ESTRATEGIAS PARA DOCENTES PARA TRABAJAR EN LA CLASE CON NIÑOS TDAH 1. Estructura y rutina clara. Los chicos con TDAH suelen beneficiarse de una rutina establecida. Asegúrate de que las actividades diarias tengan un horario predecible y que el niño sepa lo que se espera de él en cada momento. Es recomendable utilizar un horario visual para ayudar al niño o niña a anticipar lo que va a suceder a lo largo del día. 2. Uso de señales visuales y auditivas. Carteles o pictogramas para recordar normas, instrucciones y comportamientos esperados. Puedes usar gráficos o imágenes que ayuden a la comprensión y recuerden al niño lo que se espera. Usar una campanita, una alarma o una voz suave para redirigir al niño si se está distrayendo o alterando el ambiente. 3. Establecer reglas claras y sencillas. El niño debe conocer las reglas de la clase de manera explícita, y es útil que estas sean simples y fáciles de recordar como por ejemplo levantar la mano para hablar. 4. Refuerzos positivos: Utiliza recompensas para reforzar el buen comportamiento. Puedes hacer una tabla de recompensas donde el niño acumule puntos por cada comportamiento positivo, lo que podría traducirse en una recompensa al final de la semana, por ejemplo, un tiempo de juego o una actividad que le guste. 5. División de tareas y descansos frecuentes. Divide las tareas largas en pasos más pequeños para evitar que se sienta abrumado. Esto le permitirá centrarse en un aspecto a la vez y mejorará su capacidad para completar actividades. Proporciona descansos regulares para que el niño pueda liberar energía. Durante los descansos, asegúrate de que el niño pueda moverse o realizar una actividad física que le ayude a calmarse. 6. Manejo de impulsos y comportamiento agresivo. Enseña habilidades de autorregulación. Puedes enseñarle técnicas de respiración profunda, 7. Fomenta la empatía: cuando el niño se comporta de manera inapropiada con un compañero, habla con él sobre cómo el comportamiento afecta a los demás. 8. Establecimiento de metas claras y alcanzables. Establece metas pequeñas y alcanzables, y celebra los logros. Por ejemplo, un objetivo puede ser "sentarse durante 5 minutos en el lugar antes de levantarse". A medida que va logrando estos pequeños objetivos, aumenta gradualmente la expectativa. 9. Adaptaciones en el ambiente. Ofrece un asiento en un área con menos distracciones o cerca del maestro para poder supervisarlo más fácilmente. 10. Técnicas de relajación y mindfulness. Algunos niños con TDAH se benefician de técnicas de relajación o mindfulness para reducir la impulsividad. Puedes introducir actividades de atención plena o yoga adaptado para niños en su rutina diaria. 11. Técnica de "Trabajo por Tiempo" o "Método del Reloj" Usa un reloj o temporizador visual para ayudar al niño a entender cuánto tiempo debe estar concentrado en una tarea. Establece un tiempo corto y luego permite un pequeño descanso. Por ejemplo, 5-10 minutos de trabajo enfocado, seguido de un descanso breve de 2-3 minutos. Esto ayuda a gestionar su tiempo y energía sin sentirse abrumado. 12. Uso de la técnica de "Refuerzo Intermitente". Refuerza de manera intermitente el buen comportamiento del niño. No le des una recompensa cada vez que haga algo bien, sino de manera más esporádica. Esto puede aumentar la motivación del niño para seguir comportándose de manera adecuada, porque no sabe cuándo vendrá la siguiente recompensa. Puedes utilizar fichas o puntos que el niño pueda acumular durante el día, y después cambiar esos puntos por una recompensa, como un pequeño privilegio o tiempo de juego. 13. Uso de un "Tablero de Comportamiento" o "Cuadro de Responsabilidades" Este tablero visual puede contener las tareas y comportamientos esperados durante el día. Puedes dividir el día en bloques con tareas y comportamientos que el niño debe cumplir, y puede ir marcando con stickers o dibujos si cumple con lo esperado. 