Marta Yolanda Gutiérrez Miméndez
D.N.I: 13.771.573 R
Centro Asociado de Cantabria
LA POLÉMICA SOBRE LOS DEPORTISTAS TRANSGÉNERO:
UNA VISIÓN DEL GÉNERO DESDE LA ANTROPOLGÍA
Relación de algunos de los artículos consultados:
https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20210503/7425640/doblehttps://www.20minutos.es/deportes/noticia/4745492/0/deportistas-transexualestransgenero-ventajas-inconvenientes/esfuerzo-deportistas-transexuales.htmlrtículos
consultados
https://www.elconfidencial.com/deportes/2021-01-28/trans-deporte-juegos-olimpicostokio-testosterona_2925643/
https://infowod.com/atletas-transexuales-competiciones-deportivas-la-controversia/
https://www.aceprensa.com/sociedad/deporte/las-atletas-dicen-basta-no-quierencompetir-con-transexuales/
https://www.chicagotribune.com/hoy/ct-hoy-8438251-la-transexualidad-y-el-deportestory
https://www.elespanol.com/deportes/otros-deportes/20200302/deporte-transexualidadjjoo-tokio-laurel-hubbard-polemica/471453623_0.html
Razones a favor de la inclusión de atletas transgénero en las competiciones
deportivas:
Reconocimiento de Derechos Humanos.
Visibilidad del colectivo y apoyo.
Respeto social.
Inclusión.
Igualdad de derechos.
Salud mental
Justicia deportiva transgénero.
Progreso y aceptación del signo de los tiempos.
Razones en contra de la inclusión de atletas transgénero en las competiciones
deportivas:
Falta de justicia competitiva.
Exclusión de la competición de élite de las mujeres.
Nueva discriminación hacia las mujeres.
Intereses económicos y de negocio.
Utilización por intereses políticos.
Complejidad de la normativa a nivel nacional e internacional.
Dopaje.
Primera reflexión
La polémica sobre la inclusión de los deportistas transgénero en las competiciones,
especialmente en las competiciones de élite constituye para muchos una auténtica
“patata caliente” en el mundo del deporte.
El tema toca material muy sensible y variado por lo que una aproximación desde los
diversos puntos de vista de los afectados por el tema para necesario para poder dar una
opinión mínimamente acertada.
Dividiéndolo en bloques de intereses, comienzo por uno que considero importante. Las
mujeres se ven amenazadas por la pérdida de derechos conquistados con gran dificultad
por la irrupción de una competencia que se considera injusta, manifestando la
posibilidad de exclusión de la competencia de élite. A un nivel más bajo, la simple
opción a becas por deporte también puede resultar amenazada y da la sensación de que
puede resultar una vuelta atrás o una bajada del escalón al que se había alcanzado en el
ámbito del deporte y lo que ese mundo conlleva de una manera más amplia.
Encuentro de suma dificultad que se desarrolle una medida a nivel científico riguroso,
de conocimiento médico exhaustivo que lleve a la unanimidad de las instituciones para
desarrollar la normativa pertinente a este nuevo reto social; no por la dificultad
fisiológica, médica, científica a la hora de abordarlo si no por la cantidad de
implicaciones culturales, sociales, políticas que se dan en este tema.
Otro bloque a destacar es la cantidad de intereses económicos, sociales, políticos que
hay en juego. A nivel económico, el deporte mueve cantidades ingentes de dinero es un
negocio que abarca desde fichajes millonarios, merchandising, medios de comunicación
etc, llegando por estos intereses incluso al dopaje por lo que los amenazados
presentarán una férrea posición en esta “guerra” de intereses.
Finalmente las razones de los transexuales que lógicamente apelan al reconocimiento de
sus derechos, al respeto social, a la necesidad de dar visibilidad a su realidad y a la
necesidad de ser ciudadanos de pleno derecho. Todo esto, en mi opinión, representa la
punta del iceberg de un nuevo planteamiento de muchos aspectos de la sociedad actual
que abarca derechos de los que parecía que no existían o no contaban para el sistema.
Desde un punto de vista antropológico.
El abarcar este tema desde un punto de vista antropológico de entrada te ayuda
muchísimo a establecer prioridades. En mi reflexión anterior intente entender todos los
puntos de vista de los implicados en este tema, que son los puntos de vista de la
sociedad en general. La sensación fue de enorme dificultad para intentar dar una
solución o establecer un punto de vista mínimamente aceptable ante una problemática
tan nueva y relativamente ajena para mí y pienso que para gran parte de la sociedad.
