República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior
Universidad Nacional Experimental "Simón Rodríguez"
Núcleo Mariscal Antonio José de Sucre
Extensión Cumaná
Fundamentos de y evolución de la
Banca Comercial en la era digital
Facilitador: José Ponce Tata
Curso: Banca Comercial
Realizado por:
Génesis Caña C.l: 30.508.530
Carrera: Administración Mención Rmf
Fundamentos de y evolución de la banca comercial en la era digital
La banca comercial es un pilar fundamental en el funcionamiento de la economía
global. Desde su surgimiento, ha desempeñado un papel crucial en la
intermediación financiera, facilitando la circulación de dinero, la inversión y el
crecimiento económico.
La banca comercial es un sector del sistema financiero que se dedica
principalmente a recibir depósitos y otorgar préstamos a individuos, empresas y
otras entidades. Las instituciones financieras que forman parte de este sector
incluyen bancos comerciales, cooperativas de crédito y algunas instituciones
financieras no bancarias que ofrecen servicios similares.
La función principal de la banca comercial es actuar como intermediario entre
aquellos que tienen excedentes de fondos y aquellos que necesitan financiamiento.
Los bancos aceptan depósitos de individuos y empresas, y utilizan esos fondos
para otorgar préstamos a otros clientes. Esta intermediación facilita la asignación
eficiente de recursos financieros en la economía.
Otra función clave de la banca comercial es la captación de depósitos. Los
individuos y las empresas depositan su dinero en cuentas bancarias, ya sea de
ahorro o corriente, con el fin de mantenerlo seguro y accesible. A cambio, los
bancos pueden utilizar estos depósitos para realizar préstamos y generar ingresos
a través de intereses.
Los bancos comerciales otorgan una variedad de créditos, que van desde
préstamos personales y hipotecarios hasta créditos comerciales para empresas.
Estos créditos son fundamentales para financiar inversiones, adquisiciones y
operaciones comerciales, impulsando así el crecimiento económico.
Además de la intermediación financiera y la concesión de créditos, la banca
comercial ofrece una amplia gama de servicios financieros, como cuentas de
ahorro, cuentas corrientes, tarjetas de crédito, servicios de pago, gestión de
patrimonio y asesoramiento financiero.
La banca comercial desempeña un papel vital en la estabilidad y el desarrollo
económico. Al facilitar el flujo de dinero y crédito en la economía, contribuye al
crecimiento del producto interno bruto (PIB), la creación de empleo y el desarrollo
de nuevos negocios. Además, proporciona servicios esenciales que ayudan a las
personas y empresas a gestionar sus finanzas, ahorrar e invertir de manera
efectiva.
El impacto de la banca comercial se extiende más allá del ámbito económico y se
refleja en la sociedad en su conjunto. Al proporcionar acceso a servicios financieros,
la banca comercial promueve la inclusión financiera y la reducción de la pobreza al
permitir que más personas accedan a crédito y ahorren para el futuro. Además,
desempeña un papel clave en la estabilidad financiera al regular el sistema bancario
y garantizar la solidez y la integridad del sistema.
También debemos tomar en cuenta que el mundo financiero está en plena
transformación. Por un lado, las fintech han llegado con toda la energía de lo nuevo:
son ágiles, innovadoras y saben cómo conectar con las necesidades digitales de
los usuarios. Por otro lado, la banca tradicional sigue siendo el pilar de confianza
para millones de personas, respaldada por décadas de experiencia y una
infraestructura sólida.
Pero este ‘cara a cara’ no es tan simple como parece. Lo que antes parecía una
lucha de poder, ahora empieza a dibujarse como una oportunidad para unir fuerzas.
El sector financiero ya no es territorio exclusivo de los grandes bancos: es un
espacio donde conviven la tradición y la innovación, compitiendo, sí, pero también
explorando cómo trabajar juntos para crear algo mejor.
