Informe de lectura: Investigación cuantitativa/ Investigación cualitativa.
Capítulo I. Ir hacia la gente de Taylor y Bogdan "Introducción a los métodos
cualitativos de investigación".
En primera instancia se aborda el concepto de metodología en las ciencias sociales,
siendo ésta el modo en que realizamos una investigación y le damos enfoque a una
problemática para buscar sus respuestas. Se plantea la existencia de dos
perspectivas teóricas principales: el positivismo y la fenomenología, con las cuales
se estudia la realidad social a partir de acercamientos distintos a ella. Los
supuestos, intereses y propósitos influyen en la elección del método de
investigación.
Una perspectiva positivista aborda causas de los fenómenos sociales y busca
hechos con independencia de los estados subjetivos de los individuos, como
enfatiza Durkheim, los hechos sociales son tratados como cosas externas que
influyen en las personas. Este enfoque implica el uso de herramientas como
cuestionarios, inventarios, estudios demográficos que finalmente dan como
resultado datos susceptibles con los que se realizan análisis estadísticos. La
perspectiva fenomenológica, por otro lado, busca entender los fenómenos sociales
desde la propia perspectiva del sujeto y enfatiza en cómo se experimenta el mundo.
Para ello necesita un acercamiento más íntimo por medio de la observación
participante o la entrevista en profundidad con resultados descriptivos y la
comprensión reflexiva y profunda a un nivel personal. Se recogen las palabras y
conductas de las personas sometidas a la investigación. Esta metodología
comprende la complejidad y capta la riqueza de la vida social, a diferencia de un
método cuantitativo que puede pasar desapercibido estos aspectos, pero es
específico en las explicaciones causales y objetivas. Ambos enfoques tienen
ventajas y limitaciones que deben considerarse para iniciar la investigación y dirigirla
según los intereses.
La metodología cualitativa puede asemejarse a la metodología cuantitativa por un
hecho: no buscan simplemente recoger datos. Esta metodología consta de algunas
características que la definen y especialmente que la diferencian: En lugar de partir
de teorías o hipótesis, los investigadores cualitativos construyen conocimiento a
partir del análisis de los datos recogidos, ellos siguen un diseño de investigación
flexible, iniciando sus estudios con preguntas generales en lugar de las hipótesis
estrictas. Consideran el contexto histórico y situacional de los sujetos para
comprender mejor sus experiencias y comportamientos y buscan incluir en su
totalidad a los grupos, personas y/o escenarios. Tienen tacto y sensibilidad pues en
lugar de interactuar de forma intrusiva, lo hacen de manera natural: al realizar una
observación participante se integran en el entorno antes de realizar un análisis y en
las entrevistas a profundidad buscan un diálogo cotidiano, evitando preguntas y
respuestas rígidas. Aunque es inevitable, intentan minimizar su influencia en los
participantes para así recabar datos más certeros.
El investigador cualitativo deja de lado sus propias creencias, puntos de vista y
prejuicios. No da nada por sentado y todo es un objeto digno de estudio. Considera
que todas las opiniones tienen el mismo valor. No se busca determinar lo que es
“verdadero” o “moralmente correcto”, sino comprender en detalle los puntos de vista
de distintas personas. En este enfoque, todas las voces tienen la misma
importancia, sin discriminar el estado mental, el oficio ni otras condiciones. Becker
enfatiza que la investigación cualitativa brinda un espacio para expresar sus
sentimientos a aquellos que a menudo son excluidos de la conversación pública.
El enfoque humanista está bien arraigado a esta metodología, pues se menciona
que la manera en que estudiamos a las personas influye en nuestra percepción
sobre ellas. Si reducimos sus palabras y acciones a cifras estadísticas, perdemos
de vista su dimensión humana. Al investigarlas cualitativamente, podemos
conocerlas de manera cercana y experimentar sus sentimientos en la lucha diaria
por salir adelante en la sociedad.
La investigación cualitativa busca que los datos reflejen la realidad con la mayor
fidelidad posible. Al observar a las personas en su entorno, escuchar sus ideas y
analizar los documentos que generan, el investigador obtiene información directa y
sin filtros impuestos por definiciones rígidas o categorías preestablecidas. A
diferencia de la investigación cuantitativa, que pone más énfasis en la confiabilidad
y la posibilidad de replicar los resultados, la investigación cualitativa prioriza que la
información obtenida sea lo más cercana posible a la realidad.
Estudiar el comportamiento humano toma tiempo, esfuerzo y la habilidad por parte
del investigador. Los resultados de un método cuantitativo pueden ser exactos, pero
los estudios cualitativos llegan a captar aspectos esenciales de la realidad que los
números por sí solos no pueden reflejar.
