23. Disfruta “hacer el amor” 24. Tiene la iniciativa para “hacer el amor” 25. Se baña lo normal 26. Está interesado en el futuro 27. Realiza actividades de ocio 28. Se compromete en actividades recreacionales / nuevos intereses 29. Toma medidas precavidas dentro y fuera de la casa 30. Es capaz de discriminar entre relaciones de apoyo y no apoyo 31. Elige relaciones de apoyo 32. Inicia conversaciones familiares, amigos o compañeros 39 con 33. Capaz de iniciar conversaciones con conocidos y desconocidos 34. Capaz de relajarse sin drogas o alcohol 35. Tolerante a las criticas 36. Acepta adecuadamente los elogios 37. Otros signos de recuperación 38. COMENTARIOS Tener al cliente (y a su pareja si es que está involucrada en el tratamiento) mirando algún signo de curación como parte del proceso de la terapia, puede dar una mayor necesidad positiva de orientación, lo cual balancea el efecto de la curación con los sentimientos relacionados a la victimización. Una cliente me dijo: “Darme cuenta que me estoy curando, se siente mucho mejor que sólo pensar sobre las cosas malas que me pasaron. En vez de eso tengo a mi esposo darse cuenta de cómo voy curándome semana a semana en vez de tenerlo sentado pensando que está mal conmigo, eso (pensar qué está mal con ella) me hacía sentir como algo raro, como una víctima” Muchos clientes me han dicho que sólo con llenar la escala ha tenido un efecto inmediato haciéndolos sentir más “esperanzados”. Un cliente me dijo” Cuando hicimos la escala, me di cuenta que a pesar que tenía ciertas cosas en las que trabajar también tenía muchas fortalezas y maneras de curación de las que ni siquiera me había percatado”. La pregunta del milagro Desarrollada por Steve de Shazer (1988) en el centro de terapia breve familiar “Milwaukee”, la pregunta del milagro es utilizada particularmente en empoderar a clientes desmoralizados a imaginar su supuesto problema “sin esperanzar” ya solucionado. 40 Basado en la idea original de de Shazer he planteado la siguiente pregunta específica para las victimas adultas de abuso sexual: Si ocurriera un milagro durante la medianoche y ya has superado los efectos del abuso ocurrido en tu niñez a tal nivel que no necesitas asistir más a terapia y te sientes satisfecho con tu vida diaria, ¿qué sería diferente? En respuesta a esta pregunta, algunas víctimas pueden empoderarse en identificar, por ellos mismos, varias percepciones y conductas útiles y terapéuticas. Por ejemplo, una víctima de abuso sexual respondió a la pregunta del milagro lo siguiente, “Pasaría más tiempo con mi esposo e hija, cuidaría más de mi cuerpo en vez de comer en exceso todo el tiempo y no estaría pensando en el pasado todo el tiempo. Pensaría en mi vida ahora y creería que lo que pasó no fue por mi culpa”. Una vez identificadas estas percepciones y conductas, se le puede preguntar al cliente si está ocurriendo alguno de estos fenómenos útiles. Estas conductas y percepciones saludables puede ser reforzadas con la “tarea del darse cuenta” (de Shazer, 1988) en la que se le pide al cliente darse cuenta de las veces en las que tiene esas conductas y pensamientos (ej. “no era mi culpa”) saludables entre cada sesión. Darse cuenta de los momentos auto identificados de funcionamiento saludable puede ayudar al cliente a darse cuenta que ya tiene el control de su vida en ciertos aspectos. Luego puede ir aumentando esos sentimientos de autocontrol haciendo más cosas que encuentra saludables y útiles y “decirse a sí misma” más pensamientos alentadores. Al usar la pregunta el milagro, tal y como con otras técnicas, el terapeuta debe tener cuidado para evitar inadvertidamente hacer sentir al cliente que su experiencia traumática está siendo trivializada. Es importante que el terapeuta sepa los detalles de la victimización del cliente y exprese una comprensión exacta, apoyo y empatía antes de proceder con el tratamiento. La formulación de una tarea en la primera sesión La formulación de tarea en la primera sesión (de Shazer, 1985) se desarrolló en el centro familiar de terapia breve “Milwaukee” como un trabajo después de la primera sesión para 41 ayudar a los clientes a ser más precisos con su descripción de lo que quería de la terapia. La indicación de la tarea es: “Durante el día de hoy y la siguiente sesión quisiera que pensaras en las cosas en tu vida que quisieras que continúen igual” Yo alteré ligeramente esto diciéndole al cliente que “hiciera una lista escrita de las cosas que quisieras que sigan igual en tu vida”. Los efectos que da en las víctimas de abuso sexual, la lista es útil en advertirles fuertemente a los clientes de los recursos que existen como parte de sus vidas diarias actualmente. Tener una lista de la cual “sostenerse” es importante en las primeras etapas intensas del tratamiento. Una respuesta típica de una víctima de abuso sexual a la formulación de tarea en la primera sesión, puede incluir los siguientes ítems: 1. Mi trabajo. 2. Mi relación con (persona significante). 3. Mis hobbies. 4. Mis amigos. 5. Mi costumbre de tomar un baño de burbujas todas las noches para relajarme. 6. Clases de ejercicio. 7. Mi sentido del humor. El cliente debe ser alentado a hacer la lista tan larga como la desee. Algunos clientes eligen llevar consigo la lista en las primeras etapas del tratamiento, sobre todo si han sufrido de varios flashbacks intrusivos y han revivido el abuso. La lista sirve como un recordatorio tangible de que tienen confort y seguridad en su vida presente. Llevar consigo la lista puede servir también para contrarrestar el fenómeno de “regresión de edad espontánea” (Beahrs, 1982) que ocurre como una respuesta de la víctima ante eventos que le recuerdas simbólicamente su abuso, particularmente cuando memorias disociadas al abuso sexual vienen a su mente como una advertencia consciente. El “viejo, sabio yo” Otro enfoque útil para empoderar a las víctimas de abuso sexual está basado en la idea que el cliente envejecerá y será más sabio. Por ejemplo, podría decirle al cliente: 42 Imagina que eres una mujer sabia y saludable y que estás recordando este periodo de tu vida, ¿qué crees que esta maravillosa y sabia anciana te sugeriría para ayudarte a superar esta etapa de tu vida? ¿Qué te diría ella que recordaras? ¿Qué te sugeriría para curarte del pasado? ¿Qué diría para darte confort? Y ¿tiene algún consejo sobre como la terapia puede ser más útil? El impacto terapéutico de estas preguntas puede mejorarse con la siguiente tarea para casa: Pedirle al cliente que escriba una carta al “viejo, sabio, yo” diciéndole con lo que el cliente está luchando ahora. Luego que el cliente tome el rol del “viejo, sabio, yo” y responda con una carta que le de confort, consejos y ayuda para superar este periodo de su vida basado en lo que aprendió a lo largo de su vida. Este ejercicio puede darse también desde el punto de vista de un amigo o persona significativa que es “vieja y sabia” y realizar el ejercicio desde ese punto de vista. Si el cliente tiene personalidad múltiple hay que tener cierto cuidado con la técnica del “viejo, sabio, yo”, ya que puede evocar una parte de su personalidad que no es de apoyo para la salud y curación del cliente. Preguntas individuales y sistémicas constructivistas Las preguntas centradas en soluciones (Lipchik, 1988; Lipchik & de Shazer, 1986) son cuidadosamente formuladas por el terapeuta para ayudar al cliente a enfocarse en lo que está verdaderamente funcionando, en imaginar soluciones, y en ideas sobre como hacer que se solucione. La respuesta del cliente ante estas preguntas le dan un mapa útil y personalizado para la terapia, garantizando que las metas e intervenciones del tratamiento encajan en la situación actual del cliente y con sus recursos. A continuación algunos ejemplos de preguntas individuales constructivistas para ayudar al terapeuta y al cliente a identificar una definición personalizada de lo que se necesita para que el cliente supere el trauma y los efectos restrictivos en su vida: ¿Cuál sería el primer (menor) signo de que las cosas están mejorando, de que esto (abuso sexual) está teniendo menos impacto en tu vida actual? 43 ¿Qué estarías haciendo de diferente cuando esto (el trauma de abuso sexual) ya no sea tanto un problema en tu vida? ¿Qué estarías haciendo de diferente con tu tiempo? ¿En qué estarías pensando (haciendo) en vez de pensar sobre el pasado? ¿Hay momentos en que lo anteriormente mencionado está sucediendo en cierta forma (así sea una pequeña)? ¿Qué diferencias harán los cambios de curación anteriormente mencionados cuando estén presentes en tu vida por un tiempo prolongado (días, semanas, meses, años)? A continuación preguntas sistémicas constructivistas: • ¿Qué crees que sería lo que diría tu pareja para saber que es un primer signo de que las cosas están mejorando? ¿Qué crees que tu pareja note primero? • ¿Qué crees que noten (tus amigos, jefe, pareja, etc.) durante tu curación? • ¿Qué diferencias positivas crees que harán estos cambios de curación en tu relación con tu pareja? • ¿Qué diferencias harán estos cambios de curación en las generaciones futuras de tu familia? Pedirle al cliente que especule sobre los efectos positivos de los cambios curativos que se darán en un futuro refuerza aún más el desarrollo de las soluciones y promueve una positiva orientación futura. Con el fin de que esta técnica sea efectiva, el terapeuta y el cliente necesitan explorar los cambios curativos para conseguir una conclusión positiva. Una vez que el cliente empieza a identificar las señales de curación en respuesta a estas preguntas, se le puede pedir que note otros signos, que se dé cuenta las veces en las que ha tenido éxito comportarse de una forma que ella encuentre saludable y positiva. 44 También se le puede pedir que identifique los momentos en los que “superó” los efectos del trauma. El terapeuta puede guiar la conversación hacia esta dirección: Cliente: Tengo miedo y estoy inseguro de ir a esta entrevista de trabajo porque no puedo confiar en nadie debido a lo que me paso, si hubiera superado esto creo que no me molestaría tanto… Terapeuta: Entonces el trauma pasado te está incomodando, ¿Cómo sabrías tu que ya lo has superado? Cliente: Bueno, hubiera al menos programado la entrevista de trabajo.. Podría cancelarla pero programarla significaría que he superado al menos un poco el trauma… Terapeuta: Entonces la primera señal de estar superando el trauma seria programar una entrevista. ¿Cuál crees que sería la siguiente señal? Cliente: Bueno, me presentaría… Terapeuta: ¿Y la siguiente señal? Cliente: tendría otra entrevista y estaría menos nervioso. Terapeuta: ¿y luego? Cliente: bueno, probablemente tendría otra entrevista de trabajo y tal vez me sentiría un poco más confiado al estar ahí. Terapeuta: y después de eso ¿cuál sería la siguiente señal? Cliente: tendría un trabajo. 45 Se le puede pedir al cliente predecir cada “pequeña señal” hasta que pueda decir que si hace esos “pequeños cambios” sentiría que ha superado el trauma en cierta área de su vida. esta estructura le permite al cliente desarrollar una relación de confrontación con el trauma y experimentar su propio éxito al dejar que gradualmente haga efectos en varias áreas de su vida. “superar el trauma” debe aplicarse solo en los comportamientos en los que el cliente es capaz de influenciar y cambiar conscientemente. “superar” es un concepto que puede usarse para ayudar al cliente a experimentar, mas no utilizar, su propio empoderamiento. En todas las preguntas enfocadas en la solución se le pide al cliente identificar los “pequeños signos”, uno por uno y luego alentarlo a hacer el más fácil. Esto le permite al cliente experimentar control sobre los síntomas sin sentirse atemorizado y abrumado al realizar tareas para los que no esté listo. Estos pequeños cambios pueden ir agrandándose uno por uno pero de tal forma que prevenga las recaídas como lo dice el proverbio de “viaje de las mil millas” un paso a la vez. El cliente y el terapeuta pueden sorprenderse al darse cuenta que se dan “pequeños” y “grandes” señales de curación de forma rápida. Puedo ver que esto se da en ciertos aspectos de la vida del cliente después de algunas sesiones. Creo que esto se debe en parte a la gran confianza que tiene el cliente de las primeras “pequeñas señales”. Una ventaja en particular de utilizar las técnicas centradas en soluciones con clientes que han sido abusados sexualmente, es que este enfoque les da un contexto explicito e implícito en el cual tienen el control, que es lo contrario a su experiencia de victimización y una importante experiencia en marcha. Las preguntas centradas en soluciones son particularmente útiles para empoderar a las víctimas de abuso sexual a que participen en el planeamiento de su tratamiento, mientras se le da de manera implícita un contexto de esperanza. Muchos clientes me han dicho que esta forma de ver su proceso de curación a influenciado en diferentes aspectos de sus vidas en forma positiva, en el cual desarrollan una costumbre de ver que lo que están haciendo es bueno, útil y saludable. 46 Capítulo III Uso de Relaciones de Apoyo Este capítulo se enfoca en el uso terapéutico de las relaciones de apoyo del cliente. Es necesario también, involucrar a las personas importantes en la vida de la víctima del abuso sexual, particularmente para prevenir y tratar una segunda victimización. Frecuentemente los efectos del abuso sexual le afectan tanto a las personas cercanas a la víctima como a la víctima, que ambas puedes beneficiarse de algunas sesiones conjuntas de la terapia. Si se va a incluir a una persona en alguna sesión de la terapia, ésta debe ser una persona significativa para el cliente. Cuando se incluye una persona significativa de la víctima en el proceso de terapia individual, debe aclararse que la pareja, familiar o amigo, está ahí principalmente para el cliente. Las víctimas de abuso sexual son expertas en sacrificarse por las demás personas, sin embargo, la persona significativa debe recibir soporte y validez en sus intentos de ayuda y esfuerzo y se les debe dar recursos e información sobre el proceso de curación y maneras de apoyar a ser querido. La persona abusada sexualmente verá que sus seres queridos están para ayudarlo y esto se verá reflejado en sus expresiones de cuidado. No sugiero que personas significativas de la víctima estén presentes en el núcleo del trabajo terapéutico individual ni en la revelación de sentimientos relacionados a la victimización. Esto sería innecesariamente doloroso para las personas de apoyo y demoraría el proceso terapéutico ya que la víctima puede proteger a sus seres queridos de ese dolor. El propósito de la participación de otras personas es enfatizar y utilizar las 47 fortalezas y los recursos que hay en la relación que se tiene con la víctima, para darle apoyo y validez, y en la medida de lo posible prevenir que “restos” del trauma afecte sus relaciones actuales. Si las otras personas involucradas en el sistema parecen tener síntomas de depresión o estrés post-traumático secundario, es recomendable derivarla a psicoterapia. La pareja La víctima de abuso sexual adulta que está comprometida con una pareja tiene un recurso poderoso. No obstante, la pareja requiere del apoyo y dirección del terapeuta y tal vez deberá ser derivado a un grupo de apoyo o terapia individual. El tratamiento de abuso sexual generalmente indica que la víctima es absorbida por pensamientos del abuso sexual pasado. El hecho que la víctima esté trayendo problemas del pasado a su presente puede generarle consecuencias significativas con su pareja. El o ella deberán aprender rápido que al inicio de las sesiones, el proverbio “camino al infierno”, puede estar lleno de buenas intenciones. El terapeuta deberá dar información para disminuir las dificultades potenciales para el compañero y cónyuge. Además de las sesiones de terapia, la búsqueda de bibliografía puede ayudar también a la pareja. Se le debe dar a la pareja una descripción breve de los síntomas del abuso sexual, para que el o ella entiendan que son consecuencias de una victimización y no una reacción personal. Esto es particularmente importante en las áreas interpersonales vulnerables de confianza e intimidad sexual, donde la pareja puede ser más propensa a sentirse herido o rechazado. Enojo contra el abusador En respuesta a las revelaciones del abuso sexual, la pareja puede sentir rabia hacia el abusador. Sin embargo, demostrarle esta rabia a la víctima puede tener como efecto que se sienta culpable y hasta pueda defender al abusador frente a su pareja. La pareja debe 48 ser advertida de esto por el terapeuta, explicarle que esta reacción puede ser uno de los resultados de la victimización. A lo largo del tratamiento la victima puede encontrar la rabia de su pareja hacia el abusador como apropiada y comprensible. Una víctima comentó lo siguiente, frente a la rabia de su esposo hacia su padre abusivo: Cuando me dijo lo enojado que estaba y lo que quisiera hacerle (al abusador), me sentí muy bien y quería llorar por era la primera vez en toda mi vida que alguien verdaderamente me defendía. En algunos casos, la dificultad de los clientes de aceptar la rabia de sus parejas hacia el abuso parece seguir indefinidamente. Esto se da en su mayoría en los casos en los que el abusivo era un pariente, y la victima aun alberga sentimientos encontrados en su relación con el abusivo. Intentar convencer a la víctima que debería tener diferentes sentimientos hacia el abusador probablemente sólo conlleve a luchas en las que puede sentirse obligada a defender a su pariente. Esto puede ser muy frustrante para la pareja, quien recibe todo este enojo el cual debería estar direccionado hacia el abusador. Una dinámica similar puede darse respecto a los sentimientos de ira hacia los padres u otros adultos que, sabiendo o sin saber, desprotegieron a la víctima en su niñez. La pareja tiende a estar más adelantada que la víctima en cuanto a la capacidad de responsabilizar correctamente y en los riesgos de la víctima de defender a quienes la desprotegieron. La pareja debe entender que los sentimientos de enojo son comprensibles debido a las circunstancias, si es necesario procesar el enojo y comprender qué se hizo con su ser amado que fue abusado sexualmente, de ser así es mejor para la pareja hacerlo con un profesional ajeno a la relación actual, ya sea con un terapeuta individual o un grupo de apoyo. En algunos casos, una pareja de apoyo dijo enojado que la víctima no previno ni detuvo su victimización sexual, por lo que el terapeuta debe hacerle entender a la pareja que la naturaleza del abuso sexual, la víctima es impotente y enfatizar que “si ella hubiera podido 49 hacerlo, lo hubiera hecho”. Es inapropiado y potencialmente dañino que la pareja culpe a la víctima, eso constituye más abusos. La ira, como un recurso ante el dolor Aunque no tengo un respaldo formal de investigación para estos comentarios, he observado varias versiones de este fenómeno que se da en parejas en las que una es víctima de abuso sexual. La pareja, quien se describió de otra manera como asertiva y una persona de apoyo, parece “elegir” irracionalmente y extender peleas sobre cosas no importantes durante las etapas más sutiles del tratamiento, particularmente cuando la víctima de abuso sexual está experimentando dolor intenso respecto al pasado. He observado este en parejas en las que ambos, describen esas peleas como algo anormal en su relación y luego coinciden en que las peleas se dan por cosas que ellos normalmente considerarían no importantes. Sospecho que la pareja de apoyo esta, inconscientemente, utilizando la pelea como un esfuerzo desesperado de hacer que la víctima se sienta segura actualmente. Sin embargo sin importar la ironía de la motivación inconsciente, la pareja tiende a empezar peleas por cosas insignificantes, y que rara vez alguno de los dos tiene la razón. ¡Se necesitan desarrollar alternativas! Si el terapeuta cree que este fenómeno se está dando, deberá describírselo a la pareja como algo que otros ya han experimentado. Una vez que ellos reconozcan el patrón, podrán trabajar juntos para desarrollar alternativas para que la pareja de apoyo ayude a la víctima a reconectarse de manera segura y cómoda con el presente. Directrices para la pareja y la víctima de abuso sexual Una vez que la pareja entiende y comprende la experiencia de victimización que vivió su ser querido en el pasado, es importante ayudar a ambos a enfocar su energía compartida lejos del trauma y dirigirla hacia la curación, confort y esperanza que hay en el presente y 50 en el futuro. Aquí hay algunas directrices terapéuticas que han sido útiles para éste propósito: Darle tranquilidad a la pareja asegurándole que su ser amado tiene los recursos necesarios para hacer los cambios terapéuticos. Pedirle a la pareja que identifique que es lo que cree que es más útil para la víctima. ¿Qué conductas por parte de la pareja cree que le gustaría a la víctima que ocurran más? ¿Cuáles cree que le gustaría que disminuyeran? ¿De los intentos de apoyo dados por la pareja, cuáles cree que a la víctima le gustaría que estén igual? Las suposiciones de la pareja a las respuestas de las preguntas anteriores puede ser comparadas con las preferencias actuales de la víctima y verificar en qué grado coinciden. Pedirle a la víctima que cosa está haciendo su pareja que es lo más útil. ¿Qué conductas quisiera que su pareja tenga más? ¿Qué le gustaría que ocurra con menor frecuencia? ¿Qué cosas de apoyo está haciendo la pareja, que la víctima quiere que las siga haciendo? Una vez que estas conductas han sido identificadas, se le puede pedir a la víctima “anotar” las veces en las que la pareja ha tenido éxito apoyándola de las formas en las que ella encontró más útiles y nuevas formas que ella encuentre útiles también. Se le puede pedir a la pareja que prediga cuales de estas conductas sería útiles. Se le puede pedir a la pareja anotar cualquier señal observable de curación en la victima semana a semana, y a la víctima se le puede pedir darse cuenta de que señales de curación cree que su pareja ha notado y cuáles cree que en un momento pasaban desapercibidas. Por ejemplo se le puede pedir a la pareja lo siguiente, varias veces: - ¿Cómo sabría que ella se está curando, además de que ella se lo dice? - ¿Cómo diferenciarías en observar estas señales y el saber que se está curando? - ¿Cómo te darías cuenta tu también de que te estás curando del trauma de saber que tu ser querido fue abusado? 51 - ¿Qué estarías haciendo, experimentando, pensando y que serían señales de que te estás curando? - ¿Qué te estarías diciendo a ti mismo? - ¿Qué crees que notarían los demás como señales de curación? - ¿Cómo afectara esta curación mutua en la relación entre ustedes y sus relaciones con los demás? Pedirle a ambos identificar cómo era su relación, aparte de los problemas del abuso sexual, en estas áreas, ¿qué cosas quisieran que continuaran? En uno ejercicio guiado hacia el futuro, pedirle a ambos imaginar que las señales de curación actuales se extienden en los siguientes días, semanas, meses y años. ¿Cómo serían las cosas para cada uno de ellos si la curación se vuelva cada vez más y más parte de sus vidas?, ¿Cómo afectaría en su relación el haber pasado por esta adaptación juntos? ¿Cómo sabrían que han hecho todo lo que ambos creen que es útil? ¿Qué tipo de cosas apreciarían el uno del otro a lo largo del tiempo? Las directrices mencionadas son sólo sugerencias, las respuestas de las parejas dictaminará el curso específico de las sesiones conjuntas. En algunos casos, a pesar del apoyo del terapeuta, la crisis post-traumática del abuso, sobrecarga la relación que ya de por sí es frágil y problemática, y aparentemente la pareja parece ya no ser capaz de continuar junta. Cuando esto sucede, es importante que no se le permita a la pareja caer en el abismo destructivo de una autoculpa mutua, en el que la víctima de abuso sexual se culpa por no lidiar adecuadamente con su victimización y la pareja se culpa de fallar en los no haber superado los efectos de lo que pasó. Más bien, la pareja debe ser apoyada en su decisión de separarse, haciéndoles comprender que si culpa injusta hacia ellos mismos o entre ellos no es adecuada o útil. Es mejor para ambos enfocar su energía en la reconstrucción individual de sus vidas, esto les permitirá estar juntos como pareja o tener una vida saludable en el futuro. Hermanos 52 Cuando se pide que un hermano sea la persona de apoyo de la víctima, el terapeuta debe estar preparado para el hecho que de él o ella puede haber sido abusada/o por la misma persona que molestaba a su hermano/a. El hermano puede o no estar consciente de cualquier abuso sufrido; sin embargo si el hermano sospecha de que también fue victimizado, el terapeuta debe proporcionarle una adecuada derivación a un grupo de apoyo o terapia individual. Culpa de la victima Los hermanos como apoyo de los adultos que han experimentado victimización de abuso sexual en su niñez pueden experimentar “culpa de la víctima” (Trepper & Barrett, 1989). Una versión de esto es la que observe entre hermanos, que independientemente si ambos fueron victimizados, fue que hay un remordimiento profundo y auto culpa por no haber sido capaz de proteger a su hermana del abusador. Algunos hermanos me dijeron que escuchar sobre la victimización de su hermana/o es más doloroso que recordar la de ellos mismos. El dolor de los hermanos necesita ser validado, sin embargo, necesitan ayuda para darse cuenta que su sentimiento de culpa sobre el no haber protegido a sus hermanos es no es justificado, porque ellos también eran niños. Una situación complicada surge cuando el actual hermano de apoyo también tuvo una historia de victimización sexual y se ha enganchado en una relación incestuosa con el cliente. En caso de consentimiento mutuo, sin coacción y con poca diferencia de edad, las relaciones incestuosas de hermanos deben ser vistas dentro del contexto propio de una conducta ante la curiosidad de la niñez, privación, abuso de los padres, y/o victimización sexual. En casos de abuso sexual de algún hermano, donde hubo una gran diferencia de edad, coacción y/o violencia involucradas en la relación incestuosa de hermanos, obviamente el hermano no puede ser visto como una opción de persona de apoyo. Puede darse una excepción si los dos hermanos fueron víctimas de abuso y el hermano mayor asume la responsabilidad de haber abusado del cliente y muestra un remordimiento innegable. En casos de abuso sexual incestuoso interfamiliar, el hermano de apoyo puede experimentar serios conflictos de lealtad, puede oscilar entre apoyar a su hermano y 53 sucumbir ante la presión de los demás miembros de la familia que ocultan o niegan la realidad y/o los efectos del abuso sexual. Ambos puede beneficiarse al escuchar que otros hermanos que han sido de apoyo para la victima han experimentado esta dinámica de lealtades divididas. En algunos casos esto puede empoderar al hermano a resistir la presión familiar de negar la realidad del abuso hacia la víctima. Los sentimientos de los hermanos deben ser desconocidos, luego se debe enfocar en la curación futura en vez del trauma pasado, las siguientes preguntas centradas en soluciones pueden utilizarse en sesiones conjuntas entre los hermanos: Para la víctima: ¿Cómo sabría tu hermano/a que sigues mejorando? ¿Qué signos puede observarse respeto a que estás progresando? ¿Qué notaria tu hermano/a? ¿Qué tipo de cosas dirías que esperas, piensas y haces que serías señales de curación? ¿Qué está haciendo ahora tu hermano/a para ayudarte? ¿Qué cosas actualmente está diciendo o haciendo tu hermano/a que quisieras que continúe? Para el hermano/a: ¿Cómo sabrías que tu hermana está mejorando? ¿qué cambios notarias en su conducta? ¿Qué tipo de cosas diría ella? ¿Cómo sabría ella que tu también te estas curando de este trauma? ¿Qué cambios notaría en términos de tus conductas? ¿De qué hablarían los dos, en vez de hablar del abuso? Padres de soporte no ofensivos El padre que no fue ni el abusador ni cómplice del incesto y es un soporte para la víctima, es un recurso muy poderoso. Estos padres tienden a sentirse mal por no proteger a sus niños y albergan sentimientos de culpa y dolor. Es importante para el terapeuta saber 54 manejar estos sentimientos respetuosamente y reenfocar la tristeza y culpa del pasado de tal forma que sea efectivo para el cliente y su padre. Estos padres puede beneficiarse derivándolos a una consulta de apoyo para ayudarlos a lidiar con los sentimientos evocados por el abuso. A veces los padres pueden cambiar sus alianzas sin darse cuenta que es una aparente respuesta a los fuertes conflictos de lealtad. Esto tiende a pasar si el padre tenía una buena relación con el abusador, y minimizar el abuso debido al temor de perder su matrimonio o imagen social. Otra cosa en la que se debe tener cuidado es en la tendencia de los padres de repentinamente cambiar su idea y culpar a sus hijos de no haberles dicho sobre el abuso antes. Tales desviaciones de las personas de apoyo pueden pasar rápidamente y de pronto. A estas alturas, el terapeuta necesita estar preparado para confrontar al padre y apoyar a la víctima. Las siguientes preguntas pueden utilizarse en sesiones conjuntas con el padre y la víctima de abuso sexual. Preguntas para el padre: • ¿Qué hubieras hecho de diferente si te hubieras enterado del abuso antes? ¿Cómo hubieras protegido a tu hijo? ¿Qué diferencia, si la hubiera, crees que haría en la relación actual con tu hija (hijo)? • ¿Cómo sabría que tu hija (hijo) está mejorando? • ¿Qué cambios habrías notado? ¿Cuáles crees que serían esos cambios? ¿Qué imaginas que sería de diferente si esto no fuera más un problema? Pregunta para los padres ¿Qué hubiera hecho diferente si hubiera estado al tanto del abuso, tan pronto como este ocurrió? ¿Cómo hubiera protegido a su hijo ¿Qué diferencias, si alguna, cree usted que esto hubiera hecho esto con su relación actual con su hija (o hijo)? ¿Cómo va a saber que su hija (hijo) está curado? ¿Qué signos (si es que hay alguno) ya ha notado? ¿Cuál sospecha que será el próximo signo? ¿Qué se imagina que será diferente cuando este ya no sea un problema actual? 55 Preguntas para el sobreviviente del abuso sexual ¿Qué diferencia hace saber que su padre se siente de esta manera con respecto a lo que pasó? ¿Cómo va a saber tu padre que te estás recuperando de esta experiencia? ¿Qué notaran que estás haciendo o diciendo? ¿cuáles serán los más pequeños signos que probablemente tus padres notarán primero que dirá probablemente tu madre (padre) que estás haciendo más, menos, a medida que este curado? ¿Qué sospechas que ella (él) notará diferente cuando esto ya no sea un problema actual? ¿Qué diferencia harán estos cambios curativos a través del tiempo? ¿cuáles crees que tu madre (o padre) dirá que son las diferencias? ¿Qué estarás diciendo en el futuro que será cierto de que ti y de tu comportamiento y pensamientos cuando este (trauma) ya no sea un problema actual? Las sugerencias anteriores para trabajar con los padres de apoyo también pueden aplicarse a las tías, tíos, padrastros, abuelos, etc. AMIGOS Dado que el abuso sexual puede destruir las relaciones familiares, algunos sobrevivientes de abuso sexual llegan a la terapia sin el apoyo de familiares, pero con el apoyo de amigos importantes, que pueden, en esencia, haberse convertido en una segunda familia. Tal vez porque no están en una relación familiar específica con el cliente, los amigos parecen ser menos propensos a caer en dolorosas emociones de culpa, rabia y más propensos a apoyar con éxito el cliente durante el proceso de tratamiento. Muchos de los sobrevivientes de abuso sexual que veo sienten demasiado miedo de ir solos a la primera sesión y traer aun amigo de apoyo. En algunos casos, este amigo ha sostenido la mano del cliente, mientras ella se acordaba y daba a conocer los detalles dolorosos de su victimización. Aquí hay algunas preguntas que se pueden utilizar en sesiones conjuntas con un sobreviviente de abuso sexual y un amigo. 56 Para el sobreviviente del abuso sexual: ¿Cómo sabrá tu amigo que te has curado más? ¿Qué va a notar que estarás haciendo, diciendo? ¿qué está haciendo tu amigo actualmente que es útil en cuanto al apoyo en este proceso de sanación? ¿Qué te gustaría que ella (o él) haga más, o menos? ¿Qué cosas que tu amigo está haciendo te gustaría que continúen? Para el amigo: ¿Qué te va a convencer de que tu amigo sigue en la curación? ¿Cuáles signos (si es que hay alguno) de curación ya has notado? ¿de qué manera el compartir los cambios de curación de tu amigo afectará tu relación con él/ella? ¿de qué tipo de cosas hablarán más, a medida que los cambios de curación avancen con el tiempo? ¿Qué crees que los dos van a estar haciendo de manera diferente con el paso del tiempo? Los dos ejemplos siguientes casos ilustran el proceso general y los efectos positivos del uso de estas soluciones - enfoques centrados en sesiones conjuntas con sobrevivientes de abuso sexual y otras personas importantes de apoyo. EJEMPLOS DE CASOS 1.- Judy Judy, era una mujer de 29 años quien trajo a su novio, hermana y amiga a las sesiones de tratamiento en varias etapas. Ella trajo a su novio en un principio pues ella estaba buscando terapia por su insistencia. Él era consciente de sus pesadillas recurrentes, sus asociaciones terribles con su sexualidad, y su muy baja auto - estima, 57 y estaba preocupado por ella. Esta sesión se centró en la identificación de formas en las que él podría ser de apoyo y sin hacerla sentir, en sus palabras, "como una víctima o una enferma mental". Por ejemplo, ella quería que le dijera lo que estaba pasando con él y que le preguntara acerca de sus sentimientos. Ella específicamente le pidió a su novio que hablara con ella acerca de los aspectos de la vida cotidiana, además de su abuso. Posteriormente, indicaron que como resultado de la reunión, ambos experimentaron una sensación de optimismo en torno a las resoluciones de su dolor y al futuro de su relación. Él se sintió aliviado al observar directamente que el dolor de ella estaba siendo tratado y que sentía que ahora él era capaz de ser más útil y de mostrarse menos "asfixiante" y enojado en sus expresiones de preocupación. Judy pidió poder llevar a su hermana a una sesión posterior, porque estaba preocupada por si hermana habría podido ser objeto de abuso también. Su hermana no tenía recuerdos de abuso, sin embargo, ella estaba profundamente preocupado por Judy y expresó gran tristeza por lo sola que Judy debe haberse sentido durante el tiempo que estaba siendo víctima del abuso. Ella se ofreció a estar con Judy, cuando se enfrentó a su tío y se comprometió a hacer todo lo posible para ayudar a Judy a curarse. Se identificaron conductas terapéuticas específicas durante la sesión. Judy le dijo a su hermana que, si bien es útil hablar acerca de lo que sucedió en el pasado, también fue muy útil hablar otras cosas, porque eso le recordaba que la vida sigue y que ella podría tener otro tipo de vida en el presente. Judy le pidió que su hermana no trajera el pasado al menos que Judy iniciara el tema, porque sentía que era necesario un mayor equilibrio en sus conversaciones y no quería que el trauma de absorbiera su relación. La hermana de Judy expresó su alivio por tener una dirección específica acerca de lo que es útil y admitió que había estado sintiendo un montón de preocupación por "adivinar" lo que Judy necesitaba. Los signos específicos de curación fueron identificados por Judy, y a ella y a su hermana se les dio la tarea de notar cuales se produjeron primeros, con un tiempo específico previsto para estas discusiones periódicas. Judy y su hermana informaron que el tener un tiempo específico creado 58 para discutir sobre los signos de la curación parecía poner el dolor del pasado en un envase más compacto. Los efectos de ello, fueron disminuyendo con el pasar de los días de su vida cotidiana. Centrarse en la curación en lugar de sólo en el trauma hizo que tanto la hermana, como Judy, tuvieran más esperanza en el futuro. Cuando los recuerdos de la victimización sexual, previamente disociados, comenzaron a invadir los sueños de Judy y estados de vigilia en forma de flashback (escena retrospectiva), la hipnosis fue ofrecida como una manera de obtener la información necesaria para sanar de una manera más eficiente. Judy pidió que su amiga asistiera a las sesiones de hipnosis como recordatorio físico de la seguridad y la comodidad del "aquí y ahora". Durante una serie de tres sesiones de hipnosis, la amiga tomó la mano de Judy y le proporcionó un contexto continuo de apoyo a través de su presencia física. Al final de cada sesión, a las dos se les dio la tarea de identificar cualquier signo de curación que se había dado en Judy que especulen sobre cual podría ser el próximo pequeño signo de curación. La amiga de Judy, dijo al final de dijo que en la mitad de la sesión se sintió como si estuviera viendo a Judy dar a luz: "Me siento como si estuvieras dando a luz a tu verdadero yo, regresando lo que te habían quitado. Estoy tan orgullosa de ti". Judy dijo que tener a su hermana, novio y amiga asistiendo a las sesiones había aliviado la tensión del trauma del incesto en su relación, los unió más, y probablemente aceleró el proceso curativo. Los padres de Judy, por desgracia, no fueron de apoyo. 2.- Linda: La madre de Linda fue herida por el dolor, la rabia y la culpa cuando se enteró de que un amigo de la familia había abusado de su hija entre las edades de siete y doce años. Ella dijo: "Si no estuviera muerto, creo que podría ir a matarlo con mis propias manos. Él traicionó la confianza que todos nosotros habíamos puesto en él”. 59 Linda se sintió apoyada, pero también algo abrumada y preocupada por la expresión de la rabia y la culpa de su madre, por lo que la madre fue requerida para ir a su próxima sesión de terapia. La sesión se centró en la reacción de la madre, ya que hablamos de lo que ella habría hecho de otra manera si hubiera sabido y redirección de su energía lejos de la imaginación repetitiva del trauma y hacia la curación de ella y de su hija. Después de que Linda y su madre identificaron el signo de curación, se les asignó la tarea de darse cuenta de otros nuevos signos conforme ellos aparecieron y cómo afectaron su sentido de esperanza en el futuro. La madre de Linda había tenido referencias para terapia individual y de grupo de apoyo para madres, lo que posteriormente se describió como haber sido de ayuda. Al final de la sesión, Linda dijo a su madre: "Estoy contenta de haber tenido esta sesión, porque sentía que debería de tomar cuidado de ti, cuidar de tu dolor, y yo no sabía cómo solucionarlo, y que estaba interfiriendo con mi cuidado personal". Dos sesiones individuales después, Linda explicó su rápida sucesión de cambios de curación (como el aumento de control sobre su alimentación compulsiva, el aumento de la confianza y la auto - estima, y la inscripción en un programa de equivalencia de escuela secundaria), diciendo: "Tengo mucha más energía para trabajar en mí ahora que no estoy tratando de cuidar de mi madre todo el tiempo "Otros signos de curación incluyen a dormir toda la noche y retorno automático con amigos. CREACION DE OTROS APOYOS Por desgracia, a veces no hay otros apoyos importantes para el cliente para llevarlos a la terapia. En estos casos, los apoyos se pueden crear de dos formas diferentes. En primer lugar, puede haber sido, en el pasado, alguien que al menos haya sido de apoyo en alguna forma, pero que ha muerto. El terapeuta puede ayudar al cliente a acceder a los recuerdos de esa persona. En este caso el cliente se le pide a notar: "¿Qué diferencia hizo la persona de apoyo en el pasado, incluso si él (o ella) no supiera con lo que estaba luchando?" El cliente puede imaginar lo que esa persona diría y puede escribir una carta a sí misma sobre la base de la respuesta imaginada de esa persona de apoyo. Al cliente se le puede asignar la tarea de darse cuenta de la influencia de ayuda que esta persona de apoyo da recurrentemente en los cambios de sanación y cómo ella recuerda a sí misma esta influencia importante. 60 El segundo enfoque se inspiró en un ejercicio descrito por Lucia Capacchione en “LA REVISTA CREATIVA” (1979). Al cliente se le pide que elija una persona simbólica para identificarse, como un personaje histórico, un líder religioso, un héroe o heroína actual, o incluso un personaje de ficción. El cliente puede escribir una carta a esa persona que describe los problemas con los que lucha y luego escribir una respuesta imaginada de esa persona de apoyo y solución - asesoramiento centrado. Un símbolo de esa persona puede serelegida y llevado como un recordatorio de la fuerza y la convicción interior que son parte del proceso de sanación. Los siguientes dos viñetas de casos ilustran acceder al apoyo, el coraje y la curación de una relación pasada o imaginarios. ABUELA Y MI PADRE Un sobreviviente de abuso sexual que había sido víctimas de su abuelo materno, dos tíos y un padrastro, y traicionado por su madre, vuelve a conectar con una memoria de dos personas de apoyo en su pasado de la siguiente manera: Cuando me pregunte a mí mismo quien era una persona de apoyo en mi pasado de manera significativa, mi abuela paterna vino a la mente. Ella nunca me protegió de los abusos, porque ella no sabía nada de ello. Pero ella no estaba vinculado a ninguno de los agresores, y mi relación con ella era totalmente distinta de la aterradora aspecto infernal de mi vida como un niño a su merced de una madre que sólo fingió que no pasaba nada y era incluso agradable con la gente que ella sabía que habían abusado de mí. En cambio, con mi abuela, tuve la impresión constante de que ella haría cualquier cosa por mí, y creo que lo habría hecho. Mirando hacia atrás ahora, creo que definitivamente me habría protegido si hubiera sabido lo que me estaba pasando ¡Si pudiera haber desafiado a todos los adultos enfermos y haberle dicho lo que estaban haciéndome! Ella era muy inteligente, y, también, diferente de la gente en el otro lado de mi familia que me hirió profundamente. Y era obvio que ella era excepcionalmente brillante, al igual que su hijo, mi padre. Y me han dicho que he heredado algo de su inteligencia. 61 Ahora está muerta, pero su influencia perdura en mi vida. Sólo por estar en mi vida, me enseñó que había algunas personas que no eran crueles y enfermos en sus comportamientos y formas de pensamiento, quien por lo menos trataría de llegar a través de un niño vulnerable. El hecho de saber que ella me hizo ver que las cosas podrían ser diferentes en diferentes familias, e incluso ahora, el recuerdo de lo que era me da un poco de esperanza en relación al futuro. Si pudiera hablar conmigo ahora, yo sé lo que diría, "No te rindas." Y ella me recuerda a mis habilidades escolares y el consuelo que su carrera le dio la idea de que yo también, puedo conseguir un poco de consuelo y fortaleza de una carrera. Ella era la única persona que me dio la idea de que podía hacer cualquier cosa. Sólo la abuela y, en menor medida, un profesor de Inglés que tuve en mi primer año de la escuela secundaria - pero sobre todo la abuela, y en un nivel mucho más personal con la abuela. Yo nunca conocí a su hijo, mi padre. El murió antes de que yo naciera, pero también creo que me hubiera protegido, y apoyado si hubiera podido. Puede sonar divertido, pero he comenzado a llevar su rosario, el mismo que mi abuela lleva después de que murió. Me recuerda a los dos, e incluso cuando lo me sintiendo muy triste en cuanto a mi relación o la falta de ellos con los recuerdos de mi otra familia, y las pesadillas del PTS, apenas tocando ese rosario me recuerda a mis propias fuerzas y mi necesidad para seguir adelante por los dos miembros de la familia que eran buenas personas y me dejaron el legado de la decencia, la inteligencia y la bondad. Es una fuerza importante y me ha salvado la vida en muchas ocasiones cuando estaba solo y me sentía suicida, y ahora es un recordatorio, es más fuerte que una obligación, para tener un futuro positivo. Cuando pienso en ellos me dan sentimiento de poder: "Puedes hacerlo". SALLY Sally no podía pensar en nadie en su presente o pasado, que haya estado realmente "ahí" para ella más que el terapeuta. Para proporcionar apoyo adicional y allanar el camino para la futura relación, se le pidió que escribiera una carta a alguien que podría ser capaz de imaginar, aunque sea ligeramente, como un aliado de apoyo. Aquí, una sinopsis de la respuesta: 62 En respuesta a esta asignación, yo pensaba y pensaba que podía ser alguien que podía imaginar ser capaz de darme consuelo, apoyo y asesoramiento. De todas las personas, la cantante de ópera Rise Stevens vino a mi mente. Yo estaba un poco sorprendida, pero pensé: "¿Por qué no? ¿qué tengo que perder?" Había leído acerca de cómo había sido una madre amorosa con su propia familia, a pesar de varias tragedias y dificultades, y sin embargo ella obviamente no era una especie de mártir cansado de eso, ella mantuvo su trabajo profesional y le dio al mundo el don de la música. Esta es la carta que yo imagino que ella me escribe en respuesta: Querida Sally: Estoy muy triste de escuchar todo lo que has pasado cuando eras una niña y los efectos que todavía estás experimentando. Tienesque darse cuenta, sin embargo, lo lejos que has llegado poniendo esto en el pasado que en la medida en que has podido. Estoy muy orgullosa de ti por trabajar tan duro y no darse por vencido. Me pregunto si ha visto la película. El natural. En esa película, el joven héroe recibe un disparo por un loco que se aprovecha de su soledad y vulnerabilidad en un tren en el camino a un campo de béisbol. Estaba todo listo para convertirse en un jugador de béisbol muy exitoso y famoso, y luego tuvo este terrible golpe de mala suerte. Él estaba tan gravemente herido que tuvo que aprender aún a caminar de nuevo, con todos los músculos diferentes. Tal vez se echó la culpa a sí mismo por confiar en esta mujer que luego le disparó, tal vez no, pero a pesar de todo, ciertamente no merecía ser herido tan gravemente. Nadie merece ese tipo de lesiones. Le tomó años y años para construirse la seguridad de ser capaz de jugar béisbol profesionalmente otra vez, pero lo hizo, y fue un gran éxito. Nunca se dio por vencido hasta que se metió de nuevo como jugador de béisbol completo. Hay que recordar que, incluso si se necesita un montón de trabajo, usted puede construirse a sí mismo una copia de seguridad. Creo en ti y sé que estás tratando muy duro, y también sé que todo valdrá la pena si necesitas mi ayuda o cuidado. Voy a ser tu madre "honorio causa” Sinceramente, Rise. 63 La carta fue muy significativa para el cliente y funcionó como referencia futura para el terapeuta. Tanto la imagen de la Señora Stevens y la película “Los naturales” se convirtieron en símbolos útiles para el cliente. Había muchas posibilidades de establecer un símbolo tangible para recordarle este recurso. Por ejemplo, podría llevar partituras de ópera, una imagen de su heroína, o incluso una pelota de béisbol para recordarle ese sentido de esperanza y consuelo que accede en la carta imaginado. La utilización de otro tipo de relación de apoyo como parte del proceso terapéutico ayuda implícitamente a tranquilizar al cliente que cuando termina el tratamiento seguirá teniendo la comodidad de otra relación de apoyo en su vida. Esto anima al cliente a ver la relación terapéutica como un subconjunto especial en un continuo de diversas relaciones con cuidado y para evitar sentirse abandonado o decepcionado de que el terapeuta no está disponible para la relación que no sea profesionalmente adecuada. El resultado más consistente e importante de la utilización terapéutica de lo existente, lo pasado, o de la nueva creación; la relación de apoyo imaginaria es el fortalecimiento del sentido de los clientes de la auto - valía y la esperanza acerca de otro tipo de relación en el futuro. Esto es crucial a fin de facultar al cliente a ir más allá del patrón restrictivo y a menudo desastroso de doloroso aislamiento que es tan a menudo un legado de abusos sexuales en la infancia. La relación existente, las relaciones pasadas, y la relación imaginaria basadas en la versión personalizada del cliente de un apoyo significativo y de orientaciones futuras positivas y de confort, son recursos importantes para el acceso a la esperanza y el valor que el cliente necesita para resolver el trauma pasado y crear un futuro gratificante. 64 Capítulo IV Trato con Miembros de la Familia Desalentadores y el Abusador Para recuperarse del abuso sexual, el cliente debe lidiar con los sentimientos no solo hacia el abusador sino también con aquellos miembros de la familia que fallaron al protegerla en el pasado y pueden haber participado de manera pasiva en el abuso a través de la negación y protección del abusador. Calof (1987) utiliza el término “incesto implícito” para describir la conducta de los familiares que no respondieron apropiadamente ante el abuso cometido por una persona que tenía una cercana relación con la familia. La víctima de abuso sexual necesita herramientas específicas para enfrentarse a los efectos de la revelación y confrontación con los familiares NONSUPPORTIVE y el abusador. Las diversas técnicas descritas en este capítulo son adecuadas para usar en tratamientos individuales o grupales. La revelación del incesto Christine Courtois (1988) escribe: Sabemos, por una investigación, que aproximadamente la mitad de las víctimas de incesto intentan una revelación del incesto y muchas veces las respuestas obtenidas no son favorables.