Aunque fintech y banca tradicional comparten el mismo sector, sus enfoques y
prioridades son bastante distintos. Estas diferencias moldean su forma de operar y
determinan si eligen competir o colaborar en su camino hacia la innovación
financiera.
Las fintech destacan por su enfoque ágil y digital. Estas empresas suelen tener
estructuras organizativas más ligeras y modelos de negocio diseñados para crecer
rápidamente en mercados digitales. Su prioridad es la innovación, lo que les permite
lanzar productos y servicios de forma veloz, ajustándose a las demandas
cambiantes del mercado.
Por su parte, la banca tradicional opera con estructuras más robustas y jerárquicas,
algo que les otorga estabilidad y capacidad de gestión a gran escala. Sin embargo,
esta misma solidez puede ser un freno cuando se trata de adaptarse rápidamente
a nuevos retos o necesidades.
En definitiva, las fintech y la banca tradicional no son polos opuestos, son piezas
de un mismo rompecabezas que puede transformar el sector financiero. Mientras
las fintech aportan velocidad e innovación, los bancos añaden solidez y
experiencia. La clave está en dejar de lado la competencia directa y enfocarse en
alianzas que mezclen lo mejor de ambos mundos. ¿El resultado? Un ecosistema
financiero más dinámico, accesible y preparado para los retos del futuro.
La existencia dentro de la economía de agentes con excedentes de recursos
financieros y otros con escasez de estos permite el intercambio que cubra estas
necesidades, el cual se realiza bajo determinadas normas y condiciones
preestablecidas. A partir de ello se fomentan las relaciones entre instituciones
bancarias con entidades empresariales y se conforman los sistemas financieros.
Un sistema financiero es el conjunto de activos, instituciones y mercados
financieros que trabajan, se desarrollan o negocian en un país o en un entorno
determinado. En el sistema financiero las instituciones que lo componen, realizan
el papel de intermediarios financieros. Estos son conjunto de instituciones
especializadas en la mediación entre los prestatarios y los prestamistas de una
economía (Seca, 2006).
También Stiglitz (1998) define el sistema financiero como el conjunto de bancos,
otros intermediarios financieros, los mercados de deuda y los mercados de capital
que resuelven tres problemas fundamentales: la aglomeración de capital, su
distribución en los usos más importantes y el monitoreo de que dichos recursos
sean utilizados eficientemente.
Dentro del sistema financiero se encuentra el sistema bancario, el cual puede
definirse como el conjunto de entidades o instituciones que, dentro de una
economía determinada, ayudan a conectar el ahorro y la inversión. Este sistema
presenta una tipología muy heterogénea y está en función del nivel de desarrollo
del sistema financiero en cuestión.
Según (Gobat, 2012) los bancos son una institución que pone en relación a
ahorristas y prestatarios y contribuye al buen funcionamiento de la economía, es
decir, captan fondos de gente con dinero, lo aglomeran y los prestan a los que lo
necesitan.
Los bancos desempeñan un papel estratégico al permitir el flujo de recursos
financieros en todo el país, distribuir billetes y monedas, pagar los cheques que se
emiten, ofrecer el servicio de pago con tarjetas y a través de transferencias
bancarias, propiciando el buen funcionamiento de los sistemas de pago.
Otra de sus principales funciones es ofrecer seguridad a los agentes económicos
que depositan su dinero en dicha institución para protegerlos de pérdidas y
sustracciones. Responde a que el banco gestiona diferentes riesgos como son el
riesgo crediticio, operacional y de mercado, con el objetivo de disminuir las
amenazas que afecten sus resultados. Por tal motivo tiene la obligación y
responsabilidad de monitorear y dar seguimiento a todos los créditos que ofrece.
Además de las anteriores, cobra relevante importancia la función de promover el
sano desarrollo del sistema financiero, velando por un impacto positivo en el
desarrollo económico de los actores económicos, en la equidad social y la gestión
ambiental.
