SANANDO LAS HERIDAS
DE LA INFANCIA:
UN VIAJE HACIA EL
AMOR PROPIO
"No estamos aquí para juzgar
lo que nos faltó, sino para
comenzar a dárnoslo con amor."
NO LO CAUSE, PERO VENGO A
REPARARLO.
¿QUE SON LAS HERIDAS DE LA INFANCIA?
Es una marca psicológica que se produce cuando un niño
experimenta una situación que percibe como dolorosa,
injusta o amenazante para su bienestar emocional.
Estas heridas no necesariamente provienen de abusos
graves o traumas extremos (aunque también pueden),
sino que muchas veces surgen de experiencias más
sutiles, como la falta de afecto, críticas constantes
o ausencia emocional de los cuidadores.
CUERPO
FÍSICO
NECESIDADE
S
VS
CUERPO
EMOCIONAL
VS
ESTRATEGIAS
DE
SUPERVIVENCI
A
• Genera una máscara de protección emocional.
Estas máscaras son formas de comportamiento,
actitudes o roles que adoptamos
inconscientemente para evitar volver a sentir
el dolor de la herida original.
HERIDA DE ABANDONO
HERIDA DE ABANDONO
La herida de abandono se forma cuando un niño siente que ha sido emocional o físicamente dejado
solo, sin el apoyo, cariño o presencia constante de las personas que deberían cuidarlo (padres, cuidadores,
etc.).
❗ No siempre implica un abandono real, sino la percepción del niño de no ser sostenido, acompañado o
protegido.
Causas comunes:
•Padres emocionalmente ausentes (aunque estén físicamente presentes).
•Situaciones como divorcio, enfermedad, muerte o trabajo excesivo de los
cuidadores.
•Falta de afecto, contacto físico o expresión emocional.
•Sentirse ignorado, no escuchado o dejado de lado.
MASCARA DEL
DEPENDIENTE
Para evitar volver a sentir ese vacío emocional, la persona desarrolla la
máscara del dependiente. Esta máscara busca asegurarse de que nunca más estará
sola o sin apoyo.
Características del dependiente:
•Miedo intenso a la soledad o al abandono.
•Necesidad constante de atención, compañía o validación.
•Se apega con facilidad y le cuesta soltar relaciones (aunque no sean sanas).
•Suele sentirse “vacío” si no está con alguien.
•Puede mostrarse débil o vulnerable para atraer cuidado.
•Llora fácilmente y dramatiza para recibir atención.
👉 Aunque parece muy necesitado de amor, en el fondo tiene una gran herida no
sanada de sentirse solo e inseguro.
CONSECUENCIAS DE LA VIDA
ADULTA
•Relaciones de codependencia.
•Miedo a quedarse solo (aunque no esté enamorado).
•Dificultad para tomar decisiones sin apoyo externo.
•Alta sensibilidad al rechazo.
•Teme el abandono tanto, que a veces lo provoca inconscientemente para confirmar su creencia de
que “lo dejarán”.
HERIDA DE RECHAZO
HERIDA DE RECHAZO
La herida de rechazo se forma cuando el niño siente (aunque no siempre sea consciente o intencional) que no es
bienvenido, deseado o aceptado tal como es.
❗ El rechazo puede venir incluso desde antes del nacimiento (por ejemplo, si los padres no querían tener un hijo), o
durante la infancia por parte de uno de los padres, hermanos, maestros o compañeros.
Causas comunes:
•Padres que rechazan partes del niño: su forma de ser, emociones, sensibilidad.
•Críticas excesivas o comparaciones con otros.
•No sentirse escuchado o valorado.
•Padres fríos, exigentes o con poca conexión afectiva.
•Haber sido ignorado, invisibilizado o tratado como “molesto”.
MASCARA DEL HUIDIZO
Para protegerse del dolor del rechazo, la persona desarrolla la máscara del
huidizo. Esta máscara se basa en escapar del mundo para no volver a sentirse
rechazado.
Características del huidizo:
•Se aísla, prefiere la soledad.
•Tiene miedo al contacto humano profundo.
•Siente que “no pertenece”, que es “demasiado diferente”.
•Tiende a minimizarse, a pasar desapercibido.
•Puede tener baja autoestima y autocrítica muy fuerte.
•Vive mucho en su mundo interno (fantasía, imaginación, espiritualidad).
•Huye del conflicto y del juicio.
👉 El huidizo prefiere desaparecer antes de volver a ser rechazado, incluso si
eso le impide vivir plenamente.
CONSECUENCIAS DE LA VIDA
ADULTA
•Dificultad para mostrarse auténtico por miedo a no ser aceptado.
•Autoexclusión social (“yo no encajo”).
•Relación tensa con la propia identidad (“no soy suficiente”).
•Alta sensibilidad al rechazo, aunque sea mínimo o imaginado.
•Tendencia a autosabotearse.
HERIDA DE HUMILLACIÓN
HERIDA DE
HUMILLACIÓN
La herida de humillación surge cuando un niño se siente avergonzado, ridiculizado, expuesto o
desvalorizado, especialmente por alguien cercano (como los padres o cuidadores).
❗ El niño puede sentir que lo tratan como “malo”, “sucio”, “torpe” o “demasiado” (demasiado ruidoso,
emocional, sensible, etc.), y eso daña su percepción de sí mismo.