(p.326) 65 Entonces, ¿cómo debe el terapeuta ayudar a la víctima a revelar el incesto pasado? La revelación debe prepararse en la terapia cuidadosa y exhaustivamente. Generalmente, mientras más preparado esté el cliente para la revelación, más propensa está, de experimentar un resultado satisfactorio y al menos no abrumador ni emocionalmente devastador. La posibilidad de que el cliente se encuentre con resistencia y negación por parte de sus familiares debe ser anticipada y predicha, ya que la mayoría de las revelaciones de abuso sexual tienden a amenaza el “status quo” de la familia. Los familiares tienden a reaccionar de manera defensiva, y el cliente necesita ser informado de varios patrones de reacciones familiares y asesorado en formular una apreciación real de cómo su familia es más propensa a reaccionar. Si ella u otro miembro ha intentado en el pasado revelar el abuso, esto puede tomarse en cuenta y utilizarse como parte de la preparación. Paso 1.- Revisar cualquier intento del pasado. Courtois (198) sugiere empezar la preparación para la revelación discutiendo cualquier intento previo de revelación, explorar los resultados de estos intentos y los efectos emocionales que tuvieron en el cliente. El cliente trabajar en sus sentimientos sobre cualquier intento del pasado antes de intentar otro nuevo. Paso 2.- Predecir posibles reacciones. Las formas en las que la familia ha reaccionado ante revelaciones pasadas pueden darle al terapeuta y al cliente un mapa para poder predecir cómo pueden reaccionar ahora. Incluso en los casos en los que no ha habido intentos pasados, puede esperarse que la familia reaccione conforme a su estilo habitual de interacción. Por ejemplo, las familias que tienden a reaccionar reprimiendo sus emociones son propensas a reaccionar ante la revelación con una reacción mínima de “esconderlo bajo la alfombra”, como si nunca hubiera pasado. Otro escenario parecido es para las familias que inicialmente reaccionan con preocupación y apoyo, para luego enterrar el secreto como si nunca hubiera sido 66 revelado y se niegan a volver a discutirlo con la víctima. Para algunas víctimas, esta negación pasiva puede ser más difícil de lidiar que una revictimización abierta, ya que es más sutil y difícil de identificar. En familias que son más expresivas emocionalmente, particularmente en las que usan la intimidación y culpa para manipular y controlar a los miembros de la familia, una revelación puede generar un reproche hostil. En ciertos casos, la víctima puede ser acusada de “crueldad” por atacar al abusador, incluso si el abuso es reconocido. Por ejemplo, un miembro de la familia responde a la revelación de la víctima diciendo: “No puedo creer que seas tan enfermo de herirnos deliberadamente contándonos esto después de todos estos años. Él (el abusador) solo tiene unos cuantos más de vida, y no vamos a dejar que se los arruines.” Cuando el poder y control se han expresado y mantenido a través de la violencia física, la reacción de la familia ante la revelación puede incluir arrebatos de ira, amenazas de abuso físico y/o suicidio. Si el cliente proviene de este tipo de familia, se deben tener mucho cuidado. Otra predicción que se puede dar es que debido a la revelación, la víctima puede enterarse que sus hermanos, primos u otros parientes pueden victimizarse. Los parientes ancianos, también, pueden reaccionar revelando su propia victimización en generaciones pasadas, ya que comúnmente el incesto va de generación en generación. El cliente debe estar alerta de que la reacción inicial de un familiar ante la revelación no va a ser su única reacción. Hasta los miembros que aparentan “apoyo” pueden inicialmente reaccionar con el cliente con formas cálidas y validas, para luego negar la verdad y usarla como chivo expiatorio. Otra cosa positiva, en los casos en los que inicialmente el apoyo parece estar ausente, es que algunos miembros de la familia, con el tiempo, se vuelven lo suficientemente fuertes y autónomos emocionalmente para reaccionar con la víctima de una forma apropiada. Una vez que se predijo la posible reacción de la familia y otras reacciones propias de la familia de la víctima de abuso sexual, el cliente necesita ser lo suficientemente fuerte para que pueda mantener una perspectiva de auto soporte durante la revelación. Antes de 67 intentar una revelación, y mucho más una confrontación, necesita haber resuelto, durante la terapia, cualquier ambivalencia respecto a su rol en la victimización. Específicamente, necesita saber que ella era una niña e indiscutiblemente la víctima, y que no es ni ha sido ni será responsable del abuso sufrido. Incluso cuando el cliente parece tener una postura fuerte y sólida, es una buena idea darle una forma específica de mantenerse en contacto con un verdad interna. Paso 3. Desarrollar y mantener un “recordatorio de verdad” en el bolsillo Encontré particularmente efectivo que los clientes escriban en un pedazo de papel su verdad interna y saludable respecto a su victimización, específicamente el hecho de que no fue su culpa y que no tienen por qué culparse. Esta verdad debe ser expresada con sus propias palabras, reescribirla si es necesario, hasta que lo escrito sea innegable para ellos. Les pido que lleven este mensaje en su bolsillo, para que lo sientan al alcance de sus manos si es que lo necesitan durante la revelación del abuso ante sus familiares. Esto se puede utilizar en clientes que deben testificar sobre su abuso en un juicio o quienes eligieron confrontar a su abusador. Este pedazo de papel ayuda al cliente a mantener una conexión con los recursos internos que evocó en el consultorio del terapeuta. De manera similar, los símbolos que utilizó para asociar señales de confort y seguridad pueden ser llevados también en el bolsillo para mejorar su conexión con sus convicciones y recursos internos. Ejemplos de los recordatorios que mis clientes escribieron y llevaron en su bolsillo mientras revelaban su abuso, asistían a un juicio, o confrontaban su abuso sexual con el abusador: “No fue mi culpa.” “Hago esto por la pequeña niña que solía ser.” “Necesito hacer esto para que la pequeña niña que llevo dentro se sienta protegida.” 68 “Él fue quien hizo algo malo, no yo.” “Debo hacer esto para que él no pueda hacerle más daño a alguien.” “Me voy a sentir mucho mejor cuando supere esto.” Paso 4. Cartas de curación como preparación para la revelación Derivadas de una técnica descrita por Ellen Bass y Laura Davis en “El coraje para curarse” (1988), las cartas de curación le dan una forma simbólica al cliente de tener el soporte que necesita antes de hacer la revelación. En combinación con las técnicas sugeridas anteriormente, este paso reduce significativamente la vulnerabilidad del cliente, de una victimización futura por parte de los parientes que respondan inadecuada o inapropiadamente ante la revelación del abuso sexual pasado. Se le pide al cliente que escriba una carta de revelación a un miembro de la familia sin mandarla (al menos no inmediatamente). El siguiente paso es que escriba una imaginaria pero realista respuesta de su pariente basada en cómo quisiera que le respondan. Esta carta también debe reflejar cualquier miedo que el cliente puede tener respecto a la respuesta de su pariente. Luego se le pide que escriba una tercera carta imaginaria de su pariente expresando, en la máxima medida, la respuesta que el cliente quiere y necesita. Cuando una revelación verbal es imposible, porque el pariente está muerto o no se sabe nada de él, las cartas de curación puede darle al cliente una forma de experimentar el soporte necesario y simbólicamente resolver los problemas inconclusos con esa persona. Por ejemplo, un cliente experimento bastante conforto y alivio escribiendo cartas de curación hacia su difunta abuela quien había sido muy protectora. En los casos en los que la revelación directa es geográficamente imposible, el cliente posteriormente puede elegir mandar la primera carta. Independientemente de la posible respuesta del pariente, el cliente se ha otorgado a sí mismo cierto soporte y futura integración. Revelación a parientes lejanos 69 Como regla general, la víctima adulta que hace una revelación de incesto ocurrido en el núcleo familiar es más propensa a recibir soporte del familiar más lejano y amigos, que de miembros más cercanos. Por esta razón, algunos clientes prefieren empezar el proceso de la revelación hablando con el pariente más lejano, pero quien obviamente tiene una relación más cercana con la víctima que con el abusador y otros miembros del núcleo familiar. Sin embargo, incluso en los casos de parientes lejanos de quienes el cliente espera apoyo incondicional, recomiendo seguir todos los pasos descritos anteriormente. Debido a que el abuso sexual es muy frecuente en varias generaciones, puede llegar a los familiares lejanos de formas que no son reconocibles o predecibles para el cliente o terapeuta. Desafortunadamente, el pariente lejano que el cliente percibe como soporte puede no seguir siéndolo después de la revelación del cliente. Confrontando al abusador Si el abusador está disponible, el cliente puede sentir la necesidad de confrontarlo para poder superar el problema. En algunos casos, para prevenir futuros abusos sexuales, puede ser necesaria una revelación pública y en términos legales por medio de un juicio. Así como la confrontación puede ser traumática, también da muchas ventajas potenciales. Al confrontar al abusador, el cliente hace lo que tuvo que hacer en el pasado, está responsabilizando a quien verdaderamente tiene la culpa, y al hacerlo, se da el mensaje de que no fue su culpa. Como lo dijo un cliente, “Al haberlo confrontado de una vez por todas, sentí que le estaba poniendo fin a todo y empecé a pensar mucho menos en eso (el abuso y el abusador)”. Incluso en los casos donde las autoridades legales no están involucradas, si no hay todavía los estatutos de limitaciones, el cliente puede enjuiciar al abusador. Esto es particularmente importante para prevenir futuros abusos y también le da cierta retribución simbólica al cliente, mediante una orden judicial que le pague la terapia u otros gastos que el cliente necesite para reconstruir su vida. El cliente puede sentir cierto consuelo, ya que al levantar cargos en contra del abusador, puede prevenir el abuso hacia otras personas. 70 Irónicamente, el cliente puede necesitar cierta asistencia para trabajar sus sentimientos de culpa respecto a la confrontación con el abusador, ya que puede considerar, como consecuencia del abuso, las necesidades del abusador antes que las de ella. Así el terapeuta, comprensiblemente, puede experimentar sentimientos de enojo hacia el abusador y los familiares que no dan soporte al cliente, expresar estos sentimientos directamente al cliente puede ser riesgoso. E cliente puede percibir el enojo del terapeuta si este lo trata y reacciona a la defensiva. Ella puede pensar que el terapeuta está tratando de alejarla de la única familia que tiene. Esto ocurre particularmente en las primeras etapas en las que se tiene que lidiar con la realidad del abuso y el duelo de la pérdida del imaginario soporte de la familia. Es necesario respetar cuidadosamente el ritmo del cliente respecto a los sentimientos hacia el abusador y su relación con los familiares que no le dan soporte. Preparándose para la confrontación Es ideal que la confrontación no ocurra hasta que el cliente se sienta preparado, sin embargo, cuando están involucradas autoridades legales, el terapeuta debe asesorar al cliente a prepararse para la revelación en público y confrontarlo antes de lo que naturalmente se esperaba. Como en el caso de la preparación para la revelación del abuso a los familiares, el cliente necesita recibir soporte y herramientas prácticas para enfrentar el estrés potencial y dolor provocado por la confrontación. Además, en algunos caos, el abusador puede asumir la responsabilidad de su crimen y mostrar remordimiento y compasión hacia su víctima (Courtois, 1988; Dolan, 1989), hay una alta probabilidad que se defienda a si mismo con la negación, enojo, y culpa de la víctima. La víctima de abuso sexual debe estar preparada para lo peor. Además de los 4 pasos descritos anteriormente, las siguientes técnicas le darán fortaleza y empoderamiento a la víctima, ayudándola a controlar las interacciones de la confrontación y reducir el riesgo de una futura victimización psicológica. Imaginarse lo peor y organizar la protección 71 Además de examinar cualquier intento de confrontación en el pasado, y sus resultados, evaluar y predecir las posibles reacciones del abusador, le pido a mis clientes que imaginen lo peor que podría pasar como resultado de la confrontación con el abusador. Generalmente mencionan negación, enojo y culpa. A veces temen violencia física o un ataque sexual. En algunos casos, el potencial de violencia debe ser tomado en cuenta; ya que el cliente debe estar seguro que la confrontación es físicamente segura para él. Luego le pregunto al cliente que es lo que necesitaría para protegerse de estos “peores temores”. Divido esta protección en física y psicológica. Debido al alto desarrollo de las capacidades disociativas, resultantes del abuso sexual, el cliente es altamente riesgoso a “separarse” de sus recursos internos mientras está bajo el estrés de confrontar al abusador. Es por eso que es importante que durante el ensayo de la confrontación, ella, repetidamente identifique que es lo que necesita para protegerse psicológicamente. Por ejemplo, “¿Qué necesitas decirte a ti misma para recordarte que te sientes bien?”. El terapeuta puede interpretar el rol simulando el “peor escenario”, según el cliente. Luego el terapeuta puede dejar de interpretar este rol por ciertos minutos para monitorear el estado interno del cliente y asegurarse que mantiene su autoayuda. El “recordatorio de la verdad” descrito anteriormente puede ayudar significativamente, garantizando que la víctima de abuso sexual mantiene una conexión segura con sus recursos internos durante la confrontación. El cliente puede llevar el mensaje en su bolsillo, donde lo tenga al alcance, o incluso hasta en su zapato, donde pueda sentirlo como un recordatorio kinestésico. De manera similar, si el cliente tiene un objeto que le genera confort y seguridad, tal como un anillo de bodas o una fotografía que puede ser llevada en el bolso o bolsillo, ese objetivo puede ser usado para garantizar seguridad. El recordatorio de la verdad y los objetos significativos, deben ser, ambos, utilizados en el ensayo de las confrontaciones futuras, para que el cliente pueda practicar su reconexión con sus recursos internos. El cliente o podrá sentirse psicológicamente seguro si no tiene protección física. A un pariente o amigo cercano, que fue identificado como fuerte y fiable, se le puede pedir que la acompañe para asegurar su integridad física. Otra alternativa para los clientes es pedirle al abusador que asista a una sesión de terapia, para que el cliente pueda 72 confrontarlo de manera segura en la oficina del terapeuta. Bajo ninguna circunstancia el cliente debe ponerse en riesgo intentando confrontarlo a solas o en un lugar solitario en donde el abusador puede abusar de ella otra vez. Este conflicto debe ser dirigido cuidadosamente, porque las capacidades disociativas de protección de la víctima, que originalmente se desarrollaron para sobrevivir al abuso, pueden interferir con sus capacidades actuales de reconocer el peligro potencial. La confrontación debe contener conocimientos y descripción del abuso que el cliente sufrió, como le afecto, y que tipo de retribución siente que debe tener del abusador, como una disculpa, pagar el tratamiento, u otorgarle fondos para completar su educación. Cartas de curación El tercer ejercicios de cartas de curación descrito anteriormente, asegura que el cliente experimentará soporte y validez independientemente de la respuesta actual del abusador. Este proceso empieza con una letra para el abusador en la que la víctima describe los detalles del abuso y luego expresa sus sentimientos sobre el abuso y cómo le afecto en su vida. La carta debe incluir una petición de cualquier tipo de retribución que el cliente siente que sería apropiada. Luego el cliente escribe las otras dos letras, de forma similar a las escritas para prepararse para la revelación. La segunda carta es la que ella piensa que el abusador actualmente escribiría. O tal vez una recapitulación de lo que el abusador le dijo en una confrontación pasada. Debe reflejar la respuesta que el cliente teme. En la tercera carta, el cliente detalla la respuesta que quiere y necesita, ésta es tal vez la más poderosa. Esta respuesta es la que el abusador escribiría si fuera complaciente y/o capaz de asumir la responsabilidad del abuso y responder apropiadamente con remordimiento y deseo de hacer las paces. En otras palabras, la tercera carta es la carta que el cliente necesita pero que no recibió en el pasado y es poco probable que lo reciba en la vida real. Escribir la tercera carta puede ser una experiencia curativa significante para el cliente, ya que le permite darse a sí mismo mensajes importantes de soporte, disculpas y validez que anteriormente se le negaron. 73 Las cartas de curación son especialmente útiles en los casos en los que el abusador estuvo ausente debido a muerte u otras razones. Además, puede utilizarse para completar una confrontación que fue abandonada cuando el abusador se rehusó a asumir responsabilidad. Una vez que las tres cartas han sido escritas, el cliente puede optar por mandar la primera. El hecho de que la tercera carta fue escrita la ayudará a lidiar con la respuesta del autor o la falta de ella. Trabajando con la mama “no ofensiva” (pero tampoco alentadora) Lógicamente pareciera que el pariente no ofensivo sería una persona con quien la víctima no encontraría soporte y protección, a menudo, la dinámica en los sistemas familiares incestuosos perjudican gravemente la capacidad de la madre no ofensiva para apoyar y defender a su hija. Conforme a las investigaciones con madres no ofensivas de las víctimas de abuso sexual, la mama frecuentemente no está consciente que el abuso se está dando hasta que se lo cuentan (Herman, 1981). Tiende a estar en cierta forma incapacitada física o psicológicamente (Finkelhor, 1980). Por otra parte, si la madre no ofensiva está consciente del abuso, existe una probabilidad de que ella misma sea una víctima de abuso sexual (Goodwin, McCarthy, & DiVasto, 1981). Ya que las víctimas de abuso sexual son altamente riesgosas de ser diagnosticadas con una personalidad borderline (Briere, 1989), y como el abuso sexual y la personalidad borderline son multigeneracionales, la madre puede estar sufriendo de síntomas de la personalidad borderline relacionados a su victimización de su propio abuso sexual. En los casos en los que la madre también fue víctima de abuso sexual y tiene características de la personalidad borderline, presentan algunas dificultades al terapeuta para ayudar al cliente a recibir soporte y protección de los miembros de su familia. Por ejemplo, repetidamente he observado situaciones en las que la madre borderline de la víctima de abuso sexual actúa fuera de la división que caracteriza el diagnóstico borderline. En esos 74 casos, la madre inicialmente puede ser un soporte para la victima, particularmente en la presencia de profesionales, pero luego de pronto se rehúsan a creerle a la victima o cambiar a una postura castigadora o de culpa. Esta conducta de culpa parecen molestar a la víctima, ya que parece estar directamente en las manos de la aparente actitud de soporte de la madre. Cuando el clínico sospecha de que la madre tiene características borderline y se ha victimizado ella misma, puede ser útil advertirle al cliente de que algunas madres, que han sido victimizadas, no son capaces de mantener una postura de soporte hacia su hija victimizada. En cambio, “cambian” entre parecer sincera, dar soporte saludable y conductas disfuncionales y de culpa. Si la víctima puede ver la culpabilización de su madre como una conducta inapropiada derivada del abuso de su madre o un aparente “problema mental”, en vez de únicamente como una respuesta persona, puede tener menores efectos traumáticos. Se debe enfatizar que el propósito de conseguir esta comprensión no es para excusar el comportamiento de la madre. Sino, se le ayuda al cliente a entender posibles razones de la culpabilización de su madre con la esperanza de que este disminuya el dolor del cliente. La reacción de culpa puede ser vista como predecible, aunque un efecto secundario desafortunado de la propia victimización no resulta ( y probablemente no tratada) de la madre. A veces darle esta explicación a la madre con referencia a que otras madres tuvieron reacciones similares, ha fortalecido su capacidad de ser más consideradas con su hija. Madres que han sido víctimas de abuso sexual pueden minimizar el abuso de sus hijas o su malestar actual, mientras que minimizar es una característica de negación en las familias disfuncionales donde hay el alcoholismo y varios tipos de abuso físico y emocional, parece ser particularmente destructivo cuando la madre niega el impacto de algún tipo de victimización que comparte con su hija. Por ejemplo, cuando varias hijas han divulgado haber sido molestadas por sus padrastros, sus madres respondieron diciendo “está bien, sé que lo que sucedió no fue algo bueno, pero hay muchas cosas peores que han podido pasar. Mi padre me lo hizo a mi y yo lo 75 superé, no lo tome de manera personal y de todas maneras no me sucede ahora, así que no sé por qué haces tanto problema.” La clara implicación era que, como le había ocurrido a la madre y ella no “hizo tanto problema al respecto”, las hijas tampoco deberían hacerlo. La madre no puso énfasis en las irregularidades de su esposo, en vez de eso criticó a sus hijos por ser lo suficientemente “débiles” como para dejar que el abusador las moleste, y luego salió a la luz en la terapia años después. Debe ser muy difícil para las victimas defenderse a sí mismas contra tantas críticas, sobre todo cuando provienen de su madre. Para alguien que no está familiarizado con casos de incesto, esta negación de la madre puede sonar extrema. Trágicamente, en mi experiencia esta reacción no es poco común. Durante los últimos 10 años, en mi propia practica como asesor de los grupos de tratamiento familiar en varias agencias de servicio social de varios condados, he observado a muchas madres minimizar así las cosas. Las madres que fueron victimizadas no solo tienden a dejar de lado el abuso de sus hijas, sino que se representan a sí mismas como víctimas de la verdad de sus hijas. Y el abusador usualmente está dispuesto a acompañar a la madre en su rol de víctima, dando a la actual victima el mensaje de que está siendo abusiva con ellos. Mientras que esto puede sonar ridículo para aquellos que están fuera de la familia, el cliente, ya carga una culpa no deseada, y es susceptible ante la culpa de la madre y el abusador. Especialmente en los casos de incesto entre padre/padrastro- hija, la madre (y casi siempre el abusador junto con ella) puede citar las devastadoras consecuencias de que el esposo vaya a la cárcel, como si la hija, en vez del padre, fuera responsable de eso. Además, la madre, con o sin el abusador, puede tener éxito al convencer a otros miembros de la familia a que “defiendan” a la víctima. En un caso, la hermana menor de una víctima de incesto, castigó cruelmente a su hermana mayor por “ser tan cruel como para contarle eso a su papá y mamá después de todos estos años”. La víctima, quien recientemente había tenido recuerdos molestos y específicos de haber sido molestada por su padre, tuvo intentos de suicidio y expreso su gran remordimiento por “haber roto a la familia”, ya había llegado al punto en el que, en sus propias palabras, “No puedo seguir 76 teniendo ningún tipo de relación con ellos a menos que nos sentemos y conversemos sobre esto”. La madre y el abusador (si están unidos) pueden tener éxito al convencer a los miembros de una extensa familia de que la víctima esta “inventando”, molestándolos “contando esto después de tantos años”. Debido al horror del abuso sexual, los parientes de las víctimas de incesto están muy dispuestas a “dejar las cosas como están”, prefiriendo no creerle a la víctima. Por último, la víctima adulta que finalmente tiene el coraje de decir la verdad sobre lo que le hicieron puede ser percibida como molestosa para sus padres. Muchas víctimas adultas inicialmente han fantaseado con que hablar sobre el abuso sexual con su familia hará de pronto que todo mejore. Esta fantasía rara vez tiene fundamentos, aunque, claro, hay casos excepcionales donde el abusador está dispuesto a asumir la responsabilidad por el crimen, y muestra remordimiento, y al menos piden disculpas. Sin embargo, mucho más a menudo, en revelaciones que involucran a madres que han optado por apoyar al abusador en vez de a la víctima, la víctima se ubica en una posición en la que pierde el soporte familiar (si lo hay) que hasta ahora tenía disponible. La madre disociada La madre disociada amerita especial consideración, ya que ayudarla a superar la disociación respecto a su abuso puede empoderarla a ser el soporte de su hija mientras que va resolviendo alguno de sus problemas de victimización que no los trato o de os que no era consciente. El siguiente caso ilustra patrones de conductas indicativas de una madre que está disociada de su propia victimización de la niñez y como resultado se ha disociado de la victimización de su hija. Una joven cliente que le contó a su madre que fue abusada por su padrastro describe lo siguiente: Le dije a mi madre que su esposo estuvo acariciándome y que tenía miedo. Yo sabía que ella iba a estar muy molesta, y yo no quería eso, pero también sabía que no tenía otra opción que decirle porque cada vez era peor y no sabía de lo que era capaz de hacerme la próxima vez. Creía que si se lo decía, ella iba a hacer todo lo posible por detenerlo. ¡Hombre, sí que estaba equivocada! 77 Cuando se lo dije, en vez de enojarse, sólo se quedó quieta y su cara se puso pálida, y sólo se quedó ahí mirándome y luego me preguntó, ¿Estás segura?. Casi me vuelvo loca e indignadamente le dije, “Por supuesto que estoy segura”. Tuvo un tipo de mirada perdida en los ojos y dijo, “Gracias por decírmelo”, y se fue sin decir ni una sola palabra más, como si le hubiera dicho que se acabó la leche u otra cosa que era de poca importancia. Luego empecé a sentirme loca, como si no supiera si, simplemente estaba haciendo un gran problema sobre algo que era pequeño, pero igual estaba muy molesta sobre eso, o tal vez nunca se lo dije y solo pensé que lo hice, es que su reacción fue tan…vacía. Un par de días después empecé a intentar otra vez y me moleste mucho con él y él intentó pegarme. Luego fui a decírselo de nuevo y fue horrible. Un par de días después empezó a intentarlo de nuevo y yo me puse muy molesto con él y él amenazó con golpearme. Luego yo fui y se lo dije a ella de nuevo, y fue realmente horrible. Ella se comportó no sólo como si no se lo hubiera dicho antes, sino también como si yo no le estuviera diciendo algo ahora…estaba fuera de sí, actuando como si estuviera aburrida o preocupada. Ni siquiera me dijo algo, sólo cambió de tema y comenzó a hablar de cosas sin importancia, como de lo que íbamos a tener para cenar esa noche. Estaba realmente molesto después, y ella me envió a mi cuarto y me dijo que no volviera hasta que pudiera comportarme. Sé que suena realmente loco, pero ella me dio la sensación, exactamente sin decir nada, que yo estaba actuando realmente desatinado, de hecho comencé a preguntarme si había imaginado el asunto del agujero en mi mente, hasta la siguiente vez que él comenzó a hacerlo de nuevo. Así es como me enteré que no podía contar para nada con mi madre. En interés de ambas, madre e hija (así como cualquier otro niño que aún vive en el hogar y en riesgo potencial), el terapeuta debe ayudar a la madre disociada a que se sienta lo suficientemente fuerte para negociar con las cuestiones del abuso presentes y pasadas. Esto puede ser iniciado en una sesión en conjunto con la sobreviviente y la madre. De 78 todos modos, mientras tanto, si el terapeuta sospecha que más abusos están ocurriendo, estas preocupaciones deben ser reportadas a las agencias locales de protección. La manera más obvia de comenzar a autorizar a una madre presumiblemente disociada es preguntarle si ella fue abusada de niña. Por supuesto, incluso si fue abusada, ella puede o no puede ser capaz de recordarlo conscientemente. Y si ella recuerda el abuso, puede minimizarlo. En casos así, ofrecer información, acerca de cómo el abuso del pasado puede subsecuentemente interferir con la habilidad de una madre para percibir peligro y proteger a sus niños, puede fortalecer a la madre. Ella debe ser informada que las madres con un historial de abuso sexual a veces tienen dificultades incluso para reconocer la evidencia de abuso en sus hijos y en un principio pueden ser completamente incapaces de proteger y apoyar emocionalmente a sus hijos sin ayuda externa. Las madres victimizadas frecuentemente se sienten obligadas a negar la realidad del abuso, lo cual puede condenar a la siguiente generación a repetirlo. Para evitar una mayor excitación del sistema de defensa ya activo de la madre, esta información debe ser transmitida de manera objetiva pero en tono cuidadoso y definitivamente no culpándola. En algunos casos, la aparentemente disociada madre puede responder a la pregunta acerca de si alguna vez fue abusada con la respuesta titubeante “No” o, “No estoy segura”. Si el abuso es fuertemente sospechoso, puede ser provechoso mencionar que inicialmente las antiguas víctimas de abuso sexual algunas veces no recuerdan o no están seguras y, además, pueden tener dificultades para reconocer los signos del abuso en sus propias familias. Debido a estas dinámicas, el terapeuta tiene motivos para decir muy gentilmente, “Sospecho que esto puede haberle sucedido a usted”. Incluso si la madre no fue de hecho abusada, el marco anterior puede que lo haga más fácil para ella reconocer que su hija lo ha sido. Siendo consciente de su propia victimización (o su probabilidad), la madre está autorizada para llegar a ser más solidaria y protectora con su hija sin perder la cara y poniendo en peligro su posición jerárquica. Si una madre continúa negando el abuso de su hija incluso ante evidencia clara y obvia, puede ser de mucha ayuda preguntarle cómo su propia madre (o si el padre fuera el caso) trató o hubiera tratado con el abuso de ella cuando era niña. Si ella da a conocer que su 79 padres no pudieron protegerla, puede ser útil tener la imaginar de lo que habría hecho una diferencia en su vida si sus padres la hubieran protegido. Esto es probable que sea un tema de gran carga emocional para la madre disociada. Sin embargo, aumentar las preguntas acerca de ello puede darle poder para empezar a confrontar la realidad del abuso y sus efectos. El terapeuta debe estar preparado para el enojo de la madre cuando tales dolorosos sentimientos sean activados; puede ser posible reorientar su enojo apropiadamente hacia el(los) agresor(es). Por ejemplo. “Yo sé que estás enojada conmigo, y eso es comprensible porque he planteado un tema doloroso para ti”. Si ella es capaz de reconocer su enojo, la madre, identificada como víctima del abuso sexual, es probable que necesite apoyo para superar los inapropiados, y sin embargo muy comunes, sentimientos de culpa por encontrarse enojada con el agresor. Antes que la sesión conjunta finalice, deberá ser formulado un plan referente a cómo la madre y la hija pueden apoyarse mutuamente y cómo pueden recibir ayuda emocional de la comunidad terapéutica mediante grupos de apoyo, familia o una terapia conjunta de la madre y la hija. El riesgo de suicidio puede ser dirigido y se debe tener cuidado para asegurarse de que la madre y la hija tienen el apoyo adecuado disponible. Una metáfora para romper la negación: El Hundimiento del Titanic En mi trabajo de consulta, así como mi práctica privada, con demasiada frecuencia veo casos que implican a madres que niegan una aparente historia de victimización sexual en su propio pasado y agresivamente se niegan a aceptar la realidad de que su hija ha sido víctima de abuso. En realidad, algunas de esas madres han sido física y emocionalmente abusivas con sus propias hijas. A pesar de la distancia profesional, esto puede ser doloroso de ver, y es presumiblemente mucho más doloroso de experimentar para la joven hija adulta y la madre. La siguiente metáfora, “El Hundimiento del Titanic”, algunas veces ha tenido éxito en la capacitación de las madres y ocasionalmente en otros miembros de la familia para romper a través de la negación y acudir en ayuda de la víctima. 80 El Titanic fue pensado para ser uno de los mejores y ciertamente uno de los más hermosos barcos de su clase, y el capitán estaba muy orgulloso de su posición como comandante el barco. Había estado especialmente emocionado por tomar la nave en su viaje inaugural. Imagine su consternación cuando se dio cuenta, más tarde en la noche, que el barco había chocado contra un iceberg. Estaba avergonzado por esta desgracia y se preguntó cómo podría afectar negativamente a su carrera. En lugar de tomar medidas de seguridad inmediatas, mientras evaluaba cuidadosamente el daño, él, después de mucha reflexión, decidió ocultar la gravedad del daño a su equipo y sus pasajeros. Pensó que podría tener el buque reparado en el siguiente puerto y nadie sabría nunca la gravedad de la situación que había vivido en el mar la noche anterior. Sin embargo, el plan del capitán resultó trágicamente contraproducente, y el barco se hundió en medio de la noche, lejos del puerto y antes de otros barcos pudieran ser convocados para rescatar a la tripulación y los pasajeros. Muchas vidas se perdieron innecesariamente, ya que nadie habría muerto si el capitán hubiera estado dispuesto a admitir la seriedad de la situación y la señal de auxilio. Al momento de ocurrir el daño aún había suficiente tiempo para que los botes salvavidas sean activados y se tomen medidas para garantizar la seguridad continua de todos los pasajeros hasta que pudieran ser recogidos por otro barco. Irónicamente, la terca insistencia del capitán de que continuaran funcionando los motores y proceder a toda máquina, como si no hubiera pasado nada, en realidad podría haber provocado que el barco se hunda más rápido. Disminuir el paradójico doble vínculo de la víctima Incluso con una gran cantidad de apoyo terapéutico, los clientes abusados cuya madre se rehúsa a protegerlos y/o un padre que es explícitamente el agresor pueden refugiarse en un modo de auto-culpa en el que se ven a sí mismos como “malo” por causarles el dolor a sus padres al revelar el abuso. Esto también puede suceder cuando el agresor no es un familiar inmediato pero es por alguna razón es protegido por los padres. Cuando el terapeuta u otros clientes en un grupo de sobrevivientes de abuso sexual afirman que el padre está siendo el más abusivo en culpar a la víctima por su victimización, la víctima puede luchar con el dolor de encontrar a su padre culpable de tales graves acusaciones. Como uno de mis clientes dijo durante la agonía de este 81 dilema, “Pero ella es mi madre. No puedo soportar verla como alguien capaz de hacer algo tan malo y cruel”. Eso sólo es un ejemplo del doble vínculo intenso y horriblemente doloroso en el que se puede encontrar el sobreviviente del abuso sexual quien no encuentra el apoyo de los familiares. La solución de dichas paradojas, cuando las declaraciones contradictorias se expresan en referencia a su familia más que a sí misma, depende de las respuestas de la familia que son inalcanzables. Por lo tanto, el conflicto interno del sobreviviente nunca termina. Específicamente, ella es incapaz de resolver estos hechos aparentemente irreconciliables en relación con sus padres: A. Te quiero. B. Estoy muy dolida y enojada por lo que me hiciste (o dejaste que me sucediera). C. Tú niegas la verdad de lo que me sucedió. D. Me lastimas mucho y continúas lastimándome siempre que intento solucionar el pasado para que yo pueda seguir queriéndote. El cliente es propenso a expresar estas verdades en declaraciones bajo la forma de “pero”, tales como: “Siento que me estoy volviendo loca, porque realmente amo a mi madre pero estoy realmente enojada”. “Él es mi padre y lo quiero, pero solamente me duele más cada vez que trato de hablar de lo que me hizo… No podemos superarlo. Lo intento, pero ni siquiera sé si lo admitirá. El cliente no puede resolver este conflicto interno a menos que tales declaraciones puedan ser expresadas como coexistentes, de manera que el cliente ya no necesita elegir entre ellos o luchar para reconciliarlos. Como el cliente recibe ayuda para reemplazar las declaraciones contradictorias “pero” con declaraciones de “y” que describen exactamente su difícil situación, experimentará un gran alivio de la respuesta interior a la paradoja creada por amar a alguien que le ha hecho daño. Mientras que la paradoja se puede desbloquear verbalmente al reflejar formulaciones no contradictorias de las verdades de 82 los clientes hacia ella, tenerla por escrito es mucho más concreto y más convincente. Por ejemplo, ésta es una carta en la que yo ayudé a un sobreviviente a escribirle a su madre quien no le daba apoyo. La madre había negado constantemente el grado de las devastadoras consecuencias del abuso sexual y continuó activamente protegiendo a su marido (el agresor). Querida mamá: Lo siento por nuestras diferencias en el pasado que no están resueltas. Te quiero mucho, y siempre lo haré, a pesar de que no puedo continuar una relación contigo a causa de estas diferencias. Te veo como una víctima del mismo abuso que sufrí, aunque no espero que estés de acuerdo conmigo. La primera frase reconoce el hecho de que el cliente y su madre están en desacuerdo sobre el pasado y respalda la verdad del cliente que algo (el abuso) le sucedió a ella en el pasado. La segunda frase, “te quiero y siempre lo haré, a pesar de que no puedo tener una relación contigo a causa de estas diferencias”, le permite al cliente reconocer y por lo tanto trascender la paradoja, porque ya no se formula como contradictorio en sí mismo. La última frase proporciona al cliente una explicación de la conducta de su madre con la que el cliente pueda vivir. Prediciendo que probablemente estará en desacuerdo disminuye el riesgo de la madre arruinando el logro de los clientes de un modelo de la situación que ya no tiene que reconciliar o "resolver" por sí misma o, como es más a menudo el caso, por la familia. Otras versiones (tal vez más útiles) de cartas anteriores pueden formular la declaración ligeramente diferente, “Lamento que nuestras diferencias sobre el pasado no estén resueltas en este momento,” o “Lamento que actualmente no podemos llegar a un acuerdo sobre el pasado”. El cliente puede escoger enviar por correo la carta o no. Intervenciones para ayudar al cliente a enfrentar la imagen perdida de su buen padre El incesto y el abuso físico perpetrado por miembros de la familia nuclear son específicamente difíciles de resolver para las víctimas, puesto que los sentimientos de 83 amor se entrelazan con tristeza y rabia hacia el/los agresor (es). Muchas veces el cliente preferiría verse a sí mismo como merecedor del abuso que arriesgarse a perder su "buena" imagen de, a lo que muchos clientes se han referido con tristeza, "el(los) único(s) padre(s) tendré para siempre". Henry Close (1989), un consejero pastoral y el director del Instituto de Milton Erickson en Atlanta, describió su trabajo con un cliente quien no sólo tenía que llegar a un acuerdo con el hecho de que sus padres habían sido física, sexual y emocionalmente abusivos, sino que también había perdido a ambos padres a causa de la muerte. El cliente expresó su profunda tristeza a Henry porque se sentía culpable por "hablar mal de los muertos", sobre todo porque se trataba de sus padres, por quienes todavía sentía amor a pesar de lo que le habían hecho. Puesto que el cliente tenía un sentido de espiritualidad y un concepto de "cielo" como un lugar donde las personas eran curadas y sanadas, Henry pidió al cliente que imagine a sus padres curados y sanados y ahora por fin capaces de darle lo que necesitaba de ellos. Señaló que, ahora curados a sí mismos, serían profundamente solidarios e incluso agradecidos y felices de ver sus esfuerzos para curarse a sí misma a través de la terapia. En la auto-hipnosis se podría utilizar esta nueva concepción de sus padres se hayan curado para obtener experiencias de trance de las experiencias de desarrollo necesarias que habrían proporcionado si hubieran sido sanados en vida. El cliente podría orar por sus bendiciones en sus esfuerzos terapéuticos. Versiones individualizadas de la intervención anterior, obviamente, tienen un gran potencial para proporcionar un contexto de curación para los sobrevivientes adultos de abuso sexual en la infancia, cuando ha fallecido el padre abusivo. Las versiones de la misma (con o sin las implicaciones espirituales) también pueden ser útiles para ayudar a las víctimas con padres vivos que siguen siendo abusivos pero intercalan la victimización con gestos amorosos y estrechos, pero aparentemente genuinos, intentos de apoyo. El cliente en estas situaciones se enfrenta a un dilema doloroso y paradójico, como es descrito conmovedoramente por uno de mis clientes adultos: Sé que me victimizan, lo puedo ver, y la gente en mi grupo de apoyo me lo hacen notar. Todavía me culpan por lo que mi primo me hizo (abuso sexual), y me hicieron sentir muy 84 mal, burlándose de mí por tratar de hacer algo por mí misma. Me dicen que soy estúpida y de vez en cuando parece que mi papá va a empezar a golpearme como lo hizo cuando estaba en la secundaria. Estoy comenzando a pensar que ya no quiero verlos de nuevo. Y luego, de repente son buenos conmigo, o recuerdo algo realmente lindo que hicieron por mí como el invierno pasado cuando perdí mi trabajo y ellos pagaron mi renta por tres meses. El problema es que nunca sé cuando ellos van a dar la vuelta de ser muy lindos conmigo, amándome, para ser realmente abusivos de nuevo. No lo veo venir, no puedo predecirlo. Esto puede sonar realmente loco, pero ellos son los únicos padres que tengo y no quiero renunciar a su forma de amarme, y a pesar de todo simplemente no puedo reconciliar las cosas amorosas que hacen con el abuso. Solía decirme a mí misma que sólo estaba imaginando el abuso- Eso es más o menos lo que han dicho en estos últimos años. Ellos dicen, “vamos, tuviste una buena infancia, no fue tan malo”, y simplemente enloquecen si les indico q me pegaron y q mi tío me abusó sexualmente. Y empiezan a decirme cosas abusivas. Siento como que tengo que renunciar a ellos, como que tengo que abandonar mi relación con ellos y, sin embargo, literalmente, me rompe el corazón al pensar en no volver a verlos de nuevo y decir que nunca he tenido padres amorosos. Porque alguna vez los tuve y no puedo negar eso. Si pienso en ellos como "los malos" me siento muy deprimida y tan culpable, me siento suicida. No sé cómo lidiar con eso. Siento que no debería verlos más y sin embargo me pregunto si eso borra el tiempo en mi mente de cuando eran buenos padres. No quiero perder lo poco que me dieron, no puedo permitirme desprenderme de eso porque es todo lo que tengo de ellos. Mientras que algunos clientes son capaces de identificar claramente los aspectos abusivos de la relación con sus insolidarios padres y de alguna manera han desarrollado la suficiente seguridad interna para simplemente terminar la relación (Courtois, 1998), otros luchan con el deseo de creer que los padres finalmente se han convertido en los padres consecuentemente amorosos y funcionales que necesitaban o tratan de enfatizar las buenas calidades de los papás para compensar su comportamiento abusivo. Dado que muchas de las víctimas de abuso sexual emplean la idealización como mecanismo 85 de defensa (Herman, 1981), el cliente puede, incluso después de un tratamiento extenso, recurrir a la estrategia familiar de ver a sus padres abusivos como ideales. Para contrarrestar esta tendencia, el cliente debe darse un marco desde el cual puede ver las buenas cualidades de sus padres como reales sin negar la verdad de su comportamiento abusivo. Si es para protegerse a ella misma de más nuevos abusos sin un sentimiento de culpa irracional por haber abandonado a los padres, "perseguirlos", o "traicionarlos" por decirles los secretos de la familia al terapeuta, el cliente debe recibir una explicación del comportamiento de sus padres que incorpora ambos aspectos funcionales y disfuncionales de su comportamiento. En caso de abuso continuo donde el cliente, obviamente, tiene que terminar su relación con su padre (s), irónicamente será más fácil para ella finalmente ponerle fin a la relación, si ella considera que, en la evaluación de sus padres, les dio lo que merecían. Si el terapeuta simplemente señala su carácter abusivo y se niega a reconocer sus aspectos "buenos", no importa que tan lastimosamente pequeños, el cliente finalmente cambiará de una autoprotección autosuficiente a una culpa irracional por traicionar a "la única madre (padre) que he tenido”. Cuando el cliente sienta q haya reconocido suficientemente los atributos "buenos" de los papás, será más fácil para ella reconocer y protegerse de su abuso al principio Aquí está un marco que he encontrado útil para apoderar a clientes para que utilicen los recursos internos conscientes e inconscientes para conciliar las "buenas" y "malas" cualidades de los padres abusivos: Sé que esto es realmente doloroso para ti, ya que me dices que si dejas (o disminuyes rigurosamente) el contacto con tus padres, a pesar de que esto te prevendrá de ser mucho más victimizada, también te impedirá conseguir el amor y el apoyo que tus padres a veces son capaces de proporcionarte. Y desde que ellos no te apoyan, y puesto que no siempre son de apoyo, de hecho a veces son completamente abusivos, los ejemplos de amor que has recibido de ellos y quizás aún recibes de vez en cuando, son lo más valioso para ti, como la lluvia que cae en un desierto, tal vez. Con tus padres está claro que, por las razones que sean-y probablemente por razones que nunca sabremos completamente, no son capaces de ser solidarios y funcionales. Creo que podemos considerar todas las cosas buenas que han hecho como signos de 86 que si no hubieran sido dañados, te hubieran dado todo el amor y el apoyo que necesitabas. Parte de su deterioro psicológico es la incapacidad de asumir la responsabilidad de las veces que eran abusivos. Y eso tiene sentido porque, si fueran capaces de asumir la responsabilidad por ello, no continuarían haciéndolo. Así, en lugar de negar las cosas buenas que han hecho, me gustaría animarte a apreciarlo en cualquier grado, que son capaces, porque esos son los casos en los que superaron sus propias constricciones psicológicas y expresaron a su manera el amor natural que los padres, incluso los muy perturbados, sienten por sus hijos. A pesar de que no podían hacerlo de manera consistente, en ocasiones te dieron cosas buenas, y estas ocasiones son probablemente mucho más valiosas para ti debido a la poca frecuencia en que se dieron. Sin embargo, puede ser, que con el fin de seguir desarrollando y creciendo como una persona sana, hay que establecer límites sobre el tipo de contacto que puedas tener con ellos. tienes que determinar cuándo es seguro, cuando su deterioro no resulta en su ser abusado aún más por ellos, y cuando no es seguro. Para algunas personas, el teléfono es seguro, algunas otras sólo pueden ver a sus padres en persona, algunas además optan por contactar por correo, y otros se sienten seguros al ver a sus padres sólo en ciertos grupos y entornos, como, por ejemplo, cuando otro miembro de la familia como una tía o un tío o un abuelo, ayuda a los padres a comportarse de una manera saludable, amorosa con sólo su presencia. Y en algunos casos, el contacto debe suspenderse, por lo que no hay más victimización. Su deterioro puede ser más fuerte que tus padres, por lo que no es seguro para que ti estar cerca de ellos. Tienes que protegerte a ti misma de ellos, ya que no pueden hacerlo por sí mismos. Pero eso no significa que no los amas a ellos o que no te aman. Si tus padres tuviesen una enfermedad contagiosa, por lo que podrías realmente enfermar si estas cerca de ellos, si no estuvieran perjudicados sino sanos, querrían que te alejes. Incluso si no son capaces de decirlo con palabras, lo sabrías. Y puedes utilizar