La pregunta problema es el punto de partida de una investigación. Es una pregunta que busca
responder a una duda o inquietud sobre un tema específico. Una buena pregunta problema
debe ser:
Clara y precisa: Debe ser fácil de entender y no dejar lugar a la ambigüedad.
Relevante: Debe ser importante para el campo de estudio y tener un impacto
potencial.
Factible: Debe ser posible de investigar con los recursos disponibles.
Especifica: Debe enfocarse en un aspecto particular del tema.
Abierta: Debe permitir diferentes respuestas y perspectivas.
Ejemplo:
Tema: El impacto del uso de las redes sociales en la salud mental de los adolescentes.
Pregunta problema: ¿Cómo afecta el uso excesivo de las redes sociales en la salud mental de
los adolescentes?
Pasos para formular una pregunta problema:
1. Identifica un tema de interés: Elige un tema que te interese y que sea relevante para
tu campo de estudio.
2. Investiga el tema: Revisa la literatura existente sobre el tema para comprender mejor
el contexto y las preguntas que ya se han respondido.
3. Formula una pregunta general: Escribe una pregunta general que refleje tu interés en
el tema.
4. Refina la pregunta: Convierte la pregunta general en una pregunta específica y factible
de investigar.
5. Evalúa la pregunta: Asegúrate de que la pregunta sea clara, relevante, factible,
específica y abierta.
Recuerda: La pregunta problema es la guía de tu investigación. Una buena pregunta problema
te ayudará a enfocar tu investigación y a obtener resultados significativos.