Ciertamente la antropología cultural me ha permitido la apertura a nuevos mundos,
mundos que no tienen porqué estar en los confines de la tierra, mundos que
simplemente se desconocen.
La realidad de los atletas transgénero es una realidad terriblemente injusta, no sólo lo
referido al deporte, muchos de los derechos reconocidos a cualquier ciudadano de
nuestra sociedad los tienen denegados. El deporte muestra simplemente la punta del
iceberg de la problemática de los transgénero en nuestra sociedad. Y la pregunta es ¿ a
qué se debe?.
Considero que lo más importante en esta como en otras cuestiones es partir de una
premisa válida y aquí es donde la antropología me ha dado criterios fundamentales.
No existe una dicotomía del sexo y el género es una construcción cultural (en gran
medida).
Toda la problemática referida a los niveles de testosterona para considerarse hombre o
mujer y su consiguiente capacitación para competir en una u otra categoría es un
planteamiento erróneo. Así como los otros marcadores biológicos: genitales, hormonas
y cromosomas. Existen evidencias científicas de que las categorías hombre-mujer no
son herméticas, que en todas las poblaciones hasta un diez por ciento de la población ha
nacido con genitales indeterminados, proporciones semejantes de andrógenos y
estrógenos y distribuciones cromosómicas más complejas. La dicotomía hombre-mujer
no es tal, existen más posibilidades, esta distinción no refleja la realidad del sexo.
Estamos hablando de sexo, que es algo físico, observable que tan sólo requiere de
conocimiento científico para su constatación.
Frente a la realidad más biológica del sexo tenemos algo mucho más intangible, una
realidad cultural que es el género. El género es una realidad cultural diferente
transculturalmente. Sabemos de la existencia de culturas en las que se permite un tercer
género, que no es puramente ni masculino ni femenino, como los Xanith de Omán,
algunos nativos de Norteamérica: los Berdache, los Hijra en la India por dar algún
ejemplo. Dependiendo la sociedad estas personas pueden ser consideradas un orgullo
para su familia o verse sometidos a vagar por las ciudades. Existen diversas culturas que
aceptan mejor la fluidez de género o la existencia de tres categorías.
Si no existen solo hombres o mujeres y el género es una construcción
fundamentalmente cultural. La sociedad debería plantearse la realidad transgénero desde
una posición más ajustada a la realidad.
Los intereses económicos y políticos obedecen a los que pueden disfrutarlos, el sistema
se encarga de perpetuarlos y se debe por tanto anteponer los derechos humanos de las
personas independientemente de sexo, género u orientación sexual.
La amenaza que perciben las mujeres por parte de competidoras/es transexuales es
comprensible, han sido muchos los años de lucha feminista para ir alcanzando ciertas
metas y da la sensación que se pueden tambalear; en mi opinión es el tema más
delicado. Sí que se puede dar una nueva discriminación hacia las mujeres consideradas
mujeres hasta ahora y puede incluso que se dé una cierta exclusión de la competencia de
élite de las mujeres, según lo que se ha considerado hasta ahora hombre o mujer. Pero
ante esta realidad la pregunta es: ¿ son mujeres por los marcadores biológicos de los que
hemos hablado?, las respuestas las he comentado anteriormente, el sexo no es
dicotómico, existe una mayor variedad y por tanto se debe admitir como mujer la
persona que se considere como tal, y respectivamente un hombre será el que se
considere un hombre.
El presente y el futuro de nuestra sociedad tiene que ser más sabio y más amplio y dejar
de lado concepciones que están demostradas que obedecen a intereses ajenos a la
realidad variada y rica de las personas a la ignorancia.
La antropología desde este punto de vista en el que parte de la realidad de lo que es el
sexo puede ayudar a ir solucionando los problemas relacionados en este caso con la
deseable presencia de personas transgénero en la competición deportiva tanto de base
como de élite. Y ello por un lado presentando didácticamente la realidad científica de la
problemática referida al sexo y la constación de que el género es una realidad cultural,
un constructo, y por otra teniendo en cuenta que es el apoyo a la diversidad humana
contemporánea la clave para el entendimiento y el progreso de la sociedad.