las experiencias amorosas que has experimentado a veces con tus padres como un estímulo para protegerte de su discapacidad, por lo que no serías más la víctima. Y puedes, basándote en las cosas buenas que te han sucedido, imaginar en tu mente las buenas experiencias que tendría si ellos no estuvieran afectados, llenar esas cosas 87 buenas que te están sucediendo entre tus sueños y tus fantasías... haciendo por ti misma lo que sus padres no podían hacer... y que, si no se hubieran deteriorado, lo habría hecho. Y, cuando te encuentres pensando en las cosas buenas que sucedieron... podrás absorber todos los nutrientes que puedas, al recordar esas experiencias, y buscar todas las otras áreas de tu vida donde también puedas obtener amor y apoyo... Porque hay muchas relaciones diferentes en tu vida... y tal vez es en parte por el amor que recibiste algunas veces de tus padres lo que te hace capaz de tener estas relaciones (mención o alusión a otras de relaciones de apoyo en la vida del cliente, incluso con mascotas si necesario). En las familias donde ocurre el incesto, uno de los padres está a menudo ausente. Si el padre o madre está muerto o incapacitado por causas ajenas a su cuenta, a veces, la víctima puede experimentar el confort al imaginar lo que el padre le diría y lo que él o ella le diría al agresor. Este proceso puede mejorarse haciendo que el cliente escriba primero una carta al padre muerto y luego hacer que imagine que el padre puede escribir una respuesta, tal como se describe en el ejercicio cartas de curación. Otra versión de esta consiste en dirigir al cliente a experimentar en trance lo que el padre le diría bajo la imaginación guiada. Durante la hipnosis se puede sugerir que el cliente continúe experimentando intercambios de curación con el padre ausente en sus sueños. En algunos casos, los clientes reviven terapéuticamente versiones alteradas de su infancia en los sueños. Estas satisfacen sus necesidades de desarrollo de forma que no estaban disponibles en la infancia actual, debido a la ausencia, los déficits o patología de los padres. Cuando he hecho a un cliente escribir las tres cartas de curación con referencia a la revelación a un padre fallecido por mucho tiempo, me gusta simplemente preguntar en voz alta como sería si el cliente de alguna manera pudiera "encontrar una manera de continuar con este proceso de curación en sus sueños." Algunos clientes responden a esta sugerencia por el hecho de experimentar una continuación del intercambio de curación en sus sueños. En ocasiones, un cliente me preguntado directa o indirectamente para la validación de la experiencia del sueño curación. Tengo cuidado de no hacer ningún juicio de una manera u otra acerca de la validez de lo que podría ser percibido como un "psíquico", experiencia 88 que ocurre en los sueños de los clientes. En su lugar, simplemente observo que "el sueño es obviamente una experiencia de sanación muy valiosa." Curiosamente, varios de mis clientes han informado de una "visita de curación" de un familiar fallecido por mucho tiempo y olvidado pero de apoyo en sus sueños. Todavía me pregunto si es otra extensión del proceso inconsciente provocada por el ejercicio de cartas curación. Abordar Cuestiones Relacionadas con la Pérdida de la Familia de Origen Si los miembros de la familia no están claramente dispuestos a ser de apoyo al cliente, en última instancia tendrá que separarse de ellos con el fin de acabar con su victimización. Este es un proceso doloroso, le entristecerá el final de su fantasía y su visión idealizada, la familia nunca podrá funcionar de una manera saludable ya que ellos tratarán de hacer que se sienta culpable por la separación, y los efectos de esto, tendrán que ser tratados en la terapia. Va a ser un proceso doloroso y exigente, y a veces el cliente puede dudar de sí misma. Es muy importante que el cliente pueda estar provisto por el apoyo adecuado en forma de cita de terapia, grupos de apoyo, y, cuando sea posible y apropiado, un cálculo de referencias de apoyo social, tales como amigos y toda la familia extensa de apoyo. Esto compensará en cierta medida los comprensibles sentimientos de aislamiento de los clientes por el rechazo de su familia abusiva de origen. El riesgo de suicidio es muy real durante esta transición. Es crucial que el terapeuta ofrezca esperanza para el futuro, asegurándole al cliente que no siempre va a sentir este dolor intenso en relación con su familia. Será una transición difícil, pero va a permitir que el cliente finalmente no sufrir más abusos de su familia. Cuando el cliente no puede llegar a una conclusión con los miembros de la familia en un intercambio interactivo satisfactoria debido a su negación, se le puede ayudar para lograr un cierre a través de las cartas curativas descritas anteriormente. Además, a medida que se separa de su familia de origen, será cada vez más capaz de conectarse significativamente con su pareja, amigos y / o niños y para establecer una segunda y mucho más saludable y más protectora propia familia. Un Replanteamiento Espiritual 89 Algunos clientes, especialmente aquellos con fuertes convicciones religiosas, se sienten terriblemente culpables de que aparentemente no tienen suficiente perdón y amor dentro de ellos para superar los efectos anteriores y actuales del trauma del abuso sexual y mantener una relación con sus familiares abusivos. Por ejemplo, los clientes de cristianos que se sienten atrapados en mantener relaciones con miembros de la familia psicológicamente e incluso físicamente abusivos frecuentemente preguntan: "¿Cómo se puede justificar poner fin a la relación con mis parientes abusivos cuando Jesús siempre dio la otra mejilla?" Estos clientes pueden encontrar el consuelo y la resolución de su conflicto en la historia de Jesús lanzando a los prestamistas de dinero fuera porque estaban mostrando falta de respeto hacia el templo de Dios. Puesto que el cuerpo es a menudo metafóricamente representado como un "templo" en el sentido religioso, una buena persona espiritual estaría justificada de "echar fuera" a los que profanaron su "templo" al abusar sexualmente de ella o que lo hicieron indirectamente mediante el apoyo y la protección de los abusadores. Una Nueva Familia El establecimiento de una crianza saludable y el círculo de seres queridos con los que celebren fiestas tradicionales y disfruten de un contacto permanente será un "signo de la curación" importante para el adulto sobreviviente del incesto que rompe el contacto con su familia insolidaria de origen. Un importante punto de inflexión en la vida del sobreviviente se produce cuando ella es capaz de darse cuenta de que la ruptura de los vínculos con su familia de origen no tiene por qué significar estar solo o sin amor. De hecho, dada la disfunción inherente a la mayoría de las familias incestuosas, lo contrario es probablemente cierto. Una sobreviviente conmovedoramente expresó lo que su familia elegida por sí misma de amigos ha significado para ella durante la década pasada: Cuando se pierde la familia con la que naces, el mundo se convierte en tu familia. Miro a algunos de mis amigos, y me doy cuenta de lo afortunada que soy de haber podido elegir deliberadamente a la gente con la que paso las vacaciones y el tiempo libre en lugar de verme obligada por la costumbre de estar con la gente que realmente no se preocupa por mí. Tengo una familia más solidaria que mucha gente que conozco, cuya familia de nacimiento original sigue intacta. 90 Capítulo V Garantizar la seguridad en el Presente Este capítulo ofrecerá técnicas para ayudar a los adultos sobrevivientes agobiados del abuso sexual a superar los proceso disociativos de modo que puedan evaluar realísticamente el nivel de seguridad dentro de su sistema familiar común y reducir la probabilidad de un abuso sexual futuro. Esto es particularmente importante porque la tendencias de sobrevivientes de abuso sexual experimentan la revictimización (Runtz, 1987). Porque puede disociarse cuando expone recuerdos de comportamientos o percepciones de la victimización infantil, el adulto sobreviviente esta en alto riesgo por entrar involuntariamente en relaciones donde potencialmente promueve el abuso. Porque de las reacciones condicionadas de pasividad y disociación derivadas del origen sexual original, el adulto sobreviviente puede verse incapaz para actuar en su propio nombre ante la evidente victimización inminente (McCord, 1985). Por otra parte la indefensión aprendida puede interferir con los instintos parentales naturales y prevenirse desde el reconocimiento y la intervención cuando su propios hijos son las víctimas. Las técnicas discutidas acá ayudan al sobreviviente del abuso/ madre y familiares a superar la constricción de sus aprendizajes disociativos y perceptuales los cuales permitirá a ambos reconocer sexual y físicamente el abuso y protección de ellos mismos. Las técnicas incluyen la escala, la externalización de seguridad, y dos formas de dar al sobreviviente adulto y a la potencial degeneración siguiente de las víctimas de un medio seguro de la señalización del terapeuta para ayudar a sus madres. 91 Obviamente, estas técnicas no serán necesarias o incluso apropiadas para cada sobreviviente adulto de abuso sexual. Como con algún otro enfoque, se espera que el terapeuta use un buen juicio clínico en evaluar si estas técnicas son indicadas en el trabajo con los supervivientes individuales específicos. Ellos están destinados para su uso cuando el terapeuta crea que el cliente y/o su niño puedan actualmente ser víctimas o estar en riesgo, pero son incapaces de reconocer la victimización y buscar ayuda y protección. Ellos definitivamente no pretenden usar mal el medio de aplacar al autor o perder la culpa o la responsabilidad para el abuso sobre la víctima. Tampoco están destinados a estar malinterpretados como un mensaje que el sobreviviente del abuso sexual sea necesariamente incapaz de proteger a sus hijos. Escala de Seguridad Teniendo el grado de problemas los clientes experimentaran una escala del uno al diez y luego identificaran soluciones mediante una mayor calificación, la escala es una técnica desarrollada por el personal de la Milwaukee Brief Family Therapy Center (Berg, 1990). He adaptado esto acá con los sobrevivientes del abuso sexual para el propósito de ayudarlos a identificarlos indicadores específicos de seguridad (y el peligro de la revictimizacion) en sus familias actuales y en el sistema social. Siendo capaz para identificar los detalles que se le da al cliente para una mayor capacidad para ganar control sobre la situación en formas que se protejan a ella y a su familia de una mayor victimización. Cuanto más específico sea el cliente en sus respuestas, más probable es que suceda en la superación aprendida la disociación del abuso para evaluar con precisión el potencial del peligro. Por ejemplo, un cliente puede preguntar: En una escala del uno al 10, Que tan seguro te sientes en tu familia del abuso sexual y el abuso físico?, Cero significara que está pasando actualmente, y la familia no es segura del todo. Uno significara que ha pasado en el pasado y puede pasar de nuevo, cinco significara que se trata de que es lo más probable que suceda como que no, etc, el resto hasta el número diez, donde los miembros de la familia se sienten seguros y aseguran que el abuso sexual no está pasando ahora y que no pasara en el futuro. 92 Si en la terapia sospechas que la madre puede estar actualmente en una relación con un abuso de pareja que pueda intimidarse e inhibir su responsabilidad, estas preguntas no se deberán preguntarse, particularmente inicialmente, en la presencia de su pareja. Esto es para protegerla de una posible violencia del abuso de pareja en relación por su respuesta y por su seguridad que ella es libre de responder. Alternativamente, la pregunta podría ser respondida por varios miembros de la familia y las repuestas pueden ser escritas por miembros individuales en votaciones secretas. El terapeuta en ese momento obtendrá el promedio de las respuestas del nivel de la percepción familiar en la seguridad actual. Esta técnica no está destinada para el uso con responsables no tratados quienes tal vez usen esto para promover su negación del abuso y que debería usar con precaución si la sesión familiar incluye ex responsables, incluso aquellos quienes han recibido terapia, muestran remordimiento y aparecen haber aceptado la responsabilidad de sus crímenes. Si el porcentaje seguro de un ex responsable es muy alto mientras que el porcentaje es bajo del otro miembro de la familia, el terapeuta debería considerar la posibilidad que el responsable está negando el abuso sexual o el potencial del abuso. Una vez una madre (o familia) había dado un número que representaba el nivel de seguridad, ella podía responder para identificar que especificaciones podían haber pasado para saber que el nivel de seguridad estuvo manteniéndose en un nivel aceptable o si está en riesgo. Por ejemplo, una madre dijo que, si ella ponía un candado en el dormitorio de su hija y hacia un punto de supervisión de su hijastro (un ex responsable) y su joven hija cuando ellos fueran al sótano, ella se sentiría más segura y “podría aumentar su nivel desde cinco hasta menos siete.” Con el apoyo del terapeuta para “identificar alguna cosa que piense en poder aumentar el nivel de seguridad”, una madre dijo que ella y su esposo no deberían permitir que sus niños los vean desnudos o que le permitan a ellos meterse en la cama con ellos, y que su esposo no debería bañar a su hija de ocho años. Las preguntas relacionadas al nivel de seguridad provienen de un contexto no amenazante por el adulto sobreviviente a identificar apropiadamente el comportamiento que minimiza la probabilidad del abuso sexual. Otro sobreviviente adulto del abuso sexual responde a la escala de seguridad en formas que sugieren consecuencias para una relación con una pareja abusiva, e. g., “Para que 93 sea un ocho, mi esposo debería tener que dejar de golpearme a mí y a mis hijos, y supongo, que por eso sería un nueve, tendría que encontrar una manera para desalojar o conseguir que se valla hasta que reciba tratamiento.” Otros han buscado a la seguridad en términos de sus propias autodestrucción, diciendo, “Yo tengo que estar sobrio para que yo mismo no me ponga en situaciones donde sea incapaz de decir que no iré a casa con un hombre que no me conoce quien tal vez sea realmente peligroso para mí. “ Algunos sobrevivientes adultos del abuso sexual responden a la escala de preguntas con una versión de la idealización de sus familias: “Estamos al menos en 15 en la escala de seguridad.” Aunque por supuesto, algunos sobrevivientes adultos ya han tenido éxito en garantizar su seguridad en sus propias familias por el tiempo que ellos vienen al tratamiento, el terapeuta debería ser consciente que el cliente tal vez actualmente sea incapaz de evaluar con precisión la situación porque las respuestas disociativos y negativas. En algunos casos la terapia puede ayudar al cliente a romper a través de constricciones que son limitadas por su habilidad de percibir y responder en un ambiente sano, protegido por un concepto de seguridad externalizada. (Johnson, 1990) Externalización de Seguridad Durante los últimos cinco años, Charlie Johnson y lo que yo he consultado con regularidad a varios tratamientos intensivos familiares con historias de abuso sexual y violencia doméstica. Se exige una forma de evaluar el nivel de riesgo en ambos para que promuevan el abuso y sus habilidad para cambiar y para que asistan en identificar y hacer acting out en alternativas de abusos, Charlie aplica el concepto que el ha usado en otras áreas de su trabajo por siete años ---externalizando la solución. Inspirado por la externalización del problema de Michael White´s (White, 1986, 1988; White & Epston 1990), la externalización es la solución en familias donde la seguridad es un problema que promueve la terapia y al sobreviviente adulto con una poderosa herramienta: seguridad externalizada. La seguridad externalizada es el proceso de hacer seguro y abstracto la entidad que el cliente puede identificar como comienzo del presente o el no presente en su hogar y familia en caminos específicos. Por ejemplo, “ Cuales son los signos seguros que son presentes en tu familia? Cuáles son las cosas identificables que continuando podían 94 ayudar a otras personas que su familia es segura para el abuso sexual, Que función es de manera disociativamente alto cerca a los problemas cerca de la protección. Por ejemplo algunos adultos sobrevivientes del abuso sexual han identificado que, en orden de seguridad para el presente, ellos habrían tenido que creer que en su niñez algún tiempo se dijo que alguien la lastimo. O, las altas disociación antiguas de víctimas de abuso sexual dijo que ellos probablemente tienen que estar presentes cuando en sus niñez estuvo el ex – responsable. Esto puede sonar increíble para el terapeuta, que en todos la probabilidad podría no ser considerados dejando la niñez en el cuidado de un exparticipante de abuso sexual o físico, al menos sin tener evidencia de un extenso y efectivo tratamiento. Sin embargo, esto es un indicador del nivel de disociación de algunos sobrevivientes adultos de abuso sexual, quienes sin embargo concedieron continuando la custodia de sus hijos por la corte judicial. Esto es vital que ello sea asistido en formulación en un alto concepto específico de la seguridad para contrarrestar las constricciones de la debilidad perceptual de su disociación y negación aprendida. Usando la Externalización de seguridad con una madre hostil: Una madre joven de tres niños pre-escolares viene a terapia “para liberarse de servicios sociales.” Ella admite tener una gran cantidad de hostilidad hacia el lugar del personal del servicio social porque ella siente que fue acusada de no vigilar a sus hijos lo suficiente. Ellos han amenazado para eliminar desde la casa si ella no participa en la psicoterapia. Ella dice que el hijo mayor, una chica, le dijo el trabajo de guardería de la mama de su enamorado fue conmovedor “allí“ en forma que se “sintió mal “. Aunque el enamorado había sido acusado por otros padres y niños de abuso sexual, la madre no siente que esto indique que su propio niño esté en riesgo, porque “el no ha tenido la culpa”. Un Objeto de Seguridad El “Objeto de Seguridad” es una forma para un miembro de la familia como una señal anónima para ayudar. Esto es un símbolo para recordar la familia –incluso al participante -- que satisface la necesidad para presentarse en la casa. 95 Con la ayuda del terapeuta, los miembros de la familia escogen sus sentimientos de seguridad. Esto tal vez sea algo asociado con una experiencia que ellos describan como un tiempo donde todos ellos sientan especialmente bien y seguros. Por ejemplo, una familia utiliza una rama seca de un árbol porque esto les hace recordar a ellos del tiempo que han sentido paz y amor en un picnic al aire libre. O el objeto puede ser algo asociado con calma y estabilidad, como una roca, un terapeuta dando a la familia para simbolizar la seguridad de los miembros que han tenido describiendo en sus oficinas. Algunos familiares han elegido estatuas, religiones, símbolos, fotografías, recuerdos de significación vacacional u otro objeto de significado personal. El terapeuta dirige a los miembros de la familia para seleccionar un lugar en su casa donde el objeto estará altamente visible y sin alcance de toda la familia de participantes en la terapia. El objetivo es no estar moviéndolo a menos que alguien sospeche que la seguridad es un riesgo. En este caso, el objeto es removido anónimamente cuando ninguna está cerca. Cuando algún miembro de la familia o pariente interesado o amigo observa que el objeto ha sido movido desde el lugar establecido, él o ella se contactaran con el terapeuta inmediatamente. Esto puede resultar en el recibimiento de terapias llamadas desde todos los miembros de la familia en una rápida sucesión, aumentando la protección anónima de la persona buscando en mantener seguro. Esto debería ser enfatizado hacia la familia que no es necesariamente por salud de ser violados; solo sintiéndose que esto es un riesgo es una señal que el objeto debería ser removido. El terapeuta puede entonces un horario de sesiones, además identificar y fortalecer la seguridad y la protección familiar. 96 Capítulo VI Curando la Separación Víctimas de abuso sexual tiene a espontáneamente disociarse de sus recursos y fortalezas internas en los momentos en los que, irónicamente, más los necesitan. Terapeutas experimentados que van a mi tienda saben a lo que me refiero con la brecha o “división” entre el conocimiento del cliente de sus recursos psicológicos y los mecanismos de afrontamiento saludables dados en las sesiones terapéuticas, y su estado anterior en el que estaba bajo estrés que inconscientemente simboliza o le recuerda al cliente el trauma original. Una variedad de prácticas técnicas pueden usarse para disminuir esta “división” disociativa, incluyendo imaginando y respondiendo las preguntas centradas en soluciones, el patrón de interrupción auto inducido, notas para sí mismo, escritura no dominante. Señales de asociación para confort y seguridad se dan para empoderar al cliente el acceso seguro a un estado de confort y seguridad, incluso en medio de reacciones severas de estrés post traumático. Hay una cuarte técnica especifica incluida para mitigar y superar las respuestas inconscientes a las señales de asociación negativas, que pueden eclipsar poderosamente recursos presentes que resulten como flashbacks, y un simple pero efectivo método para “consultar con el inconsciente” para determinar que se necesita que suceda en la terapia, basado en el entendimiento inconsciente del cliente respecto al problema. Imagine lo que el terapeuta preguntaría Muchos clientes me han dicho que a veces “con sólo escuchar tu voz” en el teléfono puede ayudarlos a volver a obtener un estado de seguridad cuando se sienten 97 abrumados. Creo que la voz del terapeuta no da seguridad; sino, que genera la capacidad del cliente para evocar ese estado en sí mismo. Como uno de mis clientes dijo, “Es tu actitud, el tipo de preguntas que me haces que hacen que luego contante con esas cosas que ya sé, pero que había olvidado que las sabia”. Algunos clientes, cuando se les sugiere que “se sientan libres de hacer lo que necesiten”, son capaces de “imaginar lo que el terapeuta les preguntaría” cuando están molestos en situaciones diarias en sus vidas. Como resultado, son capaces de estar alertas de sus recursos internos y conductuales. Eventualmente, aprenden a preguntarse a sí mismos preguntas que generen soluciones así como las que inicialmente se hacían al imaginar las respuestas del terapeuta. Por ejemplo, a un cliente lo amonestaron en el trabajo y empezó a tener recuerdos de haber sido brutalmente culpado por su victimización. Ella se preguntó a sí misma cómo sabría ella que está tratando este recuerdo doloroso de una manera saludable, y luego se imaginó diciéndose palabras alentadoras a sí misma. Inmediatamente se sintió mejor. Interrupción del patrón – haciendo algo diferente Algunos clientes son ayudados enseñándoles a ver respuestas post-traumáticas repetitivas, tales como comer en exceso, abuso de drogas y alcohol, auto mutilación, y contener conductas sexualmente compulsivas, como respuestas aprendidas que responden bien a la “interrupción del patrón”. A veces razonar con uno mismo cuando se ha experimentado una discusión autodestructiva es una tarea muy pasiva para poder superar la discusión. Sin embargo, detenerse y hacer algo diferente (Berg, 1990; de Shazer, 1985) puede permitirle al cliente romper el ciclo auto-destructivo y cambiar a un estado donde se puede acceder a otros recursos. Aparentemente las reacciones de estrés post-traumático tienen algunas características de estados dependientes de la memoria (Rossi, 1986), de ser así, cuando el cliente está generalmente en ese estado, es capaz de acceder a todas las experiencias traumáticas que ha tenido. Sin embargo, puede tener grandes dificultades para acceder a soluciones recientemente 98 identificadas para sus dificultades. “Algo diferente” puede ser la misma cosa cada vez. La conducta no necesita ser buena; solo necesita ser algo que provoque un estado profundo diferente al que está enfocado actualmente. Por ejemplo, algunos clientes parecen tener constante alivio de ciertas cosas como “dejar todo y tocar el piano por una hora, y luego pensar en lo que tanto me molestaba”, o ir a caminar, llamar a un amigo, hacer ejercicio, o tomar una taza de te. El contenido de la actividad no parece ser tan importante como el hecho de que no tiene ningún trauma, pero, algo favorable hay “cuando todo está bien”. Esto le permite tener acceso a los recursos de solución del problema en vez de empezar a sentirse abrumada con sentimientos de pánico. ¿Cómo el terapeuta empodera al cliente a recordar hacer algo para interrumpir los síntomas de estrés post traumático, una vez que se dan? Especialmente a inicio de la terapia, algunos clientes instintivamente llaman por teléfono al terapeuta y así evocan un estado en el que puede hacer algo diferente para defenderse de los síntomas intrusivos. Sin embargo, esto es insatisfactorio como una solución permanente, no solo por la vulnerabilidad y dependencia que se genera en el cliente, sino porque el terapeuta no siempre va a estar disponible. Notas para uno mismo Una alternativa es hacer que el cliente escriba, en la oficina del terapeuta, instrucciones para tener patrones saludables de conductas interrumpidas y mensajes para sí mismo cuando empiece a sentirse abrumado por los síntomas del estrés. El cliente debe hacer varias copias de estas instrucciones, llevando una en su bolso o bolsillo, y poniendo las otras en lugares de la casa o trabajo donde ella puede ser propensa a un ataque de TEPT. Por ejemplo, un cliente que se sentía extremadamente molesto y vulnerable por su conducta autodestructiva después de cada llamada de sus parientes, puso una hoja con las instrucciones al lado de los tres teléfonos. El mensaje para sí mismo decía, “Respira profundo, recuerda que puedes colgar el teléfono si lo deseas. No eres el motivo de sus abusos”. Mirar el mensaje escrito la ayudaba progresivamente a mantener su distancia emocional con los intentos de los familiares de inducirle culpa y esencialmente victimizarla de nuevo. Después de varias llamadas en las que respondía de manera desinteresada, 99 dejaron de llamarla y atormentarla. Ella dijo, “No tuve que colgar – es lo que sabía inconscientemente que podía hacer si empezaban a abusar de mi por teléfono otra vezSupongo que saber que podía hacer eso era suficiente para mantenerme centrada y no regresar al estado de temor que solía experimentar tan frecuentemente de niña, como si estuviera paralizada, mirando a una cobra, y de alguna forma no podía protegerme a mí misma”. Otro cliente que se cortaba así mismo los brazos y las muñecas puso una nota para sí mismo dentro del cajón donde guardaba el cuchillo que había utilizado. La nota decía, “Antes de hacerlo, has una de estas cosas: Llamar a alguien para recibir apoyo, sal a caminar, toca la flauta por media hora, escribe lo que sientes en tu diario, limpia el cajón, has una pintura (o al menos EMPIEZA a pintar), teje una docena de filas en un suéter”. El cliente dice que algunas veces hacia una de estas cosas de la lista y a veces leía la lista y no hacia ninguna de las cosas pero tampoco se cortaba. En otro caso, ella se sentía así porque se recordaba a sí mismo, solo con mirar la lista, de que tenía otras formas de enfrentar. “Además”, dijo ella irónicamente, “mirar la lista en cierta forma me hace más difícil y trabajoso el cortarme. Es más fácil no hacerlo”. Escritura de la mano no dominante Más patrones de interrupción puede darse haciendo que el cliente escriba mensaje para sí mismo con su mano no dominante (Capacchione, 1988). Esto hace que sea más trabajoso y por lo tanto más complicado que escribir de forma usual. Sin importar los mensajes curativos y saludables que escriba puede ser utilizado luego para llevarlos consigo y leerlos una y otra vez o acceder a ellos escribiéndolos otra vez con la mano no dominante. Esto puede ser útil para fortalecer las capacidades del cliente de enfocarse en señales de asociación o símbolos o mensajes útiles. Varios clientes me han dijo que escribir el mensaje con su mano no dominante en momentos de estrés es muy poderoso y tiene un efecto más fuerte que escribir con su mano dominante. 100 Señales de asociación para confort y seguridad En momentos de estrés, las víctimas de abuso sexual tiene a tener dificultades para conectarse con sus recursos internos de confort y seguridad. El propósito de desarrollar señales de asociación (Dolan, 1985; Erickson & Rossi, 1979, 1980; Erickson, Rossi & Rossi, 1976) para confort y seguridad es facilitarle y asegurarle al cliente la reconexión con experiencias necesitadas, así como sentimientos asociados al confort y seguridad. Las víctimas de abuso sexual tienen a estar familiarizadas con el fenómeno natural de señales de asociación. Una señal de asociación es la señal que se genera mediante una respuesta inconsciente (Dolan, 1985). Por ejemplo, mi canción favorita puede generarme sentimientos asociados a los momentos en los que escuche la canción. En algunos casos, la persona puede recordar sus experiencias de manera consciente asociándolas con la señal de asociación, como Marcel Proust (1928) lo describe: Mientras coma una galleta sabor a limón con una taza de te de jazmín, siente que se transporta a la comodidad y paz de la cocina de si tío, donde disfruto los mismos sentimientos cuando era niño. Las víctimas de abuso sexual raramente asocian con recuerdos placenteros. Las respuestas asociadas pueden ser útiles y problemáticas para el cliente, dependiendo que es lo que se recuerde. Por ejemplo, una visión, un sonido, sensación u otro evento que le recuerda al cliente la experiencia de su victimización es como recordar un flashback del trauma original. Películas que representen violencia sexual son los ejemplos más comunes, así como el contacto con personas parecidas al abusador en su apariencia o comportamiento, o ambientes que le recuerden al lugar donde se dio el abuso. Por otro lado, una experiencia que le recuerde un momento de confort y bienestar es como evocar sentimientos de seguridad asociados a la tranquilidad y a un estado placentero. Esta experiencia puede utilizarse para una señal de asociación de confort y seguridad. Señales de asociación de confort y seguridad puede darle a las víctimas de abuso sexual una manera saludable de reconectarse con sus recursos internos en momentos de estrés. La señal de asociación, una vez desarrollada y fortalecida, le puede dar una alternativa de lidiar con los síntomas del dolor y la ansiedad asociados a la historia del abuso sexual, 101 tales como cortarse las muñecas, abuso de alcohol y drogas, y otros síntomas autodestructivo. Si se da en los inicio de la terapia, las señales de asociación puede funcionar como un recursos que sigue ayudando al cliente a moverse de manera segura y cómoda a través de las etapas de enfrentamiento del trauma del abuso sexual. Por ejemplo una señal de asociación puede ser utilizada para fortalecer al cliente durante las sesiones cuando se enfrenta a hechos difíciles respecto a su victimización, como un recurso para las interacciones difíciles con familiares no alentadores o abusivos, como confrontaciones, y para reorientar sus flashbacks temerosos o pesadillas. La manera más fácil de evocar una señal de asociación de confort y seguridad es pedirle al cliente que piense en una experiencia en la que se sentía “relativamente calmado y seguro”. (Por “relativamente”, me refiero a que tal vez ella no se sentía “completamente” calmada, se sentía en calma en relación a otros momentos que sintió más ansiedad). Por lo general, no sugiero pedirle a los clientes que fueron abusados sexualmente de niños pensar en momentos en los que se sentía “más” cómodos y seguros o incluso cuando se sentía “estupendo”. Palabras extremadamente positivas tienden a correr más riesgo de evocar a polaridad. Incluso cuando el terapeuta le pide al cliente sólo identificar una experiencia “relativa” de confort y seguridad, algunos clientes serán incapaces de pensar en algún momento de su pasado, presente o futuro, que era o pudo ser cómodo y seguro. Es más, pueden castigar al terapeuta por preguntarle una pregunta tan insensible. Este es el tipo de respuesta que probablemente ayuda a que el cliente sea diagnosticado como “borderline”. En vez de simplemente descartar las señales de asociación de confort y seguridad como una técnica para varias víctimas de abuso sexual quienes no pueden recordar de manera consciente algún momento de confort y seguridad, es útil preguntarle al cliente algo menos directo pero igual de una manera pragmática: “Que le gustaría hacer cuando no piensa sobre lo que lo trajo a terapia?, ¿Cuáles son sus pasatiempos o hobbies favoritos? La tarea formulada en la primera sesión (ver el Capítulo 2) puede funcionar como un excelente recurso potencial de señales de asociación de confort y seguridad, ya que 102 define experiencias y actividades que el cliente quiere continuar. El cliente puede elegir un tema de su lista y que puede ser desarrollada para tener una señal de asociación. Otra forma de obtener la información necesaria para desarrollar señales de asociaciones con los clientes que particularmente tienen dificultades para responder preguntas que están enmarcadas en una manera positiva, se les pide que piensen en un momento en el que estaban “aburridos”. Muchas experiencias de aburrimiento no provocan ansiedad y son relacionalmente seguras en su contenido. Otra forma de enmarcar esta pregunta, la cual encuentro muy útil con mis clientes quienes han sido incapaces de responder a otros intentos de identificar experiencias de sus parientes relacionadas con el confort y seguridad, la señal de asociación puede ser desarrollada. El proceso puede dividirse en estos pasos: 1. Pedirle al cliente que “piense (ya identificó) en una experiencia de confort y seguridad”. Este paso puede realizar con los ojos abiertos o cerrados. 2. Dirigirla para que “note y describa todos los detalles de sus situaciones, en especial las visiones, sonidos y sensaciones.”. 3. Invitar al cliente a “se tome tiempo para disfrutar de la experiencia” 4. Luego desde un momento, invítela a “sentirse libre de hacer cualquier ajuste, aumentar o quitar detalles que luego mejorarán la experiencia de confort y seguridad.” 5. Pedirle que le haga saber cuándo la experiencia “está bien”, asentando la cabeza. 6. Invitarla a “disfrutar la experiencia una vez más… y mientras lo hace puedes elegir un pequeño símbolo que puede servir para recordarle esta experiencia placentera en el futuro.. como una especia de “porvenir”, El símbolo puede ser cualquier visión, sonido o sensaciones que evoca la experiencia. Luego le sugiero al terapeuta que se “tome un pequeño descanso y luego dejen que s inconsciente decida por ustedes y ver cuál es el símbolo más significativo que se les vino a la mente. 7. Pedirle al cliente reenfocarse un momento en la realidad externa del presenta, y luego pedirle que “piense en el símbolo por un momento y note cómo se debe sentir para ti” el acceder al estado de confort y seguridad. 8. Sugerirle al cliente que puede “sentirse libre de usar este símbolo cuando lo crea necesario como para reconectarlo a un estado de confort y seguridad. En algunos 103 casos el cliente puede beneficiarse al escribir en un papel que lo pueda llevar en su bolsillo. O tal vez tiene acceso, que vas a comer mientras escribes. Otra opción para el terapeuta es darle al cliente un objeto simbólico y apropiado para recordarle sobre su objeto para la señal de asociación o decirle al cliente que encuentre un objeto. Una vez identificado la señal de asociación, se puede fortalecer repetitivamente. La señal de asociación para el confort y la seguridad probablemente cambiara en relación al contenido cada cierto tiempo, y mientras el cliente lo necesita. Mary El siguiente caso ilustra el desarrollo específico de una señal de asociación de confort y seguridad con la víctima de abuso sexual. Una secretaria financiera exitosa, de 30 años, tiene una historia de abuso físico, sexual y emocional por parte de sus padres. Salió de su casa a inicios de su adolescencia y estuvo en varios hogares de adopción y grupos de tratamiento. A inicios de la terapia, pidió una forma de “sentir calma”, para que pudiera trabajar y enfrentarse a sentimientos de espanto, que parecían “salir de la nada y hacerme sentir tan ansiosa que no podía pensar”. Para ayudarla a identificar un momento de confort y seguridad, le pregunté “¿Qué te gustaría hacer cuando no estas ocupada lidiando con el problema que te trajo aquí?” Ella respondió, “Me gusta ir a caminatas por las montañas, y me gusta sacar a pasear a mi perro. Me gusta leer novelas misteriosas, no de terror pero interesantes, especialmente sentada cerca de la chimenea en la noche, con palomitas de maíz y música. Me gusta bailar también YMCA.” Le pregunté, “¿Estarías dispuesta a elegir una de esas cosas para enfocarnos, y así puedas conectarte con los sentimientos de calma que hablamos antes?”. Ella estuvo de acuerdo y eligió la experiencia de leer junto a la chimenea. Le pedí que identifique lo que vio al vivir esa experiencia: “Quiero que pienses y me describas todo lo 104 que viste en esa experiencia, la luz de la habitación, los colores, las formas, sombras, etc.” Ella dio la siguiente descripción: “Es en mi sala de estar, donde tengo un mueble verde limón. Puedo ver la luz de la calle reflejada en el vidrio de un cuadro colgado sobre la repisa de la chimenea que veo cuando me siento en el mueble de al frente. Es tarde y afuera está oscuro y puedo ver la luz de la calle porque es invierno y oscureciendo. Hay un bonito fuego en la chimenea, las llamas son rojas, doradas y amarillas. Mi perra está acurrucada en el piso, sobre mis pies. Es una labrador negra, con manchas blancas en su hocico porque ya está envejeciendo. Me mira con sus grandes ojos marrones. Veo también la alfombra del piso, está un poco sucia por el perro y todas las huellas de zapato de mis amigos, pero no me importa. Es como un color beige sucio. Hay una mesita para el café de madera frente al mueble donde tengo una taza de té caliente. Sale vapor de la taza azul con flores. Yo estoy usando unos pantalones vaqueros azules que puedo ver cuando bajo la mirada hacia mi libro que está en mi regazo, bajo la lámpara de lectura de cromo. La portada del libro es negra con letras rojas y blancas. No puedo pensar en otras cosas que vea.” Luego le pregunté, ¿”De qué sonidos estás conscientes en esta experiencia?” Ella respondió: “No hay muchos sonidos, solo algunos: mi perro suspirando de vez en cuando y cambiando su posición en el piso, y los sonidos de la chimenea. Ocasionalmente volteo la paginas, o está el sonido de mi taza de té cuando la levanto y la vuelvo a poner en su sitio. A veces hay el sonido de un carro pasando o de las personas que pasan caminando. Pensé que había música, pero no estoy consciente de alguna música. Sólo de los sonidos de la respiración de mi perra y la mía, el voltear de las páginas y los sonidos de la chimenea.” SANANDO LA RUPTURA Sonidos de mi perro, páginas pasando, y el fuego crepitante de vez en cuando. A continuación, le pedí a ella que describa lo más sensaciones 105 físicas asociadas con detalladamente posible las la experiencia, ella dijo: "Soy consciente de la calidez del fuego que irradian de los viejos ladrillos y calientan mis pies. Estoy usando medias suaves y sin zapatos, y siento la textura de la alfombra bajo mis pies ligeramente. Siento mi cuerpo apoyado en los cojines en el respaldo del sofá, y muy de vez en cuando siento a mi perro apoyado en mi pierna, como si ella estuviese tratando de pegarse a mí. Mi cuerpo se siente muy relajado, no se da cuenta de gran parte que no sea la textura en el sofá y la alfombra y el agradable calor del fuego. También tengo la sensación de olor a madera ardiendo en la chimenea”. Luego, le ordené a ella " tomar un momento para disfrutar de esta bonita experiencia, y cuando hayas hecho eso por un momento o más, siéntete libre de hacer cualquier ajuste, si lo desea, que mejora la comodidad y la seguridad de la experiencia. Déjeme saber cuándo esté ocurriendo, dando una leve inclinación de la cabeza". Después de un momento o un poco más, ella hizo una leve inclinación de cabeza. Entonces le invité a " siéntete libre de dejar que tu inconsciente seleccione un pequeño símbolo agradable, una especie de recuerdo que tú puedas utilizar en el futuro para recordar esta experiencia de calma. Puede ser un espectáculo, un sonido, o incluso una sensación que le recuerde esta bonita experiencia... Cuando usted sepa lo que es, vuelva a centrarse en el aquí y ahora de la habitación y por favor dígame al respecto”. " Después de unos pocos minutos, la cliente enfocó sus ojos en el área alrededor de mi silla y me dijo: " He seleccionado la pequeña taza de flores como símbolo. Es realmente bueno porque todavía la tengo y puedo tocarla, verla e incluso olerla si la lleno con té. " Entonces respetuosamente la distraje del símbolo para que pudiera tener la experiencia de asegurarlo y experimentar comodidad y seguridad, lo logré preguntándole, "¿Te importaría identificarlo que ve aquí en la sala en este momento? Me pregunto qué planes tiene para este fin de semana, ya que necesito que se distraiga por un momento". Ella identificó varias plantas, una pintura, y mi contenedor de tarjetas de visita, y me dijo que tenía planes de ir a ver una película el sábado con amigos y asistir a una función de la iglesia el domingo. Luego la invité a "tomar un momento para pensar en su pequeña taza de flores azules, muy centrado en ella y todo lo que representa, y observe cómo se siente." Después de un momento o un poco más, miró hacia arriba con una expresión relajada, y dijo: "Me siento relajada… en calma". 106 La invité a "tomar un momento para disfrutar de esto, y sepa que usted puede utilizar esta taza símbolo en cualquier momento que desee volver a conectarse con esos sentimientos calmados que identificaste hoy." María siguió usando su imaginación de este símbolo visual durante todo el tratamiento y en diversas situaciones del trabajo para ayudarla a permanecer lo suficientemente tranquilo para funcionar. También se benefició de llevar la taza consigo cuando tenía que salir de la ciudad. FLASHBACKS: SUPERANDO LOS EFECTOS DE LOS INDICADORES DE LA ASOCIACIÓN TRAUMÁTICA Flashbacks causan que los sobrevivientes de abuso sexual temporalmente asocien con fuerza, la re-experimentación de emociones y sensaciones asociadas con el trauma de abuso sexual, mientras que al mismo tiempo la disociación de la comodidad y seguridad del presente. Flashbacks que se producen en la sesión de terapia pueden ser potenciados por recordar a la cliente de su señal asociativa de comodidad y seguridad, o su símbolo para el presente (Capítulo 2), y también pueden ser utilizados terapéuticamente (véase el capítulo 7) para conectar los mensajes correctivos de seguridad, la comodidad, y la validación de la última memoria de la victimización. Sin embargo, el cliente también necesita una manera de experimentar una sensación de control sobre los Flashbacks aparentemente "al azar" que pueden ocurrir en situaciones sociales y cuando está sola. UN ENFOQUE DE CUATRO PASOS Aunque Flashbacks pueden aparecer al azar, por lo general son provocados por un "indicador traumático asociado" en la forma de una experiencia sensorial (vista, oído, gusto, olfato, tacto) o un evento que literalmente o simbólicamente se asemeja a algún 107 aspecto del trauma de abuso sexual. Una vez que se ha aprendido con la ayuda del terapeuta, los cuatro - el enfoque descrito aquí pueden ser utilizados por el cliente para disminuir el efecto de Flashbacks tanto a medida que ocurren, y cuando se trata de dar sentido a ellos después. En referencia a esta técnica, una sobreviviente de abuso sexual, dijo que le permitió sentirse más controla, ya que "si usted puede nombrarlo, puede domesticarlo". Estos cuatro pasos siguientes ayudarán a los clientes experimentar con más comprensión y teniendo el control de las experiencias de flashbacks tanto dentro como fuera del entorno de la terapia: 1. ¿Cuándo te has sentido así antes? ¿En qué situación se encontraba la última vez en que se sintió así? 2. ¿De qué manera esta situación actual y su situación pasada son similares? Por ejemplo, es el escenario, época del año, o de las vistas, los sonidos, las sensaciones son de alguna manera similar a la situación anterior en que se sintió así? Si hay otra persona involucrada, ¿cómo es que él o ella es similar a una persona del pasado que le genera sentimientos similares? 3. ¿Cómo es diferente de la situación en el pasado en la que sentía sentimientos similares a su situación actual? ¿Qué es diferente acerca de usted, su experiencia sensorial, sus circunstancias actuales de la vida y los recursos personales? ¿Qué es diferente acerca de la configuración? si otra persona o personas que están involucradas, qué se diferencian de la persona (s) en el pasado la situación? 4. ¿Qué acción, en su caso, quieres tomar para sentirse mejor en el presente? Por ejemplo, un flashback puede indicar que una persona en una vez más, en una situación que es de alguna manera insegura. Si este es el caso, se deben tomar medidas de autoprotección para alterar la situación actual. Por otro lado, un flashback puede simplemente significar que un viejo recuerdo ha sido provocado por un parecido inconsecuente con el pasado, como un color determinado u olor. En tales casos, correctivo, masajes de tranquilidad y confort son dados al self para contrarrestar las viejas señales o memorias. Asociaciones traumáticas para la comodidad y la seguridad son útiles para este propósito. 108 UTILIZANDO ACUERDOS INCONSCIENTES PARA CREAR SOLUCIONES La ruptura entre consiente e inconsciente es común en todos los individuos pero a menudo más dramático en los sobrevivientes de abuso sexual. Los aprendizajes disociados, inherentes en el inconsciente pueden, en algunos casos, constituir un recurso valioso para el terapeuta que busca ayudar a los clientes, para quienes han pasado tradicionales soluciones que no han tenido éxito. Recientemente, en un taller, un estudiante me preguntó, cuando me refería al inconsciente como un recurso, "¿cómo se puede entender que el inconsciente es tan benigno cuando las personas tienen todos estos síntomas terribles de experiencias psicóticas aterradoras, aterradoras pesadillas recurrentes y recuerdos de un trauma pasado? Me contestaron que la reacción inconsciente intrusiva puede ser entendida como una respuesta inconsciente originalmente protectora que ha sobrevivido a su utilidad y en su lugar convertido en un síntoma. Un ejemplo de lo anterior es el flujo de adrenalina que se produce cuando alguien está peleando. Es una respuesta que es muy valiosa en la que el aumento de la energía disponible puede permitir que la persona pueda escapar del peligro. Sin embargo, la misma respuesta puede más tarde traducir en persuasión y constriñendo los síntomas, como la ansiedad y ataques de pánico. Otro ejemplo es el adormecimiento psicológico que originalmente se produjo cuando el escape es muy necesario y sólo está disponible desde la experiencia. .Si esto continúa más allá de la experiencia de victimización y se convierte en crónica, irónicamente, se puede evitar que el cliente reconozca y escape del peligro actual. Del mismo modo, la incapacidad para tolerar la constricción de contacto y fuerte impulsivo que huir de la intimidad puede originar como instinto de autoprotección saludable, sin embargo, más tarde, lejos del contexto original de abuso, se convierten en limitantes y problemas. Recuerdos recurrentes pueden ser considerados como originarios como intentos inconscientes de desensibilización. Sin embrago, retroceso es probable que sea insuficiente en los casos de traumatismo grave, habiendo sobrevivido a cualquier utilidad, constituyen experiencias más traumáticas para el cliente. 