Causas comunes:
•Padres que se burlan del niño o lo ridiculizan en público.
•Castigos excesivos o comentarios que lo hacen sentirse inútil.
•Hacerle sentir culpa por tener necesidades o deseos propios.
•Control excesivo del cuerpo: comida, higiene, sexualidad, etc.
•Reprimir su espontaneidad o reírse de sus emociones.
MASCARA DEL
MASOQUISTA
Para protegerse del dolor de sentirse constantemente avergonzado, el niño desarrolla la máscara del masoquista.
Esta máscara lo lleva a autolimitarse, autosabotearse y ponerse en último lugar, como una forma de evitar más
humillación o vergüenza.
Características del masoquista:
•Se siente culpable con facilidad.
•Se castiga a sí mismo (con exceso de trabajo, cargas o sacrificio).
•Se pone en segundo plano, reprime sus deseos o placer.
•Atrae situaciones en las que se siente “rebajado” o no valorado.
•Tiende a aguantar más de lo necesario para no incomodar a los demás.
•Se ríe de sí mismo para que otros no lo hagan primero.
👉 El masoquista prefiere cargar con todo, complacer a los demás y “aguantar”, antes que volver a sentirse
humillado.
CONSECUENCIAS DE LA VIDA
ADULTA
•Baja autoestima y sensación de no merecer.
•Culpa por disfrutar, por decir “no” o por poner límites.
•Relaciones desequilibradas donde se sacrifica demasiado.
•Miedo a expresarse libremente por temor al ridículo.
•Se rodea de personas que lo minimizan o desvalorizan.
HERIDA DE TRAICIÓN
HERIDA DE TRAICIÓN
La herida de traición se forma cuando un niño se siente traicionado por una figura importante,
especialmente cuando una promesa no se cumple o cuando alguien en quien confiaba no lo protege
o lo abandona emocionalmente en un momento de necesidad.
❗ También se activa cuando el niño espera algo (protección, atención, compromiso) y ese adulto no
responde como esperaba.
Causas comunes:
•Promesas rotas o falta de cumplimiento de lo que se le dijo al niño.
•Padres inestables o que cambian de opinión constantemente.
•Infidelidades, mentiras o secretos en la familia.
•Sentirse manipulado o forzado a confiar sin base sólida.
•Padres que dicen una cosa y hacen otra (incoherencia).
MASCARA DEL
CONTROLADOR
La máscara que se desarrolla como defensa es la del controlador. Esta persona toma el control de todo lo que
puede para no volver a sentir que alguien lo decepcione o le falle.
Características del controlador:
•Necesita que todo esté “bajo control”, especialmente las personas cercanas.
•Le cuesta delegar o confiar en los demás.
•Tiene una gran necesidad de poder y liderazgo.
•Es impaciente, exigente y suele querer tener la razón.
•Siente que solo puede contar consigo mismo.
•Puede volverse manipulador o autoritario sin darse cuenta.
👉 El controlador cree que, si él no lo hace todo, algo saldrá mal… porque no confía.
CONSECUENCIAS DE LA VIDA
ADULTA
•Dificultad para soltar el control o confiar en otros.
•Relaciones tensas por celos, sospechas o inseguridades.
•Necesidad de controlar a la pareja, hijos o entorno.
•Alta exigencia con uno mismo y con los demás.
•Miedo a la vulnerabilidad (porque se asocia con perder el control).
•Se puede volver muy competitivo o desconfiado.
HERIDA DE INJUSTICIA
HERIDA DE
INJUSTICIA
La herida de injusticia se genera cuando el niño siente que ha sido tratado con frialdad, rigidez o exigencia
excesiva, especialmente por un padre autoritario, perfeccionista o emocionalmente distante.
❗ El niño aprende que para ser valorado debe “ser perfecto”, cumplir reglas o no mostrar debilidad.
Causas comunes:
•Padres muy críticos o estrictos, que premian el “hacer” más que el “ser”.
•Falta de libertad para expresar emociones o decisiones propias.
•Comparaciones constantes (“mira cómo tu hermano sí lo hace bien”).
•Castigos por errores pequeños o intentos de expresión.
•Frialdad emocional o poco contacto afectivo.
MASCARA DEL RIGIDO
Para sobrevivir a esa sensación de injusticia y evitar el dolor de no ser “suficientemente bueno”, el niño crea la
máscara del rígido.
Características del rígido:
•Busca ser justo, correcto, eficiente y perfecto.
•Tiene dificultad para mostrar emociones, especialmente vulnerabilidad.
•Es muy exigente consigo mismo (y a veces con los demás).
•Tiende al perfeccionismo y al control de sus propias reacciones.
•Puede parecer frío o distante, aunque no lo es en el fondo.
•Tiene una gran necesidad de reconocimiento por lo que hace, no por lo que es.
👉 El rígido quiere mantener siempre el control y la compostura para no volver a sentir que “no es suficiente” o
que es juzgado.
CONSECUENCIAS DE LA VIDA
ADULTA
•Autoexigencia excesiva que lleva a frustración o estrés.
•Dificultad para relajarse o “bajarse la vara”.
•Incapacidad para aceptar errores sin sentirse culpable.
•Se reprime emocionalmente, lo que puede llevar a bloqueos físicos o enfermedades.
•Tiende a ocultar su lado sensible para parecer fuerte.