Estas funciones permiten el desarrollo económico de un país y en especial de las
empresas estatales al garantizar el acceso a un buen funcionamiento al sistema de
pagos y facilitar las transacciones económicas locales e internacionales. De ahí,
que la existencia de los bancos se justifique porque estas entidades permiten una
mejor colocación de los recursos financieros, beneficiando a demandantes y
oferentes de fondos, favoreciendo inversiones y emitiendo pasivos específicos de
forma más eficiente que lo harían ahorradores e inversores privadamente. (Barrios,
2004; Sicilia, 2010).
Podemos mencionar de esta manera que el sistema financiero nacional venezolano
es un componente fundamental de la economía del país. Está compuesto por un
conjunto de instituciones y regulaciones que permiten la intermediación financiera
y el flujo de recursos entre los diferentes agentes económicos. Exploraremos en
detalle el funcionamiento, la organización y los retos que enfrenta el sistema
financiero en Venezuela
El sistema financiero en Venezuela tiene sus raíces en la época colonial, con la
creación del Banco de Venezuela en 1890. A lo largo del siglo XX, se produjeron
cambios significativos en la estructura y regulación del sistema financiero, como la
nacionalización de la banca en la década de 1960 y la apertura a la inversión
extranjera en la década de 1990.
El sistema financiero nacional venezolano es un componente vital de la economía
del país. A través de sus instituciones y regulaciones, facilita el intercambio de
recursos financieros y contribuye al desarrollo económico. Sin embargo, enfrenta
desafíos significativos debido a la situación económica y política del país. Es
fundamental implementar medidas y reformas que fortalezcan el sistema financiero
y promuevan la estabilidad y prosperidad económica en Venezuela.
Tomando en cuenta todo lo anterior a medida que aumenta el número de entidades
financieras que se conectan a Internet, todas ellas corren riesgos de
ciberseguridad. Aunque la protección de los datos de los clientes es relevante para
cualquier empresa, la ciberseguridad en los sistemas bancarios y otros sistemas
financieros es especialmente grave debido a los datos sensibles que almacenan.
Los defraudadores se vuelven más astutos año tras año. Por ello, las entidades
financieras tienen que buscar nuevas formas de contrarrestar las modernas
ciberamenazas. Por eso es importante mantenerse al día e implantar herramientas
y tecnologías innovadoras para la ciberseguridad en la banca.
Las instituciones financieras almacenan información sensible que recogen de
multitud de clientes. Por este motivo, el sector bancario es uno de los más afectados
por las ciberamenazas. Si una entidad financiera quiere mejorar la satisfacción de
sus clientes sin comprometer la seguridad, necesita resistir los ataques de
ciberseguridad y tomar medidas seguras para minimizar sus implicaciones.
Pero a medida que aparecen formas innovadoras de contrarrestar las amenazas
existentes, los estafadores empiezan a utilizar nuevos trucos para enroscar el
sistema alrededor de sus dedos. Así, aquellos métodos que funcionaban hace unos
años pueden resultar completamente inútiles en la nueva realidad.
Para finalizar podemos decir que la banca comercial es un componente
fundamental del sistema financiero global, actuando como intermediario entre los
depositantes y los prestatarios, facilitando el flujo de dinero y crédito en la
economía. Su importancia radica en su capacidad para impulsar el crecimiento
económico, proporcionar servicios financieros esenciales y promover la inclusión
financiera. Por lo tanto, es crucial reconocer y valorar el papel que desempeña la
banca comercial en la sociedad y trabajar para fortalecer y mejorar su
funcionamiento en beneficio de todos.
Bibliografía
https://www.gestiopolis.com/la-banca-y-su-papel-en-la-economia/
https://powerdmarc.com/es/cyber-security-in-banking/
https://www.monografias.com/trabajos33/sistema-bancario-venezuela/sistemabancario-venezuela