109 En la situación en la que las respuestas inconscientes originalmente protectores han sobrevivido a su utilidad sólo para convertirse en dominante y síntomas problemáticos, el inconsciente se puede utilizar un recurso para entender la manera confiable de lograr esto es a fondo una "consulta" con el inconsciente. Esto puede tomar las conjeturas de las intervenciones, a veces es la única manera que el cliente y el terapeuta pueden llegar a una solución que alivia los síntomas de estrés post-traumáticos del cliente. Un modo de obtener este recurso inconsciente de entendimiento es preguntar suavemente al cliente "entrar y preguntar a su inconsciente lo que debe suceder para que estos síntomas (un cualquier otro efecto del abuso) que ya no es problema. ¿Qué debe ocurrir en la terapia para proporcionar un alivio para usted? " Pido a las preguntas de esta manera bastante directa y sugiero que" ir dentro y ver lo que viene a la mente”. La eficacia de este enfoque más bien directo al inconsciente deriva probablemente en el pacto de las altamente desarrolladas habilidades hipnóticas naturales características de la mayoría de los sobrevivientes de abuso sexual. OBTENER AYUDA DEL INCONSCIENTE: UN ESTUDIO DE CASO Este caso ilustra cómo las preguntas anteriores y su respuesta puede ser utilizada para la resolución de los síntomas que no han respondido a otras formas de tratamiento. Los clientes, un adulto de unos veinticinco años, estaba en el proceso de recuperación espontánea previamente recuerdos disociados de ser abusados sexualmente por su abuelo. Ella comenzó a experimentar retroceso intrusivo de más y más recuerdos de los abusos, que luego evolucionaron a un semi -psicótico estado en el que se iba por varios momentos sin ser capaz de decir la diferencia entre el flashback que estaba experimentando en este momento y el actual mundo a su alrededor. Ella comenzó a experimentar sensación intensa de rabia y el terror y los impulsos de destruir físicamente los cosas a su alrededor. Ella también comenzó a alucinar imágenes y las voces de los familiares difuntos e incluso de la que su madre pidiéndole que mantenga el hecho de que había sido víctima de abuso sexual en secreto. Fueron prescritos medicamentos antipsicóticos y antidepresivos, pero tuvo poco efecto sobre su experiencia cada vez más intrusiva y psicótica. Ella vino a la sesión conmigo 110 después de experimentar varios días de esta condición. Centrándose en su señal asociativa para la comodidad y la seguridad ofreció un alivio temporal, pero el confort se detuvo tan pronto como ella trató de pensar o hacer nada, aparte de la señal. Las sugerencias de que podría "tener en un rincón de su mente", mientras ella hacía lo que las cosas que tiene que hacer algo mitigados, pero no alivian por completo la de las sensaciones y alucinaciones intrusivos e incómodos. Al comienzo de la sesión, le pregunté lo que parecía tener las sensaciones que estaba experimentando incluso un poco mejor. Ella no pudo identificar nada. Entonces le pregunté lo que otros decían que parecía hacer algo aunque sea un poco mejor, un qué le diría que parecía hacer las cosas aún un poco mejor, y lo que iba a hacer de manera diferente cuando estas sensaciones eran un problema menor. Ella no pudo responder, excepto lo digo: "Yo ni siquiera puedo concentrarme lo suficiente para darse cuenta de eso ahora mismo, no sé la respuesta." Entonces le sugerí que tenemos un poco de ayuda de su inconsciente. Lo hice un poco en la desesperación, porque ella parecía estar descompensación más y más. La medicación y la terapia más conscientemente orientada no habían aliviado sus síntomas, y era obvio que las restricciones que inevitablemente llenar son hospitalizados a causa de su rabia y crecientes amenazas de violencia a sí misma aseguraría nada más lejos de regresión para ella. Ella indicó sin duda está dispuesta a conseguir un poco de ayuda de su inconsciente, ya que, según dijo, "¿Por qué no? Nada más está ayudando”. Entonces le pedí: "encontrar una posición cómoda para su cuerpo y, a continuación, entrar y preguntar a su inconsciente para decirle lo que tendría que ocurrir aquí hoy para que pueda experimentar un poco de alivio. Su inconsciente le puede dar un poco de señal agradable cuando está listo para trabajar en esto, puede ser que un dedo o una mano ascensores, o puede ser simplemente un sentimiento muy generalizado de la comodidad y la relajación profunda, o tal vez alguna otra pequeña señal de que usted reconocerá. Cuando usted sabe lo que tiene que decirme sobre lo que debe suceder para que pueda experimentar alivio, usted tendrá un impulso agradable volver a centrarse en esta habitación. Luego, cuando esté listo, puede reorientar y ayudarle a entender las ideas lo sabias y útiles que su inconsciente le dio”. 111 El cliente tomó una respiración profunda y cómodamente cerró los ojos, una señal evidente de la disposición a trabajar. Varios minutos después, poco a poco abrió los ojos y me miró. La miré expectante y le pregunté: "¿Qué has aprendido." Ella dijo: " esto es muy raro. Mi inconsciente ha dicho que tengo que encontrar una manera de tener todos estos recuerdos guardados como en pequeños estantes ordenados y agujeros, por lo que no hay que mirar a ninguno de ellos hasta que tenga el cuadro completo y puedo conseguir algo de ellos. Así que sería poco la información puede seguir viniendo , pero yo no lo miraba hasta que todos los recuerdos estaban en su lugar y se organizan de tal manera que podía mirar a todos a la vez y ambos obtienen un entendimiento y llegan a una decisión acerca de cómo voy a hacer frente a esta información. Es muy importante que yo no tenga que ir a través de estos sentimientos una y otra vez cada vez que tengo un recuerdo, sino que sólo hay que poner cada memoria un patrón de la que puede hacer uno es decir, un sentido. Estaría recuperar y clasificar sin darme cuenta de que estaba haciendo lo que hasta que un día, de repente, pude mirar a ellos y todos ellos serían en su lugar y me lo tienen todo en orden, cada uno en su lugar. Usted necesita encontrar una manera de ayudar a hacer esto, y yo no sé cómo específicamente”. Por decir lo menos, esta solución inconsciente al principio me pareció un orden bastante alto tratando de ayudar al cliente a suscitar este tipo de inconsciente definido, pero aún no se ha desarrollado, la respuesta, yo quería comunicar metafóricamente un ejemplo natural de la respuesta deseada. Utilizando una metáfora permite la latitud inconsciente más, el acceso a nuevas formas de traducir la solicitud en un cambio terapéutico útil. Debido a que es menos directa y creativamente constricción de simplemente sugerir al cliente que "ahora se puede inconscientemente hacer lo que acabas de decir que hay que hacer", que tiene más posibilidades de éxito. En el desarrollo de una metáfora probable que provocará la respuesta inconsciente por la "consulta" sobre el inconsciente, pensé naturalistas de ejemplos análogos que pudieran ser fácilmente comuniqué al cliente. Mientras buscaba mi mente a las asociaciones a su descripción, me acordé de una conversación reciente con un profesor de la universidad con respecto a sus aventuras escribir un libro con un nuevo programa informático. Tras una breve pausa, le dije al cliente la siguiente historia: 112 Al pensar en lo que has dicho, he decidido que debo decirle a usted acerca de una experiencia que tuve varios meses atrás. Yo había cocinado la cena para unos amigos y todos estábamos sentados alrededor de una gran mesa al aire libre disfrutando de la calidez de la noche de verano y las estrellas. Yo había estado trabajando en un artículo que estaba escribiendo ese día, y después de cocinar una comida grande, me sentía muy cansado, pero agradablemente, mirando a las estrellas, en los pequeños olivos rusos en el patio trasero de la toma de sus patrones de encaje en las sombras y luz. Uno de mis amigos comenzó a decirme acerca de un libro que está trabajando con nuevo programa de computadora que se ha integrado en ella criterios para organizar automáticamente cualquier información que reciba en capítulos basados en la similitud y la relación del material. Y entonces el programa hace automáticamente un índice, referencias cruzadas de todo, hacer de forma automática todas las cosas que tendrían que mirar y organizar el material que ni siquiera creen. Ha escrito antes, y me dijo que esto realmente puede crear, y una computadora es muy limitada en comparación con la increíble capacidad de la mente humana. La miré expectante y luego cambió de tema, diciéndole mucho agradable, pero al parecer la historia de un viaje de vacaciones. Con ello se pretendía evitar que ella comience a analizar conscientemente y posiblemente descalifique la eficacia de la historia anterior. Luego le distraiga preguntándole si era físicamente cómodo, y mientras hacía el cambio resultante en el foco lejos de la historia y hacia sus sensaciones físicas, le pregunté cómo se sentía ahora. Ella dijo, "muy, muy tranquila." El resto de la sesión se centró en las formas prácticas que podía alimentar a sí misma esa noche y al día siguiente, con inclusión de arreglos con otras personas de apoyo, logística diarias, como visitar la tienda de comestibles, etc. No mencionó y no dio ninguna indicación de que ella todavía estaba alucinando como lo había sido antes de su "consulta inconsciente" y mi comunicación metafórica de la solución propuesta. Varios meses después, ella fue libre de las imágenes alucinadas, voces, y otros síntomas relacionados. Por supuesto, con una metáfora que es difícil determinar los aspectos concretos que hacen que una intervención sea un éxito. En base a este y otros similares, pero menos dramáticos casos, creo que la semejanza analógica de la metáfora a la provocada inconscientemente definición de la solución es esencial para su eficacia. 113 Por supuesto, con una metáfora que es difícil determinar los aspectos concretos que hacen que una intervención sea un éxito. Basándose en estos y similares, pero menos dramáticos casos, creo que la semejanza analógica de la metáfora a la provocada inconscientemente definición de la solución es esencial para su eficacia. Aunque yo no lo pensé en ese momento, podría haber contado una historia sobre gente que descansan con seguridad dentro de un edificio en el ojo de una tormenta, mientras el huracán sopla todo a su alrededor, cambiando en un nuevo terreno que se dio cuenta cuando surgen los habitantes de la ciudad de la sala en que se encontraban refugio. Ellos perdieron algunas cosas, pero en realidad eran capaces de sentir aliviado e incluso un poco contento cuando se dieron cuenta de lo que habían sobrevivido. La reordenación de que la tormenta había cesado y se podría evaluar los cambios. La respuesta metafórica de arriba es muy indirecta en comparación con las señales de asociación, interrupción de patrón, las notas al mismo, no dominan la escritura que, imaginando de solución centrada en cuestión, y el enfoque de cuatro pasos para retroceso descrito anteriormente en este capítulo, sin embargo, todas las estas técnicas comparten las características de la utilización de los recursos disponibles del cliente de la mejor manera la curación. Mientras que son afectivas solo, que se pueden utilizar de la mejor manera cuando se combina. 114 Capítulo VII VII Disociación Terapéutica: Retornando un Síntoma en un Recurso La disociación es el proceso mental de retraso de la información o " sistemas de ideas " (Gilligan, 1987) de la personalidad normal, de tal manera que esta información o sistema de ideas pueden existir y ejercer influencia de forma independiente de la conciencia de la persona (Hilgard, 1977). El adulto sobreviviente de abuso sexual es probable que sea muy hábil en la disociación. Muchas veces, ni siquiera es consciente de que se disocia, y mucho menos que es bueno para hacerlo. Que es más probable que se disocian cuando se siente estresado o cuando se enfrentan a cualquier experiencia que recuerdan simbólicamente o literalmente, de su abuso. Generalmente, la disociación se origina como un intento de sobrevivir un intenso estrés psicológico o físico. Sin embargo, con los sobrevivientes de abuso sexual a veces puede ser un síntoma penetrante que limite la capacidad del cliente para funcionar en la vida cotidiana. En lugar de tratar de eliminar la respuesta disociativa, he encontrado que las técnicas disociativas más eficaces de utilizar cuando se está bajo presión. Esto sirve tanto para que el cliente más consciente de cuando se disocia y cuando ella no está, y también permite que ella elige cómo y cuándo hacerlo. Este capítulo enseña al terapeuta cómo reconocer y utilizar el origen natural de la disociación y presenta varias estrategias disociativas eficaces para ayudar al cliente en el uso de sus habilidades disociativas existentes con fines terapéuticos. Estos incluyen una 115 técnica de auto hipnosis orientada al exterior, la contención disociativas de síntomas de estrés post-traumáticos, como pesadillas y flashbacks, una técnica de memoria dependiente del estado para mejorar la información, la recuperación de la situación para tomar exámenes, y una progresión de regresión / antigüedad de edad parcial naturalista (Dolan 1989) técnica para el propósito de resolver los recuerdos traumáticos. Signos de un Estado Disociativo Hay varios indicios de que un cliente está experimentando un estado disociado de origen natural. Se trata de un lapso de tiempo de respuesta verbal, como si un Cliente es "en otro lugar." Otro es una quietud en su cuerpo o con una economía de movimientos. Otro es un aplanamiento del afecto o de una aparente sensación de adormecimiento de las respuestas. Por ejemplo, el cliente puede hablar de una Experiencia muy cargado emocionalmente con ninguna sensación, como si se "informa" o como si sucediera a otra persona en quien no tiene ninguna inversión emocional. Las pupilas pueden dilatarse. Versiones más extremas de la disociación incluyeron " separarse", en el que el cliente no recuerda la pregunta que sólo se le pidió o tal vez se detiene a media frase, olvidándose de lo que estaba hablando. Hay un grado más penetrante de la disociación puede dar lugar a dificultades de concentración que interfieren con el rendimiento académico y el trabajo. Por supuesto, el ejemplo más extremo de la disociación es el trastorno de personalidad múltiple. Signos de la posible presencia de trastornos de la personalidad múltiple incluyen: trastornos disociativas (especialmente aquellos que se remonta a la primera infancia), una historia de los apagones, visiones hipnóticas, alucinaciones auditivas experimentadas como si vienen de dentro de la cabeza de la persona, las distorsiones de tiempo, lapsos de memoria, dolor de cabeza severo, despersonalización y desrealización, síntomas de conversión histérica, y las fobias (Courtois, 1988). En algunos casos, el cliente con un trastorno de personalidad múltiple se refiere a sí misma como "nosotros" en lugar de "yo". Ella puede ser auto-diagnosticada por parientes o amigos que pueden haber sido testigo de sus personalidades "conmutación". Conmutación es a menudo precedida por un fuerte dolor de cabeza. Las personalidades pueden presentar evidencias distintivas, diferentes 116 gestos, estilos de vestir, los patrones del habla y valores con múltiples Clientes de personalidad. La utilidad de las técnicas de terapia disociativa presentados aquí dependerá del grado de relación que el terapeuta ha logrado alcanzar con las diversas personalidades. Dada la magnitud del cliente con personalidad múltiple existente, las técnicas centradas en soluciones orientadas más conscientemente se describen en este libro en otros lugares pueden ser menos amenazante y más inmediatamente práctico que los enfoques orientados inconscientemente hipnóticos, sobre todo en las primeras etapas de la terapia. La excepción hipnótica puede ser la técnica de auto-hipnosis orientada externamente, lo que puede potenciar al cliente de personalidad múltiple para provocar un estado de autohipnosis relajándose durante su estancia orientada en el presente y sin cambiar personalidades. Técnica de auto hipnosis orientada externamente La técnica de auto hipnosis orientada al exterior es una manera útil y fiable para el cliente a experimentar la disociación y el acceso a los recursos inconscientes característicos de la hipnosis terapéutica. que se puede utilizar como una técnica de relajación , para superar los trastornos del sueño, como medios para conectar más a fondo lo presente, mientras que en un estado hipnótico, para superar escenas retrospectivas, como una técnica dependiendo si se utiliza junto con las señales de asociación , y para superar los ataques de pánico. Enseñar la técnica de auto hipnosis orientada externamente en mis talleres, a menudo me refiero como " auto hipnosis seguro" para los sobrevivientes de abuso sexual. En la inducción de la auto hipnosis, sobrevivientes de abuso sexual a veces sin darse cuenta se mueven inmediatamente en un ataque de ansiedad o para mal, revivir un cuadro hipnótico de su victimización sexual. Esto es particularmente traumática cuando están solos y no hay nadie alrededor para ofrecer apoyo e intervenir, ya que tiende a reproducir las circunstancias de sus experiencias originales de victimización. Sobrevivientes de abuso sexual que aprenden auto hipnosis pueden a veces inadvertidamente obtener un flashback muy traumático. Esto no se traduce en la integración o la resolución, pero se convierte simplemente en una más desafortunada 117 experiencia de victimización. La técnica del auto hipnosis orientado hacia el exterior hace que esto suceda en virtud del contenido externo y el hecho de que puede ser utilizado por el cliente con los ojos abiertos, reforzando de este modo la conexión con el personal presente. Una particular ventajas de esta técnica es que el cliente puede establecer el contexto y mantener, según sea necesaria la seguridad de afuera en lugar de un enfoque interno, mientras que cosechar los beneficios de la relajación, confort y recursos inconscientes que pueden disponer en un estado de trance hipnótico. Me enteré de esta técnica en un taller impartido por Paul Carter y Stephen Gilligan (1983), quien se refirió a ella como la "técnica de Betty Erickson, " respetuosamente con el nombre de la esposa del Dr. Milton Erickson. He ajustado ligeramente para el sobreviviente de abuso sexual, haciendo hincapié sobre todo la orientación externa y la opción del cliente de mantener los ojos abiertos durante toda la experiencia, o hasta que ella experimenta una sensación de confort y de seguridad acompañados de un " tiempo agradable " por poco instantes al cerrar los ojos. La técnica en sí es muy simple y permisiva y por lo tanto es probable que sea muy fácil para el cliente. Que se puede hacer aún más seguro en el sentido por tener al terapeuta, primero lo demostramos en sí misma antes de invitar al cliente a probar delante de ella durante la sesión. Recomiendo que el terapeuta haga esta pequeña demostración de autohipnosis en frente del cliente, ya que es agradable y justo antes de ver y escuchar al terapeuta demostrar la técnica. Instrucciones para enseñar a los clientes Autohipnosis orientada externamente. El terapeuta describe en primer lugar el procedimiento y los modelos generales para el cliente, respondiendo cualquier pregunta. Entonces el cliente es guiado a través de las siguientes instrucciones. 1. Se invita al cliente a " encontrar una posición cómoda para su cuerpo y un lugar agradable para enfocar sus ojos, sabiendo que toda la experiencia que usted puede sentir es libre de hacer los ajustes físicos necesarios para MAN TENER comodidad y facilidad”. 118 su sentido de la 2. La sugerencia que se hace es que "se puede mantener los ojos abiertos a lo largo de esta experiencia, o tal vez opten por cerrar, pero no lo hacen hasta que sienta un poco de impulso agradable para cerrarlos" 3. Una sugerencia se ofrece a continuación para que el cliente pueda reorientarse en cualquier momento que lo desee. "Si quieres reoriéntese en cualquier momento, por supuesto, usted puede hacerlo fácilmente con sólo mover un poco, o de otra manera agradable sería contar para ti mismo hasta cinco, diciéndose a sí mismo que va a ser cada vez despierta, alerta y actualiza con cada número, ejemplo, un .. Más despierto y cinco... todo el camino despierto”. El conteo de reorientación puede repetirse si el cliente siente la necesidad de más tiempo para reorientarse. 4. El cliente entonces en voz alta dice los nombres de cinco lugares, cinco sonidos, cinco sensaciones físicas, y luego procede a cuatro lugares, cuatro sonidos, cuatro sensaciones físicas, y así sucesivamente, hasta que avanza hacia abajo a una de cada categoría. En este momento el cliente puede o bien optar por empezar de nuevo y repita para profundizar aún más el nivel de lo agradable, trance relajado o parar allí y disfrutar de la paz y el consuelo que ha creado para ella con su enfoque externo de auto hipnosis. 5. "Perder la cuenta del número o categoría es en realidad una muy buena señal de que usted lo está haciendo bien". A menudo, la eficacia de entrar en un estado de trance con esta técnica, el cliente se convierte en el tiempo confundiendo lo que significa el "número" de categoría sensorial (imágenes, sonidos, sensaciones) que se centra actualmente. En este caso debe felicitarse, ya que la confusión indica que ha logrado entrar en un estado de trance agradable. 6. Consideraciones avanzadas: Esta técnica se puede utilizar en voz alta o en silencio. Las ventajas de hacerlo en voz alta incluyen la calidad reconfortante de escuchar la propia voz de uno y el hecho de que permite al terapeuta saber dónde está el cliente, si está en el diagrama de la instrucción y estimar el nivel de trance que está logrando. Si es en voz alta, el terapeuta puede utilizar el eventual silencio del cliente como una señal para recordar al cliente de su señal asociativa para la comodidad y la seguridad. El estado de trance ya existente, generalmente, hace que la señal asociativa para la comodidad y la seguridad es más potente y eficaz para el cliente. Las ventajas de hacer esta técnica 119 incluyen el silencio dando al cliente una mayor privacidad para satisfacer las necesidades del cliente que prefiere no hacer la técnica en voz alta delante de otra persona. Muchos de mis clientes utilizan con éxito esta técnica para llegar a dormir, para relajarse en situaciones de estrés, y para volver a conectarse con lo actual cuando sienten síntomas de estrés post traumático. Contención disociada de estrés postraumático – síntomas. Inherente a la disociación es la capacidad del cliente para responder inconscientemente de una manera inteligente y autónoma (Gilligan, 1987). Esta capacidad puede ser un recurso terapéutico y útil para el sobreviviente de abuso sexual. Los sobrevivientes de abuso sexual suelen quejarse de intromisión, de pesadillas recurrentes y flashbacks que, literalmente o simbólicamente replican el abuso original. Pueden ser crónico generalizado y pueden, como un cliente dijo, "hacer la vida un infierno", en el que el abuso es vuelve a experimentarse una y otra vez. Las intervenciones terapéuticas centradas en la recuperación y la resolución de la fuente traumática de la que las pesadillas o escenas retrospectivas se derivan no siempre de manera inmediatamente y fiable detener el síntoma. Algunos clientes pueden volverse psicótico en un intento primitivo evidente para defenderse de estos síntomas terriblemente espantosos e intrusivos. En estos y relacionados casos de escenas retrospectivas crónicas y pesadillas, las habilidades disociativas del cliente se pueden utilizar para alterar el grado de intrusión y la manera en que los síntomas son experimentados, proporcionando un "contenedor" disociado seguro para el síntoma. Desde flasbacks y pesadillas son fenómenos esencialmente inconscientes, no se sorprenda que una intervención inconsciente pueda ser eficaz. En algunos casos, la siguiente técnica ha proporcionado alivio, incluso ante un cuadro anti psicótico y la medicación psicotrópica no han logrado mejorar el síntoma. 120 El terapeuta comienza: Esta es una pregunta que suena divertido, pero estoy preguntando a tu mente inconsciente en especial, ya que es parte de ti que ha estado experimentando estos síntomas, y que es la parte de ti que acude en busca de ayuda... ¿Estaría usted dispuesto a tener esa pesadilla en su brazo derecho, mientras que usted está dormido aquí en vez de tenerlo en sus sueños? En realidad, no tendría que ser consciente de ello en absoluto, sólo el brazo sintiendo, y el brazo puede sentir muy bien el sueño, tiene sus propios sueños, mientras que el resto se relaja. Y cuando esté listo, por favor me da una pequeña señal de que su inconsciente está listo y dispuesto a hacer esto. Y en el tiempo siguiente puede simplemente relajarse y dejar en manos de su inconsciente. Lo anterior puede parecer inicialmente una pregunta ridícula o sugerencia. Sin embargo, es una práctica, opción viable para algunos sobrevivientes de abuso sexual, que pueden ser excelentes sujetos hipnóticos por virtud de su afrontamiento y técnicas de supervivencia. El cliente puede pedir para indicar una respuesta inconsciente a la pregunta anterior utilizando un levantamiento del dedo. En los casos que he observado, si la verdad está dispuesta, el brazo del cliente, a continuación mostrará la única evidencia de un flasbacks aparente o pesadilla, por lo general leves temblores ideo motriz o rigidez, pero sin ningún tipo de imágenes o emociones que se acompañan. En algunos casos, un cliente puede deliberadamente elegir que su brazo "tiene la pesadilla" antes de irse a dormir, así que no va a ser traumatizado o despertarse mientras dormía por el síntoma intrusivo. Otros clientes han utilizado esto para contener y reducir los flashbacks recurrentes que previamente los afligió en su estado de vigilia. Sin embargo, otros Clientes al parecer, "dejan que su brazo lo haga" con poco conocimiento de cuándo o cómo ocurre esto, sin embargo, logran un alivio sintomático. Yo no dispongo de estadísticas para demostrar el porcentaje de efectividad de esta técnica, simplemente la presento como una opción más para potenciar al cliente para lograr el alivio de los síntomas que desafían las técnicas más directas y conscientes. Estado - recuperación de la memoria dependiente. Sobrevivientes de abuso sexual son propensos a problemas de memoria (Briere, 1989, Gelinas, 1983. Herman, 1985) que pueden afectar el rendimiento académico y, en 121 consecuencia, limitar severamente la adquisición del trabajo. La técnica escalamiento descrito en esta sección es una manera simple pero eficaz para los Clientes de superar esta respuesta disociativa. Conceptualmente se deriva de una técnica original diseñada por Freda Morris (1979), este enfoque ayuda a sobrevivientes de abuso sexual a superar las dificultades disociativas que tienden a hacer que sea difícil para ellos recuperar la información aprendida en un contexto, en otro ambiente. Capacitar al sobreviviente del abuso de superar estos problemas de la memoria es fundamental para que su estudiante tenga éxito en tales esfuerzos prácticos y necesarios de completar la escuela secundaria, la formación en una profesión, y aprobar los exámenes iniciales o periódicos necesarias empleadores para en diversos campos. El cliente se le pide primero imaginar que hay una escala de alerta de uno a diez, diez siendo tan ansiosa que podría tener un ataque de ansiedad y tener dificultad para el estudio y la realización de un examen, y uno está tan relajado que está en a punto de dormirse, por lo que su sueño de estudiar y tomar el examen se deterioran de manera similar. Se le pide que imagine el nivel óptimo entre estas polaridades. En general, la respuesta del cliente se sitúa entre cuatro y seis. Se le pide entonces imaginar el nivel alto de alerta que sería tolerable para ella en la prueba tomando la situación. Muy a menudo los clientes seleccionan siete. Se le pide que "imaginar que está a punto de tomar el examen. ¿Qué nivel es su estado de alerta en este momento mientras que vívidamente imaginas estar en esa situación, el lápiz en la mano, en la mesa de examen?" La mayoría de los Clientes responden con un nueve o diez. Entonces me pregunto si hay algo que podría empeorar la situación. Respuestas clásicas incluyen: "Si yo no pude conseguir una plaza de estacionamiento y se me hizo tarde", "llegar a una pregunta que no sé la respuesta," Muchos de ellos, de acuerdo con mis clientes, que elevan su ansiedad al Tope de la escala o a través de la escala, al once o doce! Y luego le pido al cliente ", lo que podría decir para sí mismo o acordarse de bajar de nuevo donde estaba?" Escribo cualquier respuesta con que se identifica. En general, se trata de un respuesta a lo largo de las líneas de, " que va a estar bien ", " yo ya sé que esto porque estudié ", " No es el fin del mundo si no apruebo el examen. ", entonces le 122 pido al cliente lo que reduciría su nivel justo por el bit más pequeño. Eso puede incluir una respiración profunda, una imagen de otras cosas en su vida que son IMPORTANTES, o incluso su símbolo para el presente (capítulo2), o su señal asociativa (capítulo6). Sorprendentemente, la mayoría de los clientes parecen pasarse por más de medio punto, en respuesta a mi pregunta lo que bajaría el nivel " un poquito más”. La señal asociativa a menudo les permite reducir un plazo de dos o tres puntos a la vez. Cuando el cliente llega a su nivel "tolerable”, a menudo un siete, le pido que " acaba de tomar un respiro y descansar por un momento. ", Entonces le pregunto lo que va a decirse a sí misma para bajarlo un poco más. Cuando se ha llegado a su nivel óptimo, le pido que imagine de nuevo el examen y tan ansioso como sea posible, pensando en cualquier cosa que pudiera asustarla en ello, y luego repetir los pasos anteriores, el uso de las palabras claves útiles que ha identificado, el cliente generalmente es capaz de pasar de un estado de ansiedad tan solo imaginarse la sala de examen a un estado de comodidad razonable en tan sólo unos segundos. Entonces le pido al cliente que se imagine a sí misma en la situación de estudio y para identificar su nivel de alerta allí. En general, es un poco más bajo del estado óptimo que identificó a la situación de examen. Le pido que imagine o piense algo que aumentaría su ansiedad un poco más alta para que su nivel de alerta fuera el mismo que el nivel de la situación de examen. En general, el acto de imaginar la situación del examen funciona bastante bien para los clientes en el aumento de su nivel de alerta. Repetimos los pasos utilizados para el examen de la situación, si es necesario hasta que alcance el nivel óptimo de alerta al imaginar el estudio. Se señaló que algunas veces un cliente tiene dificultad en la recuperación de información en situaciones de examen porque era poco excesivo relajarse en el estudio. El examen se evoca una mayor disparidad en los estados emocionales y esto bloquea parte de la información. Esto es particularmente cierto con los sobrevivientes de abuso sexual, que dicen entumecerse y disociarse en los estados de ansiedad y tienen problemas, en esos momentos vuelven a conectar los recursos y la información disponible en los estados más tranquilos. Al igual que es importante para que el cliente sea capaz de medir y reducir su "estado de alerta" a un nivel más cómodo en la situación de examen, tiene que levantar el alerta a un nivel razonablemente alto "óptimo" para la sesión de estudio. 123 Yo les digo a mis clientes que, si no pueden recordar algo, pueden algunas veces beneficiarse simplemente de subir o bajar su estado de alerta para ver cómo afecta a su recuperación de la información. También pueden beneficiarse de imaginar el escenario en el que se enteraron. En general, la línea de sesión de una hora aprendería esta técnica, los clientes son capaces de bajar y subir su estado de alerta a voluntad en tan sólo unos segundos, imaginando que los han identificado como útiles. La sesión termina con el cliente recibiendo una asignación de una misión para comenzar cada sesión de estudio imaginándose a sí misma en el contexto del examen, la identificación de su nivel actual de alerta y luego ajustándolo, si es necesario, a su nivel óptimo identificado. Sugiero que termine cada sesión de estudio con la imagen de sí misma descubriendo que ella pasó la prueba. Esta técnica puede ser fácilmente dominada en una sola sesión, sin embargo, una o dos sesiones adicionales de repetición a menudo resultan útiles para aumentar el nivel de confianza y la comodidad del cliente. Las tendencias disociativas que causan dificultades en la prueba tomando la situación se potencian con esta técnica de auto escalado en una capacidad de disociarse de la ansiedad o la " desorientación " para alcanzar un nivel útil de estado de alerta. He usarlo con éxito con una amplia variedad de clientes de poblaciones clínicas y no clínicas, sin embargo, ha demostrado ser especialmente eficaz con mis clientes que son antiguas víctimas de abuso sexual infantil, físico y emocional. Edad progresión y Técnica para la Resolución e integración de las experiencias traumáticas Regresión edad es un ejemplo de la disociación lejos de lo actual y su asociación con el pasado. Regresión de nuevo al trauma no siempre ocurre como resultado de regresión de edad inducida terapéuticamente , tales como "ir al origen del síntoma " o " pedir al cliente que recuerde lo que sea necesario con el fin de curar " ( véase el capítulo 9 ) Los clientes pueden retroceder espontáneamente ( Beahrs , 1982 ) , como lo demuestra mediante flashbacks y recuerdos intrusivos , y vivos que parecen ocurrir de manera espontánea cuando el cliente comienza recordando material que ya consiente sobre el 124 abuso o cuando los recuerdos son provocados por factores de estrés o simbólicamente literalmente parecidos aspectos del trauma original . La siguiente técnica es útil cuando tal situación ocurre durante una sesión de terapia. Si el cliente parece estar viviendo la re experimentación del trauma durante una sesión, el terapeuta puede trabajar con su experiencia terapéutica, mientras que le permite acceder a la comodidad necesaria y la seguridad que no estaban disponibles en la experiencia original. En algunos casos, esto se produce de forma espontánea, y allí es poco el tiempo para prepararse para la experiencia. En estos casos, le sugiero lo siguiente: 1. Si el cliente tiene una señal asociativa para la comodidad y la seguridad (capítulo6) y un símbolo para la seguridad de lo presente (capítulo2), tome un momento para recordarlo. Sugerir que ella pueda mantener estos recursos "en la esquina de su mente ", mientras que ella trabaja en las cuestiones que actualmente nos ocupa. 2. A medida que continúa re-experimentar el trauma al mismo tiempo ser conscientes de la seguridad, pida al cliente que describa lo que experimenta. Mientras hace esto, le pido que siga adelante y " dicen que parte de todo lo que necesita saber para curar y lo que necesita en este momento" (Esto debe hacerse con cuidado, en todo caso, con una personalidad múltiple cliente, a fin de garantizar que una parte no personal que no ayude,) Este introduce implícitamente un estado de miedo de la conciencia, que permite al cliente cambiar entre pensar en sí misma como el joven adulto niño con el trauma y la persona adulta mayor que sobrevivió y, presumiblemente, tiene más accesos. El cliente puede expresar lo que le pasó a ella en primera persona y pasar a la parte adulta de sí misma para expresar la aceptación que tanto necesitan, comprender mensajes correctivos significativos. 3. Ayudar al cliente a hacer el cambio, cuando esté listo, a la parte adulta de su personalidad, por ejemplo, " ¿qué necesita que su yo más joven escuche ahora? Qué se puede decir para consolarla? " Las respuestas más comunes son " YO necesito sentirme seguro" o "necesito saber que no volverá a suceder", o "tengo que saber que no era mi culpa" 125 4. Cuando el cliente se identifica con un mensaje de salvación, como "ahora estás a salvo", o "No fue tu culpa", que puede ser dirigida a "decir que el yo más joven que el mensaje es ahora, y darse cuenta de lo que hace diferencia... e imaginar cómo pasan los años... la diferencia que esto hace ahora, en el futuro.... todas las diferentes formas en que el mensaje sanador que afecta ... y su mente inconsciente puede repetir este mensaje ayudando en cualquier momento que lo necesite o sea útil ". La técnica anterior puede utilizarse para capacitar al cliente para insertar los mensajes de sanación que necesita en la experiencia traumática e integrar los efectos en el futuro. Suzy Mujer de 25 años de edad y madre de dos divorcios, Suzy llegó a la terapia de ayuda solicitando la resolución de la sintomatología asociada a la conocida historia de abuso sexual por su padrastro. La sesión se describe aquí y se produjo en la séptima semana de su tratamiento. Durante una sesión de psicoterapia, Suzy había estado discutiendo la posibilidad de enfrentarse a su padrastro con respecto a su abuso sexual. En medio de la discusión cómo mejor podría protegerse a sí misma mientras lo hace, ella comenzó a recordar vívidamente la re experiencia de su victimización. Aunque la información no es nueva, las emociones asociadas al recuerdo eran más vivos que nunca. Se puso a llorar y dijo: "Estoy muy asustada. Me estoy acordando de las cosas como está sucediendo de nuevo, y no puedo hacer que se detenga. Siento que me estoy volviendo loca, o lo que podría reunir daño a mí mismo al tratar de escapar de esto. No puedo hacer que se vaya / " ella empezó a temblar. Le pedí que tomara una respiración profunda, para abrir los ojos y echar un vistazo a la habitación, y recordar el símbolo que le recuerda a su salvador del presente (su reloj de muñeca). Entonces le pregunté piensa en su señal asociativa para la comodidad y la seguridad (una imagen de sí misma en uno de los favoritos "salvar la silla " como en casa en una posición del cuerpo confortable). Ella miró a su alrededor, le tocó asociar su salvaguardo para la comodidad y seguridad. Le recordé que "se puede mantener estas dos cosas en la 126 esquina de su mente a lo largo de nuestra Sesión de hoy, mientras trabaja con estos sentimientos y recuerdos”. Entonces le pedí que describiera lo que estaba experimentando. "Me siento como si me toca de nuevo allí (indicando los muslos y los genitales), al igual que está sucediendo de nuevo cuando yo tenía nueve años”. Le pregunté, " ¿hay algo, nadie más que usted lo está experimentando?” Ella contestó: "Bueno, de vez en cuando el tipo de recuerdo, de sentir mi reloj y pienso en el y es mucho más fácil de respirar, pero a lo largo de esto vuelvo a sentir tanto miedo. Estoy con tanto miedo. Quiero huir pero no puedo”. Quería identificar lo que necesita, así que me preguntó amablemente: " ¿Qué necesita la niña ahora? Dígale a la parte más antigua de ti mismo lo que necesitan, y todo lo que tiene que decir, también” Ella contesto. “Necesito sentirme seguro. Estoy muy asustada. " yo pregunte, " Algo más que necesites ahora que la niña, es mayor y es parte de ti?” Ella dijo: "No, sólo para sentirse seguro. " Queriendo obtener la parte adulta de su personalidad, le pregunté: "¿Qué pasa a la mente que sería una forma de consolar a una chica más joven que se siente tanto miedo en este momento?” Ella respondió, pensativa, " tengo que decirle que no va a ocurrir nunca más, que es seguro ahora. Y yo la protegeré. " yo repetí lentamente: "Vas a protegerla ", y añadió: " Dile que las cosas que acabo de decir, y (con énfasis), entonces noté la diferencia que hace. " Ella dijo: "Me siento mejor, pero todavía me da miedo. " Le dije: " solicitar a la niña lo que necesita. " Ella dijo: "Yo no quiero enfrentarlo solo. Es demasiado miedo. Quiero a alguien más allí conmigo. " Le pregunté: " ¿Cómo debe amar ese yo adulto y como responde a ese temor?” Ella dijo: "Yo no voy a hacerlo solo. Y yo nunca voy a dejar que nadie me haga daño o me toque cuando yo no quiero que nunca más. “Un final de la oración, empezó a sonar enojada. Le dije: " Suenas muy enojada y me pregunto lo que eso significa para la niña o a la parte adulta, también. Ella dijo: " Cuando estoy enojado, estoy fuerte. No tengo que pensar de hacerlo solo, así que no voy a tener vergüenza a él. Voy a tener a alguien conmigo o tal a ambos. Yo no tengo que cuidar de él no más " Le pregunté:" ¿Qué diferencia hace saber eso para esa 127 pequeña que es parte de la chica, ahora y en el futuro? “Ella dijo," va a ser muy diferente. Más libre, supongo. “Su rostro había recuperado algo de su color normal y ella se volvió a respirar de una manera rítmica regular. Me pregunté:" ¿Hay algo más que necesita en este momento? ya sea como niña o como el adulto qué es? ". Ella dijo:" No, me siento bien. Sólo tengo que hacer un poco de planificación. Pero yo no estoy sintiendo esos sentimientos más como era antes. Que era muy aterrador. "Quería validar el mensaje de salvación que ella se había dado a sí misma, así que me dije: " Va a ser mucho mejor. Sólo lo sé. "La sesión de arriba no fue el primero de la última vez en el curso de su tratamiento de dos años que Suzy tenía que lidiar con los sentimientos o recuerdos intrusivos que" espontáneamente " se produjo mientras luchaba para reestructurar su vida y las relaciones actuales en un patrón con sentimiento y enriquecedor . Sin embargo, la utilización de la " niña " y el cuidado de adultos sabio auto concepto " mayor" " le sirvió bien a través de las diversas memorias sentimiento que tienden a intensificarse justo antes de abordar cuestiones fundamentales como enfrentar al autor , en un intento para resolver las relaciones sin soporte desplazándose y terminando lo que no se hizo subsecuente, y hacia las metas de vida saludables , como empezar la universidad, solicitar un trabajo , y en busca de un buen programa de cuidado infantil seguro para sus hijos. En última instancia, lo que era bueno para la " niña ", elogiaba sabiduría para el yo adulto, así, que también necesite protegerse a sí misma y escoge la mejor situación que estaba en su mejor interés para sus niños. Esta relación entre su adulto interior y auto imagen del niño le proporcionó un modelo de cómo un adulto responde adecuadamente a un niño, a diferencia de la madre adulto inhumano, que se centra en el niño que está cumpliendo con las necesidades de la madre. Original como respuesta sana y adaptativa para sobrevivir el abuso del niño, la disociación se convierte en un síntoma de constricción y con frecuencia atemorizante, tras superar su utilidad. El terapeuta debe facultar al cliente para reorientar las tendencias disociativas aprendidas de manera útil e integrador, por lo que se convierten en recursos, más que desconcertantes aflicciones. Las diferentes técnicas que se ofrecen en este capítulo proporcionan maneras de lograr esto, de modo que, en lugar de "desaprender" la disociación, el cliente simplemente la reorienta en una dirección de curación una tarea mucho más fácil y más gratificante terapéuticamente. 128 Capítulo VIII Tareas Terapéuticas Este capítulo describe varias tareas terapéuticas que he encontrado para que sean eficaces en el trabajo con adultos y adolescentes sobrevivientes de abuso sexual ya sea de manera individual o grupal. Incluyendo tareas que faciliten la integración de la memoria recientemente recuperada, ejercicios para fortalecer la capacidad del cliente para conectarse constantemente a sus recursos internos y contener sus síntomas y rituales para facilitar sentimiento de realización y liberación. Ofrezco este trabajo con la esperanza de que el terapeuta no sólo las utilice para atender a sus clientes en el proceso de curación, sino también lo inspire para co-crear nuevas tareas terapéuticas con sus clientes. Para tener mayores recursos, yo recomiendo Symbol, story and ceremony (comb and freedman, 1990) y rituales en familias y terapia familiar (imberblack, Roberts, &Withing, 1998) Una ventaja importante de las tareas terapéuticas es que pueden funcionar durante las sesiones de terapia y fuera de ella, van a permitir al cliente integrar aprendizajes y cambios terapéuticos de manera singularmente significativos. Cuando al cliente se le permite individualizarlas, las tareas apropiadas pueden acelerar su proceso de curación. Las tareas sólo se deben asignar a los clientes que están dispuestos a hacerlo. Si un cliente se niega a hacer una tarea, esto quiere decir que dicha tarea no es probablemente lo suficientemente significativa para ella, o tal vez el momento de la sesión es demasiado temprano o demasiado tarde en el proceso de la terapia. 129 Con excepción de las que se aprenden de los otros terapeutas y profesores, todas las tareas descritas en este capítulo provienen de las ideas de los clientes en respuesta a mi pregunta lo que ellos sentían que tenían que hacer para sanar. Las mejores tareas son, a menudo, los que los clientes dan a sí mismos! Línea de tiempo Derivado de una técnica desarrollada por Lucia Capacchione (1979), la “línea de tiempo”, es una forma de registrar la información que el cliente recuerda en orden cronológico. Se dibuja una línea horizontal a través del centro del lado más largo de una hoja de papel. La fecha de nacimiento del cliente se registra verticalmente cerca del borde izquierdo de la línea, los acontecimientos importantes que afectan al cliente antes de su nacimiento (como el jefe de un familiar) se pueden grabar en el espacio a la izquierda de la fecha de nacimiento. Todos los otros hechos significativos luego se pueden grabar verticalmente a través de la línea de tiempo en su orden de aparición, hasta que todos los recuerdos importantes de los clientes se han registrado. A menudo, necesitamos varias páginas, que se pegan para dar al cliente un registro visual de los acontecimientos vitales. La línea de tiempo es un buen método para que el cliente registre recuerdos traumáticos, sin embargo, es de más ayuda, incluir recuerdos relacionados con otros eventos importantes de la vida, como comenzar o terminar la escuela , mudarse de casa, reunirse con un amigo de la infancia, la primera cita, etc. Estos proporcionan perspectiva, así como la representación más precisa del contexto de la vida del cliente. Algunos clientes me han dicho que la línea de tiempo proporciona el alivio de "tenerlo todo escrito de una vez por todas". Esto se puede usar en terapias individuales y también es útil en entornos de grupo. Línea de tiempo futura La línea de tiempo puede ser extendida a futuro para permitir al cliente registrar metas que le gustaría alcanzar de forma concreta. Por ejemplo, un cliente registra datos proyectando terminar el colegio, obtener un trabajo, mudarse, etc. En combinación con la actual línea de tiempo, la línea de tiempo futura puede ser particularmente evocadora. Como en la línea de tiempo, también puede ser usada en terapia individual y grupal. 130 Carta de día de lluvia Como en las cartas de curación descritas en el capítulo 4, la siguiente asignación está diseñado para proporcionar confort y la resolución del cliente en tiempos de estrés en el futuro. La “carta del día de lluvia” (Schaub, 1989) es una carta que el cliente escribe sobre sí mismo cuando se siente sano y fuerte. El propósito de la carta es para recordarse a sí mismo de sus fortalezas, por lo que la carta se puede leer como sea necesario durante los períodos posteriores de dolor y la duda. En la carta deben ser incluidos recordatorios de todas las cosas que ella siente razones para seguir viviendo, así como los progresos que ha hecho, sus puntos fuertes y sus logros, y sus esperanzas para el futuro. Cinta de días de lluvia Esto es simplemente una versión de cinta de grabación de la carta del día de la lluvia para clientes que prefieren hablar en vez de escribir sus mensajes. El paquete de la medicina Una tarea significativa para adultos y adolescentes sobrevivientes de abuso sexual es hacer y utilizar un "paquete de la medicina" indio, derivado de los rituales de la medicina de los indios americanos. El paquete se compone de artículos simbólicos y palabras escritas que permitan evocar los recursos curativos del cliente. El paquete puede ser envuelto en cuero o tela u otro material, y puede ser atado y así el cliente pueda llevar un poco consigo. Si es pequeño, puede ser usado en una bolsa cerca de su corazón; si es grande, puede ser llevado en un bolso o mochila. Los contenidos son altamente individualizados; sin embargo, ellos deben evocar sentimientos de fuerza, convicciones internas sanas, y la auto-crianza. Por ejemplo, un paquete podría contener imágenes de sus seres queridos de apoyo, flores secas y hierbas de un bosque o el campo preferido relacionado con la paz y la seguridad, una pieza de joyería o desecho de la ropa de otras personas fuertemente de apoyo, y algo simbólico de la fuerza, como una pluma de águila. 