EPOCA VENGANZA PRIVADA
EPOCA VENGANZA DIVINA
EPOCA DEFENSA PUBLICA
PERIODO HUMANITARIO
ETAPA CIENTIFICA
El poder estatal no existía. Se trataba de una
venganza particular (retribución penal). Es una
época barbara (instinto de defensa, ante la reacción
provocada por un ataque que se considera injusto)
JUSTICIA POR SU PROPIA MANO.
LEY DEL TALION: no podía devolverse al
delincuente un mal mayor que el inferido a su
víctima (ojo por ojo, diente por diente)
Epoca Teocratica, sustituye la voluntad individual
del vengador por una voluntad divina.
La justicia penal se ejercita en el nombre de Dios.
Los jueces juzgaban en su nombre y las penas se
imponían para que el delincuente expíe su delito, la
divinidad deponga su cólera (pueblo hebreo)
El poder público ejerce la venganza en nombre de la colectividad o
de los individuos cuyos bienes jurídicos han sido lesionados o
puestos en peligro. Pretendía mantener a toda costa la tranquilidad
pública, se convirtió en una verdadera venganza pública que llego a
excesos, caracterizado por el procedimiento punitivo de la edad
media con la aplicación de penas inhumanas y totalmente
desproporcionadas con relación al daño causado, la pena era
sinónimo de tormento y se castigaba con severidad y crueldad,
castigando delitos como la magia y hechicería, a través de tribunales
especiales siendo la etapa más sangrienta del Derecho Penal
Europeo.
Las penas trascendían a los descendientes del reo y ni la
tranquilidad de la tumba se respetaba las penas eran desiguales ya
que a los nobles y poderosos se les imponía penas màs suaves y para
los plebeyos y siervos los castigos mas duros. (video…)
La excesiva crueldad de la época de la
venganza pública dio como resultado un
movimiento a favor de la humanización no
sólo de las penas sino del procedimiento
penal, toda vez que en la época de la
venganza pública se iniciaron las torturas, los
calabozos y toda clase de tormento con la
finalidad de castigar y obtener confesiones.
Este periodo comienza a fines del siglo XVII con la corriente
intelectual del luminismo y los escritores Montesquieu,
D'Almbert, Voltaire y Rousseau pero su precusor fue César
Bonnesana que público su obra Dei Deiliti e Delle Pene (De
los delitos y las penas) donde habla abiertamente contra el
tormento de la pena para castigar los delitos cometidos
indicando que el fin de las penas no es atormentar y afligir a
un ente sensible, ni deshacer un delito ya cometido, sino que
es el de impedir al reo causar nuevos daños a sus
ciudadanos.
Inicia con la obra de Cesar Bonnesana, el Marquez de
Becaria, y subsiste hasta la crisis del Derecho Penal
Clásico con el aparecimiento de la Escuela Positivista, la
labor de Francesco Carrara y los demás protagonistas
de la escuela Clásica, llegaron a considerar al Derecho
Penal como una disciplina única, general e
independiente, cuyo objetivo era el estudio del delito y
de la pena desde el punto de vista estrictamente
jurídico.
Luego de la escuela clásica aparece la Escuela
Positivista del Derecho Penal, con ideas opuestas,
Enrico Ferri considero que el Derecho Penal debía
desaparecer como ciencia autónoma para
convertirse en una rama de la Sociología Criminal,
auxiliándose del método positivista o experimental.
Enrico Ferri estudia la etiología de la delincuencia y pone de
relieve el influjo de los factores individuales, antropológicos,
físicos y sociales, de esta manera se deja de considerar el
delito como una entidad jurídica, para convertirse en una
manifestación de personalidad del delincuente; la pena deja
de tener un fin puramente retributivo y se convierte en un
medio de corrección social o de defensa social.
Posterior a esta etapa Eugenia Cuello Calón, considera que
surge el llamado Derecho Penal Autoritario producto de
aparición de regímenes políticos y totalitarios, con rasgos
netamente peculiares que par su espíritu y orientación
presentaba un vivo contraste con el Derecho Penal Liberalindividual. Su principal característica era proteger al Estado,
los delitos de tipo político en regímenes democráticos
tuvieron tratos benévolos considerados como infracciones de
especial gravedad y castigados severamente.
Actualmente existe unidad de criterios en toda la doctrina
en cuanto a que el Derecho Penal es una ciencia
eminentemente jurídica, que trata problemas relativos al
delito, al delincuente, la pena y a las medidas de
seguridad; mientras que las ciencias penales o
criminológicas, que tiene el mismo objeto de estudio, lo
deben hacer desde el punto de vista antropológico y
sociológico. Hay quienes sostienen que el Derecho Penal
debe de circunscribirse a la Dogmática Jurídica Penal; que
consiste en la reconstrucción del Derecho Penal vigente
con base científica, alejándolo de las consideraciones
filosóficas y críticas.