14. Técnicas de "Redirección Positiva" En lugar de centrarte en lo que el niño hace mal, trata de redirigir su energía hacia una actividad positiva. Por ejemplo, si está moviéndose constantemente, redirígelo hacia una actividad donde pueda utilizar su energía de manera productiva, como ordenar o mover algo dentro del aula. Entiendo que tengas mucha energía. ¿Por qué no usamos esa energía para... 15. Método de "Estimulación de la Atención" Para captar y mantener la atención, cambia de actividad cada cierto minuto. Los niños con TDAH tienden a perder interés rápidamente, por lo que alternar actividades breves o usar diferentes medios (hablar, escribir, visualizar) puede ayudar a mantener su concentración. 16. Técnica de Tiempo Fuera. Implementa un espacio de calma o rincón de la calma dentro del aula, donde el niño pueda retirarse cuando se sienta abrumado o esté mostrando conductas agresivas o disruptivas. 17. Técnica de "Dinamismo en las Explicaciones" Para mantener la atención del niño, cambia constantemente de tono de voz, ritmo y lenguaje corporal al explicar o dar instrucciones. Esto puede captar su atención y evitar que se distraiga 18. Uso de "Pistas de Movimiento “Si el niño no puede quedarse quieto durante largos períodos de tiempo, permite actividades que impliquen movimiento controlado, como mover objetos dentro del aula, usar una pelota de yoga como asiento o permitir que se pare durante ciertos momentos para realizar actividades (por ejemplo, para escribir en la pizarra). Juegos de regulación Juego de "Simón dice": Este juego clásico de seguir instrucciones puede ayudar a evaluar la capacidad de un niño para controlar sus impulsos y regular su comportamiento. Observa si el niño puede controlar su cuerpo y seguir las instrucciones sin interrumpir o actuar de manera impulsiva. Juego de "Detener y pensar": Coloca una variedad de objetos en una mesa y pídele al niño que elija uno. Luego, dale una serie de instrucciones para realizar diferentes acciones con el objeto seleccionado (por ejemplo, "Ponlo en tu cabeza", "Ponlo en el piso", "Sostenlo con los dedos meñique y pulgar"). Observa si el niño puede detenerse, pensar antes de actuar y seguir las instrucciones con precisión. Juego de "respiración profunda": Enséñale al niño diferentes técnicas de respiración profunda y pídele que las practique contigo o en diferentes situaciones. Observa si el niño puede regular su respiración y usar esta técnica como una estrategia de autorregulación cuando está emocionalmente agitado o estresado. Juego de "semáforo emocional": Crea un semáforo con cartulinas de colores y etiquetas con diferentes emociones (por ejemplo, rojo para enojo, amarillo para tristeza, verde para calma). Pídele al niño que indique qué color está sintiendo en diferentes momentos del día. Observa si el niño puede identificar y expresar sus emociones, así como si puede utilizar estrategias de autorregulación apropiadas para cada emoción. Juego de "parar y pensar": Organiza una serie de tarjetas con diferentes situaciones en las que el niño podría encontrarse (por ejemplo, estar enojado, sentirse triste, tener miedo). Pídele al niño que lea cada tarjeta y piense en cómo podría reaccionar en esa situación. Observa si el niño puede detenerse, pensar antes de actuar y generar respuestas consideradas y apropiadas en distintas situaciones JUEGOS DE RESOLUCION DE CONFLICTOS Juego de roles: Pídeles a los niños que actúen diferentes escenarios conflictivos y luego trabajen juntos para encontrar una solución pacífica. Por ejemplo, pueden representar una situación en la que dos amigos quieren jugar con el mismo juguete y deben encontrar una manera de compartirlo. Juego de cartas: Prepara tarjetas con diferentes situaciones de conflicto y pídeles a los niños que elijan una y luego piensen en posibles soluciones. Pueden turnarse para compartir sus ideas y discutir cuál creen que es la mejor opción. Juego de rompecabezas: Divide un rompecabezas en varias piezas y dale a cada niño una pieza. Explícales que solo podrán completar el rompecabezas si trabajan juntos y colaboran para encontrar la forma de encajar todas las piezas. Juego de roles con marionetas: Utiliza marionetas para representar diferentes personajes en una situación conflictiva. Pide a los niños que tomen turnos para mover a las marionetas y encontrar una solución pacífica al conflicto. Juego de la pelota de valores: Forma un círculo con los niños y pasa una pelota de mano en mano. Cada vez que alguien tenga la pelota, debe decir un valor relacionado con la resolución de conflictos, como el respeto, la