131 El paquete medicinal se puede usar en terapia individual como una misión o tarea y luego como un recurso del cliente que puede aprovechar en momentos de estrés. También es factible hacerse uso en terapias grupales. Un miembro puede mostrar y describir el contenido de su paquete medicinal al grupo. Carta del futuro El propósito de la carta del futuro (Capacchione, 1979) es ayudar al cliente a crear asociaciones de esperanza sobre su futuro. Mis clientes han encontrado esta tarea particularmente poderosa ya que ha menudo se repiten los momentos que necesitan para adquirir confianza en sí mismo antes de intentar varias metas, tal es inscribirse en la escuela o tener éxito en un trabajo. La carta está escrita por el cliente como si han pasado varios años y que está escrito para un amigo o quizá para el terapeuta. La persona describe su vida como si los eventos que ella deseaba que pasaran realmente han ocurrido. Por ejemplo, un cliente que desea inscribirse en el colegio puede escribir una carta dirigida a un amigo, describiendo como si ya hubiera terminado el colegio y mencionando como está haciendo uso de sus tiempos como resultado de pasar de año. La carta, por supuesto, no es enviada por correo, pero se mantiene por el cliente para que lea, esto es necesario para volver a conectar con los sentimientos y expectativas de esperanza y futuro. Un funeral imaginario sobre la pérdida de familiares El cliente me dice “a pesar de que he perdido a mi familia, mi madre y mi padre, y una de mis hermanas a causa del incesto, yo nunca tendría la misma clase de la resolución de mi dolor que tendría si hubieran muerto en realidad. Al menos si hubieran muerto, yo habría sido capaz de ir a un funeral y saber que mi relación con ellos habría realmente terminado. Yo realmente lloraría y acabaría de una vez con esto”. En la tarea que se desarrolló de la pena del cliente, el cliente se le pide llevar a cabo un funeral imaginario para los miembros de la familia que perdió a causa del incesto. Durante la preparación, se puede recolectar y desechar algunas de las imágenes u objetos que simbolizan la relación que tuvo con ellos. La quema de las imágenes tendrá un significado especial y el alivio para algunos clientes. 132 El cliente puede ser comprendido y apoyado por los demás que además mantienen una vigilia en la que habla de sus sentimientos hacia cada una de las personas que está "poner a descansar". Es posible que desee mantener el funeral solo, con apoyo de otros, en la presencia del terapeuta, o en un grupo de apoyo. En conclusión, la persona va a enterrar algo que simboliza a la persona por quien se celebró el funeral. Ella va a preparar al decirle a los demás participantes su papel de antemano: que después del entierro ella recibirá expresiones de consuelo de ellos, sólo un miembro de la familia afligida haría en un funeral verdadero. Si los otros no son invitados, ella puede prepararse palabras de confort que ella misma va a leer, planear reconfortarse con música, y enviarse flores. Sobrevivientes de abuso sexual que han ideado sus propias versiones de este ritual han descrito fuertes sentimientos de alivio y cierre. Ceremonia de divorcio Otros clientes han dicho versiones similares, “yo no siento que están muertos, podría incluso ser menos dolorosa si se fueran. Pero yo siento que necesito separarme de manera clara y permanente, como un divorcio”. En la tarea resultante, el cliente crea un ritual divorcio significativo para simbolizar una separación completa y definitiva de los miembros de la familia. La ceremonia de divorcio puede ser preparado de manera similar al ritual del funeral. El cliente puede optar por escribir una sentencia de divorcio y lo leyó en voz alta o reproducir una cinta del mismo o que alguien lo lea en voz alta. Si esto se hace en presencia de los demás, deben ser conscientes de que su función incluye la expresión de comodidad como lo harían con alguien que acaba de divorciarse. Como la ceremonia del funeral, este ritual permite a algunos clientes a experimentar cierre que es de otra manera inalcanzable. Trabajo corporal El cliente dice, “yo tengo todos esos sentimientos negativos almacenados en mi cuerpo, yo necesito una manera de liberarlos”. El resultado de la tarea terapéutica debe estar enfocado en encontrar una manera positiva de liberar esos “sentimientos negativos que 133 tiene almacenados” esto conlleva a buscar trabajo corporal. Para algunos clientes, masajes, trabajo corporal de feldenkrais, otros tipos de terapia corporal, le permiten al cliente un rápido proceso de curación y además permita integrarlo a la psicoterapia. Expresión artística “Tengo tantos sentimientos reprimidos dentro de mí. Necesito sacarlos. Las palabras simplemente no lo son todo para mí.” Esta fue la queja de un cliente que posteriormente produce una serie de acuarelas que representan sus sentimientos personales sobre el trauma de la infancia, sus sentimientos de adulto y los eventuales sentimientos asociados con la resolución. Varios sobrevivientes de abuso sexual que yo he visto en la terapia han cumplido sus objetivos mediante la expresión artística. Sin embargo, incluso los que no tienen capacidad artística identificada previamente han encontrado sentido a la tarea asignada de expresar sus sentimientos diferentes acerca de su abuso sexual, su curación y su integración. Creando arte que refleja tales sentimientos puede resultar en una serie de obras significativas o un gran proyecto. Las respuestas a esta asignación incluye collages, una serie de máscaras, danza, una cinta de la música, escultura, pintura, video, fotografías, etc. La consulta con un terapeuta de arte entrenado puede ofrecer al terapeuta y al cliente ideas fructíferas. La terapia del baile también puede proporcionar una dirección significativa para los clientes que "hablan" a sus sentimientos más plenamente con el movimiento. El símbolo de la curación Una forma de potenciar a un cliente para individualizar una tarea es pedirle que encuentre una metáfora o un símbolo que le transmita algo (Combs & Freedman, 1990). El cliente se le pide que encuentre algo que le recuerda a su propia curación y luego ver como su imagen de este símbolo se desarrolla. Un sobreviviente de abuso sexual adquirió una planta frágil, diciendo que simbolizaba su presente y futuro autocuración, Porque ella 134 sabía que podía cultivar en una planta sana con gran amor y ternura. La imagen de la gran planta sana crecía en su mente en un árbol que su abrigo y con el tiempo se convirtió en el símbolo de una casa que era sólido y seguro. Es probable que todavía esté en evolución. Rituales de auto-crianza Los sobrevivientes de abuso sexual suelen ser muy familiarizados con los rituales de auto-destructivos, como criticar internamente y culparse a sí mismos después de las interacciones sociales y el trabajo, los atracones y las purgas, abuso de alcohol y drogas, auto-mutilación y otras cosas dolorosas. Además, como consecuencia de aprender a dejar de lado sus necesidades, puede ser muy bueno en el cuidado de los demás. Lo que se necesita, ya que uno de mis clientes, dijo, es "una manera de desarrollar hábitos de ser bueno conmigo mismo". Las tareas del ritual de autocrianza requieren que el cliente descubra y actué algo nuevo y divertido en dichos rituales. Yo le pido a los clientes de que repitan el ritual diario durante al menos dos semanas, Dado que la repetición dentro del contexto de la terapia permite que se vuelva lo suficientemente familiar para que el cliente es más probable que continúe cuando no está asignado. Puede parecer extraño que los clientes que reconocen que necesitan realizar más rituales auto-crianza necesitan una misión para ayudar a lograr esto. Sin embargo, como un cliente explicó, "tener que decirle a alguien si lo hizo o no le da permiso para hacerlo. Me parece que tiene que ser la tarea con el fin de sentir que tengo el derecho de hacerlo en el primer lugar. " Los rituales de crianza que los clientes han empezado y continuado incluyen comprarse flores frescas cada semana, tomando un baño de burbujas de hierbas con aroma especial cada noche; ir a un jardín botánico, parque, zoológico o en otro lugar la crianza todas las semanas; Escribir regularmente en un diario, cocinar una comida especial para ellos un día a la semana; Tomando el té por la tarde por semana y las galletas con un amigo cariñoso, leer durante una hora al día; ordenar la ropa la noche anterior y prepararla con antelación para tener una mañana serena; Y regularmente haciendo obras de arte o alguna otra forma de auto-expresión creativa, clases de baile, etc. Esto sirve para ayudar 135 a los clientes a identificar los componentes útiles de los rituales de auto-crianza, yo pido que hagan una lista de actividades de crianza, lugares y gente (capacchione, 1979). Si después tienen dificultades para encontrar la manera de alimentar a sí mismos, la lista puede ser utilizada como un recurso. Esta tarea se puede utilizar en terapias de grupo o individuales. Así como hacer un acuerdo con el terapeuta para alimentar con el mismo fortalece la capacidad del cliente para permitir a sí misma para hacerlo, las respuestas del grupo a la asignación de tareas y la terminación puede funcionar como un potente permiso para que los miembros utilicen los rituales de auto-crianza. Una actividad centrada en el presente Un cliente dice, " necesito conseguir más en el presente. Siempre estoy pensando en el pasado y estoy dejando de lado el presente. Yo siento que estoy más envuelto con mis vivencias del pasado, de esos horribles recuerdos a comparación de mi vida presente. Siempre están en el fondo de mi mente, y a veces en el frente, también. Esto exigía una tarea que involucre a hacer lo que ella le pidió: "conseguir más en el presente." Como tarea, se le pide al cliente que escoja aprender algo nuevo que requerirá atención en el presente y de una manera gratificante. Aprender un nuevo idioma, clases de baile, clases de vidrios de colores, una clase de la naturaleza, aprender un nuevo deporte, la meditación zen Y tomando una clase de actuación son ejemplos del tipo de actividades centrada en el presente que algunos clientes han seleccionado. Escribir y quemar Por lo general, un sobreviviente de abuso sexual se queja, "ahora que estoy en contacto con mi ira, no sé qué hacer con ella. He tratado de expresar con actividades psíquicas, como hacer ejercicio, pero tengo tanta rabia que me temo que voy realmente exagerar y hacerme daño a mí mismo". La tarea de escribir los sentimientos, la lectura, y luego quemarlos puede ser muy satisfactoria para algunos clientes, y la metáfora de la carta en llamas puede proporcionar algo de alivio y cierre. Esto también se puede aplicar a los sentimientos de dolor y tristeza. En un ambiente de grupo, los clientes pueden querer 136 poner todos sus escritos juntos y ver las llamas, sabiendo que ya no tendrán que llevar estos sentimientos en su interior. Cinta de ira o dolor "Sé que tengo que conseguir mi enojo, pero no me gusta escribir, y escribir no tiene acceso a esos sentimientos por mí. ¿Cómo puedo dejar que se fuera? " . La tarea de expresar la ira verbalmente en una grabadora ha sido un lanzamiento muy potente para algunos clientes. Sugiero que se suman a la cinta, escuchando lo largo del tiempo, hasta que se sienta que realmente han expresado el sentimiento completo. A veces esto ha llevado horas y, en otros casos, días, semanas y meses. El cliente puede reproducir la cinta para el terapeuta u otras personas de apoyo, que pueden validar los sentimientos expresados y felicitarla por dejar aquellos sentimientos. Después de esto, el cliente decide qué hacer con la grabación. Un cliente, que reconoce claramente el valor de su ira, decidió ponerlo en un lugar seguro, por lo que "estaría allí para la protección" en caso de que alguna vez tenía que recordar esos sentimientos de nuevo. Otros clientes han enterrado, almacenado o destruido sus cintas; un cliente lleva la cinta alrededor por un tiempo para "ser más cómodo con la ira". Los sentimientos de dolor y la pérdida pueden ser expresados y validados de la misma manera. Un mensaje para el niño del pasado Un cliente me dijo que había "dejado una parte de mí mismo en la tierra en Dakota del Norte. Tengo que volver a conectar con esa niña que dejé atrás." La tarea de encontrar una manera de hablar con el niño dentro puede ser altamente individualizada y altamente gratificante para el cliente. El cliente que vive en Dakota del Norte hizo una cinta de cosas que amaba y que necesitaba decirle a la niña que había sido objeto de abusos. A continuación, tomó un viaje a través de varios estados, terminando en el campo donde había jugado cuando era niño. Enterró la cinta allí y se sintió satisfecho de que se ha conectado a ese yo más joven y reparar algunos de los daños que le habían hecho a ella. Los clientes tienen que escribir cartas, poemas, y los niños historias o fábulas, otros expresan sus "mensajes" en la música o arte. Es muy importante escoger donde se va a poner dicho mensaje. Por ejemplo, Un músico puede elegir escuchar el mensaje de la música grabada para el niño 137 interior justo antes de irse a dormir, como un cuento antes de dormir. Otra persona podría querer enterrarlo en un lugar que signifique mucho para él; como la mujer de Dakota del Norte lo hizo. Otros han elegido para colocar el mensaje resultante en un cajón donde es seguro, Y otros han puesto el mensaje en algún lugar prominente en los que se vea todos los días. Nutrir el niño interior Un cliente que había sido gravemente maltratado me dijo, "yo nunca he crecido como un niño." Me perdí todas las cosas normales que un niño debe recibir.” La tarea de experimentar algunas actividades de "niño" puede ser muy gratificante y de cuidado, así como traer una ligereza en la vida del cliente. Al cliente se le pide que identifique las actividades atractivas y significativas que serían apropiados para un niño y hacer arreglos para experimentarlos. Algunos clientes han optado por tener hijos y se unen a ellos en sus versiones de cuando eran niños, estos hacen cosas como ir al zoológico, un helado, ir a una tienda de juguetes, jugando al frisbee, y conseguir un nuevo cachorro. Otros clientes han comprado ellos mismos maravillosos objetos transicionales perdidos en su infancia real. Esta tarea puede ser muy importante para algunos clientes, que sin él pueden sentirse incapaces de darse permiso para crear y disfrutar de estas actividades de la niñez que deseaban mucho. Me pareció que este es particularmente cierto con los clientes masculinos, que en su infancia pueden haber recibido mensajes de gran alcance que no se supone que tenga estas cosas. Sobrevivientes de abuso sexual que son padres podrán deleitarse especialmente en disfrutar de estas experiencias con sus hijos, que no sólo están alimentando a su hija o hijo, sino también simbólicamente nutrir al niño dentro de sí mismos. Por necesidad, esta lista es exhaustiva. Mi esperanza es que anime a terapeutas y los clientes a explorar y desarrollar las tareas asignadas en una terapia única y altamente personalizada que puede evolucionar a partir de las necesidades especiales de los sobrevivientes de abuso sexual. 138 Capítulo IX Recuerdo Seguro de Experiencias Disociadas ¿Cómo hace uno para hacer que recordar experiencias disociadas al abuso sexual sea algo seguro para el cliente? Por “seguro”, me refiero a que el proceso debe ser conducido de una forma que maximice el sentido de seguridad y confort del cliente, y sea controlado mientras se resuelven los recuerdos del abuso. Un fenómeno común, es la tendencia de la víctima del abuso sexual de disociar la experiencia traumática del propósito de autoprotección y supervivencia. Como la disociación es poco fidedigno en términos de defensa, los recuerdos tienden a emerger eventualmente. E incluso los clientes que mantienen recuerdos parciales del abuso tienden a recordar más en el proceso de la terapia. La disociación es más efectiva vista de una continua disociación leve, como soñar despierto en lapsos de atención, esparcimiento, y de formas más extremas, amnesia traumática y personalidad múltiple (Braun, 1986). Este capítulo trata sobre algunos grados de disociación y amnesia traumática, una discusión extrema de disociación vista en clientes de personalidad múltiple está fuera del alcance de este libro. Sin embargo, las técnicas ofrecidas pueden utilizarse con clientes de personalidad múltiple una vez que se estableció el rapport y la confianza con las personalidades asociadas al trauma. Las técnicas para asesorar al cliente en el recuerdo seguro incluye el uso de señales ideomotoras para evaluar todo el material que necesita ser revocado, recuperar la información básica a través de señales de si y no, y varias opciones para recordar información mientras se protege el estado disociado. Estas opciones incluyen orientación en la fuente de los síntomas, reviviendo recuerdos separados de las emociones, y 139 recordar información a través de la escritura automática. Por último se incluye una pseudo orientación de la técnica con el propósito de integrar y resolver los recuerdos. Amnesia traumática La amnesia traumática en su modo más extremo se refiere a la completa represión de recuerdos asociados al evento traumático. Es una reacción defensiva extrema a un trauma inescapable. Las víctimas de abuso sexual pueden sufrir de extremas formas de amnesia traumática, a veces olvidando extensos periodos de su niñez (Coutois, 1988). Algunos clientes olvidan años. Esta forma exhaustiva y extrema de disociación necesita ser tratada con cuidado. La razón principal para ayudar a un cliente a superar la amnesia es que es inútil protegerla completamente de los efectos sintomáticos debilitantes del trauma del abuso sexual e interfiere activamente con la resolución de esos síntomas. Hay dos situaciones específicas en las que es terapéuticamente indicado ayudar al cliente a recordar y luego trabajar en el material traumático reprimido: (1) cuando el cliente está empezando a recordar el material anteriormente reprimido; y (2) cuando, ambos, el cliente y el terapeuta, sospechan fuertemente de abuso sexual, el cliente sufre de síntomas que indican un abuso sexual, y estos síntomas no han respondido a formas menos intrusivas de tratamiento, tales como la terapia centrada en soluciones. Frecuentemente, en estos casos, se sabe que hay una historia de abuso sexual, y el cliente puede ser consciente del abuso a su hermano pero no recuerda el suyo. El cliente es ayudado a superar la amnesia, no sólo por el hecho de recordar, sino para resolver sus síntomas. Estos síntomas pueden incluir pesadillas repetitivas que simbólicamente representan el abuso, por ejemplo soñar que es perseguida o mutilada, alteraciones de sueño, desórdenes alimenticios, abuso de sustancias, sexualidad compulsiva, disfunción sexual, ataques crónicos de ansiedad y otros síntomas mencionados en el Capítulo 1. La meta terapéutica es ayudar al cliente a recuperar su memoria y resolver terapéuticamente el trauma y los síntomas asociados de la forma más segura y eficiente posible. 140 Dudar de la realidad de la información recordada Comúnmente los clientes que recién han regenerado sus recuerdos disociados del abuso sexual, subsecuentemente dudan de que este recuerdo sea real. Creo que los clientes necesitan esa pequeña duda al principio para facilitar el darse cuenta que el abuso ha ocurrido. En vez de intentar disuadirlos, los animo a sostenerse de la duda cuanto sea necesario para ellos, para desarrollar su propio sentimiento de verdad respecto a la experiencia. Eventualmente, llegan a un acuerdo con la realidad del recuerdo. Los clientes que dudan, deben ser advertidos de respetar la verdad individual de los otros miembros de su familia quienes constantemente recordaron ser victimizados sexualmente. Durante la “duda” y la fase de negación de las víctimas, hay una desafortunada tendencia de atacar verbalmente a otras víctimas que están más adelantadas en el proceso de recordar. Esto necesita ser monitoreado por el terapeuta, para que los clientes, en el proceso de empezar a generar recuerdos disociados, no victimicen psicológicamente a sus hermanos o pares (en un grupo de tratamiento). Preparación para un recordar seguro En casos de disociación inconsciente y amnesia traumática, en el contexto de abuso físico y sexual, es muy importante recuperar “sólo lo que es necesario para la curación” y enmarcar todo el trabajo hipnótico con una meta en mente. “Sólo lo que es necesario para la curación” debe quedarse en un rincón de la mente del terapeuta, en todo momento, cuando se trabaja con clientes que sufren de recuerdos traumáticos disociados. Los recuerdos traumáticos nunca deben ser provocados simplemente para satisfacer la curiosidad del terapeuta, experimentación clínica, o, como he visto en algunos casos, tendencias aparentemente voyeristas de colegas que observan el trabajo hipnótico. Los mecanismos protectores del cliente deben ser respetados y trabajados con cooperación. Hacer lo contrario, que el cliente evoque todos recuerdos traumáticos, sin discriminar cuales son cruciales para su curación, es mucho peor que un trabajo clínico 141 descuidado. Es equivalente a una “violación del inconsciente” (Erickson & Rossi, 1989) y constituye una revictimización. Cuando el cliente me dice que está empezando a generar largos recuerdos disociados de su victimización sexual, normalmente ve su inconsciente como un enemigo, que la traicionó al reprimir los recuerdos o al no poder recordarlos ahora. Yo respondo con empatía a la dificultad de que empiecen a recordar de una forma inesperada. Al mismo tiempo, respetuosamente señalo los beneficios de sus capacidades disociativas, que la protegieron del pasado cuando realmente lo necesitaba, en vez de, cuando probablemente, no había nada más disponible para ella. Señalo que los niños saludables disocian cuando pueden para protegerse a sí mismos y sobrevivir a experiencias que no pueden controlar o de las que no pueden escapar. Expreso apreciación a que ella tenga esta capacidad saludable de ayudarse a sí misma inconscientemente. Y expreso mi sincera convicción de que , a pesar que llegar a un acuerdo con los recuerdos intrusivos puede parecer difícil o imposible en el momento, ella tiene un recurso que puede utilizar para ayudarse a eventualmente alcanzar una gran solución, fe y paz que antes no conocía. A veces los clientes pueden preguntar si podemos usar la hipnosis para “callar esos recuerdos”. Yo les digo que podemos usar la hipnosis para hacer los recuerdos menos intrusivos, pero que probablemente recordará lo que necesite recordar para curarse y sentir alivio. En El coraje de sanar hay un intercambio entre dos autores, Ellen Bass y Laura Davis, describiendo el periodo en el que Laura estaba llegando a un acuerdo con sus propios recuerdos disociados del abuso sexual. Laura le pregunta a Ellen, ¿Hay alguna forma de salir? Y Elle le responde, “La única forma de salir es a través de…” (p.15). Me gusta contarle a mis clientes esta historia porque contiene una presuposición terapéutica de que pueden superar esta experiencia. Es importante asegurarle al cliente que no va a pasar por esta experiencia solo, que el terapeuta va a estar con ella a lo largo de esta. Mientras que el terapeuta asume que el cliente puede saber esto por las características propias de la terapia, los clientes con grandes recuerdos disociados de su abuso sexual tienden a sentirse extremadamente 142 frágiles y vulnerables conforme los recuerdos empiezan a emerger y temen enormemente el abandono, a pesar del soporte y disponibilidad del terapeuta en sesiones anteriores. Para estar preparado para recordar de manera segura lo que emerja a través de estas técnicas, el cliente debe tener un símbolo del presente (Capítulo 2) y una señal de asociación para confort y seguridad (Capitulo 6). Estos símbolos, que pueden ser uno o varios, funcionan como una especia de “red de seguridad” si los recuerdos traumáticos se vuelven extremadamente reales y abrumadores, o si el cliente expresa dificultad para reorientarse. En algunos casos estas herramientas pueden impedir un episodio psicótico para los clientes que acceden a experiencias intrusivas extremadamente traumáticas. El terapeuta debe tener cuidado de no proceder con una recuperación deliberada de recuerdos traumáticos con un cliente sin antes haber desarrollado las herramientas básicas para reorientar al cliente a una conexión segura actual con la seguridad y el confort de una señal de asociación. Hacer esto no sólo asegura una experiencia hipnótica segura para el cliente, sino que también fomenta una cooperación inconsciente por parte del cliente. Señales ideomotoras Una señal ideomotora es una respuesta inconsciente que a menudo se hacen sin esfuerzo del cliente, como si fuera “por sí mismos”. Cerrar los ojos y levitación del brazo son ejemplos de respuestas ideomotoras que comúnmente ocurren en las peticiones hipnóticas. Me gusta utilizar señales de los dedos con los clientes quienes están en el proceso de recordar material disociado porque permiten a ambos, el terapeuta y el cliente, monitorear el proceso inconsciente. Una forma de utilizar señalización ideomotora es inducir al trance y luego desarrollar las señales. Mientras la petición del terapeuta de una respuesta ideomotora puede funcionar como una inducción de trance, me gusta comenzar pidiéndole al cliente identificar algo que le recuerde seguridad en el presente y luego tomar un momento para revocar y disfrutar su señal asociada de confort y seguridad. Si es que se necesita un trance profundo, la técnica de auto hipnosis orientada (ver Capítulo 7) puede utilizarse. Cuando se ha desarrollado un estado de trance seguro, le pido al cliente que se siente hacia atrás y disfrute el estado y, cuando está lista, que “note 143 que dedo levanta primero, sabiendo que ese dedo será su “sí”, señalando disposición para hacer un trabajo inconsciente, y también como una forma de una señal de “si” ante las preguntas. El siguiente dedo en levantarse será su “no”, y el tercer dedo en levantarse puede ser el dedo que indique que todavía no está listo conscientemente.” Tal vez debido a que han tenido que desarrollar una capacidad natural hipnótica para sobrevivir el trauma de su niñez, mis clientes tienden a ser muy hábiles para desarrollar estas señales. Usualmente los tres dedos se levantan de forma secuencial en cuestión de minutos. Sin embargo, también han demorado media hora o 45 minutos, y en algunos casos ha demorado mucho más. Durante ese tiempo, al cliente se le puede contar una historia relajante o invitar a su mente a dejarse llevar mientras su inconsciente hace el trabajo. Les sugiero a los clientes que “su inconsciente puede hacer los ajustes internos necesarios mientras que los dedos están en el proceso de levantamiento”. El estilo personal de señalización del cliente Debe tenerse en cuenta que algunas señales ideomotoras son tan pequeñas que el terapeuta debe percatarse de los pequeños movimientos de los dedos. Frecuentemente el cliente puede decir que “siente” un mayor movimiento del que verdaderamente es. De manera contraria, a veces el dedo se elevará dramáticamente, y el cliente no sentirá que se movió; de hecho, puede no estar consciente del movimiento hasta que mira su mano. Ocasionalmente, el cliente decide, aparentemente inconsciente, hacer las señales tan sutiles que sólo ella puede identificar cuáles son, y el terapeuta sólo puede aprenderlas cuando el cliente responde. Un cliente experimento una respuesta ideomotora después, cuando intentó provocarla ella misma, lejos de mi oficina. Tal vez esta desviación de la petición hipnótica refleja una necesidad de autoprotección y privacidad. De cualquier forma, en aquellos casos, expreso apreciación por la capacidad del cliente de elegir si propia manera de señalizar, y simplemente su confianza en decirme cuál es su experiencia ideomotora y que es lo que significa en términos de “si, no y no estoy lista para saber conscientemente”. 144 Algunas señales individualizadas pueden ser muy idiosincráticas; por ejemplo, una mujer eligió estas señales: “sí era una “sensación extraña en su frente”, “no” era “un hormigueo en su rodilla derecha” y “no esto lista para saber conscientemente” era un profundo suspiro espontáneo. Otro eligió la levitación de su brazo para ambas señales, “si” y “no”, utilizando brazos alternos; su “no es útil para saberlo conscientemente” era una ligera rigidez de uno de sus brazos y falta de levitación. Otros “lo hacían a su propia manera”, haciendo las cosas más fáciles de observar para mi. Por ejemplo, algunos clientes utilizaban una ligera inclinación de su cabeza y movimientos para sus señales de si y no, y elegían levantar el dedo para la señal de “no estoy listo para saber conscientemente”. Con una señal tan básica como una inclinación de la cabeza, ¿como puede uno diferenciar señales inconscientes de las señales consciente? En esos casos confío en la sensación del cliente de que su cabeza se está moviendo “por si misma” y que mi observación es pequeña, los espasmos son típicos en las respuestas ideomotoras y no características de que el cliente está consciente de los movimientos de su cabeza. Cuando el cliente quiere que note su señalización y otras señales observables para ser imposible, a veces sugiero los movimientos de la cabeza inconscientes como una alternativa o forma del cliente de “transferir” su respuesta ideomotora en algo que puedo discernir. Mientras que la idiosincrasia ocasional del cliente parte del enfoque de que estas señales pueden hacer un poco más complicadas para el terapeuta, las señales resultantes pueden ser utilizadas en la forma usual con el propósito de empoderar al cliente para obtener respuestas a preguntas de si o no sin revivir la actual experiencia traumática. Evaluando las señales ideomotoras Una vez que las señales ideomotoras “si”, “no” y “no estoy lista para saberlo conscientemente”, han sido establecidas deben ser evaluadas, utilizando preguntas neutrales para generar la respuesta apropiada y darle al cliente mayor confort y familiaridad con las señales ideomotoras. Por ejemplo, para obtener una respuesta de “si”, el terapeuta puede preguntarle a una cliente llamada Mary, “¿Tu nombres es Mary?” Y 145 similar para las respuestas de “no” puede hacerse invirtiendo la primera pregunta, preguntándole si hoy es martes (cuando en realidad no lo es), o planteando otras pregunta inocua que requiere una respuesta negativa. El “no estoy listo para saber conscientemente” puede ser evaluado incluso sin saber que material específico puede generar esta respuesta. El terapeuta le dice al cliente, “vamos a preguntarle al dedo de “no estoy listo para saber conscientemente” levantarse una vez más para que puedas sestar seguro que la señal está bien situada.” Una vez que el cliente ha desarrollado señales ideomotoras para el “si”, “no” y “no estoy listo para saber conscientemente”, se puede preguntar ella misma varias preguntas respecto a sus recuerdos disociados sin re-evocar la experiencia de victimización. La pregunta más común que se hacen las víctimas de abuso sexual es “¿Fui abusado?” Señales ideomotoras para medir el grado de recuerdos disociados El brazo ideomotor o la elevación del dedo puede darles al terapeuta y al cliente un útil “mapa” inconsciente del grado del trabajo que se establece a continuación en la recuperación de la información disociada necesaria. Esto puede lograrse de una forma bastante sencilla, pidiéndole al cliente que deje que la respuesta inconsciente de su dedo muestre cuando material, que debe ser recordado, ya se ha recordado. El dedo (brazo o mano) levantado lo más alto posible puede servir para indicar que todo el material necesario de recordar para que el cliente se cure ha sido recordado. Esto asegura que se ha realizado un trabajo suficiente de recordar el pasado, y que el resto de la terapia puede enfocarse en ayudar al cliente con sus sentimientos para manejar ordenadamente su vida y hacer los cambios necesarios para que sepa que está verdaderamente curada. Una elevación a medias puede mostrarles al cliente y al terapeuta que el proceso se ha logrado pero que todavía queda un trabajo de recuperación que realizar. Estas señales pueden ser confirmadas utilizando las señales de “si” y “no” para responder preguntas como, “¿Ahora has recordado todo lo que necesitas aprender para poder curarte?”. 146 Como se mencionó anteriormente, es importante enfatizar la revocación de material como “necesario para la curación” o “necesario para vivir una vida satisfactoria” en vez de la categoría general de todos los recuerdos traumáticos reprimidos. Cuando las señales de los dedos indican que el recordatorio se ha completado para fines curativos, se le otorga al cliente un sentido de resolución – ella ahí sabe que ha logrado recordar lo que necesita saber sobre su pasado para avanzar en la forma más productiva y curativa posible. El cliente puede tener siempre algunos recuerdos reprimidos, sin embargo, las señales ideomotoras le permite al cliente y al terapeuta juzgar con precisión el punto en el que se realizó un trabajo efectivo en la resolución del pasado. Este “indicador” ideomotor puede utilizarse en todo el proceso terapéutico como una forma para el cliente y el terapeuta de evaluar y monitorear el progreso realizado con otras técnicas hipnóticas complementaria para recordar de manera segura. Finalmente, el cliente puede experimentar, más adelante, auto validación al experimentar sus propias respuestas ideomotoras de “si” a la pregunta, “¿Ha aprendido todo lo que necesita para saber para curarse?” Señales ideomotoras como una técnica de resolución Para algunos clientes, cuando, a través de las señales ideomotoras con su inconsciente, han verificado que algo les pasó y han identificado que la persona de la quien sospechaban el abuso lo había hecho, esto resulta como una aparente resolución de los problemas derivados de los recuerdos disociados del pasado. Aparentemente, esta simple verificación del abuso, acompañada por la sugerencia de que el inconsciente hará los ajustes apropiados, permite al cliente resolver y reestructurar sentimientos asociados y las relaciones familiares, y trabajar exitosamente en resolver los síntomas que están dándose actualmente. A veces, sucede que el abuso estaba relativamente limitado a tal grado que el trauma y el cliente aparentemente ha triunfado en hacer ciertos ajustes internos de curación, además ella no ha sido consciente de haber hecho esto. Esta respuesta de “dejar ir” los recuerdos disociados y que los síntomas experimentados se resuelven relativamente rápido, después de obtener respuestas utilizando las señales ideomotoras, no es, sin embargo, muy común. Sin embargo, las excepciones son 147 intrigantes. Junto con la suave e intrusiva calidad de este enfoque, las excepciones abogan por utilizar esta técnica ideomotora como uno de los primeros métodos para dirigir la petición del cliente para la recuperación del material traumático disociado. Recordando un recurso disociado de la niñez: Regresión a un recuerdo placentero Víctimas de abuso sexual a menudo se quejan de que, como parte de olvidar la experiencia traumática, también probablemente olvidan algunas experiencias placenteras y significantes de su niñez. Una encantadora forma de construir confort y familiaridad con el proceso de obtener recuerdos disociados, útiles para la curación, es sugerirle al cliente “deja que tu inconsciente elija una gran memoria placentera olvidad que sería un recurso de curación para ti ahora y en el futuro”. Esta sugerencia puede ser precedido dejando que el cliente haga la orientación externa de la técnica de auto hipnosis (Capitulo 6) o correlacionada con la señal ideomotora. Por ejemplo, “cuando tu inconsciente esté listo de darte un largo recuerdo olvidado de un momento placentero en el pasado, que sea útil para tu curación… tu dedo se elevará cómodamente por sí mismo. Cuando has recordado lo que es apropiado de ese recurso, tu dedo regresará a su sitio sin mucho esfuerzo y que apoyará en tus piernas.” En respuesta a la sugerencia anterior, una víctima de abuso sexual adulta recordó una rara y conmovedora experiencia (en su vida) de haber sido sostenida con ternura por una monja católica anciana mientras iba en un carro lleno de gente. Ella se quedó dormida, y cuando se despertó, la monja había colocado una pequeña medalla en la mano de la niña con la propuesta de que Dios la cuidaría. Había mucho confort conectado a ese recuerdo, y se volvió un recurso actual importante para evocar sentimientos de paz. Otras víctimas han recordado encuentros emotivos con sus mascotas, momentos de conductas apropiadas de los padres abusivos, simples pero valiosos momentos de juegos sin preocupaciones con amigos de su niñez, y otras experiencias significativas. Cuando los recuerdos que generan confort también generan dolor 148 Ocasionalmente el recurso del pasado también puede generar sentimientos de perdida, particularmente si el recuerdo está asociado a un ser querido que ha fallecido. Los sentimientos de pérdida del cliente necesitan ser tratados con respeto y compasión, Sin embargo, se debe enfatizar en identificar qué cosas positivas del recuerdo simbolizan algo para ella y que aspectos valorables de la experiencia quiere seguir recordando y usarla en el futuro, respetando al ser querido. Por ejemplo, en mi vida privada, los recuerdos de mi fallecida abuela todavía tiene el dolor de la pérdida; sin embargo, entrelazado a ese dolor está el hecho de haberla conocido y la convicción de que la relación saludable que existía en el pasado pueden hacer poderosas diferencias cuando las recuerde más adelante en mi vida. Yendo a la fuente del síntoma Algunos clientes viene a terapia esperando “recordar lo que paso para que puedan que dejen de tener estos problemas” de comer compulsivamente, ataques de pánico, flashbacks kinestésicos, y otros síntomas del abuso sexual, que han enfrentado a las formas más tradicionales de tratamiento. En esos casos, una técnica útil es inducir a trance y pedirle al cliente regresar a la fuente de su síntoma (por ejemplo: alteraciones de sueño, pesadillas, compulsiones sexuales), recordando sólo lo que es necesario saber para entender y resolver los síntomas actuales y otros síntomas que han llevado a la terapia. Una vez que el cliente identifica el símbolo del presente, se puede inducir el trance con el uso de señales asociadas para otorgarle un contexto de seguridad y confort. Un buen complemento a la inducción anterior es decirle al cliente que si dedo o brazo se levantará mientras va recordando, y reposará en su regazo cuando ella haya trabajado lo suficiente o es el momento apropiado (Rossi, 1986), y ella sentirá un sentimiento de confort en esa parte de su cuerpo. Esta señal ideomotora les permitirá a ambos, al cliente y terapeuta, medir el proceso de recordar, mientras se le da al cliente un sentido kinestésico constante de confort en sus dedos, manos y/o brazos. 149 Este proceso hipnótico puede ser dirigido en tres simples pasos del terapeuta. Por ejemplo: 1. “Vamos a pedirle a tu inconsciente que nos haga saber cuando estas listo para empezar a trabajar, señalándolo con la elevación de tu dedo, mientras te diriges cómodamente a la fuente de esos síntomas, recordando sólo lo que es necesario y útil que recuerdes para curarte …” 2. “Y mientras vas trabajando en esto, recordando, tu dedo se quedará elevado para que ambos sepamos que el trabajo se está realizando. Y al mismo tiempo puedas estar al tanto de ese agradable sentimiento de confort en tu dedo, y se va esparciendo hacia tu mano, brazo, y donde sea necesario …” 3. “Y una vez que hayas recordado y realizado útiles ajustes internos necesarios para que te cures, tu inconsciente nos hará saber eso haciendo que ese dedo regrese a su comodidad reposando en tu regazo.” Escritura automática Algunos clientes presentan la escritura como un recurso poderoso para ellos. Mientras escriben, expresan y van solucionando sentimientos importantes, y en algunos casos aprenden de sus recuerdos reprimidos, al ver las palabras en el papel conforme las van escribiendo. Aquí, la escritura automática puede ser una técnica natural valiosa para ayudar al cliente a aprender cualquier información adicional que necesite saber para curarse. Esto puede utilizarse también con la directiva de que el cliente vaya a la fuente de un síntoma específico para aprender que cosa es necesaria para curarse. La técnica que me gusta utilizar es la siguiente: Hago que el cliente tenga un lapicero en su mano y una gran tableta de papel en su regazo. Empiezo haciendo que escriba en la esquina de la página, una palabra que le recuerde una señal asociada al confort y 150 seguridad, donde pueda verla fácilmente. Hago que recuerde también algo que le recuerde seguridad en el presente; si es diferente a la señal asociada al confort y seguridad, hago que la escriba en otra esquina del papel donde puede verla fácilmente y recordar lo que significa. Después que el cliente se enfocó en su señal de asociación de confort y seguridad, y opcionalmente utilizó la técnica de orientación externa de auto hipnosis, gentilmente la invito a: 1. “Siéntete libre de tomarte un tiempo para disfrutar todas las cosas que se simbolizan confort y seguridad que se te vengan a la mente, mientras tu mando y tus dedos se preparan para escribir lo que crean que es apropiado que sepas hoy para poder curarte.” 2. “Cuando tu mano esté lista para empezar a hacer un útil y valioso trabajo para ti, sentirás un buen impulso para que ti mano se mueva y lo haga por sí sola, mientras tu continuas con aquellos pensamientos significativos y confortantes respecto a lo que simbolizan.” 3. “Y puedes ir leyendo mientras vas escribiendo, o no lo hagas si no lo deseas, pero teniendo en cuenta siempre que puedes mirar la palabra que está en la esquina de la página cuando necesites confort extra, porque eso también es verdad, y puedes experimentar, también, lo que esas palabras de las esquinas significan, incluso cuando vas recordando la otra información con tus manos y dedos.” Después de terminar esta técnica, algunos clientes no miran las nuevas palabras que han escrito, prefiriendo que yo las guarde en sus archivos para que puedan verlas después, cuando estén listos. Yo respeto esta petición, porque los clientes son los más indicados para saber qué es lo que necesitan y cuando lo necesitan. Algunos espontáneamente recordaban luego lo que habían escrito, y otros me decían que saber que habían dejado cierta información conmigo significaba que ya no estaba “encerrada dentro de ellos”. Si el cliente lo permite, usualmente leo lo que ha escrito. Si por alguna razón me pide no leerlo, respeto su petición y no lo hago. 151 Generalmente, mis clientes han presentado buena disposición para leer lo que han escrito. Esto es afortunado, ya que a veces necesito su ayuda para descifrar lo que han escrito. Aparentemente, el inconsciente o está preocupado por una buena caligrafía. En algunos casos, sin embargo, la escritura es legible, lo cual sugiere que tal vez el cliente ha practicado escribir en estados de trance en su diario y en otros contextos naturales. Frecuentemente, el cliente opta por leer lo que ha escrito mientras lo está escribiendo o justo después de terminar. Un fenómeno inconsciente interesante para el cliente es la sensación de no saber que palabra va a expresar, hasta que la escribe. La pantalla de cine Algunos clientes altamente visuales prefieren evocar información disociada de una manera más visual. Una buena técnica es pedirle al cliente que “vea la información apropiada para curarse desde una distancia cómoda, como si ésta fuera una película o un video, sin sonido, y en blanco y negro, necesariamente, para asegurar que puedes verlo sin sentir los sentimientos de los personajes de la pantalla pero... simplemente viéndolo como el adulto que eres, mirando una película del pasado.” Se le puede preguntar al cliente que es lo que está aprendiendo conforme la “película” avanza y, si se empieza a sentir abrumado, indicarle que cambie el color, tamaño o la distancia de la pantalla, o incluso detener temporalmente la película mientras ella va accediendo a su señal asociada de confort y seguridad o su símbolo del presente. Algunos clientes han visto toda la película en una sesión, mientras que otros clientes la han ido viendo por pocos en varias sesiones, dependiendo de sus preferencias y lo que instintivamente pensaba que necesitaba. Decirle al terapeuta lo que está experimentando durante la película puede ayudar al cliente a evitar convertirse en la persona de la película. Sin embargo, algunos clientes prefieren “mirar” la película en silencio y luego describirla, y o logran manteniendo su postura de observador. 152 Las técnicas anteriores no engloban todo, y buscan dar ideas y ejemplos de cómo el recordar de forma segura puede ser ajustable para conocer las diferentes necesidades individuales de cada cliente. Las ventajas de conectar la intervención con el estado de trauma A pesar de las diferentes técnicas anteriores para mantener los niveles de disociación del cliente, del total impacto del trauma, cuando recupera la memoria, tiende a ser intensa emocionalmente. Esta intensidad emocional puede o no ocurrir mientras se está recuperando la memoria, pero ciertamente ocurre después, conforme el cliente empieza a integrar la nueva información y a resolver los recuerdos traumáticos. Este intenso estado es a veces necesario (Erickson & Rossi, 1989) y puede ser ideal para intervenciones terapéuticas efectivas para reducir el impacto y las constricciones causadas por el trauma original. Simplemente teniendo al cliente visualizando conscientemente una experiencia significante del recuerdo del trauma, no parece tener los mismos efectos terapéuticos que introducir estas intervenciones cuando el cliente está altamente listo emocionalmente, como resultado de recordar o haber recordado el trauma. Parece ser que los prolongados síntomas asociados al trauma pasado pueden ser mitigados efectivamente cuando el cliente está en un estado en el que en cierto grado provoca que asocie los sentimientos actuales con el evento original. Lo anterior no debe ser distorsionado para dar a entender que las estrategias mencionadas para que el cliente recuerde de forma segura no deben ser usadas. Mientras que esas estrategias disociativas dan la ventaja de otorgarle cierto control del grado y duración de los sentimientos de trauma provocados como parte del recuerdo, no bloquean las asociaciones con el trauma que son necesarias para que el terapeuta intervenga efectivamente. Simplemente le dan al cliente más control del proceso de recordar y lo hacen más manejable para el terapeuta. 153 Técnicas para la resolución e integración de recuerdos Mitigar o remover el impacto del trauma de la vida del cliente no significa “borrarlo”. Eso no es posible, excepto en el sentido de represión, que es lo que el cliente ha estado haciendo sin muchas ventajas terapéuticas. Una mejor forma de ver la tarea de la resolución es como algo más de la experiencia original agregado por parte del terapeuta. Ese significante “algo más” no bloquea o elimina el trauma; en vez de eso, reduce su impacto o efectos. Existen muchas formas de lograr esto, y daré varios ejemplos de técnicas que pueden ser ajustadas por el terapeuta según las necesidades del cliente. Agregando nuevo contenido a la memoria Simplemente recordarle al cliente su señal de asociación de confort y seguridad cambiará en cierto grado su recuerdo del trauma, porque, como uno de mis clientes dijo retrospectivamente, “cuando pasó en aquel entonces, no tenía ningún recurso más que entrar y esconderme. Sólo recordar el parque y a mi perro me hacía sentir diferente, todavía daba miedo recordarlo, pero no podía consumirme al mismo grado que lo hacia la primera vez que pasó”. Sin embargo, la señal de asociación de confort y seguridad es poco suficiente para alterar el impacto del trauma. Para verdaderamente reestructurar la experiencia del trauma y por lo tanto alterar los efectos en el cliente, es necesaria una información más significante y personalizada, y esa información es sonsacada del cliente. Hay dos formas fiables de hacerlo: (1) Agregando lo que necesita para darse cuenta de la diferencia, y (2) colocándole un significado diferente al trauma. Lo primero involucra, preguntarle al cliente que reporte el trauma que está recordando, “¿Qué es lo que estás experimentando ahora, y que es lo que necesitas que no tienes?” Cuando el cliente identifique que es lo que necesita, pedirle “entrar y notar detalladamente que diferencia haría tener eso” (El uso de la palabra “haría” es esencial, porque funciona 154 como un término preciso y respetuoso y también contiene una sugerencia implícita inconsciente de que “funcionaría” para el cliente hacer esto.) Luego el terapeuta puede decirle, “Puede seguir atenta a esa diferencia, y puedes seguir experimentando de cualquier forma que se adapte a tus necesidades…” Alternativamente, si el cliente está disociando y experimentando el recuerdo como observador, el terapeuta puede pedir que “note lo que está necesitando, y luego note la diferencia que haría el tener eso”. En respuesta a lo sugerido, un cliente imagino ir al hospital y tener un largo vendaje ubicado en sus genitales para curarlos y prevenir que algo más se introduzca en esa área. Ella inmediatamente experimentó alivio y la ausencia de la incomoda sensación de hormigueo en su genitales, lo cual la había estado molestando otro cliente imagino gritar y que un “guardaespaldas” (interesante elección de palabras) la rescataba. Otro cliente imagino una luz blanca que la rodeaba y protegía para que el abusador no se le pudiera acercar. La segunda forma de resolver recuerdos traumáticos es proponerle al cliente experimentar un nuevo y mitigante entendimiento que altere de manera significante el impacto de la experiencia. Al cliente se le sugiere, mientras va recordando una experiencia traumática, que notará algo diferente que no había notado antes, algo importante y útil. Frecuentemente, esta directiva le permite al cliente proponer una corrección propia y única. Una forma específica de provocar esto es darle al cliente la siguiente directiva, mientras esta recordando o reviviendo el recuerdo del trauma: “Mientras revisas ese recuerdo, esta vez, vas a aprender algo muy valioso e importante que necesitas entender para empezar a superar esto.” En respuesta a la directiva anterior, un cliente “verdaderamente se dio cuenta” de que ella no pudo haber escapado, y apreciar que ella no era lo suficientemente fuerte para sobrevivir a la experiencia de la victimización. Estaba orgullosa de su fortaleza, mientras que antes había estado avergonzada de no haber encontrado una forma de escapar. Otra 155 observó que “él pensó que podía, pero él nunca hubiera podido tocar “mi verdadero yo”. Había dejado mi cuerpo y observaba a la distancia. Era horrible, pero de esa forma me escapé. Él nunca hubiera podido tocar a la verdadera persona dentro mío, mi alma.” Una clienta dijo que si “ángel de la guarda estaba mirando y susurrándole” que no era ella quien estaba siendo abusada, sino el caparazón de su cuerpo, y que no era su culpa. Otra forma de “escapar” es darse cuenta de algo diferente y subsecuente, como recordar el abuso como algo de lo que eventualmente se escapó. La división del consciente y el inconsciente A veces, después de recordar un recuerdo traumático disociado, y agregarle un detalle mitigante, los cliente me miran inquisitivamente y diciendo muy serios, “ahora necesito olvidar esto otra vez.” Estas peticiones deben ser respetadas. Generalmente respondo con la siguiente sugerencia: “Tu inconsciente sabe cómo olvidarlo otra vez, pero también sabe que puedes recordarlo aquí conmigo en cualquier momento que necesites agregarle algo, así como lo hicimos hoy, o sólo mirarlo otra vez.” En estos casos el cliente parece comunicarse en un nivel inconsciente y proteger su mente consciente del impacto del trauma pidiendo mi permiso y ayuda para “olvidarlo otra vez”. Un cliente, en lo que parecía ser un profundo y tranquilo estado de trance, me miro y dijo, “quiero que tu también lo olvides, para que se vaya por completo.” Quizás ella tenía miedo de que tal vez pueda mencionarlo e interfiera con los ajustes que acababa de hacer. Yo no lo mencione otra vez, aunque ella lo hizo semanas después, en momentos en los que revivió el recuerdo y le agrego algunos detalles mitigantes. El “guardaespaldas” anteriormente mencionado fue reemplazado por un caparazón de luz espiritual transparente que la protegía, y empezó a notar cuan dulce y adorable se veía de pequeña, y experimentar un adorable sentimiento sobre ella misma por primera vez. Después, empezó a pedir olvidar lo que acababa de recordar y sólo quedarse con los sentimientos. ME di cuenta de lo correcto que era respetar su decisión. No era negación o escape, sino una petición para el espacio y tiempo necesario para que el agregarle detalles hipnóticos mitigantes hiciera efecto. 