Para la investigación cualitativa, cualquier persona o situación es digna de estudio.
No hay nada demasiado trivial o insignificante para ser analizado. Quizás porque la
percepción de fenómenos depende de cada individuo (y su historia), algunos de
ellos se perciben más claramente en ciertos entornos o personas mientras que en
otros pueden pasar desapercibidos. Por ello es importante no dejar de lado a una
población por deducir que no inciden al tema.
Por último, la investigación cualitativa es totalmente un proceso creativo. Con el
tiempo se han desarrollado más herramientas y guías para aplicarlos y sigue siendo
un campo flexible donde el investigador tiene libertad para adaptar su enfoque
según la situación. No hay un único camino correcto, sino que cada estudio requiere
una estrategia propia según las necesidades, propósitos e intereses del
investigador.
Por último, en esta sección del texto se menciona que la fenomenología es de suma
importancia al momento de actuar como intermediario de la información, interpretar
los resultados de una entrevista, por ejemplo, implica también interpretar el porqué
de las respuestas. Max Van Manen dice muy certeramente que las personas somos
“seres históricos”, es la historia de nuestra vida la que forja carácter y moldea
nuestra percepción de la realidad de manera única, por lo que es tarea del
investigador reconocer que cada uno de los individuos a los que se acerca con el
objetivo de estudio, ha tenido experiencias diferentes y ha aprendido diferentes
significados sociales, por ende, se encontrará con respuestas diversas ante un
mismo fenómeno.
Su contraparte, la investigación cuantitativa tiene un enfoque sistemático y es
eficiente en materia científica y algunas otras disciplinas. Su objetivo principal es
identificar patrones, probar teorías y realizar predicciones basadas en evidencia
empírica.
Para su desarrollo, se emplean instrumentos estandarizados como encuestas,
experimentos y cuestionarios estructurados, los cuales permiten obtener
información de manera organizada y precisa. Además, el análisis de los datos se
lleva a cabo mediante técnicas matemáticas y estadísticas que facilitan la
interpretación de los resultados y la posibilidad de generalizarlos a una población
más amplia. En este punto es muy evidente la diferencia entre ambas metodologías,
pues la anterior no busca generalizar datos sino profundizar en la realidad.
Así mismo, el método cuantitativo manipula las variables del fenómeno en un
entorno controlado y cerrado para facilitar el estudio de sus efectos. En algunos
casos el análisis se ve comprometido a un periodo de tiempo para así estudiar la
variabilidad de los datos a lo largo de este.
La investigación cuantitativa es fundamental en el área de la salud, por ejemplo, a
la hora de realizar ensayos clínicos y estudios que posteriormente ayudan a
desarrollar nuevos tratamientos y estrategias para prevenir enfermedades.
Considero que la investigación cuantitativa forma parte de la vida cotidiana también,
aunque de manera informal, al identificar una anomalía en nuestras finanzas,
teniendo como hipótesis que la razón son los gastos hormiga, identificando las
variables (de los productos, el contexto de la compra, la frecuencia en que lo
compramos), llevar un registro de los gastos mensuales, identificando si el gasto
realmente es significativo, etc. para finalmente comparar la anomalía con nuestra
percepción inicial y la realidad después del análisis.
O en un ámbito más formal, algunos investigadores se dedican a estudiar los
estragos del COVID, no solo como enfermedad sino como un factor social hacia la
psicología, la educación, y la salud y a su vez, la estrechez de las variables entre sí
con el fin de identificar la evolución y/o adaptación de la población tras esta
experiencia: la cantidad de personas que ahora sufren de miedo a morir, cuánta
depresión y ansiedad se generó a partir de ello, crisis de pánico que nunca antes
se habían presentado en estas personas, la preferencia a estudiar a distancia, la
reducción de tiempo en sus estudios, efectos en la sexualidad, etc.
Algo que sucede en estos estudios es que al final, los resultados pueden verse
afectados por ajustes de aproximación en lugar de un ajuste exacto, se menciona
que esto es debido a la poca practicidad en el caso de manejar poblaciones
grandes.
A modo de conclusión, tengo la certeza de que ambas metodologías tienen sus
beneficios y sus áreas de oportunidad y pienso que pueden ser eficientes al ser
utilizadas en conjunto para un mismo objetivo, entiendo que para fines de una
materia artística es más adecuado encaminarse hacia las herramientas de la
investigación cualitativa y para ello también es necesario reconocernos como
investigadores con todas las características que lo abonan.