amabilidad o la comunicación. Esto les ayudará a reflexionar sobre la importancia de estos valores al resolver conflictos. JUEGO DE EMOCIONES. Juego de la ruleta de las emociones: Se puede crear una ruleta grande con diferentes expresiones faciales representando distintas emociones (alegría, tristeza, enojo, miedo, etc.). Los niños pueden turnarse para girar la ruleta y luego expresar la emoción que les tocó. También se puede promover una discusión sobre qué situaciones podrían provocar esa emoción y cómo podrían manejarla. Juego de las cartas de las emociones: Se pueden hacer cartas con distintas emociones escritas o dibujadas en ellas. Los niños deberán tomar una carta y luego representar o actuar la emoción que les tocó. Los demás participantes deberán adivinar de qué emoción se trata. También se puede hacer al revés, donde un niño actúa una emoción y los demás deben adivinarla. Juego de las historias emocionales: Se pueden inventar historias cortas que involucren a distintos personajes experimentando diferentes emociones. Se leen las historias a los niños y se les pide que identifiquen qué emoción están sintiendo los personajes en cada situación. Luego se puede promover una discusión sobre cómo responderían ellos ante esas emociones. Juego de memorizar emociones: Se pueden imprimir tarjetas con diferentes emociones y colocarlas boca abajo en una mesa. Los niños tendrán que turnarse para dar vuelta dos cartas e intentar encontrar la pareja que represente la misma emoción. Este juego promueve la mejora de la memoria y al mismo tiempo ayuda a reconocer y asociar las emociones. Juego de la danza de las emociones: Se pueden seleccionar diferentes canciones que representen distintas emociones y pedir a los niños que bailen según la emoción que sientan al escuchar la música. También se les puede pedir que inventen su propia coreografía para representar una emoción en particular JUEGOS DE RELAJACION Respiración profunda: Enseña al niño a respirar lentamente y profundamente. Puedes hacerlo jugando a inflar un globo o imaginando que están oliendo una flor. Visualización guiada: Ayuda al niño a imaginar un lugar tranquilo y seguro, como una playa o un bosque encantado. Puedes guiarlo con preguntas para que imagine los colores, los sonidos y las sensaciones de ese lugar. Relajación muscular progresiva: Invita al niño a tensar y relajar cada músculo de su cuerpo, comenzando por los pies y subiendo hasta la cabeza. Puedes hacerlo en forma de juego, como estirar y relajar las extremidades como un muñeco de trapo. Cuentos relajantes: Lee a tu hijo cuentos que tengan una trama relajante y calmante, como historias sobre animales que encuentran paz y tranquilidad. Puedes hacerlo antes de que se vaya a dormir para ayudarlo a relajarse. Ejercicio físico: Fomenta la práctica de actividades físicas que ayuden a liberar tensiones, como el yoga o el tai chi adaptado a niños. Estas prácticas combinan movimientos suaves con la respiración profunda, lo que puede ayudar al niño a relajarse. Música relajante: Escucha música suave y relajante junto con tu hijo, o invítalo a crear su propia música con instrumentos musicales simples. La música puede ser una gran herramienta para relajarse y desconectar del estrés TECNICAS DE AUTOREGULACION Tiempo de espera: Enseñar al niño a tomar una pausa antes de actuar impulsivamente. Por ejemplo, contar hasta 10 o tomar unos momentos para pensar antes de responder o actuar. Distracción: Fomentar actividades que ayuden al niño a distraerse de la impulsividad. Por ejemplo, darle opciones de juegos o actividades que le interesen y lo mantengan ocupado. Visualización: Enseñar al niño a imaginar las consecuencias de sus acciones antes de actuar impulsivamente. Por ejemplo, pedirle que se imagine cómo se sentiría si le arrebataran un juguete a otro niño. Reglas y recordatorios: Establecer reglas claras y recordar al niño las consecuencias de su conducta impulsiva. Por ejemplo, recordarle que si se porta de manera impulsiva, puede lastimar a alguien o romper algo. Autocontrol: Enseñar al niño a identificar sus emociones y a expresarlas de manera adecuada. Por ejemplo, enseñarle a decir "estoy enojado" en lugar de golpear o gritar. Refuerzo positivo: Elogiar y recompensar