156 Una petición de olvidar el trauma justo después de vivirlo, puede ser en algunos casos, una forma disfuncional de negación, que no lleva a una mitigación eventual de sus efectos. Sin embargo, esa no ha sido mi experiencia al trabajar con clientes que han hecho esta petición. Yo incito al terapeuta a ser muy cuidadoso al asumir que una aparente petición inconsciente de olvidar el recuerdo recientemente vivido sea ignorada, incluso parcialmente. Mantener el rapport con el inconsciente es esencial para ayudar al cliente a superar los efectos del trauma disociado. Para desautorizar al inconsciente es necesario tomar control sobre el cliente y sobreponerse a sus mecanismos de defensa instintivos, asumiendo que el terapeuta sabe mejor que es lo que el cliente necesita. Esta sobre posición de los mecanismos de defensa instintivos se parece al proceso de victimización y es posible experimentarlo como tal, por parte del cliente, a pesar de las buenas intenciones del terapeuta. Nora: El color del pánico Este caso da una idea de cómo algunas de las técnicas anteriormente mencionadas y las técnicas presentadas en capítulos anteriores, pueden ser integradas en el proceso de ayuda a un cliente en recordar, resolver e integrar recuerdos anteriormente asociados al trauma de abuso sexual. Nora solicitó terapia porque experimentaba ataques de pánico y sensaciones físicas intrusivas en el trabajo y en el bus , caracterizadas por sentimientos de asfixia y miedo intenso. Ella tenía un “raro sentimiento” hacia un viejo amigo de la familia del que nadie hablaba, y sentimientos de ansiedad y miedo, hacia su padre. Recientemente sus ataques de pánico habían empeorado, y se había estado despertando varias veces a media noche, temblando y aterrada por sueños de ser perseguida y mutilada. La terapia tradicional (no enfocada en el sospechoso abuso sexual) recibida en los últimos 2 años no había sido útil para solucionar estos síntomas; de hecho, los había empeorado. Mientras expresa cierta apreciación de lo que pudo haber aprendido, pide específicamente hipnosis para “llegar al fondo de lo que sea que le esté causando esto, para que mis síntomas desaparezcan.” 157 Se preparó todo para la sesión en la que Nora recordaría material del trauma disociado de las siguientes formas: Un símbolo del presente (Capitulo 2) y una señal asociada de confort y seguridad (Capitulo 6) se desarrollaron. Se le había dado la lista asignada en la “formulación de tarea en la primera sesión” (Capitulo 2) y se le pidió traerla consigo para las sesiones de “recordatorio”, como un recordatorio de algunos de sus recursos actuales y “todas las cosas buenas con las que puedes contar ahora y más adelante.” En respuesta a las preguntas centradas en soluciones sobre sus metas del tratamiento, Nora había dicho que sabría que sus problemas están mejorando cuando piense más sobre su vida diaria, su esposo, sus hijos, y en lo que quisiera hacer para disfrutarse a sí misma, en vez de sentir pánico y preguntarse sobre el pasado. Ella ya había identificado algunas cosas que había hecho y podría seguir haciendo para ayudarse a sentir mejor, por ejemplo, ejercitarse y cuidarse a sí misma, no trabajando de más o comiendo en exceso. Fue tratada con la señalización ideomotora del dedo y fue capaz de identificar y provocar señales con sus dedos para comunicar “si”, “no” y “no estoy lista para saber conscientemente”. Antes que la sesión de recordar, tuvimos una sesión en la que Nora accedió a “experimentar placer del pasado”. En su caso fue un recuerdo de mecer s u hermanita bebé cuando era pequeña. Luego de las preparaciones mencionadas, el miedo de la cliente con respecto a lo que encontraría en su recuerdo del pasado disociado había sido altamente posicionado por la curiosidad e impaciencia de la clienta de “terminar con esto”. Terapeuta: Quisiera que te tomes un momento para ponerte cómoda, puedes hacer cualquier movimiento físico en cualquier momento que creas necesario, para asegurarte de que tu cuerpo siga en una posición cómoda a lo largo de tu experiencia de hipnosis de hoy. Quisiera empezar con que te tomes un momento para identificar un símbolo del presente. Cliente: Bueno, en realidad tengo dos símbolos- tengo esta lista en mi regazo y mi anillo de bodas, y claro eso simboliza mi matrimonio, mi esposo, mis hijos, y la vida que tengo ahora con ellos. 158 Terapeuta: Tomate un momento para enfocarte en esos símbolos y saber que los sentimientos y conocimientos asociados a lo que eso significa pueden quedarse contigo en un rincón de tu mente mientras vas haciendo el otro trabajo de recordar del día de hoy. Cliente (asiente con la cabeza). Terapeuta: Y tu señal de asociación de confort y seguridad, ¿la imagen de tu océano? Cliente: Puedo sentirlo. Terapeuta: Eso, también, puede ser un recurso en el rincón de tu mente como parte de tu trabajo con los recuerdos. Cliente: (Asiente otra vez. Sus pupilas empiezan a dilatarse, y aparentemente sus pensamientos de la señal de asociación de confort y seguridad han resultado al inicio de un ligero estado de trance.) Terapeuta: Ahora, ¿está bien tener alguna ayuda de tu inconsciente con esto? Cliente: (asiente otra vez). Terapeuta: Voy a hablarle directamente a tu inconsciente, y tú puedes escuchar conscientemente… o no… tal vez tu consciencia quiere escuchar o tal vez quieres visitar el océano por un momento .. tu inconsciente sabe que es lo mejor para cuidarte mientras vas realizando este trabajo… Lo que voy a pedir ahora es que … cuando tu inconsciente esté listo, te ayude con esto … ayudándote a recordar sólo lo que es necesario para la curación .. lo que es necesario para entender.. lo que sea que necesites entender para ser capaz de aclarar las cosas .. y sentirte cómodo en cualquier momento, y sentirte cómodo en las noches y en tus sueños (haciendo alusión a los ataques de pánico y pesadillas) 159 … Hay tantas maneras cómodas e interesantes de aprender coas … como ver una película o incluso ver la grabación de algo significante en un video… para que puedas tener el control de ajustar la imagen, el volumen y la calidad el sonido, para que sea más cómodo para ti, como espectador… Y algunas personas prefieren aprender leyendo sobre las cosas en un libro y a otras les gusta escribir las cosas, haciendo una lista en tu mente de lo que entiendes .. y otras formas de aprender cómodamente lo que necesitas aprender … (sugerencias de disociaciones hipnóticas protectoras para que pueda “aprender” la información necesaria sin re experimentar el trauma como si le estuviera pasando ahora). Cuando tu inconsciente esté listo para hacer esto, tu dedo de “sí” se elevará cómodamente y nos hará saber que tu inconsciente está listo para trabajar en esto… (Sugerencia para una señalización ideomotora). Y puedes sentirte libre de decirme lo que quieras sobre lo que estás aprendiendo… (Sugerencia de que puede hablar durante la hipnosis si lo desea) o puedes guardarlo para decírmelo después si deseas… y también está el anillo de tu dedo, el océano, también, y claro, la lista sobre tu regazo. Y si necesitas reorientación o necesitas mi ayuda por cualquier razón, puedes decírmelo, o puedes levantar uno de tus dedos, sin esfuerzo (sugerencia para la señalización ideomotora de monitorear el trabajo hipnótico), sabiendo todo eso estoy aquí para ti, e incluso cuando mi voz se calle puedes contar con amistosa y solidaria presencia aquí contigo, en esta habitación (garantía). Cliente: (Sus ojos están cerrados, y su dedo de “sí” se ha levantado.) Terapeuta: Y su dedo de sí puede quedarse elevado cómodamente por un momento, mientras tu realizas el trabajo necesario y apropiado para hoy, y cuando has terminado lo que creas que es apropiado para esta sesión, tu inconsciente puede darte una señal, haciendo que tu dedo lentamente baje hasta que sientas tu propia tranquilidad al tocar tu regazo, sabiendo que has terminado con el trabajo de hoy (sugerencia de un monitoreo ideomotor de trabajo hipnótico). Ahora voy a hacer silencio por un ratito mientras tu inconsciente se encarga del trabajo .. y 160 puedes saber que mi presencia amigable y solidaria está disponible incluso cuando estoy en silencio… y tu inconsciente sabe cómo hacer que el tiempo alcance, 15 minutos del reloj, se extienden lo suficiente para ser el tiempo que necesites para lograr este útil entendimiento. Y cuando tu trabajo haya terminado, tu dedo te dará ese toque placentero, y tendrás un pequeño impulso placentero de abrir tus ojos. El cliente respira profundo y si respiración progresivamente se altera a un paso rítmico; el color de su cara se aclara un poco y su cara toma una forma asimétrica, mientras cierra los ojos. Esto signos indican un profundo nivel de trance. Conforme el trance avanza, ella elige aparentemente no hablar. Su otro dedo (señal de necesitar mi ayuda) no se levanta, y no hay signos de estrés. Después de unos minutos, su dedo de “si” empieza a bajar lentamente. Eventualmente, sus parpados empiezan a agitarse y luego se abren. Sus pupilas están un poco dilatadas y se queda mirando con expectativa al terapeuta. Terapeuta: Me pregunto si sería una buena idea hacer una pausa, sólo por un momento, para que sientas tu anillo y veas la lista, y tal vez, incluso, recordar el océano… conforme empiezas a contarme lo que has aprendido. Cliente: (Su cuerpo parece relajarse un poco más conforme empieza.) Descubrí lo que pensé que descubriría. Mi papá me hizo cosas .. Él puso su pene en mi boca.. es por eso que me sentía un poco mareada y mal del estómago cuando sentía tanto pánico … Él, digo, su pene, se veía algo rosáceo naranja … casi del color de estos sobres manilas que tenemos en el trabajo. Me hace sentir tan mal (de pronto se cogió la garganta y se veía llena de pánico). Terapeuta: (Sutilmente) Respira profundo y mira tú anillo y tu lista por un momento. Luego regresa a lo que me estabas contando. Cliente: Ya sé porque entro en pánico sin ninguna razón aparente en el trabajo, es ese color. Y en otros lugares también, ahora que lo pienso. Es ese color, en el techo de uno de los buses que tomo. 161 Terapeuta: ¿Algún otro lugar? Cliente: No lo creo. Terapeuta: ¿Hay algo más que hayas aprendido que necesitas recordar? Cliente: Sólo eso, sé que él está muerto ahora, y que si no lo estuviera creo que me sentiría muy asustada… por eso tal vez antes no lo recordaba. Terapeuta: ¿Qué necesitas decirte a ti mismo de ahora en adelante si ves ese color? ¿Qué necesitas recordarte a ti mismo? Cliente: Bueno, que no está ocurriendo ahora. Es seguro ahora .. es sólo un sobre. Terapeuta: ¿Qué te ayudará a recordar eso? Cliente: Todas las cosas que me recuerdas a mi vida actual. Supongo que mi anillo de matrimonio y todo lo que eso simboliza, tal vez las fotos de mis hijos en mi billetera. Obviamente, hubo más trabajo después de ésta sesión, donde Nora trabajó sobre los sentimientos hacia su padre. Sin embargo, sus ataques de pánico mejoraron inmediatamente y después de algunas semanas dejaron de ocurrir de forma regular, a parte de la tristeza de su pérdida de la imagen de su “buen” padre. No surgieron sentimientos respecto al amigo de la familia, y me pregunto si quizás esta imagen funciono originalmente como una forma inconsciente de “recuerdo pantalla” para protegerse de los recuerdos de su padre a los que no estaba lista para enfrentar. Eventualmente otros recuerdos emergieron en sus sueños y en el estado de despertarse; sin embargo, sus pesadillas no fueron tan intensas, frecuentes, o temerosas. Después de aproximadamente 18 meses, empezó a experimentar alivio de los síntomas de las pesadillas y dijo no haber tenido otras vez ataques de pánico en momentos de alto estrés. 162 Ella siguió confiando en su señal asociada y símbolo del presente para evitar ansiedad cuando era consciente de algún estimulo que evoque la “respuesta rosáceo naranja”. Para entender el éxito de una evocación hipnótica del recuerdo y resolución de síntomas ansiosos relacionados, es importante recordar que la técnica hipnótica fue utilizada en combinación con las técnicas descritas como preparación y fueron seguidas del uso de una escala de curación para regular el uso de las preguntas centradas en soluciones. Las técnicas centradas en soluciones descritas ayudan al cliente a mantener una fuerte conexión con sus recursos actuales y mantener su estabilidad mientas adquiere una orientación futura y reestructura sus entendimientos sobre sí misma, removiendo gradualmente la culpa y las creencias negativas sobre sí misma, como una creencia en su capacidad de lograr varias metas practicas identificadas como signos de curación. Como regla general, cuando se hace cualquier trabajo hipnótico regresivo con una víctima de abuso sexual, tengo cuidado de empezar y finalizar la sesión con preguntas centradas en soluciones. Hago esto para asegurarme que la actual conexión del cliente con sus recursos y crecientes “soluciones” se siguen manteniendo y fortaleciendo. Esto es necesario para que el cliente mantenga su sentido de estabilidad mientras resuelve sus problemas del pasado relacionados a su victimización. 163 Capítulo X Recuperando el cuerpo Uno de los desafíos que enfrentan los terapeutas cuando trabajan con una persona sobreviviente al abuso sexual, es encontrar una manera de habilitar y estabilizar al cliente, o en casos menos severos, reestabilizar una identificación positiva con su cuerpo. Este es un logro terapéutico particularmente poderoso, el cual repercute a través de diversas áreas de la vida de los clientes, en la mayoría afecta notablemente su autoestima, su autoconciencia, su habilidad para ser sensual, funcionalmente sexual, saludable, y personalmente significativa de muchas maneras. Además una identificación positiva con su cuerpo incrementará la habilidad de los clientes para controlar a “nivel visceral” sentimientos que son útiles sobre sus reacciones cotidianas y disminuir la disociación no terapéutica. Consecuentemente, por ejemplo, va a ser más difícil para los clientes con desórdenes alimenticios avanzar rápido y/o purgar porque ellos no van a tener el adormecimiento que antes dominaba la sensación corporal. Como una cliente dijo irónicamente, “Es muy difícil vomitar ahora que estoy consciente de como mi cuerpo se siente. Sé que probablemente no te vas a sorprender con esto, pero las náuseas y los vómitos no son muy buenas sensaciones a tener (sonríe). Esto era mucho más fácil cuando no estaba consiente de cómo me sentía. De igual manera, restablecer esta conexión quizá también ayude a aquellos clientes que se hieren a sí mismos a parar de cortarse, o de otra manera mutilarse a sí mismos. Un cliente que periódicamente se corta los brazos, me dijo, en retrospectiva, “Cuando yo lo hacía en aquel entonces, era como si no me lo hiciera a mí mismo. Era solo algo que 164 hacía, una acción separada de mi cuerpo, no sentía nada, y si es que llegaba a sentir algo, se sentía bien, porque duele menos que los recuerdos, además hace que éstos se vayan por un momento, porque podría pensar acerca de tener el poder de suicidarme. Ahora cada vez que pienso sobre esto, y sigo haciéndolo algunas veces, reacciono dentro de mi como: “¿Estás loca? ¡Ese es mi brazo! Otros clientes me dijeron que se cortaban en el pasado porque eso los hacía sentir reales de una forma diferente. Probablemente el resultado más conmovedor del empoderamiento a un sobreviviente de abuso sexual a restablecer sentimientos positivos sobre su cuerpo es la alegría sutil de su sensualidad cotidiana. Un día una cliente me dijo maravillada, “Esto quizá te suene tonto, pero he olvidado completamente los sentimientos de cuando era una niña y podía sentir el sol calentar mi cara y mis brazos. Ayer, caminando por el parque sucedió esto, y por primera vez en tanto tiempo no puedo recordar, LO SENTÍ.” Al decir esto ella tenía lágrimas de alegría en sus ojos. Hablando francamente sobre sensualidad y sexualidad, el terapeuta debe modelar un obvio sentido de salud confortable, entonces así el cliente puede abrirse a discutir cualquiera de las dificultades que está experimentando e identificar posibles soluciones. Empoderar a una cliente que anteriormente fue abusada sexualmente quizá resulte ser un paso delicado para el terapeuta. Es muy importante que el cliente no se sienta invadido para evitar recrear simbólicamente los aspectos del trauma original. En muchos casos, esto es más fácil de lograr si el terapeuta es del mismo género que el cliente, En el trato de la intimidad física, es muy importante que el terapeuta le deje claro al cliente que tiene el derecho de decir que “No” a su pareja acerca de tener relaciones sexuales, con el fin de evitar dar un mensaje por obligación. En muchos casos he observado como ambos, terapeuta y consultante, utilizan técnicas tradicionalmente usadas en la terapia sexual, por ejemplo la focalización sensorial, no solo parece ofrecer una pequeña ayuda para la víctima de abuso sexual, sino que por el contrario quizá incluso ayude a exacerbar los síntomas de ansiedad y recuerdos. Consecuentemente, hemos desarrollado una intervención enfocada en soluciones para permitir al cliente recuperar su habilidad de experimentar su sensualidad y sexualidad de manera positiva. Estas fueron adaptadas a las necesidades expresadas por los diversos clientes pero también fueron después útiles para clientes que fueron sexualmente abusados cuando eran niños. Lo más importante es que estas ideas han aprobado el 165 último criterio como ha sido descrito concisamente por un sobreviviente a abuso sexual: “He ido a muchas terapias para intentar enfrentar mis malos sentimientos sobre mi cuerpo, y he hablado mucho sobre el desarrollo de pasos que necesito para continuar adelante y ejercicios raros que tengo que hacer para tener sentimientos saludables sobre mi cuerpo y sexo, y yo nunca supe exactamente como hacerlos – ellos me hicieron sentir muy incómoda. Lo que es diferente sobre las cosas que tú y yo hemos venido pasando aquí es que estas son realizables”. Lo siguiente es mi lista de “lo realizable”, enfoques para trabajar con sobrevivientes de abuso sexual que quieren recuperar sus buenos sentimientos sobre su cuerpo. Siguiendo el mejor camino para los clientes Una forma efectiva de seguir al menos el camino de los sobrevivientes de un abuso sexual, con respecto a la dificultad de la conciencia corporal es pedirle a ella que identifique cualquier momento cuando ella experimente sentimientos positivos en su cuerpo. Por ejemplo, muchos clientes han identificado baños cálidos de burbujas, bañera caliente, y ejercicios para identificar buenos sentimientos en determinados momentos. A lo largo de la línea de la Terapia Familiar Breve, Milwaukee hace uso de las excepciones al problema (Shazer et al, 1986), en la cual los clientes pueden ser potenciados a recuperar más buenos sentimientos a través de una asignación para notar algunos otros momentos cuando el cuerpo se siente bien. Una vez que la cliente ha identificado actividades o rituales que le permitan disfrutar su sensualidad, ella podrá continuar haciendo más de estas cosas. Por ejemplo, un cliente se da cuenta que productos de angora y otros productos suavizantes le sientan bien, haciendo sentir a su piel protegida y a salvo mientras ella disfruta del placer de la textura. Ella nota que los aeróbicos le vuelven saludable, se siente vibrante al sentir la libertad de mover sus extremidades y su corazón está latiendo vigorosamente. Habiendo notado inicialmente estos aspectos de su sensualidad como parte del trabajo asignado, ella podría entonces experimentarlos conscientemente y continuar disfrutando e identificando experiencias similares. 166 Mientras esta tarea para notar estos sentimientos funciona bien con los sobrevivientes a un abuso físico y sexual, algunos clientes parecen muy disociados a identificar una conciencia positiva de su cuerpo. Sospecho que esto proviene de una gran necesidad de autoprotección desde la asociación con el dolor originado por el abuso. En tales casos, los siguientes ejercicios pueden ser de mucha ayuda para habilitar al cliente a reasociar su cuerpo gradualmente, de una manera controlada que también aborde el dolor que quizá tenga almacenado ahí. Accediendo a los buenos sentimientos corporales por hipnosis Para clientes que son muy disociados y que tienen dificultades para identificar cualquier buen sentimiento de conciencia corporal. Quizá se utilice la hipnosis, pidiéndoles a los clientes que recuerden un tiempo pasado cuando ellos se sentían a salvo y sensualmente agradables con su cuerpo. El proceso es similar a la técnica de asociación de señales, excepto que el cliente es dirigido a dejar que el inconsciente identifique un momento de buena conciencia corporal del pasado. Específicamente, primero se le pide al cliente que realice una técnica de auto-hipnosis orientada (ver capítulo 7) para inducir a un trance. Los terapeutas entonces sugieren, “Vamos a pedirle a tu inconsciente que te lleve a un momento en el cual experimentaste sensaciones corporales saludables, seguras y muy cómodas.” El cliente es dirigido, diciéndole “Deja que tu inconsciente haga el trabajo por ti, y tú puedas sentirte libre para disfrutar la sorpresa o una inesperada familiaridad de una linda experiencia. Cuando tengas la experiencia, tomate el tiempo para disfrutar y luego regresar y contarme lo que fue para ti.” Por ejemplo, una de mis clientes identificó el muy olvidado sentimiento del gras de un prado rosando sus piernas desnuda mientras toma y olfatea la delicada fragancia de un ramo de ranúnculos y campanillas. Otro cliente identificó el sentimiento genial de un cono de helado en su lengua en un día caluroso y que estaba sentada en una silla de plástico en un restaurante con aire acondicionado. Una vez que una experiencia ha sido identificada, el cliente puede ser invitado a añadir o substraer detalles que mejorarían la experiencia de algún modo. Ella puede ser dirigida a 167 enfocarse en todos los buenos sentimientos que estén asociados con la experiencia y tener su inconsciente seleccionado como un símbolo de la experiencia que ella pueda usar para acceder nuevamente a los buenos sentimientos que pueda necesitar en el futuro. Ejercicio curativo de dibujo Muchos clientes que fueron abusados siguen cargando asociaciones de abuso en específicas partes del cuerpo. Quizá tengan cicatrices, o simplemente asociaciones muy negativas al tocar áreas que fueron involucradas en el trauma. Por ejemplo, una sobreviviente de abuso que ha sido forzada a realizar sexo oral como parte de su victimización, se siente muy vulnerable en el área de su garganta. Otra cliente reacciona de manera muy alarmante en cualquier momento que alguien venga por detrás y toque su hombro tal y como el perpetrador alguna vez lo hizo. Otros ejemplos incluyen asociación del trauma con sus genitales, senos y virtualmente todas las partes del cuerpo. Algunos de mis clientes han respondido muy bien a un simple ejercicio de dibujo (Capacchione, 1979), que pueden haber sido usados ambos individualmente o en configuración grupal. Se le pide al cliente dibujar una simple silueta de su cuerpo con una línea. Entonces se le pide marcar con un color todas las partes en su cuerpo que se sienten bien. Luego se le pide marcar con otro color donde ella sienta que está cargando dolor. Posteriormente ella dibuja su silueta en otra pieza de papel y elige colores que ella asocie con curación. Entonces ella dibuja pequeños corazones de curación en todas las áreas anteriormente identificadas con dolor. Entonces se le pide a la cliente que identifique formas en las que ella pueda particularmente amar todas las partes de su cuerpo que ella ha identificado como cargadoras de dolor, entonces ella podrá además curarse. Las clientes han llegado con una variedad de maneras simbólicas de curar sus cuerpos, incluyendo vestir telas suaves con colores significativos en el área afectada, rituales de baños suaves con jabones perfumados, hierbas, etc. Una cliente dibujó un claro escudo alrededor del área de sus genitales y visualizó su presencia para sentirse segura. Muchas clientes me han dicho que solo previendo un color curativo o luz en sus áreas de trauma 168 ha resultado ser muy significativo y cómodo, y que además se ha vuelto una práctica contemplativa para ellas. Diálogo con las partes individuales del cuerpo. Otro ejercicio, que quizá ha sido aplicado para usar dentro de la sesión terapéutica, como una asignación de una tarea para el hogar, o en un grupo, implica al cliente a tener un diálogo atractivo con varias partes de su cuerpo. El cliente imagina que cada parte de su cuerpo tiene una voz propia. Se le pide imaginar que historia le puede contar cada una de las partes de su cuerpo sobre su vida, que regalos la parte del cuerpo tiene para ofrecerle, y que es lo que la parte del cuerpo necesita de ella. Ella conversa con la parte del cuerpo, ofreciéndole cualquier tipo de mensajes de comodidad y curación que sea necesarias y recibe cualquier información de la voz imaginaria de la parte del cuerpo. Este ejercicio no es adecuado para un cliente con una prueba pobre de realidad, debido a que está en un estado psicótico o cerca de él; sin embargo, he encontrado una ayuda significativa para los clientes que simplemente son muy disociados desde su cuerpo debido al abuso físico y sexual. Trabajo corporal profesional Masajes u otro tipo de trabajos corporales como el método Feldenkrais (Feldenkrais, 1972), han probado ser muy positivos para algunos clientes; sin embargo, para otros el trabajo corporal es muy amenazante para ser de ayuda. Antes del tratamiento, los sobrevivientes al abuso pueden sexualizar cualquier contacto no sexual y encontrarlo amenazante. Las lecciones grupales Feldenkrais, en las cuales los participantes son conducidos a través de sutiles ejercicios de movimiento-por si mismos pero guiados por el líder-quizá proporcionen la combinación correcta de una autoconciencia guiada, privacidad, y disponibilidad de la pericia profesional. Las lecciones grupales, si son conducidas por un profesor sensible de Feldenkrais, son probablemente las opciones más calmantes y sin intrusión en el trabajo corporal. 169 La elección de un practicante de trabajo corporal es muy importante, desde que es vital que esa persona comunique seguridad y protección al cliente y esté disponible para responder apropiadamente si los recuerdos son activados por el contacto. Yo sugeriría que el terapeuta experimente una sesión con el que trabaja su cuerpo antes de referir clientes. Baile y ejercicio como una forma de reconectarse con el cuerpo Antes que un cliente se sienta cómodo con su sexualidad, necesita sentirse cómodo con su cuerpo en general. Los ejercicios quizá sean una atractiva y no amenazante manera para establecer un positivo sentido de la conciencia corporal en un cliente abusado anteriormente. Varios de mis clientes han encontrado el baile particularmente atractivo en eso y no solo restablece la conciencia con el cuerpo, sino también proporciona un vehículo para auto expresarse. Cuando el ejercicio es usado para restablecer un positivo contexto de la conciencia corporal, se debe tener cuidado que el cliente no exagere al punto de auto abuso, como es algunas veces el caso con clientes que tienen tendencia hacia una anorexia nerviosa. Auto masaje Algunos clientes han encontrado de mucha ayuda simplemente el empezar a tocarse sus propias partes del cuerpo, empezando con los pies o una mano y trabajando gradualmente sobre su cuerpo, moviendo desde la parte menos difícil hasta la parte más difícil. Si la cliente está interesada, quizá se le pueda dar libros de cómo darse placer sexual a sí misma. El masaje a si mismo puede ser asignado como una tarea de casa; esto ciertamente debe ser realizado en privado por el cliente y no en presencia del terapeuta. El lector quizá pueda pensar que estoy indicando lo obvio. Sin embargo, trágicamente, sobre la docena de años pasados he encontrado un número de clientes abusados sexualmente que han sido retraumatizados por el comportamiento inapropiado de sus terapeutas, tal como un terapeuta masculino sosteniendo a una cliente femenina sobre su 170 pecho desnudo para el propósito de “reparentalización” mientras trabaja solo en una oficina cerrada. La cliente se siente comprensiblemente asustada e incómoda, pero más incómoda de reclamarle eso al terapeuta, por lo cual ella soporta el contacto físico que encuentra intrusivo. Quizás el terapeuta tuvo buenas intenciones, pero estas no fueron suficientes para ahorrarle al cliente un innecesario trauma adicional. Ella ha sido víctima nuevamente en el contexto del tratamiento. Dieta y tratamiento de los trastornos alimentarios Ya que los sobrevivientes de abuso sexual están en alto riesgo de los trastornos de la alimentación, esto no debería ser pasado por alto en el diagnóstico y la planificación del tratamiento. Es común ver a los clientes que fueron abusados sexualmente llevando algún peso adicional. Por el contrario, estos clientes pueden ser dolorosamente delgados, sufren de anorexia, o pueden ser bulímicos. Lo que posiblemente comenzó como un intento inconsciente de auto-protección puede erosionar la autoestima del cliente en el presente. El tratamiento específico de los trastornos alimentarios está más allá del alcance de este libro, sin embargo, debería ser tomado en cuenta que a menudo los sobrevivientes de abuso sexual que sufren de estos trastornos no superan el trastorno alimentario hasta que la causa subyacente, el abuso sexual, es tratada. (Courtois, 1988). Si un trastorno alimentario está presente o se sospecha, debe ser tratado de forma simultánea con los problemas de abuso sexual. Si la cliente es obesa, ella puede muy bien ganar autoestima participando con éxito en un programa de dieta nutricionalmente equilibrada realizado a nivel de grupo. Mientras el exceso de peso se pierde a través de un régimen saludable y la cliente escucha elogios de los demás y nota mejora en su reflejo en el espejo, se podrá establecer una identificación más positiva con su cuerpo. Algunos clientes han descrito la pérdida de su exceso de peso como un poderoso signo de curación de gran alcance y un recordatorio constante de "hasta qué punto (ellos) han llegado." Incluso los clientes que sufren de anorexia o bulimia se pueden beneficiar de un régimen de supervisión nutricionalmente equilibrado, siempre y cuando se tenga cuidado de asegurarse que no se mueren de hambre o de atracones y purgas. 171 El terapeuta debe tener en cuenta que el peso puede haber funcionado para ayudar al cliente a sentirse seguro, y las cuestiones de protección bien podrían haber sido direcciones si el peso queda afuera. Por ejemplo, una abogada de 30 años de edad que tenía 30 libras de sobrepeso desde la adolescencia descubrió que a medida que el peso se redujo empezó a sentirse muy vulnerable en torno a los hombres en su oficina y sus clientes masculinos. Fue necesario identificar formas alternativas para sentirse segura. Ella identificó que el uso de chaquetas de traje la hacían sentir más segura, además también se sentía más segura si ella estaba sentada detrás de una mesa o escritorio. Si no había mesa o escritorio disponible, ella encontraba útil colocarse un folder de gran tamaño en su regazo. Otros clientes han encontrado útil, mientras se pierde peso, tomar clases de artes marciales de defensa personal para reforzar su sentido de la seguridad personal. Además, las clases de artes marciales pueden proporcionar aún, otro contexto para el conocimiento del cuerpo. Algunos clientes han encontrado que tales clases son muy útiles, y otros las han encontrado carentes de sentido o incluso perturbadoras. De la sensualidad a la sexualidad Esta simple tarea de dase cuenta puede ser muy poderosa, como lo demuestra un caso visto por Charlie Johnson, en el cual las técnicas tradicionales de enfoque han sido intentadas y fracasaron. Una anterior cliente, sexualmente abusada, se le acercó y le pidió ayuda en la superación de inhibición del deseo sexual. Él le preguntó si alguna vez había experimentado buenas sensaciones en su cuerpo, y ella dijo que no estaba segura, pero probablemente no porque el abuso había comenzado muy temprano. Charlie respetuosamente pero claramente etiquetó las buenas sensaciones corporales de las que él estaba hablando como sensual y no necesariamente sexual y señaló que era posible no sentir su propia sensualidad, algo que como sobrevivientes de abuso sexual habían aprendido a hacerlo por una buena razón. "Como sea", dijo, "es imposible no tener la sensualidad, porque todos nacimos con ella. Es sólo que algunas personas, por diversas razones aprenden a separarse de ella. La sensualidad es una parte muy natural del ser vivo". Su misión era para ella en un principio, simplemente “reconocer” sensaciones positivas que fuesen sensualmente placenteras, como la textura de la piel de su gato, o la sensación de sus pies en sus esquís sobre la nieve, o la sensación de una bebida refrescante de agua en la boca, etc. 172 Como ella reconoció más y más experiencias gratamente sensuales en su vida diaria, él le dijo que su sexualidad era simplemente un aspecto más en el continuo de la sensualidad que ya había estado haciendo un buen trabajo al darse cuenta. Entonces él le pidió percibir las sensaciones sutiles que experimentará y que parecían sensual en formas que eran ni remotamente sexuales, y anotar dónde y cuándo estas ocurrieron, y lo que diferencia este hecho para ella. Ser sensible a los límites frágiles es tan importante para mantener la terapia (en particular cuando los terapeutas hombres están discutiendo temas sexuales con mujeres sobrevivientes de abuso), Charlie no le pidió al cliente los detalles íntimos, de hecho, la animó a no compartir nada que ella preferiría mantener en privado. Le pidió que imagine lo que sería su vida como si notará una continua sensualidad, y el efecto que ella piensa que tendría sobre su potencial de disfrute de las relaciones sexuales con su marido. Él le pidió imaginar como quería que su vida fuese si estas percepciones sensuales continuaban, y el efecto que tendría en el disfrute de las relaciones sexuales con su esposo. La cliente decidió que era tiempo de compartir sus percepciones con su esposo, quien fue un gran apoyo. Poco a poco, la cliente está percibiendo lo que diferencia su conocimiento de la sensualidad hecha por ella ya que le permitió experimentar el deseo sexual por primera vez en su vida. La pareja podría utilizar informes de la cliente para identificar formas positivas para estar sexualmente juntos. Este caso ilustra cómo una simple percepción de la excepción al problema, por pequeño que sea (de Shazer, 1985), puede conducir a una solución potente y no intrusiva para la sobreviviente de abuso sexual. Comportamiento Rebelde Esta intervención de "camino de menor resistencia" es de naturaleza similar a la tarea de percepción de Charlie, excepto que permite al cliente utilizar las experiencias sexuales positivas, incluso cuando han sido muy poco frecuentes y aparentemente insignificantes. Una vez más, en este caso, la pareja había intentado previamente el tratamiento con un terapeuta tradicional sin ningún resultado positivo. De hecho, la terapia sexual había hecho que el problema empeore. Vi este caso con Charlie Johnson. 173 La cliente, una antigua víctima de incesto, llegó a solicitar la asistencia terapéutica para aprender a disfrutar del sexo. Cuando se le preguntó ella reveló que a principios del cortejo tenía ocasiones, aunque esporádicamente, cuando había encontrado el sexo placentero. Sin embargo, desde el nacimiento de su segundo hijo hace varios años, no había experimentado ningún placer y se había sentido incapaz de mantener relaciones sexuales con su marido. Su esposo fue un gran apoyo y asistió a la sesión con ella. Se pidió a los cónyuges identificar lo que ellos pensaban que había sido diferente en los tiempos en que ella había encontrado el sexo menos aversivo o más agradable. Señalamos que hay mucho más en el sexo que sólo la parte física, y les pedimos centrarse en los detalles relacionados con las experiencias sexuales más positivas, por ejemplo, el entorno, sus estados de ánimo, estilo de ropa, etc. La cliente y su marido, ambos recordaron una experiencia memorable de sexo positivo durante el noviazgo, cuando ambos habían estado relajándose y leyendo después de jugar tenis. Ellos habían estado viviendo un entorno precioso, y el aire libre estaba alrededor de ellos. Nosotros le dijimos a la pareja: “Pensamos que ustedes pueden haber estado algo ensimismados, por eso, le sugerimos que programen un fin de semana o dos para irse solos en el mes siguiente, y hagan cualquier cosa que pueda resultar muy relajante, un hermoso entorno, actividades placenteras al aire libre, y ver como se sienten en respuesta a ello. Pero más que nada, asegúrense que ambos pasen buen tiempo lejos de este problema, porque ustedes realmente necesitan descansar del estrés de su trabajo y la crianza de sus hijos.” No es sorpresa, la pareja regresó e informó que el sexo había ocurrido y había sido mutuamente satisfactorio. Sin embargo, la esposa decidió que ella no debería tener que alquilar una habitación en un hotel y contratar una niñera un fin de semana para disfrutar de las relaciones sexuales con su esposo. Ella necesitaba una forma menos exigente para reproducir esta experiencia. Respondimos pidiendo volver a pensar en la experiencia original que ella asocia con una buena sensación sobre el sexo con su marido, y tratar de pensar en cualquier otro detalle de la experiencia que podría ser significativo. Ellos mismos identificaron una experiencia similar durante su noviazgo que había ocurrido en un centro turístico, cuando ellos 174 eligieron tener relaciones sexuales afuera de la casa y tenían que estar muy callados para no ser descubiertos. Cuando se le preguntó cómo se había sentido sobre la elección de esta opción, la mujer sonrió y dijo que se había sentido "rebelde". Así que le pedimos imaginar otras maneras de que pudiera expresar esa rebeldía en su vida aquí y ahora, maneras que serían atractivos y permitirle sentir ese sentimiento rebelde. Pensó en varias ideas extravagantes, incluyendo el uso calcetines sin igual, servir el desayuno a la hora de la cena, y viceversa, tomar rutas creativas pero inesperadas al trabajo, negarse a cocinar a todos algunos días, vestirse más escandalosamente, y excediéndose de velocidad un poco de vez en cuando. Su esposo estaba entretenido e intrigado por el efecto que podría tener sobre su vida sexual. Dos semanas después, la pareja regresó a la terapia y reveló que la mujer había estado vistiendo ropa muy creativa y extravagante, había conseguido una multa de estacionamiento, y se había negado a cocinar un día y decidió servir ensalada para el desayuno, y tocino y huevos para la cena, en otro día. Les preguntamos qué efecto parece haber tenido en su vida amorosa. Comenzaron a reír y nos dijeron que habían tenido relaciones sexuales satisfactorias en varias ocasiones desde la sesión anterior, pero NUNCA en el dormitorio. Más bien tuvieron relaciones sexuales en el comedor, el armario, y otros lugares extraños en la casa cuando los niños estaban dormidos. Preguntamos a los dos lo que parecía ser diferente y parecía estar trabajando para ellos. Mencionaron que, en todas las últimas ocasiones de sexo mutuamente agradable, la experiencia había sido precedida por tratar el uno al otro de una manera muy atenta y considerada, aparte de las relaciones sexuales. La rebeldía, que sentían, también había hecho una gran diferencia ya que juntos se habían convertido juguetones en el contexto de su sexualidad. Señalaron que en el pasado, debido a su historia de abuso sexual, las discusiones sobre el sexo y el sexo en sí había adquirido un tono muy sombrío. Ellos dijeron: "Hemos aligerado al respecto". Ropa para el exterior saludable Una variación de la intervención anterior se usó con otro cliente, quien era parte de una pareja, pero vista sola en vez que con su esposo. Sus recientes recuerdos emergentes de 175 haber sido abusada sexualmente cuando era niña habían resultado en dolorosas e intrusas escenas retrospectivas, y no había mantenido relaciones sexuales con su marido durante varios meses. Ella pidió ayuda para poder disfrutar del sexo otra vez y quería lograr un orgasmo, algo que nunca había experimentado. Le pregunté si había habido algún momento en el pasado, cuando el sexo se había sentido en la misma forma que ella busca ahora. Después de pensarlo, ella reveló que el sexo le hacía sentirse sucia sobre su cuerpo y dijo que el sexo se sentía más seguro y más placentero cuando se sentía más saludable. Analicé lo qué la ayudó a sentirse más saludable. En particular, esto incluyó ropa para el exterior, tales como las que son vendidas en catálogos de artículos deportivos, y estando en lugares donde ella se había sentido más cómoda y algo sexual con su marido. Desde que las relaciones eran placenteras, a ella no le importó intentarlas y percibió lo que lo hacía diferente. Gradualmente, ella lo notó y empezó a sentir más placer en cualquier forma de interacción física con su marido. Mientras ella empezó a ser más consciente de su deseo sexual, inicialmente sentía culpa pero luego notó el “aspecto saludable”. Esto fue reforzado por su identificación de más recordatorios de salubridad como camisones de franela, galletas y leche, además de estar en muy buena forma física. Sus primeros orgasmos llegaron en sueños sobre sexo con su marido, y en la actualidad está convencida que es sólo cuestión de tiempo antes de que la salubridad resulten en orgasmos dentro del contexto de las relaciones sexuales reales. Eliminando Escenas Retrospectivas Durante el Sexo Las escenas retrospectivas durante las relaciones sexuales son una dificultad común para las personas que han sido abusadas sexualmente. Las escenas retrospectivas pueden ser esporádicas o pueden ocurrir tan intrusivamente y tan frecuentemente cuando se intenta tener relaciones sexuales como para hacer imposible la intimidad sexual. La cliente debe tener una fuerte decisión para sentirse libre de decir no al sexo si así lo desea y para participar en actividades sexuales sólo cuando ella realmente quiere hacerlo. Las siguientes son sugerencias que mis clientes han encontrado inmediatamente útiles para superar o minimizar el impacto de las escenas retrospectivas cuando ocurren durante el sexo: 176 1. Tan pronto como usted percibe que una escena retrospectiva está empezando o que está ocurriendo, abra los ojos (si están cerrados) y observe dónde se encuentra ahora. Fíjese en las diferencias entre su pareja y el perpetrador, entre su entorno físico actual y lo que recordó en las escenas retrospectivas. 2. Centrarse en el símbolo de comodidad y seguridad y usarlo para derrotar la escena retrospectiva. 3. Deja de intentar responder sexualmente hasta que la escena retrospectiva termine y deja que tu pareja sepa lo que está pasando debido a que esto es mutuo. 4. Haga que su pareja le diga algunas palabras tranquilizadoras que usted ha identificado anteriormente como útiles en esta situación. Por ejemplo, una cliente le señaló a su esposo que le diga: "Yo soy tu esposo. Ahora estás a salvo”. 5. Dígale a la "niña interior" que está a salvo y que nunca dejará que la hieran de nuevo. 6. Pida lo que usted necesita para sentirse seguro de nuevo. No reanude el sexo a menos que usted se siente cómodo haciéndolo. El propósito de las estrategias es ayudar al cliente en tener más control sobre la duración de las escenas retrospectivas y sobre el grado de intrusión, si no lo detienen por completo. Como un cliente explicó "Ahora que tengo algo que hacer en respuesta a la escena retrospectiva, no es tan aterrador, ya sé que no se puede seguir por siempre y para siempre. Suena tonto, pero yo solía tener miedo de que nunca se iría. Por lo menos ahora puedo hacer que se vaya un poco más rápido". Afortunadamente, muchos clientes encuentran que el uso de las técnicas anteriores detiene la escena retrospectiva muy rápido. Por ejemplo, en algunos casos, los clientes informan que eventualmente que con sólo abrir sus ojos detienen la escena retrospectiva tan rápido antes de haber tenido la oportunidad de decirle a su pareja que está ocurriendo. Otros han informado de que están muy cómodos reanudando el contacto sexual, incluso tan sólo unos minutos después de superar la escena retrospectiva. Con el tiempo, una vez que la cliente aprende cuan eficaz es para ella, puede llegar al punto en el que cualquier matiz de la escena retrospectiva puede desencadenar una respuesta correctiva automática. Una cliente que ha practicado abriendo los ojos y tranquilizándose a sí misma para controlar escenas retrospectivas durante el sexo me dijo: "Ahora, yo sé que cuando tenga una escena retrospectiva la manera es abrir mis ojos durante unos 177 segundos. No me parece experimentar gran parte de la retrospectiva nunca más, que más te puedo decir”. En la presentación de este rayo de esperanza para una cliente, el terapeuta debe tener cuidado de que no se vea como un "debería", ya que estas habilidades varían, al igual que el nivel de trauma varía. Algunos clientes informan que, una vez se ha iniciado una retrospectiva durante las relaciones sexuales, es tan intrusivo que no pueden reanudar las relaciones sexuales durante horas o días. Al compartir las sugerencias anteriores, es muy importante que el terapeuta aliente a la cliente que su necesidad de abstenerse de tener relaciones sexuales es comprensible y más que aceptable. Con demasiada frecuencia, las sobrevivientes de abuso sexual son tan expertas en poner la necesidad de los demás, antes que las propias, que deciden tener relaciones sexuales, incluso cuando la experiencia es muy traumática para ellas, continuando así la victimización. Las parejas pueden necesitar apoyo para entender la necesidad plenamente legítima del sobreviviente de abuso sexual de abstenerse a tener relaciones sexuales para protegerse del trauma. Como se discutió en el Capítulo 3, es valioso concertar para que la pareja venga a una sesión de terapia conjunta con la sobreviviente de abuso sexual. La sesión conjunta da al terapeuta la oportunidad de garantizar que el socio entiende las necesidades de curación del superviviente en referencia a las actividades sexuales. Es muy importante que la pareja no malinterprete la abstinencia del sobreviviente de abuso sexual de las relaciones sexuales como un rechazo personal. Algunas parejas son más capaces de aceptar el proceso de recuperación si se compara con un procedimiento quirúrgico, que requiere la abstinencia de relaciones sexuales durante un período indeterminado de tiempo para permitir la cicatrización. Recuperar el conocimiento del cuerpo puede ser una muy gratificante, aunque desafiante, experiencia para la sobreviviente de abuso sexual. Muchos de mis clientes han dicho que una vez habían dudado de ser capaces de sentir nada más que desprecio hacia sus cuerpos. Las buenas sensaciones que han experimentado como resultado de la terapia y experiencias positivas fuera de la terapia fueron inesperadas, y por lo tanto aún más apreciadas que algunos de los otros aspectos de su tratamiento del abuso. La habilidad de disfrutar de las sensaciones físicas que alguna vez fueron el vehículo de dolor, miedo, confusión y humillación ilustra la increíble capacidad de recuperación del espíritu humano y la capacidad de algunos clientes para triunfar sobre el pasado. 