Caso 1: Luisa, Marjorie y Belén deben realizar una presentación de IVU la próxima
semana. Como sus horarios son muy diferentes, no encuentran un espacio en el
que puedan reunirse y no llegan a ningún acuerdo. Por esta situación, Luisa quiere
cambiarse de grupo o hacer el trabajo sola.
1. Compromiso: Una vez que identifiquen un horario que funcione para todas, es
importante que se comprometan a cumplir con ese horario y realizar la presentación
juntas. Esto implica estar dispuestas a hacer ajustes en sus agendas personales si
es necesario.
2. Confianza: Construir confianza entre las integrantes del grupo es clave. Deben
confiar en que cada una está comprometida y hará su parte para el éxito del
proyecto, incluso si no pueden reunirse físicamente en todo momento.
3. Complementariedad: Aprovechar las fortalezas individuales de cada una puede
ser beneficioso. Si no pueden reunirse físicamente, podrían asignar tareas que cada
una pueda completar de manera independiente pero complementaria. Por ejemplo,
una puede investigar, otra puede preparar el diseño visual y otra puede redactar
partes específicas del contenido.
4. Coordinación: Intentar coordinar los horarios disponibles de cada una podría ser
una opción. Podrían utilizar herramientas como calendarios compartidos o
aplicaciones de mensajería para encontrar espacios de tiempo donde todas puedan
reunirse, incluso si es virtualmente.
5. Comunicación: Establecer una comunicación clara y abierta es fundamental. Las
tres deben expresar sus preocupaciones y limitaciones con respecto a los horarios
y la disponibilidad para reunirse.