al niño cuando muestra conductas reguladas y autocontroladas. Por ejemplo, felicitarlo cuando espera su turno pacientemente en un juego. Modelamiento: Ser un ejemplo de autorregulación para el niño. Controlar tus propias conductas impulsivas y explicarle cómo lo haces puede ayudarle a aprender a hacerlo él mismo EMOCIONES SIMULADAS Identificar emociones: Los juegos de rol permiten a los niños simular personajes y situaciones emocionales. Esto les ayuda a identificar y expresar diferentes emociones, como la alegría, la tristeza, el miedo o la ira. Empatía y perspectiva: Los juegos de rol pueden enseñar a los niños a ponerse en el lugar de los demás y ver las situaciones desde diferentes perspectivas. Esto ayuda a desarrollar la empatía y a comprender las emociones de los demás. Resolución de conflictos: A través de juegos de rol, los niños pueden practicar la resolución de conflictos de manera segura y controlada. Pueden aprender a comunicarse de manera efectiva, a escuchar a los demás y a encontrar soluciones pacíficas. Autocontrol y manejo de emociones: Los juegos de rol pueden ayudar a los niños a reconocer sus propias emociones y desarrollar estrategias para manejarlas. Pueden aprender a respirar profundamente, contar hasta diez o utilizar otras técnicas de relajación para manejar la ira o el miedo. Mejora de habilidades sociales: Los juegos de rol ofrecen a los niños la oportunidad de practicar habilidades sociales, como entablar conversaciones, hacer preguntas, escuchar activamente y cooperar con otros. Esto les ayuda a desenvolverse en situaciones sociales reales. Autoestima y confianza: Los juegos de rol brindan a los niños la oportunidad de asumir roles y tomar decisiones. Esto puede fortalecer su autoestima y confianza en sí mismos, ya que experimentan el poder de tener control sobre su propio destino. Estrategias para manejo del enojo Respiración Profunda. Enseñar a las PME a inhalar por la nariz contando hasta cuatro, mantener la respiración contando hasta cuatro y exhalar por la boca contando hasta cuatro. Repetir varias veces puede ayudar a calmarse. Contar Hasta Diez. Antes de reaccionar, animar a las PME a contar lentamente hasta diez. Esto les da un momento para reflexionar y reducir la intensidad del enojo. Caja de la Calma. Crear una "caja de la calma" con objetos que les ayuden a relajarse (pelotas antiestrés, imágenes tranquilizadoras, libros). Cuando sientan enojo, pueden acudir a la caja. Expresión Creativa. Fomentar que dibujen o escriban sobre lo que les hace enojar. Técnicas para Manejar la Frustración Romper el Problema. Ayudar a las PME a desglosar la tarea o situación que les frustra en pasos más pequeños y manejables. Esto les puede dar una sensación de control. Usar Palabras. Enseñarles a verbalizar su frustración. Frases como "Estoy frustrado porque..." les ayudan a expresar sus sentimientos. Buscar Ayuda. Fomentar que pidan ayuda a un adulto o un amigo cuando se sientan abrumados. Esto les enseña que está bien buscar apoyo. Actividades Físicas. Realizar ejercicio físico (correr, saltar, bailar) puede liberar energía acumulada y ayudar a reducir la frustración. Técnicas para Manejar la Tristeza Conversación Abierta. Fomentar que hablen sobre lo que les hace sentir tristes. A veces, simplemente verbalizar sus sentimientos puede ayudar a aliviarlos. Momentos de Reflexión. Crear un espacio para que los niños piensen en lo que les hace sentir tristes y cómo podrían abordarlo. Esto puede ser a través de un diario o una conversación. Actividades que les Gusten. Animarlos a participar en actividades que disfruten, como jugar, leer o pasar tiempo con amigos. Esto puede ayudar a elevar su estado de ánimo. Rituales de Alegría. Crear pequeños rituales para recordar momentos felices, como mirar fotos, contar historias divertidas o escuchar música alegre. Estrategias Comunes Modelo de Resolución de Problemas. Enseñar a los niños a identificar la situación que causa su emoción, pensar en posibles soluciones y evaluar las consecuencias de cada una. Práctica de Gratitud. Alentarles a pensar en cosas por las que están agradecidos, lo que puede ayudar a cambiar su perspectiva y reducir sentimientos negativos.
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