178 Capítulo XI Superando el peligro de recaída Producto de la naturaleza del estrés post traumático, las sobrevivientes a un abuso sexual pueden, muy a pesar del tratamiento, ocasionalmente reexperimentar aspectos de los síntomas originales como resultado, a la exposición de eventos que de alguna u otra manera literalmente o simbólicamente evocan el trauma del abuso sexual original. Si se preparan adecuadamente para dicha situación, es menos probable que padezcan recurrentemente del estrés post traumático, el cual, severamente debilita y aterroriza o resulta tan abrumador que ocasiona impulsos suicidas. Algunos clientes son capaces de ver su actual nivel y adoptan una ¨equilibrada reacción¨ hacia el fenómeno del estrés post traumático, tomándolo como una experiencia de superación, puesto que, a medida que el tiempo pasa, están progresivamente siendo capaces de limitar y por ende, controlar el síntoma. Este capítulo ofrece una técnica para lidiar con las recaídas, con un enfoque particular en preparar a las clientes para una eventual recaída por estrés post traumático, reconociendo las situaciones que probablemente desencadenaron el estrés post traumático, prediciendo y limitando el grado y los efectos de cualquier recaída por estrés post traumático, que ocurran. Teniendo una recaída imaginaria En algunos casos, las recaídas pueden ser prevenidas, enseñando a las clientes, que precisamente copien mecanismos de una versión imaginaria. Desarrollado por Lynn Jhonson (1989), la técnica de la ¨recaída imaginaria¨ puede ser usada para ayudar a 179 clientes a identificar posibles desencadenantes de recaídas y subsecuentemente, mitigar o incluso prevenir la ocurrencia real de la recaída. Al cliente se le solicita imaginar ¿qué podría aprender de una recaída? Esto provee al cliente de una imagen simbólica aunque, en efecto, mucho menos traumática substituyendo el tener una recaída. Inclusive, si la paciente más tarde tiene una recaída, en respuesta a muy evocadores e inevitables estímulos, el abordaje de ¨ aprender de las recaídas¨ podrá permitirle generar un significado de la situación. Por ejemplo, una cliente se imagina teniendo una recaída, en la cual, ella revierte, sus antiguos naturales síntomas de abrumadores atracones, ataques de pánico y sus noches de insomnio. Ella dijo que después de imaginar esa recaída, aprendió que el comer en exceso probablemente no sea una buena manera de calmarse así misma de un ataque de pánico porque, podría sentirse muy mal luego de hacerlo y eso podría ser igualmente una insatisfactoria manera de lidiar contra el insomnio. Ella decidió que si tenía una recaída, ella necesitaría hacer algo diferente a comer en exceso, pues, eso no ayudaría a mitigar los otros síntomas. Ella identificó algunas cosas, que podría hacer para distraerse de la ansiedad y el deseo de comer en exceso. Eso incluía ir a ver una película, llamar por teléfono a un amigo, limpiar su casa, terminar aquellos quehaceres que no hacía cuando se sentía bien, tales como, clasificar la correspondencia, limpiar sus calcetines, podar el césped y tomar un tranquilizante té de manzanilla. Todo ello podría, también, ser productivo- o por lo menos no perjudiciales- maneras de pasar el tiempo, si tenía insomnio. Ella había precisamente previsto que el encuentro cercano con su hermana, con quien no tuvo una adecuada relación, podría causarle una recaída y cuando los síntomas de la ansiedad, insomnio y el fuerte deseo de comer en exceso, de hecho ocurran, inmediatamente después, de una llamada de su hermana por un día festivo, ella sería capaz de recordar el origen de ese flashback. Ella sustituyó muchos de las conductas copiadas que ella había identificado en su imaginación y como resultado la recaída ocurriría de forma muy reducida. Cuando, subsecuentemente, la felicité por predecir tan precisamente y utilizar lo aprendido de forma tan efectiva; ella me respondió: ¨La próxima vez, quizás, podré 180 atrapar esos impulsos, antes de dejarlos entrar por la puerta¨, yo le dije, ¨Tú podrás¨. Tú ciertamente tienes esa actitud que te ayudará a hacerlo. En la anterior situación, yo resistí la tentación de decirle a la cliente, ¨Por supuesto, tú podrás¨. Creo que nuestro entorno está lleno de tensión con estresores que no siempre pueden ser controlados. Los adultos sobrevivientes a un abuso sexual puede ser posible, como resultado a un efectivo tratamiento y trabajo duro, ser exitosos en sobrellevar los efectos de los estresores, en la medida que, ellos lo hagan, raramente, eliminan todo el estrés que podría resultar de una recaída de viejos sentimientos dolorosos o impulsos auto destructivos. Sin embargo, debido a la naturaleza del estrés post traumático, este grado de alivio puede ser permanentemente alcanzable al menos, no inmediatamente, sino con trabajo continuo. Sobrellevando la tendencia a la auto culpa Es muy importante que las clientas ayudadas no se culpen así mismas por las recaídas, pero, en cambio, trabajen para mitigarlas, cuando ocurren. Una estructura que podría ayudarlas a evitar futuros daños de la auto culpa en respuesta a las recaídas, es la explicación de las recaídas como respuestas condicionadas a estímulos. Sobreentendiendo en ese sentido, que una recaída puede actualmente ayudar al cliente a prevenir otras futuras porque comprende información probablemente del estímulo. Identificar que ciertos tipos de situaciones y experiencias causan las recaídas puede, en algunos de los casos, empoderar al cliente para predecir y mitigar las recaídas antes, que estas pasen. A menudo, lo más difícil para las pacientes son las recaídas y los flashback (visión retrospectiva) de sensaciones dolorosas e impulsos o deseos autodestructivos que aparecen ¨fuera del azul¨. Estos pueden ser explicados por clientes en términos de respuestas condicionadas que pueden ocurrir como resultado de la exposición a estímulos altamente evocativos pero, nunca menos sutiles que los inconscientes. Yo sospecho que las sensaciones envuelven, sabores, olores, sonidos, señales y texturas que pueden todas funcionar a tiempo fuera de la conciencia del perceptor. En algunos casos, incluso aparentemente ¨benignas¨ experiencias pueden contener un estímulo que 181 puede producir estresores post traumáticos. Por ejemplo, un sobreviviente a un abuso sexual experimentó intrusivas sensaciones post traumáticas cuando, un pedazo de goma de mascar con centro líquido, inadvertidamente, produjo sensaciones similares a esas asociadas con ser forcejeada para hacer felatio (sexo oral) como parte de su victimización (Bass and Davis, 1988) Algunas veces, en adición a las experiencias de síntomas por estrés post traumático tales como sensaciones intrusivas, sentimientos dolorosos e impulsos autodestructivos, las clientes pueden ¨saltar atrás¨ necesitando de nuevo, volver a visitar y clasificar sus sentimientos sobre el abuso. Antes de ver que esa es una recaída, es mucho más útil entender esto como una evidencia de integración futura. Algunas pacientes son propensas a ¨derrotarse a sí mismas¨ por su periódica necesidad de revisitar o revivir viejas memorias, sentimientos y tratar de ser comprendidas por sus experiencias de abuso sexual. Algunas veces, en ciertos casos, ellas se dicen a sí mismas versiones personalizadas del siguiente mensaje: ¨si yo tuviera que realmente descargar a fondo lo suficiente, yo no sentiría esa necesidad de lidiar con esto una y otra vez. Yo tendría que ser resistente en terapia o engañarme a mí misma. ¨vidrio en las rodillas¨ Cuando era una niña pequeña, me gustaba manejar bicicleta cuesta arriba y abajo en la calle en donde vivía. El camino era de gravilla y a mí me gustaba manejar mi bici muy rápido. Esto generó en gran parte, mi caída de la bicicleta cuando, se deslizó sobre la gravilla. Puesto que llevaba pesados pantalones de vaqueros, la caída resultó en nada más que una leve magulladura. Pero un día, tuve un poco de mala suerte, pasó que caí de la bicicleta justo encima de una botella rota de Coca Cola. El vidrio de la botella fue directamente hacia mis pantalones, dentro de mi rodilla. Fui a casa; mi abuela y yo muy cuidadosamente limpiamos a fondo y sacamos el vidrio de mi rodilla, pusimos un poco de desinfectante sobre la herida. No disfruté el proceso pero, sabía que era necesario, por ende, lo soporté. Unas pocas semanas después yo estaba completamente sana. 182 Luego, llegó el verano y fui a nadar mucho en un lago cercano. Era una tarde muy calurosa, después de pasar horas y horas en el agua, me percaté de un raro y pequeño chichón en mi rodilla mientras, me estaba secando, yo me sentí muy extraña y me dolió cuando lo froté. Al continuar sobándolo, un pedazo de vidrio gradualmente salió. Yo pensé que seguro debería ser el último pedazo de vidrio. Pero, luego en ese verano, al llegar el invierno, después de esquiar y tomar un largo baño caliente, tuve una experiencia similar. Otro pedazo de vidrio salió de la superficie. Eso continuó por muchos más meses, yo siempre había deseado si alguna vez, de adulta, algún día, poder sentir un raro pequeño chichón en esa misma rodilla, sólo para liberar aún otro pedazo de ese vidrio. Mi abuelita y yo hicimos un buen trabajo de limpiar esa herida, nosotras cuidamos sacar todo pedazo que podíamos alcanzar pero, a veces los pedazos se enterraron tan profundamente que tomó un largo tiempo para, finalmente alcanzar la superficie donde, podían ser liberados. Los clientes usualmente responden a esta historia diciendo que en retrospectiva sienten que hicieron todo lo que pudieron a tiempo para lidiar con el tema del abuso. Identificar Apropiadamente desencadenantes de las recaídas por estrés post traumático Es una buena idea, hacer que las clientes identifiquen todos los potenciales desencadenantes de las recaídas, identificar útiles fuerzas existentes y copiar mecanismos y luego mentalmente reforzar cómo ellas podrían cuidarse a sí misma, cuando algunos de esos estresores aparezcan. Puede, también, ser de gran ayuda, cuando se identifican los estresores para describir algunos de estos que tienden a afectar a otros sobrevivientes de un abuso sexual. Esta sección describirá algunos de esos estresores comunes. Algunas veces, las situaciones que desencadenan el estrés post traumático deslumbran en la superficie sólo remotamente relacionada al contenido del trauma por abuso sexual; pero son altamente evocativos a nivel inconsciente, porque reproducen la experiencia de víctima en condiciones de pérdida de control. Comunes desencadenantes puede incluir cualquier situación que requirió una acrecentada confianza y vulnerabilidad con la otra persona. 183 Si la cliente, se percata que esas experiencias pueden ponerla en riesgo, al re experimentar síntomas de estrés post traumático, ella estará más dispuesta a buscar soporte y tomar precauciones para mitigar o quizás incluso prevenir la ocurrencia de esos síntomas. Lo que sigue es parcial, puesto que, cada cliente es diferente, algunas no necesariamente son propensas a estresores desencadenantes de las recaídas. Así mismo, los flashbacks, los cuales, ciertamente suceden como parte de las recaídas del estrés pos traumático, no son incluidos aquí, puesto que, son discutidas en detalle en los capítulos 6 y 7. Tomando contacto por los perpetradores u otros miembros insolidarios de la familia. Una oportunidad de tomar contacto con los perpetradores o los miembros insolidarios o no cooperativos de la familia puede desencadenar una recaída de toda una sintomatología. Propiciar un encuentro puede conllevar más riesgos porque el cliente no tiene la oportunidad para prepararse para cuando, estos sentimientos ocurran. Estos individuos pueden intentar psicológicamente re victimizar al cliente, o su sola presencia poder evocar poderosas y vívidas memorias de la pasada victimización. Intrusivos Procedimientos Médicos Cualquier tipo de procedimiento médico puede hacer que el cliente se sienta fuera de control de su cuerpo y vulnerable hacia la acción de alguien más, quien es, un potencial estresor. La cirugía del parto, la cual, puede parecer insignificante de evocar fuerte ansiedad, puede ser particularmente difícil para las sobrevivientes de un abuso sexual. Mientras más, la paciente esté provista con formas para experimentar su propio sentido de control de la ansiedad, provocada por situaciones médicas, mientras más, apropiadamente sea capaz de evitar o limitar los efectos de una recaída de los antiguos síntomas de un estrés post traumático. En situaciones donde, la cliente siente estar fuera de control de su cuerpo, si no se interviene, la ansiedad de la cliente puede producir una recaída como parte de antiguas conductas sintomáticas. 184 Por ejemplo, una sobreviviente a un abuso sexual enfrentando una operación puede, en respuesta, a sentimientos anticipados de percibirse muy vulnerable y estar fuera de control de su cuerpo, sentir mucha ansiedad y regresiones a conductas disfuncionales pasadas, tales como, comer en exceso y tener compulsiones sexuales. Ellas pueden luego, experimentar insomnio tanto como su ansiedad se incremente, y esto podrá, por supuesto, escalar hacia otros síntomas. Una paciente me explicó el por qué regresó a realizarse cortes en su brazo después de tres años de abstenerse de dicho comportamiento: Fui al doctor y él me dijo el resultado de los exámenes, cuando él me dijo que tenía que ser operada, yo realmente no pensé mucho sobre eso en ese momento. Esa misma noche, salí a cenar con un amigo. Por alguna razón, bebí más de la cuenta- tan sólo tuve ese fuerte deseo de tomar un vaso de vino extra grande. y luego llegué a casa, sin incluso pensar acerca de ir directamente a la gaveta de la cocina donde, tomé un cuchillo y empecé a cortarme inmediatamente, no lo había hecho por años y después de hacerlo, fui finalmente a lavar el cuchillo, y tuve el pensamiento: ¨ me estoy hiriendo mucho¨, no tanto físicamente pero, sí, emocionalmente. Luego, me di cuenta lo asustada que estaba al sentir que los médicos me tendrían que hacer dormir cuando, me operen. Yo había escuchado todas las historias sobre cosas subliminales que suelen decirse, inclusive eventualmente, cuando estás bajo los efectos de la anestesia, no te das cuenta. Luego piensas, también, ¿Qué pasaría si ellos se equivocan al operarme?, me empecé a sacudir y a llorar. Lloré toda la noche, y luego te llamé. Yo estuve incluso pensando en tomar mis pastillas (cometer suicidio), porque al menos, luego, sabría que no tendría que ir a la cirugía. Ahora, sentada aquí, no puedo creer que estaba sintiéndome así, pero era real. Era como regresar tres, cuatro, cinco años antes cuando, por primera vez, empecé a lidiar con mi victimización, no fue un flashback, fue de algún modo, más fuerte porque ya había aprendido a lidiar con los flashbacks y las pesadillas. Esto era como experimentar el viejo sentimiento en una situación diferente que no parecía relacionarse. 185 El terapista debe estar preparado para el hecho que a veces, las clientes no son inmediatamente consientes del impacto de una situación, inclusive, un evento mayor tal como, haber descubierto que tenía que ser operada. Las respuestas disociativas que la ayudaron a sobrevivir la victimización original pueden ser activadas por un fuerte estresor y pueden prevenirla de reconocer su propia angustia desde un comienzo. En esos casos ella no sabe que está perturbada hasta que en retrospectiva, reconoce que estaba regresando hacia pasadas conductas sintomáticas. Intimidad Cuando la cliente se cura del abuso, es probable que sea capaz de tener una mayor intimidad y una relación más potencial y gratificante. Irónicamente, esta experiencia muy positiva puede desencadenar también una recaída transitoria debido a la pérdida de control implícito en el amor, por lo que necesitan de alguien. La siguiente descripción es de una sobreviviente que sufrió abuso sexual que ilustra los peligros de la intimidad que sufren estas mujeres: Conocí a una persona, la relación era buena y ambos nos sentíamos bien. Nosotros salimos alrededor de un año y luego me pidió que me casara con él. Después de pensarlo detenidamente, me di cuenta de que realmente lo amaba y le dije que sí. Me sentía muy bien entonces, no obstante tenía mucho miedo. Me preocupaba que él fuera a tratar de controlarme, me traicione, abandone, o que fuese a abusar de mí, a pesar de que nunca había mostrado ningún signo de estos comportamientos. Empecé a distanciarme de él casi inmediatamente. Comencé a tener ataques de pánico, y empecé a pensar en otros hombres, a pesar de que yo no tenía cualquier sentimiento real por ellos. No podía decirle que no a los otros chicos. Tuve sexo con otro chico, aunque era muy probable que él se enterara. Pero antes que lo hiciera, terminé la relación con él. Luego me deprimí bastante. 186 Meses después me di cuenta, en terapia, de que había proyectado muchas creencias sobre mi padre (el abusador sexual) en él, y que había tenido tanto miedo de regresar a mis viejas conductas disfuncionales. Pero ya era muy tarde para intentar explicarle las cosas a él; ni siquiera me hablaba. Supongo que se habrá enterado que le fui infiel, o tal vez estaba muy herido por la forma en la que terminé con él. Pero cuando conocí a mi esposo, ya había tenido esta experiencia, así que estaba preparada para que estos sentimientos emergieran cuando empezara a entrar en intimidad, y tenía mucho más control. Fui capaz de decirle que estaba asustada, y pude darme cuenta de que él era verdaderamente diferente a mi padre. Pudimos superarlo. Convirtiéndose en sexual Por supuesto, que volverse sexual por primera vez en una nueva relación puede desencadenar sentimientos de pérdida de control, o en algunos casos, flashbacks. Los flashbacks pueden ocurrir también como respuesta ante cualquier estresor discutido en este capítulo. (Sugerencias específicas para lidiar con estos flashbacks se dan en los Capítulos 6 y 7, y sugerencias para mitigar los flashbacks durante experiencias sexuales deseadas se dan en el Capítulo 10.) Traición Debido a la traición de la confianza implicada en el abuso sexual, la víctima de abuso sexual puede ser particularmente vulnerable a la regresión de síntomas de EPT si tiene la mala suerte de experimentar verdadero o al menos una percibido una verdadera traición de confianza. Esto puede ocurrir si la víctima de abuso sexual es tratada injustamente en el trabajo, si su superior o colega o le demuestra lealtad en las políticas de trabajo o sociales, o si alguien en quien ella confía no la protege de abuso verbal 187 La traición más traumática para una víctima adulta de abuso sexual puede ser la infidelidad sexual por parte de su pareja en una relación comprometida, ya que combina dos áreas de vulnerabilidad que fueron cruelmente violadas en el pasado: si capacidad de intimidad emocional y su sexualidad. La traición sexual puede también evocar sentimientos de baja autoestima asociados a la victimización original. Cuando la traición conlleva a la pérdida, como normalmente lo hace, puede evocar impulsos suicidas, ya que se repite el triángulo de traición, victimización sexual y pérdida, que pudo haber ocurrido cuando confrontó al abusador. Pérdida Una víctima de abuso sexual me vino a ver a terapia con la siguiente petición: “Necesito encontrar la manera de hacerlo menos traumático, cuando peleo con la persona que estoy saliendo. Tengo tango miedo de que me deje, que fuerzo a que suceda. Le digo que salga de mi vida, y luego, cuando se va, literalmente quiero morirme. Siento que me estoy volviendo loca. Es como cuando lidiaba con todos los problemas del abuso, sólo que sucede cada vez que peleamos.” Incluso el posible intento de una perdida potencial puede a veces evocar un terror de abandono similar al que se sintió cuando se perdió la protección de un adulto en la victimización de su niñez. En aquellos casos, el cliente y su pareja necesitan estar al tanto de este patrón y crean formas de interrumpirlo, usualmente con un acuerdo estricto de abstenerse a terminar con la relación en momentos de mucho enojo. Potencialmente más traumático es una verdadera perdida a través del abandono o la muerte. La pérdida puede evocar viejos sentimientos asociados a la profunda perdida inherente en el abuso sexual. En esos casos, es muy importante que el cliente sea ayudado a mantenerse conectado con sus recursos y fortalezas existentes. Esto puede prevenir recaídas de EPT que puedan terminar en un suicidio. Junto a otras potenciales recaídas, la respuesta del cliente hacia la perdida puede ser mitigada por el aprendizaje del pasado e identificando qué cosa lo ayuda. Una víctima de abuso sexual comparó sus 2 divorcios: 188 La primera vez que estuve en profunda depresión era tan mala como el abuso sexual. El momento más difícil fue justo después que nos separamos. Tenía que hacer contratos con mi terapeuta para no matarme a mí misma, y hasta pasé una noche en el hospital, cuando no pude garantizar que no me haría daño a mí misma. Me sentía inútil y completamente sola, casi como hace unos años atrás cuando los recuerdos (del abuso sexual) regresaron. En verdad no sé cómo logre pasar ese periodo. Pero logre pasarlo, y los sentimientos se fueron después de un tiempo. Cuando mi segundo matrimonio terminó, me sentía muy mal, pero no sentía que me iba a suicidar. Claro que lo pensé, pero recuerdo como me sentí con el primer divorcio y por eso sabía que esos sentimientos no duraría para siempre, que eventualmente se irían. Era muy, muy difícil, pero no tanto como la vez anterior. Sabía que lo superaría, y creo que eso evito que mi depresión estuviera fuera del alcance de mis manos. Sabía qué me había ayudado antes, el trabajo y enfocarme en otras personas que me quería. Seguí trabajando y cuidando a mis hijos, y un día, después de bastante tiempo, me sentía mejor. Uno verdaderamente aprende de la experiencia. La pérdida que ocurre por muerte puede tener dinámicas similares a la perdida por divorcio o rechazo, particularmente en casos de suicidio. Las muertes naturales pueden ser un poco más fáciles de enfrentar para algunas víctimas de abuso sexual, ya que la partida es involuntaria por parte del ser querido; sin embargo, en todos los casos se generan sentimientos de pérdida de control. Lidiando con recaídas de EPT una vez dado Generalmente, mientras más control siente el cliente, menor es la extensión de la recaída. Por ejemplo, con los procedimientos de intrusión médica, saber todo el procedimiento puede permitirle responder a lo garantizado por sus proveedores de cuidado médico. 189 Tomar medidas para cuidarse a sí mismo puede contrarrestar los efectos de los estresores actuales. Si el cliente está vuelve a terapia, o a un grupo de apoyo, se le puede recordar su símbolo del presente y su señal de asociación de confort y seguridad. Las preguntas centradas en soluciones son otra forma de empoderamiento del terapeuta para ayudar al cliente a controlar los efectos y alargar las actuales recaídas de EPT, e identificar las conductas que pueden prevenir futuras recaídas de EPT. Como se describe en el capítulo 6, el cliente puede ser capaz de detener o al menos reducir la intensidad de una recaída, al identificar el estresor que lo desencadena y cómo se asemeja y diferencia de la victimización original. Identificar cómo se diferencia ella actualmente a como era en el pasado, fortalecerá su capacidad de separar los sentimientos del pasado y responder conforme a los actuales. En casos de recaídas extremas, en las que la vida del cliente está en riesgo, la hospitalización puede ser necesaria. Sin embargo, en muchas casos, si se da un pronto y extenso soporte, el cliente puede ser empoderado para reconectarse con los mecanismos de afrontamientos que ha desarrollado. Si se opta por la hospitalización en vez de dicho soporte, puede ser por la conveniencia del terapeuta y no por lo que es mejor para el cliente. Erica Este fragmento de un caso ilustra como el terapeuta puede utilizar preguntas enfocadas en soluciones para ayudar al cliente a superar los síntomas de recaídas de EPT, para que la experiencia se vuelva de su dominio en vez de desmoralizarlo. Erica, una profesional de 50 años, me llamo por teléfono el viernes temprano por la mañana. Ella había recibido tratamiento por los efectos del abuso sexual de su niñez, y había terminado la terapia dos años antes. Ella contó que tuno una pelea seria con su pareja la noche anterior y se sentía extremadamente ansiosa y deprimida. Su pareja la había dejado y no había regresado a casa. Erica tenía miedo de pensar que tal vez podría hacerse daño a sí misma; la noche anterior y esta mañana tuvo pensamientos de tomarse una botella de aspirinas de su repisa de medicinas. Erica pidió una “sesión telefónica” y como tenía una hora libre, estaba disponible. Se dio la siguiente conversación: Terapeuta: ¿Estás a salvo ahora? 190 Cliente: Bueno, por ahora, técnicamente sí, pero tengo mucho miedo de tener estos pensamientos suicidas. Ha pasado mucho tiempo desde que me siento así. Terapeuta: ¿Cómo superaste, en el pasado, esos sentimientos la última vez que los tuviste? Cliente: Me dije a mi misma que tenía que aguantar porque los sentimientos se irían, no debía herirme a mí misma porque no siempre me iba a sentir así. Terapeuta: Entonces, ¿esa es una cosa útil para decirte a ti misma? Cliente: Si... bueno, no sé qué más podría decir. Terapeuta: ¿Sabes que desencadenó estos sentimientos? Cliente: No estoy segura, pero creo que una carta de mi hermana hablado sobre cómo había visto a mi padre. No decía mucho sobre él, excepto de que estaba preocupada porque él estaba muy enfermo, pero algo sobre su preocupación me hizo sentir que ella lo defendía de mí.. eso se sintió un poco raro, y supongo que recordé. Me estoy dando cuenta de esto conforme lo voy contando, creo que recordé a mi mama y mi abuela no defenderme cuando era una niña cuando el abusaba de mí. Terapeuta: ¿Qué diferencia hay cuando haces esas conexión, tal y cómo la acabas de hacer? Cliente: Bueno, tiene sentido que reacción más intensamente, y creo que es por eso que las cosas se escaparan de mis manos con Stephanie (su pareja) y conmigo ayer en la tarde... Ella sentía que yo sobre reaccionaba ante algo que mi jefe me había dicho en el trabajo y cuando ella dijo eso me puse furiosa. Luego ella dijo que necesitaba salir para calmarse un poco y pensar, y eso me hizo enojar más, supongo que por el abandono, pero en ese momento sólo estaba muy 191 molesta con ella. Así que ella se quedó hasta casi las 9.30 y cuando vino a casa estaba muy molesta. Ella me llamo y me dijo que pararía en la casa de un amigo, para que no me preocupara, pero eso no me hizo enojar menos. Cuando llegó a casa la acuse de querer abandonarme, y cuando dijo que no era verdad yo seguí discutiendo. Si ella no se hubiera ido y hubiera pasado la noche en otro lado, creo que hubiera podido volverme verdaderamente psicótica. Ahora me siento terrible. Creo que ella sabía que yo reaccionaba por al más que por ella, porque sólo me quedaba mirando con cierta extrañez. Terapeuta: Suena como una terrible noche la que tuvo hasta ahora. ¿Qué siente que necesita saber ahora mismo? Cliente: Quiero intentar encontrar a Stephanie y al menos poder explicarle y pedirle disculpas, pero primero necesito tranquilizarme. Terapeuta: ¿Cuál sería para usted el primer pequeño símbolo de que se está calmando? Cliente: Bueno, de hecho lo estoy llamando, creo que eso es un signo… Terapeuta: ¿Cuál cree que sería el siguiente efecto, o ya ha estado sucediendo? Cliente: Bueno, calmar mi respiración, y siento que está calmándose en cierto punto ahora mismo. Terapeuta: Entonces, ¿qué más tendría que pasar para que sepa que ha alcanzado su estado de calma? Cliente: Sé que me sentiré mucho mejor después de hablar con Stephanie. Dios, espero que ella me perdone… Pero, supongo que otra cosa que podría hacer sería pensar sobre mi símbolo. No había pensado en él hasta ahora. 192 Terapeuta: ¿Qué pasa ahora cuando está pensando en aquella flor morada (su símbolo para una señal de asociación de confort y seguridad)? Cliente: Me siento más calmada. Pienso que podría llamar a Stephanie ahora mismo; creo que se dónde está. Terapeuta: ¿Se siente segura ahora? Cliente: Si, no va a ser tan fácil, pero es más difícil no llamarla. Incluso si está enojada por un tiempo, puedo afrentarlo. Es como si hubiera perdido mi centro, y definitivamente necesito conversar con mi hermana y saber dónde está su lealtad. Eso se siente mejor, sólo con decirlo. Terapeuta: ¿Cómo crees que sería útil, y que diferencia creer que haría? Cliente: Bueno, llamar a Stephanie me haría sentir al menos que he dado un gran paso re reabrir la comunicación e intentar aclarar las coas… Pero con mi hermana, es más como que necesito asegurarme de que no me de mensajes dobles respecto a mi victimización. No necesito eso y no voy a aguantarlo si sucede eso. En verdad necesito conversar con ella. Deseo que lo de anoche con Stephanie no se me hubiera escapado de las manos. Terapeuta: Entonces fuiste tú Cliente: Si, era yo. Terapeuta: ¿Entonces como sabrías que estás haciendo lo que necesitas hacer si sientes que puede haber cierta recaída de nuevo? Cliente: Bueno necesitaría identificar la causa, si puedo hacerlo, descubrir qué es lo que puede estar recordándome, sino es nada o tal vez saber que estoy realmente enojada, sería suficiente razón para mí para sentirme así. 193 Terapeuta: Entonces te darías una oportunidad de descubrirlo, de explicar lo que estás sintiendo, ¿Cómo harías eso para ti mismo? Cliente: Bueno, lo principal es recordar detenerme, relajarme por unos minutos, y pensar, ¿de qué trata todo esto? Terapeuta: ¿Ha habido otras situaciones en las que has podido ser capaz de hacer esto? Cliente: Bueno, definitivamente hago esto en el trabajo, con mi jefe y colegas, porque no quiero ser despedida. Terapeuta: ¿Y has tenido éxito haciéndolo ahí? Cliente: Si, lo he tenido. Terapeuta: Me pregunto cómo podrías trasladar eso a otros lugares, ya que obviamente sólo lo haces en el trabajo.. Estarías dispuesto a notar cuando haces esto, para que puedas tener más información sobre cómo lo haces, porque parece ser valioso. Cliente: Haré eso. Me siento mejor. Voy a llamarla, y luego lo llamaré de nuevo para coordinar una cita con usted para conocernos. Erica luego vino para una sesión completa, en la que identifico qué expectaciones necesitaba comunicarle a su hermana. Subsecuentemente se dio cuenta de que hay muchas ocasiones donde superó sentimientos extremos de enojo que aparentemente frenan las situaciones que se parecen a su victimización. Sin embargo, ella notó, “conforme los identifico, se vuelven menos intensos. Me direcciono más hacia los sentimientos a personas del pasado, quienes se merecen esos sentimientos” 194 Le sugerí hacer el ejercicio de las cartas de curación (Capitulo 3), y en la siguiente sesión ella describió alivio después de haber escrito las cartas al abusador (no enviadas) y a varios miembros de la familia que no fueron de apoyo (tampoco las envió). Después de un total de tres sesiones, no ha necesitado más sesiones en los últimos 18 meses y parece integrar exitosamente su propia identificación de soluciones para lidiar con el enojo intenso. Ella cree que no tendrá más recaídas, y que ciertamente está haciendo todo lo que puede pare prevenirlas. Las preguntas centradas en soluciones, usadas anteriormente, le permiten al cliente negociar con cuestiones básicas de su abuso sexual para manejar y prevenir futuras recaídas. Incluso los clientes que “siguen en proceso” en diferentes estados del tratamiento son capaces de responder preguntas sobre lo que necesitan para curarse en formas que son únicamente apropiadas para ellos. Cuando se usa hábilmente estas preguntas, se puede prevenir recaídas sintomáticas a inicios o mediados de la terapia. 195 Capítulo XII Terminaciones Significativas El terapeuta está desafiado a garantizar que el cliente, a la salida de la terapia, sea capaz de ir más allá de la victimización en una vida satisfactoria y positiva. Aquí presento técnicas de la hipnosis Ericksoniana para ayudar al cliente más productivamente utilizando modelos y reclamar su derecho de convertirse en la persona completa, cuyo potencial ella trae, así como las cuestiones centradas en soluciones para la identificación de metas positivas y adaptativas futuras, percepciones y comportamientos. Se proporcionarán sugerencias para la terminación La Identificación Con Modelos Empoderamiento Los niños aprenden naturalmente por la imitación de los adultos en su entorno. Un problema que se enfrentan algunos sobrevivientes de abuso sexual que crecieron en familias disfuncionales es la falta de modelos apropiados para los hábitos saludables y la satisfacción de vivir en el pasado y el presente. Me gusta animar a clientes para identificar a las personas que incorporan las habilidades o cualidades saludables que desean adquirir en el futuro y "pedir prestado" de ellos. Los clientes con una buena prueba de la realidad pueden beneficiarse y disfrutar de la experiencia de pretender ser alguien a quien admiran por unas horas y darse cuenta de cómo se siente. Esto no está recomendado para clientes con trastorno de personalidad múltiple, ya que es probablemente algo que ya están haciendo a un grado extremo y con frecuencia disfuncional. Esto se puede hacer en grupo, o los clientes pueden optar por hacerlo por su cuenta. Los clientes pueden optar por vestir de una manera que evoca para ella la personalidad de la 196 persona que posee habilidades o cualidades que siente que podría beneficiarse de la imitación. El cliente puede practicar la participación en actividades y mostrando los gestos y "estilo", que son características de la persona designada. Por supuesto, si su imitación de la persona seleccionada es probablemente ser un muy dramático y potencialmente perturbador para los que están los que la rodean, el cliente puede necesitar cualquiera de los arreglos de su vida privada o para hacerles saber lo que está haciendo, con el fin que no teman que ella tenga una personalidad múltiple o se haya convertido de repente en psicótica. Los sobrevivientes de abuso sexual que han utilizado la técnica de "fingir" suelen tomar las personas que personifican fuerza y el coraje de la convicción, así como otras deseables cualidades habilidades. Ellos posteriormente me han dicho que la intencional experiencia de "pretender", fue el momento crucial en su propia integración resultante de estas habilidades. Al ser dado permiso para "fingir" durante unas pocas horas puede acelerar la integración de los nuevos comportamientos, habilidades, capacidades y percepciones. El cliente no siempre descubre, como resultado de fingir, lo que ella o el terapeuta pensaron que iba a aprender. Por ejemplo, un Cliente me dijo: "Me puse a pensar mucho más positiva como Mark Twain." Dicho humor maravillosamente cínico de Mark Twain, me sorprendió por la fantasía infantil pura y alegría que el cliente accede a causa de su "fingir". Esto fue todo, útil para ella como posteriormente mostró la capacidad de preguntarse "¿qué diría el antiguo Mark?" antes de abordar tareas de enormes proporciones. La respuesta siempre fue juguetona, y su ligereza resultante le permitió más fácil hacer muchas cosas necesarias, tales como la solicitud de un puesto de trabajo, el establecimiento de límites para sus hijos, y tomar decisiones sobre el futuro. Si la persona seleccionada para ser imitada es altamente significativa, los efectos del aprendizaje de "Fingir" pueden ser duraderos y fructíferos. Por ejemplo, hace años, mientras participaba en un ejercicio similar en un taller (Carter & Gilligan, 1983), Yo escogí "Fingir" ser Anais Nin porque era una escritora. No ha habido escritores en mi familia de origen. Ocho años más tarde, yo continuo manteniéndome escribiendo en un diario regular, se han publicado varios artículos, tengo 197 un libro publicado, estoy a punto de concluir en el actual mientras escribo esta frase, y ya he comenzado el tercero! Preguntas centradas en soluciones para construir un mapa saludable para el Futuro Como una sobreviviente de un abuso sexual deleitoso me dijo en la etapa final de su tratamiento: "Yo no quiero simplemente superar los efectos de haber sido abusada-Quiero ser mucho, mucho más. Quiero estar realmente viva hasta el final. "Una ex bulímica, este cliente luego describió lo que quería con el fin de "estar vivo hasta el final", que formaron el contorno de su mapa resultante de un futuro saludable, satisfactorio. Las preguntas centrada en soluciones, orientadas hacia el futuro se ilustra en el siguiente diálogo se puede utilizar para asegurarse de que el cliente ha desarrollado un mapa específico de lo que tiene que hacer para tener un futuro que sea satisfactorio y digno de ser vivido. “Vivo hasta el final” Terapeuta: ¿cómo usted podría saber que usted estaba, como usted dice, realmente viva hasta el final? Cliente: En primer lugar, yo no me estaría amortiguando a mí mismo con drogas o alcohol, y no me gustaría pasar todo el tiempo sentado comiendo en frente de la televisión como antes. Terapeuta: ¿qué estarías haciendo en ese caso? Cliente: Estaría fuera de casa haciendo cosas. Terapeuta: ¿Estás haciendo algo de eso ahora? Cliente: Claro. Terapeuta: ¿Qué tipo de cosas que estás haciendo en estos días que se adapten que su criterio de "fuera de la casa, muy viva"? Cliente: Bueno, yo estoy en la escuela. Estoy trabajando para mi GED (un grado de equivalencia de escuela secundaria) y estoy trabajando para el futuro. Y mis cuentas 198 están siendo pagadas porque estoy trabajando a tiempo completo. Y he estado yendo de patinaje sobre ruedas. Terapeuta: ¿Y esas cosas son parte de la realidad viva de los sentimientos de la casa? Cliente: Sí. Terapeuta: ¿Y qué diferencia está haciendo que usted esté haciendo estas cosas ahora? Cliente: Bueno, me siento mucho mejor. Terapeuta: Y si se siente mucho mejor. Y yo me pregunto, ¿Qué diferencia hará su sensación mucho mejor ahora, y continuar haciendo el G.E.D., y trabajar e ir patinaje sobre ruedas?, ¿qué diferencia harán esas cosas, continuando con el tiempo para marcar el futuro? Cliente: Bueno, yo tendré un título y voy a conseguir un trabajo mejor, y no voy a estar en deuda porque estoy pagando mis deudas, y el patinaje sobre ruedas (risas) - bueno, supongo yo todavía esperare tener mi sentido del humor. Terapeuta: ¿Y todo lo que está haciendo ahora que habría que seguir haciendo para que pueda tener la sensación de estar realmente viva en el futuro? Cliente: Bueno, yo no querría engordar. Así que eso significa que no atracones. Terapeuta: ¿Qué estarás haciendo en ese lugar? Cliente: Simplemente una alimentación saludable. Y ejercicio, supongo. Terapeuta: ¿Y qué diferencia harás? Cliente: Me sentiría mejor, mejor sobre mi cuerpo. Terapeuta: Bueno, eso sólo puede ser bueno. ¿Qué más tiene que pasar para que usted tenga la sensación muy viva de cinco, diez años a partir de ahora? ¿Cómo podrías saber que realmente habrías logrado eso, que viviste a la altura de lo que querías? Cliente: Me podría haber encontrado en una buena relación y que estaría en ella de forma comprometida, tal vez casados. Terapeuta: ¿Cuál sería la muestra para usted que usted estuviera en una buena relación? 199 Cliente: Bueno, no drogas podría ser formar parte, Y sería alguien confiable, y con respeto a sí mismo, además de, respeto hacia mí. Terapeuta: ¿Qué podría ayudarle a reconocer eso? Cliente: La forma en la que él me trató, pero no solo la forma en la que él era alrededor de otras personas. Y si él mostraba signos de abuso de drogas. Eso mostraría si realmente presté atención. Terapeuta: Y ¿Qué diferencia habría que hacer para que usted pueda estar en una buena relación? Cliente: Me sentiría bien. Yo sé que realmente podría ser diferente para mí de a lo que con que yo crecí. Terapeuta: Y con el tiempo, sabiendo que puede ser diferente para ti de lo que creciste, ¿qué diferencia hay con el tiempo? Cliente: (muy seriamente, y con énfasis) Se hace toda la diferencia en el mundo. La diferencia entre la vida y la muerte. Terapeuta: ¿Y cómo vas a saber que estás haciendo eso y seguir haciendo eso? Cliente: Sólo los tipos de cosas que he estado diciendo. Lo puedo hacer si pongo mi mente en ello. Yo ya estoy haciendo el GED, así que sé que puedo hacerlo. Terapeuta: Sí, tú realmente puedes. Cinco años más tarde, el cliente anterior está en la universidad, todavía libre de las drogas, y sale con alguien que parece muy sano y enriquecedor. Ella está manteniendo un peso normal, y no tiene atracón o purga. Ella ha requerido citas ocasionales de seguimiento aproximadamente dos veces al año, que se utiliza para identificar lo que necesita para continuar y lo que necesita para añadir a sus actividades actuales. Sobrevivientes de abuso sexual a menudo inicialmente carecen de la capacidad de imaginar, y mucho menos vivir, una vida sana, un futuro satisfactorio. El proceso de averiguar lo que "no podría estar haciendo" (por lo general éstas son las conductas autodestructivas derivadas del abuso sexual), como parte de la satisfacción, futuro saludable, 200 y luego enterarse de lo que estarían haciendo en su lugar (el más parte importante), les proporciona un mapa concreto de que pueden seguir para hacer su visión futura una realidad. Un millón de dólares En ocasiones, los sobrevivientes de abuso sexual presentan versiones idealizadas del futuro que quieren, que posteriormente les parece ser demasiado grande de un paso para siquiera intentar. Esta respuesta parece ocurrir con más frecuencia entre los adolescentes que en los adultos. El siguiente diálogo muestra cómo traducir la meta más grande, más desalentadora en pasos concretos que el cliente sabe que puede tomar. Terapeuta: ¿Qué le permitiría decir que usted estaba viviendo un futuro satisfactorio dentro de cinco años? Cliente: Que yo hubiera hecho un millón de dólares. Terapeuta: ¿Y qué diferencia hará eso para ti? Cliente: Bueno, me gustaría tener dinero y que podría hacer lo que quería, y yo podría tener la seguridad. Y eso me daría tranquilidad. Terapeuta: (en busca de otra excepción al problema de un insatisfactorio futuro / presente). ¿Hay veces ahora cuando experimenta esa seguridad y paz, incluso en pequeñas dosis, incluso en destellos, o el bit más pequeño? Cliente: (Despreocupadamente) No realmente. Terapeuta: Y ¿algo más? ¿Cualquier otra cosa que será signo para usted que está viviendo un satisfactorio futuro de cinco años a partir de ahora? Cliente: En realidad no - sólo algunas posesiones materiales agradables, como una buena casa y un coche. Terapeuta: Entonces, ¿cuál sería la señal más pequeña que estuviera un poco más cerca de tener el dinero para la casa y el coche, incluso el más pequeño signo? Cliente: Me gustaría tener un trabajo. 201 Terapeuta: Y ¿qué para usted podría ser el signo más pequeño que usted está moviéndose más cerca para tener un trabajo? Cliente: Yo podría haber solicitado en alguna parte. Terapeuta: Y ¿qué diferencia podría hacer eso? Cliente: Al menos habría el chance de tener uno Terapeuta: Y ¿cuál sería el signo más pequeño ahora que tu estuvieras yendo para estar en una posición de aplicar a uno? Cliente: (Riéndose) Me gustaría comprar una copia del documento en el camino a casa y mirar los anuncios. Terapeuta: Y ¿qué diferencia haría eso? Cliente: Podría presentar algunas aplicaciones el jueves Terapeuta: Y ¿cómo eso podría afectarte? Cliente: Bueno, una vez que esté terminado y me consigo un trabajo, yo no estaría tan preocupado por el dinero. Terapeuta: Y ¿Qué diferencia podría hacer eso para no estar tan preocupado por el dinero? Cliente: Yo estaría de buen humor y sería más fácil vivir con y me gustaría llevarme mejor con mi compañero de piso, tal vez. Terapeuta: Y, ¿Cómo llevarse mejor le afecta? Cliente: Estaría más feliz. Terapeuta: Parece que usted entendió lo que necesita hacer esta semana. Cliente: Claro, Obtener ese documento Utilizando Únicamente Respuestas afectivas De vez en cuando hay clientes que, en respuesta a las preguntas centradas en soluciones, en repetidas ocasiones tienen una respuesta afectiva y no de comportamiento, tales como: "Me sentiría mejor conmigo mismo." Incluso cuando se le 202 preguntó cómo otros pueden reconocer mediante la observación de su comportamiento que ellos se sentían mejor sobre sí mismos, algunos clientes pueden llegar a más que otra respuesta afectiva, por ejemplo, "Me siento mejor. No habría manera de que pudiera decir de cómo estaba actuando, pero me gustaría saber porque podría estar sintiéndolo” Una manera eficaz de utilizar esta respuesta sólo afectiva es pedir al cliente que ella y los demás a su alrededor sabría que ella estaba sintiendo de esa manera, Qué iba a hacer de manera diferente que indicaría que estos sentimientos positivos. Los comportamientos identificados a continuación, pueden ser utilizados por el cliente para desarrollar el estado afectivo que ella ha asociado con ellos en su descripción. Otra forma de utilizar la descripción afectiva de la solución como un "estado emocional" es preguntar al cliente: "¿Qué vas a estar diciéndote a ti mismo cuando te sientas de esa manera?" El cliente puede escribir estas palabras en un pedazo de papel y llevarla a todas partes con ella, practicando, diciéndole a ellos hacia sí misma cada vez que estas palabras puedan ser útiles. En la etapa final del tratamiento, después que se han abordado los problemas de abuso y el cliente han identificado lo que tiene que hacer en pequeños pasos suficientes, se puede lograr la definición de un futuro satisfactorio. Es muy importante que el terapeuta comunique un sentido de la confianza que el cliente tiene los recursos internos para lograr los objetivos prácticos que se ha fijado. Vivir un futuro positivo permite que el cliente sea mucho más que un sobreviviente de abuso sexual. El Desarrollo De Una Imagen Del Yo Adulto Que Habría Sido Sin Los Efectos Del Abuso Un cliente me preguntó una vez de ponerla en trance para averiguar lo que habría sido si no hubiera sido abusada cuando era niña. Para algunos clientes, entrar en trance y la exploración de una imagen interna de lo que hubieran sido sin el abuso es recuperar valiosa de sí mismo. Un cliente dijo: "Es como volver a mi derecho de nacimiento". Específicamente, esto se puede lograr en los siguientes pasos: 203 1. Identificar los símbolos del cliente para la señal presente y asociativa para la comodidad y la seguridad (capítulos 2 y 6). Dirigir al cliente a centrarse en el símbolo para el presente y luego la señal asociativa para la comodidad y la seguridad. 2. Pregunte al cliente para dejarla inconsciente dando una señal ideomotora cuando esté lista para conseguir un poco de ayuda para comprender lo que le gustaría si el abuso no se hubiera producido. (Consulte el capítulo 9 para una discusión sobre el desarrollo de las señales ideomotoras.) 3. Cuando se evidencia la señal ideomotora, pregunte al inconsciente del cliente para acceder a una imagen significativa de la misma, aparte de los abusos, como si nunca hubiera ocurrido. 4. Pida al cliente que "no dude en aprender lo que hay que entender por ahora de esa imagen interna, con el fin de vivir una vida realmente satisfactoria, sabiendo que puede volver y explorar esa imagen interna en cualquier momento apropiado que pueda ser útil... En los próximos diez minutos de tiempo de reloj (o el tiempo que sea realista para el terapeuta y el cliente). Pida que vuelva a dar una señal ideomotora cuando ella haya aprendido lo que necesitaba para aprender. 5. Reorientar al cliente, mencionando que ella volviera su atención completa al símbolo para el presente ", "convirtiéndose en un refrescante despierto y consciente, y traer de vuelta con usted alguna información útil y sentirse libre para olvidar todo lo mejor dejado en el inconsciente. Una vez que la imagen de sí misma como ella hubiera estado sin el abuso haya sido descrita y estudiada y los sentimientos asociados con las pérdidas implícitas reconocidas y validadas, la información resultante puede guiar al cliente en la planificación para el futuro. Ella puede elegir lo que quiere incorporar a esa personalidad imaginada y, de este modo, identificar los dones que desarrolló con el fin de sobrevivir y hacer frente a los abusos, desarrollando así una apreciación más positiva y exacta de sí misma tanto, aparte de los malos tratos y en el contexto del abuso. Las partes incorporadas de la imagen de sí misma si no hubiera sido víctima de abuso puede resultar en el descubrimiento de sus intereses y afinidades de los cuales no tenía conocimiento previo, como en un cliente, un 204 deseo de pasar tiempo al aire libre en la naturaleza especial. Y también puede aparecer en áreas como aficiones, vestido, direcciones de la carrera, y la autoestima. La técnica anterior permite al cliente integrar y hacer la paz con una discrepancia entre lo que podría haber sido y lo que es. No todos los clientes se encuentran este proceso significativo, pero para aquellos que se sienten atraídos por el "sí que podría haber sido," puede darse el lujo de resolución y nuevas direcciones positivas de lo contrario no disponibles. Terminación En mis talleres sobre el tratamiento de los sobrevivientes adultos de abuso sexual, muchos de los participantes terapeutas me han preguntado: "¿Cómo sabes cuándo es seguro para terminar?" Por lo general, es seguro que el cliente realmente se sienta listo y el terapeuta esté de acuerdo. Llegar a ese punto es la parte difícil. Muchos clientes de abusos sexuales parecen ser los más cómodos terminando la terapia en etapas, por primera alargando el tiempo entre las citas semanales, pasando gradualmente a mes, y luego las citas quincenales, y luego programar una cita después de 90 días. Le he pedido a muchos de mis clientes cómo sabían que había llegado el momento de acabar la terapia, y varios de ellos han dicho algo como: "Yo sabía, porque yo no estaba teniendo los síntomas más y me había quedado sin cosas que tenía que hablar. " No es raro para un sobreviviente de abuso sexual llamar seis meses al año, dos años más tarde para solicitar una cita para hacer frente a un nuevo problema o para seguir trabajando en relación con el abuso sexual. Mientras que algunos terapeutas prefieren en estos casos a remitir al cliente a un nuevo terapeuta, ya que es de suponer el inicio de un nuevo trabajo, otros ven el valor de conocer ya los antecedentes del cliente y el contexto. Rutinariamente les digo a mis clientes que los veré en el futuro si es necesario. Hago esto porque de la sensibilidad a un abandono real o percibido que el cliente pueda tener como consecuencia de haber sido objeto de abusos sexuales. A pesar de esta declaración de disponibilidad, no he sido objeto de llamadas telefónicas nocturnas o crisis posterior a la terminación de mis clientes, incluso aquellos que podrían ser diagnosticados como borderline. Creo que esta tranquilidad es la razón por la que todavía tengo que 205 experimentar una terminación problemática o difícil con el cliente sobreviviente de abuso sexual. Un cliente bellamente expresó esta necesidad de tranquilizar a su conclusión, "no necesito volver a verte, si sé que puedo si alguna vez necesito." Le dije que podía. Su descripción de lo que necesitaba de mí para terminar cómodamente es típica. A veces hago una broma acerca sus llamadas con esta antigua versión antigua, anciana, arrugada de mí entrando y me revoloteando a mi oficina para que podamos encontrarnos. Los clientes parecen encontrar muy divertido, pero nadie ha dicho que sin duda no va a suceder! Desde que habitualmente utilizo las técnicas de terapia centrada en soluciones como parte de mi trabajo, me preguntan frecuentemente si estoy haciendo terapia "breve" con sobrevivientes de abuso sexual. Mi respuesta es que yo trabajo con mis clientes por el tiempo que se necesita para que experimenten el alivio de los síntomas, la resolución de los recuerdos intrusivos traumáticos, y la adquisición de una orientación optimista y no sintomática hacia el futuro. El proceso de la terapia resulta en duda "breve" de lo que sería sin la combinación de las técnicas centradas en soluciones y técnicas Ericksonianas. Sin embargo, no necesariamente-de hecho, por lo general no lo es - "corto plazo". En muy pocos casos que he tratado con éxito a los clientes víctimas de abusos sexuales en dos o tres sesiones (Dolan, 1989), pero esto ha sido muy raro y se ha logrado, en gran parte, creo, por la voluntad del autor de sacar el máximo responsable por los abusos y brindar apoyo apropiado y restitución. Esto es, por desgracia, un hecho poco habitual. Más a menudo, la duración de tratamiento oscila entre varios meses a tres años. He visto a muchos clientes durante cinco años o más, sin embargo, después del primer año o de dos, por lo general llaman sólo una vez al año para un "seguimiento". Estoy convencido que una de las funciones de su petición ocasional es simplemente para disfrutar de la tranquilidad de mi afirmación que todavía estaría ahí para ellos si es necesario. Si el trabajo necesario se ha cumplido, y el terapeuta ha sido capaz de reasegurar a los clientes que se respetarán sus necesidades si se requiere tratamiento adicional, la terminación no tiene por qué ser un problema. Dificultades con la terminación podrían indicar que el cliente aún no está listo para salir y tiene más trabajo que hacer. 206 Terminación Forzada Una situación difícil se presenta cuando la terminación no se produce debido a que el tratamiento se ha completado, pero debido a que el terapeuta está cambiando de trabajo o el cliente o el terapeuta se muda. Refiriéndose al cliente a un nuevo terapeuta debe hacerse de una manera cálida y sensible, sin embargo, una vez que se hace la referencia, que debe ser comunicado claramente al cliente que el nuevo terapeuta es una persona con la que podía trabajar. Esto evitará que el cliente inadvierta triangulando los dos terapeutas y se mantendrá la terapia de seguir adelante. Mientras el cliente sabe que el terapeuta original se refiere a salir de la preocupación por su mejor interés, sin embargo, es comprensible, ya que el cliente probablemente ha compartido una experiencia de vida significativa con el terapeuta. Las Relaciones Con Los Clientes Después De La Terapia Con alarmante regularidad, he oído hablar de casos de terapeutas involucrándose socialmente o sexualmente con antiguos clientes que son víctimas de abuso sexual. Estoy convencido que esto no es en el mejor interés del cliente y por lo tanto constituye un comportamiento poco ético por parte del ex terapeuta. Este cambio a ser "amigos" - o algo peor "amantes" - puede ser especialmente perjudicial para los sobrevivientes de abuso sexual incestuoso, ya que puede reproducir la falta de límites y entre generaciones violación jerárquica que caracteriza el abuso inicial. En los últimos años, he visto en la terapia de un número de sobrevivientes de abuso sexual que fueron "víctimas" de la decisión de su anterior terapeuta para comprometerse socialmente con ellos. Esto parece, en muchos casos, para deshacer los efectos de la terapia original y sin duda puede desencadenar una recaída de los síntomas PTS, que puede ser particularmente grave cuando termina la relación. Otro tipo de relación con un cliente después de la terapia se produce cuando el cliente sigue manteniendo el terapeuta informado sobre su progreso a medida que pasan los años. Debido a que los sobrevivientes del abuso sexual pueden haber experimentado 207 abandono de personas importantes en sus vidas, manteniendo el terapeuta informado a través de tarjetas de vacaciones y notitas que digan acerca de sus metas de vida puede ser muy significativo. Respuestas de apoyo por parte del terapeuta pueden mantenerse muy breve y al grano. No estoy, por supuesto, defendiendo la terapia continuada por correo. Sin embargo, creo que puede ser muy útil para que el cliente sepa que está bien para mantener el contacto con el terapeuta a través de notas ocasionales. Los premios de la finalización Ver a un cliente a moverse a través del proceso de tratamiento y comenzar a vivir realmente un futuro satisfactorio que desafía el abuso que sufrió una vez probablemente es la más convincente y significativa recompensa que un terapeuta puede experimentar como resultado de trabajar con esta población de pacientes complejos, difíciles y exigentes. Triunfos de cada cliente ya que trabaja para limitar, superar, y "burlar" los efectos del abuso del pasado que han sido una continua fuente de profunda alegría para mí. Como terapeutas, nosotros podemos siempre aprender por observar a nuestros clientes. Sobrevivientes de abuso sexual tienen mucho que enseñarnos acerca de la capacidad humana de trascender situaciones aparentemente imposibles y finalmente sanarse. Me he inspirado en sus luchas, sus determinaciones y sus éxitos. 208 Capítulo XIII Inquietudes Especiales para el Terapeuta Aquí me enfocaré en varias preocupaciones con respecto al uso del terapeuta de sí mismo tanto dentro y fuera de la terapia. Se incluye también una discusión de los géneros y autorevelación, consideraciones para los terapeutas que son víctimas de abuso sexual, y sugerencias sobre qué hacer si el cliente desencadena los problemas del terapeuta. Además, este capítulo se enfocara en detalle en los síntomas de estrés postraumático secundario y ofrecerá al terapeuta sugerencias prácticas para prevenir y superar el estrés implícito al darle tratamiento a víctimas de trauma. Discusión de géneros Un respetado colega, una vez me dijo, “Idealmente, con un verdadero terapeuta profesional, el género no debería importar”. Esto no es tan simple al tratar a víctimas de abuso sexual. Si el terapeuta es del mismo género que del abusador.., el cliente puede sentirse temeroso y tener una buena razón para pedir asistir a un terapeuta del género opuesto. Esto es particularmente común en las primeras etapas de la terapia. Aun cuando el cliente no requiere a un terapeuta de diferente sexo que el abusador, el terapeuta debe ser sensible frente a este problema. Si un terapeuta de género diferente al abusador le permite al cliente abordar cuestiones más complejas y eficientes, debe discutirse con el cliente sobre una derivación. Me gusta enfatizar, sin embargo, que las víctimas de abuso sexual a menudo tienen poca capacidad de confiar o sentirse seguro con individuos de cualquier género. Los valores y la actitud del terapeuta hacia la agresión 209 sexual, así como la discriminación de géneros, puede ser más importante que si el terapeuta es hombre o mujer. Los clientes que tienden a necesitar ver a un terapeuta de su mismo género, son los que han sido severamente dañados por su abuso físico y sexual, y no pueden discriminar lo suficiente como para saber que alguien del mismo sexo que el abusador (en ver de padres cómplices) puede ser alguien potencialmente de confianza. Creo que es más cierto en los cliente quienes nunca han experimentado una relación no abusiva, particularmente por quienes sufren desordenes de personalidad múltiples, desordenes severos de disociación y/o agudos flashbacks de cierta duración como para parecerse a estados psicóticos. Como esto no es siempre el caso, en algunas instancias el terapeuta que es del mismo sexo que el abusador puede darle un contexto poderoso de curación en el que el cliente puede recibir mensajes terapéuticos necesarios. El terapeuta que es la excepción de la desconfianza aprendida del cliente puede ayudarlo a aprender a hacer discriminaciones que le permita a ambos autoprotección y confianza de otros miembros del mismo género. Esto probablemente no ocurra hasta las últimas etapas de la terapia. Terapeuta masculino / Víctima femenina / Abusador masculino John Briere (1989) señala que mientras muchas clientas han sido ayudadas por terapeutas hombres, en muchos de estos casos el cliente “no ha sido sinceramente dañadas por su abuso” (p.161). Briere enfatiza que, incluso en estos casos, el terapeuta masculino debe estar al tanto de que puede hacer trabajo extra con el cliente para llegar al mismo nivel de rapport con el que una terapeuta mujer empezaría. Si es obvio que el tratamiento va a tener que ser mejorado por una terapeuta mujer, se debe hacer una derivación. Es importante que el terapeuta sea sensible con la tendencia de la víctima de abuso sexual femenina a aplacar a los hombres para su propio prejuicio. Si no se es sensible con este problema, el terapeuta puede caer en el rol de usar al cliente para su propia 210 gratificación emocional., en vez de crear un contexto que verdaderamente se vean las necesidades del tratamiento. Los terapeutas masculinos que traten a clientes femeninas deben estar atentos también a la tendencia del terapeuta de inicialmente identificarse con el abusador (Courtois, 1988). Necesitan protegerse de comunicarse en cierta forma que invalide los sentimientos del clientes de o directa o indirectamente minimice la pasada investigación. En mi trabajo con el tratamiento de abuso sexual, he sido alentado por ambas expresiones de preocupación sobre problemas de género, por parte de hombres y mujeres, así como su obvio deseo de trabajar en lo que el cliente esté mejormente preparado. El fenómeno que he visto frecuentemente con terapeutas masculinos y femeninos de víctimas de abuso sexual es una tendencia del terapeuta de sobre compensar las difíciles dinámicas de género que los distancia del cliente. Esto puede ser debido a un miedo realista por parte del terapeuta masculino para que el cliente suelte toda su ira con el (Courtois, 1988) El problema con la distancia del cliente del terapeuta masculino es similar al problema creado por experimentación de los síntomas secundarios del ETP como “entumecimiento” que se explicaran en este capítulo. El cliente puede ver la poca participación emocional del terapeuta relacionándola con abandono y su distancia para “probar” que es mala y que se “merece” atención negativa. Esto servirá para reforzar sus sentidos internos de culpa e imaginarse a sí misma al tener “mala sexualidad”, además se le puede confirmar su creencia de que no vale la pena tener relaciones positivas y protectoras con ellas. A pesar que es reconocido como una conducta profesional violenta, el desarrollo sexual de una cliente femenina y un terapeuta masculino se ha dado con alarmante regularidad. Significativamente, hay alguna evidencia de que victimas de incesto han sido abusadas sexualmente en la consulta por terapeutas hombres en un número desproporcionado en relación a otros clientes (de Young, 1981). 211 Mientras que la interacción sexual entre el terapeuta y el cliente es generalmente dañina, el cliente tiene una historia de abuso sexual con efectos particularmente desastrosos. Courtois (1988) señala los efectos dañinos inherentes en tal situación en la que se comprometen a recrear el abuso original y que es experimentado por el cliente ambas coas: la traición y “una prueba adicional de la falta de credibilidad por parte del hombre y su propio erotismo” (p.241). Esto no debe interpretarse para decir que el terapeuta hombre nunca deberá ver a una víctima mujer en tratamiento. He visto muchas terapias triunfar con este tipo de parejas. Sin embargo, el terapeuta masculino necesita prestar mayor atención a las dinámicas de transferencias y contratransferencia para asegurarse de que el cliente no está experimentando ningún aspecto de la terapia como un símbolo o una recreación de la victimización. Terapeuta mujer / Víctima mujer / Abusador hombre En general, la terapeuta que trata a una víctima mujer de abuso sexual que fue abusada por un hombre es capaz de tener un rol más fácil que un colega hombre, especialmente en las etapas iniciales de la terapia. En el tratamiento de disfunción sexual, la cliente tiende a sentirse más cómoda discutiendo sus problemas con una terapeuta mujer. Por otro lado, la terapeuta, debido a su género, se vuelve en un simbólico objetivo para la ira de la cliente hacia su madre tras haber fallado al protegerla o, en algunos casos, haber sido cómplice de relaciones incestuosas con el abusador o en casos más raros, haber sido el abusado. Cuando ella es el blando de la ira del cliente, la terapeuta necesita tener cierto cuidado de no guardar mucha distancia, que haga parecer que el cliente se sienta abandonado. El cliente necesita ser empoderado a examinar aspectos de su relación madre-hija, así como todos los demás aspectos de la víctima. Abusadora mujer No debemos sobre observar el hecho de que buscar terapia para abusos sexuales incluyen a quienes fueron directamente abusados por una mujer. En aquellos casos, la 212 terapeuta mujer puede encontrarse en el mismo tipo de problemas que se encontraría un terapeuta hombre que trate a clientes abusados por hombres. Por otro lado, la terapeuta mujer que exitosamente trabaja con una clienta femenina abusada por una mujer es en una poderosa posición de darle aprendizaje correcto al niño. Ella puede encontrar que las mujeres no son peligrosas no “malas”. Si la cliente y terapeuta, ambas, son lesbianas, el rol positivo del terapeuta modelado puede ser útil para el cliente, al establecer un sentido saludable de identidad como lesbiana. Sin embargo, si la terapeuta lesbiana se tropieza con homofonía en su comunidad, puede sentirse obligada a mantener su identidad sexual en privado. Muchos de mis clientes masculinos han revelado que han sido sexualmente victimizados en su niñez por abusadoras mujeres. Basada en mi propia experiencia clínica y las descripciones de mis colegas de sus casos, creo que la victimización de niños o niñas por abusadoras no es raro en el mundo actual. Terapeuta mujer / Victima hombre La terapeuta mujer que ve a un cliente hombre, como en otras parejas, respalda contra su propio “entumecimiento” y distancia, particularmente, en el área que el cliente expresa su ira. Debido a la crianza cultural, algunas terapeutas mujeres pueden ser condicionadas a ser menos confortantes o aceptar que las emociones de los hombres estés asociadas a su enojo. Hay una tendencia en algunos casos de clientes masculinos, de intentar controlar la sesión de la terapia tratando a la terapeuta de manera verbalmente abusiva, sexista, descontenta o sexualizada (Briere, 1989). Si esto ocurre, la terapeuta mujer necesita comunicar claramente que éste trato no es aceptable o útil y que no será tolerado. Permitirle al cliente continuar con estas conductas, de tal manera que de prevenir que ocurra en el tratamiento es una pérdida de tiempo de ambos. Presumiblemente esta conducta tiene desde tallos de sentimientos de miedo asociados con la vulnerabilidad del cliente. Si la conducta continua, o si el cliente fue abusado por una abusadora mujer, una remisión a un terapeuta hombre puede ser ventajosa para el cliente. 213 Terapeuta hombre / Víctima hombre Briere (1989) señala que clientes hombres tratados por terapeutas hombres intentar jugar un rol de poder y confianza al estar “sobre” o “debajo” del terapeuta. Si ocurre un buen tratamiento, los problemas confiables deben ser dirigidos. Si el cliente fue abusado por un hombre, el terapeuta necesita considerar en un inicio si el tratamiento sería más fácil si se deriva a una terapeuta mujer. Como en otras diadas de género, el terapeuta necesita guardar distancia por el miedo a empezar a recibir el enojo del cliente. Como en el caso de la terapeuta mujer que su cliente fue abusado por una mujer, el terapeuta hombre que ve a un cliente que fue abusador por un hombre puede otorgar una experiencias poderosa emocional para el cliente, quien está dispuesto a aprender que no todos los hombres son poco confiables. Si el cliente y el terapeuta son gays, el terapeuta puede dar un modelo valioso de sentido de salud como gay. Este rol implícito saludable modelado puede ser especialmente útil como consecuencia del abuso o debido a prejuicios sociales, el cliente ha sido condicionado a sufrir de culpa o vergüenza debido a sus preferencias sexuales. Sin embargo, como en el caso de la terapeuta lesbiana, prejuicios sociales pueden también ejercer presión en el terapeuta para mantener su homosexualidad como un secreto. Clientes vistos secuencialmente por terapeutas hombres y mujeres Idealmente, los clientes tienen la opción de elegir ver a terapeutas hombres o mujeres en varios periodos del tratamiento. Ver a un terapeuta del mismo sexo que el abusador puede ser particularmente curativo en las largas etapas de la terapia. Como un cliente me dijo, “Al comienzo no estaba listo para ver a un terapeuta hombre, pero conforme fui obteniendo cosas de ti que nunca pude haber obtenido de un hombre porque no le he contado esas cosas a ningún hombre, obtuve cosas de él porque él es hombre, y saber eso, me hizo darme cuenta que ser hombre no necesariamente quiere decir que sea 214 malo, o que todos los hombres son malos. El en verdad hizo todo lo posible para que pudiera ver diferente a los hombres ahora. ” En todas las combinaciones de géneros entre terapeutas y clientes, contratransferencia y transferencia debe ser monitoreada cuidadosamente, y se recomienda altamente la supervisada por el terapeuta. Manteniendo buenos límites Cuando trabajar con una víctima de abuso sexual es sumamente importante para mantener buenos límites entre el terapeuta y el cliente. Si el cliente siente que la relación se está desviando hacia un contexto social, puede volverse temerosa. Una forma de que los límites se vuelvan borrosos es a través de una excesiva auto revelación por parte del terapeuta. Esto es complicado, porque la víctima de abuso sexual es hábil para “cuidar de los demás” y puede sentirse más cómoda poniendo sus propias necesidades de lado. Puede intentar una y otra vez de cambiar el foco de la sesión hacia el terapeuta en vez de a sí mismo. A inicios de la terapia conmigo, una víctima de abuso sexual de hecho se disculpó por hablar mucho sobre sí mismo durante la sesión. Cuando yo le asegure que eso era algo apropiado y deseable, y ella dijo “¡En serio?” . Con mi última terapia, era un poco más balanceado, la mitad del tiempo yo hablaba y la otra mitad ella hablaba sobre sí misma y lo que le pasó con su “victimización” No me sorprendía que luego el cliente me confiese que había sido capaz de revelar el completo abuso mientras trabajaba en su próxima terapia, ella dijo, “Bueno, sin intensiones de ofenderlo, pero ella era más como una amiga, y no quería que eso la enojara. Contigo, sé que te preocupas por mí pero no se siente como personal. La preocupación del cliente indica de estaba siendo “egoísta” al no pensar en mis necesidades. Ella necesitaba ser tranquilizada varias veces en el curso de su tratamiento. Mientras que yo sospecho que el terapeuta anterior tenía buenas intenciones detrás de su 215 auto-revelación, desafortunadamente recrea el rol aprendido en la niñez del cliente de poner sus propias necesidades para ocuparse del adulto de quien espera que la cuide. Otra forma de las limitaciones no claras del terapeuta es hora y la duración de la sesión, La sesión debe empezar en la hora establecida, si el cliente llega tarde, la sesión igual debe terminar a la hora establecida. Eso es necesario para que el cliente sienta seguridad. Si el cliente está en una crisis y el terapeuta tiene una media hora extra o más disponible, esto puede ser directamente negociado al final de la hora diciendo el cliente “Tengo media hora extra disponible hoy día, si quieres continuar con esta sesión.” La sesión no debe continuar sin conocer este acuerdo de horarios. No quiero decir que se “boten a los clientes por la puerta” cuando se finalice la sesión. Sino que sugiero que establecer un acuerdo previo para que el horario les dé al cliente la sensación de predecir y la seguridad de que tanto le faltaba en su niñez y además prevenir de esté abrumada por esos problemas con los que está lidiando en la sesión de la terapia. Auto revelación En mi experiencia como psicoterapeuta y supervisión del trato de terapias a víctimas de abuso sexual que se auto revelan es mejor utilizara bien seleccionada. Solo utilizaría los contextos que están claramente interesantes para el cliente. Estos contextos son los que el terapeuta se comunica un mensaje de esperanza o empatía, o ambos. La auto-revelación debe hacerse solo en casos donde parece haber solo una verdad efectiva o al menos la más efectiva forma de expresar empatía o comunicar un mensaje necesitado de esperanza al cliente. Creo que esto es particularmente debido a los problemas límites de la víctima y sus necesidades de seguridad. Ya que la jerarquía de la familia fue violada en el abuso sexual de su niñez, necesita ser tratada, de lo contrario corre el riesgo de reactivar aspectos de la confusión de la jerarquía del presente, con la situación original del abuso, cuando “como otro cliente” con el cliente. 216 El terapeuta también es una víctima de presenta especiales peticiones e auto-revelación. Específicamente con la auto- revelación, con respecto a detalles que el terapeuta considera complicados. En primer lugar, si el terapeuta pasa la mayor parte de su sesión hablando, sus propias experiencias de victimización, es posible que el cliente logre “cuidar” al terapeuta en vez de conectase en sus propias capacidades. Y segundo el cliente puede atraparse en una autocomparación no ganadora. Terapeutas que son víctimas de abuso sexual Según estudios recientes, un tercio de las mujeres y una décima parte de los hombres en toda Norte América es sexualmente victimizadas antes de llegar a sus 30 (Finkelhor, 1984; Peters, Wyatt, & Finkelhor, 1986; Russell, 1983). Por eso no es sorprendente que muchas terapeutas fueron también antiguas víctimas de abuso sexual en su niñez. Al ser ambos, un terapeuta y una víctima de abuso sexual, tiene sus ventajas y desventajas. Si el terapeuta ha trabajado a lo largo de su propia victimización es más propensa a tener una ventaja por ser más capaz de reconocer y entender los problemas del cliente del “haber estado ahí”. Tiende también a comunicarle en una manera confidencia y explícita al el cliente que “tu puedes superar esto y salir bien por el otro lado.” Una cliente describió muy bien todo hasta que al finalizar la terapia le dijo al terapeuta (victima), “Yo sólo quiero decirte que todo lo que puedo decir sabes que voy a poder superarlo, incluso al principio cuando no pensaba que podían, y eso hizo una gran diferencia para mí.” Hay complicaciones potenciales involucradas en ser una víctima de abuso sexual y trabajar como terapéutica tratando de resolver los asuntos de otros. Existe un peligro, incluso si tu daño se resolvió, de que recuerdos de un viejo trauma sean revocados y pueden ir desde flashbacks que probablemente no ocurran si s trabaja en un área diferente. Y cuando aquel flashback ocurre, ahí está el peligro del terapeuta de 217 injustamente culpase a sí mismo por no haber trabajado en su propio abuso a la medida de que los flashbacks deberían ser prevenibles. Terapeutas que son sobrevivientes del Abuso Sexual De acuerdo a estudios recientes, cerca de un tercio de mujeres y un décimo de hombres en Norteamérica han sido victimizados sexualmente antes de que alcancen la adolescencia (Finkelhor, 1984; Peters, Wyatt, y Finkelhor, 1986; Russell, 1983). Razón por la cual no nos sorprende que hayan tantos terapeutas que fueron anteriormente víctimas de abuso sexual infantil. Siendo tanto psicoterapeuta como sobreviviente tiene sus ventajas y desventajas; si el terapeuta superó con éxito su victimización, es muy probable que tenga la ventaja de ser capaz de reconocer y entender fácilmente los problemas del cliente con respecto a “haber pasado por ello”, también podría ser capaz de comunicar implícitamente al cliente que, “en verdad puedes haber pasado por ello y, sin embargo, salir del otro lado intacto”, siendo esto reflejado en la actitud general del terapeuta hacia el cliente. Un cliente, describió esto muy bien; sobre la finalización de la terapia ella le dijo a la terapeuta (sobreviviente), “Sólo quisiera decirte que durante todo este tiempo, tú sabías que yo iba a poder superar esto – incluso al principio cuando yo no pensaba que podría superarlo- y eso fue lo que marcó una gran diferencia para mí.”. Sin embargo, existen potenciales complicaciones que se verían envueltas en trabajar como terapeuta siendo un sobreviviente de abuso sexual; al momento de tratar a un cliente que fue abusado, he ahí el peligro, incluso si tus problemas se resolvieron exitosamente, puesto que los recuerdos de traumas antiguos se verán renacidos y podrás sufrir de flashbacks, que, no ocurrirían siendo el caso que trabajaras en otra área. Incluso cuando un flashback ocurre, existe cierto riesgo de que el terapeuta injustamente se culpe 218 por “no haber trabajado en ello” al punto de pensar que todos los flashbacks se pueden prevenir. Todo flashback es un suceso imprevisible, desde el punto de la naturaleza primaria del flashback, puesto que no es un fenómeno sujeto a un rígido control de la conciencia. Las diversas técnicas vertidas en éste libro son unas maneras confiables y útiles de disminuir la probabilidad de ocurrencia de flashbacks y de minimizar su impacto cuando éstas ocurran, pero no son infalibles. Muy a menudo se ve terapeutas que, como clientes, se castigan mentalmente cuando tienen flashbacks o experiencias otros síntomas como por ejemplo disociación; al hacer eso, en primer lugar se están castigando por haber sido abusados, en vez de, compasivamente reconocer los flashbacks u otros síntomas como una respuesta condicionada a un estímulo evocativo. Un terapeuta que traté resumió todo lo que pasó en una interpretación auto-abusiva: “Me molesto mucho conmigo mismo, simplemente me odio por aun tener que lidiar con estos sentimientos recurrentes ya habiendo pasado todos estos años. Me pregunto, “¿Por qué demonios ya no lo superas? ¿De qué huyo, inclusive cuando no sabía que estaba huyendo? Yo ya debería haber superado esto y no estar aun sintiéndome terrible por ello” Haberlo “superado”, significa para un sobreviviente/terapeuta de abuso sexual quizá no signifique nunca tener un síntoma de TEPT (Trastorno de Estrés Postraumático), en algunos casos esto no es realístico debido a la naturaleza del TEPT y de la victimización; sin embargo, “haberlo superado” puede significar tener un control tal que se pueda minimizar la duración y el impacto de los síntomas de tal manera que no se les permita interferir con las relaciones interpersonales, los buenos sentimientos hacia uno mismo, y en particular, a trabajar con clientes. Otro problema se puede hallar es que el terapeuta podría proyectar problemas no resueltos en el cliente, puesto que al tener la misma historia y tipo de abuso puede poner al terapeuta en alto riesgo de mezclar sus problemas con los del cliente. La terapeuta que es un sobreviviente de abuso sexual, debe de constantemente monitorearse para estar 219 segura que sus problemas se mantienen separados y distintos de los problemas con los que está tratando de ayudar a su cliente en la terapia. Ya sea que el terapeuta sea o no sea un sobreviviente de abuso sexual, es posible que, eventualmente, se encuentre con otro terapeuta que ha sido un sobreviviente de abuso sexual, en el rol de cliente; al tratar a un terapeuta como un sobreviviente de abuso sexual, uno debe de tener cuidado en no darle la percepción, aunque sea inadvertidamente, de criticarlo por tener sus propios síntomas de abuso, porque debido a su historia de victimización, está en riesgo de ser demasiado autocrítica y proyectar esto a sus clientes; es crucial no permitirle que se culpe más por necesitar terapia. Por ejemplo, para el terapeuta que es un sobreviviente, particularmente si su abuso fue disociado por muchos años, ellos podrían inicialmente sentir retrospectivamente el abuso como “irreal” debido a que “Yo tuve mis propios problemas y ni siquiera se de ellos, mucho menos luche contra ellos, y mírame, estoy aquí ayudando a otras personas”, es completamente necesario una reconfirmación. Sugiero contarle la historia del “cristal en la rodilla” (ver Capítulo 1) o una metáfora parecida. Qué hacer si los problemas de los clientes renacen los problemas del terapeuta Trabajar con sobrevivientes de abuso sexual es a menudo una experiencia emocional intensa debido al contenido de las sesiones, así pues, los buenos terapeutas son personas compasivas, y no es de sorprender que, trabajando con un cliente quien está lidiando con fuertes experiencias pasadas, a veces, éstas desencadenen los propios problemas del terapeuta; sin embargo, esto no debería ser tan malo para el terapeuta, siempre y cuando sus problemas y necesidades no se vean confundidas con las del cliente. 220 El signo más obvio de que los propios problemas del terapeuta están saliendo a flote son las memorias vívidas de hechos pasados en los que el terapeuta experimentó situaciones similares a las que el paciente está describiendo, si dichas memorias empiezan a distraer al terapeuta del problema del cliente, y además de eso, le acarrean unas negativas e intensas emociones, es probable que el terapeuta esté lidiando con problemas antiguos no resueltos; además, sentirse muy emotivo, durante o después, al pensar en la sesión; además de poder ser un posible síntoma secundario de estrés post-traumático; otro signo de que los problemas del terapeuta están saliendo a flote incluyen también en una fuerte inversión de tiempo tratando de que el cliente haga una determinada acción para la cual el cliente, o no está preparado, o ni siquiera le interesa. Por ejemplo, un terapeuta que supervisé necesitó ayuda para sortear unas dificultades que él tenía con el cliente que se rehusaba a “lidiar” con sus padres, los padres habían sido claramente abusivos por muchos años, y el cliente había elegido no tener contacto con ellos por toda esta década pasada; el terapeuta se mantuvo obligando al cliente a escribir una carta a ellos detallándoles cómo se sentía gracias a ellos; sin embargo el cliente no quería hacer esto; podría decirse que el acto de tomar partido de sus sentimientos en una carta podría haber sido útil para el cliente y en una posible resolución de todos sus problemas con sus padres, así la carta no hubiera sido enviada. Sin embargo el cliente no quería hacer esta tarea y el terapeuta al invertir tanto tiempo en ello genero un impasse entre ellos. Leyendo esto, probablemente usted certeramente supuso que el terapeuta había tenido problemas con sus padres que necesitaban atención, y, debido a que sus padres murieron hace mucho tiempo, escribir una carta hubiera sido una solución fehaciente. Si el terapeuta se siente sobre interesado en un área, debe preguntarse si lo algo que dijo el cliente está afectándolo directa o indirectamente de alguna manera algo se sus propias experiencias de vida. A veces ayuda hacer una lista de los temas generales con los que el 221 cliente está lidiando, así como: abandono, traición, ira no resuelta, tristeza y soledad; preguntarse así mismo si uno de estos eventos le recuerdan eventos de su propia vida lo cual no tan solo ayudaría a que el terapeuta separe sus propios problemas de los del cliente sino que también provee una buen oportunidad para el terapeuta pueda curarse de maneras que él podía o crea antes. Aceptando que el los problemas del terapeuta saldrán en algún momento significa que uno continuara creciendo como persona y como terapeuta. Aquí algunas técnicas para resolver problemas que pueden salir a flote tras hacer una terapia con otros: 1. Dialogo entre la mano izquierda y la mano derecha, para resolver antiguos problemas.- escribe todas tus preocupaciones con tu mano no dominante; ahora “responde” con tu mano dominante, ahora puedes nuevamente cambiar a tu mano no dominante para ver si tienes algún otro problema al que tienes que darle una respuesta enfocada. Continua hasta que te sientas tranquilo y todas tus preocupaciones estén en un estado de resolución. (La escritura con la mano no dominante es usada para acceder a procesos inconscientes. Es derivada de los ejercicios de escritura encontrados en “El poder de tu otra mano” de Lucia Capacchione) 2. Escribe tus problemas, léelos y luego escribe (o imagina) lo que le dirías a un cliente que sintiera los mismo. 3. Anda a ver a un terapeuta por ti mismo y date a ti mismo el placer de verdaderamente hablarlo con otro profesional. 4. Haz una lista de todas las maneras en que tu situación es parecida a la de tu cliente y entonces escribe como te siente acerca de que paso en ese entonces, o si el problema es recurrente, como eso está afectando tu vida actualmente; ahora, si eso todavía sigue siendo una emoción muy fuerte para ti date algunas ideas acerca de cómo lidiar con ello usando una de las técnicas que te enseñamos aquí. Efectos secundarios del estrés post traumático 222 Trabajando con sobrevivientes de abusos sexuales puede producir síntomas secundarios de estrés post traumático en el terapeuta, los cuales incluyen insomnio, una replicación mental vívida de lo que cliente describió de su trauma después de la sesión, similar a un flashback, poco interés sexual o romántico (Briere, 1989), “adormecimiento”, y ansiedad generalizada similar a las encontradas en una actual víctima de abuso sexual. En el escenario clínico, hay una gran tendencia de ver a todos los clientes como unos potenciales victimarios o victimizados de abuso sexual, nuestros colaboradores se encontraría complaciéndose en fantasías de venganzas violentas contra los perpetradores, y ese penetrante cinismo acerca de ese carácter humano podría empezar a convertirse en la cultura organizacional de ese lugar. Un síntoma del secundario estrés post traumático en el personal que trabaja con clientes abusados sexualmente, es la tendencia a hablar acerca de abusos sexuales todo el tiempo; esto puede ser difícil de identificar, porque después de una particularmente intensa sesión, es saludable y útil dialogar con un colega; y en un grupo de tratamiento es absolutamente necesario apoyar a otros miembros del personal que trabajaron todo el día en tratamiento y terapias. Sin embargo discusiones de problemas de abuso sexual que se extiendan mucho en el tiempo social del terapeuta puede perpetuar síntomas secundarios de estrés pos traumático, esto se debe a que el terapeuta esta privado de tiempo que el debería usar para ser un tiempo fuera de la intensidad psicológica de trabajar con sobrevivientes de traumas. Esto no quiere decir que todo el personal no deba socializar, puesto que uno de los grupos más saludables que he visto disfruta mucho salir juntos ocasionalmente a un pub o restaurante, lo importante es que ellos son capaces de enfocarse en disfrutar de la socialización y hablar acerca de sus vidas y familias, oponiéndose a analizar y reanalizar su trabajo actual; si fuera el caso de que se necesitara discutir acerca de ese tema, esto se debería proveer como una parte de supervisión o en una futura terapia personal. 223 El “adormecimiento” puede ocurrir en el terapeuta en una aparente respuesta a la intensidad abrumante del abuso descrito por el cliente o, más preciso, en respuesta a la culminación de escuchar tantos y tantas historias de sufrimiento en el tiempo con tanta poca satisfacción personal y confort; el adormecimiento puede ser un signo de que los propios problemas de la victimización del terapeuta están siendo evocadas, algunos signos de adormecimiento incluyen monotonía que puede afectar dentro y fuera de la sesión de terapia con la falta de humor y calidez. El peligro del adormecimiento del terapeuta es que puede ser experimentado por el cliente como “frialdad”, y el terapeuta puede ser percibido como distante y cortante; el adormecimiento es un signo de que el terapeuta necesita tomarse un tiempo libre del trauma y de participar de algunas experiencias que aún lo reconfortan y le dan esperanza; he visto muchos terapeutas que se reconfortan aislándose en la naturaleza, deportes que demandan una participación totalmente física y concentración como: esquí, gimnasia, etc., o simplemente “alejándose de todo” por unos cuantos días. Algunos terapeutas han reportado tener sueños acerca de la victimización de sus clientes, y no es extraño para los terapeutas que experimentar sistemas secundarios de estrés post traumática que tengan pesadillas de ser victimizados similar a la pesadillas de las víctimas reales, si el terapeuta es un sobreviviente de abuso sexual, él o ella van a tener un mayor riesgo de desarrollar estos síntomas secundarios, sin embargo he escuchado de terapeutas sin ninguna historia personal de abuso sexual experimentar estos síntomas, podría parecerles que estos terapeutas están profundamente preocupados e interesados acerca de sus clientes, por lo cual lograron ser traumatizados por oír que esa persona fue cruelmente dañada. Si es que se tienen pesadillas producto del estrés post traumáticos lo terapeutas pueden beneficiarse de las mismas estrategias que se les enseño a sus clientes “tranquilízate a través de ver todo tu cuarto y establecer tu orientación hacia el aquí y el ahora. Tus señales asociativas serán útiles, puesto que, la pesadilla necesita de ser apreciada como 224 un intento de tu inconsciente para tratar de debilitar el trauma que experimentaste a través de la descripción de la victimización de tu cliente”. Es común también para los terapeutas cuando experimentan síntomas secundarios de estrés post traumático de sentirse agobiados, inclusive incompetentes para encarar la historia del cliente de un trauma insignificante y una extensa sintomatología, esto puede ocurrir con los altamente entrenados y bien capacitados competentes terapeutas. Es también útil en estos casos de buscar apoyo de nuestros más confiables colegas y de encontrar alguna supervisión, así que la responsabilidad por el tratamiento es una experiencia compartida; una supervisión individual o en parejas puede proveer saludables límites para la examinación de preocupaciones por el tratamiento, además de prevenir que estos invadan tu tiempo personal. Quizás el síntomas más sutil de estrés post traumática secundaria es la languidez, de la cual he escuchado a varios miembros del personal referirla como “una clase de depresión de bajo grado, y no es tan solo química, no puedo identificar alguna causa en mi vida actual ahora. Me siento bien hasta que regreso al trabajo después de unas vacaciones y caigo dentro de los “blablás” ”. Similar al cinismo penetrante discutido anteriormente esto es una forma de estrés post traumático y es caracterizado por la tendencia de ver la vida desolada como la visión de todos los terapeutas de victimización que han observado, y consecuentemente retirarse y aislarse, a diferencia de lo que hacen las víctimas, obviamente una de las “curas” en este caso es de reconectarse con su vida comunitaria, haciendo actividades con sus amigos. Es muy probable que ayude el desarrollar amistades fuera del campo de la psicoterapia para ayudarte a recuperar los ánimos e intereses que hacen que la vida valga vivirla. Efectos específicos de los síntomas secundarios del EPT en la interacción del personal 225 Uno de los efectos más destructivos en estos síntomas secundarios del EPT es el fenómeno de los terapeutas que públicamente analizan otros miembros del personal en términos de quienes podrían o no parecer que fueron victimizados al ser niños, en estos escenarios, hablan del miembro del personal que es sospechoso de ser sobreviviente de abuso sexual, pero nunca en su presencia sus opiniones clínicas e ideas de tratamientos son descartadas porque lo “está haciendo mal porque ni siquiera ha trabajado en resolver su propia victimización”. Estos tipos de comentarios acerca de otro colega son peligrosos para su moral, desastrosos para la construcción del trabajo en equipo, y mucho más aun, no existe ni siquiera una evidencia actual de que el colega ha sido victimizado; inclusive si en el pasado ha sido victimizado descartar su opiniones o especular acerca de aspectos privados de su vida es muy poco profesional e irrespetuoso en el mejor de los casos y abusivo en el peor de estos. Uno de los más importantes objetivos del tratamiento del abuso sexual es de empoderar al sobreviviente para que se vea, más que una sobreviviente de abuso sexual, en efecto le reclamamos que se vea como un ser humano saludable y capaz de gradualmente superar las consecuencias del trauma mediante el fortalecimiento de sus recursos de vida y enfocándose en otros aspectos no traumáticos de su vida. El ver a otros colegas en términos de que si fueron o no victimizados, es despersonalizante y degradante para ellos, y debería ser acordado tanto para los clientes como para los miembros del personal – en el hecho de que todos somos seres humanos. Si es que esta conducta se convierte en un escenario de trabajo, esto debe ser compasivamente identificado como un síntoma secundario de EPT, e inmediatamente deben tomarse acciones entre los colegas para desalentar la participación en este “chismorreo” destructivo. Otro fenómeno que he observado entre el personal que trabaja con sobrevivientes de abuso sexual es la tendencia de empeñarse en el “humor negro” acerca de maneras macabras y bizarras de castigar a los perpetradores del abuso sexual; siendo también que alguno de los perpetradores han sido también víctimas de abuso sexual, el “fantaseo de venganzas” son inconsistentes con la filosofía de tratamiento del personal. El humor negro puede ayudar a disminuir el estrés del personal, pero si estas fantasías se convierten en costumbre, el personal puede tener 226 problemas para trabajar efectivamente con aquellos (extremamente raros) perpetradores que si expresan remordimientos y un sincero deseo para ayudar a la recuperación de la víctima. Afrontado los síntomas secundarios del EPT Aquí pondremos algunas ideas para prevenir, mitigar y liberarse del EPT secundario: 1. Cámbiate la ropa cuando regresas de trabajar. Algunos terapeutas se ven beneficiados especialmente de vestir ropas “divertidas” después de trabajar que no se asociarían a un escenario profesional. 2. Desarrollar un ritual después del trabajo que no deje duda que tu rol de trabajo terminó. Toma una taza de té, sal a caminar, lee el periódico, o toca un instrumento musical. Ir al gimnasio puede ser un gran liberador de estrés así como un ritual de término al final del día de labor. 3. Alterar el balance de tu número de casos para incluir pocas victimas de trauma y más clientes con variedad de problemas. Por ejemplo, cerca de la mitad de números de casos consiste en sobrevivientes de abuso sexual y trauma la otra mitad podría ser de otra diversa variedad de problemas. Las posibilidades de rituales para descomprimir tu estrés después de un largo día de trabajo es tan variado como los tipos de personalidad de los terapeutas; sin embargo no debes subestimar su importancia, cuando trabajas con sobrevivientes de abuso sexual las chances de que tu necesites un ritual son altas, puesto que necesitas establecer límites entre el trabajo y tu vida diaria. Esto es particularmente importante ya que la mayoría de los síntomas secundarios de EPT son debidos a una respuesta inconsciente. (Si fuera consciente tú no los tendrías, porque al ser un buen terapeuta tú hablarías de ello racionalmente). Los terapeutas como un modelo general para una vida saludable 227 Manteniéndose uno saludable emocional y físicamente es importante no solo en lo personal sino también en lo profesional, puesto que los clientes necesitan terapeutas que sean modelos de salud emocional y física; los sobrevivientes del incesto y de abuso físico, en particular, tienen unos lánguidos roles de modelos familiares saludables, es por eso que el terapeuta provee un ejemplo de que es vivir funcionalmente para el cliente, así es como éste se convierte en un concreto y, por lo tanto, un constructo mayormente alcanzable. Algunos terapeutas me han dicho que están “muy ocupados” para tomarse un tiempo libre y ejercitarse, o podría ser que se sienten muy egoístas al darse a sí mismos un tiempo recreacional de los estresores del día a día; éstas actividades no son un lujo, es necesario para los terapeutas trabajar con ello puesto que, al tener una intenso número de casos de sobrevivientes de abuso sexual tienen un alto riesgo de desarrollar síntomas de EPT secundario. Por supuesto, el EPT secundario puede ocurrir incluso si los terapeutas han hecho un gran trabajo de auto-ayuda, simple y llanamente por la naturaleza del trauma que están tratando. A veces ayuda poner las cosas en perspectiva recordando que cada uno de nosotros tiene un tiempo limitado en la tierra. ¿Qué es mayormente importante en términos de como gastamos nuestro tiempo? Si hacer algunas actividades saludables nos traen sentimiento de estar felices y vivos o inclusive si nos trae un poco de “haberse ocupado de”, ¡Hazlo! Te lo mereces. 228
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